PLAN DE MANEJO REFUGIO DE VIDA SILVESTRE
CAYOS SIETE HERMANOS: 2014-2019
Santo Domingo, República Dominicana Septiembre 2014
MINISTERIO DE MEDIO AMBIENTE Y RECURSOS NATURALES VICEMINISTERIO DE AREAS PROTEGIDAS Y BIODIVERSIDAD
DIRECCION DE AREAS PROTEGIDAS
Proyecto De Reingeniería Del Sistema Nacional De Áreas Protegidas Para Alcanzar La
Sostenibilidad Financiera
Programa de Naciones Unidas Para El Desarrollo
-PNUD-
Fondo Para El Medio Ambiente Mundial
Autoridades: Dr. Bautista Rojas
Ministro de Medio Ambiente y recursos Naturales
Ing. José Enrique Báez Director de Áreas Protegidas
Lic. Ángel Daneris Santana Viceministro de Áreas Protegidas y
Biodiversidad Ing. Jonathan Delance
Coordinador Proyecto de Reingeniería
Equipo Técnico de Seguimiento Pedro Arias (Coordinador)
Alfredo Martínez Manuel Homero Vargas
Hipólito Reyes Cecilia Hernández Matilde Mota Marcos Casilla Noelia Helena Laura Díaz Belkis Fernandez Consultores:
Ramón Ovidio Sánchez Peña (Coordinación General) Roberto Sánchez Percinal (Manejo Áreas Protegidas
Aquiles Castro Arias (Antropología Social) Colaboración de:
Carlos Jiménez Briceño (Geomática) Domingo Sirí (Ornitología) Darío Flores (Herpetología) Patricia Lancho (Biología Marina)
Tomás Montilla/Santiago Hernández (Cartografía)
Santo Domingo, República Dominicana Septiembre 2014
CONTENIDO
Pág.
I. RESUMEN 5
II. INTRODUCCION 6
2.1. Antecedentes sobre el área protegida 6
2.2.Alcance y objetivos del plan de manejo 6
2.3. Metodología para formulación del plan de manejo 7
III. DESCRIPCION Y DIAGNOSTICO DEL AREA PROTEGIDA 8
3,1. Rasgos Fisiográficos 8 3.1.1.Ubicación y Extensión 8 3.1.2. Clima 9 3.1.3. Suelos 9 3.1.4. Batimetría 10 3.1.5. Marea 11 3.1.6. Oleaje 11 3.1.7. Corrientes 12
3.1.8. Temperatura superficial del mar 13
3.1.9. Salinidad 15
3.1.10. Sedimentación 15
3.2. Caracterización de principales ecosistemas naturales del área protegida 16
2.3. Flora y Fauna 20
3.4. Objetos de conservación del área protegida 23
3.5. Aspectos socioeconómicos vinculados al área protegida 24
3.5.1. Comunidades con incidencia en el área 24
3.5.2. Actividades productivas en el entorno y a lo interno del área 26 3.5.3. Percepción de las comunidades sobre el parque 27 3.5.4. Principales amenazas, conflictos y presiones sociales en área protegida 28
3..6. Marco técnico y legal del manejo del área protegida 28
3.6.1. Marco legal y límites geográficos del área 28
3.6.2. Objetivos y categoría de manejo del área 29
3.6.3. Viabilidad ecológica del área 30
3.6.4. Efectividad de manejo del área 31
IV. PLAN PARA LA CONSERVACIÓN Y EL DESARROLLO DEL ÁREA 32 4.1. Síntesis sobre la situación actual de manejo del área 32
4.2. Visión y meta del plan 33
4.3. Zonificación y directrices de manejo 33
4.4. Objetivos estratégicos (OE) de manejo 37
4.5. Resultados esperados y acciones de manejo 37
4.6. Cronograma de ejecución 44
4.7. Ejecución, evaluación y monitoreo del plan 47
4.8. Presupuesto estimado 48
V. BIBLIOGRAFIA 49
VI ANEXOS 50
Anexo 1. Especies de reptiles presentes en los Cayos Siete Hermanos 50 Anexo 2. Estatus y distribución de las especies de reptiles observadas en Cayos Siete Hermanos 50 Anexo 3. Lista general de aves observadas en el Cayo Tuna, Monte Cristi, durante 2009-2013. 51
Lista de figuras
Pág. Figura 1. Ubicación con la delimitación del RVS Cayos Siete Hermanos 9 Figura 2. Mapa batimétrico de la costa noroccidental de la República Dominicana. 10 Figura 3. Modelo 3D de la zona noroccidental donde se observa el Banco de Monte Cristi 10 Figura 4. Oscilación de la marea en la costa noroccidental, con datos de la estación de la
desembocadura de Río Masacre. 11
Figura 5. Oleaje a escala regional, refleja alturas de 4 a 6 pies en la costa NO de la
República Dominicana 12
Figura 6. Esquema de circulación de las corrientes en la costa noroccidental de la República
Dominicana 12
Figura 7. Monitoreo remoto de Temperatura Superficial del Mar 14 Figura 8. Comportamiento de la temperatura superficial del mar en el período 2000 - 2013 14 Figura 9. Zonificación del Refugio Vida Silvestre Cayos Siete Hermanos 35
Lista de tablas
Pág. Tabla 1. Estimación de población de bubíes en Cayos Siete Hermanos, durante temporadas
de monitoreo 2005, 2008,2009, 2010 y 2013
15 Tabla 2. Población de los Municipios Montecristi y Pepillo Salcedo 21 Tabla 3. Comunidades rurales de los Municipio San Fernando de Montecristi y Pepillo
Salcedo
25 Tabla 4. Estructura del mercado laboral en los Municipios San Fernando de Montecristi y Pepillo Salcedo. Año 2010 (ONE, 2012)
25 Tabla 5. Estructura del mercado laboral en los Municipios San Fernando de Montecristi y Pepillo Salcedo. Año 2010 (ONE, 2012)
27
Lista de fotos
Pág. Fotos 1 y 2. Participantes en talleres locales. Salón Casa de Promoción, Montecristi 8 Foto 3. Efectos de la pluma de sedimentos del río Yaque sobre el extremo occidental del
Parque Nacional Submarino Montecristi 15
Foto 4. Cayo Monte Chico y Cayo Terrero 17
Foto 5. Cayo Monte Grande y Cayo Ratas 17
Foto 6. Cayo Muerto y Cayo Arena. Fuente 18
Foto 7. Vista de la vegetación de Cayo Arena 19
Foto 8. Leiocephalus schreibersii 21
Foto 9. Leiocephalus personatus 21
Foto 10. Gaviota oscura (Onychopriun fuscatus)) 22
Foto 11. Anous stolidus 22
l. RESUMEN
El Refugio de Vida Silvestre Cayos Siete Hermanos constituye un hábitat especial para el anidamiento de colonias de aves marinas, denominadas localmente como bubíes. Por esta razón el referido ha sido declarado como una de las Áreas de Importancia para la Conservación de las Aves (AICAs) en la República Dominicana. En su parte marina, el refugio alberga una gran biodiversidad y es escenario de una actividades pesqueras de mucha relevancia a nivel local. Al igual que las demás áreas protegidas del Complejo Montecristi, el Refugio de Vida Silvestre Cayos Siete Hermanos está sometido a un conjunto de amenazas, presiones sociales y limitaciones de gestión que poner en riesgo su supervivencia a corto y mediano plazo. El presente plan de manejo se llevó a cabo con el propósito de aminorar, detener y/o superar estas amenazas, presiones sociales y limitaciones de gestión. Para su formulación se siguió la “Guía Metodológica para la Elaboración y/o Actualización de Planes de Manejo de Áreas Protegidas de la República Dominicana”. En consecuencia, su formulación contó con el involucramiento de actores locales, a través de la realización de talleres participativos. El plan parte de un diagnóstico bio-físico y socioeconómico que, además de la participación de actores locales, conllevó también la revisión de información existente y trabajos de campo.
Como objetivos estratégicos, el plan de manejo procura los siguientes:
1. Establecer y aplicar un marco institucional, regulatorio y calidad de gobernanza que favorece el manejo efectivo del Refugio.
2. Desarrollar un nivel de empoderamiento local que se refleje en un comportamiento responsable de los usuarios de los recursos y del público en general relacionados al Refugio.
3. Detener la degradación de hábitats y recursos del Refugio, promoviendo una adecuada armonía social con los usuarios del área protegida.
4. Generar nuevos datos como base el manejo adaptativo del Refugio.
5. Asegurar la disponibilidad de los recursos financieros requeridos para el manejo del Refugio
Asimismo, el plan de manejo contiene lineamientos y directrices de gestión para todo el Refugio. Para la ejecución del plan se contempla la formalización institucional de un Comité de Seguimiento, el cual vele por la evaluación y monitoreo de las acciones a ser llevadas a cabo y por el logro de los resultados previstos.
II. INTRODUCCION
2.1. Antecedentes sobre el Área Protegida
La declaratoria oficial del Complejo de Áreas Protegidas Montecristi (Refugio de Vida Silvestre Cayos Siete Hermanos, Parque Nacional Submarino Montecristi, Parque Nacional el Morro, Parque Nacional Manglares Estero Balsa, Refugio de Vida Silvestre Laguna Saladillo y Santuario de Mamífero Marinos Estero Hondo) tuvo su origen en el año 1983. Desde el 1986 al 1999 surgieron varios Decretos que trataron el establecimiento y modificación de los límites geográficos del referido Parque Nacional. Luego, la promulgación de la Ley General de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Ley 64.00) ratifica a todas estas áreas como Parque Nacional Montecristi, reconociendo los límites fijados por el Decreto 16-96. Finalmente, la Ley Sectorial de ´Áreas Protegidas (Ley 202-04) desagrega lo que fue el Parque Nacional Montecirsti en seis (6) Unidades de Conservación: Parque Nacional el Morro, Parque Nacional Submarino Montecristi, Parque Nacional Manglares Estero Balsa, Refugio de Vida Silvestre Cayos Siete Hermanos y Refugio de Vida Silvestre Laguna Saladillo).
Los primeros esfuerzos de conservación de las áreas protegidas de Montecristi obedecieron a la coordinación interinstitucional de la antigua Dirección Nacional de Parques, del entonces Departamento de Vida Silvestre, de la Secretaría de Estado de Agricultura, así como del Museo Nacional de Historia Natural.
2.2. Alcance y Propósito del Plan de Manejo
El presente Plan de Manejo ha sido elaborado de manera participativa con distintos actores que inciden en el Refugio de Vida Silvestre Cayos Siete Hermanos. Tiene como finalidad trazar lineamientos técnicos y normativos para la conservación y el uso sostenible del Parque y sus recursos. El mismo está formulado para una vigencia de cinco (5) años y una revisión y adecuación a partir del quinto año de ejecución.
Los lineamientos en cuestión procuran la conservación de los principales objetos de conservación del Refugio, como son: i) Paisaje, ii) playas iii) arrecifes coralinos, iv) praderas de hierbas marinas. v) colonia de aves marinas, vi) reptiles, viii) mamíferos marinos, ix) especies de interés pesquero. Estos Cayos o formaciones rocosas están considerados como una de las Áreas Importantes para la Conservación de las Aves en República Dominicana. Allí anida anualmente una gran colonia de aves marinas, principalmente la gaviota oscura (Onychopriun fuscatus = Sterna fuscata), la gaviota monja (Sterna anaethetus), el bubi o severo (Anous stolidus) y la gaviotica (Sterna antillarum).
2.3. Metodología para Formulación del Plan de Manejo
La formulación de este Plan de Manejo siguió el instructivo “Guía Metodológica para la Elaboración y/o Actualización de Planes de Manejo de Áreas Protegidas de la República Dominicana”. Asimismo siguió el procedimiento establecido en los Términos de Referencias elaborados para tal propósito. Se contó con la participación de un equipo de consultores integrado por un especialista en planificación de áreas protegidas, un profesional en manejo de recursos naturales, un biólogo, un especialista en socioeconomía y un especialista en geomática. Este equipo de profesionales trabajó de manera coordinada con profesionales que integraron un Equipo Técnico de Seguimiento, del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales. Se contó también con la participación del Administrador y Guardaparques de esta área protegida.
Siguiendo la guía en cuestión, las actividades llevadas a cabo para la formulación del Plan de Manejo fueron las siguientes:
Elaboración, presentación y aprobación del Plan General de Trabajo.
Preparación de listado preliminar de actores claves a ser invitados formalmente a participar en el proceso de formulación del plan. Los referidos actores incluyeron autoridades a nivel nacional, provincial y local, líderes comunitarios, representantes de organizaciones de índole diversa, ganaderos, pescadores y sector privado. Recopilación y revisión de trabajos técnicos y literatura relacionada con aspectos
físicos, biológicos y socioeconómicos del Refugio.
Realización de tres (3) talleres participativos con actores clave locales: i) uno introductorio y sobre diagnóstico de la situación de la conservación de los recursos y el manejo del área protegida, ii) otro sobre detalles del diagnóstico y lineamientos de manejo para el área, iii) el otro sobre presentación y socialización de lineamientos y propuesta s de manejo para el área protegida. Dichos talleres se llevaron a cabo en el salón de la Casa de Promoción (Iglesia Católica) de la ciudad de Montecristi. Allí estuvieron representados comunitarios y líderes locales de los Municipios San Fernando de Montecristi y Pepillo Salcedo. Representantes de pescadores, autoridades locales, sector turístico y juntas de vecinos participaron en calidad de actores clave.
Recorrido de campo para actualizar datos de flora y fauna del Refugio. Entrevistas a dirigentes comunitarios de Montecristi y Pepillo Salcedo Confección de mapas temáticos sobre el Refugio.
Fotos 1 y 2. Participantes en talleres locales. Salón Casa de Promoción, Montecristi.
La metodología seguida permitió una interacción amplia y abierta entre los involucrados, lo que se reflejó en planteamientos concretos para la búsqueda de soluciones a las amenazas, los conflictos y presiones que afectan el manejo del Parque.
III. DESCRIPCION Y DIAGNOSTICO DEL AREA PROTEGIDA 3,1. Rasgos Fisiográficos
3.1.1. Ubicación y Extensión del Refugio
Los Cayos Siete Hermanos representan un conjunto de pequeñas elevaciones en el Océano Atlántico, a unos 5 -15 km de la costa y en dirección noroeste de la Provincia Montecristi. Como espacio natural protegido, el Refugio posee una superficie total de 109,084 km2, de los cuales 4,233 (4%) corresponde a ambiente terrestre y 104,850 (96%) es ambiente marino (Fig. 1). El límite del área protegida está comprendido entre las siguientes coordenadas UTM en la zona 19Q: Norte 2204196, Sur 2195221, Este 211047, Oeste 199047.
Fig. 2. Ubicación con la delimitación del RVS Cayos Siete Hermanos
3.1.2. Clima
El clima de la Momtecristi está considerado como semiárido, con una temperatura promedio anual de 26.4 ºC y una precipitación promedio anual de 677 mm (Lora Salcedo, Czerwenka, Bolay. 1983). La evaporación media anual se estima en 1800 mm, lo que implica un déficit hídrico en la zona durante los periodos febrero –abril y mayo – mediados de septiembre. Con frecuencia se presentan en la zona frenes fríos con temperaturas relativamente bajas y fuertes vientos
3.1.3. Suelos
Los cayos están constituidos por porciones emergidas de una barrera de arrecifes, o acumulaciones de sedimentos arenosos arrastrados y depositados históricamente por las corrientes marinas.
3.1.4. Batimetría
La costa norte de la República dominicana presenta una plataforma estrecha en casi toda su extensión, salvo en la zona noroccidental, en la que se encuentra una franja de ancho variable, con un máximo de un (1) km frente a punta La Granja, cuya profundidad va de 0 a 200 metros. En esta zona se ubica la más extensa barrera de arrecifes de corales del país (Fig. 2).
Fig. 2. Mapa batimétrico de la costa noroccidental de la República Dominicana.
Fig. 3. Modelo 3D de la zona noroccidental donde se observa el Banco de Monte Cristi. Fuente de los datos:
3.1.5. Marea
Los datos para el análisis de la amplitud de mareas en la zona de interés, se tomaron utilizando como referencia la estación de la desembocadura del Río Masacre, en Pepillo Salcedo (http://www.tablademareas.com/ci/republica-dominicana/rio-masacre) y se corroboró con el software Xtides 32, del paquete Captain Voyager. Como puede verse, la marea en la zona noroccidental tiene un carácter mixto semidiurno, con dos pleamares y dos bajamares diarias, pero de diferente magnitud (Fig. 5). Para graficarla, se tomaron los datos del período 21 – 25 de mayo 2014. Y se encontró una amplitud promedio de 0.37 metro, siendo la amplitud máxima, de 0.52 metro y la menor 0.19 metro.
Fig. 4. Oscilación de la marea en la costa noroccidental, con datos de la estación de la desembocadura de Río Masacre. Fuente. Captain Voyager 3.2
La oscilación de la marea es la principal causa de las corrientes litorales, que marcan la dinámica de los manglares, los arrecifes y las praderas de hierbas marina de las zonas someras.
3.1.6. Oleaje
Para el análisis del oleaje se utilizaron los datos de la boya oceanográfica de la NOAA: 41043, localizada en los 21.061N y 64.966 W, al noroeste de Puerto Rico, dado que es la estación más cercana al área de interés.. La misma tiene un promedio de velocidad de viento del ESE de 11.7 a 13.6 nudos. En cuanto al oleaje, la dirección predominante es al ENE, con una altura significativa es de 5.2 pies (1.62 m) y un período de 9 segundos.
Fig. 5. Oleaje a escala regional, refleja alturas de 4 a 6 pies en la costa NO de la República Dominicana.
Fuente: http://es.magicseaweed.com/Northern-Caribbean-Surf-Chart/32/?size=500 3.1.7. Corrientes
A escala regional en la costa norte de la República Dominicana circula la corriente de las Antillas, que se desprende de la corriente Ecuatorial del Norte y bordea las Antillas mayores para unirse a la corriente del Golfo (Krmmel, 1876, citado por Wust, 1924).
Fig. 6. Esquema de circulación de las corrientes en la costa noroccidental de la RD. (Fuente: http://oceancurrents.rsmas.miami.edu/atlantic/antilles_2.html)
La corriente de las Antillas tiene una dirección neta NW, pero se presenta con una estacionalidad marcada en cuatro períodos (enero – marzo, abril –julio, agosto –septiembre y octubre –diciembre). Las velocidades de la corriente de las Antillas varían también estacionalmente en períodos de 30 a 100 días, encontrándose valores entre 4 cm/seg (Lee et al., 1996, Halliwell et al 1994) y 9 cm/seg (Williams, 1976, Halliwell et al., 1991).
Algunos estudios oceanográficos de la NOAA (boya ID 00152) revelan que la corriente de Antillas recibe también una contribución más de dirección norte, por lo visto debido a la recirculación o el lazo de la Corriente del Golfo, que forma una corriente de lazo, al noroeste de la República Dominicana. Esta aportación de una corriente del norte y la circulación que impone, puede ser la explicación de la alta productividad de los ecosistemas de la zona, por el aporte de aguas más frías. Este patrón de circulación implica que, como se ve en la figura anterior, tanto en el Parque Nacional Submarino Montecristi, como en el Refugio de Vida Silvestre Cayos Siete Hermanos confluyen corrientes de diversas direcciones.
3.1.8. Temperatura Superficial del Mar
En la zona de Monte Cristi, está la única estación de monitoreo remoto del Programa de Monitoreo Global de Arrecifes Coralinos de la NOAA, en las coordenadas, 72° W y 20°, a unos 23 km al NW de los Cayos Siete Hermanos en aguas dominicanas (Fig. 8). Esta posición permite que los manejadores del refugio de Fauna Cayo Siete Hermanos y del PNS Montecristi, cuenten con una herramienta muy útil para el seguimiento de la amenaza que representa para los arrecifes, el incremento de la temperatura del mar por efecto del cambio climático. De hecho, los datos de la NOAA incluyen no solamente la temperatura de la superficie del mar, medida dos veces por semana (promedio de 105 datos anuales) sino también el intervalo de variación de la temperatura, la persistencia o duración de la amenaza (expresado como DHW, o degree heating weeks, una medida que indica por cuantas semanas permanece el calor) . También emite alertas automáticas de diferentes niveles, para vigilar el riesgo de aparición de fenómenos masivos de blanqueamiento en los arrecifes. Desde la página de la NOAA se puede descargar la data de temperatura superficial del mar, a partir de imágenes AVHRR, de los últimos catorce años (2000 – 2014).
Fig. 7. Monitoreo remoto de Temperatura Superficial del Mar (SST) mediante imágenes AVHRR.
Acorde a la data de la NOAA, en el período 2003 – 2013, la temperatura promedio anual osciló por encima de los 27 °C (Fig. 9). Sin embargo en las series de temperaturas máximas y mínimas de cada año, se observa una mayor amplitud de variación. En la serie de temperaturas máximas, por encima de los 29° C es donde radica el riesgo de blanqueamiento y eventual muerte para los corales, por la pérdida de las zooxantelas.
Fig. 8. Comportamiento de la temperatura superficial del mar en el período 2000 - 2013.Fuente:
http://www.ospo.noaa.gov/data/cb/TS_vs/vs_ts_Montecristi_DominicanRepublic.txt
En el 2003 y el 2007 las temperaturas promedio fueron más elevadas, En el 2005, 2007 y 2010 hubo períodos más largos de calor, con temperaturas superficiales por encima de los 29°C. Los años 2004 y 2008, en cambio fueron años con menor temperatura superficial promedio, en parte porque el período de calor más intenso duró muy poco tiempo.
Igualmente, conforme los datos de la NOAA se identifica que el período de mayor riesgo térmico para los arrecifes de la zona va desde mediados de junio hasta diciembre, con un pico de riesgo de blanqueamiento desde finales de septiembre a finales de noviembre.
2.1.9. Salinidad
La variación de salinidad es causa la distribución de muchos organismos marinos. En la región del Gran Caribe, la salinidad varía desde 31 ‰ (partes por mil), en las zonas de la desembocadura de los ríos, hasta 36 – 37 ‰ en mar abierto. Es una variable con alta estacionalidad, debido a la temporada lluviosa característica de las regiones tropicales. En la zona cercana a la costa de la República Dominicana, la salinidad en el mar abierto oscila entre 35 y 36 ‰, pero en la zona costera de Monte Cristi, con la desembocadura de varios ríos de importancia, como el Yaque del Norte, se produce un gradiente mucho mayor 3.1.10. Sedimentación
El arrastre de sedimentos por las lluvias, a los ríos y cañadas, y eventualmente al mar, constituye un problema creciente y una amenaza para muchos ecosistemas costeros, y en especial loa arrecifes de corales. En esta zona, el principal río que arrastra sedimentos terrígenos en grandes cantidades es el río Yaque del Norte, cuya influencia, a modo de pluma de dispersión de sedimentos llega por el este, hasta el Parque Nacional Submarino de Montecristi, Los sedimentos afectan tanto la calidad del agua como de las playas, lo hace muy difícil la utilización de las mismas para fines turísticos.
3.2. Caracterización de Principales Ecosistemas Naturales del Refugio
En el área del Refugio de Vida Silvestre Cayos Siete Hermanos se pueden diferenciar cuatro (4) ecosistemas naturales. Estos son: i) Ecosistema terrestre conformado por los cayos, ii) arrecifes coralinos, iii) fondos blandos, iv praderas marinas.
Ecosistema terrestre conformado por los cayos: La descripción que se presenta a continuación sigue los reportes de los trabajos de Bolay (1997), Alvarez (1998) y Perdomo, Arias, León & Wege (2010). En general, el conjunto de cayos presentan una superficie plana de sustrato arenoso que se levanta sobre un material rocoso. Presentan grandes similitudes fisonómicas y de composición de especies, pero a pesar de esto también exhiben diferencias entre ellos. Presentan un ambiente de clima semiárido y no tienen cursos o fuentes de agua dulce.
Cayo Torurú o Toruro: Su vegetación es escasa y compuesta por dos estratos, uno bajo, formado por gramíneas y ciperáceas, donde predominan Spartina patens, Sporobolus virginicus, la tuna brava (Opuntia dillenni) y la liana Urechites lutea. El estrato más alto está conformado por arbustos dispersos del mangle botón (Conocarpus erectus), Caesalpinia crista y la halófita Suriana
marítima (Bolay, 997 & Alvarez ,1998). Reportes de mayo 2014 indican la presencia de uva de
playa (Coccoloba uvifera), bayahonda (Prosopis juliflora), uña de gato (Pithecelloium unguis-cati), nin (Azadirachta indica) algodón de seda (Calotropis procera), sanita (Lantana sp), Caesalpinia
bonduc, Suriana marítima, grama (Paspalum vaginatum), pino salado (Heterostachys ritteriana) y
pequeñas manchas de abrojo (Tribulus sp),
Cayo Monte Chico: Es completamente llano, con arrecifes de coral en la costa oeste y playa en el otro lado. Predomina una vegetación arbustiva achaparrada con abundancia de de frijolito (Capparis flexuosa) y tuna brava Opuntia dillenni. En las área planas están presentes la saladilla (Sesuvium portulacastrum), Canavalia sp, Sporobolus virginicus, Tribulus terrestris y otras especies de los géneros Echites, Suriana y la enredadera Stigmaphylon sp (Bolay, 1997). Según Alvarez (1998) este es el único cayo en que aparece el mangle prieto (Avicennia germinans). Reportes de mayo 2014 indican también la presencia de uva de playa (Coccoloba uvifera), mangle botón (Conocarpus erectus), Erithalis fruticosa e Ipomea pes-caprae.
Foto 4. Cayo Monte Chico y Cayo Terrero
Cayo Terrero o Tercero: Es el mayor de los cayos del Refugio, ocupa el extremo norte del grupo de cayos y posee un área emergida de unos 146,000 m2. La línea de costa está constituida por una estrecha franja arenosa y el cayo está casi completamente rodeado por un arrecife coralino que protege la costa del oleaje. Posee un estrato arbustivo dominado compuesto por uva de playa (Coccoloba uvifera) y Pithecellobium unguis-cati. Entre las hierbas presentes cabe mencionar
Spartina patens y a la trepadora Heterostachys ritteriana, Sobresale allí un gran ejemplar del cactus Lemairocereus hystrix (Perdomo, Arias, León & Wege (2010). Reportes de mayo 2014 indican
también la presencia de mangle blanco (Laguncularia racemosa), mangle botón (Conocarpus
erectus), uva de playa (Coccoloba uvifera), bayahonda (Prosopis juliflora), sanica (Lantana involucrata), Caesalpinia bonduc, Erithalis fruticosa, Jacquemontia havanensis, Ipomea pes-caprae y Sesuvium portulacastrum.
Cayo Monte Grande: Tiene un área aproximada de 40,000 m2
.La línea de costa es casi toda arenosa, presentando una playa de unos 50 metros de ancho por 180 de largo, en la parte sur del mismo. La parte opuesta a la dirección del viento exhibe una vegetación arbustiva con bayahonda (Prosopis juliflora), uva de playa (Coccoloba uvifera) y Coccoloba buchii, mezclada con el mangle
Laguncularia racemosa (Alvares, 998). Reportes de mayo 2014 indican también la presencia de
mangle de botón (Conocarpus erectus), Caesalpinia bonduc, Tribulus sp, Jacquemontia sp e
Ipomea pes-caprae,
Cayo Ratas: Está situado al suroeste de Cayo Terrero, tiene una forma alargada y estrecha, con un área aproximada de 1,800 m2. Está rodeado de una estrecha franja arenosa desprovista de vegetación costera. Este es el cayo que posee la mayor cantidad de vegetación terrestre, que incluye árboles de aroma (Acacia sp) y Pithecellobium sp, También se encuentra allí la tuna brava (Opuntia dillenni), la cual cubre de manera densa a extensas áreas usadas por los bubíes (Bolay, 1997). La vegetación marina comienza a unos 15 de la línea de agua más baja, donde en un sustrato arenoso-rocoso se encuentran algas marrones de los géneros Dictyota, Sargassum y Turbinaria .
Cayo Muerto o Isla de Bubí: Según Bolay (1997), este cayo posee un sustrato rocoso y la línea de costa está cubierta por las hierbas halótitas barrilla (Batis marítima) y saladilla (Sesuvium
portulacastrum). Su vegetación terrestre es muy similar a Cayo Monte Chico. Otras especies de
plantas reportada en mayo 2014 son mangle blanco (Laguncularia racemosa), mangle botón (Conocarpus erectus), uva de playa (Coccoloba uvifera) y bayahonda (Prosopis juliflora), Su vida marina es rica e incluye, entre otros, peces, esponjas, corales, camarones y cangrejos. En ambientes arenosos se encuentran las hierbas marinas Thalassia testudinum y Holodule wigthtii. También se encuentran allí algas verdes y marrones. Sobre rocas abundan las algas marrones
Sargassum sp y Turbinaria turbinata. En el sustrato rocoso, predominan las algas pardas como
Sargassum spp y Turbinaria turbinata. A mayor profundidad, cerca de un metro, se encuentran las algas rojas calcáreas Amphioroa tribulus y Amphioroa fagilissima. En los pastos marinos se reporta la presencia de lambí (Strombus gigas).
Foto 6. Cayo Muerto y Cayo Arena. Fuente: http://turistaporelcaribe.blogspot.com/2012/02/la-costa-norte-de-republica-dominicana.html
Cayo Arenas: Es el más distante de Montecristi y ocupa un área aproximada de 960 m2. Está formado exclusivamente por sedimentos arenosos no consolidados, lo que hace que su perímetro sea muy variable, debido a la dinámica de estos sedimentos y la vulnerabilidad ante eventos meteorológicos extremos. El cayo está rodeado de un anillo de fondos rocosos, arrecifales, que le brindan protección ante el oleaje. La vegetación es pobre en este cayo (Bolay, 1997) y solo existen especies herbáceas y arbustivas como el haba de playa (Canavalia maritima), batatilla (Ipomoea
pres-caprae) y la gramínea (Sporobolus virginicus), barrilla Batis marítima, saladilla (Sesuvium
portulacrastrum) y Borrichia arborescens. Reportes de mayo 2014 indican también la presencia mangle botón (Conocarpus erectus), bayahonda (Prosopis juliflora), Suriana marina, pino salado
(Heterostachys ritteriana), sanica (Lantana sp) y álamo (Thespesia populnea). Se ha reportado allí el anidamiento en colonia de bubíes. Algas pardas de los géneros Sargassum y Dyctiota también se reportan para este cayo.
Foto 7. Vista de la vegetación de Cayo Arena
Arecifes coralinos: Se encuentran tanto como arrecifes de franja rodeando los cayos, como dispersos en forma de parches en la masa de agua entre los mismos. Según los datos de Alvarez (1980), Pugibet et. al. (2012) y Zapata et al, (2012), los mismos se encuentran en buen estado de conservación, se encuentran colonias grandes, y algunas aisladas de Acropora palmata, pero predominan las especies masivas como Porites porites y los milleporidos (Pugibet et al, 2012). Según López et. al, 2012, el porciento de cobertura de los corales en los lugares de formación de arrecifes frontales, siempre excede el 30%, por lo cual se puede considerar como tipo de arrecife de crecimiento exuberante y en expansión. Fondos blandos: Aunque la mayor parte de los fondos en el Refugio son fondos duros y arrecifales, algunas zonas protegidas por los arrecifes presentan sedimentos de origen mayormente biogénicos, especialmente arenosos y en algunos casos limosos (Álvarez, 1980). Estos fondos se hallan desde la línea de costa, hasta unos 5 m de profundidad.
Praderas de hierbas marinas: Se menciona la presencia de parches de praderas marinas, en las zonas arenosas y someras de Cayo Muerto y Cayo Ratas, pero probablemente otros pequeños parches de estas hierbas se encuentren dispersas también en otros fondos arenosos
3.3. Flora y Fauna del Refugio
Flora: La flora de los cayos en su conjunto está representada por un número relativamente bajo de especies vasculares. Actualmente no se cuenta con una cuantificación de las mismas. En cambio, existe una descripción general que caracteriza la vegetación de cada uno de los Cayos.
Fauna; Similar a la flora, no existe una cuantificación de las especies de fauna presentes en los Cayos, pero si existe una descripción de las principales especies por los grupos taxonómicos corales, molusco, peces, anfibios, reptiles, aves y mamíferos.
Corales: Para los cayos y sus alrededores Alvarez (1980), Pugibet et. al. (2012 ) y Zapata et al, (2012) reportan varias especies de corales, entre ellas Acropora palmata, Porites porites y sobre todo varias especies del género Millepora.
Moluscos: Dos especies de moluscos marinos han sido reportados para el área de los cayos, el lambí (Strombus gigas) y el burgao o bulgao (Cittarium pica).
Peces: La zona de los Cayos Siete Hermanos está considerada como parte de un importante sitio pesquero denominado Banco de Montecristi. Sirve de hábitat para numerosas especies de peces. Entre ellos tenemos: Epinephelus striatus (mero batata), Cephalopholis fulvus (mero arigua), Epinephelus guttatus y Epinephelus. cruentata (mero cabrilla), Epinephelus itajara (cherna), Mycteroperca tigris (mero prieto) y Epinephelus morio (mero prieto).
Reptiles: Para toda el área de los cayos se ha reportado históricamente un total de cinco (5) especies de reptiles, de ellas, tres (3) lagartos ((Anolis distichus, Leiocephalus schreibersii y Leiocephalus personatus), una especie de ameiva (Ameiva chrysolaema) y la tortuga carey (Eretmochelys imbricata). Ninguna de estas especies están consideradas bajo algún de amenaza según la Lista Nacional de Especies de Especies Amenazadas (Ministerio Ambiente, 2011). Reportes de mayo 2014 indican que la especie con más presencia en los cayos lo es Leiocephalus schreibersii, de la cual se contabilizaron en total 80 individuos, seguido de Ameiva chrysolaema, con 29 individuos.
Foto 8. Leiocephalus schreibersii (D. F., 2014). Foto 9. Leiocephalus personatus (D. F., 2014).
Aves: A nivel nacional, los Cayos Siete Hermanos constituyen el ambiente natural más favorable para el anidamiento en colonias de varias especies de gaviotas conocidas localmente con el nombre de bubí. Estas especies llegan por millares a anidar durante los meses mayo a septiembre, especialmente al denominado Cayo Tuna. Estimaciones de poblaciones reportan cifras de hasta 18,000 individuos que llegan por temporada a los cayos (ver tabla 1. Según Sirí Núñez, Matos y Reynoso (2013), las especies de gaviotas que frecuentan al referido cayo son: la gaviota oscura (Onychopriun fuscatus = Sterna fuscata), la gaviota monja (Sterna anaethetus), el bubi o severo (Anous stolidus), la gaviotica (Sterna antillarum). Los referidos autores reportan también a otras especies de aves asociadas, tales como: la gaviota cabecinegra (Larus atricilla), la gaviotica pico negro (Sterna sandvicensis), la cigüita de manglar (Dendroica petechia), el gallito de agua (Rallus longirrostris), el querebebé (C. gundlachii), la tórtola aliblanca (Zenaida asiática) y el judío (Critophaga ani). Sirí Núnez (2014) reporta un total de 22 especies de aves para el Cayo Tuna, durante las temporadas 2009 – 2023 (ver anexo 3).
Tabla 2. Estimación de población de bubíes en Cayos Siete Hermanos, durante temporadas de monitoreo 2005, 2008,2009, 2010 y 2013 Especie Temporada 2005 2008 2009 2010 2013 Gaviota oscura (Onychopriun fuscatus = Sterna fuscata) 5,558 6,904 7,148 11,167 13,766 Gaviota monja (Sterna
anaethetus) 216 160 183 78
Bubi o severo (Anous
stolidus) 1,680 4,668 4, 414 2,784 5,088
Total/año adultos y
pichones 7,454 11,732 11,845 14,029 18,854
Foto 10. Gaviota oscura (Onychopriun fuscatus) (D.S.N. 2013)
Foto 11. Anous stolidus (D.S.N., 2013) Foto 12. Sterna sandvicensis (D.S.N., 2013)
Mamíferos marinos: Recientemente se ha reportado la presencia de delfines nariz de botella (Tursiops truncatus) y de ballenas jorobadas Megaptera novaeangliae en las cercanías de los cayos Arena, Monte Chico y Monte Grande, (Castellanos, E, com. pers).
3.4. Objetos de Conservación del Refugio
Los principales objetos de conservación del Refugio de Vida Silvestre Cayos Siete Hermanos son: i) Paisaje, ii) playas.iii) arrecifes coralinos, iv) praderas de hierbas
marinas. v) colonias de aves marinas, vi) reptiles, viii) mamíferos marinos, ix) especies de interés pesquero.
Paisaje: Las pequeñas elevaciones que constituyen los cayos y el ambiente marino que los rodea conforman un paisaje de gran belleza escénica, el cual ofrece oportunidad para la recreación y el ecoturismo local.
Playas: En su mayoría, los cayos están rodeados de una extensión considerable de playas con bancos de arena blanca. Además de su potencial para la recreación y el ecoturismo local, estas playas sirven de sitio de anidamiento para varias especies de tortugas marinas. Arrecifes de coral: Sirven de barrera natural para la protección de los cayos contra los efectos de fenómenos meteorológicos extremos que con frecuencia impactan toda la zona. Asimismo, su conservación resulta crucial para el mantenimiento de la pesquería local. Praderas de hierbas marinas: Constituyen hábitat importante para especies protegidas como las tortugas marinas y el lambí, por lo que la conservación de estos ecosistemas adquiere un nivel de relevancia.
Colonias de aves: Los cayos en su conjunto y en especial Cayo Monte Chico y Cayo Rata son escenario del apareamiento y anidación anual de grandes colonias de aves marinas conocidas popularmente como bubíes (Onychoprion anaethetus, Onychoprionfuscatus y Anous stolidus). Por esta singularidad se le ha conferido a los cayos el mérito de ser una de las 21 Áreas Importantes para la Conservación de Las Aves a nivel nacional (Perdomo, Arias, León &Wege, 2010). Los criterios para su inclusión como Áreas Importantes para la Conservación de Las Aves fueron: i) se reconoce o considera que el sitio contiene en una base regular, >1% de una población biogeográfica de una especie de ave acuática congregatoria, ii) se reconoce o considera que el sitio contiene, en una base regular, >1% de la población (en esta caso de la Región del Caribe) de una especie de ave acuática (Perdomo, Arias, León &Wege, 2010).
Reptiles: El Refugio constituye sitios de alberge, alimentación y anidamiento de tortugas marinas, especies amenazadas y protegidas a nivel nacional, regional y global. Asimismo, ha sido históricamente hábitat natural para una población de cuatro especies de reptiles terrestres (Anolis distichus, Leiocephalus schreibersii, Leiocephalus personatus y Ameiva chrysolaema).
Mamíferos marinos: Especies carismáticas como el delfín nariz de botella (Tursiops truncatus) y la ballena jorobadas (Megaptera novaeangliae) merecen atención especial en el manejo de los cayos como espacio natural protegido.
Especies de interés pesquero: El área del Refugio ha sido denominado como uno de los cinco sitios de agregación reproductiva de peces reportados y descritos por Pugibet et. al. (2012) para toda la zona marina de Montecristi. Este sitio de agregación reproductiva de peces se presenta en El Veril de Cayo Arena, localizado en las coordenadas 19°52.174´N y 71°18.250´W, a unos 200 metros del cayo y posee una profundidad máxima de 18 metros. Entre las especies citadas por Pugibet Bobea, Rvias y Rsamirez. (2012) como observadas en los sitios de agregación están: Epinephelus striatus (mero batata), Cephalopholis fulvus (mero arigua), Epinephelus guttatus y E. cruentata (mero cabrilla), Epinephelus itajara (cherna), Mycteroperca tigris (mero prieto) y Epinephelus morio (mero prieto).Se reportan una alta presión pesquera en toda la zona de Montecristi. Bajo el efecto de una alta presión pesquera, una población de peces puede sufrir una pérdida genética que puede resultar en el establecimiento de una población de peces más pequeños y que maduran sexualmente a una edad más temprana (Bohnsack, 1982; 1989, En: Pugibet Bobea, Rivas y Ramírez 2012). Asimismo, la sobre pesca o remoción de un número excesivo de peces grandes reproductivamente maduros puede conllevar a una disminución en el reclutamiento de peces con talla comercial (Colin et al, 1997, En: Pugibet Bobea, Rivas y Ramírez (2012).
3.5. Aspectos Socioeconómicos vinculados al Área Protegida 2.5.1. Comunidades con Incidencia en el Refugio
Tanto el Municipio de San Fernando de Montecristi como el Municipio de Pepillo Salcedo tienen influencia directa en el Refugio. Conforme el Censo de Población y Vivienda del 2010, la población de ambos municipios fue estimada en 33,780 habitantes, de las cuales 17,659 eran de sexo masculino y 16,119 de sexo femenino. En ambas comunidades el porcentaje de hombres es de 52.0%, mientras que el de las mujeres es de 48.0% (ver tabla 2). Las comunidades rurales pertenecientes a ambos municipio se presentan en la tabla 3.
Tabla 3. Población de los Municipios Montecristii y Pepillo Salcedo Montecristi Sexo Cantidad % Hombres 12,892 52 Mujeres 11,752 48 Total 24,644 100 Pepillo Salcedo Sexo Cantidad % Hombres 4,769 52 Mujeres 4,367 48 Total 9,136 100
Tabla 4. Comunidades rurales de os Municipio San Fernando de Montecristi y Pepillo Salcedo.
San Fernando de Montecristi
Zona urbana y secciones Hombres Mujeres Total
Zona Urbana) 7,547 7,594 15,141
Sección El Rincón 710 581 1,291
Sección Las Aguas 2,473 1,868 4,341
Sección Las Peñas 1,223 881 2,104
Sección El Duro 375 340 715
Sección Baitoal 564 488 1,052
Totales 12,892 11,752 24,644
Pepillo Salcedo (Manzanillo)
Zona urbana y secciones Hombres Mujeres Total
Zona Urbana (Pepillo Salcedo 1,812 1,867 3,679
Sección Carbonera 792 713 1,505
Sección Copey 912 791 1,703
Sección Santa María 1,253 996 2,249
Totales 4,769 4,367 9,136
El Censo de Población y Vivienda 2010 indica los siguientes datos para el Municipio de Montecristi. i) La tasa de analfabetismo en la población mayor de 15 años es del 20.0%, ii) el 44.0% de la población terminó los estudios primarios, el 27.19% realizó estudios secundarios , el 8.43% terminó estudios universitarios y el 14.0% nunca asistió a la escuela, iii) el número de planteles escolares públicos en el período 2007-2008 era de 32 y sólo uno privado, iv) existencia de seis (6) centros públicos de salud, v) un 12.4% de los hogares tenían piso de tierra.
Para el Municipio de Pepillo Salcedo los datos son los siguientes: i) La tasa de analfabetismo en la población mayor de 15 años es del 20.9%, ii) el 51.0% concluyó los estudios primarios o básicos, el 24.0% realizó estudios secundarios o de media, el 5.0% terminó estudios universitarios y el 16.0% nunca asistió a la escuela, iii) el número de planteles escolares públicos registrados en el período 2007-2008 era de siete (7) y ninguno privado, iv) existencia de cuatro (4) centros públicos de salud, v) un 19.5% de los hogares tenían piso de tierra.
2.5.2. Actividades Productivas en el Entorno y a lo Interno del Parque
Según el último informe de Indicadores de Desarrollo Mundial 2014, publicado por el Banco Mundial, para el 2012 la Provincia de Montecirsti estuvo entre las 10 provincias más pobres de República Dominicana, con un preocupante 58.3%, situación que se agrava con su cercanía a la república de Haití, que registra un 77.0% de pobreza y una miseria rural de un 88.0%.
Las principales actividades económicas del Municipio San Fernando de Montecristi son: El comercio, la agricultura, la pesca, la producción de sal marina, el turismo y la ganadería. Según los indicadores económicos del año 2010 de la Oficina Nacional de Estadística, el municipio cuenta con 52,094 tareas de tierras dedicadas a asentamientos agrarios, con una cantidad de 1,604 parceleros; 1,378 empleados de zona franca; 11 hoteles y 216 colmados, El referido municipio cuenta con una población en edad de trabajar de 20,261 personas y una población económicamente activa de 7,626 personas. La población en edad de trabajar representa el 82.21% del total de la población, mientras que la población económicamente activa representa el 30.94%, significando esto una tasa de ocupación de 37.6%. La población ocupada es de 7,108 personas, representando el 35.08% de la población en edad de trabajar y el 93.20% de la población económicamente activa, arrojando una tasa de desempleo de 6.8%. Ver tabla 4.
Pepillo Salcedo (Manzanillo) es una comunidad con una actividad portuaria que está en repunte, con la activación del muelle y las exportaciones de banano y otros productos por su estratégico puerto de Manzanillo. Es un pueblo de pescadores y agricultores. Más de 100 hombres integran la Asociación de Pescadores. También se desarrollan allí actividades comerciales de mediano alcance y servicios de transporte, principalmente en motocicletas..
Tabla 5. Estructura del mercado laboral en los Municipios San Fernando de Montecristi y Pepillo Salcedo. Año 2010 (ONE, 2012)
Estructura del mercado laboral en Monte Cristi, año 2010
Indicadores Hombres Mujeres Total
Población en edad de trabajar (PET) 10,637 9,624 20,261 Población económicamente activa (PEA) 5,228 2,398 7,626
Población ocupada 4,860 2,248 7,108
Población desocupada 368 150 518
Población inactiva 5,312 7,113 12,425
Tasa de ocupación 49.1 24.9 37.6
Tasa de desempleo 7.0 6.3 6.8
Estructura del mercado laboral en Pepillo Salcedo (Manzanillo)
Indicadores Hombres Mujeres Total
Población en edad de trabajar (PET) 3,911 3,497 7,408 Población económicamente activa (PEA) 2,126 728 2,854
Población ocupada 1,962 675 2,637
Población desocupada 164 53 217
Población inactiva 1,735 2,707 4,442
Tasa de ocupación 50.2 19.3 35.6
Tasa de desempleo 7.7 7.3 7.6
2.5.3. Percepción de las Comunidades sobre el Área Protegida
La percepción de las comunidades sobre Refugio de Vida Silvestre Cayos Siete Hermanos se corresponde con la percepción para el conjunto de las áreas protegidas del Complejo Montecristi. A continuación se resumen las opiniones relevantes planteadas por las comunidades:
Muestran una opinión generalizada sobre la importancia de conservar los recursos del Refugio: i) los peces y otras especies de importancia comercial, ii) los arrecifes de coral, iii) los manglares, las tortugas marinas, iv) los mamíferos marinos.
Destacan el potencial de la región, con sus áreas protegidas, para el desarrollo del ecoturismo.
Expresan un alto nivel de preocupación por la deficiente aplicación de sanciones ante la violación de regulaciones vinculadas con métodos de pesca.
Manifiestan la necesidad de una gestión más eficiente del Refugio, con mayor integración de las organizaciones comunitarias.
2.5.4. Principales Amenazas, Conflictos y Presiones Sociales en el Area Las principales amenazas, conflictos y presiones sociales en el Refugio son:
Depredación de nidos de bubíes durante épocas de reproducción en colonias en los Cayos, especialmente en Cayo Tuna.
Sobrepesca y pesca con artes de pesca prohibidas en las zonas de arrecifes, como por ejemplo los trasmallos y pesca con químicos (Zapata, et al, 2012).
Incumplimiento de regulaciones como tallas y épocas de vedas (Garza y Ginsburg, 2006).
Sobrepesca de los sitios de agregaciones reproductivas de peces ((Pugibet Bobea, Rivas y Ramírez, 2012 &Garza y Ginsburg, 2006).
Colecta de peces para venta en acuarios por demanda en comercio mayormente internacional.
Presencia de pez león, Pterois volitans, especie invasora que según reporta la literatura, consigue disminuir la biomasa de peces nativos pequeños hasta en un 75%, cuando se instala en un arrecife.
La elevación de la temperatura del mar, como consecuencia del cambio climático global.
Daños a los corales por el uso de anclas y daños mecánicos con las hélices de los motores buera de borda.
Incremento de la sedimentación en los arrecifes, por el deterioro de los manglares de la costa y el uso de la tierra en la parte alta de la cuenca del río Yaque del Norte.
3.6. Marco Técnico y Legal del Manejo del Área Protegida 3.6.1. Marco Legal y Límites Geográficos del Área
El Complejo de Áreas Protegidas Montecristi (Refugio de Vida Silvestre Cayos Siete Hermanos,Parque Nacional Submarino Montecristi, Parque Nacional el Morro, Parque Nacional Manglares Estero Balsa, Refugio de Vida Silvestre Laguna Saladillo y Santuario de Mamífero Marinos Estero Hondo) se fundamenta en un conjunto de disposiciones legales que datan desde el año 1983. Así, el Decreto 1315 del 1983 las declaró de manera conjunta como Parque Nacional Montecristi. Desde el 1986 al 1999 surgieron varios Decretos que trataron el establecimiento y modificación de los límites geográficos del referido Parque Nacional. Estos Decretos fueron: 156-86, 16-93, 233-96, 319-97, 394-97 y
498-99. Luego, la promulgación de la Ley General de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Ley 64.00) ratifica a todas estas áreas como Parque Nacional Montecristi, reconociendo los límites fijados por el Decreto 16-96. Finalmente, la Ley Sectorial de ´Áreas Protegidas (Ley 202-04) desagrega lo que fue el Parque Nacional Montecirsti en seis (6) Unidades de Conservación: Refugio de Vida Silvestre Cayos Siete Hermanos, Parque Nacional el Morro, Parque Nacional Submarino Montecristi, Parque Nacional Manglares Estero Balsa, y Refugio de Vida Silvestre Laguna Saladillo).
En cuanto a límites geográficos, no se han identificado requerimientos de modificación de límites para el Parque Nacional Submarino Montecristi..
2.6.2. Objetivos y Categoría de Manejo del Área.
Conforme a UICN (2008): i) La selección de la categoría de manejo de toda área protegida deberá basarse en el/los objetivo/s primario/s establecidos para cada área en particular, y el el/los objetivo/s primarios deben aplicarse a por lo menos tres cuarta partes del área protegida, ii) la categoría deberá ser modificada si la evaluación muestra que los objetivos declarados a largo plazo no se ajustan a la categoría asignada, iii) es importante dedicar la suficiente atención y ponderación a los objetivos de conservación en los correspondientes procesos de toma de decisiones.
Definición UICN 2008 de la categoría ya asignada
Áreas de gestión de hábitats/especies: El objetivo de las áreas protegidas de categoría IV es la protección de hábitats o especies concretas y su gestión refleja dicha prioridad. Muchas áreas protegidas de esta categoría van a necesitar intervenciones activas habituales para abordar las necesidades de especies concretas o para mantener hábitats, pero esto no es un requisito de la categoría.
Objetivo primario: Mantener, conservar y restaurar especies y hábitats. Definición Ley Sectorial 2012-04 de la categoría ya asignada
Refugio de Vida Silvestre (IV): Los objetivos de manejo de esta categoría son: i) garantizar condiciones naturales para proteger especies, grupos de especies, comunidades bióticas o características físicas que requieren manipulación artificial para su perpetuación. Con las mismas se garantizan, además de los indicados, los beneficios económicos derivados de actividades ecoturísticas y aprovechamiento sostenibles de sus recursos, como la generación de agua, la producción de madera y el ecoturismo. En esta categoría se incluyen los siguientes usos permitidos: i) aprovechamiento controlado de sus recursos, ii) usos y actividades tradicionales, ii) educación, recreación, turismo de naturaleza o ecoturismo, iv) infraestructuras de aprovechamiento sostenible, bajo un plan de manejo.
Objetivo (s) primario (s) del área protegida: La Ley Sectorial de Áreas Protegidas no define objetivos de manejo para esta área protegida.
Conclusión o consideraciones finales sobre la categoría
El Decreto 156-1986 es el instrumento legal que define los objetivos de manejo para todo el Complejo Montecristi, pero en calidad de Parque Nacional. A pesar de que la Ley Sectorial 202-04 no define objetivos de manejo para el Refugio de Vida Silvestre Cayos Siete Hermanos, el enfoque de manejo de esta área bien se corresponde con la Categoría de Refugio de Vida Silvestre. No obstante, se hizo necesaria una definición más clara y explícita del/los objetivo/s primario/s de manejo para esta área. Dichos objetivos primarios son:
Garantizar condiciones naturales en los Islotes o Cayos Siete Hermanos y aguas adyacentes como hábitats relevantes para colonias de aves migratorias, aves residentes, peces, reptiles y otras especies asociadas.
Promover y ofrecer oportunidades para la educación ambiental y contacto con la naturaleza.
2.6.3. Viabilidad Ecológica del Área Protegida
Estado de los principales objetos de conservación del Refugio
Los objetos de conservación identificados en el Refugio de Vida Silvestre Cayos Siete Hermanos son: Cayos arenosos, playas, arrecifes coralinos, praderas de hierbas marinas, colonias de aves residentes y migratorias, vegetación sobre los cayos arenosos, reptiles, paisaje, mamíferos marinos, especies de interés pesquero y naufragios coloniales (galeones hundidos). La mayor degradación de estos objetos de conservación y ambientes naturales del Refugio son i) la sobrepesca en el medio marino, ii) la recolección de huevos y pichones de bubíes durante la época de reproducción masiva, iii) daños a los huevos y pichones de bubíes por población de ratas, iv) perturbación a la vegetación costera y achaparrada de los cayos, v) saqueo de nidos y recolección de huevos de tortugas.
Apreciación general de la viabilidad ecológica del área protegida
A pesar de la perturbación a que suele estar sometido el Refugio como espacio natural protegido, aún se mantienen allí niveles aceptables de captura en la pesca, así como el anidamiento en grandes colonias de los bubíes. Asimismo, los reptiles (lagartos y ameivas) no presentan signos aparentes de desequilibrio poblacional. El reforzamiento del control y vigilancia en el Refugio mejorará las condiciones ambientales como hábitat importante de varias especies. La viabilidad ecológica del Refugio no parece estar afectada.
2.6.4. Efectividad de Manejo del Área Protegida
Evaluaciones recientes (2014) de la aplicación de la Metodología Medición de la Efectividad de Manejo de Áreas Protegidas (METT) indican para todas las áreas del Complejo Montecristi (Refugio de Vida silvestre Cayos Siete Hermanos, Parque Nacional Submarino Montecristi, Parque Nacional el Morro, Parque Nacional Manglares Estero Balsa y Refugio de Vida Silvestre Laguna Saladillo) una puntuación general de 61 de un máximo de 146 puntos (41.78%), lo que refleja la necesidad de mayores esfuerzos para la conservación y el manejo del Parque.
Los aspectos o situaciones de manejo que requieren mayores esfuerzos en las labores de gestión del Refugio son:
Mecanismos eficaces para la resolución de conflictos vinculados con el área protegida.
La planificación de recursos (financiero, personal y equipamiento) para enfrentar situaciones de emergencias vinculadas al manejo del área protegida.
Estrategia o programa de comunicación ambiental para difundir la importancia del área y los logros en la gestión de la misma.
El manejo activo de hábitats críticos, especies, procesos ecológicos y valores culturales.
La cantidad de personal y condiciones de trabajo para atender las necesidades de manejo.
El presupuesto para atender las actividades básicas de manejo.
Cantidad y adecuación de equipos e infraestructura para el manejo del área.
Acceso de las comunidades locales a la discusión y toma de decisión en asuntos de manejo del área.
Monitoreo y evaluación de las actividades de manejo que permitan una recuperación regular de resultados.
Los sistemas de manejo de visitantes solo tienen una efectividad parcial en el control del acceso al Parque.
Control de acceso y facilidades y servicios para visitantes. Cobro regular de tarifas por la entrada al Refugio.
IV. PLAN PARA LA CONSERVACIÓN Y ESARROLLO DEL REFUGIO 4.1. Síntesis sobre Situación actual de Manejo del Área
El Municipio con mayor influencia directa en el Refugio y sus recursos es San Fernando de Montecristi, cuya población estimada para el año 2010 fue 24,644 habitantes. Según el último informe de Indicadores de Desarrollo Mundial 2014, publicado por el Banco Mundial, para el 2012 la Provincia de Montecirsti estuvo entre las 10 provincias más pobres de República Dominicana, con un por ciento de pobreza de 58.3; situación que se agrava con su cercanía a la república de Haití, que registra un 77.0% de pobreza y una miseria rural de un 88.0%. Las principales actividades económicas del Municipio San Fernando de Montecristi son: El comercio, la agricultura, la pesca, la producción de sal marina, el turismo y la ganadería.
En la fase de diagnóstico durante los talleres participativos se identificaron tanto los objetos de conservación del Refugio como las principales presiones, amenazas y/o limitaciones para el área protegida en sí y sus recursos. Los principales objetos de conservación del Refugio son: i) Paisaje, ii) playas .iii) arrecifes coralinos, iv) praderas de hierbas marinas. v) colonias de aves marinas, vi) reptiles, viii) mamíferos marinos, ix) especies de interés pesquero. Las presiones, amenazas y/o limitaciones se refieren principalmente a: i)
sobrepesca, ii) cumplimiento de normativas y regulaciones, iii) conocimiento del estado de los recursos, iv) especies invasoras, v) gobernanza, vi) conciencia pública, vii) recursos financieros.
Como causas raíces de estas amenazas y/o limitaciones se identificaron las siguientes: Carencia o insuficiente aplicación de leyes/regulaciones para casos de práctica
ilegales referidas a épocas de veda, métodos de pesca, talla de especímenes, tipo y tamaño d redes, entre otros.
Carencia o insuficiente conciencia pública de los usuarios acerca del valor, conservación y vulnerabilidad de los recursos, así como de las prácticas llevadas a cabo en el Refugio y sus alrededores.
Gobernanza y coordinación institucional ineficiente para una integración armoniosa de los distintos actores vinculados con la conservación y el uso sostenible del Refugio y sus recursos.
4.2. Visión y Meta del Plan
Visión a 2034: La salud de los ecosistemas y de los recursos del Refugio de Vida Silvestre Cayos siete Hermanos mantiene poblaciones viables de los distintos grupos taxonómicos nativos presentes allí.
Meta: Al quinto (5) año de ejecución del plan se han desarrollado acciones de manejo (protección y vigilancia, educación, gobernanza y participación, investigación y monitoreo, en el Refugio que conllevan a una efectividad de manejo (METT) del área de al menos el 70%.
4.3. Zonificación y Directrices de Manejo 4.3.1. Lineamientos Generales
Los siguientes lineamientos deberán regir para todo el Parque
Los usos compatibles con esta área protegida son la investigación, la educación ambiental y el ecoturismo. Se identificarán con boyas las zonas de buceo deportivo, recreativo o cultural.
El buceo cultural de observación de naufragios coloniales, solo se permitirá en los galeones hundidos que se identifiquen luego de los estudios que deberán realizarse junto con Patrimonio Subacuático y con buques y turoperadores previamente autorizados por el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales.
Se permite la pesca tradicional sostenible en yolas, cordel, buceo y otros métodos permitidos por la normativa vigente.
No se permiten en el área del Refugio la presencia de barcos pesqueros.
Se permiten actividades ecoturísticas y recreativas dentro del Refugio, de acuerdo con las regulaciones que defina el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales en el Plan de Desarrollo Ecoturístico para el Refugio y las demás áreas del Complejo Montecristi.
Tanto los pescadores como las embarcaciones para el ecoturismo están obligadas a retirar los residuos que generen y depositarlos en tierra firme en un lugar bajo control de los ayuntamientos locales.
Por igual, el mantenimiento de las embarcaciones deberá hacerse fuera del área protegida, a fin de prevenir potenciales derrames de aceites y combustibles.
El Plan de Desarrollo Ecoturístico del Refugio y las demás áreas protegidas del Complejo Mo0ntecristi deberá contemplar la habilitación de uno o dos cayos para la
recepción de visitantes, con facilidades mínimas para tales fines que deben ser desarrolladas por el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales y que a la vez puedan servir de Centro de Protección y Vigilancia.
Las embarcaciones de pesca y de transporte ecoturístico no deberán anclar en zona de arrecifes, se moverán por rutas previamente definidas y tendrán lugares determinados para la práctica del buceo deportivo o recreativo, conforme lo defina el referido Plan de Desarrollo Ecoturístico. Se deberá implementar la instalación de boyas de amarre para las embarcaciones.
Está prohibida la cacería, la captura o daño a la flora y fauna, con excepción de las especies de la pesquería local autorizada.
Está prohibido el uso de agroquímicos y el lanzamiento o uso de sustancias químicas que puedan afectar la flora o la fauna y el medio marino en general. Está prohibida la descarga de aguas servidas en el mar.
No se permite provocar ruidos que alteren la tranquilidad y que puedan perturbar el desarrollo de la vida silvestre y el solaz esparcimiento.
Se deberá establecer el registro, la organización, la capacitación y el entrenamiento como conservacionistas voluntarios a los pescadores nacionales que pesquen allí. Se identificarán las zonas de agregación reproductiva de peces y se educará a los
pescadores sobre la importancia de no perturbar pescar en estas zonas.
Se deberá organizar y operar un Sistema de Información participativo con la integración de pescadores, marina de guerra, aviación, a fin de reportar situaciones o presencias amenazantes en la zona.
Se deberán realizar operativos fijos de protección y vigilancia en la época de presencia y reproducción de los bubíes.
4.3.2. Zonificación y Directrices por Zonas de Manejo
Para la gestión del Refugio se han determinado las siguientes zonas de manejo:
Zonificación Refugio de Vida silvestre Cayos Siete Hermanos
Zonas de Manejo Km2 Proporción (%)
Zona Conservación Estricta 4,233 4
Zona de pesca regulada 100,617 96
Fig 9. Zonificación del Refugio Vida Silvestre Cayos Siete Hermanos Directrices para la Zona de Conservación Estricta:
Corresponde a toda la zona terrestre que abarcan cada uno de los cayos, así como también la zona de agregación reproductiva o criaderos (desove) de peces, localizada próximo a Cayo Arena. Ocupa una extensión de 4,233 Km2, lo que corresponde al 4% de la extensión total del Refugio.
Objetivo de Manejo: Conservar los cayos y su biodiversidad de plantas, reptiles y las importantes colonias de aves marinas que anidan allí. Asimismo, conservar el sitio de desove de peces ubicado dentro sus límites.
Lineamientos de Manejo:
En esta zona no se permite la extracción de ningún recurso del Refugio, incluyendo la pesca, así como la perturbación de las especies que habitan allí.
El buceo deportivo y recreativo se permitirá en lugares previamente identificados con boyas y sin el uso de arpones u otros instrumentos que puedan afectar a las especies. En general, no se permite el anclado sobre los arrecifes, aunque se podrán establecer
boyas de amarre en los lugares autorizados para el buceo deportivo y recreativo.
Las embarcaciones para el ecoturismo deberán ser de fondos planos, incluidos catamaranes, y deberán transitar sólo por las rutas definidas por el Plan de Desarrollo Ecoturístico del Parque y las demás áreas protegidas del Complejo Montecristi.
Directrices para la Zona de Pesca Regulada
Corresponde a la zona del Refugio donde se permitirá la pesca bajo el cumplimiento de estrictas regulaciones. Posee una extensión de 100,617 Km2, lo que corresponde al 96 % de la extensión total del Refugio.
Objetivo de Manejo: Controlar la cantidad de pescadores tradicionales de la zona, los métodos de pesca y promover prácticas que no afecten el arrecife de coral ni la población de especies en reproducción o en crecimiento y habilitar zonas de ecoturismo para la observación de la naturaleza y el submarinismo deportivo y recreativo.
Lineamientos de Manejo:
Se hará un registro de los pescadores tradicionales de la zona, se contribuirá a su organización y capacitación de los mimos en calidad de Pescadores Conservacionistas.
Se impedirá la presencia de barcos de alta capacidad pesquera o que no estén previamente identificados a través de la Asociación correspondiente.
Las embarcaciones para la pesca permitida son las tradicionales en forma de yolas de menos de 30 pies de eslora.
Se adoptarán medidas rígidas para controlar los métodos de pesca y la forma de anclado de las embarcaciones.
Se definirán rutas, actividades y lugares para las prácticas del ecoturismo marino, tales como sitios de buceo deportivo y recreativo, observación de arrecifes, naufragios y otros, de acuerdo a lo que establezca el Plan de Desarrollo Ecoturístico del Refugio y las demás áreas protegidas del Complejo Montecristi.