ISSN 2362-1958
TALLERES EXTRAPROGRAMÁTICOS: EXPERIENCIAS DE REPLICACIÓN DE ARTE RUPESTRE CON ESTUDIANTES DE NIVEL MEDIO
Rodrigo Cardozo a, Jimena Villarroel b, Valentina Torres López c, Florencia Ganám Campos d, Micaela Carabajal e
RESUMEN
En el siguiente trabajo se presenta la experiencia realizada en torno a la arqueología experimental e implementada en los denominados “Talleres Extraprogramáticos”, actividad organizada en forma conjunta por la Universidad Nacional de Salta y el Ministerio de Educación de la provincia.
El objetivo del trabajo es avanzar en el conocimiento referido al proceso de producción de las pinturas rupestres y experimentar con materias primas que posiblemente hayan conformado la fracción orgánica e inorgánica de las mezclas pigmentarias. Se tuvieron como marco de referencia los resultados de las investigaciones científicas sobre la temática.
Metodológicamente, para la preparación de las mezclas pigmentarias se tomó como base el modelo de secuencia de producción o diagrama de flujo, que permite ordenar las pautas de comportamiento esperadas y los diversos productos potencialmente resultantes de la secuencia operativa, en este caso del arte rupestre. El trabajo consta de dos instancias, la primera fue la experimentación en el gabinete de arqueología por parte del equipo de investigación y la segunda, la modalidad de taller experimental como recurso pedagógico, actividad desarrollada con estudiantes del nivel medio.
Finalmente, las mezclas pigmentarias elaboradas en ambas instancias, fueron evaluadas según su adherencia al soporte, fijación a través del secado, consistencia o textura, fluidez y color. Se desarrollan los resultados de las experimentaciones y algunas reflexiones sobre los talleres llevados a cabo entre los años 2017 al 2019. Dichas actividades se encuentran enmarcadas dentro de los lineamientos propuestos por el Proyecto Arqueológico Cafayate.
PALABRAS CLAVE: Arqueología experimental; Talleres extraprogramáticos; Arte rupestre; Mezclas pigmentarias.
ABSTRACT
The following article presents the experience carried out around experimental archeology and implemented in the so-called “Talleres Extraprogramáticos”, an activity organized jointly by the Universidad Nacional de Salta and the Ministerio de Educación of Salta.
The objective of the work is to advance in the knowledge related to the production process of cave paintings and to experiment with raw materials that have possibly formed the organic and inorganic
a Instituto de Investigaciones en Ciencias Sociales y Humanidades. Universidad Nacional de Salta. Av. Bolivia 5150, A4400. Salta, Argentina. [email protected]
b Instituto de Investigaciones en Ciencias Sociales y Humanidades. Universidad Nacional de Salta. Av. Bolivia 5150, A4400. Salta, Argentina. [email protected]
c Facultad de Humanidades Universidad Nacional de Salta. Av. Bolivia 5150, A4400. Salta, Argentina.
d Facultad de Humanidades. Universidad Nacional de Salta. Av. Bolivia 5150, A4400. Salta, Argentina.
e Facultad de Humanidades.Universidad Nacional de Salta. Av. Bolivia 5150, A4400. Salta, Argentina.
fraction of pigment mixtures. The results of scientific research on the subject were taken as a frame of reference.
Methodologically, for the preparation of the pigmentary mixtures, the production sequence model or flow diagram is taken as a basis, which allows ordering the expected behavior patterns and the various products potentially resulting from the operating sequence, in this case of rock art. The work consist of two instances, the first the experimentation in the archeology cabinet by the research team and the second, the experimental workshop modality as a pedagogical resource that was applied with middle level students.
The pigment mixtures made were evaluated according to their adherence to the support, fixation through drying, consistency or texture, fluidity and color. The results of the experiments and some reflections on the workshops executed between the years 2017 to 2019 are developed. These activities are framed within the guidelines proposed by the Cafayate Archaeological Project.
KEYWORDS: Experimental archeology; Extraprogrammatic workshops; Rock art; Pigment mixtures.
Manuscrito final recibido el día 19 de agosto de 2020. Aceptado para su publicación el día 16 de octubre de 2020.
INTRODUCCIÓN
En el presente artículo se desarrollarán los resultados de las experiencias realizadas en el marco de la arqueología experimental, específicamente en la producción de mezclas pigmentarias para la ejecucion de arte rupestre.
Estas actividades posteriormente fueron aplicadas como herramientas pedagógicas en los denominados “Talleres extraprogramáticos”, organizados por la Universidad Nacional de Salta y el Ministerio de Educación de la provincia.
Este trabajo, entonces, consta de dos instancias:
por un lado las actividades de experimentación en el Gabinete de Arqueología (ICSOH-CONICET) y una segunda, centrada en el desarrollo de los
“Talleres Extraprogramáticos de Matemática, Química, Biología y Lengua”. Cabe mencionar que las mismas se desarrollan de manera continua y sistemática desde el año 2014 hasta la fecha.
Estas actividades fueron parte de las acciones efectuadas por el Proyecto arqueológico Cafayate, equipo de investigación al que pertenecen los autores. Es así que, como base para la elección de las materias primas utilizadas en la experimentación se han considerado las referencias bibliográficas que abordan esta temática en el Sur de Valle Calchaquí, específicamente la localidad de Cafayate y la Quebrada de Las Conchas (Ledesma 2009,
2010, 2015; Ledesma & Subelza, 2009, 2014).
Los resultados de dichos trabajos permitieron identificar fuentes locales de pigmentos y canteras de arcilla que han sido utilizadas por las poblaciones prehispánicas de la zona, en la elaboración del arte rupestre y otras manufacturas.
Estas evidencias han sido determinantes para la selección de los recursos y materiales.
La experimentación fue incluida como herramienta para la elaboración de hipótesis de investigación y como parte de las actividades del equipo de trabajo de manera continua desde el año 2017. Por lo tanto, los resultados aquí presentados, representan una síntesis de las diversas instancias de trabajo que involucraron al proceso de producción del arte rupestre (experimentación en gabinete y talleres) y su correlación con el pasado prehispánico local.
Los antecedentes en el Sur del Valle Calchaquí, han permitido avanzar en la identificación de algunas materias primas asociadas a los procesos de producción y ejecución del arte rupestre y su funcionalidad dentro de las poblaciones prehispánicas locales. Si bien se han determinado elementos que componen la fracción inorgánica, no se han podido reconocer todos los componentes que están conformando las mezclas pigmentarias prehispánicas. Esto debido al estado de conservación y a la imposibilidad de realizar
muestreos en todos los sitios arqueológicos de la zona. Esta situación permitió formular el problema de investigación a partir de las siguientes preguntas: ¿cómo se preparan las pinturas? ¿Qué materias primas se utilizan? y ¿cuáles son los posibles elementos orgánicos que conforman las mezclas pigmentarias?
De esta manera, se ha planteado como objetivo en este trabajo, el avanzar en los conocimientos referidos a los procesos de producción de las mezclas pigmentarias. Se ha buscado experimentar e identificar las materias primas, que posiblemente hayan conformado la fracción orgánica e inorgánica de las pinturas rupestres que se encuentran ejecutadas en sitios de la localidad de Cafayate (Salta).
La experimentación arqueológica ha sido utilizada como una herramienta de investigación que permitió un acercamiento científico y empírico a los procesos productivos y a las materias primas que puedan haber sido utilizadas por estos grupos en la ejecución de los motivos rupestres.
Con respecto a los talleres mencionados, tenían como fin desarrollar el interés y conocimiento por las disciplinas científicas universitarias a estudiantes del nivel secundario de instituciones de la provincia, e incentivar la inserción de los estudiantes al nivel superior universitario. Los docentes responsables de los talleres fueron profesores del Ministerio de Educación de la provincia y de la Universidad Nacional de Salta, acompañados por auxiliares de cátedra y estudiantes avanzados de la Dirección General de Educación Superior. Estas actividades se realizaron en las aulas y laboratorios cedidos por las facultades, con una carga horaria de 3 hs. los días sábados.
Los destinatarios fueron estudiantes entre 12 y 18 años de las instituciones educativas públicas y privadas de la provincia1. En el taller específico de “Arqueología y química” se trabajó con grupos mixtos de 25-30 estudiantes, pertenecientes a diferentes escuelas de la provincia, todas ellas
1 Protocolo específico de colaboración conjunta entre el Ministerio de Educación de la provincia de Salta y la Universidad.
del nivel de educación media. Posteriormente, se aplicó también esta modalidad de trabajo con el colegio secundario de la localidad de Isla de Cañas (Orán, Salta).
Para la realización de los talleres, se optó por la incorporación de recursos experimentales para la replicación y de material audiovisual, referido a la historia de los grupos que habitaron el Noroeste Argentino, para la contextualización general del tema. En este sentido, los talleres han permitido difundir el conocimiento científico generado a partir de las investigaciones arqueológicas de las sociedades prehispánicas del pasado.
ANTECEDENTES
Las actividades presentadas en este trabajo están enmarcadas en las labores que realiza el Proyecto Arqueológico Cafayate. El equipo de trabajo ha desarrollado en forma conjunta, desde el año 1997, las tareas de investigación, gestión y extensión al medio en la localidad homónima. Los hallazgos arqueológicos han sido registrados y analizados bajo las líneas teóricas de la arqueología del territorio. Desde entonces se avanzó en el estudio del arte rupestre, de la tecnología cerámica, de los restos arqueobotánicos y de la arquitectura remanente en superficie como variables de análisis para comprender la implantación de los sitios arqueológicos, su temporalidad y su función. Los resultados obtenidos en los análisis de arte rupestre y el conocimiento de las fuentes de materias primas de la zona han servido de insumo para la elaboración de esta propuesta de arqueología experimental (Ledesma, 2005, 2010).
Con respecto a las tareas de extensión, tuvieron por finalidad difundir los resultados de las investigaciones, promover la conservación del patrimonio arqueológico y relatar la historia de los pueblos originarios desde la mirada comunitaria (Ledesma, 2014). En este sentido, se organizaron cursos y talleres de capacitación a diferentes actores sociales, acompañados de material bibliográfico elaborado por los integrantes del proyecto. Es así que, se brindaron talleres de actualización de contenidos curriculares para docentes de todos los niveles, cursos de capacitación para agentes que desarrollan actividades turísticas, trabajos grupales
con artesanos locales, charlas informativas para la comunidad en general. Se realizaron también diferentes muestras arqueológicas (digitales y presenciales) en donde la elaboración de los guiones expositivos fueron estructurados a partir de los relatos propios de los actores (Ledesma &
Cruz, 2017).
El Proyecto Cafayate busca acercar los resultados de las investigaciones arqueológicas referidas al pasado prehispánico local y construir puentes entre este tipo de actividades y las demandas educativas del medio, a la comunidad en general.
En este sentido, las actividades de investigación y extensión encuentran coherencia dentro de los lineamientos establecidos en este proyecto. La experimentación arqueológica en elaboración de mezclas pigmentarias y su posterior uso como herramienta tallerista, permitieron generar procesos de aprendizaje e intercambio recíprocos.
Se debe mencionar también, que estas actividades han sido implementadas en otros ámbitos, por fuera del espacio físico de la Universidad Nacional de Salta, con docentes y estudiantes de instituciones Cafayateñas que se encuentran asociadas directamente a sitios arqueológicos con arte rupestre. Estas experiencias serán abordadas en próximos trabajos.
Estudios experimentales de la producción de arte rupestre
El arte rupestre es un tipo de evidencia arqueológica, considerada en este trabajo como un marcador gráfico que es capaz de transmitir información entre los grupos que los han ejecutado. Estos mensajes marcaron ciertos rasgos identitarios, usos diferenciales del territorio y límites étnicos (Bueno & Balbín, 2003; Ledesma, 2005).
El estudio del arte rupestre en arqueología implica avanzar tanto en la ejecución de las representaciones en sí, como en las tecnologías involucradas en su manufactura. Es decir, es necesario establecer relaciones con las diferentes cadenas operativas que componen el proceso de producción del arte rupestre. Aquí radica la importancia de desarrollar actividades relacionadas con la arqueología experimental como herramienta de investigación y como fuente de divulgación sobre la información arqueológica a través de los talleres (Morgado &
Baena Presley, 2004).
De esta manera, se entiende a la arqueología experimental como un campo de la arqueología, que permite obtener información a partir de la replicación de posibles técnicas y tecnologías utilizadas por las sociedades del pasado (Lazcano Fernández, 2014). La arqueología experimental, comprende la reproducción de los artefactos o las producciones materiales a partir de procedimientos particulares (Toledo, 2011).
La experimentación constituye una herramienta de gran importancia para la construcción de inferencias sobre actores, agentes, procesos del pasado y específicamente dentro de la actividad arqueológica permite la elaboración, desarrollo y contrastación de hipótesis (Blanco, 2015). Es una vía actualista útil para el reconocimiento de las cadenas operativas y de la tecnología de producción del arte, información que es complementada con el análisis observacional y documental (Fiore, 2009).
La línea experimental aplicada al estudio del arte en Latinoamérica ha tenido su desarrollo en los últimos 20 años (Álvarez & Fiore 1995; Fiore &
Podestá, 2006; Nami, 2000-2001; Vergara Murúa, 2009).
Los aportes de la arqueología experimental han permitido desarrollar en conjunto con los estudiantes, diversas experiencias relacionadas a la construcción de los procesos y pasos asociados a la producción y reproducción del arte rupestre.
De esta manera, la experimentación ha servido a nuestros propósitos y funcionó como un instrumento científico, educativo y de divulgación que promueve la conservación del patrimonio arqueológico (Morgado & Baena Preysler, 2011).
Las cadenas operativas y los estudios arqueométricos del arte rupestre
El concepto de cadena operativa se refiere a la totalidad de las actividades involucradas desde la vida útil del artefacto hasta su descarte (Pelegrin, Bodo & Karin 1988). Se considera que su aplicación dentro de la arqueología experimental posibilita avanzar sobre el proceso de producción y los diferentes conocimientos tecnológicos involucrados, en este caso en el arte rupestre. Por otro lado, los estudios arqueométricos, campo de la arqueología compuesto por diferente tipos
de estudios (datación, análisis físicos-químicos, estudios tecnológicos, de origen y uso, entre otros), funcionan como base y permiten la correlación de los materiales y procedimientos llevados a cabo en la experimentación de las pinturas (Montero, Heras & López-Romano, 2007).
Para la preparación de las mezclas pigmentarias se tomó como base el modelo de secuencia de producción o diagrama de flujo propuesto por Aschero (1988), que permite ordenar las pautas de comportamiento esperadas y los diversos productos potencialmente resultantes de la secuencia operativa. Estas pautas son las expresiones o secuencias particulares que corresponden o definen a un sistema sociocultural a través del objeto o representación de grupos o individuos. Es decir, son guías que indican a priori qué acciones se deben llevar a cabo, en este caso, en la producción del arte rupestre.
Una secuencia de producción está conformada por varias cadenas operativas, cada una centrada en la producción de instrumentos y materiales para la confección de los motivos. Además, cada cadena está compuesta por distintos pasos de trabajo tecnológico (selección u obtención de materias primas, manufactura, uso, mantenimiento/
reciclaje, descarte/destrucción/ abandono) (Figura 1). A su vez, cada etapa está constituida por una o varias operaciones cognitivas mentales y manuales (Aschero, 1988; Fiore, 2007).
El diagrama de flujo propuesto por Aschero (1988) permite elaborar preguntas sobre las conductas humanas del pasado a partir del estudio del arte rupestre como un artefacto y, a su vez, comprende a los procesos de producción, como secuencias ordenadas de técnicas y procedimientos que transforman las diversas materias primas.
En este trabajo, se experimentará en la producción de las mezclas pigmentarias y en la ejecución de las representaciones a partir de la utilización de dos técnicas: aplicación con útiles y aerografía.
La obtención de materias primas conforma el primer paso y comprende las actividades referidas al aprovisionamiento de pigmentos, aditivos para las mezclas pigmentarias, preparación del soporte, diluyentes y los artefactos para la manufactura de útiles involucrados en la ejecución.
Se retoma el concepto de mezcla pigmentaria de Aschero (1988), quien la define como la combinación que incluye al pigmento mineral, al diluyente y los aditivos. El pigmento es la materia colorante de la pintura, usualmente se trata de un material sólido que puede retener el color aún cuando es transformado en polvo, pero para producir la pintura debe ser mezclado con un ligante (generalmente un componente orgánico) (Siddal, 2018). De esta manera, las mezclas y las pinturas rupestres están compuestas por dos fracciones: una inorgánica y una orgánica. La fracción inorgánica está constituida por minerales
Figura 1. Esquema de diagrama de flujos (Aschero, 1988).
que tienen la función de ser agentes colorantes.
La fracción orgánica se constituye en general por ligantes destinados a asegurar la cohesión y la adherencia de la pintura al soporte, aunque en algunos casos también puede otorgar color.
Según Sanchidrián (2001) la gama de colores utilizados en el arte rupestre puede caracterizarse de la siguiente forma: los negros pueden conseguirse con los óxidos de manganeso, carbón mineral, grafito y magnetita (óxido ferroso-férrico); casi todos los rojos y los amarillos están compuestos por óxidos de hierro (hematites, limonita, goetita) y en muy pocos casos de cinabrio; por último, para los blancos se utiliza el caolín y la moscovita (mica blanca).
Dentro de la fracción inorgánica, se ha identificado también el uso del yeso como aditivo (Iñiguez &
Gradin 1977; Aschero 1983-85; Aschero & Podestá 1986; Yacobaccio, Ledesma, 2005; Yacobaccio et al., 2008). En este caso el papel de esta materia prima estaría relacionado directamente con la adherencia y densidad de la mezcla pigmentaria (Aschero, 1988).
Iñiguez y Gradin (1977) señalaron que posiblemente el yeso para ser mezclado con los pigmentos fuera calcinado previamente a altas temperaturas (400° aproximadamente), transformándose en yeso hemihidratado, que tiene la capacidad de fragüe y posibilita una mejor adherencia a los soportes. Estas alteraciones térmicas posiblemente produjeron un cambio en la coloración original del pigmento natural.
En este sentido, se pueden mencionar los estudios fisicoquímicos realizados por Solá et al. (2013) y Yacobaccio et al. (2008), en la región de Susques, específicamente en los sitios Hornillos 2, Cueva Quispe y Tres Pozos. En este, se encuentra el yeso como componente mayoritario en las diferentes figuras. También, existen referencias provenientes de investigaciones en el paraje Las Juntas (Guachipas, Salta), donde a partir de los resultados de análisis de difracción de rayos x, se identificó al yeso como componente común en 11 de las 12 muestras analizadas. También se observó la presencia de los siguientes pigmentos minerales: hematita (óxido ferroso), hidroxiapatita y whewellita. Por otro lado, se encontró presente
el carbón vegetal como pigmento para las pinturas negras (Rolandi et al., 2002; Podestá et al., 2013).
En relación a los componentes orgánicos de las pinturas, a partir de los resultados de los análisis realizados a fracciones orgánicas de pinturas rupestres de la Patagonia Septentrional, proponen que los ligantes utilizados por las sociedades prehispánicas pueden ser productos naturales de carácter impredecible, como ser: grasas y aceites secantes, terpenos, proteínas, polisacáridos.
Se destaca la presencia de ácidos grasos como diagnósticos de la presencia de coadyuvantes, provenientes del uso de aceites vegetales y grasas animales. Existirían también evidencias de la utilización de huevo de ñandú en las muestras de ácidos grasos saturados en las pastas (Boschin et al., 2002).
Los estudios de cromatografía gaseosa y espectrometría de masa realizados en el arte de la Puna Jujeña permitieron acercarse a la fracción orgánica y a los ligantes de las pinturas arqueológicas. Se identificaron ácidos grasos provenientes de lípidos. Estos posiblemente puedan corresponderse con la utilización de grasa animal en el proceso de producción de las pinturas (Solá et al. 2013; Yacobaccio et al. 2008).
Elección de la materia prima
El criterio de selección de materias primas a ser utilizadas en la experimentación en gabinete y posteriormente, en los talleres experimentales se realizó considerando los resultados de las investigaciones arqueológicas en el arte rupestre del Sur del Valle Calchaquí y en zonas cercanas.
Existen referencias de análisis de composición de las pinturas por medio de difracción de rayos X en el Sitio Arqueológico El Divisadero, en la localidad de Cafayate, provincia de Salta (Ledesma, 2005;
Ledesma & Subelza, 2014).
En este sitio se ha observado que, de los 10 sectores donde se encuentran aleros y cuevas con arte rupestre, 9 presentan motivos ejecutados en color blanco, 4 en color negro y 1 en color rojo;
estos motivos se superponen y en algunos casos comparten el mismo soporte. También se han identificado ciertos elementos que componen las mezclas pigmentarias arqueológicas. A partir de
la disponibilidad de fuentes de materias primas locales se han utilizado en las actividades de experimentación: yeso, cuarzo, basanita, halita, muscovita, plagioclasa, feldespato potásico y arcilla (illita).
Con respecto al uso del yeso, se ha mencionado anteriormente su presencia en el arte rupestre del sitio El Divisadero (Ledesma, 2010) y la posibilidad de su uso como aditivo (Iñiguez &
Gradin 1977; Aschero 1983-85; Aschero & Podestá 1986; Yacobaccio et al., 2008). Estas referencias permiten incorporar a esta materia prima en la experimentación, aunque no se ha avanzado en el proceso de alteración térmica del mismo.
Existen evidencias también de la utilización de arcilla en las mezclas pigmentarias, ya sea como pigmento, como ligante o para la preparación del soporte (Aschero, 1988; Yacobaccio et al., 2008;
Ledesma, 2010; Solá et al., 2013.). Las fuentes de arcillas en el Sur del Valle Calchaquí fueron analizadas por Subelza, quien identificó dos tipos:
una fluvial y otra lacustre, que se diferencian entre sí por su composición química y su divergencia litológica (Ledesma & Subelza, 2014).
Subelza sugiere que las poblaciones prehispánicas asentadas en el Sur del Valle Calchaquí priorizaron el uso de materia prima local, además, la arcilla ha sido identificada como uno de los componentes de las mezclas pigmentarias utilizadas en sitio El Divisadero (Ledesma & Subelza, 2014). Por esto, se ha incluido el uso de los dos tipos de arcillas locales en las actividades experimentales: fuente del río Yacochuya (origen fluvial) y fuente El Mollar (origen lacustre). Ésta es susceptible a una meteorización física acelerada, ya que presenta uniones químicas débiles, y por lo tanto, vulnerable a diversos factores climáticos en los sitios arqueológicos. Si bien se tienen evidencias de su uso en el arte rupestre prehispánico, se supone que además tiene una mayor utilización en otro tipo de actividades (Solá et al., 2013).
Con respecto a aquellas materias primas que podrían haber sido utilizadas como parte de las mezclas pigmentarias en su fracción orgánica, se han incorporado elementos como carbón de origen vegetal, carbón de origen animal, huevos de gallina, grasa animal, aceite vegetal de maíz,
savia de cactácea, harina de algarrobo, entre otros.
Algunas de estas son mencionados en la bibliografía arqueológica como posibles ligantes y en algunos casos como agentes colorantes (Sanchidrián, 2001; Boschín et al. 2002; Yacobaccio et al. 2008, Solá et al. 2013; Rolandi et al., 2002; Podestá et al., 2013).
Con respecto a la harina de algarroba, no tenemos evidencias sobre su utilización en el arte rupestre, aunque sí algunas referencias sobre su disponibilidad en la zona, ya que existen evidencias de bosques de algarrobo de gran extensión. También se muestra su consumo en el sitio El Divisadero en donde se recuperaron vainas de algarroba (Prosopis L.) en contexto de excavación y se observa la presencia de morteros comunales (Ledesma et al. 2019). Por lo cual su utilización en estas actividades corresponde a una incorporación experimental referida a posibles usos de las materias primas locales en la producción de las mezclas, teniendo en cuenta que gran parte de la fracción orgánica de las pinturas se degradan de manera más acelerada en el tiempo y en consecuencia su identificación resulta más dificultosa.
De esta manera, se espera obtener mezclas pigmentarias a partir de la combinación de las diversas materias primas, que nos permitan evaluar las siguientes variables:
● Adherencia al soporte: la capacidad de la mezcla pigmentaria para quedarse en el soporte.
● Fijación a través del secado: resistencia de la mezcla pigmentaria en el soporte.
● Consistencia o textura: propiedad de duración y estabilidad de la mezcla.
● Fluidez: capacidad de deslizamiento, corrimiento y fijación en los soportes.
● Color: sensación producida por la combinación de las mezclas para ejecutar el arte rupestre, la capacidad colorante del pigmento.
METODOLOGÍA
Arqueología experimental en el Gabinete de Arqueología
En este trabajo la arqueología experimental ha sido empleada como una herramienta de investigación
y consistió en la repetición de aspectos concretos, a partir de la utilización de ciertos elementos y prácticas referidas a la producción del arte rupestre y al pasado prehispánico. Estos aspectos concretos corresponden a la transformación de la materia prima a través de procedimientos y técnicas estructuradas.
El esquema de relación entre las actividades involucradas en el proceso de producción de pinturas rupestres y los vestigios arqueológicos recuperables, propuesto por Aschero (1988), ha servido como metodología en las actividades de experimentación. Se han tenido en cuenta los procedimientos técnicos, las materias primas descritas y los útiles o instrumentos de trabajo que posiblemente se encontraron involucrados en el proceso productivo.
De esta manera el primer procedimiento fue la obtención de la materia prima, es decir, el aprovisionamiento de pigmentos y aditivos (ligantes) que van a componer la mezcla
pigmentaria. Para la fracción inorgánica, se recolectaron pigmentos minerales, como el óxido ferroso, extraído de roca formación Pirgua, arcilla de origen lacustre y fluvial y yeso, todos estos elementos provenientes del área de estudio. Con respecto a los ligantes o materiales orgánicos se tomaron como referencias investigaciones arqueológicas que mencionan materias primas identificadas en registros arqueológicos, como
ser carbón vegetal y animal, grasa animal, aceites vegetales, etc. (Sanchidrián, 2001; Boschín et al.
2002; Yacobaccio et al. 2008, Solá et al. 2013;
Rolandi et al., 2002; Podestá et al., 2013).
El segundo procedimiento corresponde a la manufactura, que comprende la preparación de la mezcla pigmentaria, el acondicionamiento y selección del soporte y la ejecución de la representación (Aschero, 1988). Para el procesamiento de los pigmentos minerales y vegetales se han utilizado instrumentos de molienda que han permitido la transformación de la materia prima a un estado que permita la manipulación y el uso correcto en la preparación pigmentaria (polvo). Con respecto a los ligantes, han requerido ciertos tratamientos para poder ser utilizados en las preparaciones: extracción de savia de cactácea, separación de claras y yemas en los huevos, la fusión de la grasa animal (paso de estado sólido a líquido), la extracción del colágeno del tejido conectivo, en este caso de vaca. El aceite vegetal
no necesitó una preparación específica, ya que se utilizó uno industrializado (Figura 2).
Con respecto a la elección del soporte donde se ejecutaron las reproducciones del arte rupestre, se decidió utilizar rocas de arenisca provenientes de la localidad de Cafayate (Salta). En algunos casos, se procedió a una preparación previa del soporte, a través de la utilización del yeso como cobertura de la superficie, dato recabado de las evidencias Figura 2. Materias primas para pigmentos y ligantes.
que existen con respecto al potencial uso de este mineral como pigmento y como aditivo (Iñiguez
& Gradin, 1977; Aschero, 1988). Por otro lado, se utilizó cartulina para la reproducción de la técnica de aerografía en la ejecución de las pinturas.
El tercer procedimiento se refiere a la representación de los motivos en superficies. Se hizo uso de dos técnicas para la reproducción del arte rupestre: pintura manual y aerografía. La pintura manual (digital o palmar) es una técnica que se encuentra mediada por el uso de las manos
y por instrumentos que van a permitir la ejecución de los motivos, como hisopos o pinceles (Figura 3).
La aerografía es una técnica pictórica que consiste en la pulverización de pintura sobre una superficie con un instrumento (Figura 4). La elaboración de un aerógrafo va a requerir un contenedor de la mezcla pigmentaria y dos tubos huecos con los que se va proyectar la pintura a través del soplido.
Se debe colocar uno de los tubos en el recipiente contenedor; un extremo de este tubo se encontrará en contacto directo con la pintura, mientras que el otro extremo estará en contacto con un segundo tubo, y debe ser ubicado en un ángulo de 45°, en la dirección en la que saldrá proyectada la pintura, cuanto más fluida se encuentre la mezcla mayor debe ser la distancia entre el aerógrafo y la mano (Fernández-Lomana & Nastri, 2011; Paunero, 1992).
De esta manera, se ha podido realizar un listado
de aquellas herramientas y materiales (orgánicos e inorgánicos) que se utilizaron en esta experiencia de replicación y reproducción del arte rupestre:
Herramientas:
● Morteros de laboratorio.
● Placas de petri.
● Varilla de agitación de laboratorio.
● Pinceles.
● Hisopos.
No se utilizaron instrumentos de aplicación replicados debido a que el objetivo del trabajo
Figura 3. Técnica pintura manual.
Figura 4. Técnica aerografía.
estaba enfocado en la preparación de las mezclas pigmentarias y no en las herramientas para la ejecución de los motivos. Los materiales utilizados en la experimentación fueron:
Materiales Inorgánicos:
● Arcilla de origen lacustre y fluvial. Ambas compuestas por los siguientes minerales: illita,
esmectita del tipo montmorillonita M14- y caolín.
● Óxido férrico (extraído de roca formación Pirgua) (Fe2O3)
● Óxido ferroso amarillo ( FeO)
● Yeso (CaSO4.2H2O).
● Rocas de arenisca (soporte).
● Agua (H2O).
Materiales Orgánicos:
● Carbón vegetal y animal (obtenido a partir de la carbonización de huesos).
● Harina de algarroba.
● Grasa animal.
● Aceite vegetal.
● Huevo.
● Savia de cactácea.
● Colágeno procedente del tejido conectivo de la vaca hervido en agua (conocida también como gelatina de pata).
Se realizaron fichas en las cuales se detallaron qué elementos orgánicos e inorgánicos conformaban cada mezcla pigmentaria y se realizó una valoración de las combinaciones, según los siguientes criterios: adherencia al soporte, color, textura y la fijación a través del secado. Las valoraciones de las variables mencionadas en las mezclas pigmentarias son: Muy mala (0-20%), Mala (20-40%), Regular (40-60%), Buena (60- 80%) y Muy Buena (80-100%). Estas fueron procesadas y sistematizadas en las tablas 1 y 2.
Metodología utilizada en Talleres Extraprogramáticos Los Talleres Extraprogramáticos de Matemática, Química, Biología y Lengua buscaron promover el gusto y el conocimiento por la ciencia e incentivar el interés de los estudiantes del nivel secundario por las carreras de ciclo superior universitario.
Es en este marco, donde las actividades de experimentación de arte rupestre, se insertan como una de las propuestas y contenidos abordados desde el área de Química. Éste taller de arqueología se denominó “Arqueología y Química. Estudios de arte rupestre prehispánico”, actividad llevada a cabo desde el año 2017 de manera continua.
En estos espacios, a través del uso de recursos experimentales y audiovisuales, se ha buscado abordar la enseñanza de la historia de los pueblos
originarios locales a partir de la difusión de los resultados de las investigaciones en arte rupestre.
La experimentación como herramienta de trabajo, permitió estimular la creatividad y curiosidad de los estudiantes sobre la investigación del pasado y se buscó promover la conservación del patrimonio arqueológico.
La metodología del taller fue estructurada en tres partes. En la primera se realizó una breve explicación sobre la Prehistoria y la metodología de investigación que desarrollan los arqueólogos para explicar el pasado de los primeros humanos.
Se presentó también el arte rupestre de Viejo y Nuevo Mundo, en donde se hizo hincapié en sitios conocidos del Noroeste Argentino, como La Tunita (Catamarca) y las Cuevas Pintadas de Guachipas (Salta) (Nazar, Gheco & Barot, 2012;
Podestá et al. 2013). La misma estuvo acompañada por la proyección de audiovisuales referidos a las evidencias arqueológicas sobre las pinturas rupestres y a partir de la propuesta del equipo, los asistentes buscaron formular hipótesis sobre las técnicas de producción y la funcionalidad del arte rupestre en los grupos prehispánicos.
Se abordó la relación interdisciplinaria entre la antropología, química, biología, historia, geología y arqueología y se destacó que esta última, posee una metodología específica que incluye, tanto al trabajo de campo, como al trabajo en laboratorio.
Esta relación interdisciplinar, principalmente entre la arqueología y la química, pudo ser observada por los estudiantes en relación a la ejecución del arte rupestre y a los conocimientos derivados de la química que complementan las investigaciones arqueológicas.
La segunda parte fué práctica. Se conformaron grupos de estudiantes y se trabajó en la replicación de las técnicas de arte rupestre, de acuerdo a los procedimientos mencionados con anterioridad en las experiencias en gabinete: obtención de pigmentos y aglutinantes, preparación del soporte y pinturas (mezcla pigmentaria), confección de instrumentos para pintar (pinceles, aerógrafos etc), selección de los diseños y pintura sobre diversos soportes.
Cada uno de los grupos registró a través del uso de planillas, las mezclas pigmentarias y las
combinaciones utilizadas. Posteriormente se llegó a conclusiones sobre la efectividad de cada mezcla en los diferentes soportes y en su aplicación a través del uso de las técnicas de pintura manual o aerografía. Así los estudiantes pudieron estimar cuáles de las combinaciones resultaron más efectivas, teniendo en cuenta el tipo de soporte, su preparación y la técnica empleada (Figura 5).
Por último, la tercera etapa de este taller fue una evaluación final por parte de los estudiantes y el equipo tallerista, que implicó una discusión y reflexión oral conjunta sobre las actividades experimentales realizadas y el registro llevado a cabo.
RESULTADOS
Para avanzar en las posibles materias primas y específicamente en los ligantes que podrían haber sido utilizados en el pasado prehispánico local, se presenta un cuadro que sistematiza la información obtenida en las actividades de experimentación.
En el mismo se tienen en cuenta las tendencias observadas y se consideran las diferentes combinaciones de pigmentos, ligantes, soportes y técnicas utilizadas en el proceso de producción.
Los valores se expresan teniendo en cuenta el porcentaje de eficacia que poseen con respecto a:
adherencia al soporte (ADH), color (C), textura (TX) y fijación a través del secado (FJS).
Figura 5. Planilla de registro.
TÉCNICA SOPORTE PIGMENTO LIGANTES VALORACIÓN
Pintura Laja Arcilla
Grasa animal + agua tibia
ADH: 90%
C: 95%
TX: 80%
FJS: 90%
Harina de algarroba + agua
ADH: 80%
C: 65%
TX: 70 % FJS: 75%
Savia de cactácea
ADH: 50%
C: 60%
TX: 40%
FJS: 60%
Yeso
Grasa de animal
ADH: 90%
C: 85%
TX: 80%
FJS: 85%
Harina de Algarroba + agua
ADH: 80%
C: 80%
TX: 85%
FJS: 90%
Savia de cactácea
ADH: 70%
C: 60%
TX: 45%
FJS: 55%
Carbón vegetal animal
Grasa de animal
ADH: 95%
C: 100%
TX: 90%
FJS: 95%
Harina de Algarroba + agua / + aceite
ADH: 85%
C: 75%
TX: 80%
FJS: 85%
Savia de cactácea
ADH:75%
C: 80%
TX: 65%
FJS: 75%
Óxido ferroso
Grasa de animal
ADH: 90%
C:90%
TX: 85%
FJS: 80%
Harina de Algarroba + agua
ADH: 85%
C: 90%
TX: 85%
FJS: 85%
Savia de cactácea
ADH: 80%
C: 75%
TX: 60%
FJS:80%.
Referencias: 0 % - 20 %: muy malo. 20 % - 40 %: malo. 40 % - 60 %: regular. 60 % - 80 %: buena. 80 % - 100 %: muy buena ADH: Adherencia al soporte TX: Textura
C: Color FJS: Fijación a través del secado
Tabla 1. Tendencias con respecto a experimentación con mezclas pigmentaria: Pintura.
Con relación a las mezclas pigmentarias en general, se pudo observar que los pigmentos combinados con grasa animal resultaron con aplicación efectiva, teniendo una valoración muy buena en la ejecución de las pinturas. Dentro de este grupo se destacan las mezclas que combinaron grasa animal con carbón animal y grasa animal con carbón vegetal, ambas presentaron cualidades muy buenas de adherencia, textura, color y fijación a través del secado (Tabla 1 y 2).
Esta tendencia, se corresponde con los resultados obtenidos en las investigaciones desarrolladas en la región de Susques (Jujuy), donde a partir de los análisis de cromatografía de gases y espectrometría de masa del sitio Hornillos (Jujuy), se presenta a la grasa animal como posible ligante para las mezclas pigmentarias prehispánicas utilizadas en el arte rupestre (Yacobaccio et al., 2008; Solá et al., 2013).
La combinación de los pigmentos (orgánicos e inorgánicos) con harina de algarroba como ligante, permitió una aplicación buena en general, aunque requirió el agregado de un ligante extra, como ser agua para que se pueda generar una pasta homogénea. Sin embargo, se debe mencionar en la técnica de aerografía su utilización fue nula (Tabla 1).
La implementación de la savia de cactácea con los pigmentos permitió la aplicación de la pintura en el soporte, aunque las mezclas resultantes fueron poco homogéneas y difíciles de utilizar.
Las mezclas en donde la savia fue utilizada como ligante no lograron una cohesión por su abundante cantidad de agua y por ser elementos de distinta clase, por lo cual su valoración es regular. Aunque con el agregado extra de arcilla y/o yeso, presentó un mejor comportamiento en la ejecución del arte (regular-bueno).
Se debe mencionar, en términos de resultados, que la consistencia2 de las mezclas pigmentarias en general, va a depender del ligante utilizado en el proceso productivo. La fluidez generada en estas mezclas, van a estar directamente relacionadas para la función y las técnicas que se utilizaron en la ejecución del arte rupestre del pasado: aerografía y
2 Cualidad de la materia que resiste sin romperse ni deformarse fácilmente.
pintura manual. Dentro de esta última, también se observan diferencias en la fluidez y consistencia, de acuerdo a los tipos de trazos que se encuentran en el registro arqueológico. En la elaboración de mezclas para la pintura manual primaron los ligantes que otorgan mayor fluidez, como ser la grasa o la yema del huevo.
Esto se correlaciona con las observaciones realizadas por Aschero (1988) en sitios de la Puna Jujeña y Patagonia, en donde identifica que en la ejecución y producción del arte rupestre, se utilizaron mezclas más “pastosas”, que fueron empleadas para trazos anchos en los motivos y otras más “acuosas”, que fueron usadas en los trazos más finos de las pinturas miniaturas.
Otra de las tendencias observadas en conjunto con los estudiantes, se centra en las pinturas que contenían como ligante únicamente agua. Si bien permitían una buena ejecución de la técnica aerografía, se escurren con facilidad en el soporte seleccionado (cartulina). Sin embargo, cuando se agregaba a las mezclas pigmentarias una pequeña proporción de grasa tenían una mayor adherencia.
En relación con la técnica de aerografía, la mezcla pigmentaria contiene como ligante la combinación de grasa animal con agua y arcilla resultó con una muy buena valoración (Tabla 2).
En las mezclas con aceite vegetal como ligante, se obtuvo una buena valoración, principalmente en la intensificación de los colores resultantes. Con relación a la fijación y adherencia se observaron buenos resultados, aunque con un lento secado.
Por último, considerando a la clara de huevo como ligante, tuvo una buena aplicación en la aerografía, aunque su textura no fue homogénea, ya que no se logró una gran cohesión en la mezcla pigmentaria (Tabla 2).
Con respecto a la utilización del aceite y agua como ligantes en las mezclas, se ha obtenido una preparación con una buena fluidez y buena utilidad para la ejecución del arte rupestre a través de la técnica aerografía (Tabla 2).
Se debe destacar el papel particular del yeso, este se presenta como ligante y pigmento en los sitios de Puna y Patagonia (ARPI, CCP5, ICc4) (Aschero, 1988). En este trabajo de experimentación, se ha observado que los resultados obtenidos tienen concordancia con las propuestas antes
mencionadas, y el uso del yeso permitió mejorar la consistencia de las mezclas de muy buena manera.
Una función similar cumplió la arcilla como ligante y pigmento, (tanto la de origen fluvial, como lacustre), debido a que permitió brindar una mayor consistencia y homogeneización a las mezclas pigmentarias.
DISCUSIÓN
Los grupos prehispánicos locales poseían diversos conocimientos sobre los procesos involucrados en la producción del arte rupestre.
Estos conocimientos, referidos a la obtención y preparación de la materia prima, elaboración de las mezclas pigmentarias, ejecución de las
Tabla 2. Tendencias con respecto a experimentación con mezclas pigmentaria: Aerografía.
TÉCNICA SOPORTE PIGMENTO LIGANTES VALORACIÓN Aerografía Cartulina Arcilla Agua - grasa animal
ADH: 95%
C: 90%
TX: 80%
FJS: 90%
Aceite vegetal
ADH: 85%
C: 90%
TX: 80%
FJS: 65%
Clara de huevo
ADH: 90%
C: 70%
TX: 65%
FJS: 80%
Clara de huevo - grasa animal
ADH: 85%
C: 80%
TX: 80%
FJS: 75%
Carbón vegetal o animal
Agua
ADH: 80%
C: 75%
TX: 75%
FJS: 80%
Aceite vegetal
ADH: 80%
C: 85%
TX: 75%
FJS: 75%
Clara de huevo
ADH: 85%
C: 75%
TX: 70%
FJS: 75%
Óxido ferroso
Agua
ADH: 90%
C: 85%
TX: 80%
FJS: 90%
Aceite vegetal
ADH: 85%
C: 90%
TX: 80%
FJS: 80%
Clara de huevo
ADH: 80%
C: 75%
TX: 70%
FJS: 80%
Referencias: 0 % - 20 %: muy malo. 20 % - 40 %: malo. 40 % - 60 %: regular. 60 % - 80 %: buena.
80 % - 100 %: muy buena
ADH: Adherencia al soporte TX: Textura
C: Color FJS: Fijación a través del secado
pinturas y las técnicas utilizadas, han posibilitado que muchas de estas representaciones persistan hasta tiempos actuales. Sin embargo, gran parte de las evidencias arqueológicas de estas actividades se han ido perdiendo por diversos procesos (naturales y antrópicos); es en este punto, donde este tipo de trabajos buscan reconstruir y aportar al conocimiento y a la valoración de la historia local.
Las investigaciones arqueológicas son una producción social y como tal no debería reducirse al ámbito académico, ya que podría aportar a la reconstrucción de la historia de nuestros pueblos originarios. En este sentido, la arqueología debe aceptar nuevos desafíos y compromisos ya que es una de las disciplinas con los procesos de valorización y conservación patrimonial (Conforti, 2010). En este sentido se debe mencionar que las actividades de extensión realizadas en el marco de los talleres de “Arqueología y Química”, son una herramienta para avanzar en la difusión y el conocimiento del patrimonio arqueológico y también para la valoración de los conocimientos de los pueblos prehispánicos locales. Las instituciones y los actores involucrados en estas actividades, buscaron impulsar y promover una articulación entre el nivel medio de educación y el de nivel superior de la provincia de Salta. El equipo tallerista ha buscado promover la conservación y la difusión del patrimonio antropológico y arqueológico local.
En relación a los resultados obtenidos, se ha observado que existe una correlación en la utilización de materias primas identificadas en las investigaciones arqueológicas y a la potencialidad de estas en brindar diferentes propiedades a las mezclas pigmentarias observadas en la experimentación (adherencia, consistencia, fluidez y color). Por otro lado, existen evidencias de termo alteración de algunos minerales, como ser el yeso y los óxidos e hidróxidos de hierro, que permitieron una alteración intencional de la coloración de los pigmentos y en la capacidad de fragüe y adherencia (Iñiguez & Gradin, 1977; Aschero, 1988; Álvarez Romero, 2012). Sin embargo, en este trabajo no se ha realizado experimentación con pigmentos termo-alterados, aunque se considerará realizar este proceso en próximas experiencias en un
ámbito reducido y controlado en gabinete, por el potencial de profundizar los conocimientos referidos a la ejecución del arte rupestre local.
Con respecto al uso de las arcillas, se ha observado que en las mezclas pigmentarias este componente ha funcionado como pigmento y/o como ligante, en conjuntos aglutinantes como ser la grasa animal, el aceite vegetal y el agua. También se debe mencionar que fue utilizado en la preparación del soporte. Por lo cual, se destaca que, posiblemente haya estado presente en las preparaciones de las pinturas rupestres locales, teniendo en cuenta que existen evidencias arqueológicas de su utilización en las mezclas pigmentarias y se han identificado fuentes de materia prima locales (Ledesma &
Subelza, 2014).
Siguiendo lo anterior, en las actividades de experimentación, la arcilla ha aportado soluciones en las preparaciones poco homogéneas o “acuosas”
(muy fluidas). Esto ha generado interrogantes sobre la posibilidad de que su uso fuera quizás más frecuente, aunque su presencia sea escasa en los estudios arqueométricos del arte rupestre. La preservación de la arcilla sobre superficies rocosas es poco resistente a la meteorización física y erosión, por lo tanto, es probable que en algunos casos se encuentren trazas de material arcilloso acompañando algún otro pigmento como hematita o yeso.3
Los análisis físicos-químicos de las muestras procedentes del sitio El Divisadero (Cafayate, Salta), evidencian la presencia de yeso, arcillas (illita y muscovita) y cuarzo. Se debe mencionar el uso frecuente del yeso en la ejecución de los motivos. Cabe destacar la presencia de fuentes de extracción de estas materias primas localizadas en zonas cercanas al sitio mencionado (Ledesma &
Subelza, 2014).
De acuerdo a las evidencias arqueológicas y experimentales que se han presentado, se puede sostener que las poblaciones prehispánicas utilizaron diversas tecnologías pictóricas en la ejecución del arte rupestre, y cada uno de estos conocimientos técnicos involucraron en su producción, a las diversas materias primas que se
3 Enrique Ganám. Geólogo. Comunicación personal.
encontraban a su alcance (Ledesma & Subelza, 2014). En el arte rupestre de El Divisadero se ha utilizado materia prima local, las cuales fueron extraídas de las mismas fuentes de donde se ha obtenido la materia prima necesaria para realizar estos trabajos experimentales. Este punto en particular toma relevancia en nuestra investigación ya que permite avanzar en la reconstrucción de los procesos productivos y representan nuevos aportes al conocimiento del pasado prehispánico local.
CONSIDERACIONES FINALES
Las actividades experimentales desarrolladas y presentadas en este trabajo permitieron avanzar en los conocimientos referidos a los procesos de producción de las mezclas pigmentarias y en la identificación de posibles materias primas utilizadas en la preparación de las pinturas. Es necesario mencionar también, que ha permitido generar interrogantes sobre las posibles materias primas que conforman las fracciones orgánicas de las composiciones y que en la actualidad, por los procesos postdepositacionales, poseen diversos estados de conservación y no se han podido identificar con claridad.
Se han presentado a los Talleres Extraprogramáticos, como otro tipo de actividad de vinculación propuesta por la Universidad Nacional de Salta (UNSa) y el Ministerio de Educación de la Provincia de Salta. Ellos han permitido de manera general dar a conocer las investigaciones arqueológicas y, en particular, mostrar aquellas actividades experimentales que se vienen desarrollando en torno a la replicación del arte rupestre local. Esto ha servido como herramienta pedagógica para trabajar en la enseñanza de la historia de los pueblos prehispánicos y estimular la creatividad y curiosidad sobre las actividades del pasado.
La investigación, docencia y extensión forman parte de las actividades universitarias y tienen por finalidad, la vinculación con la sociedad y la búsqueda por construir un puente entre estas con respecto a las demandas educativas del nivel medio.
De esta manera, estas tres dimensiones permitieron generar procesos recíprocos de aprendizaje entre las diversas partes que estuvieron involucradas.
La experimentación en la producción de mezclas pigmentarias ha permitido generar nuevos conocimientos e interrogantes con respecto al pasado prehispánico y a las representaciones rupestres. Sin embargo, esta línea de investigación tiene todavía un gran potencial experimental con la incorporación de otras materias primas, técnicas de procesamiento y de preparación de mezclas pigmentarias. Estas actividades se enmarcan dentro del proyecto arqueológico Cafayate que viene desarrollando diversas tareas de investigación arqueológica y de difusión del conocimiento científico y patrimonio arqueológico.
AGRADECIMIENTOS
Nuestro sincero agradecimiento a las autoridades, docentes y estudiantes de las diversas instituciones educativas que participaron de las actividades que se desarrollaron en torno a las propuestas de los talleres extraprogramáticos.
Estas actividades estuvieron enmarcadas en las asignaturas “Fundamentos de Prehistoria y arqueología” y “Arqueología Americana” de la Lic. en Antropología de la Universidad Nacional de Salta.
Parte del equipo tallerista pertenece al Proyecto Arqueológico Cafayate. Las diversas actividades de difusión llevadas a cabo contaron con la financiación de la Municipalidad de Cafayate, la Secretaría de Extensión Universitaria de la Universidad Nacional de Salta, la secretaría de Políticas Universitarias (Ministerio de Educación de la Nación), el Fondo Nacional de las Artes, la Facultad de Humanidades de la Universidad Nacional de Salta y la Secretaría de Ciencia y Tecnología de la Provincia de Salta. Al geólogo Enrique Ganám, quien colaboró de manera desinteresada en este artículo.
No queremos dejar de mencionar en los agradecimientos a nuestra directora, Rossana Ledesma, quién nos ha formado en la investigación y nos ha inculcado la necesidad de generar diversos vínculos y asumir compromisos colectivos que promuevan la conservación y difusión del patrimonio arqueológico, a partir de la construcción de conocimiento en conjunto con la comunidad local.
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