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Hoja Geológica 2569-II Socompa

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Academic year: 2020

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(1)

Programa Nacional de Cartas Geológicas

de la República Argentina

Hoja Geológica 2569-II

Socompa

Provincia de Salta

Boletin Nº 260

Buenos Aires - 2001

1:250.000

1:250.000

Volcán Socompa

Eduardo O. Zappettini y Graciela Blasco

(2)
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1:250.000

Hoja Geológica 2569-II

Socompa

Provincia de Salta

Eduardo O. Zappettini y Graciela Blasco

Recursos Minerales: Eduardo O. Zappettini y Eulogio Ramallo

Supervisión: Osvaldo González

SERVICIO GEOLÓGICO MINERO ARGENTINO

INSTITUTO DE GEOLOGÍA Y RECURSOS MINERALES

(4)

Presidente

Lic. Roberto F. N. Page

Secretario Ejecutivo

Lic. Juan Carlos Sabalúa

INSTITUTO DE GEOLOGÍA Y RECURSOS MINERALES

Director

Lic. José E. Mendía

DIRECCIÓN DE GEOLOGÍA REGIONAL

Director

Dr. Antonio Lizuain

SEGEMAR

Avenida Julio A. Roca 651 • 10º Piso • Telefax 4349-4450/3115 (C1067ABB) Buenos Aires • República Argentina

www.segemar.gov.ar / [email protected]

Referencia bibliográfica

ZAPPETTINI, E. O. y G. BLASCO, 2001. Hoja Geológica 2569-II, Socompa. Provincia de Salta. Instituto de Geología y

Recursos Minerales, Servicio Geológico Minero Argentino. Boletín 260, 62 p. Buenos Aires.

ISSN 0328-2333

(5)

RESUMEN ... 1

ABSTRACT ... 2

1. INTRODUCCIÓN ... 3

Ubicación de la Hoja y área que abarca ... 3

Naturaleza del trabajo ... 3

Investigaciones anteriores ... 4

2. ESTRATIGRAFÍA ... 4

Relaciones generales ... 4

2.1. Paleozoico ... 5

2.1.1. Ordovícico ... 5

Sedimentitas y volcanitas ... 5

Diorita Río Grande ... 6

Formación Taca Taca ... 6

Formación Chuculaqui ... 8

2.1.2. Pérmico-Triásico ... 8

Complejo Plutónico Llullaillaco ... 8

Formación Laguna deAracar ... 10

2.2. Mesozoico ... 11

Formación Agua del Desierto ... 11

2.3. Cenozoico ... 11

2.3.1. Terciario ... 11

2.3.1.1. Paleoceno-Eoceno ... 11

Complejo Volcánico Santa Inés ... 11

Formación Geste ... 13

2.3.1.2. Oligoceno medio-Mioceno inferior ... 13

Formación Vizcachera ... 13

Complejo Volcanosedimentario Quebrada del Agua ... 15

Complejo Volcánico Cori ... 16

2.3.1.3. Mioceno medio ... 17

Complejo Volcánico Portomán ... 17

Volcanitas Cordón de Arizaro ... 18

Andesitas Incahuasi ... 19

2.3.1.4. Mioceno superior ... 19

Complejo Volcánico Arizaro ... 19

Formación Batín ... 20

Avalanchas de detritos de Pular ... 20

Complejos Volcánicos Socompa Caipe, de la Carpa, Rosado y equivalentes ... 20

2.3.1.5. Plioceno ... 22

Estratovolcanes Inca, Tecar, Sur Bayo, Mellado y equivalentes ... 22

Formación Cerrito Blanco de Arizaro ... 23

Coladas fisurales de Aracar, Socompa y equivalentes ... 24

(6)

2.3.2.1. Pleistoceno ... 26

Ignimbrita La Casualidad ... 26

Formación Blanca Lila... 26

Basaltos Chuculaqui y Samenta ... 27

2.3.2.2. Pleistoceno-Holoceno ... 27

Complejo Volcánico Socompa ... 27

Complejo Volcánico Llullaillaco ... 28

Avalanchas de detritos del Llullaillaco ... 30

Depósitos glaciarios ... 30

Depósitos pedemontanos antiguos ... 31

2.3.2.3. Holoceno ... 31

Depósitos evaporíticos ... 31

Depósitos de remoción en masa ... 31

Calizas hidatogénicas ... 32

Depósitos de arcilla de borde de salar ... 32

Depósitos detríticos pedemontanos, depósitos aluviales y coluviales ... 32

Centros eruptivos monogénicos ... 32

3. ESTRUCTURA ... 34

Episodios tectónicos paleozoicos ... 34

Episodios tectónicos cenozoicos ... 34

Lineamientos transversales ... 35

4. GEOMORFOLOGÍA ... 35

Paisaje volcánico occidental y noroccidental ... 35

Paisaje de playas salinas ... 36

Paisaje de filo de Caipe ... 36

Paisaje de las sedimentitas terciarias ... 37

Peneplanicie exhumada de Taca Taca ... 37

5. HISTORIA GEOLÓGICA... 37

6. RECURSOS MINERALES... 39

Depósitos de minerales metalíferos ... 39

Cobre ... 39

Hierro ... 41

Plomo ... 41

Depósitos de minerales industriales ... 41

Azufre ... 41

Diatomita ... 41

Materiales volcánicos ... 42

Onix y travertino ... 42

Sal ... 42

Sulfato de sodio ... 42

7. SITIOS DE INTERÉS GEOLÓGICO... 42

BIBLIOGRAFÍA ... 49

(7)

RESUMEN

La Hoja Geológica 2569-II, SOCOMPA, está ubicada en el oeste de la provincia de Salta y com-prende la provincia geológica designada Puna occi-dental.

Las principales localidades corresponden a es-taciones del Ramal C-14 del ferrocarril General. Belgrano: Socompa, Caipe, Taca Taca. La actividad económica de la región se restringe a la minería con un desarrollo incipiente del turismo; asimismo, cons-tituye una zona de tránsito de cargas hacia Chile, mediante la línea férrea.

Las rocas más antiguas aflorantes correspon-den al basamento sedimentario ordovícico que, lo-calmente, presenta la inyección de rocas básicas e intrusión de cuerpos dioríticos derivados de fuentes mantélicas. El magmatismo calcoalcalino de arco continental comprende cuerpos granodioríticos co-nocidos como Formaciones Taca Taca y Chuculaqui. En el Pérmico el área fue elevada reconocién-dose un nuevo período de actividad magmática que se extiende hacia el Triásico. Está representado por rocas graníticas a dioríticas de texturas granosas a porfíricas denominadas Complejo Plutónico Llullaillaco e ignimbritas, y lavas riolíticas a dacíti-cas con intercalaciones sedimentarias designadas como Formación Laguna de Aracar.

En el Mesozoico tiene lugar la intrusión de cuer-pos menores sieníticos.

A partir del Paleógeno y hasta el Holoceno se suceden fases compresivas y distensivas que dan origen a la estructura de la Puna y se vinculan con episodios volcánicos, volcaniclásticos y depósitos se-dimentarios continentales. La fase Mapuche está asociada a las rocas volcánicas, piroclásticas y pór-firos del Complejo Volcánico Santa Inés. La fase Incaica está vinculada al desarrollo de cuencas en las que se depositan sedimentitas continentales ro-jas con intercalaciones evaporíticas conocidas como Formaciones Geste y Vizcachera. Asimismo, se de-sarrolla una actividad magmática parcialmente sin-crónica que origina las rocas del Complejo Volcanosedimentario Quebrada del Agua y del Com-plejo Volcánico Cori.

En el Neógeno y Cuaternario tiene lugar una in-tensa actividad volcánica y sedimentación continen-tal. Los períodos de compresión están asociados a importantes centros volcánicos de composición

meso-silícica a ácida, los cuales se conocen como Complejo Volcánico Portomán, Complejo Volcánico Arizaro, Complejos Volcánicos Socompa Caipe, de la Carpa, Rosado, Estratovolcanes Inca, Tecar, Sur Bayo, Me-llado, Formación Cerrito Blanco de Arizaro y Com-plejos Volcánicos Aracar, Socompa y Llullaillaco. En los períodos distensivos se produce la efusión de la-vas fisurales de composición básica representada por las Andesitas Incahuasi, Basaltos fisurales Aracar, Socompa y equivalentes, Basaltos monogénicos de Incahuasi, Pular, Chuculaqui y Samenta y Centros Eruptivos monogénicos holocenos. En las cuencas intermontanas persiste la acumulación de sedimentos con intercalaciones evaporíticas, condiciones que se mantienen hasta la actualidad.

La comarca se caracteriza por una estructura de bloques originada por varios eventos de defor-mación, pudiendo diferenciarse estructuras paleozoi-cas, mesozoicas y cenozoicas. La reactivación de estructuras antiguas es un rasgo extendido en la re-gión. Los movimientos cenozoicos han dado lugar a la estructuración final de la comarca y han controla-do la actividad magmática. Se destacan corrimien-tos pliocenos con vergencia al oeste y un fallamien-to normal, que ha dado lugar a fosas extensionales que controlaron la localización de centros eruptivos monogénicos.

Desde un punto de vista geomorfológico el pai-saje ha sido modelado por fenómenos vinculados con la acción volcánica en el sector occidental y noroc-cidental y por el desarrollo de playas salinas en el oriental. En la franja que separa estos dos ambien-tes y en el extremo oriental se reconocen sectores en los que la acción fluvial ha sido dominante. La acción glaciaria es restringida.

El principal recurso mineral en explotación en el área corresponde al cloruro de sodio del salar de Taca Taca. Hay antecedentes de explotaciones de depósitos de minerales metalíferos, principalmente de cobre, y de minerales industriales entre los que se cuentan el azufre, ónix y travertino como asismis-mo materiales volcánicos y diatomita, actualmente abandonadas.

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ABSTRACT

Geological Sheet 2569-II, SOCOMPA, is located in the western part of Salta Province and encompasses the Puna plateau.

Population centers are small villages that developed in the surroundings of the General Belgrano railway stations of branch C-14: Socompa, Caipe and Taca Taca. The economic activities of the region are restricted to mining; at present, tourism is in an early stage of development. In addition, there are activities related to loading, as the study area is a transit zone to Chile through the railway.

Exposures of the oldest units are represented by an Ordovician basement formed of marine sedimentary strata, which are intruded by magmatic rocks of basic composition and mantle-derived diorites of similar age. The granodiorites of the Taca Taca and Chuculaqui Formations represent the calcoalkaline magmatism related to a continental arc. The region is uplifted in the Permian and a new period of magmatic activity that extends to the Triassic begins. It is represented by the volcanic and pyroclastic rocks with interbedded sedimentary strata of the Laguna de Aracar Formation and the acid rocks of the Llullaillaco Plutonic Complex.

Minor syenitic dikes intrude in the Mesozoic. The Paleogene-Holocene is characterized by a succession of compressional and extensional phases that are genetically linked with the structure of the Puna and control volcanic activity and continental deposition. The volcanic, pyroclastic and porphyritic rocks of the Santa Inés Volcanic Complex are ascribed to the Mapuche Phase. The sedimentary-fill of continental basins, which consists of nonmarine strata and interbedded evaporites named Geste and Vizcachera Formations, is ascribed to the Incaica Phase. The coeval magmatic activity is represented by the upper Paleogene rocks of the Quebrada del Agua and Cori Volcanic Complexes.

The Neogene and Quaternary are characterized by volcanic activity and nonmarine sedimentation. Volcanic centers of mesosilicic to acidic composition linked to compressional periods are known as

Portomán, Arizaro, Socompa Caipe, de la Carpa, Rosado, Aracar Socompa, Llullaillaco Volcanic Complexes; Inca, Tecar, Sur Bayo, Mellado Strato-volcanoes and Cerrito Blanco de Arizaro Formation. Extrusion of basic fissural lavas correlates with ex-tensional periods; these units are known as Incahuasi Andesite, Aracar and Socompa Fissural Basalts, de Incahuasi, Pular, Chuculaqui y Samenta Monogenic Basalts and Holocene monogenic Eruptive Centers. Intermontane basins are filled with sediments and interbedded evaporites; these conditions persist up to the present.

The area is characterized by a block structure which results from several deformational events occurring in the Paleozoic, Mesozoic and Cenozoic. Reactivation of old structures is wide spread. The present-day configuration of the region is ascribed to Cenozoic diastrophic events, which also control the magmatic activity. Pliocene west-verging overthrusts and Quaternary normal faulting associated with ex-tensional basins are distinctive structural features; the latter controlled the location of monogenic eruptive centers.

Volcanic activity prevails as a landscape moderator in the west and northwest of the quadrangle whereas the development of salt lakes is typical of its eastern part. Fluvial erosion is dominant in the belt that extends between the two environments and in the easternmost part of the region. Locally, there are geomorphic features related to glacial activity.

Mineral resources in exploitation are restricted to Quaternary sodium chloride in Taca Taca salt-lake. There are known occurrences of copper associated with the Paleogene magmatism. Exploitation of in-dustrial minerals, such as sulfur, limestone, diatomite and volcanic materials has presently ceased.

(9)

1. INTRODUCCIÓN

U

BICACIÓNDELAHOJAYÁREAQUEABARCA

La Hoja 2569-II, Socompa, está localizada en la región occidental de la provincia de Salta, departa-mento Los Andes. Su sector noroccidental corres-ponde a territorio chileno.

El área que ocupa está delimitada por las coor-denadas de 24° y 25° de latitud sur y 67° 30’ y 69° de longitud oeste de Greenwich (figura 1).

La superficie total del territorio argentino invo-lucrado es de 9.000 kilómetros cuadrados.

Comprende la Hoja 6a, Volcán Socompa, a es-cala 1:200.000 de la antigua subdivisión del mapa Geológico-Económico de la República Argentina.

N

ATURALEZADEL TRABAJO

La Hoja geológica se ejecutó de acuerdo con las normas para la realización y presentación de Hojas geológicas del mapa Geológico Nacional de

Argen-tina a escala 1:250.000 del Servicio Geológico Mine-ro Argentino.

En el mapa e informe de la Hoja Socompa se han considerado las informaciones previas de índole regional (Méndez et al., 1979, Donato y Vergani, 1985, Koukharsky, 1988 a, b) habiéndose remapeado las unidades, que se discriminaron adoptando crite-rios de síntesis, sobre la base de fotografías aéreas a escala 1:50.000, imágenes satelitarias TM y datos geocronológicos.

Los levantamientos de campo se efectuaron en dos campañas entre 1995 y 1996, fueron de carác-ter expeditivo, realizándose perfiles y muestreos sis-temáticos. Para su ejecución se utilizaron vehículos automotores de doble tracción y, en los lugares inac-cesibles se hicieron recorridos a pie, dada la no dis-ponibilidad de semovientes.

El mapa fue preparado sobre imágenes geo-rreferenciadas a partir del mapa topográfico 1:250.000 del Instituto Geográfico Militar. Se pre-paró a escala 1:100.000, volcándose los contactos identificados en las fotografías aéreas, y

(10)

mente se realizó la reducción a la escala final 1:250.000.

I

NVESTIGACIONESANTERIORES

El levantamiento sistemático de la parte septen-trional de la Hoja se inició con los trabajos de Koukharsky (1969 y 1988 a, b).

Como resultado del Plan NOA I, la Dirección General de Fabricaciones Militares realizó un es-tudio sistemático que involucra completamente a la Hoja Socompa, a escala 1:50.000, y que luego fue sintetizado por Méndez et al. (1978). Asimismo se efectuaron investigaciones de detalle en sectores de interés, que en este caso corresponden a la Sie-rra de Taca Taca (Pancetti, 1975a), a Taca Taca (Daroca, 1975), al área de mina La Frontera (Pan-cetti, 1975b), y al área del prospecto Santa Inés (Ramallo, 1980).

La región está asimismo incluida en el trabajo que Donato y Vergani (1985) efectuaron para YPF. Estudios locales de tipo esencialmente volcano-lógico corresponden a Galliski et al. (1987), Koukharsky (1988b), Koukharsky y Munizaga (1993), Koukharsky y Etcheverría (1997), Maisonnave y Page (1997) y Zappettini et al. (1997).

2. ESTRATIGRAFÍA

R

ELACIONESGENERALES

La Hoja 2569-II, Socompa, está comprendida en la provincia geológica designada Puna occidental.

Las rocas más antiguas aflorantes correspon-den al basamento sedimentario ordovícico que, lo-calmente, presenta la inyección de magmas básicos (basálticos). Con las etapas finales de esta actividad pueden vincularse cuerpos dioríticos (Diorita Río Grande) probablemente equivalentes al Complejo Eruptivo Pocitos (Blasco y Zappettini, 1996).

Un magmatismo continental de arco continental está representado por un conjunto de cuerpos áci-dos: Formaciones Taca Taca y Chuculaqui. Esta actividad magmática tiene su culminación con la fase diastrófica Guandacólica.

Un nuevo período de actividad magmática ocu-rre hacia el Permo-Triásico probablemente en rela-ción con un diastrofismo equivalente a la fase San-rafaélica, generándose un arco plutónico-volcá-nico mesosilícico a ácido, representado por rocas graníticas a dioríticas de texturas granosas a

porfíri-cas (Complejo Plutónico Llullaillaco) e ignimbritas y lavas riolíticas a dacíticas (Formación Laguna de Aracar).

Durante el Mesozoico se produce la intrusión de cuerpos menores sieníticos, correlacionables con otros más conspicuos aflorantes más al este en Rangel y Tusaquillas y orientados siguiendo el Lineamiento de Taca Taca.

A partir de la fase Incaica tiene lugar el desa-rrollo de cuencas en las que se depositan sedimentitas continentales rojas (Formaciones Geste y Vizca-chera) en tanto hacia el oeste se desarrolla una ac-tividad magmática ligeramente antecedente y en parte concomitante (Complejo Volcánico Santa Inés, Complejo Volcanosedimentario Quebrada del Agua, Complejo Volcánico Cori).

El volcanismo persiste en el Neógeno y el Cua-ternario, con una fluctuación de condiciones do-minantemente compresivas, durante las que se ori-ginan importantes centros volcánicos constituidos por lavas de composición mesosilícica a ácida (Complejo Volcánico Portomán, Complejo Volcá-nico Arizaro, Complejos VolcáVolcá-nicos Socompa Caipe, de la Carpa, Rosado y equivalentes, Estra-tovolcanes Inca, Tecar, Sur Bayo, Mellado y equi-valentes, Formación Cerrito Blanco de Arizaro, Complejos Volcánicos Aracar, Socompa y Llu-llaillaco), a distensivas, con la efusión de lavas fi-surales de tendencias básicas (Andesitas Inca-huasi, Basaltos fisurales Aracar, Socompa y equi-valentes, Basaltos monogénicos de Incahuasi, Pular, Chuculaqui y Samenta, Centros eruptivos monogénicos holocenos).

Paralelamente se acumulan depósitos sedimen-tarios (Formaciones Batín y Blanca Lila) y tienen lugar importantes avalanchas de detritos claramen-te individualizables y vinculadas con la evolución vol-cánica de la región.

En las cuencas intermontanas se generan am-plias y espesas acumulaciones de evaporitas, en-tre las que se destacan las del salar de Arizaro. En su composición dominan los cloruros, habien-do localmente depósitos de sulfatos, tal el caso de las cuencas de Pular y Río Grande y de boratos, como en el salar de Llullaillaco. La reactivación de la fracturación durante el Cuaternario da lugar a una erosión que origina importantes conos de deyección.

(11)

2.1. PALEOZOICO

2.1.1. ORDOVÍCICO

Sedimentitas y volcanitas (1)

Areniscas, pizarras y metabasaltos

Antecedentes

Los únicos antecedentes sobre la presencia de sedimentitas asignables al basamento paleozoico en el ámbito de la Hoja corresponden a los trabajos de Ramallo (1980) en la ex- área reserva Santa Inés y de Daroca (1975) en el ex-área de reserva Taca Taca. Se carece de antecedentes en cuanto a volca-nitas de esta edad. Koukharsky (1988b) asignó al Ordovícico volcanitas ácidas que aquí se atribuyen al Paleozoico superior.

Distribución areal

Los afloramientos que conforman esta unidad constituyen dos asomos menores, localizados en el borde oriental de la salina de Llullaillaco y al norte del salar del Río Grande.

Litología

Presentan estratificación muy fina, coloración verde oscura a castaña y granulometría homogénea. Al norte del salar del Río Grande hay asomos muy reducidos, intruidos por rocas graníticas. Co-rresponden a pizarras producto de metamorfismo regional de bajo grado que han sido fuertemente afec-tadas por los cuerpos graníticos, desarrollándose fa-cies de hornfels biotítico.

Al microscopio la roca tiene textura lepido-blástica de grano muy fino, a pesar de lo cual se puede identificar sericita en láminas orientadas pa-ralelamente y menor proporción de mineral opaco puntiforme y rutilo, ambos en agregados; cierta lá-minas de sericita se disponen en forma perpendi-cular a la orientación mencionada. Hay algunas ban-das delgaban-das en las que están ausentes el mineral opaco y el rutilo. Además del metamorfismo regio-nal de bajo grado que dio como resultado la piza-rra, hay evidencias de metamorfismo de contacto. Este último consiste en motas en general redon-deadas, formadas por un agregado de biotita desferrizada y/o cloritizada, con separación de mi-nerales de titanio, cuarzo, sericita, arcillas (?) y en casos una mica incolora (moscovita?) de grano

si-milar al de la biotita; ocasionalmente las láminas de biotita están rodeadas por mineral opaco y rutilo, por lo que estos dos últimos pasan a formar parte de las motas.

Es muy exigua la presencia de granos detríticos de cuarzo. Hay minerales opacos parcial a totalmente limonitizados.

Por efecto de las intrusiones es común el desa-rrollo de brechas con clastos de pizarra, en las que éstos se hallan cementados por óxidos de hierro.

Una perforación efectuada en el área de estos afloramientos (Ramallo, 1980) arrojó como resul-tado la existencia de metasedimentitas en todo su recorrido, alcanzando un total de 80 metros. Los testigos muestran la presencia de intrusiones de microgranito y alteración hidrotermal de tipo argílica y sericítica que afecta a las rocas. Es común en esta sección la silicificación en venillas y la disemi-nación de pirita, acompañada en sectores por covelina y bornita asociadas a procesos hidroter-males terciarios.

Al este de la salina de Llullaillaco, en otro bloque en el que aflora el basamento paleozoico, se observan relictos de basaltos metamorfizados probablemente vinculados a una etapa de rifting de la corteza continental ocurrida hacia el Ordoví-cico inferior e identificada en otros sectores de la Puna.

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Relaciones estratigráficas

Las pizarras del norte del salar de Río Grande están intruidas por dioritas asignadas al Paleozoico inferior y microgranitos de edad paleozoica superior, en tanto los basaltos metamorfizados del este del sa-lar de Llullaillaco lo están por granitos y granodioritas del Paleozoico superior.

Edad

Pese a la ausencia de fósiles, sobre la base de las relaciones estratigráficas se asigna a los diferen-tes afloramientos una edad mínima paleozoica infe-rior, probablemente ordovícica inferior.

Diorita Río Grande (2)

Diorita

Antecedentes

Fue identificada originalmente por Ramallo (1980) en el marco de lo trabajos de exploración del ex-área de reserva Santa Inés.

Distribución areal

Consiste en un reducido afloramiento al sur del camino que conduce al ex-Establecimiento La Ca-sualidad, en una quebrada que desemboca en el sa-lar del Río Grande. Xenolitos atribuibles a esta uni-dad se observan en el área de Taca Taca, al nordes-te del paraje Las Carreras.

Litología

Corresponde a una roca compacta, granular me-dia y color gris verdoso. Presenta una textura grano-sa inequigranular subhipidiomorfa, constituida por hornblenda, plagioclasa casi totalmente reemplazada por epidotos y clorita, y cuarzo subordinado. Hay mi-nerales opacos en pasaje a probable leucoxeno. Mi-neral accesorio: apatita. La hornblenda ha crecido a expensas de un piroxeno preexistente debido a meta-morfismo de contacto. Localmente la plagioclasa evi-dencia fenómenos de alteración hidrotermal indica-dos por la argilitización y sericitización.

Relaciones estratigráficas

Se encuentra intruida por rocas granodioríticas hornblendíferas asimilables a la Formación

Chucu-laqui y responsables de los fenómenos de metamor-fismo de contacto observados y a su vez intruye metasedimentitas atribuidas al Ordovícico.

Edad

Por las relaciones estratigráficas se asigna al Ordovícico inferior, pudiendo correlacionarse con rocas similares aflorantes más al este (Complejo Eruptivo Pocitos, Blasco y Zappettini, 1996).

Formación Taca Taca (3 y 4)

Granodiorita, diques aplíticos y diabásicos

Antecedentes

Con esta denominación Méndez (1975) designó a un cuerpo plutónico aflorante en el margen occidental del salar de Incahuasi y en borde noroccidental del de Arizaro. Fue incluido por Koukharsky (1988a) en el Complejo Chachas pero, por razones de prioridad y por no formar parte de un mismo cuerpo batolítico con éste, se mantiene la designación anterior.

Distribución areal

Constituye la sierra de Taca Taca, localizada al oeste del salar de Incahuasi y afloramientos meno-res al oeste del salar de Taca Taca. En conjunto, tiene una extensión de 60 km en sentido norte-sur y 20 km de ancho.

El cuerpo está afectado por un sistema de fallas y limitado por corrimientos terciarios.

Litología

La unidad está compuesta esencialmente por una granodiorita, en la que se observan facies de grano grueso y facies de grano fino. Se encuentra intruida por rocas graníticas y diques aplíticos y diabásicos. La granodiorita está formada por plagioclasa con zonalidad múltiple, parcialmente alterada a agrega-dos de probable prehnita o lawsonita, con disemina-ción de gránulos de clinozoisita y epidoto y laminillas de sericita. El feldespato potásico es microclino ho-mogéneo con escasas pertitas maculosas. Son abun-dantes los cristales de titanita, minerales opacos, apatita; el circón es escaso.

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En estos casos la roca se presenta muy intensa-mente modificada, a pesar de lo cual aún puede ver-se una textura granosa alotriomorfa gruesa. Los com-ponentes son cuarzo, feldespato y biotita. El cuarzo aparece en granos fracturados de extinción ondulosa marcada a ligeramente fragmentosa. Muestra inclu-siones puntuales dispersas y alineadas y en pocos casos crecimiento secundario. Algunas fracturas están rellenas con jarosita. El feldespato original está totalmente reemplazado por sericita gruesa, acom-pañada por mucho menor proporción de cuarzo y arcillas; por esta razón resulta imposible dilucidar cuál fue el feldespato original. La biotita se halla en es-casa proporción en láminas totalmente transforma-das en moscovita y rutilo. Hay jarosita en agregados y como relleno de fracturas, en notable proporción, en el primero de los casos a veces asociada a sericita y cuarzo. Ocasionalmente reemplaza a un mineral opaco preexistente. Escasos son los agregados de rutilo y minerales opacos. Accesorios transparen-tes: circón y apatita.

Se advierten inclusiones máficas en las grano-dioritas. Koukharsky (1988a) describió intercala-ciones tabulares de rocas máficas finas, correspon-dientes a un metabasalto probablemente olivínico. Está formado por una trama de cristales tabulares muy elongados de albita, con leve alteración arcillo-sa, cuyas disposiciones radiales recuerdan texturas variolíticas, en una base de clorita, albita, epidoto pardo violáceo claro, finos carbonatos y cristales opacos. En algunos sectores de esta base, la dispo-sición lineal de material opaco revela sustitución de minerales probablemente máficos, con clivaje casi ortogonal. Se reconocen pequeñas amigdalas esfé-ricas ocupadas por cloritas, que también sustituyen seudomorfos de olivina con contornos y fracturas características. Probablemente pueden vincularse con los metabasaltos ubicados al este del salar de Llullaillaco.

Son frecuentes en el extremo sur del batolito los xenolitos de tonalita a diorita con metamorfismo de contacto (foto 1). Se distribuyen en fajas en las que constituyen hasta un 50% de la masa total. Estas rocas, al microscopio tienen textura granosa inequigranular subhipidiomorfa; entre sus compo-nentes se distinguen hornblenda, plagioclasa y cuar-zo. La hornblenda se presenta en individuos anhedrales claros y verde azulados; con separa-ción de muy escasos minerales de titanio según los clivajes. Su aspecto indica que ha crecido a expen-sas de un piroxeno. La plagioclasa se subordina en proporción respecto a la hornblenda. Es subhedral

y está casi total a totalmente reemplazada por epidotos, acompañados por clorita como relleno de fracturas; a su vez, los epidotos muestran en casos una alteración de tipo terroso. Muy raramente la plagioclasa tiene áreas inalteradas con maclado. El cuarzo se halla en individuos anhedrales, aunque algunas secciones son subhedrales; el mineral apa-rece límpido y algo fracturado. A veces se ve un pasaje a una textura gráfica, en la que el cuarzo tiene continuidad óptica con la del sector en que está individual. En algunas áreas se encuentra cre-cimiento gráfico. Hay mineral opaco en individuos anhedrales a subhedrales en pasaje probable a leucoxeno (?). Como mineral accesorio transpa-rente se halla apatita en cristales aciculares largos. Los xenolitos se vinculan tentativamente con la Diorita Río Grande.

Diques

Localmente, en la zona de Taca Taca, se obser-van diques aplíticos, muy escasas pegmatitas y di-ques basálticos (foto 2) que, tentativamente, se vin-culan con el ciclo magmático representado por esta unidad. Los cuerpos aplíticos son alaskíticos, con texturas granofíricas, en las que el cuarzo está inter-crecido con el feldespato potásico levemente argi-lizado en Taca Taca y con microclino en Vega Coria (Koukharsky, 1988a).

(14)

Relaciones estratigráficas

La roca de caja de esta unidad no aflora. Es intruida por rocas graníticas de edad paleozoica su-perior, así como por cuerpos subvolcánicos eoter-ciarios.

Edad

Méndez et al. (1979) citaron una edad K/Ar de 325 ± 5 Ma por lo que asignaron la formación al Carbonífero. Una datación Rb/Sr llevada a cabo posteriormente por Viramonte y Salfity (en Palma

et al., 1986) arrojó un valor de 469 ± 4 Ma, compa-tible con las observaciones de campo y correlacio-nes regionales, por lo que se asigna la unidad al Ordovícico medio.

Formación Chuculaqui (5)

Granodiorita

Antecedentes

Esta formación fue definida por Méndez (1975) y correlacionada con otras plutonitas ácidas de la Puna Occidental.

Distribución areal

El cuerpo principal se localiza 2 km al sur de la estación Chuculaqui del ferrocarril General Belgra-no, prolongándose hacia el sur hasta la latitud del salar de Río Grande.

Originalmente (Méndez, 1975) incluía los aflora-mientos graníticos del este del salar Llullaillaco, en tanto los correspondientes al sector inmediatamente al norte del salar del Río Grande eran asignados a la Formación La Casualidad. Los nuevos mapeos reali-zados, así como la discriminación de ciclos magmáticos de diversa edad han llevado a proponer en este traba-jo nuevas designaciones formales y mantener parcial-mente las anteriores, con algunas variaciones en cuanto a los afloramientos a los que hacen referencia. Así, mientras los asomos del sector Llullaillaco se ubican en el Complejo Plutónico Llullaillaco, los de la Forma-ción La Casualidad han sido separadas en las volcanitas terciarias del Complejo Volcánico Santa Inés, en rocas graníticas de edad paleozoica superior asimiladas al Complejo Plutónico Llullaillaco y en ro-cas granodiorítiro-cas asignadas a la Formación Chuculaqui, proponiéndose descartar la nominación de Formación La Casualidad.

Litología

Corresponde a una granodiorita biotítica hornblen-dífera, de estructura granular mediana, color blanque-cino en la que se destacan los mafitos, distribuidos regularmente. Al microscopio muestra textura grano-sa, constituida por plagioclasa ácida, ortosa subordi-nada, ambos parcialmente argilizados y sericitizados, cuarzo, biotita castaña y hornblenda verde subordina-da. Como minerales accesorios hay apatita y titanita, así como minerales opacos diseminados.

Edad

No se cuenta con edades radimétricas. Méndez (1975) y Méndez et al. (1979) la colocaron en el Carbonífero por correlación con la Formación Taca Taca. Vista la edad ordovícica media que correspon-de a esta última unidad, se asigna a igual período la Formación Chuculaqui, formando parte de la denomi-nada Faja Eruptiva de la Puna Occidental.

2.1.2. PÉRMICO-TRIÁSICO

C

OMPLEJO

P

LUTÓNICO

L

LULLAILLACO

(6 y 7)

Granito, granodiorita, pórfiros y microdiorita

Antecedentes

Las diversas rocas asignadas a este complejo fueron previamente descriptas como formando parte de las Formaciones Taca Taca (Méndez, 1975), Llullaillaco (Méndez, 1975), y La Casualidad (Mén-dez, 1975) así como de la Formación Chachas (Koukharsky, 1988a). Visto que se vinculan a un mismo ciclo intrusivo, que pueden correlacionarse, se ha agrupado a todos los afloramientos equiva-lentes en una sola unidad, a la que se designa como complejo, dado que incluye rocas de diversa com-posición (granítica a diorítica) y texturas (granosas a porfíricas). Se ha optado por el nombre Llullaillaco, ya que el mismo fue utilizado por Mén-dez (1975) para indentificar a uno de los cuerpos intrusivos aquí descriptos, si bien el mapeo de este autor incluye en la mencionada unidad volcanitas más jóvenes.

Distribución areal

(15)

del salar de Llullaillaco y al norte del salar de Río Grande.

Litología

El complejo está integrado por rocas graníticas a granodioríticas, de textura porfírica a granosa y por microdioritas.

Al este de la laguna de Aracar asoma un gra-nito rojo, inequigranular, de grano fino a mediano, que por alteración presenta coloración blanquecina local. Localmente grada a una facies de borde de similar composición y textura porfírica. Está forma-do por feldespato potásico y cuarzo, con muy es-casos minerales máficos, esencialmente biotita. Con el mismo se asocian, en el límite con Chile, diques de ocoíta (Gardeweg, com. verb.). Cuerpos graníticos similares afloran al oeste del salar de Arizaro, en el camino que une Caipe con la mina La Casualidad.

En el extremo norte de la sierra de Taca Taca y al oeste de Agua del Desierto aflora un conjunto de cuerpos de textura porfírica, en parte, que intruyen a la granodiorita de Taca Taca y son a su vez cu-biertos e intruidos por vulcanitas terciarias. Están constituidos por pórfiros tonalítico-granodioríticos, pórfiros graníticos, pórfiros riodacíticos así como por rocas granosas afectadas por alteración hidrotermal, vinculada con la actividad magmática terciaria.

Los pórfiros tonalítico-granodioríticos presentan al microscopio textura porfírica seriada, con fenocristales de cuarzo, plagioclasa y minerales máficos en pasta fina. El cuarzo se halla en indivi-duos anhedrales engolfados, que suelen mostrar cre-cimiento secundario, extinción ondulosa, algunas frac-turas y también inclusiones puntuales en trenes y dispersas. La plagioclasa (oligoclasa cálcica-andesina sódica) es subhedral a anhedral; está maclada se-gún la ley de albita-Carlsbad y alterada a sericita, arcillas y epidotos. Entre los minerales máficos se encuentran anfíbol y biotita (con inclusiones de apatita y circón), alterados a clorita, epidotos, carbonato, minerales de titanio, mineral opaco y limonitas. La pasta está constituida por un agregado de granos anhedrales de cuarzo que incluyen tablillas diminu-tas de plagioclasa, acompañado por mucha menor proporción de agregados micropegmatíticos, granos de feldespato alcalino e individuos de minerales máficos alterados. Hay minerales opacos disemina-dos en ejemplares discretos euhedrales, subhedrales y anhedrales, así como asociados a la alteración de los minerales máficos. Como minerales accesorios

transparentes se observan circón, apatita, titanita y muy exigua fluorita en parte violácea.

El pórfiro riodacítico tiene textura porfírica seriada. Los fenocristales corresponden a cuarzo, plagioclasa y minerales máficos en una pasta fina alterada. El cuarzo es anhedral; está ligeramente fracturado y muestra inclusiones puntuales disper-sas y en trenes. En ocasiones se observa crecimien-to secundario. La plagioclasa se halla en individuos subhedrales a anhedrales maclados, está alterada en forma fuerte a muy fuerte a sericita, arcillas y epidotos y reemplazada levemente por feldespato alcalino. Entre los minerales máficos se encuentran biotita y anfíbol, alterados totalmente a clorita, epidotos, minerales de titanio y mineral opaco. Sue-len mostrar inclusiones de apatita y circón. La pasta está constituida por un agregado microgranoso de cuarzo, plagioclasa, feldespato alcalino y minerales máficos. La plagioclasa y los minerales máficos pre-sentan caracteres similares a los de los fenocristales. El feldespato alcalino es de dos tipos: alterado a ar-cillas y límpido (este último producto de alteración); ambos poseen macla de Carlsbad. Hay minerales opacos diseminados y asociados a la alteración de los minerales máficos. Como minerales accesorios transparentes se observan apatita, circón y titanita. La microdiorita, aflorante en el sector austral de la Hoja, es de coloración verde grisácea, textura gra-nosa y tamaño de grano fino. Localmente el mayor desarrollo de prismas de anfíbol le confiere aspecto porfiroide. Está formada por plagioclasa, anfíbol, feldespato alcalino, cuarzo y minerales opacos distri-buidos homogéneamente. La plagioclasa es el mine-ral más abundante, constituye individuos tabulares con zonalidad oscilante y composición media oligoclasa-andesina; están parcialmente reemplazados por sericita, material arcilloso, carbonato y grumos de epidoto. El anfíbol se presenta en prismas de hasta 4 mm y están parcialmente reemplazados por clorita y grumos de titanita y epidoto. Hay feldespato alcalino y cuarzo que se disponen intersticialmente como cris-tales anhedrales. La textura y tamaño de grano su-giere un nivel de emplazamiento somero.

(16)

Relaciones estratigráficas

Las rocas de este complejo penetran a grano-dioritas de las Formaciones Taca Taca y Chuculaqui, de edad ordovícica y sus manifestaciones póstumas intruyen a la Formación Laguna de Aracar.

Edad

Se han efectuado dataciones sobre diversas va-riedades petrográficas. Los afloramientos graníticos al norte del salar del Río Grande arrojaron una edad K/Ar sobre roca total de 288 ± 24 Ma. Las rocas porfíricas de la región de Agua del Desierto dieron un valor K/Ar sobre roca total de 257 ± 18 Ma. Fi-nalmente, sobre las microdioritas aflorantes al este del salar de Llullaillaco se obtuvo una edad K/Ar de 207 ± 7 Ma.

Una datación K/Ar sobre biotita del granito rojo de Vega Coira dio como resultado 224 ± 5 Ma. y otra sobre plagioclasa de una ocoíta asociada, 221 ± 7 Ma (Gardeweg, com. verb.).

Puede correlacionarse este complejo con los Plutones Guanaqueros, aflorantes en territorio chileno a la misma latitud, que arrojaron una edad de 282 ± 7 Ma (Gardeweg et al., 1993) y con el Plutón León Muerto, de la Hoja Salar de la Isla, datado por Naranjo y Cornejo (1992) en 246 ± 6 Ma.

De acuerdo con las relaciones estratigráficas y las edades radimétricas obtenidas se asigna el Com-plejo Plutónico Llullaillaco al Permo-Triásico.

Formación Laguna de Aracar (8)

Ignimbritas dacíticas, riolitas e intercalaciones sedimentarias

Antecedentes

Esta unidad fue definida por Koukharsky (1969) en un trabajo inédito y luego las mismas rocas fue-ron ubicadas por esta autora como parte de una se-cuencia volcánica ordovícica sin designación formal (1988a). Fueron estudiadas en territorio chileno por Gardeweg (com. verb.).

Distribución areal

Las rocas en cuestión se hallan al norte del vol-cán Aracar, donde constituyen afloramientos al oes-te, al este de la laguna Aracar y en el paraje deno-minado Agua del Desierto.

Litología

Las rocas aflorantes al oeste de la laguna de Aracar son riolitas y traquitas cuarzosas, macizas, bandeadas con colores pardo anaranjados y pardo rojizos, finamente diaclasadas, con fenocristales ro-sados de feldespato alcalino y de cuarzo de alrede-dor de un milímetro. Al este de la laguna Aracar son casi afíricas.

Están constituidas por fenocristales de feldespatos rosados y en algunos casos de cuarzo. Los feldespatos carecen de maclas y suelen presentar remanentes de plagioclasa en su interior. El mineral fémico ha sido escasa biotita transformada en moscovita incolora y gránulos opacos. La pasta, desvitrificada, presenta diversas texturas: microgranosa, esferulítica difusa y, en algunas muestras, también granofírica, formada por dos tipos de feldespato (albita y feldespato potásico) con leve alteración arcillosa (Koukharsky, 1988b).

Los cuerpos principales que conforman un roof pendant sobre el granito rojo del Complejo Plutónico Llullaillaco constituyen una secuencia estratificada, estudiada en su extremo septentrional por Gardeweg (com. verb.) que la describió como integrada esen-cialmente por tobas silicificadas, ignimbritas con fia-mmes y riolitas macizas con intercalaciones sedi-mentarias que incluyen conglomerados con estrati-ficación gradada, cuarzoarenitas ocre verdosas y li-molitas. En el área de Agua del Desierto los aflora-mientos constituyen la caja de una secuencia volcá-nica paleógena inferior y están constituidos por re-lictos de areniscas feldespáticas de grano fino y co-loración verde, surcadas por venillas de cuarzo. El rumbo de la secuencia sedimentaria es nordeste-suroeste.

(17)

alterados en intensidad suave a moderada a arcillas puntiformes y escaso carbonato. Hay asimismo mi-nerales máficos representados por biotita y piroxeno, totalmente reabsorbidos. En estos casos la matriz vítrea está desvitrificada a un agregado criptocrista-lino a microgranoso, que en parte pasa a esferulítico constituido por cuarzo y feldespato alcalino.

Edad

Se efectuó una datación K/Ar sobre ignimbritas en el área de Arita, la que arrojó un resultado sobre roca total de 266 ± 28 Ma.

Se pueden correlacionar con las volcanitas áci-das (lavas e ignimbritas riodacíticas) aflorantes en el área de Pampa del Inca, Chile, y que dieron valo-res K/Ar de 259 ± 8 Ma y 261 ± 9 Ma (Ramírez et al., 1991).

Por lo tanto, se asigna el conjunto al ciclo Permo-Triásico, considerándolo contemporáneo con el mag-matismo intrusivo representado por el Complejo Plutónico Llullaillaco.

2.2. MESOZOICO

Formación Agua del Desierto (9)

Sienita

Antecedentes

Las rocas asignadas a esta unidad fueron pre-viamente incluidas en la Taca Taca (Méndez, 1975), siendo aquí discriminadas por primera vez.

Distribución areal

Aparecen como diques de orientación nordeste-suroeste, verticales, al suroeste de la localidad de Taca Taca, en el camino que bordea el salar de Arizaro y se dirije a Caipe (foto 3). Otros cuerpos menores se distribuyen en el área de afloramiento del Complejo Plutónico Llullaillaco; por razones de escala no han sido identificados en el mapa.

Litología

Los asomos del área de Llullaillaco correspon-den a rocas compactas de estructura granular fina, color rojo ladrillo, con pequeños agregados de hematita que presentan al microscopio una textura granular alotriomorfa formada por cristales de

feldespato alcalino con fuerte argilización y abun-dantes minerales opacos diseminados. Los minera-les máficos, intersticiaminera-les, están reemplazados por cloritas.

Edad

Una datación K/Ar efectuada sobre una muestra del cuerpo mayor arrojó una edad de 155 ± 6 Ma, por lo que se asignan los cuerpos a un ciclo magmático mesozoico, pudiendo vincularse con los cuerpos aflorantes más al este en Rangel, Tusaquillas, Abra Laite, Aguilar y Fundición. Todos ellos se encuentran emplazados según la orientación del lineamiento de las Salinas Grandes, que en el área de Arizaro se con-tinúa en el denominado Lineamiento de Taca Taca, ambos de rumbo nordeste-suroeste, constituyendo un corredor tectónico de edad mesozoica que controló la actividad magmática de esa Era.

2.3. CENOZOICO

2.3.1. TERCIARIO

2.3.1.1. Eoceno-Oligoceno medio

COMPLEJO VOLCÁNICO SANTA INÉS (10)

Dacita, ignimbrita y toba dacítica, diques riodacíticos y riolíticos

Antecedentes

Las rocas incluidas en esta unidad fueron inclui-das en mapeos previos en las Formaciones Taca Taca, La Casualidad y Llullaillaco. Dado que esas desig-naciones corresponden a unidades de diferentes li-tología y edad, han sido separadas en una unidad diferente, que por su complejidad litológica y textu-ral se denominó Complejo Volcánico Santa Inés.

De sur a norte, aflora en el área de Santa Inés-Samenta, al este de la salina de Llullaillaco y entre Vega de Arizaro y el salar homónimo, al sur de la sierra de Taca Taca. En estos sectores cubre en discordancia y localmente intruye al basamento gra-nítico-granodiorítico paleozoico.

Litología

(18)

bre-chas intrusivas. Son frecuenteslas áreas de altera-ción hidrotermal, vinculadas a sistemas tipo pórfiros de cobre y sistemas epitermales, localmente aurífe-ros, como en Taca Taca y Samenta.

En el área de Santa Inés y extendiéndose hacia el norte hasta el sector oriental de la salina de Llullaillaco, aflora una secuencia en la que predomi-nan tobas y pórfiros dacíticos a riodacíticos.

Las tobas, de coloración rojiza a verdosa, son riodacíticas y se componen de cristaloclastos de oligoclasa cálcica-andesina sódica alterada a arcillas y sericita, de biotita y de anfíbol, los dos últimos total-mente reemplazados por clorita, epidotos y minerales de titanio, como así también de litoclastos subangulosos a subredondeados de andesitas, tobas e ignimbritas. La matriz, muy fina, está desvitrificada a un agregado microgranoso de cuarzo y feldespato alcalino, reem-plazado en parte por clorita y arcillas; hay apatita, cir-cón y opacos como minerales accesorios.

Los pórfiros dacíticos a riodacíticos tienen tex-tura porfírica, con fenocristales de cuarzo, de plagioclasa muy alterada a arcillas, sericita y epidotos, y de mineral máfico totalmente reemplazado por clorita, titanita y epidotos. La pasta consiste en un agregado microgranoso de cuarzo, plagioclasa y muy escasos feldespato alcalino y mineral máfico; hay minerales de alteración en la pasta: sericita, clorita y arcillas. Como minerales accesorios se hallan cir-cón, titanita, apatita y opacos.

Localmente hay pórfiros riolíticos, de color gris, con fenocristales de feldespato alcalino y cuarzo, y pasta felsítica microcristalina cuarzo-feldespática. También se observan puntualmente brechas intrusivas, formadas por clastos angulosos de hasta 4 cm de pórfiro riodacítico, en una matriz de textura granular fina constituida por feldespato potásico y cuarzo.

En el área de Taca Taca, aflora una secuencia integrada por ignimbritas dacíticas de colores rosados a verdosos por alteración, intruida por diques de pórfiro dacítico. Las ignimbritas poseen cristaloclastos de cuarzo, plagioclasa alterada a arcillas, sericita y car-bonato, y biotita reemplazada por moscovita, minera-les de titanio, carbonato, epidotos y opacos. La matriz es fina, fluidal y vitroclástica, con muy escasas fiam-mes y trizas deformadas inmersas en una base de polvo de vidrio desvitrificado a un agregado criptocristalino a microgranoso difuso y esferulítico.

En esta región son conspicuos los diques de pórfiro dacítico a riodacítico, de coloración amari-llenta, afectados por alteración hidrotermal, con tex-tura porfírica seriada. Los dacíticos contienen

feno-cristales de andesina sódica alterada a arcillas, sericita y epidotos, de cuarzo, de biotita y de anfíbol, los dos últimos alterados totalmente a mica incolora, clorita, mineral opaco y minerales de titanio. La pas-ta es fina y está constituida por cuarzo, plagioclasa y muy escaso mineral máfico con alteración similar a la de los fenocristales Se observan amígdalas de clorita sola o con cuarzo. Los diques riodacíticos presentan feldespato alcalino en la pasta.

En el extremo oriental de la zona estudiada, los diques de pórfiro dacítico que intruyen a la grano-diorita de Taca Taca son conspicuos y muestran menor grado de alteración. Corresponden a una roca de textura porfírica seriada con fenocristales de cuar-zo, plagioclasa y minerales máficos en pasta microgranosa fina. El cuarzo aparece algo fractura-do, con extinción ondulosa a levemente fragmentosa. La plagioclasa, oligoclasa cálcica-andesina sódica, se halla en individuos subhedrales a anhedrales zonales y maclados defectuosamente según albita-Carlsbad. Los minerales máficos corresponden a biotita y anfíbol alterados. La pasta fina está consti-tuida por un agregado de plagioclasa (anhedral y escasas tablillas) y cuarzo, a los que acompañan in-dividuos muy pequeños de minerales máficos ligera-mente orientados.

En el extremo sur de la Hoja, aflorando aislada-mente en el salar de Arizaro hay dos pequeños cuer-pos que son correlacionables con esta unidad y es-tán integrados por ignimbritas riolíticas y andesitas. La ignimbrita es de composición riolítica y está formada por cristaloclastos de cuarzo, feldespato alcalino, plagioclasa, biotita y poroxenos totalmente reabsorbidos en una matriz fina vítrea, desvitrificada a un agregado de tamaño variable entre cripto-cristalino microgranoso, que en parte pasa a esferu-lítico. Se observan algunas líneas de fluidalidad y muy escasas fiammes muy delgadas, suborientadas y des-vitrificados a agregados fibrosos.

(19)

Edad

Las rocas asignadas a este complejo intruyen a rocas del Paleozoico superior y Mesozoico (Com-plejo Plutónico Llullaillaco). A su vez son cubiertas en discordancia por volcanitas de edad paleógena superior y neógenas.

Una datación sobre un pórfiro dacítico pertene-ciente a la secuencia y aflorante en el área de Taca Taca arrojó una edad K/Ar de 42 Ma. Por lo expre-sado se asigna el conjunto al Eoceno-Oligoceno in-ferior. Se correlaciona esta unidad con rocas simila-res aflorantes en Chile y que, regionalmente com-prenden los pórfiros mineralizados de La Escondida y El Salvador.

Formación Geste (11)

Conglomerados polimícticos

Antecedentes

Fue definida originalmente por Turner (1961) en el área de Pastos Grandes, en el ámbito de la Hoja Geológica 2566-I, San Antonio de los Cobres.

Distribución areal

En el área estudiada, Donato y Vergani (1985) identificaron escasos afloramientos asignables a esta unidad, localizados al NE del salar del Río Grande, adosados a rocas magmáticas de variada edad (Pa-leozoico inferior a Paleógeno) y parcialmente cu-biertos por depósitos cuaternarios que tapizan una superficie pedimentada.

Litología

Está constituida por conglomerados polimícticos finos de color rojo pálido con clastos de vulcanitas y rocas graníticas e intercalaciones de areniscas. Co-rresponden a facies de abanicos aluviales.

Relaciones estratigráficas

Se apoya en discordancia sobre rocas volcáni-cas paleógenas y granodioritas paleozoivolcáni-cas.

Edad

Se asigna la unidad al Eoceno superior, de acuer-do con la edad atribuida a otros afloramientos equi-valentes con restos fósiles (Pascual, 1983).

2.3.1.2. Oligoceno medio-Mioceno inferior

Formación Vizcachera (12)

Areniscas, areniscas volcánicas, limolitas, tobas y yeso

Antecedentes

Alonso (1997) al describir las sedimentitas ter-ciarias de la Hoja Cachi otorgó el nombre informal de Sedimentitas Vizcachera a la potente secuencia clástica con intercalaciones evaporíticas aflorante en el sector oriental del salar de Arizaro, antes ubica-das por Donato y Vergani (1985) en la Formación Pozuelos (Turner, 1961), para diferenciarlas de las rocas de esa unidad que, en su área tipo (salar de Pastos Grandes) tienen una edad miocena. En la región estudiada Donato y Vergani (1985), distinguie-ron dos miembros (que asignadistinguie-ron a la Formación Pozuelos pero cuyo uso puede extenderse a la des-cripción de la Formación Vizcachera), el inferior con intercalaciones de eolianitas y el superior con intercalaciones evaporíticas.

Se sigue aquí el criterio de Alonso (1997), a par-tir de las correlaciones estratigráficas y dataciones efectuadas.

Se asigna a esta unidad, por relaciones estrati-gráficas, a la secuencia sedimentaria aflorante en-tre los salares de Arizaro e Incahuasi, atribuidos por Koukharsky (1988 a) a la Formación Batín así como la que se halla en el área del ex-Establecimiento Minero La Casualidad que Donato y Vergani (1985) colocaran en la Formación Sijes.

Distribución areal

Los principales afloramientos se encuentran al este y norte del salar de Arizaro, al oeste del cerro Cori y al oeste del salar del Río Grande. Un asomo menor se presenta al nordeste de Caipe.

Litología

Siguiendo el criterio de Donato y Vergani (1985) se discriminan los dos miembros originalmente defi-nidos para caracterizar a la Formación Pozuelos.

(20)

media-nas a fimedia-nas con selección pobre a mediana consti-tuidas por clastos líticos en los que predominan andesitas, granitoides y esquistos cuarzo sericíticos, así como cristaloclastos entre los que con mayor frecuencia hay cuarzo y plagioclasa. El cemento es ferruginoso y silíceo; el ferruginoso aparece como una pátina continua bordeando los clastos; el silíceo está representado por ópalo con exigua cantidad de carbonato, y es mucho más abundante que el ferruginoso. En los niveles su-periores hay asimismo cemento ceolítico, com-puesto por estilbita y heulandita.

El miembro superior, de distribución más amplia, se dispone en forma concordante sobre el anterior. Marca el pasaje a condiciones climáticas más rigu-rosas, indicadas por las intercalaciones de yeso y, en el sector oriental de la Hoja, de sal de roca.

Al este del salar de Arizaro los afloramientos, afectados por amplios anticlinales y sinclinales de orien-tación N-S y flexurados con su concavidad hacia el este, están constituidos por arcilitas de color rojo gri-sáceo, en bancos tabulares gruesos con laminación paralela y contactos transicionales, limolitas de color rojo grisáceo en cuerpos tabulares finos con laminación paralela, contactos netos a transicionales y presencia de carbonatos y vaques cuarzosas formadas por cuar-zo, líticos en parte yeso y matriz limosa, que se expo-ne en bancos tabulares finos a medianos con estruc-tura interna entrecruzada. Tienen intercalaciones de bancos de halita y yeso que en parte han sido objeto de explotación.

El perfil de la región al oeste de cerro Cori se inicia con bancos areniscosos lenticulares con es-pesores de 50 cm y presencia de yeso. Siguen are-niscas finas y arcilitas pardo-rojizas con intercalaciones de bancos de yeso de hasta 30 cm de potencia. Hacia arriba hay intercalaciones de tobas y yeso más frecuentes, de hasta 2 m de po-tencia, apareciendo bancos lenticulares de hasta 1 m de espesor con alternancia de conglomerados y areniscas arcillosas fluviales. La secuencia culmi-na con 200 m de areniscas pardo rojizas claras atra-vesadas por venas de yeso y en el techo 20 m de conglomerados finos.

Las intercalaciones tobáceas corresponden a tobas constituidas por cristaloclastos de pla-gioclasa, piroxeno, biotita y anfíbol y litoclastos de vulcanitas en una matriz de polvo de vidrio desvitrificada a un agregado criptocristalino teñi-do por limonitas; hay escasos minerales de alte-ración: arcillas, sericita y carbonato, y reempla-zos de bassanita y carbonato.

Los afloramientos que están entre el salar de Arizaro y el de Incahuasi consisten en bancos de 1 a 10 cm de potencia, arenoso-conglomerádicos, are-noso-arcillosos y arenoso-yesosos de colores grises claros y blanquecinos. Presentan escasa consolida-ción y forman lomadas abovedadas cubiertas por coladas fenobasálticas a las que subyacen localmen-te niveles de toba blanca asignable al Complejo Vol-cánico Portomán. Hacia el techo se observan nive-les de areniscas líticas de color gris claro de proba-ble origen eólico.

En la zona del ex-Establecimiento Minero La Casualidad y el borde noroeste del salar del Río Gran-de aflora una secuencia integrada por areniscas vol-cánicas, arcilitas, limolitas con intercalaciones de tobas y areniscas tobáceas. Conforman bancos en-tre 5 y 30 cm de espesor de coloraciones gris celes-te y castaño claro, estos últimos de granulometría más fina. Las areniscas volcánicas, de selección pobre a mediana están constituidas por clastos líticos de andesitas, clastos monominerales subredondeados a subangulosos, cementados por material ferruginoso y calcáreo.

Relaciones estratigráficas

Yace en concordancia sobre los conglomerados de la Formación Geste, al nordeste del salar del Río Grande. Es intruida y cubierta en discordancia por volcanitas del Oligoceno superior-Mioceno inferior.

Edad

Alonso (1997) asignó la unidad al lapso Oligo-ceno inferior-MioOligo-ceno medio, considerando que es posterior a la Formación Geste, de edad eoce-na. Una datación en el tramo medio de los niveles con eolianitas arrojó una edad de 23 ± 0,4 Ma (Vandervoort, 1993). Finalmente, en el marco de la realización de este trabajo se dató un nivel de toba en el área de cerro Cori que dio un valor de 27 ± 1 Ma. Asimismo se obtuvo un valor de 11±1 Ma para los basaltos que cubren discordan-temente a la secuencia aflorante al norte del salar de Arizaro.

(21)

C

OMPLEJO

V

OLCANOSEDIMENTARIO

Q

UEBRADA DEL

A

GUA

(13 a 16)

Piroclastitas, conglomerados, andesitas y domos dacíticos y riodacíticos

Antecedentes

Fue definido originalmente por Koukharsky (1969) en el extremo norte del área investigada, para caracterizar una secuencia integrada por rocas piroclásticas, conglomerados, lahares y volcanitas lávicas e intrusivas, con composiciones variables entre fenobasaltos y dacitas.

Galliski et al. (1987) describieron asimismo al complejo, al que denominaron Complejo Volcanose-dimentario Cenozoico, dividiéndolo en tres unidades, utilizando la nomenclatura de Koukharsky (1969): Formación Socompa, Formación Quebrada del Agua y Formación Cerrito Blanco de Arizaro.

Posteriormente Koukharsky (1988a) discriminó cinco unidades a las que agrupó en Niveles inferio-res, Vulcanitas dacíticas de Loma Colorada y An-desitas y dacitas lávicas del norte de Quebrada del Agua.

El mapeo regional y las dataciones efectuados en este trabajo, han permitido redefinir la unidad así como asignar afloramientos.

Distribución areal

Esta unidad constituye la mayor parte del filo de Caipe y sigue hacia el sur hasta el salar de Río Gran-de (foto 4).

Litología

El cordón serrano entre el cerro Salín por el nor-te y el salar de Río Grande por el sur, está formado por un conjunto volcanosedimentario con una poten-cia máxima de 1.300 metros.

En su base, al nordeste del cerro Blanco, aflora una secuencia con un espesor de 700 m, integrada por ignimbritas dacíticas a riodacíticas, con cristaloclastos de plagioclasa alterada a arcillas, sericita y carbonato; cuarzo; feldespato alcalino; hornblenda; hornblenda basáltica y clinopiroxeno; y clastos líticos de andesitas y de vidrios desvitrificados. La matriz es vitroclástica y muestra abundantes frag-mentos pumíceos, parcialmente soldados, como así también trizas y polvo de vidrio escasos. Siguen aglo-merados volcánicos constituidos por clastos líticos deandesitas, gabros y basaltos, y cristaloclastos de

plagioclasa, hornblenda, hornblenda basáltica, clino-piroxeno, mineral opaco y apatita. Todos ellos están aglutinados por vidrio castaño claro levemente desvi-trificado.

Hacia arriba, en relación de discordancia, conti-núa una secuencia de aglomerados, conglomerados, tobas lapillíticas y areniscas volcánicas, en parte conglomerádicas.

Las tobas tienen composición andesítica vitro-lítica desvitrificada, compuesta por cristalo-clastos de plagioclasa, hornblenda pleocroica, piroxeno y mineral opaco, en matriz vítrea muy fina de polvo de vidrio incoloro o castaño, desvitrificado en parte a un agregado criptocristalino. Hay esca-sos clastos líticos constituidos por andesitas y vidrios fluidales bandeados.

Un nivel de conglomerado culmina la sección, la que es intruida por domos riodacíticos de textura porfírica seriada con fenocristales de andesina me-dia, clinopiroxeno uralitizado, ortopiroxeno y anfibol reabsorbido. La pasta se compone de tablillas entre-lazadas de plagioclasa y muy escaso piroxeno, en una base microgranosa a esferulítica de cuarzo y feldespato alcalino con escasa tridimita. Como mi-nerales accesorios hay apatita y mineral opaco.

La sección superior con la que finaliza la se-cuencia corresponde a coladas andesíticas que constituyen el evento final de este ciclo y que tie-nen potencias inferiores a los 20 metros. Estas ro-cas presentan textura porfírica seriada con fenocristales de labradorita sódica, clinopiroxeno y ortopiroxeno, como así también muy escaso anfíbol reabsorbido, en una pasta compuesta de microlitos y tablillas de plagioclasa, acompañada por abun-dantes piroxenos, inmersos en una base de vidrio levemente desvitrificado.

(22)

En el área de La Hoyada aflora un potente con-junto de coladas andesíticas con textura escasamente porfírica, con fenocristales orientados y de tamaño seriado de andesina media a cálcica, hornblenda basáltica y clinopiroxeno en una pasta compuesta por tablillas orientadas de plagioclasa, acompañada por escasos hornblenda basáltica y clinopiroxeno inmersos en una base microgranosa difusa en parte cuarzosa; la presencia de cuarzo indica una tenden-cia hatenden-cia las dacitas. Hay amígdalas rellenas de ópalo. Minerales accesorios: apatita, circón y mineral opa-co. El aumento de espesor de las andesitas en este área, superior a 400 m, indicaría la cercanía de un centro efusivo arrasado.

Relaciones estratigráficas

Los distintos términos del complejo se apoyan en discordancia sobre rocas magmáticas paleozoicas, sobre el Complejo Volcánico Santa Inés y sobre tér-minos de la Formación Vizcachera.

Edad

Se han datado por el método K/Ar los distintos niveles y rocas que componen este complejo. En la región de la salina del Llullaillaco se obtuvo para una de las coladas andesíticas intercaladas en la sección media una edad de 23 ± 1 Ma y para las andesitas del área de La Hoyada una de 21 ± 1 Ma. Uno de los pórfiros dacíticos intrusivos al norte de Pampa Amarilla dio un valor de 17 ± 1 Ma. Finalmente, los niveles andesíticos cuspidales al oeste de la estación Chuculaqui arrojaron una edad de 15 ± 1 Ma.

Teniendo en cuenta las relaciones estratigráficas, su correlación con unidades equivalentes y las dataciones indicadas, se asigna el complejo Volcano-sedimentario Quebrada del Agua al lapso Oligoceno superior-Mioceno inferior. Se interpreta que la uni-dad se interdigita en sus términos distales con la For-mación Vizcachera. Se correlaciona asimismo con la Formación Estratos de Salín, datados en 18 Ma por Gardeweg et al. (1993).

C

OMPLEJO

V

OLCÁNICO

C

ORI

(17 a 19)

Tobas, pórfiro tonalítico y andesitas

Antecedentes

Las rocas asignadas a este complejo fueron atri-buidas por Méndez et al. (1978) al Terciario volcá-nico y sedimentario sin discriminación formal.

Distribución areal

Compone un centro volcánico arrasado locali-zado en la extremo austral de la Hoja, con un diáme-tro aproximado de 20 kilómediáme-tros.

Litología

En el área del cerro Cori y constituyendo su base afloran areniscas volcánicas de color gris a gris rosado por alteración superficial asignadas a la Formación Vizcachera, con intercalaciones de toba riodacítica. Sobre las mismas se implanta un importante centro volcánico del que aflora, en el ámbito de la Hoja, el sector septentrional. En el extremo sur del área se halla un neck de pórfiro tonalítico con fenocristales orientados de andesina media y augita levemente uralitizada en una pasta consistente en un agregado granoso fino de cuar-zo, plagioclasa, augita y muy exigua cantidad de feldespato alcalino y biotita, y apatita y mineral opaco como accesorios.

Sigue una cubierta de coladas andesíticas con las que culmina localmente la secuencia y que son correlacionables con coladas equivalentes en el tope de la secuencia aflorante al oeste de Chuculaqui. Tienen textura porfírica seriada; con fenocristales suborientados de andesina media, augita y hornblenda basáltica, en una pasta fina compuesta por plagioclasa y piroxeno inmersos en una base criptocristalina, en la que se observan agregados de tridimita que indican un pasaje composicional hacia las dacitas, como así también abundantes limonitas. Se encuentran además amígdalas rellenas con carbonato, tridimita y ar-cillas. Como minerales accesorios hay apatita y mineral opaco.

Relaciones estratigráficas

Cubre e intruye a la Formación Vizcachera y los primeros términos volcánicos se intercalan con las rocas de esa unidad.

Edad

(23)

Quebrada del Agua y se lo asigna entonces al lapso Oligoceno superior-Mioceno inferior.

2.3.1.3. Mioceno medio

C

OMPLEJO

V

OLCÁNICO

P

ORTOMÁN

(20 a 22)

Tobas, ignimbritas, andesitas, domos dacíticos y riolíticos

Antecedentes

Bajo esta denominación Koukharsky (1988a) describió un conjunto de rocas piroclásticas, niveles lávicos dacíticos y andesíticos, dislocados, más anti-guos que los aparatos volcánicos de Chivinar y Guanaquero.

Distribución areal

Se localiza al norte del salar de Arizaro, entre el salar de Incahuasi, alcanzando al este la vega de Portomán, fuera de la Hoja. Los centros de emisión se encontrarían en el área de la vega Incahuasi o al SE de ésta, cubiertos por los volcanes Chivinar y Guanaquero.

Litología

En este complejo volcánico, Koukharsky (1988a) identificó cinco unidades principales: tobas y tufitas, ignimbritas, dacitas y andesitas lávicas, pórfiros andesíticos finos y pórfiros dacíticos. De esta autora se toman las descripciones petrográficas que siguen.

Las tobas e ignimbritas, que se exponen en el área de la vega Incahuasi, tienen textura cristalo-clástica, conformada por cristaloclastos de plagio-clasa, cuarzo, biotita, hornblenda y litoclastos de vi-drio, pumicitas, andesitas y dacitas. Las lavas aflo-ran en el mismo sector, extendiéndose hacia el sur hasta el faldeo NE del cerro Chivinar, donde están constituidas por dacitas y andesitas finamente vesiculadas de colores grises, castaños y morados, con 10 a 20% de fenocristales de plagioclasa (an-desina-labradorita) de hasta 2 mm, acompañada por lamprobolita y biotita o hipersteno, en pastas hialopi-líticas. Al norte de la vega Incahuasi la andesita con-tiene augita que forma pequeños cumulatos aislados y la pasta posee abundantes prismas de clinopiroxe-no y microlitas de plagioclasa. Se correlacionan con este complejo a las coladas aflorantes al oeste del salar de Incahuasi.

Los pórfiros andesíticos finos representan tal vez la raíz de las coladas anteriores. Afloran al NE de la vega Incahuasi y se distinguen por su coherencia y diaclasamiento regular con superficies tapizadas por epidoto y pequeños cristales de magnetita. Al mi-croscopio muestran textura porfírica con pasta desvitrificada a haces de plagioclasa en cristales de disposición radiada y minerales opacos, con ceolita y calcita. Los fenocristales son de oligoclasa-ande-sina con zonalidad gradual oscilatoria. Los mafitos (clinopiroxeno, anfíbol y escasa biotita) están en gran parte reabsorbidos por la pasta. Los minerales opa-cos consisten en magnetita hematitizada, seudo-brookita y hematita.

En general esta unidad presenta una llamativa alteración hidrotermal que fundamentalmente afecta a los niveles tobáceos inferiores y a los pórfiros intrusivos, como por ejemplo al oeste del cerro Chivinar. En estos sectores se observa sili-cificación, alunitización y afloramientos de sinte-ritas calcáreas.

Vinculado con este episodio hay afloramien-tos en el sector occidental del cerro Chivinar, co-rrespondientes a domos endógenos riolíticos alo-jados en calderas (Koukharsky et al., 1991). Los afloramientos, heterogéneos, consisten en zonas con diaclasamiento paralelo que acompañan a los bordes de las calderas, brechas autoclásticas y diques, compuestos todos por riolitas de dos fel-despatos de texturas porfíricas. Los fenocrista-les consisten en oligoclasa, sanidina y cuarzo, en una pasta cristalina de grano muy fino con felde-spato alcalino dominante. En ciertos sectores la riolita está autobrechada, con presencia de miarolas con topacio. Hay asociados además del topacio, flogopita, granos de pirita, calcopirita y oro. Una fase tardío magmática originó una se-gunda generación de topacio, con granates de Mn y, fluorita. Vinculados a un hidrotermalismo pós-tumo se identificó en las brechas caolinita, ópalo y yeso. El quimismo de las rocas sugiere que la génesis se vincula con un proceso de diferencia-ción extrema de un magma peraluminoso aso-ciada con una fase volátil activa (Page y Koukharsky, 1992).

Edad

(24)

Los niveles fenobasálticos de la región que lo cu-bren dieron valores de 11 ± 0,5 Ma.

En la mina Incahuasi, en territorio chileno, las apatitas asociadas a la mineralización de hierro con-tenida en los pórfiros del complejo analizado arro-jaron edades de 10,7 ± 0,5 y 10,5 ± 0,9 Ma (Maksaev et al., 1988). Niveles equivalentes de coladas localizadas al oeste del salar de Incahuasi fueron datados en 11,8 ± 0,4 Ma (Gardewg, comu-nicación personal).

Koukharsky (1988a) correlacionó las rocas del Complejo Portomán con las del Complejo Volcanose-dimentario Quebrada del Agua. Las dataciones dis-ponibles permiten asignar este complejo volcánico al Mioceno medio, no descartándose edades mayo-res para algunos de los cuerpos que lo integran.

Volcanitas Cordón de Arizaro (23 y 24)

Riodacitas, dacitas e ignimbritas riolíticas

Antecedentes

Se propone esta designación para un conjunto de volcanitas terciarias que incluyen rocas previa-mente descriptas por Koukharsky (1988a) como re-manente de edificios antiguos del oeste del Aracar. Asimismo se hace extensivo a afloramientos que no habían sido discriminados previamente de la Forma-ción Taca Taca (Méndez, 1975; Méndez et al., 1978; Koukharsky, 1988a).

Distribución areal

Las rocas asignadas a este complejo constituyen el cordón de Arizaro, así como dos grupos de aflora-mientos, de rumbo general noroeste-nordeste e incli-nación al noroeste localizados al nordeste de la esta-ción Vega de Arizaro del ferrocarril General Belgrano. El asomo más austral corresponde al morro ubicado al suroeste de la estación antes indicada.

Litología

La secuencia está integrada en el sector del cor-dón de Arizaro (foto 5) por un conjunto de lavas riodacíticas a dacíticas de coloración pardo clara a amarillenta, y estructura porfírica. En el área de Vega de Arizaro los afloramientos están constituidos por una secuencia de coladas ignimbríticas entre las que se observan intercalaciones de coladas riodacíticas a dacíticas; presentan coloración pardo anaranjada y están por lo general cubiertas por un delgado

man-to regolítico. En este secman-tor distal, hay, hacia la parte basal, intercalaciones de areniscas rojas. Son comu-nes aquí las intrusiocomu-nes de diques dacíticos y riodacíticos.

En el cordón de Arizaro, la estructura volcá-nica de la que formaban parte las dacitas y rio-dacitas que lo forman fue destruida por movi-mientos que originaron importantes avalanchas de detritos, concentradas al sur del cerro Aracar y compuestas por esta misma litología. Estas ro-cas presentan colores grises rojizos y morados claros, con fenocristales de plagioclasa y anfíbol en una pasta afanítica. Al microscopio son porfí-ricas, con pasta originariamente hialopilítica, con-vertida en un agregado felsítico con abundantes microlitas de plagioclasa y concentraciones de cristobalita, pigmentada por óxidos rojizos e im-pregnada en sectores por fino carbonato. Los fenocristales son de andesina sódica con zona-ción inversa y de lamprobolita con gruesos bor-des opacos.

Las ignimbritas riolíticas del área de Vega de Arizaro poseen cristaloclastos de plagioclasa, feldespato alcalino subordinado y minerales máficos (biotita y anfíbol), en una matriz vitroclástica fluidal constituida por abundantes trizas aplastadas y de-formadas y algunas fiammes, ambas desvitrificadas a agregados microgranosos de cuarzo y feldespato y a agregados fibroso-radiados y fragmentos pumí-ceos intactos con desvitrificación incipiente. El con-junto está inmerso en una base de polvo de vidrio con desvitrificación incipiente y muy impregnada con limonitas.

Relaciones estratigráficas

El conjunto descripto se halla cubierto en dis-cordancia por volcanitas de los complejos Volcáni-cos Arizaro y Aracar, así como por flujos fenoba-sálticos vinculados con los del sureste del cerro Aracar. En su parte distal basal, las ignimbritas se interdigitan con areniscas volcánicas rojas vincula-bles con la parte cuspidal de la secuencia corres-pondiente a la Formación Vizcachera.

Edad

Referencias

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