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EMANUEL SEROPIÁN. TODO ACERCA DE LA FE de acuerdo a la BIBLIA

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TODO ACERCA

DE LA FE

de acuerdo a la

BIBLIA

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Todo acerca de la fe de acuerdo a la Biblia.

Preparado por Emanuel Seropián para el Ministerio Tiempo de la Gloria de Dios. Año 2019. Montevideo, Uruguay Edición: 2021. Formato PDF, descargable on line del sitio: https://seropian.wordpress.com/.

© Emanuel Seropián. Distribución gratuita. Prohibida su comercialización.

ISBN: 978-9915-40-550-6

Se autoriza su reproducción total o parcial por cualquier medio. Se solicita dar preferencia a la divulgación del sitio web https://seropian.wordpress.com/ para que sea descargado desde allí. Queda autorizada la impresión y distribución, sin fines de lucro.

Los versículos identificados con RVR60 han sido tomados del texto bíblico: Reina-Valera 1960 ® © Sociedades Bíblicas en América Latina, 1960.

Renovado © Sociedades Bíblicas Unidas, 1988. Reina-Valera 1960 ® es una marca registrada de las Sociedades Bíblicas Unidas y puede ser usada solo bajo licencia.

Los versículos identificados con TLA han sido tomados del texto bíblico: Traducción en lenguaje actual ® © Sociedades Bíblicas Unidas, 2002, 2004.

Traducción en lenguaje acutal ® es una marca registrada de Sociedades Bíblicas Unidas y puede ser usada solo bajo licencia.

Los versículos en griego son tomados de 1550 Stephanus New Testament de dominio público.

El texto bíblico indicado con «NTV» ha sido tomado de la Santa Biblia, Nueva Traducción Viviente, © Tyndale House Foundation, 2010.

Usado con permiso de Tyndale House Publishers, Inc., 351 Executive Dr., Carol Stream, IL 60188, Estados Unidos de América. Todos los derechos reservados. (No se superan los 500 versículos citados ni representan el 25 % de esta obra, ni se cita un libro entero de la Biblia).

Todas las definiciones en griego y hebreo son de: Vine, W.E., (1999), Diccionario expositivo de palabras del antiguo y del nuevo testamento exhaustivo de Vine, Editorial Caribe (Grupo Nelson).

Bibliografía consultada:

Hofkamp, J.E., (1999), Probado y aprobado: Un comentario al libro de Job, Barcelona (España), Editorial Clie.

Hoff, P., (1998), Libros Poéticos. Estados Unidos de América, Editorial Vida.

Horton, S.M., (1996), Teología Sistemática. Miami, FL, EUA, Editorial Vida.

Diseño de portada y contratapa: Silvio Moreira Sierra.

Fuente de la portadilla: Centaur Regular Font (https://www.dafontfree.net/freefonts-centaur-f64636.html) Fuentes de dominio público usadas para la versión digital descargadas desde http://www.dafont.com

Títulos: Espresso Dolce (http://www.peter-wiegel.de/)

Texto: Linux Libertine (http://libertine-fonts.org/)

Versículos: Doulos – SIL International (https://www.sil.org/)

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A Dios. Al lado de lo que hizo por mí, nada de lo que pueda hacer se compara. Aun así, hacer al menos algo para él es mi mayor recompensa.

Mi esposa es columna y sostén de nuestra familia. Es carácter, sabiduría y dedicación. Nada de lo que hago podría ser hecho si no contara con el respaldo y la ayuda que me brinda. Gracias a mi esposa Giovanna, y a mis hijas Julieta y Jimena. Vivir por y para ellas es el aire de mis pulmones.

A su vez, mi esposa y yo hacemos un lugar muy especial de agradecimiento a Dios por la vida de nuestras madres, pilares fundamentales en nuestras vidas.

Mis pastores Miguel y Victoria Machado son una continua inspiración para mi vida por su ejemplo de fidelidad, abnegación, valentía y resignación. Me han impulsado tenazmente para que este libro saliera a luz.

Quienes fueron nuestros pastores y mentores en nuestros inicios, David y Claudia Dagys, quienes actualmente presiden el ministerio Fe Para Vivir Mejor y Felizmente Juntos. Sus enseñanzas y el fructífero tiempo compartido resuenan en nuestro interior cada día.

Al Secretario General de las Sociedades Bíblicas en el Uruguay, Samuel Duarte, por su valioso asesoramiento en materia de Copyright para el uso de los versículos.

Nuestra congregación, Tiempo de la Gloria de Dios. Buena parte de todo lo que hacemos es por y para ustedes. No estamos aquí para ser servidos, sino para servir. Sin ustedes, nada de esto existiría ni tendría sentido.

El hijo de uno siempre es el más lindo del mundo y con un libro es lo mismo. Pero, a diferencia de un hijo, es más fácil ser objetivo con el libro y pensar que por más que me guste a mí, de pronto no es la gran cosa.

Tenemos el privilegio de congregarnos en la mejor iglesia del mundo (mis hijas son las más lindas, mi iglesia es la mejor). Nuestros hermanos no escatiman en elogios y reconocimientos cuando hacemos algo.

A los ojos de mi pastor, soy el mejor escritor del planeta. Entiendo que piense así; nos une un vínculo paternal. Desde hace mucho tiempo me insiste e impulsa para editar este libro.

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un contacto muy profundo últimamente. Su vida y testimonio han calado hondo en mi corazón. Él tuvo en sus manos una versión rudimentaria de este libro. Fue la primera persona fuera de nuestra congregación que me manifestó que este libro fue provechoso para su vida, y me insistió para que lo lanzara. Fue el impulso que necesitaba para finalmente hacerlo.

Quiero agradecer especialmente a todos mis amigos que dedicaran su valioso tiempo para leer el borrador de este libro y ofrecer sus generosos comentarios para engalanar esta obra.

A mi amigo Silvio Moreira Sierra, publicista, fotógrafo, diseñador gráfico y editor de la revista Diabetes al Día, por el arte de la tapa y contratapa.

A la incontable cantidad de hombres y mujeres de Dios de los cuales, en los últimos 20 años, he aprendido a través de sermones, publicaciones, libros, blogs, conversaciones, etc. Incontables fuentes abrevan esta obra.

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STOP!

DETENTE UN SEGUNDO.

NO CONTINUES ADELANTE CON EL LIBRO.

Es muy importante que leas esta nota antes de comenzar con el libro.

Este libro tiene la intención de ser leído por todos aquellos que tienen fe en Dios, sin tomar en cuenta denominaciones ni sectarismos. Tengo una profunda convicción que este material puede ser provechoso para todos los creyentes, sin distinción alguna.

Como es mi intención llegar a la mayor cantidad de personas de habla hispana posible, he realizado el mayor esfuerzo para que el lenguaje aplicado en este libro tuviese la amplitud y neutralidad necesarias para que la lectura recoja la aceptación de un público dilatadamente diverso. He evitado tocar temáticas complejas o polémicas para poder llegar a un conjunto de lectores bien extenso con estas enseñanzas acerca de la fe. Puse mi arresto en conseguir expresar los conceptos tratando de prescindir de sesgos doctrinales o tradicionales, y procurando beber únicamente de las Sagradas Escrituras como fuente principal. Las demás fuentes consultadas, son libros de texto de larga data y amplio prestigio. He prescindido de autores modernos que pudieran ser identificados exclusivamente con algunos sectores del cristianismo.

No obstante, es probable que en algunos momentos de la lectura te encuentres con párrafos que te puedan resultar algo controversiales. Por favor, continúa con la lectura. Este libro pasó por la revisión de un amplio espectro de obreros cristianos de disímiles denominaciones y en cada caso en que se encontró un contenido que generaba dudas, el mismo se resolvía más adelante, en el propio texto.

Es mi anhelo que puedas encarar la lectura del libro prescindiendo por un instante de las cosas que nos diferencian entre cristianos. Por favor, haz un lado brevemente lo que te pueda predisponer negativamente. Estoy convencido de que tienes en tus manos un texto hondamente equilibrado que te será profusamente beneficioso.

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cada vez más personas puedan verse favorecidas. La presente es una edición digital, que permite su distribución a través de aplicaciones de mensajería, redes sociales, etc., pero también está diagramada en formato A4 para otorgar mayor facilidad a aquellos que deseen imprimirla. Cada capítulo inicia en una página impar, lo que debería contribuir a la compaginación en caso de impresión doble faz.

Yendo al contenido de la obra, déjame darte un pantallazo.

Mi amigo Ismael Guimarais (artista, compositor y cantautor cubano, fiel practicante de la fe adventista) dice que cuando una persona es plenamente consciente de su propia y efímera existencia, eleva la mirada en búsqueda de un propósito por el cual vivir. Sin ese propósito, uno se termina preguntando si algo valió la pena. Tanto para mi amigo Ismael, como para mí, ese propósito es y se encuentra en Dios.

Para el Cohélet también. Utilizó la fortuna de la que disponía para no negarse ninguna experiencia que su corazón deseara para finalmente darse cuenta que nada de eso valió la pena, y sobre el final de su derrotero se percató de que la plenitud se hallaba en Dios.

Con frecuencia la gente nos pide que definamos a Dios. Y con la misma frecuencia, decepcionamos la ilusión de la gente, porque Dios no puede ser definido. Siendo Dios un ser eterno, que siempre existió y que existe por su propia voluntad de existir, creador y sustentador de todas las cosas, no puede ser definido por un ser humano. Si tú pudieras definirlo y explicarlo, entonces no sería Dios, sino que sería un concepto creado por ti. De hecho, cuando Moisés le pidió a Dios que se definiera a sí mismo, rehusó hacerlo y dijo: YO SOY EL QUE SOY, como diciendo “no intenten definirme o explicarme, no van a poder”. No es posible que en la mente humana pueda caber un ser infinito y eterno.

Quizás tú eres de los que se hacen “su propia idea” acerca de Dios y eso es un error, porque “tu propia idea” es algo que tú creaste, y Dios no es una creación. Tú eres creación de él. Por ende, no tiene sentido que tú quieras definir a Dios. No eres tú el que debe definir a Dios; es Dios quién te debe definir a ti.

Dios te pensó, ideó, planificó y creó. Tiene sentido que también él sea quien te diga para qué te hizo. Que te defina. Que te diga qué eres, quién eres, y cuál es tu propósito de ser.

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que les diga qué es lo que está bien o mal, ni que les comunique un propósito. Cada uno quiere hacer lo que mejor le parezca. Todos quieren ser arquitectos de su propio destino. A todos les encanta la propuesta que la serpiente le hizo a Eva.

Pero para quienes sí estamos convencidos de que Dios nos creó, nuestro anhelo es conocerle, no definirle. Anhelamos relacionarnos con él, no explicarlo. Y sobre todo, anhelamos que nos defina, que nos diga nuestro propósito y que nos marque el camino. Y para eso no funciona la razón, la filosofía o la ciencia. El único camino es la fe.

En 2019 mi pastor Miguel Machado me encomendó diseñar una serie de estudios bíblicos enfocados en la fe con el objetivo de ser enseñados durante las habituales reuniones que nuestra iglesia tiene los días miércoles. Así surgió “Miércoles de Fe”: un programa de cuatro sermones dictado los cuatro miércoles del mes de marzo. Estos sermones están disponibles en nuestro canal de Youtube.

Al mismo tiempo pensamos en una forma de afirmar los conocimientos y allí surgió “Miércoles de Job”: un programa de cuatro sermones acerca de uno de los hombres más profundamente probado en cuanto a la fe.

Con el objetivo de poner este material en manos del Cuerpo de Cristo, hemos lanzado esta edición titulada: “Todo acerca de la fe de acuerdo a la Biblia”, donde compilamos los sermones dados en ambas instancias.

Este es el segundo libro que presenta nuestro ministerio desde que en julio de 2010 se presentó “Los NO de Dios”, la ópera prima de mi pastor Miguel Machado, la cual recomiendo especialmente (no dejes de ver la promoción del libro en la página final).

En su momento, luego de enseñar estos conceptos en la iglesia, los recopilamos y distribuimos en forma digital. Si tú ya tienes en tu poder aquella versión, continua con la lectura de esta edición, porque la presente añade cosas nuevas.

En este documento encontrarás un análisis profundo acerca de la fe y respuestas a varias preguntas. Todo lo que aprenderás acerca de la fe lo reforzarás con testimonios. Te mostraremos el ejemplo de Job, el de los amigos de Daniel y el apóstol Pablo, así como de algún personaje más contemporáneo. A su vez, aspiramos a que tu conocimiento de la Biblia se

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diagramación y derechos de autor, no están aquí pero que en el correr de la lectura verás que te pido que te detengas para leerlos y luego proseguir.

El título de esta obra puede resultar pretencioso. Claramente no pretendo agotar todo el tema de la fe en estas hojas. Pero aun así, estoy convencido de que lo que estás a punto de leer abarcará lo suficiente como para madurar tu fe e impulsarte a querer continuar interiorizándote en el tema.

Es mi anhelo que puedas aprender más acerca de tu fe, que enriquezcas tu experiencia como cristiano, entiendas por qué ocurren ciertas cosas y puedas fortalecerte en momentos difíciles. Hay muchas herramientas que puedes tener en tus manos, pero la fe es el poder más grande, por eso Jesús dijo que todo es posible para el que cree (Mc 9.23).

Pr. Emanuel Seropián.

Ministerio Tiempo de la Gloria de Dios

P.D.: Cada vez que veas el símbolo del mouse () significa que hay un hipervínculo o link disponible para más información. Si haces click en el símbolo del mouse () te llevará a una página web, a un perfil de red social o a un video de Youtube relacionado con lo que vienes leyendo. Por ejemplo, si tocás en el  que está después de mi nombre en el párrafo anterior te llevará a mi perfil de Instagram.

Encontrarás este símbolo, por ejemplo, al lado de los nombres de las personas que han participado de esta obra, lo que te permitirá obtener más información de sus vidas y obras.

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¿Qué es la fe? Seguramente que, para contestar esta pregunta, apelaremos a la famosa y conocida definición bíblica de Hebreos 11:1: “Es pues, la fe, la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve”.

Sin embargo, saber una definición o versículo de memoria, no siempre hace que las cosas sucedan. A veces lo que esperas no llega, o te convences de algo que nunca llegarás a ver.

¿Por qué es esto así? ¿Qué hay “más allá” de la simple pero profunda definición? ¿Todos tenemos fe? La Biblia dice que “Dios repartió una medida de fe a cada uno”. ¿Es cuestión de medida, cantidad o tamaño?

¿Qué significa “si tuvieras fe como un grano de mostaza”? ¿Es la fe innata o adquirida? ¿Se contrapone a la razón?

En esta interesante entrega, el autor te lleva de la mano en un paseo ameno por toda la Biblia, contestando esta y muchísimas preguntas más, con palabras sencillas, y anécdotas fácilmente entendibles. Conocerás las raíces etimológicas de las palabras de referencia, como también sus significados en el original, clarificando conceptos que muchas veces son erróneos en su interpretación y que “juegan en contra” a la hora de ver los

“resultados” de la fe puesta en acción.

Una vez que comiences este viaje llamado “Todo acerca de la fe de acuerdo a la Biblia” te puedo asegurar que comenzarás a disfrutar cada paso del mismo, anhelarás cada vez más seguir adquiriendo de ese vasto conocimiento, y experimentarás resultados poderosos al poner en práctica los principios que se enseñan. Creo que al finalizar cada capítulo, Dios tocará profundamente tu vida y corazón.

De todo corazón, para mí es un gran honor recomendar esta entrega, como una obra magistral de nuestro querido pastor Emanuel Seropian.

Comiencen el viaje y… disfruten.

Ap. Miguel Ángel Machado

Ministerio Tiempo de la Gloria de Dios (RAINA).

Autor del libro “Los NO de Dios”.

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En épocas de mi juventud, allá por la década de los setenta, un cantor rioplatense muy célebre compuso una canción que se hizo muy famosa. La canción decía: “Yo tengo fe…”.

Todo el mundo la cantaba y decían que tenían fe. Pero la pregunta que surge es: ¿qué tipo de fe? Pues hasta los incrédulos y ateos tiene fe en algo o en alguien.

Lo que Dios espera de cada uno de nosotros, como cristianos, es que tengamos auténtica fe, basada sólo en la Palabra de Dios.

La Biblia relata muchos ejemplos de personas que vieron los maravillosos actos de Dios y fueron bendecidas por él, a consecuencia de su fe. Moisés, Abraham, Job, o la mujer cananita (Mc. 7:24), que tenía fe en el Señor Jesús y creía que él podía expulsar el espíritu maligno de su hija. Y así, muchos otros ejemplos de hombres y mujeres de fe.

Como cristianos, es imprescindible que entendamos la verdad de lo que significa la auténtica fe para que, sean cuales sean las penurias o crisis que experimentemos en la vida —fracasos en los negocios, reveses, desgracias familiares, enfermedades—, podamos ampararnos en la fe y seguir a Dios sin vacilar, dando así un firme testimonio de él, y recibiendo finalmente su aprobación.

Merece la pena que todos nosotros, hermanos y hermanas que sinceramente creemos en el Señor y tenemos sed de la verdad, analicemos y hablemos de este asunto.

Por ello, agradezco al Señor que el pastor Emanuel Seropián se haya tomado el tiempo necesario en investigar bíblicamente este tema y haya escrito este libro que hoy tienes la oportunidad de leer y analizar.

Se me ha dado el privilegio de leer el original de este libro, que ha sido escrito por mi amigo, compañero de milicias, y fiel siervo del Señor. Un genuino maestro de la Palabra. Siempre que he leído sus artículos, con sus palabras sencillas pero marcantes y profundas, han bendecido y edificado mi vida. Un hombre con un hermoso testimonio personal y familiar, con frutos evidentes de una vida consagrada a Dios.

Creo que el estilo sencillo y directo que Emanuel usa en este libro te deleitará de tal manera que al iniciar la lectura no querrás parar hasta

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Aplaudo y apoyo ampliamente este esfuerzo literario de mi amigo Emanuel, elevando al Señor mi oración para que este libro sea usado por el Espíritu Santo, que toque vidas y lleve al lector a un profundo crecimiento en su fe personal en Jesucristo.

Ap. Daniel Kernke

Ministerio Internacional Nuevo Amanecer

Red Apostólica Internacional Nuevo Amanecer (RAINA).

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El libro de mi amigo Emanuel Seropián, llega en un momento en el que la fe parece tambalear frente a las oscuras y sagaces hordas del infierno.

Mientras un río de perversión, confusión y tensión ideológica, política y social inunda las calles del planeta, el Espíritu sigue levantando bandera e impulsando efectivamente a una iglesia que se enfrenta a la última gran amenaza y arremetida espiritual del fin de los tiempos.

“Todo acerca de la fe de acuerdo a la Biblia” nos brinda un análisis refinado, profundo, claro, ameno y equilibrado acerca del poder que conlleva la herramienta sobrenatural de mayor y más alto impacto que Dios le ha dado a la iglesia. Por éstas, y por muchas otras razones que descubrirás en la riqueza del texto, no debería ser una opción que te quedaras sin leerlo.

Estoy convencido que luego que hayas terminado de digerir estas movilizantes y desafiantes páginas, tendrás una respuesta poderosa entre tus manos. Es más, me atrevo a decir que te harás de una revelación tan fresca y directa que te acompañará en cada situación que atravieses hasta que todo lo que Dios ha diseñado para ti en esta tierra llegue a su fin.

Prepárate para leer un libro acerca de la fe, pero por sobre todas las cosas prepárate para descubrir, en las siguientes páginas, respuestas profundamente desafiantes, movilizadoras y sanadoras, que se transformarán en una fuente constante de claridad, sanidad, vida y edificación para el cuerpo de Cristo en todo el globo terráqueo. .

Pr. Johnny Pérez, escritor, músico.

Sarón Comunidad Cristiana (LADU), Montevideo, Uruguay.

Director Nacional del Ministerio para Hijos de Pastores (LADU).

Presidente Nacional de Jóvenes (LADU).

Autor del libro “Hambre de Avivamiento”.

Co-autor del libro “Ansiedad: el cáncer de la mente”.

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Las palabras creer y crear tienen una raíz en común. Y para ambas actividades se necesita contar con fe.

Si estás buscando un libro superficial, para pasar el rato, de esos que simplemente rozan los temas, pero que no van a fondo, este libro no está escrito para ti.

Si estás simplemente buscando un libro inspirador, con una colección de testimonios estimulantes, te diría que este libro… tampoco es para ti.

Pero si estás queriendo navegar en aguas profundas, yendo a la esencia misma de la fe, no puedes dejar pasar este libro.

Emanuel Seropián, sin duda, ha dedicado mucho tiempo a investigar sobre este tema apasionante, que le hace a la vida de cada uno de nosotros, tanto si crees como si creas en esta vida.

Cr. David Dagys

Pastor en Fe Para Vivir Mejor y Felizmente Juntos.

Es un privilegio y un honor para mí saludar y celebrar con gran beneplácito esta iniciativa: la creación y la publicación de la presente obra, autoría de nuestro querido y muy estimado hermano y amigo, el Pastor Emanuel Seropián.

Este libro trata de un tema crucial y fundamental para todo creyente, como es la fe, y con una muy completa y sólida base bíblica. Emanuel nos invita a recorrer y a detenernos a analizar varios ejemplos, personajes y pasajes bíblicos que nos ilustran al respecto. Es una lectura sumamente amena acerca de un tema que está abordado en profundidad, como el mismo requiere y merece.

Fue escrito en ese vivaz, perspicaz e ingenioso estilo que siempre ha caracterizado a Emanuel como maestro de la Palabra, al exponerla y enseñarla, además, de manera práctica, clara, concisa y entendible para todos.

Esta obra nos sacude, nos moviliza, nos cuestiona y nos interpela, pero también refresca nuestra alma y nuestro espíritu; porque sobre todo nos desafía y nos inspira, tanto a los nuevos creyentes como a los que ya tenemos muchos años recorridos en el camino del Señor. Y a todos los que

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sin fe es imposible agradar a Dios (Hebreos 11:6).

Es un gran aporte y un valioso recurso para toda la iglesia. Lo recomiendo ampliamente, con total seguridad y certeza de que su lectura será de mucha edificación al cuerpo de Cristo.

Lic. Laura Ardanche Francia

Psicóloga - Logoterapeuta – Educadora Social Integrante del Equipo de Psicólogos de la Asociación Cristiana Uruguaya de Profesionales de la Salud (ACUPS)

Miembro del Ministerio Tiempo de la Gloria de Dios

“TODO ACERCA DE LA FE” cumple con lo que promete. El pastor Emanuel Seropian ha realizado un valiosísimo aporte al Reino.

Este libro conjuga, con excelencia, los principios eternos aplicados a la vida cotidiana. No sólo recomiendo este material; lo usaremos en nuestros programas de capacitación.

¡Felicitaciones!

Pr. Ariel Osores, escritor, autor y conferencista.

Ministerio Casa del Alfarero (RAINA).

Director en Inspira-Escuela para Padres

Leandro N. Alem, Misiones, Argentina Autor de los libros “La pareja imperfecta”, “Padres imperfectos”, y “Diez respuestas para once preguntas sobre noviazgo”.

Tal como lo afirma y argumenta el autor, la fe no puede estar basada en la razón. Pero es justamente a través de conferencistas y escritores que teorizan acerca de la fe, que muchos nos hemos arrimado a Dios, por un acercamiento primariamente intelectual.

Por eso es mi anhelo que tal como me pasó a mí, puedas iniciar la aventura de la fe en Dios, a través de la lectura de esta gran obra de Emanuel Seropián.

Dr. Marcos Canto Colli

Médico General.

Miembro del Ministerio Tiempo de la Gloria de Dios

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indudablemente, se encuentra constantemente motivado e inspirado por una reina y dos princesas que habitan en su casa.

Mientras leía el borrador de este libro surgían toda clase de adjetivos:

desafiante, motivador, inspirador, fresco, divertido, analítico, objetivo, y uruguayo. Muy uruguayo. Así me hizo sentir la lectura.

Destaco conceptos como la convivencia de la fe con la duda, la incompatibilidad de la fe con la ansiedad, y el “próspero” viaje de Pablo.

Samuel Duarte Amado

Sociedad Bíblica del Uruguay, secretario general.

Me alegra tanto saber que el pastor Emanuel Seropián haya escrito este libro que será de gran inspiración y bendición para todo aquel que lo lea.

Dios le ha dotado de sabiduría para comunicar y enseñar sobre un tema tan importante como la fe.

Te aliento a leerlo. Aumentará tu fe.

Pr. Gabriel Ricca

Iglesia Oasis de la Costa (LADU), Canelones, Uruguay.

Pienso en cómo pasan los años y qué importante es invertir en la formación de los niños: Emanuel lo era cuando nos conocimos. Yo estaba predicando en un campamento de Escuela Bíblica y él estaba allí, un clásico niño inquieto, lleno de energías, pero con una inteligencia increíble.

Ese niño, evidentemente, creció y ahora es un hombre, padre, ministro y, por supuesto, un hombre de fe. Estoy sumamente agradecido por la oportunidad de participar en este libro con algunas líneas, porque, claramente, la mejor recomendación que puedo hacer de este ejemplar no es simplemente debido al contendido, que por cierto es extraordinario, sino porque detrás de estas palabras hay una persona con carácter y que vive la fe de la que escribe.

No somos conscientes de la importancia que tiene la fe en nuestra vida, porque como el mismo Emanuel dice: “los razonamientos que proceden de

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Este libro es una obra que deja en evidencia que, como cristianos, no tenemos una fe mágica, y que la evidencia del testimonio bíblico ha marcado la diferencia.

Es un libro que derribará muchos conceptos aprendidos. Preconceptos que no hacen otra cosa que aletargar el plan de Dios a tu vida, por no hacerte la pregunta que, sin duda, el autor se hizo: “La fe que me enseñaron, ¿es la fe bíblica?”.

Por eso encontrarás conceptos como: “la fe no se trata de tamaño ni de cantidad, sino de calidad y fortaleza”, así como profundizarás en lo que la fe no es, y cómo la verdadera fe se ve en los procesos duros.

Ha sido un gusto enorme participar de este proyecto contigo, querido Emanuel, y de seguro será una bendición gigante para cada lector que tenga este libro en sus manos. Puedo anticipar que no serán los mismos después de tan edificante lectura.

Pr. Santiago Suárez, escritor.

Iglesia Nación (LADU), Montevideo, Uruguay Autor del libro “El secreto del Edén”. Co-autor del libro “Descubriendo otro Jesús” y “Ansiedad: el cáncer de la mente”.

¿Se puede reactivar la fe leyendo un libro que presenta bases razonables y exégesis bíblicas? ¿Se puede retomar el anhelo de vivir por fe leyendo un libro? ¡Sí! Y “Todo acerca de la fe de acuerdo a la Biblia” es la prueba.

Emanuel Seropián, de una forma amena, nos recuerda y clarifica los diferentes aspectos que componen la fe bíblica, haciéndonos así desear la plena experiencia que Dios nos propone en su Santa Palabra.

Desde análisis del pasaje bíblico, anécdotas, conceptualizaciones y trozos de humor, Seropián utiliza diversos recursos para desglosar la fe y presentarnos una perspectiva completa de ella. La hace real, tangible, nítida y nos deja deseando poner en práctica este invaluable regalo del cielo.

Leer este libro enciende en mi alma la llama de la esperanza, a la vez que me habilita para una comprensión más completa de temas que son tan abstractos e intangibles como influyentes y decisivos en nuestra vida diaria.

Es un libro para todos los cristianos sin importar de qué confesión o

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Recomiendo firmemente “Todo acerca de la fe de acuerdo a la Biblia”, un libro que me propone nuevos retos de fe a la vez que me recuerda la fidelidad incondicional a nuestro Creador. Como dice el autor: “Si Dios no me respondiera ninguna otra oración por el resto de mi vida, aun así seguiría creyendo en él”.

Ismael Guimarais 

Músico y compositor. Santa Clara, Villa Clara, Cuba.

Mucho se ha escrito acerca de la fe en la historia de la iglesia. Los teólogos han sistematizado los conceptos en densos volúmenes. No obstante toda esa información siempre queda alejada de la gente común y del cristiano simple y sencillo.

En este libro el pastor Emanuel Seropian ha logrado concentrar todo lo que cualquier cristiano (y no cristiano) necesita saber acerca de esta pequeña palabra de sólo dos letras llamada fe.

Sin despreciar el conocimiento de los queridos catedráticos, creo que este es y debe ser un libro de cabecera para todos los cristianos que quieran desarrollar usar y preservar su fe.

El tiempo que he empleado leyendo este libro, he podido afirmar muchísimo más mi fe a través de la Palabra de Dios. Sé que este libro será de gran bendición para toda la comunidad cristiana de habla hispana en el mundo.

Pr. Ángel Lambertt Pierra

Iglesia Metodista, Güira de Melena, Cuba.

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C o n t e n i d o

CAPÍTULO I: CONCEPTOS BÁSICOS ACERCA DE LA FE ... 3 FE EN EL ANTIGUO TESTAMENTO ... 3 SIGNIFICADO Y ETIMOLOGÍA DE LA PALABRA FE ... 5 DEFINICIÓN BÍBLICA DE FE Y EXÉGESIS DE HEBREOS 11:1 ... 6 FE ES ESPERAR ... 7

¿QUÉ ESPERAMOS? ... 9 LA FE ES EVIDENCIA ... 10 EL MATRIMONIO ENTRE LA FE Y LA RAZÓN ... 11 CAPÍTULO II: FE. TAMAÑO. DUDA. EFICACIA. ... 19 FE:¿CUESTIÓN DE CANTIDAD O TAMAÑO? ... 19 EL GRANO DE MOSTAZA:¿TAMAÑO O ACTITUD? ... 22 LA FE Y LA DUDA ... 25 FE EN BUEN ESTADO FÍSICO ... 27 EL DÍA QUE LA FE DE LOS DISCÍPULOS PERDIÓ ESTADO FÍSICO ... 30 FORTALECIENDO LA FE ... 31 LA FE ES LITERAL ... 34 CAPÍTULO III: SALVACIÓN Y SOBERANÍA DE DIOS ... 45 LA FE Y LA SALVACIÓN ... 45 EL PACTO ABRAHÁMICO ... 48 LA SOBERANÍA DE DIOS ... 49 CONFIANZA EN LA SOBERANÍA DE DIOS... 52 UN VIAJE PRÓSPERO… ... 53 CAPÍTULO IV: ESTO NO ES FE ... 59

¿QNO ES FE? ... 59 1.- La fe NO es algo mágico. ... 59 2.- La fe NO es un kit de emergencia. ... 59 3.- La fe NO es conocimiento. ... 60 4.- La fe NO es presunción. ... 60 EL FINAL DE PABLO ... 62

¿Y SI DIOS NO TE QUIERE SANAR? ... 69 FE INQUEBRANTABLE ... 75 CAPÍTULO V: JOB... 79 INTRODUCCIÓN AL LIBRO DE JOB ... 79 PROPÓSITO DEL SUFRIMIENTO DEL HOMBRE ... 80 EL PASADO DE JOB ... 82 LA PASCUA Y LOS PECADOS DE LA JUVENTUD DE JOB (Y LOS NUESTROS) ... 85 CAPÍTULO VI: MADUREZ. INTEGRIDAD... 95 DE CAMINO A LA MADUREZ (PERFECCIÓN) ... 95 INTEGRIDAD A PRUEBA DE TODO:ACCIONES CORRECTAMENTE MOTIVADAS ... 96 LA FE SIN OBRAS ES MUERTA ... 99 Adorador ... 100

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Correcta vida pública ... 107 Rey generoso y justo ... 108 Servía a Dios y al prójimo ... 109 CAPÍTULO VII: TEOLOGÍA DE LA RETRIBUCIÓN. SIEMBRA Y COSECHA ... 111 TEOLOGÍA DE LA RETRIBUCIÓN ... 111 LA LEY DE LA SIEMBRA Y LA COSECHA ... 121 CAPÍTULO VIII: TEMPORADA DE PODA ... 125 UN HOMBRE TEMEROSO DE DIOS ... 125

¿QUÉ DEBÍA PERFECCIONAR JOB? ... 127 1.- Soberbia ... 127 2.- Rencor ... 129 LA RESPUESTA DE DIOS ... 133 TEMPORADA DE PODA ... 142 EPÍLOGO... 151

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Capítulo I: Conceptos básicos acerca de la fe 

“La fe espera de Dios lo que está más allá de todas las expectativas.” Andrew Murray

ienvenido a este recorrido de alrededor de 59.000 palabras donde vas a aprender acerca de la fe, su significado, etimología, características, atributos, cómo fortalecerla y el aparente conflicto entre la fe y la soberanía de Dios. ¿Qué pasa cuando Dios no te responde lo que pides o cuando hace las cosas de manera diferente a lo que esperabas? ¿Cómo seguir creyendo en Dios a pesar de todo? ¿Dónde está Dios cuando atraviesas circunstancias difíciles? Vas a aprender que es un error acercarse a Dios sólo esperando resultados, y que si así lo haces, podrías perder la fe.

Al igual que toda persona, tú tienes o has tenido problemas, fracasos, desafíos, dificultades, enfermedades con las que lidiar, depresión, estrechez económica. Pero es importante que sepas que Dios te tiene en la palma de su mano, nunca te suelta, ni en la tormenta, ni en la calma. La Biblia enseña que todos atravesamos circunstancias difíciles; tanto el sabio como el necio, el justo como el injusto. La buena noticia es que Dios aprovecha cada circunstancia para fortalecer tu fe y modelar tu carácter. Por eso, finalmente, verás cómo fortalecerte en los momentos de dolor mediante ejemplos bíblicos.

Arranquemos…

Fe en el Antiguo Testamento

La palabra fe aparece tres veces para la revisión del año 1960 de la Biblia de Reina-Valera (Números 35:30, Isaías 57:11 y Habacuc 2:4).

El hecho de que el término aparezca pocas veces no significa que el Antiguo Testamento asigna poca importancia a la fe, ya que la idea se encuentra ampliamente difundida, aunque frecuentemente expresada por

B

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medio de verbos como “creer”, o “confiar” (véase Génesis 15:5-6, II Crónicas 20:20, Salmos 26:1, y otros).

El concepto de fe en el Antiguo Testamento deriva de la palabra hebrea emuná que se traduce comúnmente como “fidelidad”. En el Antiguo Testamento aparece 49 veces (22 solo en Salmos). Emuná significa tres cosas: firmeza, seguridad y fidelidad. Una fe que no incluya seguridad, firmeza y fidelidad, es una fe muerta.

La primera vez que el término aparece, se refiere a las manos de Moisés:

Y las manos de Moisés se cansaban; por lo que tomaron una piedra, y la pusieron debajo de él, y se sentó sobre ella; y Aarón y Hur sostenían sus manos, el uno de un lado y el otro de otro; así hubo en sus manos firmeza (emuná) hasta que se puso el sol. (Éxodo 17:12, RVR1960)

Es interesante hacer notar que fue gracias a la emuná de los brazos de Moisés que Israel obtuvo la victoria. La primera vez que la palabra emuná aparece deja una preciosa lección. En este pasaje se relata la primera batalla que el pueblo de Israel tuvo que enfrentar en el desierto. Su victoria fue posible gracias a la firmeza (gracias a la emuná) en los brazos de Moisés.

Por ende, se muestra que las batallas de tu vida serán ganadas con emuná; en otras palabras, la fe es la firmeza que necesitas para ganar tus batallas.

Firmeza está relacionado con entereza, constancia, fuerza moral de quién no se deja dominar ni abatir1, perseverancia, estar seguro, ser duradero.

¡Que Dios te dé una fe firme, marmórea, duradera, constante, de modo que nada te pueda ni dominar ni abatir!

La fe es base y fundamento de tu relación con Dios. Cuando Moisés recibe los diez mandamientos, el relato dice lo siguiente:

Y habló Dios todas estas palabras, diciendo: Yo soy Jehová tu Dios, que te saqué de la tierra de Egipto, de casa de servidumbre. No tendrás dioses ajenos delante de mí. (Éxodo 20:1-3, RVR1960)

Antes de enunciar el primer mandamiento (no tendrás dioses ajenos) Dios establece toda una declaración de fe: Yo soy Jehová tu Dios, tu libertador. Los mandamientos restantes hablan de moral: No robarás,

1 Definición de firmeza del Diccionario de Lengua Española de la Real Academia Española.

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honrarás a tus padres, etc., pero antes de todo eso, lo básico, es tener fe en Dios. Y no solo tener fe en Dios como la mera convicción de que existe, sino creer que él es nuestro libertador.

Significado y etimología de la palabra fe

En el Nuevo Testamento, la palabra fe ocupa un lugar predominante. El sustantivo griego pistis y el verbo pisteuo aparecen más de 240 veces, mientras que el adjetivo pistos (creyente) aparece 67 veces. Fe (pistis) significa firme persuasión, convicción basada en lo oído (VINE). Por eso Pablo dice en Romanos 10:17 (RVR1960): “la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios”.

La fe es esa convicción firme que surge cuando recibo un mensaje: Un mensaje cualquiera. Si el mensaje viene de la Biblia, será fe en Dios. Si el mensaje viene de otro lado, desarrollarás fe en otra cosa.

Es la firme convicción que te permite reconocer la revelación o verdad de Dios, y te lleva a una rendición personal a él. Como consecuencia, termina produciendo conductas inspiradas en esa convicción. En otras palabras, se llega a conocer y creer en Dios a través de la fe, no a través de la ciencia, ni de la filosofía. Luego, ese conocimiento condiciona mi conducta. Cuando Pablo dice en II Corintios 5:7 que andamos por fe, no por vista, está haciendo referencia precisamente a la conducta inspirada por la fe.

Cuando en la Biblia surge el término oír o mensaje oído, significa mensaje recibido o aprendido. Se utiliza el sentido del oído porque en aquel tiempo la transmisión de conocimiento era esencialmente oral. La imprenta se inventó recién a fines del siglo XV, así que la gente no aprendía como lo hace hoy, leyendo directamente de libros que están al alcance de todos. En aquel tiempo, el conocimiento escrito se encontraba en unos pocos rollos, pergaminos o papiros a los cuales solo tenían acceso los maestros que luego enseñaban oralmente al pueblo desde el templo, sinagogas, academias, etc.

Por eso, el momento de aprender las sagradas escrituras era el momento en que las mismas eran leídas en el templo o en una sinagoga. Pablo insta a la iglesia en Roma que no pierda oportunidad de oír la Palabra de Dios, ya que de esa manera se incrementa la fe.

De la misma manera hoy, a pesar de que tienes a tu alcance la Biblia y libros relacionados, la concurrencia frecuente a la iglesia es ineludible para que puedas desarrollar tu fe, ya que la palabra de Dios es leída y explicada con ese objetivo. Realmente creemos que la mera lectura de la Biblia no

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tiene el mismo efecto que escuchar a los maestros. Como lo hacían los levitas a cargo de Esdras, que leían la ley y le ponían sentido2, es decir, la explicaban. Esto es un beneficio mayor para la fe. Un cristiano difícilmente desarrollará su fe si no concurre a la iglesia, por mucha Biblia y libros que lea.

El verbo pisteuo se traduce como creer, ser persuadido de, fiarse de, confiar (VINE). Significa, en este sentido de la palabra, apoyarse en; no tan solo una mera creencia.

Definición bíblica de fe y exégesis de Hebreos 11:1

Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.

(Hebreos 11:1, RVR1960)

Certeza de lo que se espera. El término certeza (del griego hypóstasis) significa sustancia, fundamento, comienzo, título, garantía o realidad (ese término se usaba en los negocios como escritura de propiedad).

Es decir que la fe es la garantía de que se hará realidad lo que se espera.

Es la sustancia o materia prima de aquello que se espera. Para que se entienda el término, podemos decir que Dios toma tu fe y a partir de ella produce lo que estás esperando. Gracias a la fe, eres plenamente consciente de la realidad de eso que estás esperando. En otras palabras, eso que estás esperando adquiere sustantividad cuando ejerces la fe.

Hypóstasis también significa literalmente “estar de pie debajo”, referente a la cualidad de la confianza que te permite mantenerte bajo presión, soportar, o llevar a cabo cualquier cosa. Mantenerse firme en medio de una crisis o persecución; mantenerse de pie estando debajo o bajo ataque o agresión. En definitiva, permanecer firme bajo presión u oposición.

Certeza de lo que se espera. El término griego que se traduce como espera es “elpizomenon”. Cuando en griego algo tiene la terminación

“menon” indica que el verbo (en este caso, esperar) está conjugado como gerundio o como participio pasivo.

En este caso, otra traducción correcta sería esperando o es esperado. Esto implica que la acción de esperar no está definida en el tiempo. “Estoy

2 Nehemías 8:8

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esperando”, no es algo que esperaré o que esperé, sino que todo el tiempo estoy esperando. Por eso se utiliza la forma pasiva “se espera”, pero habitualmente el sentido de la expresión se entiende mejor si se traduce como esperando.

Con todo esto, la exégesis de la primera parte del texto de Hebreos 11:1 (es, pues, la fe la certeza de lo que se espera) es:

LA FE ES LO QUE NOS HACE ESTAR DE PIE ANTE CUALQUIER PRESIÓN U OPOSICIÓN SIN DUDAR EN LO ABSOLUTO DE LA REALIDAD DE LO QUE ESTOY ESPERANDO (COMO SI TUVIERA UN TÍTULO DE PROPIEDAD QUE ME GARANTIZA QUE LO QUE ESTOY ESPERANDO VA A OCURRIR)

En otras palabras, fe es:

ME MANTENGO FIRME ESPERANDO

Fe es esperar

UN HOMBRE LE PIDIÓ A DIOS UNA MARIPOSA Y UNA FLOR. EN EL CAMINO SE ENCONTRÓ CON UN GUSANO Y UN CACTUS.

EL HOMBRE NO ENTENDIÓ, Y PASÓ DE LARGO.

AL TIEMPO, DEL CACTUS BROTÓ LA FLOR MÁS HERMOSA Y EL GUSANO SE CONVIRTIÓ EN MARIPOSA.

A VECES CREEMOS QUE NO LLEGA LO QUE PEDIMOS, PERO SI SABEMOS APRECIAR Y AGRADECER, AL TIEMPO, NOS LLEVAREMOS GRANDES SORPRESAS.

ANÓNIMO

Estás ejerciendo fe cuando estas esperando que algo ocurra. Por ejemplo:

estás esperando que te asciendan en el trabajo. Si ya te han ascendido, ya no precisas fe, porque ya es una realidad. Necesitaste fe mientras no te habían ascendido aun. La fe produjo esa realidad. Cuando finalmente llega

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aquello por lo que estuviste creyendo y esperando, dirás: esto es algo que ha sido esperado.

Por eso fe y esperar van de la mano. De hecho, la palabra fe en griego es pistis y esperar es elpizo; esperanza es elpis3. Todas comparten la misma raíz: pis.

Para poder esperar debe pasar algo: tiempo. Por esa razón, la ansiedad es la principal enemiga de la fe. Contrario a lo que estabas pensando, la duda no es enemiga de la fe. Duda y fe pueden convivir perfectamente, como te mostraré más adelante.

El ejemplo más claro de la relación entre fe y espera son los discípulos de Jesús. A pesar de que cuatro meses antes de su crucifixión, Jesús revivió a un Lázaro que llevaba cuatro días sepultado, parece que ni eso ni los tres años junto a Jesús fueron suficientes para que los discípulos creyeran en el anuncio que Jesús les había hecho asegurando que luego de tres días resucitaría.

Esto queda evidenciado en el hecho de que nadie estaba esperando a Jesús luego de esos tres días. Los caminantes del camino de Emaús conversan con el Cristo resucitado sin saber que era él (lo que evidencia que no estaban esperando cruzarse con Jesús nunca más).

(…) nosotros esperábamos que él era el que había de redimir a Israel; y ahora, además de todo esto, hoy es ya el tercer día que esto ha acontecido. (Lucas 24:21, RVR1960)

No estaban esperando que Jesús resucitara, es decir, no tenían fe en la promesa de Jesús. Más adelante, cuando Jesús desaparece de su vista, ellos se dan cuenta que estuvieron todo el camino conversando con Jesús. ¿Cómo no se dieron cuenta antes? Porque no estaban esperando encontrarse con uno que estaba muerto.

Las mujeres que seguían a Jesús concurrieron a la tumba esperando encontrar un cuerpo muerto para embalsamar.

3 Elpis es un vocablo que incluye no solo la idea de esperanza, expectación y perspectivas futuras, sino que también se refiere a una esperanza cristiana que es totalmente segura y no tiene sentido alguno de contingencia. Alguien la ha llamado la esperanza que “sabe”.

(Horton, S. Teología Sistemática).

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El primer día de la semana, muy de mañana, vinieron al sepulcro, trayendo las especias aromáticas que habían preparado, y algunas otras mujeres con ellas.

(Lucas 24:1, RVR1960)

Iban con las especias aromáticas que habían preparado, es decir, iban con la idea de encontrar un cuerpo muerto para embalsamar. Ninguno iba con la idea de encontrar a Jesús vivo o la tumba vacía. No tenían fe en la promesa de la resurrección. Más tarde, cuando las mujeres regresan de la tumba, convencidas de la resurrección de Jesús, el resto de los discípulos no lo creen.

(…) y volviendo del sepulcro, dieron nuevas de todas estas cosas a los once, y a todos los demás. Eran María Magdalena, y Juana, y María madre de Jacobo, y las demás con ellas, quienes dijeron estas cosas a los apóstoles. Mas a ellos les parecían locura las palabras de ellas, y no las creían. (Lucas 24:9-11, RVR1960)

A ellos les parecían locura las palabras de las mujeres. Aun ante el anuncio de las mujeres, ellos no creían. Recién cuando los discípulos entran en el sepulcro vacío, creen.

Entonces entró también el otro discípulo, que había venido primero al sepulcro;

y vio, y creyó (epistefsen). (Juan 20:8, RVR1960)

Fe y esperar van de la mano. Por eso Jesús se hacía esta pregunta:

(…) cuando venga el Hijo del Hombre, ¿hallará fe en la tierra? (Lucas 18:8, RVR1960)

Dicho en otras palabras, cuando Jesús regrese en su segunda venida,

¿habrá alguien que lo esté esperando? La gente en este mundo vive como si Cristo no fuera a volver, o lo que es peor, como si nunca hubiese venido.

¿Qué esperamos?

Llegamos a la conclusión que la fe es estar firmes, aún bajo presión, mientras esperamos. La pregunta es: ¿qué esperamos?

“Lo que esperamos” tiene relación con nuestra esperanza: algo que aún no tenemos. Básicamente, como cristianos, esperamos el cumplimiento de sus promesas en nuestras vidas, lo cual incluye varias cosas, entre las cuales podemos destacar:

 Nuestra resurrección

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 Nuestro nuevo cuerpo

 Nuestro reinar con Cristo

 Nuestro futuro eterno

No ahondaremos en estos cuatro puntos en el presente libro, puesto que no tenemos pensado actualmente incluir un apartado de escatología. No obstante, hemos de destacar que la Biblia siempre mira hacia adelante. Dios creó todo de acuerdo a un plan que incluye secuencia, equilibrio, correspondencia y un punto culminante.

Cuando Adán y Eva pecaron, Dios prometió que la descendencia de la mujer le aplastaría la cabeza a la misma serpiente que la había tentado. A partir de ese momento, la Biblia desarrolla gradualmente un plan de redención con el pacto abrahámico, el davídico y el nuevo pacto. Todos estos pactos miraban al futuro, hacia la venida de Jesús y su triunfo final.

Un futuro que está asegurado por la naturaleza misma de Dios: su amor.

La fe es la garantía de que obtendremos lo que estamos esperando, y esa garantía se sostiene en el mismo amor de Dios. El hecho de que él haya enviado a su Hijo a morir por nosotros es la demostración suprema de ese amor, y nos da la certeza de que ese amor proporcionará todo lo necesario para que lleguemos a la gloria eterna.

La fe es evidencia

Entendemos correcto aplicar el término “esperar” a cosas materiales. El versículo 1 de Hebreos 11 dice “la certeza de lo que se espera” (elpizomenon hypóstasis) y “la convicción de lo que no se ve” (pragmaton elencos ou blepomenon). Pragmaton significa asunto, cosa, hecho o negocio.

Blepomenon, es el gerundio de blepo, que significa ver; por ende, blepomenon se traduce como viendo o estoy viendo. Al estar precedido del término “ou”, que significa no, Ou blepomenon vendría a ser “no estar viendo” o “no se están viendo”. Ver o percibir, tanto para la visión corporal como mental.

Por eso les hablo por parábolas: porque viendo (blepontes) no ven (ou blepousin), y oyendo no oyen, ni entienden. De manera que se cumple en ellos la profecía de Isaías, que dijo: De oído oiréis, y no entenderéis; Y viendo (blepontes) veréis (blepsetes), y no percibiréis. (Mateo 13:13-14, RVR1960)

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El término blepo, además de significar vista ocular, significa también percepción o entendimiento.

Continuando con el versículo de Hebreos 11, cuando dice “la convicción de lo que no se ve”, el término griego para convicción es “elencos”, que significa: convencer, redargüir, poner en evidencia, reprender, acusar, generalmente con la sugerencia de avergonzar a la persona así redargüida.

Es una convicción tan fuerte que hasta la expresarías con tono violento.

Elencos es también el término legal que se traduce como evidencia, aquello que se presenta para probar la veracidad de algo. Más arriba indicamos que la certeza de lo que se espera era como tener el título de propiedad. Aquí vemos que la convicción de lo que no se ve es tener la evidencia de que algo es real.

LA FE NO ES UN MERO “ESPERO QUE SUCEDA”.

ES LA EVIDENCIA QUE DEMUESTRA QUE “VA A SUCEDER”.

Con todo esto, la exégesis de la segunda parte del texto de Hebreos 11:1 (la convicción de lo que no se ve) es:

LA FE ES LA EVIDENCIA QUE ME CONVENCE QUE AQUELLAS COSAS, ASUNTOS, HECHOS O NEGOCIOS QUE HOY NO ESTOY VIENDO O COMPRENDIENDO, VAN A OCURRIR

Finalmente, la exégesis del texto de Hebreos 11:1 nos lleva a concluir que la fe es:

ME MANTENGO FIRME ESPERANDO GRACIAS A LA EVIDENCIA DE QUE VA A OCURRIR AQUELLO QUE

ESPERO

El matrimonio entre la fe y la razón

¿Matrimonio? ¿Se llevan bien esos dos?

Sí.

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Al igual que en un matrimonio: se tienen que llevar bien.

Hay quienes suelen pensar en la fe como una estrategia de aquella gente que no es capaz de pensar por sí misma. Algo así decía Salomón:

El simple todo lo cree; Mas el avisado mira bien sus pasos. (Proverbios 14:15, RVR1960)

O como lo expresa mejor la versión Traducción en Lenguaje Actual: “La gente tonta cree todo lo que le dicen; la gente sabia piensa bien antes de actuar”.

Sin embargo, déjame contarte que es Dios quien otorga la medida de fe a cada uno, por lo tanto, la fe es innata, es decir, ya viene incluida en el ser humano desde siempre. La fe, lejos de intentar evadir la verdad, es una convicción y una percepción innata de la verdad que trasciende la razón.

De esta forma, la sabiduría, el entendimiento y el conocimiento pueden mejorar la fe, si es genuina. Como lo dice mi amigo Ismael Guimarais en el tema “Motivo de Burla”: el saber va con un “así dice Dios”.

No obstante, la fe no está basada en la razón. La razón jamás puede alcanzar la certeza de la fe ya que, en términos de lógica, siempre puede ocurrir que alguien ofrezca un razonamiento mejor y demuestre la falsedad del tuyo. En otras palabras: si tu fe está basada en un razonamiento que tú has hecho, siempre puede aparecer un razonamiento mejor que tire por tierra tu razonamiento, y si eso ocurre, tiraría por tierra tu fe.

La fe es similar a ver algo en carne propia: la razón te puede ayudar a entender mejor lo que ves, pero le va a costar mucho convencerte de que no existe. Por eso, la fe perdura incluso cuando la razón no alcanza.

El ejemplo más ilustrativo de esto es la historia del ciego de nacimiento sanado por Jesús. Durante el transcurso del capítulo 9 del evangelio de Juan, se ofrecen una serie de razonamientos para intentar explicar lo ocurrido. Yo lo llamo “el capítulo de los razonamientos fallidos . En primera instancia, los discípulos intentan razonar acerca de la enfermedad del ciego y sus causas.

Al pasar Jesús, vio a un hombre ciego de nacimiento. Y le preguntaron sus discípulos, diciendo: Rabí, ¿quién pecó, éste o sus padres, para que haya nacido ciego? Respondió Jesús: No es que pecó éste, ni sus padres, sino para que las obras de Dios se manifiesten en él. Me es necesario hacer las obras del que me

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envió, entre tanto que el día dura; la noche viene, cuando nadie puede trabajar.

Entre tanto que estoy en el mundo, luz soy del mundo. (Juan 9:1-5, RVR1960) Los discípulos tenían incorporada la idea errónea de que toda persona que padecía una enfermedad era a causa de un pecado cometido4. Esa era la razón por la cual la mayoría de los enfermos eran socialmente excluidos.

Pero aquí hay un caso de una persona que nació con una enfermedad. Los discípulos, intentando razonar acerca de la causa mística de la enfermedad, llegan al punto del ridículo porque parece razonable, aunque sea equivocado, pensar que Dios podría haber castigado a los padres por sus pecados dándoles un hijo ciego, pero si el niño nació ciego, ¿cómo podría ser por su propio pecado? ¿Dónde debió haber pecado? ¿En el vientre?

Más allá de eso, los discípulos ignoraban las Escrituras en las que se afirma que los hijos no pagan por los pecados de sus padres5 y, en su ignorancia, enarbolaron un razonamiento ausente de toda lógica.

La respuesta de Jesús es contundente: la enfermedad de este ciego no tiene ningún origen místico. El caso de este ciego, como el de tantos otros, es una oportunidad para que Dios se glorifique corrigiendo algo que es esperable y natural en este mundo bajo maldición del pecado: la enfermedad. En otras palabras: está dentro de lo que puede ocurrir que un niño nazca con una enfermedad.

Acto seguido, Jesús sana al ciego con un método verdaderamente extraño: escupe en el suelo, hace barro, embadurna los ojos del ciego y lo manda a lavarse6. El milagro despertaría el asombro de todos quienes conocían al ciego.

Entonces los vecinos, y los que antes le habían visto que era ciego, decían: ¿No es éste el que se sentaba y mendigaba? Unos decían: Él es; y otros: A él se parece. Él decía: Yo soy. Y le dijeron: ¿Cómo te fueron abiertos los ojos?

Respondió él y dijo: Aquel hombre que se llama Jesús hizo lodo, me untó los ojos, y me dijo: Ve al Siloé, y lávate; y fui, y me lavé, y recibí la vista.

Entonces le dijeron: ¿Dónde está él? Él dijo: No sé. (Juan 9:8-12, RVR1960)

4 Se amplía este concepto acerca del error de tal afirmación en el capítulo VII

5 Deuteronomio 24:16, II Reyes 14:6, II Crónicas 25:4, Jeremías 31:29-30 y Ezequiel 18:20

6 Juan 9:6-7

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A continuación, los fariseos intentan razonar lo que ven sus ojos, porque no pueden creer que Jesús hubiese sido capaz de semejante milagro. El acontecimiento que acaba de ocurrir ponía en conflicto prácticamente todas sus creencias. Escupir en sábado era pecado y Dios no escucha a los pecadores. Si Jesús es un pecador por escupir en tierra y sanar en sábado,

¿cómo es posible que Dios lo haya escuchado para hacer un milagro tan grande? Comienzan a interrogar al ciego buscando justificar lo ocurrido, hasta llegar al punto de dudar de si el individuo había nacido ciego.

Llevaron ante los fariseos al que había sido ciego. Y era día de reposo cuando Jesús había hecho el lodo, y le había abierto los ojos. Volvieron, pues, a preguntarle también los fariseos cómo había recibido la vista. Él les dijo: Me puso lodo sobre los ojos, y me lavé, y veo. Entonces algunos de los fariseos decían: Ese hombre no procede de Dios, porque no guarda el día de reposo. Otros decían: ¿Cómo puede un hombre pecador hacer estas señales? Y había disensión entre ellos. (Juan 9:13-16, RVR1960)

Razonamiento #1: Jesús no procede de Dios porque hizo una sanidad en día de reposo.

Razonamiento #2: Es imposible que haga estos milagros si no procede de Dios.

Y sobre la base de esos dos razonamientos, los fariseos intentan razonar un milagro. Pero como el hecho era innegable, desvían el enfoque del razonamiento: ya no razonan el milagro, ahora debaten acerca de la persona de Jesús. Como no logran ponerse de acuerdo, invitan a la discusión al ciego (el término “ciego” le quedó de apodo, porque ahora ve).

Pobre ciego: era un mendigo; no tenía ni la preparación ni la altura intelectual para ponerse a discutir con unos fariseos que querían precisamente, aprovecharse de esa condición.

Entonces volvieron a decirle al ciego: ¿Qué dices tú del que te abrió los ojos?

Y él dijo: Que es profeta. (Juan 9:17, RVR1960)

El razonamiento del ciego va en la dirección correcta. Como se señaló anteriormente, la razón te ayuda a comprender mejor los hechos, pero no puede convencerte que los hechos que viste y experimentaste no ocurrieron. Aquí el ciego declara que, ante los hechos ocurridos, Jesús tiene que ser profeta. El ciego no podría haber realizado esta declaración si no hubiese en él una fe genuina en forma previa. El ciego no se preparó en

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ninguna universidad, no estudió, no fue el conocimiento teológico que lo llevó a reconocer a Jesús. Fue su propia fe, reforzada con la experiencia.

Todos estaban frente a la misma realidad: un individuo que habiendo nacido ciego, ahora ve. Sin embargo, el ciego, por partir desde una posición de fe, llega a una conclusión correcta (Jesús es profeta). Pero los fariseos, al partir desde una posición errada, intentan razonar la situación, llegando a conclusiones equivocadas.

Ante la sencillez y contundencia de la declaración del ciego, los fariseos insisten en sus razonamientos desviados, llegando al punto de dudar de la ceguera del hombre.

Pero los judíos no creían que él había sido ciego, y que había recibido la vista, hasta que llamaron a los padres del que había recibido la vista, y les preguntaron, diciendo: ¿Es éste vuestro hijo, el que vosotros decís que nació ciego? ¿Cómo, pues, ve ahora? Sus padres respondieron y les dijeron: Sabemos que éste es nuestro hijo, y que nació ciego; pero cómo vea ahora, no lo sabemos; o quién le haya abierto los ojos, nosotros tampoco lo sabemos; edad tiene, preguntadle a él; él hablará por sí mismo. (Juan 9:18-21, RVR1960)

Los padres no solo dan fe de que su hijo no es ningún charlatán sino que además nos aportan otro dato: Al decir “edad tiene… él hablará por sí mismo” nos están confirmando que se trata de una persona adulta, habiente de una cierta madurez para percibir y entender correctamente los hechos7.

Ante esto, los fariseos siguen insistiendo en interrogar al ciego, ya no dudando de su sanidad, sino intentando desprestigiar al sanador.

Entonces volvieron a llamar al hombre que había sido ciego, y le dijeron: Da gloria a Dios; nosotros sabemos que ese hombre es pecador. Entonces él respondió y dijo: Si es pecador, no lo sé; una cosa sé, que habiendo yo sido ciego, ahora veo. (Juan 9:24-25, RVR1960)

Los fariseos llegaron por fin a su conclusión: Jesús es pecador. Pero el ciego, testigo de un milagro concluyente, les responde irrebatiblemente señalándoles que por más conclusiones a las que arriben, no van a poder cambiar el hecho de que él ahora ve, habiendo nacido ciego. Como lo

7 Esa expresión también nos muestra el miedo de los padres. No querían comprometerse en la discusión por miedo a la eventual exclusión de la que podrían ser víctimas si provocaban el enojo de los fariseos.

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expresa el pastor, escritor, compositor y cantante madrileño Marcos Vidal en su canción titulada “El Ciego” :“ Sólo sé que yo era ciego y ahora puedo ver” . No hay nada como el poder del testimonio para derribar cualquier razonamiento humano que ponga en dudas la existencia y poder de nuestro Padre.

La historia termina de una manera pulquérrima:

Nosotros sabemos que Dios ha hablado a Moisés; pero respecto a ése, no sabemos de dónde sea. Respondió el hombre, y les dijo: Pues esto es lo maravilloso, que vosotros no sepáis de dónde sea, y a mí me abrió los ojos. Y sabemos que Dios no oye a los pecadores; pero si alguno es temeroso de Dios, y hace su voluntad, a ése oye. Desde el principio no se ha oído decir que alguno abriese los ojos a uno que nació ciego. Si éste no viniera de Dios, nada podría hacer. (Juan 9:29-33, RVR1960)

“Ustedes no sabrán de dónde proviene este hombre, pero eso no revierte el hecho de que me abrió los ojos”. En otras palabras, lo que el ciego dice a los fariseos es que por más que ellos puedan blandir cualquier suerte de razonamientos, no están logrando explicar cómo es posible que el milagro haya ocurrido.

ESTA NARRACIÓN MUESTRA QUE PARTIENDO DE LA RAZÓN NO SE LLEGA A LA FE

Sin embargo, obsérvese como el sanado, partiendo de la fe, termina empuñando un razonamiento imbatible:

a) El hombre realizó un milagro.

b) No hay registro histórico de un milagro similar.

c) Dios no oye a pecadores.

Conclusión: Si éste no viniera de Dios, nada podría hacer.

Esta historia termina con los fariseos expulsando al sanado de la sinagoga, a la vista de que no podían ganar la discusión.

LOS RAZONAMIENTOS QUE PROCEDEN DE LA FE SIEMPRE SERÁN MÁS FUERTES QUE LOS RAZONAMIENTOS QUE NO PROCEDEN DE FE

Si tú dices tener fe pero no la acompañas de razonamiento, porque no te interesa o porque no eres capaz de razonar por ti mismo, tu fe no te

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pertenece: simplemente estás confiando en lo que te dicen los demás. Esto no debería permitirlo un cristiano, ya que Pedro nos anima a lo siguiente:

estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros. (I Pedro 3:15, RVR1960)

En otras palabras, estemos siempre preparados para explicar por qué confiamos en Cristo8.

Si tienes una profunda fe en una verdad, esa verdad es parte integrante de tu propia esencia y tu propio ser. Tú y esa verdad son uno solo. Por lo tanto, si tu fe no está edificada con una adecuada dosis de razón, cabría la posibilidad de que en algún momento pudieras negar tu fe. Pero si tu fe es alimentada con conocimiento y sabiduría (no solo académica, sino experimental), nunca negarás tu fe porque eso sería negar la esencia misma de tu existencia.

Por lo tanto, la fe es algo innato pero se fortalece a través del estudio, de la experiencia y del razonamiento. Sin esa fuente de nutrición, puede ocurrir que tu fe quede divorciada de tus actos.

Por ejemplo: una persona que cree en Dios pero es ladrón. Al momento de cometer un robo que está saliendo mal, es descubierto, comienza a ser perseguido, y en la huida, al estar a un paso de poner en riesgo su vida, suplica con toda sinceridad: “¡Dios, por favor, ayúdame!”. El ladrón tiene fe en que hay un Dios que eventualmente podría oír sus ruegos, pero no tiene fe para que Dios provea sus necesidades sin que tenga necesidad de transgredir mandamientos. Esa es la diferencia entre simplemente creer en Dios y tener fe.

Este es el caso de Judas Iscariote. Vio toda clase de milagros: Desde personas reviviendo, hasta sanidades, pasando por milagros financieros como alimentar a cinco mil personas con casi nada. Incluso fue testigo del día en que Jesús, al tener necesidad de pagar un impuesto, en lugar de pedirle la plata a él (que era el tesorero) le pidió a Pedro que pescara un pez que contenía una moneda. Jesús hizo toda clase de milagros para

8 Este versículo es la base y fundamento de una disciplina llamada apologética (Conjunto de los argumentos que se exponen en apoyo de la verdad de una religión (Diccionario de la Real Academia Española)

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demostrarle a Judas que no hacía falta robar, pero es evidente que Judas no tenía fe en Jesús.

[Judas] era ladrón, y teniendo la bolsa, sustraía de lo que se echaba en ella.

(Juan 12:6, RVR1960)

En conclusión: para que la fe se fortalezca y haga efecto en tu vida, hay que acompañarla de estudio y razonamiento. Por eso, te felicito porque estás leyendo el presente libro.

Referencias

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