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CRITERIOS DE CALIDAD PARA LOS PLANES NACIONALES DE ADAPTACIÓN DE LA SALUD

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CRITERIOS DE CALIDAD PARA LOS PLANES

NACIONALES DE ADAPTACIÓN DE LA SALUD

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Criterios de calidad para los planes nacionales de adaptación de la salud [Quality criteria for health national adaptation plans]

ISBN 978-92-4-002717-6 (versión electrónica) ISBN 978-92-4-002718-3 (versión impresa)

© Organización Mundial de la Salud 2021

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Forma de cita propuesta. Criterios de calidad para los planes nacionales de adaptación de la salud [Quality criteria for health national adaptation plans]. Ginebra: Organización Mundial de la Salud; 2021.

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ÍNDICE

AGRADECIMIENTOS iv

ACRÓNIMOS Y ABREVIATURAS v

RESUMEN EJECUTIVO vi

INTRODUCCIÓN 1

Antecedentes 1

Proceso para crear una salud resiliente al clima 2

Propósito y público objetivo de las orientaciones 5

Principios rectores 5

CRITERIOS DE CALIDAD DE LOS PLANES NACIONALES DE

ADAPTACIÓN DE LA SALUD 7

1 LIDERAZGO Y ENTORNO PROPICIO 8

1.1 Elaboración del PNAS liderada por el Ministerio de Salud 8

1.2 Respaldo/aprobación del gobierno 9

1.3 Participación activa del sector sanitario en el proceso de formulación y ejecución del PNAD 11 1.4 Planificación y programación sanitarias fundamentadas en el clima 13

2 COORDINACIÓN INTERSECTORIAL Y COHERENCIA DE

LAS POLÍTICAS 15

2.1 Coordinación y sinergia con los sectores determinantes de la salud 15

3 COBERTURA INTEGRAL DE LOS RIESGOS SANITARIOS

SENSIBLES AL CLIMA 17

3.1 PNAS con base empírica 17

3.2 Cobertura integral de los riesgos sanitarios sensibles al clima y dependientes del contexto 18 3.3 Priorización de los riesgos sanitarios sensibles al clima 19

4 COBERTURA INTEGRAL DE LAS OPCIONES Y MEDIDAS DE

ADAPTACIÓN 20

4.1 Opciones de adaptación exhaustivas para hacer frente a los riesgos

sanitarios sensibles al clima 20

4.2 Medidas de adaptación diseñadas y planteadas teniendo en cuenta los factores de

vulnerabilidad 20

4.3 Priorización de las medidas de adaptación de la salud 21

5 DOTACIÓN DE RECURSOS 24

5.1 Estimación de los recursos necesarios para ejecutar el PNAS 24

5.2 Estrategia de movilización de recursos 24

6 SEGUIMIENTO, EVALUACIÓN Y PRESENTACIÓN DE INFORMES 26

6.1 Plan de seguimiento, evaluación y presentación de informes del PNAS 26

6.2 Mecanismo para actualizar periódicamente el PNAS 28

REFERENCIAS 29

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iv Criterios de calidad para los planes nacionales de adaptación de la salud

AGRADECIMIENTOS

El presente documento de orientación, que establece criterios de calidad para planificar la adaptación de la salud, es fruto de la labor y las contribuciones de varios expertos dentro y fuera de la Organización Mundial de la Salud (OMS). También se nutre de los aprendizajes obtenidos al ayudar a los países en las iniciativas encaminadas a desarrollar los componentes de salud de los planes nacionales de adaptación.

La OMS quiere trasladar su agradecimiento a Salud Canadá, a Noruega y al Departamento de Desarrollo Internacional del Reino Unido por su apoyo financiero y técnico en la elaboración de estas orientaciones.

Los autores y editores principales del informe son Amy Savage, Elena Villalobos Prats y Diarmid Campbell- Lendrum, del Departamento de Medio Ambiente, Cambio Climático y Salud (ECH) de la OMS.

La OMS agradece las aportaciones de los siguientes autores y revisores, sin cuyas inestimables contribuciones este documento no sería posible: Itsnaeni Abbas (oficina de la OMS en Indonesia), Julie Amoroso-Garbin (CMNUCC), Borko Bajic (Instituto de Salud Pública de Montenegro), Hamed Bakir (Oficina Regional de la OMS para el Mediterráneo Oriental), Peter Berry (Salud Canadá), Mina Brajovic (oficina de la OMS en Montenegro), Kristie Ebi (Universidad de Washington), Jonathan Drewry (Organización Panamericana de la Salud (OPS)), Nasir Hassan (Oficina Regional de la OMS para el Pacífico Occidental), Inge Heim (Academia Croata de Ciencias Médicas), Antoinette Kaic-Rak (oficina de la OMS en Croacia), Vladimir Kendrovski (Oficina Regional de la OMS para Europa), Saori Kitabatake (oficina de la OMS en Fiji), Waltaji Terfa Kutane (oficina de la OMS en Mozambique), Kelera Oli (oficina de la OMS en Fiji), Guy Mbayo (Oficina Regional de la OMS para África), Maylin Meincke (consultor independiente), Raja Ram Pote Shrestha (oficina de la OMS en Nepal), Deryck Ramkhelawan (Ministerio de Salud de Granada), Malala Ranarison (oficina de la OMS en Madagascar).

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ACRÓNIMOS Y ABREVIATURAS

CDN contribuciones determinadas a nivel nacional

CMNUCC Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático COP Conferencia de las Partes

FMAM Fondo para el Medio Ambiente Mundial FVC Fondo Verde para el Clima

GEI gases de efecto invernadero

GEPMA Grupo de Expertos para los Países Menos Adelantados GIZ Deutsche Gesellschaft für Internationale Zusammenarbeit

LGBTQI personas lesbianas, gais, bisexuales, transgénero, queer e intersexuales ODS Objetivos de Desarrollo Sostenible

OMS Organización Mundial de la Salud PANA Plan de Acción Nacional de Adaptación PMA países menos adelantados

PNAD Plan Nacional de Adaptación

PNAS Plan Nacional de Adaptación de la Salud

VyA evaluación de la vulnerabilidad y la adaptación en relación con el cambio climático y la salud

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vi Criterios de calidad para los planes nacionales de adaptación de la salud

RESUMEN EJECUTIVO

El Acuerdo de París sobre el Cambio Climático, suscrito en la 21ª sesión de la Conferencia de las Partes (COP21) en 2015, se basa en la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC). Su aplicación es fundamental para proteger la salud de las personas de todo el mundo.

El Acuerdo exhorta a los países a aumentar los esfuerzos de mitigación para evitar un aumento de la temperatura mundial de más de 2 °C (e incluso limitar dicho aumento a 1,5 °C), así como a adoptar medidas de adaptación, a fin de prestar ayuda a los países más vulnerables a las repercusiones del cambio climático antropógeno, muchos de los cuales han contribuido muy poco a las emisiones mundiales (1).

La CMNUCC ha puesto en marcha iniciativas para ayudar a los países a afrontar los retos del cambio climático, como el proceso de formulación y ejecución de los planes nacionales de adaptación (PNAD) y los mecanismos de financiación para hacer frente al cambio climático. El artículo 7 del Acuerdo de París obliga a los Estados a tomar medidas en materia de adaptación, de tal forma que los PNAD devienen fundamentales a la hora de cumplir los objetivos fijados en dicho Acuerdo. El párrafo 9 establece que

«cada Parte deberá, cuando sea el caso, emprender procesos de planificación de la adaptación y adoptar medidas, como la formulación o mejora de los planes, políticas y/o contribuciones pertinentes» (2). El proceso de formulación y ejecución de los PNAD tiene por objeto cubrir las necesidades de planificación de la adaptación a medio y largo plazo en los países menos adelantados (PMA) y otros países en desarrollo para aumentar la resiliencia al cambio climático en todos sectores pertinentes (3).

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define el Plan Nacional de Adaptación de la Salud (PNAS) como un plan elaborado por el Ministerio de Salud de un país como parte del proceso del PNAD. El desarrollo del PNAS es fundamental para dar prioridad a las medidas encaminadas a abordar las repercusiones del cambio climático sobre la salud en todos los niveles de planificación y para incluir los asuntos sanitarios en las agendas nacionales e internacionales sobre el cambio climático, sin olvidar que las medidas de mitigación y adaptación conllevan beneficios indirectos a la salud para otros sectores. Además, de esta forma se consigue promover y facilitar una planificación coordinada e inclusiva del cambio climático y la salud en los diferentes niveles de gobierno y en todos los sectores determinantes de la salud implicados y mejorar el acceso a la financiación para hacer frente al cambio climático por parte del sector sanitario.

El PNAS establece medidas para crear una salud pública y unos sistemas de salud resilientes al cambio climático que puedan anticiparse, adaptarse y transformarse a las condiciones climáticas cambiantes, con miras a proteger la salud de la población y lidiar mejor con las amenazas para la salud.

La OMS ha publicado orientaciones para elaborar el PNAS (4), en las que se describen los principios y conceptos fundamentales del proceso nacional de adaptación de la salud, los elementos más importantes de la adaptación de la salud al cambio climático y los pasos para elaborar dicho plan. Las orientaciones sobre el PNAS de la OMS concuerdan con las directrices técnicas para formular y aplicar los planes nacionales de adaptación elaboradas por el grupo de expertos de los PMA (GEPMA) (5). Además, la OMS elaboró el Marco operacional para el desarrollo de sistemas de salud resilientes al clima (6), cuyo objetivo es orientar a los países a la hora de adoptar un enfoque sistemático e integral para lidiar con las repercusiones sanitarias del cambio climático. Se recomienda optar por un enfoque flexible, adaptado a los contextos nacionales, e impulsado y controlado por los países. El PNAS debe basarse en los mejores datos científicos disponibles y cubrir de forma exhaustiva los principales riesgos sanitarios sensibles al clima, amén de proponer medidas para reforzar la resiliencia en la esfera de la salud (6). Asimismo, debe incluir un plan de ejecución factible que establezca plazos específicos y asigne funciones y responsabilidades para cada medida de adaptación, así como un plan de seguimiento y evaluación que permita revisar y actualizar el PNAS periódicamente. Tanto el proceso como el plan definitivo deben aprovechar al máximo las sinergias entre los sectores, en especial los sectores determinantes de la salud, y promover la colaboración y la cooperación intersectorial en favor de la salud.

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El diseño, desarrollo y ejecución de los PNAS puede entrañar retos para los países. El presente documento complementa las orientaciones sobre el PNAS y ofrece un apoyo adicional para formular y elaborar un PNAS de calidad que pueda adaptarse a los contextos específicos de cada país.

Los criterios incluidos en este documento reflejan las lecciones aprendidas por la OMS desde 2012, en su labor de apoyo a los países en la elaboración de los PNAS como parte del proceso de formulación y ejecución de los PNAD. Tras examinar los PNAS existentes y la documentación conexa y consultar con los principales expertos, se identificaron algunos de los elementos fundamentales para elaborar un PNAS de calidad, que constituyen la base para los criterios de calidad propuestos.

Dichos criterios de calidad abarcan seis áreas temáticas:

1. Liderazgo y entorno propicio

2. Coordinación intersectorial y coherencia de las políticas 3. Cobertura integral de los riesgos sanitarios sensibles al clima 4. Cobertura integral de las opciones y medidas de adaptación 5. Dotación de recursos

6. Seguimiento, evaluación y presentación de informes

Los criterios propuestos no tienen carácter prescriptivo y deben adaptarse al contexto dinámico de cada país, a las condiciones climáticas inciertas y cambiantes y a los nuevos conocimientos y tecnologías que vayan surgiendo. En el documento se exponen estudios de casos de varios países para ilustrar las aplicaciones prácticas de dichos criterios con ejemplos concretos.

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INTRODUCCIÓN

ANTECEDENTES

El cambio climático repercute en la salud de forma directa (con lesiones y muertes derivadas de fenómenos meteorológicos extremos) e indirecta (con el aumento de la propagación de enfermedades transmitidas por vectores, la malnutrición y los problemas de salud mental), y socava los determinantes sociales y medioambientales de la salud, como el aire limpio, el agua potable, la seguridad alimentaria y nutricional y el refugio seguro. En la figura 1 se aportan ejemplos de los riesgos sanitarios sensibles al clima, las vías de exposición y los factores de vulnerabilidad. Según las estimaciones más conservadoras de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el cambio climático se cobrará entre 2030 y 2050 unas 250 000 muertes adicionales al año, derivadas de la malnutrición, el paludismo, la diarrea y el estrés calórico. Los efectos del cambio climático ya acarrean una gran carga para los sistemas sanitarios, lo que resulta especialmente problemático en los países y las comunidades que no cuentan con infraestructuras sanitarias sólidas.

A medida que aumenten las temperaturas, se prevé que la presión sobre los sistemas sanitarios se intensifique todavía más.

Figura 1. Principales riesgos para la salud relacionados con el cambio climático

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2 Criterios de calidad para los planes nacionales de adaptación de la salud

Habida cuenta de que el cambio climático pone en peligro los progresos realizados en las últimas décadas en materia de salud y desarrollo, actuar a tiempo es esencial para que no se agraven todavía más los riesgos que entraña el cambio climático para la salud en el futuro. En muchos países, el proceso de desarrollo podría detenerse o incluso revertirse. Afrontar las consecuencias del cambio climático para la salud es fundamental para la agenda mundial de desarrollo y la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Además, avanzar en la consecución de dichos objetivos contribuirá a aumentar la resiliencia de los sistemas de salud. El ODS 2 (hambre cero), 3 (salud y bienestar), 6 (agua limpia y saneamiento), 7 (energía asequible y no contaminante), 11 (ciudades y comunidades sostenibles) y 13 (acción por el clima) guardan una relación directa con el cambio climático y la acción sanitaria. Ahora bien, las consecuencias del cambio climático para la salud inciden de alguna forma en casi todos los ODS.

Por ende, resulta fundamental que el sector sanitario participe activamente en las agendas nacionales e internacionales sobre el cambio climático y en la planificación de los procesos de adaptación nacionales.

En 1992, los países adoptaron la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) y se creó la Secretaría de la CMNUCC para respaldar la respuesta mundial al cambio climático.

Como parte de esta respuesta, en la 16ª sesión de la Conferencia de las Partes (COP16; decisión 1/CP.16) se instituyó el proceso de formulación y ejecución de los planes nacionales de adaptación (PNAD) (7). El proceso de formulación y ejecución de los PNAD facilita la evaluación de las vulnerabilidades climáticas y la integración del cambio climático en la planificación nacional, además de mejorar la adaptación, especialmente en los países menos adelantados (PMA) y otros países en desarrollo (8).

Los dos objetivos del proceso de formulación y ejecución de los PNAD son los siguientes:

«a) Reducir la vulnerabilidad frente a los efectos del cambio climático, creando capacidad de adaptación y resiliencia;

(b) Facilitar la integración de la adaptación al cambio climático, de una forma coherente, en las políticas, los programas y actividades relevantes, tanto nuevas como existentes, en procesos y estrategias de planificación del desarrollo concretos, en todos los sectores relevantes y a diferentes niveles según sea necesario (9).

En el marco de la CMNUCC se han establecido varios mecanismos de apoyo técnico y financiero para la formulación de los PNAD (8), entre ellos: el grupo de expertos de los PMA (GEPMA) (10), el Comité de Adaptación (11) y varios mecanismos de financiación para hacer frente al cambio climático, como el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM ) (12)1 y el Fondo Verde para el Clima (FVC) (13). En 2012, el GEPMA elaboró unas directrices para el proceso del PNAD, que incluían orientaciones técnicas sobre la elaboración de los PNAD (5), para ayudar a las Partes y a las organizaciones que las respalden en materia de adaptación.

1 Mediante el Fondo para los Países Menos Adelantados y el Fondo Especial para el Cambio Climático.

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PROCESO PARA CREAR UNA SALUD RESILIENTE AL CLIMA

Recuadro 1. Definiciones

En las presentes orientaciones, estas tres expresiones similares e interrelacionadas se definen de la siguiente manera:

Plan Nacional de Adaptación de la Salud (PNAS): se trata de un plan dirigido por el Ministerio de Salud que forma parte del proceso del Plan Nacional de Adaptación (PNAD). El término PNAS se refiere al propio plan o al documento.

Proceso del PNAD: incluye las actividades relacionadas con la elaboración del PNAS (documento), incluida la «evaluación de la vulnerabilidad y la adaptación en relación con el cambio climático y la salud», la ejecución del plan, el seguimiento y la evaluación de sus productos, resultados y repercusiones, así como la aplicación de todo lo aprendido a las actualizaciones periódicas del plan.

Proceso de creación de una salud resiliente al clima: incluye todas las actividades relacionadas con la creación de una salud resiliente al clima, tales como la evaluación de las consecuencias del cambio climático para la salud y los beneficios indirectos para la salud de las medidas de mitigación, la planificación del cambio climático y la salud, la financiación, la ejecución de las intervenciones sobre cambio climático y salud y el seguimiento de los avances (figura 2). Dichas actividades pueden integrarse en el proceso general de cambio climático nacional, como las contribuciones determinadas a nivel nacional (CDN) y el PNAS.

Tanto el proceso del PNAS como el propio PNAS contribuyen al proceso general de creación de resiliencia climática en el sector sanitario.

Figura 2. Proceso para crear una salud resiliente al clima

La OMS lleva más de 12 años prestando ayuda a los países para forjar sistemas sanitarios resilientes al clima, con la planificación de la adaptación que ello comporta. En 2012, el programa de cambio climático y salud se amplió para incluir un apoyo específico a los países a la hora de incorporar el componente de la salud en el proceso de formulación y ejecución de los PNAD. La OMS colabora con los ministerios de salud en muchos aspectos del proceso de desarrollo de una salud resiliente al clima, como la evaluación de la vulnerabilidad y la adaptación en relación con el cambio climático y la salud (en adelante, «VyA») y la elaboración del PNAS como parte del proceso del PNAD. En los casos en los que el sector de la salud haya avanzado más en la planificación de la adaptación que el proceso nacional, el PNAS puede elaborarse antes de finalizar el PNAD. La OMS presta un apoyo constante al proceso del PNAS mediante talleres, sesiones formativas y otras actividades de capacitación a escala mundial, regional y nacional.

Los criterios de calidad de los PNAS se integrarán en el conjunto de servicios de apoyo a los países para la elaboración de los PNAS.

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4 Criterios de calidad para los planes nacionales de adaptación de la salud

Entre los objetivos del PNAS cabe destacar los siguientes:

‚ Representar al sector sanitario en el proceso del PNAD;

‚ Dar prioridad a las consecuencias del cambio climático para la salud en todos los niveles de la planificación;

‚ Incluir la salud en las agendas nacionales e internacionales sobre el cambio climático;

‚ Mejorar el acceso a la financiación para hacer frente al cambio climático por parte del sector sanitario;

‚ Promover y facilitar la planificación coordinada e inclusiva del cambio climático y la salud entre las partes interesadas del ámbito de la salud, a diferentes niveles de gobierno y en todos los sectores determinantes de la salud, y

‚ Crear un sistema sanitario resiliente al clima que pueda anticiparse, adaptarse y transformarse ante los cambios climáticos, a fin de proteger la salud de la población y lidiar mejor con otras amenazas para la salud.

Con el objetivo de ayudar a los países en la elaboración de un PNAS, la OMS ha elaborado unas orientaciones técnicas para proteger la salud frente al cambio climático mediante la planificación de la adaptación de la salud (orientaciones sobre el PNAS) (4). Las orientaciones sobre el PNAS se ajustan a las directrices técnicas elaboradas por el GEPMA (5) para apoyar a los países menos desarrollados y los países en desarrollo en la planificación nacional de la adaptación. Esta coherencia permite incorporar el PNAS en el PNAD con eficacia. Habida cuenta de las condiciones cambiantes, la aceleración del cambio climático y las incertidumbres inherentes al proceso, la elaboración del PNAS es necesariamente un proceso continuo.

Entre los retos a los que deben hacer frente los países para elaborar y ejecutar el PNAS destacan los siguientes:

‚ La falta de conciencia y comprensión de las consecuencias del cambio climático para la salud, tanto en el Ministerio de Salud como en otros sectores determinantes de la salud.

‚ La escasa representación del sector sanitario en el proceso de cambio climático en general y de adaptación en particular (por ejemplo, el PANA). De hecho, aunque varios países han elaborado planes o estrategias en materia de cambio climático y la salud, en muchos casos dichas iniciativas no han quedado bien integradas en el proceso nacional de cambio climático.

‚ La poca representación del Ministerio de Salud en el proceso de formulación y ejecución del PNAD.

‚ La ausencia de base empírica que sirva de base para la elaboración del PNAS.

‚ El hecho de que no se tienen en cuenta todos los riesgos sanitarios sensibles al clima.

‚ Las disparidades entre los riesgos sanitarios sensibles al clima prioritarios y las acciones de adaptación incluidas en los PNAD/PNAS.

‚ La ausencia de medidas de adaptación exhaustivas para crear un sistema sanitario resiliente al clima.

‚ La falta de planificación de los recursos en la ejecución de los PNAS, por ejemplo la falta de una estrategia para movilizar los fondos necesarios.

El contenido técnico más importante para fundamentar el proceso de creación de un sistema de salud resiliente al clima se resume en el Marco operacional para el desarrollo de sistemas de salud resilientes al clima (en adelante, «el marco operacional de la OMS») (6) (véase la figura 3), y resulta especialmente relevante para formular y ejecutar planes integrales y sistemáticos en materia de adaptación de la salud (como los PNAS). Aunque el marco operacional de la OMS está dirigido principalmente al sistema sanitario con miras a aumentar su resiliencia, también incluye medidas que afectan a otros sectores determinantes de la salud (por ejemplo, agua, saneamiento e higiene o agricultura y seguridad alimentaria).

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Figura 3. Marco operacional para el desarrollo de sistemas de salud resilientes al clima

PROPÓSITO Y PÚBLICO OBJETIVO DE LAS ORIENTACIONES

Las presentes orientaciones incluyen ejemplos de buenas prácticas en la elaboración de los PNAS. Dichos ejemplos se han recabado gracias a la experiencia adquirida por la OMS, que desde 2012 presta apoyo a los países en la elaboración y ejecución de los PNAS y los ayuda a solventar las dificultades que puedan surgir durante el proceso. Tras examinar los PNAS existentes y la documentación conexa y consultar con los principales expertos, se identificaron algunos de los elementos fundamentales para elaborar un PNAS de calidad, que constituyen la base para los criterios de calidad propuestos. Dichos criterios aportan más detalles sobre el proceso y el documento del PNAS, a fin de ayudar a los países a elaborar un plan exhaustivo, factible y ejecutable. Las experiencias de los países que han emprendido el proceso y han elaborado un PNAS o empezado a aplicarlo constituyen una buena base de aprendizaje e intercambio;

por ello se han añadido estudios de casos de varios países para ilustrar los criterios propuestos. Los criterios también pretenden orientar a los países para que establezcan un proceso del PNAS iterativo y a largo plazo. Los criterios propuestos no tienen carácter prescriptivo y deben adaptarse al contexto dinámico de cada país, a las condiciones climáticas inciertas y cambiantes y a los nuevos conocimientos y tecnologías que vayan surgiendo

El público destinatario de estas orientaciones es el personal de los Ministerios de Salud o de los departamentos nacionales equivalentes que se encarguen de la elaboración y ejecución del PNAS en cada país. Los destinatarios secundarios son los organismos que contribuyan a los procesos del PNAS y del PNAD en otros sectores, los organismos no gubernamentales, los donantes bilaterales, los funcionarios de la OMS y de otras organizaciones y organismos técnicos de las Naciones Unidas. El propósito de los presentes criterios no es evaluar los PNAS existentes, sino guiar a los profesionales e instarles a aumentar el nivel de exigencia en la planificación de la adaptación sanitaria.

Aplicación de un enfoque de los sistemas de salud basado en la resiliencia 13

3.6 Diez elementos para desarrollar la resiliencia al clima

Con miras a proporcionar una respuesta sanitaria integral al cambio climático, las instancias decisorias del ámbito sanitario deben examinar todas las funciones que se han de fortalecer para aumentar la resiliencia al clima.

A partir de los elementos básicos del sector sanitario, y teniendo en cuenta los mandatos mundiales y regionales vigentes, el marco operacional desarrolla 10 componentes que, en su conjunto, constituyen un enfoque para integrar la resiliencia al clima en los sistemas de salud existentes. Estos sistemas pueden proporcionar la estructura para un plan de adaptación que incluya la asignación de funciones y responsabilidades, así como los recursos humanos y financieros.

FIGURA 3: Diez componente del marco operacional de la OMS para desarrollar la resiliencia de los sistemas de salud al clima, y las principales conexiones con los elementos básicos de los sistemas de salud

R E S I L I E N C I A A L C L IM A

Elementos básicos de los sistemas de salud

Sistemas de información sanitaria Prestación

de servicios Financiación

Liderazgo y gobernanza

Productos médicos y tecnologías

sanitarias esenciales

Personal sanitario

SALUD E INVESTIGACIÓN

CLIMATOGICA INFRAESTRUCTURA,

TECNOLOGÍAS Y PRO

DUCTOS PARA MEJORAR LA RESILIENCIA AL CLIMA GESTIÓ

N DE LOS DETER

MINANTES AMBIEN

TALES DE LA SALUD PROG

RAM AS SAN

ITARIO S INFO

RMADO S POR E

L CLIM A

DE EM ERGENCIAS Y GESTIÓN PREPARACIÓN

VIGILANCIA INTEGRADA DE

RIESGOS Y ALERTA TEMPRAN

A LA AD

APTA CIÓN LA C APAC

IDAD Y VULN ERAB

ILIDAD

,

EVALUA CIÓN

DE LA SANITA

RIO PERSONAL GOBERNANZA

LIDERAZGO Y

DE LA SALUD FINANCIACIÓN

CLIMA Y

10 components to build climate resilient health systems

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6 Criterios de calidad para los planes nacionales de adaptación de la salud

PRINCIPIOS RECTORES

Los elementos y pasos del proceso de formulación y ejecución del PNAD y el PNAS se rigen por un conjunto de principios rectores, establecidos en las directrices técnicas del GEPMA de la CMNUCC (5) y adoptados en las orientaciones sobre el PNAS (4). A continuación se consignan dichos principios, puesto que constituyen la base de los criterios propuestos y deben tenerse en cuenta a la hora de aplicar las presentes orientaciones:

‚ El proceso está impulsado por los países y es responsabilidad de estos.

‚ La planificación con base empírica garantiza que planificación de la adaptación de la salud se base en los mejores datos científicos disponibles. Cualquier plan de adaptación deberá aspirar a reforzar la obtención y disponibilidad de datos, ampliar la información y reducir las lagunas de conocimiento, y constituir la base para las correspondientes políticas.

‚ Es necesario partir de los esfuerzos que ya existen para adaptar la salud al cambio climático y evaluar la situación y la puesta en práctica de políticas y programas de ámbito local o nacional.

‚ La programación sanitaria fundamentada en el clima integra la adaptación de la salud al cambio climático en las estrategias, procesos y sistemas de seguimiento nacionales de planificación sanitaria.

‚ Adoptar un enfoque no prescriptivo, flexible y dependiente del contexto en la adaptación de la salud al cambio climático evitará duplicar esfuerzos. Las circunstancias nacionales y la información y experiencia disponibles sobre la salud y el cambio climático determinarán el alcance, los mecanismos institucionales y los recursos necesarios para poner en práctica el PNAS.

‚ La cooperación y coordinación intersectoriales potencian las sinergias entre sectores, principalmente en el caso de los sectores determinantes para la salud como la alimentación, el agua, la energía y la vivienda. Esto exige desarrollar indicadores de salud relevantes en los sistemas de seguimiento de la adaptación en dichos sectores, que aseguren que las consideraciones de salud se integren en la correspondiente planificación de la adaptación a fin de evitar una adaptación inadecuada.

‚ La integración con el proceso de formulación y ejecución del PNAD garantiza que el plan de adaptación de la salud contribuya al PNAD general y se coordine con este.

‚ El aprendizaje iterativo promueve un proceso iterativo para la adaptación de la salud al cambio climático que dé lugar a planes vinculados a plazos concretos que se revisen y actualicen periódicamente.

‚ El intercambio de conocimientos y la creación de capacidad promueve la colaboración entre países y armoniza los enfoques de adaptación en el ámbito subregional, a la vez que refuerza la capacidad nacional respecto al cambio climático y la salud, que es fundamental para la elaboración y ejecución del PNAS.

‚ Es preciso maximizar las sinergias entre programas con otros programas multilaterales como el Marco de Sendái y los ODS.

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CRITERIOS DE CALIDAD DE LOS PLANES NACIONALES DE ADAPTACIÓN DE LA SALUD

Los criterios de calidad del PNAS abarcan seis áreas temáticas:

1. Liderazgo y entorno propicio

2. Coordinación intersectorial y coherencia de las políticas 3. Cobertura integral de los riesgos sanitarios sensibles al clima 4. Cobertura integral de las opciones y medidas de adaptación 5. Dotación de recursos

6. Seguimiento, evaluación y presentación de informes.

Cuadro 1. Resumen de los criterios de calidad del PNAS Criterios

SECCIÓN 1: LIDERAZGO Y ENTORNO PROPICIO 1.1 Elaboración del PNAS liderada por el Ministerio de Salud 1.2 Respaldo/aprobación del gobierno

1.3 Participación activa del sector sanitario en el proceso de formulación y ejecución del PNAD 1.4 Planificación y programación sanitarias fundamentadas en el clima

SECCIÓN 2: COORDINACIÓN INTERSECTORIAL Y COHERENCIA DE LAS POLÍTICAS 2.1 Coordinación y sinergia con los sectores determinantes de la salud

SECCIÓN 3: COBERTURA INTEGRAL DE LOS RIESGOS SANITARIOS SENSIBLES AL CLIMA 3.1 PNAS con base empírica

3.2 Cobertura integral de los riesgos sanitarios sensibles al clima y dependientes del contexto 3.3 Priorización de los riesgos sanitarios sensibles al clima

SECCIÓN 4: COBERTURA INTEGRAL DE LAS OPCIONES Y MEDIDAS DE ADAPTACIÓN 4.1 Opciones de adaptación exhaustivas para hacer frente a los riesgos sanitarios sensibles al clima 4.2 Medidas de adaptación diseñadas y planteadas teniendo en cuenta los factores de vulnerabilidad 4.3 Priorización de las medidas de adaptación de la salud

SECCIÓN 5: DOTACIÓN DE RECURSOS

5.1 Estimación de los recursos necesarios para ejecutar el PNAS 5.2 Estrategia de movilización de recursos

SECCIÓN 6: SEGUIMIENTO, EVALUACIÓN Y PRESENTACIÓN DE INFORMES 6.1 Plan de seguimiento, evaluación y presentación de informes del PNAS 6.2 Mecanismo para actualizar periódicamente el PNAS

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8 Criterios de calidad para los planes nacionales de adaptación de la salud

1 LIDERAZGO Y ENTORNO PROPICIO

1.1 ELABORACIÓN DEL PNAS LIDERADA POR EL MINISTERIO DE SALUD

El liderazgo del Ministerio de Salud (o del ministerio o departamento equivalente de cada país) a la hora de reconocer y dar prioridad al cambio climático como un problema de salud fundamental reviste una importancia capital para el proceso del PNAS, la elaboración del plan y su ejecución continua. Para sentar unas bases sólidas y planificar la adaptación de la salud de forma eficaz es preciso contar con un mandato ministerial claro en la elaboración, la coordinación, la ejecución, el seguimiento y la evaluación del PNAS, con funciones y responsabilidades claramente delimitadas y con la dotación de los recursos humanos y financieros adecuados. Por ejemplo, se puede designar un coordinador o una unidad de cambio climático y salud dentro del ministerio para tomar la iniciativa en el proceso del PNAS y coordinar a las partes interesadas, evaluar las consecuencias del cambio climático para la salud, elaborar el documento, ejecutar el plan, hacer un seguimiento, presentar informes, actualizarlo periódicamente, etc.

El liderazgo del Ministerio de Salud no solo aporta la experiencia sectorial necesaria para fundamentar el PNAS, sino que también garantiza que el sector sanitario haga suyas las respuestas en materia de cambio climático y salud. El liderazgo y el compromiso del sector sanitario resultan fundamentales para garantizar la ejecución efectiva del PNAS. Incorporar o integrar el cambio climático en los planes periódicos de desarrollo del sector de la salud y en la programación sanitaria es una forma de demostrar dicho liderazgo.

Además, la función de liderazgo requiere la coordinación con el equipo nacional de cambio climático y la participación continua en los acuerdos de coordinación del PNAD. También pasa por colaborar con los sectores determinantes de la salud para garantizar que los programas pertinentes (de salud urbana, agua, saneamiento e higiene, alimentación, energía, etc.) protejan y promuevan adecuadamente la salud.

Para ello puede instaurarse un mecanismo de coordinación intersectorial específico, como un grupo de trabajo sectorial o un grupo de asesoramiento técnico sobre el PNAD.

El compromiso del Ministerio de Salud con el cambio climático y la salud no se limita a la elaboración y ejecución del PNAS. De hecho, en algunos países el proceso del PNAS puede devenir un catalizador que siente una base sólida para un proceso de creación de resiliencia climática de mayor calado. Se recomienda mantener la implicación y el compromiso del Ministerio de Salud para garantizar que se siga dando prioridad en todo momento al sector de la salud en la agenda nacional sobre el cambio climático y para ejecutar el PNAS con eficacia.

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Recuadro 2. Liderazgo del Ministerio de Salud en Nepal

Nepal no contribuye de forma significativa a las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero (GEI), puesto que apenas representa el 0,027% de las emisiones globales de GEI y el 0,4% de la población mundial (14). El territorio de Nepal comprende zonas ecológicas muy diversas, desde las tierras bajas de la región de Terai hasta las cumbres más altas del mundo, por lo que el país resulta especialmente vulnerable a los efectos del cambio climático. Las catástrofes naturales provocadas por el cambio climático (inundaciones y desprendimientos de tierra, deshielo de glaciares, agotamiento de fuentes de agua, etc.) son habituales en Nepal y tienen repercusiones directas e indirectas en la salud pública. A consecuencia del cambio climático, los vectores del paludismo, el kala-azar, el dengue y la encefalitis japonesa, que antes se limitaban a las regiones bajas, han llegado ahora a las regiones montañosas (por encima de los 2000 m). Por todo ello, el Gobierno de Nepal elaboró el plan de acción nacional de adaptación (PANA) en 2010 y promulgó la Política de Cambio Climático en 2011. No obstante, la Política de Cambio Climático no acometía adecuadamente los problemas sanitarios. Si bien las cuestiones relacionadas con el cambio climático quedaban reflejadas en algunos documentos de política sanitaria, era preciso adoptar un enfoque sistemático para atajar de manera integral el problema.

El Ministerio de Salud de Nepal decidió actuar de forma proactiva, ya que se percató de la importancia que la adaptación de la salud al cambio climático tenía para el país. El Ministerio de Medio Ambiente, como coordinador de los asuntos referentes al cambio climático, era el que se ocupaba de las tareas preparatorias para la elaboración del PNAD. El Ministerio de Salud, consciente de la relevancia del componente de la salud del PNAD para hacer frente a las consecuencias del cambio climático para la salud, tomó la iniciativa y empezó a elaborar el PNAS antes de que se iniciara el proceso de formulación y ejecución del PNAD. Se creó un grupo de trabajo técnico multisectorial para asegurar una coordinación estrecha con el Ministerio de Medio Ambiente. El plazo de ejecución del PNAS recomendado es de cinco años, para facilitar la integración en el proceso de formulación y ejecución del PNAD.

Con arreglo a los principios rectores de la CMNUCC, el primer paso del proceso de planificación de la adaptación de la salud fue recabar los mejores datos científicos disponibles y llevar a cabo una evaluación de la vulnerabilidad y la adaptación en relación con el cambio climático. La orientación general corrió a cargo del grupo de trabajo técnico dependiente del Ministerio de Salud, que solicitó aportaciones de varios sectores, con una composición formada por representantes de diversos organismos sanitarios y otras partes interesadas, en ámbitos como el medio ambiente, el abastecimiento de agua, la meteorología, la energía, el mundo académico y muchos otros.

El Ministerio de Salud de Nepal aprobó el PNAS (2017-2021) el 23 de diciembre de 2016. Se creó una unidad específica dentro del Ministerio de Salud para gestionar la coordinación general de la aplicación del PNAS y su integración en el proceso de formulación y ejecución del PNAD. Las funciones y responsabilidades asociadas quedaron reflejadas en el plan de acción. Lo que propició la elaboración del PNAS fue, en este caso, el fuerte liderazgo del Ministerio de Salud, respaldado por la OMS, y la consulta activa con el Ministerio de Medio Ambiente y con otras partes interesadas. La ejecución del PNAS está en curso, y ya se ha iniciado el proceso para garantizar que se integre en el PNAD. El Ministerio de Medio Ambiente está avanzando en la elaboración del PNAD con el apoyo continuo del sector sanitario. En Nepal, el proceso de elaboración del PNAS ha tenido lugar en un entorno propicio y ha sentado las bases para garantizar que las consecuencias del cambio climático para la salud tengan prioridad en el país.

1.2 RESPALDO/APROBACIÓN DEL GOBIERNO

El respaldo ministerial del PNAS también es importante, puesto que formalizarlo avala el compromiso de abordar las consecuencias del cambio climático para la salud a escala nacional. En algunos casos, el Ministerio de Salud lidera políticamente el desarrollo del PNAS. Sin embargo, como quien formula el documento del PNAS es una parte externa, es importante que tanto el Ministerio de Salud como el organismo que lidere el proceso del PNAD lo respalden formalmente, para garantizar una responsabilización adecuada y una ejecución eficaz.

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10 Criterios de calidad para los planes nacionales de adaptación de la salud

Recuadro 3. Elaboración de un plan nacional de cambio climático y salud e integración de dicho plan en el PNAD: Experiencia y lecciones aprendidas de Fiji

Fiji es un pequeño Estado insular en desarrollo situado en el Océano Pacífico Sur, cuya población, de aproximadamente 900 000 habitantes, es vulnerable a los efectos del cambio climático. Antes de que se estableciera el proceso para formular y ejecutar el PNAD, el sector sanitario de Fiji se percató de que los riesgos para la salud revestían una prioridad crítica. En 2016 se elaboró un «plan de acción» estratégico sobre cambio climático y salud para apoyar la visión del sector sanitario y lograr una «población sana en Fiji» ante las incertidumbres del cambio climático. El plan de acción establece medidas de adaptación para prevenir y combatir los riesgos sanitarios actuales y futuros que entraña el cambio climático. El comité directivo de cambio climático y salud, presidido por el Secretario Permanente del Ministerio de Salud y Servicios Médicos, también destacó la necesidad de un plan de salida para el proyecto global en Fiji (15), ejecutado de 2010 a 2014, para garantizar la sostenibilidad de los esfuerzos encaminados a crear sistemas de salud resistentes al clima en Fiji.

El Comité Ejecutivo Nacional de Salud del Ministerio de Salud aprobó la elaboración del plan de acción. En él participaron diversas partes interesadas: organizaciones gubernamentales (como la división de cambio climático del Ministerio de Asuntos Exteriores  – que pasó a ser del Ministerio de Economía en 2017 – , el Ministerio de Educación y el Departamento de Medio Ambiente y Servicios Meteorológicos de Fiji), así como universidades, organizaciones no gubernamentales nacionales y organizaciones regionales. El plan de acción pretende mejorar la misión y la visión del Ministerio de Salud conforme a los seis elementos básicos de los sistemas de salud y los diez componentes del marco operacional de la OMS, y se basa en los compromisos internacionales de Fiji (como el Acuerdo de París y la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible (16)). Fiji es muy vulnerable a los fenómenos meteorológicos extremos (como las inundaciones y los ciclones tropicales), por lo que el plan también promueve la aplicación del plan de acción nacional para la gestión de emergencias y desastres sanitarios.

El proceso de Fiji para formular y ejecutar el PNAD empezó en 2017, cuando se estableció el marco para el PNAD de Fiji. Posteriormente, en 2018, una División de Cambio Climático y Cooperación Internacional del Ministerio de Economía coordinada interministerialmente se encargó de formular «el PNAD de Fiji: un camino hacia la resiliencia al cambio climático». El proceso de formulación y ejecución del PNAD incluyó una serie de talleres nacionales de consulta con múltiples partes interesadas y entrevistas a informantes clave, con expertos, organizaciones regionales y la sociedad civil nacional. Como el plan de acción sobre la salud se elaboró antes de que se iniciara el proceso de formulación y ejecución del PNAD, la implicación del sector sanitario contaba con una base sólida. Uno de los 14 grupos de trabajo técnicos con múltiples partes interesadas que se crearon para la elaboración del PNAD se centró en la salud. Cada sección realizó un balance exhaustivo de las políticas existentes en su sector y un ejercicio de asignación de prioridades. En la sección sobre la salud, muchas de las medidas de adaptación se tomaron del plan de acción existente y de los demás documentos relevantes, como la evaluación de la vulnerabilidad al cambio climático realizada por el Banco Mundial. El PNAD incluye una sección sobre salud en las prioridades sectoriales de adaptación, junto con referencias a la salud en otros sectores como la seguridad alimentaria y nutricional y las infraestructuras (figura 4). El gran trabajo del sector sanitario en lo tocante al cambio climático y a la salud sentó una base sólida y contribuyó de forma significativa al PNAD general.

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Figura 4. PNAD de Fiji: Áreas de enfoque sectorial: sectores concretos que deben adaptarse para hacer frente a los riesgos relacionados con el medio ambiente y el cambio climático

Descripción Resultado

Componente sectorial

Seguridad alimentaria y nutricional

Mejora la capacidad de anticipar y reducir los riesgos relacionados con el medio ambiente y el cambio climático y de garantizar una producción alimentaria sostenible.

Mejora los sistemas e infraestructuras para gestionar los efectos negativos provocados por el cambio climático y la variabilidad del clima en el futuro.

Reduce la vulnerabilidad de los principales activos, las infraestructuras y los núcleos de población, sentando las bases para el crecimiento.

Ayuda a garantizar que se cumpla la vida útil de las inversiones y reduce los riesgos relacionados con el medio ambiente y el cambio climático.

Promueve el mantenimiento de la biodiversidad y el entorno natural y de los servicios prestados.

Transformación y reorientación del sistema agrícola para conseguir una producción de alimentos que no socave los recursos.

Servicios médicos y sanitarios resilientes que puedan adaptarse a futuros acontecimientos medioambientales y climáticos.

Infraestructuras resilientes que puedan funcionar en condiciones futuras y satisfacer las necesidades futuras.

Infraestructuras resilientes que puedan funcionar en condiciones futuras y satisfacer las necesidades futuras.

Fomenta las iniciativas para proteger, mantener y restaurar el capital natural que sustenta la sociedad y el crecimiento económico.

Salud

Asentamientos humanos

Infraestructuras

Biodiversidad y medio ambiente natural

1.3 PARTICIPACIÓN ACTIVA DEL SECTOR SANITARIO EN EL PROCESO DE FORMULACIÓN Y EJECUCIÓN DEL PNAD

El compromiso activo del sector sanitario con la agenda nacional de cambio climático, incluido el proceso de formulación y ejecución del PNAD, es fundamental para dar prioridad a la salud y al cambio climático en el plano nacional, promover las sinergias intersectoriales y aumentar las oportunidades de acceso a la financiación para hacer frente al cambio climático por parte del sector de la salud (figura 5). El PNAS no es un documento independiente, sino que constituye el componente de la salud del PNAD (5). En función del contexto de cada país, capacitar a los responsables de formular políticas en materia de cambio climático y salud puede ser útil para garantizar que el sector sanitario abogue por la salud en la agenda sobre el cambio climático. Si el sector sanitario está adelantado respecto al proceso de formulación y ejecución del PNAD, se sugiere incluir a los representantes nacionales sobre cambio climático en el proceso del PNAS para conseguir una inclusión eficaz del PNAS en el PNAD definitivo. De esta forma surgen oportunidades para que el sector sanitario asuma un papel de liderazgo y aproveche ese impulso para impulsar la planificación de la adaptación en otros sectores y a escala nacional.

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12 Criterios de calidad para los planes nacionales de adaptación de la salud

Figura 5. Integración de la coordinación del PNAS en el proceso de formulación y ejecución del PNAD y de planificación sanitaria existente

Fuente: (4)

Recuadro 4. Creación de un entorno propicio para el desarrollo del PNAS en Indonesia Indonesia es uno de los países del mundo más vulnerables a los efectos

del cambio climático; la variabilidad del clima y el cambio climático siguen socavando la salud pública del país. En la región, se han producido aumentos de la temperatura del aire de hasta 1,250 C. El cambio climático y la variabilidad del clima están empeorando los riesgos y resultados sanitarios, incluidas las enfermedades transmitidas por vectores (como el paludismo y el dengue) y las enfermedades transmitidas por el agua y relacionadas con el agua (como el cólera y las enfermedades diarreicas).

En el caso de los riesgos sanitarios que guardan una relación menos directa con el clima (por ejemplo, la seguridad alimentaria y nutricional y las enfermedades no transmisibles), también es necesario mejorar el seguimiento y la evaluación a escala nacional para mitigar el impacto previsto del cambio climático y la variabilidad del clima.

El gobierno indonesio ha demostrado una fuerte voluntad política para responder al cambio climático mundial. Desde la década de 1990, el país ha contribuido activamente a los esfuerzos globales para combatir el cambio climático, como la ratificación del Acuerdo de París a través de la Ley 16/2016. A escala nacional, Indonesia asumió la necesidad de realizar esfuerzos de adaptación y la plasmó en el Plan de Acción Nacional de Adaptación al Cambio Climático de 2014.

El gobierno indonesio, a través del Ministerio de Medio Ambiente y Silvicultura, elaboró las Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (CDN) en 2016, que se están actualizando para 2020-2030.

Niveles operacionales de los sectores determinantes de la salud

(ejemplos) Niveles operacionales en el campo de la salud

(ejemplos)

Proceso general del PNAD

Coordinación con el componente de salud del PNAD (PNAS)

Sistemas

sanitarios Agua,

saneamiento e higiene Infraestructuras

Agricultura/

seguridad alimentaria Transporte Salud

medioambiental Control de las

enfermedades transmisibles

Preparación ante emergencias

sanitarias Enfermedades no

transmisibles y nutrición

Otros planes de adaptación de los sectores sensibles al clima

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La elaboración y actualización de las CDN contó con la participación de múltiples partes interesadas, lideradas por el Ministerio de Medio Ambiente y Silvicultura, y se sincronizó con el plan nacional de desarrollo a medio plazo Rencana Pembangunan Jangka Menengah Nasional (RPJMN) 2020-2024. Siguiendo los dictados del CDN, que incluyen la adaptación de la salud, el PNAS tiene como objetivo aumentar la concienciación sobre los riesgos para la salud que entraña el cambio climático. El PNAS incluye 10 estrategias: (i) abogar por las medidas de adaptación del sector sanitario en el plano nacional y dirigir la aplicación de las medidas de adaptación en el plano provincial y de distrito/ciudad; (ii) localizar las poblaciones y regiones vulnerables;

(iii) forjar alianzas para conseguir un sistema de salud resiliente; (iv) crear un sistema de alerta anticipada para el cambio climático y la salud; (v) promover la adaptación de la salud basada en la comunidad; (vi) integrar el cambio climático en el programa nacional de prevención y control de enfermedades; (vii) mejorar el sistema de vigilancia y seguimiento; (viii) capacitar al personal sanitario; (ix) contar con instalaciones de salud e infraestructuras sanitarias resistentes al cambio climático; y (x) fortalecer el marco político sobre el cambio climático y la adaptación de la salud.

La elaboración del PNAS fue posible gracias a la colaboración multisectorial, con la participación del Ministerio de Medio Ambiente y Silvicultura; el Ministerio de Planificación del Desarrollo Nacional de la República de Indonesia; la Junta Nacional de Gestión de Desastres de Indonesia, la Agencia de Meteorología, Climatología y Geofísica, el mundo académico y los expertos en cambio climático. La implicación activa del Ministerio de Planificación del Desarrollo Nacional en la elaboración del PNAS permitió la sincronización del PNAS y del PNAD. El PNAD también se está actualizando para alinearlo con la RPJMN 2020-2024 y las CDN 2020-2030.

Estas estrategias guiarán a Indonesia durante los próximos 10 años y ayudarán al sector sanitario a adaptarse al cambio climático y a preservar la salud de la población en el futuro.

1.4 PLANIFICACIÓN Y PROGRAMACIÓN SANITARIAS FUNDAMENTADAS EN EL CLIMA

Si las consideraciones sobre el cambio climático se integran en la planificación sanitaria nacional vigente, en lugar de erigirse como un proceso independiente (véase la figura 5 en la página 12), es más probable conseguir una mayor aceptación y sostenibilidad de las medidas. El cambio climático y la variabilidad del clima agravarán la carga actual de enfermedades sensibles al clima y otros problemas de salud pública que ya sufren los países. En la mayoría de los casos, ya hay en marcha programas nacionales de salud pública para reducir la carga de dichas enfermedades y problemas (por ejemplo, la lucha contra el paludismo, la salud maternoinfantil, la nutrición, el agua y el saneamiento), que pueden mejorarse con la integración de consideraciones sobre variabilidad y cambio climáticos.

Además, el cambio climático (y los fenómenos meteorológicos extremos que comporta) conlleva riesgos para los sistemas sanitarios, así como para el funcionamiento y las infraestructuras de los establecimientos de salud. La resiliencia climática y la sostenibilidad medioambiental de los establecimientos de salud pueden integrarse en los procesos y programas de planificación sanitaria. El marco operacional de la OMS (6) y las orientaciones de la OMS sobre establecimientos de salud resistentes al clima y ambientalmente sostenibles (17) son herramientas útiles para mejorar la resiliencia de los sistemas de salud y el funcionamiento de los establecimientos de salud ante el cambio climático.

En las etapas iniciales, el PNAS constituye una herramienta muy útil para integrar el cambio climático en la esfera de la salud hasta que toda la programación sanitaria se fundamente en el clima. Cada país deberá definir su proceso para integrar la adaptación al cambio climático y las posibles medidas de mitigación en los programas específicos de salud pública y en los planes de desarrollo del sector sanitario.

La aplicación de estrategias y medidas para aumentar la resiliencia y la sostenibilidad medioambiental general a través de dichos programas tendrá lugar a varios niveles, en función del contexto del país y de los acuerdos institucionales.

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14 Criterios de calidad para los planes nacionales de adaptación de la salud

Recuadro 5. Programación sanitaria fundamentada en el clima en Jordania

Jordania tiene un clima mediterráneo, con veranos cálidos y secos e inviernos fríos y lluviosos. Como consecuencia del cambio climático, se prevé que suban las temperaturas y aumente la incidencia de olas de calor y sequías. La escasez de recursos hídricos también podría verse agravada por el cambio climático, lo que supondría una menor disponibilidad de agua dulce para los sectores municipal y agrícola. Las tormentas de arena y de polvo están aumentando en frecuencia, duración e intensidad. Entre los riesgos sanitarios relacionados con el cambio climático destacan las enfermedades respiratorias, las enfermedades transmitidas por el agua y los alimentos, las enfermedades transmitidas por vectores, los problemas de nutrición y los problemas de salud laboral.

Un comité directivo de alto nivel presidido por el viceministro de Sanidad supervisó la elaboración de la Estrategia Nacional de Adaptación Sanitaria al Cambio Climático y el Plan de Acción (NCCHAS&AP) entre 2012 y 2014. El comité directivo también gestionó la integración del NCCHAS&AP en la estrategia nacional y en el plan de acción sobre salud.

Hacer partícipes a las partes interesadas desde el principio resultó crucial para que el país se responsabilizara de los logros y resultados. También contribuyó a una ejecución eficaz y a un mayor potencial de efecto a largo plazo y sostenibilidad. Seis equipos técnicos desarrollaron el NCCHAS&AP, uno para cada uno de los seis resultados prioritarios de salud sensibles al clima: (i) olas de calor, (ii) nutrición, (iii) enfermedades transmitidas por el agua o los alimentos, (iv) enfermedades transmitidas por vectores, (v) salud laboral, y (vi) enfermedades respiratorias o transmitidas por el aire. Todos los equipos estaban liderados por el director responsable del Ministerio de Salud correspondiente y contaron con personal del Ministerio de Salud, investigadores y representantes de otros sectores pertinentes.

Cada equipo analizó la vulnerabilidad de su programa al cambio climático, evaluó el estado de preparación del programa existente, seleccionó e identificó las estrategias de respuesta, y elaboró el plan de acción de adaptación. Además, cada equipo elaboró cuatro solicitudes de financiación para los ámbitos de actuación más prioritarios. Los seis equipos identificaron un ámbito de actuación prioritario común: la instauración de un sistema de alerta temprana para conectar la vigilancia de enfermedades con el cambio climático y medioambiental.

El NCCHAS&AP presenta argumentos sólidos y medidas tangibles relacionadas con la programación de la salud fundamentada en el clima.

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2 COORDINACIÓN INTERSECTORIAL Y COHERENCIA DE LAS POLÍTICAS

2.1 COORDINACIÓN Y SINERGIA CON LOS SECTORES DETERMINANTES DE LA SALUD

Es fundamental que la protección y promoción de la salud no solo le corresponda al sector sanitario, sino también a otros sectores determinantes de la salud, como la alimentación y la agricultura, la energía, la planificación urbana, el agua, el saneamiento y la higiene.

Es recomendable adoptar un enfoque participativo durante la elaboración del PNAS a fin de recabar aportaciones de un amplio abanico de partes interesadas a diferentes niveles, en todos los sectores y en la comunidad local. Este proceso reforzará las funciones y el liderazgo en la promoción de la salud de otros sectores. Un proceso de consulta sostenible ayudará a todas las partes interesadas a poner en práctica de forma eficaz las medidas de adaptación previstas en el PNAS y en las actualizaciones futuras del plan. La selección de partes interesadas es una herramienta útil para identificar a las partes interesadas relevantes y orientar la estrategia y el plan de colaboración.

La participación activa de dichos sectores en la elaboración y ejecución del PNAS redundará en una mayor eficacia. Los sectores determinantes de la salud más relevantes dependerán del contexto de cada país.

Por ejemplo, cabe citar el agua y el saneamiento, la agricultura y la seguridad alimentaria, la gestión de catástrofes, las infraestructuras, el desarrollo urbano, el desarrollo rural, la gestión de las zonas costeras, la gestión de tierras, la biodiversidad y los ecosistemas, etc. Lo ideal es que estos sectores participen en todas las etapas de la elaboración del PNAS, incluida la VyA y la identificación y priorización de las medidas de adaptación. Además, el PNAS puede describir los acuerdos institucionales intersectoriales existentes e identificar las medidas adicionales que deben aplicarse como parte del plan para garantizar la coordinación y la sinergia con los sectores determinantes de la salud.

Referencias

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