Programa de Estudio
Lenguaje y comunicación
Sexto año Básico
Unidad Común
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Aplicar estrategias para determinar el
significado de palabras nuevas:
› claves contextuales
› raíces y afijos
› preguntar a otro
› diccionarios, enciclopedias e internet
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Claves contextuales
El docente recuerda cómo utilizar las claves contextuales
para indagar el significado de una palabra desconocida en
un texto. Para esto, selecciona un término de un texto que
sirva a este propósito, por ejemplo, “expiró” del siguiente
fragmento de Cenicienta de la versión de los hermanos
Grimm: “Érase una mujer, casada con un hombre muy rico,
que enfermó, y, presintiendo su próximo fin, llamó a su
única hijita y le dijo: ‘Hija mía, sigue siendo siempre buena y
piadosa, y el buen Dios no te abandonará. Yo velaré por
ti desde el cielo, y me tendrás siempre a tu lado’. Y,
cerrando los ojos, expiró. La muchachita iba todos los días a
la tumba de su madre a llorar”. El docente lee la oración en
voz alta y, cuando se encuentra con la palabra seleccionada,
se detiene y hace que los alumnos reparen en ella. Relee el
fragmento e indica qué pueden inferir sobre la palabra a
partir de las claves contextuales. En el caso del ejemplo,
otras palabras del texto –como enferma, morir, sepulcro–
entregan pistas sobre el tema y permiten a los lectores
aproximarse al significado de la palabra.
Tras la conversación, siguen leyendo el texto, que contiene
otras dos palabras subrayadas por el profesor. Este les pide
que, en parejas, realicen el mismo ejercicio que acaban de
hacer en con- junto. Para finalizar la actividad, pide a
algunos alumnos que modelen a los compañeros la forma en
que descubrieron el significa- do de las palabras subrayadas.
Es conveniente que los estudiantes realicen este trabajo de
vocabulario en variadas ocasiones con distintos textos, de
manera que adquieran el hábito de recurrir a las claves
contextuales para intentar averiguar el significado de las
palabras nuevas que encuentran.
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Observaciones al docente:
Algunas veces es posible inferir el significado de una palabra
a partir del contexto en que se encuentra. Esto permite leer
sin interrupciones y ampliar el vocabulario de manera
autónoma. No todos los estudiantes hacen este proceso sin
instrucción directa, por lo que hay que enseñarles
estrategias para que sepan cómo hacerlo. Una forma de
introducir la enseñanza de esta estrategia es plantear una
pregunta metacognitiva, por ejemplo: ¿qué hago yo cuando
me encuentro frente a una palabra desconocida?
Primero el docente modela cuál es el razonamiento que
sigue para inferir el significado de una palabra en un texto
dado. Durante este proceso, verbaliza cada uno de los
pensamientos que lo ayudaron a inferir el significado de un
término, lo que da herramientas a los estudiantes para que,
frente a una palabra que no conocen, puedan hacer las
conexiones lógicas que les permitan comprenderla y
continuar la lectura. Entre las estrategias más usadas se
cuentan:
Relacionar la palabra con otras de la misma familia, buscar
palabras clave del texto que dan pistas sobre el significado
que se desconoce e identificar una definición presente en el
texto.
Por ejemplo:
› Relacionar la palabra con otras de la misma familia
En la oración “El hechicero se elevó por los aires, aleteando
con su capa salpicada de nieve por la ventisca”, se puede
relacionar la palabra “ventisca” con palabras de la familia de
“viento”, como ventolera, ventarrón, ventoso, ventear, para
saber que se trata de un fenómeno climático.
› Releer el texto para encontrar información que esté
relacionada con el término.
También se puede averiguar el significado de “ventisca” a
partir del contexto, relacionando la información adyacente
como a) “se elevó por los aires”, o sea, se encuentra al aire
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libre; b) “aleteando con
su capa”, es decir, hay viento suficiente para mover una
capa; y c) “salpicada de nieve por la ventisca”, o sea, el
viento mueve la nieve en el aire.
› Buscar definiciones o sinónimos que se encuentran
presentes en el mismo texto.
Normalmente las definiciones se presentan como
explicaciones entre comas. Por ejemplo: “La carabela, una
pequeña embarcación en la que apenas cabían treinta
personas, surcaba el puerto en dirección al horizonte”.
Cabe destacar que no todas las palabras desconocidas de un
texto se pueden definir a partir de las claves contextuales.
En estos casos, es necesario aplicar otras estrategias para
averiguar su significado, como preguntarle a alguien que
sepa o buscar el término en un diccionario o en internet.
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Averiguar el significado de palabras desconocidas
Los estudiantes marcan, mientras leen, aquellas palabras o
ex- presiones que no conocen. El docente selecciona, de las
palabras marcadas, las cuatro más relevantes de aprender y
pide a los alumnos que hagan un organizador gráfico en el
que sitúan la palabra en el centro y la relacionan
visualmente con su significado, sinónimos, otros conceptos
asociados, oraciones en las cuales la palabra está bien
utilizada y un dibujo que la ilustre. Por ejemplo:
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Vocabulario específico de un texto expositivo
Antes de leer un texto expositivo, los estudiantes trabajan
con el docente los términos clave para comprenderlo. Para
sacar mayor provecho a esta actividad, una alternativa es
realizar un ejercicio oral en el que el curso, dividido en
grupos, se encarga de averiguar los siguientes aspectos de
las palabras seleccionadas:
› raíz y afijos que componen la palabra
› sinónimos o expresiones afines en un diccionario
› uso del término nuevo ejemplificado en oraciones
Una vez que los grupos han completado el ejercicio, el
profe- sor guía una conversación en torno a los términos
trabajados, recogiendo los aportes de los estudiantes. Al
finalizar, el docente
puede fomentar el uso de las palabras aprendidas en la
conversación grupal y las actividades que realicen con el
texto.
Observaciones al docente:
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Una de las preguntas más importantes al momento de
enseñar vocabulario a los estudiantes es qué palabras elegir
para la instrucción. No hay una respuesta exacta para esta
pregunta, ya que todo dependerá de las necesidades y el
nivel de los alumnos, pero es necesario tener en cuenta dos
criterios fundamentales que ayudarán al docente a
discriminar a qué palabras del texto vale la pena dedicar una
atención especial:
› palabras cuyo significado o uso implique alguna dificultad
para los alumnos, pero, al mismo tiempo, se puedan definir
en términos comprensibles para ellos. Por su parte, no
requieren de instrucción específica las palabras que, por su
simplicidad, son del dominio de los estudiantes o basta con
explicarlas una vez para que las comprendan y puedan
usarlas.
› palabras que los alumnos podrán usar o encontrar en su
vida diaria o en otras asignaturas. En este sentido, no vale la
pena dedicar tiempo a aquellas palabras excesivamente
difíciles o con las que los estudiantes se encontrarán rara
vez, a menos que su significado sea fundamental para
comprender el texto que se está trabajando en clases.
Es necesario realizar periódicamente las actividades
sugeridas para trabajar el vocabulario de los distintos textos
que se leen en clases. El docente puede hacer las
modificaciones necesarias para fomentar la curiosidad y el
interés de los estudiantes por conocer nuevas palabras.