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Empoasca kraemeri Ross y Moore (saltahojas) durante una época de siembra intermedia de frijol común (Phaseolus vulgaris L ) en un suelo Ferralítico Rojo Típico

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Academic year: 2020

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(1)Facultad de Ciencias Agropecuarias Departamento de Agronomía. Trabajo de Diploma. Empoasca kraemeri Ross y Moore (saltahojas) durante una época de siembra intermedia de frijol común (Phaseolus vulgaris L.) en un suelo Ferralítico Rojo Típico. Diplomante: Nangazanga Koné. Tutores: Dr. C Jorge R. Gómez Souza Ing. Héctor P. Hernández Arboláez. Curso 2009 - 2010. i.

(2) ii.

(3) Pensamiento. La patria no es la tierra. Sin embargo, los hombres que la tierra nutre son la patria y el verdadero patriota es él que hace producir la tierra.. Nangazanga KONE. iii.

(4) iv.

(5) Dedicatoria. DEDICATORIA. Este Trabajo de Diploma está dedicado especialmente a: -Dios -Mis queridos padres: Labaradia Sanou y Zou Koné. -Todos mis queridos hermanos y hermanas, que me han apoyado siempre en toda la etapa de mis estudios. -Mi pequeño y lindo hijo Mohamed Zou Koné, quien hoy es la razón de mi vida.. v.

(6) vi.

(7) Agradecimientos. Mi profundo agradecimiento al colectivo de profesores de Agronomía de la F.C.A. de la Universidad Central de Las Villas, especialmente a mis tutores: Dr.C Jorge R. Gómez Souza e Ing. Héctor P. Hernández Arboláez, a los profesores Ing. Edel Pérez Quintanilla, Ing. Yordanys Ramos González, Msc. Reinaldo Quiñones y a la bibliotecaria Marianela Sibat Delgado. A Mis hermanos: Mouno, Gniga, Sagassoun, Nangoua, Yiriba, Fanta, Manyaga. De manera muy especial a Koumba Keita mi querida y futura esposa. A mi Tío Issa dit Djiriba Samaté y a mis Tías Moundia dite Mamou y Nana. A mis padres cubanos: Dionisia Bernardo Domínguez y Nemesio Mulla Pacheco, y a mi inolvidable hermano-amigo Rodovaldo Mulla Bernardo. A mis cuñados: Abdoulaye Samaté y Fatoumata Keita. A todos mis amigos y compañeros del C3, U9, a todos mis compañeros de aula y a mis compañeros de país. Mis agradecimientos sinceros a los Estados de MALI, de CUBA, y a la Embajada de Mali en Cuba. Y a todas aquellas personas que han contribuido de una u otra manera en mi formación profesional.. vii.

(8) viii.

(9) Resumen. Resumen El trabajo fue desarrollado en el ¨Huerto Sandino¨ del municipio Remedios en la provincia de Villa Clara, sobre suelo Ferralítico Rojo Típico, se estudió comportamiento estacional de E. kraemeri durante época intermedia de cultivo de frijol entre los meses de noviembre de 2009 a febrero de 2010. Se analizó además su incidencia sobre nueve (9) variedades de frijol (3 con granos de testa negra, 3 de testa roja y 3 de granos de testa blanca) y el grado de afectación causado por este insecto. Los adultos de E. kraemeri invadieron el campo de frijol cuando las plantas estaban en su fase fenológica Vc, alcanzaron su máximo nivel con 1336 insectos (37,6% del total) entre las fases fenológicas V2 a V4. En este momento aparecieron las primeras ninfas (primera generación).Un periodo de temperatura media de 20 0C o menores y sequía mantuvieron los niveles de este insecto en valores inferiores hasta el final de la cosecha. Las variedades con grano de testa negra fueron más tolerantes a E. kraemeri, seguidas las variedades con granos de testa roja y por último las de testa blanca. La variedad Cuba Cueto 25-9 negra se destacó con un menor grado de afectación (3) con un mayor promedio de legumbre por planta 9,5 y 40,7 de granos por planta. Dentro de las variedades rojas la más susceptible con grado de afectación nueve (9) y menor producción fue Velasco Largo.. En último lugar están las blancas con grado de afectación nueve (9) y graves. afectaciones sobre su rendimiento.. ix.

(10) Índice. Índice. Pág.. 1. Introducción…………………………………………………………………….1 2. Revisión Bibliográfica……………………………………………………….....3 2.1. Generalidades del frijol común………………………………..……………........3 2.1.1. Importancia………………………………………………………………....…….3 2.1.2. Producción y consumo del frijol común…………………………………….3 3. Principales insectos-plagas de P. vulgaris…………..........................................4 4. Aspectos generales de EmpoascaKraemeri……………….................................4 4.1. Distribución geográfica de E. kraemeri……………..........................................4 4.2. Importancia de E. kraemeri………………………………………........................5 4.3. Taxonomía………………………………………………………………………….6 4.4. Biología y morfología del saltahojas del frijol…………………………………...6 4.5. Síntomas producidos por el ataque de E. kraemeri……………………...…….8 4.6. Lucha biológico……...……………………………………………….....................8 4.7. Lucha química……………………………………………………………………...9 4.8. Otros métodos de lucha…………………………………………........................10 5. Materiales y Métodos………………………………………………………………..13 6. Resultados y Discusión……………………………………………………………..17 6.1. Comportamiento poblacional de E. kraemeri…………………………….…….17 6.2. Influencia de E. kraemeri sobre algunos componentes del rendimiento del frijol…………………………………………………………………...............................19 7. Conclusiones……………………………………………………………....................21 8. Recomendaciones…………………………………………………………………….22 Anexos. Bibliografía. x.

(11) Introducción. 1. Introducción De las tres mil especies alimenticias utilizadas por la humanidad a través de su historia, solo cincuenta se cultivan significativamente en la actualidad, dominando en los mercados solo quince grupos: trigo, arroz, maíz, mijo, sorgo, yuca, judías, maní, soya, remolacha, coco, banano y frijol (Yero, 1998); siendo este último parte de la dieta de la mayoría de los pobladores de Centroamérica por el alto contenido de proteínas y calorías que posee. (Yero, 1998; Socorro y Martín, 1998). La producción mundial durante el año 2006 fue 18.6 millones de toneladas, siendo Brasil, India, Myanmar, China, México, Estados Unidos e Indonesia los principales productores (FAOSTAT, 2007). América Latina es la zona a nivel mundial de mayor producción y consumo, estimándose que de ella proviene el 30 por ciento (Mora, 1997; Baudoin et al., 2001). En Cuba se siembran aproximadamente 52 000 hectáreas de frijol con rendimiento entre 0,5 y 1,2 t/ha; la producción total solo cubre el 5 % de la demanda de consumo de la población (FAO, 1997; Llanes, 2005). Este cultivo se ve afectado por numerosas plagas, según Bruner et al. (1975), Mendoza y Gómez (1982), Murguido (2000) y Martínez et al. (2007), las plagas más importantes en el cultivo de frijol son los crisomélidos (Diabrotica balteata Leconte.) y (Cerotoma ruficornis Oliver.), la mosca blanca (Bemisia tabaci Gennadius.) y el saltahojas (Empoasca kraemeri Ross y Moore.), siendo esta última, según Murguido (1995) la plaga más importante que actúa sobre las diferentes variedades de Phaseolus en Latinoamérica. Este hemíptero denominado comúnmente como “chicharrita”, “saltahojas” o “lorito verde”, tiene una gran importancia para los países de América Latina, que según Martínez et al. (2007) consiste en que puede atacar en cualquier fase fenológica y su incidencia causa mermas considerables en los rendimientos y a veces pérdidas totales.. 1.

(12) Introducción. Los adultos y las ninfas son los que provocan daños a las plantas, pues ellos succionan la savia del envés de las hojas, las yemas y los pecíolos, transmitiendo una saliva tóxica que causa achaparramiento, distorsión, encrespamiento hacia abajo y el embolsado de las hojas; cuando el ataque es severo, causa clorosis y necrosis en los bordes reduciendo el rendimiento (King y Saunders, 1984). Como consecuencia de su ataque según Ramos (2008) resultan afectados tres de los principales componentes del rendimiento, como son el número de vainas por planta, número de granos por vaina y el peso del grano. A pesar que Murguido (1995), Murguido (2000), en las provincias occidentales realizó investigaciones sobre esta plaga y Ramos et al. (2008), han aportado valiosos datos sobre este dañino insecto del frijol en diferentes variedades, se requiere aún continuar investigando al respecto para conformar una metodología que permite realizar un manejo sobre esta plaga, ya que la información obtenida mediante el estudio sobre E. kraemeri no es muy abundante y está bastante dispersa. HIPOTESIS El estudio del comportamiento estacional de E. kraemeri, así como la preferencia varietal y la incidencia en algunos componentes de rendimiento sobre el cultivo de frijol, brindará un aporte de interés para el manejo de esta plaga. Objetivo General:  Determinar aspectos bioecológicos sobre Empoasca kraemeri durante una época de siembra en el frijol común. Objetivos específicos:  Evaluar el comportamiento de este cicadélido durante una cosecha de frijol en un suelo Ferralítico Rojo Típico.  Determinar aspectos sobre su preferencia por algunas variedades de frijol común y elementos sobre sus afectaciones.. 2.

(13) Revisión bibliográfica. 2. Revisión bibliográfica 2.1.. Generalidades del frijol común. 2.1.1. Importancia Las leguminosas de grano son utilizadas para la alimentación en cantidades apreciables; fundamentalmente el fríjol (Phaseolus vulgaris L.) se cultiva para la alimentación humana, utilizándose tanto las semillas secas o tiernas como las vainas verdes enteras. Además puede servir para follaje, así como abono verde (Box, 1961). Según Socorro y Martín (1989), la importancia del frijol común también está concebida por su gran contenido de nutrientes, demostrando que esta fabácea presenta un alto contenido de proteínas del tipo tiamina y riboflavina, así como un adecuado porcentaje de vitaminas. Esta es la leguminosa más importante en la alimentación en los países del centro y sur de América y los ubicados en la región central y este de África, siendo la fuente barata de proteínas, pues contienen 18 a 30% de proteína (Baudoin et al. 2001). El frijol es un producto que suministra almacenarse. sin. muchas. dificultades. alimento por largo tiempo, pues puede (Estación. Territorial. de. Investigaciones. Agropecuarias de Holguín, 1999). 2.1.2. Producción y consumo del frijol común La producción durante el año 2005 en el mundo osciló alrededor de 18 millones de toneladas, hecho que acredita al frijol común, como la leguminosa más consumida en el mundo. Los principales productores son Brasil, México, Estados Unidos, China; aunque el primero dedica su producción principalmente a frijol rojo, mientras que el segundo, a frijol negro (FAO, 2005). América Latina es la zona a nivel mundial de mayor producción y consumo, estimándose que de ella proviene el 30%.África es el segundo productor con 25%),siendo los países de Uganda ,Kenya ,Rwanda ,Tanzania y Burundi ,los de mayor producción ( Mora, 1997; Baudoin et al., 2001); sin embargo ha sido confirmado que el 3.

(14) Revisión bibliográfica. fríjol es el más consumido de los granos de la familia fabácea en el mundo. (Mc Clean et al., 2004). Las leguminosas en general y el frijol en particular son consumidas escasamente en Argentina con solo 0,3 kg/hab/año, mientras que en otros países. como Brasil el. consumo es de 20,1 kg/hab/año, México 12,6 kg/hab/año, Paraguay 24,3 kg/hab/año, y Uruguay 2,3 kg/hab/año. El promedio de consumo “per capita”en América Latina es de 13,3 kg. por habitante por año (Barembaum y Di Paola, 2007). En Cuba se siembran aproximadamente 52 000 hectáreas de frijol con rendimiento entre 0,5-1,2 t/ha; la producción total solo cubre el 5 % de la demanda, lo que implica que se necesitan grandes áreas sembradas con este cultivo para satisfacer la demanda de consumo de la población. (FAO, 1997; Llanes, 2005). 2.2.. Principales insectos – plagas de P. vulgaris. Este cultivo se ve afectado por numerosas plagas; según Bruner et al. (1975), Mendoza y Gómez (1982), Murguido (2000) y Martínez et al. (2007), las plagas más importantes en el cultivo de frijol son los crisomélidos (Diabrotica balteata Leconte.) y (Cerotoma ruficornis Oliver.), la mosca blanca (Bemisia tabaci Gennadius.), ácaro blanco (Polyphagotarsonemus latus Banks.), minador común (Liriomyza trifolii Burgess.), thrips de los melones (Thrips palmi Karny.), chinche verde hedionda (Nezara viridula) y el saltahojas (Empoasca kraemeri Ross y Moore.), siendo esta última, según Murguido (1995) la plaga más importante que actúa sobre las diferentes variedades de Phaseolus en Latinoamérica. 2.3.. Aspectos generales de E. kraemeri. 2.3.1. Distribución Geográfica Durante mucho tiempo la presencia de Empoasca fabae es reconocida en una amplísima área del continente americano, desde el Canadá hasta Argentina, lo que. 4.

(15) Revisión bibliográfica. motivó a muchas especulaciones. Los estudios realizados por Ross y Moore en 1957 pusieron de manifiesto la existencia de diferentes especies dentro de un amplio material colectado en la región norte y central, especialmente dentro de los Estados Unidos, Colombia, Cuba, Haití, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Puerto Rico y que según la literatura era considerado como E. fabae (Langlitz, 1964). Autores como Cabello (1966), Bruner et al., (1975), Murguido (1976), López et al., (1983), Socorro y García (1986), Socorro y Martín (1989) y Suárez et al., (1989) se refieren al saltahojas del frijol en Cuba como E. fabae, lo cual ha sido enmendado por Murguido (1995) quien refiere que esta especie abunda en el norte de América y que E. kraemeri es la especie predominante en América del Sur, Centro América y el Caribe. E. Kraemeri ha sido considerada como una especie ampliamente distribuida desde Florida, México, América Central, América del sur hasta el Perú, Cuba y otras islas del Caribe (Smith, 1974). Este insecto, como plaga del frijol, está reportado en todas las regiones de Cuba que producen este grano (CNSV, 1995). Según Murguido (1995) no se ha realizado un estudio detallado de la distribución de la plaga y la posible composición de especies del género Empoasca por regiones en el cultivo de esta leguminosa en Cuba. 2.3.2. Importancia Esta plaga se la llaman comúnmente “chicharrita”, “salta hojas” o “lorito verde”, posee una gran importancia no solo para los países de América Latina sino para el resto del mundo, que según Martínez et al. (2007) consiste en que puede atacar el frijol en cualquier fase fenológica y su incidencia causa mermas considerables en los rendimientos y a veces pérdidas totales. Su verdadero daño no es tanto por el número sino que la saliva que le introduce a la planta en el proceso de alimentación, es fitotóxica y el frijol es muy sensible a ello (USAID-RED, 2008).. 5.

(16) Revisión bibliográfica. El ataque severo de E. kraemeri causa clorosis y necrosis en los bordes reduciendo el rendimiento. Son ocasionados por las ninfas y adultos, que pican y succionan la savia de las células en el envés de las hojas, las yemas y los pecíolos, inyectando una saliva tóxica, originando puntitos o pequeñas manchas, que son notorias en el haz de las hojas. El daño principal directo es el achaparramiento, distorsión, encrespamiento hacia abajo y el embolsado de las hojas; las plantas infestadas retrasan su crecimiento y desarrollo, se amarillan y se debilitan (King y Saunders, 1984, USAID-RED, 2008). 2.3.3. Clasificación taxonómica. Empoasca kraemeri Ross y Moore es considerado taxonómicamente como miembro de importancia sobresaliente del orden Hemiptera con la siguiente ubicación taxonómica: El saltahojas de los frijoles pertenece al orden Hemiptera, familia Cicadellidae y género Empoasca (Caldwell y Martorrell, 1950). Ross y Moore (1957), dan a conocer que este grupo constituye un complejo de especies que se define por las siguientes combinaciones de caracteres: Largo, variable de 3,5 a 4,0 mm; color en vida, verde claro con marcas blancuzcas sobre la cabeza y el tórax; los genitales del macho, con aedagus simple; gancho del décimo segmento; presenta una porción basal ensanchada; una porción apical adelgazada y un área membranosa masal. 2.3.4. Biología y morfología El salta hojas de los frijoles es un insecto que presenta aparato bucal picador-chupador con una metamorfosis gradual (huevo, ninfa y adulto). Su ciclo biológico comienza por la puesta de los huevos que realizan las hembras insertando estos en el interior de los tejidos de la planta (Klerks y Van Lenteren, 1991). Esta plaga se caracteriza por su color verde y mide alrededor de 3 mm de longitud. Las ninfas, tienen una coloración verde amarillenta y son fáciles de identificar por su movimiento lateral característico (Hohmann y Martínez, 2000).. 6.

(17) Revisión bibliográfica. Durante el día las hembras ovipositan entre dos a tres huevos diariamente en el pecíolo y nervadura central de las hojas. Para realizar la postura cortan longitudinalmente la epidermis con el ovipositor y luego introducen el huevo debajo de ésta (USAID-RED, 2008). Martínez et al. (2007) describen que los huevos tienen un color blanquecino, son alargados y tienen 1 mm de longitud. Según Murguido (1995) de los huevos emergen las ninfas que son pequeñas de color amarillo verdoso, pero carecen de alas; Martínez et al. (2007) destacan que las ninfas se caracterizan por la capacidad de moverse de lado con mucha rapidez.. Las ninfas pasan por 5 estadios, se localizan en la cara inferior de las hojas y al ser perturbadas se desplazan caminado al costado hacia la superficie de la hoja (USAID-RED, 2008). Heyer et al. (1986) y Murguido (1995) confirman que las ninfas pasan por cinco estadios que se diferencian entre sí, principalmente, por el cambio de tamaño y la proporción entre las partes del cuerpo, el crecimiento progresivo de las escamas o alones hasta formar el estuche alar debajo del cual se desarrollan las alas, el cambio de color en sus ojos y su cuerpo, destacándose el incremento de la actividad del insecto. La duración total de la fase ninfal de E. kraemeri depende de muchos factores (el cultivo, el período, etc.). Martínez et al. (2007) destacan que el tiempo promedio requerido para el desarrollo completo de las ninfas es de 8 a 11 días aproximadamente, aunque esto depende considerablemente de la temperatura. El adulto es de color verde, mide alrededor de 3mm de largo, con la cabeza más ancha que el cuerpo lo que le confiere forma triangular. Las patas posteriores son largas y le permiten saltar con facilidad cuando son perturbados, tienen en las tibias dos hileras laterales de espinas características. Generalmente se encuentran en el envés de las hojas (Martínez et al. 2007, USAID-RED, 2008). 7.

(18) Revisión bibliográfica. Fig. 1: Adulto de E.kraemeri) Fuente: www.usaid-red.org www.fintrac.com. Los adultos se identifican fácilmente a través de las estructuras genitales externas. Las hembras presentan un ovopositor de forma curvada de abajo hacia arriba, en la parte más extrema del abdomen, mientras que los machos en su lugar tienen un par de láminas con celdas características (Ross y Moore, 1957). La longevidad de adultos varia entre 20 a 22 días y el ciclo completo dura más o menos 30 días (anónimo, 2000). 2.3.5. Síntomas producidos por el ataque de E. kraemeri Causa daños al cultivo tanto en estado de ninfa como de adulto, succionan la savia de las hojas y tallos. Las plantas atacadas muestran síntomas de amarillamiento en los bordes de las primeras hojas simples; en las plantas que tienen mayor desarrollo, los daños se caracterizan por el encrespamiento de las hojas, el achaparramiento de la vegetación de los conos y de las vainas (Karel y Antrique, 1989; Martinez et al. 2007). En presencia de ataques intensos las plantas pueden manifestar un color verde más intenso y también necrosis en las nervaduras de las hojas (Martinez et al, 2007, USAID-RED, 2008).. 8.

(19) Revisión bibliográfica. Monteith y Hallowelle (1929) concluyeron que el ataque de E.kraemeri en el frijol común puede lograr a provocar un cambio de color verde en color bronceado y amarillento de las hojas, una deformación de los pecíolos y el tallo, un pronunciado enanismo de la planta y un retraso en el desarrollo floral. Afortunamente este dañino insecto no transmite enfermedades virales (Mendoza et Gómez, 1984). 2.3.6. Lucha biológica contra E.kraemeri De los controles naturales sobre E. kraemeri, solo se han reportado en la literatura mundial como parásitos de huevo: Anagrus flaveolus (Waterhouse) (Mymaridae), Aphelinoidea plutella (Gir) (Trichogrammatidae) para Brasil por Pizzamiglio (1979), y para América Central Anagrus spp. y Gonatocerus sp. (Mymaridae), (Klerks y van Lenteren, 1991). En Cuba Bruner et al. (1975) indican que los controles naturales de E.kraemeri son Anagrus empoascae (Doz.) (Familia Mymaridae: superfamilia Chalcidoideae), parásitos de los huevos y un drynido no determinado de la familia Drynidae, parásito de adultos. No se conoce el papel de estos biorreguladores en la dinámica poblacional de los saltahojas en Cuba. Wilde et al. (1976) señalaron que los parásitos de huevos Anagrus spp. y Gonatocerus spp. afectan significativamente las poblaciones de Empoasca; sin embargo, Gómez y Schoonhoven (1977) expresan que aunque es alto el parasitismo alcanzado por Anagrus spp. este insecto es incapaz de mantener la población de la plaga por debajo de un umbral económico aceptable. Torres et al. (2000) dan a conocer que Anagrus sp. es parasitoide de huevos de E. kraemeri, en el interior de los cuales realizan sus puestas y se desarrollan. Pocos hongos atacan las especies de Empoasca y la mayoría son de la familia (Entomophthoraceae) especialmente Erynia radicans (Brefeld) Humer (Klerks van 9.

(20) Revisión bibliográfica. Lenteren, 1991). Según Martínez et al. (2007) Entomophthora sphaerosperma es un hongo que actúa como enemigo natural de E. kraemeri.. 2.3.7. Lucha química contra E.kraemeri De los diferentes métodos utilizados para reducir los daños de los saltahojas, la aplicación de insecticidas químicos es la forma generalizada (Klerks y Lenteren, 1991). En Cuba, Hoffman (1969) demostró que la mezcla de DDT, Oxicloruro de Cobre y Azufre tenían efectos fitotóxicos sobre el frijol, además de riesgos para la salud humana y recomendó su sustitución por insecticidas órgano – fosforados. Según Cruz (1981) existen suficientes antecedentes sobre el uso de los insecticidas químicos en el combate del saltahojas del frijol, incluso bajo diferentes condiciones agronómicas. Pero estas investigaciones no han previsto un procedimiento de lucha, donde una vez definida la efectividad del insecticida en la etapa más susceptible del frijol, se pueda reducir el número de tratamientos de acuerdo a la ecología de la plaga, el período crítico del cultivo y los umbrales de infestación y de daños (Murguido, 1995). 2.3.8. Otros métodos de lucha contra E.kraemeri Tradicionalmente los campesinos han utilizado diversas prácticas de cultivo que además de lograr un mayor aprovechamiento de las pequeñas áreas, tienen efectos favorables en el control de plagas y enfermedades. Con el propósito de optimizar estas medidas se han realizado investigaciones para corroborar su aplicabilidad en determinadas condiciones de la producción agrícola (Murguido, 1995). Para Altieri et al. (1977) y Cardona (1989) el uso del policultivo de maíz y frijol resultó más efectivo en la reducción de ninfas y de adultos que los monocultivos de estos. Schoonhoven et al. (1981) probaron el efecto de la cobertura con malezas y los resultados demostraron que algunas malezas como Eleusine indica (L.), influyeron de. 10.

(21) Revisión bibliográfica. forma efectiva en la disminución de las poblaciones de adultos y ninfas de saltahojas; sin embargo, el efecto competitivo de las malezas afectó los rendimientos. Los estudios de Zucato-Filho et al. (1985), Zucato-Filho et al. (1986) con fertilizaciones de NPK y abonos de origen orgánico (estiércol de bovino, conejo y gallinaza) mostraron aumento no significativo de la plaga, así como de los rendimientos. Por otro lado Mucoucah y Boica-Junior (1995) indicaron que la fertilización química proporcionó mayor número de insectos y mayores daños al frijol. Otra medida de valor práctico lo constituye la época de siembra. Las diferencias en la infestación de los campos de frijol en distintos períodos del año ha sido señalada por varios autores (De Oliveira et al., 1981; Enkerlin y Medina, 1984; Souza, 1987, López y Rosales, 1988). La época óptima de siembra del frijol en Cuba se halla entre el 15 de octubre y el 30 de noviembre (Chailloux et al., 1995). Según Murguido (1995) aunque existe una fecha de siembra temprana desde el primero de septiembre y otra tardía hasta el 30 de enero, no resulta por sí solo un margen muy amplio para obtener ventajas significativas, respecto a la incidencia de la plaga. De esta forma la fecha de siembra resulta un instrumento útil dentro de un conjunto de medidas de lucha. Para Martínez et al., (2007) el uso del hongo Metarhizium anisopliae (Metsch.) Sorokin, (cepa 11) como control biológico, ha tenido grandes resultados en el control de E. kraemeri. Lizárraga et al. (2004) señala que este hongo se prepara de forma artesanal en los laboratorios. Otro método de lucha, es la utilización de insecticidas botánicos, como lo son el extracto de Nim, utilizándose una concentración de 10 L/ha, el Oleo Nim (1,5 L/ha) y la Tabaquina (2 a 3 L/ha). (Leos y Salazar, 1992, Martínez et al., 2007). Cruz de Matos (2000) expone que la tabaquina es una sustancia producida principalmente por las especies Nicotiana tabacum (L.) y Nicotiana rustica (L.). Sus 11.

(22) Revisión bibliográfica. componentes principales son los alcaloides nicotina, nornicotina y anabasina. Poseen seis isómeros que pueden actuar separadamente y forman una mezcla biológicamente activa. También las medidas de control agrotécnicas representan una forma de lucha para la reducción de E. kraemeri. Martínez et al. (2007) mencionan algunos ejemplos que se pueden ver a continuación: . Eliminar las malezas hospedantes del saltahojas. . Evitar la colindancia con campos de más de 15 días de diferencia en edad y con áreas de cultivos hospedantes como tomate, berenjena, boniato, pepino y otras.. . Emplear asociaciones de cultivos con maíz, sorgo y king grass.. . Eliminación de residuos de cosechas y de aquellas plantas que surjan de los granos dispersos en el área.. 12.

(23) Materiales y Métodos. 3. Materiales y Métodos El presente trabajo se realizó en el “Huerto Sandino” del municipio de Remedios, provincia Villa Clara, en un suelo Ferralítico Rojo Típico. El experimento se inició en el mes de noviembre del 2009 y culminó en el mes de febrero del año 2010. El experimento consistió en evaluar el comportamiento de E. kraemeri durante la época de siembra intermedia, así como la preferencia varietal, y su influencia sobre algunos componentes del rendimiento. Se utilizaron 18 parcelas de 5 x 1.40m, en ellas se sembraron 9 variedades comerciales de frijol común con dos réplicas por variedad. Las parcelas se distribuyeron en bloques al azar. El tipo de siembra utilizado fue a chorrillo, con una distancia entre camellón 0.45 m. La siembra se efectuó el 14 de noviembre y la germinación ocurrió una semana después. Las variedades empleadas se muestran en la tabla 1. Tabla 1. Variedades evaluadas en el experimento. Nombre de la. Color del. Variedad. Grano. ICA Pijao. Negro. Cuba Cueto 25 - 9. Negro. BAT-304. Negro. Cuba Cueto 25 - 9. Rojo. Velasco Largo. Rojo. Delicia 3 - 64. Rojo. BAT-482. Blanco. Cuba Cueto 25 - 9. Blanco. Bonita 11. Blanco. 13.

(24) Materiales y Métodos. Las evaluaciones del comportamiento poblacional y preferencia varietal de E. kraemeri se realizaron con frecuencia semanal. Para el conteo de los ejemplares adultos del saltahojas se utilizó la metodología propuesta por Murguido y Beltrán (1983), consistente en una caja de cartón de 76 x 38,5cm en cuyos laterales se colocaron tubos de ensayo de 20 x 2 cm. para propiciar la entrada de los adultos de este. cicadélido. Bajo esta caja cabían 10 plantas de frijol aproximadamente y se tomó un punto de muestreo por parcela en cada uno de ellos. Para determinar la preferencia varietal se contabilizaron las ninfas y adultos presentes en las variedades en estudio. Se contaron todos los ejemplares adultos de E. kraemeri que penetraban en los tubos de ensayo. Las ninfas se cuantificaron de forma directa sobre las hojas de las plantas, para ello se tomaron cinco plantas por parcela y en ellas se hicieron las evaluaciones en las hojas. La incidencia de E. kraemeri sobre algunos componentes del rendimiento se evaluó en las fases fenológicas reproductivas del cultivo desde R4 hasta R6, mientras que el comportamiento poblacional de este insecto se determinó teniendo en cuenta las variables climáticas y las fases fenológicas del cultivo del frijol, las cuales se muestran en la tabla 2 según García (1996). Tabla 2. Fenofases del cultivo del frijol (Phaseolus vulgaris L.) Estados vegetativos. Estados reproductivos. Ve (Emergencia). R1 (Prefloración). Vc (Nudo cotiledonal). R2 (Floración). V1 (Primer nudo). R3 (Formación de la legumbre). V2 (Segundo nudo). R4 (Llenado de legumbre). V3 (Tercer nudo). R5 (Inicio de maduración). Vn (Número de nudos) R6 (Completa maduración). 14.

(25) Materiales y Métodos. Los datos meteorológicos se obtuvieron en la Estación Meteorológica de Caibarién. Las afectaciones por E. kraemeri se determinaron mediante la escala de Van Schoonhoven (1988) la cual se muestra en la tabla 3. Tabla 3 Grado de daños y sintomatología por E. kraemeri. Grado. de Sintomatología. daños 1. Sin daños. 3. Ligero enrollamiento hacia abajo o arriba de algunas plantas. 5. Enrollamiento. moderado. y. algún. amarillamiento. foliar.. Planta. achaparrada 7. Enrollamiento foliar, amarillamiento y achaparramiento intenso. 9. Todas las hojas presentan amarillamiento y achaparramiento total, con muy escasa producción de flores y vainas.. Para evaluar las posibles afectaciones de E. kraemeri sobre algunos componentes del rendimiento se tomaron 10 plantas por parcela, se cuantificaron y promediaron las vainas por planta y el número de granos por planta. Los análisis estadísticos consistieron en comparaciones de media, para lo cual, siempre que hubo homogeneidad de varianza se realizaron análisis de varianza de clasificación doble con posterior aplicación de la prueba de Duncan para la preferencia varietal y DHS de Tukey para los rendimientos. Cuando se detectó falta de. 15.

(26) homogeneidad de varianza se utilizó la prueba no paramétrica de Kruskal-Wallis. Estos análisis se realizaron utilizando el paquete estadístico SPSS versión 11. Para la. Materiales y Métodos. comparación de las medias de rango obtenidas por Kruskal-Wallis se aplicó el programa Statistix versión 1.0.. 16.

(27) Resultados y discusion. 4. Resultados y Discusion 4.1. Comportamiento poblacional de E. kraemeri en época intermedia del cultivo del frijol común.. 17.

(28) Vc. V2. V4. R1. R2. R4. R5. R6. Promedio de insectos. 10 8 Adultos. 6. Ninfas. 4 2. 30 25. 15. 20 10. 15 10. 5. 5 0. Temperatura (oC). Precipitaciones (mm). 0 20. 0 21/11 28/11. 5/12. 12/12. 19/12. 27/12. 2/1.. 9/1.. 16/1.. Dias de Muestreo (Dias/Mes) Precip. (mm.). Temp. media (ºC.). FIGURA 1. Comportamiento poblacional de E. kraemeri en época intermedia.. Durante el trabajo se colectó un total de 5087 insectos distribuidos en 9 muestreos, de ellos el 63.8% fueron adultos y el 36.2% fueron ninfas. En la figura 1 se aprecia el comportamiento estacional de este cicadélido. Los adultos invadieron el campo cuando las plantas de frijol se hallaban en la fase fenológica Vc en el Resultados y discusion. segundo muestreo. Los máximos niveles se registraron durante los muestreos 3 y 4 cuando las plantas de frijol habían alcanzado las fenofases V2 y V4. Las ninfas aparecieron durante el tercer muestreo dentro de las fase fenológicas V2 a V4, lo que denota el inicio de la primera. 18.

(29) generación de la plaga dentro del campo de frijol. A partir de ese momento se produjo un brusco descenso de la población adulta de E. kraemeri para establecerse luego en niveles más bajos aunque aún considerables hasta el final del cultivo. El 37.6% del total de adultos se registró en las ya mencionadas fases V2 a V4 y como se ha explicado fue descendiendo a niveles de 22,5% durante los muestreos 6 y 7 y un nivel todavía menor de 17,7 % del total en los últimos muestreos. En esta figura se aprecia que independientemente de la relación que existió entre el insecto y la planta de frijol, las variables climáticas temperatura y precipitaciones pudieron influir en el comportamiento del insecto, puesto que durante el máximo pico (V2 a poblacional V4) la temperatura media se mantuvo entre 24 y 25 oC y se registraron precipitaciones de 17mm. Durante los muestreos siguientes, la temperatura media fue descendiendo hasta alcanzar valores cercanos a 20oC y menores, registrándose un período totalmente seco a partir del 6 to muestreo, lo cual coincidió con las temperaturas más frías registradas durante los primeros días del mes de enero del 2010. Murguido (1995) en experimentos realizados en la región occidental de Cuba observó que la incidencia de E. kraemeri comenzó desde la fase fenológica V1 (hoja primaria) y que una vez establecidos los primeros ejemplares la población comienza a aumentar progresivamente durante el período de crecimiento abierto, hasta alcanzar un máximo y en ese momento el número de salta hojas disminuye. Heyer et al (1985) indican que la llegada de los adultos de este cicadélido al cultivo del frijol se produce entre los 10 y 30 días posteriores a la siembra y que a partir de ese momento comienza la formación de la primera generación. No obstante Ramalho (1979) en trabajos similares en Brasil reporta que los adultos alcanzaron su máximo valor durante las fenofases de floración y fructificación. Resultados y discusion. 4.2. Influencia de E. kraemeri sobre algunos componentes del rendimiento del frijol. Tabla 4. Influencia del grado de afectación por E. kraemeri sobre algunos componentes del rendimiento en variedades de frijol. 19.

(30) Variedades. G.A. P. v/p *M.R. P. g/p *M.R. CC 25-9. (N). 3. 9,5. 161.90 a. 40,7. 161.50 a. BAT 304. (N). 5. 6,5. 137.97 b. 27,0. 142.72 b. ICA PIJAO. (N). 5. 5,7. 134.30 b. 25,2. 137.70 b. CC 25-9. (R). 7. 3,9. 97.97. 13,2. 99.25. DELICIA 3-64. (R). 7. 3,4. 88.40 cd. 10. 89.57 cd. V. LARGO. (R). 9. 2,5. 53.05 cd. 7,4. 45.47 cd. CC 25-9. (B). 9. 2,1. 55.87 cd. 4,5. 49.17 cd. BAT 482. (B). 9. 2,0. 49.52 cd. 5,6. 52.65 cd. BONITA 11. (B). 9. 1,4. 35.50 d. 2,7. 36.45. c. c. d. *Medias de Rango según Kruskal-Wallis. Letras desiguales en las columnas denotan diferencias significativas según la Prueba Múltiple de Rangos para p ≤ 0.05. Leyenda G.A: Grado de afectación. P. v/p: Promedio de vainas por planta. Resultados y discusion. P. g/v: Promedio de granos por vaina. P. g/p: Promedio de granos por planta.. 20.

(31) *M.R: Medias de Rango. Se nota que grado de afectación según la escala de Van Schoonhoven (1988) las variedades con granos de testa negra sobresalen en cuanto a su tolerancia del resto de las variedades, especialmente CC-25-9 con. grado de afectación 3 mientras que ICA Pijao y BAT-304. presentaron grado de afectación 5. La primera de estas variedades alcanzó el máximo promedio de vainas por planta con 9,5 y a su vez el más alto promedio de granos por planta con 40,7; las otras dos variedades de este grupo alcanzaron un promedio de vainas por plantas de 6.5 y 5.7 respectivamente y a su vez obtuvieron 27,0 y 25,2 granos por plantas (tabla 4.). En el grupo de las variedades rojas se observó que CC 25-9 y Delicia 3-64 con grado de afectación 7, alcanzaron un promedio de 3,9 y 3,4 de vainas por planta con 13,2 y 10,0 granos por planta respectivamente, no siendo así en la variedad Velasco Largo donde se registró un grado de afectación 9, promedio de 2,5 vainas por planta y 7,4 granos por planta. Las variedades con granos de testa blanca resultaron las más susceptibles al ataque de E. kraemeri con grado de afectación (9) lo que provocó una disminución de los componentes del rendimiento vaina por planta y granos por planta con 2,1 a 1,4 y 5,6 a 2,7 respectivamente. Fialho (2005) en experimentos realizados en Brasil sobre el efecto de la infestación de E. kraemeri sobre la fisiología y producción del cultivo del frijol, observaron que la incidencia de este cicadélido provocó reducción en el número de granos por planta. Murguido (1995), evaluó las afectaciones por E. kraemeri sobre algunos componentes del rendimiento de variedades de frijol y demostró que entre las variedades de grano rojo hubo variación en el porcentaje de granos por planta.. Conclusiones. 5. CONCLUSIONES. 21.

(32) Los adultos de E. kraemeri invadieron el campo de frijol cuando las plantas estaban en la fase fenológica Vc, alcanzaron su máximo nivel con 1336 insectos (37,6% del total) entre las fases fenológicas V2 a V4. En este momento aparecieron las primeras ninfas (primera generación).Un período de temperatura media de 200C o menores y sequía mantuvieron los niveles de este insecto en valores inferiores hasta el final de la cosecha.. Las variedades con grano de testa negra fueron más tolerantes a E. kraemeri, seguidas las variedades con granos de testa roja y por último las de testa blanca. La variedad Cuba Cueto 25-9 negra se destacó con un menor grado de afectación (3) con un mayor promedio de legumbre por planta 9,5 y 40,7 de granos por planta. Dentro de las variedades rojas la más susceptible con grado de afectación nueve (9) y menor producción fue Velasco Largo. Las blancas fueron las más susceptibles con grado de afectación nueve (9) y pérdidas considerables en su rendimiento.. 22.

(33) Recomendaciones. 6. Recomendaciones. Realizar investigaciones similares durante otras épocas de siembra del cultivo del frijol y en otros tipos de suelo.. Poner a disposición de productores e investigadores los resultados obtenidos.. 23.

(34)

(35) Anexos. Fig.Plantas de frijol en su estado vegetativo.. Adulto de E.kraemeri. I.

(36) Ninfa de E.kraemeri. Fig. Método de muestreo. II.

(37) Anexos. Velasco Largo. III.

(38) BAT 482. Tabla VII. Descripción de las etapas fenológicas según García (1996). Bonita 11 IV.

(39) Anexos. Etapas de Desarrollo. Descripción. Emergencia (Ve) Nudo Cotiledonar (Ve) Primer Nudo (V1). 50% de la población esperada con los cotiledones visibles al nivel del suelo. 50% de las plantas con los cotiledones por encima de la superficie del suelo totalmente desplegados. 50% de las plantas con las hojas primarias totalmente desplegadas en el primer nudo. 50% de las plantas con la primera hoja trifoliada suficientemente Segundo Nudo desarrollada en el segundo nudo sobre el tallo principal, (V2) comenzando por el nudo unifoliado. 50% de las plantas con tres nudos sobre el tallo principal, Tercer Nudo comenzando con el nudo unifoliado con una hoja suficientemente (V3) desarrollada. (n) Número de 50% de las plantas con (n) número de nudos sobre el tallo principal, Nudos (Vn) comenzando por el nudo unifoliado. Prefloración 50% de las plantas con el primer racimo floral visible en cualquier (R1) nudo sobre el tallo principal comenzando por el nudo unifoliado. 50% de las plantas con la primera flor abierta en cualquier nudo Floración (R2) sobre el tallo principal comenzando por el nudo unifoliado. 50% de las plantas con una legumbre de 3 mm. a 2 cm. de longitud Formación de con la corola colgando o desprendida en cualquier nudo sobre el legumbre (R3) tallo principal, comenzando por el nudo unifoliado. 50% de las plantas con una legumbre de 10 a 12 cm. de longitud y Llenado de sus cavidades llenas de granos de tamaño complete en los primeros legumbre (R4) siete nudos sobre el tallo principal, comenzando por el nudo unifoliado. 50% de las plantas con una legumbre madura en cualquiera de los Inicio de nudos sobre el tallo principal, comenzando por el nudo unifoliado Maduración (R5) (madurez fisiológica). Completa 50% de las plantas con el 95% de las legumbres de color marrón maduración (R6) claro.. V.

(40) Bibliografía. Bibliografía 1. Altieri, M. A.; Doll, J.; Schoonhoven, A. Van. (1977). Interacciones entre insectos y malezas en mono y policultivo en maíz y frijol. Revista Comalfi. (4): 171-208. 2. Barembaum, Mara,Maria Di Paola. 2007. Importancia económica de la producción de hortalizas en Argentina. Apuntes agroeconómicos. [Consultado 17/12/2009].Disponible. en. la. World. Wide. Web:<<http://agro.uba.ar/apuntes/no_2/hortalizas.html>>. 3. Baudoin, J. P., T.Vanderboght, K.Mwangombe. 2001. Crop Production in Africa. 4. Box,J. M. 1961. Leguminosas de grano.Ed. Savat. Barcelona.550p. 5. Bruner, S. C.; Scaramuzza, L. C.; Otero, A. R. (1975). Catálogo de los insectos que atacan a las plantas económicas de Cuba. Academia de Ciencias de Cuba. La Habana. 399 p.. 6. Caldwell, J. F. y Martorrell, L. F. (1950). Review of the Achenorhyncous (Homoptera) of Puerto Rico. Part 1. Cicadellidae. J. Agr. Univ of Puerto Rico. (34): 1– 32. 7. Cardona, C. (1989). Effects of intercroping on insect populations: the case of beans. En: Waddington, S. R.; Palmer, A. F. E.; Edje, O. T. (eds). Workshop on Research Methods for Cereal/legume. Intercroping in Eastern and Southern. Africa Lilongwe. Malawi Proceedings. Centro Internacional de Maíz y Trigo. Mexico, D.F. 61 p. 8. Chailloux, M.; Hernández, G.; Faure, B.; Caballero, R. (1995). Producción del frijol en Cuba: situación actual y perspectiva inmediata.. En el XLI Reunión. Anual del Programa Cooperativo Centroamericano para el Mejoramiento de Cultivos y Animales (PCCMCA). Tegucigalpa. Honduras: 26 de marzo al 1ro de abril. 9. Cruz de Matos, Olivia. (2000). Uso de sustancias naturales de origen vegetal con actividad biológica en la protección de cultivos agrícolas. Agronomía Lusitana. Oeiras. Portugal. (2): 26-27. VI.

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Figure

Fig. 1: Adulto de E.kraemeri)  Fuente: www.usaid-red.org
Tabla 1. Variedades evaluadas en el experimento.
Tabla 3 Grado de daños y sintomatología  por E. kraemeri
Tabla VII. Descripción de las etapas fenológicas según García (1996).

Referencias

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