Itinerario del viaje. Centroeuropa, 7 Días A tu aire en coche Ruta por el Camino Español, la vía suiza

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Centroeuropa: Ruta por el Camino Español, la vía suiza

Centroeuropa, 7 Días · A tu aire en coche

Ruta por el Camino Español, la vía suiza

Durante la segunda mitad del siglo XVI y el primer tercio del XVII, el Imperio Hispánico llevó a cabo una auténtica hazaña logística habilitando un corredor militar, de unos 1.000 kilómetros de longitud, entre el

Milanesado y los Países Bajos. Conocido como el “Camino Español”, atravesaba territorios de Centroeuropa en poder de la Monarquía

Hispánica, o bien de aliados o bajo su influencia política directa para llevar provisiones y soldados hasta Flandes, en la actual Bélgica para sofocar los levantamientos en Holanda. Ante las dificultades que presentaba el transporte marítimo debido a la enemistad con Inglaterra y Francia, los famosos Tercios Viejos de Flandes, considerada la mejor infantería de la época, partían de Milán y cruzaban los Alpes por el Ducado de Saboya para después atravesar el Franco Condado, el Ducado de Lorena, Luxemburgo y Flandes hasta llegar a Bruselas. Sin embargo, a partir de 1604 de forma intermitente, y de 1622 de forma definitiva, las intrigas y constantes cambios de alianzas de los duques saboyardos obligaron a España a trazar un trayecto alternativo. Este nuevo trazado, en vigor hasta el fin del

“Camino Español” en 1634, evitaba el paso por la traicionera Saboya apostando por cruzar los Alpes en Suiza y continuar viaje por tierras helvéticas hasta entroncar con el recorrido principal a la altura de del Ducado de Lorena. Gracias a nuestra “Ruta por el Camino Español. La vía suiza” podrás seguir los pasos de los Tercios españoles desde su partida en Milán y hasta su llegada a Bruselas. En Italia, podrás visitar la

inolvidable ciudad de Milán. Cruzarás los imponentes Alpes en Suiza, sembrada de atractivas poblaciones como Lugano y Lucerna. Podrás recorrer y a la vez admirar la belleza natural de Lorena, tierra de frondosos bosques y bonitas localidades como Nancy, Metz o Thionville. Descubrirás una de las naciones más pequeñas de Europa y reminiscencia de la época medieval como el Gran Ducado de Luxemburgo, que durante los años del

“Camino Español” formaba parte de los Países Bajos españoles. Por último, entrarás en Bélgica. Conoce a tu ritmo todas las historias y secretos vinculados a esta histórica Ruta y vive aventuras épicas. Kilómetro tras kilómetro, irás descubriendo un espectacular legado monumeNtal y una deliciosa gastronomía. Prepárate para emprender este viaje que atraviesa varios países de Centroeuropa... ¡Cómo si de un soldado del Tercio Viejo se tratase!

Fechas de salida_ Salidas desde Noviembre 2021 hasta Octubre 2022 Desde_ Madrid, Valencia, Bilbao, Sevilla, Málaga, Santiago de Compostela, Barcelona, Mallorca

CULTURALES

Itinerario del viaje

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DÍA 1 · CIUDAD DE ORIGEN - MILÁN (ITALIA)

Salida del vuelo desde la ciudad de origen hasta Milán. Llegada y recogida del coche de alquiler. Como no podía ser de otra manera, nuestra “Ruta por el Camino Español. La vía suiza” se inicia en la atractiva ciudad de Milán, capital del histórico Ducado de Milán o Milanesado. En poder de la corona española desde el año 1540, aunque oficialmente desde el Tratado de Cateau-Cambrésis de 1559, constituyó durante décadas la puerta de entrada al corazón de Europa y una estratégica plaza en las eternas luchas contra Francia. Principal punto de partida de varias de las rutas del famoso “Camino Español” en dirección a los Países Bajos españoles hasta 1634, Milán todavía conserva huellas del dominio de los Austrias. Dos ejemplos: el llamado "Muro Spagnolo", las murallas impulsadas por Carlos I (Carlos V del Sacro Imperio) a mediados del siglo XVI; y el Palacio Sforzesco, convertido por los españoles en una fortaleza para dos mil soldados. Pero Milán es mucho más. Capital de la moda y del diseño, y de tantas otras cosas, visitarla es siempre una buena idea. Desde Carlomagno a Napoléon, son muchas las personalidades históricas que han fijado sus ojos en esta vitalista ciudad que compagina con maestría un agitado pasado con un presente moderno y creativo.

Solo hace falta un tranquilo paseo por sus céntricas calles para descubrir un importante patrimonio arquitectónico y artístico. Entre nuestros imprescindibles se encuentran la plaza del Duomo, con la increíble Catedral, el Palacio Real y el arco de entrada a la Galería Vittorio Emanuele II; la Basílica de Santa Maria delle Grazie, que custodia la valiosa obra de “La última cena” de Leonardo da Vinci; el Teatro de La Scala, uno de los liceos operísticos más importantes del mundo; el bohemio y artístico Navigli, una área portuaria reconvertida en un interesante enclave de esparcimiento donde la buena gastronomía, el arte, la fiesta y el buen ambiente están garantizados... ¡Disfruta de una agradable cena a orillas del canal! En el hermoso Parque Sempione, uno de los principales pulmones verde de la ciudad, podrás contemplar el castillo Sforzesco (que acoge interesantes museos de arte) y el Arco de la Paz. Pero Milán es mucho más. La ciudad es un auténtico paraíso para los amantes del shopping que llegan desde todos los rincones del planeta atraídos por su infinita oferta de comercios, talleres artesanos, tiendas de vanguardia, showrooms, exclusivas boutiques... ¡Pasea sin prisas por el glamuroso Quadrilatero d'Oro! Para los amantes del arte, recomendamos la zona de Brera, con su imprescindible Pinacoteca. Salpicado de coquetos cafés y terrazas, la zona de Brera es perfecta para disfrutar del típico y delicioso aperitivo milanés, tan célebre como delicioso. Nuestra última recomendación nos lleva hasta la City, donde podrás descubrir la cara más moderna de la ciudad. Alojamiento en Milán.

DÍA 2 · MILÁN - LUGANO (SUIZA)

Aprovecha las primeras horas de la jornada para seguir visitando Milán. A continuación dirígete a la siguiente parada, que no es otra que la ciudad de Lugano, la urbe más poblada de la Suiza italiana y que también luce un marcado carácter mediterráneo. Se encuentra al norte a unos 80 kilómetros de distancia en carretera de Milán. La oferta cultural de Lugano se sustenta sobre tres ejes: la Cattedrale San Lorenzo, en la Via Borghetto, fundada a principios de la Edad Media y en cuyo interior se encuentra un gran número de frescos barrocos; la Iglesia Santa Maria degli Angioli, en la Piazza Bernardino Luini, que alberga la espectacular obra "Pasión y crucifixión de Cristo" creada por el propio Bernardino Luini en 1529; y el MASILugano, el Museo d’Arte della Svizzera Italiana, también situado en la Piazza Bernardino Luini, que exhibe obras de autores como Klee, Jawlensky, Renoir y Degas. (Nota. Visita su web para horarios y precios. No incluidos). Otras actividades recomendadas son la visita al Parco Ciani, el Parque Cívico-Cian, situado a orillas del Lago de Lugano y que es el pulmón verde de la ciudad con sus 63.000 metros cuadrados de superficie; y la subida en funicular al Monte Brè, la llamada "montaña casera de Lugano", desde donde disfrutarás de una maravillosa vista panorámica de la ciudad, el lago, el Monte San Giorgio y los Alpes del Valais. (Nota. No incluido). La gastronomía típica del Tesino incluye recetas como la "Polenta", una papilla de maíz que se mezcla con queso; los "Vermicelles Marroni", un postre elaborado a base de castañas hervidas y azucaradas que se les da forma de espaguetis; el Zincarlìn, un típico queso fresco del Valle di Muggio en forma de un pequeño sombrero de copa; y las "Amaretti", que son pequeñas galletas crujientes con almendras trituradas. Alojamiento en Lugano.

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DÍA 3 · LUGANO - BELLINZONA - SAN GOTARDO - LUCERNA (SUIZA)

Desayuna un completo "Birchermüesli", un plato creado en 1900 por el el médico suizo Maximilian Oskar Bircher- Brenner. Consiste en copos de avena, zumo de limón, leche condensada, manzanas ralladas y avellanas o almendras, tras el que te sentirás con fuerzas para afrontar el día. Una vez estés listo, pon rumbo en dirección norte para iniciar el ascenso hacial a capital de cantón del Tesino, la hermosa Bellinzona, probablemente la más italiana de las ciudades suizas y donde las huellas de la cultura lombarda son más que visibles. Nada más llegar, te maravillarás ante el extraordinario entramado defensivo de Bellinzona compuesto por tres castillos unidos por la antigua muralla de la ciudad, un conjunto que desde el año 2000 está catalogado como Patrimonio Mundial por la UNESCO. Son además tres de los castillos mejor conservados de toda Suiza, que responden a los nombres de Castelgrande, Castello Montebello y Castello Sasso Corbaro. En la actualidad, todos ellos albergan distintas colecciones

museísticas sobre disciplinas como la arqueología, la arquitectura y el arte. (Nota. Se recomienda consultar tarifas y horarios. Entrada no incluida). Si estuvieses viviendo en los siglos XVI y XVII tendrías por delante una de las jornadas más duras del "Camino Español", puesto que sería el momento de afrontar el paso alpino del Macizo de San Gotardo, situado a 2.109 metros de altitud. Sin embargo, desde que en 1980 existe la posibilidad de atravesarlo gracias al túnel de carretera de San Gotardo, un paso subterráneo que se extiende 17 kilómetros de los 23 que separan las

localidades de Airolo y Göschenen, esta última ubicada ya en la parte septentrional de Suiza, concretamente en el cantón de Uri. Desde aquí continúa la Ruta por la autopista A2 hacia la orilla noroeste del Lago de los Cuatro

Cantones hasta Lucerna, localidad donde pasarás la noche. En los tiempos del "Camino Español" y al arribar al litoral meridional de este espectacular lago, los Tercios lo atravesaban en pequeñas embarcaciones hasta llegar a Lucerna.

No te preocupes porque en la actualidad tan solo tendrás que conducir sobre el Puente Acheregg para cruzarlo, un puente ubicado junto a la población de Stans, en el mismo recorrido de la A2. Lucerna es una de las ciudades que mejor ha sabido conjugar su impresionante legado histórico y cultural con el diseño más innovador. De hecho, sus dos atractivos más reconocibles son, por una parte el Puente de la Capilla o Kapellbrücke, uno de los puentes techados de madera más antiguos de Europa que data del año 1332, y por otra el KKL Luzern Culture and Convention Centre (Europaplatz, 1), el futurista centro de culturas y congresos diseñado por el famoso arquitecto francés Jean Nouvel, y que combina cultura, eventos y gastronomía. Por cierto, en el centro del Kapellbrücke se alza la octogonal Torre del Agua o Wasserturm, construida a principios del siglo XIV. Se trata de otro de los símbolos principales de la ciudad y del que se dice es uno de los monumentos más fotografiados de Suiza. (Nota. Consultar tarifas y horarios.

Entrada no incluida). El casco antiguo de Lucerna, cerrado al tráfico, está repleto de plazas pintorescas, como la del Mercado del Vino (Weinmarkt), pero también de casas históricas adornadas con frescos y de hermosas iglesias, como la iglesia jesuita "Hofkirche" del siglo XVII, que se considera como la primera obra barroca religiosa de Suiza.

No te pierdas el Monumento al León moribundo o Löwendenkmal, que situado en un pequeño parque cercano a la Löwenplatz conmemora la muerte de 700 mercenarios de la Guardia Suiza durante el asalto revolucionario de 1792 al Palacio de las Tullerías en París. La escultura está labrada sobre una pared de roca y es obra del escultor danés Bertel Thorvaldsen, que la esculpió entre 1819 y 1821. Todos estos atractivos y muchos más convierten a Lucerna en la ciudad más turística de Suiza. Alojamiento en Lucerna.

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DÍA 4 · LUCERNA - BADEN (SUIZA) - RUPT-SUR-MOSELLE - ÉPINAL - NANCY (FRANCIA)

A lo largo del día volverás a cambiar de país y pasar a Francia, para allí entroncar en Épinal con el trayecto más habitual del famoso "Camino Español" que te llevará hasta tu meta en Bruselas. Antes de cruzar la frontera, pon rumbo al norte por la A4 hasta llegar a la localidad de Baden, ubicada a 65 kilómetros de distancia de Lucerna.

Situada en el cantón de Argovia, es uno de los focos culturales más relevantes de Suiza. Renombrados templos del arte y del saber helvéticos tienen su hogar en esta bella población a orillas del Río Limmat. Entre ellos destacan el Museum Villa Stiftung Langmatt, una de las mejores colecciones privadas de impresionistas franceses; el Schweizer Kindermuseum (Museo de la Infancia), ideal para visitar en familia y repasar más de 300 años de familia, niñez y juegos infantiles; y el Historisches Museum, dedicado a la historia de la ciudad y la región circundante. Además de su extraordinaria oferta museística, esta localidad cuenta con edificios históricos de relevancia. No te pierdas su afamada torre del reloj y las ruinas del Castillo Stein, antiguo baluarte de los Habsburgo, cuyos vestigios se alzan sobre el centro histórico (libre de coches, por cierto) y desde donde se contemplan las mejores vistas panorámicas de la ciudad. Baden es también un importante destino de turismo termal, pues alberga hasta 18 manantiales de donde brota el agua más rica en minerales, principalmente azufre, de toda Suiza. Desde la época de los romanos viene siendo un renombrado balneario, recibiendo el nombre de "Aquae Helveticae". Llega el momento de encaminar tus pasos hacia la frontera con Francia, donde tu primer destino es la localidad de Rupt-sur-Moselle, a 165 kilómetros de distancia en dirección oeste desde Baden. Prepárate para adentrarte durante esta jornada en otra región con regusto medieval y renacentista como Lorena (Lorraine), un histórico ducado con capital en Nancy. Antes de alcanzarla, puedes hacer una breve parada en la localidad de Rupt-sur-Moselle. Cuando estés listo, dirígete hacia el norte y recorre los 40 kilómetros que hay hasta Épinal, estratégicamente ubicada en pleno corazón de Europa dada su proximidad con las actuales Luxemburgo, Alemania, Suiza y Bélgica. Partida en dos por el río Mosela, la orilla derecha alberga el barrio histórico y sus principales iconos arquitectónicos, mientras que en la margen izquierda se localiza la ciudad nueva. Te sorprenderá su excepcional entorno natural pues es una de las urbes más arboladas en Francia, repleta de espacios verdes y coloridas flores. Junto a Besanzón presenta uno de los índices de calidad de vida más altos de toda Francia. Inicia tu visita por la hermosa Plaza arqueada de los Vosgos, bautizada así por la cadena montañosa homónima, flanqueada por bellos edificios renacentistas, como la Casa Bailli que data de 1604. En el barrio antiguo encontrarás además la torre medieval que acoge el Museo Histórico y Arqueológico del Capítulo, donde se repasa la historia de la localidad, y la basílica de San Mauricio de Épinal, construido entre los siglos XI y XIII combinando estilos como el gótico, el borgoñés y el llamado "de Champaña". Importante punto de peregrinación en el pasado, este templo está catalogado como Monumento Histórico por las autoridades francesas. Al igual que las ruinas de su castillo medieval encaramado en lo alto de una colina, ideal para pasear y que ofrece unas excepcionales vistas de la ciudad a sus pies. Por cierto, cabe señalar que la localidad saltó a la fama durante el siglo XIX por las llamadas "Imágenes de Épinal", unas coloridas estampas de temática popular que se difundieron en otros países.

Podrás descubrir su importancia histórica en el Museo de las Imágenes. ​Una vez estés listo, encamina tus pasos hacia el norte hasta llegar a Nancy, último destino del día. Capital del ducado de Lorena desde el año 1153 hasta la anexión al Reino de Francia en 1766, Nancy tiene tres caras bien diferenciadas: la medieval y renacentista, la del siglo XVIII y la art nouveau. En el primer caso los mejores ejemplos se concentran en la ciudad antigua, con la inolvidable Puerta monumental de La Craffe a la cabeza. Construido en 1463, el conjunto parece sacado de un cuento de princesas y caballeros gracias a sus dos torres gemelas coronadas por tejados en forma de cono. Por su parte, el siglo XVIII en Nancy se caracterizó por una profunda reordenación urbana que legó al mundo tres maravillosas plazas como son la Place Stanislas, de la Carrière y d'Alliance, todas ellas Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO desde 1983. Auténticos tesoros del neoclásico, fueron impulsadas por el último duque de Lorena, Stanislaw Leszczynski, a la sazón suegro del rey de Francia Luis XV (y monarca destronado de Polonia-Lituania), como "puente" de unión entre la ciudad medieval y la nueva urbe edificada en el siglo XVII. La última cara de la capital de Lorena corresponde a la llamada Escuela de Nancy, un movimiento artístico de finales del siglo XIX y principios de XX encuadrado dentro del art nouveau. Entre los principales testimonios de este periodo se encuentran la Villa Majorelle, la Cámara de

Comercio e Industria, el parque de Sainte-Marie y la Brasserie Excelsior. Situada en el número 50 de la Rue Henri- Poincaré, la mítica Brasserie Excelsior te permitirá degustar algunas de las especialidades gastronómicas de Nancy como la "quiche lorraine", su variada charcutería y el paté lorenés. Y, por supuesto, los famosos postres locales, entre los que destacan los "macarons", "bergamotes", el "savarin", y las muchas recetas a base de la ciruela Mirabelle, la fruta estrella de Lorena. Alojamiento en Nancy.

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DÍA 5 · NANCY - METZ - THIONVILLE (FRANCIA) - LUXEMBURGO (LUXEMBURGO)

Continúa explorando la Lorena, otro de esos pequeños estados independientes que durante el siglo XVI se disputaban España y Francia, las dos monarquías más importantes del Viejo Continente en aquella época. Y el interés de la primera se basaba en la importancia de esta región en el viaje de los tercios hasta Bruselas. Para ello pon rumbo al norte por la autopista A31 y recorre los cerca de 55 kilómetros de un pintoresco camino flanqueado de verdes arboledas y frondosos bosques de postal, hasta alcanzar la localidad de Metz. Situada en el Valle del Mosela y capital del departamento homónimo, es una de las joyas medievales de Francia dado su extenso patrimonio arquitectónico heredado de aquella época. En la plaza de Armas (Place d'Armes) se alza grandiosa e imponente la catedral de San Esteban (Cathédrale Saint-Étienne), un enorme templo gótico construido entre los siglos XIII y XVI cuya nave central mide 41 metros de altura. Presenta además cerca de ¡6.500 m² de coloridas vidrieras!, lo que le valió el apodo de la

"lámpara del buen Dios". Su amplio legado medieval incluye también la Puerta de los Alemanes, en el barrio de Outre- Seille, la capilla de los Templarios, levantada entre los años 1180 y 1220, y la iglesia San Pedro de las Monjas, una de las más antiguas de Francia, en el barrio de La Citadelle. A unos 30 kilómetros al norte de Metz, siempre siguiendo el curso del Mosela, se encuentra la ciudad de Thionville, parte de los Países Bajos en los años del "Camino Español" y, por tanto, territorio de la Monarquía Hispánica. Histórica puerta de entrada a Luxemburgo, aunque anexionada a Francia desde 1918, Thionville conserva diversas huellas de la dominación hispánica que comenzó con el reinado de los Austrias o Habsburgos españoles. Por ejemplo, el antiguo Ayuntamiento de Thionville, que data de 1629, y el escudo que refleja el castillo del reino de Castilla y la característica Cruz de Borgoña que portaban los Tercios, emblema en piedra situado sobre uno de los arcos de la plaza del ayuntamiento. ¡No te lo pierdas! También destacan el Thionville atractivos como la iglesia neoclásica de San Maximino, el Castillo de Volkrange (que formaba parte de la línea Maginot) y el Fuerte de Guentrange, testigo de la larga trayectoria militar de esta estratégica plaza situada en un importante cruce de caminos del corazón de Europa Occidental. Una vez estés listo, sigue en dirección norte por la A31 hasta llegar a la frontera con Luxemburgo y desde allí prosigue hasta la capital, en cuyo centro encontrarás calles como Felipe II, Monterrey o Chimay, en clara referencia al Imperio hispánico. El Gran Ducado de Luxemburgo es un pequeño país en cuya capital convive en armonía tradición y modernidad, combinando edificios señoriales con otros de cristal, siempre conservando el respeto al medio ambiente. Lo notarás no sólo por cómo está integrada la urbe con su entorno natural, sino por la extrema limpieza de sus calles. Para el día de hoy vale la pena recorrer con calma la parte baja de la ciudad, empezando por el precioso barrio de Grund, y perderse por sus callecitas de cuento de hadas salpicadas de recomendables museos a orillas del canal. Las vistas desde el Grund son fantásticas y el estado de conservación de esta antigua zona es muy bueno. Desde allí verás a lo lejos algunos edificios de las instituciones europeas. Pasea tranquilamente y empieza a familiarizarte con la ciudad. Desde el Grund puedes hacer un paseo de unos 20 minutos hasta Clausen, otra zona en la parte baja de la ciudad, llena de bares y restaurantes. Clausen aún mantiene el aspecto de antaño y conserva un viaducto romano digno de ver. Tanto en el Grund como en Clausen también se aglutinan varias empresas punteras a nivel internacional. En ambos barrios hay excelentes opciones para cenar y terrazas donde disfrutar de una copa. Alojamiento en Luxemburgo.

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DÍA 6 · LUXEMBURGO (LUXEMBURGO) - ARLON - NEUFCHATEAU - NAMUR - BRUSELAS (BÉLGICA)

Tu primera parada de hoy será el casco antiguo, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Puedes empezar por visitar su particular catedral de Notre Dame, creada a principios del siglo XVII y de estilo gótico tardío. En su interior, destacan sus preciosas vidrieras y, ya en el exterior, sus altas torres que se divisan desde lo lejos. Muy cerca está la plaza de la Constitución, un lugar desde donde captar las mejores panorámicas del valle y del puente Adolfo, uno de los símbolos de la ciudad. Aquí no sólo se encuentra un monumento en honor a las víctimas luxemburguesas de la II Guerra Mundial, sino que también se ubica la puerta a uno de los monumentos más

emblemáticos de la ciudad: las Casamatas de Pétrusse. Junto con las de Bock, son las dos casamatas que hay en la capital. Las casamatas, por si todavía no te lo ha explicado algún amable lugareño, son galerías excavadas en la roca cuyo origen se remonta al siglo XVII y que funcionaban como refugio durante los bombardeos de la II Guerra Mundial.

Ya te avisamos que es una visita muy interesante, pero poco cómoda si vas con niños o personas mayores.

Posteriormente, puedes ver uno de los grandes monumentos de la ciudad: el palacio de los Grandes Duques, con sus torres puntiagudas y sus característicos torreones. Cerca de aquí encontrarás varias plazas como la de Guillermo o la de los Aliados. Suelen estar repletas de bares y restaurantes en donde pararse a probar platos típicos nacionales como el “Kuddelfleck”, estómago de vaca frito con miga de pan, o el “Judd mat Gaardebounen”, pescuezo de cerdo con habas de la huerta que suele acompañarse con puré de patatas o ques Kachkeis. Con las pilas recargadas, puedes dirigirte a la Chemín de la Cornise, considerado como "el balcón más bello de Europa". Lo entenderás al llegar y contemplar las preciosas vistas de la ciudad. Después de comer, te recomendamos que te pongas en marcha y retomes la Ruta en dirección a la localidad belga de Namur, a 165 kilómetros de la ciudad de Luxemburgo. Puedes realizar breves paradas en los pueblos de Arlon y Neufchateau para descubrir sus respectivas calles llamadas "Le Chemin des Espagnols", dos claras huellas del paso del Camino Español antes de alcanzar Namur, capital de la región Valona. Esta ciudad está coronada por una imponente Ciudadela, construida entre los siglos XIII y XVII, que se extiende a lo largo de ocho hectáreas y siete kilómetros. Su vista es espectacular desde la parte más alta, donde hay un Centro de Acogida de Visitantes. Lo mejor es que recorras en tu vehículo la llamada “Route Merveilleuse”, la carretera que lleva hasta el casco antiguo. Realmente hace honor a su nombre. Una ruta repleta de meandros con diversos miradores sobre el valle del río Mosa y la ciudad. También es fascinante su red de túneles, de siete

kilómetros de longitud, con antiguos arsenales militares que confieren un halo misterioso a la villa. Además, castillos medievales y ruinas completan un recorrido casi mágico. En Namur hay varias citas culturales interesantes. Por ejemplo, el tercer sábado de abril se celebra el "día del folclore", que reúne en la plaza de Armas a varios grupos locales ataviados con vestimentas típicas que desfilan por la villa. En mayo tiene lugar "Namur en mayo", un gran festival de teatro callejero que anima toda la ciudad. En septiembre, son las "Fiestas de Valonia" (Fêtes de la

Wallonie), con un ambiente vibrante y donde se puede degustar mucha cerveza y el tradicional "péquet", una especie de aguardiente de frutas. También este mes, Namur es sede del Festival Internacional del Cine Francófono. Al margen de citas puntuales y de su Ciudadela, cualquier momento del año es perfecto para visitar esta ciudad, por la gran cantidad de atractivos que posee. Entre ellos, un par de castillos que no puedes perderte. El soberbio castillo de Namur con su “jardín de los Sentidos”, hoy convertido en lujoso hotel, y el castillo de los Condes, con los restos de una antigua villa medieval. También son indispensables varios templos, algunas del siglo XVI y otras del XVIII: la catedral de San Albino, la iglesia de Saint-Loup, el antiguo palacio Episcopal, la iglesia de San Juan Bautista... Visita el Hospice Saint Gilles, sede del Parlamento valón, y El Arsenal, original estructura construida en la época de Luis XIV, actualmente convertida en restaurante universitario. En la ciudad también hay varios museos interesantes, sobre arte y tradiciones. El entorno natural de Namur también merece la pena. Ya sólo resta llegar hasta la capital de Bélgica, la inolvidable ciudad de Bruselas, situada al noroeste a algo menos de 65 kilómetros de distancia por la E411. Puedes cenar cerca de la Grand Place, donde hay infinidad de restaurantes ofreciendo ricos platos. La Grand Place de Bruselas es una plaza bellísima, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1998. Está compuesta por edificios de estilo gótico y barroco que en su época albergaban las Casas de los Gremios, el Ayuntamiento, de estilo gótico, y la Casa del Rey. En agosto, y cada dos años, una alfombra de begonias naturales, de 1.800 metros

cuadrados, cubre la plaza. Y no te pierdas el famosísimo chocolate belga. Varias marcas internacionalmente conocidas tienen tiendas por la zona. Imposible un mejor souvenir. Alojamiento en Bruselas.

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DÍA 7 · BRUSELAS - CIUDAD DE ORIGEN

Bruselas conjuga antigüedad y modernidad. Su población es, probablemente, de las más variadas de Europa, considerada oficiosamente como la capital del continente, ya que alberga el Consejo Europeo, la Comisión Europea, el Consejo de la Unión Europea y el Parlamento Europeo. Estos edificios se encuentran agrupados en lo que se conoce como barrio europeo, con la plaza Robert Schuman en homenaje al ministro francés que fue "padre de Europa". La ciudad también acoge el edificio del Comité Económico y Social Europeo y del Comité de las Regiones. El Atomium es una imponente escultura que confiere vanguardismo a Bruselas. Esta estructura, que fue diseñada por los arquitectos André Waterkeyn y André & Jean Polak con motivo de la Exposición Universal de 1958, representa una molécula de hierro de 9 átomos de 18 metros de diámetro, unidas entre sí por tubos con escaleras mecánicas, y tiene una altura de más de 100 metros. En su interior alberga un museo y ofrece una de las mejores vistas panorámicas de la ciudad. Un buen sitio para comer, en su restaurante de la parte alta. El otro gran símbolo de Bruselas es el

Manneken Pis, una pequeña estatua de bronce, esculpida por Jerome Duquesno y en 1619, que representa a un niño orinando en una fuente. Escucha las diversas leyendas en torno a esta figura, copia de la original, robada y recuperada varias veces y actualmente depositada en el Museo de la Ciudad. Está situada muy cerca de la Grand Place, punto de imprescindible visita. Alrededor de la plaza hay calles inundadas de tiendas y restaurantes y la vida nocturna aflora al atardecer. Cerca hay edificios que no puedes perderte: la Catedral de San Miguel y Santa Gúdula, de estilo gótico; la Bolsa; el Palacio de Justicia, de estilo neobarroco, construido durante el reinado de Leopoldo II y durante décadas el edificio más grande del mundo; las casas de estilo art nouveau, obra del arquitecto Víctor Horta, y el Palacio Real. Es sede oficial de la monarquía belga, pero sus miembros viven en el Castillo de Laeken. Durante los meses de verano se abre al público. También es interesante el barrio del Sablon, con la iglesia de Notre Dame du Sablon, pequeño pero preciosa iglesia gótica. Presentación en el aeropuerto con suficiente tiempo de antelación para devolver el coche de alquiler y vuelo de regreso a la ciudad de origen. Llegada. Fin del viaje y de nuestros servicios.

Tu viaje incluye

Tu viaje incluye

Vuelo de ida y vuelta.

Estancia en el hotel seleccionado en Milán.

Régimen seleccionado en Milán.

Estancia en el hotel seleccionado en Turín.

Régimen seleccionado en Turín.

Estancia en el hotel seleccionado en Chambéry.

Régimen seleccionado en Chambéry.

Estancia en el hotel seleccionado en Nancy.

Régimen seleccionado en Nancy.

Estancia en el hotel seleccionado en Luxemburgo.

Régimen seleccionado en Luxemburgo.

Estancia en el hotel seleccionado en Bruselas.

Régimen seleccionado en Bruselas.

Coche de alquiler.

Seguro de viaje.

Importe del suplemento por recogida y devolución del vehículo en diferente oficina.

Notas importantes

Tu viaje no incluye

Tasas de alojamiento en Milán pago directo en establecimiento.

Tasas de alojamiento en Francia pago directo en establecimiento.

Tasas de alojamiento en Bélgica pago directo en establecimiento.

Posible pago de peajes.

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- Las habitaciones triples en Europa son generalmente habitaciones con dos camas individuales o una doble, en las que se instala una cama plegable para acoger a la tercera persona, con las consiguientes molestias que ello supone, por ello, desaconsejamos su uso en la medida de lo posible.

- Las excursiones y visitas sugeridas para cada día son orientativas, pudiendo el viajero diseñar el viaje a su medida, de acuerdo a sus gustos y necesidades.

- La tarjeta de crédito está considerada una garantía, por lo que, a veces, su uso es imprescindible para poder registrarse en los hoteles.

- Normalmente los hoteles disponen de cuna para los bebés. De lo contrario, tendrán que compartir cama con un adulto.

- Para la recogida del coche de alquiler se requerirá una tarjeta de crédito (no de débito) a nombre del titular de la reserva, quien además deberá ser el conductor principal del vehículo.

- Debes informar a la recogida del vehículo que vas a cruzar la frontera. A veces es necesaria una autorización para circular por determinados países o zonas/estados (como es el caso de EEUU y Canadá). Según las condiciones recogidas en el contrato de alquiler y la compañía contratada, puede llevar un suplemento a pagar en la oficina de destino.

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Referencias

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