40 Pr es en ta ció nd el M un ici pi o 41 Pr es en ta ció nd el M un ici pi o
VEGETACIÓN y FLORA
6
Se entiende por vegetación el manto vegetal de un territorio dado. Es, por tanto, la vegetación uno de los elementos del medio más aparente y, en la mayor parte de los casos, uno de los más significativos. El hombre percibe el medio, principalmente, a través de este manto vegetal.
La importancia y significación de la vegetación radica no sólo en que constituye el productor primario en todos los ecosistemas, sino también sus relaciones con el resto de componentes bióticos y abióticos del medio: la vegetación es estabilizadora de pendientes, retarda la erosión, influye en la cantidad y calidad del agua, mantiene microclimas locales, filtra la atmósfera, atenúa el ruido, es el hábitat de las especies animales, configura o define el paisaje, etc.
Las comunidades vegetales son elementos fundamentales de los ecosistemas, ya que marcan decisivamente las peculiaridades de los diferentes hábitats. La cubierta vegetal, además de constituir una unidad
estructural primordial en la concepción de la biocenosis, crea condiciones ecológicas puntuales que pueden ser imprescindibles para la supervivencia de un determinado ser vivo.
Biogeografía
La determinación de la vegetación potencial del término municipal requiere situar éste en su contexto biogeográfico y bioclimatológico (Plano Nº 8).
Siguiendo la síntesis corológica desarrollada en España por Rivas Martínez, entre los años 1979-83, el municipio se inscribe en su totalidad en la Provincia Bética, y dentro de ésta en el Sector Subbético, subsector Subbético–Maginense.
Este subsector en el que se inscribe Carcabuey es un territorio que incluye una serie de macizos que se encuentran rodeados por las depresiones que enlazan con las pertenecientes a los sectores
42 Pr es en ta ció nd el M un ici pi o 43 Pr es en ta ció nd el M un ici pi o Hispalenses y Guadiciano–Bacense. De esta forma, casi se interrumpe la continuidad con el resto del sector Subbético. Presenta también una amplia zona de contacto con el sector Malacitano– Almijarense y, en menor medida, con el Rondeño. Esta posición de vecindad estrecha con unidades corológicas no subbéticas se manifiesta en el contingente florístico compartido con estos territorios. Entre los taxones de este subsector destacan, además de los ocho endemismos exclusivos (Erysimum fitzi,
Festuca cordubensis, Helianthemum frigidulum, Hypochaeris rutea, Jurinea fontqueri, Lithodora nitida, Thymelaea granatensis subsp. glauca, Vicia glauca subsp. giennensis), muchos elementos
béticos que sólo alcanzan aquí el territorio subbético (Anthirrinum graniticum subsp.
boissieri, Arenaria caesia, Centaurea monticola subsp. monticola, Centaurea pauneroi, Erysimum popovii, Festuca reverchonii, Helictotrichon sarracenorum, Iberis nazarita, Saxifraga erioblasta, Sarcocapnos pulcherrima, Thymus granatensis, etc.). Este es uno de los rasgos
más notables de este sector junto al hecho de que son, comparativamente, pocos los elementos subbéticos compartidos con los otros subsectores.
Bioclimatología
Atendiendo a la zonación altitudinal en pisos bioclimáticos, que para la Región Mediterránea ha desarrollado Rivas Martínez, entre los años 1979-83, Carcabuey pertenece al piso mesomediterráneo cálido o inferior (el índice de termicidad It tiene un valor de 244 para Carcabuey), con ombroclima subhúmedo (773.5 mm/año).
El horizonte mesomediterráneo inferior está caracterizado por la presencia de algarrobos (Ceratonia siliqua), osyris
quadripartita, esparragueras (Asparagus albus), Anagyris foetida, acebuches (Olea europea var. Sylvestris), Aristolochia baetica, zarzaparrilla (Smilax aspera), etc.
Las comunidades nitrófilo-invasoras de los olivares, con Fedia cornucopiae y diversas especies de jaramagos son también indicadoras de este subpiso. Lo mismo puede aplicarse a las comunidades de lentiscos (Pistacia lentiscus), acompañado de muchas de las especies señaladas con anterioridad, a las que pueden añadirse Teucrium fruticans y Arisarum
simorrhinum; muchas de estas especies
son también integrantes del sotobosque del encinar propio de esta franja bioclimática. Los matorrales de sustitución cuentan también con un gran número de elementos termófilos. Tal es el caso de: Micromeria
graeca, tomillo aceitunero (Thymbra capitata), Teucrium lusitanicum), etc.
También se puede distinguir en algunas zonas de Carcabuey el horizonte superior mesomediterráneo, mucho más difícil de definir, ya que carece de bioindicadores en un sentido estricto. En efecto, la retama (Retama sphaerocarpa), efedra (Ephedra
fragilis), esparto (Stipa tenacissima), Genista umbellata, romero (Rosmarinus officinalis), jaras (Cistus clusii, Cistus monspeliensis), etc., no alcanzan el piso
supramediterráneo aunque, a veces, el grado de ambigüedad de algunos de estos bioindicadores es mayor de lo deseable. La frontera con el subpiso anterior queda definida por la ausencia de las especies termófilas. Las dolomías, que se caldean intensamente, favorecen la penetración de estos taxones hacia cotas más altas de lo esperado.
El paso del horizonte mesomediterráneo inferior al superior tienen lugar en Carcabuey hacia los 1000 m de altitud, con las lógicas variaciones en función de la exposición.
En cuanto a los ombroclimas, la frontera subhúmedo/seco, establecida en torno a 600 mm de precipitación media anual marca la transición entre la ventaja adaptativa de los caducifolios frente al bosque esclerófilo. Sin embargo, los caducifolios requieren un mínimo de lluvias (o al menos disponibilidad hídrica edáfica) en verano. El diagrama ombrotérmico
42 Pr es en ta ció nd el M un ici pi o 43 Pr es en ta ció nd el M un ici pi o
mostrado en el capítulo de climatología nos muestra un clima profundamente mediterráneo, con un amplio periodo de sequía estival, lo que justifica la escasez de caducifolios en el municipio. Sólo unos suelos con gran capacidad de retención, con orientaciones N y W más favorables donde la insolación y la evapotranspiración son inferiores a las áreas de solana permiten el desarrollo de un árbol con características intermedias entre los caducifolios y el bosque esclerófilo: el quejigo, árbol de hoja marcescente muy abundante.
Series de vegetación
Considerando las características climáticas del término, y su adscripción corológica, la comunidad clímax o bosque natural corresponde a un bosque esclerófilo mediterráneo formado por encinas (Quercus rotundifolia) de porte elevado. En el dominio del piso mesomediterráneo, estos encinares se inscriben, en términos fitosociológicos en la serie Mesomediterranea, Bética y Mariánico-Monchiquense (seca) subhúmeda (húmeda) basófila de la encina (Quercus rotundifolia), también denominada Paeonio
coriaceae-Querceto rotundifoliae sigmetum.
Esta serie de vegetación se desarrolla sobre suelos ricos en bases, margas, areniscas o calizas, aunque también se pueden encontrar sobre suelos limosos descarbonatados de carácter residual, como las terras rosas, e incluso, sobre suelos pizarrosos.
También se distinguen una serie de vegetación azonal, como las comunidades nitrófilas que están condicionadas por la intensa actividad antrópica que afecta a las características del suelo, con frecuencia enriquecido por las prácticas agrícolas y con los horizontes alterados. Van desde las de carácter fruticoso o “tomillares subnitrófilo–colonizadores” (Artemisio–
Santolinetum canescentis) pasando por los
cardales hasta llegar a las comunidades invasoras de cultivos.
La presencia de suelos hidromorfos en las márgenes de los cursos de agua principales (Arroyo Palancar, Arroyo Morisco, Arroyo Tijeras, etc.) condiciona el desarrollo de series de vegetación edafohigrófilas, que responden al clímax de la zona. En el área de estudio, estas franjas de vegetación de zonas húmedas pertenecen a la Geoserie riparia de suelos básicos arcillosos.
Los escasos restos de bosques riparios existentes se pueden agrupar a la comunidad del fresno (Fraxinus angustifolia), estando presentes el chopo (Populus nigra) y el sauce (Salix atrocinerea) en estas ripisilvas (Rubio – Populetum albae).
A medida que el nivel freático se hace más profundo, estos bosques de galería son reemplazados por las olmedas (Aro–
Ulmetum minoris), aunque modificadas por
la acción humana para la dedicación de estas zonas al cultivo.
Juncales (Cirsio–Holoschoenetum vulgaris,
Junco–Sparganietum erecti), zarzales
(Rubo–Coriarietum myrtifolii), prados higrófilos (comunidades de Gaudinia
fragilis, Lolio–Plantaginetum majoris), etc.,
comparten con los restos de bosques estos territorios determinados por el elevado nivel freático.
44 Pr es en ta ció nd el M un ici pi o 45 Pr es en ta ció nd el M un ici pi o
Formaciones vegetales existentes Formaciones boscosas (Plano Nº 9)
- Aceral–quejigar: se trata de una
formación climácica de bosques caducifolios y marcescentes que aún es posible observar en las cercanías del Poljé de la Nava y en la umbría de los Cerros de Palojo. Está constituido por quejigos (Quercus faginea) y encinas (Quercus rotundifolia) en codominancia, áceres (Acer monspesulanum) y majuelos (Crataegus monogyna subsp.
brevispina).
- Alamedas–fresnedas: se trata de
una vegetación ligada a cursos de agua, tipo dominante de vegetación riparia de la zona del Palancar, arroyo de las Tijeras, etc. Formada, en su estrato arbóreo, por álamos blancos (Populus alba) como especie dominante; suele ir acompañada por especies espinescentes de matorral, como las zarzas (Rubus ulmifolius) o los rosales (Rosa sp.) que en muchas ocasiones forman, en su conjunto, un bosque de galería casi inaccesible, donde las especies lianoides son abundantes como es el caso de la zarzaparrilla (Smilax aspera), Tamus
communis o Bryonia cretica subsp. dioica. En algunas zonas la alameda se
transforma en fresneda donde el fresno (Fraxinus angustifolia) domina el estrato arbóreo; en sauceda o en olmeda (menos frecuente) caracterizándose
este estrato por la presencia de sauces (Salix sp.) o de olmos (Ulmus minor) respectivamente. Está catalogada en la Directiva Hábitats, no prioritaria.
- Encinar: se trata de un bosque
perennifolio de encinar climácico formado por un sotobosque en el que son numerosas las especies nemorales. Las encinas (Quercus rotundifolia) se encuentran acompañadas de otros individuos arbóreos como quejigos (Quercus faginea) en lugares húmedos, algarrobos (Ceratonia siliqua) en lugares más termófilos; por especies lianoides y espinosas, formando parte del sotobosque y de la orla de bosque, como la zarzaparrilla (Smilax aspera), rosales (Rosa canina), zarzas (Rubus
ulmifolius), pillanovios (Rubia peregrina)
y por otras especies de matorral como peonias (Peonia broteroi, P. coriacia),
Teucrium fruticans, coscojas (Quercus coccifera), etc. Los encinares mejor
conservados y más extensos se localizan en la umbría del pico Lobatejo y Sierra Alcaide. Catalogada en la Directiva Hábitats, no prioritaria.
Bosquetes y matorrales subseriales
- Lentiscar: formación de matorral
alta de carácter termófilo muy común en la zona que procede de la degradación de etapas maduras o bien puede ser vegetación permanente en determinadas condiciones edafoxerófilas, cuyas especies más significativas son el lentisco (Pistacia lentiscus) y la cornicabra (Rhamnus oleoides). Se trata de una comunidad muy bien representada, localizándose en la solana de la Sierra de Cabra, al norte de Puerto Escaño, Morrón Grande, Sierra Alcaide, etc. Catalogada en la Directiva Hábitats, no prioritaria.
- Coscojar: coscojares
que representan una etapa de garriga o primera etapa de sustitución del encinar basófilo
44 Pr es en ta ció nd el M un ici pi o 45 Pr es en ta ció nd el M un ici pi o
y se encuentran tapizando lapiaces y pueden ser comunidades permanentes. Las especies más significativas de esta comunidad son: coscoja (Quercus
coccifera), majuelo (Crataegus
monogyna subsp.brevispina), Phlomis purpurea, Brachypodium retusum, etc.
Está bien representada en la Sierra de Cabra, al este del pico Lobatejo, en Sierra Alcaide y cerros de Puerto Escaño. Catalogada en la Directiva Hábitats, no prioritaria.
- Zarzal: se trata de matorrales de
porte alto ligados a cursos de agua. Son matorrales de sustitución de los bosques de ribera y en ellos destaca por su abundancia las zarzas (Rubus
ulmifolius).
- Retamar: comunidad de elevada
cobertura dominada por nano y microfanerófitos retamoides afilos a las genisteas, que constituyen las etapas subseriales de los bosques de encina. Se sitúa en suelos profundos, allí donde, a no ser por la degradación sufrida, deberían existir especies de mayor porte como las encinas. En algunas ocasiones, los retamares tienen otro significado dinámico, siendo
una etapa primocolonizadora junto a pastizales y tomillares subnitrófilos. Las especies más significativas son la retama (Retama sphaerocarpa), el escobón (Genista cinerea subsp.
speciosa) o Hyparrhenia hirta.
Espartales, lastonares, cerrillares y matorrales seriales:
- Espartal: se trata de un matorral
dominado por el esparto (Stipa
tenacissima), junto con el que se
pueden encontrar otras especies de gramíneas vivaces como la Avenula
bromoides, Arrhenatherum album, Brachypodium retusum, Hyparrhenia hirta, Fumana Thymifolia, etc. Lo normal
es que aparezcan entremezcladas, pero existen puntos donde son claramente diferenciables. Catalogada en la Directiva Hábitats, no prioritaria.
- Lastonar: comunidad dominada por
el lastón (Festuca scariosa), que se corresponde con un estadio subserial situándose preferentemente sobre laderas escarpadas. Se compone de gramíneas vivaces duras y de porte elevado y sustituyen a los espartales tras su degradación. Existen buenos
46 Pr es en ta ció nd el M un ici pi o 47 Pr es en ta ció nd el M un ici pi o
ejemplos de estas comunidades en Sierra Gallinera. Las especies más frecuentes en los lastonares son: Festuca scariosa, Cerastium
gibraltaricum, Crataegus monogyna subsp. brevispina, Teucrim leonis, Thymus mastichina y, a veces, Quercus rotundifolia y Prunus spinosa.
- Cerrilar: se trata de un pastizal
dominado por Hyparrhenia hirta (cerrillo), que se puede observar en las zonas más termófilas y secas del municipio.
- Tomillar: este matorral responde a
un tomillar formado por especies nanofanerófitos, caméfitos y hemicriptófitos que se sitúa sobre suelos incipientes y decapitados. Las especies más significativas son: Rosmarinus officinalis, Ulex
parviflorus, Phlomis purpurea, Thymus zygis subsp. gracilis, Brachypodium retusum, Fumana thymifolia, Ballota hirsuta, Teucrium lusitanicum, Thymus mastichina, Cistus albidus. Están muy
dispersos por todo el territorio, como en el pico Gallinera, Sierra de los Pollos, Sierra de Cabra y Sierra Alcaide. Catalogada en la Directiva Hábitats, no prioritaria.
- Majadal: se trata de un pastizal
terofítico que se instala sobre terrenos pastoreados. La especie dominante es
Poa bulbosa y la acompañan, entre
otras: Silene vulgaris, Astragalus
hamosus, Sisymbrium officinalis, etc. Gramínea
Catalogada en la Directiva Hábitats como prioritaria.
- Yesqueral: se trata de una formación
de gramíneas vivaces, duras y de porte elevado y que se encuentran profundamente enraizadas, siendo frecuente su desarrollo junto con los tomillares anteriormente descritos. La especie dominante es Brachypodium
retusum y se acompaña de Dactylis glomerata, Thymus zigis, Phlomis lychnitis, etc. Catalogada en la Directiva
Hábitats, no prioritaria.
Entre los hábitats naturales de interés comunitario recogidas en el Anexo I de la Directiva 92/43/CEE, presentes en Carcabuey se encuentran los siguientes:
- Bosques: bosques de Quercus (9340) y
bosques galería de Salix alba y Populus
alba (92AO).
- Brezales y matorrales de zona
templada.
- Formaciones herbosas naturales y
seminaturales.
- Hábitats rocosos y cuevas. - Matorrales esclerófilos.
Flora
El catálogo florístico de las Sierras Subbéticas asciende a 1264 taxones, lo que muestra una gran diversidad vegetal. En la siguiente tabla se muestran algunos datos resumidos que permiten comparar la riqueza florística y de comunidades vegetales de las Sierras Subbéticas con otras localidades andaluzas. Se puede resaltar que en comparación con la superficie, el número de taxones es significativamente más elevado que en otras regiones, lo que añade mayor importancia a la zona.
46 Pr es en ta ció nd el M un ici pi o 47 Pr es en ta ció nd el M un ici pi o
Tabla 6.1. Datos comparativos entre el Parque Natural Sierras Subbéticas y otros PN de Andalucía
Parque Natural Nº taxones Nº asociaciones Superficie (ha) Altitud Máxima (m)
Sª Subbética 1264 52 31568 1570 Sª Cazorla 1511 84 21400 2107 Sª Nevada 1935 149 170000 3481 Sª María 1200 50 18962 2045 Sª Baza 975 43 52337 2271 Sª Grazalema 1353 49 51695 1650 Sª Mágina 995 ? 19900 2100 Doñana 875 78 50720 100 Cabo de Cata 900 ? 26000 480
Fuente: Reconocimiento Biofísico del Parque Natural Sierras Subbéticas.
Respecto a la flora, de los más de 1.200 taxones que se encuentran en el Parque Natural, pueden destacarse los siguientes, en función de su condición de endemismos vasculares de Andalucía o por estar catalogados en la legislación vigente (Decreto 104/1994, de 10 de mayo, Real Decreto 1193/1998, de 12 de junio, Directiva 92/43/CEE, del Consejo de 21 de mayo de 1992).
48 Pr es en ta ció nd el M un ici pi o 49 Pr es en ta ció nd el M un ici pi o
Tabla 6.2. Taxones más destacados del Parque Natural Sierras Subbéticas Endemismos Vasculares de Andalucía
Allium chrysonemum Helictotrichon filifolium subsp.veutinum Anthyllis vulneraria subsp.arundana Hypochaeris rutea
Antirrhinum graniticum subsp.boissieri Koeleria dasyphylla
Biarum carratracense Linaria aeruginea
Biscutella megacarpea subsp.megacarpea Linaria oblongifolia subsp.haenseleri
Centaurea boissieri Lithodora nitida
Centaurea pauneroi Melica bocquetii
Cirsium gaditanum Merendera androcymbioides
Convolvulus boissieri subsp. Boissieri Omphaloides commutata
Cynara humillis Saxifraga camposii
Dianthus broteroi Saxifraga reuterana
Erysimum popovii Teucrium leonis
Festuca cordubensis Thymelaea granatensi subsp. Glauca Globularia spinosa Thymus granatensis subsp. Granatensis
Narcissus bugei Vulpia hispanica subsp. Montana
Taxones catalogados “en peligro de extinción” en Andalucía
Narcissus bugei Ophrys speculum subsp.lusitanica
Lithodora nitida Rupicapnos africana subsp.decipiens Taxones catalogados como “vulnerables” en Andalucía
Hacer monspesulanum Cosentinia vellea subsp.bivalens Amelanchier rotundifolia Prunus insititia
Celtis australis Sorbus alba
Catalogados “de interés comunitario” por el RD 12/06/98 nº 1193/1998 y por Directiva 92/43/ CEE
Lithodora nitida
48 Pr es en ta ció nd el M un ici pi o 49 Pr es en ta ció nd el M un ici pi o Recursos botánicos
Andalucía ha sido un territorio en el cual la explotación de los recursos naturales ha sido la base sobre la que se ha definido su configuración física y humana, su cultura y su imagen como territorio histórico.
Un problema de los recursos naturales es que normalmente no se analiza el verdadero valor económico de los mismos. Esto se debe a que para los economistas, el valor se adquiere cuando el recurso puede ser objeto de apropiación o intercambio en el mercado. Al ser, los recursos naturales inagotables, según esta interpretación, se pueden conseguir de forma generosa y gratuita, por lo que es muy difícil cuantificarlos. Sin embargo, en el caso de los recursos botánicos no se puede decir que sean inagotables, sino que están limitados por unos condicionantes ecológicos muy restrictivos, en los que cualquier variación ejercida en forma de presión por la actividad humana puede llevar a la extinción de muchas especies. De todas formas, lo que está claro es que los recursos naturales ayudan a producir una gran cantidad de bienes económicos directos (monetarios) y al mismo tiempo numerosos bienes indirectos (tranquilidad,
belleza, ocio, etc.), cuyos servicios demanda la sociedad cada vez más. Entre ellos, se distinguen los recursos botánicos, sobre todo en zonas como el municipio de Carcabuey donde existen grandes extensiones de vegetación natural y gran cantidad de especies potencialmente aprovechables.
Por tanto, los recursos botánicos pueden ser una base para el desarrollo de Carcabuey, ya que la utilización correcta de los recursos botánicos puede ser la base del desarrollo, siempre que en la explotación de éstos se cumplan las siguientes premisas:
Ø Conocimiento de los recursos del municipio.
Ø Utilización sostenible del medio.
Ø Obtención de un adecuado valor añadido al producto manufacturado. Ø I+D en el proceso de transformación. Ø Mercado.
Ø Apoyo, ayudas, etc.
Ø Explotación social de los recursos. Ø Denominación de Origen o Marca de
Calidad.
Ø Conservación de los recursos.
A continuación, la Tabla 6.3 recoge las especies identificadas en el municipio, relacionándolas con su potencial de aprovechamiento.
Tabla 6.3. Recursos Botánicos de Carcabuey
Nombre científico Nombre común Aprovechamientos / Usos
Artemisia sp. Ajenjo Esencia, licor
Asparagus acutifolius Esparraguera Verdura
Bellis perennis Margarita Bálsamo de piel, verdura
Calendula arvensis Caléndula silvestre Condimento
Capparis spinosa Alcaparra Frutos, verdura
Ceratonia slicua Algarrobo Fruto, gelatinas, azúcares, tartas, sucedáneo de chocolate, madera
Chamaemelum nobile Manzanilla romana Acondicionador de cabello, planta medicinal
Convolvulus arvensis Campanilla Acondicionador de cabello, tintes
50 Pr es en ta ció nd el M un ici pi o 51 Pr es en ta ció nd el M un ici pi o
Cytisus reverchonii Retama de escobas Acondicionador de cabello
Cytisus scoparius Retama negra Tóxica
Daphne gnidium Torvisco Planta medicinal, insecticida
Daucus carota Zanahoria silvestre Mascarilla facial
Digitalis obscura Crujía Planta medicinal
Foeniculum vulgare Hinojo Mascarilla facial, condimento, verdura, herbicida, planta medicinal
Fraxinus angustifolia Fresno
Genista cinerea subsp.
speciosa Hiniesta o escobón Desodorante, tintes, textil, cestería, adorno
Juniperus oxicedrus Enebro Licor (ginebra), desodorante, insecticida, madera
Hordeum vulgare Cebada silvestre Mascarilla facial
Hyosciamus albus Beleño blanco Planta medicinal
Hypericum perforatum Hipérico Planta medicinal, desodorante
Lavandula stoechas Cantueso Infusión
Malva sylvestris Malva silvestre Tinte, planta medicinal
Marrubium vulgare Marrubio Planta medicinal
Medicago sativa Alfalfa Acondicionador de cabello
Olea europaea Olivo Fruto, madera
Papaver rhoeas Amapola Planta medicinal, verdura, tintes
Paronychia argentea Sanquinaria Planta medicinal
Phragmites australis Carrizo Cestería, textil
Pistacia lentiscus Lentisco Madera
Pistacia terebinthus Cornicabra Curtiente
Plantago sp. Zagaratona Planta medicinal
Prunus spinosa Endrino Jalea, pacharán, madera
Quercus coccifera Coscoja Curtiente, madera
Quercus faginea Quejigo Curtiente, madera, fruto
Quercus rotundifolia Encina Curtiente, madera, fruto
Retama sphaerocarpa Retama Textil, cestería
Rhus coriaria Zumaque Curtiente
Rosa canina Rosa silvestre Desodorante, verdura, fruto, mermelada, jalea, licor
Rosmarinus officinalis Romero Condimento, madera, esencias, perfumería, medicinal,
Rubus ulmifolius Zarza Textil, cestería, fruto, confitura, mermelada, jalea, licores
Ruscus aculeatus Rusco Planta medicinal
Salix sp. Mimbrera Cestería, planta medicinal
Salvia sp. Salvia Esencia, antisudoral, infusión, condimento, verdura
Santolina canescens Abrótano Planta medicinal, adorno
50 Pr es en ta ció nd el M un ici pi o 51 Pr es en ta ció nd el M un ici pi o
Scorzonera hispanica Cardillo Verdura
Sideritis hirsuta Zahareña Planta medicinal
Silybium marianum Cardo borriquero Infusión, verdura
Sinapis alba Mostaza blanca Condimento
Smilax aspera Zarzaparrilla Verdura, planta medicinal, adorno
Spartium junceum Gayomba Cestería, textil
Stipa tenacissima Esparto Cestería
Taraxacum obovatum Diente de león Planta medicinal
Teucrium sp. Adornos
Thymus capitatus Tomillo aceitunero Condimento, planta medicinal, esencias
Thymus granatensis Tomillo Esencia
Thymus zygis subsp. gracilis Tomillo Esencia, condimento
Thymus mastichina Mejorana Esencia, medicinal infusión, planta
Trifolium pratense Trébol rojo Acondicionador de cabello
Typha dominguensis Anea Verdura, cestería, textil
Ulmus minor Olmo Verdura, madera
Urtica sp. Ortiga Mascarilla facial, verdura, tintes, textil, planta medicinal Fuente: Elaboración propia.