PROGRAMA DE DOCTORADO EN PATRIMONIO CULTURAL Y
NATURAL. HISTORIA, ARTE Y TERRITORIO.
TESIS DOCTORAL:
SEGUNDO MONTES, PRIMER DEFENSOR DE
LOS DERECHOS HUMANOS EN EL SALVADOR Y
PRECURSOR DE LA NUEVA SOCIOLOGÍA
SALVADOREÑA
Presentada por Mª Pilar Aránzazu Jiménez Gutiérrez
para optar al grado de
Doctora por la Universidad de Valladolid
Dirigida por:
A Katy Montes, Fernando Álvarez de Miranda y Tomás Rodríguez Bolaños
“… Creo que el mundo es bello,
que la poesía es como el pan, de todos.
Y que mis venas no terminan en mí
sino en la sangre unánime
de los que luchan por la vida,
el amor,
las cosas,
el paisaje y el pan,
la poesía de todos”.
La realización de una investigación doctoral no es solo una carrera de fondo, sino
también una experiencia que, en ocasiones como esta, tiene que considerarse “vital”.
Vital porque me ha insuflado vida llevándome tres veces a El Salvador, país en el que,
aunque pudiera parecer paradójico, me he sentido más viva que nunca. Vital porque, a
lo largo de cuatro años, este trabajo ha devuelto al presente de muchas personas
episodios fundamentales de su vida que habían quedado, por tristeza o supervivencia,
apartados o relegados a un segundo plano. Y, sobre todo, porque el propósito ha sido
recordar y reivindicar a una persona muy vital a la que siento que hemos dado un
pequeño soplo de “vida”, 30 años después, glosando su figura y su legado.
Han sido muchas las personas que han participado de muy distintas formas en la
concepción, la realización y la culminación de este sueño, algunas de ellas
imprescindibles, como María Luisa Martínez de Salinas y Javier García Medina, mis
directores de tesis, que con paciencia, cariño, compromiso y dedicación han orientado
y supervisado el trabajo, enriqueciéndolo y mejorándolo, pero respetando en todo
momento la idea que siempre tuve. Gracias por todo, por haber desempeñado un papel
esencial, como lo han hecho también Eugenio Baraja, quien al comienzo de este periplo
me hizo ver que lo importante no era tanto el lugar como sacar adelante el proyecto, y
el padre Andreu Oliva, SJ, rector de la Universidad Centroamericana ‘José Simeón
Cañas’, por haber confiado en mí y haberme abierto las puertas de todas y cada una de
las dependencias de la UCA para seguir la pista de Segundo Montes.
Mis estancias en El Salvador no hubieran sido lo mismo sin Mary y Leo, que tanto me
cuidaron en la Casa de Huéspedes, sin mis “hermanos” Úrsula Mosqueira, Martha
Cabrera o Antonio Doval, sin mis amigos Marielos, Leo, Rafa y Melvin, y sin las
atenciones y la ayuda de Verónica Guerrero, del Cidai, de las “chicas” del Idhuca o de los
compañeros de las bibliotecas ‘Florentino Idoate’ y ‘Juan Ramón Moreno’. Gracias a
todos porque una parte importante de la tesis y de la vitalidad os la debo a vosotros.
Tengo mucho que agradecer también a mi “gente”, la que siempre ha estado a mi lado
la tesis sobre un tema tan ilusionante o de vuestros consejos para centrar bien el trabajo
y la investigación, Amalio y María), y a mis compañeros de Europa Press Castilla y León,
que “soportaron” mis ausencias. También tengo todavía muy presente la generosidad
de todas las personas que, sin conocerme pero debido al gran respeto que aún sienten
por los jesuitas de la UCA, me abrieron las puertas de sus casas y de sus recuerdos para
compartir conmigo experiencias que, para ellos, fueron vitales hace 30 años: la familia
Álvarez de Miranda-Cruz Picallo, Gervasio Sánchez, Román Orozco (un agradecimiento
especial por hacerme llegar copias de tus crónicas desde El Salvador), Jesús Ceberio y
Margarita García de O’ Meany en España, así como todos los amigos y discípulos de
Montes en El Salvador.
Gracias a la familia Montes, especialmente a Ana Ortega Montes y Javier Mejías Montes
por su colaboración y por abrir sus álbumes y sus corazones, y a la Fundación Segundo
y Santiago Montes: María Calleja, Manuel Sierra, Isaac Macho, Juanjo Hermoso y Juan
Antonio Berzal… ¡gracias por vuestra amistad!
El último año ha sido especialmente complicado, lleno de obstáculos y momentos
difíciles que no hubiera sido posible superar sin seis manos y tres corazones: los de mis
padres y David. Desde el primer momento, todos entendieron la importancia que este
proyecto tenía para mí y, por ello, me han animado sin descanso para que continuara
con él, para que el desánimo no ganase. Muchísimas gracias por todo… ¡lo hemos
logrado… pero lo mejor está aún por llegar!
El 16 de noviembre de 1989 y tras ocho años de guerra civil en El Salvador, un batallón
del Ejército entró en la Universidad Centroamericana ‘José Simeón Cañas’ y asesinó a
seis jesuitas y a dos de sus trabajadoras, una madre y su hija. Entre las víctimas se
encontraba el vallisoletano Segundo Montes quien, de vocación religiosa temprana,
había llegado a Centroamérica con apenas 18 años para ser misionero. Observador, de
vitalidad desbordante, estudioso, amante de la naturaleza, deportista y pragmático,
Montes pronto descubrió las grandes desigualdades imperantes en El Salvador entre las
grandes mayorías y un reducido grupo que mantenía una situación de privilegio en ese
entorno.
Formado en El Salvador, Ecuador, Austria y España, Montes dedicó dos etapas de gran
relevancia en su vida al trabajo en el Externado San José, el colegio que la Compañía de
Jesús tiene en San Salvador, lo que le permitió crear un círculo de amistades y relaciones
que cultivó hasta el final de sus días. Asimismo, en el Externado dio sus primeros pasos
como científico social de mano de sus alumnos, a quienes involucró en investigaciones
sobre la juventud, sus hábitos sexuales, la educación, la familia e incluso la situación del
sector primario en el país. Dada su innata curiosidad, todos esos trabajos le brindaron
un conocimiento exhaustivo sobre la realidad salvadoreña que aprovecharía a lo largo
de su trayectoria para abrir nuevas líneas de investigación y centrar su atención en
temas de calado. Además, realizó propuestas y planteó soluciones con el fin de cambiar
las estructuras injustas que mantenían las desigualdades en el país. Como rector del
Externado, dirigió una de sus etapas más complicadas: su reorientación hacia los
principios de justicia social y opción preferencial por los pobres emanada de la “Teología
de la Liberación”.
La Universidad Centroamericana (UCA) fue el lugar donde desarrolló la etapa más
fructífera de su trayectoria docente e investigadora y donde se convirtió en una figura
imprescindible para el conocimiento y la comprensión de la situación que vivió el país,
muy especialmente durante la guerra civil. De fama regional y continental por sus
estudios pioneros sobre los desplazados y refugiados salvadoreños y por su denodada
analista político, escudriñador de la realidad y gran conocedor del agro y de la estructura
social salvadoreña, además de maestro, sacerdote y hermano.
A punto de cumplirse 30 años de su asesinato, en esta investigación se profundiza en su
personalidad y trayectoria y se resaltan la relevancia e innovación de sus investigaciones
en el contexto de la realidad salvadoreña del siglo XX. Para ello, se parte de un análisis
de su extensa producción intelectual, de publicaciones en las que, de manera más
superficial, se ha abordado su figura y su legado, así como de testimonios de su familia,
de muchos de sus discípulos, colegas, refugiados y miembros de su comunidad
parroquial. Todos ellos destacan su compromiso académico y científico, su capacidad
innovadora y visionaria, el carácter pionero de muchos de sus enfoques y métodos de
trabajo, así como de las instituciones que puso en marcha en el ámbito de los DDHH y
su constante esfuerzo por buscar alternativas a la realidad que posibilitaran la mejora
On November 16, 1989, after eight years of civil war in El Salvador, the Army entered
the Central American University 'José Simeón Cañas' and murdered six Jesuits and two
of their workers, a mother and their daughter. Among the victims was the Valisoletan
Segundo Montes who, with an early religious vocation, had arrived in Central America
at just 18 years old to be a missionary. An observer, with overflowing vitality, scholar,
nature lover, sportsman and pragmatic, Montes soon discovered the great inequalities
prevailing in El Salvador between the large majorities and a small group that maintained
a privileged situation in that environment.
Trained in El Salvador, Ecuador, Austria and Spain, Montes dedicated two stages of great
relevance in his life to his work in Externado San José, the school that the Society of
Jesus had in San Salvador, which allowed him to create a circle of friendships and
relationships that he cultivated this is the end of his days. Also in Externado he took his
first steps as a social scientist at the hands of his students, whom he involved in research
on youth, their sexual habits, education, family and even the situation of the primary
sector in the country. Given his innate curiosity, all these works gave him an in-depth
knowledge of the Salvadoran reality that he would use throughout his career to open
new lines of research and focus his attention on issues of depth and that would allow
him make proposals and come up with solutions to change the unfair structures that
maintained inequalities in the country. As rector of the Externado, he led one of its most
complicated stages: its reorientation towards the principles of social justice and
preferential choice for the poor emanating from the "Theology of Liberation".
The Central American University (UCA) was the place where he developed the most
fruitful stage of its teaching and research career and where he became an essential
figure for the knowledge and understanding of the situation that the country
experienced, very especially during the civil war. Famous in the region and the continent
for his pioneering studies on Salvadoran displaced persons and refugees and for his
reality scrutiny and great connoisseur of the agro and the Salvadoran social structure,
as well as a teacher, priest and brother.
On the 30th of his assassination, this research delves into his personality and trajectory
and highlights the relevance and innovation of his research in the context of the
Salvadoran reality of the twentieth century. To this end, it is based on an analysis of his
extensive intellectual output, publications in which, more superficially, his figure and
legacy have been addressed, as well as testimonies of his family, of many of his disciples,
colleagues, refugees and members of his parish community. All of them highlight his
academic and scientific commitment, his innovative and visionary capacity, the
pioneering character of many of his approaches and working methods, as well as the
institutions he launched in the field of HRDs, and his constant effort to seek alternatives
ÍNDICE
ÍNDICE ... 1
INTRODUCCIÓN ... 7
Objetivos generales ... 10
Punto de partida. Marco teórico y metodología. ... 13
Estructura de la Tesis ... 20
1. EL SALVADOR DEL SIGLO XX ... 23
1.1. Monocultivo, liberalismo y dictadura ... 23
1.1.1. De los inicios al auge exportador: producción y desarrollo en torno al café ... 24
1.1.2. Los primeros gobiernos militares. Represión y revueltas sociales. ... 31
1.1.3. La inversión extranjera: de la hegemonía europea a la presencia económica y política de Estados Unidos ... 38
1.2. Los años centrales del siglo XX ... 43
1.2.1. La nueva economía: aparición del cultivo del algodón y de caña de azúcar. El arranque de la industrialización. ... 43
1.2.2. Dictaduras militares, reformismo y movimientos sociales ... 50
1.3. La guerra civil ... 62
1.3.1. La década de 1980 y el proceso de paz ... 65
2. LA COMPAÑÍA DE JESÚS EN EL SALVADOR. LA FUNDACIÓN DE LA UCA. ... 73
2.1. La Compañía en la historia salvadoreña. La implicación con la Teología de la Liberación. ... 73
2.1.1. De la secularización y la expulsión en 1872 a la materialización del “sueño educativo” en el siglo XX ... 74
2.1.2. El Concilio Vaticano II y la Conferencia del Celam de Medellín: los nuevos aires dividen a la Compañía de Jesús en El Salvador ... 80
2.1.3. La labor de la Iglesia de la liberación en El Salvador: persecución y represión ... 89
2.2. La Fundación de la UCA. Génesis del proyecto y objetivos. ... 97
2
2.2.2. La consolidación: investigación y proyección social ... 105
2.3. Gobierno y liderazgo de los jesuitas españoles. Compromiso educativo, científico y divulgativo de la UCA durante la guerra civil. ... 113
2.3.1. El liderazgo de Ignacio Ellacuría: luces y sombras del proyecto de la universidad para la liberación (1979-1989) ... 113
2.3.2. Nuevas publicaciones, institutos e iniciativas para el proyecto de “universidad para la liberación” ... 119
2.3.3. El diálogo y la negociación, apuestas de la UCA para concluir la guerra ... 126
3. SEGUNDO MONTES: UN JESUITA SALVADOREÑO NACIDO EN VALLADOLID ... 143
3.1. Retrato familiar ... 143
3.2. Reseña biográfica de Segundo Montes ... 149
3.2.1. Infancia y primeros años en la Compañía de Jesús ... 149
3.2.2. Del Externado a estudiante de Teología en Innsbruck. La ordenación sacerdotal. 157 3.2.3. Tercera probación en Colombia y vuelta a El Salvador. Los inicios en la Sociología y su papel en la nueva trayectoria del Externado. ... 168
3.2.4. La vida en comunidad, la preparación de la tesis y el regreso a la UCA ... 181
3.2.5. Nuevas responsabilidades académicas y pastorales durante el conflicto bélico de El Salvador ... 188
4. SEGUNDO MONTES, PIONERO DE LA NUEVA SOCIOLOGÍA SALVADOREÑA ... 205
4.1. Una nueva mirada para un nuevo tiempo ... 206
4.2. Su aproximación a la Sociología: docencia y primeras investigaciones ... 212
4.2.1. Experiencia docente: de la visión de una Sociología “desideologizada” a las encuestas como herramienta fundamental de investigación ... 212
4.2.2. Juventud, familia, demografía y educación, primeros temas de investigación ... 221
4.2.3. Investigaciones y trabajos pioneros en torno a la figura de la mujer ... 240
4.3. Temas de sus principales investigaciones sociológicas ... 243
4.3.1. Los sistemas de tenencia de la tierra y el campesinado, principio y fin de la crisis salvadoreña ... 243
4.3.3. Otros temas de estudio y opinión ... 279
5. LA LABOR CIENTÍFICA Y CULTURAL SOBRE DERECHOS HUMANOS, PILAR DEL COMPROMISO CON EL PUEBLO SALVADOREÑO ... 285
5.1. Primer acercamiento a los Derechos Humanos en el Externado San José. La fundación del Socorro Jurídico (1975). ... 286
5.2. Los Derechos Humanos, objeto fundamental de investigación en la década de los ochenta. La fundación del Instituto de DDHH de la UCA (1985). ... 291
5.2.1. El trabajo del Idhuca: violaciones a los DDHH, actividades de formación y educación popular y proyección internacional ... 299
5.2.2. Estudios pioneros sobre los derechos económicos, sociales y culturales en El Salvador ... 321
5.3. La difusión de los trabajos: anuarios sobre la situación de los Derechos Humanos en El Salvador y otras publicaciones del Idhuca ... 331
6. ESTUDIOS PIONEROS SOBRE REFUGIADOS Y DESPLAZADOS. LA EXPERIENCIA DE COLOMONCAGUA, EJEMPLO DE TRABAJO DE CAMPO. ... 375
6.1. La tradición migratoria salvadoreña. Radiografía del nuevo fenómeno de los desplazados y refugiados. ... 382
6.2. Situación y perfil de la población movilizada ... 389
6.3. Las entidades de ayuda a la población movilizada: clasificación y descripción ... 398
6.4. Principales aportaciones de las investigaciones: expectativas de los desplazados forzosos y de los habitantes de zonas de reasentamiento. Las consecuencias de la política migratoria de EEUU. ... 406
6.4.1. Tratamiento de Estados Unidos a los refugiados salvadoreños ... 410
6.5. Investigación propositiva: sugerencias y planteamientos para la mejora del país ... 413
6.6. La experiencia del campamento de refugiados de Colomoncagua, ejemplo de trabajo de campo ... 416
6.6.1. La organización, clave de la construcción de la comunidad ... 419
6.6.2. Los deseos de retorno ... 422
4
7.1. Las remesas externas: de las primeras estimaciones a la investigación sobre sus
oportunidades de futuro y desarrollo ... 430
7.1.1. Incidencia en las economías familiar y global salvadoreña. Nuevas aportaciones sobre el ahorro y la inversión. ... 435
7.1.2. Estudios de campo: los casos de Intipucá y Casitas. Consecuencias de la llegada de las remesas. ... 441
7.2. Los escritos de carácter político. Reflexiones sobre la democracia y análisis de la actualidad. ... 445
7.2.1. Análisis en torno a la democracia ... 446
7.2.2. La investigación sobre las citas electorales como parte del proceso de democratización ... 453
7.2.3. Reflexiones sobre el papel de las fuerzas sociales en el proceso político nacional 463 7.3. Segundo Montes novelista ... 470
8. A MODO DE EPÍLOGO. EL MAESTRO VISTO POR SUS DISCÍPULOS. ... 477
9. CONCLUSIONES Y DISCUSIÓN ... 499
ÍNDICE DE FIGURAS Y TABLAS ... 513
FIGURAS ... 513
TABLAS ... 516
FUENTES Y BIBLIOGRAFÍA ... 517
DOCUMENTOS PERSONALES DE SEGUNDO MONTES ... 517
ENTREVISTAS REALIZADAS POR LA AUTORA ... 518
OTRAS ENTREVISTAS ... 519
DOCUMENTOS E INFORMACIÓN ON-LINE ... 520
MATERIAL AUDIOVISUAL ... 526
NOTICIAS Y FUENTES HEMEROGRÁFICAS ... 527
BIBLIOGRAFÍA ... 531
OBRAS DE SEGUNDO MONTES (1963-1995) ... 531
ANEXOS ... 553
Anexo 1. Entrevista a Juan José García. 21 de junio de 2016, edificio ICAS de la UCA. ... 553
Anexo 2. Entrevista a Evelyn Jacir de Lobo ... 563
Anexo 3. Entrevista a Víctor Orellana ... 573
Anexo 4. Entrevista a Ítalo Cardona ... 583
Anexo 5. Entrevista a Rogelio Pedraz, SJ ... 595
Anexo 6. Entrevista a Óscar Morales y Carmen Amalia Barahona de Morales ... 604
Anexo 7. Entrevista a Álvaro Artiga.. ... 620
Anexo 8. Entrevista a Florentín Meléndez ... 626
Anexo 9. Entrevista a María Celina Velázquez ... 630
Anexo 10. Entrevista a Margarita García de O´Meany... 635
Anexo 11. Entrevista a la Hermana Juanita... 645
Anexo 12. Entrevista a Segundo Montes realizada por un sociólogo guatemalteco. ... 652
INTRODUCCIÓN
En la madrugada del 16 de noviembre de 1989, miembros del batallón de élite Atlacatl
del Ejército de El Salvador entraron en las dependencias de la Universidad
Centroamericana ‘José Simeón Cañas’, perteneciente a la Compañía de Jesús, y
asesinaron a ocho personas: el rector, Ignacio Ellacuría, el vicerrector Académico,
Ignacio Martín Baró, el director del Instituto de Derechos Humanos, Segundo Montes,
el profesor de Filosofía y exrector de la UCA de Nicaragua, Amando López, y el director
de la Biblioteca Teológica, Juan Ramón Moreno, todos ellos españoles, así como el
salvadoreño Joaquín López y López, promotor de la Universidad y responsable de Fe y
Alegría, y las trabajadoras Elba y Celina Ramos, madre e hija.
El asesinato de la comunidad jesuita de la UCA se producía ocho años después del
estallido formal de la guerra civil en El Salvador, que enfrentaba al Gobierno, a través de
la Fuerza Armada, con la guerrilla del FMLN, integrada por distintas entidades políticas
y sociales que se fueron organizando a lo largo de la década de los setenta en respuesta
a los fraudes electorales, al deterioro de las condiciones de vida de la mayoría de la
población salvadoreña, a las medidas represoras que los dirigentes políticos aplicaban
para frenar la escalada de protestas del pueblo y a la creciente conciencia popular en
torno a los conceptos de unión y solidaridad como medio de enfrentar el poder.
En este escenario fue fundamental el papel que desempeñó un sector de la Iglesia
Católica muy próxima a los postulados que emanaron del Concilio Vaticano II en relación
al establecimiento de un orden social, económico y político al servicio del hombre y muy
crítico con la desigualdad, que a su juicio era contraria a la equidad, la justicia y la paz
social y a la dignidad. Tras la senda abierta por el Vaticano II, años después la
Conferencia del Episcopado Latinoamericano (Celam) celebrada en Medellín en 1968
sentó las bases de la corriente conocida como “Teología de la Liberación”, que apelaba
a los cristianos a adquirir un compromiso político, social, pastoral y humano con el fin
de trabajar en la transformación de la situación de desigualdad y violencia. Ese
compromiso suponía, por tanto, asumir la realidad latinoamericana y posicionarse al
8
En un proceso que no estuvo exento de discrepancias y crisis internas, la Compañía de
Jesús radicada en El Salvador asumió tales postulados y comenzó a orientar su acción
hacia la liberación del pueblo salvadoreño, de las mayorías que vivían en unas
condiciones de vida miserables como consecuencia de las estructuras políticas, sociales
y económicas imperantes. Para ello, los jesuitas reorientaron la filosofía con la que hasta
ese momento se había regido su colegio en la capital, el Externado San José, abriéndolo
a toda la población y no limitando su formación a la élite, y fueron conformando la UCA,
fundada en 1965, como un instrumento de creación de conocimiento y construcción de
sentido crítico, de capacitación profesional y de formación humana y cristiana al servicio
de la realidad y de las necesidades del país.
Fue, precisamente, el grupo liderado por Ignacio Ellacuría, junto a otros sectores de la
Iglesia Católica, el que, a lo largo de la década de los setenta, pero muy especialmente
en los ochenta, asumió y llevó a cabo la aplicación práctica de los postulados de la
Teología de la Liberación en El Salvador. Siempre desde una posición académica y
pastoral, Ellacuría, Martín Baró y Segundo Montes, que eran las figuras más conocidas,
fueron ocupando espacios abiertos al debate político, la opinión y la participación. Su
apuesta por la negociación y el diálogo para alcanzar la paz ante la situación de equilibrio
en el que se encontraba el conflicto armado les llevó a desarrollar una labor de
mediación en la que, con espíritu crítico, pero siempre del lado de quienes buscaban la
paz, con la vista puesta en la mejora de las condiciones de vida de la mayoría de los
salvadoreños, trataron de que ambos bandos acercaran posturas para lograr el cese de
la violencia. Paradójicamente, su asesinato y la repercusión y conmoción internacional
que le acompañaron propició el inicio de una nueva etapa que culminó, en enero de
1992, con la firma de los Acuerdos de Paz de Chapultepec.
La firmeza y convicción que acompañaban la defensa de sus posiciones, su apuesta
personal, académica y pastoral por los pobres y la relevancia que sus figuras fueron
alcanzando les situaron, ya a finales de la década de los setenta, en el punto de mira de
organizaciones de extrema derecha que les acusaban de defender los principios del
comunismo. Las acusaciones y amenazas no solo no cesaron en los ochenta, sino que
llegaron acompañadas de ataques y acciones violentas contra la UCA, que incluso sufrió
distintos registros. En ese contexto, el Ejército llevó a cabo la masacre de los seis
sacerdotes y las dos trabajadoras que, de manera intencionada, atribuyó inicialmente a
la guerrilla. Pronto se comprobó, no obstante, la implicación militar en esta acción, con
la que aún no se ha hecho justicia.
A punto de cumplirse 30 años del asesinato de la comunidad jesuita de la UCA, son
numeroso los estudios que se han elaborado hasta el momento sobre la figura y la
producción científica e intelectual de Ignacio Ellacuría, la personalidad más destacada
del grupo, y no pocos los trabajos que tanto en España como en Latinoamérica y Estados
Unidos se han realizado sobre la Psicología de la Liberación y las valiosas aportaciones
que el jesuita vallisoletano Ignacio Martín Baró realizó en este ámbito de conocimiento.
Sin embargo, en todo este tiempo no se ha publicado ninguna obra que, de manera
global, estudie la figura del también vallisoletano Segundo Montes y destaque sus
principales contribuciones en relación con la Sociología y los Derechos Humanos
(DDHH), temas a los que dedicó la mayor parte de su labor docente e investigadora.
Aunque fue su propia familia, sobre todo su hermana Catalina, la que editó algunas
publicaciones con el fin de difundir las facetas más importantes del sociólogo y defensor
de los DDHH, que a su vez se sumaron a otros escritos o trabajos sobre temas puntuales
que también trató o incluso a propósito de su figura, no existía hasta el momento una
monografía que ofreciera una imagen global de la personalidad y el legado científico de
Montes.
Pese al tiempo transcurrido desde su asesinato, las numerosas obras dedicadas a las
figuras y las aportaciones de los jesuitas de la UCA ponen de manifiesto el interés que
ha existido para preservar y mantener vivo su legado, especialmente en el seno de la
Universidad ‘José Simeón Cañas’. Además, estos trabajos han permitido comprobar la
vigencia y actualidad de la que gozan ya que siguen siendo objeto de estudio años
después en círculos académicos. En el caso de Montes y como se comprobará a lo largo
de este trabajo, la vigencia de sus aportaciones y propuestas permanece intacta, sin
olvidar la capacidad que demostró para detectar e identificar algunos problemas que,
10
A todo ello hay que sumar, además, la trascendencia internacional de aquellos
acontecimientos que aún despiertan gran interés y curiosidad en El Salvador, donde
permanece viva la memoria de los seis jesuitas asesinados y su trabajo en favor de los
más desfavorecidos del país. Sin embargo, en España no existe ese grado de
conocimiento profundo sobre lo que los jesuitas de la UCA representaron para el país ni
sobre la dimensión de su legado intelectual, científico y humano, ya que, de alguna
manera, la difusión que se hizo aquí de su labor y de su posicionamiento en la escena
política de El Salvador llegó acompañada de algunos prejuicios y críticas similares a las
que recibían por parte de algunos sectores políticos en el país centroamericano. De
hecho, los trabajos que se hayan podido elaborar en el ámbito académico español sobre
ellos no han tenido amplia difusión fuera de este campo o de círculos sociales muy
concretos, al contrario de lo que ha sucedido con los pormenores de la causa judicial
aún abierta en España con el fin de juzgar a los responsables de su muerte, que sí han
tenido gran repercusión debido, fundamentalmente, al papel desempeñado por los
medios de comunicación.
La proximidad de la conmemoración del 30º aniversario de su asesinato constituye una
gran oportunidad no solo para incidir y seguir reivindicando el papel que estos hombres
desempeñaron en la vida de El Salvador, especialmente en los años setenta y ochenta,
sino para realizar trabajos que, como este, buscan presentar nuevas aportaciones que
propicien un mayor conocimiento de sus personalidades y de su legado y, muy en
concreto, de la figura de Segundo Montes, que es muy desconocida en España y
parcialmente conocida en El Salvador pese al calado de sus estudios y aportaciones al
mundo científico y humanitario.
Objetivos generales
Esta Tesis se propone profundizar en la figura y la obra intelectual del sociólogo y
defensor de los Derechos Humanos vallisoletano Segundo Montes, que en el momento
de su muerte ya era muy reconocido por su trabajo sobre estas cuestiones y, muy
especialmente, por sus investigaciones pioneras a propósito del fenómeno de los
De este modo, el estudio presenta su figura desde una perspectiva humana y personal
para, a continuación, detenerse en la producción intelectual que desarrolló tanto en
relación con la Sociología como con los DDHH, los desplazados y refugiados o las
remesas que enviaban los salvadoreños refugiados en Estados Unidos y su incidencia en
la economía del país. Todo ello se completa, a su vez, con el análisis de otros trabajos
sobre distintos asuntos, igualmente dignos de mención.
El fragmento que se reproduce a continuación, extraído del editorial titulado “La
Herencia de los Mártires”, se publicó en la revista Proceso1, editada por la UCA, con
motivo del XIII aniversario del asesinato de la comunidad jesuita de la universidad e
ilustra cuál ha sido el propósito que ha inspirado la elaboración de esta investigación:
Quienes, sinceramente, dentro y fuera de la UCA, quieran honrar a los jesuitas asesinados, deben apropiarse intelectualmente de su obra. Sin este ejercicio de apropiación del legado de los jesuitas asesinados, lo que se impondrá es su conocimiento parcial o, en el peor de los casos, su desconocimiento total. Aquí, pues, hay mucho trabajo por hacer en el sentido de promover, tanto entre quienes se van incorporando a la comunidad universitaria, como fuera del recinto universitario, el estudio sistemático de la obra de Ignacio Ellacuría, Segundo Montes e Ignacio Martín Baró, los tres jesuitas que más aportaron conceptual y teóricamente en las décadas de los años 70 y 80. En segundo lugar, el legado de los jesuitas asesinados debe ser asumido –para que genere nuevos dividendos intelectuales- de modo crítico, es decir, sin dogmatismos estériles y repeticiones fáciles de lugares comunes. Nada sería más ajeno al espíritu intelectual de Ellacuría, Montes y Martín Baró que sus ideas fueran tomadas como verdades inamovibles y que sus discípulos se ahorraran el esfuerzo de pensar por su propia cuenta, aunque eso supusiera distanciarse de sus planteamientos. En la misma línea, nada sería más ajeno a ellos que se hablara en su nombre sin conocer bien lo que dijeron y, lo que es peor, que se pretendiera justificar ambiciones bajas y pragmatismos sin convicción, so pretexto de fidelidad al realismo que los caracterizó (…) En suma, para hacer producir el capital cultural y simbólico dejado por los mártires de la UCA a la misma universidad y a la sociedad salvadoreña, se imponen, cuando menos, dos tareas fundamentales: conocer bien su herencia intelectual y hacerse cargo de ella sin dogmatismo, esto es, con el mejor ánimo crítico.
Siguiendo este planteamiento, se ha tratado, por tanto, de dar respuesta a las
siguientes preguntas: ¿Quién fue Segundo Montes? ¿Qué relevancia tuvieron su figura
y su labor docente e investigadora en las décadas de los setenta y los ochenta en El
12
Salvador? ¿Cómo incidieron sus investigaciones en la consecución de los objetivos
prioritarios de la Universidad Centroamericana ‘José Simeón Cañas’ como instrumento
para la liberación de las mayorías pobres y oprimidas de El Salvador? ¿Ha tenido
continuidad su legado intelectual? En torno a estas cuestiones principales se ha
articulado la estructura y el desarrollo de la Tesis, que a su vez ha permitido dar
respuesta a otras preguntas secundarias: ¿Cómo era Segundo Montes? ¿Qué imagen
conservan de él quienes le conocieron en los campos de la enseñanza, la investigación
o la labor pastoral? ¿Existe conocimiento sobre su legado y figura en Valladolid, su
ciudad natal, y en España?... y otras muchas que vayan surgiendo.
Por tanto, la presente Tesis no solo aspira a presentar una visión amplia y completa
sobre Segundo Montes, sino también a compilar y presentar la mayor parte de los
trabajos que emprendió a lo largo de su carrera, tratando de mostrar las conexiones y
la filosofía que todos ellos mantenían y que, en sintonía con el contexto histórico y
religioso que le tocó vivir, estaban estrechamente vinculados con la búsqueda de
soluciones a los problemas que afectaban a la población salvadoreña como parte del
compromiso con la liberación que los jesuitas de la UCA mantuvieron y defendieron
hasta el último momento de su vida.
De este modo, tras una ardua labor de búsqueda, ha sido posible reunir la práctica
totalidad de los estudios y artículos de Montes, sobre los que se ha realizado el análisis
inicial de los temas y problemas que abordaba para, a continuación, profundizar en los
instrumentos metodológicos que empleaba. Finalmente, y siguiendo la línea marcada
por el propio científico social, se detallan las conclusiones que él extraía con el fin de
mostrar una de sus aportaciones fundamentales, que se centraba en la presentación de
propuestas y sugerencias para resolver o mejorar situaciones en favor de la población
más desfavorecida.
En este punto, es fundamental destacar que no se ha pretendido realizar una
investigación sociológica ni jurídica profunda sobre sus temas de trabajo, labor que sin
duda correspondería a expertos en Sociología o Derecho. Por el contrario, se ha buscado
presentar su producción intelectual de manera clara, tratando de poner de relieve los
específicos relacionados con la investigación propia que desarrollarían autores
especializados en ambos campos de conocimiento.
La apuesta que se ha hecho por presentar los temas con claridad, organización y
concreción ha buscado aportar fluidez en la narración para que, sin perder su carácter
científico, lograra ser rica y accesible. No obstante, la especificidad de algunos de los
temas y conceptos abordados por Montes, especialmente los vinculados con la
Sociología, hacen que algunos de los capítulos sean más densos.
Punto de partida. Marco teórico y metodología.
Para poder llevar a cabo este trabajo se ha acudido, en primer término, a algunos de
los títulos editados a lo largo de los últimos 30 años sobre el asesinato de los jesuitas y
las motivaciones que derivaron en esa tragedia. Asimismo, se ha partido de estudios y
materiales ya existentes dedicados concretamente a la figura de Segundo Montes o a
algunas de sus más relevantes contribuciones científicas, que han sido imprescindibles
para poder articular algunos de los capítulos de la Tesis2.
Especial importancia tienen las obras editadas por su hermana, Catalina Montes, quien
desde su asesinato editó varios libros en los que destaca la faceta de Segundo Montes
como defensor de los Derechos Humanos3, presenta los proyectos en los que trabajó y
que son muestra de su legado en El Salvador, como sucede con la Ciudad Segundo
Montes 4, o acerca su personal visión sobre El Salvador, país que ella conoció con su
hermano y al que, año tras año, regresó tras su muerte con el fin de dar continuidad a
la labor humanitaria promovida por Segundo5. A todos ellos se suma una publicación
que ha sido de suma importancia para esta Tesis, La Tierra que te Mostraré. Segundo
2 La publicación de HASSETT, John y LACEY, Hugh. Towards a society that serves its people: the intellectual
contribution of El Salvador´s Murdered Jesuits. Washington D.C.: Georgetown University Press, 1991, 405
páginas, recoge no solo algunos de los trabajos más conocidos de Montes y de otros mártires de la UCA sino también una bibliografía que ha sido completada y enriquecida en esta Tesis.
3 MONTES, Catalina. Segundo Montes, defensor de los Derechos Humanos. El Salvador, 1964-1989.
Catalina Montes. Valladolid: Fundación Segundo y Santiago Montes, 1998. 29 pp.
4 MONTES, Catalina. La Ciudad Segundo Montes. Una Utopía Moderna. Catalina Montes. Valladolid:
Fundación Segundo y Santiago Montes, 2006. 124 pp.
5 ANILATAC, S. (MONTES, Catalina.) Historia de la Tierra de Cosas Preciosas. Catalina Montes. Valladolid:
14
Montes a través de sus cartas familiares6, que recopila cuatro décadas de relación
epistolar de Segundo con su familia, en concreto con su madre y sus hermanas, y
constituye un testimonio de incalculable valor por la cantidad de información que
recoge y por la imagen que transmite de Montes a través de sus propias palabras, lo que
permite seguir con claridad su evolución humana, religiosa y profesional a lo largo de 40
años.
El volumen que recopila las cartas familiares de Montes es la base sobre la que Roberto
Martialay, S.J. construyó su obra Sangre en la Universidad. Los jesuitas asesinados en El
Salvador7, en la que traza un perfil biográfico extenso de cada uno de los conocidos en
El Salvador como “mártires de la UCA”. Junto a la información extraída de la compilación
de Catalina Montes, Martialay presenta otros datos y testimonios de interés, además de
una contribución importante basada en su visión e interpretación personal sobre la
figura de Montes.
Por su parte, el sacerdote jesuita Rodolfo Cardenal conmemoró el décimo aniversario
del asesinato de sus compañeros de comunidad con la publicación de la obra Biografías
Mártires de la UCA8, en la que a lo largo de 60 páginas presentaba un perfil biográfico
de cada uno de ellos con interesantes aportaciones que también han sido tenidas en
cuenta en la presente Tesis.
A estos trabajos se suma un nutrido material audiovisual, en concreto diversos vídeos
que, a lo largo de los años, ha elaborado el Departamento de Audiovisuales de la UCA
sobre la figura de los mártires y, de forma más específica, sobre Segundo Montes9, así
como los trabajos de investigación de fin de grado de estudiantes de la UCA que
buscaban actualizar algunos de los procesos que estudió el científico social, como los
derechos económicos y sociales10, y una publicación específica editada por el Programa
6 MONTES, Catalina. Salamanca: 1992. 295 páginas. 7 Bilbao: Mensajero, 1999. 584 pp.
8 San Salvador: Centro Monseñor Romero, 1999. 60 pp.
9 “Más que mártires, amigos… Segundo Montes” y “Segundo Montes y los Derechos Humanos”.
Audiovisuales UCA, año 2004.
10 CARDONA, Ivette Elena, y VALIENTE, Rosina Elizabeth. Los Derechos Sociales a la luz del pensamiento
de Segundo Montes. Enfoque constitucional. Septiembre 1993. ARÉVALO, Norma Lorena, y MEJÍA, Ana
de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en el año 2011 que profundizaba en las
migraciones de salvadoreños a Estados Unidos11.
Aunque, como ya se ha mencionado, no existe constancia de obras que aborden de
manera integral la figura y la producción intelectual de Segundo Montes, las revistas y
publicaciones editadas por la UCA han dedicado algunos artículos al legado del jesuita
vallisoletano12 centrados específicamente en sus aportaciones sobre los temas en los
que siempre profundizó. Asimismo, estos trabajos han buscado ensalzar la capacidad
visionaria de Montes y sus recomendaciones a propósito de situaciones que se han ido
dando con el paso de los años, como el fenómeno de la violencia, y la actualidad y
vigencia de sus teorías, que todavía son aplicables a la realidad imperante tres décadas
después de su asesinato.
La herramienta metodológica fundamental sobre la que se ha planteado el tema es la
historia de vida, que para Barreto y Puyana13, permite la “reconstrucción de las
experiencias personales” así como “traducir la cotidianidad en palabras, gestos,
símbolos, anécdotas, relatos, y constituye una expresión de la permanente interacción
entre la historia personal y la historia social”: “Con la historia de vida se reconstruyen
los principales eventos del ciclo vital, se comprenden las interpretaciones culturales de
11 RUIZ ESCOBAR, Laura Carolina. El Salvador 1989-2009. Migraciones y salvadoreños en Estados Unidos
desde las categorías de Segundo Montes. PNUD/UCA. San Salvador: 2010. 121 páginas.
http://www.sv.undp.org/content/el_salvador/es/home/library/poverty/el-salvador-1989-2009-estudios-sobre-migraciones-y-salvadorenos-en-usa-.html
12 El Centro de Información, Documentación y Apoyo a la Investigación (Cidai) de la UCA proporcionó
listados de estos trabajos. Instituto de Derechos Humanos de la UCA (IDHUCA). “Compromiso con los Derechos Humanos”. Proceso, 1998, nº 830, pp. 25-27. IDHUCA. “Recordando 14 años… (I). Proceso, 1999, nº 867, pp. 14-16. IDHUCA. “Recordando 14 años… (II). Proceso, 1999, nº 868, pp. 13-15. Proceso. “Un segundo más para la esperanza”. Proceso, 1999, nº 879, pp. 21-23. Proceso. “Un segundo más para la esperanza (II)”. Proceso, 1999, nº 880, pp. 13-14. Departamento de Sociología y Ciencias Políticas (UCA). “La obra intelectual y social de Segundo Montes”. Proceso, 2000, nº 927, pp. 12-13. Proceso. “Vigencia de Ellacuría y Montes”. Proceso, 2001, nº 976, pp. 6-7. Proceso. “Segundo Montes y la investigación sobre los movimientos migratorios en El Salvador”. Proceso, 2001, nº 976, pp. 11-13. Instituto de Derechos Humanos de la UCA (IDHUCA). “Segundo, Memo y Liquito”. Proceso, 2002, nº 1.024, pp. 14-16. Proceso. “La Comunidad Segundo Montes”. Proceso, 2004, nº 1.122, pp. 12-13. Proceso. “Pensamiento y compromiso”. Instituto de Derechos Humanos de la UCA (IDHUCA). “Veinte años por la verdad, la justicia y la paz”. Proceso, 2005, nº 1.161, pp. 15-16. Proceso. “Segundo Montes vigente”. Proceso, 2007, nº 1.265, pp. 15-16.
13 PUYANA, Yolanda y BARRETO, Juanita María. “La historia de vida: Recurso en la investigación
16
los cambios biológicos propios de los seres humanos y el proceso de interiorización que
cada individualidad hace de estos acontecimientos”.
La historia de vida es, por tanto, una estrategia metodológica al servicio de la
investigación cualitativa que, según Chárriez14, no debe de partir de un origen ni
perseguir unos objetivos basados en la búsqueda de respuestas a hipótesis mediante un
“diseño preestablecido”, sino que el proceso tiene que caracterizarse por su flexibilidad
y apertura: “Para ello recurre a descripciones en profundidad, reduciendo el análisis a
ámbitos limitados de experiencia a través de la inmersión en los contextos en los que
ocurre”.
Para la elaboración de la historia de vida de Segundo Montes se ha acudido a distintas
fuentes documentales y de información con el fin de intentar trazar un relato lo más
completo y rico posible sobre su personalidad y su trabajo, siempre tratando de mostrar
el vínculo imprescindible que existe entre su figura y el contexto en el que vivió. Para
ello y en primer lugar, se recopiló su obra intelectual, diseminada en publicaciones,
artículos de revistas y conferencias que, estando en su mayoría, aunque no en su
totalidad, identificadas en la UCA, se presentarán en este trabajo compiladas y
sistematizadas, lo que no solo permite tener constancia de su producción intelectual,
sino que además facilita su difusión15. La revisión de toda su obra intelectual, que se
llevó a cabo a lo largo de tres estancias de investigación en la Universidad
Centroamericana que se realizaron en los años 2015, 2016 y 2017, permitió, asimismo,
confirmar la más que probable existencia de otros trabajos de Montes que no se han
conservado en la UCA y que bien podrían haber desaparecido16 o encontrarse en manos
de algunos de sus más estrechos colaboradores.
14 CHÁRRIEZ, Mayra. “Historias de vida: Una metodología de investigación cualitativa”. Revista Griot. 2012,
volumen 5, nº I, pp. 51-
15 El trabajo de análisis y recopilación de la obra de Montes ha permitido además subsanar algún error de
archivo de los listados previos existentes en la UCA.
16 Durante la primera estancia de investigación, de dos meses de duración, se llevó a cabo una búsqueda
Además, en ese mismo periodo se hallaron algunos documentos más de Montes
ubicados en distintas estancias de la UCA, desde el Instituto de Derechos Humanos hasta
el Cidai o diferentes secciones de la biblioteca ‘Florentino Idoate’, entre ellas la de
Audiovisuales, así como una caja en la que, pese al paso de los años, permanecían
prácticamente intactos muchos de sus enseres personales y su documentación. Esta
caja, localizada en la Biblioteca Teológica “Juan Ramón Moreno”, conserva desde sus
expedientes y diplomas académicos hasta sus gafas y cartillas de vacunación, pasando
por las facturas de la comunidad jesuita de la UCA, de la que era superior, los textos
escritos para los enlaces matrimoniales que oficiaba, documentos vinculados al
presente y futuro de la Compañía de Jesús al frente de la Universidad, cartas y fotos
familiares, correspondencia personal e informes del Instituto de Derechos Humanos que
dirigía, entre otros muchos.
Figuras 1, 2 y 3. Caja con los enseres personales de Segundo Montes conservada en la biblioteca Teológica de la UCA
Fuente: Archivo personal de la autora
18
Además de la revisión tanto de la producción científica de Montes como de sus objetos
personales, la doctoranda tuvo acceso a la escasa documentación, sobre todo cartas,
que aún en la actualidad se conservan en la Oficina de la Provincia Centroamericana de
la Compañía de Jesús, que está radicada en El Salvador, muy próxima a la UCA, y que se
visitó en distintas ocasiones. La búsqueda de documentación se llevó a cabo también en
la sede de la Fundación Segundo y Santiago Montes, entidad creada por la familia para
dar continuidad a la labor humanitaria y cultural que ambos hermanos llevaron a cabo
en Centroamérica y en España y que, ubicada en Valladolid, custodia algunas
publicaciones de Montes que no fueron halladas en El Salvador.
No obstante y pese a los intentos que se hicieron durante las estancias en El Salvador,
no fue posible acceder a otros lugares como el Externado San José, el colegio que los
jesuitas tienen en la capital y en el que Montes desarrolló una parte importante de su
carrera docente e impulsó proyectos de gran relevancia, como el Socorro Jurídico
Cristiano. Este obstáculo ha impedido encontrar nueva documentación a propósito de
ese episodio de su vida, que se ha tratado de completar con la recopilación de otros
testimonios que ofrecen igualmente una imagen veraz, aunque quizá no tan amplia, de
muchos de los acontecimientos allí vividos en la década de los setenta.
A todo este contenido hay que añadir la realización, por parte de la doctoranda, de
una serie de entrevistas en profundidad, una herramienta que, para Jesús Ibáñez, puede
considerarse “un instrumento privilegiado para las ciencias sociales”17.
Las entrevistas se llevaron a cabo entre los años 2014 y 2016 en España y en El Salvador
según un patrón más o menos estructurado y sostenido en función del interlocutor con
el fin de poder flexibilizar y adaptar el cuestionario y su desarrollo a la disposición,
actitud y respuesta de cada uno de los entrevistados. Cabe, en este sentido, recalcar que
algunas de las personas que aceptaron compartir sus recuerdos, muchas de ellas
destacadas figuras de la vida política, judicial, social o académica de El Salvador, habían
permanecido 26 años sin haber vuelto a hablar apenas de aquellos tiempos. En algunas
de las entrevistas afloraron a menudo las emociones, en otras apenas hubo cabida para
formular más de dos o tres preguntas por la disposición a compartir un relato amplio
por parte del entrevistado y en pocas, las menos, no se dieron las condiciones, quizá por
falta de interés, para poder recabar la información necesaria, lo que no impidió que se
mantuviera siempre una actitud abierta y flexible con el fin de conducir de la mejor
manera los encuentros.
En total se realizaron diez entrevistas a alumnos, colaboradores y amigos de Montes,
dos a refugiados que le conocieron durante sus visitas a los campamentos de
Colomoncagua (Honduras), dos a feligreses de su comunidad pastoral, tres a miembros
de la Compañía de Jesús18, una a uno de sus sobrinos y cuatro a políticos, académicos o
periodistas españoles conocedores de primera mano tanto de la situación histórica de
El Salvador en el siglo XX como de la labor y la misión de la UCA en ese mismo tiempo.
La elección de los entrevistados se realizó, en el caso de El Salvador, con el
asesoramiento de todos aquellos que, de manera más puntual, coincidieron en sus aulas
o despachos y tenía, como objetivo prioritario, lograr documentar sus distintas etapas
vitales y el papel que desempeñó al frente de sus diferentes responsabilidades. Pero
fundamentalmente perseguía poner gestos, carácter, preocupación, ilusión y vida a su
trayectoria profesional y, a través de todo ello, entender aquellos complejos años de la
historia salvadoreña.
La aportación de quienes colaboraron, en todos los casos, ha ayudado a retratar la
dimensión personal, docente, investigadora y pastoral de Montes y también a trazar una
parte del contexto histórico salvadoreño de las décadas setenta y ochenta del pasado
siglo, a lo que se han unido los testimonios ya existentes que destacaban su personalidad
y su labor científica, difundidos especialmente tras su asesinato y procedentes del
entorno de su comunidad o de la propia Compañía de Jesús.
De esta forma ha sido posible presentar una historia de vida lo más completa de
Segundo Montes editada, a su vez, con las aportaciones de otras personas que han sido
determinantes para enriquecer y completar el relato.
20
Estructura de la Tesis
El estudio se divide en ocho capítulos, a lo largo de los cuales se van abordando todas
las cuestiones que permiten cubrir los objetivos iniciales y dar respuesta a las preguntas
que se han planteado. La primera parte está dedicada a presentar el contexto histórico
de El Salvador desde finales del siglo XIX y a lo largo del siglo XX analizando los
acontecimientos políticos, económicos y sociales que dieron lugar tanto al
establecimiento de regímenes dictatoriales como al mantenimiento de un sistema
económico basado en el monocultivo para la exportación y a la aparición de un fuerte
movimiento popular que desembocó, a comienzo de la década de los ochenta, en la
guerra civil que asoló el país hasta la firma de los acuerdos de pa en enero de 1992.
Configurado ya el escenario en el que llevaría a cabo su labor Segundo Montes, el
siguiente capítulo se detiene en la historia de la Compañía de Jesús en El Salvador y el
modo en el que, desde mediados del siglo XX, afrontó las nuevas orientaciones que
recalaron en el seno de la Iglesia Católica, primero a través de las directrices del Concilio
Vaticano II y después, ya en el ámbito latinoamericano, con el nacimiento de la Teología
de la Liberación y su mandato de apuesta preferencial por los pobres. En este contexto
nació la UCA y la propia Compañía experimentó una reorientación de sus principios y
sus acciones con el fin de convertirse en agente “liberador” de las clases más
desfavorecidas del país, que constituían la mayoría de la población salvadoreña. El
trabajo profundiza en la filosofía que marcó la orientación de la Universidad y en el papel
que desempeñó la comunidad jesuita que la lideró desde finales de la década de los
setenta en ámbitos como la búsqueda de soluciones a los problemas de las mayorías o
la apuesta por el diálogo y la negociación para alcanzar la paz.
El capítulo 4 está dedicado a la figura de Segundo Montes, el entorno familiar en el
que nació y se crio, su personalidad y su pronta vocación religiosa, que le llevó a
trasladarse a Centroamérica con tan solo 18 años. Este apartado sigue la trayectoria vital
de Montes desde la infancia hasta su asesinato y se detiene en algunos de los episodios
más importantes de su vida, como las estancias y responsabilidades al frente del
Externado San José, los años de estudios teológicos en Innsbruck previos a su
donde ejerció distintas responsabilidades al frente del Departamento de Sociología o en
la puesta en marcha de titulaciones como Educación o Ciencias Jurídicas.
El siguiente apartado profundiza en la obra sociológica de Montes, ámbito de
conocimiento al que dedicó la mayor parte de su vida y de su producción científica pese
a no haber cursado estudios específicos en este campo. El agro, la estratificación social,
las fuerzas sociales, la familia, la juventud o la sexualidad fueron algunos de los temas
por los que mostró interés y sobre los que llevó a cabo importantes investigaciones que
mantienen vigencia aún en la actualidad. Por su parte, el capítulo 6 aborda la labor que
desarrolló en el terreno de los DDHH, desde la fundación de instituciones centradas en
la atención de las demandas jurídicas de la población más vulnerable, como el Socorro
Jurídico Cristiano o el Instituto de DDHH de la UCA (Idhuca), hasta la realización de
investigaciones concretas. Ambos capítulos son los más extensos y prolijos.
El capítulo 7 se detiene en los trabajos específicos que realizó sobre la situación de los
desplazados y refugiados salvadoreños como consecuencia de la guerra civil, que lo
convirtieron en uno de los principales referentes en la materia de Centroamérica. La
mayor parte de aquellos estudios se sustentan en una metodología cuantitativa y
cualitativa que permitió no solo poner cifras a un fenómeno que hasta entonces nadie
había estudiado en profundidad, sino además mostrar el rostro de los miles de
desplazados forzosos por la guerra y plantear la gravedad de la situación en la que se
encontraban, bien fueran los que permanecían en campamentos en el propio país o en
la región centroamericana como los que optaron por refugiarse en Estados Unidos.
Estrechamente vinculado al fenómeno de la migración masiva a Estados Unidos, el
capítulo 8 aborda las últimas investigaciones de Montes, que estuvieron dedicadas al
estudio de las remesas que los salvadoreños residentes en aquel país mandaban a sus
familias en El Salvador y al análisis de su incidencia en las economías doméstica y
nacional, así como la propuesta de alternativas para aprovechar ese ingente flujo
económico en beneficio de la mejora de la situación de las familias más empobrecidas y
dependientes de esas partidas. Este último apartado analiza, además, sus escritos de
22
El análisis de la figura de Montes se completa con un epílogo dedicado a la visión que
sus discípulos mantienen de él 30 años después de su muerte que se ha elaborado con
las importantes aportaciones realizadas por los entrevistados, que buscan trazar un
retrato que complete la imagen del maestro, investigador y sacerdote ofrecida a lo largo
de toda la Tesis.
La investigación concluye con la exposición de las conclusiones, la presentación de una
bibliografía específica de Segundo Montes que ha sido elaborada en función de los
temas que abordó durante su carrera, la bibliografía general de la Tesis y la inclusión, en
los anexos, de las entrevistas de mayor relevancia e interés, así como de la transcripción
de sendas entrevistas de audio y vídeo que concedió Montes en 1989 y que se conservan
1. EL SALVADOR DEL SIGLO XX
La historia de El Salvador de finales del siglo XIX y del siglo XX ha estado marcada por
la aplicación de políticas económicas liberales, por las dictaduras militares y,
especialmente, por el inmovilismo de los gobernantes, que con frecuencia se han
manifestado incapaces de afrontar las reformas necesarias para solventar o minimizar
los problemas que aquejaban a la mayor parte de los salvadoreños. Las consecuencias
de políticas tan poco adecuadas a los intereses de las mayorías fueron la crispación y el
enfrentamiento, provocando que muchos trabajadores, fundamentalmente
campesinos, protagonizaran levantamientos y protestas que fueron reprimidas por los
distintos gobiernos, en muchas ocasiones haciendo uso de una violencia extrema, como
sucedió en 1932.
1.1. Monocultivo, liberalismo y dictadura
El cultivo del café ha desempeñado un papel decisivo en la historia de El Salvador y de
la mayoría de los países de Centroamérica en el último tercio del siglo XIX y las primeras
décadas del siglo XX. La relevancia del producto en la vida nacional excedió pronto el
ámbito económico para alcanzar las esferas política y social19 ya que su consumo por
parte de la aristocracia propició que experimentara una “demanda creciente”, según
Samper20. En este sentido, las consecuencias que la introducción del cultivo del café tuvo
en la estructura social, así como la confluencia de intereses de la oligarquía y el Estado
y el poder alcanzado por los cafetaleros, “obstaculizaron el desarrollo de una
democracia en El Salvador”21.
19 “El café fue, hacia finales del siglo XIX y principios del siglo XX, el principio ordenador de la acumulación
capitalista, de la formación de clases y de la consolidación del Estado-nación en la mayoría de los países centroamericanos”. POSAS, Mario. La plantación bananera en Centroamérica (1870-1929). En VÍCTOR HUGO ACUÑA. Historia General de Centroamérica. Las Repúblicas Agroexportadoras (1870-1945). Madrid: Sociedad Estatal Quinto Centenario, 1993. Vol. IV, p. 111.
20 SAMPER, Mario. Café, trabajo y sociedad en Centroamérica (1870-1930): una historia común y
divergente. En VÍCTOR HUGO ACUÑA. Historia General de Centroamérica. Las Repúblicas
Agroexportadoras (1870-1945). Op. Cit. p. 17.
21 CARDENAL IZQUIERDO, Ana Sofía. La democracia y la tierra. Cambio político en El Salvador. Madrid:
24
1.1.1. De los inicios al auge exportador: producción y desarrollo en torno
al café
El café se introdujo por primera vez en el país entre 1779 y 1796 procedente de
Guatemala, aunque no fue hasta 1846 cuando el Gobierno de El Salvador dictó medidas
para fomentar el cultivo otorgando más beneficios a los cultivadores y a los trabajadores
de las plantaciones que, buscando la mayor productividad, quedaron incluso exentos de
realizar el servicio militar. Asimismo, el rendimiento se impulsó con medidas fiscales que
liberaron al café de cargas impositivas durante siete años22, decisión que respondió, con
toda probabilidad, al deseo de sumarse al auge que el comercio del café estaba
alcanzando en la región centroamericana, especialmente en Costa Rica y Guatemala.
En 1855, tan solo dos años después de la firma del primer tratado comercial con
Estados Unidos, se realizaron las primeras exportaciones importantes de café de El
Salvador siguiendo un proceso que ya se había iniciado en 1850, cuando se vendía al
extranjero, especialmente a Europa, pero en cantidades que apenas representaban un
escaso 1% del valor de las salidas totales. A partir de entonces, el porcentaje fue
creciendo, de tal forma que en 1871 alcanzó ya el 20%23 y empezó a consolidarse una
tendencia al alza que alcanzaría cotas mucho más elevadas en el siglo XX.
Además, con el objetivo de poner al servicio del café la mayor superficie de tierra
posible, en 1879 se inició la expropiación de las tierras comunales y los ejidos,
seleccionando las colindantes a los municipios de titularidad municipal más adecuadas
para su cultivo. Se trataba de terrenos que no estaban utilizados de manera intensiva y
en muchos casos producían cosechas de pura subsistencia24 para las comunidades
indígenas, que eran las que habitualmente las trabajaban25 bajo un régimen de uso
común. Por ello, la aplicación de las políticas liberales propias de la época fue en El
22 Consejo Salvadoreño del Café, Gobierno de El Salvador. http://www.csc.gob.sv/historia/
23 SAMPER, Mario. Café, trabajo y sociedad en Centroamérica (1870-1930): una historia común y
divergente. Op. Cit, p. 19.
24 BROWNING, David. El Salvador, la Tierra y el Hombre. San Salvador: Dirección de Publicaciones del
Ministerio de Educación, 1975, p. 334.
Salvador más drástica que en otros países como Guatemala, donde las tierras
expropiadas pertenecían sobre todo a la Iglesia y apenas obtenía rendimiento de ellas26.
La privatización alcanzó el 25% de la superficie del país en el siglo XIX e introdujo un
cambio en el sistema de tenencia de la tierra ya que la medida benefició sobre todo a la
élite próxima al poder político, un pequeño grupo de terratenientes que acaparó gran
parte de esas propiedades, y también, aunque de manera muy minoritaria, a la
población indígena y mestiza. Consecuentemente, la aplicación de las medidas
expropiadoras propició el paulatino crecimiento de las desigualdades en la distribución
de la tenencia de la tierra27 y acarreó graves perjuicios a un importante número de
personas, sobre todo teniendo en cuenta la elevada densidad de población de El
Salvador, que según el censo de 1878 alcanzaba los 25,2 habitantes por kilómetro
cuadrado28 y que en 1892 había crecido ya hasta 36,5 habitantes por kilómetro
cuadrado29. La privatización provocó serios problemas sociales, sobre todo en el caso de
las tierras de los indígenas, que a lo largo de la década de los setenta y ochenta del siglo
XIX protagonizaron al menos siete revueltas30 en contra de la situación, algunas de gran
violencia como la que se extendió por el Departamento de Santa Ana, cuyos
protagonistas “cortaron las manos de jueces repartidores ejidales”31.
Por tanto, esas medidas acabaron con el sistema colonial en el que convivían las tierras
privadas y comunales y facilitaron a los grandes terratenientes la adquisición de la
superficie que necesitaban para los cafetales. Así, muchos pueblos perdieron los
derechos sobre las tierras tradicionalmente comunales en favor de las plantaciones32, a
las que tuvieron que ir a trabajar los campesinos que se habían visto privados de ellas.
26 CARDENAL IZQUIERDO, Ana Sofía. La democracia y la tierra. Cambio político en El Salvador. Op. Cit. p.
15.
27 SAMPER, Mario. Café, trabajo y sociedad en Centroamérica (1870-1930): una historia común y
divergente. Op. Cit. pp. 66-70.
28 Barón Castro aseguraba que esta cifra no era superada en 1942 “entre las repúblicas
hispanoamericanas, salvo por Cuba”. La población de El Salvador. San Salvador: UCA Editores, 1978, p. 485
29 En 1942, la tasa de crecimiento demográfico de El Salvador superaba la de todas las repúblicas
americanas menos Haití. Ibidem, pp. 487-488.
30 BULMER-THOMAS, Víctor. La crisis de la economía de agroexportación (1930-1945). En VÍCTOR HUGO
ACUÑA. Historia General de Centroamérica. Las Repúblicas Agroexportadoras (1870-1945). Op. Cit. p. 310.
31 SAMPER, Mario. Café, trabajo y sociedad en Centroamérica (1870-1930): una historia común y
divergente. Op. Cit. p. 62.
26
Para Cardenal Izquierdo, “la falta de recursos del Estado y la estructura social
contribuyeron a que los beneficios del proceso se repartieran muy desigualmente entre
los grupos sociales”. Además, el Estado no intervino en la transición hacia el nuevo orden
que se iba a instaurar de la mano del café, que precisaba de capital y de conocimientos
técnicos en una nación como El Salvador, que tenía a finales del siglo XIX el nivel
educativo más bajo de la región, lo que facilitó la entrada en el sector de la minoría de
población que contaba tanto con recursos económicos como con conocimientos33.
Figura 4. Mapa actual de producción del café, muy similar al de comienzos del s. XX
Fuente: Consejo Salvadoreño del Café. http://www.csc.gob.sv/cordilleras/
El cultivo del café comenzó a realizarse en la zona cercana a San Salvador y desde allí
se extendió a otros Departamentos y especialmente a las zonas montañosas, sobre todo
al occidente, donde los suelos volcánicos eran particularmente ricos y aptos para los
cafetales. La actividad estuvo apoyada principalmente por capital salvadoreño, aunque
hubo igualmente grandes y no muchas plantaciones de extranjeros que también
realizaban la comercialización.
33 CARDENAL IZQUIERDO, Ana Sofía. La democracia y la tierra. Cambio político en El Salvador. Op. Cit. pp.