operaciones ofensivas militares

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CAPÍTULO II

OPERACIONES OFENSIVAS

SECCIÓN “A”

GENERALIDADES

1. La Ofensiva

Los resultados decisivos en la guerra se obtienen mediante acciones ofensivas, en las cuales el Comandante ejerce su iniciativa e intenta imponer su voluntad al enemigo. La esencia de la ofensiva es la voluntad del atacante para vencer. Esta es una responsabilidad de Comando y debe ser inculcada en cada soldado.

Se ha establecido que el Objetivo es el principio guía de la guerra. De allí se deriva que el objetivo final de las operaciones ofensivas es lograr la destrucción del enemigo y/o su voluntad de combate.

Este último propósito no debe olvidarse nunca en los detalles del planeamiento táctico para las operaciones ofensivas.

2. Propósitos de las Operaciones Ofensivas.(Ver Figura N° 7)

a. Destruir Fuerzas Enemigas.

El objetivo final de la ofensiva es destruir las fuerzas enemigas o su voluntad de combatir.

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b. Capturar Terreno.

Las consideraciones tácticas indican con frecuencia que la captura o control del terreno crítico proporciona al Comandante ventajas tácticas que le facilitarán la destrucción del enemigo. La captura de características del terreno o localidades rara vez constituirán la totalidad de la misión Las características del terreno asignadas como objetivos ayudan en la coordinación y control de las fuerzas.

(1) La Zona de Acción.

La extensión y configuración de la Zona de Acción pueden influir en la organización y maniobra de las fuerzas y en los métodos empleados para asegurar, coordinar y controlar su avance. Una zona angosta puede limitar las fuerzas a movimientos frontales en tanto que una zona ancha puede proporcionar espacio para la maniobra pero ser tan extensa que no permita ser cubierta por las fuerzas disponibles.

Los cambios bruscos en la dirección de la zona complican la maniobra de las fuerzas, tienden a exponer sus flancos al fuego, crean flancos descubiertos, brechas entre unidades adyacentes y hacen dificultoso el apoyo al movimiento.

El atacante evalúa continuamente aquellos sectores de su zona de acción en los cuales él puede ejercer su influencia, conoce y aprecia las posibilidades del enemigo para emplear fuerzas en su área de influencia que comprometan el cumplimiento de la misión.

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En la medida que avance, considera en su apreciación el efecto del ambiente operacional cambiante sobre la Zona de Acción.

(2) El Objetivo

El objetivo final de las operaciones ofensivas es la destrucción de las fuerzas enemigas; todas las características del campo de batalla son examinadas y analizadas a la luz de su contribución a este objetivo principal.

(a) El Terreno

Los objetivos en el terreno serán asignados frecuentemente a las fuerzas, o los Comandantes dirigirán su ataque hacia el terreno que una vez capturado o controlado les proporcione ventajas significativas sobre el enemigo. El terreno es de poco valor a menos que las ventajas obtenidas de él sean explotadas para destruir al enemigo.

Los objetivos seleccionados deben causar a la fuerza enemiga efectos traducidos en riesgos a ser desbordada, dividida, contenida o fijada en posición, o forzada a entrar en combate con el atacante en terreno seleccionado por este último.

(b) La Base de Operaciones del Enemigo.

La base de operaciones del enemigo puede convertirse en el objetivo del ataque. Si una fuerza atacante

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es capaz de capturar o destruir la base de operaciones del enemigo, la destrucción posterior de la fuerza enemiga será relativamente fácil. Es frecuente en las operaciones ofensivas, que un Comandante intente cumplir o alcanzar este objetivo explotando el éxito de ubicar fuerzas de armas combinadas altamente móviles en la retaguardia enemiga, caracterizando las llamadas operaciones profundas.

(c) Líneas de Comunicación del Enemigo.

Las líneas de comunicación del enemigo son a menudo el objetivo de la maniobra ofensiva. Mediante la interrupción de estas rutas, es posible negar al enemigo el reabastecimiento o refuerzo, impedir su retirada, o forzarlo a abandonar sus posiciones defensivas. Esto puede lograrse mediante maniobras sobre los flancos enemigos, mediante un envolvimiento vertical, o a través de brechas abiertas en el frente enemigo.

(d) El Enemigo como Objetivo.

Algunas veces la fuerza enemiga es el objetivo inmediato de un ataque en las operaciones ofensivas. Esto ocurre en las operaciones de persecución, incursiones, operaciones de seguridad, y en las operaciones contra fuerzas enemigas dejadas atrás, infiltradas o guerrillas.

c. Conocer el Dispositivo Enemigo.

Un detallado conocimiento del dispositivo y fuerza del enemigo es necesario para alcanzar los objetivos principales de las operaciones

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ofensivas. Las operaciones ofensivas preliminares son emprendidas para obtener esta información; el propósito principal en las operaciones de reconocimiento es lograr que las fuerzas amigas entablen combate con el enemigo bajo circunstancias favorable.

d. Privar al Enemigo de los Recursos Necesarios.

Evitar que el enemigo haga uso de sus recursos, reduce sus posibilidades para conducir operaciones por largos períodos y favorece la ofensiva. Aunque este propósito es asociado normalmente con acciones operacionales o estratégicas, es también aplicable a las operaciones tácticas, como parte de las operaciones profundas.

e. Distraer la Atención del Enemigo.

Debemos confundir y engañar al enemigo para llevarlo a realizar una evaluación errada de las capacidades e intenciones del atacante mediante la distracción de su atención de un área en la cual se busca una decisión.

Si tal acción es exitosa, esto contribuye a alcanzar poder de combate mediante la reducción de la capacidad del enemigo para reaccionar.

3. La Doctrina Ofensiva.

La doctrina ofensiva está basada en el concepto de emplear fuerzas de armas combinadas para llevar el combate hacia el enemigo y destruirlo. La doctrina ofensiva visualiza la combinación del poder de fuego y la maniobra en el ataque para el cumplimiento de las misiones ofensivas. La

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doctrina ofensiva admite que los resultados más decisivos se obtienen mediante el empleo de fuerzas móviles y fuertes operando en la profundidad del área de retaguardia enemiga. Las operaciones ofensivas se ejecutan de manera audaz y agresiva para hacer contacto con el enemigo, destruirlo y perseguirlo implacablemente sin permitirle tregua en el combate. Las operaciones ofensivas son descritas normalmente con la frase ENCUÉNTRELO, FÍJELO, COMBÁTALO, PERSÍGALO y DESTRÚYALO.

4. Aplicación.

Los Comandantes tácticos exitosos intentan cumplir más de uno de los propósitos simultáneamente. No limitan sus esfuerzos a la sola posesión del terreno. Para cumplir con los propósitos de la ofensiva es necesaria una aplicación exitosa de las tácticas ofensivas. Los fundamentos son proposiciones generales y su aplicación sólo es limitada por la imaginación del Comandante.

SECCIÓN “B”

FUNDAMENTOS DE LAS OPERACIONES OFENSIVAS

1. Obtenga y Mantenga el Contacto

Este fundamento es aplicable cuando una fuerza no está en contacto con el enemigo o cuando el enemigo intenta romper el contacto con la fuerza.

a. Para disponer las fuerzas de una manera efectiva en el campo de batalla se requiere información sobre las fuerzas enemigas. Es

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prioritario para el Comandante obtener el contacto con el enemigo. Obtenido el contacto, puede evitarse la sorpresa y utilizarse la

información obtenida para facilitar las operaciones futuras.

b. Las fuerzas de Reconocimiento y Seguridad realizan todos los esfuerzos para establecer el contacto con el enemigo lo más pronto posible y una vez obtenido, mantenerlo.

En esta forma, la información sobre el enemigo hace posible deducir sus capacidades y posibles formas de acción proporcionando inteligencia oportuna para la toma de decisiones. Se emplean todos los medios para localizar al enemigo tan pronto como sea posible y mantener la vigilancia sobre sus acciones.

Cuando se obtiene el contacto con el enemigo, éste no puede romperse sin autorización del escalón superior; sin embargo, puede mantenerse mediante observación.

2. Desarrolle la Situación

a. El desarrollo de la situación está estrechamente ligado a obtener y mantener el contacto y está definido por todas las acciones necesarias para determinar la fuerza, ubicación, composición y dispositivo del enemigo que ha sido encontrado. Este fundamento es importante, ya que un Comandante actúa en desventaja si no conoce la naturaleza del enemigo con el que está combatiendo.

b. Las operaciones ofensivas serán mejor conducidas a la luz de la más exacta información acerca del enemigo y sus posibilidades. Obtenido el contacto físico con el enemigo, si éste opone resistencia, la acción inmediata es superar y rebasar las fuerzas de seguridad para

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determinar la fuerza y ubicación de la principal posición defensiva del enemigo. Esta acción proporciona al Comandante información exacta para su apreciación continua de la situación, evita el despliegue prematuro del cuerpo principal y permite comprometer la fuerza bajo las circunstancias más favorables.

c. En la ofensiva, las fuerzas de cobertura desarrollan normalmente la situación mediante acciones ofensivas dirigidas a destruir fuerzas enemigas que intentan ocultar su principal posición defensiva o retardar el avance del cuerpo principal. La posición enemiga puede ser identificada mediante el reconocimiento activo. Si la situación es tal que la acción de las Fuerzas de Cobertura falle en el desarrollo de la situación, el inicio del ataque puede tomar la forma de un Reconocimiento en Fuerza por elementos del Cuerpo Principal, para obtener rápidamente y en detalle la información necesaria.

d. El fracaso en el desarrollo de la situación proporciona al enemigo una marcada ventaja en el poder de combate relativo, debido a que el

Comandante no puede maniobrar con sus fuerzas de una manera decisiva y puede ser sorprendido pro la resistencia enemiga.

3. Explote las Deficiencias Conocidas del Enemigo.

En las situaciones creadas por la maniobra de fuerzas opuestas, ambas buscan una ventaja táctica. Los Comandantes evitan la fuerza enemiga, reaccionan con la máxima rapidez para tomar ventaja de las debilidades conocidas del enemigo para alcanzar el éxito. Deficiencias como un dispositivo defectuoso, baja moral, apoyo insuficiente, o errores tácticos, así como el efectivo numérico, deben ser explotados.

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a. Cuando se presenta la oportunidad de explotar las deficiencias del enemigo, el Comandante puede tomar la decisión de entablar el combate con todos los medios disponibles sin vacilación.

b. Descubriendo las deficiencias enemigas y tomando acciones para explotarlas, se genera un poder relativo de combate mucho mayor y se logra la aplicación inteligente de los principios de la guerra.

c. Las deficiencias pueden ser generadas mediante la ejecución de operaciones ofensivas o defensivas, incluyendo el empleo de armas nucleares.

4. Capture o Controle Puntos Críticos.

El cumplimiento exitoso de las misiones ofensivas depende normalmente del control o neutralización rápida de aquellos puntos críticos del terreno que son esenciales para el cumplimiento de la misión. Sin embargo, la posesión de éstos no es importante cuando la ventaja que ella

significa no es explotada para destruir al enemigo.

a. Los Comandantes buscan capturar o controlar puntos críticos del terreno que les den una ventaja significativa en la observación, encubrimiento, cobertura y campos de tiro, para controlar las rutas necesarias a las fuerzas amigas y enemigas sin colocar efectivos en posiciones fijas o que proporcionen seguridad adicional.

b. En cualquier zona de acción pueden existir muchos puntos críticos. Cuando se planifica la maniobra táctica de las fuerzas normalmente el Comandante determina aquellos puntos críticos del

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terreno que de ser capturados o neutralizados proporcionarán resultados decisivos y concentra sus fuerzas hacia su captura, destrucción o neutralización. El rápido control de estos puntos permite el éxito del ataque principal.

c. Otras características del terreno fuera de la zona de acción que ofrecen una marcada ventaja a las fuerzas amigas y enemigas son consideradas como puntos críticos. Los Comandantes se aseguran del control de tales puntos mediante acciones de coordinación con unidades amigas adyacentes.

5. Mantenga la Iniciativa.

Un objetivo primordial del Comandante en la ofensiva es obtener y mantener la iniciativa.

a. La iniciativa es una condición mediante la cual el Comandante aplica sus recursos a voluntad para influir en la acción. El Comandante en posesión de la iniciativa debe tomar decisiones para originar

acciones que obliguen a su oponente a reaccionar. Para obtener la iniciativa el Comandante puede emplear un poder de combate abrumador y agresivo, obtener la sorpresa o explotar las deficiencias enemigas; siempre se busca la sorpresa, la cual puede obtenerse seleccionando un momento, lugar o dirección inesperados para el ataque de las fuerzas, lo cual se logra mediante el engaño, la maniobra y la movilidad.

b. Obtenida la iniciativa, se realizan todos los esfuerzos para mantenerla. Si se pierde, es difícil y costoso recuperarla. La aplicación permanente de fuerzas contra unidades enemigas menos capaces de

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contrarrestar un ataque, la neutralización o destrucción de los medios disponibles al enemigo para influir en la situación, y la pronta explotación de las acciones exitosas a todos los niveles sirven para mantener la iniciativa, permitiendo así la libertad de acción. La iniciativa obtenida es mantenida por los Comandantes que reaccionan de manera rápida y decisiva y que siempre tienen planes alternos listos para ser puestos en ejecución.

6. Neutralice la Capacidad Enemiga para Reaccionar.

Se deben hacer todos los esfuerzos para desorganizar y neutralizar la capacidad enemiga para reaccionar a la maniobra y disposiciones tácticas del Comandante. Aislar el Campo de Batalla y destruir o interferir las acciones de refuerzo o apoyo del enemigo reducen su capacidad de respuesta, disminuye los riesgos, aumenta la seguridad de nuestras fuerzas, y ayuda a obtener y mantener la iniciativa.

a. El engaño y la cobertura, las operaciones de negación, las operaciones de guerra sicológica y las operaciones de guerra electrónica son métodos efectivos para reducir el Poder de Combate Relativo del enemigo y están destinados a neutralizar su capacidad para reaccionar a la maniobra táctica del comandante.

b. Las medidas de seguridad empleadas para negar al enemigo la información sobre nuestras acciones y, en consecuencia, la oportunidad de interferir en nuestras operaciones, también son efectivas para aumentar el poder de combate. También permiten golpear al enemigo en un momento y lugar oportunos o de una forma para la cual no esté preparado, reduciendo su habilidad para reaccionar efectivamente.

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7. Avance Mediante el Fuego y Maniobra.

Las unidades del Ejército atacan combinando el fuego y la maniobra

culminando en un poderoso y violento asalto sobre el objetivo. Esta es una técnica que implica el establecimiento de una Base de Fuego y una Fuerza de Maniobra. Estas distintas fuerzas tienen misiones separadas.

La misión de la base de fuego es reducir la capacidad enemiga para interferir el movimiento de la fuerza de maniobra y dentro de sus posibilidades destruir al enemigo. La base de fuego puede estar constituida por armas pequeñas, morteros, artillería, helicópteros artillados, apoyo de la Fuerza Aérea y apoyo de fuego naval.

Los tanques pueden emplearse en la base de fuego cuando el terreno impide su desplazamiento como parte de la fuerza de maniobra. la base de fuego puede ser empleada conjuntamente con la fuerza de maniobra en el asalto final contra el objetivo. La misión de la fuerza de maniobra es acercarse al enemigo y destruirlo. Está integrada por unidades

de las armas de Infantería, Blindado y Caballería, en la medida en que tales unidades estén disponibles y con capacidad para actuar.

8. Mantenga el Ímpetu del Ataque.

Después de iniciado el ataque se hacen todos los esfuerzos para mantener su ímpetu hasta tanto se haya asegurado el objetivo. Es imperativo el uso de la flexibilidad y la rapidez en el empleo del poder de combate.

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a. Los Comandantes intentará alcanzar y asegurar el objetivo en el menor tiempo posible. Debido a que las fuerzas atacantes normalmente avanzan de manera desigual obteniendo unas más rápido el éxito que otras, no se intenta mantener a las unidades alineadas en el desarrollo del ataque o supeditadas estrechamente a un plan de ataque preconcebido. Todos los esfuerzos van dirigidos a llevar las fuerzas más allá de aquellos puntos donde el ataque obtiene el éxito. Bajo estas circunstancias una unidad puede ayudar al avance de otra unidad adyacente, especialmente mediante la dirección del fuego sobre los flancos. Las fuerzas enemigas que son incapaces de comprometer el cumplimiento de la misión son sobrepasadas o contenidas con mínimos efectivos.

b. La presión ejercida día y noche contra un enemigo debilitado le niega la tregua en el combate, la posibilidad de ejecutar una retirada ordenada o la oportunidad de obtener la iniciativa. Los fracasos en el mantenimiento del ímpetu del ataque traen como consecuencia retardos y ataques inconclusos en los cuales el atacante normalmente sufre fuertes pérdidas.

c. El ímpetu del ataque se mantiene haciendo avanzar el escalón de ataque tan rápido como sea posible, empleando oportunamente la reserva, desplazando elementos de apoyo de fuego y proporcionando apoyo de servicio de combate adecuado.

9. Concentre un Poder de Combate Superior en el Momento y Lugar

Decisivos.

Para que las acciones ofensivas sean exitosas, es necesario concentrar un poder de combate superior en el lugar y momento decisivos y aplicar rápidamente este poder en la destrucción del enemigo. Esto implica

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para el ataque la realización de tres tareas principales: Fijar al enemigo

en posición, maniobrar contra él para obtener una ventaja; y en el momento decisivo descargar un asalto abrumador para destruirlo. Es

en esta última acción que los elementos de fuego y maniobra son concentrados y si es necesario se comprometen las reservas para generar el máximo poder de combate y arrollar al enemigo.

a. La Concentración de Fuerzas se realiza en el momento decisivo, en proximidad del enemigo y durante el menor tiempo posible. Una vez ejecutada, es esencial la rapidez en la ejecución para obtener el éxito ya que las fuerzas concentradas para el ataque constituyen un blanco lucrativo.

b. Cuando se presenta la oportunidad para la realización de la acción decisiva, el Comandante debe emplear todos sus recursos y exigir el máximo a sus tropas. Si el enemigo evita el combate decisivo mediante una retirada, se toman acciones inmediatas para obtener o mantener el contacto.

10. Explote el Éxito.

Como el poder de combate es relativo, los Comandantes buscan

ventajas en cualquier información, éxito táctico, o beneficios obtenidos durante el ataque. Se necesitan reacciones rápidas y suficiente poder de combate en reserva.

a. El ataque es ejecutado agresivamente, explotando todos los desarrollos favorables. Si el ataque se retarda en un sector de la zona, se transfiere el peso del poder de combate a otra área que ofrezca mayores oportunidades para el éxito.

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b. La explotación del éxito requiere un poder de combate adicional que puede ser obtenido mediante la concentración de medios; se necesitan tropas de reserva, poder de fuego, apoyo de combate, apoyo de servicio de combate, la resistencia y el espíritu de los hombres y unidades. Tales reservas de poder de combate pueden estar localizadas en las fuerzas adelantadas comprometidas tácticamente (escalón de ataque), en fuerzas de reserva designadas específicamente (Escalón de Reserva) o fuerzas empleadas en las operaciones profundas.

c. Los resultados decisivos se obtienen cuando se empeñan unidades altamente móviles y fuertes como Fuerza de Explotación.

11. Mantenga la Seguridad e Integridad de la Fuerza.

a. Todos los Comandantes son responsables por tomar las medidas de seguridad necesarias para asegurar la integridad de su comando y evitar que sus fuerzas sean sorprendidas. La proximidad del enemigo impone las acciones a tomar sin importar si el contacto es remoto, improbable o inminente; sin embargo, las acciones no deben distraer innecesariamente elementos o esfuerzos de la misión de la fuerza.

b. Se obtiene seguridad haciendo los arreglos y preparaciones necesarias para detectar las amenazas del enemigo, disponer de tiempo y espacio de maniobra suficiente para reaccionar ante ellas, eludirlas, neutralizarlas o destruirlas.

c. Durante el proceso de preparación para el ataque los Comandantes toman todas las medidas activas y pasivas para

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preservar la seguridad y el poder de combate. Tales medidas le permiten mantener la libertad de acción, retener la iniciativa y evitar la sorpresa por parte del enemigo.

d. La seguridad durante el ataque es esencial parar preservar la integridad de la fuerza. Un ataque agresivo proporciona inherentemente seguridad.

e. La integridad implica mantener la unidad como una fuerza de combate eficaz. Los Comandantes se aseguran que sus fuerzas no serán divididas en la medida que impidan la destrucción por partes. Además se asegura que el apoyo esencial esté disponible. Cualquier acción que reduzca el apresto de combate de la fuerza o amenace su integridad requiere la atención especial del Comandante para la reorganización durante el ataque o en la consolidación del objetivo.

f. La seguridad también implica tomar previsiones en el área de retaguardia. Según el grado de amenaza caracterizado, se debe mantener una unidad, preferiblemente de armas combinadas, con apoyo de fuego, para conducir operaciones en el área de retaguardia propia, destinadas a para destruir amenazas de nivel III (Incursiones de fuerzas aeromóviles, aerotransportadas, guerrilleras, fuerzas especiales o fuerzas altamente móviles).

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