Trabajo Fin de
Autor/es
Director/es
Facultad de Veterinaria
Veterinaria
Reglamentos y recomendaciones de cría canina en diferentes razas: ejemplos nacionales e internacionales.
Elisa León Gaudó
Luis Vicente Monteagudo Ibáñez Mª Teresa Tejedor Hernández
2021
Grado en
Regulations and recommendations for canine breeding in various breeds:
national and international examples.
1
ÍNDICE
1. RESUMEN / ABSTRACT ... 3
1.1. Resumen ... 3
1.2. Abstract ... 3
2. INTRODUCCIÓN ... 4
2.1. La cría canina moderna ... 4
2.2. Endogamia ... 4
2.3. El Coeficiente de Consanguinidad o Coefficient of Inbreeding (COI) ... 5
2.4. Patología hereditaria ... 6
3. JUSTIFICACIÓN Y OBJETIVOS ... 7
4. METODOLOGÍA ... 8
5. RESULTADOS Y DISCUSIÓN ... 9
5.1. Principales instituciones cinológicas ... 9
5.1.1. Sistema de la Fédération Cynologique Internationale (FCI) ... 10
5.1.1.A. A nivel internacional: la Fédération Cynologique Internationale (FCI) ... 10
5.1.1.B. A nivel nacional: la Real Sociedad Canina de España (RSCE) ... 10
5.1.2. Sistema de los Kennel Clubs ... 11
5.1.2.A. La International Kennel Union (IKU) ... 11
5.1.2.B. El Kennel Club (KC) británico ... 11
5.1.2.C. El Kennel Club de España (KCE) ... 12
5.2. Exposición y comparación de las normas y estrategias propuestas por las principales instituciones cinológicas ... 12
5.2.1. Normas de cría canina ... 12
5.2.1.1. Normas básicas de cría, comunes entre las diversas instituciones ... 13
5.2.1.2. Requisitos propios de cada organización ... 14
5.2.1.2.A. Requisitos determinados por la FCI ... 14
5.2.1.2.B. Requisitos determinados por el KC británico ... 14
5.2.1.3. Registro de camadas y libros genealógicos ... 15
5.2.1.3.A. Libro de Orígenes Español (LOE) y Registro de Razas Caninas (RRC) ... 15
2
5.2.1.3.B. Registro de camadas en el KC británico ... 16
5.2.1.4. Programa Assured Breeders del Kennel Club... 17
5.2.2. Control del incremento de consanguinidad. ... 18
5.2.2.A. Estrategias y directrices de la FCI ... 19
5.2.2.B. Mantenimiento de la diversidad genética por el KC británico ... 20
5.2.3. Herramientas web disponibles y estructuración de la información ... 21
5.2.3.1. Buscadores de razas ... 22
5.2.3.1.A. Buscador de estándares raciales en el sistema FCI ... 22
5.2.3.1.B. Buscador de razas de la A a la Z del KC británico. ... 22
5.2.3.2. Calculadora del Coeficiente de Consanguinidad (COI) del KC británico ... 23
5.2.4. Recomendaciones de cría dirigidas a las razas caninas ... 25
5.2.4.A. El papel de la Comisión Científica de la FCI en la salud y las razas caninas ... 26
5.2.4.B. Requisitos de salud específicos para diversas razas en el KCE ... 26
5.3. El papel de los Clubs de raza. ... 27
5.3.1. Los Clubs de raza. ... 27
5.3.2. Comentario sobre un ejemplo: el Club del Mastín del Pirineo de España (CMPE) 28
6. CONCLUSIONES / CONCLUSIONS ... 32
6.1. Conclusiones... 32
6.2. Conclusions ... 32
7. VALORACIÓN PERSONAL ... 33
8. BIBLIOGRAFÍA ... 35
3
1. RESUMEN / ABSTRACT 1.1. Resumen
La cría canina está regulada por una serie de reglamentos establecidos por instituciones cinológicas internacionales y nacionales, y hasta por las asociaciones de criadores de cada raza.
Estas normas y recomendaciones, algunas dirigidas a la población canina en general y otras específicamente a determinadas razas, persiguen obtener perros con la morfología y conducta correspondientes a sus estándares raciales, siempre promoviendo la salud y el bienestar de los reproductores y de su descendencia. Para conseguirlo tienen en cuenta los riesgos asociados a la endogamia y procuran guiar la actividad cinológica hacia el mantenimiento de suficiente variabilidad genética, mediante la elaboración de genealogías y el cálculo de coeficientes de consanguinidad. También se ocupan de la detección y gestión de patologías o defectos hereditarios. Además, deben concienciar a criadores y propietarios de la importancia de llevar a cabo unas correctas prácticas de cría para mantener o mejorar la situación actual de cada raza.
Este trabajo presenta el funcionamiento y las estrategias propuestas por las principales instituciones cinológicas nacionales e internacionales, especialmente por el sistema de la Fédération Cynologique Internationale (FCI) y los Kennel Clubs, entre los que sobresale el Kennel Club (KC) británico. Asimismo, se analiza y resalta el papel de las asociaciones de criadores de perros de pura raza en su gestión y mantenimiento.
1.2. Abstract
Canine breeding is controlled by a series of regulations established by international and national cynological institutions, and even by associations of breeders of each race. These rules and recommendations, some addressed to the general canine population and others specifically to certain breeds, pursue to obtain dogs showing the morphology and behavior corresponding to their breed standards, always promoting the health and welfare of the reproducers and their offspring. For this purpose, they evaluate the risks associated with inbreeding and try to guide the cynological activity towards the maintenance of enough genetic variability, by elaborating genealogies and calculating coefficients of inbreeding. Moreover, they are in charge of the detection and management of hereditary pathologies and defects. In addition, they must make breeders and owners aware of the importance of carrying out correct breeding practices to maintain or improve the current situation of each race.
4 This report presents the functioning and strategies proposed by the main national and international cynological institutions, especially by the system of the Fédération Cynologique Internationale (FCI) and the Kennel Clubs, among which the British Kennel Club (KC) is a prominent example. Furthermore, the role of the associations of purebred dog breeders in its management and maintenance shall be analysed and highlighted.
2. INTRODUCCIÓN
2.1. La cría canina moderna
Desde el inicio de la cinología moderna (la actividad de cría canina) a mediados del siglo XIX, los criadores han tratado de encontrar y reproducir los individuos más semejantes al estándar de cada raza. Estos estándares reflejaban fundamentalmente la morfología que el perro debe presentar para ser incluido en la raza, ignorando frecuentemente caracteres más relacionados con su funcionalidad, su salud y su bienestar. La manera más rápida de conseguir estos resultados fue mediante prácticas endogámicas, antes de ser conscientes de qué consecuencias conlleva, para la población canina que conforma una raza, la intensificación de dicha estrategia.
2.2. Endogamia
La endogamia consiste en un aumento de la frecuencia de genotipos homocigotos como resultado del apareamiento entre individuos con alto grado de parentesco. Resultó desde el principio interesante a los criadores por facilitar la fijación de los caracteres morfológicos de la raza. Sin embargo, con el tiempo se ha ido observando y conociendo que, de igual forma, conduce a la fijación de alelos deletéreos, dando lugar a efectos negativos como el deterioro de la fecundidad o la aparición de defectos hereditarios autosómicos recesivos y de herencia multilocus. Estos trastornos aparecen con mayor rapidez y evidencia cuanto más cercano es el parentesco entre los reproductores: son, por tanto, resultado (directo o indirecto, observándose antes o después en el árbol genealógico) de prácticas endogámicas en la cría (Denis, 2007).
Es decir, siempre existe un riesgo asociado a la endogamia. Los problemas que origina se agravan, y tendrán peor solución o control en el futuro, cuanto más endogámica sea la raza: se pierde variabilidad genética, aparecen y se acumulan genes letales, y la raza puede evolucionar en una dirección indebida por la posible fijación de caracteres no deseados. Un cachorro producto de progenitores emparentados tiene mayor probabilidad de ser homocigoto por
5 descendencia para alelos deletéreos recesivos, lo que aumenta su riesgo de quedar afectado. Si posee un gran número de estos pequeños trastornos, puede tener un impacto en su salud general. De igual forma, puede aparecer un temperamento indeseado, ya que éste es un carácter con componente hereditario. Actualmente existen razas en esta situación, que debería alentar a establecer normas y directrices de cría para un verdadero manejo genético, tratando de conservar suficiente diversidad genética. Es de gran importancia concienciar a los criadores de que evitar un aumento de la consanguinidad es mucho más fácil que contrarrestar las complicaciones de salud que ésta implica. (Denis, 2007; KC, 2021g).
2.3. El Coeficiente de Consanguinidad o Coefficient of Inbreeding (COI)
El coeficiente de consanguinidad, también llamado coeficiente de endogamia, o coefficient of inbreeding (COI), es un parámetro que cuantifica el grado de endogamia de una población, raza o individuo. Expresa la probabilidad de que un cachorro de la camada sea homocigoto por descendencia para un gen, es decir, que ambas copias provengan de un mismo ancestro. Esto es posible cuando los dos progenitores del cachorro tienen un ancestro en común, ya que cada uno puede haber heredado una copia del mismo alelo. Cuanto más cercano sea el parentesco entre reproductores, más alto será el COI en la descendencia (Tabla 1), y más alto el riesgo de aparición de problemas de salud de transmisión hereditaria (Cañón y Cortés, 2014;
Vandercasteele, 2020; KC, 2021g).
En definitiva, el COI es una medida del riesgo que conlleva, para la camada (y con ello, para el futuro de la raza), el uso de dos reproductores concretos, en caso de que fueran portadores de un alelo deletéreo (Figura 1 y Tabla 2). Sin embargo, no garantiza que la progenie no herede un determinado defecto genético. Para ello, lo más adecuado sería realizar pruebas genéticas, como la verificación del pedigrí mediante el uso de marcadores (Cañón y Cortés, 2014;
Vandecasteele, 2020).
Tabla 1. Coeficiente de Endogamia obtenido a partir de diferentes cruzamientos endogámicos (tomada de Vandecasteele, 2020).
6
2.4. Patología hereditaria
Las enfermedades hereditarias representan un porcentaje importante de las consultas veterinarias. De acuerdo con Bellumori et al. (2013), de los 90.004 historiales entre 1995 y 2010 del Hospital Clínico Veterinario de la Universidad de Davis, California, 27.254 estaban relacionados con patología hereditaria. Este problema no se limita a perros de pura raza, sino que se extiende a los mestizos. Aun así, existe evidencia científica de mayor prevalencia de algunas enfermedades en perros de pura raza (la proporción de mestizos y de perros de pura raza afectados dependerá de cada enfermedad en concreto), e incluso existen enfermedades únicas de determinadas razas (Tabla 3). Es tal la importancia de la patología hereditaria, que actualmente existe una base de datos que recopila gran cantidad de información (herencia, especies afectadas, control…) y referencias sobre enfermedades hereditarias: OMIA (Online Mendelian Inheritance in Animals), disponible en https://www.omia.org/home/ (OMIA, 2021a).
Se ha propuesto que las razas más recientes resultan más susceptibles a ciertos trastornos hereditarios, relacionados con la endogamia; mientras que aquellos con similar presentación en perros de pura raza y mestizos provendrían de mutaciones mucho más antiguas, que se han extendido más ampliamente en la totalidad de la especie. Una vez más, se evidencia la relación entre la expresión de enfermedades de transmisión hereditaria y las prácticas endogámicas de cría. Se entiende así la importancia y la necesidad de adoptar estrategias que ayuden a reducir la prevalencia de dichos trastornos (Bellumori et al., 2013).
Figura 1. Ejemplo de árbol genealógico con cruzamiento endogámico entre medio hermanos (tomada de Vandecasteele, 2020, p. 48).
Tabla 2. Posibles combinaciones de gametos en la descendencia de un cruzamiento endogámico entre medio hermanos (datos obtenidos de Vandecasteele 2020, p. 50). En rojo: las combinaciones homocigotas a consecuencia de la endogamia; en un cruzamiento entre medio hermanos, 2 de las 16 posibles combinaciones serán homocigotas, y por tanto el COI es del 12’5%, es decir: 2/16 x 100 = 12’5%
7
3. JUSTIFICACIÓN Y OBJETIVOS
Como se mencionó en la introducción, la cría canina se ha realizado hasta hace no mucho tiempo de forma incontrolada, utilizando prácticas endogámicas, dada la selección morfológica de los individuos (o incluso un único individuo) más ajustados al puro estándar racial. Ha conducido a un aumento de homocigosidad en las razas, cada vez más consanguíneas, con un consecuente aumento de prevalencia de enfermedades y/o defectos hereditarios que hasta el momento permanecieron ocultos. Para frenar el aumento de consanguinidad en las razas (disminuyendo el COI siempre que sea posible), así como para controlar la distribución y aparición de patología hereditaria, las organizaciones cinológicas se encargan de regular la actividad de cría canina.
Es por ello que el objetivo general de este Trabajo de Fin de Grado, a través de la revisión bibliográfica, es exponer y comparar el funcionamiento de las instituciones cinológicas más importantes a nivel nacional e internacional, principalmente del sistema de la Fédération Cynologique Internationale (FCI) y los Kennel Clubs. Desglosándolo en objetivos concretos:
• Dar a conocer dichas instituciones cinológicas y su papel en el control de la cría canina.
Tabla 3. Ejemplos de enfermedades hereditarias (OMIA, 2005; OMIA, 2012; Bellumori et al., 2013; OMIA, 2013; Sevane, Dunner, 2014; OMIA, 2015; OMIA, 2016; Baers et al., 2019; Carotenuto et al., 2019; OMIA, 2019a; OMIA, 2019b;
McCauley et al., 2020; OMIA, 2020a; OMIA, 2020b; OMIA, 2021b)
8
• Exponer y comparar de las principales normas y requisitos que regulan la cría canina en general, y aquellos específicamente dirigidos a determinadas razas.
• Exponer las estrategias propuestas por las organizaciones cinológicas para controlar el aumento de consanguinidad en las razas caninas.
• Explicar cómo utilizar y qué información se puede obtener mediante el uso de dos herramientas disponibles en las páginas web oficiales de las organizaciones cinológicas:
el buscador de razas y la calculadora del coeficiente de consanguinidad (COI).
• Presentar la labor de las asociaciones de criadores en la gestión de la raza a la que se dedican, junto a un comentario, a modo de ejemplo, del funcionamiento de uno de estos clubs de raza: el Club del Mastín del Pirineo de España (CMPE).
4. METODOLOGÍA
Este Trabajo de Fin de Grado se ha elaborado mediante revisión bibliográfica.
Principalmente se ha realizado un análisis exhaustivo de la información facilitada por las instituciones cinológicas: Fédération Cynologique Internationale (FCI), Real Sociedad Canina de España (RSCE), el Kennel Club (KC) británico y el Kennel Club de España (KCE). Actualmente, la única vía oficial de comunicación de sus normativas, recomendaciones, decisiones y todas sus modificaciones, es a través de sus páginas web oficiales, así como el uso de sus aplicaciones informáticas con fines cinológicos. Por esa razón, ha sido muy importante el uso de documentos web en el desarrollo de este trabajo. En algunas de ellas no se ha obtenido la fecha de última modificación (señaladas en las citas y referencias bibliográficas como “s.f.”, sin fecha); no obstante, todas ellas han sido consultadas por última vez entre marzo y junio de 2021.
Adicionalmente, para completar la información, las tablas y los comentarios, se ha recurrido a artículos científicos disponibles en los buscadores PubMed y Google Académico. También se ha utilizado la base de datos OMIA (Online Mendelian Inheritance in Animals).
Para el comentario de un ejemplo de clubs de raza, se exploraron diversas páginas web oficiales de los clubs Colaboradores y Amigos de la RSCE. Finalmente se escogió, a criterio personal y por recomendación de uno de los directores de este trabajo, el Club del Mastín del Pirineo de España (CMPE), dada la cantidad y calidad de información ofrecida por su página web oficial (otra vez, la única vía oficial de comunicación del Club con sus socios y con el público general), y su relación con la exposición y discusión del resto de resultados. Asimismo, se contactó con D. Jesús Sanz Villaroya (comunicación personal), actual presidente del CMPE, quien facilitó documentos
9 aprobados recientemente (el 20 de marzo de 2021), todavía no disponibles al público en general (sólo a los socios).
Las referencias bibliográficas y las citas presentes en el texto se han escrito de acuerdo con el estilo de citación Harvard, siguiendo las pautas facilitadas por la Biblioteca de la Universidad de Zaragoza (Biblioteca de la Universidad de Zaragoza, 2019).
5. RESULTADOS Y DISCUSIÓN
5.1. Principales instituciones cinológicas
Numerosas instituciones, organizaciones y asociaciones se dedican al estudio de la especie canina (Figura 2). A través de sus propias normas, estrategias y herramientas van a encargarse de la selección, estandarización, registro, mejora y promoción de las razas caninas reconocidas.
Las dos de mayor importancia son, a nivel internacional, la Fédération Cynologique Internationale (FCI), y el sistema de los Kennel Club (entre ellos, el más relevante es el Kennel Club británico). Ambas funcionan de forma independiente. A nivel nacional, en España, la Real Sociedad Canina de España (RSCE) es la más conocida, y está afiliada a la FCI. También existe un Kennel Club de España (KCE), independiente de la RSCE y adscrito al sistema Kennel Club. En este apartado se describirán brevemente las mencionadas organizaciones y qué papel ocupa cada una de ellas respecto a la cinología.
De forma paralela, cada raza (por ejemplo: Epagneul Breton) o incluso grupo de razas (por ejemplo: Setters, que incluye en este caso Setter Gordon, Setter Inglés, Setter Irlandés Rojo, y Setter Irlandés Rojo y Blanco) dispone de clubs propios en cada país, quienes se encargarán de mantener la raza y velar por su máximo prestigio, a todos los niveles. Por ejemplo, en España, existen el Club Español del Epagneul Breton (CEEB) y Setter Club de España.
Figura 2. Organigrama de las principales instituciones cinológicas expuestas en el presente Trabajo de Fin de Grado.
10
5.1.1. Sistema de la Fédération Cynologique Internationale (FCI)
5.1.1.A. A nivel internacional: la Fédération Cynologique Internationale (FCI)
La Fédération Cynologique Internationale (FCI) es una Organización Canina Mundial creada el 22 de mayo de 1911, que actualmente se compone por 99 miembros y socios contratantes (en general, cada miembro se corresponde con una organización canina nacional, cuyas normas de cría se rigen por las de la FCI). Entre otros cometidos, la FCI se encarga de garantizar el reconocimiento mutuo de los jueces y pedigrís dentro de sus países miembros, y reconoce 354 razas caninas. La organización canina nacional del país de origen de cada raza estable su estándar racial, en el que se basarán los jueces al examinar los perros; y los criadores, por tanto, tratarán de producir perros lo más cercanos posible al estándar (FCI, s.f.f.; FCI, 2021).
El Reglamento de la FCI (FCI, 2019c) establece las directrices acerca de sus valores, el código de ética para la cría, los reconocimientos de nuevas razas, estándares, o los Libros de Orígenes.
5.1.1.B. A nivel nacional: la Real Sociedad Canina de España (RSCE)
Inicialmente fundada como Sociedad Central de Fomento de las Razas Caninas en España en 1911, concediéndole el Rey el título de “Real” ese mismo año, y abreviándose Real Sociedad Canina de España (RSCE) en 1995, la RSCE es actualmente la organización cinológica nacional preponderante en España (aunque no la única) (RSCE, 2019d).
Fue declarada miembro en pleno derecho de la FCI, como organización nacional representante de España, en 1912. Por lo tanto, sigue sus reglamentos y estrategias de cría canina. Aun así, establece ciertas directrices para que los perros sean aptos, se seleccionen como reproductores, y su descendencia pueda inscribirse en el LOE/RRC (RSCE, 2019d; RSCE, 2019i).
Sus objetivos son la conservación, fomento y mejora de, en general, todas las razas caninas, tanto españolas (especial atención, promoción y desarrollo de las razas autóctonas conocidas y de aquellas en proceso de recuperación) como de origen extranjero. Entre sus diversas actividades, la RSCE se encarga del mantenimiento del Libro de Orígenes Español (LOE) y del Registro de Razas Caninas (RRC), expedición y verificación de pedigrís, unificación de criterios (a través de reuniones con los presidentes de las sociedades caninas y clubes de raza), o la designación, formación permanente y autorización para actuaciones nacionales e internacionales de los Jueces (RSCE, 2019f).
11
5.1.2. Sistema de los Kennel Clubs
Los Kennel Clubs son organizaciones cinológicas nacionales presentes en muchos países (no en todos). Gran parte de ellos no son miembros de la FCI, aunque sí podrían estar adscritos a la International Kennel Union (IKU).
5.1.2.A. La International Kennel Union (IKU)
La International Kennel Union (IKU), establecida en 1990, es una organización compuesta por clubs y criadores de todo el mundo. En resumen, actúa de forma paralela e independiente a la FCI: ambas persiguen los mismos objetivos (buen funcionamiento de sus códigos, libros raciales, documentos y certificados de cada país, basándose en el amor por los animales y respeto a sus propietarios), pero la IKU establece sus propias normas internacionales de cría. Deben seguirlas todos los Kennel Clubs adscritos a la IKU (entre ellos, el Kennel Club de España), puesto que regulan todo el proceso de cría canina, así como el procedimiento de registro y los pedigrís de las camadas registradas. Permite que sus países miembros y socios contractuales amplíen para cada raza los requisitos descritos (haciéndolos más restrictivos), a menos que entren en contradicción con las mencionadas normas internacionales de cría (IKU, 1995; IKU, 2020).
5.1.2.B. El Kennel Club (KC) británico
El Kennel Club (KC) británico es la organización más grande en el Reino Unido dedicada a la cinología, cuyo principal objetivo es asegurar que los perros llevan una vida sana y feliz junto a propietarios responsables. A grandes rasgos, se encargan del registro y cría canina, del entrenamiento (u otras actividades) y de la salud de los perros, rigiéndose por una serie de códigos de prácticas y conductas que han de seguir sus miembros, jueces, voluntarios e instructores. Fundado en 1873 en el Reino Unido, se convirtió en el primer Kennel Club de la historia, para asegurar que los concursos y exposiciones caninas (cada vez más populares) se ejecutasen de manera justa y teniendo en cuenta el bienestar de los perros. De forma genérica, se asume que al mencionar al “Kennel Club” se alude al británico (KC, 2021a; KC, 2021j).
Posteriormente aparecieron más Kennel Clubs en diversos países como, entre otros: el American Kennel Club (AKC), el Canadian Kennel Club (CKC), el Australian National Kennel Council (ANKC) o el recientemente reconocido Kennel Club de España (KCE).
12
5.1.2.C. El Kennel Club de España (KCE)
El Kennel Club de España (KCE) es una incipiente organización canina nacional, que sigue una política de defensa de los derechos de los animales, así como de protección de la cultura y la genética de las razas autóctonas, considerando a los perros como parte de la historia.
Compuesta a su vez por diversas asociaciones (de criadores de razas puras, de propietarios…), reconoce a todas las razas oficialmente reconocidas en sus países de origen, admitiendo unas 450 razas en todas sus exposiciones y registros.
Fue reconocida oficialmente por la Dirección General de Agricultura y Ganadería el 26 de octubre de 2018, según el Real Decreto 558/2001 y Real Decreto 1557/2005, y está afiliada como miembro de pleno derecho a la IKU. Por consiguiente, no pertenece al sistema FCI. Existe un registro canino en el KCE, incompatible con el de la RSCE (es decir, un perro no puede estar inscrito al mismo tiempo en ambos sistemas); aun así, el criador es libre de elegir a qué organización adscribirse, y el KCE permite darse de baja gratuitamente de sus registros para facilitar el alta en otros registros nacionales (KCE, s.f.a).
5.2. Exposición y comparación de las normas y estrategias propuestas por las principales instituciones cinológicas
Las instituciones cinológicas descritas comparten objetivos: velar por las correctas prácticas de cría canina, a partir de perros sanos, tanto física como psicológicamente, que cumplan con los estándares raciales morfológicos y de comportamiento, y siempre en condiciones de bienestar animal. Para llegar a su propósito común, todas ellas disponen de ciertas normas, estrategias y herramientas, que serán expuestas en el presente apartado a modo de comparación. La exposición se centrará, principalmente, en la FCI, dada su gran presencia en el mundo de la cinología a nivel internacional, y en España mediante la actuación de la RSCE. Por su relevancia histórica y actual, y por considerarse uno de los mejores clubs nacionales de cría canina, el Kennel Club (KC) británico será la segunda institución esencialmente analizada.
5.2.1. Normas de cría canina
Cada organización cinológica establece sus propias normas para la cría, dirigidas a cualquier criador de cualquier raza. Coincidirán en una serie de puntos básicos, aunque pueden existir requisitos adicionales o diferencias en su aplicación. Incluso pueden plantear programas
13 voluntarios, más restrictivos en lo relativo a la salud y el bienestar de los perros, que aporten mayor prestigio al criador, siendo el más destacable el de los Assured Breeders del Kennel Club.
5.2.1.1. Normas básicas de cría, comunes entre las diversas instituciones
Como introducción a sus Estrategias internacionales de cría, la FCI insiste en que “el objetivo de la crianza canina es obtener perros sanos y que puedan cumplir su función, con una estructura y conducta típica de la raza”, “que puedan vivir una vida larga y feliz para placer y satisfacción del propietario y la sociedad, así como también para el perro mismo” (FCI, 2010, p. 1). Este párrafo resumiría los objetivos y líneas generales de actuación tanto de la FCI (y la RSCE), como de los diferentes Kennel Clubs. Sus principales puntos en común son:
− En primer lugar, es necesario un trato responsable por el criador. El código Ético del KC establece los cuidados imprescindibles que el criador debe proporcionar a sus perros (incluyendo la atención veterinaria), cuyo incumplimiento puede resultar en acciones disciplinarias por parte del club, su expulsión del mismo, e incluso su denuncia a las autoridades para que tomen acciones legales (KC, 2021s; KC, 2021t).
− Todo perro usado para la crianza debe estar identificado mediante microchip o tatuaje (IKU, 1995; FCI, 2010). El KC, además, establece la obligatoriedad de que se mantengan registrados y actualizados en una base de datos los detalles del microchip de los perros en Inglaterra (KC, 2021s).
− El proceso de selección de los reproductores puede resultar complejo, ya que para cada característica existe un gran número de factores para tener en cuenta. Han de seleccionarse sólo perros sanos, sin discapacidades funcionales, y con una estructura propia de la raza. De igual forma, sólo se deben utilizar perros de temperamento equilibrado y típico de raza. Han de estudiarse sus pedigrís, prestando especial atención a su grado de parentesco, y a los defectos y patologías hereditarias más conocidas o las que más afectan a su raza. Se podrá mantener un control sobre la actividad de cría, basado en objetivos a largo plazo, aplicando restricciones si sus parientes cercanos padecen trastornos hereditarios o discapacidades funcionales, y/o evitando todo cruzamiento que aumente su riesgo de aparición. Un punto clave es someter a los reproductores a pruebas de ADN que permitan realizar un control de filiación y parentesco, así como evitar el cruce de portadores de enfermedades hereditarias; para organizaciones como el KCE, es una actuación incluida en el precio de inscripción de cachorros y reproductores en sus registros. (IKU, 1995; FCI, 2010; KC, 2021s; KCE, s.f.b).
14
− Por último, cabe mencionar que la inseminación artificial es una práctica generalmente aceptada, aunque no de manera sustitutoria para machos incapaces de realizar la monta natural. A nivel internacional, tanto la FCI (2010) como la IKU (1995) consideran que los reproductores deberían en todo caso ser capaces de aparearse, parir y cuidar a los recién nacidos, y haberse reproducido previamente de forma natural (excepto en determinados casos si la inseminación artificial favorece el bienestar de la hembra o la salud y acervo genético de la raza).
5.2.1.2. Requisitos propios de cada organización
5.2.1.2.A. Requisitos determinados por la FCI
La FCI estableció sus principios generales de cría canina, así como las responsabilidades del propietario del semental y de la hembra reproductora, en el Reglamento Internacional de Cría de la FCI (FCI, 2019d). Posteriormente, sobre esa base, el 23 de mayo de 2009 fueron aprobadas las Estrategias internacionales de cría de la FCI (FCI, 2010), un conjunto de normas y recomendaciones dirigidas a los miembros y socios contratantes de la FCI, a partir de las cuales podrán ofrecer la formación pertinente a los criadores. En este documento aparecen los puntos comunes ya comentados, y destacan los principios característicos y propios de la FCI. Entre ellos:
− Los resultados de pruebas de ADN de detección de enfermedades poligénicas deberían estar disponibles en registros abiertos, e informatizar siempre que sea posible los valores genéticos calculados, como apoyo en la evaluación y selección de reproductores.
− En cuanto a la aplicación práctica del valor genético estimado establece que, para una cruza, éste debería ser mejor que el valor promedio para la raza.
− El programa de cría de una raza determinada (establecido por el propio club de la raza, no por la FCI) no debería excluir a más del 50% de la raza, siendo los reproductores seleccionados parte del mejor 50% (FCI, 2010).
5.2.1.2.B. Requisitos determinados por el KC británico
Muchas de las normas propuestas por el KC están incluidas en la legislación británica y, de hecho, uno de los requerimientos del Código Ético del Kennel Club consiste en seguir todos los aspectos del Animal Welfare Act (Ley de Bienestar Animal) del Reino Unido. Este Código reúne los requisitos destinados a todos los criadores que registran en el KC a los cachorros que producen
15 (así como a nuevos propietarios que vayan a registrar a los perros que han adquirido). Algunos de los más relevantes en cuanto a la actividad de cría canina son:
− Ningún cachorro sano será sacrificado. Aquellos cachorros que no sean conformes al estándar racial serán ubicados en hogares adecuados.
− No generarán demanda ni oferta de cachorros mutilados ilegalmente.
− No representará de forma inadecuada e intencionadamente las características de la raza, no anunciará fraudulentamente a los perros, ni engañará a ninguna persona en lo relativo a la salud o la calidad de un perro (KC, 2021s).
5.2.1.3. Registro de camadas y libros genealógicos
En adición a las normas de cría per se, existen ciertos requisitos para la inscripción de los perros y cachorros en las correspondientes organizaciones cinológicas (o en sus libros genealógicos).
Este es el instrumento más útil por el que pueden actuar las propias asociaciones, puesto que pueden negarse a registrar a aquellos ejemplares que no cumplan dichos requerimientos.
5.2.1.3.A. Libro de Orígenes Español (LOE) y Registro de Razas Caninas (RRC)
El Libro de Orígenes Español (LOE) y el Registro de Razas Caninas (RRC) son los registros genealógicos gestionados por la RSCE, donde pueden inscribirse las camadas nacidas en España (o perros ya inscritos en libros de orígenes de otras sociedades caninas extranjeras federadas o asociadas a la FCI). La RSCE también se encarga de la expedición de los pedigrís de perros inscritos en el LOE/RRC y la verificación de pedigrís extranjeros (RSCE, 2019f).
Para la inscripción de las camadas y la emisión del pedigrí:
− Los padres de la camada deben estar identificados mediante microchip y dentro de las edades que la RSCE permite para la reproducción (hembras de 1 a 10 años, y machos de 9 meses a 12 años, en el momento de la monta); pueden requerir además diversos certificados o contratos, dependiendo de las circunstancias.
− Tras la notificación de nacimiento de la camada, los cachorros deben ser identificados mediante microchip, por un veterinario colegiado, y entregar la solicitud de inscripción de la camada antes de los 6 meses. Por último, la RSCE enviará un Justificante de Inscripción en el LOE o RRC para cada cachorro, que el criador debe facilitar al nuevo propietario, para que pueda tramitar el pedigrí a su nombre (RSCE, 2019e).
16
− El pedigrí (o pedigree) es el documento que certifica la genealogía del ejemplar, con un mínimo de 3 generaciones. Acredita que el perro es de pura raza, sin cruces indeseados entre sus antecesores, de acuerdo con la información cedida a la RSCE por el criador al solicitar la inscripción de sus camadas en el LOE (RSCE, 2019g).
Existirán requisitos o recomendaciones adicionales en algunos casos, como la inclusión del grado de displasia de cadera y de codo en el pedigrí, la inclusión de resultados de pruebas de identificación genética, o una normativa específica para camadas producidas a partir de inseminación artificial (RSCE, 2019a; RSCE, 2019b; RSCE, 2019c).
5.2.1.3.B. Registro de camadas en el KC británico
El KC mantiene la mayor base de datos en el Reino Unido de registro de perros con pedigrí.
Entre sus requerimientos, la camada no podrá registrarse (salvo excepciones, siempre que la solicitud del registro se realice antes de la monta y bajo la evidencia veterinaria de la aptitud de la hembra, recibiendo los permisos pertinentes) en caso de que:
− La madre ya haya criado 4 camadas anteriormente.
− La perra haya alcanzado los 8 años de edad a la fecha del parto (pueden darse excepciones, cuando la hembra ya haya dado lugar al menos a una camada registrada).
− La perra sea menor de 1 año de edad en el momento de la monta (sin excepción).
− La descendencia sea resultado de cualquier monta de un padre con su hija, madre con su hijo, o hermanos entre sí, salvo en circunstancias excepcionales o que científicamente se demuestren razones de bienestar.
− A la madre se le hayan practicado con anterioridad 2 cesáreas (KC, 2021o).
Por otro lado, el Activity Register (“registro de actividades”) facilita el acceso a eventos autorizados por el KC a perros fuera del registro de razas (como puede ser el caso de perros mestizos), así como a perros con pedigrí (KC, 2021b).
El KC también gestiona el Petlog database, uno de los mayores servicios de reunificación de animales con microchip. El número del microchip de las mascotas está asociado a esta base de datos, así como la información acerca del propietario o del criador (KC, 2021q).
17
5.2.1.4. Programa Assured Breeders del Kennel Club
Las mejores prácticas de cría no se reducen únicamente a la genética. Para demostrarlo, existen programas voluntarios como el Assured Breeders del KC. Este es el único proyecto en el Reino Unido que supervisa a los criadores que protegen la salud y el bienestar de sus cachorros y reproductores, yendo un paso más allá en cuanto a las buenas prácticas de cría canina, y aplicando requisitos más restrictivos que el Código Ético habitual del KC. Los criadores deben demostrar su compromiso con la cría responsable, y a cambio, reciben el reconocimiento por el KC (valor añadido) y diversas ventajas (apoyo, descuentos e información por parte del Club). De hecho, el programa puede orientar a los potenciales compradores hacia una camada criada por un assured breeder (o “criador seguro”) a través de los servicios online Find an Assured Breeder (“Encuentra un Criador Seguro”) o Find a Puppy (“Encuentra un cachorro”) (KC, 2021r).
El KC está acreditado por el UKAS (United Kingdom Accreditation Service), para evaluar de manera imparcial y competente a los criadores. Así, el KC puede certificarlos como miembros del programa de Assured Breeders, tras inspeccionarlos para asegurar que sus servicios y prácticas cumplen con todos sus principios. La afiliación al mismo dura tres años, renovables tras una nueva inspección por el KC (KC, 2021p).
Todas las normas y expectativas necesarias para que un criador sea considerado apto para formar parte de este programa están recogidas en los Estándares de los Assured Breeders del KC. Entre ellas destacan, de forma resumida, las siguientes:
− La edad de reproducción es, en perras, entre 1 y 8 años, y perros a partir de 1 año de edad. No se permite que una perra dé lugar a más de una camada en un periodo de 12 meses, ni en celos consecutivos, o sin control veterinario.
− Aquellos perros con trastornos de salud o bienestar asociados a la exageración de características físicas no deben incluirse en el programa de cría, si existe una gran evidencia de que pueda sufrirlo su descendencia y/o esté realmente desaconsejado. En caso de duda, debe pedirse consejo veterinario y/o una evaluación genética.
− Todos los reproductores deben seguir programas de revisión sanitaria, la mayoría reconocidos por el KC, específicos de su raza o tipo. Existen 3 categorías:
a. Prioritarios: son tests y programas sanitarios obligatorios sólo para los assured breeders (recomendados para el resto de los criadores).
b. Importantes: no son obligatorios para los assured breeders (pero el KC recomienda encarecidamente su realización a cualquier criador).
c. Otros: varias pruebas adicionales propuestas por el KC (KC, 2021f).
18 Los assured breeders deben valorar los resultados de cada prueba antes de proceder a la cría, evitando el apareamiento si indican que es, o pudiera ser, desaconsejable.
Cuando un test de ADN sea un requisito para la raza, debe confirmarse que al menos uno de los progenitores está libre del problema genético que se evalúa.
− En la selección debería considerarse preferentemente el coeficiente de consanguinidad (COI) de la camada resultante (en lugar del COI individual de los padres), teniendo en cuenta el número de generaciones sobre el que se calcula, y el COI medio de la raza.
Por otra parte, entre los requerimientos que suponen una innovación en los cuidados hacia los cachorros producidos por el assured breeder, cabe mencionar:
− La salud (física y genética) de los cachorros (y sus progenitores) es una prioridad, por lo que todos ellos deben estar dentro de un plan sanitario veterinario.
− El assured breeder debe iniciar el periodo de socialización y adaptación, y posteriormente a la venta deben promover que los perros sean adecuadamente adiestrados y mantenidos en condiciones de bienestar físico y mental. Siempre deben asegurarse de que el comprador les pueda proporcionar un hogar adecuado.
− Han de aportar al propietario recomendaciones en cuestión de tenencia responsable, información escrita, actualizada y adecuada a la raza, tipo y edad del perro, y comprometerse a ayudar a resolver cualquier problema.
− No se deben vender los cachorros antes de las 8 semanas de edad, excepto si se ha certificado su aptitud por un veterinario; nunca será antes de las 6 semanas de edad.
Siempre tendrán que ser identificados permanentemente por un microchip.
− Se debe permitir a los compradores ver a los cachorros con su madre.
− Han de comprometerse en la reubicación de cualquier perro que hayan proporcionado dentro del programa, a lo largo de toda la vida del perro (KC, 2021r).
5.2.2. Control del incremento de consanguinidad.
Para evitar las prácticas endogámicas de cría, cuyos posibles efectos perniciosos ya han sido comentados en el texto, existen recomendaciones y reglamentos especialmente enfocados a la selección de los reproductores en función de su parentesco y ascendencia. A continuación, serán expuestos dos importantes procedimientos de control del incremento de consanguinidad: las estrategias propuestas por la FCI, y por el KC británico.
19
5.2.2.A. Estrategias y directrices de la FCI
En sus Estrategias internacionales de cría, la FCI establece las claves para conservar, e incluso ampliar, la diversidad genética de una raza. De acuerdo con este documento, quedan prohibidos los apareamientos entre individuos con parentesco de primer grado (hermanos completos, madre e hijo y padre e hija) (FCI, 2010).
Además, debe evitarse la crianza reiterada con un mismo ejemplar, concepto conocido como matador breeding. Esta inadecuada estrategia, popular hasta hace relativamente poco tiempo, consiste en utilizar un único macho (de características deseadas) para cubrir un gran número de hembras, dando como resultado una proporción importante de las camadas de la raza con ese ancestro común. El problema es que, además de los rasgos buscados, se transfieren alelos recesivos causantes de enfermedades hereditarias (así como otros rasgos físicos y de comportamiento indeseables, que no hayan sido considerados en la selección de progenitores).
En cambio, una amplia variedad de individuos reproductores favorecerá el mantenimiento de la diversidad genética. Por ese motivo, como recomendación general, ningún perro debería tener una descendencia superior al 5% del número de cachorros registrados en la raza durante 5 años, teniendo en cuenta su tamaño de población a nivel nacional e internacional, y especialmente en razas con pocos ejemplares (FCI, 2010; Vandercasteele, 2020).
Más recientemente el Comité Científico de la FCI ha establecido una lista completa con las Directrices generales y particulares con respecto a los cruzamientos de razas y variedades de raza (FCI, 2019b). En ellas, la FCI fomenta estos cruces siempre que sean necesarios para incrementar el acervo genético, reconociendo que criar con poblaciones de censo muy reducido no aporta ningún beneficio para la salud de la progenie ni de la raza en sí. Los criadores más
“puristas” muestran fuerte reticencia a esta práctica. Sin embargo, se aplican directrices muy estrictas dentro del programa de cría de cada raza, a fin de evitar o reducir los trastornos de salud o aquellas construcciones que no sean sanas, y siempre siguiendo el resto de las estrategias de la FCI. En definitiva, se va generando el consenso sobre la conveniencia de estos cruzamientos. Según este documento, las precauciones que deben tomarse son:
• De forma general, se deben cruzar sólo variedades de tamaño similar (evita el riesgo de complicaciones en el parto), pelo largo con pelo largo (el cruce entre pelo largo y pelo duro puede dar lugar a texturas de pelo atípicas), y nunca cruzar Merle con Merle (un 25% de la progenie sería homocigota para la variante Merle, sufriendo los graves defectos de salud asociados a esta condición).
20
• Asimismo, existen recomendaciones particulares de cruzamiento entre determinadas razas (Tabla 4) o sus variedades (Tabla 5). Por ejemplo, evitar el cruce de capas sal y pimienta con negro y plata en variedades de Pomerania, para preservar el color recesivo negro y plata en la raza (FCI, 2019b).
5.2.2.B. Mantenimiento de la diversidad genética por el KC británico
El KC británico también propone una serie de estrategias encaminadas a preservar la diversidad genética y minimizar la consanguinidad, de la forma más adecuada a cada raza.
Al igual que la FCI, el KC considera necesario reducir el uso de los sementales más populares.
Con este propósito, el KC establece un tipo de control que puede considerarse más dinámico que las estrategias de la FCI, basado en un estudio de datos actualizados del estado de cada raza; resulta más efectivo que establecer un límite estricto en el número de cachorros que puede producir cada macho (el KC considera difícil estimar a cuántos puede dar lugar de forma segura, y además, esto depende de cada raza). Así, el KC limita el número de utilizaciones en función del tamaño de población real de la raza y de su reserva genética actual. Para ello, además, se debe monitorizar el nivel de contribución a la raza por cada semental, teniendo en cuenta si sus cachorros serán, a su vez, destinados a la reproducción. Por otra parte, los propietarios de hembras de cría deberían informarse acerca de cuántas veces se ha utilizado cada ejemplar, evitando elegir a los más populares.
Tabla 4. Lista de las razas que pueden cruzarse (tomada de FCI, 2019b, p. 7)
Tabla 5. Algunos ejemplos dentro de la Lista de las variedades de raza que pueden cruzarse (FCI, 2019b, p. 5)
21 Otro de sus métodos preventivos dinámicos es examinar cuán emparentados están los individuos reproductores, lo que puede ayudar a decidir si es un apareamiento correcto. Para ello se debe calcular el coeficiente de consanguinidad (COI) de su camada y de la raza (posible mediante la calculadora del COI del KC, cuyo funcionamiento será expuesto en el siguiente apartado). La pareja de progenitores será adecuada cuando el COI de la camada sea menor al COI anual medio de la raza, si es factible, siendo idóneo un COI lo más bajo posible.
El KC también considera útil para aumentar la diversidad genética de la raza el uso de perros de diferentes subpoblaciones, esto es, grupos separados geográficamente o incluso dedicados a diferentes actividades dentro de una misma raza. La gestión de programas de cría con diversas subpoblaciones permite reintroducir genes cuya frecuencia haya decaído (o incluso se hayan perdido), manejando y reduciendo eficazmente la consanguinidad de la raza en su conjunto. Aun así, es precisa una adecuada selección de reproductores en las diferentes subpoblaciones, para prevenir la introducción de genes indeseados, y nunca dar por hecho que estarán menos emparentados (debe revisarse el COI y asegurarse de que hay suficientes generaciones o datos disponibles para su cálculo, o el resultado podría inducir a error).
En cuanto al uso de perros de diferentes razas (crossbreeding), recomiendan tomar decisiones y llevarlas a cabo bajo el consejo de un genetista. Esta técnica se ha puesto en práctica previamente con razas como el Dálmata, Bull Terrier Miniatura y Pastor Belga, ya aceptadas por el KC. En este proceso se aportarán nuevos genes a la raza, por lo que los perros seleccionados (y sus parientes más cercanos) deben tener excelente salud, y estar libres de los trastornos genéticos conocidos y de los que puedan realizarse tests de ADN; la principal objeción es que, en ocasiones, es imposible determinar qué genes nocivos podrían introducir (KC, 2021g).
5.2.3. Herramientas web disponibles y estructuración de la información
Actualmente, el acceso a las páginas web oficiales de las diferentes organizaciones cinológicas es un importante recurso a partir de la cual un criador, comprador, propietario o, en definitiva, el público general, puede obtener información fiable y de calidad.
A continuación, se expondrán dos ejemplos de herramientas útiles disponibles en el entorno web: los buscadores de razas y la calculadora del coeficiente de consanguinidad (COI). En cuanto al primer ejemplo, la mayoría de las páginas web de organizaciones cinológicas disponen de un buscador de razas, que a veces difieren en la cantidad de detalles ofrecidos. Además, los estándares raciales válidos para cada organización pueden variar, por lo que es recomendable
22 que, para salvar esas discordancias, se utilice el de aquella en la que está registrado el perro. Y, en segundo lugar, ni la FCI ni la RSCE tienen una propia calculadora del COI, sino que dejan su cálculo y la elaboración de genealogías en manos de los diversos clubs de raza; en cambio, el KC británico sí dispone, en su propia web oficial, de una calculadora del COI.
5.2.3.1. Buscadores de razas
5.2.3.1.A. Buscador de estándares raciales en el sistema FCI
Al estar integrada por numerosos socios y miembros de todo el mundo, la FCI da más libertad a las instituciones nacionales y asociaciones de criadores para que se organicen por sí mismos, por lo que su buscador se limita a dar acceso a los estándares raciales de las 354 razas que reconoce (disponible en: http://www.fci.be/es/Nomenclature/races.aspx) (FCI, s.f.d).
Las razas aparecen ordenadas alfabéticamente según su nombre oficial en su idioma original. Al consultar una raza, se muestra el grupo de la FCI al que pertenece, su estándar racial en inglés, francés, alemán y español en formato PDF (con sus fechas de publicación), tablas concisas con información relevante, e ilustraciones del estándar. En aquellas razas con variedades, también aparece a simple vista (sin ser necesario acceder al documento del estándar) un esquema de las variedades con alguno de sus rasgos distintivos (FCI, s.f.e; FCI, s.f.f).
A nivel nacional, en España, la RSCE sigue un esquema similar. A través de su página web se puede acceder a los estándares raciales de las razas caninas españolas, que incluyen fotografías de ejemplares modélicos (disponible en: https://rsce.es/es/razas-espa%C3%B1olas.html) (RSCE, 2019h). Se presentan dentro de los 10 grupos de la FCI, junto a un undécimo grupo que engloba aquellas razas que todavía no han sido reconocidas por la FCI.
5.2.3.1.B. Buscador de razas de la A a la Z del KC británico.
Este buscador, de fácil acceso a partir de la página web oficial del KC (disponible en:
https://www.thekennelclub.org.uk/search/breeds-a-to-z/) (KC, 2021e) reúne gran cantidad de información y recomendaciones para cada una de las 221 razas con pedigrí que registra. Las búsquedas pueden filtrarse según diversas características, o por los grupos raciales del KC, además de poder introducir directamente el nombre de una raza en concreto, o buscarla según el orden alfabético. A continuación se expondrá un ejemplo: la información disponible al consultar la raza Bulldog Inglés (registrada con su nombre oficial: “Bulldog”).
23 Como introducción, junto a su nombre, se puede observar un dibujo representativo del estándar, una breve descripción y una tabla esquemática que reúne los rasgos fundamentales de la raza (talla, ejercicio, pérdida de pelo…). Le siguen datos históricos y un enlace a su estándar racial actual, junto a fotografías de perros representativos del mismo, una lista de las capas aceptadas, y un párrafo acerca de su grupo racial (en el ejemplo: perros utilitarios). A continuación, se tratan aspectos relacionados con la salud de la raza. Se enlistan sus problemas sanitarios más comunes, y se indica qué tests y programas sanitarios son considerados prioritarios e importantes (así como la disponibilidad de otras pruebas). Por ejemplo, para el Bulldog, es prioritario evaluar la función respiratoria y su grado de Síndrome Obstructivo Respiratorio Braquicefálico; y es importante realizar el programa sanitario del Bulldog Breed Council, un test de ADN para hiperuricosuria y revisar la calculadora de COI.
Reuniendo toda la información relativa a su salud, cada raza se categoriza según ciertos rasgos que pueden pasarse por alto en el estándar racial pero que, si fueran exagerados, pudieran perjudicar al futuro de la raza. Por tanto, requieren especial atención por jueces y criadores.
Hasta 2014, se llegó a dicha lista a partir de encuestas de salud, consejo veterinario, y reuniones con jueces del KC, de concursos o de clubs de raza. A partir de 2014 surge la estructura de Breed Watch (“vigilancia de la raza”), que permite una mayor implicación de los jueces en el registro y la monitorización de estos caracteres. En el buscador de razas se indica la categoría de Breed Watch a la que pertenece la raza consultada, junto a un enlace que permite conocer a qué caracteres concretos se les debe prestar más atención, los cuales son particulares de cada raza.
Por último, se informa acerca de las restricciones de cría. A diferencia de la FCI, el KC establece, de forma específica en muchas de sus razas, distintos requisitos para el registro de los perros.
Por ejemplo, el KC no acepta el registro de camadas ni perros importados de raza Bulldog Inglés que muestren un patrón de color Merle (KC, 2021f).
5.2.3.2. Calculadora del Coeficiente de Consanguinidad (COI) del KC británico
Se ha indicado anteriormente en el texto que conocer el valor del COI de dos reproductores y de su potencial descendencia, previamente al emparejamiento, resulta muy útil para el control del aumento de consanguinidad. A través de la web oficial del KC británico se puede acceder a su calculadora (disponible en: https://www.thekennelclub.org.uk/search/inbreeding-co- efficient/) (KC, 2021k), cuya sencilla utilización será explicada en el presente apartado.
24 En primer lugar, se debe introducir en la calculadora del
coeficiente de consanguinidad (COI) el nombre completo del animal (Figura 3) (KC, 2021k).
En caso de no conocerlo, es recomendable acceder al buscador de resultados de pruebas de salud (Health Test Results Finder) del KC (disponible en:
https://www.thekennelclub.org.uk/search/health-test- results-finder/) (KC, 2021h) (Figura 4), puesto que permite buscar ejemplares registrados por palabra clave.
Por ejemplo, introduciendo la palabra “wind”, se enlistan todos ejemplares que la contengan en su nombre. Para continuar con el ejemplo, de entre todos los resultados se ha escogido a Against The Wind, una hembra de raza Dobermann (Figura 5) (KC, 2021i).
Cuando ya se conoce su nombre completo, al introducir “Against The Wind” en la calculadora del COI pueden aparecer diferentes perros con el mismo nombre, pero comprobando el resto de datos se puede escoger al animal indicado (Figura 6). Al calcular el COI individual de un ejemplar (en el ejemplo: 3.0%), la calculadora siempre informará, al mismo tiempo, del COI medio de la raza (en el ejemplo: 4.2%); pueden compararse ambos valores, lo cual aporta una idea acerca de la situación de la raza. Se indica también cuántas generaciones han estado disponibles y completas para el cálculo del COI del individuo (Figura 7) (KC, 2021l; KC, 2021n).
Figura 3. Calculadora del COI del KC británico (imagen tomada de KC, 2021k)
Figura 4. Buscador de los resultados de pruebas de salud del KC (imagen tomada de KC, 2021h)
Figura 5. Perfil de Against the Wind (imagen tomada de KC, 2021i)
Figura 6. Datos disponibles para seleccionar al ejemplar indicado en la calculadora del COI (imagen tomada de KC, 2021n).
Figura 7. Resultados del COI en el ejemplo (3.0%) y el COI medio de su raza (4.2%) (imagen tomada de KC, 2021l).
25 Una vez obtenido el COI de un ejemplar, la calculadora permite conocer el COI resultante de un apareamiento hipotético, incluso comparar entre 2 posibles opciones. Para comprobar su funcionamiento serán calculados, al mismo tiempo, el COI de la camada resultante del apareamiento de Against The Wind con su padre (parentesco de primer grado) y con su abuelo (parentesco de segundo grado). Su pedigrí hasta el nivel de abuelos (Figura 8) está disponible en el Health Test Results Finder. Además, dicho buscador sirve para consultar los resultados de tests de ADN y los programas de revisión de salud de cualquier perro registrado en el KC, con la intención de que las decisiones de cría (o de compra) se hagan de manera informada; aquí también se indica COI de la perra (útil si se pretende conocer solamente el COI individual de un ejemplar), y su categoría de Breed Watch (KC, 2021c).
En el ejemplo, la calculadora del COI califica como “no apto” (not eligible) el cruce con su padre,
“puesto que están emparentados” (KC, 2021m) y el KC no registra camadas resultantes de parientes de primer grado. Sin embargo, sí permite calcular el COI del hipotético apareamiento con su abuelo, cuyo resultado es 15.6% (Figura 9). Este resultado era esperable, ya que, el mínimo COI que se obtendría es 12’5%; que en este caso sea algo mayor puede deberse al uso de ancestros emparentados en generaciones anteriores.
Se comprueban así la utilización y correcto funcionamiento de la calculadora del COI del KC.
5.2.4. Recomendaciones de cría dirigidas a las razas caninas
Algunas enfermedades o defectos de transmisión hereditaria aparecen con mayor frecuencia en ciertas razas. Normalmente, será el propio club de la raza quien establezca las recomendaciones para considerar apto a un reproductor, si es portador o se ve afectado (en mayor o menor grado) por las más prevalentes en su raza. En determinados casos y con la misma finalidad, las
Figura 8. Pedigrí del ejemplo expuesto (imagen tomada de KC, 2021c)
Figura 9. Resultados y comparación del COI resultante de dos emparejamientos hipotéticos (imagen tomada de KC, 2021m)
26 instituciones cinológicas internacionales y nacionales también pueden emitir normas de obligado cumplimiento.
5.2.4.A. El papel de la Comisión Científica de la FCI en la salud y las razas caninas
La FCI no establece requisitos específicamente dirigidos a una raza, sino que deja esta labor a las diversas organizaciones caninas nacionales e incluso a los propios clubs de las razas. Aun así, la Comisión Científica de la FCI establece los requisitos de este sistema para la detección de displasia de cadera y el procedimiento radiográfico para su evaluación, que han de seguir los criadores de las razas más afectadas por esta patología, según lo indique su club de raza o la organización nacional. Además, cabe destacar la labor de la Comisión Científica en el proceso de reconocimiento internacional de una nueva raza, mediante los requerimientos recogidos en el Anexo 5 del Reglamento de la FCI (FCI, 2019a).Según dicho Anexo, para el reconocimiento provisional de una nueva raza, la población debe incluir al menos 8 grupos familiares, cada uno con al menos 2 machos y 6 hembras de dos camadas diferentes nacidas en un periodo de 5 años, y sin ancestros comunes en 3 generaciones; la alternativa es estimar el tamaño efectivo de la población, que debería ser mayor de 50. Además, debe contar con un programa de crianza planeado por su club canino nacional, realizar pruebas de ADN para autentificar la raza, y mantener diversos registros. Como prerrequisito para el reconocimiento, deben evaluarse 2 grandes aspectos en la nueva población canina: su salud (mortalidad, detección de enfermedades hereditarias basadas en el fenotipo…
mediante el Anexo 5a) del Reglamento de la FCI) (FCI, s.f.a) y su temperamento (calmado, seguro, utilización prevista… mediante el Anexo 5b) del Reglamento de la FCI) (FCI, s.f.b).
Actualmente, teniendo en cuenta los riesgos de la endogamia, se tiende a reconocer variedades dentro de una misma raza, y ya no tanto razas independientes entre sí. Esta tendencia puede entrar en conflicto con los intereses de los criadores, a lo cual se debería responder incrementando el valor del concepto de variedad, y concienciando acerca de las ventajas que supondría para la variabilidad genética, la salud y el futuro de la raza (Denis, s.f.).
5.2.4.B. Requisitos de salud específicos para diversas razas en el KCE
Existen algunos requisitos para inscribir a los cachorros en el libro genealógico del KCE, distinto al LOE/RRC gestionado por la RSCE.
27 Hasta el 31 de diciembre de 2019, todas las camadas debían ser identificadas por microchip y ADN de los reproductores. A partir del 1 de enero de 2020, todos los reproductores (machos y hembras) deben poseer además su certificado de “apto para la cría” del KCE. Para obtenerlo, deben cumplir dos criterios de salud exigidos en todas las razas: una prueba de ADN y un pedigrí libre de consanguinidades en, al menos, 3 generaciones. Y existen, adicionalmente, requisitos de salud específicos para determinadas razas, que actualmente están siendo publicados de forma gradual por los clubs de raza vinculados al KCE, quienes determinan qué pruebas son obligatorias para su raza (junto a una lista de pruebas genéticas recomendadas, no obligatorias).
Por el momento han sido publicados los requisitos específicos para razas braquicefálicas, Pastor Alemán (que se exponen como ejemplo en la Tabla 6), Pastor Australiano, Golden Retriever, Border Collie y Terranova. Todas las certificaciones han de ser realizadas por Veterinarios colegiados oficialmente, y se recomienda al criador que realice las pruebas a los reproductores previamente a la inscripción de su primera camada (KCE, s.f.a; KCE, s.f.b).
5.3. El papel de los Clubs de raza.
5.3.1. Los Clubs de raza.
Para terminar la exposición de los resultados de esta revisión bibliográfica, queda presentar la función de las asociaciones de criadores y Clubs de raza. Estos clubs son entidades cinológicas nacionales sin ánimo de lucro, dedicadas a la mejora de una raza o grupo de razas caninas, que pueden a su vez colaborar con las instituciones cinológicas internacionales y/o nacionales, actuando sobre la base de los estándares de raza reconocidos por dichas instituciones.
Como se ha podido comprobar en los anteriores apartados, las organizaciones internacionales y nacionales (principalmente las adscritas al sistema FCI, como la RSCE) se ocupan de la cinología sobre todo a nivel general, por lo que es altamente recomendable la existencia de una asociación
Tabla 6. Requisitos de salud obligatorios y otras pruebas genéticas recomendadas para el Pastor Alemán (datos tomados de KCE, 2020, p. 1).
28 de criadores o un club de la raza, específicamente implicados en su mantenimiento y el fomento de sus correctas prácticas de cría. Los socios de estos clubs son quienes más interactúan con los perros de pura raza, y están en contacto con otros criadores y/o expertos cinólogos para construir genealogías con todos los datos disponibles. Estos clubs han de guiar la selección de reproductores, decidiendo por consiguiente el futuro de la raza; asimismo, podrán detectar el aumento o disminución de la prevalencia de patologías asociadas a su genética, el cumplimiento o incumplimiento del estándar racial, y considerar posibles cambios o mejoras de éste.
En España, los clubs de raza deben velar por el correcto seguimiento de los estándares reconocidos por la FCI y la RSCE, o por el KCE, y cumplir todos sus reglamentos y normativas. En el caso de los clubs afiliados a la RSCE, existe un total de 18 clubs Amigos, por ejemplo, la Asociación de Criadores del Presa Canario de Las Palmas de G.C. (ACPRCLPGC) o Club Ibérico de la Raza Perro Lobo Checoslovaco (CIRPLC). Además, existen 55 clubs Colaboradores de la RSCE, como por ejemplo el Club del Mastín del Pirineo de España (CMPE) o la Asociación Española para la cría y selección del Braco de Weimar (AEBW). Al club Colaborador se le exigen más requisitos para su reconocimiento (entre ellos, haber pertenecido al programa de Club Amigo de la RSCE por un periodo mínimo de 3 años) y permanencia, a cambio del apoyo de la RSCE mediante subvenciones, con el fin de fomentar la actividad cinófila de los criadores y propietarios de las diversas razas puras (RSCE, 2016).
Para explicar los servicios e información que ofrece un club de raza, se tomará el ejemplo del Club del Mastín del Pirineo de España (CMPE), el club nacional de una raza autóctona española.
5.3.2. Comentario sobre un ejemplo: el Club del Mastín del Pirineo de España (CMPE)
Fundado en 1977, el CMPE es un Club Colaborador de la RSCE en cuya página web oficial (https://www.cmpe.es/es/) (CMPE, 2021a) se puede encontrar todo tipo de información y noticias acerca del Mastín del Pirineo, sus reproductores y camadas, campeonatos y exposiciones (CMPE, s.f.b).
Los clubs de raza suelen aportar, mediante su sitio web, un enlace o una entrada que permita leer el estándar racial aprobado por la FCI. El CMPE, además, completa el estándar oficial con esquemas que ilustran las medidas, proporciones, dentadura, aplomos, etc. del Mastín del Pirineo, haciendo su lectura más comprensible (CMPE, s.f.a).