Congresos de Arquitectura de Tierra en Cuenca de Campos 2004/2009.
Coord.: José Luis Sáinz Guerra, Félix Jové Sandoval
Editor: Cátedra Juan de Villanueva, Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Valladolid
ISBN: 978-84-693-4554-2 D.L.: VA-648/2010 Impreso en España Valladolid
Septiembre de 2010 Publicación online.
Para citar este artículo:
JOVÉ, Félix; PAHÍNO, Luis; MUÑOZ, David. “Análisis tipológico y constructivo de muros curvos de tapial.
Molinos de viento en Tierra de Campos”. En: Arquitectura construida en tierra, Tradición e Innovación.
Congresos de Arquitectura de Tierra en Cuenca de Campos 2004/2009. [online]. Valladolid: Cátedra Juan de Villanueva. Universidad de Valladolid. 2010. P. 187-196. Disponible en internet:
http://www5.uva.es/grupotierra/publicaciones/digital/libro2010/2010_9788469345542_p187-196_jove.pdf
URL de la publicación: http://www5.uva.es/grupotierra/publicaciones.html
Este artículo sólo puede ser utilizado para la investigación, la docencia y para fines privados de estudio.
Cualquier reproducción parcial o total, redistribución, reventa, préstamo o concesión de licencias, la oferta sistemática o distribución en cualquier otra forma a cualquier persona está expresamente prohibida sin previa autorización por escrito del autor. El editor no se hace responsable de ninguna pérdida, acciones, demandas, procedimientos, costes o daños cualesquiera, causados o surgidos directa o indirectamente del uso de este material.
This article may be used for research, teaching and private study purposes. Any substantial or systematic reproduction, re-distribution, re-selling, loan or sub-licensing, systematic supply or distribution in any form to anyone is expressly forbidden. The publisher shall not be liable for any loss, actions, claims, proceedings, demand or costs or damages whatsoever or howsoever caused arising directly or indirectly in connection with or arising out of the use of this material.
Copyright © Todos los derechos reservados
© de los textos: sus autores.
© de las imágenes: sus autores o sus referencias.
187 ANÁLISISTIPOLÓGICO YCONSTRUCTIVO DEMUROS CURVOS DETAPIAL
Introducción
La presencia de los molinos de viento en Tierra de Campos se ha difuminado con el tiempo en nuestras memorias, generando una imagen desvanecida y casi olvidada.
Pero ahí permanecen sus restos, haciendo patente su existencia. Este documento va a centrarse en un tipo determinado, caracteri- zado por el material autóctono que forma, y que ha pervivido a lo largo de los años, per- mitiéndonos conocer la existencia de estas construcciones: el tapial.
El área geográfica donde se asientan los res- tos de los molinos está muy definida, en la franja comprendida entre los ríos
Valderaduey y su afluente el Sequillo.
Seguramente ya no están todos los que eran, puesto que además del paso del tiempo y su desuso, no debemos olvidar que muchos de ellos se han reconvertido en palomares, por lo que aparecen enmascarados, y pueden pre- sentar confusión al no conservar su morfolo- gía original.
La Tierra de Campos es de topografía ondula- da, interrumpida a veces por cerros bajos. La arquitectura y la artesanía tradicional de estas tierras está basada en el tapial y el adobe.
Son famosos sus palomares, que inundan sus paisajes, así como sus Castillos. Nos encon- tramos ante un entorno árido, seco, expuesto a los vientos, y con temperaturas extremas.
ANÁLISIS TIPOLÓGICO Y CONSTRUCTIVO DE MUROS CURVOS DE TAPIAL MOLINOS DE VIENTO EN TIERRA DE CAMPOS
Félix Jové Sandoval, Dr. Arquitecto.
Profesor Titular Construcciones Arquitectónicas E.T.S. de Arquitectura. Universidad de
Valladolid, España.
Luis Pahíno, Arquitecto.
Doctorado de Tecnologías Constructivas.
E.T.S. de Arquitectura. Valladolid. Beca de la Fundación de Patrimonio de CyL. 2009-2011.
España
David Muñoz de la Calle, Arquitecto.
Doctorado de Tecnologías Constructivas.
E.T.S. de Arquitectura. Valladolid. Beca Cabero Fundación del Patrimonio de CyL. 2008-2010.
España
VI Congreso de Tierra en Cuenca de Campos, Valladolid, 2009
Historia
En la Época Musulmana la comarca pasó a ser un desierto fronterizo entre los cristianos al norte y los musulmanes al sur y, a media- dos del siglo IX comenzó a ser repoblada por Ordoño I de Asturias. Frontera entre León y Castilla durante la baja edad media. Fue escenario de Guerras y disputas entre ambos reinos.
La primera referencia a Tierra de Campos aparece en las crónicas de Alfonso X el Sabio. En tiempos medievales y renacentistas fue el granero de Castilla, y por ende de España, ya que sus suelos arcillosos, eran muy aptos para el cultivo de los cereales, lo cual produjo su esplendor. De esta época datan los grandes monumentos que se pue- den ver en algunos de sus pueblos más importantes. Con la llegada de la mecaniza- ción y el abonado mineral para los cereales, su importancia económica fue mermando, a lo que siguió una fuerte despoblación que aún continúa.
La localización de estos artefactos en Tierra de Campos es totalmente lógica, la construc- ción de molinos se hace a la vez que la Reconquista. Pronto se hace insuficiente la proliferación de molinos de agua en los ríos Cea, Valderaduey y Sequillo, sin olvidar los conflictos derivados del aprovechamiento hidráulico entre los diferentes molinos. Esto hizo que tuvieran que ingeniárselas para bus-
car otros tipos de energía en el proceso de molienda, además de los tradicionales moli- nos de mano y tahonas movidas por caballe- rías.
Para hacernos una idea de cuando comeza- ron a existir, conocemos que en los límites con la provincia de Zamora, en Belver de los Montes, encontramos un molino ejecutado con cal y canto rodado, con verdugadas de ladrillo, levantado mediante encofrado. Esta técnica y procedimiento, derivada de los romanos, cae en desuso sobre el siglo XIV, por lo que cabe suponer que ya existían moli- nos de viento en el siglo XII.
Las fábricas harineras, el vapor y el Canal de Castilla
No sabemos a ciencia cierta cuándo dejan de funcionar los molinos. Según los datos de Madoz en la mitad del siglo XIX todavía que- dan 15 molinos funcionando en Tierra de Campos. Sin embargo, ningún habitante actual recuerda que algún molino estuviera en uso.
Con toda seguridad, esto fue debido al maqui- nismo de la era industrial. Existió una amplia industria harinera ubicada en las márgenes del Canal de Castilla, nutriéndose de su ener- gía hidráulica, de la que hoy apenas quedan los restos de algunos edificios. El Canal de Figura 1. Grabado de Ventura García Escobar,
donde se aprecian dos molinos de viento. Medina de Rioseco
Figura 2. Mapa de España con las diferentes fases de la Reconquista. La zona estudiada fue repoblada en los siglos IX y X
TRADICIÓN E INNOVACIÓN
189 ANÁLISISTIPOLÓGICO YCONSTRUCTIVO DE MUROSCURVOS DETAPIAL
Castilla concentra la mayoría de la superficie regable de la comarca, siendo un motor eco- nómico. La llegada de nuevas técnicas, como el vapor, desestimó la fuente de energía eóli- ca como sistema para moler el grano.
La presencia del Canal hizo que proliferaran a sus orillas instalaciones fabriles relacionadas con los procesos de distribución y transforma- ción del cereal. En Medina de Rioseco se conservan tres fábricas de harina, construi- das en el siglo XIX. La primera y más impor- tante es la Fábrica de Harinas "San Antonio"
situada junto a la dársena del Canal de Castilla. Durante el siglo XIX hubo un aprove- chamiento industrial rápido e intenso, con una incidencia importante en la modernización de la comarca. A partir de los años treinta de este siglo se promueve la transformación de los antiguos molinos de agua en fábricas de hari- nas, que prácticamente se construyeron en cada una de las esclusas. El cauce del Canal se convierte en un verdadero espacio indus- trial, con alto grado de concentración fabril.
Esta industria harinera, por otra parte, tendrá un efecto activo para el resto de los sectores
económicos, que además fueron favorecidos por el establecimiento del ferrocarril. La indus- tria harinera tuvo una gran prosperidad entre 1860 y 1880. A partir de finales del XIX la industria castellana tendrá que competir con las industrias de otras zonas de España alta- mente industrializadas, lo que incentivó la modernización de los sistemas de molturación y la reorientación de la producción, pero la sobreproducción en este sector obligará al cierre de gran número de fábrica de harinas a lo largo del siglo XX.
La transformación en palomares
La presencia de los molinos de viento en Tierra de Campos ha desaparecido en parte debido al cambio de uso. Muchos de ellos se han transformado en palomares, de manera que su tipología original se ha enmascarado.
La tipología del palomar, también de planta circular, con muros de tapial que generan ani- llos concéntricos, hace que molinos originales fueran "ampliados" añadiéndolos diferentes anillos, haciendo que la vista desde el exterior Figura 3. Planta y alzado de un molino y su hipotética ampliación para transformación en palomar
tenga una presencia mucho más horizontal, y desdibujando la presencia del elemento origi- nal.
Podemos diferenciar si el origen de un palo- mar determinado es propio o surge de la ampliación de un molino analizando el espe- sor de los anillos interiores, con un espesor muy elevado (en torno a 1.50 m) en el caso de fábricas originales de molinos, y espeso- res más comedidos (en torno a 80-90 cm) en el caso de fábricas ejecutadas para el uso de palomar.
Además, como comentaremos después, los molinos presentaban dos puertas enfrenta- das, mientras que los palomares sólo presen- tan una, y de pequeñas dimensiones, por lo que esta característica también puede definir el origen del edificio, sin menospreciar la posi- bilidad de que las puertas hayan podido ser cegadas en su totalidad o en parte.
Tipología
Se exponen aquí las características comunes a todos los molinos estudiados.
Se trata de molinos "de torre", con planta cir- cular y gran potencia en los muros. Una característica peculiar es que (donde se con- serva) han aparecido dos puertas de acceso, exactamente iguales y perfectamente enfren- tadas.
En el paramento interior, entre las dos puer- tas, un canal vertical que desemboca en su
ensanchamiento en la parte baja y que forma el colector de harina.
En los que conservan altura suficiente, pode- mos ver los mechinales, que servían para encajar los pares o "marranos" que soporta- ban las muelas, y en alguno se pueden ver marcas de escalera, siempre en el lado opuesto al colector.
Algunos son perfectamente cilíndricos, otros ligeramente cónicos y alguno con pequeños escalonamientos reduciendo el diámetro exte- rior.
No sabemos si todos funcionaban con el mismo mecanismo, puesto que no se conser- va ningún elemento mecánico, probablemen- te sus aspas se insertaran en un eje casi hori- zontal, al igual que sucede con los de La Mancha. Se ha encontrado un ejemplo en Zamora donde ha aparecido la piedra sobre la que gira el eje de las aspas, que permite esta- blecer esta suposición. También se han encontrado algunas muelas, todas ellas frag- mentadas.
La presencia de las dos puertas es el elemen- to más característico de estos edificios, pues- to que sólo se da en esta zona. Los molinos manchegos sólo tienen una puerta.
Probablemente esto sea porque debido a que la envergadura de las aspas, éstas podrían girar en un determinado momento sobre una única puerta e impedir, o por lo menos, hacer más peligroso, la entrada y salida.
Figura 4. Colector empotrado en muro Figura 5. Restos de muela
TRADICIÓN E INNOVACIÓN
191 ANÁLISISTIPOLÓGICO YCONSTRUCTIVO DE MUROSCURVOS DETAPIAL
Probablemente los molinos manchegos tie- nen como precedente a los que estamos estudiando, eso sí, seguramente con una tec- nología mucho más desarrollada, y con una escala más grande. En estos molinos apare- cen los colectores ya no excavados en el muro, sino que forman conductos, generando un tipo de mecanismos mucho más comple- jos e "industrializados"
Por último señalar la hipotética presencia del hito de amarre, es decir, si el eje horizontal era fijo o se podía mover dependiendo de dónde soplara el viento. Este elemento, que seguramente se tratara de una piedra ancla- da en el terreno, no lo hemos podido encon-
trar en ninguno de los casos, puesto que todos los molinos se encuentran actualmente inmersos en tierras de labor, y como es lógico, cualquier elemento que "intercediera" en las tareas de labranza fue susceptible de ser eli- minado.
Por un lado sí que podemos admitir que sí existió, esto explicaría la presencia de las dos puertas para poder entrar sin peligro en el caso de que las aspas barran el hueco. Pero por el contrario, el mecanismo de "doble engranaje" que conlleva esta tecnología hace pensar que en estos "protomolinos" no existía esa mecánica tan avanzada. La pequeña escala del edificio, así como la época tan tem- Figura 7. Vigas que sustentaban los mecanismos de muela
Figura 8.
Figura 6.
prana en la que fueron construidos hace pen- sar que esa tecnología fue posterior.
Sistemas constructivos Dimensiones y espesores
Presentan un diámetro interior medio de 3.80 m, mientras que el exterior es de unos 6,30, se manera que el espesor medio del muro es de 1,40 m aproximadamente. Las dimensio- nes de los cajones de tapial es de aproxima- damente 1 -1.10 de altura, con un zócalo de más altura, que puede ser de tapial o de pie- dra, y que a su vez recoge las dos puertas de entrada.
El zócalo puede ser de piedra o directamente de tapial, de más altura que los cajones supe- riores. Recoge las puertas de acceso.
Adquieren una presencia imponente en el entorno, gracias a la potencia de sus muros ,
a su esbelta proporción y a su situación estra- tégica en puntos elevados, sin ningún tipo de vegetación que pudiera entorpecer su funcio- namiento.
Optimización del material
Presentan una volumetría cilíndrica, para no generar corrientes de aire inadecuadas cuan- do funcionaban las aspas. Cabe destacar que no tienen una sección constante, sino que describen una forma cónica o tronco-pirami- dal.
Esta forma permite un aprovechamiento máxi- mo del material, puesto que presenta muros de mucho espesor (aprox 1.40m) en la base que se van reduciendo conforme llegamos al sistema de mecanismos de la parte alta, de manera que los esfuerzos a compresión que llegan al terreno son admisibles (no olvide- mos que la densidad del tapial es de unos 2.000 kg/m3), y por otro lado, se contrarrestan Figura 9.
Figura 10.
TRADICIÓN E INNOVACIÓN
193 ANÁLISISTIPOLÓGICO YCONSTRUCTIVO DE MUROSCURVOS DETAPIAL
los esfuerzos a viento que producen las aspas en movimiento, y que, en el caso de una fábrica con una esbeltez excesiva, podrí- an causar el vuelco del elemento.
Desarrollo constructivo del tapial
Los cajones presentan una longitud aproxi- mada de 1.90m - 2.00 m. Si llevamos esta longitud a la planta, podemos apreciar que inevitablemente el enconfrado del cajón tuvo que presentar un radio de curvatura determi- nado, de manera que el sistema constructivo se hace más complejo que el de los cajones rectos.
Para resolver el problema del radio de curva- tura podemos distinguir los posibles tipos de encofrado:
1. Debido a las presiones que debe aguantar el encofrado en el momento de ejecutar los tapiales, las tablas deben tener un espesor considerable, por lo que se descarta la opción de utilizar tablas finas y doblarlas, para amol- darlas al radio adecuado. Por lo que es nece- sario "tallar" un tablón de madera con forma curva, con el consiguiente desaprovecha- miento del material.
2. En este otro sistema de encofrado sólo necesitamos cuatro piezas curvas por cajón
(los costeros), el resto son piezas verticales rectaspor lo que se realiza un mayor aprove- chamiento del material. La reducción del radio de la fábrica se realiza de manera más senci- lla:
Reduciendo sólo el radio de los costeros, que son las piezas especiales (en geometrías tronco-piramidales)
Realizando cortes trapezoidales en las tablas y reduciendo el radio de los costeros (en geo- metrías tronco-cónicas)
Cubrición
Reconstrucción hipotética de molino de vien- to. El sistema de cubrición es desconocido, puesto que no quedan restos de cornisa. En algún molino si se ha podido apreciar restos de ladrillo y cascotes, por lo que es probable que se generara un pequeño alero, y no sabe- mos si una cubierta con pares de madera generando un cono, al igual que los molinos manchegos, pero a mucha menor escala.
La puerta de acceso se resuelve con arcos planos de piedra o bien de ladrillo al exterior, de manera que se entiende como una conti- nuación del zócalo, y con cargaderos de madera al interior.
Figura 11. 1 sistema de encofrado con tablas hori- zontales curvas costeros horizontales curvos
Figura 12. 2 sistema de encofrado con tablas verti- cales costeros verticales
Figura 15. Hiladas de adobe en los apoyos de los pares del mecanismo de cubierta Figura 14. Colocación de piezas de adobe/ladrillo en las juntas verticales
Figura 13. Machihembrado entre las juntas horizontales de los cajones Encuentros
TRADICIÓN E INNOVACIÓN
195 ANÁLISISTIPOLÓGICO YCONSTRUCTIVO DE MUROSCURVOS DETAPIAL
Revestimientos
En la cara exterior del cerramiento, presentan un revestimiento a base de calicostrado, de un espesor medio de 4-5cm. La dureza de este revestimiento queda pantente en los ejemplos, puesto que se puede apreciar que existen puntos donde la base de tierra com- primida ha desaparecido y el calicostrado sigue inalterado.
De los revestimientos interiores no tenemos restos, apareciendo el tapial muy desgastado.
Si que se ha observado que en los conductos empotrados para la bajada de la harina el aca- bado del paramento es mucho más liso.
Probablemente presentara un acabado super- ficial a base de un mortero de cal, utilizando un árido de grano muy fino.
Bibliografía
NICOLÁS GARCÍA TAPIA, CARLOS CARRICAJO CARBAJO. Molinos en la provincia de Valladolid.
Cámara oficial de Comercio e Industria de Valladolid.
MARIANO OLCESE SEGARRA. Arquitecturas de tierra: tapial y adobe. Colegio Oficial de Arquitectos de Valladolid.
MIGUEL DE VIGURI, JOSÉ LUIS SÁNCHEZ.
Arquitectura en la Tierra de Campos y el Cerrato.
Colegio Oficial de Arquitectos de León.
ANDRÉS PÉREZ GARCÍA. El libro de Cuenca de Campos. Apuntes geográfico-históricos acerca de dicha villa. Instituto Cultural Simancas.
GERNOT MINKE. Manual de construcción con tie- rra. La tierra como material de construcción y sus aplicaciones en la arquitectura actual. Nordan Comunidad.
FIGURA16. Figura 17.
JAIME DE HOZ ONRUBIA, LUIS MALDONADO RAMOS, FERNANDO VELA COSSIO. Diccionario de construcción tradicional, tierra. Ed. Nerea ROJAS-SOLA, José Ignacio y AMEZCUA-OGA- YAR, Juan Manuel. Origen y expansión de los moli-
nos de viento en España. INCI, jun. 2005, vol.30, no.6, p.7-14. ISSN 0378-1844.
Atlas de España, tomo II. Ed El País Aguilar.