MAESTRÍA EN EDUCACIÓN Y DESARROLLO SOCIAL
Trabajo de grado para la obtención del título de Magister en Educación y Desarrollo Social
ESTUDIO DE LAS PRÁCTICAS CULTURALES DE LA COMUNIDAD INDÍGENA SAN JUAN BAUTISTA
EN CUANTO A LA VIOLENCIA CONTRA LA MUJER
Autora
Licenciada Ana Senovia Ramírez Castillo
Director
Doctor Gilberto Vejarano M.
Quito, Ecuador
Del contenido del presente trabajo se responsabiliza
Ana Senovia Ramírez Castillo
RESUMEN
La mujer de la Comunidad San Juan Bautista padece violencia intrafamiliar, comunitaria y, también, de la sociedad. Algunas prácticas propias de la comunidad, denominadas culturales, aumentan el problema y la ubican en un sitial de desamparo y desprotección. El problema se profundiza cuando las mujeres mayores no solo toleran la violencia sino que la justifican y la sufren resignadas.
La mujer sufre silente, soportando esta condición de vida sin sospechar las inevitables consecuencias que tendrá que experimentar en su salud física y sicológica.
En el trabajo de investigación que se llevó a cabo en esta comunidad se pudo logar la siguiente información que es significativa para proponer y trabajar toda una acción de cambio profundo en beneficio de la mujer, lo que redundaría también en beneficio de la familia y de la comunidad y, ¿por qué no?, del país.
1. Las mujeres de la comunidad están conscientes de que existe violencia en su contra. 2. Ellas entienden por violencia solo la agresión verbal y física que reciben por parte
de sus parejas y progenitores.
3. La mujer en su hogar lleva a cabo tareas propias suyas y las de su pareja.
4. La relación mujer-pareja se sustenta sobre la base de la violencia… por parte de él. 5. Las costumbres ancestrales inciden fuertemente en la violencia contra la mujer. 6. La religión (católica y evangélica) aunque no promueve la violencia contra la
mujer, la tolera e, incluso, la solapa.
7. Las mujeres jóvenes de la comunidad no están dispuestas a soportar la violencia como es el caso de las mayores.
8. La mujer se encuentra desamparada, sola para superar esta situación de violencia y difícilmente podría conseguir apoyo para tal objetivo.
Afortunadamente existe un grupo de mujeres, las más jóvenes, que se están revelando contra esta situación, absolutamente injusta e inhumana. Sin embargo, son un número reducido por lo que su efecto se verá realizado a largo plazo.
Palabras claves:
TABLA DE CONTENIDO
Pág.
CAPÍTULO I. ... 1
1. INTRODUCCIÓN ... 1
1.1 Planteamiento del problema ... 1
1.2 Sistematización del problema ... 3
1.3 Preguntas de investigación ... 4
1.4 Justificación del tema ... 4
1.5 Objetivos ... 6
1.6 Alcance de la investigación ... 6
CAPÍTULO II ... 8
2. MARCO DE REFERENCIA ... 8
2.1 Marco teórico ... 8
2.2 Marco conceptual ... 31
2.3 Marco temporal y espacial ... 33
2.4 Marco situacional ... 34
2.5 Marco legal: Instrumentos internacionales y nacionales sobre la violencia contra la mujer ... 40
2.6 Hipótesis ... 44
2.7 Variables e indicadores ... 45
CAPÍTULO III ... 46
3. METODOLOGÍA ... 46
3.1 Unidad de análisis ... 46
3.2 Población ... 46
3.3 Muestra: tipo y cálculo ... 46
3.4 Tipo de investigación ... 47
3.5 Prueba de la hipótesis ... 49
3.6 Métodos de estudio ... 53
3.7 Técnicas e instrumentos ... 53
CAPÍTULO IV. ... 54
4. RESULTADOS Y ANÁLISIS ... 54
PRIMERA PARTE: PERCEPCIONES Y PRÁCTICAS CULTURALES DE LAS MUJERES INDÍGENAS DE SAN JUAN BAUTISTA SOBRE LA VIOLENCIA CONTRA LA MUJER ... 54
4.1 La violencia según las mujeres de la comunidad ... 55
4.2 Experiencias de violencia ... 57
4.3 Acciones que pueden ser tomadas ... 60
4.4 Violencia en la Comunidad ... 65
SEGUNDA PARTE: DIAGNÓSTICO SOBRE LA INCIDENCIA DE LA VIOLENCIA EN LAS MUJERES INDÍGENAS DE SAN JUAN BAUTISTA ... 68
4.5 Conocimiento de instrumentos nacionales sobre los derechos de las mujeres en contra de la violencia ... 70
4.6 Conocimiento de instrumentos internacionales sobre los derechos de las mujeres en contra de la violencia ... 74
4.7 La violencia en la comunidad ... 76
4.8 Opinión de las mujeres respecto de la violencia intrafamiliar ... 79
4.9 Acción de las mujeres respecto de la violencia intrafamiliar de que son víctimas ... 79
4.10 Violencia comunitaria o institucionalizada en contra de la mujer ... 80
4.11 Diagnóstico general ... 81
5. CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES ... 88
5.1 Conclusiones ... 88
5.2 Recomendaciones ... 92
ANEXO 1: ... 99
CONOCIMIENTOS RESPECTO DE DOCUMENTOS NACIONALES E INTERNACIONALES SOBRE LA VIOLENCIA CONTRA LA MUJER ... 99
Encuesta Nº 1. Documentos internacionales ... 99
Encuesta Nº 2. Documentos nacionales ... 100
Encuesta Nº 3. Violencia física ... 101
Encuesta Nº 4. Violencia sexual ... 102
Encuesta Nº 5. Violencia sicológica ... 103
Encuesta Nº 6. Opinión sobre la violencia ... 104
Encuesta Nº 7. Acción ante la violencia ... 105
Encuesta Nº 8. Conocimiento sobre la Constitución de la República del Ecuador ... 106
Encuesta Nº 9. Conocimiento sobre Ley contra la violencia a la mujer y la familia ... 107
Encuesta Nº 10. Conocimiento sobre el Reglamento de Ley contra la violencia a la mujer y la familia (103) ... 108
Encuesta Nº 11. Conocimiento sobre la Comisaría de la mujer y la familia ... 109
Encuesta Nº 12. Conocimiento sobre Jueces de la familia ... 110
Encuesta Nº 13. Conocimiento sobre el Teniente Político ... 111
Encuesta Nº 14. Conocimiento sobre los Derechos Humanos ... 112
ANEXO 2 ... 113
REVISIÓN DOCUMENTAL DE LOS INSTRUMENTOS INTERNACIONALES Y NACIONALES SOBRE LA VIOLENCIA CONTRA LA MUJER ... 113
1. INSTRUMENTOS INTERNACIONALES SOBRE LA VIOLENCIA CONTRA LA MUJER ... 113
1.1 Declaración Universal de Derechos Humanos ... 113
1.2 Convención interamericana para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra la mujer .. 116
1.3 Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer ... 118
1.4 Protocolo facultativo de la convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer ... 120
2. INSTRUMENTOS NACIONALES SOBRE LA VIOLENCIA CONTRA LA MUJER ... 121
2.1 Constitución del Ecuador ... 121
2.2 Jueces de la familia ... 126
2.3 Teniente político ... 127
TABLAS TABLA Nº 1. SITUACIÓN EDUCACIONAL DE GUANGAJE ... 34
TABLA Nº 2. POBLACIÓN DE SAN JUAN BAUTISTA ... 36
TABLA Nº 3. POBLACIÓN FEMENINA DE LA COMUNIDAD MAYOR DE 18 AÑOS ... 37
TABLA Nº 4. PERFIL EDUCACIONAL DE LA POBLACIÓN DE LA COMUNIDAD ... 38
TABLA Nº 5. CONOCIMIENTO DE LAS MUJERES SOBRE LA CONSTITUCIÓN ... 71
TABLA Nº 6. CONOCIMIENTO DE LAS MUJERES SOBRE LA LEY 103 ... 71
TABLA Nº 7. CONOCIMIENTO DE LAS MUJERES DEL REGLAMENTO A LA LEY 103 ... 72
TABLA Nº 8. CONOCIMIENTO DE LAS MUJERES SOBRE LA COMISARÍA DE LA MUJER ... 73
TABLA Nº 9. CONOCIMIENTO DE LAS MUJERES SOBRE LOS JUECES DE LA FAMILIA ... 73
TABLA Nº 10. CONOCIMIENTO DE LAS MUJERES SOBRE EL TENIENTE POLÍTICO ... 74
TABLA Nº 11. CONOCIMIENTO DE LAS MUJERES SOBRE LOS DERECHOS HUMANOS ... 75
TABLA Nº 12. VIOLENCIA FÍSICA ... 76
TABLA Nº 13. VIOLENCIA SEXUAL ... 77
TABLA Nº 14. VIOLENCIA SICOLÓGICA ... 78
TABLA Nº 15. OPINIÓN FEMENINA SOBRE LA VIOLENCIA ... 79
GRÁFICOS
Gráfico Nº 1 Situación educacional de Guangaje……… 35
Gráfico Nº 2 Población de San Juan Bautista……….. 36
Gráfico Nº 3 Población femenina de San Juan Bautista……….. 37
Gráfico Nº 4 Perfil educacional de San Juan……….……….. 38
Gráfico Nº 5 Ilustración de las variables……… 45
Gráfico Nº 6 Operación de las variables……… 45
Gráfico Nº 7 Conocimiento de las mujeres de los instrumentos contra la violencia………. 75
CAPÍTULO I.
1. INTRODUCCIÓN
La mujer, salvo excepciones, a través de toda la historia de la humanidad ha sido objeto de discriminación, injusticias y violencia, bajo la complicidad de la sociedad y la propia religión.
La mujer indígena no ha escapado a esta cruda realidad; en efecto, es por todos conocido los abusos que han cometido los hombres quichuas en contra de sus parejas, lo que se ha manifestado en maltrato físico y sicológico. Tampoco es desconocida la sumisión y resignación de la mujer ante esta situación, lo que se ha llegado a perpetuar en una oración tomada jocosamente pero que encierra una terrible realidad sicológica, cultural y social: “maredo no más piga, p’s.”
Es trascendente encontrar los orígenes y causas de esta iniquidad para establecer soluciones concretas, realizables y permanentes de manera que se la excluya de la experiencia diaria de las mujeres indígenas.
1.1 Planteamiento del problema
viudez, enfermedad de sus cónyuges, no obstante justifican estas prácticas porque –como dice María Gregoria (80 años de edad): “así todas fuimos criadas… y nuestras mamas y nuestras abuelas y las mamas de nuestras abuelas.”
Las mujeres adultas de la Comunidad consideran esta situación muy vergonzosa e injusta pero difícil de superar. Comenta Juana Etelvina:
“No sé dónde ir, quién reclamar, quién pedir ayuda… ¿Y quién socorre?
El Rosendo, después de la pelea, al otro día pide perdón, dice no acordar nada, que es problema de traguito, que no tomará más. ¡Solo promesa! Claro, no pega, pero insulta y grita niños.”
Las mujeres jóvenes, por su parte, dicen no estar dispuestas a tolerar violencia ni malos tratos. Ellas consideran que los avances y permanencia de la cultura indígena se deben mayormente a su aporte, que –por lo tanto– tiene los mismos o más derechos que los varones. Elsa Magdalena comenta:
“Gracias a la mujer indígena el pueblo quichua mantiene su idioma y sus vestiduras. Además, ella ha estado presente siempre, luchando de igual a igual con el hombre, en todos los levantamientos indígenas del Ecuador, desde antes de la Colonia hasta nuestros días. Así aprendimos en nuestro Colegio. Así acuerdo Manuela León y Cecilia Cansuy del levantamiento de Ibarra (Sublevación de Ibarra y Otavalo. 18681). Si hombre pega, mujer debe responder igual.”
1
En esta comunidad es notorio que existe conciencia sobre el problema de la violencia en contra de la mujer. No obstante, el problema persiste por lo que se debe emprender acciones para remediar esta situación.
1.2 Sistematización del problema
El problema de la violencia contra la mujer es una pandemia presente en todos los países del mundo, sin diferenciar estratos sociales, culturales, ideologías políticas ni credos religiosos.
La población femenina campesina indígena –invisible ante los ojos de autoridades y connacionales– padece más intensamente esta violencia, ante la cual ella está en desventaja e imposibilitada de superarla, debido a cuestiones personales íntimas y a situaciones y circunstancias externas a ella:
1. La violencia contra la mujer es vista en la comunidad con normalidad e indiferencia.
2. Los comuneros están muy preocupados en su lucha por superar los problemas de pobreza, carestía y escasez por lo que no reparan “en problemas de marido y mujer.”
3. Las propias mujeres afectadas sufren tal cantidad de violencia en todos los aspectos de su vida que ya no les quedan ni fuerzas ni tiempo como para llevar a cabo acciones reivindicativas de sus derechos (que en la mayoría de los casos desconocen).
contra no debe ser tolerada, pero no tienen respaldo de nadie, ni de las propias mujeres afectadas, por lo que cualquier acción que emprendan se diluye.
1.3 Preguntas de investigación
¿Cómo inciden los aspectos culturales en la mujer indígena de San Juan Bautista respecto de la violencia intrafamiliar?
¿De dónde proceden estos aspectos culturales? ¿Sufren violencia las mujeres de la Comunidad?
¿Qué tipo de violencia sufren las mujeres de la Comunidad? ¿Aceptan las mujeres de la comunidad la violencia en su contra? ¿Qué creencias justificarían la violencia en contra de la mujer?
¿Cuáles son las razones que argumentan los varones para justificar la violencia intrafamiliar?
¿Qué consecuencias experimentan las mujeres de la Comunidad en vista de la violencia intrafamiliar?
¿Qué acciones toman las mujeres de la comunidad ante la violencia intrafamiliar? ¿Qué opinan las mujeres de la Comunidad de la violencia en su contra?
1.4 Justificación del tema
y trastornos mentales y, en ocasiones, hasta la muerte. Como lo dice José María Tortosa (2003) “no se puede permitir la permanencia de la violencia porque, tarde o temprano, cobra sus dividendos.” Estos dividendos, en el caso de las mujeres maltratadas, tienen manifestaciones con efectos existenciales: amargura forjada por la vida, frustración plasmada en el presente, desesperanza germinada ante el futuro. En este respecto, así gime Ángela Figuera Aimerich, poetisa española, en su poema ¿Qué vale una mujer?
“Y yo pregunto, vadeando a solasun río de aguas turbias y crueles, ¿Qué vale una mujer?¿Para qué sirve una mujer
gritando entre los muertos?”2
Al considerar la situación cultural de las mujeres de la Comunidad, se puede notar que hay diferencias de criterio entre las mujeres jóvenes, las adultas y las adultas mayores sobre la relación marido y esposa y la violencia en contra de la mujer, sea esta intrafamiliar o comunitaria. Mientras las mujeres de la tercera edad y unas cuantas adultas aceptan la violencia en su contra como cuestión “propia de la vida”, las jóvenes consideran que tal situación no puede permitirse y debe ser superada. Aun cuando estas diferencias son apenas leves y más bien tímidas, sin embargo constituyen un gran paso en el proceso concienciador de las mujeres de la comunidad, cuyos efectos alcanzarán todo el quehacer de la mujer: su vida intrafamiliar, su accionar comunitario.
2
1.5 Objetivos
1.5. 1 Objetivo general
Estudiar la relación que existe entre las prácticas culturales de la comunidad y las formas de maltrato a la mujer.
1.5.2 Objetivos específicos
1. Determinar el conocimiento que tienen las mujeres de la Comunidad sobre los instrumentos y mandatos nacionales e internacionales que existen sobre la violencia contra la mujer.
2. Establecer el conocimiento, las percepciones y las prácticas culturales que tienen las mujeres indígenas de San Juan Bautista sobre la violencia contra la mujer. 3. Identificar las prácticas culturales de la Comunidad y su relación con el maltrato de
las mujeres de esa comunidad.
4. Comprobar la disposición de estas mujeres a cambiar el estilo violentado de vida que experimentan.
1.6 Alcance de la investigación
y criadas en esta Comunidad y todos sus antepasados; de lo que tienen memoria, todos son originarios de San Juan Bautista.
En mayor o menor grado, estas mujeres sufren violencia. Las interrogantes que surgen ante esta situación es: ¿Por qué estas mujeres soportan la humillación? ¿Desconocen acaso sus derechos? Y si los conocen, ¿por qué no los reclaman y los ponen en práctica? ¿Acaso el amor que tienen por sus parejas excede en magnitud a cualquiera acción en su contra y la minimiza? ¿Son –quizá– sus hijos la razón para sobrevivir en permanente afrenta? ¿La enseñanza o “tradición” que han recibido de sus madres y abuelas ha calado tan hondo que ha generado en ellas ese carácter de sometimiento y servilismo?
CAPÍTULO II
2. MARCO DE REFERENCIA
2.1 Marco teórico
2.1.1 Conocimiento
El conocimiento ha sido clasificado –al menos– en tres categorías: el conocimiento popular, el conocimiento de divulgación y el conocimiento científico. El conocimiento popular se refiere a todo saber que se adquiere sin considerar ni la veracidad ni la validez de la información que recibe. “Son series de proposiciones informativas, que en algunos casos pueden estar acompañadas de algún intento de explicación sin que esta explicación a su vez está comprobada o disprobada.”3 El conocimiento popular puede ser adquirido a través de la lectura de revistas, de periódicos, de semanarios, enciclopedias generales, etc. El conocimiento de divulgación se refiere a saberes logrados por razonamiento, pero que se basan en datos que no son de primera mano. El conocimiento científico, al decir de Felipe Pardinas, es “aquel ocupado en la obtención y publicación de conocimientos desconocidos públicamente hasta el momento de la publicación del libro o artículo de que se trate con fines de explicación y/o predicción de la conducta de ciertos fenómenos.”
Dada las condiciones intelectual y educativa de las mujeres de la Comunidad San Juan Bautista, se espera encontrar -por lo menos- conocimiento popular respecto de los documentos internacionales y nacionales sobre los derechos de la mujer.
3
2.1.2 Violencia contra la mujer
La Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó en 1993 “La Declaración sobre la Eliminación de la Violencia contra la Mujer”. En este documento se define a la violencia como: "todo acto de violencia basado en el género que tiene como resultado posible o real un daño físico, sexual o sicológico, incluidas las amenazas, la coerción o la privación arbitraria de la libertad, ya sea que ocurra en la vida pública o en la privada.”
Violencia física
La violencia física se manifiesta con puñetes, bofetadas, puntapiés, empellones. En muchos casos, se usa instrumentos contundentes para golpear, tales como: correas de cuero con hebillas, látigos, palos, etc. Este tipo de violencia ha dejado huellas indelebles en la anatomía de muchas mujeres: cicatrices en varias partes del cuerpo e, incluso, lesiones permanentes tales como sordera, miopía, cojera, etc. Hay mujeres que fueron golpeadas en pleno tiempo de embarazo, llegando a abortar su criatura.
Violencia sexual
La mujer campesina, especialmente de las comunidades lejanas de los centros urbanos, está muy expuesta a este tipo de violencia, que en la mayoría de los casos no solo se suscribe al acoso sexual de palabras sino que llega al toque obsceno y, en el caso de las niñas que tienen que caminar solas por los campos y páramos, a la violación, acto que está acompañado de maltrato físico.Los efectos son absolutamente dramáticos pues es dañada toda la vida futura de la niña, quien, con mucha probabilidad, queda embarazada para dar a luz una criatura que no ha deseado y que no está preparada para su alumbramiento ni para su crianza. Se debe considerar la vergüenza que tendrá que sufrir por el desprecio de sus amistades y parientes que la consideran, casi siempre, culpable por “provocar en los hombres tales desmanes.”
Violencia sicológica
Violencia y agresión
En el presente trabajo se distingue entre violencia y agresión contra la mujer. La agresión busca dañar a las mujeres con la finalidad de destruirlas, buscando provocarles daños físicos, síquicos, etc., lo que, evidentemente, constituye delito.La violencia, aun cuando es grave también, “no atenta contra la integridad física de la mujer”4; no obstante se da en todos los ámbitos de la vida femenina: en lo doméstico, en lo laboral, a través de los medios de comunicación, en las instituciones y organizaciones, etc.En este trabajo se clasifica la violencia como: directa, estructural y cultural, siguiendo la conceptualización en este respecto de José María Tortosa, expresada en su libro “Violencias ocultadas5”.
2.1.3 Cultura
Al referirse al término cultura, el Diccionario de la Real Academia Española propone como una tercera acepción la siguiente: “Conjunto de modos de vida y costumbres, conocimientos y grado de desarrollo artístico, científico, industrial, en una época, gruposocial, etc.”Agrega –también– la acepción “cultura popular” a la que define como: “Conjunto de las manifestaciones en que se expresa la vida tradicional de un pueblo.” La UNESCO, según el documento “Declaración de México” (1982), expresa sobre la cultura:
“Es ella la que hace de nosotros seres específicamente humanos, racionales, críticos y éticamente comprometidos. A través de ella discernimos los valores y
4
Brites de Vila, Gladys y Müller, Marina. (2001). Violencia social, familiar, escolar. Buenos Aires: BOUNUM.
5
efectuamos opciones. A través de ella el hombre se expresa, toma conciencia de sí mismo, se reconoce como un proyecto inacabado, pone en cuestión sus propias realizaciones, busca incansablemente nuevas significaciones, y crea obras que lo trascienden.”
Desde un punto de vista antropológico, la cultura comprende: Bienes materiales. Bienes simbólicos, tales como las ideas, los conceptos, las creencias. Instituciones, tales como la escuela, la familia, el gobierno. Costumbres. Códigos de procedimientos y sanciones.La cultura, como el propio ser humano, es dinámica, cambiante, mejora o empeora. La razón de ello es porque procede de él; en este sentido, la relación ser humano-cultura es dinámica: el ser humano afecta y transforma la cultura, pero la cultura también afecta y transforma al ser humano; es decir, se transforman mutuamente.La cultura no es un objeto al que se lo pueda contemplar y apropiárselo; se trata de la formación de un sistema o modo de vida con su respectiva y particular cosmovisión e idiosincrasia, logrado a través de la interacción de los miembros del grupo humano entre ellos, en la influencia del medio ambiente en el cual subsisten y en respuesta y adecuación a él. Así lo estipula W.H. Goodenough (1957) cuando afirma:
“La cultura no es un fenómeno material: no consiste en cosas, gente, conductas o emociones. Es más bien una organización de todo eso. Es la forma de las cosas que la gente tiene es su mente, sus modelos de percibirlas, de relacionarlas o de interpretarlas.”
respectivo desarrollo humano, científico y tecnológico. Esta transformación va adquiriendo forma en la medida en que las personas se individualizan, se diferencian de las demás de su propia cultura por cambios experimentados en sus usos y costumbres, por la evolución de sus concepciones y creencias, por la modificación de sus valores, etc. En la cultura se dan elementos positivos y negativos.
2.1.4 Cultura indígena
Entendemos por cultura indígena a las tradiciones heredadas, los usos y costumbres, las creencias, las actitudes, los valores humanos y morales, las formas de relaciones interpersonales, el arte, los procedimientos técnicos, los modos de producción, la cosmovisión, la idiosincrasia y el idioma que caracterizan e identifica específica e inequívocamente a las etnias aborígenes del Ecuador.Sin embargo, surge una inquietud: ¿se puede hablar legítimamente de “cultura indígena ecuatoriana”? O más aún: ¿es posible referirse a una genuina “cultura andina o amerindia”?
Se debe tener muy presente que los conquistadores españoles eran precisamente eso: conquistadores y colonizadores que venían a apropiarse de las tierras y riquezas de los habitantes de la actual América al precio que fuera. Y ese precio fue muy alto: genocidio, despojo, discriminación, aculturación.Las cifras de indígenas muertos en América son alarmantes. En el informe del gobierno de Bélgica, titulado “Genocidios,” (abril 8, 2004) André Flahaut, Ministro de ese país sostiene que:
Cristóbal Colón puso pie en este continente en 1492. Otros 14 millones fueron masacrados en América del Sur (...). Aunque la cantidad de víctimas no se puede saber con certeza, sí existen pruebas irrefutables de una campaña deliberada de exterminación, despojo y aculturación de los pueblos nativos (…)”
Según narra Fray Bartolomé de Las Casas ("Protector de los indios") en su obra “Brevísima Relación de la Destrucción de Las Indias:”
"Entraban los españoles en los poblados y no dejaban niños ni viejos ni mujeres preñadas que no desbarrigaran e hicieran pedazos. Hacían apuestas sobre quién de una cuchillada abría un indio por medio o le cortaba la cabeza de un tajo. Arrancaban a las criaturitas del pecho de sus madres y las lanzaban contra las piedras. A los hombres les cortaban las manos. A otros los amarraban con paja seca y los quemaban vivos. Y les clavaban una estaca en la boca para que no se oyeran los gritos. Para mantener a los perros amaestrados en matar, traían muchos indios en cadenas y los mordían y los destrozaban y tenían carnicería pública de carne humana... Yo soy testigo de todo esto y de otras maneras de crueldad nunca vistas ni oídas".
Este fraile español escribió también:“(…) matar ni robar indios nunca se tuvo en estas Indias por crimen.6”
En su obra “Terror, violación y pederastia en la Conquista de América7,” Esteban Mira
6
Bartolomé de las Casas. (1951) Historia de las Indias, 3 tomos. t. III, p. 36. México, D.F.
7
Caballos dice:
“Como no podía ser de otra forma, la Conquista de América se llevó a cabo con una dramática violencia. Se utilizaron técnicas terroristas de forma sistemática para amedrentar a los indios, que eran muy superiores en número, hubo matanzas sistemáticas de caciques y no pocos casos de extrema crueldad. La mujer sufrió especialmente, padeciendo vejaciones, abusos deshonestos y violaciones. Y no faltaron los casos de pederastia.”
En una parte de su discurso, Rigoberta Menchú dijo, en el acto de entrega del Premio Nobel de la Paz (10 de diciembre de 1992):
“La invasión europea produjo un tremendo impacto entre los pueblos que habitaban América. Su organización económica, social y política, sus creencias religiosas, su visión del mundo y las costumbres de su vida cotidiana se derrumbaron.”
Hay algo más que se debe considerar y es que los pueblos aborígenes que habitaban lo que es hoy Ecuador sufrieron también la Conquista Incásica con la imposición de tanta crueldad como lo practicaron todos los pueblos imperialistas de la Historia.Se comenta de Atahualpa, soberano Inca, que:
que allí cometió. (…) Atahualpa era el mayor carnicero y cruel que hombres jamás vieran (…)8”
Comenta J. M. Vargas Vila9:
Sí resulta curioso cómo la memoria histórica de los actuales grupos identifica al mundo incaico como un mundo idealizado de desarrollo, como un padre bondadoso que ayudó a las poblaciones amigas del Ecuador. Y nada más lejos de la realidad. La conquista inca fue avasalladora, cruel y extremadamente violenta, tanto física como culturalmente. Siguiendo un modelo ya establecido, impusieron el poder brutal de su fuerza y un sistema de traslados forzosos de ingentes cantidades de individuos, cuyo fin era provocar el desarraigo, facilitando el control de los distintos territorios.
Entonces, los pueblos que habitaban la actual República del Ecuador, llámense cañaris, puruhaes, panzaleos, quitus, cayambis, otavalos, etc. fueron conquistados por el Imperio Inca, el cual impuso el esclavismo y sus sistemas de producción, cambió los dioses autóctonos por la veneración a su dios, Inti, con no poca violencia y crueldad. Luego llegaron los españoles quienes impusieron con absoluta crueldad el esclavismo, su sistema de producción, sus dioses, sus costumbres. Después de tantos siglos de crueldad, muerte, destierro y aculturación ¿es posible hablar de “cultura autóctona, originaria indígena”?Lo que se entiende hoy por cultura ancestral indígena no es otra cosa que usos, costumbres y creencias impuestas brutal y sistemáticamente por el conquistador español. Lo que
8
Gonzalo Fernández de Oviedo. (1992). Historia general y natural de las Indias. 5 tomos. t. V, p. 47.
9
apreciamos no es otra cosa que religiosidad católico-romana mezclada con supersticiones, temores, ansias y aspiraciones que el pueblo marginado ha fundido desde hace siglos con los conceptos y cosmovisión enseñada desde el catecismo.
¿Cuál era la relación marido-mujer? ¿Cómo se desempeñaban estos roles? ¿Cuál era la forma de trato entre ellos en las culturas originarias tales como cañaris, puruhaes, panzaleos, quitus, cayambis, otavalos, etc.?¿Cómo saberlo? Son pueblos que no conocieron la escritura por lo tanto no hay documentos que testifiquen al respecto. Lo que hoy se manifiesta y propaga no es otra cosa que especulaciones cimentadas en ideales, en supuestos.
2.1.5 Cultura quichua de Cotopaxi
Se denomina cultura quichua de Cotopaxi a los usos y costumbres, supuestamente milenarios, que los indígenas de esta provincia ecuatoriana habrían heredado de sus antepasados. Sin embargo, son hábitos y prácticas que datan de la llegada de los españoles a tierras ecuatorianas. Esto se evidencia por el sitial que ocupa la religión católico-romana en el pueblo indígena y porque son sus presupuestos ideológicos, judeo-cristianos e incluso árabes10los que predominan todo el quehacer cultural de este pueblo. Baste señalar que las más importantes fiestas “autóctonas” de esta región lo constituyen: Corpus Christi y Mama Negra.
10
Corpus Cristi
Se trata de una fiesta eminentemente católica cuyo objetivo es celebrar la Eucaristía. Su objetivo fundamental es proclamar y aumentar la fe de los católicos en Jesucristo cuyo cuerpo está transubstanciado en la hostia (eucaristía). Esta ceremonia se originó en Italia, en el año 1263; en el Ecuador, su historia se remonta a la Real Audiencia de Quito.
En la Provincia de Cotopaxi esta fiesta está impregnada de religiosidad popular y paganismo. En Pujilí la celebración se lleva a cabo ocho días después de la fiesta religiosa del Corpus Christi, por esta razón se la denomina Octava de Corpus Christi o “Fiesta del danzante”.
Mama Negra
Fiesta patronal: San Juan Bautista
En la comunidad se celebra una vez al año la fiesta religiosa denominada San Juan Bautista. Esta fiesta se inicia con una misa, una procesión alrededor de la iglesia, actividades culturalesmuy coloridas tales como: competencias deportivas, juegos infantiles, bailes, una sesión de limpia por parte de algún chamán invitado (cuya sesión puede costar hasta cincuenta dólares), todo esto con abundante uso de bebidas alcohólicas por lo que casi todo el mundo termina maread, por decir lo menos.
2.1.6 Prácticas culturales de la Comunidad San Juan
De una manera sencilla, Funes (2010) afirma que “las prácticas culturales son las formas en que las personas expresan a través de sus respuestas a los estímulos de la vida: sus tradiciones, hábitos, usos y costumbres; sus paradigmas, credos y cosmovisión; sus técnicas, destrezas y artes, etc. que le son característicos y las distinguen de las demás”.
1. La participación activa en las fiestas religiosas de la comunidad, en especial la que rinde homenaje al Santo Patrono: San Juan Bautista. Los varones de la comunidad participan en ellas activamentecomo priostes, muchas veces en su vida, lo que constituye un verdadero “privilegio,” que aceptan con agrado y honor aun cuando implica grandes desembolsos de dinero del cual ellos carecen, lo que redunda en empobrecimiento de la familia y mayor sacrificio para la mujer.
2. El uso desmedido de bebidas alcohólicas por parte, especialmente de los varones, aunque no faltan esposas o parejas de estos hombres que beben “de igual a igual” con ellos… todos los fines de semana.
3. La conceptualización de la mujer como inferior al hombre y destinada a específicas tareas que le “serían propias e irrenunciables,” tales como: lavar, planchar, cocinar, atender a los hijos a hijas, cuidar los animales (si los tienen), preocuparse del trabajo agrícola, lo que implica trabajar la tierra, mantener los sembríos, comercializar los productos, etc.
4. El varón, como el proveedor del hogar, tiene reservada como tarea exclusiva la consecución del dinero constante, trabajando en alguna ciudad del Ecuador en donde, casi siempre, tiene una amante.
5. La provocación, por parte del varón, de peleas al interior de la familia que culpa a su mujer de ser floja y traicionera; esto, debido a la bajísima autoestima de él. 6. La preferencia por el nacimiento de hijos varones.
7. El privilegio que se da a los hijos varones en desmedro de las hijas: los varones tiene la prioridad para ir a la escuela y (quizá), al colegio. Solo si existiera alguna posibilidad económica, podrían educarse las hijas.
9. El amparo en la “tradición de los antepasados” para justificar el maltrato a la mujer (esposa e hijas).
2.1.7 La mujer en las prácticas culturales de la Comunidad San Juan
En el caso específico de San Juan Bautista, que fue fundada por sacerdotes católicos agustinos en el año 1861 y que han mantenido a estas comunidades bajo el yugo de sus costumbres y creencias por casi 150 años, ¿es posible creer que mantienen la cultura panzalea? ¿Qué es lo que en verdad recuerdan los abuelos?
La perduración y prevalencia de los usos y costumbres, de los valores morales y formas de relaciones interpersonales de esta comunidad, generada en estos 150 años de imposición católico-romana es responsabilidad casi exclusiva de la mujer. Ella ha preservado los elementos positivos y negativos de esta cultura impuesta. Esta responsabilidad de salvaguarda de su cultura no le ha sido dada a la mujer indígena de forma consciente o premeditada; se trata, más bien, de un hecho fortuito, derivado de la salida de los hombres de sus comunidades para ganarse la vida y traer al hogar el dinero contante y sonante que se requiere. La mujer, quedándose en las comunidades, siempre alejada del contacto con el resto del mundo, por el exceso de trabajo y poco manejo del español, adoctrina y socializa a sus hijos con los elementos que ella ha heredado y posee. Según Funes (2006):
La Comunidad San Juan Bautista no es ajena a esta realidad; en efecto, los padres de familia –en su mayoría– han emigrado a otras provincias o al exterior para lograr “un mejor bienestar para su familia.” En esta situación, la mujer ha asumido los roles de padre y madre: adoctrinadora de sus usos y costumbres, proveedora de los recursos que le permita sobrevivir a su prole, protectora de sus hijos e hijas ante los peligros de la vida en soledad.
En lo que respecta a lo negativo de la cultura, está –entre otros– la calidad patriarcal del ayllu o familia: absolutamente androcéntrica; es decir, centrada en el hombre, relegando a la mujer a un segundo plano.“El ayllu, sustentado sobre bases machistas, aísla a la mujer y la destina a ser un objeto: ella sirve para aumentar la prole; ella sirve para llevar cargas y bultos pesados, a varios pasos, descalza, detrás de su marido, quien avanza orgulloso, bien calzado, manos en los bolsillos11.”
2.1.8 Violencia contra la mujer en las prácticas culturales de la Comunidad San
Juan
Luego de exhaustivas conversaciones con las señoras adultas mayores de la comunidad, se llega a la conclusión de que no es posible manifestar que la violencia en contra de la mujer sea parte inherente de la cultura, en este caso, quichua Cotopaxi. Muy por el contrario, averiguando en la memoria oral de estas mujeres de avanzada edad respecto de sus cuentos y leyendas, se deja ver con claridad cómo concebían sus antepasados lo femenino: de la mujer viene lo bueno porque es bondadosa; hay que cuidarla porque es delicada.
11
La máxima expresión de lo mujeril está en la Pachamama, la Madre tierra, que es la deidad femenina de los pueblos andinos anterior a la conquista Inca, cuya religión –de estos últimos– es eminentemente masculina; en efecto, su dios es el sol y está en las alturas, coincidiendo con el dios de los hebreos y del cristianismo.
La Pachamama, a diferencia del sol, lejano e inalcanzable, está en contacto permanente con el runa (persona, ser humano) a quien provee el alimento diario, el agua, la seguridad, etc. Aunque también puede traer plagas y enfermedades si no se la respeta. Se trata de la diosa inmediata, cotidiana, con quien se conversa, a quien se le clama, se le pide perdón por errores cometidos (en contra de ella). Según Adán Quiroga12, “La Pacha Mama, es un dios femenino, que produce, que engendra.”Según María Molinari13: “Particularmente el simbolismo femenino es identificado con la Pachamama: la tierra y la mujer son creadoras fértiles.”
Cuando estas señoras adultas mayores relatan sus tradiciones que se refiere a lo masculino, la situación cambia: es violento, puede causar daño a la mujer. De hecho, arar la tierra es un acto violento en contra de la Pachamama; sin embargo, es necesario incrustar el arado en ella para que entregue sus frutos: es el sacrificio de la madre tierra para el bien de sus hijos. Antiguamente esta acción, el arar, estaba reservada solamente a los hombres, porque para ellos –de alguna manera– evoca el acto sexual.
María Molinari también señala que: “Las divinidades presentes en la mitología se distinguen en dos formas: las masculinas, relacionadas sobre todo con los fenómenos
12
Quiroga, Adán. Folklore Calchaquí. En: Revista de la Universidad de Buenos Aires, 2da serie, a.27, sección 6, t.5, p.1-319. Buenos Aires, 1929.
13
naturales (avalanchas, movimientos sísmicos, tormentas, rayos) y las femeninas, que se hacen cargo de la necesidad vital de la humanidad ofreciendo a sus fieles lo necesario para sobrevivir.”
2.1.9 Comportamiento humano en las prácticas culturales de la Comunidad San
Juan
Según consta en escritos que se encuentran en la Capilla de San Juan Bautista, la comunidad fue fundada el 29 de mayo de 1861 por los padres Agustinos. Los terrenos para construir la iglesia de la comunidad fueron donados a la Curia por el señor Vicente Toaquiza y la señora Josefa Ugsha. En estos terrenos se quiso construir una escuela laica pero hubo fuerte oposición por parte del sacerdote y los comuneros. El Arzobispo de Quito, Dr. Manuel María Pólit Lazo apoyó la negativa “a tal pretensión.” Se construyó la iglesia y se erigió en honor a San Juan Bautista a quien se lo constituyó “Santo Patrono” de la Comunidad.
1. La autoridad sobre todas las cosas, incluida sobre la mujer, está en el hombre. “El varón es la cabeza de la mujer.” (1 Corintios 11:314).
2. El cuerpo de la mujer es propiedad del marido:
“La mujer no tiene potestad sobre su propio cuerpo, sino el marido.” (1 Cor. 7:4). 3. La mujer pertenece al varón:
“Porque el varón no es de la mujer, sino la mujer del varón.” (1 Corintios 11:8). 4. La mujer fue creada para el varón, es gracias a él que ella existe:
“Porque tampoco el varón fue creado por causa de la mujer, sino la mujer por causa del varón.” (1 Corintios 11:9).
5. La mujer casada pertenece a su marido hasta que éste muere:
“La mujer casada está atada a la ley, mientras vive su marido.” (1 Corintios 7:39). 6. La mujer no puede separase de su marido:
“Que la mujer no se aparte del marido” (1Corintios 7:10).
7. La mujer no puede tener autoridad sobre el hombre sino debe estar sujeta humildemente a él:
“Porque no permito a la mujer enseñar, ni tomar autoridad sobre el hombre, sino estar en silencio.” (1 Timoteo 2:12).
Además del sometimiento incondicional de la mujer al hombre, las fiestas religiosas que se celebran en honor al Patrono San Juan Bautista, están saturadas de desmanes, que se pueden catalogar como glotonería y alcoholismo; todo esto redunda en peleas y –por supuesto– en maltrato físico a la mujer, quien también termina en profundo estado de embriaguez. Lo inconcebible en todo esto es que es la propia religión la que promueve y sustenta esta situación.
14
2.1.10 Derechos de la mujer
Derechos Humanos
El 10 de diciembre de 1948, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó y proclamó la Declaración Universal de Derechos Humanos. Tras este acto histórico, la Asamblea pidió a todos los Países Miembros que publicaran el texto de la Declaración y dispusieran que fuera "distribuido, expuesto, leído y comentado en las escuelas y otros establecimientos de enseñanza, sin distinción fundada en la condición política de los países o de los territorios".
Ley contra la violencia a la mujer y la familia
Con absoluta precisión el Artículo 1 declara que el objetivo fundamental de esta Ley 103 es “proteger la integridad física, psíquica y la libertad sexual de la mujer y los miembros de su familia”. Entre los medios por los cuales se efectivizará esta ley constan: 1. La prevención de la violencia y 2. La sanción de dicha violencia. Es importante que el artículo 2 defina qué se entiende por violencia intrafamiliar, para evitar argucias legales cualesquiera. El Artículo 4 tipifica claramente las diferentes manifestaciones de la violencia familiar y las tipifica. En efecto, en los literales a, b y c se expresa:
a) Violencia física. Todo acto de fuerza que cause daño, dolor o sufrimiento físico en las personas agredidas cualquiera que sea el medio empleado y sus consecuencias, sin considerarse el tiempo que se requiera para su recuperación. b)Violencia sicológica. Constituye toda acción u omisión que cause daño, dolor, perturbación emocional, alteración psicológica o disminución de la autoestima de la mujer o el familiar agredido. Es también la intimidación o amenaza mediante la utilización del apremio moral sobre otro miembro de la familia infundiendo miedo o temor a sufrir un mal grave o inminente en su persona o en la de sus descendientes o afines hasta el segundo grado; y
c)Violencia sexual. Sin perjuicio de los casos de violación y otros delitos contra la libertad sexual, se considera violencia sexual todo maltrato que constituya imposición en el ejercicio de la sexualidad de una persona, y que la obligue a tener relaciones u otras prácticas sexuales con el agresor o con terceros, mediante el uso de la fuerza física, amenazas o cualquier otro medio coercitivo.
mujer, lo que habría hecho prácticamente imposible el reclamo por lo menos en el mundo quichua; en efecto, dice el texto del Artículo 9: “Sin perjuicio de la legitimación de la persona agraviada, cualquier persona natural o jurídica, que conozca de los hechos, podrá proponer las acciones contempladas en esta Ley.”
Las denuncias legales de la violencia contra la mujer y la familia, es obligatorio para: 1. los agentes de la Policía Nacional, 2. el Ministerio Público y 3. Los profesionales de la salud. Aun cuando la Ley 103 Contra la Violencia a la Mujer y la Familia se constituye en el instrumento fundamental y efectivo para luchar en su reivindicación, no todo lo que estipula puede ser aplicado, por lo menos no en las comunidades indígenas en donde todavía se ven atrocidades cometidas al interior del mal llamado “hogar”, que no es sino un cárcel y un tiempo de miedo, de zozobra y de resignación.
Reglamento de la Ley contra la violencia a la mujer y a la familia
El Reglamento de la Ley Contra la Violencia a la Mujer y a la Familia entró en vigor mediante el Decreto Ejecutivo 1982, publicado en el Registro Oficial 411 del 1 de septiembre del año 2004, bajo la Presidencia del Coronel Lucio Gutiérrez Borbúa. Este Reglamento consta de 36 artículos, distribuidos en dos títulos. El título II está dividido en dos capítulos: Capítulo I, Medidas de Amparo y Capítulo II, Procedimiento especial de juzgamiento ante los jueces de la familia. Se agrega un Título III que incluye: 1. Disposición General, 2. Disposición transitoria y 3. Disposición final. El objetivo de este reglamento se expresa en su Artículo 1 en dos consideraciones. La una, se refiere a los procedimientos legales:
la integridad física, psíquica y la libertad sexual de la mujer y los miembros de la familia;
La otra, se refiere a la prevención y sanción de la violencia:
b) a través de la prevención y la sanción de la violencia intrafamiliar y los demás atentados contra sus derechos y los de su familia.
El Artículo 2 nos señala que las prescripciones “son de carácter obligatorio para los miembros del núcleo familiar.”
En los artículos 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10, 12, 13 se establecen marcos de referencia conceptuales en cuestiones tales como: violencia familiar, núcleo familiar, violencia física, etc. El Artículo 18 de este reglamento se refiere a las medidas de amparo, señalando qué son y cuál es su inmediatez:
“Las medidas de amparo en favor de la parte agredida, son preventivas para proteger y evitar nuevos actos de violencia, por tanto serán de aplicación inmediata y serán dictadas por los comisarios(as); intendentes o jueces de Derecho.”
Comisaría de la mujer y la familia
La Comisaría de la Mujer y la Familia es una institución conformada por autoridades del Estado y la participación de especialistas de ONG’s. Se debe su existencia a la Ley 103, “Ley contra la Violencia a la Mujer.”15 El objetivo de las comisarías de la Mujer y la Familia es brindar apoyo a las mujeres, niños y adolescentes que sean víctimas de maltrato en cualesquiera de sus manifestaciones: físicas, sicológicas, sexuales, etc.
En el Artículo 2 se establece el objetivo de las Comisarías de la Mujer:
“Contar con instancias especializadas para la administración de justicia, en materia de violencia intrafamiliar, brindando a las mujeres orientación, apoyo legal, psicológico y social.”
Aunque el documento no lo menciona expresamente, se trata más bien de una instancia como las denominadas “tribunales de conciliación”.16Según el Artículo 3 del reglamento de estos organismos17, “Las comisarías de la Mujer y la Familia tendrán su estructura, funciones y la competencia que determine la Constitución, la ley, el Estatuto Orgánico por Procesos del Ministerio de Gobierno y más normas que al respecto se dicten para su funcionamiento.”
El Artículo 4 establece que: “Las comisarías de la Mujer y la Familia funcionarán en las capitales de provincia y en los cantones (…).” Cabe señalar que en el Cantón Pujilí no existe Comisaría de la Mujer y la Familia ni en la provincia, excepto en el Cantón Salcedo.
15
Ley contra la violencia a la mujer, Artículo 8, “de la Jurisdicción y Competencia.”
16
Op. cit. Artículo 21 “Audiencia de Conciliación y Juzgamiento.”
17
La gran mayoría de los articulados de este reglamento se refieren básicamente a la cuestión puramente orgánica de la Comisaría de la Mujer; con excepción del Artículo 6 que señala que “Las comisarías de la Mujer y la Familia tendrán competencia exclusiva en los casos de violencia intrafamiliar, y contravenciones contra mujeres y menores en el ámbito familiar.”
Algo que se debe poner de relieve es la previsión que se anticipa para aquellos casos en que no existen Comisarías de la Mujer. El mismo artículo 6, en su inciso segundo dice: “Donde no existieren comisarías de la Mujer y la Familia, la Intendencia, Subintendencia, comisarías nacionales de policía y tenencias políticas, asumirán las mismas competencias asignadas a las comisarías de la Mujer y la Familia, conforme al artículo 3 de este reglamento de la Ley contra la Violencia de la Mujer y la Familia.
2.2 Marco conceptual
2.2.1 Comunidad
2.2.2 Cultura
En su obra “Cultura primitiva,” Edward B. Tylor define a la cultura como “Aquel todo complejo que incluye el conocimiento, las creencias, el arte, la moral, el derecho, las costumbres, y cualesquiera otros hábitos y capacidades adquiridos por el ser humano como miembro de la sociedad18.”
2.2.3 Derechos fundamentales
Los doctores Galo Chiriboga Zambrano y Hernán Salgado Pesantes, en el artículo “Los Derechos Fundamentales,” publicado en la Revista Judicial de Noviembre 2005 (suplemento del diario La Hora), definen los derechos fundamentales de la siguiente manera: “La expresión derechos fundamentales hace referencia a aquellas cualidades o valores esenciales y permanentes del ser humano que son objeto de protección jurídica.”
2.2.4 Educación
De conformidad con el Diccionario de Pedagogía de Lorenzo Luzuriaga, “La educación es una actividad que tiene por fin formar, dirigir o desarrollar la vida humana para que llegue a su plenitud.”
2.2.5 Mujeres
Las mujeres, sujeto de esta investigación, son mestizo-indígenas, jóvenes y adultas,
18
solteras y casadas, pertenecientes a la Comunidad San Juan Bautista, con una preparación intelectual cuyo promedio es de instrucción primaria y con un alto número de iletradas (naturales y funcionales).
2.2.6 Práctica cultural
Según Edward Palmer Thompson (1991): “La práctica cultural se puede entender como un sistema de apropiación simbólica, como el conjunto de comportamientos, de acciones, de gestos, de enunciados, de expresiones y de conversaciones portadoras de un sentido, en virtud de los cuales los individuos se comunican entre sí y comparten espacios, experiencias, representaciones y creencias.”
2.2.7 Violencia
Amalio Blanco (2001) define a la violencia de la siguiente manera: “Es el tipo de interacción humana que se manifiesta en aquellas conductas o situaciones que, de forma deliberada, provocan, o amenazan con hacerlo, un daño o sometimiento grave (físico o psicológico) a un individuo o una colectividad.”
2.3 Marco temporal y espacial
2.4 Marco situacional
2.4.1 Parroquia Guangaje
La situación general socioeconómica de la Parroquia Guangaje del Cantón Pujilí es en extremo delicada. Los indicadores ubican a esta parroquia entre las más vulnerables19.
El índice de pobreza por NBI20 de la parroquia Guangaje es del 99.7% El índice de extrema pobreza por NBI de Guangaje es del 90.3% El Índice de Pobreza de Consumo (IPC) es del orden del 99.0% El índice de extrema pobreza de consumo es del orden del 78.2%
La situación educacional de la parroquia Guangaje es sumamente preocupante. He aquí algunos porcentajes tomados de INEC (CPV, 2001).
Tabla Nº 1. Situación educacional de Guangaje
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Secundaria completada
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49.1% 69.6% 12% 1.3% 0.4% Fuente: INCEN (CPV, 2001).
19
Fuente primaria: INEC. Censo de población y vivienda, 2001. Elaboración: SIISE.
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Ellas son mayoría por un 12.50%. Sin embargo, en materia de educación, los hombres están mejor preparados que las mujeres.
1. En analfabetismo funcional, hay menos hombres que mujeres. Las mujeres analfabetas sobrepasan en un 38.42% a los varones.
2. En la Instrucción primaria, los hombres sobrepasan a las mujeres en un 28.08%. 3. En la Educación Básica, los varones sobrepasan a las mujeres en un 15.78%.
Se debe mencionar otro agravante: las mujeres casi no salen de la Comunidad, pues las responsabilidades desbordan sus posibilidades. 1. Tienen todo el peso del trabajo doméstico: cocinar, lavar, etc. 2. Les corresponde la atención de los niños: cuidado en sus enfermedades, etc. 3. Deben ocuparse en el cuidado de los sembríos: regadío, cultivación, cosecha y –muchas veces- venta de los productos en la feria de la Comunidad. 4. Es su obligación atender al marido cuando llega de sus viajes: cocinar lo que desee, lavar y plancharle su ropa, etc.Esta realidad suya contrae graves implicancias pues su reclusión en su casa y el exceso de trabajo no le permiten el desarrollo social y humano que lograría conociendo otros lugares y contactando otras personas; además, no tiene la más mínima posibilidad de iniciar o continuar estudios de ninguna índole.
Salud
convencional y prefieren sus hierbateros o chamanes.El deterioro de su salud resulta inevitable, lo que la hace menos apta para preparase, menos capaz para aprehender situaciones y realidades, y con menos fortaleza ante la vida por la debilitación de su organismo debido a los numerosos alumbramientos, abortos y mala alimentación.Comenta Olga Jacinta: “No. Yo no voy donde el doctor… ¡Qué va’ser! No. Suegrita sabe de remedios caseritos. Verá que bien hace. No necesita doctor.”
Arguye Ana Cecilia: “¡Híjole, no! Marido pone jodido cuando visitar (ella al) doctor. El Pedro dice: ¿Qué haciendo encerrado con doctor? ¿Estás llucha? ¿Te toca? No quiero visitar doctor. Suegrita de Olga mismo atiende todas. Y va todo bien.”
Por la situación anotada anteriormente, no existen datos estadísticos sobre partos, abortos, enfermedades más comunes de las mujeres, enfermedades de transmisión sexual, etc.
2.5 Marco legal: Instrumentos internacionales y nacionales sobre la violencia contra
la mujer
Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la
mujer
Este documento consta de un Preámbulo, cinco capítulos y 25 artículos. El primer capítulo trata de la definición y ámbito de la aplicación. El segundo capítulo trata de los derechos protegidos. El tercer capítulo trata de los deberes de los Estados. El cuarto capítulo trata de los mecanismos interamericanos de protección. El quinto capítulo trata de las disposiciones generales. En su parte introductoria este documento afirma “que la violencia contra la mujer constituye una violación de los derechos humanos y las libertades fundamentales y limita total o parcialmente a la mujer el reconocimiento, goce y ejercicio de tales derechos y libertades.” De otra parte, este documento manifiesta expresamente la preocupación de los representantes de los 35 países presentes cuando declaran que “la violencia contra la mujer es una ofensa a la dignidad humana y una manifestación de las relaciones de poder históricamente desiguales entre mujeres y hombres.”
Capítulo I
El primer artículo de este documento define lo que esta Convención entiende por violación contra la mujer cuando dice: “Para los efectos de esta Convención debe entenderse por violencia contra la mujer cualquier acción o conducta, basada en su género, que cause muerte, daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico a la mujer, tanto en el ámbito público como en el privado.”
El segundo artículo demarca claramente los ámbitos a que se extiende esta violencia: “Se entenderá que violencia contra la mujer incluye la violencia física, sexual y psicológica.” Además, en el mismo artículo se identifica claramente quienes pueden ser los perpetradores de esta violencia: la familia o miembros de la unidad doméstica, la comunidad, el Estado. Esta acción se puede darse de hecho o por tolerancia.
Capítulo II
consagra para la mujer y que –obviamente- son una especificidad de los Derechos Humanos.
Capítulo III
Este capítulo se centra en especificar en cuatro artículos (7 a 10) la responsabilidad que asumen los Estados Partes para “prevenir, sancionar y erradicar” la violencia contra la mujer, pormenorizando las acciones que tomarán y los mecanismos que dispondrán para tal objetivo.
Capítulo IV
En este capítulo, en tres artículos, se señalan las prerrogativas que se les asignan a organismos interamericanos para proteger los derechos de la mujer. Estos organismos son: Comisión Interamericana de Mujeres, Corte Interamericana de Derechos Humanos, Comisión Interamericana de Derechos Humanos y “Cualquier persona o grupo de personas, o entidad no gubernamental legalmente reconocida en uno o más Estados miembros de la Organización.” (Artículo 12).
Ley contra la violencia a la mujer y la familia
Esta Ley fue expedida por el Congreso Nacional del Ecuador el día catorce de noviembre de 1995 y publicada en el Registro Oficial Nº 839 el día 11 de diciembre de 1995. Se la conoce también como Ley 103.En la revisión de este documento, se consideran dos aspectos: la cuestión extrínseca y la cuestión intrínseca.
Cuestiones extrínsecas
jurisdicción, que abarca los artículos 8 a 12. Capítulo II: Medidas de amparo, contenidas en los artículos 13 a 17. Capítulo III: Juzgamiento ante los jueces de la familia, que abarca los artículos 18 a 22. Capítulo IV: Juzgamiento de los delitos, contenido en el artículo 23. El Título II se refiere a la Dirección Nacional de la Mujer y a las Políticas Rehabilitadoras y Organismos Auxiliares. Consta de un solo artículo, el 24. El Título III contiene las Disposiciones generales. Consta de loa artículos 25 y 26, una disposición transitoria y un artículo final.
Cuestiones intrínsecas
Con absoluta precisión el Artículo 1 declara que el objetivo fundamental de esta Ley 103 es “proteger la integridad física, psíquica y la libertad sexual de la mujer y los miembros de su familia”. Entre los medios por los cuales se efectivizará esta ley constan: 1. La prevención de la violencia y 2. La sanción de dicha violencia. Es importante que el artículo 2 defina qué se entiende por violencia intrafamiliar, para evitar argucias legales cualesquiera. El Artículo 4 tipifica claramente las diferentes manifestaciones de la violencia familiar y las tipifica. En efecto, en los literales a, b y c se expresa:
a) Violencia física. Todo acto de fuerza que cause daño, dolor o sufrimiento
físico en las personas agredidas cualquiera que sea el medio empleado y sus
consecuencias, sin considerarse el tiempo que se requiera para su
recuperación.
b) Violencia sicológica. Constituye toda acción u omisión que cause daño,
dolor, perturbación emocional, alteración psicológica o disminución de la
autoestima de la mujer o el familiar agredido. Es también la intimidación o
amenaza mediante la utilización del apremio moral sobre otro miembro de la
familia infundiendo miedo o temor a sufrir un mal grave o inminente en su
c) Violencia sexual. Sin perjuicio de los casos de violación y otros delitos
contra la libertad sexual, se considera violencia sexual todo maltrato que
constituya imposición en el ejercicio de la sexualidad de una persona, y que la
obligue a tener relaciones u otras prácticas sexuales con el agresor o con
terceros, mediante el uso de la fuerza física, amenazas o cualquier otro medio
coercitivo.
En lo que respecta a quiénes pueden proponer las acciones contempladas en esta Ley, la responsabilidad no solo se restringe a la persona agraviada o violentada, en este caso la mujer, lo que habría hecho prácticamente imposible -por lo menos en el mundo quichua- el reclamo; en efecto, dice el texto del Artículo 9: “Sin perjuicio de la legitimación de la persona agraviada, cualquier persona natural o jurídica, que conozca de los hechos, podrá proponer las acciones contempladas en esta Ley.”Las denuncias legales de la violencia contra la mujer y la familia, es obligatorio para: 1. los agentes de la Policía Nacional, 2. el Ministerio Público y 3. Los profesionales de la salud.Aun cuando la Ley 103 Contra la Violencia a la Mujer y la Familia se constituye en el instrumento fundamental para luchar en su reivindicación, no todo lo que estipula puede ser aplicado, por lo menos no en las comunidades indígenas en donde se ven atrocidades cometidas al interior del mal llamado “hogar”, que no es sino una cárcel y un tiempo de miedo, de zozobra y de resignación.
2.6 Hipótesis
2.7 Variables e indicadores
Gráfico Nº 5. Ilustración de las variables
Variable Independiente Variable Dependiente
CULTURA QUICHUA DE COTOPAXI
VIOLENCIA
INTRAFAMILIAR CONTRA LA MUJER
Gráfico Nº 6. Operación de las variables
Variables
Parámetro conceptual, basado en nuestros marcos
de referencia
Parámetro operacional Indicadores
Cultura indígena 1. La perduración y prevalencia de la cultura indígena es responsabilidad casi exclusiva de la mujer. 2. El ayllu o familia está centrada en el hombre, relegando a la mujer a un segundo plano.
3. La dirigencia comunitaria es responsabilidad
masculina (98%)
1. Entregar instrumentos cognitivos para que la mujer analice los elementos positivos y negativos manifestados en la cultura indígena que ella transmite. 2. Asumir rol
protagónico en la toma de decisiones familiares.
1. Comunicación casi exclusiva en quichua. 2. Vestimenta típica. 3. Costumbres
ancestrales en comidas, tipo de trabajo, etc. 4. La mujer casi no sale de la comunidad. 5. El hombre toma las decisiones importantes. 6. Mínima participación en las directivas de la Comunidad.
Violencia contra la mujer indígena de la Comunidad San Juan Bautista
La población femenina campesina indígena es invisible ante los ojos de autoridades y
connacionales; padece más intensamente la violencia, ante la cual ella está en desventaja e imposibilitada de superarla.
1. Discernir los elementos negativos de su cultura que podrían incidir en violencia en su contra.
2. Aprender sobre sus derechos establecidos en instrumentos nacionales e internacionales. 3. Conocer las instancias legales para su
protección contra la violencia y la agresión.
1. La mujer no tiene acceso a la defensa de sus derechos.
2. Las instancias legales rurales son manejadas por hombres (tenencias políticas).
3. La mujer constituye el más alto porcentaje de analfabetismo funcional rural.
CAPÍTULO III
3. METODOLOGÍA
3.1 Unidad de análisis
La unidad de análisis de este trabajo se fundamenta en la investigación respecto de dos cuestiones: 1. El conocimiento, las percepciones y las prácticas culturales que tienen las mujeres indígenas de San Juan Bautista sobre la violencia en su contra. 2. El conocimiento que tienen las mujeres de la Comunidad acerca de los instrumentos nacionales e internacionales sobre la violencia en contra de la mujer.
3.2 Población
La población de la Comunidad San Juan Bautista, de 18 años de edad y más, es de 356 personas. De las cuales, 160 son varones (44.95%) y 196 son mujeres (55.05%).
3.3 Muestra: tipo y cálculo
3.4 Tipo de investigación
3.4.1 Investigación exploratoria
Esta investigación se enmarca en el modelo exploratorio23, no experimental, transaccional, descriptivo, de carácter cualitativo y cuantitativo.
Se ha optado por el tipo exploratorio por cuanto el tema del objetivo que se examina no ha sido abordado antes y la revisión literaria sobre el particular revela ideas o propuestas no científicamente sustentadas. Es no experimental porque se lleva a cabo sin la manipulación deliberada de las variables sino que se observan los sujetos tal y como se comportan en su contexto natural. Es transaccional descriptiva porque se realiza en un momento único y se constatan las variables de manera individual. Es cuantitativa porque hay un relevamiento estadístico para lo cual se utiliza encuestas estructuradas. Es cualitativa porque las entrevistas se consideran con análisis de contenidos. Por el tipo de fuente utilizada se trata de una investigación primaria por cuanto el entorno social dará la información básica, de primera mano, obtenida en el trabajo de campo mediante encuestas y entrevistas.
3.4.2 Investigación documental
La investigación documental se caracteriza por el empleo predominante de registros gráficos y sonoros como fuentes de información. Generalmente se la identifica con el manejo de mensajes registrados en la forma de manuscritos e impresos, por lo que se la asocia normalmente con la investigación archivística y bibliográfica. El concepto de
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