Rogieri. P Temas biolingüísticos

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UNIVERSIDAD NACIONAL DE ROSARIO

FACULTAD DE PSICOLOGÍA

CÁTEDRA

LINGÜÍSTICA Y DISCURSIVIDAD SOCIAL

Serie

: Estudios del Lenguaje

Cuaderno

: Temas biolingüísticos

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Temas biolingüísticos

Patricia Rogieri

Introducción informal

El programa de investigación de la gramática generativa chomskiana se interesa por los aspectos de la forma y el significado que están determinados por la facultad lingüística, concebida como un componente de la biología humana. En términos informales y abarcadores, la naturaleza de esta facultad es el objeto de la teoría de la mente/cerebro1 de la especie humana.

En el marco de Principios y Parámetros, dicha facultad es el objeto de una teoría de la estructura lingüística que pretende descubrir el sistema de principios y elementos comunes a todas las lenguas naturales. En este modelo, cada lengua es el resultado del interjuego de dos factores: el estado inicial y el curso de la experiencia. Se entiende el estado inicial como un dispositivo de adquisición del lenguaje que toma la experiencia como input y produce el lenguaje como output. La hipótesis acerca del estado inicial de esta facultad, la Gramática Universal (GU), caracteriza esta facultad lingüística genéticamente determinada.

Desde esta perspectiva, el comportamiento lingüístico y sus productos no son considerados objetos de investigación sino información apta para proporcionar evidencia sobre los mecanismos internos del cerebro y sobre los modos en que estos mecanismos operan en la ejecución de acciones y en la interpretación de la experiencia. Así, en el marco biolingüístico, el estudio del lenguaje se basa en un objeto real del mundo natural –el cerebro, sus estados y sus funciones– propiedad de la especie humana, de modo tal que el horizonte indagación incluye un tercer factor relativo a las propiedades generales del cerebro de la especie humana. Y tal perspectiva provoca la inscripción de la teoría lingüística en el marco de las ciencias biológicas, de allí la denominación biolingüística.

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Ideas directrices del Cuaderno

1. El lenguaje es un sistema computacional regulado por principios-no-específicos-de-dominio.

2. El lenguaje es un sistema computacional de infinitud discreta. Su operación central es ensamble, una operación que posibilita recursión.

3. El lenguaje es producto de exaptación (la biolingüística propone la emergencia del lenguaje en la especie humana):

La Tesis Minimalista Fuerte2 está muy lejos de ser establecida, pero aparece más plausible que hace unos años. En la medida en que esto sea correcto, la evolución del lenguaje se reducirá a la emergencia de la operación de Ensamble, la evolución de átomos conceptuales del lexicón, la ligazón con los sistemas conceptuales, y el modo de externalización. Cualquier residuo de principios del lenguaje no reductibles a Ensamble y computación óptima será justificado por algún otro proceso de evolución… (Berwick & Chomsky 2008: 10)

Estas ideas directrices se despliegan en este Cuaderno en torno de dos cuestiones centrales del programa de investigación generativo chomskiano:3 Cuestión 1. Adecuación entre teoría y datos en la formulación del diseño del lenguaje. Cuestión 2. La arquitectura de la facultad de lenguaje.

Cuestión 1. Adecuación teoría-datos

Tres factores y tres preguntas: –qué, -cómo, -por qué

En el modelo de Principios y Parámetros P&P (década del ’80) y hasta el minimalismo (década del ’90), el problema de determinar el carácter de la facultad de lenguaje ha sido abordado “de arriba hacia abajo” en el sentido siguiente: ¿cuánto debe ser atribuido

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Tesis Minimalista Fuerte (TMF): El lenguaje es la solución óptima a las condiciones de legibilidad. Chomsky 1996: 96. Para una presentación del marco biolingüístico, cf. Bassano, M. Polémica sobre la facultad del lenguaje. Cuaderno Cátedra Lingüística y discursividad social, Facultad de Psicología, UNR. 2014.

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En términos epistemológicos, la indagación chomskiana sobre el lenguaje puede considerarse un programa de investigación científica conforme Imre Lakatos ha propuesto. Cf. Lakatos, I. La metodología de los programas de investigación científica. Madrid: Alianza Universidad. 1983 [1978]; en part., Introducción. Ciencia y pseudociencia y cap. I. La falsación y la metodología de los programas de investigación científica.

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a la GU para dar cuenta de la adquisición del lenguaje (es decir, para dar cuenta de la adquisición de una lengua particular)?

La respuesta de P&P4 se basó en formular hipótesis acerca del contenido de la GU, esto es, el contenido formal del estado inicial de la mente/cerebro.5 Si la GU es un sistema de principios y parámetros tal como propone el modelo, la indagación debe formular las hipótesis provisorias acerca de tales principios.6 Es en este sentido en que el trabajo de investigación se aborda “de arriba (la GU) hacia abajo (los parámetros específicos de una lengua particular –español, turco, esloveno, vasco, inglés, portugués, etc.–)”.

En este modelo la investigación se ha concentrado en los problemas de adecuación descriptiva y explicativa, restringidas a dos factores (la experiencia individual y el estado inicial de la facultad de lenguaje). La interacción de estos dos factores es la que viene a interrogar el Problema de Platón (cómo sabemos tanto con tan poca evidencia

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Para una presentación del modelo de Principios y Parámetros, cf. Rogieri, P. El modelo de Principios y Parámetros. Cuadernos 2 del Centro de Estudios de Lingüística Teórica, Facultad de Humanidades y Artes, UNR. 1995/1997.

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“… quisiera tratar un poco más de cerca el sistema cognoscitivo que hasta ahora se ha mostrado más accesible al estudio detallado, a saber: la facultad lingüística… […] … algunas de las propiedades que esperamos encontrar en la teoría de la gramática universal considerada elemento del genotipo humano; debemos esperar encontrar un sistema unificado de principios que tenga una estructura deductiva bastante rica y algunos parámetros abiertos, que son fijados por la experiencia”. Chomsky, N. Algunos elementos de gramática en Reglas y representaciones. México: FCE. [1980] 1983. p. 151.

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Para especificaciones acerca de los conceptos de principio y parámetro, cf. Cisneros, L., Pérez Gianguzzo, C. y P. Piacenza. Ficha de trabajo PIGGCh. Cátedra Lingüística, Facultad de Psicología, UNR. 2011. Acerca del dualismo mente/cuerpo en este programa, cf. Cisneros, L. PIGGCH. Ficha de trabajo. Cátedra Lingüística, Facultad de Psicología, UNR. 2011.

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disponible)7 y que la hipótesis de la GU (la hipótesis acerca del estado inicial)8 viene a responder.

En diferencia, el minimalismo busca abordar el problema “de abajo hacia arriba”, esto es, qué mínimo puede ser atribuido a la GU responsable de la variedad de lenguas-I alcanzada, dependiendo del tercer factor, las propiedades generales de los sistemas orgánicos.

La cuestión del tercer factor es planteada en el marco biolingüístico (Chomsky 2007). Según este marco, para la formulación de un modelo abstracto de la adquisición del lenguaje deben tenerse en cuenta tres factores:

1. experiencia individual,9

2. S0 (estado inicial, un producto de la evolución), 3. propiedades generales de los sistemas orgánicos.

Y es a juicio de Chomsky que el programa estaría en condiciones de incluir el factor 3. en la agenda de investigación (comienzos del año 2000). Ello significa desagregar el estado inicial S0 en elementos que tienen explicación basada en principios, y otros que permanecen inexplicados en este nivel de análisis, y deben ser atribuidos a algo independiente: quizá a procesos de evolución o propiedades del cerebro todavía desconocidas.

Los elementos basados en principios de S0 son las condiciones impuestas sobre la facultad del lenguaje por los sistemas con que ésta interactúa. Su diseño debe satisfacer una “condición de interfaz”: la información en las expresiones generadas por el lenguaje deben ser accesibles a otros sistemas, el sensorio-motor (FON) y el conceptual-intensional (SEM) que con él interactúan. Por ejemplo, el sistema computacional no

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“El problema consiste en descubrir principios explicativos, a menudo ocultos y abstractos, para dar cuenta de fenómenos que aparentemente son caóticos, discordantes, carentes de la menor pauta”. Chomsky, N.1989. El conocimiento del lenguaje. Madrid: Alianza. pp.12-13.

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“Tengo en mente ciertas propiedades biológicas, entre las cuales las más significativas son las propiedades genéticamente determinadas y características de la especie humana, la cual asumiré como genéticamente uniforme, lo que constituye otra idealización. Estas propiedades determinan qué clases de sistemas cognitivos, entre los que se cuenta el lenguaje, pueden desarrollarse en la mente humana. En el caso del lenguaje, usaré el término ‘gramática universal’ para referirme a estas propiedades de la herencia biológica humana”. p. 36 La mente y el cuerpo en Reglas y representaciones, México: FCE. [1980] 1983.

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podrá generar estructuras que no puedan linealizarse, pues el sistema sensorio-motor de la especie humana solo puede producir y comprender sonidos en una sola dimensión.10 Del mismo modo, el sistema computacional no podrá generar estructuras que requieran que una unidad sea interpretada de dos maneras diferentes a la vez. Si una derivación contiene un elemento “el perro”, este elemento no podrá recibir una interpretación semántica como “agente” a la vez que otra interpretación semántica como “paciente”. En “el perro mordió a Juan”, “el perro” es interpretado por SEM como “agente” y “Juan” como “paciente”.11

Resultan entonces, en correlación con los tres factores, tres preguntas emergentes: la pregunta-qué –relativa a la adecuación descriptiva–, la pregunta-cómo –vinculada a la adecuación explicativa–, y la pregunta-por qué. Esta última pregunta refiere a por qué es el lenguaje del modo que es y no de otro. Indagar en esta dirección es ir “más allá de la adecuación explicativa” (Chomsky 2001: 2) pues no solamente implica tratar de balancear la complejidad aparente con la simplicidad demandada por los hechos de adquisición sino también supone la búsqueda de esta resolución con una explicación basada en la simplicidad del lenguaje. Esta demanda es lo que la especificidad-de-dominio debe superar para que el lenguaje pueda ser explicado a partir de principios primitivos que no son específicos-del-lenguaje. Es a estos principios a los que Chomsky (2005) denomina “tercer factor”.

En otros términos, la empresa generativa temprana tomó la adecuación explicativa como meta última para la teoría lingüística, y se orientó en el enriquecimiento de la GU bajo la presión de la adecuación descriptiva, un criterio de descripción abarcadora de algunas lenguas-I.

… podemos trazar diversos niveles de adecuación que pueden alcanzarse mediante una descripción gramatical asociada con una teoría lingüística particular. El nivel más bajo de adecuación se alcanza si la gramática presenta correctamente los datos primarios observados. Un segundo y más alto nivel de adecuación se logra cuando

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Según el Curso de Lingüística General, F. de Saussure había formulado esta propiedad como el segundo principio del signo, la linealidad del significante (el significante representa una extensión mensurable en una sola dimensión). En el marco chomskiano, Kayne (1994) formula el Axioma de Correspondencia Lineal (en términos informales, este axioma se propone para dar cuenta del orden lineal de los elementos en correlación con el orden de dependencia jerárquica en la generación de la frase). Cf. Kayne, R. The antisymmetry on syntax. Cambridge, Ma: The MIT Press. 1994.

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la gramática da cuenta correctamente de la intuición lingüística del hablante nativo y especifica los datos observados (particularmente) en función de las generalizaciones significativas que expresan las regularidades subyacentes de una lengua. Un tercero y aún más alto nivel de adecuación se logra cuando la teoría lingüística asociada proporciona una base general para seleccionar una gramática que logre el segundo nivel entre otras gramáticas consistentes, con los datos observados pertinentes que no alcanzan este nivel de adecuación. En este caso, podemos decir que la teoría lingüística en cuestión sugiere una explicación de la intuición lingüística del hablante nativo.

En lo sucesivo nos referiremos a estos niveles de adecuación delimitados a grandes rasgos, como niveles de adecuación observacional, adecuación descriptiva y

adecuación explicativa, respectivamente. Niveles de adecuación de la descripción

gramatical en Chomsky [1964] 1977. Problemas actuales en teoría lingüística. México: SXXI. pp. 29-30.

Sin embargo, una vez que el modelo de P&P equilibró la tensión entre la adecuación descriptiva y explicativa,12 la biolingüística comenzó a buscar el nivel todavía más profundo de explicación del lenguaje humano, más allá de la adecuación explicativa, al preguntar por qué la Facultad del Lenguaje (FL) es del modo que es, y no de otros modos imaginables. En este sentido, esta es fundamentalmente una cuestión de ontogénesis y filogénesis de la FL, y la respuesta a la pregunta-por qué sería formulada en términos biológicos (no específicos de la FL), con la esperanza de la unificación eventual de la biolingüística con otras ciencias naturales “centrales” tales como la biología y la física.

Si se sigue el argumento, una teoría de la FL conlleva la condición de adecuación biológica si proporciona una explicación para la emergencia de la Facultad de Lenguaje en evolución/desarrollo de la especie humana. Y así el programa biolingüístico debe proponer una agenda de investigación que busque una teoría (cada vez más) biológicamente adecuada de la FL y provocar el cambio de foco: del primer factor hacia el tercer factor.13

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“No percibo alternativa razonable para la postura de que las gramáticas se representen internamente en la mente, y que la razón básica del porqué el conocimiento de la lengua llega a ser compartido en una población adecuadamente idealizada (compartido parcialmente en las poblaciones reales) es que sus miembros comparten un rico estado inicial y por consiguiente desarrollan estados similares de conocimiento de naturaleza estable”. Chomsky, N. Estructuras, capacidades y convenciones en Reglas y representaciones, México: FCE. [1980] 1983. pp. 96-97.

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En términos filogenéticos, se sostiene una teoría no neodarwiniana, no continuista sino abrupta y producto de exaptación. Los argumentos esgrimidos se basan en la concepción de lenguaje como un sistema único de comunicación en el mundo biológico. Y para dar cuenta de cómo surgió y evolucionó no se podría recurrir a leyes de selección natural pues el lenguaje no sería resultante de un proceso evolutivo gradual. El origen del lenguaje es, en esta perspectiva, un caso de emergencia de un nuevo sistema como consecuencia de una mutación producida en el dominio cerebral de la especie.14 Tal mutación posibilitaría la relación de componentes previos –el sistema articulatorio-perceptual y el sistema conceptual-intensional– y el sistema computacional. La formación del lenguaje consistiría simplemente en la relación de dichos módulos preexistentes mediante nuevos circuitos neuronales (Chomsky 2000).15

En suma, las condiciones iniciales de adquisición del lenguaje se distribuyen en tres categorías:

i. Elementos inexplicados de S0,

ii. CI, Condición de Interfaz (la parte basada-en-principios de la S0), iii. Propiedades generales.

Y en definitiva, si se asume la existencia del tercer factor, la explicación basada-en-principios ofrecida por la biolingüística –“más allá” de la adecuación explicativa– mantiene ii. y iii. al tiempo que asume, con la Tesis Minimalista Fuerte, que “i. está vacía”. 16

adecuación explicativa (una descripción abarcadora de los efectos-GU). La adecuación explicativa parecía en ese entonces la meta última de la teoría lingüística. Pero una vez que el objetivo más alto de la adecuación biológica fue puesto en consideración, resultó obvio que postular constructos hipotéticos en la GU para lograr adecuación descriptiva y explicativa en realidad provocó problemas cuando la búsqueda se orientó al nivel de la adecuación biológica. Cf. Narita (2010); Chomsky (2010).

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Se propone que el proceso generativo habría aparecido en la especie humana hace unos 75.000 años en el Este de África. Habría sucedido debido a una mutación menor, un ligero “recableado” del cerebro que generó la aparición de la operación ensamble (que es la única operación que utiliza el programa generativo) (Berwick y Chomsky, 2011; Chomsky, 2007b, 2010, 2011). Este “recableado” del cerebro no estaría relacionado con la mutación del gen FOXP2, ocurrida en la especie humana hace unos 200.000 años (Longa, 2006). Tal gen, de acuerdo con Chomsky, no tendría relación con la facultad del lenguaje en sentido restringido sino con cuestiones de coordinación motora fina y similares, que intervienen en la articulación del lenguaje hablado pero que son periféricas respecto a él (Katz, 2012).

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“En definitiva, el lenguaje sería consecuencia de una exaptación y no una adaptación (Gould y Lewotin 1984, Piatelli-Pialmarini 1989, Gould 1997). Esto es, nuestra capacidad lingüística surgiría como consecuencia indirecta de un rasgo genético preexistente y de las leyes físicas independientes que regulan la organización neuronal del cerebro (Piatelli-Pialmarini 1989, Lightfoot 1999)”.

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Obsérvese la diferencia entre las concepciones de adquisición, aprendizaje y desarrollo del lenguaje en la discusión con el estructuralismo y el conductismo:

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Minimalismo ontológico y adecuación biológica

El minimalismo metodológico es una práctica común en todas las ciencias ya que ofrece un nombre para la búsqueda de reducción del aparato teórico que realizan las teorías sin afectar su cobertura empírica.17 El minimalismo ontológico que define al programa minimalista no se pregunta cuán elegante es la teoría de la Facultad de Lenguaje (“tesis débil” en términos de Chomsky) sino cuán elegante es la Facultad de Lenguaje misma. El minimalismo ontológico puede entenderse como la “tesis fuerte” acerca del diseño de la Facultad del Lenguaje, la idea de que el lenguaje se comunica con los otros sistemas de la biología humana de modo óptimo.

conocido y que los supuestos más primitivos debían de resultar adecuados para la explicación de todos los fenómenos observables. Así, se da por supuesto sin ofrecerse ninguna prueba (o se considera verdadero por definición) que una lengua es una “estructura de hábitos” o una red de relaciones asociativas, o que el conocimiento de una lengua es una cuestión meramente de “aprendizaje”, una habilidad expresable en términos de un sistema de disposiciones del comportamiento. De acuerdo con eso, se considera que el conocimiento de la lengua se adquiere en el curso de un lento proceso de repetición y adiestramiento, siendo su aparente complejidad el resultado de la proliferación de elementos muy simples, en vez de originarse en principios de organización mental más profundos que tal vez sean tan inaccesibles a la introspección como los mecanismos de la digestión o del movimiento coordinado”. Chomsky, N. Contribuciones de la lingüística al estudio del entendimiento (1967) en El lenguaje y el entendimiento. Barcelona: Seix Barral. 1971. p. 53.

“[…] fijémonos primero en unas pocas y muy obvias propiedades de la gramática de una lengua humana. En primer lugar, es evidente que el conjunto de representaciones fonéticas y semánticas acopladas que la gramática genera va a ser infinito. No hay ninguna lengua humana de la cual podamos especificar, de hecho o en principio, una oración con sentido que sea la más larga de esa lengua. La gramática de cualquier lengua contiene recursos que le permiten formar oraciones de complejidad arbitraria, cada una de ellas con una interpretación semántica intrínseca. Es importante darse cuenta de que este fenómeno no es ningún refinamiento lógico. El uso normal del lenguaje descansa esencialmente en esta carencia de límites y se basa en el hecho de que el lenguaje contiene recursos para generar oraciones de complejidad arbitraria. La repetición de las oraciones es un fenómeno raro; la innovación, de acuerdo con la gramática de la lengua, es la regla de la ejecución normal y diaria del lenguaje. La idea de que una persona tiene un “repertorio verbal”, un depósito de oraciones que produce por costumbre en las ocasiones apropiadas, es un mito que está en completa contradicción con la observación de uso diario del lenguaje. Tampoco es posible que podamos dar importancia al punto de vista según el cual un hablante tiene un surtido de “patrones” o modelos en los cuales va introduciendo palabras o morfemas. Tales concepciones pueden aplicarse a saludos, unos pocos clichés, etc., pero en modo alguno son representativas del uso normal del lenguaje… “. Chomsky, N. La naturaleza formal del lenguaje (1965) en El lenguaje y el entendimiento. Barcelona: Seix Barral. 1971. p. 199.

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Asumida la ontología naturalista, la Tesis Minimalista Fuerte (TMF) correlaciona el orden metodológico con una apuesta empírica sobre la naturaleza de la facultad humana del lenguaje. En tal sentido es que TMF sostiene que la facultad lingüística está “óptimamente diseñada” y aparece como una respuesta factible a la pregunta minimalista acerca de qué mínimo puede ser atribuido a la GU, responsable de la variedad de lenguas-I. La primera tarea entonces consiste en diseñar la TMF de modo coherente, en tanto la segunda tarea atiende a especificar cuán cercana está la TMF de la verdad (entendiendo el trípode naturaleza/realidad/verdad en el orden ontológico). La cuestión resulta en buscar resoluciones sistemáticas que permitan salvar el hiato entre TMF y la verdadera naturaleza de la facultad del lenguaje (Chomsky 2007: 3).

TMF refuerza la idea de que los sistemas externos tienen propiedades específicas, propiedades con las que la sintaxis debe interactuar y a las que debe satisfacer; esto es consistente con la idea de que las operaciones computacionales desempeñan un rol, intervienen en los niveles de interfaz (Chomsky 2000, 2001, 2004, 2005, 2008).18 El minimalismo acepta, en el orden metodológico, esta tarea como punto de partida, y delimita el alcance de la GU por medio de ajustes en TMF. Mas en su dimensión ontológica explora cuestiones que “son empíricas” (Chomsky 2001: 3). La “solución óptima” se despliega entonces en un diseño del lenguaje que deberá recurrir solamente a: (1.) símbolos o recursos computacionales impuestos por los sistemas externos (condiciones de interfaz)19 y (2.) principios de análisis de datos y de procedimientos computacionales genéricos o inespecíficos de dominio (principios generales).

Una asunción de este tenor, inscripta en las discusiones acerca de la naturaleza del lenguaje (biológica/cultural), provoca contraargumentos tales como los presentados en Kostner (2007). Según estos argumentos, la perspectiva biolingüística se enfrenta a una larga tradición que ha enfatizado la naturaleza convencional, cultural, del lenguaje; y

18

La operación de Ensamble, por caso, se relaciona con el sistema conceptual-intensional C-I de este modo: C-I incorpora una semántica dual, esto es, la estructura argumental generalizada y, por otro lado, las propiedades relacionadas con el discurso y de alcance. Chomsky 2008: 8.

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que sin embargo no ha negado su base biológica. Una tradición que se remonta al tratado Περὶ Ἑρμηνείας (Peri Hermeneias, “Sobre la interpretación”)de Aristóteles:

Así pues, los sonidos de la voz (tà en teî phonêi) son símbolos (symbola) de las afecciones que tienen lugar en el alma (tôn en teî psychêi pathemáton), y las letras escritas (graphómena) son símbolos de los sonidos de la voz. Del mismo modo, dado que las letras no son las mismas para todos, así tampoco los sonidos son los mismos; sin embargo, sonidos y letras resultan signos (semeîa) de las afecciones del alma, que son las mismas para todos y constituyen las imágenes (homoiómata) de los objetos (prágmata), ya idénticos para todos. (Aristóteles, De int., 16a, 3-8).20

Esta tradición fue continuada en el iluminismo tardío y el romanticismo (gracias a la influencia de Herder, von Humboldt y otros), Saussure (influenciado por uno de los padres de la sociología –Durkheim– quien sostuvo que ciertos hechos sociales no pueden ser reducidos ni a la biología ni a la psicología individual), filósofos como Wittgenstein (quien enfatiza la naturaleza de las reglas de los juegos de lenguaje) y Popper (por estipular el lenguaje como perteneciente a su concepción de cultura humana supra-individual).

Ninguna de estas concepciones excluye la base biológica del lenguaje, por la sencilla razón de que toda actividad humana tiene una base biológica. […] Difiero entonces con la biolingüística actual, de nociones tales como lengua-I y de la idea de que las oraciones son directamente generadas por Ensamble. La conclusión… es que el lenguaje, no importa cuán restringidamente construido, tiene un inalienable componente externo. No hay razón más superficial para llamar a nuestra capacidad para Ensamble o cualquier otra capacidad biológica “lingüística”. La esencia de nuestro lenguaje no está en nuestra biología sino en la tecnología que hemos desarrollado para aplicar nuestra biología, posiblemente incluyendo nuestra capacidad para recursión. La tecnología en cuestión media entre nuestro mundo interno, conceptual-intensional y el externo, mundo público que compartimos con los otros. El núcleo de nuestra tecnología lingüística ha sido la invención de palabras. En particular, con relación a su forma hablada, la invención de palabras está facilitada probablemente por nuestra dotación genética, pero esto no parece ser el caso para las palabras escritas, que son igualmente válidas, y quizá incluso elementos de interfaz más frecuentemente usados. Es incluso posible que el “instinto” del lenguaje para conectar formas internas con signos externos se basa en una instrucción genética, pero esto no sería una cuestión de estipulación sino de descubrimiento.

A partir de que palabras y elementos léxicos son objetos culturales, sus propiedades, incluida recursión, son propiedades de nuestra cultura al fin. Incluso si nuestra capacidad de recursión es innata, su aplicación a objetos culturales ha sido resultado de invención, y en consecuencia una cuestión de funcionalidad agentiva. (Kostner 2007: 7, el subrayado es nuestro).

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Por lo expuesto hasta aquí y en resumen parcial, el minimalismo se inscribe en la perspectiva biolingüística al sostener que la facultad del lenguaje es “un órgano del cuerpo”. En términos técnicos, una lengua es un estado de la facultad del lenguaje, una lengua-I,21 por lo tanto el lenguaje puede ser estudiado como parte del mundo natural (Chomsky, 2000a, 2005: 2-3), y se espera que las consideraciones metodológicas de simplicidad, elegancia, etc., que han regido la indagación y formulaciones del programa chomskiano, sean reformuladas como tesis empíricas relativas a los sistemas orgánicos (Chomsky 2007: 1).

En un sentido tal, si se asume que la Facultad de Lenguaje tiene las propiedades generales de otros sistemas biológicos, deben indagarse entonces los tres factores que intervienen en el desarrollo del lenguaje en el individuo:

1. Dotación genética 2. Experiencia

3. Principios no específicos de la facultad del lenguaje (condiciones de interfaz y eficiencia computacional).22

3.1. Subtipos de Principios:

3.1.a. Principios de análisis de datos que podrían ser utilizados en la adquisición del lenguaje así como en otros dominios,

3.1.b. Principios de arquitectura estructural y restricciones sobre el desarrollo entre los que se encuentran principios de eficiencia computacional.

Con la introducción del tercer factor, la perspectiva biolingüística queda consolidada, un factor que se suma a los dos tradicionalmente considerados por la visión de consenso de la estructura de la facultad del lenguaje.23 El diseño de cada nuevo sistema lingüístico resulta así de la acción conjunta de los tres factores (Chomsky 2005).

21

Con una propiedad relevante (inusual en el mundo biológico (Chomsky 2000b, 2005/2008: 5)): es un sistema de infinitud discreta, constituido por objetos jerárquicamente organizados (n.12: Jerarquía es automática para operaciones recursivas, convencionalmente suprimida para aquellas que exclusivamente enumeran una secuencia de objetos). Un sistema tal se basa en una operación que toma n objetos sintácticos previamente formados y construye nuevos a partir de ellos: Ensamble. Para discusión acerca de a qué dominio pertenece (específico o no), cf. Chomsky 2005: 13-15.

22

Planteos de tal naturaleza están orientados hacia uno de los límites de la biolingüística, el problema de unificación, que consiste en relacionar las propiedades formales de las gramáticas con las bases neuroanatómicas del lenguaje. Cf. Berwick & Chomsky 2008, Collins 2009.

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Ahora bien, plantear que los recursos en cuestión no sean específicos de dominio (estrictamente gramaticales, estrictamente lingüísticos) o que puedan operar en otros territorios orgánicos e incluso inorgánicos (principios de análisis eficiente, de optimización de recursos, leyes de crecimiento y forma, etc.) supone adentrarse en un tipo de respuesta al “Problema de Platón” capaz de desmentir aspectos nucleares de la visión de consenso sobre el desarrollo del lenguaje del niño.24

Cuestión 2. La arquitectura de la facultad de lenguaje

Como ha sido hasta aquí expuesto, Chomsky (2005, 2007) plantea que en el diseño de la Facultad del lenguaje, o cualquier otro sistema biológico del que se trate, intervienen tres factores: (i.) dotación genética; (ii.) datos externos, y (iii.) principios que no son específicos de la FL (“computacionales” en particular). Bajo esta formulación la GU – una teoría del estado inicial de FL– cumple la condición de adecuación explicativa si proporciona una descripción rigurosa del primer factor (i.), construida en modo tal que proyecta los datos lingüísticos (el segundo factor (ii.)) en gramáticas descriptivamente adecuadas de lenguas-I adquiridas bajo el efecto del tercer factor (iii.), adecuación biológica (Chomsky 1965, 2008).

Infinitud discreta y Ensamble

Establecido entonces que el lenguaje es la solución óptima a los niveles de interfaz, y que no posee principios específicos sino que los suyos son los mismos para todos los órdenes del organismo humano (esto es, la biología), el tópico central se constituye en torno de la explicitación de las propiedades que hacen que el lenguaje sea como es. El lenguaje es un sistema computacional de infinitud discreta cuya operación central es ensamble, una operación que posibilita recursión.

El lenguaje tiene una propiedad relevante distintiva (inusual en el mundo biológico, según Chomsky 2000b, 2005/2008: 5): es un sistema de infinitud discreta, constituido

principio central está la Tesis Minimalista Fuerte (TMF), que sostiene que la facultad de lenguaje está óptimamente diseñada para encontrar las necesidades interactivas de los subsistemas cognitivos externos (pero internos-al-organismo) con los que entra en relaciones de interfaz, los sistemas Conceptual-Intensional (C-I) y Sensoriomotor (SM). Tomadas juntas, estas dos hipótesis plantean una tensión fundamental raramente considerada. … La cuestión básica que la TMF plantea en el modelo de gramática de P&P es esta: ¿hasta qué punto una facultad de lenguaje libre-de-parámetros representa un punto de partida para el diseño óptimo? Podría plantearse la cuestión de otra manera. ¿Por qué la facultad de lenguaje se desarrolla con principios flexibles (i.e. parametrizables) sobre un formato más mínimo / racional que consiste solamente de un conjunto de principios fijados?”. Kandybowicz 2009: 1.

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por objetos jerárquicamente organizados. Un sistema tal se basa en una operación que toma n objetos sintácticos previamente formados y construye nuevos a partir de ellos: Ensamble.

Un sistema basado en ensamble tiene como propiedades la composicionalidad y la admisión de operaciones paralelas:

a) es composicional en su carácter general: la interpretación de unidades más largas en las interfaces dependerán de la interpretación de sus partes. Si el sistema es computacionalmente eficiente, una vez que la interpretación de unidades pequeñas se determina no podrá ser modificada por operaciones posteriores (al menos que el requisito sea impuesto por las condiciones de interfaz);

b) incluye operaciones paralelas. Entonces, si α y β ensamblan, cada uno primero ha sido construido por ensamble iterado. Ensamble es aplicable sin límites y GU provee los elementos atómicos, los ítems léxicos; cada uno una selección estructurada de propiedades (los rasgos que contienen información relevante para ser interpretada en las interfaces) que intervienen en ensamble y otras operaciones para formar expresiones.25 Es importante destacar que tal estado de cosas es consistente con otro desiderátum del minimalismo: la Condición de inclusividad. Asumir que la computación respeta algún requerimiento como el de la inclusividad no es una cuestión trivial; en su interpretación más radical, que haya inclusividad supone aceptar que la computación es óptima en un sentido bastante serio (nunca se añade ninguna información que no esté ya presente en las mismas piezas léxicas).26

Ensamble es operación binaria del sistema computacional que se aplica a dos objetos lingüísticos α y β (pueden ser piezas léxicas o sintagmas) y crea un nuevo objeto lingüístico constituido por α y β y por una etiqueta δ que identifica las propiedades relevantes del conjunto. Por ejemplo, el sistema computacional toma “morder” y “un hueso” y los ensambla en “morder un hueso” (un verbo y un sintagma nominal se ensamblan en un sintagma verbal). El uso de corchetes permite visualizar esta

25

Cf. Cisneros 2011 y Bassano 2014 citados más arriba, para una introducción al tema ítem léxico.

26

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operación, y la etiqueta del corchete mayor representa las propiedades del resultado de ensamble: SV.

[δ morder [un hueso] ] δ = SV (sintagma verbal)27 Ensamble también posibilita la generación de estructuras tales como:28

i. Un hueso, el perro mordió.

ii. Juana y Luis, esos chicos son muy trabajadores. iii. A Juana es a quien insulta Luis.

Ensamble y dos tipos de semántica SEM1 y SEM2

Chomsky (2004) denomina ensamble externo al ensamble de los objetos extraídos directamente del Léxico, esto es, objetos que no han sido combinados con anterioridad, y ensamble interno al ensamble que toma un objeto sintáctico del interior de otro, esto es, α ya está presente en β antes de su ensamble con éste. Ensamble interno deja una copia del elemento movido. Por ejemplo:

iv. a. ¿Cuándo [ [pro] compraste la planta ---]? b. ¿Cuándoi [ [pro] compraste la planta cuándoi]?

Durante décadas, ensamble interno ha sido concebido como una imperfección del lenguaje humano por el mismo Chomsky, obligándonos a pronunciar algo en un sitio y a interpretarlo en otro. Chomsky (2004) arguye, en contra, que la imperfección es sólo aparente: en realidad, los dos tipos de ensamble se corresponden con la existencia de

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Dada la frase Luis comió el bocadito, la cuestión a resolver es si ensamble supone solo concatenación (a.) o si ensamble concatena “con memoria” de ensamble anterior y relación jerárquica (b.).

a. Luis∩comió∩el∩bocadito.

b. [ [Luis]∩[ [comió]∩[ [el]∩[bocadito] ] ] ]

La distinción no es trivial. Toda la información que está en a. está también en b., y b. tiene algo extra: el encorchetamiento que manifiesta las relaciones de dependencia. El encorchetamiento manifiesta que los argumentos Luis y el bocadito entablan relaciones distintas con el verbo. El sistema debe “recordar” que comió se ensambla con el bocadito antes que con Luis.

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dos tipos de semántica, una asociada a las relaciones entre predicados y argumentos29 y otra asociada a nociones discursivas.30 El resultado que se obtiene es:

a. Ensamble Externo :: semántica temática SEM1

b. Ensamble Interno :: semántica discursiva SEM2 (i.-iv., más arriba) Lo interesante en es que tal dualidad –que captura gran parte de la capacidad expresiva del lenguaje– se sigue de manera natural, puesto que ensamble –o un algoritmo equivalente que permita manejar aspectos de la estructura de frase– es necesaria, independientemente del marco teórico que se asuma.31

Recursión

A partir de Hauser, Chomsky y Fitch (2002) se busca derivar el componente computacional del lenguaje (aquello que le otorga su complejidad) de un único proceso: recursión.32 Se entiende que recursión consiste en la capacidad de generar un rango infinito de expresiones a partir de un conjunto finito de elementos, y que hay acuerdo en que la propiedad central de la Facultad de Lenguaje en sentido estricto es recursión, atribuida a la sintaxis escueta; esto es, FLE (la facultad de lenguaje en sentido restringido) toma un conjunto finito de elementos y produce potencialmente un conjunto infinito de expresiones discretas. Por ejemplo:

i. [Vi a la mujer [que vio a la mujer [que vio al perro [que…. ]]]] ii. [Juan sabe [que María piensa [que Pedro piensa [que … ]]]] iii. el libro [de la estudiante [de la carrera [de arquitectura [de ….. ]]]]

29

La llamada Teoría θ, en el sentido configuracional de Hale y Keyser 1993, 2002.

30

Por ejemplo, tópico, presuposición, etc., cf. Belletti 2004, Herburger 2000. Rizzi 1997.

31

Ensamble externo produce la estructura argumental generalizada (roles θ, jerarquías cartográficas (Cinque, 1999), y propiedades similares) y ensamble interno genera propiedades relacionadas con el discurso tales como información vieja y especificidad, y efectos de alcance (Chomsky, 2005/2008: 7). Se espera entonces que el lenguaje recurra a ensamble interno más que a otros mecanismos que se puedan diseñar para expresar las propiedades semánticas separadas de la estructura argumental generalizada. El lenguaje, así, busca satisfacer la dualidad en el camino óptimo, ensamble externo ejerce una función y ensamble interno otra. Chomsky 2005/2008: 3.

32

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En discusión con Chomsky, Bickerton (2009) sostiene que en los casos que se presentan se confunde recursión con iteración. A su juicio, ensamble no implica recursión. Y es así que se pregunta por qué Chomsky no puede dejar de lado a esta última en sus propuestas. Según entiende, tal confusión radica en que en los textos de Chomsky las palabras son tratadas como lo son los números; mas esta homologación omite, a su juicio, diferencias fundamentales entre los dos: los números se pueden iterar, mas ello no implica recursión. La iteración de números no puede generar conjuntos infinitos de expresiones discretas (la iteración de los números 1-9 no produce expresiones discretas sino sólo una serie de números no relacionados (3879934….)). Sólo un proceso adicional unido a iteración puede hacerlo. Si se multiplica y se itera pueden entonces generarse conjuntos infinitos de descripciones finitas:

5x7= 35 35x2=70 2x9= 18 ….

y así ad infinitum. Los números no tienen dependencias, las palabras sí (un proceso que, por otra parte, se encuentra en varias especies y no es propiedad exclusiva del lenguaje humano según Bickerton).

Por su parte, Arsenijević y Hinzen (2010) sostiene que recursión no es parte de la facultad de lenguaje estricta; esto es, recursión no es un elemento específico de la gramática o caracterizador del lenguaje en sentido propio. Para Arsenijević y Hinzen, la sintaxis escueta no es recursiva, es un epifenómeno que depende de otros módulos del cerebro más allá de la facultad de lenguaje.

Cierre informal provisorio

Para la biolingüística, el lenguaje humano es una facultad orgánica (radica en el cerebro) que comporta una serie de recursos de naturaleza computacional que permiten generar un número ilimitado de expresiones. La tarea del investigador es tratar de averiguar cuanto sea posible sobre esa facultad, sobre los mecanismos específicos de que consta y sobre los principios que la restringen.

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