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Enfermedades Infecciosas de Centroamerica1.pdf

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(1)

Max Figueroa

Luis Vargas

-

Leonel Mendoza

Orlando Acevedo - Marcel Chayarria

Edwin Fonseca-Francisco Moya

"

ENFERMEDADES

INFECCIOSAS

(2)
(3)

D i r i g i ó ia E d ic ió n :

Carlos Alberto Arce A l faro

C o o r d i n a c i ó n d e P r o d u c c i ó n E d i t o r i a l :

Carlos Feo. Zamora Murillo

S u p e r v is i ó n de- P r o d u c c i ó n :

A m oldo Hf'rmúdtz Mena

la s diapositivas fu ero n ap o rtad as g e n tilm e n te p o r los autores

Coordinación Interinstitucionai:

Roberto Oliva

P rim e ra E d ició n :

C ocdición C S U C A 'U N E D

E d ito ria l U n iv e rsid a d E s ta ta l a D istan cia M ayo d e 1984

591.2

E56e E n ferm ed ad es infecciosas d e los anim ales dom ésticos en C en- troam érica / Max F ig u e ro a ... (et al). — San Jo sé. C . R. : E U N E D . 1984.

776 p. : il ; 21 x 15 cm . ISBN 9977-64-086-6

1. E n fe rm e d a d e s epizoóticas. 2. U N E D - Costa Rica. I. Tí- tu lo .

o

Im p re so e n C o sta Rica

e n los T a lle re s G ráficos d e la E d ito rial EU N ED R ese rv a d o s to d o s los d e re c h o s

P ro h ib id a la re p ro d u c ció n to tal o parcial H ech o e l dep ¿» ¡to d e ley

(4)

Enfermedades

infecciosas

de los animales

domésticos

en Centroamérica

Capítulo I: Principios del estudio sobre las infecciones

Capítulo II: Enferm edades causadas por bacterias

Capítulo III: Enferm edades causadas por virus

Capítulo IV: Enferm edades causadas por hongos

Capítulo V: Enferm edades exóticas

(5)

capítulo i

Principios

del estudio sobre

las infecciones

(6)

La infección es el proceso biológico complicado,que surge durante la penetra­ ción del microorganismo infeccioso en el medio interno del macroorganismo; es el proceso de acción recíproca entre el microorganismo parásito y el macroorganismo en deteminadas condiciones del ambiente.

La presentación, desarrollo y desenlace de una infección depende de la natura­ leza de estos tres factores. A continuación trataremos de explicar paulatinamente las bases o principio sobre los cuales se apoya el estudio de este fenómeno natural, para una mejor comprensión de las enfermedades infecto transmisibles.

1 - NOCIONES SOBRE EL PROCESO INFECCIOSO

1.1 Conocimientos generales

1.1.1

CONCEPTOS D E INFECCION Y ENFERMEDAD INFECCIOSA

La palabra infección no siempre se emplea con igual sentido y, en esto notamos, la gran imperfección de la terminología actual en el estudio de las infecciones. Al principio el concepto infección (del latín inficere: poner dentro) se igualaba con el concepto contaminación, así se decía:

“ La infección se lleva a cabo a través de la orina infectada” .

En algunos casos se le llama infección al mismo agente causal; por ejemplo, al­ gunos dicen: “ En el organismo penetró la infección” . Sin embargo, el térm ino infec­ ción comenzó a usarse también para determ inar el estado patológico del organismo sobrevenido a consecuencia de la penetración de un agente infeccioso en él, es decir, en este caso la palabra infección se presenta como sinónimo de enfermedad infecciosa y se dice así: “ la infección es de curso agudo” .

Lo correcto es que el térm ino infección sea utilizado en el sentido de la coloni­ zación del hospedador por el agente etiológico (penetración y proliferación), mien­ tras que el proceso infeccioso es el que se desarrolla en el organismo animal com o re­

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ma-croorganismo y el agente infeccioso, llamado mima-croorganismo, es decir, todo el com­ plejo de alteraciones ñsiopatológicas que surgen en el organismo animal o humano, como consecuencia de la penetración y proliferación de los agentes patógenos en él, o sea como consecuencia de la infección.

Los datos científicos actuales, señalan que no siempre la infección se presenta como una enfermedad evidente. Generalmente toda enfermedad de esta índole se acompaña de disfunciones corporales, pero resulta, que existen determinados estados de infección, los cuales no pueden ser incluidos en el concepto enfermedad infeccio­

sa. Tal estado, tal proceso, es la portación de agentes patógenos llamada infectopor- tación, la cual transcurre sin signos clínicos (asintomática) y no puede ser descubierta con los métodos de diagnóstico clínicos existentes. Para ello son necesarios otros mé­ todos serológicos, microbiológicos, biológicos y otros.

No puede ser incluida tampoco en el término enfermedad infecciosa, la llamada subinfección, es decir, el proceso infeccioso que se desarrolla como resultado de la penetración en el macroorganismo de una cantidad muy pequeña de agentes patóge­

nos, la cual no está en condiciones de causar la enfermedad, sin embargo puede, espe­ cialmente si esta penetración se repite, crear un estado de resistencia (inmunidad) en el animal, en relación al agente correspondiente.

A pesar de eso, la infectoportación, la subinfección y otros procesos semejantes que salen del marco del término enfermedad infecciosa, se incluyen en el concepto infección porque también representan el resultado de la interacción recíproca entre el micro y el macroorganismo.

Por consiguiente, el proceso infeccioso, el cual, como ya lo dijimos representa un complejo de alteraciones surgidas luego de la penetración de agentes patógenos en el organismo animal, es un concepto mucho más amplio que el término enfermedad infecciosa, la cual representa solamente la reacción clínica perceptible del macroorga­ nismo a la acción del microorganismo.

1.1.2

ESPECIFICIDAD DE L A S ENFERMEDADES INFECCIOSAS

Las enfermedades infecciosas se diferencian de otros estados patológicos,en ba­ se en que el factor etiológico es un microorganismo patógeno-, un ser viviente.

Koch y Pasteur establecieron que cada enfermedad infecciosa es causada por una especie determinada de agente. Según I. Henle y luego R. Koch (1878 y 1882) para reconocerá determinado agente como causante específico de determinada enfer­ medad, éste debe responder a tres condiciones primordiales conocidas como la “Tría­ da de Henle-Koch” .

a - El agente específico tiene que descubrirse en todos los casos de enfermedad análoga y estar ausente,tanto en las personas o animales sanos, como en los pa­ cientes con otras enfermedades,

b - El agente tiene que ser aislado en cultivo puro, en los medios de cultivo artifi­ ciales.

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c - El cultivo puro aislado tiene que provocar las enfermedades análogas, lo que se logra haciendo pruebas con los animales de laboratorio, de los cuales nueva­ mente puede ser aislado el cultivo puro del agente específico.

Sobre la base de estos postulados, Koch .descubrió los agentes de la Tuberculo­ sis y del Cólera asiático, y otros investigadores hallaron una serie de agentes de infec­ ciones bacterianas del hombre y los animales.

Hoy día, a pesar de no haber perdido totalmente su significado, el estableci­ miento de la relación causal entre determinado agente y determinada enfermedad, al­ gunas veces, puede ser una labor mucho más complicada. Así por ejemplo, en nues­ tros días, para identificar los agentes causales.se emplean ampliamente las reacciones inmunológicas (serológicas y alérgicas).

1.1.3

INFLUENCIA DE LOS MICROORGANISMOS Y DEL ORGANISMO A N I­

MAL SOBRE EL CARACTER DEL PROCESO INFECCIOSO

El proceso infeccioso es causado por microorganismos patógenos estrictamente específicos—cada especie de agente patógeno provoca diferente enfermedad infeccio­ sa. Sobre el carácter del proceso infeccioso, sin embargo, influyen además de la es­ pecie también la cantidad y la virulencia de los microorganismos.

Para que se produzca la infección no es suficiente la presencia de los agentes patógenos, es necesario además la existencia de un organismo susceptible. Este ma­ croorganismo ejerce influencia sobre la presentación, desarrollo y desenlace de la in­ fección, mediante el grado de susceptibilidad o resistencia que posee hacia los agen­ tes causales correspondientes. Cuanto en m ayor cantidad y de mayor virulencia sean los agentes patógenos y cuanto más débil sea la fuerza de resistencia del macroorga­ nismo, tanto más fácilmente y más rápidamente (con período de incubación menor) aparece la infección y tan to más gravemente transcurre. En consecuencia, los signos clínicos y las alteraciones anatomopatológicas, que son el resultado de la acción agre­ siva de los microorganismos y de la reacción defensiva del macroorganismo,no son constantes en las diferentes enfermedades infecciosas. En varios casos de la presen­ tación de una misma enfermedad, se observa gran variación en el cuadro clínico y anatomopatológico, la cual consiste en gran cantidad de formas clínicas intermedias entre los casos más graves y los más leves.

El tercer factor-am biente-influye sobre los microorganismos al variar su canti­ dad y .virulencia, así como sobre el organismo susceptible al variar su resistencia y por este medio ejerce también su influencia indirecta sobre el carácter del proceso infec­ cioso. Los signos clínicos y las alteraciones anatomopatológicas en el proceso infec­ cioso deben de entenderse como el resultado de una serie de procesos reactivos que se desarrollan en el macroorganismo, en respuesta a la penetración, proliferación y propagación de los microorganismos en él. Estos procesos representan funciones de defensa del organismo animal, para localizar el agente patógeno que ha penetrado en su interior.

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Los organismos susceptibles responden, a la acción de un mismo agente pató­ geno, con una reacción más o menos semejante.

Esta constancia en la reacción encuentra su expresión en los ya conocidos sín­ dromes clínicos y cuadros anatomopatológicos de las diferentes enfermedades infec­ ciosas, los cuales dan cierta posibilidad de diagnosticar la enfermedad por medio de la investigación clínica y morfológica. Y a pesar de esto, en diferentes casos de la pre­ sentación de una misma enfermedad infecciosa, la reacción del organismo animal no es totalm ente uniforme. Al contrario, bajo la acción variable de los dos factores (micro y macroorganismo, los que por su lado se encuentran bajo la influencia indi­ recta del tercer factor;el medio ambiente), esta reacción varía en diferentes organis­ mos y ju n to con ella, se presentan de manera diferente, los cuadros clínicos y anato­ mopatológicos. Por ejemplo, el Antrax puede presentarse en los bovinos bajo dife­ rentes manifestaciones clínicas y curso (Apopléctica, aguda, subaguda y crónica), de tal suerte que el observador sin experiencia puede concluir que se trata de diferentes enfermedades.

Estas variaciones de los procesos infecciosos en diferentes casos de una misma enfermedad, deben siempre tomarse en cuenta y relacionarse con la influencia de los tres factores anotados, para obtener una orientación correcta en el diagnóstico de las enfermedades.

1.2 Patogenia de las enfermedades infecciosas

1.2.1

FORMAS DE INFECCION

En ciertos casos la infección del organismo animal aparece como el resultado de la penetración de agentes patógenos del ambiente: de animales infectados, de corra­ les, agua y alimentos contaminados, etc., en estos casos estamos ante:a) una

infección

exógena.

Generalmente las enfermedades que poseen un carácter altamente infeccio­

so, se presentan como infecciones exógenas (Fiebre aftosa, Rabia, Peste bovina, Có­ lera porcino, etc).

En otras ocasiones, los agentes patógenos se encuentran en el mismo organismo animal sano (sobre la piel o mucosas, que tienen comunicación con el mundo exte­ rior) como comensales, sin manifestar su poder patógeno, mientras el microorganis­ mo posea defensas suficientemente fuertes. Por la influencia de diferentes factores externos e internos, sin embargo, estas defensas del organismo pueden ser debilitadas, trayendo esto como consecuencia el rompimiento del equilibrio biológico entre mi­ cro y macroorganismo y estos agentes,de comensales inofensivos se convierten en pa­ rásitos dañinos, superan las ya debilitadas defensas del macroorganismo, penetran en sus tejidos, proliferan y causan la infección. En esos casos, estamos ante:b) una

infec­

ción endógena o autoinfección.

La infección endógena es un fenómeno corriente en la pasteurelosis de varias especies de mamíferos*los animales sanos son portadores de las pasteurelas en la mu­ cosa de las vías respiratorias, sin causar infección evidente; solamente cuando

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provie-ne una disminución de la resistencia del organismo como consecuencia de resfríos, cambios bruscos de clima, transporte prolongado, parasitismo y/o malas condiciones de manejo y alimentación, surge la infección, el animal enferma. El estreptococo de la Adenitis equina es un comensal común en la mucosa nasal de todos los potros,has­ ta que, por la acción de condiciones predisponentes que disminuyen la resistencia de los potros, produce la enfermedad. Los cerdos enferman de Erisipela como resultado también de una infección endógena-,en muchos casos el

Erysipelothrix rhusiopathiae

, es un habitante com ún de las amígdalas e intestinos de los cerdos sanos.

De acuerdo al origen de la infección, entonces, las enfermedades infecciosas se dividen en dos grupos fundamentales: por infección exógena y enfermedades por in­ fección endógena, las cuales, se diferencian entre si radicalmente en cuanto a su epi- zootiología y profilaxis se refiere.

Las enfermedades que son el resultado de infección exógena poseen un carácter patógeno evidente y son causadas por agentes patógenos obligados. La penetración, de estos agentes en el organismo de un animal susceptible, probablemente siempre producirá la enfermedad.

Las enfermedades que son el resultado de una infección endógena son causadas por agentes patógenos facultativos (condicionados). Estos agentes se encuentran permanentemente en la piel y las mucosas de todos o la gran m ayoría de los animales, pero causan la enfermedad solamente cuando aparecen las condiciones necesarias (predisponentes) o estresantes.

Por otro lado, es necesario anotar la existencia de la infección: c)

natural

y la infección d)

artificial.

La primera ocurre en condiciones naturales de la vida del microorganismo, sin la intervención del experimentador y se realiza solamente a través de los medios de transmisión,característicos de determinada enfermedad. La segunda se realiza generalmente mediante la inoculación del agente patógeno, en las condiciones de la experimentación.

En algunos casos, el organismo que se ha liberado totalm ente de los agentes causantes de determinada infección, no adquiere inmunidad y conserva la suscepti­ bilidad hacia ese agente. Este organismo puede contraer de nuevo la enfermedad, es decir, la infección se repite,tenemos una

:t) reinfección

(Pasteurelosis, Fiebre a ñ o ­ sa y otras).

En los casos de desarrollo crónico de la enfermedad y existencia de la inmuni­ dad, esta puede ser vencida por la penetración de nuevas invasiones con grandes dosis del mismo agente que está en el organismo, lo que conduce al agravamiento de la in­ fección; la repetición de la enfermedad producida por el contagio repetido del orga­ nismo infectado, se denomina: f)

superinfección.

Puede ocurrir la supe ¡infección, en la Tuberculosis, la Brucelosis, el Muermo y otras.

Existen casos en que el organismo definitivamente no puede eliminar los agen­ tes infecciosos de sus tejidos, sin embargo, logra controlarlos en parte mediante la creación de un equilibrio biológico y la enfermedad transcurre sin signos clínico*, pero en determinado m om ento, el debilitamiento de las resistencias del organismo, de sus defensas, conduce a una repetición de la enfermedad,:g) una

recaída o recidiva.

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Debemos hacer la diferencia entre superinfección y recidiva. La primera es producto de la penetración de determinado agente infeccioso a un organismo, el cual no ha podido liberarse todavía del mismo y la infección se repite. La recidiva prác­ ticamente es una infección endógena, la cual se presenta como una activación de agentes patógenos dentro del organismo como consecuencia de la disminución de la resistencia del mismo. La Babesiosis, Anemia infecciosa equina; son ejemplos cla­ ros. En estas enfermedades se observan numerosas recaídas a diferentes intervalos. 1.2.2

PUERTA DE ENTRADA DE LO S MICROORGANISMOS

Para que aparezca el proceso infeccioso, es necesario que el agente patógeno penetre en los tejidos del macroorganismo. Para esto, debe atrevesar en algún lugar la piel o alguna de las mucosas. O sea, las puertas de entrada son aquellos lugares del macroorganismo en los que se produce el primer enfrentamiento entre este y los agentes etiológicos y donde estos últimos en el caso de haber vencido la primera barrera de resistencia, penetran más profundam ente en el interior del macroorganismo. Cada agente infeccioso tiene su vía preferida para penetrar en el organismo animal, la cual le ofrece las condiciones más óptimas para su proliferación y realiza- ción de la infección. En algunas enfermedades, la puerta de entrada está estrictamen­ te limitada, por ejemplo, la Vibriosis bovina es una enfermedad venérea que se trans­ mite únicamente por el coito o por semen contaminado al ser usado en inseminación artificial, el virus de la Rabia causa la enfermedad cuando es introducido al organismo a través de la piel o mucosa lesionadas; los bacilos de Tétano se encuentran en los in­ testinos de los herbívoros sin producir la enfermedad, para esto es necesario que pe­ netren en heridas profundas o tejido traumatizado, especialmente si hay necrosis.

Las heridas profundas o intrincadas y crípticas son más favorables para la multipli­ cación de la bacteria y producción de toxinas; los anaplasmas causan la enfermedad cuando son inoculados por los vectores directamente en la sangre del animal suscep­ tible, etc. En otras enfermedades, las puertas de entrada son variadas y existen agen­ tes que causan la enfermedad independientemente del lugar de penetración al organis­ mo; por ejemplo, las bacterias del Muermo y de la Tuberculosis causan la enfermedad por cualquier vía de acceso que tengan al organismo. Sin embargo, debemos tener en cuenta, que en este tipo de infecciones, para que aparezca la enfermedad, son ne­ cesarias diferentes cantidades de agentes, de acuerdo al lugar de penetración. En el caso del Carbón bacteriano Besredka ha com probado,que la piel posee una mayor sensibilidad que la vía digestiva a la infección carbunclosa, pues es necesario una pe­ queña dosis de material carbuncloso para enfermar a animales receptivos. En este caso provoca una dermatitis donde la bacteria se multiplica, pasando luego a la cir­ culación general ocasionando una bacteremia con invasión de casi todos los órganos. Para provocar la enfermedad por vía digestiva son necesarias grandes dosis de esporas.

Las vías de penetración de los microorganismos patógenos al organismo animal son: la piel, las mucosas del sistema digestivo, respiratorio y genitourinario y las con- juntivas;en la vida embrionaria,la placenta y,durante los primeros días de vida del

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re-cién nacido,el ombligo que todavía no está curado,puede servir de puerta de entrada. Estas vías están condicionadas a las diferentes maneras de transmisión de la infección.

1.2.3

MECANISMO DE LA PENETRACION DE LOS MICROORGANISMOS

La forma por la cual los agentes traspasan las barreras de la piel, mucosas y pla­ centa, consiste en lo siguiente:

a - la motilidad propia del agente favorece la penetración a través de pieles intactas y,especialmente, de las mucosas (espiroquetas, leptospiras y otras);

b - la penetración puede ocurrir a través de lesiones traumáticas insignificantes * es­ coriaciones de la piel y de las mucosas, heridas de nemátodos en el canal diges­ tivo, etc.,

c - los agentes pueden emplear para su penetración los puntos débiles naturales del organismo— espacios interepiteliales de la mucosa y las amígdalas, espacios in­ tercelulares de la mucosa intestinal, etc.

1.2.4

DESARROLLO Y GENERALIZACION D E LA INFECCION

El proceso infeccioso se desarrolla como consecuencia de la interacción entre el microorganismo patógeno y el organismo animal. Como resultado de la penetración y proliferación del agente patógeno en los tejidos del macroorganismo de la elimina­ ción del mismo de productos de desecho y sustancias tóxicas, este organismo respon­ de con reacciones defensivas complejas (inflamación, fiebre, etc.). De esta forma apa­ rece la enfermedad infecciosa con sus signos clínicos y alteraciones anatomopatológi­ cas características.

El mecanismo íntim o de la acción patógena de los microorganismos es suma­ mente complejo y todavía no está totalm ente claro. Parece ser que,en la mayoría de los casos, los agentes ejercen su función patógena con la ayuda de sustancias tóxicas (exotoxinas, endotoxinas, proteínas bacteriales, etc.) así como otros productos que también favorecen la infección (agresinas, fermento hialuronidasa), etc.

Las reacciones de defensa del organismo animal son: la inflamación y la fiebre, así como la activación de los medios de defensa: celulares y humorales (fagocitosis, anticuerpos). La inflamación se desarrolla localmente en los lugares del organismo donde han penetrado y proliferan los agentes infecciosos, mientras que la fiebre es una reacción general se desarrolla cuando los agentes o sustancias pirógenas invaden la circulación.

Después de su penetración en el organismo, los agentes proliferan al principio en la puerta de entrada.

El organismo responde a esta reproducción con una reacción inflamatoria, con la cual pretende localizar el proceso infeccioso y liquidar los agentes patógenos

in

si tu.

Gracias a esta reacción inflamatoria el tejido afectado es infiltrado por exudado

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paralizados en su reproducción o liquidados mediante la fagocitosis ejercida por los leucocitos y células del sistema reticuloendotelial (factor celular) y mediante la ac­ ción bactericida del exudado sérico en el foco de la inflamación (factor humoral).

El desarrollo posterior de la infección J a propagación y generalización en el o r­ ganismo, depende de varios factores: especie, cantidad y virulencia de los microorga­ nismos, por un lado,y de las defensas del organismo por otro. En este sentido se di­ ferencian varias clases de infección:

1.2.5

CLASES DE INFECCION

INFECCION LOCAL

Existen dos variantes de esta infección según se presente o no* una tendencia hacia la generalización del proceso.

La infección local superficial sin tendencia hacia la penetración y generaliza­ ción en el organismo, es característica de algunas enfermedades cutáneas (Dermato- micosis, Sarna, etc.), así como las causadas por microorganismos toxígenos: Tétano, Enterotoxemia ovina, Difeteria y Disentería en el hombre. En estas infecciones tóxi­ cas el agente específico prolifera sobre la superficie de piel o mucosas sin ninguna tendencia hacia la penetración o bien si penetra ocasionalmente en el organismo, per­ manece estrictamente localizado en la puerta de entrada (Tétano). Solamente los productos solubles de estos agentes atraviesan las barreras celulares y tisulares e inva­ den el organismo, ya sea por vía sanguínea o nerviosa—esta situación del organismo se denomina Toxemia. Un ejemplo típico de toxemia es la infección del Tétano: el agente causal permanece y se reproduce en la herida, en donde se han dado condicio­ nes favorables para su proliferación y producción de toxina. Esta toxina penetra y llega al S N C donde se une al tejido nervioso y causa el síndrome clínico de la enfer­ medad.

La infección local con tendencia a la generalización se observa:cuando el pro­ ceso está estrictamente localizado pero esta infección local presenta a pesar de todo, tendencia evidente hacia la propagación progresiva (Adenitis de los caballos, Pústula maligna en el hombre, etc.). Los agentes penetran por los espacios intercelulares de los tejidos en donde avanzan gracias a su propia motilidad o la movilidad de los teji­ dos.

INFECCION SIMPLE (MONOETIOLOGICA)

Es la causada solamente por una especie de agentes patógenos. Ejemplo: Rabia canina.

INFECCION MIXTA O COMBINADA (POLIETIOLOGICA)

Esta ocurre cuando el animal sufre al mismo tiempo de dos enfermedades, cau­ sadas por diferentes agentes. Por ejemplo: en bovinos puede presentarse simultánea­

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mente Anaplasmosis y Babesiosis. así como Tuberculosis y Brucelosis; algunas veces es posible en los caballos la infección mixta de Anemia infecciosa y Babesiosis, en los caninos es frecuente la asociación de Distemper con Toxoplasmosis en muchos casos.

Muchas veces,en las infecciones mixtas,la acción patógena de un agente aumen­ ta por influencia del otro agente, este es el llamado fenómeno de sinergismo. Por ejemplo, la contaminación de heridas con agentes piógenos (cstrepto y estafilococos) ayuda a la presentación del tétano, debido a que estos agentes crean condiciones anaeróbicas óptimas para la reproducción del

Cl. tetani.

INFECCION GENERAL O GENERALIZADA

Es la segunda etapa en el desarrollo de un proceso infeccioso. Los agentes pe­ netran en la circulación sanguínea y se difunden por todo el organismo. La infec­ ción general casi siempre se antecede de la local; sin embargo, en varios casos la gene­ ralización puede sobrevenir directamente, sin que sea requisito necesario la primera etapa, es decir, la existencia de un foco primario.

Este es el caso de algunas infecciones causadas por agentes patógenos suma­ mente agresivos (especialmente cuando el organismo es de baja resistencia), o en caso de infecciones por agentes que son inoculados directamente en la sangre por vectores (Babesiosis).

El papel del sistema linfático en la difusión o propagación de la infección es sig­ nificativo. En las infecciones de la piel y del tejido subcutáneo se notan reacciones inflamatorias de parte de los vasos y nudos linfáticos, lo cual nos señala las vías que han seguido los agentes infecciosos. Cuando la puerta de entrada es el conducto digestivo, siempre existe al principio una etapa de diseminación de la enfermedad por vía linfática. Esta etapa existe también en las infecciones de las vías respiratorias. De este modo los linfonodos representan una barrera contra la propagación y generaliza­ ción de la infección: en ellos el torrente linfático es lento y se desarrolla una inflama­ ción, con lo cual los microorganismos son sometidos a la acción de los medios de de­ fensa celulares y humorales (fagocitos y cuerpos inmunes).

La penetración de los agentes infecciosos en la circulación sanguínea es más di­ fícil. La infección sanguínea primaria se observa.en casos cuando algún trauma ha causado la ruptura de paredes de vasos y su lumen ha entrado en contacto directo con el foco infeccioso. Esta penetración se facilita, si la región donde se encuentra el foco infeccioso primario, es sumamente vascularizada y si los agentes tienen la pro­ piedad de lesionar las paredes vasculares.

La presencia de agentes patógenos en la sangre se determina como

microbemia.

Ante esta presencia el macroorganismo responde con una reacción neurorrefleja com­ plicada, la cual clínicamente se manifiesta como fiebre.

Esta reacción posee carácter defensivo.

La

septicemia

es un estadio de la infección general, asociado a la presencia y

persistencia de agentes patógenos o sus toxinas en la sangre, provenientes de un foco séptico, el cual representa el asiento primario de la infección o alguna metástasis.

(15)

Cuando se trata de virus en la sangre nos estamos refiriendo a la

viremia;

si ha­ blamos de bacterias ,a la

bacteremia.

En las infecciones bacteriales septicémicas la proliferación masiva de los agentes patógenos en la sangre» se lleva a cabo después de la muerte del animal, cuando las propiedades bactericidas de la sangre han disminuido o desaparecido. Esta prolifera­ ción ocurre generalmente en las primeras horas después de la muerte.

INFECCION SECUNDARIA. COMPLICACION

Algunas veces a la infección ya existente (básica, primaria) se suma la acción patógena de agentes que son habitantes normales del organismo animal (oportunis­ tas). Los causantes de la infección primaria disminuyen la resistencia del organismo de tal manera, que crean las condiciones necesarias para la acción patógena de este tipo de microorganismos, y así se produce la llamada

infección secundaria o compli­

cación.

Siempre la infección secundaria tiene origen endógeno. Este tipo de infec­

ción tiene gran significado, especialmente en las enfermedades virales: particulari­ dad característica de los virus es que disminuyen la resistencia del organismo a determinados microorganismos, que normalmente viven como comensales sobre las mucosas del organismo. Ejemplo, el Cólera porcino es causado por un virus espe­ cífico, sin embargo, esta infección viral raramente transcurre sola, debido a que,como consecuencia de la disminución de la resistencia general del organismo, sobrevienen infecciones secundarias que complican el curso de la enfermedad. Agentes de infec­ ción secundaria en este caso son:

Salmonella choleraesuis

habitante normal de los intestinos de los cerdos sanos, y

Pasteurella multocida

que se encuentra comúnmente en las amígdalas y en las vías respiratorias de estos animales.

1.2.6

LOCALIZACION SECUNDARIA D E L A INFECCION

La localización secundaria es la última etapa de la generalización de la infec­ ción. Los agentes patógenos, transportados a través de la linfa y esencialmente de la sangre, pueden como ya lo anotamos, alojarse en diferentes tejidos y órganos del cuerpo produciendo nuevos focos de infección llamados metástasis, los cuales, vienen a constituir la localización secundaria de la infección. En las infecciones por agentes piógenos tales com o: estreptococos, estafilococos;

C. pyogenes,

etc., pueden surgir en diferentes partes del organismo focos purulentos metastásicos y este proceso se denomina

piemia,

a pesar de que el término es inexacto, ya que pareciera indicaf el transporte o distribución de pus en el organismo, mientras que en realidad los que son transportados son los agentes.

1.2.7

LOCALIZACION ESPECIFICA DE LOS MICROORGANISMOS

Durante el desarrollo y generalización de la infección se observa un fenómeno interesante: independientemente de la vía de penetración en el organismo, los agen­

(16)

tes causantes de las diferentes enfermedades infecciosas presentan propiedad selec­ tiva para alojarse y proliferar en determinados tejidos y órganos. Esta propiedad es­ pecífica, característica de muchos agentes patógenos, se denomina

organotropismo.

El tropismo puede ser de carácter absoluto,cuando el agente etiológico se aloja y prolifera.sólo en determinados tejidos u órganos del macroorganismo; o bien,puede hacerlo preferentemente en algunos (tropismo parcial) donde se encuentran las con­ diciones más favorables para su vida, reproducción y subsistencia.

El organotropismo lo presentan no solamente las bacterias, sino también sus toxinas, ej. la tetanoespasmina y la toxina botulínica afectan el sistema nervioso sola­ mente, es decir son neurotrópicas.

Un organotropismo evidente presenta especialmente la mayoría de los virus. Según esta propiedad podemos clasificar a los agentes etiológicos como: pantrópicos, estos se caracterizan por su tendencia a localizarse en diferentes partes del macroorga­ nismo, o sea, producen infección general (Peste aviar, Cólera porcino y Peste bovina).

Los agentes etiológicos organotrópicos,los que se caracterizan por su tendencia a localizarse en determinados tejidos u órganos del macroorganismo,pueden ser neu- rotrópicos, con localización en el sistema nervioso, por ejemplo, el virus de la Rabia, neumotrópicos, con tropismo evidente hacia los órgnos respiratorios, por ejemplo

Pasteurella multocida

y el virus de la Influenza porcina; enterotrópicos con lesiones

en el tracto digestivo, por ejemplo, el

Mycobacterium paratuberculo sis

y el virus de la Gastroenteritis transmisible de los cerdos; epiteliotrópicos con localización en las m u­ cosas, por ejemplo, los virus de la Fiebre aftosa. Estomatitis vesicular y de la Enfer­ medad de las mucosas del ganado bovino; dermotrópicos: en la piel, por ejemplo los hongos del género Trichophyton.

Debemos aceptar el organotropismo como una propiedad de los agentes adqui­ rida durante el largo desarrollo histórico del proceso infeccioso, cuando en la lucha entre micro y macroorganismo, el organismo animal se adaptó para la defensa contra el agente nocivo a través de determinados mecanismos defensivos, mientras que el organismo se adaptó a las condiciones de vida dentro del hospedario.

Es necesario entender que la localización específica de los agentes causales en determinado órgano, no es el resultado de ningún movimiento activo de los mis­ mos hacia el órgano. En realidad, los agentes patógenos, son transportados pasiva­ mente, generalmente por la linfa y la sangre, a diferentes órganos y tejidos del orga­ nismo, pero se reproducen y proliferan solamente en el órgano que les es óptimo para su actividad vital, mientras que en los órganos y tejidos restantes, en los cuales no pueden reproducirse, perecen después de cierto tiempo. Por esta razón, el término organotropismo, no es totalmente conveniente para denominar este fenómeno, el cual en realidad viene a ser una localización específica de los agentes etiológicos de diferentes enfermedades infecciosas.

Este organotropismo o localización específica de los microorganismos en las diferentes enfermedades infecciosas, condiciona el carácter del cuadro clínico y las alteraciones anatomopatológicas de las mismas: como resultado de la interacción entre micro y macroorganismo las lesiones se presentan preferentemente en aquellos lugares, en donde se localiza y prolifera el agente infeccioso.

(17)

Por ejemplo en ia Paratuberculosis. la localización del agente etiológico en los intestinos condiciona el cuadro clínico - diarrea profusa y la anatom ía patológica- enteritis con fuerte hipertrofia de la mucosa intestinal. En la Brucelosis, la localiza­ ción de los agentes en el útero, ubre y testículos, causa los principales signos clínicos de la enfermedad -a b o rto s. Mastitis y Orquitis. En la Rabia, el virus en el sistema nervioso produce excitación y parálisis, etc.

La localización específica nos interesa más que todo porque ella determina las características epizootiológicas de las diferentes enfermedades infecciosas: condicio­ na la diferencia de vías por las cuales los agentes infecciosos de las diferentes enfer­ medades son eliminados del organismo afectado y esto por su lado, determina la manera de transmisión de la infección a animales sanos.

Así, por ejemplo la localización del agente en los intestinos (en las infecciones entéricas) condiciona la vía de eliminación del mismo al medio con las heces, la loca­ lización en las vías respiratorias determina la expulsión del agente con el aire expira­ do, etc.

1.3 Dinámica del Proceso Infeccioso

En el aspecto clínico, el proceso infeccioso transcurre como un cambio en con­ tinuidad de los períodos de incubación, prodrómico y clínico, terminando con el de­ senlace: curación, muerte, o paso al estado crónico de la enfermedad. La variedad de formas del proceso infeccioso es de tal naturaleza, que el curso de un proceso es­ pecífico con características basales comunes, no es el mismo en los animales indivi­ dualmente considerados. En cada caso, no siempre se evidencian todos los períodos señalados de la enfermedad ; muchas veces puede faltar el estado clínico, otras veces también el prodrómico (por ejemplo en las formas subclínicas).

1.3.1

PERIODO DE INCUBA CION

Una particularidad,que caracteriza a todas las enfermedades infecciosas, es la presencia del período de incubación. Este período comprende el tiempo, desde el m o­ mento en que el agente patógeno penetra en el organismo y comienza a reproducirse en él, hasta que aparecen los primeros signos clínicos de la enfermedad. El período de incubación es el tiempo durante el cual los agentes infecciosos dentro del orga­ nismo, proliferan y acumulan toxinas en tal grado que provocan una reacción del organismo en forma de un complejo sintomático clínico.

En algunos casos el agente puede permanecer largo tiempo en él, digamos ocul­ to en la piel y mucosas en donde prolifera. La infección se produce más adelante co­ mo consecuencia de la acción de alguna causa externa, la cual ha conducido al orga­ nismo a un descenso de su resitencia con relación al agente infeccioso en cuestión.

Este es el caso de los organismo patógenos facultativos: Pasteurelas, Salmone- las. Estreptococos. En este caso, el período de incubación comprende el tiempo des­

(18)

de el m om ento en que actúa erstress"o causa predisponente hasta que se presenten los primeros signos clínicos de la enfermedad. En realidad, el período de incubación consta básicamente de dos etapas:

a - La primera abarca desde el instante en que los agentes etiológicos penetran en el macroorganismo, hasta el m omento en que comienza su multiplicación,

b - La segunda etapa arranca desde el inicio de la proliferación,hasta la manifesta­ ción de los primeros signos del estadio siguiente (prodrómico).

La duración de este período es variable en las diferentes enfermedades infeccio­ sas -d e s d e algunas horas, como en el caso de la infección experimental de la Fiebre aftosa, solo 18 horas, hasta unos cuantos años, como en el caso de la Paratuberculo- sis y Leucosis bovina—Aún más, en una misma enfermedad, este período puede variar ampliamente, sin embargo existe un término medio. Así por ejemplo en la Rabia, el período de incubación puede ser de 12 días a 6 meses, pero un término medio es entre 3 semanas y 3 meses. s

La variabilidad en la duración de este período en una misma infección, depende de la cantidad y virulencia de los agentes invasores por un lado, y de la resistencia del organismo afectado, por otro, cuanto más grande es la cantidad de los agentes y cuan­ to más alta su virulencia, tanto más corto será el período de incubación.

Por otro lado, cuánto más alta es la resistencia del organismo animal, tanto más prolongada será la incubación.

Este período depende grandemente también de la “ puerta de entrada” de la infección.

Por ejemplo, en la Rabia, mientras más alejada esté la lesión del SNC tanto más prolongado será este período. Por el contrario, las mordeduras en la cabeza por parte de animales rabioso son sumamente peligrosas y fatales, ya que debido al corto perío­ do de incubación, es difícil inducir el estado inmune mediante la aplicación de la va­

cuna antirrábica.

En Georgia, en un estudio realizado en 44 muertes humanas, se comprobó que el período de incubación era de 23 días, cuando la mordedura era en la cara, 33 días cuando la mordedura era en las manos y. 59 días cuando la mordedura era en otras partes del cuerpo.

En las infecciones que transcurren sin síntomas clínicos (Brucelosis, Tuberculo­ sis y otras) el período de incubación se determina difícilmente, debido a que la exis­ tencia del proceso infeccioso se descubre solamente con reacciones inmunoserológi- cas y alérgicas. En estos casos este período abarca el lapso de tiempo comprendido entre el m om ento de penetración del agente y el momento en que en el animal afec­ tado se detectan los primeros anticuerpos y/o comienza a reaccionar a la prueba alér­ gica. Así por ejemplo,hablamos,que el período de incubación serológica es de 3 a 5 semanas en la Brucelosis.

El conocimiento sobre el período de incubación de las difernetes infecciones es de gran importancia en la realización de programas sanitarios. De acuerdo a la

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du-ración del mismo, se establecen los plazos de cuarentena para los animales recién llegados a las fincas, lo mismo que la prolongación de las medidas de restricción apli­ cadas en las diferentes enfermedades infecciosas.

1.3.2

PERIODO PRODROMICO (PRECUNICO)

Sucede a la incubación y se caracteriza por la presentación de signos clínicos generales y no siempre bien definidos como anunciadores o mensajeros de la enferme­ dad inminente. Estos signos no son específicos de determinada enfermedad, más bien, se observan al inicio de la mayoría de las enfermedades infecciosas: aumento de la temperatura, disminución del apetito, decaimiento, pulso alterado, etc. Este período tiene una duración variable en las diferentes infecciones desde unas cuantas horas hasta 1 o 2 días. Generalmente corresponde a la fase de penetración de los agentes etiológicos en la sangre y gradualmente pasa al período o estadio siguiente.

1.3.3

PERIODO CLINICO

Esta es la fase característica de expresión máxima de la enfermedad. Durante su trancurso se observan los signos clínicos típicos de determinada enfermedad, los cuales se deben tener en cuenta para el diagnóstico clínico. Estos signos en las diferen­ tes enfermedades son muy variables, sin embargo existen algunos que son comunes para una serie de enfermedades infecciosas. Tales signos son: la fiebre, la cual se presenta con cierta variación en las diferentes enfermedades; el proceso inflamatorio en la puerta de entrada de la infección, así como en el lugar de la localización espe­ cífica de los agentes; la alteración en la fórmula blanca de la sangre; signos clínicos del sistema nervioso central y de los órganos cardiovasculares.

a - La

reacción in fla m a to ria s

la puerta de entrada de la infección es una reacción dirigida del organismo, para localizar el proceso infeccioso mediante la concen­ tración de los factores humorales y celulares en los tejidos alrededor del lugar de penetración de los agentes. Esta inflamación se presenta no solamente en la puerta de entrada, sino que también en aquellos órganos y tejidos, en donde en consecuencia se alojan los agentes etiológicos. Esto condiciona en gran parte la fomación del cuadro clínico y anatomopatológico.

En algunas enfermedades infecciosas de curso crónico, se desarrolla el estado de alergia -hipersensibilidad local y general del organismo afectado hacia el agente etiológico y sus productos—Como resultado de esta alergia aparecen inflama­ ciones en todas las partes del cuerpo, en donde invaden los mismo agentes p ató ­ genos y en su diseminación por vía sanguínea y/o linfática (Fenóm eno de Koch). La alergia también es un fenómeno dirigido y destinado a limitar la infección y a evitar la generalización de la misma, ella determina un cuadro clínico característico asi como las alteraciones anatomopatológicas específicas (tumefacciones, úlceras) en las llamadas infecciones alérgicas - Tuberculosis,

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b - La

fiebre

es un signo permanente de la infección y se debe a la penetración de microorganismos o proteínas microbianas pirógenas en la sangre. Puede con­ siderársele también.como una interferencia en la regulación del calor del cuerpo y es provocada,según el concepto actual, por una acción tóxica sobre el centro termorregulador. Puede ser reproducida experimentalmente, mediante la ino­ culación de bacterias o derivados de las mismas.

La curva gráfica de la temperatura en las diferentes enfermedades presenta cier­ tas particularidades, en consecuencia de lo cual, esto nos puede servir como signo de diagnóstico importante. La fiebre, de la misma forma que la inflama­ ción, es una reacción neurorefleja complicada del organismo con función de defensa. En las infecciones crónicas, como resultado de la sensibilización del organismo a los agentes patógenos y sus productos, éste reacciona con fiebre en todos los casos cuando en la circulación sanguínea penetra cierta cantidad de microorganismos o productos de su desintegración,

c -

Alteraciones en la sangre

casi siempre están presentes en las infecciones y esto se explica con la propiedad de la m ayoría de los agentes patógenos de producir, como toxinas secundarias, hemolisinas y leucocidinas -to x in a s inespecíficas termolábiles con la propiedad de hemolisar los eritrocitos y de deteriorar la vi­ talidad de los leucocitos, respectivam ente-. Por otro lado sin embargo, la alte­ ración en la fórmula blanca de la sangre durante el curso de una enfermedad infecciosa es consecuencia lógica de la respuesta inmunogénica del organismo. Los leucocitos desempeñan un papel primordial de defensa del organismo con­ tra la infección. Es por esto que, la Leucocitosis a menudo acompaña el pro­ ceso infeccioso.

d -

Los signos clínicos del sistema nervioso central

(depresión, somnolencia), así como los signos del sistema cardiovascular son variables en las diferentes infec­ ciones y dependen principalmente del grado de intoxicación del organismo.

1.3.4

DESENLACE

El desenlace del proceso infeccioso puede ser: curación, muerte o paso a esta­ do crónico.

a -

Curación:

puede sobrevenir rápidamente o lentamente. Generalmente se ante­ cede de un período de disminución progresiva de los signos clínicos del proceso infeccioso: la temperatura vuelve a su normalidad, gradualmente desaparecen las alteraciones funcionales del organismo. Luego de esto aparece el período de curación clínica (reconvalecencia)-, restablecimiento, el cual no siempre coincide con la restauración anatómica de las lesiones orgánicas que ocurrieron durante la dolencia. Esto puede ocurrir mucho más tarde y es necesario tenerlo en cuenta para la utilización de los animales reconvalecientes en trabajos. La curación clínica tampoco coincide con la eliminación total del agente etiológi- co del organismo. En ciertos casos estos animales siguen eliminando agentes

(21)

por un período más o menos largo, después de haber sanado clínicamente; ejemplo, Leptospirosis en la mayoría de las especies domésticas y en el hombre. Cuando la curación está unida a la eliminación total de los microorganismos del hospedario como resultado de su biología y/o del mecanismo de defensa del organismo, decimos que este organismo ha sanado; ha quedado limpio de agentes patógenos, contra los cuales ha adquirido inmunidad natural (inmuni­ dad estéril).

En algunas enfermedades infecciosas, sin embargo el proceso infeccioso no ter­ mina con la total curación, sino que hay una:

b ~

transición

o estado crónico el cual, consiste en el establecimiento gradual de cierto equuibrio biológico entre las fuerzas de defensa, del organismo y las capa­ cidades agresivas del agente. Por lo consiguiente, en la infección crónica, el orga­ nismo posee cierta resistencia, pero no ha podido eliminar totalmente los agen­ tes patógenos, los cuales permanecen dentro de él, y con los que establece una convivencia especial (inmunidad inestéril o premunición). Ejemplo; Tubercu­ losis, Brucelosis, Anemia infecciosa equina y otras.

En todos estos casos, debido a la acción de factores que debilitan bruscamente las fuerzas de resistencia del organismo, se puede llegar a la agudización del pro­ ceso infeccioso, como consecuencia de la ruptura del equilibrio establecido (recidivas o recaídas),

c— La

muerte

como otra alternativa del desenlace de la enfermedad, puede sobre­

venir rápidamente (forma apopléctica del Antrax) o bien lentamente con el ago­ tamiento orgánico progresivo de los animales (Tuberculosis, Paratuberculosis, forma crónica de la Anemia infecciosa). La muerte se presenta como el resul­ tado del desarrollo de diferentes procesos irreversibles de acuerdo a la natura­ leza y asiento de la infección. Los microorganismos pueden causar la muerte por dos vías: como resultado de su acción tóxica (Tétano, Pierna negra) o bien como resultado de lesiones en órganos internos vitales, producidas durante el proceso infeccioso (degeneración, hemorragias, etc.).

1.3.5

FORMAS DEL PROCESO INFECCIOSO

Las formas del proceso infeccioso,pueden ser divididas según el grado de mani­ festación y la duración del propio proceso infeccioso.

1.3.5.1

Según el grado de manifestación

Dentro del proceso infeccioso,se reconocen diferentes formas de manifestación que varían en grado:

MANIFIESTAS

Caracterizadas por los síntomas clínicos de la enfermedad que a su vez pueden presentarse como típicas, es decir, aquella,en la cual se desarrollan lesiones caracte­

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rísticas de una enfermedad dada (por ejemplo: las aftas en la Fiebre aftosa), es posi­ blemente la fuente de infección cuyo co m b átem en o s problemas ocasiona. Si bien en esta puede ser que los animales enfermos produzcan mayor cantidad de agente capaz de infectar a otros huéspedes, no debe de olvidarse que un enfermo típico puede te­ ner signos o síntomas tempranos, fácilmente reconocibles que perm iten una pronta acción profiláctica (eliminación, aislamiento, protección de los contactos suscepti­ bles, etc.).

ATIPICAS

Es decir con síntomas que no corresponden al complejo de lesiones específicas (típicas), conocidas en los casos de enfermedades producidas por agentes etiológicos dados y bajo condiciones usuales, las cuales pudiendo presentar lesiones aún menos graves o menos difundidas que el típico,ofrecen el inconveniente de poder dificultar el diag n ó stico s tal punto de retrasar en forma significante y hasta fatal la tom a de algunas medidas profilácticas imprescindibles.

FORMAS ABORTIVAS DE INFECCION

En un brote o presentación de varios casos de determinada enfermedad, para­ lelamente con los casos evidentes, es decir, aquellos que presentan todo el síndrome clínico característico; aparecen cierta cantidad de animales que enferman de una ma­ nera leve, en comparación con la violencia clásica (abortivas).

En estos animales, el desarrollo de la enfermedad es corto, los signos clínicos son de baja intensidad y algunos de ellos pueden faltar.

INFECCION SUBCLINICA

Así se denomina la infección que carece de signos clínicos. Diferenciamos dos formas de esta infección: latente e inaparente:

1. Infección latente - tiene carácter crónicot representa la portación asintomática de agentes patógenos en el organismo animal y puede ser diagnosticada única­ mente mediante la aplicación de pruebas alérgicas y serológicas.

En algunos casos.los microorganismos se encuentran en un foco localizado (in­ fección local) por ejemplo las formas crónicas de la Tuberculosis, Muermo y otras. En la Tuberculosis latente existe un foco infeccioso limitado en el cual se encuentran las micobacterias; en esa situación no son capaces de inducir ningún signo clínico en el animal, sin embargo, cuando se presentan condicio­ nes que debilitan la resistencia de ese organismo, el proceso latente cobra fuer­ za y sobreviene la Tuberculosis evidente.

La transformación de muchas bacterias en formas L, al igual que otras modifi­ caciones, conducen a la disminución de la patogenicidad y de su virulencia, al incremento de la acción alérgica y a la resistencia a los antibióticos y otros fár­

(23)

macos. Las formas atípicas del germen se caracterizan por producir enferme­ dades con curso morboso latente o crónico que se acompañan frecuentemente de recidivas o agravaciones.

En otros casos estamos ante la presencia de agentes patógenos que viven como comensales, sin embargo, en determinadas circunstancias que debilitan la resis­ tencia del animal, la infección se presenta en forma de enfermedad clínica evi­ dente. Ejemplo: Salmonelosis, Pasteurelosis, Papera equina. En estos casos la infección evidente, surge como resultado de la activación del proceso latente. 2. Infección inaparente -d e s c rita por el investigador francés Nicolle. Es una

infección aguda asintomática que se caracteriza por la presencia del agente etiológico en la sangre o en órganos y tejidos y la cual concluye con la curación en determinado lapso, dejando tras sí inmunidad. Entre los animales esta for­ ma es c o m ú n - la anemia infecciosa equina tiene carácter de infección inapa­ rente en el cerdo y la gallina; la Peste bovina transcurre asintomáticamente en el conejo; el Moquillo canino y el Cólera porcino pueden ser transmitidas al hom bre en el cual son de curso inaparente.

Las formas subclínicas y las abortivas de infección tienen un gran significado epizootiológico, especialmente en las explotaciones intensivas de animales, en donde dificultan el diagnóstico pronto y exacto de las enfermedades infecciosas.

1.3.5.2

Según la duración del proceso

Según la duración del estadio de manifestación (incluso en el prodróm ico) po­ demos reconocer las siguientes formas:

SOBREAGUDA

Que termina con la muerte del animal dentro de algunas horas después de apa­ recer los síntomas clínicos, ejemplo: la forma apopléctica del Antrax, la llamada for­ ma blanca de la Erisipela de los cerdos.

INFECCION AGUDA

Esta se caracteriza por una duración relativamente corta (generalmente algunos días) y con una presentación intensiva de signos clínicos (ya sean locales o generales). Un ejemplo de este tipo de curso es la forma común del Antrax, la cual tiene una duración que oscila entre 1-3-5 días y se caracteriza por un cuadro clínico evidente. Las enfermedades son de curso agudo, cuando el agente etiológico es sumamente virulento, o la cantidad de agentes que invadieron el organismo es muy grande, o bien, cuando el organismo animal posee una resistencia muy baja a la infección. Debido a que la virulencia de los microorganismos es en gran parte también una cualidad de especie, notamos que algunas enfermedades infecciosas transcurren primordialmente en forma aguda - A n tr a x , Pierna negra, Fiebre aftosa, Rabia, Encefalomielitis equina.

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INFECCION SUBAGUDA

Esta forma se caracteriza por un curso más prolongado (generalmente 1-2-3 se­ manas) y con signos clínicos de m enor intensidad, tanto locales como generales (ejemplo: la forma urticárica de la Erisipela porcina 5-12 días). La causa de este cur­ so subagudo debemos buscarla en una baja relativa de la virulencia de los agentes o en un aumento de la resistencia del organismo animal.

INFECCION CRONICA

Se caracteriza por un desarrollo lento del proceso infeccioso (uno o varios m e­ ses y años) y una presentación apenas perceptible de los signos clínicos.

La infección puede aparecer como crónica desde el mismo inicio de la enferme­ dad o bien, primeramente tener un período agudo, el cual más adelante pasará a cró­ nico mediante la decadencia de la reacción inflamatoria y de la fiebre. Este curso se observa cuando los agentes patógenos son pocos cuantitativamente o de virulencia baja, o bien cuando el organismo invadido posee una resistencia mayor. Existen en­ fermedades en las cuales, la forma crónica es característica: Paratuberculosis y Leu- cosis bovina. Tuberculosis, Brucelosis; la forma aguda en este tipo de infecciones es un fenómeno poco común. Sin embargo, existen enfermedades infecciosas que, en dependencia de los tres factores ya anotados -virulencia, cantidad y resistencia-, se presentan con diferente curso: unas veces agudo, otras subagudo o crónico.

1.3.6

SEGUN EL GRADO DE TRANSMISIBILIDAD AL HOMBRE

Existen una serie de enfermedades infecciosas, a las cuales es también suscep­ tible el hom bre, además de algunas especies animales. Las enfermedades infecciosas comunes para el hombre y los animales se denominan antropozoonosis. Sin embargo este grupo de enfermedades en nuestro medio se denominan como zoonosis. Lamen­ tablem ente sobre este particular no existe un criterio común.

Wagener (1957) diferencia las zooantroponosis (reservorios naturales = anima­ les) de las antropozoonosis (reservorios principales = hombre). Nelson (1960) y Haare (1962), llaman amfíxenosis a las enfermedades comunes a los hombres y ani­ males.

Schwabe (1964), diferencia las zoonosis,según su ciclo de reproducción en: zoonosis directas, ciclozoonosis, metazoonosis y saprozoonosis.

En la actualidad la cantidad de antropozoonosis es muy numerosa entre las que se pueden mencionar: Antrax, Rabia, Muermo, Brucelosis, Leptospirosis, Fiebre Q, Infecciones paratífícas, Tuberculosis, Tularemia, Erisipela porcina, Ornitosis, Encefa­ litis virales, Dermatomicosis, Toxoplasmosis, Sama, muchas helmintosis y otras en­ fermedades tropicales. Podemos decir también que los animales son la fuente de in­ fección del Tétano y la Gangrena gaseosa, para el hombre. Generalmente,la fuente de infección en las antropozoonosis son los animales. El papel del hombre en su trans­

(25)

misión a animales sanos y a gente sana es insignificante -so lam e n te en algunos casos es factible la transmisión de la enfermedad del hombre enfermo al animal sano (Tu­ berculosis, quizás alguna derm atom icosis)—Igualmente, estas infecciones raramente se transmiten de hombre a hombre. En realidad, una distribución amplia de las an­ tropozoonosis entre la población humana, no es posible porque las vías por las que se efectúa la transmisión de los animales al hombre, no son realizables de hom bre a hombre (lo mismo que del hombre a los animales).

Las fuentes de infección para el hom bre son primordial mente, aquellos anima­ les que están más cerca de él biológicamente: los mamíferos, más que las aves, los omnívoros más que los herbívoros. Por otro lado, juegan un gran papel como fuentes de infección para el hombre, los animales que se encuentran en contacto permanente con él ya sea animales de trabajo o de compañía.

2 - LOS MICROORGANISMOS EN EL PROCESO INFECCIOSO 2.1 Aspectos generales sobre los agentes patógenos

La inmensa cantidad de microorganismos que pueblan la tierra puede ser divi­ dida en dos grandes grupos: microorganismos que son causantes de enfermedades (patógenos) y microorganismos que no causan enfermedades (saprofitos). Los m i­ croorganismos patógenos -b acterias, virus y hongos, a diferencia de los saprofitos, que pueden vivir sobre materia orgánica muerta, están enteramente adaptados a la vi­ da parasitaria en el organismo de animales superiores, y causan de este modo un pro­ ceso infeccioso—Algunos de ellos causan siempre la enfermedad en el animal hospe­ darlo y se donom inan microorganismos patógenos obligados; otros causan la enfer­ medad solamente cuando aparecen condiciones (istres¿) que disminuyen la resistencia del organismo: patógenos condicionados o facultativos.

2.1.1

ORIGEN

Los agentes patógenos provienen de los saprofitos por la vía de la evolución, fundamentada en la selección natural.

Las archeobacterias se cree son de las formas de vida más antiguas en el planeta, con más de 1000 millones de años de existencia, posiblemente a partir de esos orga­ nismos de vida libre (saprofitos) se originaron los primeros agentes patógenos de los animales del período Pérmico de la Era Paleozoica y del Jurásico de la Era Mezozoica hace más de 200 millones de años. Las enfermedades infecciosas humanas más anti­ guas posiblemente aparecieron unos 4000 años antes de Cristo, v. gr., lepra, cólera, viruela, peste, etc. Este desarrollo evolutivo del saprofitismo al parasitismo ha sido logrado en dos etapas:

1) Al principio los microorganismos saprofíticos poco a poco fueron poblando la superficie del cuerpo, la piel y luego las mucosas,comunicadas con el mundo

(26)

exterior (conducto digestivo, vías respiratorias), en donde comenzaron a ali­ mentarse con materias orgánicas, secreciones y excreciones del organismo supe­ rior. Sin embargo, la piel y las mucosas de este organismo poseen defensas que destruyen estos microorganismos y por esta razón, la colonización de la piel y mucosas fue un proceso sumamente difícil para los saprofitos. Esta coloniza­ ción, al final de cuentas, fue el resultado de un largo proceso histórico evoluti­ vo de adaptación de determinados microbios a la acción microbicida de secre­ ciones de la piel y mucosas.

2) En la segunda etapa,estas especies que colonizaron piel y mucosas evoluciona­ ron más allá en su adaptación a la vida parasitaria. Viviendo en contacto ínti­ mo con las células vivas del organismo, mediante la selección natural inducida por las nuevas condiciones de subsistencia, estos microorganismos adoptaron propiedades nuevas - la s de vivir y proliferar en las células vivas y tejidos del organismo animal—En este sentido los agentes toparon con la reacción del teji­ do vivo, pero en la larga lucha evolutiva entre micro y macroorganismo, la ba­ talla ha sido ganada por los microorganismos, debido a que el cambio de gene­ raciones, la proliferación y con esto la posibilidad de adoptar nuevas propieda­ des agresivas, resultó miles de veces más rápido en ellos, en comparación con el ciclo reproductivo de los animales superiores.

2.1.2

RESISTENCIA DE LOS AGENTES PATOGENOS A LA ACCION DE ELE­

MENTOS DEL MEDIO

Los agentes patógenos se reproducen dentro del organismo de los animales afectados u hospédanos. Parte de estos microorganismos son expulsados del organis­ mo animal durante el transcurso de la enfermedad (junto con diversas excreciones y secreciones de carácter albuminoide, lo que hasta cierto punto frena la acción de fac­ tores externos) y/o después de su muerte.

Cada agente etiológico tiene limitados tanto el período de su existencia como el de sus propiedades patógenas. Este tiempo varía, no solo según las especies espe­ cíficas, tipos o cepas de los agentes etiológicos, sino también, según el tipo y grado de exposición a las influencias de los factores externos.

Debido a que los microorganismos patógenos no pueden proliferar en el mundo exterior, su conservación aquí es limitada -m u e re n rápida o lentamente por la acción de factores nocivos o simplemente por causas internas (biológicas) de ellos mismos.

En realidad, una pequeña cantidad de agentes perecen inmediatamente después de su expulsión al medio (babesias, tripanosomas). La mayoría de ellos logran resis­ tir la acción inmediata de los elementos nocivos, sobreviven y conservan sus propie­ dades patógenas. Esta resistencia varía totalm ente en las diferentes especies de agen­ tes patógenos. Por un lado está condicionada a la presencia o ausencia de formas re­ sistentes (esporas), de sustancias céreas en la membrana celular, etc. y por otro lado a las condiciones de ese medio en que han caído.

(27)

Los enemigos mayores de los agentes en el medio son: la luz solar directa, dife­ rentes componentes de ese medio y los microorganismos antagónicos, tanto animales como vegetales. Estos últimos eliminan a los patógenos ya sea mediante sus produc­ tos (productos bactericidas de las levaduras, de las bacterias saprofíticas del suelo, etc.) o bien mediante su ingestión como sustrato nutritivo.

La muerte de los agentes patógenos fuera del organismo como lo habíamos mencionado, ocurre también por causas biológicas, ya que debido a su imposibilidad por reproducirse están sometidos a una muerte más o menos pronta. En el interior de la célula microbiana gradualmente van ocurriendo una serie de cambios de natu­ raleza químico-física que son signos de envejecimiento: oxidación (por el aire) e hidrólisis de los componentes de la célula. El proceso más importante es la desinte­ gración hidrolítica de las materias constituyentes del microbio. Esta desintegración se lleva a cabo por la acción de fermentos autolíticos y en presencia de la humedad.

Para esta muerte de los microorganismos son necesarias condiciones primor­ diales: que no puedan miltiplicarse y que haya humedad y aire; y por eso para su conservación, en el laboratorio, se eliminan estas condiciones.

Las esporas son formas resistentes,justamente por la ausencia de humedad en ellas y porque poseen una cubierta impermeable que no permite la penetración de aire. Otros factores importantes para la muerte de los agentes es el pH y la tem pe­ ratura ambiental; cuanto más alta la tem peratura y el pH del medio se aleja más del punto neutral, más rápidamente pierden su vitalidad y mueren.

Esto se debe a que los procesos que causan la muerte natural de la célula mi­ crobiana (oxidación e hidrólisis), se realizan más rápidamente cuando la temperatura es alta y cuando la concentración de iones de hidrógeno,se aleja más del punto neu­ tral. El frío y el pH neutro ayudan para la conservación prolongada de los agentes patógenos en el medio. Con la congelación de materiales patógenos, algunos virus pueden conservar su vitalidad por muchos años, por ejemplo (el virus de la Fiebre af- tosa a una tem peratura de 4°C sobrevive por 20 semanas; mientras que a una tem pe­ ratura de —40°C sobrevive durante varios años).

La luz solar, y además los rayos solares, en una acción directa, destruyen la mayor parte de las especies de agentes etiológicos en el transcurso de una o varias horas. Igualmente la luz diurna difusa, durante una exposición directa en el transcurso de algunas horas o días, desvitaliza una gran parte de los agentes etiológicos. Por el contrario en un medio oscuro los agentes etiológicos sobreviven más tiempo.

Los rayos solares constituyen un mecanismo importantísim o para la desvitali- zación de ios microorganismos al actuar casi en forma permanente y en una gran su­ perficie ante todo en las zonas tropicales.

Con esta muerte espontánea de los microorganismos, especialmente los no es- porulados, la naturaleza prácticamente se autopurifica. Esta autopurifteación, en el caso de cadáveres se acelera por la acción de los procesos de putrefacción que ocurren en los organismos muertos, los cuales facilitan la lisis de los agentes patógenos, como consecuencia del aumento de la reacción alcalina del medio y de la acción de enzimas proteolíticas.

Referencias

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