Estudio sobre la puntuación en una muestra del periódico Juventud Rebelde
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(2) Agradecimientos. La presente investigación va especialmente dedicada a la persona. más. importante para mí en este mundo a mi mama Inés de Rosario San Luis Esquivel, a la cual le debo lo que soy, pues ha sabido guiarme con su amor y cariño en las difíciles decisiones de la vida y su entrega incondicional a la realización de este trabajo. Estuve una hora delante de esta hoja en blanco, cuando todavía no había escrita ni una letra, pensando en todas esas personas, que de una forma u otra, me apoyaron y me ayudaron incondicionalmente durante el proceso de confección de la investigación y en las palabras correctas con que iba a manifestar mi sincera gratitud a todas ellas. En primer lugar tengo que agradecer ENORMEMENTE su paciencia, su dedicación y su esmero en lograr una máxima calidad en el trabajo realizado a mi tutora Yamile Pérez García que a pesar de todos los inconvenientes apostó en mí y no dudo en dar su mayor esfuerzo y entrega en la investigación. A la familia Martirena Hernández, de los cuales no esperaba menos, agradecer su ayuda y sus consejos a lo largo de toda la carrera, pero especialmente en esta etapa por estar al pendiente y preocupados por el avance y desarrollo de la tesis. Sobre todo quiero destacar la labor de la Dra. María Teresa Hernández Nodarse. Por último y no menos importante a todas esas personas, que aunque en menor medida, me dieron aliento y pusieron su granito de arena en la realización satisfactoria de esta tarea: A Yamilia por siempre estar al pendiente y sobre todo por quitarme un peso de encima que es la impresión y la encuadernación, en momentos donde el tiempo me escaseaba. A mis mejores amigos Indris; Umbertico; Randy; Leandy; Dayana; Jorgito y sus padres que igual me dieron muestras de ayuda; a Fátima y su vecina.
(3) Siomara Arena, la cual estuvo siempre preocupada por la tesis y me aconsejó que todo el sacrificio valía la pena; a Ileana, Caridad y el resto de la familia Roque; a Hético, Maibelin y Nelly; a la familia Suarez. También a mis mejores amigos en la universidad Jose, Luis Orlando y Javier que siempre estuvieron ahí cuando lo necesité entre otros. A mis compañeros de aula, por su ayuda en este largo trayecto y en particular en este momento. Quiero agradecer sobre todo a mi compañera y amiga Dailyn, la cual estando en la Habana me llamaba siempre para recordarme que me faltaba solo un pequeño obstáculo y no podía dejarme vencer. A mis profesores por su ayuda y comprensión, sobre todo a Denise, Gemita por sus buenos consejos, Ana Iris, Mildris, Yosbel entre otros..
(4) Resumen. Debido al poco estudio de esta parte de la ortografía y a la falta de conocimiento de las problemáticas y particularidades de los usos de la puntuación en los textos periodísticos se concibe esta investigación con un carácter experimental, titulada «Estudio sobre la puntuación en una muestra del periódico Juventud Rebelde». Tomando como corpus una selección de este periódico, se plantea como objetivo principal determinar las particularidades que presenta el tratamiento de la puntuación. Desde una perspectiva descriptiva, según los parámetros de la metodología cualitativa, señala y agrupa los fenómenos relacionados con la puntuación identificando tanto usos problémicos de este código auxiliar de la lengua escrita como usos particulares relacionados con la funcionalidad del medio..
(5) ÍNDICE. Introducción ......................................................................................................................................... 1 Capítulo I: Principios teórico-metodológicos para el estudio de la puntuación en el periódico Juventud Rebelde ............................................................................................................................................... 6 1.1 Metodología para el estudio de la puntuación en el periódico Juventud Rebelde ............... 6 1.2 El texto periodístico ............................................................................................................. 8 1.3 La puntuación y sus funciones .......................................................................................... 11 1.4 El tratamiento de la puntuación en los manuales de estilo periodístico ............................ 19 Capítulo II: Usos de la puntuación en el periódico Juventud Rebelde ............................................... 22 2.1 Usos problémicos de la puntuación en una muestra del periódico Juventud Rebelde ....... 22 2.1.1 La puntuación en estilo directo, indirecto y pseudodirecto ...................................... 22 2.1.2 La puntuación en la subordinación adjetiva con valor explicativo y especificativo ... 38 2.1.3. La puntuación y frases explicativas ........................................................................ 41 2.1.4. La puntuación en enumeraciones ............................................................................ 45 2.2. Usos particulares de la puntuación en el periódico Juventud Rebelde ............................ 51 2.2.1. La puntuación en la localización del tema del texto periodístico ...................................... 51 2.3. Consideraciones finales ................................................................................................... 53 Conclusiones ..................................................................................................................................... 54 Recomendaciones ............................................................................................................................. 56 Bibliografía ......................................................................................................................................... 57.
(6) Introducción Cada periódico o documento escrito para la comunicación de masas debe ser modelo lingüístico si pretende ser comprendido sin imprecisiones por la comunidad. Por su alcance, una publicación periódica puede incidir en el comportamiento lingüístico de los receptores, lo que significa una responsabilidad añadida relacionada con el cuidado de la lengua por la que directores, redactores, correctores y periodistas deben velar. Esta cuestión básica fundamenta el hecho de que redactores, periodistas y correctores se guíen por una carta o manual de estilo donde cada periódico establece usos lingüísticos, elementos relacionados con el diseño, la tipografía y el formato, siempre sobre la base de las peculiaridades determinadas por las gramáticas generales, los diccionarios, los manuales de estilo de las lenguas y las características que identifican el medio y el producto comunicativo. Aspectos léxicos, morfosintácticos y léxico-semánticos generales, sociolingüísticos y dialectales, son incluidos en dichas cartas de estilo. En menor medida, elementos como las peculiaridades que atañen a la puntuación, como código auxiliar de la lengua escrita, son también tenidos en cuenta en estos documentos que enmarcan el uso diario, común, de la lengua. Por consiguiente, para que sean publicados, los trabajos periodísticos deben cumplir con la configuración convencional del lenguaje del medio. Entre los rasgos que caracterizan un libro de estilo puede citarse el de atenerse a una norma para la redacción de noticias. No obstante, se tiene en cuenta que un libro de estilo no es una gramática ni un diccionario, sino un código interno vigente en el departamento de redacción de cualquier medio informativo, donde se trata de unificar sistemas y formas expresivas con el fin de dar personalidad al propio medio y facilitar la tarea del lector. Sin embargo, en ocasiones se encuentran usos en los trabajos periodísticos que difieren de lo establecido en sus cartas de estilo o en los manuales generales, bien 1.
(7) por descuido del periodista o corrector, bien porque algunos elementos de la lengua —como la puntuación, por ejemplo— son más flexibles que otros ante la participación creativa del autor. Es por esto que muchos textos periodísticos muestran usos de los signos de puntuación que no se corresponden con lo establecido en la carta de estilo de su órgano ni con la norma académica o, al menos, manifiestan un tratamiento heterogéneo de los signos en el cumplimiento de una misma función. Partiendo de las hipótesis de que 1) existe poca atención al tema de la puntuación en los manuales de estilo periodístico y de que 2) se manifiestan tanto irregularidades en el uso de este código auxiliar de la lengua escrita como particularidades condicionadas por este tipo de textos, se realiza esta investigación. Un estudio de este problema contribuirá, a la vez que a la descripción del uso específico de la lengua en el ámbito periodístico, al perfeccionamiento de los trabajos escritos y publicados por determinado periódico. Así, la investigación que se presenta, por su tipo, es experimental en tanto intenta demostrar la laguna en el conocimiento señalada en la primera hipótesis y la pertinencia de atender a las particularidades de la puntuación en el texto periodístico, tal como se plantea en la segunda, para lo cual seleccionó un periódico del universo conformado por la prensa cubana contemporánea. Por ello, tomando como objeto de investigación: los usos de la puntuación en el texto periodístico; y como campo de estudio: el análisis textual de esta formación funcional estilística, específicamente representada aquí por una muestra del periódico Juventud Rebelde, se establece como problema científico: ¿Qué particularidades presenta el tratamiento de la puntuación en una muestra del periódico Juventud Rebelde?. 2.
(8) Objetivo General: Determinar las particularidades que presenta el tratamiento de la puntuación en una muestra del periódico Juventud Rebelde. Objetivos específicos: 1. Identificar usos problémicos de la puntuación en una muestra del periódico Juventud Rebelde. 2. Identificar usos particulares de la puntuación en una muestra del periódico Juventud Rebelde. 3. Describir las particularidades de los usos problémicos y particulares de la puntuación en una muestra del periódico Juventud Rebelde, atendiendo a sus funciones. Entre los antecedentes a atender para la realización de este trabajo, se cuenta con el artículo de José Rosselló Verdeguer, «El tratamiento de la puntuación en los libros de estilo periodístico», donde el autor analiza el tratamiento que los libros de estilo periodísticos realizan de la puntuación y cuál es la importancia que conceden al tema. Concretamente, se centra Roselló en los libros de estilo de los diarios El País, El Mundo, ABC y del grupo de comunicación Vocento. Además se analiza, el enfoque que sobre los signos de puntuación realizan los medios audiovisuales (radio y televisión), y lo hacen a través de un manual sobre redacción y locución en radio y del Manual de estilo de TVE. En este artículo se destaca la importancia de los signos de puntuación como un elemento fundamental para organizar y entender la información que leemos y escuchamos en los medios de comunicación. Como antecedente indirecto puede citarse la tesis de maestría de Yamilé Pérez García, Sistema de puntuación y estilo en las novelas de José Saramago traducidas al español y publicadas en Cuba en la cual defiende la funcionalidad estilística que los signos de puntuación, a pesar de tener usos normados en manuales de redacción y ortografía de las lenguas, pueden acometer en el texto y 3.
(9) donde se describen los oficios que, con funcionalidad expresiva, estética, comunicativa y pragmática, adquieren los signos de puntuación en el sistema utilizado por José Saramago en sus novelas. Además, se trabaja con el texto de José Benito Lobo, La puntuación, usos y funciones, en el que se realiza un análisis profundo de los signos de puntuación, su naturaleza, sus usos y funciones, los cuales no tienen un carácter permanente y universal; es decir, no están definitivamente fijados. Otro texto que sirve de referencia o manual para verificar determinados elementos del aparato teórico de este tema es el libro de Carolina Figueras, Pragmática de la Puntuación, el cual propone una explicación pragmática del significado y uso de los signos de puntuación. Como antecedente teórico-metodológico directo se atiende el Trabajo de Diploma de Zaida Zuzel Soto Solis, quien presenta un estudio de los Usos atípicos y funciones de la puntuación en guiones de programas de las emisoras CMHW y TeleCubanacán. Así, en la presente investigación se utilizan como métodos fundamentales el análisis documental y el análisis textual —articulando las habilidades del históricológico y el analítico-sintético—, al determinar las particularidades del tratamiento de la puntuación en un corpus textual conformado por una muestra empírica razonada del periódico Juventud Rebelde, en sus ediciones correspondientes al mes de marzo de 2012. El trabajo se estructurará en dos capítulos. En el Capítulo I se presenta la metodología aplicada durante la investigación, se establecen los elementos definidores y caracterizadores del discurso periodístico y las cuestiones imprescindibles para un estudio de la puntuación en este medio. En el Capítulo II, conformado por dos epígrafes, distinguen usos problémicos de la puntuación de textos publicados por el periódico Juventud Rebelde y usos particulares de este código en relación con el medio. Entre los elementos que se 4.
(10) trabajan se encuentran la puntuación en estilo directo, indirecto y pseudodirecto, la puntuación en enumeraciones, en la subordinación adjetiva y en frases explicativas. Se presentan más tarde las conclusiones, las recomendaciones y la bibliografía utilizada en el estudio.. 5.
(11) Capítulo I: Principios teórico-metodológicos para el estudio de la puntuación en el periódico Juventud Rebelde. 1.1 Metodología para el estudio de la puntuación en el periódico Juventud Rebelde. Siguiendo los principios de la metodología cualitativa, esta investigación, de carácter descriptivo, identifica y reúne los fenómenos relacionados con la puntuación en trabajos periodísticos de una publicación cubana. En tanto se trata de una investigación experimental, como se apuntó en la Introducción, que neutraliza la cuestión de representatividad en términos cuantitativos, se tomó al azar una muestra empírica razonada de las ediciones publicadas durante un mes de uno de los periódicos que constituyen el universo de la prensa cubana contemporánea. Así, se determinó como corpus de análisis, el conjunto de textos periodísticos de las ediciones de Juventud Rebelde del mes de marzo de 2012. Para su conformación, de la muestra se desecharon las entrevistas y las transcripciones de discursos, por cuanto se consideraron sus especificidades compositivas entre las cuales se encuentra también la puntuación. Tampoco se trabajó con la distinción de géneros periodísticos, autores o redactores de los trabajos, por cuanto interesa presentar la situación general del tratamiento de la puntuación y no su utilización como factor estilístico diferencial relacionado con el estatuto autoral o genérico particular. Para el estudio de las particularidades relacionadas con la puntuación en Juventud Rebelde se establecieron dos etapas de análisis: una exploratoria y otra descriptiva. En su parte exploratoria, se estudiaron detalladamente aquellos casos que pudieran resultar relevantes para un estudio sobre la puntuación. En la parte descriptiva se analizó cada fenómeno identificando signos de puntuación. 6.
(12) implicados y su función, para distinguir de ellos los usos problémicos y los usos particulares. Para la determinación de estos usos, se partió de la búsqueda de las reglas para la puntuación que aparecen recogidas en manuales vigentes del español; esto es, en la Ortografía de la Lengua Española (OLE) y en el Diccionario Panhispánico de dudas (DPD), además de considerar lo recogido por teóricos del tema como Carolina Figueras, José A. Benito Lobo y José Polo. Cada uso establecido en los primeros manuales fue, por ende, confrontado en las demás fuentes, de ahí que en los comentarios al respecto se prefiera citar aquellos materiales donde aparece mejor explicado cada uso. Se aplicaron para este estudio métodos teóricos como el de inducción- deducción (para llegar a conclusiones en relación con el problema objeto de estudio); análisis-síntesis (para determinar en la literatura consultada los elementos que permiten fundamentar conclusiones acerca de las particularidades en el tratamiento de la puntuación); el hermenéutico (por el enfoque interpretativo que caracteriza la presente indagación científica); el bibliográfico documental (para la construcción de una perspectiva teórica y metodológica acerca de la puntuación, sus usos y sus funciones así como el tratamiento del asunto en la muestra seleccionada); y el método empírico (tanto en la selección de la muestra como en la identificación y análisis de los datos). En el análisis de los datos se distinguió usos problémicos de la puntuación de los usos particulares de la puntuación, entendidos tal como se explicita a continuación. . Usos problémicos de la puntuación: se consideraron como tal a) las incorrecciones en el uso de los signos de puntuación, según las reglas establecidas en la OLE, en el DPD y demás estudios sobre la puntuación revisados para este trabajo; y b) el tratamiento heterogéneo de signos de puntuación en la realización de una misma función, lo cual resta orden y claridad al texto periodístico. 7.
(13) . Usos particulares de la puntuación: se consideraron como tal aquellos usos que, aunque no normados en los materiales de consulta mencionados anteriormente, presentan un tratamiento homogéneo y funcional para el texto periodístico.. En el Capítulo II se muestran los resultados del análisis, presentando primero los usos problémicos relacionados con: la puntuación en el estilo directo, indirecto y pseudodirecto; la puntuación en las subordinadas adjetivas especificativas y explicativas;. puntuación. y. las. frases. explicativas. y. la. puntuación. en. enumeraciones. Solo se encontró un uso que puede considerarse particular del periódico Juventud Rebelde, específicamente, el tratamiento de la puntuación en la localización geográfica y temporal de la información del texto periodístico. Este caso particular se ubica en un epígrafe aparte. Por la naturaleza heterogénea de los fenómenos relacionados con la puntuación identificados en el corpus de análisis, se prefirió abordar los aspectos teóricos imprescindibles. para la. comprensión. de. los. mismos en los. epígrafes. correspondientes del Capítulo 2; mientras que lo concerniente a la caracterización del texto periodístico y los aspectos generales sobre la puntuación y el estilo son cuestiones abordadas en el Capítulo 1. 1.2 El texto periodístico En los acercamientos teóricos, más o menos profundos, acerca del texto periodístico se evidencia bastante homogeneidad. Martínez Albertos, Inés Moyano y Juan Gargurevich, por ejemplo, coinciden en la presencia de algunos elementos distintivos entre los que se repite el estilo directo, claro y sencillo de sus estructuras oracionales, en función de captar el interés de los lectores a la vez de garantizar la comprensión sin ambigüedades. De igual modo se aconseja prescindir de oraciones subordinadas que se concatenen unas con otras para. 8.
(14) explicar, ampliar e incluir circunstancias anexas a las ideas centrales expuestas en primer término, por cuanto estas estructuras sintácticas pueden entorpecer u oscurecer la comprensión a determinados sectores del gran público para el que se dirige el texto. En su lugar, se recomienda privilegiar las oraciones simples con el orden tradicional de: sujeto, verbo, complementos. En relación con el discurso periodístico, Inés Moyano plantea que este es un discurso independiente de las otras formas de discurso, puesto que posee sus propias formas de construcción y principios que rigen sus rasgos gramaticales específicos. «En consecuencia se diferencia de otros tipos de textos: del literario, por. ejemplo,. porque,. si. bien. en. este. último. coexisten. innumerables. mecanismos polifónicos, el periodístico tiene por característica esencial el estar construido fundamentalmente sobre la selección y reunión de textos de diversos locutores» (Moyano, 2007:31). También puede diferenciarse de otros como es el texto científico pues el lenguaje del mismo se caracteriza por tener presentes un cúmulo de términos técnicos, mientras que el periodístico su lenguaje es mucho más claro y llano, debido a la masividad de receptores sociales y culturales que gustan del mismo. Para conservar la unidad y coherencia del mensaje, es más conveniente el uso de oraciones simples y no de frases o cláusulas calificativas o descriptivas. Por su parte, el vocabulario empleado es de uso general —«habla coloquial de nivel culto», según Martínez Albertos (1991:190) —; solo determinados materiales que, por su temática, traten sobre algún área de conocimiento científico como economía, medicina, política, astrología, aparecen matizados por vocablos especializados. En este discurso, donde lo principal es la información que se comunica, es usual la repetición de frases o palabras clave, que sean de especial interés. Para esclarecer más los rasgos de este tipo de discurso, es necesario ahondar en las características particulares de cada uno de los géneros periodísticos los cuales son la nota informativa, la entrevista, la crónica periodística, el testimonio periodístico y el reportaje. 9.
(15) La nota informativa común, como dice Juan Gargurevich, consiste simplemente en presentar hechos, por lo que es eminentemente factual y tiene un carácter objetivo. El redactor debe seguir diferentes principios que regirán la nota informativa, entre ellos está la elección del hecho a cubrir, la redacción del lead o entrada teniendo en cuenta siempre contestar las preguntas básicas de quién, qué, dónde, cuándo, cómo y, eventualmente, por qué. Posteriormente se presenta el resto de la noticia en un sistema de pirámide invertida, colocando los detalles del hecho en sucesión descendente de importancia, de manera que aparezca al final el dato menos importante. Neutralidad en la información y estilo conciso, claro y breve son las palabras de orden en la nota informativa (1989:4). A su vez, el autor apunta que la entrevista periodística, por su parte, es la transcripción textual de un diálogo entre un periodista y un personaje real, con el objetivo preciso de comunicar de forma masiva los criterios, historias y modos de actuación del entrevistado. El interés fundamental de la entrevista recae en el lector, ya que su propósito es dar a conocer el resultado de la conversación a un público masivo. En el periodismo moderno se encuentran dos maneras de presentar la entrevista, una de ellas es la entrevista firmada, con identificación del periodista y redactada de forma más o menos artística, y la entrevista anónima, donde solo aparece el nombre del entrevistado (Gargurevich, J., 1989:36). Además de estas cuestiones generales, existe una clasificación de las entrevistas según los modos de configuración y los temas. Así, podemos ver el retrato el cual según el autor: «se redacta como una narración, sin usos de las técnicas del lead, intercalando respuestas con datos sobre el entrevistado —dentro de los cuales pueden verse la descripción física, las actitudes entre otras—. Además, es posible distinguir la biográfica, que combina el retrato con amplios detalles de la vida y obra. del. entrevistado,. alternándolos. con. las. opiniones. del. periodista». (Gargurevich, Juan 1989:36). Por lo general, el texto periodístico responde a determinada área de actuación social, así, hay texto periodístico cultural, económico, deportivo, político. Además, se encuentra la distinción nacional e internacional, en consonancia con el área 10.
(16) geográfica de que se trate. En cada uno de estos casos es posible identificar el uso de un vocabulario directamente relacionado al área de interés de que se trate, incluyendo en no pocas ocasiones léxico especializado. 1.3 La puntuación y sus funciones El sistema de puntuación, tal como se conoce en la actualidad, se ha transformado a lo largo de toda la evolución de la humanidad,1 desde un sistema sencillo de notación de pausas respiratorias y delimitación de unidades básicas de sentido, hasta una conformación mucho más rica y compleja, tanto en lo que respecta a la cantidad de signos, como a las funciones asignadas a cada uno de ellos. El inventario de los signos de puntuación ha sufrido pocas transformaciones hasta hoy,2 dado que el sistema de signos de puntuación continúa su evolución en lo que a usos se refiere, pero se mantiene siendo un código finito y cerrado. Así, muchos de los cambios que se han realizado son muestra de la necesidad de. 1. La puntuación ha sufrido diferentes en relación a su configuración definitiva como un código auxiliar de la lengua escrita. Ya desde la Antigüedad, específicamente a partir del siglo III se utilizan diversas marcas para representar en los textos escritos la segmentación rítmica y prosódica tanto del verso como de la prosa. Ya en estos momentos entra en uso el sistema ternario de puntuación. La puntuación surge como auxilio para indicar al que lee, guiando el proceso de lectura a la hora de establecer las pausas, sin que el mensaje pierda su sentido. Así el nacimiento de la puntuación está estrechamente relacionado a la reproducción oral del texto escrito. En la medida que se produce el transcurso histórico de la Humanidad, paulatinamente el sistema de signos evoluciona y se van introduciendo nuevos elementos. Al nacimiento de la imprenta y las impresoras se debe de que la puntuación trascienda del ámbito personal al general, hasta universalizarse. (Para más información consúltense los textos de Carolina Figueras y Benito Lobo) 2 En la España del siglo XV ni la Gramática ni las reglas de ortografía de Nebrija tratan el tema de la puntuación y sus usos, ya que los mismos coinciden con el del latín. La primera referencia directa en cuanto a la profundización de la puntuación es la obra de Alejo Venegas, que en 1531 publica un tratado de ortografía, donde expone un sistema de signos basado en la tradición clásica, pero mucho más rico que el de Nebrija. Durante los siglos XVI y XVII se produce un aumento del número de signos y de reglas. Ya por la segunda mitad del siglo XVII se establecen los siguientes signos: punto, coma, punto y coma, interrogación, admiración y paréntesis. A partir del siglo XVIII, la Real Academia Española, en el proemio ortográfico del Diccionario de Autoridades apunta que la ortografía debe analizar también reglas para las distinciones de cláusula, oraciones y períodos. Para la primera ortografía académica, publicada en 1741,la puntuación adopta un punto de vista mucho más amplio, puesto que limita las clasificaciones de los signos en diacríticos auxiliares y en recursos o elementos tipográficos. Durante el siglo XIX, se estabiliza y convencionaliza el inventario de signos de puntuación que hasta el momento se conoce. En la ortografía académica se incorporan los corchetes como variantes de los paréntesis y a partir de 1880 se establece la distinción entre el guión y la raya.. 11.
(17) abarcar un mayor número de matices en la expresión de las emociones y de las actitudes del hablante. La puntuación es también, junto con los demás elementos de la lengua, una vía mediante la cual se puede configurar el contenido del texto escrito, constituye un sistema perfectamente organizado de marcas vinculadas a la construcción del texto. De ahí que se pueda ver la puntuación desde un ángulo pragmático y no solo desde una visión normativa estática puesto que «las normas relativas a la puntación son más subjetivas y dependen más del estilo personal de cada autor» (Figueras, Carolina 1999:14). Los signos de puntuación definen tanto la estructura como el significado del discurso. Los usos de cada signo de puntuación en un texto van a estar en función de su significado, del sentido que el escritor quiera trasmitir. Con respecto a esta idea Cassany plantea: «cada autor tiene su propio estilo: hay quien opta por escribir períodos largos y sintácticamente complejos, lo que comporta recurrir a gran cantidad de signos de puntación que permita marcar secuencias explicativas, incisos, aclaraciones, paréntesis, oraciones subordinadas adverbiales etc. Otros escritores, por el contrario, prefieren estructuras más cortas, definidas por una puntuación mucho más sencilla. En una misma obra, el escritor puede explotar, con fines retóricos, varios estilos de puntuación» (1993:233). Sobre este en particular, muchos lingüistas y académicos han teorizado y polemizado,3 pues sobresalen diversas perspectivas en sus juicios. La puntuación es considerada un sistema de signos gráficos, cuya función es articular y estructurar las ideas en el texto. Las unidades lingüísticas que conforman un discurso escrito van a ser delimitadas mediante las marcas de puntuación. Este proceso de parcelación y demarcación contribuye a la individualización y a la jerarquización de cada una de las unidades de significado. 3. Ver: Figueras, Carolina: Pragmática de la puntuación; Lobo, Benito: La puntuación, usos y funciones; y RAE (2010), por ejemplo.. 12.
(18) del texto. Mediante estas funciones los procesos de comprensión de un texto determinado son guiados por los signos de puntuación (RAE: 2010). En uno de sus estudios sobre el tema Cassany plantea que «la puntuación estructura las diversas unidades del texto: el final de los párrafos, de las frases, las relaciones de subordinación entre ideas, etc. En la medida que los signos reflejan la organización del contenido (tema central, subtema, idea, detalle), el texto se hace más coherente y claro» (1993:177). Con respecto a lo planteado anteriormente, la puntuación debe ser vista como medio de organizar el texto. Cumple la función de marcar los límites entre las distintas unidades textuales y atendiendo a esta delimitación, se concibe el modo de comprensión por parte del lector. Así, los signos de puntuación señalan las estructuras del texto y muestran el sentido del emisor sobre el modo de presentar y estructurar sus ideas y el modo en que son utilizadas en el proceso de interpretación. Cada signo de puntuación demarca una unidad de distinto rango dentro de la estructura jerárquica que conforma el texto. Es por esto que cada signo de puntuación señala una unidad textual, desde el punto final que señala la unidad mayor que es el texto, hasta la coma que define unidades menores como el sintagma. Una de las unidades textuales que delimita la puntuación, según la estudiosa Carolina Figueras es el texto. En relación con las restantes unidades textuales, esta ocupa una posición jerárquicamente mayor. Se define a través de la mayúscula inicial, que abre y del punto y final que cierra. El párrafo, por su parte, está delimitado por la mayúscula inicial también pero concluye con punto y aparte. La unidad de enunciado textual está delimitada por punto y seguido. La cláusula textual la conforman unidades menores definidas por el punto y coma, ya que cada enunciado está constituido por unidades que tienen un menor rango. El enunciado oracional es la secuencia que continúa después de los dos puntos, puesto que se deriva de una idea o información del segmento anterior. Esta unidad puede adoptar diferentes formas, desde un sintagma nominal 13.
(19) hasta una estructura oracional simple o compleja. En cuanto a la posición o rango que ocupa esta unidad cabe señalar que es una unidad interior a la cláusula textual. Por último, el sintagma es la unidad mínima delimitable mediante la puntuación, en este caso, mediante la coma. Este signo delimita unidades intraoracionales, de ahí su papel como elemento que fija estructuras sintácticas dentro del período (RAE: 2010). Como se ve, la puntuación es un código claramente vinculado a la sintaxis, de manera que el conocimiento sintáctico de quien escribe es de vital importancia en el uso correcto de la misma. Los signos de puntuación indican el grado de relación que existe entre cada una de las unidades que separan. Así, cada nueva unidad textual demarcada por los signos de puntuación pertenece a otra unidad de rango superior. Los signos de puntuación, desde este enfoque, son elementos de cohesión del discurso escrito. Por otra parte, T. Todorov, concibe los signos de puntuación como parte de las categorías gráficas que intervienen en la estructuración de un texto, por lo que no deben ser olvidados en el análisis textual. La puntuación, como expresión gráfica de las pausas en el texto escrito, forma parte de los elementos lingüísticos del contexto explícito (en Grass, 2002: 3). La puntuación está relacionada con el factor sintáctico y, por tanto, los signos de puntuación tienen como función delimitar las construcciones independientes o estructuras insertas en la oración. «Los signos de puntuación codifican información procedimental que dirige el proceso de recuperación del contenido explícitamente transmitido por el texto» (Figueras, 1999: s.p.), y contribuyen a su organización; además, fijan «la forma proposicional de cada uno de los enunciados del texto […], minimizan el esfuerzo de procesamiento del lector» (Ibídem). Desde un punto de vista pragmático-cognoscitivo, la puntuación es considerada como un sistema de signos gráficos propios de la escritura mediante los cuales se delimita las distintas unidades de procesamiento en un texto. Son, por tanto, los 14.
(20) que organizan el texto y restringen la labor del lector a la hora de comprender un texto. Los signos de puntuación pueden concebirse como elementos que codifican información procedimental que guía la recuperación del significado del texto. En relación con esta idea, la puntuación va a cumplir la función cognoscitiva, la cual se ejerce también por otros elementos lingüísticos como son los conectores, los pronombres, el modo, entre otros (Figueras,Carolina:1999). La puntuación se ha visto como una cuestión normativa;4 aunque, como ya se apuntó, las reglas de puntuación son menos objetivas y dependen, en muchos casos, de la voluntad del autor del texto. Lo anterior se puede afirmar de acuerdo con J. A. Benito, quien sostiene el uso de los signos de puntuación como «una decisión personal, que tiene sus límites en la situación comunicativa: el autor de un texto privado o un experimentador literario tal vez pueda ensayar licencias y transgresiones sin restricción» (1992:28). Coincide con esta idea C. Figueras al sostener que, «a diferencia de las normas ortográficas, las relativas a la puntuación dependen más del estilo personal de cada autor» (2001:7). Si la obra de un autor se caracteriza por la presencia o la ausencia de determinadas estructuras sintácticas y textuales, y como los signos de puntuación tienen que ver con ellas, también el uso que de estos haga el autor determinará y caracterizará la obra (Pérez, 2009:47). Al respecto, Figueras plantea que «las opciones de organización jerárquica de la información que adopte en cada caso el emisor determinarán de qué modo desea que se interprete el texto» (1999: s.p.). Esta misma idea es trabajada por J. A. Benito, cuando plantea que «elegir una u otra forma de puntuación no es indiferente. Cada una responde a unos motivos, contiene un dinamismo propio» (1992: 163). Además de su intervención en la configuración semántica y sintáctica del texto escrito, se le señala otro empleo en el habla. La nueva ortografía de la Real Academia. señala que la puntuación está en estrecha vinculación con dos. disciplinas que sirven de aparato estructurador del habla. Estas son la prosodia y 4. Para la consulta de las normas de uso de los signos de puntuación, consúltese la Ortografía de la lengua española (2010).. 15.
(21) la sintaxis. Aunque la segunda analiza la forma en que se combinan y disponen linealmente las palabras para construir los mensajes lingüísticos, «la primera estudia el conjunto de elementos fónicos suprasegmentales, dado que afecta a varios segmentos de la cadena hablada. Estos son el acento, el tono, el ritmo y la entonación o curva melódica con que se pronuncia un enunciado» (2010:5). Otra problemática que subyace en relación con la puntuación es la concerniente a la perspectiva de que constituye una guía de lectura, como un sistema propio de articulación del período discursivo en la escritura. A esta teoría que recae en las funciones de la puntuación en la escritura se le opone la teoría de las funciones de la puntuación en la lectura. Así, los signos de puntuación cumplen la función de acotar las pausas donde se debe producir una respiración por parte del lector. Según lo planteado en este enfoque, la función que cumplen los signos de puntuación es la de respiración. Las marcas de puntuación adquieren concreción en dependencia de la pausa que señalan. Así, el uso adecuado de cada signo de puntuación depende de la pausa que más sea conveniente en el proceso de entonación y articulación de la lectura. Otra concepción se basa en la idea de que existe una relación directa entre la entonación y la puntuación. El origen de muchas incorrecciones que se evidencian en la escritura se debe a esta idea cuando, para algunos, no existe tal correspondencia entre ambos elementos. La puntuación está regida por las normas de la gramática y no por el hecho de reproducir los rasgos prosódicos de la oralidad. Así, entonación y puntuación son mecanismos de cohesión independientes, ya que la lengua oral y la lengua escrita son códigos diferentes, con funciones comunicativas y principios organizativos diferentes. No obstante, está comprobado que determinados signos de puntuación como son las marcas de exclamación e interrogación están relacionadas con la entonación (Figueras, Carolina: 1999). De forma general, el uso de los signos de puntuación va a ser determinado a través mecanismos sintácticos y discursivos. La puntuación es un elemento más 16.
(22) del texto que permite su organización, la estructuración y adecuación de las ideas en la escritura, cumpliendo el propósito de que el lector interprete el texto según el sentido del autor. En síntesis, la puntuación va ser un sistema de signos cuya premisa es la de guiar la interpretación. La nueva Ortografía de la lengua española (2010) apunta que la puntuación presenta como fin primordial ayudar que el texto trasmita de forma coherente el mensaje que se quiere comunicar. Para cumplir este objetivo básico el sistema ortográfico dispone de signos que desempeñan tres funciones principales: 1. Indicar los límites de las unidades lingüísticas. Esta función basa su funcionamiento en delimitar las unidades sintácticas y discursivas del texto escrito. Existen dos tipos de delimitadores: los delimitadores principales, donde se encuentra la coma, el punto, el punto y coma, y los dos puntos. Estos establecen los límites entre las unidades básicas del texto. El segundo tipo son los otros delimitadores, denominados así, por el hecho de delimitar fragmentos de texto para aportar información diversa sobre ellos. En esta otra clasificación se encuentran los signos dobles como las comillas, la raya, el paréntesis y el corchete. Este segundo conjunto de signos introduce y delimita un segundo discurso que irrumpe con el primero con algún fin. La división y segmentación del discurso, marcada por los signos de puntuación es clave a la hora de determinar con claridad las funciones gramaticales y las relaciones sintácticas entre los distintos constituyentes de los enunciados. 2. Indicar la modalidad de los enunciados. Este segundo empleo general de la puntuación trata sobre la actitud por parte del hablante en relación con el contenido del mensaje. Las estructuras interrogativas, exclamativas e imperativas son vistas como modos de efectuarse la enunciación. Se hace necesaria la distinción de estas modalidades presentes en un enunciado, pues aportan ciertas estimaciones al enunciado mismo. 3. Indicar la omisión de una parte del enunciado. Uno de los signos de puntuación que indican una omisión en el discurso son los puntos 17.
(23) suspensivos, dado que queda dentro del propio enunciado una parte que no es dicha en la escritura, sino que es suplantada por los puntos suspensivos, quedando en suspenso la información del discurso. Otra marca textual que indica una omisión en algunas ocasiones es la coma. (2010:4) En resumen, atendiendo el criterio que muchos autores han señalado en relación con el estudio de la puntuación puede concluirse que la misma tiene como función elemental la de organizar y definir los diferentes bloques de información que estructuran el texto con el fin lograr una adecuada interpretación del discurso mismo, para que el lector pueda concebir de forma coherente la idea expresada por el autor y los sentidos que este le añada. Así los signos de puntuación juegan un rol fundamental en la comprensión del texto puesto que de estas marcas textuales dependen en buena parte la correcta expresión e interpretación del mensaje escrito. A pesar de que algunos autores a través de la evolución del estudio de la puntuación han señalado la relación que se da entre esta y entonación, es preciso desvirtuar esta tesis puesto que no existe tal correspondencia dado que la puntación está regida por los parámetros de la Gramática y no para reproducir los rasgos prosódicos de la lengua oral. La colocación de cada signo de puntuación en el texto constituye una indicación al lector de cómo debe procesar el significado y el sentido del mensaje. Este criterio presenta un enfoque mucho más amplio que no limita a la puntuación al uso de la misma según lo normado por la academia.. 18.
(24) 1.4 El tratamiento de la puntuación en los manuales de estilo periodístico. En relación con la atención al tema de los signos de puntuación que ofrecen periodistas y correctores de estilo de este tipo de texto, la profesora de periodismo María Acuña Herrera, de la Universidad de Managua, considera que «el descuido en las grafías que integran la lista de signos de puntuación, evidencia falta de esmero y ausencia de técnicas de redacción, un aspecto muy apreciado en el periodismo. En este oficio, no se escribe para un pariente o para un amigo. Las y los periodistas redactamos para un público amplio». Si, como se apuntó más adelante, los signos de puntuación configuran la información textual e indican cómo debe entenderse el mensaje, entonces el conocimiento de este sistema y sus empleos debe ser, más que necesario, imprescindible para quien escribe para las grandes masas. Muchas estructuras sintácticas con subordinadas, donde se sistematizan diferentes usos de los signos de puntuación, son menos frecuentes en el texto periodístico puesto que, como ya se ha apuntado, deben construirse con un estilo sintácticamente claro y sencillo. De ahí que la puntuación en el estilo periodístico tiene que partir de este principio general de presentación de los mensajes. De forma general, en los manuales de estilo periodístico no aparece suficientemente tratado el tema de la puntuación. En los pocos casos donde esta cuestión se aborda, se norman los usos más generales que presentan los signos de puntuación en función de la prosodia y, en menor medida, en diferentes estructuras sintácticas. Juan Gargurevich (1989), por ejemplo, recoge algunos usos como el de los puntos suspensivos, los cuales se emplean, según este autor, cuando se omite parte de una cita o cuando se deja la oración incompleta para dar impresión de suspenso, para expresar temor o duda o para sorprender al lector con algo inesperado. Los dos puntos, como también apunta, son usados para introducir una serie de nombres y declaraciones. El punto y coma se usa para separar series de nombres 19.
(25) y domicilios. El guión separa lo que dice cada interlocutor y el paréntesis encierra datos aclaratorios, explicaciones de siglas, para insertar palabras que no figuran en cada cita directa; y las comillas distinguen los textos interpolados y transcritos literalmente; voces o citas sobre la cuales se quiera llamar la atención; para títulos de discurso, artículos, libros, poemas etc., cuando no se le subraya en negrita o en cursiva; para encerrar apodos. Señala también Gargurevich que los signos de puntuación juegan un papel fundamental en la entonación que se quiera expresar en la entrevista, puesto que en dependencia de estos el modo de expresión de un entrevistado puede ser: elocuente, charlatán, convincente, balbuceante, etc. y la conversación misma puede ser animada, vivaz, divertida, entretenida, aburrida, tediosa, cansada (Gargurevich, Juan 1989:36). Otros teóricos como Martínez Albertos tocan aspectos de la redacción periodística como su discurso, donde se sintetizan los rasgos diferenciales del lenguaje periodístico; sus modalidades estilísticas; sus géneros; las particularidades asociadas al estilo informativo, entre otros. Sin embargo, no se atiende el uso de los signos de puntuación como código auxiliar de la lengua escrita. En otro de los trabajos consultados, «Lengua, Comunicación, y Libros de Estilo», Santiago Alcoba analiza el tratamiento de los signos de puntuación, como marcas prosódicas y como elementos ordenadores de las construcciones sintácticas, en algunos manuales de estilo de medios españoles de la comunicación escrita como son El país, ABC, La vanguardia, entre otros. En el artículo, su autor precisa solo algunos usos de la coma, el punto y coma y el punto, obviando así gran parte del sistema de puntuación de la lengua española. Fundamentalmente, Alcoba se refiere a la relación de estos signos con las pausas prosódicas y señala las principales funciones de estos en los textos periodísticos, así como también su uso de acuerdo a la sintaxis. Al respecto, refiere que la inserción de pausas en la lectura, o en cualquier emisión oral, además de estar motivada por una necesidad respiratoria, no deja de ser una cuestión 20.
(26) de estilo, en la medida en que depende de la elección individual del hablante (Alcoba, 2009:163). De acuerdo con lo anterior, se destaca la flexibilidad en el uso de la puntuación que, según su criterio, también tiene cabida en el texto periodístico. Por otra parte, retoma la imbricación de prosodia y puntuación existe como principio general para el periodista. Más adelante, Alcoba describe la inclusión de este tema en los libros de estilo y señala: En los libros de estilo de los medios de comunicación escrita no son necesarias las referencias a marcas prosódicas asociadas en la lectura a los signos de puntuación, ya que deben velar por la corrección de textos periodísticos que, en principio, no están destinados a ser emitidos de forma oral. Sin embargo, en las obras analizadas en este trabajo, solo en el Libro de estilo de El Periódico de Catalunya (2007) es una información ausente. El Libro de redacción de La Vanguardia (2004, p. 124) indica únicamente que «en muchos casos la coma es obligatoria aunque no se corresponda con una pausa en la entonación», sin que antes se hubiera mencionado que una coma puede corresponder a una pausa y sin ninguna referencia a la entonación;. tampoco. se. consigna. información. alguna. sobre. las. realizaciones prosódicas del punto y del punto y coma en la lectura. El Libro de estilo de El País (2003) sigue la concepción tradicional de asociar, prioritariamente, los signos de puntuación a la emisión oral de los textos escritos (Alcoba, 2009:163). A pesar de estos pocos estudios generales o relacionados con el ámbito de España, no se encuentran materiales que aborden la puntuación en textos referidos a las publicaciones periódicas cubanas en general o en particular. Por ello, un estudio como el que se realiza indica la existencia de un déficit en el entramado teórico y práctico referido a la praxis periodística en Cuba.. 21.
(27) Capítulo II: Usos de la puntuación en el periódico Juventud Rebelde 2.1 Usos problémicos de la puntuación en una muestra del periódico Juventud Rebelde 2.1.1 La puntuación en estilo directo, indirecto y pseudodirecto Uno de los fenómenos de la puntuación en el discurso periodístico presente en este corpus recogido, tiene que ver con los modos de reproducción de la voz ajena; es decir, la forma en que el sujeto enunciativo introduce el discurso del otro, con el objetivo de reforzar la veracidad de la información, presentar al lector los juicios legítimos del otro, constatar hechos relevantes, etc. Así, se observa cómo se utiliza una serie de estilos discursivos que van desde la explicitación directa de las palabras del otro sujeto que irrumpe en el discurso (estilo directo), hasta el alejamiento de esa otra voz, la cual se presenta solapada a través del discurso enunciativo del autor (estilo indirecto). En relación con estas formas de presentación y sus funciones básicas, apunta Elena Méndez en su artículo Análisis de la reproducción del discurso ajeno en los textos periodísticos: En resumen, bien sea porque para informar de la realidad haya que acudir a lo que dicen otros observadores, bien porque la realidad de la que hay que informar sean actos de habla de personajes relevantes, los periodistas, en un continuo juego de explicitudes e implicitudes citativas, han de referirse a distintas situaciones de enunciación que se concretan en múltiples maneras de reproducción, que se escapan a los límites impuestos por las tradicionales formas descritas por la gramática.(1998:102) La exactitud en cuanto al tratamiento de las citas en la composición de los textos periodísticos revisados para este informe evidencian, coincidentemente con el criterio de esta autora, un alejamiento a los usos tradicionales que describe la. 22.
(28) gramática. Esta cuestión trasciende lo sintáctico, llega al código de la puntuación e, igualmente, demuestra similar desconocimiento de los usos del sistema de puntuación hispano. La polifonía de voces muchas veces dota al texto periodístico, el cual se caracteriza por la precisión y claridad de sus noticias, de cierta confusión en el enfoque comunicativo dando lugar a que se produzca ambigüedad en la relación temporal entre la información principal y los discursos intercalados. Aunque el texto periodístico debe ser cuidado en su lenguaje en tanto constituye modelo de lengua a la par que formador de opinión de las grandes masas, «por lo observado en los periódicos, no hay periodista que distinga con claridad el estilo directo del indirecto» (Benito Lobo, 1992:28). Así, en el corpus seleccionado para el estudio se encontraron variadas formas de presentar el estilo directo, el indirecto y el llamado pseudodirecto.. Estilo directo En el estilo directo el sujeto introduce el discurso referido dentro del discurso que refiere, dando lugar a un cambio en el nivel discursivo. Algunos autores lo definen de forma sintáctica y señalan cuáles son los elementos que lo integran. Así acota Inés Moyano, quien destaca sus rasgos principales: Todo discurso directo (DD) está constituido por una expresión introductora (EI) que contiene un verbo de decir flexionado, una cita directa (CD) marcada tipográficamente por guiones o comillas, y el contenido citado (CC), siempre reproducción literal de un enunciado. La EI y la CD están separadas por una pausa, marcada tipográficamente por los dos puntos». (Moyano; 2007:19) Así, hablar de la puntuación en estilo directo implica, por una parte, referirse a los signos que indican la aparición del discurso del otro y, por otra, a los signos que separan este discurso de la frase que lo introduce, muchas veces reducida a un verbo que pudiera llamarse verbo declarativo. 23.
(29) Más adelante, Moyano se refiere a la teoría polifónica de Ducrot (1984) y destaca que este autor define al discurso trasmitido en estilo directo como Un fenómeno de doble enunciación, puesto que en una enunciación atribuida a un locutor se pone en escena una enunciación atribuida a otro locutor. En ella se pueden encontrar así dos marcas de primera persona que remiten a dos seres discursivos diferentes. Respecto a la supuesta literalidad que implica el discurso referido en estilo directo…el autor de la comunicación pone en escena un habla que tiene ciertos puntos comunes con aquella de la que quiere informar a su interlocutor. Dado que no se apunta necesariamente a una reproducción literal, nada impide, por ejemplo que para hacer conocer los puntos importantes de la manifestación original, se haga oír una muy diferente, pero que conserva lo esencial de aquella. (2007:20) De acuerdo con lo expuesto anteriormente por estos autores, uno de los elementos caracterizadores de este discurso es la consonancia de dos sujetos enunciadores distintos en un mismo enunciado. Este estilo sigue una estructura sintáctica que aunque sufre modificaciones de acuerdo con sus usos diversos, mantiene una uniformidad en su configuración discursiva. Estos dos sujetos, que presentan dos formas distintas de primera persona, mantienen una relación de subordinación enunciativa pues en lo expresado por el locutor principal está presente una enunciación que forma parte de otro enunciado de otro locutor. De acuerdo a la revisión realizada, se pudo constatar la presencia de casos de estilo directo con comillas y casos de estilo directo sin comillas. ESTILO DIRECTO CON COMILLAS «Ahora solemos depositar todas esas expectativas en nuestra pareja….cuando se suman otras metas sociales», afirma la experta. (“Que el amor no mate al deseo”, 17.3.2012, p.5). 24.
(30) «Tenemos un software respaldado por publicaciones….para modelar datos e informaciones de los microorganismos y sus efectos en el ser humano», precisó. (“La cibernética de la biotecnología”, 15.3.2012, p.5) «Buscamos métodos bioinformáticas que permitan predecir…...que es una tecnología de amplio uso en la actualidad», señaló. (“La cibernética de la biotecnología”, 15.3.2012, p.5). En estos ejemplos se ve como el sujeto enunciador reproduce las palabras del otro de forma fidedigna, manteniendo matices, implicaturas, estilos y sobre todo el morfema de primera persona. del plural, que marca esa otra voz del sujeto. referido. Se aprecia una yuxtaposición discursiva en el enunciado con respecto al yo autoral, dado que se ve, por un lado, la cita directa con un contenido que transcribe literalmente otro enunciado y la expresión introductora, formando un solo enunciado. Una de las particularidades de las frases en estilo directo, que se muestra claramente en los ejemplos anteriores, es el uso de comillas para enfatizar que se está en presencia de un discurso emitido por otra persona. Las comillas, que delimitan el inicio y el cierre de la frase directa, son un signo distintivo, para que el lector se de cuenta que lo entrecomillado expresa una idea interesante, que apoya la información de lo tematizado en la nota periodística. A través del estilo directo el receptor puede captar la personalidad de ese otro sujeto, al reproducir sus palabras, se le da al lector la sensación de estar escuchando al individuo. ESTILO DIRECTO SIN COMILLAS En los ejemplos siguientes se aprecia cómo se inserta también un discurso ajeno dentro de la enunciación autoral, pero no se hace uso de la marca tipográfica que distingue el estilo directo, lo cual puede evidenciarse a través de las comillas. No estamos obligados a obedecer leyes y regulaciones de un país que no se corresponden con las reglas de las organizaciones internacionales, expresó el ministro de comercio, Chen Deming, en conferencia de prensa. (“Considera China nueva medida de EE.UU., violatoria de normas de OMC”, 8.3.2012, p.3) 25.
(31) En el primer ataque, los misiles de un avión no tripulado, hicieron diana en una camioneta y causaron la muerte a los ocho ocupantes del vehículo, indicó la televisora privada Geo News. (“Doble ataque con drones de EE.UU.”, 14.3.2012, p.3) Están aplicando una política de terrorismo de estado en la región de Aysén, expresó la presidenta de la Agrupación de familiares de ejecutados políticos, Alicia Lira... (“Denuncian prácticas represivas en Chile”,14.3.2012, p.3) En muchas ocasiones, explica, la introducción de modernas máquinas de riego ha estado aparejada con la ausencia de… (“¿Riego por buen cauce?”, 25.3.2012, p.4) Durante un diálogo que se extendió por más de tres horas, dijo AFP, los mandatarios sentaron las bases de una nueva etapa de trabajo coordinado en la que se destacó el interés por promover las relaciones económicas en materia de hidrocarburos…(“Afianza cooperación Bolivia y Colombia”, 16.3.2012, p.3) Precisamente para consolidar ese criterio de diseño y validar sus componentes originales, argumenta, fue que se decidió reubicar…. (“Pous in memorian”, 24.3.2012, p.2). En estos casos se sabe de la presencia de la voz ajena mediante el verbo declarativo y por la discordancia entre los tiempos verbales de ambos discursos. VERBO DECLARATIVO Otro aspecto relacionado con la puntuación y el uso de este estilo lo constituye la forma en que se distingue el verbo declarativo que presenta el discurso ajeno. En la revisión de la muestra se pudo distinguir: verbo declarativo en posición inicial de la cita, verbo declarativo en posición final de la cita y verbo declarativo inserto en la cita. Verbo declarativo en posición inicial de la cita Refiriéndose a la educación popular, José Martí llegó a conclusiones […] Dijo el Apóstol:. 26.
(32) «A un pueblo ignorante puede engañársele con la superstición…» (“Un pueblo instruido, fuerte y libre”, 8.3.2012, p.8) Y escribió a sus padres: « ¡Ay mi vieja Elena! Mi viejo Hugo, los estoy viendo y les pido su maravillosa bendición! (…)» (“Para bienes de madre y de un pueblo entero”, 10.3.2012, p.3) En un segundo mensaje […], sostiene: «Para la Estación Experimental Indio Hatuey... (“Celebran medio siglo de la Estación Experimental Indio Hatuey”, 10.3.2012, p.8). En relación con los ejemplos anteriores el redactor noticioso encabeza el enunciado en estilo directo con la frase introductoria o marco que da comienzo a la cita entrecomillada, donde los verbos expresan la acción realizada por el sujeto que enuncia el discurso principal e introducen el complemento directo u objeto de la acción del verbo declarativo. Una de las particularidades de esta forma, que de acuerdo al lugar del verbo en la estructura sintáctica es la más normada por la ortografía, es la posición del verbo en el inicio de la cita y separado de esta por los dos puntos. Verbo declarativo en posición final de la cita «Son solo palabras sin ningún contenido y significado, dijo en referencia a la Liga Árabe». (“Negociar sin deponer las armas”, 17.3.2012, p.4). En relación al caso anterior aparece el verbo declarativo al final, pero dentro de las comillas. Se aprecia una cierta ambigüedad discursiva pues el mal uso de las comillas hace parecer que ambos discursos pertenecen a lo dicho por esa otra persona en relación a la Liga Árabe, lo cual queda desestimado desde un inicio dado que el verbo declarativo dijo marca un sujeto enunciador distinto, el cual lleva el hilo conductor de las ideas expuestas con anterioridad y hace que este segmento sea visto como una incrustación de una oración referida dentro de otra oración que refiere. Otro de los casos frecuentes, específicamente común en los espacios noticiosos referidos al panorama internacional, es la colocación del verbo declarativo al final. 27.
(33) de la cita en estilo directo sin comillas, tal como se evidencia en los ejemplos que siguen. En el primer ataque, los misiles de un avión no tripulado, hicieron diana en una camioneta…y causaron la muerte a los ocho ocupantes del vehículo, indicó la televisora privada Geo News. (“Doble ataque con drones de EE.UU.”, 14.3.2012, p.3) En esta fecha, precisa el acta presidencial, tendrá lugar la primera vuelta de los esperados comicios, en los que participarán…., y varias de ellas se sitúan en la oposición, reportó PL. (“Presidente Sirio anuncia fecha de elecciones legislativas”, 14.3.2012, p.3) Están aplicando una política de terrorismo de estado en la región de Aysén, expresó la presidenta de la Agrupación de familiares. de ejecutados políticos,. Alicia Lira... (“Denuncian prácticas represivas en Chile”,14.3.2012, p.3). En estos casos se evidencia cómo, además de la falta de comillas que introducen la frase en estilo directo, el verbo declarativo se coloca al final y es separado de esta mediante una coma y no los dos puntos. En estos el sujeto enunciador se sitúa al final del discurso insertado, para marcar así un cambio en el nivel discursivo y señalar otro acto de enunciación y representarlo acogiendo un fragmento discursivo literalmente de este y proporcionando además un contexto adecuado para su interpretación. Así se ve como los enunciados del discurso referido están integrados por una expresión introductora, generalmente llamada marco, la cual en este caso está ubicada a continuación de la cita propiamente dicha.. 28.
(34) . Verbo declarativo inserto en la cita. Aparte de estos muchos casos que se tornan abundantes por parte del estilo discursivo de cada periodista se ven otros en los que se emplea la coma para separar el verbo declarativo en estilo directo sin la presencia de comillas. Tal es el caso del siguiente ejemplo presente en el periódico del día 25 de marzo, en el artículo ¿Riego por buen cauce? En muchas ocasiones, explica, la introducción de modernas máquinas de riego ha estado aparejada con la ausencia de… (“¿Riego por buen cauce?”, 25.3.2012, p.4). En el ejemplo anterior el verbo declarativo, que es a la vez el elemento esencial de la expresión introductora pues es el que introduce la palabra ajena, se ubica insertado en la cita y separado por comas. En este caso el verbo explica cumple la función de ordenar el discurso ajeno, de incluirlo en la enunciación que rige el fragmento. El verbo de comunicación en cualquier tipo de reproducción, pero específicamente en la cita del periodista, como bien señala Elena Méndez «es un modo de objetivar la actitud del hablante original y de dar cuenta de la fuerza ilocutiva con que profirió sus palabras» (1998:110). En el proceso de lectura del enunciado el verbo representa una pausa en el análisis comprensivo del mensaje pues señala la distancia enunciativa del periodista con respecto a ese discurso reproducido. Sin el empleo de las comillas no se permite interpretar fielmente las palabras trasladadas. En el siguiente ejemplo se usa la coma para identificar el verbo declarativo intercalado en estilo directo sin comillas. Este es tomado del suplemento del día 24 de marzo en el artículo: Pous in memorian. Precisamente para consolidar ese criterio de diseño y validar sus componentes originales, argumenta, fue que se decidió reubicar…. (“Pous in memorian”, 24.3.2012, p.2). 29.
(35) Obsérvese en este caso como el uso de la coma provoca ambigüedad por no quedar delimitados los niveles enunciativos y se produce incongruencia en la relación temporal entre las formas verbales y su sentido. El verbo declarativo se diluye en el discurso que se sale ajeno solo por sus morfemas constitutivos que señalan la tercera persona del singular.La ausencia de comillas para marcar la cita en estilo directo subraya la ambigüedad en el origen del fragmento. En el periódico del día 16 de marzo, dentro de la sección de las internacionales en el artículo que lleva por nombre Afianza cooperación Bolivia y Colombia se encuentra otro caso igual al anterior. Durante un diálogo que se extendió por más de tres horas, dijo AFP, los mandatarios sentaron las bases de una nueva etapa de trabajo coordinado en la que se destacó el interés por promover las relaciones económicas en materia de hidrocarburos…(“Afianza cooperación Bolivia y Colombia”, 16.3.2012, p.3). El guion o raya que señala en el ejemplo siguiente el verbo declarativo conforma un discurso no menos ambiguo. Esta solución puede dar lugar a entender el texto entre rayas como parte de la cita, en cuyo caso señalaría un origen distinto del declarado por el periodista. Sería una cita de las ideas de un sujeto más. «Como emplazamiento provisional —se señala—se ha situado dignamente en la terraza techada del monumental…» (“Afianza cooperación Bolivia y Colombia”, 16.3.2012, p.3) «Tengo un recuerdo grato de mi época en la CJC —asegura el teniente coronel jubilado Héctor Lugo, de 69 años de edad—. Fui uno de los desmovilizados del servicio militar…» (“De jóvenes y para los jóvenes, 23.3.2012, p.5) «El Partido nos ayudó con cientos de dirigentes jóvenes en calidad de jefes — aseguró entonces—.Miles de desmovilizados del Servicio Militar se nos unieron como cuadros de mando. Decenas de oficiales de las FAR ofrecieron asesoría». (“De jóvenes y para los jóvenes, 23.3.2012, p.5). 30.
(36) «Regar por gravedad es ineficiente por completo —afirma—.Dicen que lo barato al final sale caro…En Cuba podríamos tener más comida si regáramos mejor». (“¿Riego por buen cauce?”, 25.3.2012, p.4) «Este no es un evento solo para mujeres —advierte Bárbara—. Lo concebimos con enfoque inclusivo…» (“Comienza evento regional Mujer y Comunicación”, 21.3.2012, p.8). En los casos anteriores se ve cómo la raya separa el verbo declarativo que se intercala en el interior de la frase en estilo directo con comillas. Sin embargo, en otras ocasiones, aun cuando se utiliza la raya en vez de la coma para intercalar el verbo, no se entrecomilla la frase para señalar que nos encontramos ante el estilo directo. Para 2012 —informó— se planificaron 9 252,4 hectáreas…. (“Garantes del líquido”, 25.3.2012, p.5) También-dijo-permite reconocer e identificar las principales características…. (“Nuevo bojeo a Cuba”, 23.3.2012, p.8). Esta solución es más clara en la declaración del origen, pero al no tener comillas, igualmente se confunde con el discurso principal porque los verbos conjugados en el enunciado marcan voces distintas, que sin el uso de las comillas no se delimita claramente el discurso referido de la voz enunciadora. Como se aprecia, se encuentran casos donde el verbo declarativo se coloca en medio de la frase directa, la cual en muchas ocasiones no aparece entrecomillada. Este verbo puede aparecer separado por comas o por rayas. La primera de estas soluciones provoca una marcada ambigüedad. De acuerdo con lo expuesto anteriormente, en la muestra se evidencian variadas formas de presentar el estilo directo, de lo que puede deducirse. la falta de. homogeneidad en el tratamiento de la puntuación. Entre las diversas formas de presentar el estilo directo en las secciones informativas del periódico Juventud Rebelde, se encuentra una que se generaliza y parece del agrado de los periodistas. El verbo declarativo que inserta o introduce ese discurso ajeno se 31.
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