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Blanca. redaccion eficaz 176.indd 1 15/03/12 11:44

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Blanca

Blanca

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Dra. Guillermina Baena

Redacción eficaz

Con un prontuario de redacción y estilo

Colección

Guillermina Baena/Sergio Montero

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Tels. 55 21 88 70 al 74 Fax: 55 12 85 16

[email protected] www.editmusa.com.mx

Coordinación editorial: Mabel Laclau Miró Diseño de portada: Carlos Varela

Formación y corrección: equipo de producción de Editores Mexicanos Unidos, S. A.

Miembro de la Cámara Nacional de la Industria Editorial. Reg. Núm. 115. Queda rigurosamente prohibida la reproducción total o parcial de esta obra por cualquier medio

o procedimiento, incluidos la reprografía y el tratamiento informático, sin permiso escrito de los editores.

1a edición: marzo de 2012 ISBN (título) 978-607-14-ISBN (colección) 978-607-14-0646-0 Impreso en México

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Introducción ...7

Capítulo 1 Lenguaje: código arbitrario ...9

A. Funciones del lenguaje ...18

B. Modalidades ...20

Capítulo 2 Redactar es ordenar ...29

Capítulo 3 La corrección, los fantasmas de la ortografía ...41

Capítulo 4 La propiedad ...57 Vicios de dicción ...60 Capítulo 5 Elegancia ...71 A. Estilo ...71

B. Las formas del discurso ...81

1. Narración ...81

2. Descripción ...99

3. Argumentación ...104

4. Exposición ...112

Prontuario de redacción y estilo ...121

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Introducción

Este es un libro que inició como texto oral ya que fue concebido hace muchos años y recitado varias veces. Ha pasado tiempo desde entonces y la multiplicidad de cursos de redacción del cual es producto lo ha reescrito una y otra vez en mi mente. Ah, pero si el tiempo fuera sólo una palabra, ha seguido su marcha inexo-rable y parecía que este libro nunca iba a concretarse. Finalmente, aquí está, acer-cando al lector al lenguaje con una profusión de ejercicios que hemos aplicado y probado en multitud de ocasiones y en más de 25 estados de la república.

Su lectura tiene que ser ágil, divertida y aleccionadora. Que algunas páginas te parecerán a veces una pedagogía basada en el chiste, es probable, pero algo de lo que estoy convencida es de que el aprendizaje que se da en condiciones agra-dables es el que mejor se recuerda.

Se agregó un Prontuario totalmente actualizado con las nuevas normas or-tográficas de la Real Academia Española de la Lengua, que será de consulta in-dispensable. Más vale que tengas a la mano siempre este texto, si eventualmente tienes el placer de trabajar con el lenguaje como herramienta básica. ¡No te vas a arrepentir!

No te molestes si te hablo de “tú” a lo largo del libro. Para entender el len-guaje debemos romper obstáculos de comunicación y, a decir verdad, siempre he creído que el “usted” es un primer obstáculo que nos cerca y nos dificulta la expresión.

Ahora que seguramente ya se te despejaron algunas dudas que tuviste al to-mar en tus manos este libro, ¡adelante!, que disfrutes tu lectura.

G. B. P. Un otoño… del tercer milenio.

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Lenguaje: código arbitrario

Imaginemos al hombre primitivo y su profunda necesidad de expresión… Decía el filósofo francés Jean Jaques Rousseau: “Tan pronto como un hombre fue reconocido por otro como un ser sensible, pensante y similar a él, el deseo o la necesidad de comunicarle sus sentimientos y pensamientos lo llevó a buscar los medios apropiados para ello. Tales medios sólo pueden sacarse de los sentidos, únicos instrumentos por los que puede un hombre actuar sobre otro”.1

Por un instinto natural, el hombre buscó la manera de interactuar con los demás para expresar lo que sentía, lo que pensaba. Rousseau dice que las necesi-dades más básicas del hombre dictaron los primeros gestos, pero fueron las pa-siones las que arrancaron las primeras voces: “No fue el hambre, ni la sed, sino el amor, el odio, la piedad, la cólera los que arrancaron las primeras voces”.2

Sin embargo, añade el enciclopedista: “A medida que las necesidades crecen, que los asuntos se complican, que las luces se desarrollan, la lengua cambia de carácter; se hace más exacta y menos apasionada; sustituye los sentimientos por las ideas; no habla ya al corazón, sino a la razón. De ahí que el acento se extin-ga, la articulación se extienda, la lengua se haga más exacta, más clara, pero más lánguida, más sorda y más fría”.3

En la evolución de la escritura se percibe con claridad esta evolución. Mien-tras que los chinos la consideraban como un medio para comunicarse con los espíritus divinos y sus antepasados reales, para Aristóteles, en cambio, era un conjunto de “símbolos de las palabras habladas”, e incluso Voltaire llegó a lla-marle “la pintura de la voz”.

En nuestra época, los lingüistas dicen que la lengua es un sistema de comu-nicación humana que opera por medio de signos establecidos convencional-mente para representar un lenguaje.4

1 Jean Jacques Rousseau, Ensayo sobre el origen de las lenguas, México, FCE, 1984, pp. 11-16. 2 Ibídem, p. 17.

3 Ibídem, p. 24.

4 Robert Clairbone, Orígenes del hombre. El nacimiento de la escritura, México, Ediciones

Cultu-rales Internacionales, 1989, p. 8.

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Aquí no estamos frente al problema de qué fue primero, si la gallina o el huevo. La sociedad y la comunicación necesariamente surgieron juntas. La una no puede existir sin la otra y viceversa, de ahí la proliferación de códigos comu-nes conocidos como lenguajes.

El lenguaje es la más vital y poderosa de las dotes de la humanidad: median-te él regulamos nuestra conducta social e inmedian-terpersonal, y construimos y estabi-lizamos nuestra relación con el mundo.5

El lenguaje es el medio que tiene el hombre, como ser racional, para mani-festar sus ideas o sentimientos (Santiago Revilla).

De esta manera, para manifestar las necesidades más elementales, el hombre primitivo adoptó una serie de señas y gestos que se convirtieron en todo un len-guaje conocido como mímico. Más tarde, cuando se dio cuenta de que podía emitir gruñidos y chillidos, empezó a imitar los sonidos de la naturaleza, de tal modo que cada hecho u objeto era representado por un sonido muy similar al que producía. Así surgió el lenguaje onomatopéyico. Tal vez la onomatopeya ha sido siempre la forma inicial del lenguaje; lo apreciamos en los bebés cuando relacionan los sonidos antes que el nombre; así identifican al gua gua, antes que la palabra perro, o al pío pío, antes que la palabra pollo.

Sin embargo, una constancia en la repetición de sonidos y un modo de ar-ticulación pronto empezaron a configurar un código oral donde la sistemati-zación de un conjunto de sonidos permitió que se identificaran a las personas, a los animales, a los objetos y a las actividades. Poco a poco fue surgiendo el lenguaje oral.

En su afán de trascender, pronto el hombre quiso dejar huella de su paso por el planeta y plasmó en el interior de las cavernas su vida cotidiana, su arte. Sur-gió así el lenguaje gráfico. El lenguaje más universal de todos.

5 Roger Fowler, Para comprender el lenguaje. Una interpretación a la lingüística, México, Nueva

Imagen, 1978, p. 9.

Pectoral de Pizarra, representa la caza de un mastodonte, Penn. EEUU. (Mauricio Swadesh, El lenguaje y la vida humana, p. 61). Cualquier pueblo puede entender

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Pero también cada pueblo le ha ido agregando su propia idiosincrasia, su forma de ser, sus interpretaciones sobre múltiples cosas, creencias, así como la estilización de sus representaciones originales.

Entre los chinos esta modificación es muy clara:6

Hombre

Pictograma Dinastía Moderno Chíos

Colina Luna

La transformación duró muchos años y finalmente empezó a configurar códi-gos arbitrarios conocidos como alfabetos que dieron origen al lenguaje escrito,

que pasó del dibujo estilizado al signo convencional.7

Si quisiéramos hablar de etapas, podemos darnos cuenta de que hay cuatro variantes que van desde el pictograma original al pictograma modificado: las dos versiones de los asirios, una previa a la anterior y la última ya estilizada.8

Una forma de escritura que comenzó a reflejar los trabajos de la mente y del corazón humanos, surgió a finales del cuarto milenio antes de nuestra era en Me-sopotamia; fue inventada probablemente por los sumerios y evolucionó hasta el sistema de signos en forma de cuña, llamado cuneiforme.

6 Clairbone, op. cit. p. 116.

7 Mauricio Swadesh, El lenguaje y la vida humana, México, FCE, 1993, p. 77 y cfr.

Clair-bone, op. cit. p. 66.

8 David Crystal, The Cambridge Enciclopedya of Language, New York Cambridge

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En la tribu Nsibidi, al sur de Nigeria, se descubrió un sistema de escritura ba-sado en ideogramas, la mayoría de los cuales expresaban relaciones y situacio-nes maritales. Examina los siguientes ejemplos y usa los ideogramas para crear una historieta que cuente una historia completa con diversos cuadros.

Matrimonio por amor.

Matrimonio por amor con almohada.

Matrimonio por amor con almohada para la cabeza y los pies (signo de riqueza).

Mujer con seis hijos, un esposo y una almohada.

Hombre que viene con mujer que tiene marido y le pregunta si ella quiere vivir con él.

Tres hombres en busca de la misma mujer casada.

Fuente: Crystal, op. cit., p. 198.

Ejercicio:

Pez Sol/día Semilla Montaña Buey Sentido

original Pictograma original Pictograma modificado Babilonio primitivo Asirio

Todos los sistemas de escritura han derivado de imágenes.

La escritura, además de ser una importante y útil herramienta práctica para el comercio y la administración, fue una manera de reforzar el compromiso es-piritual de la gente. Las palabras habladas pueden tener su propio poder de su-gestión, pero la escritura les añade una dimensión especial: la permanencia.9

El desarrollo de la escritura culminó a finales del segundo milenio de nuestra era con la aparición del alfabeto fenicio, precursor de los caracteres impresos.10

9 Cfr. Clairbone, op. cit., pp. 5,6, 17-19. 10 Clairbone, op. cit., pp. 5-6.

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En la tribu Nsibidi, al sur de Nigeria, se descubrió un sistema de escritura ba-sado en ideogramas, la mayoría de los cuales expresaban relaciones y situacio-nes maritales. Examina los siguientes ejemplos y usa los ideogramas para crear una historieta que cuente una historia completa con diversos cuadros.

Matrimonio por amor.

Matrimonio por amor con almohada.

Matrimonio por amor con almohada para la cabeza y los pies (signo de riqueza).

Mujer con seis hijos, un esposo y una almohada.

Hombre que viene con mujer que tiene marido y le pregunta si ella quiere vivir con él.

Tres hombres en busca de la misma mujer casada.

Fuente: Crystal, op. cit., p. 198.

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Ideogramas modernos:

Logogramas modernos

+ - x > < ∞ ÷ ° =

Fuente: Crystal, op. cit., pp. 198 y 200.

De ahí en adelante, a partir de estos lenguajes, el ser humano recrea y crea nuevos con variantes de acuerdo con el medio que utiliza. Así, hay lenguajes: periodístico, radiofónico, cinematográfico, de diversas comunicaciones tanto electrónicas como por gestos, señas o múltiples medios más, incluyendo su pro-pio cuerpo.

El escritor argentino Jorge Luis Borges, con un suspiro que más tenía un dejo de melancolía, concluyó que todos los idiomas del mundo son inexpresivos y que los hombres han tratado siempre de crear nuevos lenguajes. Algunos intentos impor-tantes han sido:

Š René Descartes, quien apuntaba que si se podían aprender todas las canti-dades en el idioma del guarismo podía formarse un idioma análogo. Š John Wilkins, quien dividió el universo en 40 categorías o géneros, cada

uno representado por un monosílabo de dos letras. Por ejemplo, de que significa elemento, luego venían las diferencias representadas cada una por una consonante; por ejemplo b significa primer elemento, el fuego; y por último las especies representadas por una vocal; por ejemplo, a que es por-ción de. Si juntamos categorías, diferencias y especies integramos la palabra

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La lógica de este lenguaje es contener en una sola palabra todas las caracterís-ticas de la misma. El problema se le presentó a Wilkins cuando intentó la divi-sión en categorías, por ejemplo:

8ª categoría PIEDRAS

Comunes (pedernal, cascajo, pizarra) Módicas (mármol, ámbar, coral) Preciosas (perla, ópalo)

Transparentes (amatista, zafiro) 9ª categoría METALES

Insolubles (hulla, arsénico) Imperfectos (bermellón, azogue) Artificiales (bronces, latón)

Recrementicios (limaduras, herrumbres) 16ª categoría PEZ VIVÍPARO, OBLONGO

Las redundancias y deficiencias de esta clasificación son semejantes, dice Bor-ges, a las que aparecen en aquella enciclopedia china llamada Emporio celestial de conocimientos benévolos, que divide a los Animales en:

1. Pertenecientes al emperador 2. Embalsamados 3. Amaestrados 4. Lechones 5. Sirenas 6. Fabulosos 7. Perros sueltos

8. Los que se incluyen en esta clasificación

9. Los que se agitan como locos

10. Innumerables

11. Los dibujados con un pincel finísimo de pelo de camello

12. Etcétera

13. Los que acaban de romper el jarrón

14. Los que de lejos parecen moscas

Toda clasificación es arbitraria y conjetural, concluye Borges. No sabemos qué cosa es el universo, pero no perdamos las esperanzas de que algún día podamos

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Divirtámonos, encontremos palabras largas, largas. Yo pongo unos ejemplos, tú busca otros: supercalifragilísticoespialidoso; un apellido: Iturriberrigorrigoicoe-rrotaberricoechea; una profesión actual: psiconeuroendocrinoinmunóloga.

A que sí puedes hacer un juego con las palabras, como el que ha escrito el polígrafo mexicano Alfonso Reyes:

El gallo: ¡Cristo nacióóó! El borrego: ¡en Beleeén!

El guajolote: ¡gordo, gordo, gordo, gordo!

Así, desde 1771, cuando apareció la gramática académica a la que entonces se denominaba lengua castellana, se sucedieron 49 ediciones hasta 1949 y la úl-tima Nueva Gramática de la Lengua en 2009.

Ejercicio:

elaborar un idioma donde el nombre de cada ser indique los pormenores de su destino, pasado y futuro.

Por el momento, hay palabras que imitan el sonido de las cosas como un quiquiriquí, pero una buena parte de otras palabras son abstracciones arbitra-rias, como gallo, mesa, salmón, etcétera.

Ahora bien, ¿cómo se forman los códigos comunes?, ¿cómo se les dan diver-sos significados a las palabras?

Pese a que cada palabra tiene un significado en el diccionario, denotación, quienes usamos el lenguaje planteamos a veces significados diferentes,

connota-ciones, en particular si creamos un lenguaje exclusivo del grupo o la comunidad:

Se encuentran dos amigas que iban juntas en la secundaria y hace muchos años no se veían.

Una de ellas, eufórica, hablaba sin parar comentando su vida:

—Pues fíjate que me casé con un multimillonario, tan maravilloso que me lleva de fin de semana a cenar a París o de compras a Nueva York.

—Fantástico —contesta la amiga.

—Vamos de vacaciones a Sudáfrica como ir a Acapulco. —Fantástico —dice la amiga.

—Somos tan ricos que tenemos una colección de automóviles clásicos, un Mercedes para el niño y hasta la sirvienta tiene su carrito.

—Fantástico —responde la amiga.

—Pero ya he hablado demasiado. Ahora cuéntame cómo te ha ido. —A mí no tan bien como a ti. Me casé con el novio que tenía desde la secundaria y nos metimos a estudiar Lingüística.

—Ay, pero ¿qué es eso?

—Pues es una disciplina que te enseña a hablar correctamente. En vez de decir pasto, dices césped; en vez de decir cigarro, dices tabaco y en vez de decir “me vale madre”, dices “fantástico”.

He ahí un ejemplo de cómo podemos hacernos cómplices de un significado diferente. A ti lector, ahora te hemos hecho cómplice de un código común; en tanto “fantástico” de ahora en adelante tendrá otro significado diferente al escrito en el diccionario.

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Divirtámonos, encontremos palabras largas, largas. Yo pongo unos ejemplos, tú busca otros: supercalifragilísticoespialidoso; un apellido: Iturriberrigorrigoicoe-rrotaberricoechea; una profesión actual: psiconeuroendocrinoinmunóloga.

A que sí puedes hacer un juego con las palabras, como el que ha escrito el polígrafo mexicano Alfonso Reyes:

El gallo: ¡Cristo nacióóó! El borrego: ¡en Beleeén!

El guajolote: ¡gordo, gordo, gordo, gordo!

Así, desde 1771, cuando apareció la gramática académica a la que entonces se denominaba lengua castellana, se sucedieron 49 ediciones hasta 1949 y la úl-tima Nueva Gramática de la Lengua en 2009.

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A. Funciones del lenguaje

El lenguaje tiene diversas funciones.

Función informativa

Se realiza mediante la formulación y afirmación (o negación) de proposiciones. El dis-curso informativo se usa para describir al mundo y razonar acerca de él, sin pensar si los hechos son o no importantes, o si son generales o particulares. Como decía un escritor:

Veo el idioma como un gran y maravilloso juego, cuyas reglas sólo cono-cemos o practicamos en parte. Admite toda clase de excepciones, de quie-bras, de nuevos enlaces, de nuevas posibilidades…

Función expresiva

Cuando se le usa para expresar nuestros sentimientos y emociones o para co-municarlos. No todo lenguaje expresivo es poético, ni verdadero, ni falso; quien quiera aplicar estos criterios juzgará erróneamente.

El discurso expresivo tiene dos componentes:

a) Manifestar los sentimientos de quien habla. Habla para sí mismo y no le importa que nadie lo entienda.

b) Despertar ciertos sentimientos en el público, aun cuando sean sentimien-tos personales.

Todos los turbulentos mares que rugen enjaulados en mis células,

todos los encrespados ríos de sangre, todas las erizadas antenas de mis nervios, todas las tupidas selvas de mis músculos y hasta las cordilleras

impávidas

de mi osamenta bárbara, en conciliábulo de odio,

rompen sus espumarajos de rabia sobre el vientre aplastado de mis labios que se abren en palabras…

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Función directiva

Se usa con el propósito de originar o impedir una acción manifiesta.11

Son ejemplos las órdenes y pedidos, pues se trata de un lenguaje dirigido a obtener resultados.

Ni una palabra de dolor blasfemo. Sé altivo, sé gallardo en la caída, y ve, poeta, con desdén supremo todas las injusticias de la vida.

(Fragmento de “Pax animae”de Manuel Gutiérrez Nájera)

Además, podríamos agregar una:

Función ritual

Lenguaje de convenciones.

Cumplimos con nuestras convenciones de manera casi automática. La gente saluda o se despide por ritual de cortesía, pero la mayor parte del tiempo no lo hace con un afán de comunicación o consciente de lo que escucha. Las frases son de rutina (“gracias, de nada, buenos días, adiós”) y se aprenden como tota-lidad, se producen sin pensar y a menudo están vacías de significado. Pero esta-mos acostumbrados a escucharlas.

Sin embargo, el día que alguien contesta a la pregunta “¿cómo estás?” algo así como “¡muy mal!”, el distraído interlocutor que siempre espera la misma respuesta no sabrá qué hacer, o no habrá puesto atención, o muy probablemen-te esperará la respuesta común. Así que no es extraño que conprobablemen-tesprobablemen-te “¡qué bueno, me da mucho gusto!”, y no caiga en cuenta de lo dicho. Es el caso de los pésa-mes, al no ser muy frecuentes, hay personas que llegan con los familiares del difunto y les dicen “muchos días de estos”.

El caso extremo es el de los dos psicólogos que se encuentran en el elevador y uno le dice al otro “buenos días”, y el otro se queda pensando “¿qué me habrá querido decir con eso?”.

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Termina la siguiente poesía; cuando menos escribe de seis a ocho líneas más:

Estás ausente, de nuevo estás ausente

en el cuerpo y en la mente en el cielo y en la tierra desde adentro y desde afuera: ¡estás ausente!

B. Modalidades

Pero hay algo más: cada lenguaje tiene sus propias modalidades o estilos de

expresarse. Así tenemos: Un lenguaje vulgar Un lenguaje coloquial Un lenguaje formal

Ejercicio:

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El lenguaje se engendra en el vulgo, el populacho, la plebe, la “pelusa”, en la gente que no ha tenido acceso a la educación y la cultura; ahí está su vida y su mutabilidad.

De ahí surge un laboratorio afanoso del lenguaje, rico, variado en combi-naciones y dislates, donde él mismo se crea y se recrea. Y porque surge precisa-mente en las capas menos educadas de la población es que se le denomina:

Lenguaje vulgar

Comenta Alfonso Reyes que el vulgo altera la lengua por los principios matros de la corrupción, el principio de uniformidad y el principio del menor es-fuerzo; la teoría del “pah pah” o de las interjecciones “¡ay!, ¡yupi!, ¡yabadaba-du!”, o bien porque gusta de adornar y alargar las cosas. La mala pronunciación puede deberse a inferioridad biológica, a vivir en diferentes regiones geográficas, a una atrofia de la articulación, o a mero adorno.

El vulgo modifica el lenguaje de los siguientes modos:

Š Usando la elipsis, esa figura de construcción que suprime en la oración pa-labras no indispensables para la claridad de la misma: “así, así”.

Š Por etimologías fantásticas creadas en la mente del interlocutor, por la ono-matopeya o “teoría del Bau Wau” (sonido que produce el perro): mira al gua gua, los pollitos hacen pío pío.

Š Perogrullo (verdad o certeza que, por notoriamente sabida, es necedad o simpleza el decirla), Rey perico (personaje proverbial, símbolo de épocas muy remotas que significa una persona que habla mucho) y Penseque (error nacido de ligereza, descuido o falta de meditación), son grandes artífices transformadores del lenguaje.

Š Para colmo, nos dice Reyes, cada pueblo escucha el mismo ruido de dife-rente manera:

El cantar de un gallo se oye así: En el habla española: qui-qui-ri quí En habla francesa: co-co-ri-có En habla inglesa: cock-a-doodle-doo En habla turca: cú-cú-cú-cú

Otras hablas lo escuchan como: k! k! k! k!

i! i! i! i! o! o! o! o!

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Š Y no sólo se escucha de diferente manera: también se escribe distinto, por ejemplo la palabra dinosaurio (cfr. TIME, agosto 23, 1993), palabra origi-naria del griego deinos (terrible) y sauros (reptil) se escribe en:

africano dinosourus árabe ديناصور chino 恐龍 francés dinosaure alemán dinosaurier griego δεινόσαυρος hebreo דינוזאור indonesio dinasarus irlandés dineasár italiano dinosauro japonés 恐竜

kikuyu ninguna palabra*

malayo raksasa

polaco dinozaur

portugués dinossauro

ruso динозавр

thai ไดโนเสาร์

vietnamita Khung long

xhosa igongqongqo

zulu inunu

*Un kikuyu dijo: cómo podemos tener una palabra para algo que no sabemos que existe. El lenguaje vulgar puede ser exclusivo de una región o zona, como este argot (en francés caló) tepiteño:

Veterana tapuja del ponedor carnal ahí tejaban mis seis de cocodrilo a nombre de mis batos

que son titipuchal

que aunque se afirmen todos la buchaca tú ya lo sábanas paquetes d’ hijo

se nos carga la bola en la carcacha y el cucharón se chivatea todito sin mota, ni escamocha, sin Tepito.

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De acuerdo con las Nuevas Reglas de la Academia (2010) la ch desaparece del alfabeto; si hay c y h no hay necesidad de ch. Dice la Academia que la ch es un dígrafo, o sea, dos letras. Sin embargo, la ch usa mucho en el lenguaje coloquial: “Ya chole chango chilango/que chafa chamba te chutas” (“Chilanga banda” de Café Tacuba).

O bien, en ciertas regiones de zonas humildes se acostumbra jugar con el lenguaje y a veces se adaptan textos para manejarlos bajo sus propios códigos, como la siguiente canción inspirada en aquella canción popular de “Volver, vol-ver” (se canta con la misma música):

Este amor aplatanado

anda todo alivianado, por chupar. Voy tendido a la loquera

y aunque nadie me lo crea, sé libar. Te piraste hace tiempo

pero se llegó el momento de chupar.

Tú tenías un garrafón, me pasa un resto tu ondón y me felpo por chupar. Y chupar, chupar, chupar en tu chante y va de nuez. Llegaré aunque tú no estés, yo sé beber, yo sé beber, quiero chupar, chupar, chupar.

El lenguaje vulgar también puede constituirse en una jerga que es el voca-bulario específico de una actividad u oficio: entre los estudiantes, el lenguaje vulgar es utilizado como expresión desafiante ante la autoridad o ante la misma sociedad; para algunos es un intencional rompimiento de las reglas:

—¿Qué onda, bato?

—Nada bato, no es hora de onda. —Y tú, bato, ¿qué haces?

—Pues nada, dando la vuelta, viendo a las chavas. —¿Y tu chava?

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—Oye, que no jala, ¿o qué?

—Sí jala, pero anda fuera de onda y no más, bato, ¿no crees? —¡No manches!

Cada oficio u actividad tiene su propia jerga. Algunos la combinan con ges-tos o señas (hilanderos y beisbolistas), unos más con dibujos o grafiges-tos, como en las placas que pintan en las bardas los chavos banda.

Se vuelve jerga en el caso de las profesiones cuando se utiliza el lenguaje téc-nico sin necesidad alguna para aplicarlo en la conversación cotidiana, dándole significados diferentes o adaptándolo.

Los médicos suelen decir a su pareja: “me fracturas el miocardio”, lo cual no puede ser cierto porque el miocardio es un músculo, no un hueso, pero en tér-minos de jerga es el equivalente a “me rompes el corazón”.

De no existir este laboratorio seguiríamos hablando latín culto. Pero el lengua-je vulgar empieza a permear las otras capas del lengualengua-je y, como consecuencia, lo transforma, introduce algunas palabras que logramos entender porque las maneja-mos al interior de las localidades en forma de regionalismaneja-mos.

De esta manera, una segunda modalidad es el LENGUAJE COLOQUIAL, que permite el uso de modismos y es el que usamos para comunicarnos con nuestros amigos, familiares y conocidos.

El mismo poema del ejemplo anterior que mostraba el argot tepiteño, sona-ría así en lenguaje coloquial:

Vieja guarida del ratero ahí te van mis lágrimas en nombre de mis cuates que son un montón.

Tú ya lo sabes, para qué te digo, si se nos enchina el cuerpo y el corazón se chivea todito.

Sin mariguana, sin escamocha, sin Tepito.

Sin embargo, también hay que manejar el conocimiento de algunos códigos, símbolos, que parten de la costumbre.

Si uno va a Torreón, podrá percatarse de que en el habla cotidiana se mezcla constantemente la preocupación por los “muebles”:

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—Aquél trajo su mueble.

—¿Te fijaste?, ése tiene mueble nuevo. —El mueble está muy bien.

La mentalidad defeña a veces no alcanza a comprender por qué tanto inte-rés en los muebles que vienen frecuentemente a colación en las pláticas. Si uno ignora que el mueble para los habitantes de la región lagunera es el automóvil, probablemente quede fuera de la conversación. En una tierra que surge arran-cando al desierto el desafío de vivir, tener un coche es símbolo de estatus social, de alcanzar una etapa más en este reto. Con estos datos se comprende la impor-tancia del “mueble”.

Pero hay otros ejemplos: si uno pide “escamocha” en Sinaloa o Sonora le darán una ensalada de frutas con coco rayado, pasas, crema o miel. Si pide esca-mocha en Tabasco le darán un flan; y si pide escaesca-mocha en Tepito le venderán las sobras de los restoranes.

Un ejemplo de que cada región le imprime su significado a las palabras y le da un sentido propio de la cultura local, la idiosincrasia y hasta de la picardía de cada región, es la palabra “piloncillo”. El piloncillo es un cono duro de dulce que se utiliza para endulzar alimentos o preparar algunos platillos. En el sureste del país, al piloncillo se le llama “panela”; y para nuestra sorpresa, al “piloncillo” en la zona centro del país, y prácticamente de Guadalajara hacia el norte, se le conoce como “panocha” (palabra que no se escucha muy bien en voz alta en el sureste por su relación con el órgano femenino).

En Sonora hay unos dulces típicos que son unas gorditas de maíz rellenas de panocha y les han puesto el nombre de “coyotas”. Cuando uno pregunta por qué “coyotas”, le contestan: “es que los coyotes no tienen”.

Otro ejemplo interesante por su evolución en cada estado es el de la palabra “güila” que en la zona centro, en el Estado de México, Puebla y el Bajío, es la denominación dada a la “guajolota”; por Querétaro se le dice “cocona” y también por Yucatán. Pero el norte del país empieza a manejar variantes: en Ciudad Juárez y Sonora la “huila” es una mujer delgada, pero en Monterrey es una prostituta. En Tamaulipas también es una mujer fácil y es asimismo sinónimo de papalote y bicicleta. En Guerrero es una mujer trastornada mentalmente, y en otros estados se le dan connotaciones diferentes, desde “tullida”, “papalote” por lo de mariposa (en náhuatl papalotl) y “bicicleta” pero en su acepción de “lesbiana”, ya que güila se le denomina a quien “juega los dos bandos”, un bisexual, o un homosexual, a

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quienes también les llegan a decir “mariposas” en Tamaulipas, San Luis Potosí, Coahuila y Durango. Aún más, el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española tiene a esta palabra con dos significados: güila como prostituta y huila como tullida.

Si esto pasa en el interior del país, con mayor razón entre países; lo que para nosotros serían groserías, en otros países son muletillas o parte de las expresio-nes cotidianas.

En México se ponchan las llantas. En Cuba se pinchan las gomas. En Venezuela se revientan las tripas.

Finalmente, está el LENGUAJE FORMAL con el cual todos los pueblos de habla hispana nos entendemos, porque preserva el idioma con los componentes de la forma: corrección, propiedad y elegancia.

La frase del poema en argot tepiteño trasladada al lenguaje formal se vería así:

Antiguo escondite de ladrones, evoco con el llanto mi elegía, represento a mis amigos proletarios que sumamos muchos.

Tú comprendes, no hay más que decir, el cuerpo se estremece

y el corazón se inflama

ya sin cannabis, sin las sobras de comida, sin tu barrio de la Rinconada.

Oye, sería bueno que salieras de safari, pero a cazar lenguajes; ¿qué tal si bus-cas varios y los coleccionas escribiendo los diálogos en hojas que puedas agre-gar al libro?

Aquí es donde necesitamos reflexionar acerca de cómo hemos aprendido a manejar el lenguaje.

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1. La frase en doble sentido, el refrán, el rey perico, el penseque, el habla de oídas y la construcción por analogía han alterado el uso correcto del lenguaje.

2. La situación social que no permite un acceso a la educación y a la cultura.

3. Agreguemos a ello las deficiencias del sistema educativo.

4. El camino inverso recorrido por la gramática. La gramática es la ción del lenguaje, y nosotros no adquirimos esa capacidad de abstrac-ción sino hasta los 13 o 14 años, lo que quiere decir que la gramática en toda la etapa de la escuela primaria será repetitiva y memorística; algo así como la señora más estéril que jamás hayamos conocido y, por igual, la lógica como un conjunto de silogismos fríos, sin sentido.

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Redactar es ordenar

La redacción es el motor que pone en movimiento a la Lógica y la Gramática.

La Lógica

ordena ideas, sistematiza, aclara el pensamiento.

La Gramática

ordena la expresión escrita, por lo tanto,

Redactar es ordenar.

Imagínate parado en medio de la playa, desde donde puedes contemplar toda la bahía de Acapulco; tus ojos asombrados por la claridad del cielo y el color del mar se inclinan de un lado a otro para poder captar la escena comple-ta, con todos sus detalles. Por la noche, quieres escribir una carta a tu ser más querido, pero estás frente a la hoja en blanco sin poder expresar aquello que has visto. Lo que está sucediendo dentro de ti es que aparecen agolpadas en tu cabeza las diferentes impresiones, hechos y detalles sin relación unos con otros, sin subordinación, sin orden.

Esto sucede frecuentemente si no tenemos el hábito de organizar esas ideas, cuando menos mentalmente. Entonces hay que pensar en un orden para ellas, reflexionemos sobre lo que has visto y pongamos en orden los pensamientos esenciales hasta sentir, como decía Buffon “el natural impulso de dar forma a sus ideas. Sólo entonces sentirá placer al escribir, las ideas se sucederán con na-turalidad y el estilo será espontáneo y fácil.”12

Hay quienes tienen ideas en abundancia, pero no saben ordenarlas y hay quienes poseen palabras en abundancia, pero les faltan ideas. Las ideas trabajan sobre las palabras. En la redacción se da el justo equilibrio entre las ideas y las palabras, el fondo y la forma para crear y recrear un texto.

12 Cit. pos. Martín Alonso, Análisis y ortografía, España, edit. Aguilar, 1969, p. 152.

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Si ya sabes qué decir, lo importante es cómo decirlo. Veremos que la redac-ción es la que imprime la dinámica al lenguaje y la que integra la ordenaredac-ción de nuestros pensamientos con la expresión correcta por escrito de los mismos.

Si todo fuera tan sencillo como desarrollar ideas, juicios y raciocinio, el pen-samiento no entraría en sus múltiples recovecos; si todo fuera tan simple como aplicar la regla gramatical, nuestro idioma no sería tan rico. Así en estos dos terrenos encontraremos el meollo de la redacción. Profundicemos un poco más:

Terreno de la LÓGICA Terreno de la GRAMÁTICA

la idea se vuelve concepto

el juicio se vuelve oración

el raciocinio un conjunto de argumentos

Pero el asunto no es tan mecánico; en el paso de la idea al concepto hay di-versos procesos, se suceden muchas situaciones.

Si yo menciono la idea árbol, sin mayor explicación, mis interlocutores van a interpretarla de manera diferente; esto es, van a conceptualizarla según sus pro-pias experiencias, conocimiento, gustos, preferencias, impresiones, evocaciones, etcétera. Así habrá quienes piensen en un fresno, un laurel, un pino, un trueno, un arbusto, un enorme ahuehuete, un bonsái, un tronco sin hojas, un frondoso árbol con nidos de pajaritos o uno lleno de manzanas como el que dibujábamos en la escuela.

Y tú, descríbenos cómo es tu árbol…

Ejercicio:

Ahora intenta hacer la carta de nuevo. Ya tienes las ideas que deseas destacar. Empieza con un orden, tal vez el color del mar fundido en el horizonte con el cielo, tal vez aquellos pelícanos posados sobre las barcas de los pescadores, tal vez ese olor a sal del agua que cruza por tus labios después del chapuzón, tal vez la espuma que baña tus pies mientras caminas por la orilla, tal vez la magnitud de la naturaleza en la que te fundes como un ente más y en armonía. Imagina la magia de poder describir, narrar, contar esa belleza, la magia que puede hacer la redacción… Aunque también puede manejar la ironía y el humor.

Aquí un ejemplo:

ACAPULCO

En Acapulco no hay tiburones. Las autoridades mexicanas insisten formal-mente en ello. Si algunos turistas extranjeros optan por no regresar a su hogar después de las vacaciones, es cosa de ellos.

Más aún, las aguas servidas que los hoteles reciclan en la bahía no atraen tiburones a las aguas de Acapulco. Las insinuaciones de este tipo sólo demuestran ese sentimiento antimexicano típico de los intelectuales extranjeros, que disfrazan sus prejuicios bajo principios interesados al su-gerir, por ejemplo, que los periodistas mexicanos son regularmente asesi-nados por expresar opiniones políticas poco halagüeñas. Estos individuos no son periodistas. Cuando las autoridades judiciales responsables inician una investigación, descubren que se trata de usureros u homosexuales que han logrado obtener credenciales periodísticas con falsos pretextos, y que fueron asesinados por viudas indigentes a quienes explotaban, o por pros-titutos menores de edad.

(Saúl, Diccionario del que Duda, p. 20).

Redacta tu biografía pero sólo en 144 palabras exactamente, ni una más, ni una menos. Te estarás preguntando ¿por qué 144 palabras? En el lenguaje oral es el equivalente a un minuto de lectura y para ti será una gran ayuda para que te ejer-cites en la síntesis y midas los tiempos de tus escritos.

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Si ya sabes qué decir, lo importante es cómo decirlo. Veremos que la redac-ción es la que imprime la dinámica al lenguaje y la que integra la ordenaredac-ción de nuestros pensamientos con la expresión correcta por escrito de los mismos.

Si todo fuera tan sencillo como desarrollar ideas, juicios y raciocinio, el pen-samiento no entraría en sus múltiples recovecos; si todo fuera tan simple como aplicar la regla gramatical, nuestro idioma no sería tan rico. Así en estos dos terrenos encontraremos el meollo de la redacción. Profundicemos un poco más:

Terreno de la LÓGICA Terreno de la GRAMÁTICA

la idea se vuelve concepto

el juicio se vuelve oración

el raciocinio un conjunto de argumentos

Pero el asunto no es tan mecánico; en el paso de la idea al concepto hay di-versos procesos, se suceden muchas situaciones.

Si yo menciono la idea árbol, sin mayor explicación, mis interlocutores van a interpretarla de manera diferente; esto es, van a conceptualizarla según sus pro-pias experiencias, conocimiento, gustos, preferencias, impresiones, evocaciones, etcétera. Así habrá quienes piensen en un fresno, un laurel, un pino, un trueno, un arbusto, un enorme ahuehuete, un bonsái, un tronco sin hojas, un frondoso árbol con nidos de pajaritos o uno lleno de manzanas como el que dibujábamos en la escuela.

Y tú, descríbenos cómo es tu árbol…

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Cada uno de nosotros pensará en un árbol diferente, de acuerdo con nues-tros gustos, preferencias, inclinaciones, experiencias personales, formación e in-formación y hasta nivel cultural. Es decir, cada uno conceptualizaremos la idea del árbol de manera diferente. Todo eso se atraviesa entre la idea y el concepto. Lo mismo entre el juicio y la oración y entre el raciocinio y el argumento.

El gran reto que tenemos al escribir estará cifrado en nuestra capacidad para poder expresarnos de manera correcta, propia y elegante, a pesar de todos los obs-táculos, en el lenguaje formal que requerimos para comunicarnos con los demás.

¿Cómo entonces manejar al lenguaje?, si como diría G. K. Chesterton:

El hombre sabe que hay en el alma tintes más desconcertantes, más innu-merables y más anónimos que los colores de una selva otoñal… Cree, sin embargo, que esos tintes, en todas sus funciones y conversiones, son repre-sentables con precisión por un mecanismo arbitrario de gruñidos y chillidos.

Sin embargo, el hombre siempre lo intenta y lo intentará una y otra vez, para sacar todo el caudal de emociones que están atropelladas, agolpadas, jun-tas, deseando salir desesperadamente volcadas en palabras, como en el célebre “Nocturno” de José Asunción Silva:

Una noche,

una noche toda llena de murmullos, de perfumes y de música de alas; una noche

en que ardían en la sombra nupcial y húmeda las luciérnagas fantásticas, a mi lado lentamente, contra mí ceñida toda, muda y pálida,

como si un presentimiento de amarguras infinitas hasta el más secreto fondo de las fibras te agitara, por la senda florecida que atraviesa la llanura caminabas,

y la luna llena

por los cielos azulosos, infinitos y profundos esparcía su luz blanca; y tu sombra

fina y lánguida, y mi sombra

por los rayos de la luna proyectadas, sobre las arenas tristes

de la senda se juntaban, y eran una,

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y eran una sola sombra larga, y eran una sola sombra larga… Esta noche

solo; el alma

llena de las infinitas amarguras y agonías de tu muerte,

separado de ti misma por el tiempo, por la tumba y la distancia, por el infinito negro

donde nuestra voz no alcanza, mudo y solo

por la senda caminaba…

Y se oían los ladridos de los perros a la luna a la luna pálida,

y el chirrido de las ranas…

Sentí frío. Era el frío que tenían en tu alcoba tus mejillas y tus sienes y tus manos adoradas, entre las blancuras níveas

de las mortuorias sábanas.

Era el frío del sepulcro, era el hielo de la muerte. Era el frío de la nada.

Y mi sombra

por los rayos de la luna proyectada, iba sola,

iba sola,

iba sola por la estepa solitaria; y tu sombra esbelta y ágil, fina y lánguida,

como en esa noche tibia de la muerta primavera,

como en esa noche llena de murmullos, de perfumes y de música de alas, se acercó y marchó con ella,

se acercó y marchó con ella,

se acercó y marchó con ella… ¡oh las sombras enlazadas!

¡Oh, las sombras de los cuerpos que se juntan con las sombras de las almas! ¡Oh, las sombras que se buscan en las noches de tristezas y de lágrimas!

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El pensamiento lógico es maravilloso para aprender y desafía nuestra ima-ginación, pero es también el factor de coherencia y selección de ideas y pensa-mientos. La imaginación crea y propone imágenes, la lógica orienta esas pro-posiciones para una mejor comprensión y nos indica el camino para la mejor selección que se reflejará en la forma.

Una persona escribe claro si piensa claro. Luego entonces, la lógica nos ayu-dará a comparar, distinguir, clasificar, ordenar, definir, enumerar y asociar.

Explica lo que entiendes de las frases siguientes:

1. De todos modos Juan te llamas.

2. Aquel que nació para maceta no pasa del corredor.

3. Del dicho al hecho, hay mucho trecho.

Ejercicio:

Elabora un dibujo que represente el mensaje de este poema. No importa si no sabes dibujar, de lo que se trata es que logres interpretar la idea y puedas re-presentarla en imágenes.

Lo que realizaste es un ejercicio de lenguaje total. Es el lenguaje de la ima-gen, es el lenguaje que desarrolla la creatividad…

Por otra parte, tenemos el terreno del pensamiento. El terreno de la Lógica es de interesantes juegos y retos mentales que pueden ser realmente apasionantes.

Pregunta: si estás parado sobre la banqueta, ¿cómo podrías dejar caer un huevo crudo a un metro del suelo sin que se rompa el cascarón y sin usar nada para amor-tiguar la caída?

Respuesta: déjalo caer de un metro y medio de altura y caerá un metro sin rom-perse. (Burns, ¡Odio las matemáticas!, p. 31).

Pregunta: Algunos meses tienen 30 días, otros 31, ¿cuántos meses tienen 28?

Respuesta: Todos (ibídem, p. 45).

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El pensamiento lógico es maravilloso para aprender y desafía nuestra ima-ginación, pero es también el factor de coherencia y selección de ideas y pensa-mientos. La imaginación crea y propone imágenes, la lógica orienta esas pro-posiciones para una mejor comprensión y nos indica el camino para la mejor selección que se reflejará en la forma.

Una persona escribe claro si piensa claro. Luego entonces, la lógica nos ayu-dará a comparar, distinguir, clasificar, ordenar, definir, enumerar y asociar.

Explica lo que entiendes de las frases siguientes:

1. De todos modos Juan te llamas.

2. Aquel que nació para maceta no pasa del corredor.

3. Del dicho al hecho, hay mucho trecho.

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4. Porque del plato a la boca a veces se cae la sopa.

5. Edifique castillos, no cave sepulcros.

6. Quienes se dedican a apagar incendios, no tienen tiempo para prevenirlos.

7. Lo difícil lo hacemos ahora mismo, lo imposible se tarda un poco más.13

8. Llora el que ignora, no llora el que sabe.

13 Esta es una frase de los Seabbes, un grupo de rescate. En México algunos talacheros la han

adaptado para anunciar sus negocios (changarros) y es frecuente que en ellos se pueda leer algún letrero que diga: “Lo imposible lo hacemos ahora mismo, los milagros tardan un poco más”.

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9. Podrán cortar las flores del mundo, pero nunca podrán detener a la primavera.

10. Porque todos somos campesinos, lo que sembramos hoy en nosotros y en los demás, mañana lo cosecharán nuestros hijos.

11. Me interesa el futuro porque es donde voy a pasar el resto de mi vida.

12. Si lo podemos pensar, lo podemos crear.

Nada es comparable al manejo del lenguaje, jugar con él, moldearlo como si se tuviera plastilina. Los escritores de todos los tiempos lo saben y pueden darse ese lujo, como lo hacía Julio Cortázar.

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dispersión se va a trasladar a su lenguaje escrito. Y es que de nuevo el problema es el orden.

Cuando la reina de corazones sorprende a Alicia en los alrededores del País de las maravillas, le exige que explique lo que hace ahí, y Alicia le responde que no sabe cómo empezar. La reina contesta: “muy fácil, empieza por el principio, sigue por en medio y acaba por el final”.

A no ser porque el autor de Alicia, Lewis Carroll, era un extraordinario ma-temático que conocía a fondo el pensamiento lógico, podríamos pensar que esto es una perogrullada, pero no: en realidad es la propuesta del orden. Es la mejor recomendación para alguien que se inicia en la redacción.

El problema viene cuando uno piensa: ¿cuál es el principio? En la mayo-ría de los casos el principio se encuentra cuando uno ordena cronológicamente los hechos y entonces empieza del pasado a la actualidad. Sin embargo, cuando hay un presente, el orden puede cambiar. La descripción puede ser hecha de izquierda a derecha o de derecha a izquierda; del centro hacia afuera o de afuera hacia el centro; de arriba a abajo o de abajo hacia arriba. Necesariamente hay un orden en todos los hechos; esto nos ayuda a ponernos en el lugar del lector y pensar que somos sus ojos. Lo que nosotros vemos es lo que ellos ven, y la manera en que se lo relatamos dependerá de la manera en que ellos lo asimilen.

Por ejemplo, cuando el principio está en el futuro, entonces iremos redac-tando hacia el presente hasta llegar al pasado.

Describe en un máximo de 5 a 6 líneas cada una de las siguientes emociones:

Admiración, amor propio, amor, avidez, angustia, avaricia, alegría, audacia, ab-yección, bajeza, cólera, codicia, pena, temor, valor, curiosidad, caridad, confian-za, desesperación, duelo, desconfianconfian-za, dureza (agresión), discordia, dolor, deseo, desdén, desolación, esperanza, emulación, entusiasmo, espanto, envidia, arreba-to, terror, fastidio, furor, generosidad, gloria, grandeza de alma, gula, glotonería, humildad, odio, atrevimiento, vergüenza, indignación, irresolución, enemistad, embriaguez, celos, gozo, cobardía, lujuria, lamentación, desprecio, burla, malig-nidad, orgullo, piedad, pusilanimidad, remordimiento, arrepentimiento, recono-cimiento, pesar, seguridad, satisfacción de sí mismo, sobrecogimiento, preocupa-ción, sensualidad, temeridad, tristeza, timidez, venerapreocupa-ción, vanidad, venganza.

Ejercicio:

Código cortazariano

Después de leer el siguiente texto:

1. Explique con sus palabras lo que entendió de la lectura.

2. Explique por qué el mensaje, aunque está claro, será interpretado de diferentes maneras por cada lector y con diferentes intensidades, desde una mera relación entre amigos hasta una relación erótica.

3. Fíjate cómo el autor usó un código y unas palabras de manera ordenada, y aunque esas palabras no existen, logró que el mensaje involucrara al lector en ese sentimiento de participación.

Apenas él le amalaba el noema, a ella se le agolpaba el clámiso y caían en hidromurias, en salvajes amonios, en sústalos exasperantes. Cada vez que él procuraba reclamar las incopelusas, se enredaba en un grimado quejum-broso y tenía que envulsionarse de cara al nóvalo, sintiendo como poco a poco las arnillas se espejunaban, se iban apeltronando, reduplimiendo, hasta quedar tendido como el trimalciato de ergomenina al que se le han deja-do caer unas filunas de cariaconcia. Y sin embargo, era apenas el principio, porque en un momento dado ella se tordulaba los urgalios, consintiendo en que él aproximara suavemente sus orfelunios. Apenas se entreplumaban, algo como un ulucordio los encrestoriaba, los extrayuxtaba y paramovía, de pronto era el clinón, la esterfurosa convulcante de las mátricas, la jadeho-llante empocapluvia del orgumio, los esproemios del perpasmo en una so-brehumítica agopausa. ¡Evohé! ¡Evohé! Volposados en la cresta del murelio, se sentían balparamar, perlise resolviraba en un profundo pínice, en niola-mas de argun tendidas gasas, en carinias casi crueles que los ordopenaban hasta el límite de las gunfias.

(Julio Cortázar, Rayuela, Cap. 68)

1.

Cuando escuchamos a alguien que habla de manera desordenada y disper-sa, decimos que no sabe expresarse; pero el verdadero problema es que esa

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dispersión se va a trasladar a su lenguaje escrito. Y es que de nuevo el problema es el orden.

Cuando la reina de corazones sorprende a Alicia en los alrededores del País de las maravillas, le exige que explique lo que hace ahí, y Alicia le responde que no sabe cómo empezar. La reina contesta: “muy fácil, empieza por el principio, sigue por en medio y acaba por el final”.

A no ser porque el autor de Alicia, Lewis Carroll, era un extraordinario ma-temático que conocía a fondo el pensamiento lógico, podríamos pensar que esto es una perogrullada, pero no: en realidad es la propuesta del orden. Es la mejor recomendación para alguien que se inicia en la redacción.

El problema viene cuando uno piensa: ¿cuál es el principio? En la mayo-ría de los casos el principio se encuentra cuando uno ordena cronológicamente los hechos y entonces empieza del pasado a la actualidad. Sin embargo, cuando hay un presente, el orden puede cambiar. La descripción puede ser hecha de izquierda a derecha o de derecha a izquierda; del centro hacia afuera o de afuera hacia el centro; de arriba a abajo o de abajo hacia arriba. Necesariamente hay un orden en todos los hechos; esto nos ayuda a ponernos en el lugar del lector y pensar que somos sus ojos. Lo que nosotros vemos es lo que ellos ven, y la manera en que se lo relatamos dependerá de la manera en que ellos lo asimilen.

Por ejemplo, cuando el principio está en el futuro, entonces iremos redac-tando hacia el presente hasta llegar al pasado.

Describe en un máximo de 5 a 6 líneas cada una de las siguientes emociones:

Admiración, amor propio, amor, avidez, angustia, avaricia, alegría, audacia, ab-yección, bajeza, cólera, codicia, pena, temor, valor, curiosidad, caridad, confian-za, desesperación, duelo, desconfianconfian-za, dureza (agresión), discordia, dolor, deseo, desdén, desolación, esperanza, emulación, entusiasmo, espanto, envidia, arreba-to, terror, fastidio, furor, generosidad, gloria, grandeza de alma, gula, glotonería, humildad, odio, atrevimiento, vergüenza, indignación, irresolución, enemistad, embriaguez, celos, gozo, cobardía, lujuria, lamentación, desprecio, burla, malig-nidad, orgullo, piedad, pusilanimidad, remordimiento, arrepentimiento, recono-cimiento, pesar, seguridad, satisfacción de sí mismo, sobrecogimiento, preocupa-ción, sensualidad, temeridad, tristeza, timidez, venerapreocupa-ción, vanidad, venganza.

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La forma

“La Gramática… nos hace ver el maravillosos artificio de la lengua, enseñándonos de qué partes consta, sus nombres, definiciones, y oficios, y como se juntan y enlazan para formar el tejido de la oración”. (Primera Gramática Académica, 1771)

La corrección, la propiedad y la elegancia son los requisitos del lenguaje for-mal o académico, y se refieren a:

Corrección – la ortografía Propiedad – el bien decir

Elegancia – el estilo

¿Qué pasaría si…

Fueras un disco:

Tuvieras seis cabezas:

Vivieras en el país de los enanos:

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La corrección,

los fantasmas de la ortografía

La ortografía es un problema nacional. Está relacionada de manera directa con nuestra personalidad, de ahí que algunos casos se constituyan en verdaderas pato-logías, como aquel muchacho que le ponía acento a mamá en la “hache”. La orto-grafía refleja nuestro estado de ánimo, nuestras condiciones de estrés y problemas por los cuales atravesamos en ciertos momentos. Ello explica por qué a veces olvi-damos cómo se escribe alguna palabra, que escribamos otra bien y dos renglones después, la misma palabra la escribimos mal, que tengamos dudas en cuanto a las letras de una palabra cuando más estresados nos encontramos, o que perdamos la buena ortografía cuando no estamos muy lúcidos. Con todo ello, le trasmitimos al escrito nuestros descuidos, preocupaciones y problemas.

Aunque en una buena parte de los casos, el problema es muy sencillo, basta con recordar las reglas (Véase el Prontuario al final de este texto).

La ortografía tiene tres niveles:

1) El de la letra, que a su vez tiene que ver con los problemas de la acentua-ción y de las letras dudosas.

2) El de la palabra, directamente relacionado con la división silábica.

3) El de la oración en cuanto a la manera de poner la puntuación.

La letra. Problemas de acentuación. Entre quienes escriben es muy frecuente la mala acentuación; muchos de los errores se deben a confusiones de aplicación de las reglas.

Si nos acordamos que se pone un acento ortográfico en todas las palabras agu-das (énfasis en la última sílaba) terminaagu-das en n, s o vocal, toagu-das las graves (én-fasis en la penúltima sílaba) que no terminen en n, s o vocal y todas las esdrúju-las y sobreesdrújuesdrúju-las (énfasis en la antepenúltima y ante antepenúltima sílabas), será más fácil acentuar.

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De igual manera, podemos recordar que los monosílabos no se acentúan

desde 1959, sólo aquellas palabras con dos funciones gramaticales. Por ello es necesario distinguirlas, y para esto utilizaremos una con acento diferenciador o diacrítico. (Véase Prontuario).

Tenemos un alfabeto modificado según las nuevas normas de la Academia: Ahora sólo hay 27 letras. Se suprimieron la ch y la ll, consideradas dígrafos y hay un nombre oficial para cada letra. Repasa el nombre en el segundo bloque.

Las letras del alfabeto son:

a, A b, B c, C d, D e, E f, F g, G h, H i, I

a be ce de e efe ge hache i

j, J k, K l, L m, M n, N ñ, Ñ o, O p, P q, Q

jota ka ele eme ene eñe o pe cu

r, R s, S t, T u, U v, V w, W x, X y, Y z, Z

erre ese te u uve uve

doble equis ye zeta

Ahora repásalo y escríbelo de nuevo:

a, A b, B c, C d, D e, E f, F g, G h, H i, I

j, J k, K l, L m, M n, N ñ, Ñ o, O p, P q, Q

r, R s, S t, T u, U v, V w, W x, X y, Y z, Z

Hace un tiempo circuló por Internet un bello mensaje sobre las letras cuan-do se combinan, que ahora compartimos contigo:

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Las letras pueden ser:

Únicas ADN

Sobrias AA

Tener mayor contenido ETC

Dar placer G

Ser un parámetro IQ

Tener mucho peso KG

Alucinantes LSD

Profundas OM

Tienen algo más qué decir PD

Implacables RIP

De gran ayuda SOS

Explosivas TNT

Marcarte de por vida VIH

Ser un alivio WC

Tener delirio de grandeza XL

Ser explícitas XXX

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Escribe el acento en aquellas palabras que deban llevarlo:

joven jovenes tesis cano

Perez debil cuartel oye

corazon camion autobus gallo

pajaro analicenselo fabrica perro

caminaron vandalo arbol torre

llevaron comezon bufalo fue

comio llevo patenticenselo voz

feroz pidio habia haz

xilofono pension trabajo hoy

quiso cafes examen poso

examenes cantaro caracter loza

traves grafico xenofobo vano

contabilicelos haciendonos

Respuestas: joven, Pérez, corazón, pájaro, caminaron, llevaron, comió, feroz, xilófono, quiso, exámenes, través, contabilícelos, jóvenes, débil, camión, analícenselo, vándalo, comezón, llevó (o llevo), pidió, pensión, cafés, cántaro, gráfico (o grafico o graficó), tesis, cuartel, autobús, fá-brica, árbol, búfalo, patentícenselo, había, trabajo, examen, carácter, xenófobo, haciéndonos, cano, oye, gallo, perro, torre, fue, voz, haz, hoy, posó (o poso), loza, vano.

Por lo que hace a las letras dudosas, hay constantes errores; los más frecuen-tes se cometen con la g y la j, la h, la b y v, la s, c, x y z, particularmente los ter-minados en xión, ción y sión.

—Papá, papá, mira qué bonito barco. —No es barco hijo, es yate.

—¿Cómo se escribe yate, papá? —¿?... es barco, hijo, es barco…

Ejercicio:

Elabora una oración simple con cada una de las palabras siguientes:

el, artículo él, pronombre mi, adjetivo posesivo mí, pronombre personal se, pronombre personal sé, imperativo del verbo ser tu, adjetivo posesivo tú, pronombre personal de, preposición, letra dé, flexión del verbo dar mas, conjunción

más, adverbio de cantidad te, pronombre personal, letra té, infusión de hierbas si, conjunción, duda, nota sí, afirmación, pronombre

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Escribe el acento en aquellas palabras que deban llevarlo:

joven jovenes tesis cano

Perez debil cuartel oye

corazon camion autobus gallo

pajaro analicenselo fabrica perro

caminaron vandalo arbol torre

llevaron comezon bufalo fue

comio llevo patenticenselo voz

feroz pidio habia haz

xilofono pension trabajo hoy

quiso cafes examen poso

examenes cantaro caracter loza

traves grafico xenofobo vano

contabilicelos haciendonos

Respuestas: joven, Pérez, corazón, pájaro, caminaron, llevaron, comió, feroz, xilófono, quiso, exámenes, través, contabilícelos, jóvenes, débil, camión, analícenselo, vándalo, comezón, llevó (o llevo), pidió, pensión, cafés, cántaro, gráfico (o grafico o graficó), tesis, cuartel, autobús, fá-brica, árbol, búfalo, patentícenselo, había, trabajo, examen, carácter, xenófobo, haciéndonos, cano, oye, gallo, perro, torre, fue, voz, haz, hoy, posó (o poso), loza, vano.

Por lo que hace a las letras dudosas, hay constantes errores; los más frecuen-tes se cometen con la g y la j, la h, la b y v, la s, c, x y z, particularmente los ter-minados en xión, ción y sión.

—Papá, papá, mira qué bonito barco. —No es barco hijo, es yate.

—¿Cómo se escribe yate, papá? —¿?... es barco, hijo, es barco…

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Hace un tiempo pensábamos que los españoles no tenían los problemas de la

s y la z, porque ellos pronuncian de tal forma que se escucha bien la diferencia, hasta que conocimos aquel cuento de gallegos:

—Mirá, hombre, a que no adivináis de qué vengo vestido. Ve, todo de negro… —No, no le doy.

—Ve, arza, sombrero negro, capa negra, antifaz negro. —Pues no, todavía no le doy.

—A ver, mirá, —se abre la capa y en su camiseta aparece una enorme “Z”. —¡Ah, claro, ya sé: Zuperman!

Redacta oraciones con cada palabra que aparece en las líneas:

maya y malla vaya y valla yerro y hierro caro y carro agito y ajito gravar y grabar botar y votar

Ejercicio:

Escribe las letras (b, v, ll, y, s, z) que hacen falta:

ára e illancico refor ar caram ola

to er otación ama iográfico

quema ón quere a ceda o le

juste a tra go va amos a udarán

sub ugar mayora go fuer a ienestar

her í oro ullicio éxta is sem lanza

atre ido tóm ola o e no ra go

li iado urcido honrade esca e

niñe dis untiva deste o cami a

ro o terra a lobe no porta o

pu licidad i lioteca con ención cam io

foren e ipi ape ig ag torti a

peda o reta o came o erno

mague hue a ave ter o

convo oli o u ia a unar

constru en esto morda a excu a

erde i ocho rujo i a uelo

in itar en idia her ir e cri ir

no ísima olar ol er u o

solu le tem lor da a lasón

i iente uitre o iar su terráneo

Respuestas: árabe, toser, quemazón, justeza, subyugar, herbívoro, atrevido, lisiado, niñez, rollo, publicidad, forense, pedazo, maguey, convoy, construyen, verde, invitar, novísima, soluble, vivien-te, villancico, votación, querella, trasgo, mayorazgo, bullicio, tómbola, zurcido, disyuntiva, terraza, biblioteca, zipizape, retazo, huella, bolillo, estoy, bizcocho, envidia, volar, temblor, buitre, reforzar, llama, cedazo, vayamos, fuerza, éxtasis, osezno, honradez, destello, lobezno, convención, zigzag, camello, llave, lluvia, mordaza, brujo, hervir, volver, daba, obviar, carambola, biográfico, ley, ayu-darán, bienestar, semblanza, rasgo, escasez, camilla, portazo, cambio, tortilla, yerno, terso, ayunar, excusa, bisabuelo, escribir, buzo, blasón, subterráneo.

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Hace un tiempo pensábamos que los españoles no tenían los problemas de la

s y la z, porque ellos pronuncian de tal forma que se escucha bien la diferencia, hasta que conocimos aquel cuento de gallegos:

—Mirá, hombre, a que no adivináis de qué vengo vestido. Ve, todo de negro… —No, no le doy.

—Ve, arza, sombrero negro, capa negra, antifaz negro. —Pues no, todavía no le doy.

—A ver, mirá, —se abre la capa y en su camiseta aparece una enorme “Z”. —¡Ah, claro, ya sé: Zuperman!

Redacta oraciones con cada palabra que aparece en las líneas:

maya y malla vaya y valla yerro y hierro caro y carro agito y ajito gravar y grabar botar y votar

Ejercicio:

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enocidio gran ean eneral cronometra e

afli ir ele ir ente a ente

ile ítimo le islar prote ido a itación

ve iga itano refri erar iro

e ecución exa erar relo ería co ee

Respuestas: jeta, herejía, cónyuge, ojera, fingir, jilguero, higiene, paisaje, trajeron, regencia, ges-tor, gentío, legitimar, geólogo, pasaje, mensajero, genocidio, frígido, elogio, montaje, gestación, jerarquía, guajira, ingenio, sujeto, jerarca, prodigio, masaje, encaje, objeción, reduje, genealogía, extranjero, gimotear, sobrecoger, auge, geopolítica, laringe, granuja, empuje, gesto, registro, equi-paje, crujir, germen, distraje, bendijeran, encoger, gramaje, falange, salvaje, ginecología, gerencia, plumaje, legible, geocéntrico, geología, cuadragésimo, espejismo, esfinge, relojero, recoger, viaje, redujese, peaje, genocidio, afligir, ilegítimo, vejiga, ejecución, granjean, elegir, legislar, gitano, exa-gerar, general, gente, protegido, refriexa-gerar, relojería, cronometraje, agente, agitación, giro, cojee.

Escribe la terminación correcta sión, ción o xión según el caso.

preven preten eva oca cone

tenta fac extrac televi crucifi

coli concep termina evoca vi

exen embarca ila confec inva

nega filia subver fle exac

bisec avia construc ac comple

emula tumefac elocu fu compa

amplifica ane admi administra cura

devo proyec provoca preposi dimi

presun precau expul depre pa

Respuestas: prevención, tentación, colisión, exención, negación, bisección, emulsión, amplifi-cación, devoción, presunción, pretensión, facción, concepción, embaramplifi-cación, filiación, aviación, tumefacción, anexión, proyección, precaución, evasión, extracción, terminación, ilación, subver-sión, construcción, elocución, admisubver-sión, provocación, expulsubver-sión, ocasubver-sión, televisubver-sión, evocación, confección, flexión, acción, fusión, administración, preposición, depresión, conexión, crucifixión, visión, invasión, exacción, complexión, compasión, curación, dimisión, pasión.

Ejercicio:

tuvo y tubo ingerir e injerir gira y jira abrasa y abraza

Escribe j o g según el caso.

eta frí ido imotear falan e

here ía elo io sobreco er salva e

cónyu e monta e au e inecolo ía

o era _ estación eopolítica erencia

fin ir erarquía larin e pluma e

ilguero gua ira granu a le ible

hi iene in enio empu e eocéntrico

paisa e su eto esto eología

tra eron erarca re istro cuadra ésimo

re encia prodi io equipa e espe ismo

estor masa e cru ir esfin e

entío enca e ermen relo ero

le itimar ob eción distra e reco er

eólogo redu e bendi eran via e

pasa e enealo ía enco er redu ese

mensa ero extran ero grama e pea e

(49)

enocidio gran ean eneral cronometra e

afli ir ele ir ente a ente

ile ítimo le islar prote ido a itación

ve iga itano refri erar iro

e ecución exa erar relo ería co ee

Respuestas: jeta, herejía, cónyuge, ojera, fingir, jilguero, higiene, paisaje, trajeron, regencia, ges-tor, gentío, legitimar, geólogo, pasaje, mensajero, genocidio, frígido, elogio, montaje, gestación, jerarquía, guajira, ingenio, sujeto, jerarca, prodigio, masaje, encaje, objeción, reduje, genealogía, extranjero, gimotear, sobrecoger, auge, geopolítica, laringe, granuja, empuje, gesto, registro, equi-paje, crujir, germen, distraje, bendijeran, encoger, gramaje, falange, salvaje, ginecología, gerencia, plumaje, legible, geocéntrico, geología, cuadragésimo, espejismo, esfinge, relojero, recoger, viaje, redujese, peaje, genocidio, afligir, ilegítimo, vejiga, ejecución, granjean, elegir, legislar, gitano, exa-gerar, general, gente, protegido, refriexa-gerar, relojería, cronometraje, agente, agitación, giro, cojee.

Escribe la terminación correcta sión, ción o xión según el caso.

preven preten eva oca cone

tenta fac extrac televi crucifi

coli concep termina evoca vi

exen embarca ila confec inva

nega filia subver fle exac

bisec avia construc ac comple

emula tumefac elocu fu compa

amplifica ane admi administra cura

devo proyec provoca preposi dimi

presun precau expul depre pa

Respuestas: prevención, tentación, colisión, exención, negación, bisección, emulsión, amplifi-cación, devoción, presunción, pretensión, facción, concepción, embaramplifi-cación, filiación, aviación, tumefacción, anexión, proyección, precaución, evasión, extracción, terminación, ilación, subver-sión, construcción, elocución, admisubver-sión, provocación, expulsubver-sión, ocasubver-sión, televisubver-sión, evocación, confección, flexión, acción, fusión, administración, preposición, depresión, conexión, crucifixión, visión, invasión, exacción, complexión, compasión, curación, dimisión, pasión.

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La hache es muda; hasta García Márquez quiso jubilarla. Sin embargo, su uso tiene sentido y le da significado a las palabras en las que aparece.

Se utiliza la hache (h) al escribir los siguientes prefijos y raíces:

hidro (agua)

hiper (sobre, encima) hipo (debajo)

hipo (caballo) hosp (huésped) hemi (mitad)

hema, hemato (sangre) hepat (hígado)

hex, hexa (seis) hepta (siete) hetero (desigual) homo (semejante) hecto (ciento) helio (sol)

host (extranjero, enemigo) horr (erizado)

Š Y se escribe h antes de los diptongos: ia, ie, ue, ui cuando comienzan sílaba. Š Lleva h la sílaba hu seguida de m con vocal.

Š Llevan h al final algunas interjecciones.

Escribe una palabra con cada uno de los prefijos con “h” arriba mencionados:

Segundo nivel de la ortografía

El segundo nivel de la ortografía tiene que ver de manera directa con la división silábica. Afortunadamente, es un problema menos grave que el anterior. Se dan algunas equivocaciones por desconocimiento de las reglas pero, en general, hay

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