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Tres elementos característicos de la Navidad mallorquina

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TRES ELEMENTOS CARACTERÍSTICOS DE LA NAVIDAD MALLORQUINA

PERE-JOAN LLABRÉSMARTORELL*

Nos hallegadolatristenoticia del fallecimi ento demossén Pere-Joan L1abrés,canónigode laCatedral dePalma, cuandola revista estabaen procesode edición.D.E.P.

LA CELEBRACiÓN NOCTURNA DE LA NAVIDAD

La celebración de la Navidad, al menos desde el sigloIV,ha suscita- do devoción,interés y participación popular en las celebracionesentor- no al 25 de dic iembre , fiesta de invierno primeropagana por elnaci- mientodelsolinvicto, fiestacristiani-

zada -segúnla opinión más proba- ble- por las Iglesias: primero de Occidente,y en concreto en Roma, luego de Oriente. Los cristianos orientales primaronmásla fiestadel 6 de enero, la Epifanía,que surgióal parecer en Alejandríade Egipto.

Desde antiguo la celebracióndel NacimientodelSeñortuvocarácter nocturno,de vigilia,horariomuy~tra-

dicionalen la celebración eucarísti- ca, desde los orígenes . La vigilia,

«madre detodaslas vigilias»,como lallamaba san Agustín,esla de Pas- cua. Evolución curiosa,y no muy acertada desde el punto de vista litúrgico: mientras a partir del siglo VII, la vigilia pascual fue perdiendo su carácter nocturno paraadelantar- se al mediodía del sábado y final-

Elcanto de la Sibila

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LaSibila, con la espada, antes de iniciar el canto.

mente a la mañana del sábado san- to ya llamado de gloria,de donde la sacó Pío XII en 1951,autorizandoy recomendando la restaurada vigilia pascual nocturna y,hace cincuenta años (1955),publicándola para toda la Iglesia latina.

La «vigilia" de Navidad,es decir, la celebración nocturna entre el 24 y el 25 de diciembre,con el nombre de

«maitines", la oración monástica de noche,y misadel gallo, la misa «in nocte»,frecuentemente llamada de

«medianoche", que terminaba al canto del gallo, arraigó mucho en la devoción y participación del pueblo, vigente hasta el díade hoy.

De lo dicho se desprende que la vigilia nocturna,maitinesy misa,se prolongaba varias horas: desde que entraba la noche hasta el canto del gallo.La presencia del pueblo solía ser numerosa, pero su participación se debía limitar a ver y a oir,a ver lo

que los clérigos celebraban en el presbiterio-escenario (tan elevado y distante en las iglesias románicas), a oir lo que el clero cantaba o recita- ba en latín,lengua que en Europa, desde el siglo IX,no era entendida por el pueblo iletrado aún en las regiones romanizadas.

Del objetivo de dar alguna satis- facción y «entretenimiento ", con una dosisde instrucción religiosa,al vulgo, surgió la iniciativa del teatro religiosoy de las devociones popu- lares.

Mallorca ha conservado tres ele- mentos de la celebración navideña que la caracterizan y le confieren singularidad y son signo de perma- nencia de una tradición local que, como en otras latitudesde tradición cultural cristiana, siente un fervor especial ante el nacimiento del Hijo de Dios,hecho hombre.

EL CANTO DE LA SIBILA, PRIMERO EN LATíN

El canto de la Sibila en la noche de Navidad tiene su origen en el rezo litúrgicodel «Matutinurn»,maitines, de la celebración nocturna del oficio divino. El texto del canto -digámoslo desde un principio- no desarrolla propiamente un tema navideño: es una profecía sobre el fin del mundo, sobre el juiciofinal,puesta en boca de la Sibila de Eritrea. ¿Cómo llegó a la liturgia de los maitinesde Navidad?

A través de la inclusión de un ser- món, falsamente a atribuido a san Agustín y que en realidad es obra del obispo Quodvultdeus de Cartago, que terminó sus días en Nápoles el año 439,como confesor de la fe, pues había sido desterrado por el rey vándalo arriano Genserico.

El sermón de Quodvultdeus es apologético: Contra judaeos,paga- nos et arrianos. El obispo intenta

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NARRIA

EVOLUCiÓN DEL CANTO DE LA SIBILA: UN NIÑO LA CANTA EN LENGUA VULGAR

os y paganos,y asíqueden derrota- dos todos los enemigos de Cristo, como Goliatfue vencidocon su pro- piaespada».

El poema sib il ino empieza , en latín,con estas palabras:ludiciisig- num:«La tierraquedara humedeci- da con su sudor.Del cielo bajará el Reyinmortal futuro y se presentará en carne humana para juzga r al mundo...», Todos comparecerán ante el juez. Convulsiones cósmi- cas,en la luz,los astros,en toda la tierra.La trompeta del juicioresona- rá desde lo más alto: «Del cielo baja- rá un río de fuego y azufre». Las señales apocalípticas guardan una cierta semejanza con las deldiscur- so apocalíptico de Jesús en los sinópticos (Mt 42, Mc 13 Y Lc 17 Y 21).Pues bien,el sermón delobispo Ouodvultdeus, parcialmente,pasó al oficio de maitines de Navidad en variasIglesias europeas. En la Edad Media,el sermón,leídoenlatín, por supuesto,como última lectura del oficiode maitines, fue escenificado dando origen a una de las piezas más populares e interesantes del teatro religioso en catedrales y otras iglesias. Dio origen a la procesión de los profetas, ya que el obispo o el que presidía los maitines,al leerla última lectura, iba nombrando alos profetas,y quienes los representa- ban comparecían en elpresbiterioy cantaban sus textos. A la Sibila,le correspondíaelúltimo canto. Prime- ro fueinterpretado por un canónigo o un grupo de ellos (enla Catedralde Mallorca)alternandocon elcoro que repetía elestribilloludiciisignum.Un canónigoaúnla canta enla catedral de la ciudadde Alguer,en laisla de Cerdeña. El canto seguíalas melo- díasde la música sacra medieval,el gregoriano .Estemodo de cantar la Sibiliaapareceen la consueta dela catedra l mallorquina delsigloXIV.

Los medievalesapreciaronmuchoel canto de la Sibilia en la noche de demostrar a losjudíos con textos del

Antiguo Testamento que Jesúses el Mesías;contra los arrianosque éles el Hijo de Dios,y,finalmente,contra los paganos que ya la Sibilaeritrea anunció la venida del Hijo de Dios, juez y salvador al fin de los tiempos.

Este texto,originalmenteredactado en griego,fue conocido porelhistoria- dorEusebiode Cesarea,quienlo pone en boca del emperador Constantino ante elConciliode Nicea.Eltexto atra- íala devociónde loscristianospues las iniciales de sus versos hexámetros for- maban,en singular acóstrico,la afir- maciónde fe: Jesús CristoHijo de Dios Salvador.Elpoema fue traducidoen latín y divulgadoen Occidente.El apo- logeta Lactancia lo conocía y san Agustín loincluyó en elcapítulo23 del libro 18 de su obra De civitateDei.Los autores cristianosveían enlos 27 ver- sos del canto de la Sibilaeritrea una pruebade quela luz de algunasverda- des defe habíaido penetrando enla mente de algunosgentiles,como era tambiénelcaso delaIV égloga delas Bucólicas de Virgilio.

Pues bien,el obispo Ouotvultdeus citó la profecía de la Sibila de Eritrea (ciudad jónica de Asia menor) en el sermón que hemos citado . Contra los arrianos el obispoexponeelmis- terio de la Trinidad.Luego se dirigea los judíosque pedíana Jesús testi- moniosde su divinidad.No dos,sino muchos testimoniosde los escritos veterotestamentarios aduce enton- ces Ouodvultdeus para probar la mesianidad y divinidad de Jesucris- to:de Isaías (c. 7,14:la virgenque pare al Enmanuel),de Jeremías,de Daniel,de Moisés,de David (salmos 71,109,2),de Habacuc.Cita luego profetas del Nuevo Testamento: Simeón , Zacarías, Isabel y Juan Bautista. Prosigue arguyendocontra los judíos: «¿No os bastan lostesti- monios de vuestra t.ey?». Aduce luego eltestimonio de Virgilioen la mencionadaéglogay de Nabucodo- nosor en el libro de Daniel (3, 91).

Finalmenteapela alcanto de la Sibi- lia eritrea: «Aduzcamos ahora la Sibilia que también vaticinó sobre Cristo,para queconuna solapiedra hiramoslafrente de ambos,dejudí-

Navidad y su escenificación dentro de la procesión de los profetas. El prime r manuscrito encon trado del canto dela Sibilla fue escritohacia 960 en Córdoba y pertenece alanti- guo rito hispán ico . Del siglo X es también un manuscrito con este canto del monasteriode Ripoll:des- de aquíel canto se extendióa Cata- lunya y de allípasó a Mallorcapro- bablemente ya enelsigloXIIIcuan- do la reconquista de la isla por las fuerzas capitaneadas por Jaime I (1229) Y la consecuente restaura- ción del culto cristiano . Aunque el rito hispánico fuera suprimido en Cataluñaa raizdelareforma carolin- giadentrodela MarcaHispánica(s.

VIII),persistíaen lasiglesias catala- nas elcanto dela Sibila.

En el sigloXV,se añadióunapén- dice a la citada consueta del siglo XIV de la Catedralde Mallorca.Este apéndiceya atestigua una evolución importante: el canto de la Sibila, dentro dela procesióndelos profe- tas,puede ser interpretado por un niño de coro y en lengua vulgar,la catalanapropia delpaís.Ahorabien, el niñocantorva vestidode doncella.

Se mantiene, pues, el principio de que sólo hombres puedenrepresen- tar elteatro religioso en lasiglesias, aunq ue int er pr et en perso na jes femeninos.

Las más antiguasversiones dela Sib ila en catalán se remont an al siglo XIII. No son versión literal del texto griego originalo dellatino que hemos mencionado,sino de textos occitanos, que difieren mucho del originalclásico.Se añaden referen- ciasdelos evangeliosy de profecías medievalessobreel juiciofinal. Hay que tener en cuenta estas modifica- ciones para entenderel texto actual que,desde la Edad Media hasta el díade hoy,ha experimentado cam- bios y hatenido diversas versiones.

Porciertoque la estrofa (oestrofas) del finalincorporóunareferencia ala Navidad y unainvocaciónala Virgen Madre.Eltextocatalánmás antiguo en Mallorca,con notación musical (muy distinta de la melodía actual), provienede un monasterio demon- jas agustinas (Cantoral de la Con-

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cepció ) ,depositado ahora en el Archivo Capitularde Mallorca. Fue escritoen el sigloXV,probablemen- te para el monasterio del Puig de Pollenca (que en elsigloXVIse tras- ladó a Palma).Elcanto,en el coro monástico,erainterpretado por una monja cantora.

Así,hastalaintroducción delBre- viario de sanPío V (1568),a raízde la reforma tridentina, siguiócantán- dose y representádose, no sóloen Mallorca (Catedral y otras iglesias) sino también en Barcelona, Valen- cia,Tarragonay otrasmuchas igle- sias europeas,el canto de la Sibila, conla procesión delos profetas,la cual se realizaba o no según las posibilidadesde cantores y figuran- tes.

DESDE 1575 HASTA LA REFORMA LITÚRGICA DEL VATICANO 11

La dióces is mallorquina adoptó el Breviario romano de PíoV en1572.

Losmaitines de Navidad noincorpo- raron la comentada lecturadel ser- món pseudo-agustiniano. Por otra parte,elConcilio tridentinohabia ya proscrito en 1562 la interpretación demúsicas profanas yderepresen- taciones enelámbitode la liturgia.

El cabildo cated ral decidió ,pues , suprimir en la Navidad de 1572 el canto de la Sibila. Igual decis ión adoptaronobisposy cabildosde las catedraleseiglesias donde se can- taba la Sibila en los maitines de Navidad.

Pero en 1574 un nuevo obispo, Joan Vichy Manrique, tomó pose- sión de la diócesis de Mallorca. Al año siguiente , reunió pocos días antes de Navidad representantes del cabildo catedral y les propuso que,en la noche santa,se cantaran villancicosdevotosyserestablecie- ra el canto tradicional de la Sibila.

Los presentesasintieronala propo- sicióndel obispo,quetanto trabajó enlareforma tridentina,prudente y eficaz,en la diócesis mallorquina.

Así,pues,en 1575,tras dos añosde interrupción,volvió a resonar en la Cated ral de Mallorca un canto tan 80

apreciadodel pueblo.Pero entonces el canto quedó descolgado de la celebración litúrgica: se interpreta- ba,siemprepor un niño vestidode Sibila,entreelTe Deum que conclu- íalos maitinesyla misade mediano- che,o delgallo.

El canto llegó a gozar de tanto favor popular que frecuentemente se interpretaba en otrasocasiones, fuera de la noche de Navidad,lo cual provocaba jolgorios no muy conve- nientes.Dos obispos,en 1666 y en 1692, tuvieron que atajar excesos en la diócesis.

Mientrastanto la melodíadelcan- to iba evolucionando, hacia modos más modernos y románticos. Exis- ten ahora una notable variedad en las melodías interpretadas en diver- sos pueblos eiglesias.

A PARTIR DE 1965

La renovación y reforma postconci- liar,a partirde la ConstituciónSacro- sanctum Concilium (1963), dieron piea una renovada celebracióndela noche de Navidad,más adaptada a la tradic ión mallo rqu ina. En 1967 éstarecibió elrefrendodela Santa Sede.

Se adoptó elritode vigiliapopular (no monásticocomo son los maiti- nes),cuyo exponente principalenla liturgia romana es la vigiliapascual, y de Pentecostés,que consta funda- mentalmente delecturas, salmo res- ponsorial y oración. Además de otraslecturas delAntiguo Testamen- to,se introdujo la de Joel (cap. 3), muy concordante con el texto actual de la Sibila:elcanto de ésta vienea constituirelsalmoresponsoria!.Una monición previa y la siguiente ora- ción hacenreferencia a la segunda venida delSeñorenel marco de su primera venida ..en la humildad de nuestra carne" ,temamuy propiodel tiempo de Adviento y de Navidad . Asíelcantoha sido integrado armó- nica y litúrgicamente dentro de la celebración que empeza, como vere mos, por otro ele me nto de nuestr a tradición, el sermó de la calenda.

Cabe añadir que, a partir de la renovaciónconciliary por elacceso creciente dela mujer a laliturgia,en estos últ imos años prevalece la interpretación de la Sibila por una niñao mujer,especialmente enlas iglesias que no poseen coro de niños.

El aprecio que el pueblo mallor- quínha sentido y sientepor el canto de la Sibila,interpretado cada año enla Catedral y enlas iglesiasde la isla, ha culminado en 2004 con la declaración de BIC (biende interés cultural inmaterial) por el Consell de Mallorca. Es el primer elemento de este tipo que merecetal declaración y protección en Mallorca.

EL "SERMÓ DE LA CALENDA"

Otra manifestación , típicamente, mallorquinade la Navidadcristiana es el asermón" que,al principiode la celebración nocturna, pronuncia unniñodescribiendoelfelizaconte- cimiento protagonizado por el Hijo de Dios, nacido niño de la Virgen María,anunciadoporlos ángelesy adoradopor los pastores,e invitan- do a todoslos fielesa celebrarcon fe y compartir la alegríadel nacimiento de Jesús en Belén.

No tenemos, hasta el presente , muchos testimonios de la antigüe- dad de esteelemento que,a partir de la renovación conciliar, es cada díamás frecuente en el iniciode la celebración de la noche de Navidad.

Parece que el origen de este ser- món se sitúaen la Catedral,cuando en elsiglo XVI,después delcantode primala mañana del 24 de diciem- bre,después del anuncio cantado solemnementedela Navidad,en el Martirologio (o Calendario), un cléri- go pronunciaba un sermónen latín en el coro.

Una tradición posterior extendió este sermón, pronunciado por un niñoen catalán,alasiglesias de la dióces is. De él tenemos un docu- mento literario de primeracalidaden las memoriasde su infancia queel poeta y académico, Mn. l.lo renc Riber,redactó enla postguerra yque

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constituyen una de las joyas litera- rias del siglo XX.Mn. Riber,cuando niño,había sido cantor (blauet) en el monasteriode L1uc,y a él le corres- pondió un año pronuciar este ser- món navideño.

Actualmente el sermón «de la Calenda» viene a constituir un pre- góninfantil dela Navidad .Nunca ha tenidoun texto fijo;solíaser redacta- do por uno de los sacerdotes más cultos y literatos de la parroquia o iglesia.Actualmente se han difundi- do varios textos, algunos de ellos inspirados en escritos del beato Ramón L1ull o del filólogo y folkloris- ta Mn.Antoni-María Alcover.

EL ADORNO DE LAS «NEULES .., OBLEAS EN LAS IGLESIAS

Muchos delos numerosos visitantes de la isla quedan sorprendidos de una ornamentación muy típica de

nuestrasiglesias durantelas fiestas navideñas. De hilos casi invisibles, penden de las lámparas y de las cor- nisasy retablos de los templos innu- merables circunferencias de papel blanco,a modo de hostias de mayor o menor tamaño, algunas simples sin perforación alguna, otras con dibujos hábil y pacientementevacia- dos con tijeras,que podemos com- parar a los rosetones de nuestros templos. De la lá mpa ra mayor, o central (lIa ntone r) de las iglesias, suelecolgarse una hilerade obleas : las mayores corresponden alnúme- ro de semanas que median entre el 25 de diciembre y el miércoles de ceniza, inicio de la Cuaresma; si sobran algunos díasse indican asi- mismocon obleas más pequeñas.

Delorigen y significado de estas

«neules- se han dado variasexplica- ciones,algunasdemasiado rebusca- das:p.e.las telarañasde la cueva de Belén(¡?);ola alusiónalasupues~ta

sign if icació n de Belé n, «casa de pan",con referenciaseucarísticas.

El origen es más sencillo. Las obleas con que se adornabaeltem- plo eran comestibles ,de pasta dulce tostada al fuego,hasta el siglo XIX. Eran una golosina para niños y un postreapeteciblepara los mayores, reservado a la s mesas de lo s nobles. Hoy suelen fabricarse tam- bién ,sonlos«barquillos",hábilmen- te oindustriamente enrollados.

Encontramos una refer enci a de estos singularesadornos con obleas en los templos,comparándo los con las golosinas,caramelos o adornos vegetales,que se cuelgan actual- mente para ambienta r espacios al aire libre o el interior de las casas con ocasión delas fiestas infantiles.

Así desde la Edad Media , en las grandes fiestas, las iglesias mallor- quinas eran adornadas con «neu- les", no sólo en Navidadsinoenlas solemnidades de Jesucris to , de

LaSibila, desde un lugar elevado del templo, canta la llegada del fin del mundo.

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Nuestra Señora o delos santos. La documentación es constante hasta elsiglo XVII;ella atestiguaque los promoto res de fiestas, como de la Ascensión,Asunciónde la Virgen o de algún santo de arraigada devo- ción popular, encargaban alsacris- tán la tareade «enneular» (adornar conobleas)el templo o las capillas dela advocac ióncelebrada.

Tal adorno hoyseha exc!usivizado en lasfiestasnavideñas.Sonanun- cio e invitación de las fiestas del Nacimi ento del Señor. Suelen col- garselas obleasdíasantesde Navi- dad y permanecían,hasta tiempos recientes,expuestas hasta el 2 de febrero; actualme nte el tiempo de las «neules» se ha abreviado nor- malmentehastalafiesta delBautis- modelSeñor.

CONCLUSiÓN

Entreotros elementos (representa- ciones teatrales:ElsReis,gastrono- mía, reuniones familiares, etc.) he queridodestacar tresrealidades tra- diciona les que dan carácter mallor- quínpropioalafiesta,tan popular y entrañable,delaNavidaddelSeñor.

Conserva entre nosotro s el calor deunasfiestashogareñas,queen la iglesia, en la comunid ad cristiana, encuentran alimentodefeyalegría

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iluminada por la memoria viva del Enmanuel (Dios con nosotros), anunciadoporun niño,acogidocon los adornos propiosde estas fiestas, que nos recuerdan al niñonacidoen Belén y que volverá, en gloria y majestad,como Juez misericordio- so,para dar posesiónde su Reinoa losjustos,pues entonces aparecerá quién ha servidoa Diosy alosher- manos.

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Referencias

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