X Los Invasores Químicos
Pesticidas en Nuestros Cuerpos y la Responsabilidad Empresarial
Kristin S. Schafer, Margaret Reeves, Skip Spitzer, Susan E. Kegley
Red de Acción Sobre los Pesticidas, Norteamérica (Pesticide Action Network North America)
mayo 2004
Resumen Ejecutivo
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Autores
Kristin S. Schafer, Coordinadora de Programas, Pesticidas Persistentes Margaret Reeves, PhD, Investigadora Científica
Skip Spitzer, Coordinador de Programas, Responsabilidad Empresarial Susan E. Kegley, PhD, Investigadora Científica
Agradecimientos
Este informe se basa en los esfuerzos y la pericia de muchos individuos, tanto de la Red de Acción sobre los Pesticidas, Norteamérica, como de las organizaciones e instituciones que colaboran con nosotros. Jessica Kollmeyer laboró junto con los autores en la investigación y el borrador del informe y Stephan Orme ofreció sus habilidades en cuanto al acceso y manejo de los datos. Monica Moore, Tanya Brown y Martha Olson Jarocki aportaron valiosos comentarios para el desarrollo y la conclusión del informe y Bob Sholtz apoyó nuestro enfoque analítico para el análisis de los datos. Fue, asimismo incalculable la labor realizada por nuestra colega la Dra. Marion Moses, de detallar las pruebas sobre los impactos específicos de los pesticidas en la salud, para que nosotros pudiéramos desarrollar la sección sobre los impactos a la salud en este informe.
Estamos también muy agradecidos por las sugerencias y visión ofrecidas por los críticos del informe: Carol Dansereau, Michael DiBartolomeis, Joe DiGangi, Kim Hooper, Phil Howard, Sharyle Patton y Erika Schreder.
Su participación en la revisión del informe no necesariamente significa un aval de su parte o de parte de las organización a las que pertenecen, de los análisis, conclusiones o recomendaciones aquí presentadas.
También agradecemos a Brenda J. Willoughby por la preparación del formato del informe, a Mateo Rutherford y Roy Rojas de Berekeley Interpretation, Translation & Transcription Services (BITTS) por la traducción al español, a Maite Cortés, Tanya Brown y Margaret Reeves por sus comentarios sobre la traducción, y a Cori Fay Traub, Martha Olson Jarocki, Travis Coan, Jessica Kollmeyer y Alexandra Latta para la corrección de pruebas y la edición.
Una gran parte del financiamiento de este informe provino de la fundación Cedar Tree Foundation. También las fundaciones Clarence E. Heller Charitable Foundation, Mitchell Kapor Foundation y Panta Rhea Foundation apoyaron económicamente el informe junto con el fondo Nicole Jae Ford Fund, establecido en memoria de Nicole Jae Ford por sus padres y amigos tras su fallecimiento a los cuatro meses de nacida.
Los autores se responsabilizan por cualquier error de hecho. Las recomendaciones y opiniones expresadas son de la Red de Acción sobre los Pesticidas, Norteamérica y no necesariamente representan las opiniones de nuestros patrocinadores o partidarios.
Red de Acción sobre los Pesticidas
La Red de Acción sobre los Pesticidas (Pesticide Action Network – PAN) promueve el uso de métodos ecológicos y seguros para el manejo de las plagas en lugar del uso de pesticidas. Durante 20 años, nuestra red internacional de más de 600 grupos de ciudadanos en más de 90 países ha creado un movimiento global de ciudadanos para reformar el uso de los pesticidas, con centros de coordinación regionales en África, Asia, Europa, Latinoamérica y Norteamérica. El método de trabajo principal de PAN Norteamérica (PANNA) es crear vínculos entre grupos de Canadá, México y los Estados Unidos para compartir sus fuerzas y experiencias con los movimientos de ciudadanos en otros países con objetivos similares, con el fin de llevar a cabo proyectos conjuntos y promover nuestras metas colectivas, que son: la agricultura sustentable, la protección medio ambiental, el apoyo de los derechos laborales, el mejoramiento de la seguridad alimentaría y la igualdad de derechos para todos.
Si desea más información o para solicitar copias de este informe, comuníquese con PANNA:
49 Powell Street, Suite 500 San Francisco, CA 94102 teléfono (415) 981-1771 fax (415) 981-1991 [email protected] www.panna.org
Derechos reservados (Copyright) 2004, por Pesticide Action Network North America. Se otorga el permiso para reproducir partes de este informe siempre y cuando se acrediten su título y la organización que lo publica.
Publicado con papel reciclado 100% pos-consumo. Fotos de la portada de los archivos de PAN, Andrew Myers, Jason Malinsky.
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El cuerpo humano no está diseñado para tol- erar los pesticidas sintéticos, sin embargo todos nosotros llevamos dentro del cuerpo una mezcla de sustancias químicas fabricadas con el fi n de matar insectos, malezas y otras plagas agrícolas y del hogar.
Algunos de estos pesticidas circulan dentro de nosotros en concentraciones tan bajas que ap- enas pueden ser detectadas con los equipos de monitoreo más sofi sticados. Otros, sin embargo, se encuentran a niveles que representan una ex- posición peligrosa probada.
Entre los varios pesticidas que llevamos aden- tro, muchos de ellos nos pueden ocasionar el cáncer, interrumpir nuestro sistema hormonal, disminuir nuestra fertilidad, engendrar defec- tos de nacimiento o debilitar nuestro sistema inmunológico. Estos son solo algunos de los efectos perjudiciales y conocidos al exponerse a concentraciones sumamente bajas de ciertos pes- ticidas. Son casi desconocidas las consecuencias a largo plazo de la presencia de múltiples sustancia químicas, durante largos períodos, en el cuerpo humano.
Durante decenas de años los fabricantes de pes- ticidas nos han dicho que la aplicación de sus productos en nuestros hogares y su dispersión en nuestro medio ambiente no solo es necesario, sino seguro. Utilizándolos de forma
correcta, argumentan que los pesticidas dañan a las plagas, no a la gente. Sin embargo, la afi rmación de que los pesti- cidas son necesarios pierde cada vez más fuerza ante el creciente éxito de la pro- ducción agrícola sustentable y orgánica y de otras formas alternativas de control de las plagas en el hogar. Los argumen- tos que presentan los fabricantes sobre la seguridad de los pesticidas son desafi a-
dos directamente por los datos que analizamos en este informe; datos que demuestran la presencia de los pesticidas en los cuerpos de los hombres, las mujeres y los niños a través de los Estados Unidos.
Datos del gobierno revelan las concentraciones de los pesticidas en el cuerpo
Los Centros Para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) de los Estados Unidos, publicaron su Segundo Informe Nacional Sobre la Exposición Humana a Compuestos Químicos
Ambientales en enero del 2003. Aquel informe se basa en el análisis de 116 sustancias químicas, entre ellas 34 pesticidas, presentes en los cuerpos de 9.282 personas.
Este informe investiga con mayor detalle los datos de los CDC en cuanto a los pesticidas que llevamos adentro o, nuestra “carga corporal de pesticidas”. Al analizar estos datos podemos saber quiénes tienen la mayor concentración de cuáles pesticidas en el cuerpo. Además nos permite sa- ber si estamos expuestos a cantidades menores de
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Pesticidas en Nuestros Cuerpos y la Responsabilidad Empresarial
Resumen Ejecutivo
Las mujeres y los americanos de origen mexicano presentan la mayor concentración de varios pesticidas organoclorados investigados por los CDC.
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unca nadie nos preguntó si queríamos pesticidas en nuestros cuerpos.Maggie Hallahan
los límites considerados “seguros” por las autoridades de los Estados Unidos. Revisamos también aquí, lo que está probado (y lo que falta por probar) en cuanto a las con- secuencias para la salud de la exposición diaria, y a largo plazo, a esta mezcla de sustancias químicas sintéticas, los responsables por la presencia de pesticidas en nuestros cuerpos y lo que se puede y debe hacer para prevenir y eliminar estos invasores de nuestros cuerpos. Los resul- tados más importantes de nuestro análisis se resumen a continuación.
Mucha gente en los Estados Unidos está siendo expuesta a niveles peligrosos de pesticidas
Los datos sobre la concentración de sustancias quími- cas en el cuerpo humano son prueba directa de que la gente esté expuesta a los pesticidas. En muchos de los casos, los datos presentados por los CDC demuestran una exposición a concentraciones de pesticidas mucho mayores que los límites permisibles establecidos por las agencias gubernamentales que velan por la salud pública y el medio ambiente. Estos límites “aceptables” han sido establecidos para 13 de los pesticidas analizados;1 de ellos, dos—clorpirifos y paratión-metilo—excedieron dramáticamente los límites. La exposición crónica al clorpirifos, un insecticida comúnmente conocido como Dursban, era la más elevada en referencia a los límites gubernamentales. El nivel medio2 de este insecticida fue de tres a 4,6 veces mayor, según el grupo etario, de lo establecido como “aceptable” por las agencias guber- namentales, en los casos de una exposición crónica en poblaciones vulnerables (ver la Figura A). Esto significa que las mujeres, los niños y los ancianos en la población estudiada, excedieron la dosis “aceptable” establecida oficialmente para una exposición crónica. Estos grupos comprenden actualmente millones de personas en los Estados Unidos.
Los niños llevan en sus cuerpos las más altas concentraciones de muchos pesticidas peligrosos
Los datos de los CDC demuestran que son los niños—el grupo más vulnerable de la población—quienes están expuestos a los niveles más altos de pesticidas organofos- forados; sustancias que causan daño al sistema nervioso.
Al publicar estos datos en 2003, los CDC señalaron que los niños poseen concentraciones especialmente altas, casi dos veces más que la presente en los adultos, de un
Figura B. Muchos de los productos metabólicos de los pesticidas están presentes en los niños a mayores concentraciones. Las concentraciones de diez pesticidas y productos metabólicos analizados en la orina de los niños de 6 a 11 años, son significativamente mayores que en adolescentes (12 a 19), adultos o ambos. Se señalan con un asterisco los productos comunes de la descomposición de varios insecticidas organofosforados.
Figura A. Muchas personas están expuestas a niveles de clorpirifos más altos que los establecidos como
“aceptables”. Nosotros comparamos las cantidades del producto metabólico del clorpirifos (3,5,6-tricloro-2-piridinol o TCP) encontradas en la orina de las tres categorías etarias establecidas por el CDC. Las siglas cPAD (en inglés) significan la dosis crónica ajustada a la población y se refiere a la cantidad “aceptable” para los niños,3 según las autoridades, mientras que las siglas RfD (en inglés) significan la dosis de referencia y se refiere a la dosis “aceptable”, según las autoridades, para los adultos saludables (excluyendo a las mujeres embarazadas o que están amamantando a un hijo). Véanse la Sección 2 y el Apéndice B del informe completo si desean más detalles.
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producto específico de la descomposición (o metabolito) del clorpirifos (ver la Figura B).
Los americanos de origen mexicano llevan en sus cuerpos concentraciones más altas de muchos pesticidas de uso agrícola
Una comparación entre los grupos étnicos y los niveles de exposición a pesticidas, demostró que los americanos de origen mexicano presentan concentraciones sig- nificativamente más altas de cinco de los 17 metabolitos de pesticidas que fueron medi- dos en el análisis de orina (ver la Figura C).
Asimismo, poseen niveles más altos que los otros grupos étnicos de los residuos y pro- ductos de descomposición de los insectici- das lindano y DDT (beta-HCH y p,p-DDE respectivamente).
La mayoría de la gente en los Estados Unidos lleva en su cuerpo varios pesticidas Los CDC encontraron la presencia de pesticidas y sus productos metabólicos en todas las personas evaluadas. De los 23 pesticidas y sus productos metabólicos analizados en este informe, todos menos cinco fueron encontrados en por lo menos la mitad de las personas examinadas (ver la Figura D). La persona media, entre las que recibieron análisis tanto de sangre como de orina, tenía 13 pesticidas presentes en su cuerpo. Dos sustancias específicas fueron encontradas en la gran mayoría de los par- ticipantes: la primera, el TCP (presente en el 93% de la gente examinada) es un pro- ducto metabólico del insecticida clorpirifos, la segunda, el p,p-DDE (presente en el 99%
de la gente examinada) es un producto de la descomposición del DDT. Según estos da- tos, que representan al análisis de solamente una fracción de la cantidad de pesticidas a los que nos vemos expuestos, es muy evi- dente que la mayoría de la población en los Estados Unidos tiene una cantidad signifi-
Figura D. Dieciocho pesticidas que están presentes en por lo menos la mitad de las personas estudiadas. Entre los pesticidas y los productos metabólicos encontrados en la orina, 15 de ellos están presentes en el 50% o más de las personas examinadas. Lo mismo ocurre con tres de las seis sustancias analizadas en la sangre. (Los productos metabólicos marcados con asterisco son comunes para muchos insecticidas organofosforados).
Figura C. Los pesticidas están presentes en mayores
concentraciones entre los americanos de origen mexicano. De los 17 productos metabólicos de pesticidas analizados en la orina, cinco de ellos están presentes en los americanos de origen mexicano en concentraciones mayores que en los negros, los blancos o ambos grupos.
cativa de pesticidas y productos metabólicos de pesticidas en su cuerpo.
Las generaciones venideras corren peligro
Las mujeres adultas y las mujeres de edad repro- ductiva, poseen las más altas concentraciones detectadas de tres de los seis pesticidas organoclo- rados analizados (ver la Figura E). Esta situación es muy preocupante debido a que muchos de estos pesticidas causan múltiples daños cuando atraviesan la placenta durante el desarrollo del feto. Entre las consecuencias negativas para el feto expuesto a estas sustancias están: una dis- minución del peso del recién nacido, problemas reproductivos tales como una reducción en el número de espermatozoides y otros problemas de fertilidad al crecer y la perturbación del desar- rollo neurológico durante la infancia lo que pu- ede resultar en trastornos del aprendizaje u otros problemas neurológicos que afectan la conducta.
Por ejemplo, los niveles elevados de p,p-DDE en madres están asociados con una disminución en el peso de los recién nacidos y la capacidad de lactancia, lo que tiende a disminuir el tiempo que las madres amamantan a sus hijos.
Las empresas fabricantes de los pesticidas tienen que responsabilizarse
¿De dónde provienen estos pesticidas peligrosos que invaden nuestros cuerpos? ¿Quién es
el responsable de esta invasión de sustancias químicas?
La responsabilidad principal debe recaer en los fabricantes de los pesticidas. Durante los últimos 50 años, las empresas de productos agroquími- cos han definido en gran medida, la tecnología disponible para el control de plagas, tanto en la agricultura como en el uso no agrícola. A través de su influencia política, promueven y protegen sus intereses, asegurándose de que las normativas en pro de la salud y la seguridad se vean limita- das. Los fabricantes de los pesticidas están en la mayor capacidad de prevenir estas sustancias invaden nuestros cuerpos, y el público espera que se responsabilicen por las consecuencias de sus productos.
PANNA ha elaborado un Índice de Pesticidas Invasores (PTI por sus siglas en inglés) con el fin de emprender una cuantificación de la responsabi- lidad de cada empresa fabricante. El PTI es una medida cuantitativa (expresada con un número entre 0 y 1) de la porción que contribuye cada fabricante a la presencia de un pesticida específico, o un grupo de pesticidas, que contiminan una po- blación humana específica.
Para demostrar como funciona el PTI, veamos el caso del pesticida clorpirifos. La empresa Dow AgroSciences, una empresa filial de Dow Chemi- cal Corporation, es la principal fabricante de clor- pirifos. Basándonos en valores conservadores de su participación en el mercado, el PTI de Dow para el clorpirifos, se calcula en 0,8. Esto significa que de la cantidad de clorpirifos presente en una po- blación determinada, Dow Chemical Corporation tiene la responsabilidad de haber producido en al menos el 80% de esta sustancia.
Sería difícil alegar que alguien tuviera más respon- sabilidad que Dow Chemical Company por el clorpirifos presente en nuestros cuerpos. Dow, no solo desarolló, sino que también fue la primera empresa en comercializar este pesticida para un amplio ámbito de usos—entre ellos agrícolas y domésticos,—y actualmente es el principal pro- ductor de clorpirifos de grado técnico. A pesar de la solidez de las pruebas de que este pesticida presenta consecuencias significativas para la salud pública, la empresa continúa la producción y la Figura E. Las mujeres presentan las concentraciones más
altas de algunos pesticidas organoclorados. Tres de los seis pesticidas organoclorados persistentes analizados por los CDC están presentes en concentraciones significativamente más altas en las mujeres de 20 años o mayores que en los hombres o los niños.
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promoción de este producto tanto en los Estados Unidos como en el mundo entero.
Se necesitan cambios sustanciales para reducir la carga de pesticidas que llevamos adentro del cuerpo
El hecho de que todos nosotros llevamos en el cuerpo una mezcla de pesticidas tóxicos, repre- senta un fracaso rotundo de parte del gobierno en sus esfuerzos para proteger la salud y seguri- dad públicas. En lugar de centrarse en la preven- ción de los daños, las políticas actuales referentes a los pesticidas intentan sopesar la protección de la salud y el medio ambiente por un lado y los poderosos intereses económicos de los fabricantes y los usuarios de pesticidas y sus aliados, por el otro.
Se necesitan cambios sistémicos para poder re- ducir la presencia de los pesticidas en nuestros cuerpos, resguardar la salud y la seguridad públi- cas, lograr que las empresas fabricantes de los pes- ticidas asuman su responsabilidad y prevenir los daños futuros. Con el fi n de alcanzar estas metas, PANNA ha elaborado las recomendaciones que deberían aplicarse con carácter de urgencia:
La Agencia de Protección del Medio Ambiente de los Estados Unidos (U.S.
EPA) debe:
•
Prohibir los pesticidas que se acumulan en nuestros cuerpos (un proceso conocido como la bioacumulación), incluyendo aquellos que generan productos de descomposición que se bioacumulan. Esto signifi ca una prohibición inmediata de los usos actuales del lindano, algo que se consideran bajo los auspicios del Plan Regional de Acción para Norteamérica de la Comisión para la Cooperación Ambiental.•
Prohibir los pesticidas de mayor uso que son peligrosos y persisten en el medio ambiente y en nuestros cuerpos. Esto incluye una pro- hibición inmediata del uso del pesticida clor- pirifos en la agricultura.•
Obligar a los fabricantes de pesticidas a que provean información detallada al U.S. EPAsobre la producción, la venta y el uso de sus productos. La EPA debe garantizar que esta información sea accesible al público de forma rápida, completa y a precios asequibles. Los costos necesarios para divulgar de esta infor- mación no deberían ser subvencionados por el público, sino por la industria fabricante.
•
Como requisito para registrar un pesti- cida, debería primero seguirse un proceso de evaluación de al- ternativas, durante el cual los fabricantes de los pesticidas tendrían que demostrar que no existen alternativas menos dañinas parael control de la plaga meta. La EPA también debería obligar a los fabricantes a que lleven la carga de la prueba, de que los pesticida no rep- resentan un peligro para la salud humana—es decir, que un pesticida debe ser culpable hasta que sea probada su inocencia y no al revés.
•
Iniciar un proceso agresivo de transición ha- cia un sistema centrado en el principio de la precaución para el manejo de plagas y la regu- lación de los pesticidas, el cual estaría diseñado para prevenir la exposición del público a los pesticidas, eliminar la carga de pesticidas pre- sente en el cuerpo humano y prestar atención especial a las poblaciones más vulnerables. Esta transición debe hacerse en colaboración con elL
a presencia de estas sustancias químicas en los cuerpos de nuestros hijosrecalca el fracaso en los esfuerzos para proteger la salud pública.
Los niños poseen las más altas concentraciones de muchos pesticidas en el cuerpo y son más vulnerables a los peligros para la salud que estos representan.
Jason Mailinsky
Departamento de Agricultura de los Estados Unidos para apoyar y promover la producción agrícola sustentable y debe incluir incrementos substanciales en el financia- miento de la investigación científica y de los servicios de entrenamiento y extensión para los agricultores que utili- zan métodos de producción orgánica y sustentable.
El Congreso de los Estados Unidos debe:
•
Ratificar el Convenio de Estocolmo sobre los Contami- nantes Orgánicos Persistentes (COPs); un tratado inter- nacional para la eliminación mundial de 12 sustancias químicas que se bioacumulan. Esta ratificación debe incluir legislación vigorosa para su implementación, que permita una eliminación eficiente de las sustancias quími- cas que el Convenio identifique como COPs en los Esta- dos Unidos en el futuro y que apoye la plena participación de los Estados Unidos en la implementación del tratado.•
Establecer financiamiento permanente para que los CDC recolecten y analicen los datos sobre la presencia de pesti- cidas en nuestros cuerpos. Esto debe comprender cuotas de biomonitoreo aplicadas a los fabricantes de pesticidas para apoyar y aumentar el programa actual de los CDC sobre el monitoreo de pesticidas en las personas.•
Llevar a cabo una investigación independiente e imparcial sobre la responsabilidad de las empresas productoras y los costos de la presencia de pesticidas en nuestros cuerpos, y establecer los mecanismos para que estas empresas tengan que asumir la carga financiera asociada a la degradación de la salud y el medio ambiente relacionada con el uso de sus productos.Los CDC deben:
•
Aumentar su programa de monitoreo de pesticidas en la población para incluir en el estudio las zonas donde se aplican estos productos de forma intensiva.•
Ampliar la lista de pesticidas y otras sustancias químicas analizadas en sus estudios bienales y hacer más accesible al público los datos de estos estudios en su totalidad e incluir datos demográficos y ocupacionales más detallados.•
Cumplir activamente con su misión de “promover la salud y la calidad de vida mediante la prevención y el control delas epidemias, las lesiones y las incapacidades” eliminando el aumento y la presencia de los pesticidas en nuestros cuerpos y actuando de forma energética para eliminar la exposición de los seres humanos a los pesticidas peligrosos.
Los fabricantes de pesticidas deben:
•
Desarrollar y divulgar métodos analíticos válidos para la identificación y cuantificación de sus pesticidas y metabo- litos en el cuerpo humano.•
Apoyar a la EPA y asistir en sus esfuerzos para eliminar los pesticidas bioacumulativos y los más extendidos que invaden el cuerpo humano.•
Iniciar un verdadero proceso de cambio de la elaboración de pesticidas a la implementación y el desarrollo de tec- nologías de manejo de plagas que sean ecológicamente sustentables.Un conocimiento más generalizado de la presencia de pes- ticidas en nuestros cuerpos y la consecuente demanda del público para cambiar esta situación, jugará un papel decisivo para que se establezca definitivamente el principio de la precaución en el manejo de plagas y para eliminar nuestra dependencia de productos químicos, que al final invaden nuestros cuerpos y los de nuestros niños.
Nadie nos preguntó si queríamos tener pesticidas en el cuer- po, están allí sin nuestro permiso, son invasores. Hemos con- fiado en el sistema oficial de salud y seguridad públicas para que nos proteja de estas sustancia químicas tan peligrosas, sin embargo, como los datos de los CDC sobre la presencia de pesticidas en el cuerpo humano demuestran, ese sistema no ha cumplido con su cometido. Ha llegado el momento para dar un salto dramático hacia un sistema agrícola y de manejo de plagas más seguro y saludable.
Notas
1 De los 34 pesticidas analizados por los CDC, 23 se encontraron a niveles suficientemente altos para permitir un análisis estadístico.
Este informe se centra en la evaluación de estas 23 sustancias.
2 Con “nivel medio” se refiere a la media geométrica de la muestra para cada grupo etario.
3 La cPAD se aplica a los niños, a las mujeres que están embarazadas o amamantando y a otras poblaciones vulnerables como los enfer- mos y los ancianos.
En este documento se encuentra el Resumen Ejecutivo del informe Los Invasores Químicos: Los Pesticidas en Nuestros Cuerpos y la Responsabilidad Empresarial, publicado en mayo del 2004 por Pesticide Action Network North America (PANNA). Mayores detalles y una lista completa de las referencias están disponibles en el informe completo en la página del internet www.panna.org o a través de las oficinas de PANNA llamando al (415) 981-1771.