SANTO TOMÁS DE AQUINO

Texto completo

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SANTO TOMÁS

DE AQUINO

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1. BIOGRAFÍA (1224/1225-1274) 2. UN ARISTOTELISMO CRISTIANO

Una producción bibliográfica muy extensa. En lo relativo a nuestro tema: – Comentario a las Sentencias de Pedro Lombardo

La monarquía (De regimine principum)

– Comentario a la Ética a Nicómaco de Aristóteles – Comentario a la Política de Aristóteles

Suma de teología (Summa theologiae)

● ♦ Sus aportes renovaron totalmente el pensamiento escolástico gracias a la incor-poración de la filosofía de Aristóteles (“el filósofo”) como herramienta intelectual. ♦ Pero corrigió la filosofía aristotélica de acuerdo con las exigencias de la fe cristiana. 3. LA NATURALEZA Y EL ESTADO

3.1. La natural sociabilidad humana

● ≠ animales (disponen de todo lo necesario para alcanzar instintivamente su fin), el ser humano sólo puede obtenerlo mediante un ejercicio cooperativo de su razón. ● Pero el gran signo de la natural sociabilidad humana es el lenguaje, que permite a cada uno “comunicar totalmente su pensamiento a los demás”.

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Es “natural al hombre vivir en sociedad con muchos”.

Es natural también la autoridad política a causa del bien común: “siendo muchos los hombres, y preocupándose cada uno de lo que le es conveniente, la multitud se desintegraría si no hubiese alguno que se preocupase del bien de todos [el bien común].”

Es la doctrina iusnaturalista del Estado: lo natural es la sociabilidad y la politicidad (condición de miembro de una comunidad regida por una instancia de autoridad) El Estado tiene fundamento natural. ● Se sitúa así en la tradición aristotélica, pero universalizada:El animal político aristotélico se despliega en la familia, en la aldea y en la polis.Santo Tomás agrega “el reino” y el “derecho de gentes” (precedente de Francisco de Vitoria, fundador del derecho internacional).

3.2. La justicia, el bien común y la felicidad

A) La razón de ser del Estado es la búsqueda del bien común. En eso consiste la justicia, que es la virtud política por excelencia (el criterio de legitimidad de la acción política y de la ley).

A quienes ejercen el poder político “les está encomendada la autoridad pública para que sean los guardianes de la justicia” y “la justicia ordena al hombre al bien común”.“A la ley pertenece ordenar al bien común”.

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Si tal legitimidad no existe, desaparece el deber de obediencia y, por lo tanto, las personas están moralmente facultadas para desobedecer:

“El hombre debe obedecer al poder secular en tanto lo exija el orden de la justicia. Por consiguiente, los súbditos pueden desobedecer cuando el poder es ilegítimo o manda cosas injustas, exceptuados algunos casos para evitar... algún mal mayor.”

“Las leyes son injustas por dos razones. Una, por contrariedad al bien humano:sea en cuanto al fin, como la ley que establece cargas a los súbditos que no son de utilidad común, sino de la propia codicia y gloria de quien preside;sea en cuanto al autor, como cuando alguien establece una ley que excede la potestad a él otorgada;sea también en cuanto a la forma, como cuando se distribuyen las cargas a la multitud de manera desigual, aun si se ordenan al bien común. Y éstas, más que leyes, son violencias… Por esto, tales leyes no obligan en el fuero de la conciencia…”. B)El bien común prima sobre el bien particular, lo cual vale también para el gobernante: “El bien común es preeminente sobre el bien singular de la persona”. C) El bien común es el conjunto de condiciones materiales y espirituales que permiten a cada uno el logro de su propia felicidad o perfección.

La razón de ser del Estado es el servicio a las personas en el desarrollo de su propia felicidad o perfección. Vayamos por partes:

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UNA ÉTICA TELEOLÓGICA Y EUDEMONISTA TRASCENDENTE Bien común trascendente Fin último Fin subordinado Salvación: “Dios es la felicidad del hombre”. Orden jurídico para la paz social. Diversos servicios. Protección frente a enemigos. Ser humano Un telos jerarquizado: un solo fin. Iglesia Estado Sociedad perfecta. “En lo que concierne al bien político, es mejor obedecer al poder secular antes que al espiritual”. La política con

concreción racional de la ley natural. ≠ Versión hierocrática del modelo de

cristiandad.

Una cierta secularización de la política

=

Subordinado a la Iglesia en lo que atañe a la salvación Bien común político

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= Aristóteles, una ética teleológica y eudemonista: el bien del ser humano ♦ es aquello hacia lo cual tiende naturalmente (su fin) y ♦ consiste en el logro de su felicidad o perfección (el bien humano completo).

“...la voluntad del hombre tiende naturalmente a la felicidad...”, “...todos coin-ciden en desear el fin último, porque todos desean alcanzar su propia perfec-ción...”. “El fin último de la vida humana es la felicidad o bienaventuranza.” Entre los elementos que componen el bien (fin) común político o temporal se encuentran ♦ el orden jurídico, asegurando la paz social,los servicios prestados por la sociedad política a través de sus agentes responsables y ♦ la protección frente a los enemigos exteriores.

Aristóteles (la felicidad en la familia y en la polis), una ética trascendente: “Dios es la felicidad del hombre” = su bien completo o su fin último, que es universal (el mismo para todos).

Existe un bien (fin) común trascendente o último: el conjunto de condiciones espirituales que permiten la salvación (comunión con Dios).

Prima sobre el bien (fin) común político: éste se ordena teleológicamente a aquél, se subordina a él.

No dos fines, sino uno: el trascendente. El fin político se ordena a él. Un telos jerarquizado = una jerarquía de fines.

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En todo lo anterior queda planteada la relación de la persona humana con la comunidad política: aquélla es parte de ésta, pero no está completamente ordenada a ella, sino sólo bajo cierto aspecto:

“Cada persona singular se compara a toda la comunidad como la parte al todo”,pero “el hombre no se ordena a la comunidad política con todo su ser y con todas sus cosas, [por lo que] no es necesario que cualquier acto suyo sea meritorio o demeritorio por orden a la comunidad política.”

Debe respetarse un ámbito de autonomía o de libertad de acción personal. El ser humano es ciudadano, pero no sólo ciudadano (≠ totalitarismo).

4. EL ESTADO Y LA IGLESIA

Dos principios para la relación entre la autoridad política y la autoridad eclesiástica. 4.1. La (relativa) autonomía del poder político

A) El Estado (no sólo la sociedad) posee un carácter natural.

“El hombre es por naturaleza un animal social. De ahí que, en el estado de inocencia, los hombres habrían vivido en sociedad. Pero una vida social común de muchos individuos no podría existir a menos que hubiese alguien para dirigir y atender al bien común”.

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El Estado es totalmente independiente del pecado ≠ San Agustín: conse-cuencia de la natural sociabilidad humana y del pecado (insociabilidad).

Santo Tomás no vincula el origen del Estado a ninguna negatividad humana, razón por la cual tampoco tiende a acentuar su aspecto coercitivo (≠ San Agustín).

B) Carácter natural del Estado Su existencia se justifica por la voluntad de Dios creador, es una institución por derecho propio, con un fin propio y una esfera propia. Más aún el Estado es una “sociedad perfecta”: tiene a su disposición todos los medios necesarios para lograr su propio fin, que es el bien común político.

C) La autonomía del Estado respecto de la Iglesia se fundamenta en la autonomía de la razón respecto de la fe. La política es un ejercicio de la razón y no de fe: pertenece a la ética política y no a la dogmática religiosa.

El ejemplo de la actividad legislativa:

Es un ejercicio racional porque la ley es “una ordenación de la razón para el bien común, hecha y promulgada por quien tiene el cuidado de la comunidad”.

Dicha ordenación consiste en la aplicación de la ley natural. La ley positiva “en desacuerdo con la ley natural, ya no será ley, sino corrupción de la ley”.

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Dicha aplicación no es mecánica o deductiva, sino prudencial: hacer valer las exigencias generales y abstractas de la ley natural en las condiciones particulares y concretas de una determinada comunidad política. El ordenamiento jurídico es una “constructio”.

La ley natural “se recibe mediante la inteligencia y la razón” = es la misma para todos los seres humanos.

La ley humana es una construcción racional a partir de la ley natural, a la cual se accede mediante la razón. En suma, que “la ley humana tiene razón de ley sólo en cuanto se ajusta a la recta razón”.

= Actividad legislativa, la actividad política en general es un ejercicio de la razón. La virtud política por excelencia es la justicia y “algo es justo en cuanto que es recto según la regla de la razón”.

La autoridad política es autónoma respecto de la eclesiástica porque su actividad es de tipo racional y, por lo tanto, autónoma respecto de la fe.

4.2. La (relativa) subordinación del poder político

Razón: el fin propio de la autoridad política (el bien común político) está teleológicamente ordenado al fin propio de la Iglesia (el bien común trascendente, que es la salvación). El Estado se subordina a la Iglesia porque el fin último del ser humano es la salvación.

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El gobernante debe cuidar racionalmente de los asuntos temporales relativos al bien común (= autonomía), pero atendiendo a la salvación: “debe ordenar aquellas cosas que conducen a la felicidad celestial y prohibir, en la medida de lo posible, las contrarias”.

No puede ordenar nada contra la ley divina puesto que su autoridad, siendo natural, procede de Dios.

Tampoco (ya dicho) contra la ley natural: puede ser desobedecido. Pero contra la ley divina: debe ser desobedecido.

“Las leyes también pueden ser injustas en razón de su oposición al bien divi-no: tal como las leyes… que inducen a la idolatría… De ningún modo es lícito observarlas, pues… «hay que obedecer antes a Dios que a los hombres».” Lo relativo a la salvación (el bien común trascendente) constituye el fin propio de la Iglesia La autoridad política está subordinada a la eclesiástica bajo cierto aspecto: “en lo que atañe a la salvación de las almas”:

“El poder espiritual y el secular derivan ambos del poder divino; por ello, el poder secular no está subordinado al espiritual más que en cuanto ya ha sido sometido por Dios, es decir, en lo que atañe a la salvación; en este dominio hay que obedecer antes al poder espiritual que al secular. Pero en lo que concierne al bien político, es mejor obedecer al poder secular antes que al espiritual… «Dad al César lo que es del César» (Mateo 22,21).”

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versión hierocrática del modelo de cristiandad (subordinación completa de la autoridad política a la eclesiástica) Una cierta secularización del poder político. Una doctrina que sólo sirve en situaciones de armonía entre ambas autoridades y que no ofrece orientación para las situaciones de conflicto.

5. EL RÉGIMEN POLÍTICO 5.1. Criterio de legitimidad

Sigue a Aristóteles en el criterio de legitimidad y en la clasificación de los regímenes políticos.

Criterio de legitimidad: “Si una sociedad de hombres libres es conducida por quien la rige al bien común de la sociedad, el régimen será recto y justo, cual conviene a hombres libres: Pero si el régimen se ordena, no al bien común de la sociedad, sino al bien privado del regente, será un régimen injusto y perverso.”

Clasificación de los regímenes políticos: variaciones terminológicas de unas a otras obras. En De regimine principum:

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5.2. El régimen ideal

= Aristóteles, la preferencia evoluciona desde la monarquía hasta el régimen mixto.

En De regimine principum: la monarquía como mejor régimen (más apto para la unidad y la paz) y –corruptio optimi pessima– la tiranía como el peor.

En la Summa theologiae siguió pensando que la monarquía es el mejor régimen si no se vicia, pero se mostró inclinado a pensar que fácilmente se vicia.

“La monarquía es el mejor régimen político si no se vicia. Pero, a causa del gran poder que el rey se concede, fácilmente degenera en tiranía si no está adornada de gran virtud la persona a quien ese poder se confiere; pues, como dice el Filósofo en IV Ethic.5, «sólo el virtuoso es capaz de soportar los grandes favores de la fortuna». Y la virtud perfecta se halla en pocos.”

Ordenación al bien común Rectos Corrompidos

Número de gobernantes

Uno Monarquía Tiranía

Varios Aristocracia Oligarquía Todos Política Democracia CLASIFICACIÓN DE LOS

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Allí mismo: ♦ sostuvo que, por derecho natural, el poder político –procedente de Dios– reside en el pueblo, de modo que los gobernantes sólo son representantes del mismo elegidos por éste, y ♦ propuso un régimen mixto.

“Para la buena constitución del poder supremo en una ciudad o nación es preciso mirar a dos cosas: la primera, que todos tengan alguna parte en el ejercicio del poder, pues por ahí se logra mejor la paz del pueblo, y que todos amen esa constitución y la guarden, como se dice en II Polit. La segunda mira a la especie de régimen y a la forma constitucional del poder supremo. De la cual enumera el Filósofo, en III Polit., varias especies (...)

La mejor constitución en una ciudad o nación es aquella en que uno es el depositario del poder y tiene la presidencia sobre todos, de tal suerte que otros participen de ese poder y, sin embargo, ese poder sea de todos, en cuanto que todos pueden ser elegidos y todos toman parte en la elección. Tal es la buena constitución política, en la que se juntan la monarquía –por cuanto es uno el que preside a toda la nación–, la aristocracia –porque son muchos los que participan en el ejercicio del poder– y la democracia, que es el poder del pueblo, por cuanto estos que ejercen el poder pueden ser elegidos del pueblo y es el pueblo quien los elige.”

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5.3. El derecho de insurrección

Rechazó el tiranicio (defendido por otros, p.e. Juan de Salisbury), pero sostuvo el derecho a la insurrección armada contra el tirano para su deposición bajo ciertas condiciones:

que la situación sea insoportable,

que se hayan agotado los medios legales y pacíficos

que la insurrección sea proclamada por un representante legítimo de la sociedad y

que exista la certeza moralde que no va a provocar males mayores que los de la tiranía, ♦ de que va a tener éxito yde que el nuevo gobierno será mejor que el presente.

6. LA CONSISTENCIA DE LO NATURAL

San Agustín: tendencia a absorber lo natural en lo sobrenatural.En política: subordinación del Estado respecto de la Iglesia.

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Santo Tomás: lo natural tiene consistencia propia. “La gracia no destruye la naturaleza, sino que la perfecciona”.

En política: autonomía (relativa) del Estado respecto de la Iglesia: tan sociedad perfecta aquél como ésta, aunque subordinado a ella en razón de la subordinación de sus respectivos fines.

En ética: las virtudes están al alcance de la razón No existe una ética material (contenidos morales) específicamente cristianos:

“Lo que pertenece a la fe está sobre la razón humana, y por eso no podemos llegar a ello sino por la gracia. Por eso fue necesario que, al llegar la gracia, se propusieran más cosas que creer. En cambio, a las obras de la virtud nos dirigimos por la razón natural... Y por eso, en estas cosas no fue necesario que se dieran más preceptos, fuera de los morales de la ley, los cuales dicta también la razón.”

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