14. Prod. Ovina. Recría y Reposición

Texto completo

(1)

Producción de Pequeños Rumiantes y Cerdos – F.C.V. – UNNE

158 RECRÍA Y REPOSICIÓN DE LA MAJADA

I. RECRIA

1.Concepto. Generalidades

2.Consideraciones sobre la alimentación de la recría 3.Consideraciones sanitarias de la recría

II.REPOSICIÓN 1.Concepto.

2.Señalada en equilibrio

I. RECRIA

1. Concepto. Generalidades

En el contexto de la majada de cría, la recría es la época de crecimiento post-destete de las hembras y machos enteros hasta el momento en que inician la etapa de reproducción.

El objetivo es llegar a la encarnerada con la mayor cantidad de borregas de dos dientes, con el peso y la condición corporal adecuada, para ello es necesario un correcto manejo nutricional y sanitario desde el destete hasta el servicio.

Es considerada un proceso productivo fácil, de bajo costo, predecible y planificable; que tiene un efecto directo sobre los indicadores productivos como los porcentajes de preñez, de parición; tasa de mortandad perinatal, mortandad a los 10 días de vida, a la señalada y al destete. Afecta el desarrollo, el peso adulto de la majada y la productividad de por vida de los animales.

Debido a que en general, es un proceso no priorizado, solo el 65% de esta categoría logra encarnerarse a los dos dientes y el 35% restante recién a los 4 dientes.

Una vez que comienza la recría, luego del destete, debe prestarse especial atención a la alimentación y sanidad. Debido a que está comprobado que, si la borrega al momento del servicio alcanza el 75 a 80% del peso adulto de la majada, su comportamiento reproductivo será similar al de una oveja adulta, manteniendo un mayor nivel productivo durante toda su vida.

(2)

Producción de Pequeños Rumiantes y Cerdos – F.C.V. – UNNE

159 Como se vio en capítulos anteriores, existe según INTA Mercedes el denominado “peso fértil”, que sería el umbral para ingreso al servicio y que varía con la raza por las variaciones de esta en su peso de adulto. Como orientación se puede decir que el peso fértil es de:

 40 kg para Romney Marsh  38 kg para Corriedale  35 kg para Ideal

Para lograr esto, deberíamos obtener pesos al destete que van de 20 a 25 kg con 3 a 4 meses de edad. Por lo cual, si se mejora el proceso de recría, no se mejora solamente el resultado reproductivo de la majada, sino que también se disminuye notoriamente la mortandad de esta categoría.

Por lo general, ocurren pérdidas muy importantes fundamentalmente en el primer verano e invierno de vida de los animales. Las mismas se estiman en torno del 12 -15% promedio anual, pero pueden ser del 20 - 30%, en años lluviosos debido a problemas sanitarios o en veranos muy secos como consecuencia de la baja calidad de las pasturas.

Dicha mortandad se acentúa cuando el peso al destete es menor a 18-20 kg (según la raza), y se estima que en promedio estos corderos con bajo peso constituyen el 20-25%, dependiendo del año y de la duración del servicio.

Estos animales llegan a la encarnerada con ≤ 10 kg del peso requerido. En general, estos animales con pesos bajos constituyen la cola de la parición que suelen presentar rangos de peso entre 15-20 kg con una media de 17,5 kg. Es recomendable manejar este lote en forma separada en cuanto a la sanidad y la alimentación.

2. Consideraciones sobre la alimentación de la recría

En cuanto a la alimentación, los animales de recría ocupan el segundo espacio en las prioridades luego de la oveja preñada en el último tercio y las lactantes.

Para lograr los pesos al destete deseados de 20 – 25 kg, los corderos deben tener una lactancia mínima de 3 a 4 meses.

Iniciada la recría, en un sistema que utiliza servicio de otoño, los períodos más críticos en orden de importancia son: el primer verano y el primer invierno, así como puede llegar a ser el segundo verano en años desfavorables para el ovino.

Para alcanzar las metas de 75 – 80% del peso adulto, es necesario atender mejor esta categoría durante todo el período, con ganancia diaria de peso deseable de 60 – 80 g/día. Se deben concentrar los esfuerzos en las estaciones más críticas, que son las que ocasionan mayores pérdidas de animales o de producción.

Para el manejo nutricional, se considera al otoño como el período entre 15 de febrero y el 15 de mayo, que en general es una estación con buena calidad de forraje en el campo natural, especialmente si se ha reservado un potrero adecuado para los corderos y si además como sucede en la región mesopotámica el pastoreo es mixto con vacunos, sería una estación adecuada para obtener ganancias de peso deseadas (60-80 g/día).

Se recomienda un campo natural reservado, que sea seguro desde el punto de vista sanitario, que haya sido pastoreado por bovinos adultos, sin acumulación de restos secos y con buena disponibilidad de forraje verde. En estas condiciones, el mismo puede sostener una carga de 5 a 7 corderos/ha dependiendo de las tasas de crecimiento de la pastura, lo que debería controlarse con pesadas individuales cada 60 días.

(3)

Producción de Pequeños Rumiantes y Cerdos – F.C.V. – UNNE

160 secos y dejar acumular el crecimiento de dicha estación, logrando de esta manera, acumular forraje de calidad y generar una pastura segura desde el punto de vista sanitario.

Continuando con el manejo nutricional de la borrega de recría, en la siguiente estación crítica, su primer invierno, considerada entre el 15 de mayo y el 15 de agosto, el objetivo es que los animales en esta estación no pierdan peso, ya que es generalmente lo que ocurre. Lo más adecuado sería tratar de no interrumpir la curva de crecimiento normal de los mamíferos (ver apunte de IPA), y lograr ganancias mínimas o moderadas de toda la recría y en primavera apelar al crecimiento compensatorio. Con este fin, un recurso es la utilización de pasturas implantadas, que puede manejarse con un pastoreo por horas, 4 horas por día y el resto del tiempo sobre campo natural, permitiría obtener ganancias diarias en torno a 120 g/día.

Otro recurso, sería optar por suplementar sobre campo natural reservado, ajustando el consumo al 1-1,5% del peso vivo, con un alimento que aporte proteína (16 al 18%), energía y minerales, con lo cual podrían lograrse incrementos de peso del orden de 120-140 g/día.

El desarrollo de la cordera debe ser continuo desde su vida uterina, un buen peso al nacer, al destete y sin perder peso durante su primer invierno de vida. De esta manera la borrega llega más rápido a la pubertad y comenzará su vida reproductiva a los 2 dientes con 35 a 40 kg, o más, según la raza. La recría debe crecer y desarrollarse ininterrumpidamente hasta destetar su primer cordero.

3. Consideraciones sanitarias de la recría

Esta sección debe completarse con el capítulo “Manejo sanitario de la majada”, pero es necesario resaltar aquí, que sanitariamente, es una categoría muy sensible a las parasitosis internas por lo cual se debe prestar especial atención en ese sentido, es esencial un continuo monitoreo de los animales, para lo cual es aconsejable identificar un lote de corderos (caravanas, pintura, etc.) los cuales pueden ser utilizados para verificar la evolución de la carga parasitaria (HPG) y controlar la evolución de peso de algunos animales de modo de comprobar que las ganancias de peso estén dentro de lo esperado.

II.REPOSICIÓN 1. Concepto.

La majada necesita reposiciones anuales variables según la longitud de vida reproductiva de las ovejas, las pérdidas anuales por mortandad, y los refugos por problemas productivos (defectos de vellón, infertilidad o subfertilidad, etc.).

Cuando el número de vientres que compone la majada se mantiene estable se habla de stock estático, mientras que si se va disminuyendo o aumentando denominamos stock dinámico.

Como se dijo, la reposición está conformada por borregas de recría suficientes para:

 Reposiciones anuales según la longitud de vida reproductiva de las ovejas, es decir, si la vida útil es de 5 años, esta fracción de la reposición estará constituida por 1/5 de la majada. Por ejemplo, si se cuenta con una majada de 300 ovejas, 1/5 de éstas, es decir, 300/5= 60 ovejas viejas deberán ser reemplazadas por borregas todos los años. En cambio, si la vida útil fuera de 6 años, esta fracción será de 50 ovejas.

 Pérdidas anuales por mortandad, es decir, que si anualmente una mortandad que normalmente ronda 3-5%, esta fracción de la reposición estará constituida por 9 a 15 borregas, pero si por alguna causa ajena al manejo del hombre (desastres climáticos, predadores, etc.) la mortandad fuera, por ejemplo del 20% el número de borregas ascendería a 60 borregas.

(4)

Producción de Pequeños Rumiantes y Cerdos – F.C.V. – UNNE

161 Con estos ejemplos, para esta majada de 300 vientres, la reposición estaría constituida por 140 borregas de reposición.

Todo esto, siempre y cuando el stock fuera estático ya que, si fuera dinámico, por ejemplo, si quisiéramos aumentar el número de vientres deberíamos recriar todas las borregas posibles anualmente hasta alcanzar el stock deseado.

Una de las premisas básicas para la reposición de madres, es disponer de suficiente borregas para efectuar los reemplazos necesarios a fin de mantener el stock original (número de animales) y posteriormente, si es posible, efectuar la selección. Esto se logra con un elevado porcentaje de señalada, que permita cumplir con los dos requisitos.

Para profundizar en este aspecto debemos introducir el concepto de señalada en equilibrio.

2. Señalada en equilibrio

Es el valor mínimo necesario para poder reponer la majada bajo condiciones definidas de tasa de reemplazo por vida útil y mortalidad. Es un concepto importante ya que define el punto mínimo de viabilidad de la majada. En una majada donde se reponen 1200 hembras por año sobre 4500 hembras en servicio, la señalada de equilibrio se calcula de la siguiente manera:

𝑆(𝑒𝑞) = 𝑟𝑒𝑝𝑜𝑠𝑖𝑐𝑖ó𝑛 𝑎𝑛𝑢𝑎𝑙 ∗ 2

𝑣𝑖𝑒𝑛𝑡𝑟𝑒𝑠 𝑒𝑛 𝑠𝑒𝑟𝑣𝑖𝑐𝑖𝑜 ∗ 100

𝑆(𝑒𝑞) =1200 𝑏𝑜𝑟𝑟𝑒𝑔𝑎𝑠 ∗ 2

4500 𝑣𝑖𝑒𝑛𝑡𝑟𝑒𝑠 ∗ 100 = 53,3%

La razón por la cual se multiplica por 2 es que la señalada está compuesta por corderos y corderas, de los cuales la probabilidad es del 50% de cada sexo, entonces como mínimo se necesita el doble de nacidos, es decir 1200*2.

Esto significa que, si el establecimiento logra señaladas inferiores a 53,3%, no podrá mantener el stock, el cual se reducirá, o bien deberá adquirir reemplazos fuera del establecimiento. Cuanta más alta es la mortalidad de los vientres, mayor es el número de reemplazos necesario y por lo tanto mayor es la señalada de equilibrio.

Otro factor a tener en cuenta es que, la reposición de madres debería contemplar la selección para avanzar genéticamente, a la vez de mantener o aumentar el número de animales, por lo cual se debería disponer de suficientes animales no solo para efectuar los reemplazos necesarios a fin de mantener el stock original si no, si es posible, efectuar la selección. Esto se logra con un elevado porcentaje de señalada, que permita cumplir con los dos requisitos.

A medida que aumenta el porcentaje de señalada y disminuye el porcentaje de pérdidas, es posible decidir:

a) Cuál será el porcentaje de refugo de ovejas por vida útil, con lo que la estructura de edades de los vientres, podría variar por ejemplo entre 4 a 7 pariciones por oveja, dependiendo de la zona. Si se cuenta con una señalada alta, la vida útil de las ovejas se puede acortar, con lo cual se mejorarían los índices de fertilidad, se disminuirían los refugos por disminución del diámetro promedio en ovejas de edad avanzada, así como los problemas de fertilidad de esta franja etaria.

b) Cuál será el porcentaje de capones (Patagonia) y vientres secos (selección por ubres) a tener en la majada.

(5)

Producción de Pequeños Rumiantes y Cerdos – F.C.V. – UNNE

162 Ejemplo de reposición en una majada de 300 vientres

S (eq) = (99 * 2 / 300) * 100 = 66%

En este ejemplo, necesitamos una señalada de 66%, 99 hembras y 99 machos.

Si consideramos un 5% de mortalidad desde el destete hasta la encarnerada son 5 borregas más. Si a ello le sumamos una selección basada en peso de vellón y rechazamos el 30% de menor peso (30 borregas más), deberíamos contar con 135 borregas para reponer vientres con animales seleccionados.

En el siguiente cuadro, se puede ver que si quisiéramos llevar adelante un programa de selección de borregas en esta hipotética majada de 300 ovejas necesitaríamos una señalada del 90% o superior.

En este ejemplo, se observa cómo podemos aumentar la presión de selección a medida que se incrementa el porcentaje de señalada y el saldo de borregas que nos queda para venta, cuando el excedente de reposición es elevado.

Con respecto a la reposición de carneros existen dos opciones:  Producir carneros propios

 Comprar carneros

Las dos opciones de reposición de carneros fueron tratadas en capítulo de MGO, debido al papel preponderante que cumplen en el mejoramiento de la producción.

Refugo Porcentaje de la majada Número de animales

Por vieja 20% 60

Mortalidad 3% 9

Selección por ubre 10% 30

TOTAL 33% 99

% Señalada Nº corderos señalados Nº borregas para reposición

70% 210 105

80% 240 120

90% 270 135

100% 300 150

Figure

Actualización...

Referencias

Actualización...

Descargar ahora (5 pages)