UNIVERSIDAD NACIONAL DE TRUJILLO
FACULTAD DE CIENCIAS SOCIALES ESCUELA PROFESIONAL DE ARQUEOLOGÍATESIS
Estudio de tecnología de pesca en la comunidad marina de Pampa la Cruz durante el Intermedio Temprano - valle de Moche.
PARA OPTAR EL TÍTULO PROFESIONAL DE LICENCIADO EN ARQUEOLOGÍA
Autor:
Bach. Flores De La Oliva, Luis Alberto
Asesor:
Mg. Yepjen Ramos, Alejandro Eljov
TRUJILLO – PERÚ
2020
“La felicidad no consiste en adquirir y gozar, sino en no desear nada, pues consiste en ser libre.”
Epicteto
A Rosa y Segundo…
A Santiago…
Agradecimientos
Expreso mi mayor agradecimiento al Mg. Alejandro Eljov Yepjen Ramos, director de la escuela profesional de Arqueología, por su asesoría y apoyo que permitieron cumplir los objetivos dispuestos en este trabajo de investigación.
Al Dr. Santiago Uceda Castillo, quien en vida me exigió dentro de las aulas para ser un buen profesional y brindarme asesoría para encaminar mi proyecto de tesis.
Agradezco al Dr. Gabriel Prieto Burmester, director de Programa Arqueológico Huanchaco quien me otorgó la oportunidad de participar en su proyecto de investigación y poder realizar la tesis en base a los datos obtenidos en sus excavaciones así como las facilidades del laboratorio y las constantes asesorías y recomendaciones.
De igual manera agradezco a los docentes de la escuela de arqueología quienes con sus enseñanzas apostaron a formar buenas personas y profesionales.
A los arqueólogos del proyecto de rescate Las Lomas. Lic. Elvis Monzón, Lic. Sintia Santisteban. Mg. Victor Campaña por sus recomendaciones y opiniones acerca de este trabajo de investigación y que considero además como grandes amigos.
Finalmente, expreso mi gratitud a mis amigos y compañeros de la universidad Enrique Poma, Jonatan Domínguez, Lisseth Gutiérrez y para Aleksalía Alayo por su tiempo y apoyo incondicional.
ÍNDICE
Agradecimientos ... v
Índice ... vi
Presentación………. viii
Resumen ... ix
Introducción ... 10
Capítulo I: Generalidades ... 12
1.1.Ubicación geográfica y política ... 12
1.2. Descripción general del valle de Moche ... 12
1.3. Descripción del sitio ... 15
1.4.Vías de Acceso ... 17
Capítulo II: Marco Teórico ... 17
2.1 Las Sociedad Virù y la sociedad Moche ... 17
2.2 Arqueología Doméstica ... 20
2.3Antropología Marítima y el estudio de comunidades de pescadores prehispánicos ... 21
2.4 Antecedentes sobre tecnología de pesca prehispánica ... 24
2.5 Antecedentes de Pampa la Cruz………..25
2.6 Antecedentes etnográficos de pescadores artesanales ... 29
2.7 Antecedentes etnohistóricos de pesca ... 32
Capítulo III :Planteamiento y formulación del tema ... 35
3.1 Hipótesis ... 37
3.1.1 Generales ... 37
3.1.2 Particulares ... 37
3.2 Objetivos ... 38
3.2.1 Objetivo general ... 38
3.2.2 Objetivos específicos ... 38
Capítulo IV: Metodología ... 39
4.1. Recopilación y revisión bibliográfica ... 39
4.2. Trabajo de campo ... 39
4.3. Registro de campo ... 41
4.4. Estudio etnográfico ... 42
4.5. Trabajo de gabinete ... 47
4.6 Análisis del material ... 48
4.6.1 Análisis de los implementos de pesca ... 48
4.6.2 Análisis de los restos óseos de peces ... 50
Capítulo V: Resultados de la excavación y estratigrafía ... 52
5.1 Descripción por capas de las áreas excavadas durante el 2012 y 2016 ... 55
5.1.1 Cateo 28 ... 55
5.1.2. Área 3 ... 57
5.1.3.Área 4 ... 60
Capítulo VI: Resultados de la investigación ... 63
6.1 Investigación etnográfica ... 63
6.2 Investigación sobre la tecnología de pesca en Pampa la Cruz ... 69
6.2.1 Pesas ... 69
6.2.2 Malleros ... 88
6.2.3 Anzuelos ... 94
6.2.4 Redes………...99
6.3 Investigación y Análisis ictiológico ... ……105
6.3.1 Especies ictiológicas registradas en Pampa la Cruz durante el intermedio Temprano ... ……105
6.3.2 Restos óseos de peces registrados en Pampa la Cruz ... ……114
6.3.3 Total de restos óseos de peces por ocupación ……….115
6.3.4 Total de restos óseos de peces por área………121
6.3.4.1 Área 3………....125
6.3.4.2 Área 4………131
Capítulo VII: Interpretación de los resultados………..…139
Capítulo VIII: Conclusiones………152
Referencias bibliográficas………..154
Anexos: Encuestas realizadas a los pescadores artesanales de Huanchaco…………..….167
Presentación
Señores miembros del jurado:
Cumpliendo con el reglamento establecido por la Escuela Profesional de Arqueología de la Universidad Nacional de Trujillo, les presento el informe final de tesis que lleva por título:
“Estudio de tecnología de pesca en la comunidad marina de Pampa la Cruz durante el Intermedio Temprano - valle de Moche ”
La presente investigación es el resultado del análisis de los implementos de pesca utilizados por los pobladores de Pampa la Cruz durante el Intermedio Temprano complementado con un análisis de los restos ictiológicos los cuales son contrastados y confirmados por fuentes etnográficas y etnohistóricas. Este estudio permitirá comprender mejor los modos de vida, estrategias e ideologías de las sociedades y poblaciones del litoral cuyas investigaciones han sido escasas para la zona.
La presente investigación está dirigida a toda la comunidad académica interesada en el estudio de las sociedades de pescadores prehispánicos así como al público en general, con el fin de compartir el conocimiento respecto a la vida diaria de estas comunidades marinas, contribuyendo un interés hacia futuros trabajos que nutran más a la comprensión del pasado e historia.
Flores De La Oliva, Luis Alberto
Resumen
La comunidad marina de Pampa la Cruz presenta una compleja estructura social a nivel doméstico y no doméstico, en donde las estrategias y modos de vida se reconfiguraron continuamente de acuerdo a las prácticas económicas, simbólicas e ideológicas que significó la pesca durante el Intermedio Temprano para la ocupación Virú y Moche. El estudio tecnológico de los instrumentos de pesca como anzuelos, redes, malleros y pesas, nos indica que los pescadores de Pampa la Cruz aprovecharon múltiples especies ictiológicas. Sin embargo, dichos instrumentos no se limitan a una sola perspectiva de producción, sino, encierran aspectos de la vida cotidiana y decisiones que se ejecutaron para tal labor. A su vez, la utilización del metal en anzuelos le otorgó una carga simbólica que lo diferenció al resto de implementos, provocando jerarquías y rangos en estas sociedades dentro de un contexto ideológico y religioso que justificaron su limitado uso.
Palabras clave: estrategias de pesca, recursos marinos, cultura Virú, cultura Mochica.
Abstract
Pampa la Cruz marine’s community present a complex and social structure at a domestic and non-domestic level where the strategies and life styles are continuously reconfigured according to the economic, symbolic and ideological practices that fishing during the Early Intermediate meant, both for the Virú and Moche occupation. The technological studies of fishing tools such as hooks, fish nets, mesh tools and stone sinkers show us that the Pampa la Cruz fishermen took advantage of the diversity of the ichtyological species. However, these artifacts are not limited to one single perspective from their activities but also includes aspects of daily life and decisions that were executed for such work. At the same time, the use of metal on hooks gave it a symbolic charge that differentiated it from other implements, causing hierarchies and ranks within the societies in an ideological and religious context that justified its limited use.
Keywords: fishing strategies, marine resources, Viru culture, Mochica culture.
INTRODUCCIÓN
La presente investigación tuvo como propósito estudiar los diferentes implementos y aparejos de pesca de las ocupaciones Virú y Moche, durante el Intermedio Temprano en el sitio arqueológico de Pampa la Cruz, ubicado en la margen derecha y valle bajo de Moche.
Existe registro del aprovechamiento y explotación de recursos marinos en sitios o campamentos costeros desde tiempos precerámicos y el periodo Inicial (Richardson 1978 en Richardson III 1981, Chauchat 1978 en Quilter & Stocker 1983, Lavallée et al. 2011, Sandweiss et al. 1989, Prieto 2015a, Fung 1969). La temprana especialización evidenciada a través de los medios tecnológicos y artefactos marinos, demuestra la importancia dietética que la pesca desempeñó para las sociedades tempranas, generando diversas teorías como la propuesta por Moseley (1975) sobre el origen de las fundaciones marinas de la civilización andina.
Para la costa norte y específicamente en el valle de Moche, existen muy pocas investigaciones sobre las comunidades marinas y menor aún orientadas a la tecnología de pesca.Un ejemplo claro de estudio es el sitio arqueológico del Periodo Inicial de Gramalote (Prieto 2015a). Es así que, mediante un análisis tecnológico – comparativo, el uso de fuentes etnohistóricas y etnográficas, complementado con el estudio de las especies ictiológicas permitieron identificar la relación entre implemento y especie el cual deja entrever las prácticas sociales detrás de esta actividad económica.
El propósito que tuvo la presente investigación fue determinar desde el punto de vista tecnológico la organización social de la comunidad marina de Pampa la Cruz durante las ocupaciones Virú y Moche, ya que la misma, se compone en las estrategias y modos de vida de acuerdo a cómo se aprovechaba el recurso ictiológico y las modalidades de pesca con el fin de establecer diferencias y semejanzas entre ambas ocupaciones durante el Intermedio Temprano.
La composición de la presente investigación consta de ocho capítulos los cuales concentran aspectos conceptuales, evidencias materiales e interpretaciones de los datos obtenidos. Es así que resumiremos a continuación cada uno de los capítulos:
En el capítulo 1, exponemos las generalidades como información fundamental para asociar al sitio de Pampa la Cruz en un marco geográfico, geológico, ambiental y climático.
En el capítulo 2, ofrecemos distintas propuestas teóricas y puntos de vista del desarrollo de las comunidades marinas para los Andes Centrales. Además, señalamos la importancia de las mismas y realizamos una comparación entre la definición de aldeas y ciudades. Por otro lado, realizamos los antecedentes de la investigación los cuales estuvieron divididos por etnohistóricos, arqueológicos, y etnográficos.
En el capítulo 3, exponemos el problema de investigación señalando la importancia del estudio de los artefactos de pesca y por qué deben ser analizados. De la misma forma, proponemos nuestras hipótesis y objetivos.
El capítulo 4, presenta la metodología aplicada tanto para las excavaciones en las unidades 3 y 4 como para el posterior estudio de los implementos de pesca y restos ictiológicos.
En el capítulo 5, muestran las unidades de excavación y la estratigrafía. Así también, se detallan las distintas capas y pisos ocupacionales de las áreas 3 y 4 próximas al montículo 1 en Pampa la Cruz.
El capítulo 6, despliega el análisis desarrollado desde un punto de vista cuantitativo comparativo dividiéndose en análisis etnográfico efectuado en el balneario de Huanchaco, estudio de los implementos de pesca concerniente a las pesas, malleros, anzuelos y redes y finalmente el análisis ictiológico.
En el capítulo 7, se interpretan los resultados de dicho análisis realizando comparaciones entre artefactos y artefacto-especie desde el punto de vista tecnológico, complementándose con fuentes etnográficas y etnohistóricas que brindaron nuevas evidencias económicas, políticas e ideológicas de la comunidad marina de Pampa la Cruz.
En el capítulo 8, se presentarán las conclusiones de la investigación cumpliendo con los objetivos e hipótesis propuestas.
CAPÍTULO I
GENERALIDADES
1.1.- Ubicación geográfica y política
La cuenca del río Moche, se ubica en la costa norte del Perú, formando parte de las provincias de Trujillo, Otuzco y Santiago de Chuco, las cuales pertenecen a la región de La Libertad y abarcando un área total de 2,708 km2.Sus puntos extremos se hallan comprendidos entre los paralelos 07º 46' y 8º 15' de Latitud Sur y los meridianos 78° 16' y 79° 08' de Longitud Oeste de Greenwich (ONERN 1973:11).
Sus límites están establecidos por el norte con la cuenca del río Chicama; por el sur, con la cuenca del río Virú; por el este, con la cuenca del río Santa y por el oeste con el Océano Pacífico. (Fig.01)
.
1.2.- Descripcion general del valle de Moche.
La cuenca del río Moche ha sufrido varios procesos geomorfológicos como hundimientos y erosiones provocando la deposición de sedimentos de origen marinos y continentales.
Topográficamente, presenta dos áreas bien definidas conformada por llanuras y colinas de relieve ondulados en donde se ubican el valle agrícola, las pampas eriazas y áreas salinizadas.
La otra área fuertemente accidentada, corresponden a montañas así como estribaciones de la Cordillera de los Andes.
Edafológicamente los suelos de los valles costeros son variados de acuerdo con su nivel de fertilidad y se extienden desde el nivel del mar hasta los 1000 msnm.
Los suelos de los valles agrícolas de la costa que generalmente son de origen aluvial, su drenaje por lo general es bueno y son regularmente fértiles.
Los suelos de las pampas eriazas son de origen eólico y aluvial, son de textura gruesa y fertilidad muy baja, además próximos al mar, se observa suelos ligeramente depresionados y altamente salinizados (ONERN 1973: 56).
El río Moche pertenece a la cuenca hidrográfica del Océano Pacífico, tiene sus orígenes en los Andes de la región La Libertad, en la laguna Grande, sobre los 3980 msnm en el distrito de Quiruvilca. Sus principales afluentes lo conforman: por la margen derecha, los ríos quebradas de Mótil (82 km2), Choro (98 km2), Otuzco (184 km2), Combay (496 km2) y Catavy (106 km2).
Figura 01.- Sitios arqueológicos más representativos en la costa norte del Perú durante el Intermedio Temprano.
La cuenca del río Moche tiene una extensión de aproximadamente 2,708 Km2, con un 52%
de cuenca húmeda por encima de los 1500 msnm que corresponde a 1,418 Km2. Las mayores descargas pluviométricas se concentran durante los meses de enero a mayo, presentando el estiaje durante los meses de Julio a Setiembre. (ONERN 1973:178, 257)
La cuenca del río Moche, próxima al litoral, representa el área menos lluviosa donde el promedio anual de precipitación se estima en 40mm, siendo mayor a medida del distanciamiento del litoral hacia otros pisos ecológicos. De acuerdo con lo anterior, se le llama como “cuenca seca” comprendida entre el nivel del mar y los 1600 msnm.
Si bien existen precipitaciones esporádicas, es consecuencia de las lluvias andinas, registrando más bien garuas producto de las neblinas de invierno en los meses de julio hasta agosto.
El promedio anual de temperatura para esta cuenca en la zona próxima al litoral es de 19.5ºC, donde los puntos más altos suelen ser en el mes de marzo con 22.7ºC y menores en invierno, durante el mes de julio con 17ºC. (ONERN 1973:47 - 49)
Las diferentes condiciones de clima, suelos y geomorfología han dado lugar a distintos tipos medioambientales en la cuenca del río Moche, los cuales han permitido identificar 5 formaciones ecológicas, ubicadas en distintos pisos altitudinales: Desierto Pre-Montano, con potencial medioambiental excelente; Matorral Desértico Pre-Montano, con potencial pobre;
Estepa Espinosa Montano Bajo, con potencial muy bueno y Pradera Muy Húmeda Montano, con potencial bueno. (ONERN 1973: 65). De acuerdo con la ubicación de Pampa la Cruz, ubicada en la cuenca baja del valle de Moche correspondería a una formación de desierto Pre-Montano, por su cercanía al mar.
Para las proximidades del sitio Pampa la Cruz y en general de Huanchaco y el valle bajo de Moche, existen diversidades de especies marinas y terrestres. Entre los peces destacan el
“tollo” (Mustelus sp), “mojarrilla” (Stellifer minor), “lisa” (Mugil cephalus), “trambollo”
(Labrisomus sp.), “peje sapo” (Syciases sanguimeus), “chita” (Anisotremus scapularis),
“raya” (Myliobatis peruvianus), “cachema” (Cynoscion sp.), “pintadilla” (Cheilodactylus variegatus) y “pampanito” (Carangidae sp.) y el “suco” (Paralonchurus peruanus).
En relación con los moluscos, sobresalen las especies como el “caracol” (Tegula atra y Prisogaster niger), “conchita” (Donax obesulus), “choro zapato” (Choromytilus chorus),
“almeja blanca” (Semele corrugata) y “concha blanca” (Prothotaca taca). Entre los crustáceos sobresalen: muy – muy” (Emerita análoga) y el “cangrejo violáceo” (Platyxanthus orbignyi).
Dentro de la fauna terrestres destacan las especies de aves como “lechuzas” (Spheotito cunicularia), chisco (Mimus longicadarus), gorriones (Passer domesticus).
Para la flora, generalmente se evidencian especies gramíneas como la “grama salada”
(Distichlis spicata), “carricillo” (Phragmites australis), “totora” (Scirpus californicus),
“caña brava” (Gynerium saggitatum) y achupalla (Tillandsia sp).
1.3.- Descripción del sitio
El sitio arqueológico de Pampa la Cruz, se encuentra al suroeste del actual balneario de Huanchaco, a 11 km en línea recta y al noroeste del centro de la ciudad de Trujillo. Se ubica sobre y próximo a una terraza marina o tablazo en la margen izquierda de la desembocadura del Río Seco y a unos 200 metros aproximadamente desde la orilla del mar. Tiene como coordenadas geográficas de longitud 79º 07' 07'' oeste, latitud 08º 04' 55'' Sur y una altitud de 18 m.s.n.m. (Carta Geográfica Nacional 17-e).(Fig.02)
Figura 02.- Ubicación geopolítica del sitio arqueológico de Pampa la Cruz.
Actualmente el sitio de Pampa la Cruz se conforma de áreas llanas en superficie pero presenta una compleja estratigrafía que en algunos casos llega a tener casi tres metros de profundidad en donde se encuentran muros de viviendas, depósitos y otros elementos asociados a una ocupación eminentemente doméstica. Por otro lado en superficie se ubican hasta la actualidad tres estructuras arquitectónicas tipo plataformas. La primera está ubicada a espaldas del Club Huanchaco (cerca al borde de la terraza marina) y se trata de un montículo hecho de adobes y piedras de forma rectangular, posiblemente orientada al norte.
La segunda y tercera plataforma se ubican a unos 600 metros al noreste de la primera. El Montículo 2 es quizá el que se encuentra en mejor estado de conservación dado que no se observan alteraciones post-deposicionales en superficie modernas u otros elementos como destrucción con maquinaria pesada. El Montículo 3, esta ubicado inmediatamente al este del Montículo 2 y esta al borde de la quebrada Río Seco. La estratigrafía observada sugiere que fue construida utilizando rellenos domésticos sostenidos por muros de contención de piedra.
Tanto en el área del Montículo 1, como la zona de los Montículos 2 y 3, se observa abundante material arqueológico como fragmentos de cerámica, restos malacológicos, huesos humanos así como de artefactos líticos debido al saqueo y alteraciones modernas post-deposicionales producto del asentamiento humano Las Lomas.
En la figura 03 podemos observar el montículo 01 de Pampa la Cruz antes de la expansión urbana de Huanchaco y el asentamiento humano Las Lomas en el año de 1942.
Figura 03. Fotografia Aérea de Huanchaco y Ubicación del Monticulo 1 de Pampa la Cruz en el círculo rojo, año 1942. Cortesia Servicio Aerofotográfico Nacional del Peru SAN – 1942
1.4.- Vías de Acceso
Se accede al sitio arqueológico mediante la autopista Trujillo- Huanchaco a la altura del kilómetro 14, justo frente al Parador Turístico Quivisich a la altura del Club Huanchaco. De allí, existe hacia la derecha una trocha carrozable que llega hasta el pie del barranco para luego caminar unos 200 metros hacia el este hasta llegar al montículo 1.
CAPÍTULO II
MARCO TEÓRICO
2.1.- Las Sociedad Virú y la sociedad Moche
El periodo cronológico denominado como Intermedio Temprano (200 al 800 d.C.) está marcado por el desarrollo de complejas sociedades como Tiahuanaco, Huari, Nazca, Lima y Moche (entre las más conocidas). Estas sociedades desarrollaron complejos sistemas de gobierno y control territorial, al mismo tiempo que efectivizaron sus actividades de subsistencia por medio de sofisticados sistemas agrícolas y también por el desarrollo de producción artesanal a gran escala, donde además plasmaron su ideología y sistema de poder imperante (Castillo y Uceda 2008). Específicamente para los valles de la costa norte prosperaron múltiples e independientes entidades políticas, las cuales compartían una cultura material que parecería haber perpetuado su sistema religioso e ideológico (Bawden 1995, Castillo y Uceda 2008).
La tradición cultural Moche se extendió desde el valle alto de Piura en el norte hasta el valle de Culebras y Huarmey en el sur, extendiéndose por poco mas de 700 km (Tinoco 2010) y son caracterizados por su calidad en el estilo de su cerámica, su decoración en el arte mural, el avanzado manejo de los metales, textiles, canales de irrigación y sus grandes centros ceremoniales (Uceda y Mujica 1994). A partir de la segunda mitad del Intermedio Temprano (400-800 d.C.) concretamente para el valle de Moche se formó un estado regional centralizado (Castillo y Uceda 2007; uceda 2010a) gracias a la expansión y el control político de los sistemas de irrigación que formaron nuevos líderes y elites, los cuales generaron nuevas fuentes de poder económico y una sociedad altamente estratificada (Canziani 1989, Billman 2002, Chapdelaine 2010).
Entre los 300 años d.C y 650 años d.C, teniendo como capital las Huacas de Moche, los Moche del valle del mismo nombre consolidan su hegemonía dentro del valle y se expanden territorialmente hacia los valles y regiones vecinas del sur bajo un sistema de gobierno religioso(Uceda y Meneses 2015). En paralelo, existieron otros grupos de poder asentados en los valles vecinos e incluso en algunos sectores del mismo valle de Moche (Millaire 2009). Sin embargo,tuvieron que pasar varias décadas para romper los viejos paradigmas sobre la relación entre Moche y Virú/Gallinazo. Este último (Virú-Gallinazo), es concebido hoy en día como una sociedad tan compleja y sofisticada como la Moche, siendo lo más importante que coexistieron (en base a los nuevos fechados radiocarbónicos) por varios siglos en al menos los valles de Virú y Moche (Millaire et al. 2016). Inicialmente Larco (1945) en sus excavaciones en la zona de Pampa de los Cocos, cerca de la Huaca del Sol en la Campiña de Moche, encontró contextos funerarios asociados a vasijas con decoración negativa, los cuales denominó, luego de realizar investigaciones en el valle de Virú y específicamente en los sitios de Tomaval y Sarraque como Cultura Virú, antecesor del estilo Moche de acuerdo con sus resultados estratigráficos y que para la fase cronológica Moche III y IV, los Virú son conquistados por el estado militar Moche en una campaña de expansión hacia el sur (Larco 1945). Este arquetipo fue empleado y compartido por los miembros del Proyecto Virú con los estudios de patrones de asentamientos, excavaciones en Huancaco y el análisis de la cerámica hallada en varios sitios (Strong y Evans 1952). Willey (1953) establece mediante la abrupta presencia del estilo Moche III en Virú y las similares características arquitectónicas en Huancaco con relación a Huacas de Moche, sobre una conquista militar del Valle de Virú por parte de los Moche. Cabe precisar que tanto Larco (1945), como Bennett (1950) habían establecido, en el marco teórico de una escuela histórico-cultural, que lo “Virú” (como lo denomina Larco) o “Gallinazo” (como lo denomina Bennett), se define a partir de vasijas de cerámica fina decorada con la técnica del negativo. En paralelo, el Proyecto Virú, tras una secuencia cerámica establecida por James Ford (1949), determina que Virú-Gallinazo comparte además el uso de varios estilos domésticos que son unidos en “Castillo Inciso” y “Castillo Modelado”. Esta cerámica doméstica era abundante en los sitios Virú-Gallinazo (a partir de ahora como Virú), y por lo que, posteriormente varios investigadores determinaron que la presencia de estos estilos domésticos era la evidencia de esta sociedad (Shimada y Maguiña 1994). Esto produjo una confusión que recientemente ha venido siendo discutida, utilizando nuevas técnicas analíticas y estudios más detallados, enfatizando las dinámicas internas de Virú y no como un complemento de los estudios sobre Moche (ver por ejemplo Castillo 2009 y contrastar
con Millaire 2009 y Kaulicke 2009). Bajo esta perspectiva, hoy se debaten dos propuestas:
a) la cerámica doméstica de los estilos Castillo Inciso y Castillo Modelado son parte de una
“Tradicion Norcosteña” en la que tanto Virú como Moche compartían sin diferencia alguna (Castillo 2009; Uceda et al. 2009; Millaire 2009) y b) la cerámica doméstica de los estilos Castillo Inciso y Castillo Modelado corresponde a redes de producción propias de Virú, teniendo formas y decoración claramente diferenciable de la cerámica domestica Moche (Kaulicke 2009; Arrelucea 2019) .Sin embargo, es evidente para todos los autores citados que desde el punto de vista estrictamente cerámico y estilístico, la presencia Virú se relaciona a vasijas finas con decoración negativa. Junto a ello, existen otros aspectos materiales como la arquitectura monumental Virú típica de plataformas angostas tipo “castillos” en las crestas de cerros y patrones arquitectónicos aglutinados. En el sitio de Pampa la Cruz, tenemos claramente una ocupación Virú, la cual cuenta con fechados radiocarbónicos (Ver capitulo V) en donde predomina en cerámica fina la presencia de fragmentos y vasijas completas con decoración negativa, seguida de una ocupación Moche con evidencia cerámica fina de estilo III que, co-existe con la cerámica fina Virú y finalmente dos ocupaciones dominadas exclusivamente por estilos de cerámica fina Moche III y IV, junto a la presencia de un pequeño edificio ceremonial Moche con pinturas murales. Estos cambios en la cerámica, están acompañados de otras transformaciones a nivel de la organización espacial del sitio, cambios en el patrón arquitectónico de las viviendas, cambios en la capacidad de almacenamiento de las familias y cambios en los patrones funerarios (Prieto, comunicación personal, julio, 2018).
Para el caso de la sociedad Moche, se cuenta con más información con un complejo corpus de investigaciones que durante las dos a tres últimas décadas han venido tratando acerca de las actividades económicas, domésticas así como del urbanismo. Para el caso del núcleo urbano de Huacas del Sol y la Luna, se observa la distribución de los edificios en conjuntos arquitectónicos, los cuales se integran física y funcionalmente formando bloques arquitectónicos compuestos por residencias, depósitos, patios, áreas de cocina, áreas de producción artesanal (metales, textiles, cerámica, abalorios), los cuales estuvieron anexados a callejones, plazas y avenidas. (Chiguala 2004; Uceda y Meneses 2015). Del mismo modo para Galindo, Bawden (1982) ha identificado conjuntos residenciales conformado por áreas de preparación de alimentos, depósitos, salas, corrales y talleres especializados. Además, se describen otros tipos de arquitectura administrativa y ceremonial como las cercaduras y plataformas. Por último, los trabajos de Shimada (1994) en Pampa Grande, revelaron
patrones similares con áreas multifuncionales de residencia, talleres y depósitos en relación a grandes avenidas y callejones alrededor de Huaca Fortaleza.
El resultado de estas investigaciones es de suma importancia para el entendimiento de cómo los residentes Moche se organizaron en relación al manejo de recursos y de una economía de subsistencia y excedentes, de esta forma se puede comprender la estructura social de las grandes ciudades para finales del Intermedio Temprano e Inicios del Horizonte Medio (Uceda 2010b). Dado que nuestro estudio es una propuesta diacrónica que usa como variables la tecnología pesquera de los pobladores del sitio Pampa la Cruz durante la ocupación Virú y luego Moche, es importante hacer algunas definiciones sobre el tipo de asentamiento que fue Pampa la Cruz en relación, por ejemplo, al gran centro urbano de Huacas de Moche, dado que es evidente que en algún momento de la historia co-existieron y que posteriormente, la capital tomó control de Pampa la Cruz.
2.2.- Arqueología Doméstica
En nuestro estudio, es importante definir algunos conceptos básicos sobre arqueología doméstica para poder contextualizar nuestros resultados de investigacion en torno a la tecnología pesquera del sitio Pampa la Cruz desde una perspectiva diacrónica. Esto último porque queremos entender cómo desde la tecnología pesquera y la producción marina, podemos estudiar las dinámicas sociales y económicas de los pobladores de Pampa la Cruz durante la presencia Virú y Moche en su asentamiento. Por ello, partiremos por definir algunos conceptos básicos y luego desarrollar nuestra perspectiva de trabajo.
Enfatizando en las características anteriormente mencionadas nos preguntamos entonces:
¿En qué se diferencia una ciudad de una aldea? Siguiendo a Rowe (1963), para que un centro urbano sea considerado una ciudad deben existir residentes o especialistas, desarrollando actividades de manufactura, intercambio, servicios, administración; los asentamientos deben ser mayores a veinte viviendas o dos mil personas, sin presencia interna de agricultura. Para Trigger (2003) una ciudad es un asentamiento rodeado por un área rural, aldeas y centros administrativos, donde se desarrollan diversas funciones de servicio y cuentan con especialistas a tiempo completo. Uceda y Meneses (2015) concuerdan con ambos autores en que la mayor importancia para que un centro urbano sea considerado ciudad, es la presencia de especialistas que brinden servicios para los residentes y para la gente de diferentes partes del valle o región que la concurría.
Las aldeas o “pueblos” en cambio, son asentamientos urbanos en donde los residentes se dedican mayormente a actividades económicas como la caza, pesca, agricultura, recolección y pastoreo (Rowe 1963).
A pesar de estas perspectivas neoevolucionistas acerca de las aldeas, Cynthia Robin (2013) nos define en su enfoque acerca de vida cotidiana, que los grupos sociales no únicamente estaban ligados a realizar labores domésticas y productivas como lo sugieren anteriores autores, sino que además es entender cómo esta gente construye su mundo social mediante estas prácticas cotidianas e interacciones y en las que se pueden estudiar como los procesos se mantienen igual o cambian en el tiempo.
Con la llegada de la arqueología doméstica (household), el estudio de aldeas y pequeñas comunidades como lo fue Pampa la Cruz, cuenta ahora con una herramienta metodológica y teórica que permite la compresión de los procesos sociales al interior de las tan llamadas
“aldeas” y su relación con los grandes asentamientos urbanos.
Wilk y Rathje (1982) afirman que los hogares son el contexto en donde se realizan y articulan los procesos culturales, los cuales tienen distintos componentes como el social; que estudia el número y las relaciones de los miembros de ese hogar; el material, que estudia la vivienda y finalmente el conductual que se encarga de las actividades que allí se realizan. Además, los autores proponen cuatro categorías para la interacción familiar las cuales son:
producción, que es la actividad humana que produce recursos o incrementa su valor; la distribución, que es la manera de mover los recursos de productores a consumidores; la transmisión que es una forma especial de distribución en la que se transfiere roles, derechos, cargos y la reproducción que consiste en la crianza de los hijos. Es así como la arqueología doméstica examina una comunidad como una organismo más complejo y dinámico a comparación de otros modelos de sociedades estáticos y pasivos (Yaeger y Canuto 2000: 4)
2.3.- Antropología Marítima y el estudio de comunidades de pescadores prehispánicas
Otra herramienta y corriente teórica importante para el estudio de la organización de las comunidades, ya específicamente para la de pescadores es la antropología marina, ya que documenta las formas en la que el hombre se ha ido adaptando para sobrevivir a este ambiente desconocido que es el mar, creando herramientas no solo físicas, sino además un conjunto de normas, instituciones, lazos sociales y hasta eventos rituales en una actividad competitiva y peligrosa (Acheson 1981:307; Prieto 2015b).
Michael Moseley (1975), con su hipótesis de las Fundaciones Marítimas propone que la actividad pesquera, fue la principal causa de la aparición y fundación de la civilización costeña. Esto se debe, a que el excedente de este recurso, provocó un crecimiento demográfico y la permanencia estable de distintas comunidades consigo la aparición de diferentes ocupaciones creándose así los llamados especialistas, los cuales posteriormente se convirtieron en dirigentes y autoridades que levantaron grandes centros urbanos y edificios públicos.
A partir de dicha hipótesis, se originó una dicotomía sobre si realmente fueron los recursos marinos o la agricultura la causante de este salto evolutivo.
La corriente a favor, planteaba que la actividad especializada e intensiva de la pesca de anchoveta como el aprovechamiento de recursos marinos de manera permanente, fueron capaces y suficientes para generar excedentes y cubrir con necesidades alimenticias de las comunidades costeras, dándose así el inicio y desarrollo de sociedades complejas (Feldman 1980; Moseley 1975; Patterson 1971; Quilter 1981 en Quilter y Stocker 1983).
Por otro lado, Alan Osborn (1977) propone tres argumentos los cuales refutan esta teoría:
la baja productividad de recursos que ofrece el mar en relación a la terrestre; no existe beneficio en relación al grado de estrategias intensivas de subsistencia y mano de obra para la explotación de los recursos marinos con los bajos valores nutricionales que estos ofrecen y por último, los mamíferos marinos no pueden ser aprovechados durante gran parte del año y el intensivo consumo del mismo, conllevaría a una inestabilidad en la cadena trófica.
Wilson (1981) plantea que el evento climático denominado como “El Niño” no ha sido tomado en cuenta al momento por Moseley al plantear su hipótesis de las fundaciones marinas. El autor, sostiene que los cambios y variaciones climáticas afectan a la cadena trófica y la estabilidad de los recursos marinos haciendo insostenible la idea de que la abundancia y excedentes produjeron el salto a la civilización. Contrariamente, el autor propone la presencia de una economía de subsistencia mixta, siendo la agricultura base principal de la misma, específicamente en la adaptación y consumo temprano del maíz durante el Pre cerámico Tardío y el Periodo Inicial.
Del mismo modo, Parsons (1970) y Raymond (1981), sostienen que los recursos marinos eran insuficientes nutritivamente, además de ser inestables y poco abundantes a lo largo del año junto a una tecnología limitante para la época.
Hoy en día se conoce, que es gracias a una economía mixta y complementaria basada en la explotación de recursos marinos, la domesticación de las plantas, la agricultura, la recolección, la cacería y el intercambio e importación de productos de forma vertical y
horizontal, fueron en realidad las que sentaron las bases para el desarrollo y complejidad social durante el periodo pre cerámico Tardío (5000 a.p) (Moseley 2005; Quilter & Stocker 1983; Quilter 1991; Sandweiss 1996; 2009).
Pese a dicho consenso entre los distintos autores e investigaciones, aún existe un viejo paradigma avalado bajo el modelo teórico neo-evolucionista para definir el inicio de la civilización (Lanning 1967; Patterson 1971 Moseley 1975; Lumbreras 1972; Feldman 1980 y Shady 2008 en Prieto 2015a) apostando por punto de vista lineal en donde la existencia de autoridades y grupos de poder, aprovechándose de los excedentes alimenticios formaron centros urbanos con arquitectura monumental, los cuales eran características claves para teorizar sobre civilización.
Prieto (2019) bajo una perspectiva anti evolucionista nos indica de cuatro factoids - los cuales son hipótesis no confirmadas, utilizadas por diferentes investigadores y fortaleciéndose a través de décadas como si fueran verdad- en relación a la teoría de las Fundaciones Marítimas.
El primer factoid señala que la abundancia de la Anchoveta (Engraulis ringens) generó excedentes y el sustento clave para todo este efecto dominó explicado en líneas anteriores acerca del origen de la civilización. Para el autor esta especie no pudo ser aprovechada frecuentemente por ser una especie pelágica que habita en altamar, la falta de una tecnología especializada para tal, por ser una especie difícilmente de preservar y por ser parte de la cadena trófica como alimento para peces de primera categoría
Un segundo factoid acerca del algodón es que ofrece una visión de recurso esencial para la complejidad social, era controlado por una élite en centros ceremoniales dentro de los valles, como materia prima indispensable para la pesca. Prieto sugiere a través de excavaciones en el sitio Gramalote del periodo Inicial, que los pescadores no solo se dedicaban exclusivamente a la pesca sino que tenían acceso y cultivaban algodón próximos a los asentamientos.
El tercer factoid se desprende directamente del anterior y propone que los pescadores eran especialistas a tiempo completo, sin embargo los resultados en los sitios precerámicos de Quebrada de los Burros, Asia (Lavalle y Julién 2012; Engel 1936 en Prieto 2019) y durante el Periodo Incial en Gramalote (Prieto 2015a). Sugieren la existencia de pobladores desarrollando una economía mixta, basada en la pesca, recolección, caza, horticultura y cestería.
El último y cuarto factoid apunta a que las comunidades próximas al litoral, no tuvieron expresiones ideológicas propias. Prieto (2019) finaliza que para el caso de Gramalote los
edificios ceremoniales registrados, debieron funcionar como lugares de congregación en donde se debatían estrategias de pesca, realizaban rituales, culto a los ancestros, etc.
De esta manera, distintos enfoques teóricos han visto a las comunidades de pescadores desde una visión simplista y pasiva, de gente ligada exclusivamente a la producción de bienes de consumo y supervivencia; enfoque que con el tiempo y las nuevas corrientes arqueológicas como el postprocesualismo y neomarxismo se preocuparon además por los aspectos simbólicos que encierran su actuar diario y la relación con su medio.
2.4.- Antecedentes sobre tecnología de pesca prehispánica.
En la actualidad, son muy pocos los estudios que existen sobre la tecnología de pesca prehispánica. Siempre se menciona el uso de redes y anzuelos, sin embargo, hasta la actualidad no se ha estudiado detalladamente aspectos formales, funcionales y productivos en torno a estos materiales. Existen, no obstante, algunos trabajos pioneros que citaremos a continuación, los mismos que van a servir de guía para nuestro estudio.
Para el Periodo Inicial en Casma, Rosa Fung en sus excavaciones en las Aldas, realiza una tipología de los anzuelos recuperados siendo la gran mayoría elaborados con posibles Choromytilus chorus y uno de Mytilus magellanicus. Además, se describe a los anzuelos con asideros (cañas) rectos y más largos que el gancho, siendo estos últimos de forma ovalada y no redonda (Fung 1969). Es así que, la autora no solo establece una tipología, además examina a través de la tecnología y forma, las diferencias y posibles rutas de distribución con Ecuador, California y Chile, concluyendo que éstos debieron provenir del Sur.
Prieto (2015a) realiza excavaciones entre los años 2010 y 2014 en Gramalote, un asentamiento de pescadores del periodo Inicial situado en la parte norte baja del valle de Moche. El autor hace una revisión detallada de los implementos de pesca recuperados, como restos de embarcaciones, anzuelos, redes, pesas de piedras para líneas de pesca. Además, realiza un estudio de cuáles fueron los posibles artefactos utilizados en cada estación del año complementándolo con la dieta y los diferentes peces consumidos. Los resultados permitieron reconstruir la organización espacial, social, las unidades domésticas, economía de pesca y prácticas funerarias para Gramalote.
Por otro lado, Prieto (2015b) realiza un estudio preliminar de los implementos de pesca durante las excavaciones en Huaca 20, ubicado dentro del complejo Maranga para el periodo Lima Tardío y Terminal (Intermedio Temprano e inicios del Horizonte Medio). El autor analiza tecnológicamente los diferentes utensilios de pesca como anzuelos, pesas de redes y
cordeles además de los instrumentos utilizados para el procesamiento de las especies capturadas, observando las lascas como posibles cuchillos utilizados como descamadores y abridores de moluscos bivalvos. Así mismo, el análisis de restos ictiológicos determinó que los pobladores de Huaca 20, no consumían especies como tiburones y lenguados, siendo estos exclusivos de la élite como los registrados en Huaca Pucllana (Prieto 2014, 2015b).
Aldo Accinelli (2015) en su tesis “Comunidades de pescadores del Formativo en la Bahía de Paracas: una aproximación a sus estrategias de subsistencia a partir de sus redes de pesca”
realiza un estudio tecnológico de las redes de pesca de los sitios arqueológicos “Disco Verde y Karwa” mediante la medición de la cocada, el grosor del hilo, la forma y tipos de nudos para identificar el área de uso de dichas redes. Además, mediante un análisis de la cantidad de las mismas en cada estrato registrado ofrece la densidad de uso a lo largo de las diferentes ocupaciones. El autor concluye que, para el caso del material, tipo de torsión, nudo y perímetro promedio de la cocada, no varían a lo largo de la ocupación de mencionados sitios pero por lo contrario, existe una pesca más intensiva para el sitio de Karwa.
Para el Intermedio Tardío, Carlos Osores (2015) realiza una investigación sobre la economía doméstica de un grupo de pescadores en el sitio de Carrizales, ubicado en el valle bajo de Zaña. El autor aplica el enfoque teórico de la economía de las unidades domésticas para establecer el grado de autosuficiencia de dicho poblado, estudiando la función económica de cada unidad, a través de restos de cerámica, metales e instrumentos de pesca (ibid: 106).
Apoyado con datos etnohistóricos, etnográficos y arqueológicos, el autor describe parte de la tecnología pesquera como anzuelos, redes, embarcaciones y técnicas de almacenamiento como de depósito para el Intermedio Tardío. Si bien en Carrizales no se registraron redes ni restos de embarcaciones, la evidencia de anchovetas y sardinas demuestran que estas especies debieron ser capturadas con este tipo de implementos. Es así que los pobladores de Carrizales demostraron una autosuficiencia económica especializada e intermedia, realizando actividades de pesca e intercambiando estos productos con otros grupos de especialistas.
2.5.- Antecedentes de Pampa la Cruz
Francisco Iriarte Brenner (1965), realizó excavaciones de rescate mediante 70 pozos de prueba al sur del actual Club Huanchaco, sector denominado como “La Poza Baja” con el fin de liberar terrenos para su posterior habilitación urbana. Sin embargo, los resultados no
han sido publicados, solo existe un informe de campo y las fotografías tomadas en el marco de ese proyecto de investigación (Munemura 1989; Barr 1991; Campaña y Prieto 2013).
Durante el año 1969, dentro del marco del proyecto Chan Chan-Valle de Moche, Christopher Donnan y su equipo, llevaron a cabo excavaciones en tres sectores denominados como Zona A, próxima a la iglesia colonial de Huanchaco; Zona B ubicada al sur de la desembocadura del río Seco, en el área denominada como “Poza Alta” y “Poza Baja” y Zona C ubicada al sureste de la Zona A. En las excavaciones para la Zona B, el autor registra elementos arquitectónicos como muros de mampostería ordinaria de piedra, los cuales delimitaban áreas domésticas, así como diversas tumbas de fase estilística Moche IV (Donnan y Mackey 1978: 189).
En el año de 1982 Manuel Escobedo y Emilio Rubio, realizan excavaciones en la “parte baja” del sitio de Pampa la Cruz, como parte de un proyecto de rescate denominada como
“Lotización La Poza”. Los autores definen dos niveles de ocupación prehispánica. El primer nivel y el más temprano, está compuesto por diferentes conjuntos arquitectónicos domésticos densamente distribuidos y con abundante carga cultural, además de un cementerio Moche IV. El segundo nivel y más tardío lo define la presencia de un cementerio Chimú y un periodo de abandono y desocupación. (Escobedo y Rubio 1982).
Durante 1986 Enma Castillo Soto elabora el Proyecto de Investigación "Investigaciones Arqueológicas en Pampa la Cruz de la Concepción, Huanchaco”. En sus investigaciones, la autora nombra tres estructuras para Pampa la Cruz. La primera ubicada sobre la terraza marina, al este del Club Huanchaco, la segunda estructura ubicada al noreste de la primera y la tercera estructura ubicada contiguo y al este de la estructura 2. A partir de sus observaciones de los perfiles de tres pozos de huaqueo en la estructura 2, la autora plantea que en dicho sector, existió una constante ocupación durante los periodos Formativos con Salinar e Intermedio Temprano con Moche gracias a la evidencia material recuperada como fragmentos de cerámica típicos de cada sociedad anteriormente mencionada. (Castillo 1986).
En el mismo año, Barr y otros (1986) realizaron excavaciones en el marco de sus prácticas pre-profesionales de la Universidad Nacional de Trujillo en el “Montículo 1”, ubicado encima de la terraza marina o sector denominado también como “Poza Alta”. Cada uno de ellos, excavó un pozo de cateo de 2m2., describiendo que dicha estructura se trata de dos o tres plataformas superpuestas hechas a partir de mampostería de piedra y unidas con argamasa de barro. Los elementos culturales asociados como fragmentos finos de cerámica, entierros y restos orgánicos de origen marino los llevó a concluir que se tuvo una función
ceremonial con una secuencia ocupacional ubicando a la cultura Salinar como la más temprana, seguido de Virú y por último una escasa presencia Moche.
Durante el año de 1989, se realizaron excavaciones en la Poza Alta a cargo de los arqueólogosCarlos Deza Medina y Segundo Vásquez Sánchez en el marco de un convenio con la Universidad Nacional de Trujillo, el Instituto Nacional de Cultura y la Municipalidad Distrital de Huanchaco para realizar un proyecto de rescate arqueológico. En dicho proyecto asistieron practicantes de arqueología los cuales realizaron siete pozos de cateo, abordando diferentes problemáticas presentadas a continuación:
Jorge Centurión (1989) aborda el tema de arquitectura en Pampa la Cruz, definiendo diferentes tipos espacios para usos diversos. Por la extensión del sitio, la orientación de sus muros, la densidad demográfica, el autor concluye que Pampa la Cruz fue un sitio con características urbanas de menor tamaño pero que junto a Cerro Oreja y Cruz Blanca representarían los tres centros con mayor número de población para los sitios Gallinazo anteriores a la ocupación y expansión del estado Moche.
De la misma manera, Mendoza y otros (1989) mediante pozos de exploración ejecutan su proyecto de investigación denominado como “Análisis de la Cerámica Gallinazo de Pampa la Cruz”. En el, estudian las formas de los fragmentos de los cuales concluyen que existen dos fases de ocupación doméstica Gallinazo. La fase I y más temprana, estaría representada por fragmentos Incisos y Negativos Gallinazo asociados a cerámica con decoración Blanco sobre Rojo de filiación Salinar, evidenciando una convivencia entre ambos grupos sociales.
Para la fase II y más tardía se definen fragmentos con decoración incisa, aplicaciones modeladas de formas zoomorfas y antropomorfas con la ausencia de cerámica Salinar. Los autores concluyen que Pampa la Cruz fue un asentamiento anterior a Moche.
Fanny Rodríguez y Juan Yarlequé (1989) realizan un estudio general de la dieta de los pobladores de Pampa la Cruz durante la ocupación Virú, evidenciando distintas especies de peces como “lorna” (Sciaena calaensis), “suco” (Paralonchorus peruanus), “corvina”
(Cilus gilberti), “lisa” (Mugil cephalus), “chita” (Anisotremus scapularis), “tollo”
(Mustelus mento), “jurel” (Trachurus picturatus murphyi), “mojarrilla” (Stellifer minor) y “trambollo” (Labrisomus philippii). Además, registran algunos instrumentos de pesca como hundidores de piedra y un anzuelo con dos pequeñas pesas de metal. Los autores concluyen que este asentamiento probablemente fue una colonia Virú con un solo fin, que es la de afianzar su expansión territorial y la de proveer a la capital Virú de productos marinos.
En el marco del mismo Proyecto de Rescate, los estudiantes de arqueología Pilar Sanchez y Marisa Tinta (1989) a través de excavaciones en pozos de cateo desarrollan el informe de prácticas denominado “Patrón de enterramiento de la Cultura Gallinazo en Pampa la Cruz- Valle de Moche”. Los autores excavan la unidad QA-38, en un área de 6x2.5m2, registrando un entierro con dos individuos con el cuerpo extendido y orientación sur-norte y una tumba intrusiva construida en un espacio rectangular con mampostería de piedra ordinaria y argamasa de barro, asociado a vasijas y fragmentos de cerámica de filiación Gallinazo, concluyendo que existió un patrón funerario con una posición extendida y orientados de sur a norte, patrón que inicia a partir del epiformativo y concluye en el Intermedio Temprano.
Seguidamente, Rosa Munemura (1989) durante las excavaciones en distintos pozos de cateo en Pampa la Cruz, presenta diversas conclusiones, acotando que dicho sitio, correspondería a una “Colonia Gallinazo” dedicada a la explotación de los recursos marinos; el material utilizado para la construcción de sus ambiente responden a factores climáticos de adaptación y medio geográfico; los diferentes tipos de arquitectura doméstica y no doméstica, refleja una clara diferenciación social; existieron dos fases para la cerámica Gallinazo, presentándose la técnica del Castillo Inciso durante toda la ocupación, diferenciándose de la segunda fase por poseer motivos con las incisiones más profundas, además de complejos y geométricos. Del mismo modo para esta fase, las formas como ollas y jarras se vuelven más frecuentes. El autor, además hace referencia a la tecnología y utensilios de pesca registrados, señalando la evidencia de pesas de piedra, anzuelos y pesas de cobre.
Posteriormente, Genaro Barr (1991) presenta a la Escuela de Arqueología de la Universidad Nacional de Trujillo, el Proyecto de Investigación para optar el título profesional denominado como "Secuencia Estratigráfica y Cultural de Pampa la Cruz, Huanchaco valle de Moche. El autor, pretende conocer si las culturas Salinar yVirú Gallinazo constituyen una continuidad ocupacional o una coexistencia en un primer momento entre ambas sociedades y posteriormente una única ocupación Gallinazo, proponiendo como hipótesis la existencia de dos momentos de ocupación diferentes cronológicamente, pero consecutivos, siendo Salinar más temprano que Virú-Gallinazo.
Del mismo modo, Jorge Sachún (1992) presenta el proyecto de Investigación denominado como: "Secuencia y Arquitectura Prehispánica en Pampa la Cruz, Huanchaco valle de Moche", para optar el título de licenciado en Arqueología. Mediante sus excavaciones en las unidades UA-27, UA-28, UA-29, UA-34 y UA-35, el autor propone que para la ocupación Gallinazo, la organización espacial se complejiza en relación con la ocupación Salinar,
notándose un incremento y desarrollo social. El cual, llega a su fin con la expansión Moche en Pampa la Cruz.
En el 2002, Máximo Paredes en su proyecto de investigación Arqueológico “Implicancias Medio Ambientales para la ocupación Salinar en el sitio La Poza Alta, Huanchaco, valle de Moche”. Propone realizar dos cateos para registrar los estratos naturales e identificar la presencia de un fenómeno El niño (ENSO), el cual fue la causa del establecimiento Salinar en Huanchaco por su ubicación estratégica frente a estos eventos (Paredes 2002 en Prieto 2004).
Para el 2003, Emilio Rubio presenta el Proyecto de Investigación Arqueológico "Práctica Funeraria del Formativo Superior en Pampa la Cruz, Huanchaco, valle de Moche” El autor concluye que para este sitio, el término “patrón” no debería ser usado, pues no hay evidencia significativa que lo avale siendo el término “práctica” el más indicado ( Rubio en Prieto 2004).
En año siguiente, Gabriel Prieto (2004), presenta el Proyecto de Investigación Arqueológico denominado como “La Poza de Huanchaco: Una Aldea Estratégica de Pescadores durante el Período Moche IV y su relación con el poder centralista de las Huacas del Sol y de La Luna”.
El autor, propone como hipótesis que “Pampa la Cruz” o denominada también como “La Poza” fue una aldea periférica de pescadores que durante el 650 al 850 d.C funcionó como abastecedora de recursos primarios para la capital Moche valle adentro, la cual mantuvo cierta independencia con la misma y otras aldeas pero que, sin embargo, estuvo sometida a las exigencias y necesidades del estado manteniendo una relación asimétrica entre prestigio y favores a cambio de productos primarios (Prieto 2004).
2.6.- Antecedentes etnográficos de pescadores artesanales.
En esta investigación, el estudio de los datos etnográficos es fundamental en tanto y en cuanto aún contamos con una comunidad de pescadores que usa tecnología similar a la que se empleó en tiempos prehispánicos. Bajo esta perspectiva, en varias oportunidades, Prieto ha llamado la atención de hacer un estudio exhaustivo de la tecnología de pesca de los pescadores de Huanchaco actual así como sus patrones de explotación de recursos marinos (Prieto 2009, 2013, 2015). Por ello, una revisión relevante de los datos etnográficos disponibles, así como la incorporación de nuevos estudios hechos por el autor de esta tesis
(ver abajo), son cruciales con fines de interpretación y análisis de resultados en los materiales arqueológicos a estudiar.
John Gillin (1947) realiza un estudio antropológico y etnográfico muy completo para las comunidades asentadas en el valle de Moche. El autor señala que hacia la década de 1940 la economía básica y de subsistencia en el valle de Moche era la agricultura a menor escala complementada por la pesca artesanal que también servían para generar ingresos por medio del intercambio; comercio que para los pescadores era ejercido en los mercados por sus esposas y mujeres de la comunidad. Además nos comenta y describe los implementos de pesca que utiliza el pescador en épocas de verano como el “cahuan”, el “chinchorro”, la
“atarraya”, la “saca” y el “espinel” además de cómo se manufacturaba una balsa de totora.
Es interesante la tecnología descrita para la saca o trampa de cangrejos que consiste en un marco cuadrado de cañas atadas en las esquinas con una pesa de piedra, en donde se estira una red debajo del marco la cual contiene el cebo que puede ser entrañas de bonito, de otros peces e hígado de vaca en donde el cangrejo al utilizar sus pinzas, queda atrapado en la red.
En la parte superior del marco se ubican cuatro cordeles amarrados a cada esquina que se unen para formar uno solo cordel llamado “rabiza” que se sostiene utilizando las manos.
Próximo al extremo superior se ubican los flotadores de calabaza. (Gillin 1947:35-36)
Fernando Cueto y otros (1982) en el marco de sus prácticas pre-profesionales presentan datos acerca de la pesca artesanal y manifestaciones culturales de Huanchaco. Los autores señalan tres sectores para esta región de pesca , siendo el sector I en Huanchaquito, sector II dividido en sub-sectores como “Hueso”,”Mogote”, “Kivisiche”,”La Poza” y “Huancarute” y el sector III como “La Curva”, “Suchimán”, “Buque Varado”, ”Nueve”, “Palito” y “Tres Palos”. Por otro lado, señalan la pesca en “caballito de totora” desde su manufactura, su descripción y los implementos que cada pescador lleva en él como son las trampas de cangrejo “sacas”, lastres, bolsas, tirante, cabo, flotadores y boyas y se describen los tipos de redes como corvineras y liseras. Además los autores señalan la pesca en orilla, efectuada por pescadores cuyas edades fluctúan entre los 60 y 80 años, se diferencia de la pesca en balsa de totora los cuales deben gozar de buena salud y juventud y finalmente la recolección de fauna marina en el cual mujeres, niños y hombres entran al mar en marea baja con canastas y “calcales”
para recolectar algas marinas como el “mococho”, cangrejos y diversos moluscos.
Richard Schaedel (1988) realiza estudio de las descripciones y fuentes fotográficas tomadas por Heinrich Bruning entre 1886 y 1925 con el fin de reconstruir y determinar la forma de vida , tecnologías y costumbres de los pueblos Tallanes- Muchik de la costa norte del Perú.
Dentro de dichos aspectos culturales la pesca fue de suma importancia para la economía de la costa. El autor señala que para los valles como Lambayeque, la pesca en agua dulce fue más productiva que en otros valles del sur como Moche y pudieron proveerse de especies de peces como bragre life,chauelo,panzón entre otros además de cangrejos y camarones. De acuerdo con las técnicas, para las especies de mar se utilizaron redes como el chinchorro, atarraya, espinel y el empleo del huaraqueo que consistía en un plomo en forma de pez con un anzuelo decorado con plumas y trapos el cual se tiraba desde un barco para capturar peces como la corvina y el robalo. Bruning menciona también sobre el “kolyek”, pozo en la arena para el almacenamiento de la anchoveta salada y desecada en tiempos de abundancia y el proceso de cambio entre la pesca artesanal a la industrial en los años de 1920 para las playas de Eten, Santa Rosa y San José, describiendo de esta manera la elaboración del caballito de totora y balsas de vela.
Gabriel Prieto (2009) nos ofrece diversos datos etnográficos acerca de la población de Huanchaco como el rol de la mujer al momento de intercambiar productos marinos y liderar la economía familiar que hasta los inicios del siglo XX mantenían aún formas tradicionales de intercambio en donde los productos era diariamente transportados frescos a la ciudad de Trujillo. Siguiendo con actividades realizadas por la mujer, “marisquear” de orilla es otra labor importante en Huanchaco, niñas desde 9 a 10 años se preparaban a esta tarea con ayuda de otras mujeres, aprovechando la marea baja o “seca” tanto de día o de noche de acuerdo a la estación, estas mujeres extraían cangrejos (Platyxanthus orbignyi), langostas, caracoles, estrellas de mar y algas marinas como el “mococho” (Gigartina chamissoi).
Finalmente, el autor nos da a entender que los pescadores de Huanchaco no eran ajenos a la agricultura ya que hasta la actualidad se siembra la totora que sirve para armar las balsas de pesca y viviendas suponiendo que dichos pobladores conocen y conocían cuándo y cómo sembrar sin limitarse a tareas netamente marinas.
El mismo autor, (Prieto 2013) expone datos sobre las costumbres familiares, estrategias tradicionales de pesca y estacionalidad productiva en diferentes caletas de pescadores ubicadas desde el norte chico con puerto Huacho hasta Lambayeque con la Caleta San José.
Además, da a conocer tres grupos en relación con el tipo de emplazamiento de estas comunidades ya sea en playas arenosas y amplias en el norte protegidas por un macizo rocoso al sur y asentamientos los cuales han aprovechado las bahías y la geografía natural generalmente ubicadas en el valle del Santa. El autor explica que para que una comunidad marina pueda subsistir necesita de la presencia de playas protegidas, fuentes de agua dulce,
fuentes de sal para el procesamiento y conservación de los recursos y zonas cultivables como un complemento a sus actividades.
Otro trabajo importante sobre los aspectos etnográficos de Huanchaco es ofrecido por Prieto (2016) quien presenta datos etnográficos sobre la manufactura, uso y el contexto social de las balsas de totora en la costa norte, especialmente en Huanchaco. El autor, explica el proceso desde la siembra de la totora en las pozas artificiales hundidas o “wachaques” en el sector de Suchiman al norte del balneario, en relación con los meses de sembrío, cosecha y cuidado. Posteriormente explica la constante fabricación de una balsa cada mes debido al deterioro con el contacto al agua, utilizando nueva totora y dos tipos de soguillas, formando bastones madres e hijos que luego se unen, creando dos mitades perfectamente simétricas donde finalmente se amarran. Finalmente expone el proceso de aprendizaje desde los 5 ,8, 10 y 15 años que es la edad en donde pescan por sí mismos.
2.7.- Antecedentes etnohistóricos de pesca.
El empleo de los datos etnohistóricos es importante al momento de contrastar cómo una herramienta de alcance medio entre información etnográfica en relación a las similudes o diferencias que existieron en el pasado, especificamente para sociedades cuya economia fue la actividad pesquera. De esta manera, nos brinda una información confiable de los procesos históricos en cuestión.
Maria Rostworowski (1977) a través de la investigación de documentos del siglo XVI como:
las probanzas, títulos de encomiendas, tasas, visitas, etc. Aporta valiosa información acerca de los pescadores y mercaderes de la colonia. Según el famoso documento “Aviso”, la población del curacazgo de Chincha contaba con treinta mil tributarios, entre ellos diez mil pescadores. Según este documento los pescadores vivían a lo largo de una larga calle y se dedicaban únicamente a la pesca y al intercambio con la sierra salando y secando sus productos, y cuando no pescaban bebían y bailaban. Por otro lado, al no poseer tierras eran excusados de acudir a la mita y recoger las cosechas centrándose exclusivamente a la pesca en sus parcialidades compartiendo una misma lengua llamada “la pescadora”.
Alberto Flores (1981) realiza un estudio de la pesca y los pescadores de la Costa Central en el siglo XVIII, a través de diversas fuentes de información, mencionando que la pesca estaba exclusivamente ligada a los indígenas; mientras que los españoles y mestizos no realizaban este tipo de actividad. A inicios del siglo XVIII la expansión agrícola azucarera y de tierras de cultivo provocó el desplazamiento de grandes comunidades al litoral, como el caso de
los pobladores Santiago de Surco que migraron a la caleta de Chorrillos, convirtiéndose de agricultores a pescadores. Para Nuestra Señora de la Asunción de Chilca, Huacho y Végueta la situación fue distinta, dicha localidad predominaba la población indígena dedicada la pesca siendo su lejanía y aislamiento lo que limitaba la visita de funcionarios y administradores coloniales, así además de iglesias y curas.
Siguiendo al autor, el crecimiento de la población en el siglo XVIII provocó que las comunidades pesqueras formaran límites territoriales y separación de playas. Es decir, cada comunidad tenía su zona de pesca y no podían realizarla en otras playas. La pesca fue un recurso muy importante para la economía de la costa central, sustentaba la agricultura por medio de la anchoveta como abono natural para los campos de cultivo, por otro lado, las salinas cercanas a las caletas como en Huacho y Chilca permitían la salazón del pescado y el comercio a mayores distancias. Por último, el autor concluye que la pesca no fue la actividad económica predominante como lo fue la agricultura, sino que significó un modo de refugio para muchos indígenas para no pagar tributos, mezclarse racialmente, juntarse con españoles y evitar la dura vida en las haciendas.
Joel Rabinowitz (1992) informa sobre la existencia de una lengua pescadora, o un dialecto utilizado por este grupo social y económico, gracias a las notas recopiladas por distintos colonos españoles pre y post a las reducciones Toledanas. Las primeras fuentes fueron obtenidas por Fray Reginaldo Lizárraga 1555 y 1560, en su corta estadía en el valle de Chicama y en la Crónica Moralizada de Fray Antonio de Calancha establecido en el pueblo de Guadalupe. Las otras fuentes usadas por este autor son la Visita de Toribio Alfonso de Mogrovejo y un memorándum anónimo. En todas estas fuentes se confirma la presencia de un tercer dialecto aparte del Muchic y Quingnam españolizada como pescadora, cuya distribución iba desde los valles de Virú hasta Lambayeque y era de uso exclusivo de esta clase socioeconómica y exclusivo de especialistas dedicados a la pesca, además de que era difícil de hablar y aprender.
Susan Ramírez (1995) realiza una transcripción de un manuscrito de 1565 en la que contiene importante información acerca de la organización prehispánica del valle de Chicama, en torno al manejo de las tierras agrícolas, a la relación entre pescadores y agricultores y el contacto español.
El manuscrito revela la jerarquía y disputas entre distintas autoridades tanto de pescadores de Malabrigo conocidos con los nombres de Mynchonamo y Guaman Pinco contra el cacique principal de Chicama alrededor de 1530. Por otro lado, nos revela los lazos de