ALGUNAS TENDENCIAS
EN LA ACTUAL NOVELA ESPAÑOLA
Andrés Amorós
1)
Introducción
A
psisaírde la
multitudde
voces agoreras que pregonan(desde
hace
yabastantes
años)
tfa
muertede la novela,
esindudable
que elinterés
por el género nairrativo esboy
mayor que nunca: se publicany leen
novelas,
se escribenlibros y
artículos sobre novelas en número superior al que nunca pudoimaginarse.
La
rovela parecesor,
con suindeterminación y
flexibilidad,
el géneroliterario
más apropiado para expresarlas
múltiplesinquietudes,
angustiáisy
'aventurasinte
rioresd¡el hombre
de
nuestrotiempo.
Por
otraparte, la
novela plantea —en principio— menos problemas
alingenuo lector
quelos
demás
géneros.Todo
profesor(so
bre
todo
©i enseña unaliteratura extranjera,
o iquelo
es para susalumnos)
sabe con qué satisfacción respiracn.éstos
cuando,
abando nando el misterioso cosmospoético,
penetran len urna novela que sue le ofrecerlesla
-guíainicial die
un airigumento comprensibley
el atractivo
suplementariode
unaindudable
cercaría ala
realidad.Tengamos
en'cuenta,
por otraparte,
que el actual augede la
tendencia
que utilizala
literatura
comotestimonio
sociológico encuentra en
la
nanración suterreno
'de estudio preferido.Existe
hoy
en el ¡mundo entero uninterés
creciente porla
novela española contemporánea. Hasta qué punto obedece esteinterés
a razones estrictamente iliterarias ode
otrotipo,
sería -muy difícilde
deslindar.
Por su vigorosa peculiaridad(histórica,
'religiosa, social,
política...)
lo
español suele suscitarfervores
uodios,
pero noindiferen
cias.Es
evidente quela
atención ala
novela españolade la
post guerraresponde,
en granmedida,
ala
curiosidad porla
situacióndel
hombre
español en este período.Más aún,
responde aldeseo de
avecriguar pordebajo de los
slogansy
rótulospolíticos,
tan
engaño sossiempre,
algo acercade la "verdadera
vida"exis-tencia
cotidianadel
hombre medio, del
ambiente popularespontáneo,
lo
que, desde
Unamuno,
conocemos con el nombre idle"intrahistoria".
La
proposicióninversa
íestambién
evidente:la
novela española contemporánea es 'absolutamenteininteligible
al míamgende las
pe-culiaridaides
de Ja
vida española en este período.2)
Circunstancia
histórica
Ei
período que podemosdenominar
"'actual",
sá no noslimita
mos a
la
anécdotaperiodística,
empieza,
parala
viday
la
novela españoláis,
en el año1939,
al 'finalizarla
guerra.Las
consecuenloiasde
esta guerra(1936-39)
sobrela
viday
'la cultura españolashan
sidoy
siguen siendo 'incalculables.Por lo
que se 'refiere a nuestrotema actual,
mueren allgutniosescritores,
mar chan al extranjero otrosy
se rompela
normal comunicación entrelos diversos
sectoresde
la
cultura española.Elsto
produce, entre otrascosas,
una 'consecuencia iqiue me pare cefundamental:
el aislamiento respectodel
extranjeroy la
ruptura conla
novela española anterior, que(hablando
en (términos generales)
isie olvida casi por completo.La
nueva novela españolatendrá
que partirde
cero, después
de
la guerra,
conlos
muchosinconvenien
tes
quie esto supone.Los dos
polosde la
'creaciónliteraria,
comosub-ravó aceirtadamiente Pedro
Salinais,
sontradición y
originalidad(1).
Más aún, la
única
originalidad verdadera iseirála
que sebase
en el previo conocimientoy
asimilaciónde
lo
anterior paraintentar
su perarlo.No hacemos
con estodefensa
aüguriadel
airtetradicional,
sinotodlo
lo
contrario. Estoslugares
comunes son especialmente ciertos
—oreemos— en el camoode la
novela Contemporánea:Róbbe-Grillet,
porejemplo,
no sería posible sinBalzac,
Doistoiewski,
Joyce.Kafka...
La ausenciade
una verdaderatradición
(en to
temático
y,sobre
todo,
mla
evoluciónde las técnicas
narrativas)
, suele condu cir almimetismo,
ala
imitación
dé
modelos aue no mierecen 'serlo v aldescubrimiento
de Mediterráneos. Mucho die
esto sucedió enla
novela españoladespués
de la
guerra.No
olvidemos ©1 carácter ambivalentede
estetipo
de fenóme
nos: eldesconocimiento de
la
novela que por estos años(1940 y
siguientes),
se escribe en el mundosupone,
ala
vez,deslumbramiento
por cierto
tipo
de
novela extranjera auetrae
consigo leí atractivode
lo
aparentementecosmopolita,
renovadory
exótico:Daphne
du
Mau-rier,
Lous
BTamfield...,
algodespués
quizás,
Sotmlefriset
Maugham y
Cecü Roberts.
(1)
Pedro Salinas: ''JorgeManrique
o tradición y originalidad", ed.Sudamericana,
BuenosAires,
1948.La
novela española renace condificultades
alas
que no es ajena, naturalmente, la
existenciade la
censura propia del períodode
postguerra.
Pero
no es sólo eso.El lector
españoldesconfía
de
estas novelasy
(es
undato
sociológico que parecedel
mayorinterés)
suele
preferir un nombre anglosajón enla
portadade
unHibro
narrati vo.Si
ésta
esla
actituddel
lector,
puedeimaginarse
cuál seríala
del
editor: proponerla
lectura de
una novela españolasuponía,
casi,
unalocura,
pues eldesastre
económico eramuy
probable. Existen coleccionesde
novelas enlas
que 'brillanpor su ausencia los1 nombres españoles.Y ¡(¡detalle
esperpéntico)
lcis
novelistas! españoles se <venobligados,
aveces,
ainventarse
un sonoro seudónimoinglés
para amparar'
su obra.
La
situación cambiará rotundamente gracias a algunoshechos
coincidientes:
la
apariciónde
autorestan
"escandalosos"para
los
bien
pensantes comoOela;
la
propagandade
tos
premioshorarios,
aunquerecompensen,
confrecuencia,
a obrasde
un mínimoin
terés;
la
sorpresa(casi
horrorizada)
que produce aia
sociedad es pañolalía
multiplicaciónde
novelistasfemeninas,
después
del
éxito
de Carmen
Laforet;
y,
enfin,
el enormeéxito
popularde
algusnositemas
novelescos,
como elde
la
prehistoriade
la
guerra española en"Los
cipreses creen en¡Dios",
de Gironella.
Hoy
—'creemos— sehan
invertido
los
térm'imols.
Muy
pocosli
bras
puedendar tanto diniero
en nuestro país iüomo 'uinia ¡novela es pañolaque,
pop: sutema,
alcance un amplio eco populáis: es el casode las
obrasde
Gironella, Halcón,
Lúea de
Tena,
MartínVigil.
Me
parece necesariosubrayar,
sinembargo,
otro aspecto sociológico
:1a 'Creciente afición alos temas ensayístioos,
sociológicos,
económicos,
religiosos. . .Baste
con citardos de los
más grandeséxitos
editorialesde los últimos
años:las
obrasde Teilhard de
Chandiny la
"Introducción
ala
economíaespañola", de Ramón
Tamames1(2).
3)
Notáis
bibliográficas
El lector
quedesee
adentrarse porlos
caminosde
la
novela es pañola ¡dela
postguerra posee am excelentelazarillo:
eltomo H-2
de
"La
novela español acontemporánea'"',de Eugenio de
Nora (3).
Puede
completarse conlos
útiles
análisis que realizaJuan Luis
Al-borg
en su"Hora
actualde
la
novela española"(4)
.Los
prólogosde
(2)
Las primeras han sido publicadas en España por edit.Taurus;
la segunda formaparte de la col. "El Libro de
Bolsillo",
de Alianza Editorial.(3)
Eugenio G. de Nora: "La novela española contemporánea", Biblioteca RománicaHispánica,
ed.Gredas, Madrid,
1958.(4)
J. L. Alborg:''Hora
actual de la novela enEspaña",
col.Perenes,
ed.Taurus,
Madrid,
1958.Éntrambasaguas
ala
colección"Las
mejores nóvelascontempoirá-(5)
destacan
porla
amplia aportaciónde
¡datosbiográficos y
biblio gráficos.Del
grupode dos
novelistasexiliados,
olvidadodurante años,
nos suministra ampliainformación
J. R. Marra-López
en su"Narra
tiva
españolafuera
de
España" (6).Visiones críticas
interesantes
sonlas
de
PérezMinik
(7)
y
Max
Aub
(8).
Si
pasamos ahora alterreno de las teorías
sobrela
novelaten
dremos
quedistinguir tres
apartados:a)
'Doslibros
que reflejanla
actitudde
biúscpeda propiade
las
nuevas generaciones:
"La hora
'del 'lector", 'del 'críticoJosé
María
Oas-tellet
(9)
y
"Problemasde
la novela",
del
novelista JuanGoytisolo
(10).
Muy
influidos los
dos
porteorías extranjeras,
propugnanla
necesidad
de
adqptar un puntode
vistaobjetivo,
relacionado conla téc
nicacinematográfica
y la
psicologíabehaviouirista
odel
comportamiento:
considerar como real sólo aquello quetiene
existenciaobjetiva, lo
que percibe un observadorlimpatnciail.
Esta
teoría
fue
acogida confervor,
hace
algunosaños,
porbas
tantes
escritoresy
críticos, peroúltimamente ha
perdido gran partede
suprestigio;
el propioGoytisolo,
con notableversatilidad,
la ha
abandonado.La
modadel
objetivismo parecehaber
cedidoboy
el puesto aun realismo crítico con pretensiones
dialécticas
que alcanza sufor
mulación
teórica
en elmuy tendencioso libro
de Juan Carlos
Cúirut-chet, "Introducción
aia
novela españolade
postguerra"(11).
2)
Bastante
distinto
es el carácterde la
crítica académicay
uni versitaria queintenta
comprenderla
evoluciónde
la
nlairrativia contemporánea desde
el puntode
vistade
ia
historia literaria
universal(5) Ed.
Planeta, Barcelona,
varios temáis.(6)
J. R. Marra Lóptez: "Narrativa española fuera deEspaña",
ed.Guadarrama,
Madrid,
1963.
(7)
D. Pérez Minik: "Novelistas españoles de los siglos XIX yXX",
ed. Guadarrama,Madrid, 1957.
(8) Max Aub: 'TJiscurso 'de la novela española contemporánea", El Colegio de Mé
xico,
México,
1945.(9) José María Castellet: "La hora del
lector",
BibliotecaBreve,
ed. Seix Barral, Barcelona, 1956.(10) Juan Goytisolo: ''Problemas de la novela", Biblioteca
Breve,
ed. Seix Barral, Barcelona, 1959.,11) Juan Carlos Curutchet: "Introducción a la novela española de postguerra'7, col. Munido
Actual,
eds.Alfa, Montevideo,
1966.y
presta atencióntanto
alas
concepcionesdel
mundo subyacentes co mo alas
novedadestécnicas.
A
estatendencia
pertenecen ellibro de
Baquero
Goyanes,
"Pro
cesode
da
novela actual"(12),
y
mi"Introducción
ala
novela contemporánea"
(13).
3)
Dos
libros
muy
recientes señalan nuevas amanerasde
acercarse al problema.
El de García
Viñó,
"Novela
española actual"(14)
ha
provocado cierta polémica al acusar ala
novela españolade
escaso contenido
intelectual,
de
monocorde realismoy dimensión
pro-viniciana.Toda
esta crítica nos parece .justificaday
acertada enlo
básico. El
problema mayor se plantea cuandoGarcía
Viñó,
novelistay
poetarelacionado,
alparecer,
conun gruporeligioso-político quedes
empeña un 'importantísimo papel en
la
vida pública españolaactual,
pretende que el
único
grupo que escapa a estaslimitaciones,
el verdaderamente
interesante,
es elqueforman
él
y
dos
amigossuyos,
conlos
que aparece retratado en variasde
las fotografías
queilustran
este
libro...
De
muy
recienteaparición,
aunquede bien
distinta
tendencia,
es el estudio"ProMemias
formales
enla
novela españolacontemporánea",
de Ramón
Buokley
(15).
Este
crítico no oculta su. (simpatía porlas
tendencias
de la
novela socialy
objetivapero,
en vezde
lanzarse
alos
habituales
panegíricosseudoliterarios,
emprende un estudio concienzudo
de
algunastécnicas
[narrativas concretas. -Auraque adolecede
graves
defectos
en surealización,
creemos que este camino es el más serioy
(fructífero quedebe
continuarla
crítica españolaactual, de
jando
a unlado
las
consideracionessociales o políticas quetantas
simplificaciones
literarias
suelen producir.,4)
Las
promocionesEn
un períodode
casitreinta años,
parece necesariodistinguir
ya algunas promociones
de
novelistas que siesuceden, trayendo
nue vos problemasy
nuevas'solucionestécnicas.
Eiugenio
de
Nora,
el grain especialista en eltema,
nadistinguido
dos:
la
primera comprende alos
nacidoshacia
1920,
que empiezan(12)
M. Baquero Goyanes: "Proceso de la novela actual", Biblioteca del PensamientoActual,
eds. Rialp,Madrid,
1963.(13) Andrés Amorós: ''Introducción a la novela contemporánea", col. Temas y Estu
dios,
ed.Anaya,
Salamanca-Madrid-Barcelona, 1956.(14)
M. García Viñó: "Novela española actual", col. PuntoOmega,
ed.Guadarrama,
Madrid,
1967.(15) Ramón Buckley: "Problemas formales en la novela española contemporánea",
eds.
Península, Barcelona,
1968.á
publicarhacia
1940
y son,
hoy, ios
"grandes
niombres consagrados'*:Cela,
Agustí, Lalforet, Torrente,
Delibes,
Quiroga...
Cuando
esta pro moción sehalla,
unpoco,
en el callejón sin salidadel
realismo vulgar,
del provincianJismo,
surge otra que se preocupa 'másdel
estilo einfunde
ala
novela untono
testimonial y
crítico más marcado.Per
tenecen
aella,
entreotros, Ana María
Matute.,
Sánchez
Ferlosio,
Al-decoa,
Goytisolo,
López
'Salinasy
MartínSantos.
La división
esacertada, desde
luego,
pero susceptiblede
mayoresmatizaciones. En una reciente
conferencia,
el novelistaMiguel
Delibesha
sostenidola
existenciade
una sola "generación"(el
conceptohíis-toraJográfico
que sigue suscitandotartos
debates)
que 'Comprendetres
''promociones". La
exMeneiade
un grado más en estadivisión
permite, creemos,
un más aproximado reflejode
la
realidad.La
opiniónde
Delibes,
que nos pareceacertada,
puede resumirse así:la
¡primera promoción esla
de los
primeros añosde
la
postguerra:Cela,
Quiroga,
Gironella,
Agustí...Oe
caracterizan estos novelistas porsu
formación
improvisada,
su anarquíatécnica,
su aislamientodel
exterior
y
escasezde teóricos. Tienen
una concienciamuy
candentedel
drama
nacionaly
escogenla
vía estéticadel
realismo.Hasta
1950,
segúnDelibes
(nosotros
retrasaríamos un pocola
fecha)
, surgela
segundapromoción, la
objetávista,
que se caracteriza porincorporar
ala
novela española algunos postulados estéticos eu ropeos: ausenciade narrador,
.protagonistacolectivo,
etc.Kisto
produce una elevación
artística,
perotambién
el riesgode
formalismo. Se
trata de
un grupohomogéneo,
de amigos,
de
formación universitaria,
rebeldey
que(no lo
olvidemos)
después
de
estafecha
ha
evolucionadode
modomuy
considerable:Sánchez
Ferlosio,
Matute,
Aldecoa,
Fernández
Santos.
Hacia
1960
surge un grupo caracterizado por el"realismo
crítico",
quebusca
una concretaeficacia políticay
social,
de
denuncia.
5)
Influencias
extranjerasEl
tono
generalde
aislamiento noimpide
el que una seriede
influencias extranjeras
hayan
marcadode
modomuy
decisivo
ala
novela
española, haciéndola
caeraveces,
incluso,
en el mimetismo superficial e
inauténtico. Estas
influencias,
por otraparte,
son elíndice
más fácil
y
seguro para averiguarlas diversas tendencias
que sehan
ido
sucediendo en este período.En
pirimerlugar,
la
influencia,
que no se produce sólo enEs
paña, del
gran grupo norteamericano:Hemingway, Faulkner,
Stein
beck,
dos
Passos. Ellos aportanunlenguaje coloquial, periodístico,
unanotable preocupación social
y
política,
y
una apertura alas
nuevastécnicas
narrativas.Viene
después la
de los
existencialismosfranceses
(Camus
ySar
tre)
que suscitan entrelos
jóvenes
escritoresy lectores
una auténticaadoración
y
planteandecididamente
el problemadel
"engagement"o
compromiso
del
escritor conles
problemasde
sutiempo.
A
continuación,
la
influencia
de la
novelaitaliana
(Pratolini,
Mo-ravia,
Pavese;
más'recientemente, Pasolini).
Especialmente,
del
neorrealismo,
atento ala
observaciónde
unarealidadque,
por otraparte,
puede asimilairse con
bastante
facilidad
ala
'española.Los franceses
del
"nouveau
román"(Robbe-Grillet,
Butor...)
traen
ala
novela española runa nueva preocupación porlos
problemastécnicos
que viene a cuartear él casi monolítico realismo.Por
último
(por elmomento),
asistimos ahora ala
crecientein
fluencia
de los
novelistashispanoamericanos
actualesque,
entre otrascosas,
han acaparado duranteles
últimos
añosla
mayar partede
los
premiosliterarios
españolesde
importancia.
En estainfluencia,
to
davía creciente,
destacanlos
nombresde
Carpentier, Cortázar,
Fuen
tes,
Rulfo,
Vargas-Llosa y
GarcíaMárquez.
'9e caracterizantodos
ellospor una perfección
formal
que se complace en experimentosde
tipo
vanguardista, renovador, y
que es perfectamente compatible con unaintención de
testimonio,
de
crítica socialy
políticamuy
Violenta.
Son
éstos
los "dos
caballos"que, según
Carlos
Fuentes,
es preciso montar ala
vez.6)
El
realismoEste
es el signo centralde la
novela española actualy,
contodas
sus
ambigüedades,
la
palabra mágica que está ientodas
las
bocas
y
entodos
los
'manifiestosliterarios:
elrealismo,
de
signosocial cada vez más acusado(16).
Se
invoca,
paraello,
la
grantradición
de
la literatura española,
la de la picaresca,
Galdós,
Baroja,
"La
Celestina"o
Cervantes.
No
ol videmos queel
gran críticoDámaso Alonso lo ha
reducido a susjus
tos
límites
en un estudio yaclásico, "Escila
y Caribdis
de la literatura
española".
Dentro
de eso,
del
costumbrismo más o menos 'superficialy
mo nótonose pasa aldeseo de
una objetividadtestimonial
y
al estudio en profundidadde
esa realidadindagando
sus causas socialesy políticas,
para alcanzar un auténtico''realismo
crítico".Decimos "se pasa", pero,
enrealidad,
eso sólo sucede en algunos casos excepcionales.Seguimos,
engenenall,
inmersos
enla
mareatumibrista,
monótonay
sin relieves.Lo
único
nuevoson
los temas:
de la
vida provinciana ola tragedia
ruralhemos
pasado ala
guerraespañola, la
juventud inadaptada y la "dolce
vita"al 'estilo
interna
cional.
Erotismo, bebida,
velocesautomóviles,
sociedadcosmopolita,
te
dio,
usnostoques de inconformismo
y
náusea existencial vulgarlizadaal ¡máximo:
ést(a
podría serla fórmula descriptiva
de
unade
las
novelas más alabadas
últimamente.
El
deseo
de
dar
testimonio
de
la
realidad española,tan
loable
desde
el puntode
vista socialy
iliterario,
produce estáisdesviaciones
de
tipo
pintoresquistay,
enocasiones,
unadesatención hacia
el carácter"artístico"
de
la
novela
que,
endefinitiva,
viene alimitar la
validezhumlana
y
artísticade
ese mismotestimonio.
7)
Ejemplos de
algunastendencias
Una
persona quedesee
adquirir rápidamenite alguna noción so brelas
tendencias
quehan
imperado
sucesivamente enla
novela es pañolade
la
postguerradebe
conocer,
a nuestrojuicio,
estas siete no
velas.-1)
"La
familia
de
Pascual Duarte"(1942),
de
Camilo
José
Cela,
supuso el
hallazgo de
unarealidady de
unlenguaje,
así como el estallido
escandalosode
lo
queha
dado
enllamarse
el"tremendismo".
2)
"Nada"(1944),
de Carmen
Laforet,
significa 'lairrupción fe
menina enla
novelay
eltestimonio de los
añosde
postguerra: vidagris, vacía,
sanhorizontes 'espirituales,
vencida porlas
circunstancias...Esta
novela posee uninterés histórico
evidente.Su
valor estético absoluto,
sinembargo,
no nos parecehoy
más que notable.3)
"La colmena", de
Cela,
trae la
novedadtécnica de
la
masa como protagonista
colectivo,
quizásinfluida
porDos
Pasos,
y
el admi rablebalance
entre realidad míseray
estilizaciónliteraria
gracias aun
lenguaje
de
eJevadísima calidad.4)
"El
Jarama"(1961)
,de
Rafael
ISánchez
íParlosio,
asombró porsu
testimonio
objetivo,
implacable,
de la banalidad de
unajornada de
fiesta .manifestada, sobre
todo,
en ellenguaje
absolutamente coloquialy
anti-literario.Sánchez
Ferlosio
se reveló como un novelista admira blementedotado,
pero,
desgraciadamente,
noha
proseguido por este camino.5)
"Tiempode
silencio"(1964)
,del
prematuramentefallecido
Luis
Martín
Santos,
significa, quizás,
el másimportante intento
de
renovación
de la
novela españoladespués
de la
guerra.La
crítica socialy
política
se une aquí a unainteligencia
y
capacidadirónica excepcionales,
Dentro
de
la
reciente novelaespañola,
esta obraña
significado,
entre otrascosas,
una vuelta consciente ala
escuelade
Joyce,
perceptible en ocasionales monólogosinteriores
y,
er,general,
enla liberación de
untalento
verbal quellegando
a rozar a veces el excesorebuscado,
ha
servido
de
eficaz antídoto contralos
prosaísmos.rutinarios.La
muerte enaccidente
de Martín Santos
privó ala
literatura
españolade
un novelista realmente
excepcional,
pero suúnica
novelalarga
sigue ejer
ciendo
hoy
un eficaz magisterio.Esta
obray
"La
Colmena"constituyendos
cumbres evidentes.6)
'"Cinco
horas
con Mario"(1967),
de Miguel
Delibes,
significa la
culminaciónde
una obra narrativa que poseyó siempre(como
su
creador)
, una admirable
honestidad intelectual
y
artística.La
<vi-sión
de
la
vida provinciana queda aquí potenciada per el usode
unatécnica parspectivístioa,
la
maestría en i]¡areproducción
del
lenguaje
hablado
y la
dimensión fuertemente
crítica.7)
"Señas de
identidad"(1967),
de Juan
Goytisolo,
lia
sido ¡acogida con alborozo por
la
críticainternacional.
Sin
(compartir estosjui
cios,
síquiero
destacar
el considerable esfuerzo que representa en orden
ala
incorporación
ala
novela españolade
una gran, cantidadde
procedimientos narrativas
renovadores, que,
por estavía,
influirán
grandemente en
las futuras
novelas.Debemos
subrayarque,
en esteapartado, hemos
comentado unas novelas no atendiendo a su valor absoluto sino a su capacidadde
representar
brillantemente
tendencias
quehoy
imperan. Al
margende
esta enumeración
han
quedadolas
obrasde tipo
tradicional,
muy
lo
gradas, de
Zunzunegui,
Gironella
oLera;
la
novelade
tapo intelectual
de
Gonzalo Torrenite
Ballester;
porúltimo,
nohemos
mencionado atres
novelistas que vivenfuera de
España:
Ramón J.
¡Slander,
Max Aub
y
Francisco Ayala.
Los
tres
me parecen inarradcires 'de categoría uni versaly
creo que el progresivo conocimientode
sus obras enEspaña
supondrá una
indudable
y
beneficiosa influencia.
8)
Conclusión
La
novela española contemporáneaha
'reconnido unimportante
camino
desde 1939
hasta hoy. Sin embargo,
su calidad generaldista
mucha
de
ser satisfactoria.Muchas
de
suslimitaciones
reflejanlas
del
país:bruscos
contrastes, falta
de
aperturay dé
auténticacrítica,
oscilaciones
tremendas
entre el esteticismodescarnado y
ila obsesiónpolitizante,
entrela
cerrazón cajrpetovetónicay
el esnobismo superfi cial.La
'mentalidadde la
gran masade lectores
quees,
endefinitiva,
la
quedecide
eléxito
'económicode
la
obra estodavía tradicional
enexceso.
Sin embargo,
aúnfaltos
de
seriaorientación,
los
sectoresju
veniles
intentan
abrirse alos fenómenos
estéticos propiosde
nuestroen
[España,
novelas como''La
ciudady
los
periros", "Tiempo
de
silencio"
o
"Rayuela".
Esto
melleva
ainsistir
en illainfluencia
hispanoamericana,
queme parece 'el
hecho
decisivo
(y
sumamentebeneficioso
para elfuturo)
de
este momento.Todavía
no sehan
producido grandes novelas españolas
que respondan a estainfluencia,
pero elfenómeno
comienza a serperceptible en
todos los
niveles.Si
queremoslanzamos
al arriesgadojuego de los pronósticos,
puedodar
dos
nombrede jóvenes
escritoresque acaban
de
publicar suprimerlibro
narrativo: el poetaFélix Gran
de
(31)
años)
ha
reunido varias narracionesbajo
eltítulo "Por
ejemplo,
doscientas..."(17).
José
María
Guelbenzu (23 años)
acabade
publicar
su primera novela:"El
'mercurio"(18),
finalista del
último
Pre
mio
Biblioteca Breve
\que obtuvoCarlos Fuentes. Estos
dos
nombresme parecen mn símbolo
de
las
esperanzasde
nuestra novela.Es
evidente quehoy
seda
en nuestro país un cansanciodel
purorealiisimo
documental,
del
objetivismodescriptivo. La
atenciónde
los
jóvenes
narradores se abre alos "arrabales de
la literatura":
novelapolicíaca,
ciencia-ficción...La
sociedad española evolucionahoy
rapi-dísimarnente y la
novelaintenta
reflejar esa evolución ala
vez quetomar
'concienciafrente
alos
problemas españolesde
este momento.Citándome
amablemente',
un novelista que suele ser consideradotradicionalista
comoMiguel Delibes
'ha escrito 'estas tirases:"En
suma,
enlíneas generales1,
el novelista español se siente apremiado porla
presióninnovadora de
fuera,
y frenado
—con pocas, aunque
hon
rosas excepciones—por
Dais
exigenciasdel destinatario
de dentro.
En
una
palabra,
llegado
ala encrucijada,
el novelista español vacila entre dedicarse
adistraer o,
comodice Andrés
Amaros,
decidirse
ain
quietar;
se resiste adejar
dedivertir
pero,
conscientede
susdeberes,
no puede renunciar a sembrar ideas" (19).La
novela .española,desde
luego,
intenta dar testimonio de
la
realidad
actual, y
muchas veces, por acción uomisión, lo
logra,
en efecto.
Pero,
nos 'guste o nosdisguste,
en artehay
una razónabsoluta,
unúnico
criterio quecuenta,
endefinitiva:
elde
'la calidad.Todava
hay
muy
pocos novelistas españoles(Sender,
Max Aub
y
Ayala;
Cela
y
Dehbes...)
que poseandimensión universal,
que sepan estar ala
alturade
los
tiempos,
convertirla
novela en ese métodojdtebúsqueda
quehoy
esy
continuardignamente la tradición
del
"Lazarillo"y del
"Quijote",
de Galdós y
Clarín,
de
Baroja y Unamuno.
(17)
Félix Grande: "Por ejemplo,doscientas...",
col. LosComplementarios,
ed. CienciaNueva, Madrid,
1968.(18) José María Guelbenzu: "El mercurio", col. Nueva Narrativa
Hispánica,
ed. Seixy
Barral,
1968.(19) Miguel Delibes: ''La novela española en esta
hora",
en"Destino",
N?159,
30 demarzo de 1968.