• No se han encontrado resultados

Comedia nueva joco-seria en tres actos, Caprichos de amor y zelos / por Fermin del Rey

N/A
N/A
Protected

Academic year: 2021

Share "Comedia nueva joco-seria en tres actos, Caprichos de amor y zelos / por Fermin del Rey"

Copied!
32
0
0

Texto completo

(1)

^ 0

9

' ,

V C í ü ■ ^ . : : ^ í ^ c

-N . 4 - ^ •

COMEDIA

NUEVA JOCO-SERIA,

E N T R E S ACTO S.

CAPRICHOS

DE AMOR Y ZELOS.

T O R

F E R M I N D E L

R E Y .

P E R S O N A S .

DonSaturio (figurón) tic de

Doña Eugenia y

Doña Fausta.

Doña Rosalía^

L ise ta , criada.

Don Narciso^ Galan.

de

«+

*«• »*♦

Don Víctor ^ Vizconde

V alle-Seco, Galan.

Antolin 5 criado de Don

Narciso.

Chitpa-guindas ^ criado de

Don Satu rio, Vejete.

D . Claudio^sn amigOjGalan.

La Escena se finge en Madrid»

ACTO PRIMERO.

Salón. Salen D oña E ugenia y D oña Fausta*

'Eug-

H e r m a n a , veo qu e estás

h o y de pendencia conmigo.

Perd o n a, Eugenia, me enfadas.

Eiig.

Pues dîme, en q u é te he ofendido?

P aust.

N o puedo aprobar el m o d o

con q u e trata tu desvío á Don Narciso, cuando éi á complacerte rendido an h e la ; él es un cordero, mas tú eres un basilisco.

Ettg.

P e r o , válgame Dios! tanto

te interesa D on N ardso? i

F aust.

Solo falta que ramblea

tengas zelos de mí ; digo

qu e es un Caballero ilustre, de buen corazon

y

rico, q u e tu d ü te es m u y escaso, qu e ha gastado nuestro tio en frioleras lo mas,

y

que nosf ha reducido á un estado deplorable; qu e y o me casé á mi ai'bittio po r salir de su miela

f a t a l ; q u e con mi marido pasé tres años de ¡nñcrno, q u e se murió el pobrecito, y que cu an d o se murió tu ve m u y poco motiv»

(2)

3

,

Caprichos de

de llorarle. A í í , sin duda^ te sucederá lo mismo,

si á D on N a r c is o , que puede, hacer feliz tu destino,

d á n d o te su mano, tratas con un, mod&.tan. esquivot, anoche se entad.d mas que otras, veces, é imagino q u e por h o y no vendrá á verte.!

Ettg.

A q u e viene mas sumiso

que, nunca , y á qu e si quiero, m e pide p e rd ó n ?

Faii.st..

Qué. Undoi

él, te h« d e pedir perdón, y eres tu quien le ha, ofendido?-

Eu^..

N o será la vez primera..

F aiist.

T u confias infinito

d e sü bondad.,

E u g ‘

Y é l se 6a,

bastante de mi: cariño.

í^aus.:,.

Le, quieres, bien , y le tratas, ma!..

Q u é es lo q u e 'le he dicho El también es delicado,, y se, pica, de? continuo.

F anjt,.

Mas si le; atormentas, siempre; con. su cuñada..

Bendigo.*

tu inocencia TY porque é t solo te lo asegura, has creid.o que es la, esposa de su. hetmano, u n a m uger que h.a venido, á estar oculta con- ellos, sin saber po r qué, motivo?'

Faiist.

Si s a b e s , p u e s p o r q u e noi

le importunes te lo dixo.

Eng.

S í , me di:xo q u e su hermajio, por amor d por capricho,

se casó con u a a dama pobre,, sin darle á su tio,, que está, fuera de M adrid, parte d.e este desatino., q u e como á heredarle aspiran teme se juzgue ofendido; q u e marclid á satisfacírle a h o ra , y que el señor mió

se

q u e d ó con el enca^'g o d e servirla de rodrigo;

amor <y zelos.

me 1^0 ha d ic h o , dices bien, ' . ■. P®ro y o no lo he creido.

F a u sí.

Pues y o te digo q u e es ella su cíiftada^ y te lo atirmo,

E u g .

L o sabes ? ^ - - cuál es de ellois / s u , ati)ante favorecido ?

X'íiiist.

D a le , si te digo qu e es g . ^uyíuáada.. •' •

Eu^^:

Pues si es fijo,

y o aborrezco, á su cuñada

’ con. todos cinco, sentidos. ' P e r o quién e n t r a i *

Fausta

E l criado.

parece de Don Narcfso. 4^

Eng^

N o lo.dige? Y c u á n to crees

que tarde en v e n i r c i mismo?

¡

Faiist.,

E s p e r a , espera, quién sabe

si trae algún recadito t

qu e no te guste ?

Sale A n to lin con un canastillo cu­

bierto con un ta feta n

,

y un billcie.

,

A n t.

A los pies, *

de ustedes. |

Faust..

Seas b ien venido,,

Antolin : c ó m o está tu amo? ^

A n t .

B uen o está pora; serviros.

Aquí os traigo este papel.

Eug>

M uestra.

le toma y abre.

F aiist.

Y ese can a stilo

q u é trae ?

A n t.

U n poco de fruta

que le ha enviado un amigo de A rag ó n .

Fatisi.

Lee , »e escribe enfadado

Ì

E ug ,

Hl pobrecito

quisiera darlo á: entender,

mas no acierta. O y e el princioi®. C ru el! v a y a , vaya.

Faii.st.

Esa es.

u n a expresión de cariño.

E ug .

M e to m o la libertad

de enviaros por indicio de mi memoria esa fruta, por si con ella consigo dulcificar esos labios

(3)

Caprichos

qne tan amargos han sido siempre para mí.

F a ust.

T o d o e$o es amor. H ubiera y o Ido á llevárosla en persona, si no temiese el peligro de aumentar vuestros furores con mi vista.

F aust.

Lo has oído ?

iS'w^g'.Pero vendrá? Sé m u y blea que en solo verme os irrito, y a s í, com o os quiero tanto aun contra mi vida os sirvo.

F a u st.

Lo ves ?

Pero vendrá? Bien qu e y o no me juzgué digno d e tan to favor: quisiera mereceros por alivio dos letras de vuestra mano, en que vea q u e el antiguo a m o r’vive en vuestro pecho, y si murió ha renacido.

F a ust.

V a y a , respóndele.

E ug.

Tienes

un genio m u y compasivo. '

F a u st.

Y o no puedo ver penar

á nadie.

E ug.

P ero es preciso

no ser tan condescendiente á cautelas y artificios, que los hombres todos son Büescros fieros enemigos,' ^

y

de nuestra piedad 'ío rm an ' ' su tirano despotismo. • .j

Faust.

Y o nunca he sabido ese artey

y siempre le juzgué indigno; ‘ respóndele con dulzura, no fe.obligues á un delirio.

Eug.

R espóndele tú po r mí. ^

F a u st.

Quieres ? , v ,. . / .

Eu¿.

S í , te lo suplico*

y o e a -escribn- tardo m ucho, ■ y así será a:espondido

mas próiiito-; traeme la carta, y ia firmare aquí mismo.

Faust.

B'£iT^pero mira que y o

he de escribir á mi arbitrio.

de amor y celos*

^

E ug.

Corno quieras. "

F a u st.

Para nacerle '

enfadar mas , no le escribo. JE'«^.Pues tú crees q u e y o quiero

enfadarle si le estimo ? A n d a, escríbele una esqtiela expresiva en nom bre mió.

F a u st.

Pues v o y , y vuelvo al instante.

A n t.

D ó n d e pongo el canastillo?

F aust.

D ám ele: mira q« é fruta

tan hermosa. E l ha sabido qu e te a g ra d a , y te la envía. £ s t á enojado contigo,

y aun te regala ; si á mí m e presentase el destino un novio com o este, y o

perdiera con él el juicio. '

vase.

E ug.

A q u é hora se recogió

anoche tu am o?

A n t . ^ v a o

mas temprano qne otras veces*

E u g .

Y su cuñada qu é dijo

al verle volver tan presto?

A n t.

Se lo agradeció infinito.

E u g .

Pues q u é D oña Rosalía

no tiene tertulia?

A n t.

O ! lindo

hum or tiene ella para eso. E s celoso su marido, y desde que á Talavera se marchó á ver á su tio, Ja d t j4:r6doiñendada

á su hetmonoj y no ha admitido en to d o ese tiempo aun la :C0nv«rsacÍDn -de- un mosquito.

E ug.

Y en efecto, ella es mugeí

del hermano de Narciso? '

A n t.

Asi lo' d i c « n . . >

E ug.

Dios quiera

n o sea Jd 'q u é imagínoí, ... B o n Narciso la acompaño-? -■

A n t.

S í , la d iv ie r« un ppquitú.

Eug.

La divierte bien ?

.

A n t.

Tiene eí^ra " mugér un genio maldito, y y o no quisiera errar.

C u a n d o está en casa es precíso::- quiero decir:;-'<;omen iuntoc.

(4)

Capricho& de

£lig .

Y a , y por las tardes amigos suyos le han vís^q en el P r a d o con elU.' . , . ■ •

A n t.

.Yo

i

p u n to fijo

no lo sé.

Eug.

N o ’, tú lo. quieres o c u l t a r , pero es deliíio, porque y o rvo ignoro qada.

A n t.

Los visteis?

E ug.

p u e d o decirlo, y a y e r fueron de- paseo tan\bien.,

A n t.

Si vos lo hab ek visto» por q u é rae lo preguntáis?

Etig-

V e a q u í , y a el tonto, b a caidio^ C o n q u e fu e ro a ?

A n (.

Puede ser.

E iig

'- P u e d e ser 1 roe desatino; d i qu e sí seguramente.

A n t.

Si señora.

Miig.

y han venido iDuy tarde á casa?

A n t.

Serian,

las once«.

Pue.s, n o ,lo digo?

A n t.

Yo rabio por U.me..

a ^ ‘

E ug.

Y luego jugarían un raút-o..

A n t. Sí

jugaron*, '•

E ng .

Déjale.-q u e vengp^ : ^ '

Ant-.

Pues q u é ,-y í^ h e 'd íc b o tr^ , ‘

Eifg-

O- verémps las caras.,

k

Sale Eaii&tA.

■ ( .

paiist,:Sft

aquí, ya. laicarta.he. esccíto:;

quieres oiría;?-

E ug.

N o u d a m e - . • ■

F au st.

Antes leerla es preciso..

M ; bien. ^

Eug:-

Mi bien-l -y qué'blénir.ciWí'/roK

F aust\

Qué: dices íi

i,, .{píu, tadü*.

Eug^

i4a.d3,.me rio..

F a u st.

P o r qué?;

Eug^

Porque dices bien.

Escacha; E n mí ha ppodücido-tanto* goeo. vu^stra^esquelo,. , q u e no encuentra mi cariño palabras ec^uiy.alentes.

afnor y celos.

al júbilo que recibo.

E u g .

Y q u é júbilal

F a u st.

Mas baste,

querido dueño, el decir«} que el tiempo que d e mi vista faltais m e parece u n siglo.

Eug.

N a d a menos?

F aust. .Y t ü iá

p ro o to á consolar mi afligido corazon.

E ug.

P r o n t o , corriendo.

F a u st.

Q u é ?

Eng.QüQ

está m uy'b ien « c r tto .

F a u st.

V e ré is n a soy la cruet

q u e decís, q u e soy y he sido siempre vuestra fiel amanta- Eugeuia. Q u é tal?

E ug.

M u y liúdo; dámela.

F a u st.

P ara q u é ?

E ug.

Para q u e diga la h a recibido de mis m a n o s , y a q u e tü también la firmaste,

F a u st.

Has dicho

m u y bien , tom a.

(^neza-.

E ug.

DHe á tu. amo

{con mucha

ter--q u e mi herm ana se ha servido d e escribirle p o r respuesta « n a cap.ta- en nombre mío m u y amorosa,, y q u e y o

con mis manos la he rompidos,

{con

FauS:

Q u é has

\\tc\iol{desprecio é ira.

Eug-

Y rdile q u e veng.a,

porque á boca deíerinino. i^esppnderlei

A n t .

Bieiv está.

jF^í^jí.Mira, por ningnn motivo, le digas' q u e Eugenia ha roto • el papeU.

E u g .

Has de decirloy. y t e regalaré- HiCgo-

q u e sepa q u e me has servido.

A tit.

E ste ruego tiene mas

fuerza.. U sted verá cum plido su m andatov A vuestros pies,

v^se-E ug.

G ran prisa el’ tal N arciso

(5)

á SQ casa.

F a u st.

Eso lo h izo de enfadado..

B ug.

N i po r sueños.

L e esp erab an » y eso ha sid a la ocasion.

F a ust.

Q uién le esperaba? M e ostigan tus desatinos^ te dijo algo su f r i a d o í

N a d a .

F a u st.

Si crees einbolismo«^ sera peor.

E ug .

N o creo á nadie.

F a u st.

Pues puedes creer á Narciso^

E tig.

Menos.

F a u st.

Y á mí?

E u g.

En igual grad'o.

F a u st.

A quí viene nuestro tKK

E ug.

Y con

éi

un forastero^

quién será?

F(Jiist.

A lgún desperdicio de la casualidad ; siempre nos trae algún conocido ouevo*

Salen Don Saturio y D on ViC-tor^

Sat.

Queridas sobrinas,

aquí está un C ib alíerito qu e quiere füvorecero«;,, conoceros y asistirosf "Vizconde de Valle-SecO' (Miando menos ta n a n tig u a en su solar como grade sn m ay o razg o y lucido*

Vict.

Don Saturio me hoara mas^

q u e yo- merezco, y no aspíto á otro honor sino al de ser vuestro criado rendido.,

F a u st.

Nuestro, seci el honor cuandia se proporcione serviros.

Señor,, esta es mi sobrina F a u s ta ,, viuda d e l mas rico C omerciante qu e hubo e n Cadis^.

F a u st.

Y 'se- nmáó- el p o b re c ita

de: necesidad;.

Sat.

Es m ucha

muger.; no. h a y , habrá,

m

h a habido o tra muger com o F a u s ta

p o r los siglo5.de los. siglos».

F a u st.

Mi lio me adula.

Sat.

V a m o s , ^

Eugenia, el s e ñ o ^ D . V í c t o r sabe, informado de mí, cuánta es t a viveza y brío, háblale. M ir a d , señor, en el m u n d o no se ha visto u n a muchacha com o ests: en b a y ia r es un hechizo, en tocar eS' un a diosa, y en cantar ur> paraninfo.

V ict.

La Señora es admirable

por agregados tan dignos, como lo es por su btlleza.

E u g.

N o os asociéis á mi tÍo>

s e ñ o r , para sonroj^irme; es nn natural estilo el exagerar las cosas mas de lo que es permitido.

V ict.

Esta Señora es soltera?

Sat.

Sí señor, me la han p e d id o

los primeros Caballeros de la C orte, y no he qu erid o concedérsela.'0 1 en cu an to su m atrimonio concibo unas ideas m u y altas.

V ict.

Hacéis, bien-, q u e sus hechizos merecen Igual empleo.

Sat.

Y o el dia d e h o y no me fto de nadie, porque h a y mas tram pas q u a riqueza. Lo que es hfo^ es qu e no h a y mas que u n \TizcdQd® de V i< le-S eco .

V iet.

Y o estimo

vuestro favor. Mis fortunas tienen cénuiiiO' sucinto.

D e lo q a e p u ed o gloriarme es de Utt c o ra z o n sencillo,- de honrívdez' pro v id ad .

Sat.

Sobrinas mias , ni quito

ni p o n g o ; este C aballero q u e estáis m irando, es et libro abierto de la noW fza, form alidad, gusto y juicio.

F a tisi.

H a m u ch o qu e k tpataií?

Sat.

La primer vez’ q^ue le he visto

es esta.

(6)

ha q n e le conoce un ifglo.

Sítt.

A mí me l^ r e c o m i e n d a

un anciano a m g o mío, qu e es el céiebre pintor q u e hasta aquí se ha conocido desde Tim antes y Apeles. Decidm e , señor D. V i c t o r , gystais de buenas pinturas?

Y ic t,

O ! me gustan inñnito.

Sat.

Los hombres grandes es fuerza qu e en to d o estén Insfruidos. V e re is en mi pobre chaza unos cuadros exquisitos, unos tesoros del arte, po r los que m e han ofrecido cien d o b lo n e s , y po r diez duros los com pré y o ; es lijo q u e el saber de todo es cosa g r a n d e ; y o tengo el mas tino conocim iento, y en esto no me gana el mas perito.

Yict.

Tendreis una galería

de un Soberano.

Sat.

A h ! m u y lindos

cuadros h ay , cosas d e p o b r ^ frioleritas. Servios

de ir á verlas con Eugenia y Fau.'ta.

F ausí.

N osotras, tío, no entendemos de pinturas.

Sat.

Y q u é importa? Buen capricho!

Para eso el señor V izc o n d e lo entiende , y sabrá advertiros lo que ignoréis. Y o tengo ahora que hacer, porque me ha ocurrido una cosa indispensable;

id entretanto y servid.lo, que en acabando iréí y o , y le enseñaré prodigit»s.

Vict.

Y o estoy pronto. (

Sat.

V a3’a , andad.

Fausta

M ira , Eugenia, no es preciso que vengas tú , y o iré sola.

F.ng.

Y o q u ie ro ir.

F aust.

Y si eIi_amígo re halla -con el forastero, q u é dirá ?

P o r €50 oiismo.

N o se va él con su cuñada á pa<eo de continuo?

puesj y o quiero hablar co n todos también.

F a u st.. Ah

! qu é poco juicio!

vase.

Sat.

Escuche u s te d . Caballero.

Vict.

Q u é me mandais?

Sat.

Y o confio

deberos la honra de que quedeis á cenar conmigo.

V ict.

Señort:-Sat.

N o tiene respuesta.

V ic t.

P ero v e d :;-

Sa t.

Y o os lo suplico. Vict. Pues hablaremos. S a t . Me dais

la palabra ? V ict. P o r serviros.

S a t . Perdonareis la llaneza. Probareis tan exquisitos platos, q u e el E m perador jamás los habrá tenido iguales, y todos hechos p o r mi mano. Y o me pin to solo para estos primores. V ict. A tanto honor n o replico:

T o d o lo pondera. Este h om bre a p . tiene un hum or peregrino, vas^.

Sat.

V e aq u í el caso de lucir:

lo que siento es q u e me miro no mas q u e co n un criado, sordo , viejo y aturdido. P ero no im porta , y o solo desempeñaré mi oficio, H é , C hupa-guindas?

Sale Ckup.

Señor?

Miren q u é talle y q u é brío? C ó m o estamos de Cocina? >

Chup.

Bien. ■

Sa t.

P la y lumbre? ■ '* • “?.

Chup.

N i resquicio,

Sat.

P o r q u é ? ' :p'

Chup.

P o rq u e no h a y carbón. ’ A

Sai.

N o te hagas el tonto , n i ñ o ,

q u e h o y tenemos á cenar, _ q u i é n diré? un Excelentísimo.

CAup.

Me alegro.

(7)

Caprichos de

á su ■Rsfcelencia? I l c m b i e , dilo.

Chup.

Lo q u e V u ecelen cia quieta.

Sat.

Con esto m edasatino.

D á t e p risa , qu e tu sorna me enfada.

Chup.

S o y p ro n to y vivo_ .

Sat.

Sabes soplar?

Chup.

Sí señor.

Sat.

Sabes hacer algún guiso?

Chjip,

Sí señor.

S a t.

Tienes dinero?

Chup.

N o señor.

Sat.

Ya has de;truido.

los dos duros q u e te di?

Chup.

C u á n to hai

Sat.

Estamos lucidos.

Chup,

Sí señor.

Sat.

N o tienes blanca?

Chup.

N o señor.

Sat.

Pae& es preciso,

buscar.

C/'up. Si

señor.

Sat,

M al b a y a

tanto sí señor. Pollino, cuántos cubiertos hay ?

Chup.

Seis.

Sai.

Es verdad , q u e se han v e n d id a los otros seis::- tenderem os d o s , y q u e d a n los precisos,, pues somos cuatro de mesa. V é n d e l o s , y ven prestito, q u e iremos á cojnprar juntos.

Chup.

Si señor. 5í7/. > E sc u c h a , h a y vine?

Chup.

N o señor.

Sat.

Le compiaremos. H a y p a ñ í

Chup.

N o señor.

Sat.

M aldito sea el no señor.

Chup.

Sí señor.

Sat.

N o te tragara el abismo.

Chup.

N o señor:

vase.

Sat.

S?empre en mi casa

••falta lo que necesito: y a gasté cunnto teniaj mas no obstante me glorío de haberlo empleado bien

amor y celos.

7

y mis fortunas a f ^ o en la pretension de aquellos personages á quien nrvo. N o me c o n ten to de verme en u n a carroza á tiros

largosj y o siembro, aunqu« juzgueft los demás que desperdicio.

vas.

Salen L iseta y Úon Claudio.

L is.

Q u é me teneis qu e m andar?

Claud.

Liseta, y o solicito

hablar á una de tus amas.

L is.

Decid á cuál > y ahora misn^o

saldrá.

Claud.

A D o ñ a E ugenia toca el apunto á qu e he venido; mas y o m e j í r hablaría con D oña F austa.

L is.

Es

antiguo-ese afecto. Y a lo sé.

Claud. S\y

r o niego que la estimo; p e ro allora n o ia busco

po r eso.

L is.

Y p o r q u é ? decidió.

Claud.

Por nO' hablar con D o ñ a E u - qu e su natural altivo- (genia, . causa horror.

L is.

Señor D o a C laudio,

q u é apuesta usted q u e adivino á q u é es el re c a d o ? Usted, quiere mucho á Don Narcisos- h a y acaso entre él y mi ama n o v e d a d ?

Claud,

Sí hay..

U s .

Y o m e obligo

también á acertarla. Usted viene á dejar concluido el contrato d e las bodas, . com o tan íntim o amigo..

Claud.

T o d o lo txintrario. P u e d o públicamente decirlo,,

pues mi amigo no m e encarga el secreto. D o n Narciso

se sirve d e mi amistad para que en términos dignos la declare

i

Doña Eugenia cüán justamente ofendido, quiere separarse de la promesa que le hizo,

(8)

8

Caprichos de

y

que no p ^ d r á jaibas los p íís en acjueste sitio.

L is.

P o r q u é cnusa ?

Claud.

N o lo sé.

L is.

V a y a , v a y a , habran reñido.

Claud:

fiso será.

L is.

Y si riñéroa se p o n d rá n en paz.

Claud.

L e he risto

m u y enfadado. Parece y a imposible el convenirlos. X í ' . Las riñas de los amantes

son el cebo de C u p id o ; mas si usted le dice á m\ ama tal cosa, da un estallido.

Claud.

Creeme, Liseta. Y o egerzo

involuntario este oficio. L e he rogado no me obligue á este empeño, y aun le he dicho que m e quejarla de él

si le viese arrepentido despues de dar este paso, mas no p u d e reducirlo.

E l es c o n sta n te , y no temo q u e me deje deslucido.

L l a m i , p u e s , á D o ñ a F au sta:.- Mas q u é veo? D on Narciso.

L is.

N o os lo dije y o

Claud.

V e n d r á

tal vez á buscarme.

L is,

Es fijo,

en c?sd de la querida ^ vendrá á bu<:car al amigo.

Sale D on Narciso.

N arc.

C la u d io , escuoha una palabra.

Ciaitd.Qué

quieres^? A un no la he visto.

Narc.

N o la has hablado?

Claud.

N o .

Narc.

Y sabe

Eugenia lo q u e te he dicho la insinuases en mi nom bre?

Claud,

T am poco.

Narc.

A y Dios! Ya respiro. Y tú lo sabes, Liseta?

L is.

Y o sé algo.

Narc.

C laudio querido, discúlpame po r piedad si conoces mi martirio.

iimor y celos,

ü l p u n to q u e roe dejante c a í e a un fatal deliquio, y muriera si un criado 00 me hubiera socorrido. E?e Antolin , ese infame, es el principal m otivo d e to d o . La p obre Eugenia está celosa , y concibo q u e sus celo« los produce u n exceso de cariño.

N o la ha¿ h a b la d o , me alegro. Liseta , por Dios te pido

n o le digas nada, y loma

[la d a un

esta fineza; t ú , amigo,

[bolsillo.

perdona mi error, y s e a ( / í

abraza.

este abrazo mi' padrino.

Claud.

Narciso, te com padezco, mas otra vez te suplico no me expongas á tal lance.

Narc.

Tienes ra z ó n , C laudio mío,,

mas y o ; : - qué a g u a rd a s, Liseta? Dile á Eugenia q u e he venido á ponerme á sus pies;:- O y es, adonde está ?

L is

N o le digo

ajj.

que está con un forastero. E n tró en su cuarto ahora mismo.

N arc.

M i r a , 6stá ^ f a d a d a ?

L is,

Creo

que ,no.

Narc.

C uán feliz he sidoí A ü d a , llámala.

L is.

Ya v o y .

Estos si que están curtidos de amor á mas no poder, y a lo habia y o previsto: él es quien viene á humillarse; si el hombre es lo quebradizo de la soga , y no lo quieren creer estos Señores míos. A h ! N o saben hasta d ó n d e alcanza nuestro dominio.

vase.

CÍaud.

A D i o s , Narciso.

Narc.

T e vas ?

Claud.

S í , porque, mas complacido quedarás solo , mas o y e

en amistad u n aviso: si la persona qu e quieres

(9)

Caprichss de

es digna de tQ cariáo, prepárate á tolerarla alguna vez un descuido: to dos en el m u n d o estamos obligados á sufrirnos,

y el hombre á ía rauger debe serle mas conteinplaiivo p o r su frágil natural. S¡ tienes algún motivo d e quejarte de su trato, no resuelvas de ’mproviso; mas despaes de haber resuelto, debes rendir los sentidos á la razón y al decoro, sin dejar que un excesivo am or te arrastre á un estado v i l , vergonzoso é indigno

de un hombre de honor, p ru d e n te , sabio y cuerdo. A Dios, amigo.

Narc.

Dice bien C l a u d i o , / ñ a s y o

s o y de un natural tan vivo, q u e no p u ed o refrenarme. P e ro desde h o y determino m u d a r de genio. Y a sé qu e rae hallo correspondido de mi a m a d a ; sí estuviese d e mal h u m o r , no replico. A q u í viene y a , su rostro d e su alegría da indicios; pero es m u g e r , y sabrá Sí no está alegre,^fingirlo.

Sa/e Eug.

Beso á usted las manos.

N arc.

O la!

D e c u á n d o acá usáis conmigo de ese cum plim iento?

Eug.

Ah si !

Perdone u s te d , fue un descuido. Está usted bueno ?

Narc.

Y o bueno: y usted?

E ug.

Yo para serviros.

Narc.

M e alegro: ¿parece q u e h o y la brilla á usté el regocije?

Eug.

Oh! y o c u a n d o estoy en gracia de usted, siempre estoy lo mismo.

N arcM ai

tiempo corre. A despecho

ap.

de mi enojo me reprimo.

Eug.

Q u é decía usted del tiempo?

amor y celos,

g

N o es e.ste tiempo m u y lindo?

N arc.

Digo q u e este tratamiento de usted me e. ñida un poquito.

E ug.

Si usted quiere señoría,

tiene usted mas qu e decirlo?

N arc.

Ese u sted

:;-E ug .

P erd o n e usted,

q u e 5e me q u e d ó este estilo d-- una visita en q u e estuve.

Narc.

Visita? A ónde habéis ido?

E ug. Y o

á n ir g a n a p a r t e ; ciertas

amigas sí que han venido á favorecerm e, y quieren llevarme á pasear consigo esta noche.

N a rc

A pasear?

E u g .

Pues!

N arc.

Y q u é las has respondido?

E u g .

Q u e sí.

N a rc.

Sin que v a y a y o ?

E u g .

Pues c u á n d o va usted conmigo?

N a r.

C u á n d o u n e d me lo ha m andado?

E u g .

H é ! disculj)as de capricho,

tiene usted otros empeños.

N arc.

Y o? q u é empeños?

E ug.

Infinitos.

A h ! Si tiene usted algunas bryajas de desperdicio, hágame el fovor de traer de eüas unas cuatro ó cinco p ara jugar con mi hermana u n a p a rtid a ; el prolijo rato de la noche así • se pasa mas divertido.

Narc.

Y q u é quiere decir eso?

E u g

N ada. Yo lo hago po f no íraos

á recoger tan temprano. Usted vive sometido á una obligación forzosa, y fe v a , y o no lo im pido, porque sé q u e tienes grandes * negocios; mas solicito

divertirme también , y a j u g a n d o , com o os he dicho, ó y e n d o un rato á pasearme.

N arc.

Ah! C o nozco bien el tiro.

Eug.^

T am bién esta sencillez

(10)

hiafc.

P¿ro fel biibüa uc Aiuciin no volverá » y o os lo atírmo, á poner aquí los pies.

E ug.

A mí n o me importa un pito que el c i l a d o , ni au n el am o, Jamás hubiera venido^

Narc^

V e aqu», stts gracias son estas* M u c h o haré si me reprimo;

si ay er fui con mi cuóada::-

Eíig^

Q u é tiene que ver conmigo

■vuestra.cuñada? Traéis, tabaco

l

N arc. Sé

lo q u e dTgo» y no volverá aquel necio otra vez con embolismos.. ^

Eug-

A mí n o se me da n ada d e usted» ni d e él, y a lo he drcho*

N arc.

N i de m í , ni de é l

,

ni de él

Se ¿jasea 'Violentamente.

nr d e m í , lo he merecido. N i de él > ni de mí , bien dice.. E s to quién, p u e d e sufrirlo? D e mas d e querer hacer su gusto en todo> este indigno, tratam ieato? V i v e el Cielor.v-

Eug..

Estaos quieto,, q u e un molÍno>

no da mas vuettas q u e vos,, y m e habéis desvanecido la cabeza^

Narc.

Ni' d e mí^

aftdaglaseándose-n i de é l?

{como desatinados

Eug.

Estaos quieto os digo.

P e ro es fuerza moderarme,, que su enofo es excesivo.

i^arc.

C r u e U tr a id o r a , enemiga..

E ug.

V a y a ; , ven aquí» Narciso^

Narc.

M e falta el aliento.

Etig.

Advierte-qu e de veras has perdido- el entendimiento..

N arc.

Sí»

estoy loco,, e sto y sin’ juicio..

E u g.

N o te quieres sosegar í

Narc.

Injusta.

E ug .

Q u é a m o r tan fino! P o r cualquier cosa se enfedaj quien quiere bien , es precÍ!>o. q u e diiimüle a lg o , y m«s

a uua mugcr. Bello estilo de hacerse amar!

N arc.

A y Eugenia! Dices bien , mas y o ; :

-E ug.

Lo mismo

sucede todos los días.

N arc.

P e rd ó n a m e , d u e ñ o mio.

E u g.

Si haces iguales locuras,

me enfadaré.

Narc.

Mis delirios

nacen de a m o r , ma«; te ofrezco desde ahora reprimiilos.

P ero;:- te irás á

sanríéndose.

E ug .

Sí:;- Si vienes t ú conmigo.

N arc.

Q uerrás tú ?

E ug.

Y tú podrás ir?,

con sojÍama.

N arc.

Q uién es c a p a z .d e im pedirlo?

E ug.

Q u é fe y o .

N arc.

Q u e rid a Eugenia, qu e aun dudes de mi cariño? T a n escasa es la experiencia qu e de mi am or has tenido en el término de un añ o . que ha q u e te id o latro y sirvo? Sé q ^e mi cuñada es siempre el obj-eto de tu esquivo rencor, pero acaso ignoras el em peño eti que me míro? M i hermano en su c o n a aujencla recom endárm ela quiso;

y y o deberé en su obsequio ser indiferente

6

tibio? Reflexiona , si eres cuerdxi, mi razón , y c r e e , bien mío, qu e tus infundados zelos causarán mi precipicio..

Eitg-

S í , dicés bien : desde ahora p ro m e to en lo sbcesivo

no atormentarte mas.

N arc.

Soy

dichoso si lo comigo..

Cuán; veloz pasára el tiemp© si estuviesen á m i arbitrio, sus tnstantesl

E u g.

P a ra qué ?

N arc.

P ara q u e fuesen; cumplidos nuestros v o t o s , y y o esclavo y d u e ñ o t u y o , b ie a mío..

(11)

Eug.

Pero ese tiempo po r qué ta rd a ?

N arc.

P o r no haber venido mi hermano.

E ug.

Pues dependem os nosotros de su dominio?

Narc.

N o , mas po r urbanidad

el darle parte es preciso de nuestras bodas.

E ug.

y aun h a y

mas poderoso motivo.

N arc.

C uál puede ser?

E ug.

Reta rdarle

á tu c u ñ a d a el martirio d e que vea com o ageno lo qu e com o propio ha visto.

N arc.

Mal h a y a amen mi cuñada,

y mal h a y a

::-E ug.

N o lo digo?

Jtün hablando una palabra se pone hecho un basilisco.

N arc.

Mas si tiras á irritarme.

Eug.

Bien::- observaré continuo

silencio.

N arc.

H a b la cuanto quieras, mas no digas desatinos.

E ug.

Los desatinos los dice

usted , señor atrevido.

Narc.

V i v e el C ielo::- A hora verás::- Pero no::- Y o me iré.

Eug.

Idos.

N arc.

N o volveré mas.

E ug.

N o importa.

N arc.

Moriré.

Etig.

Yo no lo

impido-Narc.

H aré un estrago.

E ng.

Mejor.

N arc.

M e daré muerte á mí mismo.

E ug.

Por m í , para luego es tarde.

Narc.

Falsa.

E ug.

Inliel.

N ir c .

Ingrata.

E ug.

I m p ío .

Zas

2

.

Antes (^ue vuelva á verte lloraré mi precipicio.

A C T O SEG U N D O .

Salón

:

salen Doña F a u sta y Don

Claudio.

F a u st.

^ s ñ o r D. C lau d io , admirad* vuestra visita me deja

Claud.

A unque critiquéis de omiso mi amor en no v e ro s, esia justa inacción es debida al decoro y ia modestia; pero luego que Narciso se case con D oña Eugenia, haré qu e por vuestra mano con D . Saturio interceda.

F a u st.

Si esperáis esa ocavion,

d u d o q u e lleguéis á verla.

Claud.

Por q u é ?

F aus.

P orque D. Narciso en este instante se ausenta de a q u í mas furioso y mas a ira J o q u e nunca.

Claud.

T em a

rara la de estos amantes.

F a u st-

Y se fué haciendo protesta de no volver á esta casa.

C laud

D u d o que cumplirlo pueda.

F a u st.

T a l ve? el despecho logra

lo q u e no alcanza un a sèria reflexión. Y o quiero tanto á mi h e rm a n a , jque sintiera ver extinguido un amor q u e forma su complacencia. V o s también de D. Narciso sois a m ig o , y sé que vuestra amistad en sus placeres justamente se interesa. P o r ambas razones íio iitereceros la fineza

de que le busquéis, y hagals qu e á ver á mi hermana vuelva.

Claud.

A vuestras satisfacciones

y las suyas mal pudiera negarse tni amor.

F a u st.

Decidle.

Sale D . Saturio

,

y Chupa'^guindas

a*

(12)

con Li cesta

Li cvnipr.ij y en

ella lo que dicen los versos.

Sat.

Sobrina, que me prevengan

una camisola , que vengo sudando.

J). Claudio le hace cortesía a l salh\.

P a u st.

Liíeta

os la d a r á ; justamente e n vuestro aposento qi>e<ía.

Sat.

A la o r d e n , s eao r D. C laudio. C /íi«í/.C uando entrabais por la puerta,

cumplí con mi obligación.

Sat.

P e r d o n a d , q u e la cabeza

se rae anda. E stoy cansado;: pero mirad q u é estu p en d a provisión he hecho.,

F a u st.

Pues idos á descansar.

Chup.

Q u i é n , y o ?

qmere irse-.

S a t.

Espera..

Chup.

Con to d o este peso

t

Sat.

Darae-

esos pollos. Seóor,. vea usted q u é pollos! En t o d a el ám b ito de la tierra

n o h a y uno^ polios como estos.. Q u é decís de esta ternera? L a ternera que yo. como n o la come nadi^e.

Claud.

Es belU.

Sat.

Q jé d e s e iiited con nosotros¡>, señor? Claudio , á comerla..

Claud.

Lo aprecio.

Sa t.

N o adm iio escusas: ved q u é pichones-! C o n estas aves hago y o una s-alsa, que no ía^ha visto en su m esa el Preste Juan- T o d o , t o d a lo qne viese en. esta cesta. ( n o quiero ponderar) es oro-, diamantes y perJas, en figura de cebollas, tomates y verengenas..

Claud.

Y o lo creo.

Síit.-

En no quedaros-,

rae hacéis, D- C laudio, u * a ofensa..

Claud.

> íe obligáis de tal suene....

amor y celos.

Chup.

OigU

usted una palabra snelta.

Sa t.

Q u é quieres ?

Chup.

Y Jos cubierto>9

Sat.

Y es verdad! Mas se remedia con q u e me pongas á m í

b ajo d e la servilleta escondido u n o de palo»

Chup.

Sí señor.

Sa t.

Pues date priera.

Chup.

Sí señor.

vase.

Sat.

Míren q u é garbo! És de alabar su viveza! Ello y a es u n poco tarde, mas para guisar la cena sobra li.'inpo.

Fa-ust

Y no os mudáis?

Sat.

Despues. A d o n d e esrá Eugenia

F a u st.

En su aposento.

S a t.

Y D r n V í c t o r ?

F a ust.

En la galería q tied^ viendo las pinturas..

Sa t.

Kí>

se pod rá saciar de v erla'j ve , y dile que aquí le aguardo.

F a u st.

Para qu é quereis qu e vengü?

N o está- bien

allí?-S.jt.

Es q u e

quiero-q u e el señor D. C ía a d ío vea en solo un h om bre el archivo del honor y la grandeza.

F a u st.

Sin q u e le llamen y a viene aquí.

Sat.

Os pasmarán sus prendas señor D. Claudio.

Sale D . Victor.

C o nozco cuán involuntarias, estas señoras, pues me han dejado, honraban mi insuficiencia.

Sat.

D ó n d e está Eiigenia? Llamadl? q u é impolítica! Liseta?

SaLe L iseta .

Señor?

S.it.

Llama á Eugenia.

Lis:

Y quién:

la he de decir qtie la espera ?

Sa t.

U n sugeto q u e se digna

(13)

L is.

T al vez D . C laudio itiidrA

a f.

q u e darla alguna respuesta d e D. N arciso» con este

dvseo cr«efé que venga.

vase.

Faiis.D-

Claudio, idos á buscar

á N arciso, hacer que vuelva.

Claud.

Sí haré. Señor D. Saturio,,

bésoos la mane*

Sai.

N o s deja

D s t e d ? P u e s , y la palabra

d e q uedaros ?

Claud.

M e da priesa

cierto asunto; volveré.

Sat.

M irad q u e a q u í no se cena hasta q n e volváis. Señor D . V i c t o r , este q u e observa usted es el gran letrado

que en tod.a Hspaña se encuentra;, ved aquí el arbitrio y cifra d e la gran Jurisprudencia.

Vict.

R econózcam e po r suyo.

Claud.

La amistad que me profesa. ,

D. Satiiiio, le hace que mi demérito engrandezca.

Sat.

Teneis p le y to s en

Madrid.?-Vict..

U n o tenia ,. y y a queda

compuesto amigablemente.

Sat,

Y qué compostura es esa?

N o señor:, de ningún modo^ D eje üited q u e le defienda el señor D. C la u d io ,. y dé po r conseguid'a la empresa.

Vict.

Pero c ó m o , si y o tengo

mis A bogadfs? Idea.

af,.

tal no he visto.

Sat.

Q u 4 Abogados,, si todos son unos bestiai? N o h a y mas Abogados que este^ sírvase de é i , y no tema.

D . C l a u d i o , impóngale usted, po r menor en la materia; tom e los correjpondientes- yiform e^, registre, y lea^ las escrituras,, y cuanto á su razón pertenezca.

Claud.

Pero sL y a.se compone.

Sat.

C o m ponerse? B ueno fuera.í'

N o señor :. mi. amigo quiexe,,

que usted ie a y u d e y proteis. Y á quién j u z g a q u e sirver E l blasón, de la nobleza,

á un caballero que tiene vaiallos, títu lo s, renr s, b a r o n í a s , vizcondados, posesiones y encomiendas.

Vict.

Quereis ridiculizarme,

Señor?

S ^t.

M e hacéis una afrenta, la verdad debe decirse.

J^ ¿z«i/.V ed que y a es tarde..¿7^.¿fCivz«.

Claud.

Licencia

m e dad de qu e ahora me ausente para volver mas apriesa.

vase.

Sat.

C u id a d ;! , que os esperamos.

Sííñor, Usía me crea; quedareis m u y complacido, porq u e es un pozo de ciencia..

Vict.

Lo cre o f pero su estudio

a^,.

y a para rpí- no aprovecha.

F a u st.

S e ñ o r , no vais á

mudarba?-Sa¿.

Derpues i r é , que me espera

la cocina: verá uíted, Señur V i z c o n d e , qué mesa! ■ N i Baltasar . ni C leopatra

vieron semejante cena.

i¿7/i2 £¿< ^ .M ^líaniaV .?N o está aquí D. C l a u d i o ; si lo supiera, ántes no hubiera venido.

Sat,..

Diviértanse ustedes mientras

y o hago el guisado. A quí h ay sillas.. ''

Se sientan l<¡s tres.

C hu p a -güín das ?

muy tizn a d o y ri~

S'ale Chup.

S e ñ o r?

{dícido,.

Sat.

Echa

bastante fuego , y q u e estéa. todas las hornillas llenas. S e ñ o r , un criado como

C h u p a -g u in d a s no fC'encuetitra,. fii^ L callad o , laborioso,

limpio... vamos, corre,vuela,

v. los

2

,.

Vict.

Qué. jovial es D. S a tu r io !.

F a u st.

Q u é superficial debierais

d e c i r !

Vict.

Esta señorita está demasiado sería.

(14)

i 4

C a p i'ic h o s d e

Sí usted sabirrlos uciea, se los diré f r # c a m e n t e .

D e este m o d o haré que ceda

¿tp.

en sus cansados obsequio«.

A m o , d i á quien mis finezas merece, un leve di'^gusto, se ausentó , y hasta q u e v e n g i y o no p u e d o estar alegre. D e aquí nace mi tristeza; y lo publico , porque de confesar un a honesta pasión que aprueba el decoro, no debo tener vergüenza.

F a u st,

La sinceridad , señor,

fue siempre la mejor p renda de mi hermana.

V id .

Es tan extraña en las mugeres tan bella p r o p ie d a d , qu e es harto digna d e admiración quien la tenga, y este mérito ’me rinde

á amar siempre á D o ñ a Eugenia. Siento decir á usted cuánto en valde su am or emplea.

Vict.

Bien está ; mas la esperanza

ninguno debe perderla.

Eug.

Y en qué quereis esperar?

V ict.

En los acasos que puedan

ocurrir. A un accidente hasta el amor se sujeta. C u a n d o ascienden las fortunas á superior eminencia,

ó deben precipitarse, ó es preciso retrocedan. Si po r acaso en su enojo vuestro am ante persevera, siempre tendré adelantada mi declaración hone.'t?. ■

F a u st.

Bien dice el señor V iz c o n d e : h a y mil acasos, Eugenia.

Eu¿.

P ara mi n o p uede haber

acasos-V ict.

Sea en liora t u e n a . Sobre este particular y o no os caucaré molenia; pero alegraos ; hablemos en aí'untos qu e os diviertan.

Fu¿-

N o es fácil. M i c o r a - ' n

■’

aun

A

respirar no acierta de afligido.

Sale L is.

Señorita,

acabo de ver desde esa venrnna...

A qt:ién ?

L is.

A Narciso,

q u e sube po r !a escalera.

E u ¿ .

Gracias á Dios! O y e s , viene en fa d a d o ?

L is.

Antes d a muestras de venir alegre.

E u g .

Si?

J u s t o es qu e se lo agradezca á mi herm ana , q u e á D. C laudio ro g ó q u e le redugera.

L is.

Sí señora , q u e á los dos he visto hablando á la puerta.

V ict.

Observe u s te d : me parece

q u e el r o s t r o 'd e D o ñ a Eugenia resalta con nuevos brillos.

F a u st.

Le habrá traido Liseta

noticias de aquel sugeto.

E ug.

Es así: vele ah í: y a llega.

V tc t.

S e ñ o ra , un amor tan fino

le p uede envidiar cualquiera.

Sale

Ñ^tir.Qüé nuevo em b aiazo es este?

suspendiéndose a l salir.

F a u st.

Señor D. N a r c is o , venga

u s te d : no tenga reparo; este caballero llega en este instante; es amigo de mi l i o , y se va fuera

de M adrid m u y pronto. N o es verdad?

V ict,

Q u e dice esta buena

muger?

ap.

N arc.

Q u é satisfacción tan in oportuna es esta? Señor j y o os beso las manos.

V ict.

Y o soy de usted m u y de veras.

N arc.

Señoras, á vuestros pies.

E u g .

El señor siempre í e esmera

en hacerse desear.

N arc.

Señora, d u d o que tenga y o méritos para ser

deseado.

F a u st.

Sentaos.

(15)

Narc.

F u e rz a es obedecer»

E ug,

A rrim ad

a q u í una silla » Liseta, venga u sté á mi lado.

N arc.

Estoy-bien ; aprecio la fineza.

E ug .

Es qu e ten g o qu e deciros

u n a cosa con licencia d e estos señores.

N arc,

T ie m p o h a y .

E ug.

Q uien le tiene no le espera.

N arc.

Se conoce q u e está usted

m u y alegre y satisfeclia.

V e aquí la impresión q u e le hacen mis enojos y mis quejas.

Vici.

Su alegría juzgo q u e de haberos visto proceda.

Narc.D¡i

haberme vistoír«?«

seriedad..

Vict.

Sin d u d a ,

y os d o y mil e n h o r a b u e n a s p o r la feliz posesion

d e tan singular fineza.

Narc.

fíl señor q u e ha llegado ahora sabe y a d e D o ñ a Eugenia

los secretos ?

E u g.

Siente usted,

q u e nuestro cariño septin?

N arc.

N o lo sentiría y o •

si la v erdad se digera.

E u g .

Y o p o r mi p arte la digo,, vos dudareis por la vuestra.

Sale D on Saiurio con d e la n ta l

ds-cocin a

,

gorro y euchillo,

Saf^

Fausti. ?

F a u sti

Q u é bello disfraz I

Sa t.

Señores , á la obediencia,

sabes d ó n d e está el a z ú car^ J^¿ií/í^.Daleel aáúcar,Liseta.,

Sat.

Q uiero h«cer u n agridulce

para mí amo. O h , qu é bella visita! Señor D . Narciso, j j e r d o n a d m e , creí q u e ersi?

D . C la u d io , vendréis á h o n ra r esta noche nuestra mesa.

N arc.

Lo agradezco, mas n o a d m ita .

S a t.

Señor > ine daréis.licencia

richos de amor y celos

de á e s # ilustre es una perla, C(Mivi ju r

joven? él

es un com pendio del gusto, del h o n o r y la modestia.

Narc.

N o mandais en vuestra oasa ?

Sat.

N o se ñ o r, no m an d o ew ella

mientras el Señor V i z c o n d e en su recinto se hospeda.

N arc.

Es forastero el Señor

V i z c o n d e ?

Sat.

S í , es de V alen cia.

N arc.

Y estará mucho en M adrid?

Sat.

O h ! muchísimo. N o s q u e d a

tiempo de servirle. Tiene un p le y to d e consecuencia en la C o r t e , y vuestro am igo, aquel grande hom bre de letras, h;i de defender su causa.

N arc.

Y acababa da decirme esta

ajt,

señora q u e se va pronto.

Algo incluye ral cautela.

Sa f.

Yo tengo m u ch o q u e hacer.

Señor V i z c o n d e , ahí os q u e d a este C ab allero ; él solo

p u e d e suplir mis auseucias. Es el muchacho mas hábil

q u e en t o d o el m u n d o se encuentra; y de la p in tu ra entiende

lo mismo q u e o tro cualquiera. A h I q u é os parece mi p obre galeria?

Vici.

Es" cosa regía.

Sat.

P ero en dos horas n o mas to d a n o pudisteis verla.

N a rc.

Dos horas ha q u e está a q u í este Caballero ?

Sai.

Y buenas.

R a t o ha q u e a o s favorece.

N a r r .Y i

m í m e dicen q u e llega:

aj^,

en

este instante. A h fa sarias ! Esto es mentir sin vergüenza.

Sai.

S e ñ o r D o n N a rc is o , usted

disfrutará la excelencia d e cenar con el mas claro lu cero d e la nobleza.

N arc.

Y o lo estimo, p f r o n o

(16)

Sat.

Por f ü e r a #

Narc.

N o es posible.

Sa¿»

Y o lo m ando;

pero m andar y o en presencia de mi amo y Señor ? N o , mi amo es quieti os suplica y ruega que os quedei'í,

Vict.

V e d , D o n Saturio, que si tiene otras urgencias el S eñ o r, no es regular qu e por quedarse las pierdas.

Narc.

KI amigo no querría

ajf,

que me qu e d a se , por esta razón tengo de aceptarlo para apnrar sus ideas.

E ug.

M ucho extraño que Narciso

ajf.

resista. E¡.to es eviJencia

d e que otros cuidados mas q u e mi giisto le interesan.

Sat.

Y b i e n , D o n Narciso?

N arc.

E x tra ñ o

aj?,

qu e no me com bide Eugenia; se ve qu e la im p o rta poco.

E ug.

V a y a , s e ñ o r, no nos queda

mas qu e hincarnos de rodillas para que usted condescienda.

NaT£.

Señ o ra, no aspiro á tanto,

y creed que si no temiera i n c o m o d a r , desde luego aceptara.

E ug.

G u a r d a d esas

disculpas y esos pretextos para quien no los entienda. Decid que vuestra cuñada esíá so la, y qu e el hacerla com pañía es mas preciso.

Tí o, no h a y mas causa qu e esta, y así no dé usted lugar

á que le eche u n a pendencia.

Narc. V e

ahí su estilo, porque

y o a f .

n o me q u e je , se queja ella.

Sat.

N o hará tal. V e d , D. Narciso,

que el estofado se pega. D adm e el sí para consuelo,

Narc.

P aes solo porque se vea

cómo se engañan algunos, me q u ed o á recibir vuestras

amor y celos,

h o n r a s .

S a t.

V i v a Don Narciso.

E ug.

Me ha dejado satisfecha.

Sa t.

Pero esto ha d e manejarse con to d a délícadeza.

Señor D on Narciso, tiene q u e suplicaros Eugenia u n f a v o r .

N arc.

F a v o r á m í?

q u e habrá en qu e n o la obedezca?

Eug.Q ué

será? • '

a f.

Sat.

fcugenia os suplica

q u e al p u n to vayais po r vuestra c u ñ a d a , y que ia iraygais, p o rq u e nos honre en la mesa.

N nrc.

V o s me pedís eso?

E u g .

Y o ?

N o he soñado tal simpleza.

Sat.

C ó m o simpleza?

E ug.

N o lo es

á una d am a recoleta incom odarla á estas horas?

S a t.

Q u é incom odidad es esa?

A d o n d e está su cu ñ ad o p uede venir sin reserva.

E ug.

Por mi parte puede hacer

lo que mejor le parezca.

Sa t.

Ruégaselo.

E ug.

Y o?'s eguro está.

Sat.

H a y m a y o r friolera!

Narc.

N o Os empeñeis. M i cuñada no vendrá.

E ug.

Y o lo dijera.

aj>^

Si está zelosa de mí,

cóm o es posible que venga á mi casa?

Sat,

Probaremos.

Narc.

Yo no me obligo á traerla.

Sat.

Pues quereis dejarla sola?

N arc.

E n tal caso será fuerza

que y o tampoco me quede.

E u g .

En tal caso él irá á hacerla

compañía.

N arc.

N o sé dónde

ha de llegar mi paciencia.

Sat,

Yo mismo iré á combidarla)

(17)

Caprichos de

n o se fiable en la matciia. C h u p a -g u in d a s ?

Sale C hupa-guindas con d ela n ta l

y gorro muy tizn a d o y ridículo-, trae

una. cazuela en la. m a m

,

y cae

a l salir.

Chup.

Señor::- A y !

Sat.

Q u é has hecho, borrico, bestia?

Chup.'SIQ

usted la causa por q u é

y o no quiero andar de priesa.

Sat.

R eco g e eso.

Chup.

D o n d e ?

Recoge lo que la cazuela tra ía en

el m andil.

Sat.

En el

mandil

6

en las faltriqueras. A y tat mentecato! Has roto

Coge los pedazos.

ia mas ilustre cazuela

qu e hubo en cocina, aunque estaba co ja , cascada y mugrienta.

M i r a , vienen dos personas m a s , añádele á cena cualquier cosa.

Chup,

Y los cubiertos?

Sat.

Dices bien : voto á mi abuela; cótno lo hemos de hacer ahora?

Chup.

Allí están los de madera.

Sa t.

Y q u é d ir á n ? Mas y a sé

del m o d o qu e se remedia. D iré á D o ñ a Rosalia qu e me preste una docena: ve á trabajar.

Chup.

Si señor. ^

vase,

Sat.

V a y a n estos trapos fuera, venga el bastón y el sombrero.

'Via.

Q u é os vais ?

Sat.

Presto d o y la'vuelta: para remediarlo todo

n o h a y en el m u n d o cabeza com o la mia. M ejor

primer Ministro, no hubiera en las Californias , ni eii

el Areopago de. Atenas.

vase.

Vict,

A q u í UQ imparcial disfmia

la diveriioü mas completa.

E ug.

Siento m ucho el sacrificio

que .hace D o n Narciso en esta ocasion.

Narc. Y o

siento q u e bien adm itido no sea.

V ict.

Señores, ved q u e el am or n o vive de turbulencias, sino de serenidades.

F a u st.

Aconsejadles que sean mas pacíficos.

N arc,

Sería

y o mas feliz si tuviera vuestro m é iito , señor.

Vic.

Yo no sé q u e alguno tenga, pero si me quisiese una dam a com o D o ñ a Eugenia,' me juzgaría dichoso.

Narc.

Quién os impide tan beila satisfacción ?

Vict.

Y o á ninguno hago mal tercio,

N arc.

A mí crea

usted que y a

:;-E ug.

Si po r él

lo decís, erráis la cnenta, q u e él me renuncia con todas las solemnidades.

ap.

Narc¡^

Ella

intéfpreta mis palabras á m edida de sa idea.

El V i z c o n d e no pretende embarazar la carrera

de vuestros aiHores, ni es capaz de nsar tal vileza.

N arc.

Si ha vsnido en este instante, y se va h o y mi.mo á su tierra.

F a u st,

Yo lo dije

porque:::-E ug .

Calla,

n o cono.ces y a sus temas ? tiene gana de gritar.

N arc.

Y usted , señora, desea::-

Se sienta ju n to d Don Victor,

pero n o , he resuelto ya~ no apurarme In paciencia. P e r d o n a d , se ñ o r, de d ó n d e v e n í' ?

V iV íi-V en g o de V alencia, 3

(18)

mi patria.’ ■

"Narc.

M e han informado

que es u n a C iu d ad m u y bella.

Yic. Sí

señor, m u y abundante,

m u y alegre, y m u y amena.

Faitst.

Pero eso q u é nos importa?

’.Déjale qne se divierta.

Narc.

M e.han d i c h o 'que .su apacible cielo produce bellezas

singulares. Son hermosas las valencianas?

Vict.

Perfectas,

afables, dulces, y tienen un atractivo q u e eleva.

Narc.

D e c id , son tan obstinadas como nuestras madrileñas ?

V ict.

Eso no sé distingairio.

D e c id m e , son en V a le n c ia impolíticos los hombres?

Vict.

£ h ! dejad esas contiendas. Señores, ustedes'seaman

se levanta^

del m o d o q u e otros se pelam y o rae retiro , po rq u e

tengo la sangre m u y fresca^ es la alegría mi numen,

y

aborrezco las petidencias.. S e ñ o r a , acuérdese usted de los acasos que p u e d a n

. ^Qcurrirse.

.^rjase..

N arc.

Q u é acasos dice? X

F aust.

N i los s é , ni me interesan;

raas sé que entre enamprí^dos es Ignorante el que rn'e^pí

vase,

N arc.

Yo enamorado ? ' q u é Loca

sería si lo estuviera !

E i‘£ .

Y o e n a m o r a d a ! p r i m e r a m e ec h a r ía d e c a b e z a en u n .p o z o .

Narc.

Se conoce q u e m i v i s t a l a m o l e s t a . ,

Eng.

Se ve que mi amor Ití

cíins,a,aj>..

Narc.

E l V i z c o n d e es, quien se lleva

su atención.

Falso.

Narc.

Y que y o

por quien mé aborrece pierda; la tranquilidad y el gusto?

Kug.

Mas q^uicre é l.á la supuesta^

amor y celos

cüñada q u e á mí.

N arc.

Es preciso qu e separarme resuelva de e'-ta inhumana. N o h a y d u d a q u e me es sensible perderla, mas cortse£»uiré triunfar de una pasión tari acerba.

Eiig.-

Si me trata de este m o d o

ahora, q u é hará cu an d o sea mi marido? Dios me libre.

Narc.

Lo q u e mas me desespera

es, q u e no me dice nada. Pero q u é hago y o aq u í, necia de m í , con este insensato!

Se leva n ta , y hace que se va.

Narc.

I d , qne el V i z c o n d e os espera.

E ug.

Avi'’c usté á su cuñada

que h o y no va á cenar con ella.

Narc.

V a m o s , esto es insufrible.

E ug.

I d á pedirla licencia;

mas n o , que. usted no qu errá q u e su c u ñ a d a lo sepa, po rq u e se disgustaría.

N arc.

Y no se p u d re tal lengua?

E ug.

Pobre cu ñ ad a! es preciso

obsequiarla y complacerla.

N arc.

Deje usted á mi cuñada.

Eug.

Señor m ió , quién la llega?

Solo p o rq u e vos la umais la respeto y o .

N a r c .

Quisiera

ser de mármol. V i v e el cielo::- pero ausentarme es mas cuerda resolución. Y o me iré

ad o n d e jamás me vea una in g rata, que cón solo mi martirio se deleyta,

A ^>105 para siem p re, A Dios.

E ug.

Q u é lindamente se enmienda !

Ya n o se enfada.

-Narc.

Norpued.o

sufrir mas. ,

E u g .

U sted lo y e rra en inquietarse po r mí; pero esta' es la vez postrera.

N arc.

D e l tiempo que rae he inquietad*^

p o r una falsa, me pesa.

(19)

Caprichos de

huir de quien os inquiera, desde h o y podréis y a ciormir con tranquilidad s e re n a :'

v a m o s , resolved. ■ . >

N arc.

A h ingrata 1

tam poco sientes mi ausencia? Pues si la deseo , cóm o es posible que la sienta^? v a y a , idos.

N arc.

Antes verás

mi m u e rte , in h u m a n a , fiera.

E ug .

O ! . c a d a instante se mata

u s t e d , pero nunca llega.

Saca un cuchillo Don Narciso con

reserva.

T e n e d , qu é hacéis, D o n Narciso?

Narc.

Q u é quereis ?

E ug.

Q u é es lo que e a esa m ano teneís?

N arc.

N a d a .

E ug.

E n la otra.

N arc.

N ada.

E ug.

Las dos quiero verlas.

N arc.

Digo que n o tengo nada.

E ug .

Q u é locuras haces? Suelta’

ei cuchillo.

Narc.

Q u é cuchillo? Deliras. A Dios.

E ug.

Espera.

Narc.

Q u é quieres?

E ug.

Dame el cuchillo,

no abuses de mi paciencia.

Narc.

Q u é pensáis que v o y á hacer

con él? M ondar una pera.

E u g.

Narciso.

con ternura.

Narc.

D éjam e, aparta.

E ug.

Por mi a m o r , po r tu fineza.

N arc.

Ya no h ay amor para mí,

ni compaf-ion, ni clemencia.

E ug.

O y e ona palíibia sola.

Narc. Qué

es lo que decirme intentas?

Eug-

Sola una palabra.

Narc.

Díla.

Eug.

Si quieres que h able, sosiega tu enojo.

Narc.

Ah!

Eug-

Dame el cuchillo.

Narc.

N o.

E ug. -hii

llanto te lo ruega,

sí no por el- am or q u e ahora me tienes, po r la terneza

con que algún tiempo me amaste.

N arc. Y a

muero.

Sé arroja sobre ima s il l a

,

y deja

caer el cuchillo ^ y le coge E ugenia

r

le arroja

c o k

graciosa risa.

E ug.

M aldito cea

el cuchillo. T an odiosa es á tus ojos Eugenia, q u e te conduce á la muerte el de.seo de perderla?

I n g r a to :i- y puedes pen«ar * q u e y o en mi pecho admitiera ozi-a llama qne la tu y a ? N o , primero que me vean' ^ amar á otro sino, á tí,- > alterará su carrera

el sol.

Narc.

Y p odré creerte?

E u g .

Lo juro.

Narc.

Y po r q u é le muestras tanta amistad al V i z c o n d e ? P o r qué se le manifiesta ^ nuestro secreto ; y po r q u é dice tu hermana que apénas habia lle g a d o , siendo . to d o mentira y cautelas? Esta falsedad no debe

originar mis'sospechas?

¡

E ug.

A h , Narciso [ N a d a de eso

tu tranquilidad altera. L a injusta desconfianza con que me miras, inquieta tu corazon, y de insuitos arma contra mí tu lengua. Si al V iz c o n d e hablé, fué solo por satisfacer las necias

atenciones de mi tÍo. Si le declaié sincèra ' mis amorosos secreto', mas que agravio fué fineza, porque vivo tan ufana de saber que se reserva para mí solo tu amor, q u e mis labios se deleytan en repetir mi victoria, - y en que l''s demas la sepan,

Referencias

Documento similar