tomado del mensaje:
EL MISTERIO
DEL ARCA DEL PACTO APLICADO AL DÍA POSTRERO
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(Segunda actividad) Dr. William Soto Santiago Domingo, 14 de diciembre de 1997
Cayey, Puerto Rico
APLICADO AL DÍA POSTRERO (Segunda actividad)
Dr. William Soto Santiago Domingo, 14 de diciembre de 1997
Cayey, Puerto Rico
Ahora, vean ustedes cómo Cristo ha estado en Su Iglesia construyendo un Templo espiritual (que es Su Iglesia), el cual tiene todo lo que tenía el tabernáculo de Moisés y el templo de Salomón, y tiene todo lo que está en el Templo que está en el Cielo; porque este Templo que está construyendo Jesucristo, el cual es Su Iglesia, es un Templo construido con seres humanos, en el cual, todo lo que estaba en el tabernáculo de Moisés se hace realidad en seres humanos.
Por ejemplo, tenemos el candelabro o candelero con siete lámparas encendidas en medio del lugar santo, en el lugar santo del tabernáculo que construyó Moisés y del templo que construyó Salomón: lo cual representa las siete edades de la Iglesia gentil con sus siete ángeles mensajeros; cosa que ya ha sido cumplida durante las siete etapas o edades de la Iglesia gentil.
Miren cómo Jesucristo ha estado materializando en seres humanos el Templo y las cosas del Templo que está en el Cielo, las cuales fueron reflejadas, tipificadas, en el tabernáculo que construyó Moisés y el templo que construyó Salomón.
Y ahora, para este tiempo final, encontramos que corresponde al Lugar Santísimo del Templo espiritual de Cristo, en donde Él actualiza en seres humanos el Lugar
Santísimo del Templo que está en el Cielo: actualiza en seres humanos todo lo que estaba en el Lugar Santísimo del tabernáculo que construyó Moisés y del templo que construyó Salomón.
Allí estaba el arca del pacto, la vara de Aarón que reverdeció, estaban las tablas de la Ley (estaba todo el testimonio que Dios le dio para el pueblo hebreo escrito allí), y estaba también el maná que Dios le ordenó al profeta Moisés que colocara en el lugar santísimo, en una vasija de oro; y también allí, una vez al año, estaba el incensario que llevaba el sumo sacerdote el día de la expiación, cuando entraba al lugar santísimo.
Y también estaba allí el propiciatorio con los dos querubines de oro sobre el arca del pacto; y estaba también allí la presencia de Dios en medio de los dos querubines de oro; y allí estaba también la sangre colocada sobre el propiciatorio, cuando entraba una vez al año el sacerdote.
Ahora, vean ustedes cómo todo esto es tipo y figura de lo que estaría sucediendo, tanto en el Templo que está en el Cielo, como en el Templo que el Señor Jesucristo estaría construyendo.
Ahora, cuando salga del Templo que está en el Cielo, Jesucristo, al terminar la construcción de Su Templo espiritual, para morar en Su Templo espiritual en toda Su plenitud, encontramos que la Sangre será quitada del Lugar de Intercesión en el Cielo, del Templo que está en el Cielo, será quitada del Propiciatorio del Templo que está en el Cielo.
¿Y dónde encontraremos Sangre de expiación para alcanzar misericordia, para los seres humanos alcanzar misericordia?
En el Templo que está en el Cielo ya no habrá Sangre. Pero miren ustedes, antes de Cristo colocar Su Sangre allá en el
Cielo, tampoco había sangre allá en el Propiciatorio.
¿Y dónde estaba la sangre colocada antes de Cristo colocar Su Sangre allá en el Propiciatorio en el Cielo? Estaba colocada en el lugar santísimo, sobre el propiciatorio del templo que construyó Moisés y del templo que construyó Salomón; sobre el arca del pacto, sobre el propiciatorio, allí era colocada la sangre de la expiación, para la reconciliación del pueblo hebreo con Dios cada año, y para así ser cubiertos los pecados de los hijos de Israel.
Y ahora, cuando Cristo salga del Lugar Santísimo del Templo que está en el Cielo, la Sangre de Cristo es retirada del Lugar Santísimo del Cielo; y desde el Trono que está en el Cielo saldrá el juicio divino para la raza humana.
Pero por cuanto Cristo tiene un Templo que ha estado construyendo, y en este tiempo final Él termina la construcción de ese Templo, encontramos que ese Templo ha sido rociado con la Sangre del Señor Jesucristo; y Él coloca en el Lugar Santísimo de Su Templo, Su Sangre: la cual es colocada en los escogidos de Dios del tiempo final y en el Mensajero del tiempo final.
Y por cuanto los escogidos del tiempo final del Día Postrero corresponden o pertenecen a la Edad de Piedra Angular, que es la Edad del Lugar Santísimo del Templo espiritual de Cristo, encontramos que en el único lugar en donde estará la Sangre de Cristo será en Su Templo, Su Iglesia; la cual ha sido rociada con la Sangre de Jesucristo de edad en edad.
Y en el Día Postrero, encontramos que Cristo en Su Iglesia, en Su Templo, entra al Lugar Santísimo y coloca Su Sangre sobre el Arca del Pacto y sobre el Propiciatorio y sobre todos los que están en el Lugar Santísimo de ese Templo espiritual.
Y por eso es que la misericordia de Dios solamente podrá salir, para la raza humana, del Templo espiritual de Cristo, después que salga Cristo del Lugar Santísimo del Templo que está en el Cielo. Y desde ahí será que vendrá juicio o misericordia para la raza humana; porque del Templo que está en el Cielo, vean ustedes, solamente puede salir el juicio divino.
Pero por cuanto, por medio del Templo espiritual de Cristo, se estará ministrando todo lo correspondiente al Templo de Dios del Cielo: la representación del Templo de Dios que está en el Cielo será la Iglesia del Señor Jesucristo, la cual en el Día Postrero es completada.
Y en el Día Postrero se completa la Iglesia de Jesucristo con la construcción del Lugar Santísimo, y con la colocación del Arca del Pacto en el Lugar Santísimo de Su Templo espiritual, y con la colocación del Propiciatorio sobre el Arca del Pacto, y con la colocación de los Dos Querubines de Oro sobre el Propiciatorio, y con la colocación de la Sangre de Cristo sobre el Propiciatorio, y con la colocación de la presencia de Dios en Espíritu Santo sobre el Propiciatorio, en medio de los Dos Querubines de oro, en Su Templo espiritual.
Y por eso desde ahí es que saldrá todo el Programa Divino para la raza humana en el Día Postrero; y por eso desde ahí es que Cristo reinará, desde ahí será que Cristo estará manifestado en el Día Postrero, y desde ese Templo espiritual será que se ministrará todo lo relacionado a las cosas del Templo que está en el Cielo.
Y ahora, vean cómo Cristo ha hecho provisión para la raza humana.
Si Cristo no tuviera en la Tierra un Templo que estuviera representado el Templo que está en el Cielo, la raza humana
completa tenía que ser destruida; pero, por cuanto estará en este planeta Tierra ese Templo espiritual, que es Su Iglesia...
el cual estará completo con todo lo que estaba en el tabernáculo de Moisés y el templo de Salomón, lo cual era tipo y figura de la Iglesia del Señor Jesucristo y del Templo que está en el Cielo.
Y ahora, vean ustedes cómo Dios ha estado materializando el Templo celestial, el Templo que está en el Cielo, y ha estado cumpliendo los tipos y figuras que están en el tabernáculo de Moisés y el templo de Salomón.
Ahora podemos ver que hay un misterio en el templo que construyó Moisés y el que construyó Salomón; y hay un misterio mayor en la parte del lugar santísimo, que es el misterio del arca del pacto.
Vean ustedes que el pueblo hebreo tenía que seguir el arca del pacto; y desde el arca del pacto Dios le hablaba al profeta Moisés todo lo que Dios quería que Moisés le hablara al pueblo, desde el momento en que ya estaba construido ese lugar, el arca del pacto.
Y miren ustedes cómo nos dice la Escritura, dice:
“Y pondrás el propiciatorio encima del arca, y en el arca pondrás el testimonio que yo te daré.
Y de allí me declararé a ti, y hablaré contigo de sobre el propiciatorio, de entre los dos querubines que están sobre el arca del testimonio, todo lo que yo te mandare para los hijos de Israel”.
Desde allí le hablaría Dios al profeta Moisés todas las cosas que Moisés tenía que decirle al pueblo hebreo. Eso fue capítulo 25, versos 22 al 23 del libro del Éxodo. Y el capítulo 16 de Levítico, verso 1 en adelante, dice:
“Habló Jehová a Moisés después de la muerte de los dos
hijos de Aarón, cuando se acercaron delante de Jehová, y murieron (¿por qué? Porque se acercaron con fuego extraño;
y se acercaron al lugar santísimo, y de Dios salió fuego y los quemó, los mató).
Y Jehová dijo a Moisés: Di a Aarón tu hermano, que no en todo tiempo entre en el santuario detrás del velo, delante del propiciatorio que está sobre el arca, para que no muera;
porque yo apareceré en la nube sobre el propiciatorio”.
Dios, así como le apareció a Moisés en aquella Nube de Fuego, la Columna de Fuego, aparecía sobre el propiciatorio en el lugar santísimo; y desde esa Nube de Fuego le hablaba al profeta Moisés allí, en el lugar santísimo, el cual entraba conforme a la ordenanza divina.
Ahora, vean ustedes cómo el sumo sacerdote podía entrar a ese lugar una vez al año con la sangre de la expiación y con la sangre de la becerra bermeja, y allí hacía expiación por él, por los sacerdotes y por el pueblo hebreo.
Y ahora, miren cómo él tenía que realizar esto, porque era tipo y figura de lo que Cristo estaría haciendo en el Cielo, desde el momento en que ascendió al Cielo y entró al Lugar Santísimo del Templo que está en el Cielo.
Y ahora, miren cómo en el Lugar Santísimo, en el Cielo, sobre el Trono de Dios en el Cielo ¿quién está? Dios. Y vean cómo en la diestra de Dios en el Cielo está un Libro sellado con Siete Sellos. Así es como en el arca del pacto estaba un libro, o sea, el testimonio que Dios le dio al profeta Moisés, para que lo colocara dentro del arca del pacto.
Encontramos que la presencia de Dios estaba (¿dónde?) sobre el arca del pacto, allá en el lugar santísimo. Aun para la entrada del pueblo hebreo a la tierra prometida se necesitó el arca del pacto, para ir —el arca del pacto— delante del pueblo
hebreo, y al tocar los sacerdotes con sus pies las aguas del Jordán, que estaban fuera del cauce del río (porque era tiempo de verano, y en el verano, que es el tiempo de la siega, de la cosecha, se desbordaba el Jordán), y al tocar los pies de los sacerdotes el agua, se abrió el Jordán: pasó en seco los sacerdotes con el arca, llegaron al Jordán, y el pueblo siguió el arca del pacto, y pasaron en seco [Josué 3:6-17]; como habían pasado bajo el ministerio de Moisés el mar Rojo, cuando Dios los libertó allá en Egipto: o sea, hubo una repetición de lo que Dios realizó a través del profeta Moisés.
Ahora, por cuanto el profeta Moisés cesó sus funciones como mensajero, por cuanto desagradó a Dios, el profeta Josué tomó su lugar y fue el sucesor del profeta Moisés [Números 27:18-23].
Moisés después quería entrar a la tierra prometida; Dios le dijo: “No enterarás, porque no me glorificaste allá en las aguas de la rencilla” [Números 27:14]. Eso fue porque hirió a la roca en la ocasión en que Dios le dijo: “Háblale a la roca”
[Números 20:10-13].
Vean ustedes, Moisés, que era el hombre más humilde de todo el pueblo, en ese momento se llenó de ira, y todas las cosas buenas que había hecho no le valieron para Dios perdonarle esa falla; y por esa causa no pudo entrar a la tierra prometida en el cuerpo de carne; en su cuerpo teofánico sí entró, ustedes lo encuentran después en el Monte de la Transfiguración en medio del pueblo hebreo [San Mateo 17:3]; pero en su cuerpo de carne no pudo entrar, no pudo pasar al otro lado del Jordán.
Aunque en el territorio en que el profeta Moisés murió pertenece al pueblo hebreo, pertenece a las tribus que tomaron heredad antes de cruzar el Jordán; o sea, en el territorio que
conquistaron antes de pasar al otro lado del Jordán (que fueron las tribus de Rubén y de Manasés).
Y ahora, vean ustedes cómo uno no puede airarse, porque la ira ocasiona graves errores y problemas para la persona delante de Dios. Ustedes encontrarán a través de la historia bíblica, que toda persona que ha servido a Dios y se ha airado para llevar a cabo la Obra de Dios, y la ha hecho con ira, ha tenido problemas delante de Dios; un ejemplo es el profeta Moisés.
Ahora, vean ustedes a través de la historia bíblica cómo toda persona que sirve a Dios tiene que hacerlo con todo su corazón, con amor, expresándole aun en la labor que haga en la Obra de Dios, expresándole amor a Dios: porque está sirviendo a Dios con todas sus fuerzas en las labores que está haciendo en favor de la Obra de Dios.
Y está sirviendo a Dios con todo su espíritu, y con toda su mente, haciendo las cosas con entendimiento, haciéndolas bien hechas, y está haciéndolas también en espíritu, y está haciéndolas también con toda su alma; o sea con cuerpo, espíritu y alma, obrando, trabajando en la Obra de Dios, y con amor divino.
La ira no produce buenos frutos para las personas que se dejan llevar por la ira, y luego, al final del camino, pierden toda la bendición que tenían. Eso ha sucedido en muchas personas a través de la historia.
Vean ustedes cómo Saúl perdió su bendición de ser rey en Israel, y de ser su descendencia la que reinaría sobre el pueblo hebreo; perdió la bendición de que el Mesías fuera un descendiente ¿de quién? De Saúl; y vino a ser un descendiente del rey David. Todo eso estaba en la bendición que perdió Saúl.
Ahora, vean ustedes cómo tenemos que obrar: con amor divino y con sinceridad en el Programa Divino, amándonos los unos a los otros, como dijo Jesucristo.
Él dijo: “Amaos unos a otros”. San Juan también lo dijo. Él dijo: “En estos conoceréis que sois verdaderamente mis discípulos: en que os améis los unos a los otros” [San Juan 13:34-35]. No podemos estar con nuestros hermanos contendiendo, porque eso desagrada a Dios.
Vean ustedes que de los siervos que Dios coloca en Su Casa, entre ellos están los siervos principales, que son los mensajeros de las siete edades y el Mensajero de la Edad de la Piedra Angular; y también como siervos en la Casa de Dios están los diferentes ministros que acompañan el ministerio de cada etapa, de cada edad, en el Cuerpo Místico de Jesucristo.
Y la enseñanza ahí en esa parábola es que tenemos que estar en armonía, porque el siervo que se pone a herir a sus consiervos y a actuar incorrectamente, al final tendrá problemas, y su Señor lo pondrá con los infieles, donde será el lloro y el crujir de dientes; o sea que será echado en la gran tribulación.
No estamos para estar peleando los unos con los otros, ministros con ministros, o hermanos contra hermanos; sino estar en armonía, en amor divino, ayudándonos los unos a los otros, y recibiendo la Palabra, y también llevando la Palabra, el Mensaje, a otras personas.
Ahora, vean ustedes cómo la Obra de Dios hay que hacerla en y con amor divino, no con ira. El que obre con ira se verá al final del camino mal, porque su obra no será agradable delante de Dios y será quemada, y la persona tendrá problemas delante de Dios.
Ahora, si es un predestinado, un elegido, se sujetará al
mensajero de su tiempo. Y si no se sujeta, pues entonces dará testimonio con esa acción de que no tiene su nombre en la sección del Libro de la Vida del Cordero, y corre el riesgo de que su nombre sea borrado; porque está en la otra sección, en la sección del Libro de la Vida, de donde pueden ser borrados algunos nombres; y el mensajero pues no lo va a reconocer como parte de su grupo. Eso es así para las siete edades de la Iglesia gentil y para nuestra edad también.
Ahora, vean ustedes él porqué tenemos nosotros que mantenernos unidos en amor divino, trabajando en la Obra de Dios y recibiendo la Palabra de Dios, ¿dónde? En el Cuerpo Místico del Señor Jesucristo, en la edad que nos corresponde, que es la Edad de la Piedra Angular; la edad en donde el Arca del Pacto, Cristo, para el Día Postrero, la estará colocando, y tendrá el Propiciatorio, y tendrá los Dos Querubines de Oro actualizados, y tendrá la presencia de Jesucristo en Espíritu Santo manifestada sobre el Propiciatorio.
En el Antiguo Testamento, en Malaquías, capítulo 3, verso 1 en adelante dice, hablando acerca de la Venida del Mesías, la cual tiene dos partes, dice de la siguiente manera; dice:
“He aquí, yo envío mi mensajero, el cual preparará el camino delante de mí; y vendrá súbitamente a su templo el Señor (¿a dónde vendrá? A Su Templo) a quien vosotros buscáis, y el ángel del pacto, a quien deseáis vosotros. He aquí viene, ha dicho Jehová de los ejércitos”.
Ahora, encontramos que el pueblo hebreo como nación es también tipificado en el Templo; y encontramos que el templo que estaba en medio del pueblo hebreo es tipo y figura del Templo que está en el Cielo, y es tipo y figura también de la Iglesia del Señor Jesucristo.
Ahora, encontramos que la Venida del Ángel del Pacto,
que es la Venida del Dios Todopoderoso, Creador de los Cielos y de la Tierra, viniendo al pueblo hebreo en carne humana, el Verbo haciéndose carne en aquel joven carpintero llamado Jesús de Nazaret, vean ustedes: era la Venida del Ángel del Pacto en carne humana; y ese es el Arca del Pacto, porque es el Ángel del Pacto; el Ángel del pacto, vean ustedes, es el Arca del Pacto.
Y cuando el Ángel del Pacto viene manifestado en carne humana, dos mil años atrás, en la persona de Jesús, allí estaba el Arca del Pacto en medio del pueblo hebreo, actualizado en un hombre llamado Jesús.
Jesús, vean ustedes, también es el Templo humano de Dios;
y el Templo humano de Dios, vean ustedes, tenía atrio: el cuerpo, tenía espíritu: que es el lugar santo, y tenía alma: que es el lugar santísimo. Y allí, vean ustedes, ¿en el lugar santísimo quién estaba? Estaba Dios: Dios morando en ese Templo humano. Por eso encontramos que era la manifestación del Ángel del Pacto, que es también la manifestación del Arca del Pacto.
Y ahora, vean ustedes cómo la Primera Venida de Cristo fue la Venida del Arca del Pacto en forma de un hombre, actualizada el Arca del Pacto en medio del pueblo hebreo.
Y por eso para el Día Postrero, la Venida del Señor, la Venida del Ángel Fuerte de Apocalipsis, capítulo 10, es la Venida del Ángel del Pacto; y por eso viene con el arco iris alrededor de Su cabeza; y por eso trae en Su mano abierto un Librito: el cual es el Libro de los Siete Sellos que Él tomó de la diestra del que está sentado en el Trono en el Cielo, en el Templo que está en el Trono.
Y Cristo viene con ese Librito abierto, y viene a Su Templo, a Su Iglesia, para colocarlo en el Arca del Pacto; y
así la Iglesia del Señor Jesucristo ser completada y tener el Arca del Pacto, tener el Propiciatorio, tener los Dos Querubines de Oro, y tener la presencia del Ángel del Pacto, de Jesucristo en Espíritu Santo, sobre el Arca del Pacto, sobre el Propiciatorio.
Y en el Día Postrero, la Iglesia del Señor Jesucristo tendrá su Lugar Santísimo, que es la Edad de la Piedra Angular, y tendrá el Arca del Pacto, que es la Segunda Venida de Cristo, la Venida del Ángel del Pacto; el cual estará manifestado en el Día Postrero en Su Ángel Mensajero, en el Lugar Santísimo del Templo espiritual de Cristo; y Jesucristo en Espíritu Santo estará manifestado sobre el Arca del Pacto, sobre el Propiciatorio en medio de los Dos Querubines de Oro, o sea, en medio de los ministerios de Moisés y Elías; y dentro del Arca del Pacto estará el Libro abierto de los Siete Sellos.
Ese Libro de los Siete Sellos estará dentro del Arca del Pacto; por eso en los tipos y figuras, encontramos que en Apocalipsis, capítulo 10, versos 1 al 11, el Ángel del Pacto, Jesucristo en Espíritu Santo, desciende del Cielo con el Librito abierto en Su mano, y luego que ha clamado como cuando ruge un león, cuando ha colocado Su pie derecho sobre el mar y el izquierdo sobre la Tierra, vean ustedes, Siete Truenos emitieron Sus voces.
Y luego encontramos que el Título de Propiedad, el Libro de los Siete Sellos, es dado a un hombre, a Juan el apóstol; el cual es tipo y figura del último profeta mensajero del Señor Jesucristo, que es el profeta de la Dispensación del Reino y el Ángel Mensajero de la Edad de la Piedra Angular, que es el Ángel del Señor Jesucristo.
Y vean ustedes cómo Juan, como tipo y figura del Mensajero de Jesucristo en el Día Postrero, escucha la Voz
que le dice desde el Cielo, escucha la Voz que le dice que tome ese Librito. Vean ustedes cómo aquí lo explica, Apocalipsis, capítulo 10, versos 8 en adelante, dice:
“La voz que oí del cielo habló otra vez conmigo, y dijo: Ve y toma el librito que está abierto en la mano del ángel que está en pie sobre el mar y sobre la tierra.
Y fui al ángel, diciéndole que me diese el librito. Y él me dijo: Toma, y cómelo; y te amargará el vientre, pero en tu boca será dulce como la miel.
Entonces tomé el librito de la mano del ángel, y lo comí;
y era dulce en mi boca como la miel, pero cuando lo hube comido, amargó mi vientre.
Y él me dijo: Es necesario que profetices otra vez sobre muchos pueblos, naciones, lenguas y reyes”.
Y luego, la continuación a este verso 11, es Apocalipsis, capítulo 11, que es el ministerio de los Dos Olivos, el ministerio de Moisés y Elías: ministerios que vienen profetizando en el Día Postrero, y que estarán profetizando los juicios divinos que vendrán sobre la Tierra, durante la gran tribulación.
Ahora vean cómo y desde dónde viene el Mensaje profético que anuncia los juicios divinos que vendrán sobre la raza humana. ¿Viene desde dónde? Desde el lugar donde está ese Librito de los Siete Sellos abierto, el cual se come un hombre en el Día Postrero; lo cual fue representado en Juan el apóstol comiéndose ese Librito abierto, para luego profetizar sobre muchos pueblos, naciones, lenguas y reyes.
Y luego, entre el ministerio de Moisés y Elías profetizar, para anunciar los juicios que vendrán sobre la raza humana durante la gran tribulación. Y todo esto se efectúa desde el Templo espiritual de Jesucristo, desde el Lugar Santísimo,
donde estará ese Título de Propiedad en el Ángel Mensajero del Señor Jesucristo: ahí estará ese Título de Propiedad, ese Libro de los Siete Sellos, porque ese es el que se lo come en el Día Postrero.
Y por eso la manifestación de Jesucristo en Espíritu Santo a través de Su Ángel Mensajero, es la manifestación del Ángel del Pacto; y siendo la manifestación del Ángel del Pacto, el Ángel del Pacto siendo el Arca del Pacto manifestado en carne humana en el Día Postrero: el Templo espiritual de Cristo, en el Día Potrero, tendrá el Arca del Pacto actualizado, con el Propiciatorio sobre el Arca del Pacto y con el Título de Propiedad, el Libro de los Siete Sellos, dentro del Arca del Pacto; así como estaba dentro del arca del pacto la Ley que Dios le dio a Moisés para el pueblo hebreo.
Ahora vean, los tipos y figuras cómo para la Iglesia del Señor Jesucristo se va materializando en seres humanos, de edad en edad; pasando por el Lugar Santo: donde se materializaron las siete edades, el Candelero y las Siete Lámparas con sus Siete Luces, que son los siete ángeles mensajeros encendidos con el Fuego del Espíritu de Dios, en las siete etapas o edades de la Iglesia gentil.
Y miren cómo para el Día Postrero tendremos el Maná escondido, o sea, el Mensaje escondido de la Segunda Venida de Cristo, el cual fue escondido de las siete edades de la Iglesia gentil y de todos los seres humanos de edades y dispensaciones pasadas; ellos solamente conocieron o supieron lo que estaba profetizado, pero el cumplimiento de esas profecías nunca las conocieron, porque no fueron cumplidas en el tiempo de ellos; serían cumplidas en el Lugar Santísimo del Templo espiritual de Cristo.
Y con la Venida del Ángel del Pacto velado y revelado en
Su Ángel Mensajero, el Lugar Santísimo del Templo espiritual de Cristo tendrá el Arca del Pacto con el Propiciatorio y los Dos Querubines de Oro, y la presencia del Ángel del Pacto, del Espíritu Santo, de Jesucristo en Espíritu Santo, manifestado —Jesucristo en Espíritu Santo— en Su Iglesia, en el Lugar Santísimo, a través de Su Ángel Mensajero. Esa es la manifestación del Ángel del Pacto, de Jesucristo en Espíritu Santo, sobre el Propiciatorio, en el Lugar Santísimo de Su Templo espiritual.
Ahora vean EL MISTERIO DEL ARCA DEL PACTO APLICADO AL DÍA POSTRERO.
Vean cómo es aplicado este misterio del Arca del Pacto en el Día Postrero al Templo espiritual de Cristo, al Lugar Santísimo de ese Templo espiritual, donde Jesucristo materializa el Arca del Pacto en el Día Postrero, en el cumplimiento de Su Segunda Venida con Sus Ángeles (por eso aparecen Sus Ángeles representados en los Dos Querubines de Oro, y también representados en los Dos Olivos que construyó Salomón y cubrió con oro).
Ahora, hemos visto: “EL MISTERIO DEL ARCA DEL PACTO APLICADO AL DÍA POSTRERO”, y aplicado al Templo espiritual de Cristo, y sobre todo, al Lugar Santísimo del Templo espiritual de Cristo.
Y desde ahí, desde el Arca del Pacto, de sobre el Propiciatorio, saldrá la Voz del Ángel del Pacto, la Voz de Jesucristo en Espíritu Santo por medio de Su Ángel Mensajero, dando a conocer todas estas cosas que deben suceder pronto, y dando el Mensaje del Evangelio del Reino;
que es el Mensaje de la Gran Voz de Trompeta, con el cual son llamados y juntados todos los escogidos de Dios de entre los gentiles en el Día Postrero, y después de en medio del
pueblo hebreo.
Del Lugar Santísimo del Templo espiritual de Cristo, del Propiciatorio que está sobre el Arca del Pacto, será que el pueblo hebreo escuchará la Voz de Dios, la Voz del Ángel del Pacto, a través de la manifestación del Ángel del Pacto, a través de la manifestación de Jesucristo en Espíritu Santo a través de Su Ángel Mensajero.
Vean lo grande que es EL MISTERIO DEL ARCA DEL PACTO APLICADO AL DÍA POSTRERO.
Todo eso fue representado en el arca del pacto, allá en el lugar santísimo del templo que construyó Moisés y del templo que construyó Salomón. Y ese es el misterio del Lugar Santísimo del Templo que está en el Cielo, el cual es revelado en el Templo espiritual del Señor Jesucristo en el Lugar Santísimo, en el Día Postrero.
Ahora, podemos ver este misterio y podemos ver que es más grande de lo que nosotros nos imaginábamos.
Ya el pueblo hebreo no necesita el arca del pacto literal que construyó Moisés, y que colocó en el lugar santísimo del tabernáculo; no se necesita el arca del pacto que estaba en el lugar santísimo del templo que construyó Salomón; no se necesita el arca del pacto que estuvo en el templo en Jerusalén (esos templos que fueron la restauración del templo de Salomón); no se necesita el arca del pacto del templo que existía en el tiempo de Jesús allá en Jerusalén (ese templo que el pueblo hebreo tenía): ya no se necesita esa arca o ese arca literal, porque ya Jesucristo y Su Templo espiritual tiene un Arca espiritual.
Así como la Primera Venida de Cristo fue el Arca del Pacto, la Segunda Venida de Cristo es el Arca del Pacto para el Templo y del Templo espiritual de Jesucristo.
Y es desde ese Templo espiritual, desde el Lugar Santísimo, de sobre el Arca del Pacto, de sobre el Propiciatorio en medio de los Dos Querubines de Oro, en medio de los ministerios de Moisés y Elías, que el pueblo hebreo verá la gloria de Jesucristo manifestada, la gloria de Dios manifestada, la gloria del Ángel del Pacto manifestada, por medio de la manifestación del Ángel del Pacto, de Jesucristo en Espíritu Santo, a través de Su Ángel Mensajero.
Y así es cómo Jesucristo en la construcción de Su Templo espiritual construye el Arca del Pacto de Su Templo espiritual; y desde ahí es que saldrá Palabra de bendición para la raza humana, o palabra de juicio divino para la raza humana. Porque estará conectado ese Lugar Santísimo con el Lugar Santísimo del Templo que está en el Cielo; y estará conectado el Arca del Pacto con el Arca del Pacto que está en el Cielo; y estará conectado el Propiciatorio de esa Arca del Pacto con el Propiciatorio del Arca del Pacto que está en el Cielo.
Y todas las cosas que Dios desde el Cielo hable serán transmitidas a la raza humana por medio del Arca del Pacto desde el Propiciatorio, de en medio de los ministerios de Moisés y Elías: serán transmitidas a la raza humana.
O sea que será como un televisor: el televisor de Dios, para informarle a la raza humana las cosas que Dios —desde Su Trono— está hablando para cumplirse en medio de la raza humana.
Y cuando del Trono de Dios que está en el Cielo salen truenos, relámpagos y voces, eso nos habla de juicio divino siendo hablado por Dios allá en el Cielo; lo cual es revelado desde el Lugar Santísimo del Templo espiritual de Cristo, desde el Arca del Pacto, a la raza humana en el Día Postrero,
por medio de la manifestación de Jesucristo en Espíritu Santo, que es el Ángel del Pacto a través de Su Ángel Mensajero en el Día Postrero; y eso es la manifestación del Ángel del Pacto sobre el Arca del Pacto, sobre el Propiciatorio del Templo espiritual del Señor Jesucristo, del Lugar Santísimo de ese Templo espiritual, donde Cristo tendría el Arca del Pacto actualizado, materializado, en el Día Postrero.
Porque Cristo no puede estar construyendo un Templo sin que tenga Lugar Santo y sin que tenga Lugar Santísimo, y sin que tenga en el Lugar Santísimo el Arca de Pacto, o sea, el Arca del Pacto actualizada en Su Templo espiritual; y Su Templo espiritual está construido con seres humanos.
Por lo tanto, todo lo que está en el Templo espiritual de Cristo, vean ustedes, es la actualización o materialización de las cosas que estaban en el tabernáculo que construyó Moisés y de las cosas que estaban en el templo que construyó el rey Salomón, siendo actualizadas en seres humanos.
Así que podemos ver EL MISTERIO DEL ARCA DEL PACTO APLICADO AL DÍA POSTRERO, en el Templo espiritual de Cristo, en el Lugar Santísimo de ese Templo espiritual.
Y así como Dios estará hablando desde Su Trono en el Cielo, desde el Propiciatorio, así también encontramos que Jesucristo, el Ángel del Pacto en Espíritu Santo, estará hablando desde Su Trono, desde el Arca del Pacto, desde Su Iglesia, desde Su Templo espiritual, desde el Lugar Santísimo de Su Templo espiritual, que es la Edad de la Piedra Angular;
la cual se está cumpliendo, se está materializando, en la América Latina y el Caribe.
Y desde ahí es que Cristo estará manifestado hablándole a la raza humana: estará hablando desde el Propiciatorio que
está sobre el Arca del Pacto en el Lugar Santísimo de Su Templo espiritual; y estará en medio de los Dos Querubines de Oro actualizados, que son los ministerios de Moisés y Elías, en el Ángel del Señor Jesucristo.
Todas esas cosas, vean ustedes cómo se materializan en carne humana en el Ángel del Señor Jesucristo en el Día Postrero.
Y así es como EL MISTERIO DEL ARCA DEL PACTO ES APLICADO AL DÍA POSTRERO y en el Día Postrero, en el Templo espiritual del Señor Jesucristo.
Y cuando el pueblo hebreo vea al Ángel del Pacto, que es el Ángel de Jehová, que es el mismo Dios en Su cuerpo teofánico, el cual también es llamado el Espíritu Santo... Él es el Varón vestido de lienzo, Él es el Varón que vio Daniel también sobre las aguas del río vestido de lienzo, de lino [Daniel 10:5-6]; Él es ese Varón, ese hombre de la sexta dimensión: el Ángel del Pacto, que es el mismo Jehová, el mismo Dios en Su cuerpo teofánico, el cual es el Verbo, el cual es el Creador de los Cielos y de la Tierra.
Y para el Día Postrero estará manifestado en carne humana, conforme a Apocalipsis, capítulo 19. Esa es la Venida del Ángel del Pacto, la Venida del Ángel de Jehová, la Venida de Jesucristo en Espíritu Santo manifestado en Su Ángel Mensajero en el Día Postrero.
Y así estará el Ángel del Pacto hablándole a Su Iglesia, y después al pueblo hebreo, desde el Lugar Santísimo, desde el Propiciatorio de Su Templo espiritual, de Su Iglesia, en el Día Postrero, en el territorio y desde el territorio donde se estará cumpliendo la Edad del Lugar Santísimo, la Edad de la Piedra Angular.
Y desde ahí estará dando a conocer todas estas cosas que
deben suceder pronto: se las estará dando a conocer primeramente a la Iglesia del Señor Jesucristo, que estará en el Lugar Santísimo del Templo espiritual de Cristo, y les estará dando a comer del Maná escondido, que es darle a comer el Mensaje de la Segunda Venida de Cristo, el Mensaje del Evangelio del Reino; y les estará revelando todos estos misterios correspondientes al Día Postrero, todos estos misterios correspondientes al Cuerpo Místico de Cristo en y de la Edad de la Piedra Angular, de la Edad del Lugar Santísimo del Templo espiritual de Jesucristo.
Y ahí estarán los escogidos de Dios, los primogénitos de Dios escritos en el Cielo desde antes de la fundación del mundo, viendo cara a cara al Ángel del Pacto, al Ángel de Jehová, velado y revelado en Su Ángel Mensajero, en el Día Postrero; y así estarán viendo al Ángel del Pacto, al Ángel de Jehová, manifestado sobre el Propiciatorio, sobre el Arca del Pacto, en medio de los Dos Querubines de Oro.
Vean ustedes lo sencillo que es todo este misterio del Arca de Pacto.
(...) Por eso es que para el Día Postrero tenemos nosotros que tener temor y reverencia ante la presencia de Dios, ante la presencia de Jesucristo en Su Templo, en el Lugar Santísimo de Su Templo espiritual; así como se tenía que tener reverencia en el Lugar Santo durante las siete etapas o edades de la Iglesia gentil, en la manifestación de Jesucristo en Espíritu Santo en cada ángel mensajero.
Ahora podemos ver cómo sucedió en el tiempo de San Pablo, en el tiempo de cada uno de los siete ángeles mensajeros, y cómo sucedió también en el tiempo del séptimo ángel mensajero.
Miren ustedes, aquellos que no tuvieron reverencia frente
a la manifestación de Dios, de Jesucristo en Espíritu Santo a través del séptimo ángel mensajero, vean ustedes cómo el juicio divino vino sobre esas personas.
Pero también vean que para los que tuvieron amor y reverencia para la manifestación de Dios a través del séptimo ángel mensajero, vinieron las bendiciones de Dios para esa séptima etapa de la Iglesia del Señor.
Así también será para la Edad de la Piedra Angular en la manifestación de Jesucristo en Espíritu Santo, que es el Ángel del Pacto viniendo a Su Templo, a Su Iglesia, al Lugar Santísimo de Su Templo, y viniendo para manifestarse sobre el Arca del Pacto, sobre el Propiciatorio, en medio de los Dos Querubines de Oro, que estará materializado en el Día Postrero en la Iglesia del Señor Jesucristo, en la manifestación del Ángel del Pacto a través de Su Ángel Mensajero. Eso será la manifestación del Ángel del Pacto, de Jesucristo en Espíritu Santo, en y sobre el Arca del Pacto en el Día Postrero.
Hemos visto EL MISTERIO DEL ARCA DEL PACTO APLICADO AL DÍA POSTRERO y aplicado a la Iglesia del Señor Jesucristo.
Y por eso es que, desde ahí, Cristo dará cumplimiento a todas las cosas que deben suceder pronto, en el Día Postrero, en el séptimo milenio y en la Edad de la Piedra Angular y en la Dispensación del Reino.
Y dará cumplimiento a todas las cosas que fueron prometidas, profetizadas, que sucederán bajo el cumplimiento de la Visión de la Carpa; porque el cumplimiento de la Visión de la Carpa será bajo la manifestación de Jesucristo en Espíritu Santo, en medio de los dos ministerios de los Dos Ungidos, de los ministerios de los Ángeles del Hijo del Hombre, en Su Venida sobre el Propiciatorio, en donde esos
dos ministerios estarán manifestados.
Por eso es que cuando el precursor de la Segunda Venida de Cristo habla acerca de los grandes milagros que estarán sucediendo a nivel mundial, los cuales están prometidos para ser manifestados en el cumplimiento de la Visión de la Carpa (cosas que vio el precursor de la Segunda Venida de Cristo sucediendo, cuando él en visión fue transportado al Día Postrero, y vio una Gran Carpa, y las cosas que Dios estaba haciendo en esa Carpa; y sobre todo en y desde un lugar pequeño de madera), vean ustedes, cuando él habló de esos grandes milagros que nunca antes habían sido realizados, luego cuando le preguntan a él acerca de los grandes milagros que vendrán, él dice que eso será bajo Moisés y Elías, y que eso será para la edad hebrea; no será para la edad gentil, bajo la Dispensación de la Gracia, sino para la edad hebrea, que es la Edad de la Dispensación del Reino, en la Edad de la Piedra Angular.
Por eso es que todo lo que estará sucediendo bajo la manifestación de Cristo en el Día Postrero, bajo el cumplimiento de Séptimo Sello, está ligado completamente al Sexto Sello, está ligado completamente a los Dos Olivos, está ligado completamente a los ministerios de Moisés por segunda vez y de Elías por quinta ocasión.
Por eso cuando el precursor de la Segunda Venida de Cristo habló acerca de un Jinete viniendo en un caballo blanco, dijo que sería, que vendría, del occidente, y dijo que era una promesa [Citas, pág. 166, párr. 1485]; y eso es lo que trae un despertamiento, un avivamiento, a la Iglesia de Jesucristo, al Cuerpo Místico de Cristo, en la Edad de la Piedra Angular: es la Venida del Jinete del caballo blanco de Apocalipsis 19, que es la Venida de Jesucristo en Espíritu
Santo manifestado en carne humana en Su Ángel Mensajero;
y eso es también la manifestación del Ángel del Pacto, del Espíritu Santo, de Jesucristo en Espíritu Santo, sobre el Arca del Pacto, sobre el Propiciatorio, en el Día Postrero en Su Templo espiritual, en el Lugar Santísimo de Su Templo espiritual.
Y desde ahí es que se llevarán a cabo todas las labores de Cristo correspondientes al Día Postrero; y desde ahí será que Él hablará; y desde ahí será que Él llevara a cabo Su Obra correspondiente al Día Postrero, a la Edad de la Piedra Angular y a la Dispensación del Reino, en favor de los escogidos de Dios de entre los gentiles pertenecientes al Cuerpo Místico de Cristo, y en favor también del pueblo hebreo, de los 144.000 escogidos, y también del pueblo hebreo como nación, y también de las vírgenes insensatas que no tenían aceite en sus lámparas.
Vean todo el beneficio que se estará recibiendo en el Día Postrero desde el Lugar Santísimo del Templo espiritual de Cristo, de sobre el Propiciatorio que está sobre el Arca del Pacto: en donde Cristo en el Día Postrero estará manifestado hablándole a Su Iglesia y luego al pueblo hebreo; y también de ahí saldrá el Mensaje para las vírgenes insensatas que tendrán que pasar por la gran tribulación; y de ahí saldrá el Mensaje para toda la humanidad; y de ahí también saldrá la Palabra hablada de los juicios divinos que han de venir sobre la raza humana.
Porque los juicios divinos que salen desde el Trono de Dios en el Cielo, desde el Lugar Santísimo en el Cielo, desde el Arca del Pacto que está en el Cielo, desde el Propiciatorio, son transmitidos al Arca del Pacto y al Propiciatorio del Templo espiritual de Jesucristo, para ser revelados a la raza
humana en este Día Postrero.
Así que todo lo que Dios estará haciendo en Su Templo, ahí en el Lugar Santísimo desde Su Trono, estará siendo transmitido al Templo espiritual de Cristo, al Trono del Señor Jesucristo; y desde ahí será transmitido a todo el Cuerpo Místico de Cristo y al pueblo hebreo, y a todo ser humano que vive en este planeta Tierra.
Y durante el Reino Milenial continuará Jesucristo en Espíritu Santo manifestado en Su Trono y desde Su Trono, desde el Arca del Pacto; y desde ahí saldrá la enseñanza con la cual será lleno todo el planeta Tierra del conocimiento de la gloria de Jehová como las aguas cubren el mar [Habacuc 2:14]. Será lleno todo ser humano del conocimiento de la Segunda Venida de Cristo como el León de la tribu de Judá, como Rey de reyes y Señor de señores en Su Obra de Reclamo, como Hijo del Hombre e Hijo de David, para hacer Su reclamo y sentarse en el Trono de David.
Todo eso ocurre en y sobre el Arca del Pacto del Templo espiritual del Señor Jesucristo, en la manifestación de Jesucristo en Espíritu Santo a través de Su Ángel Mensajero.
Así es como se materializa en el Cuerpo Místico de Cristo, en Su Iglesia, en el Lugar Santísimo, el Arca del Pacto, en este Día Postrero; y desde ahí es que el Ángel del Pacto, Jesucristo, estará hablándole a Su Iglesia, y al pueblo hebreo, y a todo ser humano, las cosas que deben suceder en el séptimo milenio, o sea, en el Día Postrero, y también las cosas que estarán sucediendo durante la eternidad.
¿Y dónde estarían los escogidos de Dios que estarían escuchando la Voz de Cristo, la Voz del Ángel del Pacto, a través del Arca del Pacto en este Día Postrero? Pues aquí estamos, en la América Latina y el Caribe, escuchando la Voz
de Cristo desde el Lugar Santísimo, desde Su Propiciatorio (desde el Propiciatorio que está sobre el Arca del Pacto); para así conocer todas estas cosas que deben suceder pronto, en este Día Postrero; y ser juntados en la Edad de la Piedra Angular, en el Lugar Santísimo de Su Templo espiritual, y ver cara a cara la gloria de Jesucristo, la gloria de Dios, manifestada sobre el Arca del Pacto en medio de los Dos Querubines de Oro sobre el Propiciatorio.
Y así la promesa de Dios por medio de San Pablo, que dijo:
“Ahora conocemos en parte y ahora vemos como por espejo en oscuridad; pero cuando venga lo que es perfecto, lo que es en parte será quitado; y entonces conoceremos como somos conocidos, entonces veremos cara a cara” [1 Corintios 13:12].
Y es en el Lugar Santísimo donde único se puede ver cara a cara la manifestación de la gloria de Dios, de la gloria de Jesucristo, en el Día Postrero; así como fue vista por Moisés sobre el arca del pacto en el lugar santísimo; y ahora en el Día Postrero, sobre el Arca del Pacto del Templo espiritual de Jesucristo.
Aquí estamos mirando cara a cara el Arca del Pacto y escuchando la Voz de Cristo, la Voz del Espíritu Santo, la Voz del Ángel del Pacto, escuchándola desde el Arca del Pacto de en medio de los Dos Querubines de Oro, de sobre el Propiciatorio, en la Venida del Ángel del Pacto, del Ángel de Jehová, de la Columna de Fuego, en este Día Postrero, velándose y revelándose a través de Su Ángel Mensajero en la Edad de la Piedra Angular y Dispensación del Reino.
“Yo Jesús he enviado mi ángel para daros testimonio de estas cosas en las iglesias” [Apocalipsis 22:16].
Ha sido enviado para dar testimonio de estas cosas en las iglesias; y desde el Arca del Pacto escuchamos esa Voz de
Cristo dándonos testimonio de todas estas cosas que deben suceder pronto, en este Día Postrero, en el séptimo milenio.
Que las bendiciones de Jesucristo desde el Arca del Pacto, desde el Propiciatorio, sean habladas sobre cada uno de ustedes, y se materialicen en cada uno de ustedes y en mí también esas bendiciones que serán habladas, y también las que ya han sido habladas; y pronto todos seamos transformados y tengamos el nuevo cuerpo; y luego de esa manifestación gloriosa de 30 a 40 días aquí en la Tierra en cuerpos eternos, en donde sucederán grandes maravillas y milagros, en el cumplimiento pleno de lo que fue visto en la Visión de la Carpa, luego seamos arrebatados al Cielo y llevados a la Cena de las Bodas del Cordero en el Cielo, en la Casa y a la Casa de nuestro Padre celestial. En el Nombre Eterno del Señor Jesucristo. Amén y amén.