Un poco de historia
El número cero de la revista EMERGENCIAS, vehículo de expresión de la Sociedad Española de Medicina de Emergencias (SEMES) desde su funda-ción, vio la luz en enero de 19881. A pesar de las
difi-cultades iniciales, ya en aquellas páginas apretadas podía adivinarse el embrión de lo que sería su desa-rrollo posterior2, 3. Como muestra de su entusiasmo, el
volumen número 1, apresurado y mal paginado, reco-ge en 241 artículos la actividad incipiente de la SEMES entre los años 1988 y 1989.
Con anterioridad, el contenido de la medicina de atención urgente era publicado en la revista URGEN-CIAS, órgano de expresión de la Sociedad Española de Medicina de Urgencias (SEMU), que circuló con una tirada realmente modesta entre los años 1974 y 1987, ambos inclusive. Pioneros de aquella época, los nom-bres de sus creadores apenas son conocidos hoy en día4-7, aunque sus enseñanzas todavía perduran. No
recogida en ningún índice nacional, ha sido posible recuperar e indizar en soporte magnético la colección completa (1.594 referencias), existente únicamente de forma parcial en su formato original en dos lugares (en la Comunidad Autónoma de Madrid) que, afortunada-mente, se complementan en el 100%.
Por su parte, el azar ha resultado ser algo más bené-volo con EMERGENCIAS. Tras nueve años de cami-no, su crédito asciende a 1.948 artículos, recogidos en ocho volúmenes, entre los cuales la inestimable apor-tación de los autores a otros tantos Congresos Nacio-nales de la SEMES. Hasta 1995, algunas comunicacio-nes habían llegado a aparecer en el soporte óptico (CD-ROM) del Indice Médico Español (IME), aunque de forma testimonial e irregular (unas 70 referencias). A fin de solucionar esta situación, se tramitó la
inclu-sión de EMERGENCIAS en el IME a partir de enero de 19968.
En soporte papel, por el contrario, EMERGEN-CIAS ha sido conservada con mimo paternal por numerosos profesionales a título personal, no constán-dole a los autores que ninguna institución la posea en su totalidad, ni siquiera la SEMES. Al igual que la publicación anterior, también se encuentra recogida en soporte magnético, manejada por un programa comer-cial con referencias cruzadas que permite búsquedas mediante palabras truncadas y operadores booleanos. En el momento actual, es posible solicitar información y búsquedas sobre los números pasados de Urgencias y EMERGENCIAS, dirigiéndose a uno de nuestros e-mail9o al Comité Editorial de EMERGENCIAS. En
los próximos meses, este servicio estará disponible on-line mediante TELNET.
EMERGENCIAS 1996
Con una tirada próxima a los 4.000 ejemplares, los seis números del volumen número 8 de EMERGEN-CIAS, correspondientes al año 1996, recogen 402 artí-culos que, aparte de las 352 comunicaciones al VIII Congreso de la SEMES, se desglosan en 5 editoriales, 15 originales, 9 notas breves, 3 guías de actuación, 2 revisiones, 1 artículo especial, 1 reunión con el exper-to y 13 cartas al direcexper-tor.
El análisis inicial de los artículos publicados arroja unos indicadores de calidad similares a los de años anteriores10, que no se enumeran al no ser objetivo del
presente artículo, habiendo aparecido en el año en cur-so otros dos precedentes cur-sobre la preocupación de los autores en los procesos de valoración editorial11, 12. En
este mismo número aparece desarrollado un excelente trabajo de revisión del grupo de Valencia sobre
fuen-44
EMERGENCIAS 1997: CONSOLIDACIÓN Y
DESARROLLO
A. Serrano Moraza*, M. Velasco Vaquero**
*Miembro del Comité Editorial de EMERGENCIAS. **Redactor Jefe de EMERGENCIAS.
emergencias
tes bibliográficas en Urgencias13. Del número anterior
(Volumen 8, núm. 6) se recomienda la lectura de un valioso e interesante trabajo de Gil Cebrián et al., que recoge un acceso inicial al uso específico de la red INTERNET para la Urgencia14, existiendo algún otro
en proceso de revisión por consultores. La integración de EMERGENCIAS en INTERNET resultará crucial en los próximos meses, tarea a la que se está dedican-do un importante esfuerzo.
De forma telegráfica, la contribución de los medios intra y extrahospitalario a la producción científica resulta equiparable, al tiempo que enfermería y técni-cos se integran progresivamente en los trabajos recibi-dos. Por comunidades autónomas, Andalucía, Madrid y País Vasco se reparten aproximadamente el 50% de la producción.
Fundamental donde exista, tras innumerables viajes y noches en blanco, y un esfuerzo de síntesis sin pre-cedentes, el Comité Científico ha conseguido plasmar en nuestras páginas el Cuerpo Doctrinal de la discipli-na15, 16, un documento para la historia.
Por otro lado, se han echado de menos colabora-ciones internacionales como las de Ruiz et al.17y
Her-nando et al.18.
Fruto de la enriquecedora colaboración de médicos y personal de enfermería con otros grupos
profesiona-les, EMERGENCIAS es una de las pocas revistas bio-médicas en que tienen cabida específica artículos de estos grupos (técnicos de transporte, personal auxiliar, profesionales del rescate, etc.), cuya colaboración científica se estimula desde estas páginas.
Pero si en algo ha crecido EMERGENCIAS en el año 1996, ha sido en el volumen y riqueza de las apor-taciones recibidas. Si oscura es la labor de edición y revisión, más oscura todavía es la tarea del autor que, tras el duro trabajo de revisión, envía su manuscrito a la fortuna y buena intención del Comité Editorial. Sal-vo este último, ningún lector ha podido constatar la ilusión creciente de los autores en colaborar, plasma-da en un crecimiento casi exponencial de los origina-les recibidos en los últimos meses.
EMERGENCIAS 1997. Consolidación y
desarrollo
Presencia en el Indice Médico Español
De acuerdo con un reciente trabajo, el recuento de publicaciones constituye el sistema universal para medir la actividad y capacidad científica19. Es por ello
que la presencia de EMERGENCIAS en bases de datos nacionales (e internacionales) ha sido uno de los objetivos más importantes del actual Comité Editorial.
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Figura 1. Potencia creciente deLa reciente inclusión de EMERGENCIAS en el Indi-ce Médico Español (IME) cumple, en parte, este obje-tivo.
De forma inicial, tras recoger más de 4.500 revis-tas biomédicas, el Journal of Citation Reports intenta establecer una aproximación a la calidad valorando la difusión de la literatura mediante el factor de impacto (FI), calculado en períodos de dos años para las revis-tas del Science Citation Index, y que cuenta con una iniciativa similar en nuestro país20.
Como se ha señalado en repetidas ocasiones, el FI no siempre permite discriminar la calidad de una revista21, si bien constituye una de las herramientas
más objetivas de medida del producto final. Así, por ejemplo, en la difusión de EMERGENCIAS no sólo influye su calidad intrínseca, también lo hacen su tira-da, el ámbito específico de distribución, la mayor o menor fecundidad científica de sus lectores, etc.22.
Por otro lado, la difusión de una revista se encuen-tra afectada por su capacidad de circulación a encuen-través de bases de datos, siendo su presencia en las mismas un indicador adicional de calidad, resultado de un pro-ceso de selección heterogéneo y a menudo aleatorio22.
Así, la ausencia en el IME de EMERGENCIAS limi-tó seriamente su FI en el pasado, al tiempo que la apa-rición en este mismo número de los resúmenes en inglés permite anticipar una reducción del período hasta su inclusión en bases de datos internacionales.
De acuerdo con Porcel et al.13, la producción
temá-tica específica de EMERGENCIAS rellena el hueco de la deficiente producción española en la atención urgente, lo cual le permite aspirar a un lugar de privi-legio en la escena nacional e internacional.
La deuda histórica
En la andadura que inicia el actual Comité en ene-ro de 1995 (volumen 7, númeene-ro 1), una de las rémo-ras más importantes ha sido la denominada «deuda histórica» (originales aceptados para su publicación por comités previos) que, independientemente de su calidad, presentaban importantes deficiencias forma-les y metodológicas. El precio de mantener el com-promiso de publicación con los autores adoptado por
anteriores comités supuso una importante caída en la calidad del producto final y un cuello de botella que impedía la publicación de los nuevos manuscritos recibidos, obligando a los autores a soportar demoras por las que los firmantes del presente trabajo, en nom-bre del Comité Editorial, expresan sus más sinceras disculpas. Una de nuestras prioridades inmediatas se centra en solucionar esta cuestión, para lo que se han tomado medidas (creación de bases de datos, automa-tización de los procesos de registro, revisión previa y asignación de consultores, etc.) cuyo efecto será visi-ble en el primer trimestre del presente año.
El «estilo de Vancouver»
Una de las decisiones clave adoptadas para garan-tizar la calidad de los trabajos publicados ha sido la adhesión de EMERGENCIAS a los requisitos acepta-dos por el Comité Internacional de Editores de Revis-tas Médicas (estilo de Vancouver)23. El cumplimiento
de tales requisitos fija unas reglas de juego que, en definitiva, vienen a asegurar que los autores se atienen a la metodología científica, es decir, explicitan los objetivos de su investigación, justifican su pertinencia, desarrollan la metodología utilizada, y exponen sus datos e intervenciones de forma que las conclusiones obtenidas puedan ser verificadas o reproducidas expe-rimentalmente por otros (o en su caso «falseadas», uti-lizando la terminología de Popper24). Las referencias
bibliográficas suponen un eslabón clave en la cadena del conocimiento científico, que evita la especulación en el vacío y permite la acumulación de evidencias.
Renovación de la información para los autores
También en la línea de aumentar la calidad, el Comité Editorial ha fijado en la Información para los Autores, renovada en este número, unas normas míni-mas de obligado cumplimiento para los trabajos que acepta EMERGENCIAS. De cualquier modo, todos y cada uno de los miembros del Comité Editorial se encuentran a disposición de los autores para aclarar cualquier duda o tratar de solventar cualquier dificul-tad, de manera que problemas formales no impidan la publicación de buenos trabajos. Esto quiere decir que
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TABLA I. Indicadores de desarrollo científico en España, UE y OCDE (1992)
España UE OCDE
seremos intransigentes en lo esencial (utilización del método científico) y transigentes en lo formal (forma-to, traducción al inglés de los resúmenes, etc.). En todo caso, el cumplimiento de tales normas permitirá la agi-lización de las decisiones y, en última instancia, la publicación de los manuscritos en el mínimo plazo posible.
Revisión de los manuscritos por consultores
Pero la máxima garantía de calidad del contenido de EMERGENCIAS viene dada por la revisión de los trabajos recibidos por dos consultores expertos en la materia. En la fecha actual, y tras una llamada de
ayu-da a toayu-das las organizaciones autonómicas de la SEMES, el sistema se aplica a todos los manuscritos recibidos, cartas y casos clínicos excluidos. Éste es un proceso de revisión de manuscritos por expertos, auto-res-no-editores ajenos al Comité Editorial de la revis-ta (revisores), inicialmente considerados como «pares» o iguales (editorial peer-review). Se trata de un costoso sistema de revisión editorial que exige fle-xibilidad a todos los puntos de su cadena, intentando garantizar el rigor científico del artículo editado.
El proceso de revisión, clave en EMERGENCIAS, intenta detectar trabajos de mala calidad, contribucio-nes no originales, irrelevantes, de escaso interés o de
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Figura 2. El proceso editorial de EMERGENCIAS.
Fase I Recepción Selección inicial
Recepción manuscrito
¿El tema es adecuado? ¿Cumple los requisitos de presentación?
¿Se han introducido todas las modificaciones?
En espera para publicación Aceptación provisional Publicable
sin cambios No publicable
Sí
No
No Sí
Modificaciones
Devolución a los autores
Nueva versión
Recomendación más adversa Filtro inicial
(ciego)
Comité Editorial
Comité Editorial Dos revisiones independientes y ciegos
Aceptación Rechazo Fase II
Revisión por consultores
Fase III Selección Confección
yen el trípode sobre el que se apoya el desarrollo doc-trinal de esta nueva disciplina15. EMERGENCIAS
aspira a ser el vehículo apropiado para tal desarrollo. Las aportaciones, opiniones, colaboraciones y, sobre todo, las críticas de los lectores seguirán siendo imprescindibles en el futuro inmediato, pero lo más importante será, sin duda, la calidad de los trabajos que los autores envíen para valoración, y el rigor de los revisores en esta última tarea.
...Ciertamente, todavía queda mucho por hacer30.
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