• No se han encontrado resultados

Vicent Van Gogh, La habitación de Vicent en Arles, formas en la composición

N/A
N/A
Protected

Academic year: 2021

Share "Vicent Van Gogh, La habitación de Vicent en Arles, formas en la composición"

Copied!
24
0
0

Texto completo

(1)

En nuestra vida cotidiana nos vemos rodeados por objetos de formas muy distintas. Cuando intentamos describirlos, nos referimos a su silueta, tamaño, color

o textura, y a menudo los comparamos con formas geométricas. Para representar una forma es imprescindible observarla primero en conjunto, sin entrar en

detalles. A continuación se descompone en sus partes esenciales siguiendo un criterio determinado. Finalmente, se vuelven a incorporar en esa forma

sim-plificada los detalles que se consideran relevantes según el criterio utilizado. Aparece así un todo distinto al primero: la obra personal, que será figurativa o no,

dependiendo del criterio empleado.

(2)

La forma de un objeto es su apariencia externa. En la apariencia de cualquier objeto influyen varios elementos, como el con-torno, la silueta, la medida, el color o la textura. Para conocer la forma de un objeto se observan sus cualidades físicas.

Si observamos el teclado de un ordenador vemos que está for-mado por un mosaico de teclas semejantes a las yemas de los dedos. A este fenómeno lo denominamos ergonomía (rela-ción y adapta(rela-ción de la medida de los objetos con el cuerpo humano).

Pero quien realmente nos da una lección de eficacia es la natu-raleza: las alas de los pájaros han servido de ejemplo para dise-ñar las aeronaves. Los colores de los animales son el resultado de una estrategia de la naturaleza para asegurar la supervi-vencia de los mejor dotados. En otras palabras: en la natura-leza no hay nada superfluo.

Las formas tridimensionales hacen referencia a la tercera dimensión; es decir, al exterior e interior de la forma, al punto de vista y a la ubicación del objeto respecto del entorno. Las características establecidas para las formas planas son las mismas que para las tridimensionales: forma, color, textura y medida.

58

(3)

Llamamos proporción a la relación que existe entre las mag-nitudes de cada parte de un objeto y las dimensiones de todo él. Dos figuras son proporcionales si las medidas de una de ellas se corresponden con las de la otra mediante una relación de proporcionalidad. En este caso la relación de proporciona-lidad de los cuadrados es de A = k · B, donde k es la constante de proporcionalidad entre las dos figuras.

Las relaciones métricas que puede haber entre dos figuras pla-nas son la igualdad, la semejanza y la simetría.

Igualdad: dos figuras son iguales cuando coinciden todos

sus lados y sus ángulos.

Semejanza: dos figuras son semejantes si sus lados son

proporcionales y sus ángulos correspondientes son igua-les.

Simetría: dos figuras son simétricas cuando son iguales,

pero se encuentran invertidas respecto de un eje, de un centro o de un plano de simetría.

A

Escalas

Todos los objetos pueden ser representados, pero no es lo mismo dibujar una pequeña pieza de relojería que un gran edificio. La relación que existe entre el objeto real y su repre-sentación se denomina escala, y es la proporción entre la lon-gitud de un segmento representado y la lonlon-gitud real: Escala = dimensión de la representación

dimensión real del objeto

• Cuando el dibujo tiene las mismas dimensiones que el objeto la denominamos escala natural, y se representa de la forma siguiente: E = 1:1.

• Si el dibujo tiene menores dimensiones que el objeto, lla-maremos a ésta escala de reducción, por ejemplo, E = 1:20.

La escala de ampliación se realiza cuando el objeto es menor que su representación. Se representaría, por ejem-plo, con la fórmula E = 5:1.

B

Triángulo de escalas

Para utilizar las escalas puede construirse un triángulo de esca-las, que será útil tanto para la ampliación como para la reduc-ción de figuras.

Para construirlo, dibujaremos un triángulo rectangulo ABC en el que el lado BC mida 100 mm y con una medida del seg-mento AB arbitraria. Dividiremos BC en segseg-mentos de 5 mm y uniremos estas divisiones con el vértice A. Del mismo modo, dividiremos en diez partes iguales el lado AB, trazando rectas paralelas a la base del triángulo. Si dividimos AB en cuatro par-tes iguales y trazamos paralelas a la base del triángulo obten-dremos las escalas de reducción E = 1:4, E = 1:2 y E = 3:4. De este modo, podemos obtener cualquier escala.

3.2

Relaciones métricas. Proporcionalidad

E B A D C F E' B' A' D' C' F' Figuras iguales 2/3 P Figuras semejantes 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 E.1:10 E.2:10 - E.1:5 E.3:10 E.4:10 - E.2:5 E.6:10 = E.3:5 E.7:10 E.8:10 = E.4:5 E.9:10 E.1:1 E.11:10 E.1:4 E.3:4 E.5:10 - E.1:2 E.12:10 = E.6:5 A B C B A D C B' A' D' C' O e B A D C B' A' D' C' Figuras simétricas

El escalímetro es una regla que permite obtener diferentes escalas, que vienen representadas en sus distintos bordes.

(4)

Representar un objeto es expresar la realidad que nos

envuelve sobre un plano (un papel, una tela, un muro o un cartón), mediante diversas técnicas. No olvidemos que esta representación puede ser objetiva o subjetiva.

A

Representación icónica de la forma

La palabra icono proviene del griego eikon (similitud), que sig-nifica parecido o semejanza entre la representación y el objeto real.

• Contorno y silueta

El contorno es la línea cerrada que envuelve la forma.La silueta es la superficie encerrada por el contorno. Aunque los dos términos parezcan iguales, su diferencia es importante: frente al contorno de la forma existe un exceso de información en su interior o exterior y ésta dificulta el trazado del mismo. En cambio, cuando se trata de la silueta, la repre-sentación se limita a una

superficie sin información, facilitando enormemente el trazado del contorno.

• Espacios negativos y espacios positivos

• La proporción en el cuerpo humano

La perfección que presenta el cuerpo humano no es compa-rable a la de ningún otro objeto que pueda ser representado: ni siquiera la mejor pieza del mejor museo puede alcanzar la belleza del cuerpo humano.

• Las proporciones de los elementos de la cabeza

• Vista de perfil, la cabeza queda inscrita en un cuadrado. Observa los distintos módulos.

• Los ojos y la nariz quedan alineados con las orejas. • La cabeza, vista de frente, corresponde a un rectángulo de

dos módulos y medio de ancho, y su altura se divide en tres módulos.

• Medio módulo corresponde a la separación de los ojos, la nariz y la boca.

B

Representación abstracta de la forma

En el arte, cuando nos referimos a la abstracción queremos decir que las formas representadas, ya sean planas o volumé-tricas, no representan objetos reconocibles.

60

3.3

Representación de la forma

Ya sea a partir de una imagen o bien frente a un objeto real, nuestra visión debe ser capaz de anular las formas, centrándose en los espacios que éstas ocupan y en aquellos en los que la forma es inexistente.

Por ello, los artistas de la antigua Gre-cia se esforzaron en reproducir la belleza y la armonía a partir de las proporciones del cuerpo humano. También lo hicieron los humanistas; cuando Miguel Ángel esculpía el David, decía: «Debe tener una altura de siete cabezas y media»; en cambio, para Leonardo da Vinci la altura ideal era de ocho cabezas.

• Algunas correspondencias entre las proporciones:

• La altura de la figura humana está conformada por ocho módulos. • Los hombros se encuentran a una tercera parte del módulo 2. • El pecho coincide con el segundo módulo, y la separación entre el

pecho y los hombros es de un módulo.

• El ombligo se encuentra un poco más abajo de la línea del módulo 3. • Los codos coinciden con la cintura en la línea del módulo 3. • El pubis y las muñecas están en el centro de la figura, en la línea con

el módulo 4.

• Las rodillas están sobre la línea del módulo 6.

Si comparamos la constitución de la figura femenina con la masculina, veremos que hay pocas diferencias.

• Las espaldas de la mujer son más estrechas.

• El pecho está situado más abajo en las mujeres que en los hombres. • La cintura es más estrecha, y las caderas más anchas.

1 2 3 4 5 6 7 8 1/3 2.º 3.º 4.º 5.º 6.º

Jackson Pollock, El Bosque encantado, 1947. Es en el siglo XXcuando aparece un gran número de movimientos alrededor del arte abstracto, en el que pueden identificarse tres tendencias bási-cas. Por un lado, Brancusi nos ofrece en sus obras la reducción de las apariencias naturales a formas radicalmente simplificadas. Otra gran corriente se ha basado en la construcción de objetos de arte a partir de formas básicas no figurativas. Por último, aparece la expresión libre y espontánea, como sucede en el «action painting».

V. Kandinsky, Primera acuarela abstracta, 1910.

(5)

Para continuar, conviene repasar las principales figuras de la geometría. El tema te resultará familiar, ya que fue tratado en el curso anterior. Por ello, te presentaremos los trazados paso a paso numerando con un pequeño círculo el orden del pro-ceso de trazado.

A

Polígonos regulares conociendo el radio

de la circunferencia circunscrita a ellos

B

Polígonos regulares conociendo el lado

de éstos

• Método general para el trazado de un polígono

regular a partir del lado

3.4

Representación técnica de la forma

Para estudiar los diferentes procesos de este método tomaremos como ejemplo la construcción de un eneágono regular de lado AB. 1. Se halla la mediatriz del segmento AB.

2. Con centro en A y radio AB se traza un arco que cortará a la media-triz en el punto C (observa que el punto C es el centro del hexágono regular de lado AB). Sobre esta recta van a estar situados los centros de las circunferencias de los polígonos.

3. Con centro en C y radio AC se traza una circunferencia, y, donde ésta corta a la mediatriz, se obtiene el punto P.

4. El radio CP se divide en seis partes iguales, y para ello aplicamos el teorema de Tales. Hallamos así los puntos 7, 8, 9, 10, 11 y 12. Cada uno de ellos constituye el centro de la circunferencia circunscrita a los polígonos regulares de 7, 8, 9… lados.

5. En nuestro caso, el centro será el punto 9 y el radio, la magnitud A9. Tra-zamos la circunferencia y, a partir de A, llevamos el valor de AB con el compás sobre ella tantas veces como lados tenga el polígono propuesto. 6. Finalmente, se unen los vértices determinados anteriormente para

construir el polígono. A B C A B 7 8 9 10 11 C A B 7 8 9 E F D I G J H 1 2 3 4 C D F A E O B Triángulo equilátero y hexágono 1 2 3 B A C Triángulo equilátero 1 2 3 6 5 4 8 7 B A F a G d e Cuadrado 1 2 3 6 5 4 d F G e H B c A Pentágono 1 2 3 5 4 C D F G E B A Hexágono E F G 30° P O A B C D Heptágono 1 2 3 5 4 c d F G E B A H O I Octógono División de una circunferencia

en partes iguales. Método gene-ral para inscribir un polígono en una circunferencia dada.

1 2 3 4 5 C D F A E O B G Cuadrado y octógono 1 2 3 4 5 g D f A E O B H I Pentágono y decágono 1 2 3 4 5 6 c D f a e O B H I K L M G Heptágono

(6)

C

Enlaces

También en este apartado, te presentamos los trazados paso a paso, resaltando cada maniobra del proceso.

Unión de dos rectas, r y s, con un arco de circun-ferencia, conociendo el punto T de tangencia.

Unión de un arco de radio r1y de una recta r

mediante un arco de radio r

Unión de un arco de radio r con una recta r´ conociendo el punto T de tangencia

Unión de dos circunferencias O y O´ dadas por un arco exterior a ellas de radio r conocido

1. Desde O y O’ se trazan arcos cuyo radio sea igual a la suma del radio conocido r y el respectivo de la circunferencia dada, es decir, s + r y t + r. Al cortarse estos arcos, queda determinado el centro O’’ de la circunferencia que hay que trazar. Uniendo O’’ con O y O’ resultan los puntos M y N de tangencia.

2. Dibujamos la circunferencia pedida, con centro en O’’ y radio r.

Unión de dos circunferencias O y O´ dadas por un arco interior a ellas de radio r conocido

1. El proceso es parecido al del trazado anterior. En este caso, se hace centro en O y se traza un arco con radio r – s. 2. Trazamos otro arco con centro en O’ y radio r – t. Al cortarse

ambos en O’’, queda determinado el centro de la circunfe-rencia pedida. Los puntos M y N se obtienen uniendo O’’ con O y O’.

3. Por último, se traza la circunferencia que se busca con cen-tro en O’’.

Unión de dos circunferencias O y O´ dadas por un arco que corta la línea que une sus centros de radio r conocido

1. Con centro en O, se dibuja un arco de radio r – s, y tomando como centro O’, trazamos otro arco de radio r + t que corte al arco anterior, lo que determinará un punto O’’, que es el centro del arco que se pide.

2. Al unir O’’ con O y O’ se obtienen los puntos M y N de tan-gencia.

3. Por último, se traza el arco que se quiere determinar con centro en O’’ y radio r.

D

Enlazar distintos puntos a partir de arcos

de circunferencia

Sabemos dónde están situados los puntos A, B, C, D, E y F, y el valor del radio r que tiene el arco AB. A partir de aquí: 1. Se unen los puntos A y B, y se traza la mediatriz del

seg-mento hallado. Con centro en A y radio r se traza un arco que corte a la mediatriz en el punto O. Después, con centro en O y radio r se traza un arco que una los puntos AB.

2. Se unen los puntos B y C y se halla la mediatriz del segmento que corta a la recta OB en el punto O1. Con centro en O1, se traza el arco BC.

3. Se unen los puntos C y D, y se traza la mediatriz del segmento CD que corta la recta O1-C en el punto O2. Con cen-tro en O2se traza el arco CD, y así sucesivamente.

62

3.4

Representación técnica de la forma

O T T1 s r O T r r r1 r1+ r O1 T r r O1 O T T N r r t + r O' M O" O s+ r N O' M O" O N r O' ' O O' r – s r – t O' ' O O' r – s r – t M N O'' O' O r + t r – s O'' O' O r N M O O1 A B E F C D O2 O3 O4 r

(7)

E

Óvalo, ovoide y espiral

Trazado de un óvalo dado el eje mayor AB:

1. Se divide en tres partes iguales el eje mayor AB, obte-niendo los puntos O1, O2y 3 que coincide con B.

2. Con centro en O1y radio O1-O2se realiza una circunferen-cia; de igual manera con centro en O2y radio O2-3 se rea-liza otra circunferencia, que al cortar a la anterior, se obtie-nen los puntos O3y O4.

3. Se trazan semirrectas desde O3 con O1 y O2, y desde O4con O1y O2; donde éstas cortan a las circunferencias se encuen-tran los puntos de enlace T1, T2, T3y T4.

4. Por último, con centro en O3 se unen los puntos T3y T4; y con centro en O4 se unen los puntos T1y T2.

Trazado de un óvalo dado el eje menor CD:

1. Se haya el punto O, en CD, mediante el trazado de la mediatriz del eje menor.

2. Con centro en O y radio OC se dibuja una circunferencia que al cortar a la mediatriz permite obtener los puntos O1 y O2; estos puntos se unen con C y D, como muestra el dibujo.

3. Con centro en C y radio CD se dibuja un arco hasta cortar las semirrectas trazadas anteriormente; con centro en D y radio DC se hace la misma operación, obteniendo los pun-tos de enlace T1, T2, T3y T4.

4. Por último, con centro en O1 se unen los puntos T1y T4; y con centro en O2 se unen los puntos T2y T3.

Trazado de un ovoide dado el eje mayor AB:

1. Se divide AB en seis partes iguales. Se traza una perpendi-cular por 2 a AB, y por el mismo punto se dibuja una cir-cunferencia, hallando así los puntos C y D.

2. A partir de C y D se lleva la magnitud A2 para situar los pun-tos O3y O4; dichos puntos se unen con 5.

3. Con centro en O3y radio O3C, y centro en O4y radio O4D se trazan arcos de circunferencia hasta cortar a las semirrec-tas en los puntos T1y T2.

4. Para terminar, con centro en 5 se traza una circunferencia que une los puntos T1y T2.

Trazado de un ovoide dado el eje menor:

1. Se dibuja la mediatriz del eje conocido AB, obteniendo el punto O.

2. Con centro en O y radio OA, se traza una circunferencia que cortará a la mediatriz en el punto P.

3. Se unen los puntos A y B con P, con lo que se llega a las rec-tas r y s.

4. Se dibujan dos arcos con radio AB y centro en los puntos A y B, obteniéndose así los puntos M y M’.

5. Con centro en P y radio PM o PM’, se traza el último arco que configura el ovoide que se pide.

Trazado de la espiral de Arquímedes conociendo el paso MN:

1. Se divide el segmento MN en un número cualquiera de partes iguales, por ejemplo doce.

2. Con centro en M, se trazan circunferencias de radios M1, M2…, hasta M12.

3. Se divide la circunferencia en doce partes iguales y se tra-zan los respectivos radios. Las intersecciones de los radios con los arcos correspondientes determinan los diversos puntos que configuran la espiral, puntos que, unidos con trazo continuo, determinan la curva pedida.

Trazado de espirales de diseño:

Observa atentamente las siguientes espirales; la primera es un grafismo que se construye haciendo arrancar sucesivas espirales de ocho centros a partir del octógono regular. La segunda espiral se ha construido tomando centros des-plazados; fíjate cómo se ha ido realizando el dibujo y descu-brirás que su trazado es muy sencillo, y que tanto este tipo de espiral como la anterior se prestan para hacer interpretacio-nes muy variadas.

B A 1 O1 2 O2 O4 O3 T2 T1 T4 T3 3 B A 2 1 O2 O1 O4 O3 T2 T1 B A D C A B 4 3 6 5 12 11 10 9 8 7 6 5 4 3 2 1 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 M Paso N M N Paso 1 2 3 4 5 6 1=2 3=4 4=5 5=6 2=3 1 s r P A O s r P A O M M ' B B M M' B A O 2 O1 O4 O3 T2 T1 T4 T3 D C D C

(8)

F

Curvas cónicas

Las curvas cónicas se obtienen al seccionar un cono por dis-tintos planos.

• La elipse

La elipse es una curva plana y cerrada que se obtiene al sec-cionar un cono por un plano secante oblicuo al eje, y que ade-más corta todas sus generatrices. En esta curva se cumple que la suma de las distancias desde un punto cualquiera de ella P a dos puntos fijos F y F´, llamados focos, es constante. La distancia de un punto cualquiera a uno de los focos se llama radio vector, y la distancia entre los dos focos se deno-mina distancia focal.

La elipse tiene dos ejes, que son perpendiculares entre sí: el

eje mayor, AB, y el eje menor, CD. Trazado de la elipse dados los dos ejes.

Conocidos los ejes AB = 2a y CD = 2b, se traza, con centro en C o D y radio OA, un arco que corte al eje mayor en F y F’, que son los focos de la curva.

Tomaremos un punto cualquiera, N, sobre el eje mayor y, con radio AN y centro en F, trazaremos el arco 1; con radio NB y centro en F’, trazaremos el arco 2. Los dos arcos se cortan en el punto M. Si repetimos esta operación tomando otros pun-tos sobre el eje mayor, entre los dos focos, y unimos final-mente los puntos obtenidos con una línea continua obten-dremos por fin la elipse.

Trazado de la elipse por haces proyectivos.

Una vez conocidos los ejes, se construye un rectángulo a par-tir de ellos. A continuación, se dividen los segmentos OA y AE en partes iguales, en este caso cuatro. Las intersecciones de los rayos C1, C2, C3, y C4 con los rayos D1, D2, D3 y D4 nos darán distintos puntos de la elipse.

• La hipérbola

La hipérbola se obtiene seccionando la superfície cónica con un plano paralelo al eje. Es una curva plana y abierta, y se cum-ple que la diferencia de las distancias entre cualquier punto de la hipérbola a otros fijos, llamados focos, es constante.

Trazado de la hipérbola por haces proyectivos.

Partiendo de una recta en la que se han mar-cado los focos de la hipérbola, F y F’, el ori-gen, O, y los puntos, A, B, se construye el rectan-gulo AMPN. Se dividen los lados MP y PN en partes iguales y se unen estas particiones con los puntos A y F’. Los puntos de intersección de las rectas trazadas hasta A y F’ son los puntos de una

rama de la hipérbola que se obtendrá uniéndolos. Para trazar la otra rama se repite el proceso con los puntos B y F.

Trazado de la hipérbola conociendo sus ejes y vértices.

Se parte de unos ejes. Con centro O y radio EA se sitúan los focos F y F’. Se marcan los puntos 1, 2, 3, etc., y sus simétricos 1’, 2’, 3’, etc., y se trazan arcos con centro F’ y radio 1B, 2B, 3B, etc., que se cortarán con los trazados con centro F y radio 1A, 2A, 3A, etc. Repitiendo este proceso se hallan más puntos de una de las ramas de la curva y al unirlos mediante un trazo continuo se

obtiene el dibujo de la rama de la hipérbola. De forma análoga obtendremos la otra rama.

• La parábola

La parábola se obtiene seccio-nando el cono con un plano paralelo a una generatriz. Esta curva es plana, abierta y de una rama, y se define como el lugar geométrico de los puntos del plano situados a la misma distan-cia de un punto fijo F, llamado foco, y de una recta fija d, llamada directriz. El vértice de la curva es el punto V. El eje de simetría pasa por V y por el foco, siendo perpendicular a la directriz.

Trazado de la parábola conociendo la directriz, el eje de simetría y el foco.

Conocemos la directriz d, el eje y el foco, F. El vértice de la curva es el punto medio del segmento AF. Trazamos por un punto (1) del eje, la perpendicular a éste y con cen-tro en F y radio A1 = r, se corta a dicha perpendicular, y así obtene-mos el punto P. Repetiobtene-mos la ope-ración para obtener distintos pun-tos que construyen la curva.

G

Curvas cíclicas

La cicloide es una curva plana que describe un punto de una circunferencia al rodar ésta sobre una recta. El segmento sobre el que rueda tiene una longitud igual a 2pr, siendo r el radio de la circunferencia. Para trazar un cicloide, se divide tanto la circunferencia como el segmento en un número de partes iguales; la unión de los distintos puntos conseguidos deter-minará la curva.

64

` V D C r' a F A B a b b b o F' N M1 2 O D C 4 3 E A B 2 1 4 3 2 1 B A Q F F' O N R S T P 4 3 2 1 1' 2' 3' 4' 5' 5' 4' 3' 2' 1' 1 2 3 4 5M V ` B A M N 3 2 1 r M3 r1 M1 F O F' M2 V ` P A p V tv p d r r M L F 1 N 2/r

(9)

3

1

Unidad

Actividad n.º

Nombre Grupo

Fecha

Nota

Empleo del claroscuro

Empleando el claroscuro (lápiz 2B), realiza un dibujo de esta imagen, en la que se observen las zonas de luces y sombras; cuan-tos más tonos utilices, mejor será el resultado. No olvides respetar las proporciones.

(10)

Ensaya aquí tus ideas

(11)

3

2

Unidad

Actividad n.º

Nombre Grupo

Fecha

Nota

Polígonos regulares dado el lado

Dibuja los siguientes polígonos regulares conociendo su lado:

• Triángulo equilátero. • Cuadrado. • Pentágono regular.

• Hexágono regular. • Heptágono regular. • Octógono regular.

A B A B A B

(12)

Ensaya aquí tus ideas

(13)

3

3

Unidad

Actividad n.º

Nombre Grupo

Fecha

Nota

Polígonos regulares inscritos

en la circunferencia

Dibuja los siguientes polígonos regulares inscritos en las cir-cunferencias que se dan:

• Triángulo equilátero. • Cuadrado. • Pentágono regular.

• Hexágono regular. • Heptágono regular. • Octógono regular.

O O O

(14)

Ensaya aquí tus ideas

(15)

3

4

Unidad

Actividad n.º

Nombre Grupo

Fecha

Nota

Polígonos regulares

(16)

Ensaya aquí tus ideas

(17)

3

5

Unidad

Actividad n.º

Nombre Grupo

Fecha

Nota

Enlaces

Óvalo, ovoide y espiral

• Dibuja un óvalo de eje mayor AB y de eje menor CD. • Dibuja un ovoide de eje mayor AB. • Dibuja una espiral con los centros dados. • Une las rectas, r y s con un arco de circunferencia,

cono-ciendo el punto T de tangencia.

• Une estas dos circunferencias por un arco exterior a ellas de radio r conocido.

• Enlaza los siguientes puntos a partir de arcos de circunfe-rencia T' T s r r O O' A B C D

(18)

Ensaya aquí tus ideas

(19)

3

6

Unidad

Actividad n.º

Nombre Grupo

Fecha

Nota

Curvas cónicas

Curvas cíclicas

• Dibuja una cicloide dada la siguiente circunferencia.

• Dibuja una elipse dados sus ejes AB y CD. • Dibuja una hipérbola conociendo sus ejes m y n, y sus vér-tices A y B.

• Dibuja una parábola conociendo la directriz d, el eje de simetría e y el foco F. A B C D O F e d O A B m n O O

(20)

Ensaya aquí tus ideas

(21)

3

7

Unidad

Actividad n.º

Nombre Grupo

Fecha

Nota

Triángulo de escalas

(22)

Ensaya aquí tus ideas

(23)

3

8

Unidad

Actividad n.º

Nombre Grupo

Fecha

Nota

Escalas

Dibuja a escala 3/2 las formas geométricas que te presentamos.

2

5

7

(24)

Ensaya aquí tus ideas

Referencias

Documento similar

Entre nosotros anda un escritor de cosas de filología, paisano de Costa, que no deja de tener ingenio y garbo; pero cuyas obras tienen de todo menos de ciencia, y aun

Sanz (Universidad Carlos III-IUNE): "El papel de las fuentes de datos en los ranking nacionales de universidades".. Reuniones científicas 75 Los días 12 y 13 de noviembre

(Banco de España) Mancebo, Pascual (U. de Alicante) Marco, Mariluz (U. de València) Marhuenda, Francisco (U. de Alicante) Marhuenda, Joaquín (U. de Alicante) Marquerie,

6 Para la pervivencia de la tradición clásica y la mitología en la poesía machadiana, véase: Lasso de la Vega, José, “El mito clásico en la literatura española

d) que haya «identidad de órgano» (con identidad de Sala y Sección); e) que haya alteridad, es decir, que las sentencias aportadas sean de persona distinta a la recurrente, e) que

La siguiente y última ampliación en la Sala de Millones fue a finales de los años sesenta cuando Carlos III habilitó la sexta plaza para las ciudades con voto en Cortes de

A ello cabría afladir las intensas precipitaciones, generalizadas en todo el antiguo reino valenciano, del año 1756 que provocaron notables inundaciones y, como guinda final,

La Ley 20/2021 señala con carácter imperativo los procesos de selección. Para los procesos de estabilización del art. 2 opta directamente por el concurso-oposición y por determinar