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Parches juveniles e imaginarios de la violencia: Imaginarios sobre actos violentos e influencia del contexto familiar y social en jóvenes integrantes de un parque del barrio Conquistadores en la ciudad de Cali [recurso electrónico]

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Academic year: 2020

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(1)PARCHES JUVENILES E. IMAGINARIOS DE LA VIOLENCIA Imaginarios sobre actos violentos e influencia del contexto familiar y social en jóvenes integrantes de un parche del barrio Conquistadores en la ciudad de Cali.. Claudia Lorena López Castillo. UNIVERSIDAD DEL VALLE FACULTAD DE HUMANIDADES ESCUELA DE TRABAJO SOCIAL Y DESARROLLO HUMANO PROGRAMA ACADEMICO DE TRABAJO SOCIAL Santiago de Cali, 2009. 1.

(2) PARCHES JUVENILES E IMAGINARIOS DE LA VIOLENCIA Imaginarios sobre actos violentos e influencia del contexto familiar y social en jóvenes integrantes de un parche del barrio Conquistadores en la ciudad de Cali.. Claudia Lorena López Castillo. UNIVERSIDAD DEL VALLE FACULTAD DE HUMANIDADES ESCUELA DE TRABAJO SOCIAL Y DESARROLLO HUMANO PROGRAMA ACADEMICO DE TRABAJO SOCIAL. SANTIAGO DE CALI, 2009. 2.

(3) PARCHES JUVENILES E IMAGINARIOS DE LA VIOLENCIA Imaginarios sobre actos violentos e influencia del contexto familiar y social en jóvenes integrantes de un parche del barrio Conquistadores en la ciudad de Cali.. TRABAJO DE GRADO PRESENTADO COMO REQUISITO PARCIAL PARA OPTAR AL TITULO DE TRABAJADORA SOCIAL. Claudia Lorena López Castillo. Director Arizaldo Carvajal Burbano. UNIVERSIDAD DEL VALLE FACULTAD DE HUMANIDADES ESCUELA DE TRABAJO SOCIAL Y DESARROLLO HUMANO PROGRAMA ACADEMICO DE TRABAJO SOCIAL. SANTIAGO DE CALI, 2009. 3.

(4) AGRADECIMIENTOS En primer lugar, a Dios por abrirme las puertas que yo creía cerradas, por haberme conferido de terquedad y obstinación que en últimas, han sido el motor que me ha traído hasta este tramo del camino. A quienes creyeron en mi y los/as que no, sus voces fueron mi impulso para seguir. A mi familia especialmente a mis padres por su apoyo y su dedicación incondicional durante tantos años. Al profesor y director de este estudio Arizaldo Carvajal por acompañarme en este proceso académico; en esa misma línea, a la Universidad del Valle – Escuela de Trabajo Social y Desarrollo Humano por darme los elementos para ver y leer el mundo de manera diferente. Muy especialmente a la señora Rosmery Acosta quien fue mi apoyo, mi entrada, mi mejor aliada, a quien su aprecio por los/as jóvenes de su barrio la llevó a ayudarme tanto, a no dejarme sola cuando más lo necesitaba, mis mas sinceros agradecimientos, igualmente a su esposo, el Sr. Bernardo Bedoya. A los miembros de la Junta de Acción Comunal del barrio Conquistadores quienes depositaron en mi su voto de confianza y tuvieron toda la disposición de colaborar en este trabajo. A las educadoras de FUNOF Rosaura Corrales y en especial a la Sra. Adela por adentrarme en el mundo de “los muchachos”. A ICBF, la institución donde pude ver una multiplicidad de mundos detrás de mi jaula. de cristal, entre ellos la problemática aquí abordada. A Marcia Osorio Trabajadora Social de dicha institución, por haberme colaborado cuando esto sólo era un sueño. A los habitantes del barrio Conquistadores por su aprecio y generosidad, y como no, a “los muchachos/as del parche” a quien me gustaría reconocerles su valioso y gran aporte porque simplemente son los protagonistas netos de este estudio, por permitirle a una extraña adentrarse en sus mundos, en sus relatos, en sus “vueltas”, mil y mil gracias. Brayan, Stiven, Camilo, Maicol, Luigui, Mónica… Como habíamos quedado, aquí les regreso sus historias, esta vez desde otra perspectiva, la versión académica. 4.

(5) CONTENIDO Pág. INTRODUCCIÓN CAPITULO I. CONSIDERACIONES GENERALES………………………….....13 1.1. Sobre el Objeto de Investigación. ………………………………………....14 1.1.1. Antecedentes…………………………………………………………....14 1.1.2. Justificación…………………………………………………………….. 19 1.1.3. Pregunta de investigación…………………………………………….. 21 1.1.4. Objetivos…………………………………………………………………21 Objetivos generales………………………………………………....21 Objetivos específicos………………………………………………..21 1.2. La Metodología……………………………………………………………….22 1.2.1. Métodos y Técnicas…………………………………………………....22 1.2.2. Experiencia Etnográfica……………………………………………... 23. CAPITULO II. LA VIOLENCIA JUVENIL: APROXIMACIONES TEORICAS………………………………………………..26 2.1. El Parche Juvenil……………………………………………………………27 2.2. Agresión y Violencia………………………………………………………...28 2.3. Imaginarios, Significados y Motivaciones……………………...............34 2.4. El Contexto Social como Entorno Próximo (Mesosistema) y Macro (Exosistema)……………………………………………………………….36 2.5. Familia como Entorno Micro……………………………………………….39. 5.

(6) CAPITULO III. MARCANDO EL TERRITORIO: UN ACERCAMIENTO AL CONTEXTO…………………………………………………………………………42 3.1. El Caso de Cali…………………………………………………………………….43 3.2. La Comuna Once………………………………………………………………….44 3.3. Conquistadores: “El Barrio de los Muchachos”……………………………48 3.4. “Los Caballos”…………………………………………………………………….50. CAPITULO IV. ACTOS VIOLENTOS…………………………………………...........54 4.1. Si me Ofenden me Defiendo: El Conflicto con las Liebres………………..56 4.2. Actos Violentos en Contra de Personas en Situación De Indefensión………………………………………………………………………….58 4.3. Mecanismos Alrededor de la Ejecución de Actos Violentos……………..60 4.4. Las Reglas del Parche: La Puerta o el Límite a las Acciones Violentas…………………………………………………………………….62. CAPITULO V. SIGNIFICADOS DE ACTOS VIOLENTOS…………………...........68 5.1. La Violencia pa mi es……..……………………………………………………...69 5.2. ¿Las Victimas?: Unos Bobos………………………………………………….74 5.3. La violencia Polarizante…………………………………………………...........77 5.4. ¿Violento yo?................................................................................................79 5.5. El futuro, los Sueños y la Muerte………………………………………..........80 5.5.1. La muerte, una opción?........................................................................82. CAPITULO VI. MOTIVACIONES EN TORNO A LA REALIZACIÓN DE ACTOS VIOLENTOS………………………………………………………………….85 6.1. Motivaciones………………………………………………………………..........86 6.

(7) 6.1.1. La Obtención de Dinero para Comprar……………………………………..87 6.1.2. Dinero para comprar droga……………………………………………..........88 6.1.3. Se necesita vengar las ofensas (la responsabilidad de la victima)...........89 6.1.4. Se necesita para escalar peldaños……………………………………........90 6.1.5. Presión de amigos/as o del parche……………………………………........90 6.2.. Y Después de Haber Coronado…………………………………………...91. 6.3.. Alternativas a Actos Violentos………………………………………........92. CAPITULO VII. SENTIMIENTOS SOBRE LA INFLUENCIA DE DINÁMICAS RELACIONALES FAMILIARES……………………………………95 7.1. ¿Familia nuclear? Qué es eso!................................................................97 7.2. La Familia como Proveedora Económica……………………………......101 7.3. Percepción de lo Relacional e Interaccional en la Familia……………103 7.4. Palo, Correa, Chancla, Cable, La Mala Palabra… Utilización de la Violencia Física y Simbólica para Corregir o Enseñar……………………………………………………………………………104 7.5. Reproducción y Mantenimiento de la Violencia………………………...107 7.6. El Sentimiento de Pertenencia y la Soledad………………………….....108 7.7. ¿El Parche, el Refugio ante los Vacios de la Familia?.........................111. CAPITULO VIII. VALORACIONES SOBRE LA INFLUENCIA DEL ENTORNO CERCANO……………………………………………………………114 8.1. Nuestros Antecesores………………………………………………………115 8.2. ¿Se Necesitan “Los Caballos” en el Barrio Conquistadores?...........118 8.3. Los/as Vecinos/as del Barrio……………………………………………....119 8.4. Influencia de Amigos/as, Vecinos/as………………………………….....121 7.

(8) 8.5. Los Recursos del Barrio domo Alternativa al Parche………………...122. CAPITULO IX. VALORACIONES SOBRE LA INFLUENCIA DEL CONTEXTO MACRO………………………………………………………125. 9.1. La garantía de algunos derechos.........................................................126 9.2. Cali: visión de ciudad –inclusión y exclusión…………………………133 9.3. Medios de comunicación y violencia…………………………………....136. CONCLUSIONES…………………………………………………………………140. BIBLIOGRAFIA……………………………………………………………………147 ANEXOS 1. Glosario de Términos. 8.

(9) INTRODUCCIÓN. Este documento presenta un estudio realizado con jóvenes integrantes de un parche del barrio Conquistadores de la ciudad de Cali, con el objetivo de mostrar el imaginario que tienen acerca de los actos violentos por ellos realizados, y de la misma manera, relacionarlo con lo que plantean algunos autores (referenciados en el marco teórico) acerca de la influencia de distintos entornos en los que se inserta el sujeto en la reproducción y mantenimiento de dichos actos. Esto desde la descripción de algunas actos violentos realizadas por integrantes de un parche juvenil, de identificar significados y motivaciones que dan a actos violentos, asi como conocer las valoraciones asignadas por jóvenes respecto a influencia de algunas dinámicas familiares, del entorno cercano y del contexto macro en la reproducción y mantenimiento de actos violentos. Se cree pertinente su estudio desde Trabajo Social, pues contribuye al conocimiento y aprendizaje de posibles factores de riesgo en la generación y reproducción de la violencia juvenil, en este caso, en el marco de un parche juvenil del barrio Conquistadores de la ciudad de Cali. A partir de ello se espera aportar a que sus profesionales puedan pensarse intervenir en esta problemática desde su especificidad, teniendo como reto particular, el desarrollar estrategias de intervención referidas a la prevención, y por qué no, en el diseño y planeación de políticas y programas y proyectos para y con esta población. Conocer qué piensan y sienten los jóvenes proporciona herramientas muy útiles al momento de entender, comprender, proponer y actuar antes de juzgar, castigar o reprimir.. 9.

(10) En esa línea, en primer lugar, se expone el objeto de investigación, antecedentes y la importancia de su estudio, así mismo se presentan los objetivos de esta investigación y la metodología (métodos y técnicas) que se utilizó para la recolección de datos, de igual forma, se abre un espacio para reseñar la experiencia etnográfica de la investigadora en relación a al estudio en sí y la población.. Por otro lado, ya en el cuerpo del trabajo como tal, se expone el marco teórico que reúne diversos conceptos tomados coherentemente desde diferentes enfoques, escuelas de pensamiento y autores que han escrito sobre el fenómeno y que si bien aportan al presente estudio, no refieren a lo que específicamente se pretende hacer en éste. Así mismo, en el capítulo dedicado al Marco Contextual se alude al entorno particular en el que se da el fenómeno y se insertan los sujetos, en este caso jóvenes integrantes del parche “Los Caballos” en el contexto del barrio Conquistadores de la ciudad de Cali. A continuación se presentan los capítulos referidos a las categorías producto del trabajo de campo y que dan respuesta a los objetivos planteados para esta investigación. De esta forma, en el primero de ellos se describen algunos actos violentos realizados por los jóvenes en contra de sus rivales, de otras personas y hasta hacia ellos mismos, al igual se mostrará algunas de las tácticas de las que se valen para llevarlas a cabo y las reglas del grupo respecto a la ejecución de tales acciones y de la relación del parche con las oficinas de sicariato que operan en su barrio. En el siguiente capítulo se aborda la categoría referente a los significados que los jóvenes les confieren a los actos violentos, evidenciándose así sus pensamientos acerca del concepto violencia, sus posibles causas, efectos y variedad de formas en las que creen puede ser desplegadas; como también los sentimientos generados a partir de la realización de estos actos y finalmente si desde su 10.

(11) perspectiva se consideran violentos o no. De la misma forma se expone su visión acerca de las personas a las que va dirigida la acción violenta como por ejemplo las personas en situación de indefensión o sus enemigos o “liebres” y por qué son merecedoras de ello. En el posterior capitulo se señalan algunas de las motivaciones por las cuales los jóvenes justifican la realización de estos actos violentos, es así como se encuentra que ello estará relacionado con la obtención de dinero para adquirir objetos personales u otras que consideran necesarias-básicas y/o Comprar sustancias psicoactivas, Vengar las ofensas, Escalar peldaños y por Presión de amigos/as o del parche. Además, en este mismo capítulo se muestra como lo que ellos/as piensan que serán los posibles beneficios también resultan ser motivaciones muy fuertes, finalmente ellos mismos hablarán acerca de posibles alternativas a la ejecución de dichos actos y lo que se busca con ello. Los siguientes capítulos están orientados al desarrollo de la segunda dimensión de la investigación respecto a la influencia del entorno micro (familia), meso (amigos, barrio) y macro (condiciones sociales en torno a la garantía de derechos) en la reproducción y mantenimiento de actos violentos en el marco de su pertenencia al parche. Así, en el capítulo referido a los sentimientos en torno a la influencia de las dinámicas. relacionales. familiares,. se. señala. las. tipologías. de. familias. predominante en los que viven los/as jóvenes, la percepción de la familia, algunas dinámicas relacionales en torno a la garantía de derechos, el maltrato infantil y la reproducción de la violencia, la soledad y finalmente el posible refugio que los/as jóvenes encuentran en el parche ante la falta de pertenencia a sus familias. Posteriormente, cuando se señalan las valoraciones sobre la influencia del entorno cercano, se indica cómo posiblemente la presencia de antiguos parches, la necesidad percibida por los jóvenes acerca de su existencia, la Influencia de. 11.

(12) amigos/as, vecinos/as y los recursos con los que cuenta el barrio, hacen que se mantenga el parche y los actos violentos que allí pudieran tener lugar. Para terminar con las categorías contempladas para este estudio, en el capitulo acerca de las valoraciones sobre la influencia del contexto macro, se encontrará cómo la satisfacción en relación a la garantía de derechos, la visión de ciudad y lo que esta puede ofrecer a los/as jóvenes y la percepción de los medios de comunicación, pueden persuadir al/la joven a continuar realizando actos violentos. Por último, en el apartado dedicado a las conclusiones se hace una especie de balance donde se señala como los imaginarios se configuran como una construcción conjunta donde tendrán que ver tanto lo subjetivo como aspectos objetivos referidos a la aprehensión de representaciones colectivas en torno a la violencia, y en ese sentido se identifica incoherencias respecto a la visión que socialmente se tiene de éstos jóvenes, pero cómo a la vez esto y las excepciones que hace nuestra sociedad respecto a la utilización de la violencia hace que se reproduzca y se mantenga el fenómeno de la violencia juvenil.. 12.

(13) I.CONSIDERACIONES GENERALES. 13.

(14) 1.1. SOBRE EL OBJETO DE INVESTIGACIÓN 1.1.1. ANTECEDENTES En Colombia la violencia asociada a jóvenes es reportada por Atehortua (1992) desde el siglo XIX, seguido por los hechos que otros tantos vivenciaron alrededor del 9 de abril y la tan célebre época de la violencia donde niños campesinos en su mayoría menores de 15 años se armaron no solo de sobrenombres muy particulares (“caballito”, “arbolito”…) sino también de machetes. y armas de la. época; en Cali por ejemplo “mataban por cosas tan simples como un martillo o tan complejas como <<el honor de una hermana>>”. Años mas tarde, en los 60´s, los libros del escritor Andrés Caicedo ya daban cuenta de la aparición de pandillas o galladas como las de <<tinto frio>>, <<la calavera>>, <<el triangulo>> y <<el parche de Ricky>>, que utilizaban caucheras y navajas cuando se desafiaban en barrios prestigiosos de aquel tiempo1. Mientras tanto, el Valle del Cauca era considerado el departamento mas violento del país por sus altos índices de mortalidad a causa de asesinatos muchos de ellos perpetrados por jóvenes menores de edad. Pero fue en el año 1985 cuando, según indica Atehortua, los homicidios, lesiones y ataques con armas de fuego y corto punzantes pasaron a ser la primera causa de mortalidad en la ciudad de Cali, cuando hasta el año 1984 lo habían sido las enfermedades cerebro vasculares. De allí en adelante dice el autor, al transcurrir el tiempo estos hechos continuaron en alza de forma alarmante duplicando y hasta triplicando las tasas de homicidio un año tras otro. De igual forma, se mantuvieron las “conductas delictivas” con implicación de menores de edad, siendo el hurto y las lesiones 1. Atehortua sienta las bases para justificar la necesidad de estudiar la violencia juvenil en Colombia y específicamente en la ciudad de Cali, dejando su texto como reto especialmente a la investigación cualitativa por ser la suya eminentemente cuantitativa, y es precisamente en ese sentido que se referencia en este documento pues su rastreo histórico-estadístico acerca de las pandillas juveniles en Cali, es de vital importancia al preguntarse por los antecedentes de la problemática, pese a que su estudio se inscriba hasta el año 1992 y que por ende solo tenga datos referenciados hasta esa fecha.. 14.

(15) personales los delitos más frecuentes. Al mismo tiempo surgían nuevas pandillas conformadas por jóvenes entre 16 y 17 años, llegando a identificarse en Cali 118 de éstas hasta el año 1990. En la actualidad, según un artículo de la redacción del diario El País del (diciembre 07 de 20072), en el municipio existen aproximadamente 150 pandillas, bandas o parches juveniles ; sin embargo, según entrevista realizada en esta misma sección a Carlos Cuero, líder comunitario en los barrios El Vergel y El Retiro de la ciudad de Cali, estas cifras son apenas aproximaciones, pues muchos pandilleros han optado por ocultar sus identidades y dejar de lado la costumbre de nombrar a sus grupos, pues así “se puede delinquir desde las sombras” 3. Así mismo llama la atención, según expone Carlos Rojas, ex consejero de Paz también referenciado en este articulo, que muchos de estos grupos tienen a Cali dividida de manera invisible, las llamadas „zonas rojas‟. El ex funcionario explica que se trata de lugares que están literalmente „en poder‟ de un grupo delictivo. Allí no hay más ley que la impuesta por ellos, e invadirlos, puede significar la muerte. Sin embargo, esas „fronteras‟ invisibles no son estáticas, los límites que dominan una u otro grupo varían de acuerdo a sus miembros. De acuerdo con el ex funcionario, en Cali hoy se pueden identificar, 30 puntos intranspasables. Incluso, es sabido que hay sitios a los que ni siquiera la Policía puede pasar.. Articulando lo expuesto hasta ahora con las posibles causas de esta problemática, se encuentran textos como los de Posso y Rojas (1994) que sugieren como una de sus causas principales, la violencia familiar que vivenciaron (o vivencian) 2. http://w.w.w.elpais.com.co/paisonline/calionline/notas/Diciembre072007/cali01html De acuerdo con la Policía y algunos entes de control, cada uno de estos grupos (Excluyendo los llamados “parches o combos de estrato alto”) puede estar conformado por 8 a 20 personas y al menos dos mujeres hacen parte de cada grupo, las mismas participan en las actividades delincuenciales como el robo y homicidio. 3 De hecho, como en el caso de esta investigación, estos grupos se autodenominan “parches” pues implícitamente el término “pandillas” es obsoleto en la actualidad. 15.

(16) jóvenes integrantes de pandillas, bandas o parches juveniles, representado el maltrato como forma de solucionar conflictos, y a la vez considerando la familia como una institución en crisis; especialmente dicen, esto se presenta en familias ubicadas en zonas populares y donde los jóvenes simplemente reproducen esta experiencia en conductas antisociales; plantea como hipótesis que según el tipo de familia en el cual se haya educado el individuo, éste tendrá una forma de entender el mundo, de relacionarse con él y de actuar sobre él, al respecto habría que decir que verlo así implicaría culpabilizar a la familia de una problemática donde diversos actores e instancias tienen su cuota de responsabilidad allí, empero se recupera la noción de la incidencia de la socialización del joven en la familia para entender el fenómeno. En esa misma línea se encuentran otros textos que causísticamente relacionan familias violentas = miembros violentos, justificando esto en teorías del aprendizaje y conductistas que si bien es cierto (y muchos estudios así lo han demostrado) ello puede considerarse como una causa, no es la única ni puede verse aislada de otros factores que también inciden en su aparición y mantenimiento. De esta forma, otros autores en busca de una explicación a dicho fenómeno, indican las causas de la agresión y la violencia en los sujetos más que en un desarrollo explicativo del mismo, así por ejemplo Brain y Susman encuentran en los aspectos hormonales explicaciones a las conductas agresivas, Giordano y CernKovich lo asocian al género, Fagan y Wilkinson a las armas de fuego, Huesmann, Moise y Podolsky a los medios de comunicación, Thornberry y Krohn a los compañeros, al consumo de drogas y a la delincuencia, Raskin al alcohol y a la violencia (Stoff, Breiling y Maser, 2000). Sin embargo, se rescatan los aportes de otros documentos como el elaborado por Gonzales. (1999). Abordajes. con. Jóvenes. en. Escenarios. de. Conflicto,. investigación que pretendió ir más allá de la concepción del joven pandillero o 16.

(17) asociado en bandas (así prefiere denominarlo el autor), como violento o delincuente. dándole. preeminencia a factores contextuales que inciden en la. aparición de la problemática de la violencia juvenil, tal como la crisis de sociabilidad. de las estructuras intermedias de socialización y la crisis de. legitimidad de las macroestructuras sociales, algo de vital importancia pero que parece ser, es dejado de lado en estudios de corte psicológico o individual, sin embargo éste también contempla lo estrictamente particular como es la crisis de individualidad asociado a la construcción de identidad y perspectivas de vida de los jóvenes pandilleros. Este estudio que fue realizado con jóvenes de la comuna 14 en el Distrito de Aguablanca de la ciudad de Cali en el año 1999, tiene implícito la crítica hacia las formas de interacción (violentas) entre los jóvenes hacia el interior de las bandas y hacia afuera de ellas (con otras bandas, la comunidad, la ciudad…) pues según el autor no son una apuesta hacia la construcción y renovación de la cultura, sin embargo es interesante su aporte a esta investigación en términos del enlace que sugiere entre los efectos de procesos de la macroestructura social hacia las bandas juveniles, en sus lógicas internas y en la construcción de identidad de los jóvenes que las integran. En similar sentido, Alejo Vargas (2003) habla de estos grupos de jóvenes como una proyección de la desorganización y violencia de la sociedad, como expresión del vacío de poder el Estado en zonas urbanas, y que ante ello “brindan protección interna” y externa a sus habitantes, ejercen la “justicia” contra los que consideran violadores de las normas, y en algunos casos están transitando hacia formas de “bandidismo social” o de creación de las denominadas “milicias populares” o se transforman en apéndices de grupos al margen de la ley. Se entiende a partir de lo expuesto por Vargas cómo las pandillas, las bandas o parches juveniles son un microcosmos de una sociedad violenta, de la que perciben su indiferencia y descuido, luego se asumen como los “justicieros” allí donde el Estado representado en sus instituciones (como las sociales o de fuerza pública) ha sido negligente, aunque simultáneamente con ello puedan estar satisfaciendo ciertas 17.

(18) necesidades de tipo psíquico-individual (status, identificación con el grupo de pares…) y hasta colectivo, o en su defecto, denigren lo primero y solo deben su existencia a la reproducción de actos violentos sin un motivo aparentemente claro, pero es aquí donde precisamente Cerbino (2004) aclara que aun así ello obedece a la mirada estereotipada del joven como violento, mirada que si puede ser considerada violenta en tanto bajo dicho esquema no solo se maltrata al joven sino que se le trata (violencia se reprime con violencia) y a la vez se le excluye, continuando así con el circulo vicioso donde parecen estar “arrinconados” quienes hacen parte de estos grupos juveniles y hasta quienes han abandonado las mismos. En los estudios reseñados anteriormente es evidente su interés por el fenómeno de la violencia juvenil, sus causas y su impacto social, han enfatizado en las pandillas, bandas o parches juveniles como grupos delincuenciales debido a las actividades ilegales que ejercen; a la marginalización y exclusión a los que son sometidos por parte del mundo social bien sea por miedo, rechazo o indiferencia; a sus particulares formas de operar, de identificarse; a la caracterización de sus integrantes; a los contextos de pobreza donde son reducidos y a las posibles causas, consecuencias y salidas a ello como problemática social.. 18.

(19) 1.1.2. JUSTIFICACIÓN. El rastreo bibliográfico realizado para la presente investigación, deja en evidencia la importancia que diversos estudios han desplegado alrededor del fenómeno de la violencia juvenil bajo la argumentación de éste como problemática social apoyándose en el análisis científico de sus causas, dinámicas y consecuencias, todo ello desde distintos contextos espacio-temporales, disciplinas y enfoques. No es preciso desconocer dichos estudios, pero sí cabe anotar la sorprendente escasez respecto a la inclusión de las voces de los sujetos/jóvenes y de sus propias cosmovisiones del fenómeno que reproducen, especialmente de los actos violentos realizados en el marco de su pertenencia a un parche. De allí radica la importancia de esta investigación, pues desde ésta, precisamente se tomará la voz del joven como parte del imaginario que tienen de dichas actos. De la misma manera, también se pretende relacionar ello con lo que plantean algunos autores (referenciados en los antecedentes) acerca de la influencia de la familia, y del contexto social en la reproducción y mantenimiento de dichos actos. Es pertinente su estudio desde Trabajo Social pues contribuye al conocimiento y aprendizaje de posibles factores de riesgo en la generación y reproducción de la violencia juvenil, en este caso, en el marco de un parche integrado por jóvenes que alguna vez han realizado actos violentos. A partir de ello se espera aportar a que sus profesionales puedan pensarse intervenir en esta problemática desde su especificidad, como reto particular, desarrollando estrategias de prevención, y por qué no, en el diseño y planeación de políticas, programas y proyectos al respecto. Conocer qué piensan y sienten los/as jóvenes proporciona herramientas muy útiles al momento de entender, comprender, proponer y actuar antes de juzgar, castigar o reprimir.. 19.

(20) Finalmente, se resalta su importancia social en clara alusión a políticas, programas, proyectos y actividades de organizaciones gubernamentales y no gubernamentales, instituciones sociales (familia, escuela…) y sociedad en general, que se han centrado en eliminar, combatir o re-socializar a los jóvenes cuando, como señala Diego Vigil “nosotros como sociedad necesitamos evitar los prejuicios sobre lo que causa las pandillas y cómo detenerlas; en cambio debemos empezar a reexaminar las raíces de las pandillas para encontrar soluciones” (1997:47).. 20.

(21) 1.1.3. PREGUNTA DE INVESTIGACIÓN ¿Cuáles son los imaginarios de jóvenes entre 16 y 20 años integrantes de un parche juvenil del barrio Conquistadores de la ciudad de Cali, acerca de los actos violentos realizados y qué grado de influencia le asignan a la familia y al entorno social en la reproducción y mantenimiento de dichas acciones?. 1.1.4. OBJETIVOS OBJETIVOS GENERALES Caracterizar los imaginarios de jóvenes entre16 y 20 años integrantes de un parche juvenil del barrio Conquistadores de la ciudad de Cali, acerca de los actos violentos realizados. Identificar la influencia que asignan a la familia y al entorno social en la reproducción y mantenimiento de dichas acciones.. OBJETIVOS ESPECÍFICOS Describir algunos actos violentos realizados por integrantes del parche. Identificar significados que dan los jóvenes a los actos violentos. Identificar en los jóvenes motivaciones a actos violentos. Conocer sentimientos que despiertan en los/as jóvenes la influencia de algunas dinámicas familiares (estructura y organización, tipología familiar) en la reproducción y mantenimiento de actos violentos. Identificar valoraciones asignadas por jóvenes a la influencia del entorno cercano (dinámicas barriales, amigos/as, vecinos/as) en la reproducción y mantenimiento de actos violentos. Conocer valoraciones de jóvenes acerca de la influencia del contexto macro (condiciones económicas, de empleo, vivienda, salud, educación, recreación; exclusión-inclusión por parte de la ciudad; medios de comunicación) en la reproducción y mantenimiento de actos violentos.. 21.

(22) 1.2. LA METODOLOGIA 1.2.1. Métodos y Técnicas Teniendo en cuenta la naturaleza de la pregunta y los conceptos de los objetivos de allí derivados (imaginarios, sentimientos, valoraciones…) el método utilizado fue el cualitativo pues éste tiene como primordial característica el protagonismo del sujeto y la subjetividad del mismo, que es justamente la perspectiva que se quiso dar a esta investigación. Tal y como lo señala Bonilla y Rodríguez, citadas por Carvajal, “la principal característica de la investigación cualitativa es su interés por captar la realidad <a través de los ojos> de la gente que está siendo estudiada, es decir, a partir de la percepción que tiene el sujeto de su propio contexto”… devolviendo el protagonismo y la voz a los propios sujetos (2008, 57). La investigación cualitativa busca ante todo revelar aspectos o dimensiones de los procesos que no saltan a simple vista o que no se pueden derivar de la simple cuantificación. y que implican descubrir o mostrar aspectos complejos de los. procesos y dinámicas sociales. Por otro lado, es importante señalar que la presente investigación está enmarcada dentro del tipo de estudio descriptivo en tanto busca dar cuenta de las características del fenómeno de las acciones violentas ejecutadas por jóvenes pandilleros. Es de carácter sincrónico pues pretende estudiar el fenómeno en un momento dado de tiempo, es decir, interesa los imaginarios actuales que tiene los jóvenes miembros de un parche acerca de las acciones violentas realizadas.. Para ello, en primera medida se contemplaron tres técnicas de recolección de datos: la entrevista semiestructurada, el relato de vida y el grupo focal. La primera técnica tenía como fin abordar cuatro objetivos de la investigación siendo muy útil en la medida que se trataron los tópicos que daban cuenta de cada categoría con mayor precisión con todos/as los/as informantes, así mismo esto posibilitó un 22.

(23) procesamiento de datos más sencillo. El relato de vida siendo en conclusión una autobiografía sobre el sujeto ahondado sobre ciertos aspectos específicos, permitió el desarrollo de un objetivo o categoría concerniente al los sentimientos que pudieran generarles a los/as jóvenes la influencia de las dinámicas relacionales familiares, sin que ello implicara dejar por fuera otros/as. El grupo focal se dispuso para el abordaje de los dos últimos objetivos sin embargo, por cuestiones situacionales de las que luego se hablará, no se pudo llevar a cabo, en su lugar se optó por realizar entrevistas semiestructuradas con las cuales se dio por terminado el proceso del trabajo etnográfico y/o recolección de datos. El universo poblacional tomado para el desarrollo de esta investigación fue: jóvenes (mujeres u hombres) entre 16 y 20 años integrantes o ex integrantes del parche “Los Caballos” del barrio Conquistadores, con alguna experiencia, participación o relación con la ejecución de acciones violentas, muestra por saturación. Cabe aclarar que los nombres consignados en este documento referidos a los nombres de los/as jóvenes, sus seudónimos y el nombre con el que denominan a su parche fueron cambiados por nombres ficticios (“Los Caballos”; Brayan, Stiven, Camilo, Maicol, Luigi, Mónica) en términos de preservar la seguridad de los/as mismos/as y como parte del contrato de confidencialidad establecido con ellos/as.. 1.2.2. Experiencia Etnográfica Respecto a la experiencia etnográfica puedo calificarla como muy intensa en tanto los encuentros con los jóvenes fueron muchos y no precisamente para realizar las respectivas entrevistas sino como acercamiento previo y con el ánimo de generar confianza ante una población que permanentemente se encuentra en estado de alerta o de prevención con los/as “extraños”. Es así como para llegar a ellos/as frecuento el barrio desde hace 6 meses aproximadamente; siendo Educadoras 23.

(24) Familiares, líderes comunitarios y miembros de la Junta de Acción Comunal quienes me dan a conocer ante los/as jóvenes y propician nuestros encuentros. Especialmente una de las lideres comunitarias y que en la actualidad abandera el “Proyecto Joven” en el barrio Conquistadores, es con quien salgo en busca de los jóvenes en los parques, canchas, esquinas y la llamada “olla” o “calle del humo”, así mismo, ella dispone su casa para la realización de las entrevistas. Fueron incontables las veces que muchos jóvenes dijeron estar dispuestos a ser entrevistados (previa explicación del uso de las entrevistas) e incluso llegándose a concertar fechas y horas para ello, sin que se obtuviera respuesta alguna, máxime cuando aproximándose la culminación del trabajo etnográfico y faltando solo la realización de un grupo focal aparecieron en toda la ciudad panfletos amenazantes donde ellos/as aparecían como potenciales víctimas de los mismos, ello condujo a que su habitual estado de alerta se agudizara aun mas y optaran por evadirme o negarse con vehemencia a ser entrevistados, pues quizá consideraban “una trampa” el hecho que reuniera a varios de ellos/as en un solo lugar o que utilizara sus relatos como evidencia de algún delito. Ante la contundencia de esta emergente e inesperada situación decidí omitir la realización del grupo focal y realizar dos entrevistas semiestructuradas con los jóvenes que había establecido más confianza y empatía y así terminar la recolección de datos. Debo admitir que sentí mucha frustración pues tenía muchas expectativas respecto a la aplicación de esta técnica y lo que hubiese podido aportarles a los/as jóvenes en términos de la reflexión y a este estudio. El proceso de conocer, conversar, frecuentar y entrevistar a los/as jóvenes del parche en su propio entorno fue sin duda una experiencia nueva y muy significativa, estuvo llena de sorpresas, de miedos, reveses y alegrías. Por las experiencias tenidas en ICBF lugar donde conocí de la problemática y por las vividas en mi propio barrio cuando era pequeña, esta población no fue extraña a mí y por eso, pese a los inconvenientes anteriormente mencionados, puedo hacer un positivo balance respecto al encuentro humano con los jóvenes. En ese sentido 24.

(25) debo decir que me enfrenté a situaciones nuevas e inesperadas como visitar lugares donde ni siquiera los residentes del barrio van, reunirme en lugares donde ellos/as y quienes estén a su alrededor pueden ser blanco fácil de sus enemigos, salir con algunos de ellos en una patrulla de la policía para evitar enfrentamientos con sus rivales de otros barrios, y en fin, situaciones donde mi integridad física pudo haber estado en peligro. Pese a ello, debo decir que el encuentro con cada joven, con sus relatos, con parte de su vida, me permitió conocer las muchas versiones que les dan los otros/as a ellos/as y las que ellos/as se dan así mismos; más allá de que entrevistara a. un “ladrón”, un “delincuente”, un “vicioso”, un. “asesino”, tuve enfrente a una persona– y sin el ánimo de justificar ninguno de sus actos violentos- con motivos, con construcciones de sentido, con sentimientos y con sueños como cualquier persona, pero algunos tan diferentes, que quizá por eso a los/as demás les es difícil comprenderlos.. 25.

(26) CAPITULO II. LA VIOLENCIA JUVENIL: APROXIMACIONES TEORICAS. 26.

(27) Anteriormente, en los objetivos generales y específicos de la presente investigación, quedó delimitada su especificidad, siendo expuestos conceptos que permitirán responder a dichas pretensiones. Con el fin de desglosar cada uno conceptualmente y a la vez integrarlos en un cuerpo teórico articulado, a continuación se explicita la fundamentación teórica que se ha creído conveniente para esta investigación, como parte de la referencia analítica con el que se abordará la misma.. 2.1. EL PARCHE JUVENIL El presente estudio, más que tomar el parche juvenil como unidad de análisis, está interesado en los sujetos miembros de la misma. Sin embargo, teniendo en cuenta que su pertenencia a dicho grupo les confiere características propias, así como a los actos violentos que han realizado en el marco de la misma, se considera oportuno en primer lugar hacer alusión a ella. Cabe aclarar que desde esta investigación se toma al parche, la pandilla y la gallada juvenil como sinónimos o conceptos equivalentes en tanto al realizar el estado del arte de los mismos se encuentra una gran dificultad teórica para definirlos, bien sea por el vacio que se halla al respecto o porque se los conceptualiza se forma similar. De esta manera, a continuación se presenta una recopilación desde la perspectiva de dos autores, Santos (2002) y Restrepo (1991), que han trabajo alrededor de tales conceptos. Los parches, pandillas y galladas juveniles que corresponden a pequeños grupos, constituyen sociedades en miniatura, tienen una estructura particular derivada de las relaciones entre los miembros, una manera de pensar particular, un conjunto de valores que en ocasiones van en contravía de los valores éticos prevalecientes en la sociedad, todo ello denotando una especie de cultura propia. En unos de estos grupos, las actividades que realizan tienen prioritariamente carácter y conducta delictiva, mientras que otras se organizan en torno a actividades consideradas como criminales (el robo, el asalto, el escándalo público, el uso de drogas). Por lo general, se encuentran en áreas deprimidas y muy empobrecidas. (Restrepo, 1991:16). 27.

(28) Según Santos (2002) las características distintivas de estos grupos juveniles son: “* Territorio: los integrantes son a su vez vecinos, viven en la misma cuadra o manzana a lo que denominan "barrio" y suelen reunirse en un lugar específico del barrio ya sea en las esquinas o pasajes, en parques, etc. Estos jóvenes se identifican con el barrio al que pertenecen y lo defienden de las incursiones que a su territorio realizan pandillas, parches o galladas rivales de otros barrios. * Violencia: la interacción entre integrantes y con otras personas externas a ella esta teñida por la violencia; insultos, burlas, peleas. El clímax de la violencia se da cuando se enfrentan con rivales, donde incluso se producen muertes. * Ambivalencia: el grupo tiene una identidad en conflicto porque actúan en las fronteras de lo socialmente permitido (legal) y lo socialmente censurado (ilegal): trabajan y roban, ayudan a sus amigos y pueden atacar mortalmente a sus enemigos. Oscilan entre dos mundos; el barrial popular y el delincuencial criminal. * Organización: han construido de manera informal un estilo propio de vida que es la incorporación de elementos del ámbito delincuencial, laboral, estudiantil, deportivo: tienen un líder, puestos de jerarquía y designación de roles entre sus integrantes. Manejan una serie de reglas y normas aceptadas entre ellos donde se valora el honor, se condena la traición, se espera la solidaridad entre ellos. Expresan una imagen peculiar a través de su forma de vestir, su lenguaje y gestos.”. En conclusión, se retoma de Santos la denominación que hace cuando señala que miembros de parches, pandillas y galladas juveniles son aquellos sujetos-jóvenes de un mismo barrio que desarrollan relaciones de compañerismos entre ellos/as, y que tienen como principales objetivos: divertirse y prevalecer sobre grupos rivales de otros barrios. Todo esto teñido con un accionar violento.. 2.2. AGRESIÓN Y VIOLENCIA Además de las referencias citadas anteriormente, también otros autores (Fernández, 1998; Atehortua, 1992; Gonzales; 1999; Posso y Rojas, 1994; Stoff,. Breiling y Maser, 2000; Vigil, 1997) han señalado la violencia como una de las características más predominantes de las pandillas, juveniles en este caso.. 28.

(29) Así, La conceptualización que se ha realizado de actos violentos desde diversos autores, enfoques y escuelas de pensamiento, es asociado con la agresión como parte de una conducta específica (concreción del acto violento), mientras que la violencia supone un carácter general. De esta forma, en primer lugar se abordará el concepto de Agresión y de Violencia desde diversos autores y enfoques a modo de rastreo bibliográfico con el ánimo de conocer cómo han sido entendidos ambos conceptos. Concepción Fernández (1998) en su texto Jóvenes Violentos, indica que han sido diversos modelos y enfoques científicos los que han explicado desde su especificidad el concepto de agresión. Advierte justamente la existencia de tres grandes modelos con cierta trayectoria y desarrollo científico al respecto, ellos son, los modelos innatistas, la teoría de la frustración –agresión y los modelos de aprendizaje. El primero de ellos explica la agresión como una conducta de tipo genético-adaptativo en correlación con los impulsos animales (instinto de conservación, satisfacción de necesidades primarias…) aunque reconociendo diferencias debido a la evolución humana; la otra teoría innatista es el Psicoanálisis, aunque con diferente enfoque, este modelo relaciona agresión con las pulsiones de muerte (thanatos). Mientras tanto el modelo de la Frustración – Agresión del grupo de Yale tomando algunas nociones del psicoanálisis, sostiene que a toda agresión le antecede una frustración. Finalmente el modelo del Aprendizaje con Bandura como su máximo representante, postula que la agr esión es aprendida a partir de la observación de modelos, aquí cobra vital relevancia la noción de autorefuerzo en tanto es un proceso que neutraliza las conductas agresivas a partir del sistema moral (procesos lógicos argumentativos), el cual reprime o castiga la agresión produciendo culpa o autocastigo. Recientemente modelos contemporáneos, han analizado el concepto de agresión a la luz de criterios mas interrelacionales lo cual ha permitido un estudio mas contextualizado del mismo, estos son la Teoría del Poder Coercitivo, El modelo de 29.

(30) Patterson de agresión en la Familia y el Modelo Interaccional de Mummendey (Fernandez 1998). Tedeschi desarrolla en su teoría del poder coercitivo un gran interés por la valoración de la acción por parte del agresor (justificaciones, motivaciones) y de la victima (enjuiciamientos, expectativas de reparación…), además de preguntarse por tres aspectos por qué se utiliza el poder coercitivo o por qué hay agresión, por qué una acción se percibe como agresiva y cuál es la reacción del actor. Entretanto Patterson desde una perspectiva sistémica de la familia señala que mediante el refuerzo positivo y negativo y la represión de la agresión se producen espirales de violencia que a su vez avivan la tensión familiar y generan agresividad permanente y estable en algunos miembros de la familia la cual reproducen en diversos escenarios donde se inserten. Por último, Mummendndey en su modelo interaccional plantea cuatro aspectos fundamentales para entender la agresión: 1. La interpretación mutua (un hecho es agresivo en tanto tenga esa connotación para el agresor y la infracción de normas), 2. Contexto situacional (contexto físico y social, las situaciones en las que se presenta la conducta se deducen a partir de las variables psicosociales), 3. Diferencias en los significados de la agresión para el agresor y el agredido, 4. La posterioridad a la interacción agresiva (efectos). Esta ultima perspectiva es acorde con la orientación que se dará a esta investigación por tal será tenida en cuenta para posteriores análisis de datos. Otros autores denotan en las causas de la agresión mas que en un desarrollo explicativo del mismo, es decir, establecen relaciones causa – efecto en la conceptualización de la agresión (Stoff, Breiling y Maser, 2000). Estas conceptualizaciones si bien son validas en tanto son contribuciones a la ciencia que devienen de formas especificas de entender el concepto de agresión, no serán tenidas en cuenta en esta investigación por considerar que sus explicaciones son ligeras y superficiales pues su referente teórico es escaso y en otros nulo, no es claro su sustento epistemológico y por ello pareciera ser que en 30.

(31) ocasiones pesan mucho los juicios valorativos de los autores o sus experimentos de laboratorio con los que se divorcian totalmente con esta investigación puesto que la presente parte del/los ambiente/s particulares en el que se insertan los/as sujetos. Por su parte, Fernández (1998) señala que la gran mayoría de definiciones acerca de la agresión -con marcos teóricos claros y explícitos- están referidas al Daño. Así, autores clásicos referidos por esta autora como Dollard, Berkowitz, Bandura y Zilman centran su atención en el agresor, en su conducta transgresora de normas, en el daño hacia otros. Autores como Tedeschi plantea la agresión como el uso del poder coercitivo priorizando la mirada de la victima; mientras que Mummendey también citado por Fernández, amplia el espectro dando preponderancia al concepto entendido como interacción, aquí es relevante la visión del agresor y la victima y las significaciones que hacen al respecto, así como las condiciones en las que se presenta la agresión (contexto de poder, justificaciones, consecuencias, valoraciones subjetivas), esta perspectiva relacional y de corte psicosocial s erá contemplada en esta investigación por dar cuenta de la agresión entendida en el marco de lo interaccional o entre varios sujetos. Una vez despejado el tema de la agresión a continuación se intentará desarrollar una conceptualización de uno de los conceptos clave de esta investigación: la Violencia. Muchos autores coinciden en la dificultad que existe para definir Violencia, (Espinar, s.f.; Informe Mundial Sobre Violencia y Salud, 2002; Vargas, 2003; Corsi s.f.), sin embargo a continuación se presentan sus intentos de. construir una. conceptualización al respecto. La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la violencia como: “El uso deliberado de la fuerza física o el poder, ya sea en grado de amenaza o efectivo, contra uno mismo, otra persona o un grupo o comunidad, que cause o tenga muchas probabilidades de causar lesiones, muerte, daños psicológicos, trastornos 31.

(32) del desarrollo o privaciones” (2002:5) esta definición, al igual que veremos en las siguientes,. tienen similar sentido cuando anteriormente se habló de agresión.. Cabe aclarar que desde esta investigación se tomaran ambos conceptos como afines, es decir, no necesariamente tienen que contradecirse pues ambos ubican al sujeto como iniciador de la acción violenta y al otro/a (que incluso puede ser él mismo) como su víctima en tanto produce sobre él/ella efectos negativos, sin el ánimo de parcializar o calificar negativamente a quien haya generado el acto violento. Las siguientes caracterizaciones del concepto violencia si bien guardan relación con la anterior, imprimen también el elemento interaccional e incluso algunos/as lo relacionan con un tipo de contexto más macro. En ese sentido, para Corsi (s.f.) la violencia se define desde lo cultural, a partir del desequilibrio de poder y es mediatizada por lo psicológico (intención de daño), considera que la violencia es aprendida, en función de mecanismos tales como el modelado social y la anticipación de consecuencias que se vinculan con valores sociales de poder y dominio, precisa que la violencia es un fenómeno complejo y ampliamente expandido dentro de la cultura por cuanto es susceptible de manifestarse en todas las vertientes de la estructura de poder. Por otro lado, Cerbino dice que el alarmismo social, relativo a los comportamientos delictivos o a la inseguridad, intenta ocultar un escenario marcado por múltiples conflictos socioculturales. desatados, entre otras condiciones, por la presencia de. mecanismos de inferiorización, exclusión o marginación económica y simbólica de amplios sectores de la población. “La presencia de estos mecanismos permite pensar la violencia como una construcción social tejida alrededor de las interacciones entre sujetos y escenarios conflictivos”. (2004:12). Fernández (1998) entiende la violencia como un estado de las relaciones sociales que para su mantenimiento o alteración, precisa de una amenaza latente o explicita, y por agresión, la materialización de esa amenaza. Para esta investigación, la siguiente caracterización de violencia va a ser la elegida para analizar y dar respuesta a la 32.

(33) pregunta planteada: Vargas quien cita a Ives Michaud, asegura que “hay violencia cuando, en una situación de interacción, uno o varios actores operan de manera directa o indirecta, inmediata o diseminada, pretendiendo afectar a uno o varios en grados variables, sea en su integridad física, en su integridad moral, en sus posesiones, en sus participaciones simbólicas y culturales” (2002:107). Teniendo en cuenta lo anteriormente planteado, los actos violentos son definidas para esta investigación como todas aquellas “conductas ideadas por el actor con anterioridad… proyectada y estar dotada de propósito (1993:281), en este caso, dirigidas a causar daño a otros. En coherencia con Thomas Luckman (1999) la ACCIÓN es acción progresiva de un acto, proceso en el tiempo que se aproxima a un final determinado anticipadamente, mientras que el ACTO es la acción ya realizada, la acción pasada que contiene historia de pasos anteriores que conducen a él, se toma como objeto de estudio los ACTOS VIOLENTOS aquellas acciones realizadas con anterioridad, es decir, aquellas acciones que cuando han llegado a su fin se convierten luego en parte de la experiencia del sujeto y cuya objetivación se precisan en IMAGINARIOS. Estas actos violentos serán también vistas desde la perspectiva del poder, es decir, el que tiene el/la sujeto que la idea y la ejerce sobre otro/s; poder según Michel Foucault. “Es una estructura total de acciones llevada a actuar sobre. acciones posibles; incita, induce, seduce, vuelve más fácil o mas difícil: en el límite constriñe o prohíbe absolutamente; sin embargo es siempre una manera de actuar sobre un sujeto o unos sujetos actuantes en virtud de su actuación o de su capacidad de acción. Un juego de acciones sobre otras acciones” (1991:85). Dicho concepto permitirá comprender quien es el joven o cómo se ubica en relación a los/as sujetos a los que fue dirigido el acto violento.. 33.

(34) 2.3. IMAGINARIOS, SIGNIFICADOS Y MOTIVACIONES Debido a que nuestro interés primario es caracterizar los imaginarios que tienen los/as jóvenes acerca de los actos violentos que realicen en el parche, en seguida se abordará el concepto de imaginarios haciendo claridad en su la gran importancia que tiene para develar la primera dimensión de la presente investigación. Precisamente dicho concepto se abordará desde Fernández (1998) quien en su estudio de corte psicosocial, incluye un gran apartado a su desarrollo. Así pues, para esta autora lo imaginarios Es un mecanismo de producir realidades ordenes armónicos, aunque ilusorios… (1998:208), es un modo general de aprehender la realidad y de identificarse con ella, su poder consiste en crear realidades manejando representaciones; resalta ciertas representaciones, normas y valores de las sociedades y las dota de un sentido más allá de lo simbólico, es decir, de una dimensión no racional pero cargada de sentido. Su atractivo reside precisamente en esa capacidad de aportar sentido a las experiencias vividas. En términos generales, es la percepción de la realidad social construida como realmente existente Imágenes. e imaginarios. intervienen en la construcción de la realidad,. complementando <<lo simbólico>> es decir, lo lingüístico, lo argumentativo. Las imágenes contribuyen a realizar una primera síntesis significativa de la realidad, una síntesis muy primaria o primitiva, que consiste construir significados acerca de la realidad, la cual cuando el sujeto insiste en su conocimiento, se revela matizada diferente o incluso contraria a lo que parecía en un principio. No obstante, en determinado momentos es el único medio para conformar o definir una determinada <<realidad>>. Citando a Maffessoli, Fernández sostiene que lo imaginario inaugura las historias humanas, que lo imaginario posee un poder configurador y creador de nuevos sentidos y de nuevas dimensiones de la realidad. Además, lo imaginario posee la fuerza de lo incuestionable, de lo que solo tiene un sentido de verdad sin 34.

(35) restricciones. Por ello posee mucha fuerza motivacional, empuja a la acción ya que está impregnado de afectividad Es fácil, remite a una significación plena en lo que no existen fisuras ni dudas y tiene una gran capacidad para absorber significados de otro orden. Por esa característica de la claridad está muy fácilmente conectada a la acción (1998:353).. La relación de lo imaginario con la violencia procede de su característica, su carácter polarizador. Lo imaginario divide, dicotomiza la realidad, simplificándola dividiéndola en polos opuestos, en pares de oposiciones, estereotipa los procesos sociales ejerciendo sobre ellos la primera forma de violencia. Violencia se experimenta como una realidad divida en pares de oposiciones y violencia es situar la afectividad del sujeto ligada a esa división forzada, en la cual las alternativas del sujeto con respectos a ciertos objetos son sólo el amor o el odio. El imaginario es precisamente la construcción de una realidad externa al sujeto cargada de tientes negativos, en las que se deposita la violencia pero que, además, facilita la producción de agresiones contra las personas que son o están incluidas en ellas. La violencia tiene una función estratégica en ese momento. Destruir lo amenazante, buscar por medios violentos lo deseado, conseguir algún tipo de poder aunque sea imaginario, adquiere e ese momento un status, de necesidad que no posee en otros momentos evolutivos. La violencia es un medio al servicio del poder interpersonal. Específicamente de los imaginarios, interesan aquí los significados de las actos violentos y las motivaciones que tienen/tuvieron los/as jóvenes para realizarlas. Por ello se convoca la conceptualización que realiza de los mismos Alfred Schutz, teórico de la sociología fenomenológico, que a partir de dicho enfoque, postula que los significados hacen referencia al modo en que los actores determinan qué 35.

(36) aspectos del mundo social son importantes para ellos, mientras que los motivos se refieren a las razones que explican la acción de los actores (1993:280). Desde este autor, los significados tienen dos connotaciones, el primero de ellos es el subjetivo que se refiere a la construcción mental que realiza cada sujeto de lo que es relevante para si, el segundo es el objetivo que representa los significados compartidos socialmente. De la misma forma, distingue dos tipos de motivaciones, los motivos para y los motivos porque, éste ultimo corresponden al ámbito de lo objetivo es decir, se refieren a las acciones ya realizadas por los sujetos (pasado), específicamente a los factores causa de esas acciones, mientras que los motivos para son todas aquellas razones que tiene el sujeto para ejecutar una acción cuyos efectos son esperados a futuro, estos motivos son subjetivos y solo existen si la acción se realiza (281).. 2.4. EL CONTEXTO SOCIAL COMO ENTORNO PROXIMO (MESOSISTEMA) Y MACRO (EXOSISTEMA) Para introducir a los conceptos de la segunda dimensión de esta investigación, se retomarán elementos de la perspectiva teórica de la Ecología del Desarrollo Humano por considerar que en sus postulados recoge la perspectiva psicosocial de este estudio. Profundamente encadenada a una concepción del sujeto como el producto del conjunto de vínculos que establece con otros, incluye la noción de que precisamente esos entornos entretejen las formas de acción, los imaginarios y representaciones sociales. Es muy importante el manejo que su exponente Urie Bronfenbrenner (1987), hace del principio de interconexión el cual se aplica no solo dentro de los entornos, sino también, con la misma fuerza y las mismas consecuencias, a los vínculos entre entorno, tanto aquellos en los que la persona en desarrollo participa realmente, como aquellos en los que tal vez no entre nunca, pero en los que se producen hechos que afectan a lo que ocurre en el ambiente inmediato de la persona. 36.

(37) La ecología del desarrollo humano comprende el estudio científico de la progresiva acomodación mutua entre un ser humano activo, en permanente construcción (Bronfenbrenner lo llama en desarrollo) y las propiedades cambiantes de los entornos inmediatos en los que vive el sujeto, en cuanto este proceso se ve afectado por las relaciones que se establecen entre estos entornos, y por los contextos más grandes en los que están incluidos los entornos.. Tres características de esta definición son dignas de una mención especial. En primer lugar, no se considera a la persona en desarrollo sólo como una tabula rasa sobre la que repercute el ambiente, sino como una entidad creciente, dinámica, que va adentrándose progresivamente y reestructurando el medio en que vive. En segundo lugar, como el ambiente también influye, y requiere un proceso de acomodación mutua, se considera que la interacción de la persona con el ambiente es bidireccional, es decir, que se caracteriza por su reciprocidad. En tercer lugar, el ambiente, definido como importante para el desarrollo, no se limita a un único entorno inmediato, sino que extiende para incluir las interconexiones entre estos entornos, y las influencias externas que emanan de los entornos más amplios…. El ambiente ecológico se concibe, topológicamente, como una disposición seriada de estructuras concéntricas, en la que cada una está contenida en la siguiente. (Bronfenbrenner, 1987: 40-41).. En la misma línea, el ambiente no solo refiere el contexto familiar o el inmediato, también sugiere la interrelación de los sujetos con otros contextos a los cuales tiene o no acceso directo, pero en los que participa generando diversas dinámicas que afectan directa o indirectamente su desarrollo. Desde esta perspectiva, el ambiente ecológico se conforma de varios contextos interrelacionados; definidos según el grado de participación o vinculación de los sujetos a éstos. De esta forma, se encuentra: el microsistema, el mesosistema, el exosistema y el macrosistema, los cuales junto con los sujetos, se afectan bidireccionalmente. Estos contextos, según Bronfebrenner, se empiezan a organizar desde aquel que es más cercano a la persona, (el que directamente lo influye), hasta el contexto más lejano cuya acción es mediatizada y filtrada por diversos actores sociales. 37.

(38) En el primero de ellos, en el microsistema, se recrean patrones de actividades, roles y relaciones interpersonales que la persona experimenta en un entorno inmediato. Un ejemplo de ello son las familias de los jóvenes, en tanto contexto primario, es el primer espacio de socialización o, el primer grupo social al que el joven se inscribe. Más adelante se hablará de ella. No obstante, el microsistema, o las familias no son los únicos que ejercen influencia, a medida que el proceso de desarrollo se va haciendo más complejo, el sujeto va irrumpiendo en otros contextos y participa activamente en estos. Así pues, nos encontramos frente a otro contexto de desarrollo: el mesosistema. En el mesosistema se pone en relación dos o más contextos representados por las personas que actúan en este sistema; para Bronfenbrenner, el mesosistema es un sistema de microsistemas. Evidentemente, en el entorno cercano (como se ha tomado desde esta investigación y donde específicamente interesan las dinámicas barriales en relación a la presencia de antiguos parches, los/as amigos/as, vecinos/as) tenemos un claro ejemplo de este contexto, pues en ella se ponen en relación los patrones de diferentes personas provenientes de diversos ambientes. Sin embargo, no todos los contextos de desarrollo afectan directamente a. la. persona o no lo incluyen como participante activo. De manera que encontramos también la existencia de los ecosistemas de desarrollo, los cuales afectan dinámicas en el entorno inmediato del sujeto. Con ello se está haciendo alusión a otro concepto que será empleado para este estudio: el exosistema. Aquí por ejemplo, se encuentra lo que en los objetivos se ha denominado el contexto macro (condiciones económicas, de empleo, vivienda, salud, educación, recreación; exclusión-inclusión por parte de la ciudad; medios de comunicación) Como se señaló inicialmente, el ambiente de desarrollo se ve profundamente determinado por el ambiente y viceversa. En esta interrelación, cobra especial importancia los imaginarios que de todos los contextos los sujetos han construido, pues precisamente estas se instauran como el espacio en donde se establece la 38.

(39) interrelación sujeto-medio, y en el que ambos se modifican. Y es en este aspecto donde el sentido de los imaginarios sociales cobra vital importancia.. 2.5. FAMILIA COMO ENTORNO MICRO Retomando lo expuesto anteriormente como microsistema en la teoría de la Ecología del Desarrollo Humano, a continuación se ubica allí a la familia.. La familia es aquí vista como un todo resultante de partes interdependientes, el cual incluye los conceptos de totalidad, interdependencia, jerarquía, comunicación y control… en la aproximación sistémica, la familia se concibe como un todo diferente a la suma de las individualidades de sus miembros… la familia es un sistema social que puede ser estudiado en términos de estructura, o forma cómo está organizado en un momento dado, y sus procesos o formas en las cuales cambia a través del tiempo… la familia es un sistema en la medida en que está constituida por una red de relaciones; responde a las necesidades biológicas y psicológicas inherentes a la supervivencia humana; y como fuente de satisfacción de las necesidades psicoafectivas tempranas de todo ser humano. (Hernández: 25,26).. Para una mayor claridad en lo concerniente al concepto de familia, es conveniente describir lo que se entiende por organización y estructura de la misma. La primera se refiere a las relaciones básicas que deben existir entre los componentes de un sistema para que este sea denominado como perteneciente a una clase determinada en cuanto a la segunda se puede decir que hace referencia al modo particular como se realiza la organización de un sistema dado… es lo que diferencia a un sistema de los otros pertenecientes a una misma clase (Sánchez, 2004). Igualmente es necesario mencionar las tipologías de Familia existentes en la actualidad. Estas son, Familia nuclear clásica la cual está conformada por la pareja y los hijos, identificada desde las representaciones sociales y los imaginarios de amplios sectores, como la configuración ideal para la procreación y la socialización de los hijos/as; familia extensa corresponde a aquella familia 39.

Referencias

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