• No se han encontrado resultados

El Puerto de Veracruz durante la guerra de Reforma

N/A
N/A
Protected

Academic year: 2020

Share "El Puerto de Veracruz durante la guerra de Reforma"

Copied!
7
0
0

Texto completo

(1)

Celia del Palacio

El Puerto de

Veracruz

d u r a n t e la g u e r r a

de

REFORMA

Celia del Palacio es h i s t o r i a d o r a y escritora. M i e m b r o del SNI nivel II. Es c o o r d i n a d o r a del C e n t r o d e Estudios d e la C u l t u r a y la C o m u n i c a c i o n d e la Universidad Veracruzana. H a p u b l i c a d o libros i n d i v i d u a l s y c o o r d i n a d o obras sobre la historia d e la p r e n s a e n Mexico. En 2008 a p a r e c i o su novela No me alcanzara la vida, sobre la R e f o r m a .

E

ste aiio se cumple el 150 aniversario de la pro-m u l g a t i o n de las Leyes de Reforpro-ma en el Puerto de Veracruz. A diferencia de otras celebraciones que p r o m e t e n ser apoteosicas, como el bicentenario de la Inclependencia y el centenario de la Revolution, la celebration del sesquicentenario de la Reforma ha pasado hasta cierto p u n t o inadvertida pese a ser el ter-cer vertice del triangulo que ha configurado al Mexico c o n t e m p o r a n e o .

La Universidad Veracruzana, a traves del Centro de Estudios de la Cultura y la Comunicacion, organi-zo recientemente u n e n c u e n t r o academico en torno a este acontecimiento. C o m o parte de esa relectura de la p r o m u l g a t i o n de las leyes y la presencia del gabine-te de Benito Juarez en Veracruz, el presengabine-te articulo se p r o p o n e hacer u n recorrido p o r la vida cotidiana de ese p u e r t o de e n o r m e importancia economica e histo-rica en los meses en que f u e capital constitutional de la Reptiblica, de la m a n o de Matias R o m e r o segun la n a r r a t i o n de su Diario intimo, y siguiendo u n o de los impresos de la epoca: ElProgreso, periodico publicado desde 1855 en la i m p r e n t a de Rafael de Zayas Enrfquez y que para 18591860 era el unico que p e r m a n e -cfa en circulation.

Unas linens de <ontextualizn<i6n

Despues de la p r o m u l g a t i o n del Plan de Tacubaya en diciembre de 1857 y h a b i e n d o asumido la itinerante presidencia de la Reptiblica, Benito Juarez y su

gabi-Estas leyes log ran p i a s m a r una

in-quietud que venia

presentdndo-se desde l e s i n i t i o s de fa vide

i n d e p e n d e n t s , cuando las primeras

generaciones de intelecfuales liberales

comenzaron a pregunfarse cual era el

papel de Sa Iglesia en el nuevo

pais.

nete - M e l c h o r Ocampo, Manuel Ruiz, Leon Guzman, Guillermo Prieto y Matias R o m e r o - pasaron p o r Gua-najuato, luego estuvieron dos meses en Guadalajara y f m a l m e n t e llegaron a Veracruz, d o n d e permanecieron desde el 4 de mayo de 1858 hasta los primeros dfas de e n e r o de 1860. En estos dos anos, el Puerto se con-virtio en capital liberal de la Reptiblica. Dos veces f u e sitiado p o r las fuerzas conservadoras de Miramon, del 17 al 30 de marzo de 1859 y del 15 al 21 de marzo de 1860. En medio de la p e n u r i a economica y bajo la amenaza de u n nuevo sitio, se p r o m u l g a r o n las Leyes de Reforma.

(2)

' f i i ^ s a - f s

y finalmente, en 1863, la extincion de comunidades religiosas.

Estas leyes logran plasmar u n a inquietud que venfa presentandose desde los inicios de la vida independien-te, cuando las primeras generaciones de intelectuales liberales comenzaron a preguntarse cual era el papel de la Iglesia en el nuevo pais y quien debfa reglamen-tar los asuntos relacionados con la disciplina religiosa y las propiedades del clero. Y la discusion se prolongo con la promulgation de diversas leyes (la Ley Gomez Farias en 1833, la Ley Juarez de 1855, la Ley Lerdo de 1856 entre otras) hasta 1859.

Las Leyes de Reforma marcan la separation entre la vida privada y la vida publica, asf como el initio del pais contemporaneo al secularizar la vida publica.

Vercuruz durante la Guerra de Reforma

El estado, y en particular el puerto de Veracruz, ocu-paban u n lugar esencial en la vida del pais. Este ulti-m o habfa sido la puerta de contacto e n t r e Europa y Nueva Espaha por mas de tres siglos. No solo la eco-nomfa, sino la vida cotidiana de la ciudad y p u e r t o de Veracruz d e p e n d f a n del comercio: ahf se recibfan las mercancfas importadas p o r mar y se distribufan a

Pue-bla y Mexico; y viceversa, se recibfan las mercancfas del interior (pardcularmente los metales preciosos) y se embarcaban. Esto permitio que a Veracruz llegaran primero las costumbres, las ideas y la cultura del ex-tranjero, a la par que las mercancfas; de igual modo, su poblacion abierta al m u n d o recibfa a los extranje-ros que en muchas ocasiones se quedaban a vivir ahf. Veracruz estaba habitada por comerciantes alemanes, franceses (entre los cuales encontramos perfumistas, modistas, impresores y hosteleros) y estadunidenses' La mayor parte de la poblacion se dedicaba a activida-des relacionadas con el comercio, y solo el 10% ejercfa la medicina, la ensehanza, la arquitectura, la ingenie-rfa, etc. Asimismo, m u c h a gente se ocupaba en los ser-vicios de asistencia y mantenimiento de la poblacion flotante.

Para la epoca que nos ocupa, la influencia del Puerto era mayor que la de cualquier otra ciudad, ex-cepto la capital, ya que no solo era el primer puerto del pais, sino, como dirfa Carmen Blazquez: "la Have de muchas de las luchas polfticas puesto que de el de-pendfan las posibilidades reales para la subsistencia de los gobiernos mexicanos" (1986: 86).

(3)

amarilla-Manuel Gutierrez Zamora fue nombrado gobernador constitucional en 1 8 5 7 , y a la

Hegada de J u a r e z a l g o b e r n a d o r le toco t o m a r l a s m e d i d a s r e s t r i c t i

-v a s p r o p i a s de u n s i t i o debldo a la presencia de grupos conser-vadores a pesar

de que la mayor parte de la poblacion era liberal.

podemos afirmar que a mediados del siglo XIX habia en Veracruz u n a elite empresarial que tenia gusto por la cultura, y que ahi habitaban algunos intelectuales que tenian contacto regular con la Ciudad de Mexico. Por ejemplo, en la epoca que nos ocupa, Manuel Diaz Miron, Jose Maria Esteva, Esteban Morales y Rafael de Zayas.

La ciudad se reducfa a unas sesenta y dos manza-nas y poco mas de mil casas, y la poblacion entre 1857 y 1860 era de alrededor de diez mil habitantes:

...ademas del palacio municipal, la aduana y sus almacenes, la comisaria, la maestranza, dos cuar-teles con galeria y presidio, la escuela practica de artilleria, el mercado Trigueros, la carniceria, la pescaderia, el teatro, tres hospitales, la iglesia pa-rroquial llamada La Merced, u n a iglesia unida al hospital de Loreto [...] solamente habia una plaza frente al palacio municipal, llamada desde 1812 "De la Constitution" y cinco plazuelas o plazoletas, cinco fuentes publicas... (Blazquez, 1986: 134).

Habia en los anos de la Reforma boticas, dulcerfas, tabaquerias, barberias, baiios publicos, panaderias, fondas y cafes, pulperias y mercerias, abarrotes y ex-pendio de viveres al menudeo, ademas de carrocerias y herrerias.

Manuel Gutierrez Zamora fue nombrado gober-nador constitutional en 1857, y a la llegada de Juarez al gobernador le toco tomar las medidas restrictivas propias de un sitio, debido a la presencia de grupos conservadores a pesar de que la mayor parte de la po-blacion era liberal. Tambien tuvieron que enfrentarse otras penurias, como el hecho de que productos como frijol, arroz, maiz, manteca y carbon comenzaron a es-casear, lo que ocasiono el acaparamiento y la especu-lacion. Igualmente, en diversos momentos hubo que enfrentar el problema de la adulteration de la leche.

Por otro lado, el peligro de las epidemias de vomi-to, viruela y fiebre amarilla se cernio sobre Veracruz, pues tanto Cuba como algunas poblaciones cercanas al Puerto, como Medellin, sufrian el azote de esas en-fermedades. Las autoridades de Veracruz tomaron

al-gunas medidas sanitarias, como prohibir la venta en la calle de sandias procedentes de Sotavento. Otro tipo de enfermedades era comun, como disenterfa amebia-na, tuberculosis pulmonar, gastroenteritis, tifo, tifoi-dea y paludismo.

Adicionalmente a otras medidas, el mismo dia que desembarco Juarez se dispuso que todos aquellos na-cionales o extranjeros que no estuvieran al servicio de las armas o con alguna comision del gobierno, salieran del lugar en el termino de tres dias. Quienes decidie-ran quedarse no podrian salir de sus casas cuando el enemigo estuviera a tres leguas de distancia, salvo a las horas que se designaran oportunamente, y durante las hostilidades debian permanecer en su casa. Aquellos que estuvieran en posesion de armas tendrfan que en-tregarlas en un lapso de tres dias; nadie podn'a ocultar a individuos que pertenecieran a las fuerzas del Puerto, y cualquiera que promoviera la rendition, capitulation o transaction con el enemigo, seriajuzgado verbalmen-te por el consejo de guerra permanenverbalmen-te y pasado p o r las armas (Blazquez, 1986: 84). Este decreto se puso en vigor varias veces en el periodo que nos ocupa.

Algunas personas si dejaron la ciudad, pero en ge-neral la poblacion permanecio en el Puerto intentan-do continual' con su vida. Las familias que se fueron, se asentaron temporalmente en Nueva Orleans, Estados Unidos; o bien en Xalapa, Medellin, Alvarado, Tlalix-coyan, o se refugiaron en ranchos y haciendas.

La vida del Puerto - c e r r a d o durante los sitios tan-to por mar como por tierra- tuvo que adaptarse a estas medidas restrictivas, nacla familiares para la poblacion. Entre otras, la de someter a los ladrones sorprendidos en delito a proceso militar. Todos los sospechosos de tener contacto con los enemigos f u e r o n encarcelados, lo cual dio pie a algunos descontentos.

Benito Juarez desembarco en Veracruz el 4 de mayo de 1858, acompanado como ya se dijo por Mel-chor Ocampo, Manuel Ruiz, Leon Guzman, Guiller-mo Prieto y Matias Romero. Se refugiaron ahi ante la ventaja estrategica del Puerto y la presencia de un gru-po liberal con gran fuerza en el estado.

(4)

desde la fortaleza y el practico del puerto abordo la embarcacion para informal- que este se encontraba en poder de los liberales y que la division eonservadora de Oriente habfa ocupado Orizaba y Cordoba (Rome-ro, 1962: 172-173).

Cuando la poblacion se entero del arribo del go-bierno constitutional, las oficinas y el comercio cerra-ron las puertas y la gente se concentro en los portales, la plaza y el muelle. La fortaleza de San J u a n de Ulua saludo con 21 canonazos, se interpret© musica martial y el publico aclamo al presidente. Las fuerzas milita-tes formaron u n a valla desde el muelle hasta la iglesia parroquial, en d o n d e se llevo a cabo un tedeum. La ce-lebration religiosa estuvo a cargo del capellan de la Guardia Nacional. De la Parroquia cle la Asuncion, el grupo se traslado hasta la Casa de Gobierno en la calle de Puerta Nueva, d o n d e se realizo u n a ceremonia ofi-cial en la que Juarez y Gutierrez Zamora pronunciaron discursos. Deshlaron los contingentes armados y, una vez terminado el acto, la multitud se disperso. Al clfa si-guiente, el ministro de Gobernacion, Melchor Ocam-po, comunico la instalacion oficial del Gobierno Cons-titucional en la plaza. Sabiendo que se quedarfan ahf por largo tiempo, Benito Juarez puso casa en el puerto (la casa 638 de la calle Maria Andres, ajuareada con mobiliario perteneciente al estado y a la comandan-cia militar, con un costo de 64 pesos, lo cual contrasta con los costos que se reportan para arreglar la casa de Miramon en Orizaba: mas de dos mil pesos) y manclo traer a su familia, que permanecio p o r temporadas en Medellfn (Garcia Dfaz, 1992: 59-60) .

La narration que hace Matias Romero de los meses en Veracruz nos permit© conocer diversos aspectos de la vida coticliana. Segun su testimonio, a pesar de las cir-cunstancias extraordinarias, no solo segufan en funcio-namiento los hoteles "de la Gran Sociedad", el "de Di-ligencias" el "Hotel de Veracruz" y el "de la Louisiana", sino que estaban llenos, asf que tuvo que hospedarse en la misrna Casa de Gobierno, en el comedor. Tambien n a n a sus recorridos por las librerias, en especial por las de Blanco y Carredano, en busca de los encargos que le hacfa Juarez, los cuales consistfan no solo en libros, sino en vistas estereoscopicas entre otras cosas. Otro de los lugares que visito con frecuencia fue la imprenta del periodico El Progreso, ya que en el se publicaban los artfculos de Ocarnpo, Juarez y del mismo Romero. Los proceres de la Reforma, en sus ratos libres, escribfan co-sas como el "Catecismo del matrimonio" (que aparecio en El Progreso en enero de 1859) y traducfan artfculos. Melchor Ocampo, por ejemplo, tradujo "Amor y matri-monio", publicado en El Progreso el 24 de septiembre de 1859) o "La education de las madres de familia".

Para matar el tiempo, acudfan a conversar o a to-mar cafe a diversos establecimientos, como el Cafe del

Alba, la Gran Sociedad o el restaurante del Hotel Loui-siana. La conversation j u e g a un papel fundamental, j u n t o con acciones menudas tales como observar

ani-males en el microscopio o armar u n "meloditim".1

Algunos acontecimientos poco commies se convir-tieron tambien en distracciones, como ver los "ejerci-cios de fuego" del Batallon Zamora en la Caleta, obser-var "el combate cle unas lanchas" con el vapor Guerre-ro, o presenciar los ejercicios de tiro al bianco de los soldados de Oaxaca acantonados en el Puerto. Cuando llegaron las columnas liberales desde Tampico, Rome-ro relata como Juarez y sus acompanantes subieRome-ron a la azotea para ver como naufragaba el barco que traia a la fuerza. Todos se salvaron y, a poco, deshlaron p o r las calles y se organizo una comida. Pocos dias despues, estuvieron hasta tarde mirando el incendio de las ca-sas de extramuros para dejar el frente libre al ejercito liberal y luego fueron a ver las reservas que estaban en los Portales. Otro acontecimiento que distrajo la aten-cion de la poblaaten-cion fue el suicidio de Jose Gutierrez Zamora, h e r m a n o del gobernador, tal vez a causa de la quiebra de sus negocios, a cuyo entierro en la capilla de San J u a n de Ultia acudio el gabinete.

Durante el primer sitio de Miramon, al ofr los ca-nonazos conservadores en los medanos el dfa 18 de marzo de 1859, la gente subio a la azotea para ver que era; sin embargo, luego siguieron todos con su vida normal.

Asimismo, casi a diario habfa desfiles militates y procesiones religiosas que el pueblo observaba desde las calles y los balcones de las casas.

Habfa otras distracciones mas comunes que no se vieron afectadas con la vida del sitio: ir a "la tertulia" y ofr la "retreta". Eran comunes los paseos a la Alameda o ir "en expedition" a buscar conchas en la playa de barlovento. Incluso h u b o paseos en ferrocarril:

Nos metimos en unos wagones tirados por mulas y asf fuimos hasta la estacion d o n d e pusieron la locomotiva y seguimos a n d a n d o con ella. Virnos Casa Mata, nos detuvimos u n m o m e n t a en la Te-jerfa y a poco llegamos a Loma de Piedra, que es

d o n d e acaba el ferrocarril (Romero, 1962: 177).

Relata con asombro que recorrieron las siete leguas en un cuarto de hora. De regreso, se bajaron en Tejerfa y estuvieron en la huerta hasta la tarde.

Romero hizo otras excursiones: a la isla de Sacri-fices a ver un panteon y caminar ahf con Ocampo, y

1 Tambien se le llama "psalmodikum". Al p a r e c e r se trata d e

(5)

a la Isla Verde con Juarez. Ocampo fue a Tlacotalpan y otros miembros del gabinete llegaron hasta San An-dres Tuxtla.

No faltaron los conciertos, ni los bailes de masca-ras en el teatro d o n d e no solo acudia la elite sino el pueblo. Romero n a n a : "Mucha concurrencia y mu-chas mascaras, pero de gente baja. Se bailaron puras danzas habaneras demasiado indecentes", por lo que pronto decidio retirarse.

Igualmente se registra una importante actividad teatral que n o se interrumpio sino hasta el segundo sitio de Miramon. Con periodicidad indefinida por momentos, y en otros casos de manera semanal, a las siete y media Juarez y su gabinete tomaban u n palco en el teatro para ver obras con titulos como Amor de madre o El pilluelo de Paris.

Obras de teatro presentadas en Veracruz en 1859

NOMBRE FECHA

Amor de madre 6 d e f e b r e r o

El pilluelo de Paris 13 d e f e b r e r o

Un mitiistro justkiero 20 d e f e b r e r o

Una noche y una aurora 25 d e abrii

Una broma de Quenedo 22 d e mayo

Geronimo el albahil 19 d e j u n i o

Por derecho de conquista 31 d e j u l i o

Flor de un dia 7 d e agosto

Juan el tullida 14 d e agosto

Emestina 28 d e agosto

Maria [nana, la loca de Sevilla 11 d e s e p t i e m b r e

Ldzam el mudo 23 d e o c t u b r e

Rila la espanola 30 d e o c t u b r e

El preceptor y Su mujer 6 d e n o v i e m b r e

Un soldado de Napoleon 10 d e n o v i e m b r e

El Irovtulor 13 d e n o v i e m b r e

Angela o el triunfo de la virtud 17 d e n o v i e m b r e

Geroma la castanera (Zarzuela) 17 d e n o v i e m b r e

Deudas del alma 20 d e n o v i e m b r e

Malas tentat'iones (Sainele) 20 d e n o v i e m b r e

Fortuna te cU Dios, hijo 24 d e n o v i e m b r e

El hermano mayor 27 d e n o v i e m b r e

El benefitio de Miranda 1 d e d i c i e m b r e

Camacho Valentin el guardacostas 1 d e d i c i e m b r e

Una virgen de Murillo 4 d e d i c i e m b r e

2 "Palma d e Cristo", aceite d e ricino.

3 Cataplasmas o emplastes d e sustancias medicinales.

Se dice que el 22 de diciembre de 1860, cuando Gon-zalez Ortega vencio a los conservadores en los llanos de Calpulalpan, Juarez se encontraba precisamente en el teatro Principal, j u n t o a Gutierrez Zamora, aten-diendo a u n a representation de Los puritanos, de Vi-cenzo Bellini. Cuando recibio la noticia, la funcion se suspendio, el presidente se puso de pie en el palco y leyo el parte oficial de Gonzalez Ortega, entre las acla-maciones del publico; la orquesta toco diana y los artis-tas entonaron La marsellesa (Garcia Diaz, 1992: 64).

Otro motivo de entretenimiento eran las fiestas oficiales y privadas. Romero nos dice, por ejemplo, que el 15 de septiembre de 1858 se vitoreo a Juarez y "toda la noche estuvieron pasando gallos que se dete-nian con sus vitores". El 16, se pronunciaron discursos en la Alameda y se quemaron fuegos artificiales a pe-sar del "norte".

En Navidad se repartio dinero a los soldados y ofi-ciales y h u b o gallos toda la noche. Mientras que el 5 de enero de 1859 llego mtisica militar por el dia del santo de Melchor Ocampo y el 6 h u b o u n brindis. En esta celebration canto Guillermo Prieto y tocaron la guitarra algunos oficiales.

El 21 de marzo de 1859 le llevaron serenata al presidente, que d u r o hasta la una. H u b o un convite para un ambigu que le ofrecia la guarnicion a Juarez. H u b o brindis improvisados y leidos en prosa y verso: "se brindo acaloradamente por la causa del pueblo y se aseguro que la union liberal era estrecha".

Sobre la promulgation de las Leyes de Reforma, n o es muy explicito. Solo menciona que el 16 h u b o "una columna de h o n o r de la tropa que formo en el bando de ese dia, en el que se publicaron los decretos del dia 12" (todos ellos aparecieron por primera vez en el periodico El Progreso). Y que el 20 de julio "se acosto despues de haber hablado con Ruiz sobre su ley de matrimonio civil".

El clima insalubre del Puerto destaca en todas las narraciones de la epoca y el Diario de Romero no es una exception. Al f u t u r o diplomatico le picaron los mosquitos, le ataco la disenteria en varias ocasiones, asi como el vomito y la calentura; tuvo "fiebres intermi-tentes" y dolor de cabeza. A Melchor Ocampo, como a otros miembros del gabinete, tambien le dio disente-ria y dentro de la Casa de Gobierno se f u e r o n turnan-do la recamara, segun quien fuera cayenturnan-do victima del vomito. Debido a estas enfermedades, frecuentemente les aplicaron "4 docenas de sanguijuelas en el higado, o en la frente" y se desangraban por horas. Las "purgas de palma-criste- y agua de tamarindo", las lavativas, las tomas de sosa y bicarbonato, los "sinapsismos",3 y la

(6)

he-roes de la Reforma redactaron proclamas, publicaron manifiestos e hicieron la guerra.

El segundo sitio de Miramon (15 a 21 de marzo de 1860) no fue tan benevolo como el primero en el que apenas se intercambiaron algunos tiroteos.

Las amenazas de revueltas, defecciones y conspira-ciones eran el pan de todos los dfas. Las guarniconspira-ciones que no pertenecfan al Puerto se sublevaron por tener que estar tanto tiempo fincadas en San J u a n de Ulua. Se descubrieron conspiraciones y se paso por las armas a los cabecillas. El espionaje se practicaba en casas, ca-lles y cafes, lo que produjo el encarcelamiento de civiles que se negaron a entregar sus armas y consejo de guerra a militares que pronunciaron "palabras subversivas". El gabinete juarista tuvo que extremar los castigos a aque-llos que ayudaran con armas o mercancfas a los conser-vadores. La correspondencia era irregular y el correo diplomatico se hacfa a traves de extraordinarios que de todos modos eran asaltados, y aquella que provenfa de tierra adentro era detenida para evitar la circulation de la prensa capitalina adicta a los conservadores. La co-rrespondencia particular tenia que entregarse abierta para su revision, y la recibida tenia que ser igualmente revisada en presencia del receptor. Finalmente, compli-ed aun mas las cosas la presencia de barcos extranjeros en las costas veracruzanas (Blazquez, 1986: 110).

Durante la mariana, la vida continuaba casi normal y la poblacion podfa desplazarse con relativa libertad dentro de los lfmites de la plaza. A partir de las tres de la tarde, el comercio cerraba tiendas, almacenes y tam-bien las oficinas publicas. De ahf hasta las siete, los ciu-dadanos se converti'an en soldados, las guardias eran relevadas, los reclutas recibfan instruction militar, las tropas de infanterfa maniobraban en el campo y los artilleros de los baluartes ejercitaban el tiro al bianco y fortificaban la plaza. En la maestranza se hacfan las piezas de artillerfa y se elaboraba parque mientras que en Alvarado se construfan lanchas canoneras.

La n a r r a t i o n del segundo sitio de Miramon es se-guida puntualmente por el periodico El Progreso. Dfa con dfa se espera la llegada del general conservador. Se especula si atacara el Puerto:

Nueve clfas ha, que el Macabeo se encuentra con sus fuerzas a muy poca distancia de la ciudad; £que ha hecho que no viene a forzar nuestras puertas? Nueve dfas de ardorosa impaciencia cuentan nues-tros valientes y decididos soldados, cacla cual en su puesto: todos como el primer dfa, deseosos de disparar el arma contra los impotentes enemigos de la libertad y la independencia: todos resueltos a probarles una vez mas que Veracruz es invencible

{ElProgreso, 5 de marzo de 1860).

El periodico va n a r r a n d o los primeros intercam-bios belicos y la destruction de las trincheras en las dunas, gracias al viento norte:

...a esta hora todo el ejercito sitiador se entretie-ne en sacarse la arena de los ojos, ofdos y narices y que hasta las velas o toldos de la procesion del Corpus que el clero de Orizaba facilito a Miramon para tiendas de campana vuelan que es un gusto por el cerro de Casa Mata {Ibid,., 9 de marzo). Sin embargo, no todo fue festivo en adelante. El diario publica tres dfas mas tarde u n decreto que anuncia el ataque de las fuerzas reaccionarias:

Por disposition del Sr. Gral. en j e f e de las fuerzas constitucionales del Estado, prevengo al vecin-dario de esta ciudad que desde el m o m e n t a que el enemigo rompa sus fuegos sobre ella, deben permanecer abiertas las puertas exteriores de los zaguanes, accesorias y balcones, tanto para evitar efectos de las explosiones de proyectiles, que son las mas peijudiciales en casas cerradas, como para que p u e d a n ser extrafdas y socorridas inmediata-mente las familias, que puedan tambien entrar los aguadores a tomar agua de los pozos para apagar cualquier incendio que se presente y que tengan en el acta d o n d e guarecerse los que anden en las calles para vigilar la seguridad y buen orden inte-rior {Ibid., 12 de marzo).

(7)

...No cabe otra transaction que aquella que reco-nozca por base la ley fundamental, sancionada por el voto de los pueblos y ratibcacla con su sangre, la legitimidad del gobierno emanado de ella y las sa-bias Leyes de Reforma tanto tiempo ha reclamada en la republica. No hay terminos medios, no hay puntos transigibles en esta gran cuestion national. O se aceptan, o viene Miramon al frente de nues-tros muros para completar su derrota y perder con ella su existencia politica.

El mismo dia del parlamento, "entre el estruendo del canon y el h u m o de la polvora", se anuncia el pri-mer matrimonio civil de Veracruz. El 10 de marzo de 1860, se celebro el primer matrimonio con arreglo a la Ley de Reforma.

La senorita Da. Luisa Traconis y el Senor Coman-dante D. Daniel Traconis se han uiiido en indiso-luble lazo con beneplacito de sus deudos y amigos. El joven guerrero confia ciertamente en el triunfo de esta heroica ciudad y al llevar en su mano el anillo nuptial, su espacla vibrara con el d e n u e d o y la intrepidez de los valientes.

Despues de u n silencio de casi una semana, El Progreso

vuelve a circular el 20 de marzo, desde San J u a n de LTlua.

Estamos en campana; mejor dicho, en el campo de batalla y escribimos bajo las impresiones que producen el silbido de las balas y el bronco esta-llido de las bombas que hace seis dias giran sobre nuestras cabezas a la par que resuenan en nuestro oido y llegan al corazon los lamentos de las fami-lias consternadas sobre las cuales parece cebarse el barbaro fulgor del enemigo.

Miramon n o ataco de cerca, solo lanzo proyectiles de lejanias, que destruyeron eclificios sobre todo civiles. La poblacion se guarecio en el castillo con "raciones de arroz, manteca y pan". Otras familias salieron rum-bo a Tlacotalpan, liacia d o n d e se les brindo pasaje gra-tuito de ida y vuelta. La ciudad quedo destruida. El Macabeo lanzo 517 bombas, "las balas de canon y las granadas no bajan de cuatro mil" (Ibid., 23 de marzo). Una vez que Miramon se retiro, el periodico siguio ofreciendo u n cuadro vivido de las acciones

posterio-res al sitio: ahi se publican desde las proclamas y decre-tos de auxilio economico a los heridos y desalojados; noticias de como Juarez ofrecio dinero de su propio peculio como ayuda a los desamparados; propuestas a los suscriptores de pagar su cuota para que esta se utilizara para la misma causa; notas de agradecimiento al consul norteamericano, quien guarecio en su pro-pia casa a los heridos; anuncios para todos aquellos que quieran visitar el campo enemigo en Casa Mata en "wagones", por el modico precio de u n real de ida y otro de vuelta; hasta la mistificacion de nuevos heroes y heroinas:

El Sr. Gral en Jefe de esta plaza, en los momentos de ese conflicto y cuando recorria los puntos de las lineas, vio algunas mujeres del pueblo que es-taban expuestas a ser sacrificadas por el furor de los religioneros: inmediatamente las exhorto para que se refugiaran en el castillo de Ulua y se libra-ran de la muerte; pero f u e r o n en vano todas las suplicas: todas querfan permanecer en sus pues-tos inmediatas al peligro. En ese instante, u n a de las valerosas patriotas, dirigiendose al general, le dijo: si usted nos garantiza que Veracruz n o caera en manos de Miramon, desde luego nos retiramos al Castillo: el general, lleno de regocijo a la vista de un espectaculo tan sublime, les ofrecio lo que pedian y las mujeres abandonaron sus puestos y se encaminaron para el muelle (Ibid., 27 de marzo). Todavia pasaria casi u n ano antes de que el gabinete de Juarez abandonara el Puerto r u m b o a la Ciudad de Mexico, en los primeros dias de enero de 1861. Un aho en que los acontecimientos fuera del estado toma-ron mayor relevancia para la guerra.

REFERENCIAS

Blazquez, C a r m e n . Veracruz liberal, 1858-1860. El C o l e g i o d e M e x i c o / G o b i e r n o d e l E s t a d o d e V e r a c r u z , 1986.

G a r c i a Diaz, B e r n a r d o . Puerto de Veracruz. Col. V e r a c r u z , ima-g e n e s d e su h i s t o r i a . G o b i e r n o d e l E s t a d o d e V e r a c r u z /

A r c h i v o G e n e r a l d e l E s t a d o d e V e r a c r u z , X a l a p a , 1992.

Referencias

Documento similar

La campaña ha consistido en la revisión del etiquetado e instrucciones de uso de todos los ter- mómetros digitales comunicados, así como de la documentación técnica adicional de

You may wish to take a note of your Organisation ID, which, in addition to the organisation name, can be used to search for an organisation you will need to affiliate with when you

Where possible, the EU IG and more specifically the data fields and associated business rules present in Chapter 2 –Data elements for the electronic submission of information

The 'On-boarding of users to Substance, Product, Organisation and Referentials (SPOR) data services' document must be considered the reference guidance, as this document includes the

In medicinal products containing more than one manufactured item (e.g., contraceptive having different strengths and fixed dose combination as part of the same medicinal

Products Management Services (PMS) - Implementation of International Organization for Standardization (ISO) standards for the identification of medicinal products (IDMP) in

Products Management Services (PMS) - Implementation of International Organization for Standardization (ISO) standards for the identification of medicinal products (IDMP) in

This section provides guidance with examples on encoding medicinal product packaging information, together with the relationship between Pack Size, Package Item (container)