El debate actual sobre el desarrollo local Experiencias y lecciones

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(1)EL DEBATE ACTUAL SOBRE EL DESARROLLO LOCAL. EXPERIENCIAS Y LECCIONES Addiel Pérez Díaz. Universidad Central «Marta Abreu» de Las Villas.

(2) EL DEBATE ACTUAL SOBRE EL DESARROLLO LOCAL. EXPERIENCIAS Y LECCIONES Addiel Pérez Díaz. Universidad Central «Marta Abreu» de Las Villas.

(3) Edición y corrección: Miriam Artiles Castro Diseño y diagramación: Roberto Suárez Yera © Addiel Pérez Díaz, 2015 © Sobre la presente edición: Editorial Feijóo, 2015 ISBN: 978-959-312-087-6 Editorial Feijóo, Universidad Central «Marta Abreu» de Las Villas, Carretera a Camajuaní km 5 ½, Santa Clara, Villa Clara, Cuba, CP 54830.

(4) ÍNDICE INTRODUCCIÓN .................................................................................................. 5 CAPÍTULO I. REFLEXIONES TEÓRICAS Y METODOLÓGICAS EN TORNO AL DESARROLLO ................................................................................................... 11 1.1. Tratamiento sociológico del desarrollo .................................................. 11 1.1.2. Otras propuestas sobre el desarrollo ................................................. 22 1.2. El Desarrollo Económico Local (DEL) y el Desarrollo Local .................. 26 1.3. El papel de los gobiernos locales en el Desarrollo Local ....................... 43 CAPÍTULO. II.. CONDICIONES. DEL. GOBIERNO. MUNICIPAL. DE. MANICARAGUA PARA GENERAR DESARROLLO ........................................ 50 2.1. Dimensiones de análisis de las condiciones ............................................ 50 2.1.1. El entorno territorial del desarrollo local ............................................. 50 2.1.2. Rasgos de la gestión municipal en Manicaragua ............................... 81 CAPITULO 3. EL DESARROLLO LOCAL Y LAS DIMENSIONES DE LA GESTIÓN DEL CONOCIMIENTO COMO PROCESOS SOCIALES ................ 101 CAPÍTULO IV. EL DESARROLLO LOCAL EN EL MUNICIPIO DE YAGUAJAY .......................................................................................................................... 117 CAPÍTULO V. EL CENTRO HISTÓRICO DE LA HABANA VIEJA, UN EJEMPLO PARA POTENCIAR EL DESARROLLO LOCAL ........................... 125 Antecedentes teórico-prácticos ........................................................................ 125 Los factores sociohistóricos que propiciaron el diseño e implementación de esta experiencia ...................................................................................................... 126 Dimensiones del desarrollo que se tienen en cuenta y algunos recursos para implementarlas ................................................................................................ 128 Los actores de cara al reto .............................................................................. 130 Alcances y limitaciones de la experiencia. La sustentabilidad .......................... 131. BIBLIOGRAFÍA ................................................................................................ 134.

(5) INTRODUCCIÓN Las discusiones sobre el desarrollo empiezan a ser objeto de interés a partir de la posguerra (Sunkel y Paz, 1970), aunque pueden evidenciarse antecedentes importantes tanto en clásicos de la economía política como de la sociología. La importancia del crecimiento económico, el papel del Estado, mercado, capital y tecnología serían las categorías más próximas desde la ciencia económica que marcarían el debate sobre el desarrollo, y de los cuales autores como Smith, Marx, Lenin y otros propusieron diversas formas para su entendimiento. En la sociología clásica de Comte, Spencer, Durkheim y Weber se manifiestan algunos nexos con el concepto desarrollo en aspectos como progreso, crecimiento y evolución. Para 1941 la Carta del Atlántico sostiene que el único fundamento de paz reside en que todos los hombres puedan disfrutar, de igual manera, de seguridad económica y social. En 1945 en la Conferencia de San Francisco, la cual dio forma a las Naciones Unidas, se tuvieron presentes estos objetivos. Otro momento importante lo constituyeron las Comisiones Regionales, en particular a través de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), la cual hace del análisis del desarrollo un tema preferente tanto en la reflexión teórica como en los estudios empíricos (Boisier, 1999) dando origen a la sociología del desarrollo desde esta institución. En sus comienzos el concepto de desarrollo se identifica con crecimiento económico, como aparece desde la temprana economía política inglesa. Desde el surgimiento de la sociología del desarrollo hasta los años setenta prevalece la identificación entre ambos. El desarrollo es con frecuencia sinónimo del PIB agregado y el per cápita la medida del nivel de desarrollo, siendo la concepción que predomina actualmente entre los economistas y políticos, lo cual genera un reduccionismo económico del desarrollo (Pérez Díaz, 2005b). Posteriormente, desde la academia y organismos internacionales, el concepto de desarrollo se ha convertido en algo tan dinámico y cambiante como la propia 5.

(6) sociedad sobre la cual debe dar cuenta. A pesar de que el reduccionismo ha persistido, puede decirse que en general se comienza a dar una visión del desarrollo que incorpora multiplicidad de aspectos y que transita hacia su integralidad. Al concepto de desarrollo se han añadido otras dimensiones como son: participación, medioambiente, género, cultura, equidad, valores, entre otros aspectos. La necesidad de reformulación permanente de dicho concepto puede sustentarse en la crisis de las políticas y prácticas para lograr desarrollo centrado en la economía y el mercado. Una distinción importante con respecto a los modelos y enfoques del desarrollo tradicionales, fue la que tuvo lugar en Europa hacia los años setenta y ochenta. Las transformaciones de las economías europeas en ese período determinan que se visualicen diferentes modelos de desarrollo. Con estos modelos surgen nuevos actores (instituciones locales y administraciones locales), los cuales permiten influenciar en los procesos de transformación económica y social. El surgimiento de nuevas alternativas al desarrollo se enmarca en la profunda crisis estructural que comienza a generar el modelo de acumulación capitalista desde los setenta, y que tiene su expresión en el tránsito del keynesianismo al neoliberalismo como modelo de dominación burguesa. Esto implicó el reemplazo del modelo productivo fordista por el modelo flexible de la producción como más efectivo para la acumulación global capitalista, el cuestionamiento al centralismo del Estado y el interés hacia nuevos actores de gobierno a fin de facilitar la circulación global del capital en la nueva era de la información y las comunicaciones, el surgimiento de formas de gobierno supranacional (Unión Europea), el redescubrimiento de los gobiernos locales y regionales, y las leyes de descentralización de muchos países como Italia, Francia y España que modificaron el papel de los gobiernos nacionales. La descentralización hacia actores no tradicionales como generadores del desarrollo empieza a extenderse por gran parte del mundo a partir de las décadas de los setenta y ochenta al calor de la crisis de los Estados de Bienestar. Así, frecuentemente, desde organismos internacionales se estimula a las políticas 6.

(7) descentralizadoras como la solución a los problemas que enfrentan los gobiernos, y se responsabiliza a la gobernabilidad centralizada como la causa fundamental de esos males: ineficiencia en la provisión de los servicios, burocratización, inflación y desempleo. En el caso de América Latina estas ideas se han difundido bajo las doctrinas del Consenso de Washington en consonancia con el neoliberalismo. Los programas de ajustes neoliberales recomendados hacia la región han abogado por la primacía del mercado, el recorte y la pérdida de relevancia del Estado como garante y rector dentro de la sociedad, la reducción de los programas sociales apoyados por el Estado, y la privatización de los sectores monopolizados por dicho actor, que registraba la concentración estatal en el manejo macroeconómico. Por consiguiente, se sugiere que el papel de este actor sea más limitado dentro de la sociedad, lo que presupone un cambio importante en sus funciones tradicionales. En este mismo escenario aparecen las ideas a favor de otorgar mayores responsabilidades a los gobiernos locales, dado que estos actores pueden ser capaces de lograr una mayor articulación entre Estado y sociedad local, permiten encarar de una manera más adecuada las demandas locales, promueven la participación ciudadana, y por consiguiente la democratización de la sociedad a partir de acercar las decisiones a los electores; además de incentivar la conformación de redes con capacidad de articularse al mercado global, que escapan a la regulación del Estado. Asimismo aparece un escenario local con nuevos actores sociales que obligan a un análisis profundo respecto al rol del Municipio, donde las perspectivas de trabajo deben aparecer integradas en el ámbito local para la transformación. Esto ha significado el desmontaje de la agenda social del Estado, además de la fragmentación del movimiento social mediante la “participación ciudadana” a través de fundaciones, ONGs y otras formas de organización de la sociedad civil, donde no se produzca el acceso real de los ciudadanos al poder, aun cuando sea efectiva la acción de tales actores. 7.

(8) Los gobiernos locales en este escenario heterogéneo pueden superar los clásicos roles operativos del gobierno municipal, tanto en sus viejas versiones burocráticas como en sus versiones gerenciales recientes. El desbordamiento de las funciones tradicionales se proyecta en dos dimensiones: hacia la ampliación de las agendas locales y hacia el desarrollo en ellas de nuevos roles estratégicos y cualitativos (Gomá y Blanco, 2002). El tema del desarrollo local presenta la complejidad de contar con una diversidad de enfoques teóricos sobre las prácticas que se han dado en diferentes países (centrales y periféricos), y se caracteriza por no tener un cuerpo teórico propio (Tello, 2006). Muchas instituciones de países centrales (OCDE, Banco Mundial, Unión Europea, entre otros) se han encargado de promover la investigación y la práctica del desarrollo local donde predomina el trasfondo neoliberal y parten de la necesidad de incorporar las experiencias (clusters, parques tecnológicos, redes y municipios) al proceso global. Los autores más significativos son: Francisco Alburquerque, Antonio Vázquez Vaquero, Alfonso Dubois, Jean Pierre Pellegrin, Gioachino Garofolli y Mick Dunford. Por su parte, en América Latina desde instituciones regionales (Cepal, Ilpes y Claeh) también ha aparecido el interés por el tema y autores dedicados a su estudio como Víctor Hugo Torres, José Arocena, Enrique Galliccio, Sergio Boisier y José Luís Coraggio. No se vislumbra una teoría del desarrollo local que se erija sobre bases sólidas y consensuadas en nuestro contexto, como tampoco en el escenario internacional (Hernández, 1998 y Meyer-Stamer, 2006), aun cuando instituciones en el país estén dando pasos importantes en investigaciones, y se empiece a mostrar un interés creciente por algunas estructuras de gobierno sobre el desarrollo local. En el presente trabajo se realiza, en un primer capítulo, una sistematización teórica de las principales conceptualizaciones sociológicas acerca del desarrollo para situarse en un enfoque integrado para el conocimiento del objeto de estudio. Se elabora una concepción teórica del desarrollo local centrada en el papel de los gobiernos locales y se construye una estrategia metodológica para la indagación. 8.

(9) de las condiciones que presentan los gobiernos locales para generar procesos de desarrollo local. El segundo capítulo intentar resaltar el papel de los conocimientos en los procesos de desarrollo local como proceso de superación de contradicciones, desde una perspectiva comunitaria en los municipios, para lo cual es necesario que se multipliquen los espacios compartidos y la formación de redes interactivas donde participen los diferentes actores en una relación donde lo comunitario como cualidad sea un eje transversal. Esto es posible si la gestión municipal también se estructura en redes que permitan la actuación del Gobierno del municipio como nodo central de ese sistema de generación de sinergias; así podrían articularse las potencialidades de la gestión del conocimiento (GC) con los objetivos gubernamentales inmediatos y estratégicos que están presentes en cada una de las dimensiones del desarrollo local. En un tercer capítulo se analizan las condiciones que presenta el gobierno municipal de Manicaragua, provincia de Villa Clara, Cuba, para emprender experiencias de desarrollo local. Su contribución se relaciona con la actividad de gobierno municipal, y en especial al papel de estos en sus contextos para encarar el desarrollo local. Esta propuesta valora las condiciones presentes en la realidad estudiada desde el prisma del desarrollo local con un enfoque desde los gobiernos locales, para lo cual se abarcan las dimensiones entorno territorial y gestión municipal como elementos que se articulan para el desarrollo del texto. En un cuarto capítulo se analiza la estrategia de desarrollo local que se está efectuando en el municipio de Yaguajay desde el año 2015, la cual posee cuatro líneas estratégicas que son: producción de alimentos, formación y capacitación, desarrollo de la industria local y fortalecimiento de la industria local. Para ello se realiza una caracterización de la localidad a estudiar, se hace un recorrido sobre la concepción de desarrollo local y sobre las estrategias de desarrollo y específicamente la de Yaguajay.. 9.

(10) Por su parte, en un quinto y último capítulo se presenta la experiencia de desarrollo local establecida desde el Centro Histórico de la capital cubana. Esta experiencia se ha basado en un proceso de rehabilitación que se ha impulsado extraordinariamente a partir de la aplicación de un nuevo modelo de gestión establecido desde 1993, en momentos de la mayor crisis económica que ha sufrido el país. Fue en estos momentos cuando el Estado decidió, además de traspasar recursos financieros, dotar a la propia Oficina del Historiador de la Ciudad de La Habana con instrumentos jurídicos y financieros que garantizaran un desarrollo social y económicamente sustentable.. 10.

(11) CAPÍTULO I. REFLEXIONES TEÓRICAS Y METODOLÓGICAS EN TORNO AL DESARROLLO El presente capítulo concentra la atención en la evolución histórica de algunos enfoques sobre el desarrollo, tomando como punto de partida algunos nexos presentes en el pensamiento sociológico clásico y en la economía política. Se introduce la problemática del desarrollo local, el papel de los gobiernos locales en estos procesos, y las dimensiones para evaluar las condiciones de los gobiernos locales para el desarrollo local. 1.1.. Tratamiento sociológico del desarrollo. La preocupación por el desarrollo, en sus distintas visiones (progreso, evolución y crecimiento), y el intento por comprender cómo se produce para poder alcanzarlo, no es patrimonio exclusivo de los economistas de la segunda mitad del siglo XX. El interés puede fijarse en el siglo XVIII para los economistas clásicos, y en el XIX con los fundadores de la naciente sociología; estos dos momentos intelectuales pueden señalarse como antecedentes de las concepciones sobre el desarrollo (Pérez Díaz, 2006). Las ideas de Adam Smith (1723-1790), David Ricardo (1772-1830) y otros de sus contemporáneos 1 de la Economía Política Inglesa establecen los momentos iniciales a la problemática del desarrollo en el siglo XVIII y principios del XIX, y ubican su pensamiento tras la desintegración estructural del feudalismo, en los marcos de una Revolución industrial que imponía la necesidad de expansión del mercado para lograr un desarrollo del capitalismo junto con la necesidad de este 1. Los mercantilistas pueden verse también como pioneros del desarrollo. Su política económica mercantilista pretendía la expansión y el desarrollo de su estado doméstico, formado por centros desarrollados y las zonas de las que obtenían las materias primas. Se destaca la obra de Thomas Mun: La riqueza de Inglaterra por el comercio exterior, de 1664 (Mun [1978] [1664]). Los fisiócratas se centraban en la necesidad de realización del potencial agrícola de Francia (Quesnay (1980) [1758-1760]. Por su parte Robert Malthus (1766-1834) se centra en el principio de la población, sobre todo en su obra Ensayo sobre el principio de la población, de 1798 (Malthus (1986) [1798]). David Ricardo (1772-1830) presenta un abordaje más completo de una teoría del desarrollo en su obra Principios de economía política, de 1817. La teoría del desarrollo de Ricardo atiende tres factores productivos: la renta de la tierra, el salario de los trabajadores y los beneficios de los capitalistas (Hidalgo, 1998).. 11.

(12) sistema de ampliar las formas de autorrealización individual, y así eliminar las ataduras que habían caracterizado la sociedad tradicional. La idea cardinal de estos autores se sustenta en el crecimiento económico como desarrollo. Ello recorrería el debate sobre este asunto hasta la actualidad, siendo para el liberalismo de Smith clave el papel del mercado como mecanismo esencial en el modelo capitalista a largo plazo, previsto ya desde el contexto del industrialismo inglés. El motor principal de crecimiento económico lo constituyen la acumulación de capital y la reinversión del excedente, el factor vital de crecimiento es la acumulación de capital, de la que depende la ampliación del mercado (Bustelo, 1998). Para Smith el libre mercado y la propiedad privada son los únicos fundamentos racionales del progreso en la sociedad capitalista. Todo lo demás interrumpe, obstaculiza el orden natural. El mercado es gobernado por una “mano invisible” cuya lógica conduce a que cada uno al persiguir su propia finalidad “egoísta” engendra el beneficio para el resto, y este no debe ser regulado por el Estado. Desde la Economía Política de Carlos Marx (1818-1883), que se apoyó en sus antecesores y en el contexto inglés, se puso de manifiesto la ley económica fundamental que explicaba su génesis, evolución, transformación y cambio revolucionario por las masas en medio de la lucha de clases entre el proletariado y la burguesía a escala universal o al menos de los países dominantes del capitalismo. En esta concepción el Estado posee, como herramienta de dominación de clase, un lugar esencial en el propio devenir de la sociedad, en particular en todo lo relativo al desarrollo. De igual modo Engels sostiene la idea del Estado como institución que surge producto de las contradicciones entre clases propias de determinadas relaciones de producción, y a la vez resulta una institución facilitadora del desarrollo de esas relaciones de producción. El Estado es entendido como “una necesidad cada vez más ineludible” (Engels, 1974: 34) para el desarrollo de la sociedad.. 12.

(13) Su interpretación se centra en explicar el modo de producción capitalista como un sistema antagónico y contradictorio que generaría el paso a una sociedad superior y necesaria para la emancipación humana. Consideraba que la destrucción del sistema capitalista, y por lo tanto el cambio social hacia un nuevo tipo de sociedad, se puede realizar solo por medio de un período histórico que denomina transición, el cual en ocasiones puede ser muy prolongado. Existen dos condicionantes fundamentales que propician tal acontecimiento, la misma crisis que va enquistándose al interior del sistema y las luchas políticas que se producen desde el antagonismo de clase (burgueses y proletariados) creadas por el mismo sistema de dominación capitalista.2 Si bien Marx no aporta de manera explícita un concepto del desarrollo, su propuesta de cambio social mediante la sustitución de un modo de producción por otro a partir de la superación por medio de la revolución social, a diferencia de los sociólogos clásicos, puede evaluarse como un antecedente importante (Pérez Díaz, 2005b). Para analizar cada etapa de la historia es vital tener en cuenta el resultado material que esta ha logrado y el grado de desarrollo alcanzado, sintetizado en lo que se denomina fuerzas productivas, las cuales se suceden de generación en generación. Cada etapa histórica se identifica como de acumulación de fuerzas productivas, de capital y de circunstancias que la nueva generación ha sido capaz de modificar y que le imprime un desarrollo definido creando condiciones de vida muy específicas que determinan un tipo de acontecimiento irrepetible (Marx, 1975).3 Marx ha aportado ideas que afloran en perspectivas futuras como en el 2. Marx en los Manuscritos económicos y filosóficos de 1844, hace referencia a la transición hacia el nuevo modelo de sociedad que sustituya al enajenante sistema capitalista por una nueva sociedad alternativa. 3 También, Marx sostiene algunas de sus ideas en torno a los nudos teóricos de su concepción de desarrollo, cuando afirma: “En la producción social que llevan a cabo los hombres, entran en determinadas relaciones que son indispensables e independientes de su voluntad; estas relaciones de producción corresponden a una etapa definida del desarrollo de sus capacidades materiales de producción. La totalidad de estas relaciones de producción constituyen la estructura económica de la sociedad, el cimiento real sobre el cual se erigen las superestructuras jurídicas y políticas y al cual le corresponden formas definidas de conciencia social. El modo de producción de la vida. 13.

(14) concepto de desarrollo humano, debido a su proyección humanista, pues para él la primera condición del desarrollo es la emancipación del hombre en sentido amplio. La condición del progreso exige la satisfacción creciente de las necesidades humanas. Así una parte de los conceptos actuales sobre el desarrollo aparecen enunciados ya en la obra de Marx: el desarrollo humano y las necesidades humanas (Marx, 1989). La obra de Marx es una base indispensable para el proceso actual de repensar el desarrollo. Los sociólogos clásicos, por su parte, también se ocuparon de explicar el tránsito del feudalismo al capitalismo y de legitimar el nuevo orden, sobre todo en el contexto del siglo XIX y principios del XX. La obra de los primeros sociólogos se dirigió a dar respuestas al conjunto de transformaciones estructurales que desde el siglo XVIII y hasta inicios del XX se daban en el contexto europeo, sobre todo en Inglaterra, Francia y Alemania. Los cambios ocasionados por la Revolución industrial inglesa y la Revolución francesa trastrocaron el orden social anterior. En la búsqueda de la estabilidad del nuevo sistema que vertebraba la clase fundacional (la burguesía) será donde se encuentre la proximidad con el debate por el desarrollo (Pérez Díaz, 2006). A diferencia de la propuesta de cambio radical de Marx sobre la sociedad capitalista emergente, el programa de los sociólogos proponía un conjunto de reformas con la finalidad de ordenar y estabilizar el sistema diseñado por la clase burguesa dominante. No existe un basamento estructurado del desarrollo en los clásicos, sus ideas se presentan desde el cambio social a partir de la reforma y el diseño de un grupo de conceptos que pueden ser ubicados como conservadores. Para Augusto Comte (1798-1857), por ejemplo, su categoría más próxima al desarrollo será el concepto de progreso, el cual es utilizado en términos de continuidad. La idea del progreso se entendía como “el desarrollo del orden”. material determina el carácter general de los procesos sociales, políticos y espirituales de la vida” (Marx, 1975).. 14.

(15) Comte se negaba a pensar en el orden y el progreso como entidades independientes, así consideraba que ambas se encontraban muy ligadas entre sí pues se definían recíprocamente. El progreso, pues, es esencialmente idéntico al orden, y debe ser considerado como la manifestación del orden. El progreso se alcanzaba desde la perspectiva de las estructuras y funcionalidad dentro del sistema social, donde estas partes y el sistema en general estarían en un estado de armonía. También es importante para comprender la evolución social en Comte, la ley de los tres estadios por los que ha evolucionado la sociedad: teológico, metafísico, y positivo. A diferencia del liberalismo inglés, incluso distanciándose de Herbert Spencer, Comte consideraba al Estado como líder social y garante del equilibrio. Emile Durkheim (1858-1917), por su parte, se centró en explicar el movimiento de la evolución social como un proceso que ocurre globalmente, el cual se orienta por un progreso que puede entenderse por la creciente división del trabajo y en la diferenciación de tareas, deberes, papeles ocupacionales, en las interdependencias y en la intensificación de las relaciones sociales que se ha venido produciendo. Durkheim, al igual que Spencer, propone una orientación de la evolución universal a partir de los grupos y las instituciones. Mediante la solidaridad mecánica y solidaridad orgánica crea una perspectiva para explicar el cambio de un tipo de sociedad a otra. Para comprender las tipologías durkheimianas es vital la categoría división social del trabajo. Como defensor del orden capitalista, Durkheim coloca al Estado como líder social, siendo la institución social que se encarga de representar al cuerpo social en su conjunto y dirigirlo en la búsqueda del progreso (Durkheim, 1931). El Estado posee la fuerza y la capacidad necesarias para ejercer el control y la mediación en las sociedades modernas. Debe controlar todas las esferas de la vida social y vigilar cualquier conducta anómica que afecte la cohesión del organismo social (Medina, 2002). La otra línea dentro del positivismo clásico es la que abre Herbert Spencer (18201903), enmarcado en el contexto inglés de la Revolución industrial, y que se sitúa 15.

(16) en una teoría de la evolución de la sociedad, muy influenciada por los descubrimientos. sobre. el. mundo. natural. y. el. liberalismo. económico. contemporáneo. La evolución se produce por medio de diferenciaciones sucesivas donde el progreso o movimiento es de lo simple a lo complejo, de lo homogéneo a lo heterogéneo, de la forma y función indiferenciadas a las diferencias estables y articuladas; este proceso de cambio es natural a todas las sociedades. Para Spencer el Estado, con su intervención, no debía perturbar las leyes de la vida económica, pues este cumple una función mínima de proteger la “libertad de los individuos” para que pueda producirse la evolución espontánea de la sociedad. Su orientación, como en los economistas clásicos, rechaza cualquier intervención en las leyes del mercado (fuerza motriz del proceso evolutivo) que pueda entorpecer la realización individual y la evolución social en su conjunto como expresión del desarrollo. Max Weber (1864-1920) en La ética protestante y el espíritu del capitalismo (1930), a nuestro criterio realiza una aportación interesante al desarrollo, añadiendo los aspectos culturales, ético-valorativos y religiosos. La existencia de una ética religiosa, que impulsa a los hombres a un trabajo continuo, sistemático y ascético para aumentar la producción, es una de las principales causas del desarrollo del capitalismo. El hombre viene buscando la ganancia desde la antigüedad, pero no es hasta la aparición de la Reforma protestante, y en especial del calvinismo, que surge lo que denomina “el espíritu del capitalismo”, el cual hace referencia a la actitud que tienen los protestantes ante el trabajo (Weber, 1979). Weber desde su contexto alemán, en el cual el retraso del capitalismo era evidente, enfatiza en el papel del Estado para acelerar la industrialización, y por ende el desarrollo del país (Giddens, 1995). En esta tesis el elemento económico queda subordinado a una actitud ético-religiosa y contrasta con una tradicional concepción económica determinante del problema del desarrollo.. 16.

(17) V. I. Lenin (1870-1924), por su parte, tuvo la valía histórica de presentar aportes teóricos y prácticos como continuador de la obra de Marx y Engels, y como dirigente máximo de la gran Revolución de Octubre de 1917 en Rusia. Además esbozó la teoría de la revolución proletaria en las nuevas condiciones, y organizó el movimiento revolucionario bolchevique. La Revolución rusa confirmó la posibilidad de una nueva vía de desarrollo en su sentido más amplio, un proceso totalmente inédito en un país del capitalismo monopolista atrasado. En la construcción socialista dominaría la propiedad social frente a la propiedad privada, el Estado asumiría un papel decisivo en la economía más allá de su lógico papel en la superestructura: la planificación del desarrollo económico y social frente al mercado que expresaba el dominio del hombre sobre su historia (Figueroa, 2005). La amplitud del proceso de desarrollo llevado a cabo se sustenta en un verdadero proceso de liberación: la igualdad social, étnica y de género; la educación, la salud, la cultura, la supresión del desempleo, y la máxima equidad en la distribución del ingreso; también se atendió la ciencia y la cultura como expresiones de desarrollo humano en conjunto (Ídem). De 1929 a 1933 se produce la gran depresión del capitalismo, acentuada en los Estados Unidos donde a diferencia de la experiencia soviética tras la Revolución rusa de 1917 el modelo de desarrollo económico capitalista se sustentaba en el papel del mercado y en la propiedad privada como mecanismos de dominación capitalista en el contexto del capitalismo monopolista de Estado. Como una salida a esta crisis aparece una teoría que hace un aporte importante al desarrollo en la figura de John Maynard Keynes (1883-1946). La crisis puso al descubierto que el equilibrio automático de la oferta y la demanda en general no era un fenómeno espontáneo en la era del capitalismo monopolista de Estado. El mercado libre, la “mano invisible” de Smith, por sí solo no podía solucionar los problemas de desempleo, la inflación y otros males evidentes con la crisis. En este sentido, Keynes propone la intervención del Estado, como alternativa a la crisis, al. 17.

(18) considerarlo como fuerza capaz de establecer una regulación eficaz de la economía y lograr el equilibrio macroeconómico (Bustelo, 1998). Estos autores pueden definirse como los principales antecedentes a la teoría general del desarrollo y la sociología del desarrollo. Los aportes fundamentales al desarrollo van a surgir posterior a la Segunda Guerra Mundial, en el marco de condiciones que fueron propicias para tales acontecimientos, así la guerra provocó la necesidad de recuperación económica de los países europeos y de Japón, de lo cual resultó el Plan Marshall y el Plan McArthur respectivamente; mientras tanto los países que seguían bajo régimen colonial y neocolonial entraron en un proceso de lucha de liberación nacional. Profundas diferencias se habían configurado históricamente entre los países industrializados y las excolonias, por lo cual fue necesario promover el desarrollo en estos países que dejaban de ser colonia bajo la lógica del capitalismo mundial, para lo cual se creó una amplia gama de organizaciones mundiales con el fin de promover dichas acciones como fueron: Naciones Unidas, Fondo Monetario Internacional, Banco Mundial, FAO, Unesco, y la Cepal. En este escenario surge la sociología del desarrollo en el marco de la Cepal creada en 1948, la cual nace desde la teoría de la modernización, entre cuyos seguidores estaban un grupo de autores como Gino Germani, Osvaldo Sunkel, W. Rostov, W. A. Lewis, Paul Baran, Raúl Prebisch, entre otros. Dicha teoría surge para. explicar. y. proponer. cómo. debían. evolucionar. las. sociedades. subdesarrolladas a desarrolladas. En un primer intento se determinaron las cinco etapas que dictaba la evolución: la sociedad tradicional, la de precondición para el despegue, el proceso de despegue, el camino hacia la madurez, y una sociedad de alto consumo masivo (Reyes, 2005). La modernización es considerada como un proceso que se evidencia como irreversible para la sociedad, donde los países que se acojan a este modelo de desarrollo, entran en contacto con las naciones occidentales, sobre todo Estados Unidos y Europa, de tal modo no podrán resistirse a la forma en que estos países 18.

(19) se desarrollan (Tipps, 1976). Este grupo de ideas que conformaron la teoría de la modernización tuvo su auge en América Latina, donde fueron acogidas por los gobiernos populistas que promovían los procesos de industrialización desde un Estado con papel preponderante. Las características fundamentales de la teoría de la modernización pueden resumirse según (Bustelo, 1989) en: a) La identificación del desarrollo con el desarrollo económico, este con el crecimiento económico, y este otro, a su vez, con el crecimiento del PNB per cápita; los factores sociales sobrantes se identificaron con la modernidad y los políticos con la libertad; b) La consideración del fenómeno del subdesarrollo como un problema de atraso relativo, consecuencia de la existencia de círculos viciosos que mantienen a estos países en una situación de estancamiento permanente; c) La importancia concedida a la industrialización en el modelo de desarrollo, al considerarla como elemento fundamental de la modernización y aspecto imprescindible del desarrollo; d) El papel otorgado al Estado y a la planificación como elementos esenciales de la política de desarrollo; y e) La defensa del ahorro externo, en forma de ayuda, créditos o inversiones, como activador del proceso de crecimiento. Por su parte Cardoso y Faletto (1969), 4 desde la escuela sociológica de la dependencia, rechazan fuertemente el concepto de desarrollo evolutivo y lineal planteado por sus antecesores. La idea del desarrollo como transición de una estructura tradicional a una dual, y luego a una estructura moderna (“estadios típicos”) no es ni lógica ni necesaria en la práctica. Estos autores entran en desacuerdo con la idea de que el resto de los países deban repetir la historia de las naciones desarrolladas, porque los contextos sociales e históricos son muy distintos y diametralmente opuestos a los de Estados Unidos y Europa. Para Cardoso y Faletto (1969), el caso de América Latina no es el de un desarrollo anómalo en relación con Europa y Norteamérica que haya que corregir, sino que se trata de una fase histórica y un contexto completamente diferentes. 4. La dependencia puede considerarse una aproximación a los problemas del desarrollo, no es una sola teoría sino que puede considerarse como un conjunto de “teorías”, por la diversidad de hipótesis, postulados y enfoques de sus creadores.. 19.

(20) La contribución fundamental al desarrollo de Cardoso y Faletto (1972) reside en que plantean que es necesario investigar las interrelaciones entre el sistema económico y la organización social y política de los países subdesarrollados, puesto que, agregan, el subdesarrollo es un fenómeno complejo, en el que desempeñan un papel tanto factores externos (forma de relación con el mercado mundial) como internos (alianza de intereses entre clases sociales dentro y fuera del país). Con esa idea de interdependencia, Cardoso y Faletto (1972) abandonan la argumentación monocausal corriente de las teorías de modernización y dependencia, que ven la causa del subdesarrollo en forma unilateral bien en factores endógenos o en la explotación por parte de los países industriales (Nohlen y Zilla, 2002). Otra de las perspectivas sociológicas del desarrollo va a ser la escuela del sistema mundial, sobre todo por su papel en predecir sucesos a nivel mundial. Immanuel Wallerstein y un grupo de seguidores, argumentaron que la unidad de análisis más importante era la economía mundial capitalista; siendo necesario analizar el proceso desde su origen en el sistema estatal europeo del siglo XVI y hasta el momento en que llegó a abarcar el mundo entero. La evolución de este sistema mundial fue creando naciones, incluyendo las del tercer mundo, y determinó su posición relativa en la jerarquía internacional. En consecuencia, tenía poco sentido hablar del desarrollo nacional pues la única entidad que realmente se desarrollaba era la economía mundial capitalista (Wallerstein, 1974). Los principales supuestos de la teoría de los sistemas mundiales establecen que: a) hay un fuerte nexo entre las ciencias sociales, especialmente entre la sociología y las disciplinas económicas y políticas. Esta escuela reconoce que generalmente se le da una mayor atención al desarrollo individual de cada una de estas disciplinas que a la interacción entre ellas, y a cómo estas interacciones afectan en términos reales las condiciones nacionales de una sociedad dada; b) en vez de dirigir el análisis a cada una de las variables, es necesario estudiar la realidad de los sistemas sociales; c) es necesario reconocer el nuevo carácter del sistema capitalista. Desde la perspectiva de la economía política el enfoque se basa en las 20.

(21) condiciones capitalistas de la Revolución industrial en el Reino Unido. Hubo evidencia concreta para apoyar la libre competencia, patrones más productivos dentro del sector industrial, y de amplios grupos de poblaciones que proveían mano de obra a las fábricas recién establecidas (Wallerstein, 1977). Para inicios de los años noventa ya se habría concretado en Estados Unidos lo que se ha denominado Consenso de Washington,5 que implicaba un regreso al mercado como actor central en los procesos de desarrollo y el desmontaje de los Estados Nacionales, en especial en aquellos países (Argentina, Brasil y Chile como los fundamentales) en que el populismo y las dictaduras hicieron que este actor tuviera un papel preponderante en el desarrollo nacional. Este consenso presentó un diagnóstico de la crisis que atravesaban los países latinoamericanos, sobre todo en aquellos que habían aplicado las políticas de industrialización por sustitución de importaciones y donde el centralismo había cobrado fuerza. De este consenso se deriva un grupo de recomendaciones de políticas económicas a aplicar a corto plazo y de reforma estructural hacia esos países. El documento plantea que las causas de la crisis que viven estos países de la región se deben a la excesiva centralización y el crecimiento del Estado, el proteccionismo, la regulación y el peso de las empresas públicas, numerosas e ineficientes. Otros de los elementos que inciden es el llamado populismo económico, el cual consiste en la incapacidad de los gobiernos para controlar tanto el déficit público como las demandas de aumentos salariales del sector público y del sector privado. Se produce entonces el desmontaje del desarrollismo iniciado con la Alianza para el Progreso, y de las conceptualizaciones producidas dentro de la Cepal. En Latinoamérica la implementación de esta perspectiva fue presentada como ajuste neoliberal y consistió en siete elementos fundamentales: 1) la apertura 5. Este consenso de inicios de los noventa sobre la naturaleza de la crisis latinoamericana tuvo dentro de sus actores fundamentales con sede en Washington: Fondo Monetario Internacional y Banco Mundial, Departamento del Tesoro y de Estado de los Estados Unidos, ministros de economía del G-7, y presidentes de los veinte mayores bancos internacionales (Bresser Pereira, 1991).. 21.

(22) unilateral al comercio exterior; 2) la creciente privatización de las empresas estatales; 3) la desregulación de los mercados de bienes, servicios y trabajo; 4) la liberación del mercado de capitales, con una privatización profunda de las pensiones; 5) el ajuste fiscal, basado en una reducción drástica del gasto público; 6) la reestructuración y reducción de los programas sociales apoyados por el Estado; y 7) el fin de la “política industrial” y de cualquier otra forma de capitalismo y concentración estatal en el manejo macroeconómico (Díaz, 1996). La difusión de estas ideas de conjunto con un programa económico determinó una concepción estratégica del desarrollo en términos del éxito del mercado. Todas estas políticas de ajuste neoliberal han traído consigo una serie de consecuencias negativas sobre todo para los países latinoamericanos. La necesidad de alternativas tanto de la izquierda como de la derecha ha surgido en el continente en los últimos años, con vistas a que el Estado recupere los espacios de actuación perdidos. 1.1.2. Otras propuestas sobre el desarrollo Hasta inicios de la década de 1991 a 2000 el debate por el desarrollo ha estado marcado por el papel del mercado (ida y regreso), el capital, el Estado, la industrialización, el crecimiento económico y otras variables económicas que no han centrado el desarrollo en el individuo, salvo en la sociología de la dependencia que. interrelaciona el. elemento. económico. con. los. culturales,. políticos,. organizativos y de clase, y se aproximan a una propuesta integral en la comprensión del desarrollo. La última década del siglo pasado abrió un cuestionamiento desde las ciencias sociales, organismos internacionales, cumbres, academia y sociedad civil a las concepciones tradicionales sobre el desarrollo, lo cual ha motivado nuevas propuestas en esta diversidad de actores,6 en busca de que reflejen sus intereses o se transite hacia una mayor integralidad del mismo (Pérez Díaz, 2005b).. 6. Asumimos por actores sociales: clases, grupos, instituciones, ciudadanía, organizaciones o colectivos que van más allá de lo puramente personal y que tienen alguna característica común. 22.

(23) En 1988 el informe de la Comisión de Medio Ambiente de las Naciones Unidas, presidida por la primera ministra de Noruega Gro Harlem Bruntland va a marcar un hito histórico. Este documento recoge las bases para la creación de un paradigma alternativo al modelo de desarrollo basado en parámetros meramente económicos, que no consideraba la sostenibilidad de los procesos económicos, ambientales y sociales, y que por tanto había conducido a un proceso de crecimiento asimétrico injusto y destructor de la base natural indispensable para el bienestar humano a largo plazo. El desarrollo sostenible fue definido como “aquel que satisface las necesidades de la presente generación sin comprometer las necesidades de las futuras generaciones” (Naciones Unidades, 1988). El desarrollo sostenible persigue el crecimiento de la economía mundial basado en políticas que sostengan y diseñen la base de los recursos naturales. El desarrollo sostenible propuesto por el informe Bruntland se presenta como un nuevo estilo de desarrollo intergeneracional e interregionalmente, que requiere nuevas formas de cooperación internacional basadas en la solidaridad entre las naciones.7 Con el concepto de desarrollo sostenible también se comienza a introducir la dimensión de género como eje importante en el desarrollo. La equidad de género es un requisito indispensable para el logro del desarrollo sostenible porque no se puede negar a las mujeres la posibilidad de actuar en igualdad de condiciones con los hombres sobre los recursos naturales, económicos y culturales, dado el desequilibrio que se ha producido históricamente a partir de pautas culturales injustas aún.8 En 1990 el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) presenta su primer informe, dando lugar al concepto de Desarrollo Humano. Este enfoque. que permite una identificación entre estos en torno a aspectos importantes de la vida social (Basaíl, 2002a). 7 Otros acontecimientos históricos que fueron incidiendo sobre el concepto de desarrollo sostenible han sido: la Declaración de Río sobre medioambiente y desarrollo o Cumbre de la Tierra (1992), y el Informe del Club de Roma donde los límites del crecimiento resucitaron los límites malthusianos (Hidalgo, 1998). 8 La perspectiva de género permite estudiar y comprender las asimetrías que existen entre hombres y mujeres en diferentes culturas.. 23.

(24) del desarrollo tiene sus antecedentes en la propuesta de la Unicef Ajuste con rostro humano de 1987, y plantea una alternativa al ajuste defendido por organismos como el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial. El concepto de Desarrollo Humano ha impregnado la concepción que tienen las Naciones Unidas sobre muchos de los problemas internacionales (Hidalgo, 1998). El Desarrollo Humano es trascendental en materia de desarrollo, sobre todo a partir de su publicación en 1990 por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), y es considerado como un proceso mediante el cual se amplían las oportunidades del ser humano. En principio estas oportunidades pueden ser infinitas y cambiar con el tiempo. Sin embargo, a todos los niveles del desarrollo, las tres más esenciales son: disfrutar de una vida prolongada y saludable, adquirir conocimientos y tener acceso a los recursos necesarios para lograr un nivel de vida decente. También tiene en cuenta dos aspectos como son la formación de capacidades humanas tales como un mejor estado de salud, conocimientos y destrezas, y el uso que las personas hacen de las capacidades adquiridas en el descanso, la producción o las actividades culturales, sociales y políticas. Según este concepto es obvio que el ingreso es solo una de las oportunidades que la gente desearía tener, aunque ciertamente muy importante, pero la vida no solo se reduce a eso. Por lo tanto, el desarrollo debe abarcar más que la expansión de la riqueza y los ingresos. Su objetivo central es el ser humano. Otras oportunidades, altamente valoradas, van desde la libertad política, económica y social, hasta la posibilidad de ser creativo y productivo, respetarse a sí mismo y disfrutar de la garantía de derechos humanos. El objetivo básico en el paradigma propuesto por el PNUD es la creación y el mantenimiento de un ambiente propicio en el cual las personas puedan desarrollar todo su potencial y tener oportunidades razonables para llevar una vida cotidiana y creativa. El Desarrollo Humano entraña una preocupación por la cultura. La cohesión social, basada en la cultura, en valores y creencias compartidos, plasma el Desarrollo Humano Individual.. 24.

(25) El Índice de Desarrollo Humano (IDH) tiene en cuenta nuevos indicadores respecto al desarrollo; en primer lugar, su multidimensionalidad, que responde a la concepción del desarrollo humano; en segundo lugar, su simplicidad, ya que con solo cuatro variables consigue dar una aceptable medición del desarrollo; y en tercer lugar, su universalidad, ya que incluye aspectos importantes no solo para los países en desarrollo, sino también para los países desarrollados, permitiendo también la comparación a partir de los niveles de desarrollo humano. Los informes posteriores han seguido utilizando la misma metodología que el de 1990, aunque se han centrado en temáticas concretas como desigualdad, sociedad civil, pobreza, etc. Otro aporte importante ha sido el concepto de Desarrollo Cultural, que se encuentra en estrecha relación con el Desarrollo Sostenible y Desarrollo Humano. Con el programa Decenio Mundial para el Desarrollo Cultural 1988-1997 bajo la dirección de la Unesco, se crea la Comisión Mundial de Cultura y Desarrollo que planteó la problemática de la relación entre cultura y desarrollo. Los planteamientos llevaron a un entendimiento integral del concepto de cultura, constitutivo del desarrollo humano, siendo la diversidad cultural un factor fundamental para el desarrollo frente a la amenaza de la globalización (González Mastrapa y Cambra Bassols, 2004). En general, estos tres conceptos mencionados albergan tal relación en sus campos, ya que se entrelazan haciendo imposible una clara delimitación entre los mismos; de esta manera se configuran en el debate internacional, podríamos decir, como una única teoría del desarrollo en oposición a la “globalización neoliberal”, y la cultura juega un papel fundamental en el desarrollo. En los noventa se debate que el desarrollo es un concepto que encierra una elevada complejidad: profundamente axiológico, multidimensional, constructivista, cualitativo (o intangible) y cambiante; y que la manera en que se había entendido el desarrollo a partir de la idea del crecimiento lineal y mecanicista (paradigma positivista) comienza a ser fuertemente criticado y puesto en dudas. Empiezan así. 25.

(26) a erigirse otras alternativas teóricas para entender el desarrollo (Pérez Díaz, 2005b). Se ha podido apreciar la diversidad de criterios expresados por diferentes autores en relación con el concepto de desarrollo, lo que evidencia que ha ido impregnándose de heterogeneidad. Así al mismo tiempo que se amplía el horizonte de aplicación de tal concepto, se engloban en él nuevos elementos, por lo que buscar una definición cerrada de dicho concepto carecería de sentido cuando se toma en consideración la amplia y diversa producción intelectual en torno a este concepto. 1.2.. El Desarrollo Económico Local (DEL)9 y el Desarrollo Local. Desde la década de los setenta y los ochenta en los países centrales se ha estado gestando un proceso de revalorización del entorno territorial que en la literatura aparece reflejado como Desarrollo Económico Local (DEL). En los años ochenta paralelamente y al unísono empieza a tomar cuerpo un proceso de descentralización que se extiende desde los países del centro hasta la periferia. Dentro de las causas que han generado estos procesos se encuentra la crisis que se empieza a gestar en los países capitalistas centrales (europeos, sobre todo) asociada a la crisis del petróleo en los setenta y del agotamiento del modelo de Estados de Bienestar planteado tras los efectos de la gran depresión de 1929 a 1933, con la influencia de las ideas keynesianas. El DEL y la descentralización hacia actores intermedios y locales consistieron en una estrategia a largo plazo de los ideólogos capitalistas para reformar el sistema capitalista, y evitar posteriormente una depresión. Se trata del movimiento del keynesianismo al. 9. Tres posiciones se pueden fijar en torno al surgimiento de DEL (Rodríguez Álvarez, 2003): a) El DEL iniciado desde la Administración Central (desde arriba). El Estado decide los criterios de desarrollo y quiénes han de ser beneficiarios. Coincide con los principios keynesianos: b) Un enfoque de DEL basado en la iniciativa privada. El mercado determina en última instancia el desarrollo local, debiendo limitarse al Estado mínimo. Se asumen los principios neoclásicos: c) Enfoque de DEL iniciado localmente (desde abajo). Es un modelo que considera a las comunidades locales en mejores condiciones para decidir por su futuro, utilizando los recursos locales.. 26.

(27) neoliberalismo, el cual recupera el papel del mercado como aspecto cardinal en la acumulación global capitalista. Otras ideas intentan ocultar la crisis estructural del modelo de dominación capitalista sustentando el interés por el DEL y la descentralización desde países desarrollados, así como su exportación hacia los países en desarrollo, sobre todo América Latina, señalándose los postulados siguientes: . Las deficiencias por parte de los gobiernos centrales para responder a las necesidades de servicios públicos en áreas locales en los países, y por las demandas de sistemas más democráticos y con una mayor participación ciudadana.. . La crisis del modelo productivo fordista en cadena que fue necesario sustituir por uno más flexible que se ajustara a las nuevas condiciones en que el capital se trasnacionalizaba en la nueva era globalizada, y que plantea la deslocalización de la economía y el capital financiero. El cambio de modelo productivo llevaba implícito la fragmentación social y acortar el poder alcanzado por los movimientos sindicales en los países desarrollados para reducir los intentos radicales de cambio o paralización del sistema.. . Las propuestas de DEL surgen como una reacción a la insatisfacción que generó el agotamiento del modelo de desarrollo desde fuera, que era la propuesta establecida en los años sesenta y setenta (Vázquez Barquero, 1999).. . La crítica desde el consenso de Washington y los aparatos ideológicos que representan al gran capital hacia Latinoamérica, en especial sobre los obstáculos al desarrollo que han presentado los gobiernos de corte populista, centralista. y proteccionista. ha. hecho. que. el tema. del. DEL. y la. descentralización se conviertan en instrumentos idóneos para desmantelar los Estados nacionales, fragmentar los movimientos sociales y favorecer la libre circulación de capitales. 27.

(28) La literatura sobre el DEL desde sus inicios ha estado directamente ligada a la práctica de los “profesionales” del desarrollo económico local. Así, las principales “teorías iniciales” sobre DEL a la vez que desarrollan aspectos teóricos propiamente dichos, también sirven como herramientas que fueron usadas por los profesionales de DEL para abordar los respectivos problemas del desarrollo económico local. Meyer (1963) divide en dos categorías estas “teorías iniciales”. La primera categoría es la denominada teoría de la localización originada por Lösch (1953) e Isard (1956). El problema central de esta teoría es la determinación del lugar geográfico de las actividades productivas (de bienes y servicios) de las firmas. Los desarrollos de esta línea de investigación inmersa en el área de la Geografía Económica tradicional están relacionados con el área de la Economía Regional (Urbana y Rural), la cual incorpora otros factores adicionales a los costos de transporte y extiende el objeto de análisis para incluir el estudio de las aglomeraciones productivas, las estructuras económicas y sociales de las ciudades, y la asignación de recursos y sus cambios en las regiones. Por otra parte, una de las más notorias contribuciones del área de la Geografía Económica es de la Nueva Geografía Económica originada por Krugman (1999). El objetivo central de esta línea es la explicación de las diferencias de tamaño de las ciudades y la concentración de las actividades económicas y demográficas en determinadas ubicaciones geográficas. La segunda categoría de teorías iniciales es la denominada teoría de multiplicadores o teoría de la base económica formulada por Metzler (1950), Goodwin (1949) y Chipman (1950). Esta teoría postula que el crecimiento y desarrollo de un área geográfica están determinados en función de la demanda “externa” de bienes y servicios originada fuera de dicha área geográfica. Las industrias que “exportan” o producen bienes y servicios de la demanda externa se denominan “base económica” del área geográfica. Dos “teorías” relacionadas con la teoría de la base económica son la teoría del ciclo del producto de Vernon (1966) y la teoría de la competitividad de las “ciudades internas y deprimidas” de Porter (1995), también denominada teoría de 28.

(29) los “nuevos mercados” (Cuomo, 1999). La primera relaciona el ciclo de los productos desde la fase de innovación y difusión hasta la “madurez” y estandarización con el tipo de áreas geográficas que las producen. La segunda se basa en el aprovechamiento de las oportunidades perdidas por la situación de pobreza en que se encuentran las ciudades internas.10 La literatura económica, sobre todo en el área DEL y de la práctica ha sido extensa. En la actualidad el área académica del desarrollo económico local es un área que incluye diversas disciplinas como (Tello, 2006): Economía y Desarrollo Regional; Geografía Económica; Economía Urbana, de las Ciudades y los Distritos Industriales; Desarrollo Económico de las Comunidades; Economía Rural, Agraria y del Medio Ambiente. Blakely (2003) describe el área DEL de la manera siguiente: Desarrollo Económico Local es una combinación de disciplinas y una mezcla de políticas y prácticas profesionales […] el área ha sido parte de la práctica del gobierno desde muy temprano de la era industrial […] a diferencia del sector agropecuario, el cual depende enteramente de la calidad de la ubicación para la producción, en el sector manufacturero la ubicación de la producción podía ser más movible y podía ser cambiada y sujeta a decisión […] las localidades (comunidades) comienzan a competir [entre ellas] por la ubicación de las plantas sobre la base de atributos tales como transporte […] bajo costo de la tierra, agua y energía, así también bajas tasas de impuestos. Por su parte Bingham y Mier (1993) identifican tres fases del desarrollo de la literatura DEL: la primera surge en la década de los treinta cuando los estados del Sur de los Estados Unidos realizaban esfuerzos por atraer la industria a dicha región. En esta fase se originaron dos literaturas: la de desarrollo regional y comunitario, y la teoría de localización (ubicación). La segunda fase emerge en la década de los sesenta y se concentra en la distribución de los beneficios de la 10. Estas ciudades internas corresponden a los “centros” de las ciudades.. 29.

(30) práctica del desarrollo económico (local). Esta literatura concierne a la economía política de DEL, y se basa en sus inicios en las teorías marxistas. La tercera fase nace en la asociación entre los sectores privado y público [de los programas DEL en los Estados Unidos. El área de las teorías DEL proviene de una variedad de disciplinas como Economía, Administración de Negocios, Ciencia Regional, Planificación, Ciencia Política, Administración Pública y Psicología. Los modelos endógenos de crecimiento económico por su parte se distinguen de los modelos neoclásicos de crecimiento económico en que tratan de explicar los cambios en la productividad a partir de la acumulación de factores intangibles, los cuales aparecen en la literatura como: 1. El capital humano en sus varias formas; stock, calidad y el generado por el aprendizaje por realizar actividades (Lucas, 1988; Romer, 1986); 2. La producción y el uso de ideas e innovaciones tecnológicas (Romer, 1990); 3. Instituciones (Aron, 2000; Mauro, 1995); 4. Infraestructura (Paul Lau-Sin, 1997), y 5. Otros determinantes de la Productividad Factorial Total. La aparición de esta práctica y conceptualización en Europa se sustentó en la incapacidad de los modelos que se caracterizaron por el desarrollo polarizado, concentrado territorialmente, y la difusión del desarrollo “desde arriba”. El auge del capitalismo europeo había sido posible gracias a la continua expansión de la gran industria, preferentemente localizada en los grandes centros urbanos. Las innovaciones tecnológicas, las políticas económicas y el desarrollo de las infraestructuras permitieron la formación de economías de escalas y crecientes. Este modelo de desarrollo de concentración/difusión tuvo sus orígenes desde de los años cincuenta en la teoría de los polos de crecimiento. En esta perspectiva, el crecimiento urbano/industrial del desarrollo es liderado por las grandes empresas, de manera que se producen fuertes desigualdades territoriales, al producirse un 30.

(31) fuerte crecimiento económico en las grandes ciudades frente al empobrecimiento de las zonas rurales (Sanchis Palacio, 2006). A partir de los ochenta se hizo visible el complejo de sistemas locales de producción del noreste italiano. En tal sentido los trabajos de Pyke, Becattini y Sengenberger (1992) intentaron dar muestras de la presencia de los fenómenos de desarrollo regional fundados en la acumulación flexible en el contexto europeo, destacándose los casos de Baden Wuttemberg, la lle de France, los distritos de Jutlandia en Dinamarca. Se sumaron, además, algunos casos de la periferia europea que mostraban experiencias de desarrollo económico local bajo los criterios de la industrialización difusa (Ramiro, 2001). Por su parte en Estados Unidos también se introducían las nuevas estrategias flexibles de competición. El aferramiento por grandes estructuras industriales a las formas rígidas de gestión y organización explicaban sus retrasos a nivel internacional (Best, 1990). Se comenzó a exhibir esperanzadoramente Silicon Valley y en menor medida a la Route 128 de Boston, como las variantes de high tech de los conglomerados de acumulación flexible. Se sumaron otros como los de la industria fílmica, los cuales se utilizaron para fundamentar la existencia de una progresiva ruptura con los viejos patrones fordistas. Los noventa fueron el espacio de introducción de estos patrones en las zonas periféricas, dándose un fuerte proceso de re-estructuración productiva de estos espacios a partir de su instrumental analítico. Dentro de las experiencias estuvo la coreana, la cual se interesó en abordar la problemática de la especialización flexible y la convivencia de las grandes empresas con aglomeraciones regionales de Pymes; además, el resto del continente asiático estuvo sujeto a consideración, como refieren los exámenes de la experiencia de Singapur (Liew Mung Leong, 1992 en Ramiro, 2001). También ocurrieron experiencias en la India, Paquistán, e incluso en África empiezan a generalizarse las aglomeraciones de Pymes en países como Kenya, Ghana y Burkina Faso.. 31.

(32) En el contexto latinoamericano empezó a aflorar una diversidad de estudios sobre el tema del desarrollo local, ya sea a través de la evaluación de las condiciones heredadas en la región, como de los estudios de caso que muestran la emergencia de la re-estructuración territorial. En lo que respecta a los estudios de caso, trabajos como los de Arias (1994) y Rabelotti (1994) en México, así como los de Schmitz (1995) en Brasil, y los de Quintar, Ascua, y Gatto en Argentina (1993) han tenido resultados cada uno con sus especificidades, utilizando la óptica del desarrollo local (Ramiro, 2001). De acuerdo con Bingham y Mier (1993): DEL ha sido definido por el Consejo Americano de Desarrollo Económico como el proceso de creación de riqueza y puestos de trabajo a través de la movilización de los recursos naturales, humanos, financieros, y capital físico. El papel del sector privado es el de crear riquezas y empleos produciendo bienes y servicios y realizar los intercambios, y el papel del sector público es el de facilitar y promover la creación de empleos y riqueza del sector privado y asegurar que a corto y largo plazos sirva a los intereses de la mayoría de la población. Esta conceptualización asocia el desarrollo a acumulación de riqueza, con lo cual no puede confundirse el desarrollo local. La acumulación de riqueza se transforma en palanca de desarrollo si deviene capital territorial. Debe ponerse en marcha junto a procesos participativos desde la política pública, requiere excedente económico, fortalecimiento del capital social y el fortalecimiento de un sistema empresarial local que no esté siempre supeditado a empresas trasnacionales que extraen estas riquezas generadas en entornos locales. Se centra la atención en el sector privado y descarta la posibilidad de interacción con otros como pudiera ser el público. Tampoco queda claro quién lidera el proceso de desarrollo, si la esfera pública (Estado) o la iniciativa privada basada en el mercado. Sin embargo, nos aporta la noción sobre el papel que se le atribuye a los recursos y el capital físico en sentido amplio con los que pueden disponer los territorios para generar procesos de desarrollo local.. 32.

(33) Según Malizia (1985: 42) las teorías de DEL están asociadas a la definición de DEL. Él sostiene que la teoría de la base económica define el DEL como el crecimiento en producto, ingreso y empleo generados localmente por el sector “exportador”. Las teorías de localización enfatizan en la definición DEL como la calidad de la riqueza local pública y privada y no humana. En las versiones más desarrolladas de las teorías de la base económica, tales como las del ciclo del producto, se define como el proceso de iniciación, difusión, y producción de bienes y servicios estándares. Asumimos los elementos presentes en el trabajo de la Cepal de AlburquerqueAghón-Cortés (2001: 22) que subraya: El DEL es un proceso de crecimiento y cambio estructural de la economía de una ciudad, comarca o región, en que se pueden identificar al menos tres dimensiones: una económica, caracterizada por su sistema de producción que permite a los empresarios locales usar eficientemente los factores productivos, generar economías de escala, y aumentar la productividad a niveles que permitan la competitividad en el mercado; otra sociocultural, en la cual el sistema de relaciones económicas y sociales, las instituciones locales y los valores sirven de base al proceso de desarrollo; otra política y administrativa, en la que las iniciativas locales crean un entorno favorable a la producción e impulsan el desarrollo. Esta visión recalca su atención a la inserción de la economía local como un conglomerado a partir de la competitividad en el mercado y de un reacomodo estructural local. Es importante la forma en que interrelacionan las dimensiones propuestas como componentes esenciales del desarrollo local. Tello (2006: 8) define el DEL como: Un proceso de dinámica económica, social y política de un área geográfica específica –dentro de las fronteras de una economía (país o nación)– resultante del comportamiento, acciones e interacciones de los agentes 33.

(34) (económicos, políticos, y sociales) que residen en un área geográfica, y que tiene la finalidad de incrementar sostenida y sosteniblemente el nivel y la calidad de vida de los habitantes de dicha área geográfica usando plena y eficientemente sus recursos humanos y no humanos. En este libro se asume la multidimensionalidad del concepto de desarrollo económico local como se expresa anteriormente. Esta condición del desarrollo a escala local se muestra necesaria no solo en los resultados de “bienestar económico, social y cultural de la comunidad local en su conjunto” 11 (Vázquez Barquero, 1999: 25), sino también en el proceso mismo de construcción en que se deben interrelacionar en “la estrategia de desarrollo los aspectos productivos (agrarios, industriales y de servicios) con las dimensiones sociales y culturales que afectan el bienestar colectivo de la comunidad” (Ibídem: 26). Tello (2006) nos aporta para nuestro estudio una visión de DEL en la cual un requisito indispensable resultan las interacciones de los agentes que residen en un área geográfica y que son considerados como actores del desarrollo. La interacción (social, económica y política) es la encargada de propiciar la cooperación y construcción del tejido institucional local, que se convierte desde nuestra perspectiva en lo que rebasa la posición del desarrollo económico local o la perspectiva del desarrollo local vista más adelante desde la experiencia latinoamericana. Esta visión del desarrollo introduce la perspectiva espacial como aquel lugar no solo en el que se asientan o se pueden atraer los recursos externos al territorio, sino que la extiende y nos interesa destacarla en el sentido de contemplarla como 11. La comunidad se entiende como una unidad social (agregación social) cuyos miembros participan de algún rasgo común, y hace referencia a la base territorial y la distribución del espacio. Los miembros participan de algún rasgo común, con conciencia de pertenencia, situados en un área geográfica delimitada en la cual existe una pluralidad de actores que deben interactuar más entre sí que con otro contexto. En este tipo especial de interacciones e interrelaciones entre los actores miembros y externos se pueden implementar diferentes políticas y acciones con la intención de lograr la transformación de la sociedad en general, procurando alcanzar determinado nivel de desarrollo. Esta definición de comunidad ha sido elaborada a partir las nociones de AnderEgg (1995).. 34.

(35) proceso de “relaciones interactivas entre actividad económica y sistema de valores locales” (Garofoli, 1984: 2). En el espacio la interacción entre actores es clave, y se rebasa la visión tradicional como el área geográfica donde transcurre la actividad económica y social. El espacio (heterogéneo) se construye y modifica a medida que se van produciendo las transformaciones, constituyendo un actor que toma vida. Cabe reconocer que “el espacio local para el desarrollo constituye así el conjunto de interdependencias de orden productivo y sociocultural existentes en el ámbito local” (Garofoli, 1988: 4). El DEL como expresión relacional entre actores se puede materializar, a partir del papel que desempeña el liderazgo del Estado, los gobiernos locales con sus ciudadanos y con las formas organizativas locales. La existencia de voluntad política de impulsar experiencias permanentes de incidencia social en la política pública juega un rol preponderante en el impulso del Desarrollo Local. La planificación participativa con visión regional da a las experiencias una perspectiva global, que suele aportar el actor político de gobierno (superando las reivindicaciones sectoriales o localistas). Este aporte se puede cumplir en la medida en que se acepte como líder, lo que implica cumplir un rol algo más complejo que el de articulador solamente (Pintos, 2008). Tanto en la visión del Consejo Americano de Desarrollo Económico como de Tello (2006) se menciona el papel de los recursos locales para generar procesos de desarrollo local, elemento que aparece en algunas propuestas que se presentan sobre el DEL y las ideas del Desarrollo Local en América Latina. El aspecto de los recursos locales es un eje permanente en múltiples definiciones de la literatura, y es un elemento esencial para el Desarrollo Local. Boisier (2003) ha señalado que el desarrollo “es una propiedad emergente de un sistema territorial complejo, altamente sinergizado”. El capital sinergético es generado por. 35.

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