• No se han encontrado resultados

¿Conoces realmente la influencia de los estilos parentales en tus hijos?

N/A
N/A
Protected

Academic year: 2020

Share "¿Conoces realmente la influencia de los estilos parentales en tus hijos?"

Copied!
23
0
0

Texto completo

(1)1. ¿CONOCES REALMENTE LA INFLUENCIA DE LOS ESTILOS PARENTALES EN TUS HIJOS?. Literatura critica. LEIDY VIVIANA VILLAMIZAR DORIS MOJICAGARCIA. Tutora: YESENIA ROJAS. 14 DE DICIEMBRE DE 2014. Universidad cooperativa de Colombia Facultad de ciencias Humanas y Sociales – programa de psicología Sede Arauca.

(2) 2. ¿CONOCES REALMENTE LA INFLUENCIA DE LOS ESTILOS PARENTALES EN TUS HIJOS?. DO YOU REALLY KNOW THE INFLUENCE OF PARENTAL STYLES IN YOUR CHILDREN?. Leidy Viviana Villamizar-Angarita, estudiantes de psicología, Universidad Cooperativa de Colombia, Sede Arauca, Colombia. Correo-e: [email protected]. Doris Emilce Mojica- García, estudiantes de psicología, Universidad Cooperativa de Colombia, Sede Arauca, Colombia. Correo-e: [email protected].

(3) 3 ¿CONOCES REALMENTE LA INFLUENCIA DE LOS ESTILOS PARENTALES EN TUS HIJOS? Resumen Los padres tiene diferentes estilos de crianza para educar a sus hijos, los cuales funcionan como guía y apoyo para fortalecer su personalidad, además en muchas ocasiones no son conscientes de cómo este tipo de formación contribuyen de forma negativa o positiva en su desarrollo personal y social, es por ello que este artículo busca dar a conocer al lector los diferentes estudios sobre los estilos parentales, centrándonos en exponer cada uno de ellos, el estilo autoritario, el permisivo, el negligente y por último el democrático, se resalta cada una de sus consecuciones y el estilo más favorable para ser aplicado en nuestros hijos, es importante establecer la diferencia entre cada estilo, como también se hace énfasis en la expresión de afecto en el entorno familiar, la comunicación, las normas y limites puesto que todo ello forman la base para una adecuada relación entre padres e hijos, dicha relación puede variar según las estrategias de socialización que se implementen en la familia, es decir: el conjunto de acciones que los padres consideran apropiadas para el desarrollo e interacción social de sus hijos. En conclusión, el estilo educativo más adecuado es el democrático por lo tanto este escrito se enfocará en resaltar este estilo de crianza, dado que, con este estilo, suele generarse un clima cálido y estable dentro de la familia, los hijos exhiben pocas conductas problemáticas, además, es importante que los padres tomen conciencia del estilo parental que prevalece en su familia y sus consecuencias para empezar a generar un cambio que contribuya al bienestar integral de su hogar..

(4) 4 Palabras claves: Estilos parentales, consecuencias de los estilos parentales, estrategias de socialización, estilo parental democrático. Abstract Parents have different parenting styles to educate their children, which serve as a guide and support, and in many cases they are not aware of how they contribute to their development, there is a contextualisation of the different parental styles, that is why this article seeks make known to the reader the different studies on parental styles, focusing on exposing each of them, since they are those that develop in families, to establish the education of their children, such as: 1.autoritario, 2.permisivo , 3.negligente and 4.democratico, to highlight the differences between them, as well as the consequences of each, also emphasizes the importance of expressing the affection in the family environment, communication, rules and limits that would form the basis for an adequate relationship between parents and children, this relationship can vary according to the socialization strategies that are implemented in the family, that is, the set of actions that parents consider appropriate for the development and social interaction of their children. In conclusion, the most appropriate educational style is the democratic therefore this writing will focus on highlighting this style of parenting, since, with this style, usually generates a warm and stable climate within the family, children exhibit few problem behaviors . In addition, it is important that parents become aware of the parental style that prevails in their family and its consequences to start generating a change that contributes to the overall well-being of their home.. Keywords: Parental styles, consequences of parental styles, socialization strategies, democratic parental style..

(5) 5. Introducción Actualmente en la sociedad en especial en el ámbito familiar, existen muchos dilemas referentes a los estilos parentales, puesto que es la forma en la que los padres educan y orientan a sus hijos, las normas y tipo de crianza influye notoriamente en el desarrollo de la conducta de los hijos. Muchos padres utilizan distintos métodos para educar, algunos de ellos consideran que la mejor manera es imponiendo todo tipo de límites, mientras que otros por el contrario piensan que lo mejor es darles la libertad de tomar sus propias decisiones, dichas conductas suelen estar disminuyendo la interacción, comunicación, vínculos afectivos, perdida del respeto entre otros factores que son fundamentales en la dinámica familiar.. Es por ello que se pretende enfatizar en la importancia de la utilización de un estilo parental democrático, ya que según Lea y Marc en 2014 existen diversas situaciones, en las que la adopción de un estilo parental que ejerce su autoridad con responsabilidad, afecto y flexibilidad es el más beneficioso para el crecimiento emocional, moral e intelectual del niño.. Por consiguiente, el artículo describe brevemente el concepto de cada estilo parental, el autoritario, el permisivo, el negligente y el democrático, se mencionan las consecuencias positivas y negativas de los diferentes estilos. Como también la importancia del establecimiento de normas y límites, la comunicación y la expresión de afecto dentro de la dinámica familiar..

(6) 6 La temática, es de vital importancia en la formación de los padres en la sociedad actual para que logren generar estrategias que les ayuden en la educación de sus hijos (Ramos, 2002). Partiendo del siguiente interrogante ¿Cuán difícil es para un niño ser criado y educado por adultos desorientados, que no cuidan los límites de su hogar, que les cuesta dar afecto y comunicación asertiva en la medida necesaria? Por lo general son los niños los que más acuden a la terapia psicológica, pero ello debido a que son llevados por sus padres, refiriendo usualmente algún problema de conducta o como suelen decir “mi hijo se me salió de las manos, vea a ver que puede hacer con él”. Los padres demandan mucho a que sus hijos sean generadores de cambio, pero ¿acaso ellos no deberían cambiar primero? Evidentemente sí, toda vez que son ellos los que desarrollan conductas inadecuadas en casa, acompañadas de la falta de apoyo y la responsabilidad parental, actos que ocasionan graves consecuencias en el desarrollo de los niños. (Torio, S. Peña, J. & Rodríguez, M., 2008)..

(7) 7 ¿CONOCES REALMENTE LA INFLUENCIA DE LOS ESTILOS PARENTALES EN TUS HIJOS? Cuando se habla de estilos de prácticas educativas parentales, nos referimos a tendencias generales de comportamiento; más importante que saber si unos padres o madres son de un tipo u otro, es tener conocimiento sobre las dimensiones presentes en una interacción de calidad. En este sentido, percatarse que la comunicación y el afecto vayan de la mano con la exigencia y el control. Los padres del estilo autoritarios según Craig (1997) citado por el Gobierno Espalo (2013), “Es el que establece normas con poca participación del niño. Sus órdenes esperan ser obedecidas. La desviación de la norma tiene como consecuencia castigos bastante severos, a menudo físicos. Ejerce una disciplina basada en la afirmación del poder. Sus exigencias con frecuencia son inadecuadas y los castigos son severos o poco razonables. La comunicación es pobre, las reglas son inflexibles, la independencia escasa”. Se podría decir que el estilo autoritario, se caracteriza por implementar un alto nivel de control y exigencia por parte de los padres hacia sus hijos, poniendo en evidencia los bajos niveles de comunicación y muestras de afecto. Lo que caracteriza este estilo de los demás estilos, es la exigencia tanto en normas como en obediencia estricta, en la cual, por lo general se demanda o dedica esfuerzo a influir, controlar, evaluar el comportamiento y las actitudes de los hijos de acuerdo con patrones rígidos preestablecidos. Los padres autoritarios dan gran importancia a la obediencia, a la autoridad, al uso del castigo y de medidas disciplinarias, y no facilitan el diálogo. Las normas que definen la buena conducta son exigentes y se castiga con rigor la mala conducta. La comunicación entre cada uno de los progenitores y el niño es usualmente pobre. El estilo autoritario es el que tiene repercusiones o consecuencias más negativas sobre los hijos, como ser retraídos, temerosos, apocados, irritables y.

(8) 8 con poca interacción social, poco tenaces a la hora de perseguir metas, baja autonomía y confianza, agresividad e impulsividad, carecen de espontaneidad y de locus de control interno. Las niñas tienden a ser pasivas y dependientes en la adolescencia; los niños se vuelven rebeldes, agresivos, poco comunicativos y afectuosos, tienden a tener una pobre interiorización de valores morales. Por otra parte, García, (2013) citado por el Gobierno Espalo (2013), describe el estilo parental permisivo e indulgente, como aquel que, “se caracteriza por su talante razonador ante las normas que transmite a sus hijos. Estos son padres afectivos, se comunican bien con sus hijos y promueven una relación de confianza. La exigencia hacia los hijos es razonada, utilizan el diálogo para llegar a acuerdos y conseguir que los hijos cumplan con sus obligaciones. Exigen a los hijos un comportamiento maduro de responsabilidad. A cambio tienden a no utilizar estrategias coercitivas o imposición cuando sus hijos se portan mal. Fomentan la independencia, la individualidad y un alto grado de autoestima”. En el estilo permisivo, como se ha dicho los padres tienen un nivel de control y exigencias relativamente bajos, su nivel de comunicación y muestras de afecto son altos, y por ese exceso de afecto de los padres hacia los hijos, es que ellos dejan de impartir disciplina a sus hijos. Además, los padres manifiestan actitudes positivas hacia el comportamiento de los niños; aceptando así muchas de sus conductas e impartiendo poco castigo u disciplina; más aun de consultar a los hijos sobre la toma de decisiones; no exigen ningún tipo de normas ni orden; permiten al niño auto organizarse, no existiendo normas que estructuren su vida cotidiana; utilizan el razonamiento, pero rechazan el poder y el control sobre el niño, pudiendo llegar a producir efectos socializadores negativos en los niños respecto a conductas agresivas y el logro de independencia personal. Aparentemente, este tipo de padres forman niños alegres y vitales, pero dependientes, con altos niveles de conducta antisocial, con.

(9) 9 bajos niveles de madurez y éxito personal. Los niños que crecen bajo el estilo permisivo o indulgente tienden, a presentar baja competencia social, pobre autocontrol y hetero control, escasa motivación, respeto a normas y personas, bajos logros escolares, baja autoestima, seguridad, inestabilidad emocional, debilidad en la propia identidad, además de graves carencias en autoconfianza y autorresponsabilidad.. Por otra parte, los autores Maccoby & Martin (1983) citado por María Eurelina Ramírez (2005), “proponen otros dos estilos, ya que el estilo permisivo puede adoptar dos formas distintas: el democrático-indulgente que es un estilo permisivo y cariñoso, y el de rechazoabandono o indiferente, que se caracteriza por una actitud fría, distante y asociada a maltratos”. Para Craig, (1997 citado por el Gobierno Espalo, 2013) El padre indiferente o negligente “es aquel que no impone límites y tampoco proporciona afecto. Se concentra en las tensiones de su propia vida y no le queda tiempo para sus hijos. Si además los padres son hostiles entonces los niños tienden a mostrar muchos impulsos destructivos y conducta delictivas”. Los padres que utilizan el estilo de crianza negligente, no son receptivos ni exigentes, se evidencia indiferencia de los padres hacia sus hijos. Además, este estilo de padre no da ni exige, pues los padres presentan unos niveles muy bajos en las cuatro dimensiones: afecto, comunicación, control y exigencias de madurez. No hay normas que cumplir, pero tampoco hay afecto que compartir; siendo lo más destacable la escasa intensidad de los apegos y la relativa indiferencia respecto de las conductas del niño. Los padres parecen actuar bajo el principio de no tener problemas o de minimizar los que se presentan, con escasa implicación y esfuerzo. Las repercusiones de este estilo son que los niños suelen tener problemas de autocontrol, pobre funcionamiento académico y problemas de conducta, tanto en la escuela como en la sociedad en general, escasa competencia.

(10) 10 social, bajo control de impulsos y agresividad, escasa motivación, capacidad de esfuerzo, inmadurez, suelen ser alegres y vitales. La posición del hijo con relación a la de sus padres, en lo que respecta a la toma de decisiones está claramente diferenciada en términos de poder y actividad. En esta clase de relación el joven tiene la opción de acatar o desacatar el deseo de los padres al tomar sus decisiones.. Por último, según Craig, (1997) citado por el Gobierno Español (2013), El estilo autoritativo o democrático “sería el padre exigente y al mismo tiempo sensible, que acepta y alienta la progresiva autonomía de sus hijos. Tiene una comunicación abierta con ellos y reglas flexibles. Tiene un buen cuidado con ellos y un buen afecto. Cuando aplica castigos estos son razonables y ejerce un control firme. Aplica una disciplina inductiva, ya que le explica el propósito de las reglas y está abierto a las argumentaciones sobre las mismas. Sus hijos son los que tienen el mejor ajuste, con más confianza personal, autocontrol y son socialmente competentes. Tienen un mejor rendimiento escolar y elevada autoestima”. También así los padres democráticos intentan dirigir la actividad del niño imponiéndole roles y conductas maduras, pero utilizan el razonamiento y la negociación, los padres de este estilo educativo tienden a dirigir las actividades del niño de forma racional, parten de una aceptación de los derechos y deberes propios, así como de los derechos y deberes de los niños, lo que la autora consideraba como una «reciprocidad jerárquica», es decir, cada miembro tiene derechos y responsabilidades con respecto al otro. Es un estilo que se caracteriza por la comunicación bidireccional y un énfasis compartido entre la responsabilidad social de las acciones y el desarrollo de la autonomía e independencia en el hijo. Dicho estilo produce, en general, efectos como: desarrollo de competencias sociales, índices más altos de autoestima y bienestar psicológico, un nivel inferior de conflictos entre padres e hijos..

(11) 11 Estos niños suelen ser interactivos y hábiles en sus relaciones con sus iguales, independientes y cariñosos. Además, suelen tener competencia social, motivación, moral autónoma, iniciativa, elevado motivo de logro, alegres y espontáneos y con autoconcepto realista.. El afecto y la comunicación asertiva en los niños y niñas es fundamental en la crianza que brinda los padres, pues actualmente las muestras de afectos de los padres, hacia los hijos son indispensable para que adquieran, autoestima y seguridad en sí mismos, dar al niño el afecto que necesita no significa ser excesivamente tolerante con él ni sobreprotegerle. El niño puede sentirse querido a pesar de que se le reprenda cuando es necesario. Es por ello que González, (2007). Define afecto como “la respuesta emocional y sentimental de una persona a otra, o un estímulo o situación”. También así, es importante enfatizar que, en las muestras de afecto, se tiene que evitar dos extremos: “el amor desmedido” y “la educación excesivamente rígida”. Es por ello que el desarrollo armónico y el afecto equilibrado están en contra tanto del "amor desmedido" propio de una educación paternalista y consentida, como de la crianza autoritaria de los padres excesivamente severos. Es decir, cuando los padres son muy indulgentes y mimosos agobian a sus hijos con regalos excesivos y caprichos o con demasiado cariño. Esta actuación hace que el niño se acostumbre a la idea de que siempre debe de ser así y no aprenderá jamás a esforzarse por algo que le cueste el más mínimo esfuerzo. Por otra parte, la actitud de los padres excesivamente rígidos y severos, es contraria debido a que estos padres suelen usar el pretexto, que sus hijos deben acostumbrarse a las dificultades y la dureza de la vida, son “duros” e impositivos, sin concesiones y sin afecto. Esta postura tampoco parece ser la orientación más adecuada, porque privan a los niños de la posibilidad de descubrir la afectividad y la ternura (que sí existe), y a la larga, de aprender a amar..

(12) 12 Habría que decir también, que actualmente la comunicación, entre los miembros de la familia es fundamental, gracias a esta la convivencia se torna más estrecha y permite el uso de diálogos, en los cuales se usan palabras signos y símbolos, que representan y comparten significados, según la perspectiva de cada familia. Para Defleur, Kearney y Plax, (2005), la comunicación “es un proceso realmente extraordinario y al mismo tiempo es nuestro comportamiento más complicado. Debido a que es tan complejo, nos separa de manera contundente de los demás seres del reino animal”. Así mismo los autores definen el concepto de comunicación como “el proceso en el que un individuo inicia mensajes con símbolos verbales y no verbales para expresar significados, de forma que se generen significados paralelos o similares en todos los comunicadores participantes”. Siguiendo esta línea, Según Cangas y Moldes (2007) la comunicación padres e hijos es como “una parte primordial en el desarrollo de toda persona, no solamente para satisfacer las demandas básicas de alimento, vestido, seguridad, entre otros, sino también otras más ligadas a la exploración, al placer o a la adaptación. Para ello, el contacto físico que se recibe desde pequeño contribuye a un buen desarrollo físico y emocional”. Finalmente, Según el Departamento de Educación de los Estados Unidos (2002) citado por Álvarez (2001), muchos padres piensan que su hijo se comunica mejor con cualquiera que con ellos, aunque sean unos padres maravillosos. La clave está en ser curioso (interesarse por sus cosas) pero sin interferir demasiado, esforzarse por respetar la necesidad de privacidad del niño, al tiempo que se establece confianza y cercanía emocional.. Por consiguiente, se sugiere la importancia de usar el estilo parental democrático, con el objetivo de mejorar la dinámica familiar, debido a que los padres democráticos son aquellos que,.

(13) 13 antes de dar una sanción o castigo, escuchan a sus hijos y les hacen ver su error para que aprendan a ser responsables de sus actos. Además, establecen límites claros, pero también permiten que sus hijos expresen libremente sus opiniones para que encuentren la raíz del problema y una solución eficaz. Por ello, los niños con ese tipo de padres se muestran más seguros, son independientes en sus decisiones y acciones, reconocen sus límites y respetan las reglas de su casa. Finalmente es relevante mencionar que, nadie nace siendo el padre perfecto, solo es cuestión de que los escuches y no les digas “después, ahorita no me molestes”. Para fortalecer el estilo democrático se deben aplicar las estrategias de socialización las cuales, son todas aquellas conductas que los padres consideran apropiadas para sus hijos, tanto para su desarrollo como para su interacción social. Estas estrategias tienen que ver con el tono de la relación (afecto-hostilidad), con los niveles de comunicación (aceptación-rechazo, calorfrialdad y proximidad distanciamiento), así como también con conductas para encauzar el comportamiento de los niños (autonomía-control, flexibilidad-rigidez y permisividad-restricción). Con la combinación de estas variables se obtiene por resultado los diferentes estilos educativos parentales. (Jimenez-2010). Desde mediados del siglo XX, se han venido identificando al menos dos variables en las prácticas educativas parentales en las relaciones padres e hijos, estas son: “dominio-sumisión” y “control-rechazo” considerados de vital importancia en la socialización de los hijos. A finales de los setenta pasan a ser definidas como “intentos de control” y “apoyo parental. Son diversos los autores que abordan la interacción familiar y que hacen referencia a la descripción de estas dos variables. (Jimenez-2010)..

(14) 14 Todos ellos constatan la variedad de pautas que pueden emplear los padres en las estrategias de socialización de sus hijos basadas en las dimensiones de control parental que serían todos aquellos intentos del padre o la madre por dirigir las acciones de sus hijos de la manera en que ellos lo deseen y apoyo, que sería la actitud de los padres que haría que el niño se sintiera cómodo con su presencia y aceptado como persona. Los padres siempre querrán lo mejor para sus hijos, pero lo importante es conocer el modo en que aparecen las distintas estrategias y ajustarlas de acuerdo con la edad, la situación en particular o la madurez psicológica por la que está pasando ese hijo o hija. (Jimenez-2010). Dichas dimensiones se han ido disolviendo a través del tiempo y en la actualidad se consideran cuatro aspectos distintos en la conducta de los padres: afecto en la relación, el grado de control, el grado de madurez, y la comunicación entre padres e hijos. A su vez con su combinación se pretende diversificar las experiencias educativas que los niños viven en su contexto familiar y que naturalmente influye en su desarrollo. (Jimenez-2010). En este sentido, el apoyo es una variable que ha tenido un sin número de sinónimos como: aceptación, educación o amor y conductas parentales como las alabanzas, elogios, aprobación, estimulación- aliento, ayuda, cooperación, expresión de términos cariñosos, ternura y el afecto físico. Estas conductas podrían ser denominas como estímulos apetitivos o reforzadores positivos. (Jimenez-2010). Por otra parte, el intento de control se podría decir que coincide con la disciplina familiar y se utilizan términos como dominancia, restricción o coerción. Es una dimensión importante en el desarrollo de la persona, puesto que a través de ella aprendemos a regular y controlar nuestra conducta de manera autónoma. (Jimenez-2010)..

(15) 15 El grado de madurez se relaciona con los retos y exigencias que los progenitores imponen a sus hijos. La capacidad para establecer un ambiente comunicativo es otra de las dimensiones en que las prácticas educativas se distinguen. Dicha dimensión se refiere a la posibilidad de crear una dinámica en la que es posible explicar de manera razonada las normas y las decisiones que se toman teniendo en cuenta el punto de vista de los otros. Permite compartir problemas, conflictos, dudas, satisfacciones, etc. Estas variables, junto con el poder, que se define como el potencial que un individuo tiene para obligar a otra persona a actuar de modo contrario a sus propios deseos, serán utilizadas para explicar las conductas socialmente competentes e incompetentes de los niños. (Jimenez-2010). Por su parte, Schwarz, Barton-Henry y Pruzinsky (1985) citado por Jiménez (2010) definieron tres ejes fundamentales en las estrategias de socialización familiar: Aceptación: abarca desde la implicación positiva y el centrarse en el hijo hasta el rechazo y la separación hostil. Control firme: con diferentes grados, como el refuerzo, la ausencia del mismo, la disciplina laxa o la autonomía extrema. Control psicológico: intrusión, el control hostil y la posesividad hasta la retirada de la relación. Asimismo, Coloma (1993) citado por Jiménez (2010) menciona variables similares con una variante las clasifica en polos opuestos es decir: a) control firme en contraposición a control laxo; b) cuidado y empatía en contraposición a rechazo e indiferencia; c) calor afectivo en contraposición a frialdad-hostilidad; d) disponibilidad de los padres a responder a las señales de los hijos en contraposición a la no disponibilidad; e) comunicación paternofilial bidireccional frente a una comunicación paternofilial unidireccional; f) comunicación paternofilial abierta frente a la cerrada..

(16) 16. Planteamiento del problema ¿Cuán difícil es para un niño ser criado y educado por adultos desorientados, que no cuidan los límites de su hogar, que les cuesta dar afecto y comunicación asertiva en la medida necesaria? Marco empírico En un estudio realizado por Beatriz Gonzales en 2016 se examinó la asociación entre influencia de los estilos parentales en los niños y la educación emocional. Se utilizó una muestra de 15 padres de familia. Se implementó un programa llamado “Escuela de padres en el desarrollo de competencias emocionales, educativas y parentales” que constaba de seis sesiones donde los padres y madres participan con sus opiniones, experiencias y puntos de vista acerca del tema tratado en cada sesión, aprendiendo unos de otros, deshaciéndose de su sentimiento de culpa y fortaleciendo su rol de padres y madres. Se utilizaron tres dimensiones información previa sobre los conceptos y temas a trabajar, las emociones que presentan y el estilo educativo parental, para ello se tuvo en cuenta la realización de los diversos cuestionarios durante la primera y segunda sesión y las anotaciones recogidas por la coordinadora en cada sesión de cada padre y madre en particular. En los resultados se encontró que; la información previa que tenían los padres antes de empezar con el programa era muy pésima. Tras la realización de las charlas se observa que los padres han mejorado y aumentado la información. En las dimensiones de emociones se observa que al inicio del programa los padres y madres en general mostraban poco control y expresión de sus emociones delante de sus hijos. No obstante, a través de la realización del programa se puede verificar que han mejorado en el control y expresión de sus emociones positivas y negativas Y al.

(17) 17 trabajar con otros padres han observado que sus prácticas educativas también son utilizadas por otro, este hecho les ha ayudado a mejorar su autoestima y su opinión sobre sí mismos. En cuanto a las conductas parentales podemos observar que en su gran mayoría los padres y madres estarían dentro del mismo estilo parental educativo que en este caso se trata de un estilo democrático, pero con características permisivas en algunas ocasiones. Hay un cambio positivo, puesto que la mayoría de ellos se mostraban firmes en su autoridad delante de sus hijos a través de la información de las sesiones y en los cuestionarios observamos un cambio hacia la conversación y explicación de la situación para mejorar el ambiente familiar. Así mismo en el estudio realizado por López, Peña y Caro, en 2008, titulado “Estilos de educación familiar”, el cual pretendía, conocer cómo se configura el escenario educativo familiar en nuestro entorno cultural en tres aspectos: a) la estructura o composición de la unidad familiar; b) el funcionamiento y la organización cotidiana; y c) la educación que se transmite en la edad infantil. Para este estudio los autores utilizaron un cuestionario de 45 preguntas, que contaba con seis dimensiones: datos generales, datos sobre la unidad familiar, organización de la vida familiar, recursos económicos, tendencias actitudinales educativas y percepción social de la familia. La encuesta se aplicó a 102 colegios. Los resultados del estudio, encontraron que la gran mayoría de padres no tienen un estilo de crianza definido, se trata de pautas contradictorias, lo que realizan es un proceso de compensación empleando una carga afectiva muy grande. En el análisis se vio reflejado en el grupo de padres que intentaban compensar su falta de autoridad con un estilo más democrático, pero sin llegar a ser permisivos..

(18) 18 Además de los diversos estudios que existen sobre la influencia de los estilos parentales en el desarrollo de los niños, también es relevante mencionar investigaciones donde se destaque la comunicación familiar, la expresión de afecto y las normas y límites. En esta misma línea, vega y huertas (2014), realizaron un análisis de la comunicación familiar, consistió en comprobar la efectividad de las estrategias en prácticas dialógicas planteadas por la investigadora Schnitman, D. (2000), para esto, se aplicaron a 11 familias de estudiantes entre 6 y 10 años de los grados primero y segundo, la cual buscaba brindar espacios a través del diálogo en los cuales los participantes reconocieran y reflexionaran sobre las practicas comunicativas en la familia y su importancia a la hora de enfrentar las crisis familiares independientemente del contexto. Aplicando instrumentos entre ellos test psicológicos como el test de la familia, test de la figura humana, talleres investigativos participantes. Los resultados obtenidos muestra factores de riesgos psicosociales existentes dentro de las familias, tales como: Falta de comunicación, ausencia de uno o ambos padres, falta de supervisión de adultos responsables durante el tiempo en que algunos de los menores se encuentran en sus casas, poco o inexistente acompañamiento en la realización de las tareas escolares, vulnerabilidad socioeconómica, falta de interés en cuanto a los problemas de salud física y mental de los padres o cuidadores hacia los niños. También se identificaron algunos factores protectores como: La disponibilidad de algunos de los padres para modificar los aspectos negativos de la convivencia familiar, el afecto que afirman tener los padres y cuidadores hacia los menores, el apoyo de los docentes y del coordinador quienes se preocupan por el bienestar de los estudiantes y están dispuestos a recibir el apoyo de instituciones que puedan prestar servicios sociales a estos niños vulnerables..

(19) 19 Con las prácticas dialógicas aplicadas se logró conocer a fondo la situación y las problemáticas familiares de cada uno de los participantes y a la vez que cada uno logrará reflexionar sobre la situación actual y encontrar por sí mismo una posible solución o estrategia para modificar la dinámica familiar que consideraba necesario cambiar. Se puede concluir que con el proceso realizado en esta comunidad se contribuyó al mejoramiento de los hábitos de comunicación y por tanto a mejorar la relación familiar de las familias participantes lo cual se verá reflejado en el comportamiento disciplinario y en el rendimiento académico de los estudiantes, ya que se considera que muchos de sus problemas son producto de las practicas dialógicas incorrectas. Por último, en otro estudio realizado por Henao y García en 2009 sobre Interacción familiar y desarrollo emocional en niños y niñas donde se tenía como objetivo principal abordar los estilos de interacción de padres y madres de niños y niñas preescolares y su relación con el desarrollo emocional de sus hijos e hijas (235 niños y 169 niñas) entre cinco y seis años de edad. Se trabajó con una muestra de 404 niños y niñas, y sus respectivos padres y madres. Las dimensiones que se consideraron para evaluar el nivel emocional de los niños y niñas fueron: autorregulación, comprensión emocional, y empatía. El instrumento utilizado dirigido a los padres y madres fue la Escala de Identificación de Prácticas Educativas Familiares (PEF), versión española realizada por Alonso y Román; a los niños y niñas les aplicamos la evaluación del desempeño emocional (EDEI), que se construye como parte de esta investigación. Los resultados obtenidos en esta investigación resaltan el estilo equilibrado como generador de conductas adecuadas y adaptativas en el niño o niña, al igual que rescata este estilo como el que más posibilita el nivel de comprensión emocional en los niños y niñas de nuestro estudio..

(20) 20. Conclusiones En el anterior artículo se logra identificar que actualmente existen cuatro estilos parentales, el autoritario, el permisivo, negligente y democrático. También así, hay que destacar que las diferencias entre unos padres y otros en estilos educativos parentales se encuentra en los objetivos concretos que tengan los padres respecto de la crianza de sus hijos, así como de sus ideas sobre el papel adecuado que debe cumplir un padre en la educación de sus hijos, teniendo en cuenta la experiencia propia de crianza que recibieron cuando niños. Por ello, existen hogares autoritarios en los cuales los padres controlan de una manera tan estricta a sus hijos que no les permiten tomar decisiones independientes acerca de su conducta, en cambio en el tipo de crianza permisiva los niños reciben poca orientación lo que les lleva a sentirse inseguros pues no saben si están haciendo lo correcto o lo incorrecto. En cuanto a los padres negligentes no hay normas que cumplir, pero tampoco afecto que compartir es decir desinterés en relación a la educación de sus hijos. A pesar de la existencia de los diferentes estilos educativos parentales es importante aclarar que el estilo que ha revelado mejores resultados en estudios a lo largo de los años es el estilo democrático, toda vez que permite a los padres tener una mejor interacción familiar, fortaleciendo lazos afectivos y brindando a los niños, niñas y adolescentes mejores herramientas de afrontamiento para el desarrollo de habilidades personales y sociales. Por otra parte, la comunicación, las muestras de afecto, normas y limites forman parte esencial de la convivencia en el hogar, esto quiere decir que la comunicación debe ser bidireccional, asertiva, directa generando así una mejor interacción paternofiliar, al mismo tiempo las muestras.

(21) 21 de afecto forjan un desarrollo armónico y equilibrado en el cual dar al niño afecto no significa dar amor en exceso, puesto que el niño debe sentirse igualmente querido aun cuando se le corrige en el momento indiciado. Finalmente, es importante que las familias como principal agente de educación tomen consciencia y responsabilidad propia para ayudar a sus hijos a manejar sus conductas, y en consecuencia ayudar en su desarrollo personal y social. Para ello es relevante que conozcan los diferentes estilos educativos parentales y que pueden ofrecerles con cada uno de ellos; y sobre todo darles la importancia que se merecen en la formación integral del niño. Por este motivo, es relevante la formación familiar para dar herramientas, estrategias o recursos a los padres que les lleven a adquirir unos conocimientos y habilidades parentales para mejorar las relaciones padres e hijos y hacer frente a los retos familiares.. “Recuerda ser padres es para toda la vida”.

(22) 22. Referencias bibliográficas. Álvarez, S. (2011). Estrategias de comunicación para padres con hijos adolescentes. Recuperado de:http://www.culturadelalegalidad.org.mx/recursos/Contenidos/Familia/documentos/Estr ategias%20de%20comunicacion%20para%20padres%20con%20hijos%20adolescentes.pd f Bornstein L. & Bornstein M. (2014). Estilos Parentales y el Desarrollo Social del Niño. Recuperado de: http://www.enciclopedia-infantes.com/sites/default/files/textesexperts/es/2520/estilos-parentales-y-el-desarrollo-social-del-nino.pdf Gobierno de España, (2013). Estilos parentales. Recuperado de: http://www.prevencionfamiliar.net/uploads/FERYA_materiales/Estilos-parentales.pdf Gonzales, B. (2016). La influencia de los estilos parentales en los niños. Escuela para padres. Recuperado de: http://repositori.uji.es/xmlui/bitstream/handle/10234/165141/TFG_2016_GonzalezGavald aBeatriz.pdf?sequence=1 Gózales, J, (2007). Educar en la afectividad. Universidad campestre de Madrid. Recuperado de:http://www.surgam.org/articulos/504/12%20EDUCAR%20EN%20LA%20AFECTIVI DAD.pdf Henao G., & García, M. (2009). Interacción familiar y desarrollo emocional en niños y niñas. Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales, Niñez y Juventud, 7 (2), 785802. Recuperado de: http://www.redalyc.org/pdf/773/77315614009.pdf Ramírez Aurelia María, (2005). Padres y desarrollo de los hijos: prácticas de crianza. Universidad de Granada. Recuperado de: http://mingaonline.uach.cl/pdf/estped/v31n2/art11.pdf Ramos, M. (2002). La educación familiar hoy. Recuperado de: http://www.romsur.com/educa/Conferencia.htm Torio López, S., & Peña Calvo, J., & Inda Caro, M. (2008). Estilos de educación familiar. Psicothema, 20 (1), 62-70. Recuperado de: http://www.redalyc.org/comocitar.oa?id=72720110.

(23) 23 Torio, S. Peña, J. & Rodríguez, M. (2008). Estilos educativos parentales. Revisión bibliográfica y reformulación teórica. Recuperado de: https://gredos.usal.es/jspui/bitstream/10366/71805/1/Estilos_educativos_parentales_revisi on_b.pdf Vega, D. & Huertas, D. (2014). Análisis de la comunicación familiar a través de la implementación de prácticas dialógicas en 11 familias de la institución educativa técnica la sagrada familia, sede primaria julia calderón. Recuperado de: http://stadium.unad.edu.co/preview/UNAD.php?url=/bitstream/10596/2614/1/38070402.p df Jiménez, M. (2010). Estilos Educativos Parentales y su implicación en diferentes trastornos. Recuperado de: http://www.juntadeandalucia.es/educacion/webportal/ishareservlet/content/bfbb12cc-abc8-489e-8876-dd5de0551052.

(24)

Referencias

Documento similar

Por lo anterior se considera que el desarrollo de un Sistema de Gestión de la Calidad es de vital importancia para MEDDEX, el cual tiene como finalidad

V ALDÉS , la Teoría de los Derechos Fundamentales de Robert A LEXY ha influido en la dis- cusión sobre los derechos fundamentales de la Constitución Española. Algunos auto- res

1. El equipo directivo del centro se encargará de la elaboración del horario de los auxiliares de conversación y del control de su cumplimiento. Asimismo, remitirá el

La línea de investigación centrada, entre otros aspectos, en la identificación de distintos tipos de mediación a partir de indicadores como el grado de

La Ley 20/2021 señala con carácter imperativo los procesos de selección. Para los procesos de estabilización del art. 2 opta directamente por el concurso-oposición y por determinar

Esas adaptaciones requerirán conciliar la regulación de actividades abiertas a una competencia plena o acotada con los llamados servicios uni- versales sin alterar el modelo de

La vida real, no obstante, proporciona la certidumbre de que, en multitud de ocasiones, el interés de cada uno se satisface con el concurso propio y de otro u otros portadores

En este sentido, para los alumnos de primero se eligió el comienzo del curso con el fin de identificar el perfil de estilo de aprendizaje con el que llegaban al centro; para segundo