LA PROBLEMÁTICA DEL AGUA EN TABASCO:
INUNDACIONES Y SU CONTROL
Jesús Gracia Sánchez y Óscar A. Fuentes Mariles
INTRODUCCIÓN
Durante la época de avenidas de 1999, las lluvias en el estado de Tabasco ocasio-naron escurrimientos extraordinarios que aumentaron significativamente los gastos hacia el río Carrizal, comprometiendo a la ciudad de Villahermosa (Sán-chez et al., 2001). Sin embargo este es un fenómeno que regularmente ha ocu-rrido en la región, aunque en los últimos años se han acentuado los daños. Esto se debe al rápido aumento de la población en el área. Los daños son principal-mente económicos y se originan por las inundaciones de las zonas urbanas y agrícolas, ruptura de bordos y daño a carreteras y construcciones. No se detec-taron estadísticas específicas que permitan ilustrar el problema, sin embargo las fuentes periodísticas sí muestran claramente la trascendencia de los daños oca-sionados durante las inundaciones.
El estado de Tabasco se caracteriza por ser el lugar de México con mayor disponibilidad de agua. La red fluvial de este estado (figura 1) está formada por el río Grijalva que nace en el estado de Chiapas y fluye en dirección sureste-no-roeste hasta la presa Malpaso y continúa en dirección sur-norte hasta el embal-se Peñitas, en donde ingresa a la planicie tabasqueña. El río Grijalva continúa en la misma dirección con el nombre de Mezcalapa hasta una bifurcación en don-de una don-de sus ramas, el río Carrizal fluye don-de oeste a este hasta llegar a Villaher-mosa, la otra rama es el río Samaria.
En el tramo Peñitas-Samaria recibe la aportación de los ríos Camoapa y Pla-tanar, después de la confluencia del río Carrizal con el de la Sierra se vuelve a tomar el nombre de Grijalva. En el tramo comprendido entre el entronque con el Carrizal y el sitio en donde la dirección cambia para ser suroeste-noroeste, el Grijalva recibe las aportaciones del río de la Sierra que a su vez incorpora a los Pichucalco, Tacotalpa y Teapa; este último recibe las aguas del río Puyacatengo. Antes de la descarga al mar del río Grijalva, recibe al Chilapa y al Usumacinta.
177
FIGURA1.Sistema fluvial principal de Chiapas y Tabasco.
El río Carrizal tiene como afluente al Medellín, que va de sur a norte, al cual se incorpora el Samaria y más adelante desemboca en una zona baja, con pantanos, cerca de la costa del Golfo de México. Como la ciudad de Villahermosa se en-cuentra en una zona casi horizontal, queda circundada por ríos o planicies de inundación.
La red de drenaje cerca de Villahermosa es complicada. Para entender su fun-cionamiento debe considerarse que las lluvias más importantes de los estados de Chiapas y Tabasco ocurren de agosto a diciembre por lo que en estos meses se tiene más peligro de inundaciones. Dada la extensión del área de aportación plu-vial, la ocurrencia de las lluvias no es uniforme o simultánea en toda la zona; sin embargo existen diferentes combinaciones de eventos que pueden poner en cri-sis al funcionamiento de toda la red y causar el desbordamiento de los ríos. Has-ta la presa PeñiHas-tas los escurrimientos son regulados, pero en el resto de la plani-cie, sobre todo en el río de la Sierra, no existe control de las corrientes.
En términos generales, los niveles de la superficie libre del agua de los ríos Carrizal y de la Sierra dependen de los gastos aportados por ellos, de manera que si uno viene extraordinariamente crecido, causará una sobreelevación en el otro.
Así, de acuerdo con la figura 1, si el Usumacinta, que es uno de los ríos más cau-dalosos del país, al conducir una aportación intensa, puede producir un incre-mento de los niveles del agua en el tramo final del Grijalva y, en menor escala, en el Chilapa y llega a tener influencia en las descargas de los ríos Carrizal y de la Sierra. En particular, el río de la Sierra puede transportar un escurrimiento im-portante proveniente de los ríos Tacotalpa y Pichucalco, que son ríos sin control con un área extensa de aportación, lo cual puede contribuir a un mayor reman-so en la proximidad de Villahermosa.
Hasta aquí queda claro que la descarga del río Carrizal, después de su paso por la ciudad puede estar limitada por los niveles altos del agua en su salida. A esto hay que añadir que se han observado cambios en la distribución de gastos en la bifurcación del río Mezcalapa para formar las corrientes Samaria y Carri-zal. Esto ha producido el aumento en los gastos del Carrizal, por lo cual se ha incrementado el peligro de inundaciones en Villahermosa. Estos cambios en la repartición de gastos es un fenómeno común en las corrientes trenzadas y en bi-furcaciones, debido al depósito de sedimento (Ashmore, 1982).
Finalmente, la conducción del agua del río Samaria también esta limitada, por lo que asciende su nivel de agua en la época de lluvias, pudiendo causar tam-bién inundaciones.
Conviene hacer notar que en la descripción realizada, se ha usado a la ciu-dad de Villahermosa como el punto principal para explicar los problemas del flujo de agua de la red de drenaje de los ríos, pero debe ser claro que estos pro-blemas no sólo se concentran en esa ciudad. Durante la época de lluvias existen otros sitios en el estado con inundaciones, y por lo tanto con la consecuente pérdida de bienes materiales y en especial de cultivos. Lo anterior conlleva a la ruptura de bordos, los cuales muchas veces son caminos o carreteras. Con esto, además de la pérdidas por la inundación, hay que añadir los costos de reparación de las obras civiles, la interrupción de ciertas actividades económicas y las afec-taciones que esto ocasiona durante su etapa de construcción, así como la inco-municación terrestre por varios días.
El río Mezcalapa tiene un cauce más amplio que el río Samaria, con algu-nas islas, bancos de arena y zoalgu-nas con erosión. En algunos puntos, la erosión de las márgenes pone en peligro las carreteras cercanas a su cauce. La Comisión Nacional del Agua (CNA) ha construido en determinados tramos de este río,
di-ferentes obras de protección de taludes (espigones, recubrimientos, etc.). En algunos tramos del río Carrizal se observa fuerte erosión de sus már-genes, esto se debe, entre otras razones, a las altas velocidades que alcanza en algunos sitios, especialmente en las curvas.
Un factor adicional que hay que tomar en cuenta en el funcionamiento del río Mezcalapa, es la descarga de la presa Peñitas, la cual debido a las necesidades de generación, puede aportar gastos del orden de 1 000 m3/s durante lapsos de
LA PROBLEMÁTICA DEL AGUA EN TABASCO: INUNDACIONES Y SU CONTROL 179
4 a 6 horas para cubrir la demanda de energía de las horas pico. Nótese en la fi-gura 1 que si coincide dicha descarga con los flujos máximos de las avenidas por los ríos Camoapa y Platanar, entonces se compromete el funcionamiento de la bifurcación y por ende del Carrizal.
De hecho, en el río Carrizal existen otros problemas relacionados con el funcionamiento de la presa Peñitas, pues en el estiaje, en los fines de semana, existen fluctuaciones de los niveles de agua muy acentuados que podrían influir en la estabilidad de algunos taludes contribuyendo a su falla.
El río Grijalva es un ejemplo de un sistema fluvial donde la actividad hu-mana influye de manera drástica en su comportamiento, como lo demuestra el cambio continuo, en los últimos siglos, de la morfología de la parte baja de la cuenca.
Tratando de visualizar el funcionamiento de todo el conjunto de toda la red se entenderá entonces por qué la ciudad de Villahermosa es tan susceptible a las inundaciones.
A escala geológica, los cambios fluviomorfológicos del sistema deltáico-la-custre en la parte baja de Tabasco han sido muy rápidos (Velázquez, 1994). La actividad volcánica en la parte alta de las cuencas, siempre ha dado lugar a una alta producción de sedimentos. Sin embargo, la deforestación aceleró los proce-sos sedimentarios, por lo menos desde el siglo XVI. Históricamente una
carac-terística particular de los ríos de planicie, como los del sistema fluvial del Grijal-va, es la divagación de los cauces. Según Velázquez, 1994, los numerosos cauces nuevos y abandonados del sistema de los ríos Grijalva y Usumacinta son resul-tado de las constantes modificaciones del curso de las corrientes. El primer cam-bio de curso (llamado “rompido”, término local, para indicar la salida de un río de su cauce original y formar otro) documentado ocurrió en 1675, cuando una derivación en la margen derecha en el río Mezcalapa entre Huimanguillo y Cár-denas dio lugar a un río que posteriormente confluiría con el río de la Sierra (Velázquez, 1994).
Han existido varios “rompidos”, pero la situación actual puede entenderse a partir de la “reciente” construcción de las presas sobre el río Grijalva (figura 1), ya que redujeron significativamente los gastos durante las épocas de avenidas (Velázquez, 1994).
En la figura 2 se muestra la hidrografía del estado en el siglo XVI. En la
figu-ra 3 se muestfigu-ra un resumen de los diferentes “rompidos” ocurridos. Es muy im-portante observar la tendencia general de toda la zona al cambio de cauce. Pero en particular nótese que en lo que actualmente es la bifurcación Samaria-Carri-zal, existen cinco “rompidos” (Velázquez, 1994).
A escala geológica, los cambios fluviomorfológicos del sistema deltáico-lacus-tre en la parte baja de Tabasco han sido muy rápidos. La actividad volcánica en la parte alta de las cuencas, ha dado lugar a una alta producción de sedimentos.
FIGURA2.Sistema fluvial en el siglo XVI.
Fuente:Velázquez, 1994.
FIGURA3.Sistema fluvial en el siglo XVI.
Fuente:Velázquez, 1994.
LA PROBLEMÁTICA DEL AGUA EN TABASCO: INUNDACIONES Y SU CONTROL 181
Un problema particular especialmente importante, se ubica en el funcionamien-to de la bifurcación del Mezcalapa. En este sitio se ha observado un problema de depósito de sedimento que ha provocado la disminución de gastos en el río Samaria y el incremento hacia el río Carrizal, con el consecuente aumento del peligro de inundación para la ciudad de Villahermosa.
Con la construcción de la presa Malpaso se redujeron significativamente los gastos durante las épocas de avenidas en el Grijalva hacia Villahermosa. Con ello, el ancho natural del río Mezcalapa ha resultado mayor al necesario, para los gas-tos que ahora circulan en él y también el transporte sólido se ha alterado. Esto ha propiciado el depósito de sedimento (arena) en la bifurcación, causando el aumento del agua que se desvía hacia el Carrizal. También se ha traducido en que con el transcurso de los años ha existido una tendencia a aumentar la pro-porción original de los gastos por el río Carrizal. Sin embargo, durante la época de avenidas de 1999 este fenómeno hizo crisis dado lo extraordinario de los escurrimientos, entonces incrementaron significativamente los gastos hacia el río Carrizal comprometiendo a la ciudad de Villahermosa. En 1997, del aporte total del río Mezcalapa, el río Carrizal transportaba en torno a 34% y el Samaria 66%. Sin embargo, después de octubre de 1999, el río Carrizal (para un gasto en el río Mezcalapa del orden de 1500 m3/s en la época de estiaje) transportó aproxima-damente 47% y el Samaria el otro 53%. Esto muestra claramente la tendencia al aumento de los gastos por el río Carrizal (Sánchez et al., 2001).
Actualmente se realizan estudios y mediciones para proponer las opciones de solución en la bifurcación, pues determinar su comportamiento se ha com-plicado debido al gran depósito de sedimento. Nótese que la medición de gas-tos líquidos y sólidos en ese sitio es difícil debido a las grandes dimensiones de las secciones transversales (hasta más de 1 000 m de ancho), el movimiento la-teral hacia el Carrizal y la rápida variabilidad de tirantes y gastos (Berezowsky et al., 1990).
A partir de 1950 se empiezan a realizar obras para el manejo del agua (Ve-lázquez, 1994). Por esas fechas se construyeron los primeros bordos de protec-ción como por ejemplo: un bordo para proteger La Chontalpa y las cabeceras de Cunduacán, Jalpa y Nacajuca y el bordo Zavala-Samaria. Se efectuaron algunos cortes como: el Macayo, Corregidora, Pueblo Nuevo,Tacotalpa y Balancán.Y se construyeron los primero drenes y desagües como Samaria-Mecoacán, Santa Te-resa y Veladero, entre otros. Con el material excavado de los drenes se formaron caminos paralelos a los mismos que aún siguen funcionando.
Al cegar el río Viejo Mezcalapa se aminoraron mucho las inundaciones en Villahermosa. Es necesario también señalar que un buen esfuerzo por encauzar y ordenar las aguas del río Mezcalapa, fue la construcción del cauce piloto del río Samaria.
Adicionalmente a las grandes obras realizadas existe una vigilancia continua del sistema de drenaje y en especial de los bordos (Gobierno del Estado de Tabas-co, 2002). Por ello las más recientes labores de protección han sido la protección de taludes, el dragado de algunos sitios y la rehabilitación de espigones. Sin em-bargo dado el acelerado crecimiento de la población la presión social demanda nuevas soluciones que requieren ser integrales con proyectos de gran envergadu-ra y que por la falta de recursos económicos suficientes aún están por realizarse.
El disminuir solamente los gastos hacia el río Carrizal no evita las inunda-ciones en Villahermosa.También es necesario realizar el control de los ríos de la Sierra, ya que en caso de lluvia intensa en la zona montañosa de Tabasco, se pue-den generar escurrimientos capaces de inundar a la ciudad aunque por el Carri-zal fluya un gasto bajo. Adicionalmente, cuando el río Usumacinta conduce gas-tos grandes incrementa el tirante del río Carrizal disminuyendo su capacidad de conducción. De todo lo anterior la idea que debe prevalecer es que el problema de inundación debe abordarse en forma integral, es decir, pensando que el pun-to nodal es la ciudad de Villahermosa, no basta con resolver aisladamente el problema del río Carrizal, o el del Samaria o el del Usumacinta; sino que es ne-cesario contemplar en forma conjunta el funcionamiento de todos ellos. De hecho existen diferentes estudios al respecto (p.e. Fuentes et al., 2000), los cua-les abordan la problemática desde puntos de vista particulares y también inte-grales. Los principales trabajos los han desarrollado la Comisión Nacional del Agua, Comisión Federal de Electricidad, Universidad Nacional Autónoma de México y recientemente la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco. Actual-mente esta última institución realiza mediciones de agua y sedimento en dife-rentes corrientes del sistema de ríos. En este trabajo el concepto de integral se refiere al posible funcionamiento simultáneo (en condiciones críticas) de las di-ferentes corrientes. Evidentemente existen otras actividades complementarias que habrán de realizar los organismos correspondientes para complementar las soluciones integrales propuestas.
La información disponible señala que existen proyectos ya definidos de obras específicas que es necesario realizar.Y que aparentemente sólo la falta de recur-sos económicos, ha sido la limitante para realizar el control de la red de drenaje formada por los diferentes ríos.
Como consecuencia de las avenidas de 1999, se propuso la construcción de un estrechamiento sobre el río Carrizal (cerca de la bifurcación) para reducir los escurrimientos provenientes del río Mezcalapa hacia Villahermosa. Esta obra se planteó como provisional mientras se encuentra una solución satisfactoria al pro-blema en la bifurcación. Una solución definitiva planteada es diseñar una estruc-tura con compuertas que permita el control de gastos y niveles que garanticen la seguridad de la ciudad de Villahermosa. Con esto se trata de minimizar los efectos de las aportaciones que se tengan por los ríos que confluyen a la salida
LA PROBLEMÁTICA DEL AGUA EN TABASCO: INUNDACIONES Y SU CONTROL 183
del Carrizal, de la operación de la presa Peñitas y de las descargas de los ríos Ca-moapa y Platanar.
Nótese que el estrechamiento o la estructura con compuertas, no son solu-ciones completas, pues ellas probablemente inducirán un agravamiento del pro-blema de sedimentación en el Mezcalapa, por lo que entonces sería necesario aumentar la altura de los bordos en el Mezcalapa. Debe entenderse que levantar la rasante de los bordos es muy costoso, porque muchas veces hay que aumentar el ancho de la base de los mismos o elevar caminos y carreteras lo cual implica prácticamente rehacerlas de nuevo.
Hasta la fecha se han tratado de evitar las inundaciones de Villahermosa con-trolando el comportamiento del río Carrizal, para lo cual se han levantando y reforzando bordos en los puntos críticos a lo largo de su recorrido por la ciu-dad. Sin embargo a pesar de los esfuerzos realizados, aún es necesario mejorar la protección contra inundaciones. Una solución claramente planteada e importan-te para esimportan-te problema, ha sido la construcción de un canal dentro del cual se alo-je el río Samaria; a esta obra se le ha denominado “Dren Samaria-Golfo”. Esta solución, aunque costosa presenta muchas ventajas, sin embargo antes habrá que resolver el problema en la bifurcación.También el canal denominado “Dren Vic-toria”, que parte de la unión del río de la Sierra con el Carrizal, permitirá desa-lojar los escurrimientos extraordinarios de la zona montañosa de Tabasco, redu-ciendo la posibilidad de inundar a Villahermosa. No existen en las referencias disponibles datos sobre los costos de las obras por realizar, sin embargo los auto-res consideran que el orden de magnitud de la etapa inicial debe ser superior a los 2000 millones de pesos (2003).
La naturaleza del funcionamiento del sistema fluvial de Tabasco hace que, debido a la gran magnitud de los escurrimientos y dada la gran dinámica hidro-morfológica natural de sus ríos, exista una tendencia natural a las inundaciones. Esencialmente los niveles bajos de la planicie y la gran cantidad de sedimento transportada por las corrientes producen estos fenómenos. Las obras civiles cons-truidas en relación con el drenaje fluvial como son bordos, puentes y espigones, hacen que ahora existan zonas restringidas al movimiento de las corrientes. Si bien con el tiempo y las obras construidas se han disminuido la frecuencia de las inundaciones, esto es difícil de mantener en una zona tan activa desde el punto de vista fluvial. Sólo el constante empleo de recursos económicos en manteni-miento y obras nuevas podrá para el futuro, hacer que el estado tenga mayores márgenes de seguridad en cuanto a las inundaciones.
El problema de la red de drenaje fluvial del estado de Tabasco es integral, donde no es conveniente plantear soluciones particulares del funcionamiento si-no de toda la red de drenaje. Por ello es necesario realizar un acuerdo común entre las distintas autoridades del gobierno del estado,CNA,CFE,LOS CENTROS DE INVESTIGACIÓN NACIONALES y la población para apoyar las soluciones.
Con-sidérese que en el estado existen más de 300 km sólo de bordos, esto muestra que al menos en el mantenimiento de los bordos existentes la cantidad de recur-sos económicos es muy alta.
Existen varios planteamientos de las diferentes obras que conviene realizar para mitigar las inundaciones en Tabasco, pero conviene destacar como trabajos importantes a efectuar en el futuro cercano: resolver el problema del funciona-miento de la bifurcación del Mezcalapa, la construcción del Dren Samaria-Gol-fo y del Dren Victoria para el desalojo de los gastos importantes de los ríos de la Sierra, además de realizar los trabajos ordinarios de mantenimiento y reparación tanto de bordos como de espigones.
Mientras se implantan las soluciones técnicas, es posible pensar en la instala-ción de sistemas de alerta temprana que prevengan los posibles escurrimientos extraordinarios en diferentes puntos estratégicos, evidentemente Villahermosa es uno de los más importantes.
BIBLIOGRAFÍA
Ashmore, P.E., 1982, “Laboratory modelling of gravel braided stream morpho-logy”, Earth Surf. Proc. Land., 7, pp. 201-205.
Berezowsky V., M. et al., 1990, “Estudio en Modelo Matemático del Fenómeno de Arrastre del Río Mezcalapa Samaria”, en Informe Técnico del Instituto de Ingeniería,UNAM, elaborado para la CNA, vol. II: Anexos 5, México.
Domínguez M., R., E.E. Carrizosa, G.E. Fuentes M. y M.L. Arganiz J., 2000, “Estudio hidrológico de la cuenca baja de los ríos Grijalva y Usumacinta del estado de Tabasco”, en Informe Técnico del Instituto de Ingeniería,UNAM, elabo-rado para la CNA, México.
Fuentes M., O.A., F. De Luna C. y J.J. Carrillo S. et al., 2000, “ Simulación nu-mérica del flujo en cauces y en las planicies que podrían inundar la cuenca baja del río Grijalva estado de Tabasco”, en Informe Técnico del Instituto de In-geniería,UNAM, elaborado para la CNA, México.
Gobierno del Estado de Tabasco, 2002, Plan de Desarrollo del Estado de Tabasco 2002-2006.
Maza A., J.A., 1990, Introduction to River Engineering, Universitá Italiana per Stra-nieri, Italia.
Sánchez B., J.L.,V. Franco, J. Gracia S. y O.A. Fuentes M., 2001, “Terminación del modelo físico del río Mezcalapa en la bifurcación del río Carrizal-Sama-ria en el estado de Tabasco”, en Informe Técnico del Instituto de Ingeniería,
UNAM, elaborado para la CNA, México, julio, 43 pp.
Velázquez V., G., 1994, Los Recursos Hidráulicos del Estado de Tabasco,UJAT, Centro
de Investigación de la División Académica de Ingeniería y Tecnología.
LA PROBLEMÁTICA DEL AGUA EN TABASCO: INUNDACIONES Y SU CONTROL 185