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I. EL ROMANCERO GITANO

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Academic year: 2022

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I. EL ROMANCERO GITANO DENTRO DE LA PRODUCCIÓN DE LORCA.

La obra apareció en julio de 1928 y tuvo siete ediciones distintas en vida de Lorca. Su publicación puso fin a un proceso de escritura llevado a cabo entre 1924 y 1927. La mayoría de los romances habían ido apareciendo en revistas literarias de la época y lograron su redacción definitiva al publicarse el libro.

El libro tuvo un enorme éxito y convirtió a su autor en el poeta más popular de su tiempo (“el cantor de los gitanos”), pero también recibió algunas críticas desde círculos vanguardistas por el tradicionalismo de la obra. El título alude a la forma y a los personajes que ligan el texto. La forma, porque el libro está compuesto exclusivamente por romances, una estrofa que consta de

un número ilimitado de versos octosílabos en que riman en asonante los pares y quedan sueltos los impares; romancero, pues, solo implica que estamos ante una colección de romances. Gitano se vincula a los personajes que se convierten en protagonistas de los diferentes romances.

El autor refleja en esta obra el tema central de toda la obra lorquiana: la aparición de seres al margen del mundo convencional (Antoñito el Camborio, Soledad Montoya, “El emplazado”...), que buscan la felicidad y el amor, pero no llegan a alcanzarlos porque se encuentran abocados a un destino trágico, a la frustración o a la muerte. Todo ello rodeado de una atmósfera de misterio y sensualidad en donde destaca la

brillantez de las imágenes poéticas. . Esto es lo que Lorca dice acerca de Romancero gitano:

El libro, en conjunto, aunque se llama gitano, es el poema de Andalucía, y lo llamo gitano porque el gitano es lo más elevado, lo más profundo, más aristocrático de mi país, lo más representativo de su modo y el que guarda el ascua, la sangre y el alfabeto de la verdad andaluza y universal. Así pues, el libro es un retablo de la Andalucía, con gitanos, caballos, arcángeles, planetas, con su brisa judía, con su brisa romana, con ríos, con crímenes, con la nota vulgar del contrabandista, y la nota celeste de los niños desnudos de Córdoba que burlan a San Rafael. Un libro donde apenas está expresada la Andalucía que se ve, pero donde está temblando la que no se ve. Y ahora lo voy a decir. Un libro antipintoresco, antifolklórico, antiflamenco.

Donde no hay ni una chaquetilla corta ni un traje de torero, ni un sombrero plano ni una pandereta, donde las figuras sirven a fondos milenarios y donde no hay más que un solo personaje grande y oscuro como un cielo de estío, un solo personaje que es la Pena que se filtra en el tuétano de los huesos y en la savia de los árboles, y que no tiene nada que ver con la melancolía ni con la nostalgia ni con ninguna aflicción o dolencia de ánimo, que es un sentimiento más celeste que terrestre; pena andaluza que es una lucha de la inteligencia amorosa con el misterio que la rodea y no puede comprender.

II. TEMAS DEL ROMANCERO GITANO.

En conjunto, los 18 romances muestran un mundo gitano legendario, abocado a la frustración, un destino trágico, al dolor, la pena y la muerte que se constituye en el tema central del libro.

2.1. El mundo andaluz. García Lorca recrea la realidad andaluza: tipos, costumbres y actitudes de los gitanos en su paisaje andaluz. Se inspira en su infancia, en sus experiencias y en leyendas de la tierra. El elemento gitano es el común denominador de todo el libro y representa la libertad, la aventura, la fantasía, la ensoñación y lo que está al margen de la ley. Aparece el gitano idealizado, convertido en mito, prototipo de hombre libre que intenta afirmar su individualidad frente al mundo y que sucumbe ante un destino trágico del que no logra escapar.

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El paisaje andaluz sirve de fondo para todas las figuras humanas y actitudes que aparecen en los romances: Córdoba, Sevilla, Granada, el Guadalquivir, etc., delimitan la geografía del Romancero.

(Buscad ejemplos extraídos de los poemas)

2.2. Amor frustrado. Tema básico, asociado siempre a la pasión erótica, amor que no puede ser, deseo insatisfecho o amor truncado por la muerte.

El erotismo se presenta en el libro con presencia turbadora, siendo fuente de conflictos, frustración e incluso muerte. Tal vez los casos más extremos son el “Romance sonámbulo”, donde aparece el suicidio por amor, o “Thamar y Amnón”, donde se narra una violación entre hermanastros. Otros romances de tema erótico son, por ejemplo, “Preciosa y el aire”, “La monja gitana”, “Pena negra”, “Muerto de amor”, “La casada infiel” (en el que el deseo es exclusivamente superficial y físico). Aunque podemos encontrar en el libro diferentes conceptos de amor (amor frustrado, amor ansiado, amor prohibido, amor imposible, amor incestuoso), todo el libro está creado sobre una realidad amorosa frustrada. Se podría incluso hablar de una dualidad sexo-muerte que está muy presente en Lorca; lo que es símbolo de vida: el deseo, la pasión y el sexo, será precisamente lo que amenaza y anuncia la muerte.

(Buscad ejemplos extraídos de los poemas)

2.3. Violencia y muerte. Se produce como consecuencia de que los otros invaden lo que el gitano cree sus derechos y su prestigio. Estos otros son, básicamente, los propios gitanos y la sociedad, cuyo brazo armado es la Guardia Civil.

El tema aparece ya en el primer romance, “Romance de la luna, luna”, en el que el niño gitano es llevado por la luna-muerte inaugurando un desfile de violencia y muertes que culmina en el último poema, “Thamar y Amnón”, con la muerte del gitano violador. Entre estos dos romances extremos hay todo un conglomerado de violencias y crímenes como en “Reyerta”,

“Prendimiento de Antoñito el Camborio”, “Muerte de Antoñito el Camborio”, “Romance de la Guardia Civil Española”, en el que se produce la destrucción y muerte colectiva.

Toda una variedad de violencias innatas al gitano: peleas, reyertas, suicidio, muerte enamorada, muerte violenta, asesinato colectivo y desenfrenado... Ese es el fin de los gitanos de Lorca, todo cuanto ha creado resulta destruido por las fuerzas de represión.

(Buscad ejemplos extraídos de los poemas)

2.4. Dolor y frustración. Lorca transmite el dolor y la frustración a través de la palabra y nos muestra una oposición recurrente en la poesía lorquiana: el conflicto entre las instituciones opresivas y el deseo de libertad del individuo. La lucha contra la hegemonía cultural está marcada por el sufrimiento y la frustración. El dolor de los personajes del Romancero manifiesta la opresión y la soledad del individuo. Presenta un mundo donde los personajes van perdiendo su identidad y son despojados de lo material y también se pierden o buscan sin encontrar sentimientos (nada los ata a este mundo para permanecer en él.

(Buscad ejemplos extraídos de los poemas)

2.5. El destino trágico. Este tema aparece bien definido en el libro y centrado en el personaje de la Pena. Se trata de las fuerzas ocultas y el destino trágico del hombre. La muerte aparece como desenlace de una situación marcada por el fatalismo. Todos los personajes son seres al margen del mundo convencional y hostil y, por ello, marcados por la frustración y la muerte.

La pena negra de Romancero nada tiene que ver con sentimientos de melancolía, nostalgia o aflicción. Es una pena andaluza, la de tipos humanos que sienten, que viven, que sufren y que tienen unos valores. Cada uno de ellos vive en un espacio rural o urbano, personajes de carne y hueso inmersos en un mundo frustrante y que se enfrentan a diferentes modos de vivir y de morir.

(Buscad ejemplos extraídos de los poemas)

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2.6. Denuncia social. Aunque no es un libro social, este tema está muy presente a través de la figura del gitano y de la Guardia Civil, figuras opuestas que establecen dos extremos del mundo lorquiano. Los romances del Camborio y el de la Guardia Civil son la expresión más clara de esta denuncia social. El romance de “La monja gitana” manifiesta otro tipo de denuncia: la represión religiosa de los instintos. En “San Migue”l aparece una crítica a la sociedad de Granada. En “Muerto de amor” se pone de manifiesto la desigualdad social. En “San Rafael”

aparece la marginalidad que produce la homosexualidad.

III. ESTRUCTURA DEL ROMANCERO GITANO.

El libro está estructurado en dos bloques desiguales, con características propias cada uno, dentro de la homogeneidad del conjunto.

3.1.

Bloque primero

Constituido por los poemas propiamente gitanos; es el bloque más extenso y principal, se abre y se cierra con la presencia de la luna. Va desde el romance primero hasta el decimoquinto y contiene la personal visión de Lorca del mundo gitano o su personal invención de un mundo gitano: un mundo mágico y mítico, no identificado exactamente con ninguna realidad existente el más extenso. Es un mundo que se empieza a crear en el romance primero, cuando la luna viene a la fragua, y se destruye en el decimoquinto, cuando los gitanos son brutalmente sorprendidos y asesinados bajo la presencia de la luna menguante.

A su vez se pueden distinguir tres partes bien diferenciadas en este primer bloque:

Romances 1-7: es la parte más lírica y en ellos predomina la protagonista femenina y el tema de la frustración amorosa; solo rompe la unidad el tercero, “Reyerta”.

El “Romance de la luna , luna” abre el libro y funciona como prólogo. Narra la muerte del niño cuando sus padres están ausentes y es llevado por la luna. Este romance anuncia el destino trágico del mundo de los gitanos, la presencia de la muerte. La luna1 representa el poder mágico contra el que nada se puede.

Poemas centrados en figuras femeninas: “Preciosa y el aire” un viento humanizado y lleno de deseos eróticos persigue a la gitana Preciosa. Si en el romance anterior la luna, fuerza mítica, perseguía al niño gitano, ahora otra fuerza mítica (el viento, símbolo del deseo y del instinto masculino) persigue a la niña gitana..

Siguen otras cuatro figuras femeninas que representan el sufrimiento, la pena, la frustración:

“Romance sonámbulo”, el gitano herido que regresa a su casa donde su novia está muerta, representa la frustración y esterilidad del amor oscuro ; “La monja gitana”, que sueña historias de amor en la soledad del convento, epresenta el deseo erótico; “La casada infiel”, representa el amor carnal (una noche marchosa y ardiente, como dice García Lorca), la pasión; “Romance de la pena negra”, representa la pena sin remedio, el dolor perenne, la tristeza honda de Soledad Montoya expresa la pena del pueblo gitano, del pueblo andaluz.

Romances 8-10: En el centro del libro se encuentran los tres romances dedicados a ciudades andaluzas, en los que se ensalzan las esencias árabe y romana de la cultura andaluza. En una pirueta confundidora de sexos, Lorca canta a las ciudades femeninas, Granada, Córdoba y Sevilla, a través de las figuras masculinas de San Miguel, San Rafael y San Gabriel. Tres arcángeles mítico-gitanos representantes de tres ciudades andaluzas: San Miguel (Granada), San Rafael (Córdoba), San Gabriel (Sevilla).

Romances 11-15: es la parte más épica, en la que predomina lo masculino, la violencia y la muerte, anticipados en el tercero, “Reyerta”.

1 En las culturas primitivas la luna siempre aparece con su poder e influencia sobre la vida de las personas;

algo que no sucede en la mentalidad moderna y racional.

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Romances que se refieren a gitanos con destino trágico: “Prendimiento de Antoñito el Camborio” , “Muerte de Antoñito el Camborio”, “Muerto de amor” (un enfermo que se muere de amor), “El emplazado” (cumplimiento de una predicción de muerte).

Antoñito el Camborio representa la dignidad gitana herida por la historia, el tiempo y las circunstancias. “Gitano verdadero, incapaz del mal como muchos que en estos momentos mueren de hambre por no vender su voz milenaria a los señores”. Antoñito es el representante de la aristocracia gitana, un ser nacido para la perdición o para la gloria, pero nunca para la humillación y la mediocridad.

Este primer bloque se cierra con el “Romance de la guardia civil española” (la represión de la Guardia Civil; destrucción del mundo mítico-gitano actual). La Guardia civil, creada para perseguir a los delincuentes en las zonas rurales, representa la dura realidad frente a la fantasía, la fuerza del mal que va a destruir el mundo de los gitanos; de ahí el color negro que califica a todo lo relacionado con los guardias civiles.

Por su contenido, se podría incluir a “Reyerta” en este grupo. Este poema muestra, a través de un suceso trivial, una historia mítica: la presencia de seres extramundanos como los ángeles, y el tema de la lucha entre personas que se atacan sin saber por qué; la violencia como impulso vital.

3.2.

Bloque segundo

Está compuesto por tres poemas históricos en los que el poeta da su versión agitanada de unos cuadros histórico-legendarios. Además, el último ocupa justificadamente el cierre del libro por el corte terminante que se da al género poético, que el poeta desecha desde ahora en adelante:

“con unas tijeras / cortó las cuerdas del arpa”. El propio Federico culmina un ciclo poético.

Los temas de la violencia y muerte están presentes en los poemas decimosexto y decimoséptimo, y en el último confluyen los temas del amor conflictivo y la violencia.

En el “Martirio de Santa Olalla” se presenta el mundo paleocristiano. El romance de la Andalucía romana, dice Lorca. Se basa en la vida de Santa Eulalia de Mérida que recibió martirio en la época de Diocleciano; en la “Burla de don Pedro a caballo, el mundo de la Edad Media; el tema parece ser el olvido: referencia a la soledad, ausencia de amor de un caballero;

“Thamar y Amnón”, el mundo bíblico. Se basa en una historia bíblica narrada en el Libro de Samuel: los amores incestuosos entre Thamar, hija del rey David, y su hermano Amnón.

Todo el Romancero es esencialmente gitano, mitológico gitano. La primera parte (los quince primeros poemas) está consagrada a la creación de nuevos tipos y mitos, y la segunda (los romances históricos) consiste en la creación de mitos a partir de figuras del pasado religioso o de la tradición literaria.

IV. COMPONENETES SIMBÓLICOS Y MÍTICOS.

El gitano, personaje central del libro, se idealiza y se convierte en mito. Lorca busca en él el origen y la esencia. Es también un símbolo que encarna el conflicto entre el instinto y la sociedad, entre la vida en libertad y la vida sometida a unas normas a las que el gitano no se podrá adaptar; representa los impulsos naturales, lo espontáneo. Por eso, a raíz de esa confrontación, es un personaje abocado a la muerte, cumpliendo así su destino trágico.

El gitano que Lorca poetiza no es el gitano que roba, sucio y sin moral; describe al gitano que refleja la raza marginada y que lucha por la libertad de su pueblo y por conservar sus orígenes. El gitano lorquiano es un individuo que tiene presente lo que es y lo que implican sus raíces.

Además del valor simbólico de los gitanos, los romances presentan una amplia y rica simbología, en su mayor parte recogida de la tradición y de las creencias populares.

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Comentamos aquí algunos de los símbolos más repetidos y que hacen referencia a los temas principales de la obra:

4.1. Realidades que tienen un sentido maléfico

-

La luna es portadora de dolor, tragedia y muerte. Luna y muerte son inseparables, por eso existe toda una categoría de mitos primitivos destinados a explicar el origen de la muerte en los que la luna es presentada como autora, inventora y distribuidora de la muerte.

En el “ Romance de la luna, luna”, la luna personifica a una mujer encantadora, pero que oculta malos presagios: “En el aire conmovido mueve la luna sus brazos/ y enseña, lúbrica y pura, sus senos de duro estaño”.

-

Los metales, relacionados con el frío de los cadáveres y la materia de los cuchillos que se usan tantas veces en los asesinatos, suelen ser un presagio negativo. Aparecen toda una serie de objetos metálicos tales como cuchillos, alfileres, clavos, puñales que se caracterizan por su dureza y se hallan siempre ligados al conflicto. El bronce y el cobre representan a menudo la tonalidad de la piel gitana.

- Los colores:

El verde en la obra lorquiana está asociado con elementos sexuales, deseo prohibido que conduce a la frustración: «¡Preciosa, corre, Preciosa / que te coge el viento verde!».

Lo verde se relaciona con la luna, el mar, lo carnal, los niños muertos, la sangre y las espinas, la fruta helada, todos ellos símbolos de esterilidad, frustración y muerte. El amor también se relaciona con lo verde, pero un amor amargo, sin fruto: «Verde que te quiero verde. / Verde viento. Verdes ramas».

El negro es negativo, está asociado a muerte, a tragedia, a tinieblas, a la noche, a la angustia y al mal.

-

La cal, usada para evitar las pestes, también se relaciona con los enterramientos.

Las aguas estancadas (aljibes, pozos), pueden simbolizar la pasión sin salida, lo fecundador y erótico o como lugares propicios para la muerte. El pozo es la expresión de la pasión estancada, sin salida, y de la muerte, al estar estancada.

-

El mar puede simbolizar la muerte (“Romance de la pena negra”).

-

El río: agua que fluye y corre como símbolo de la vida y el lugar más común para los encuentros amorosos.

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El toro: connotaciones trágicas, relacionado con la muerte

-

Algunas plantas: las malvas tienen en el habla popular, y también en Lorca, un matiz mortuorio; las adelfas son amargas y de mal augurio.

-

Algunos pájaros, como la zumaya, que anuncian sucesos maléficos.

-

La sangre puede ser vida y fertilidad, pero también muerte.

4.2. Elementos con connotaciones eróticas

-

El viento es el símbolo del erotismo masculino. Suele aparecer personificado y en muchos casos con connotaciones dolorosas, de frustración.

-

La figura del caballo representa la pasión desenfrenada que conduce hacia la muerte, pues nunca alcanza el destino que añora. Símbolo de deseo, de fuerza, de poder creador, de juventud, símbolo de vigor sexual y de instinto: Cobre amarillo, su carne, huele a caballo y a sombra (“Romance de la pena negra”). También el mensajero de malas noticias: la muerte.

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El olivar, las rosas : ambas plantas se relacionan con la pasión amorosa.

-

La tierra es la fuerza y la fertilidad. Simboliza el elemento femenino. Junto con el cielo conforma una dualidad que simboliza una unión sexual. La tierra espera la energía que la fecunde: la lluvia, el agua y hasta la sangre derramada.

4.3. El espejo significa el hogar y la vida sedentaria. A veces representaciones metafóricas del espejo son los ojos y la luna como gran espejo en el que se refleja el mundo.

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V. RASGOS FORMALES: ENTRE TRADICIÓN E INNOVACIÓN.

El Romancero gitano sintetiza lo popular y lo culto, la tradición y la novedad; por una parte responde a la corriente neopopular del Grupo poético del 27, por otra, la novedad de las imágenes, muchas veces irracionales, relaciona la obra con el interés por Góngora y con las nuevas corrientes vanguardistas.

En el En Romancero gitano Lorca es capaz de moverse entre la sabia reiteración de lo tradicional y la necesaria renovación vanguardista.

5.1. Carácter popular y recursos tomados del Romancero medieval:

Neopopularismo .

A pesar de la diferencias entre los distintos romances que componen la obra, en conjunto mantienen numerosos rasgos del Romancero viejo.

a.

Carácter lírico-narrativo. Son composiciones lírico-narrativas, mezclan una historia (episodio, anécdota) que se cuenta en tercera persona, excepto en “La casada infiel”( en 1ª persona), con la creación de una atmósfera lírica, en la que existe un sentimiento predominante. En palabras de Lorca: “Yo quise fundir el romance narrativo con el lírico sin que perdieran calidad”. En muchas ocasiones introduce fragmentos dialogados, creando breves escenas dramáticas entre los personajes o entre estos y el poeta (“Muerte de Antoñito el Camborio”).

b.

También tiene fortísimo sabor a romance medieval la presencia frecuente de diálogos dramáticos, que aparecen sin verbo alguno de presentación, entre los personajes o entre el poeta y los personajes: “¡Preciosa, corre, Preciosa / que te coge el viento verde!”

c.

Fragmentarismo. Es, probablemente, el recurso medieval de mayor rendimiento.

Consiste en el comienzo súbito de la historia narrada y en el final, abierto y misterioso.

Se observa en rasgos como el comienzo con la conjunción “y” o “que”, como si fuera el fragmento de una composición previa: “Y que yo me la llevé al río” de “La casada infiel”, comienzo abrupto o in media res (Voces de muerte sonaron / cerca del Guadalquivir”, en “Muerte de Antoñito el Camborio”); final truncado, sin que sepamos qué fue lo que pasó (por ejemplo, en “Thamar y Amnón”).

d.

La combinación en un mismo romance de verbos en diferentes tiempos; son llamativos los cambios de tiempo del presente al pretérito o viceversa: “la luna vino a la fragua”, “mueve los brazos”; el imperfecto de indicativo que no indica pasado sino subjetivismo, afectividad, “Temblaban en los tejados / farolillos de hojalata”

(“Romance sonámbulo”).

e.

Figuras de repetición: paralelismos, anáforas, epanadiplosis (“verde que te quiero verde”/ verde viento, verde rama de (“Romance sonámbulo”), paronomasias (“el niño la mira, mira/ le niño la está mirando”), reduplicaciones como “el aire la vela vela” del

“Romance de la luna, luna”, “por el monte monte monte” de “San Miguel”;

paralelismos: “dejando un rastro de sangre / dejando un rastro de lágrimas”

(“Romance sonámbulo”)

f.

Uso de fórmulas narrativas tradicionales o de preguntas dirigidas a un supuesto auditorio (“Pero, ¿quién vendrá? ¿Y por dónde…?)

g.

Hay calcos directos de expresiones tomadas del Romancero medieval, como “¡Míralo por dónde viene!” de “Preciosa y el aire”, o como la metáfora del “Romance de la pena negra”, “las piquetas de los gallos/ cavan buscando la aurora” , inspirada en el verso de Mio Cid “Apriessa cantan los gallos e quieren crebar albores”.

h.

Métrica: Como se puede extraer del título de la obra, se trata de un conjunto de romances, que son, por definición, series indefinidas de versos octosílabos (mayoritariamente) con rima asonante en los pares. El octosílabo de Lorca es escaso en

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encabalgamientos y en acumulación de acentos prosódicos. Hace un uso escaso de licencias métricas salvo en algún caso excepcional, solo recurre a ellas cuando quiere producir un efecto musical con valor expresivo, pero nunca fuerza la medida del verso.

5.2. Elementos innovadores: condensación verbal, sinestesia y metáfora: neogongorismo El carácter vanguardista del Romancero se muestra en la abundancia y en la novedad de las imágenes. (V/ ejemplos de metáforas y sinestesias del punto 5.3)

En una conferencia titulada La imagen poética en don Luis de Góngora, Lorca recoge una serie de reflexiones estéticas que se sitúan entre los movimientos de renovación de los años veinte y que explican la influencia de Góngora en sus metáforas así como en cierto grado de hermetismo en muchos romances. Estas son algunas de las innovaciones que observamos en su poemario:

Densidad verbal : Lorca tiene una extraordinaria capacidad para encerrar en escasas palabras una enorme cantidad de sugerencias y apreciaciones. Su estilo se caracteriza por la densidad verbal que le lleva a crear expresiones enormemente sintéticas, como en el “Romance sonámbulo” “el barco sobre la mar / el caballo en la montaña” que sugiere la actividad de contrabando a que se dedica el amado, o “cara fresca, negro pelo” que recuerda la belleza de la mujer cuando estaba viva. Recurre en estos y otros muchos casos a la nominalización (ausencia de verbos) y a la yuxtaposición.

Metáforas audaces, como Antoñito el Camborio dando “saltos / jabonados de delfín”; “Las piquetas de los gallos/ cavan buscando la aurora” de Soledad Montoya en el “Romance de la pena negra”; “Lloras zumo de limón”; “trescientas rosas morenas / lleva tu pechera blanca”;

“su luna de pergamino /Preciosa tocando viene”; algunas muy atrevidas, en las que se pone en relación un término real y uno irreal muy alejados “La luz juega al ajedrez/ alto de la celosía”

en la que se identifica el enrejado de la ventana del convento con un tablero de ajedrez, a lo que se une la personificación de la luz; algunas tienen forma de aposición: “bronce y sueño, los gitanos”. Muchas metáforas aparecen frecuentemente con sustitución plena del objeto real. Así, es la imaginación del lector, apoyándose en el contexto y en su conocimiento de los recursos expresivos de Lorca, la que debe interpretar esas imágenes. De esta manera, “glorietas de caracolas” son los saltos de los peces de “Preciosa y el aire”, o peces los “gitanos del agua” del mismo poema; portazos los “truenos” de “Muerto de amor”; una nube rasgada en el amanecer el

“pez de sombra” del “Romance sonámbulo”.

Desplazamientos calificativos (“yunques ahumados sus pechos, /gimen canciones redondas”);

comparaciones (“La iglesia gruñe a lo lejos / como un oso panza arriba); hipérboles, personificaciones (“en las tejas de pizarra / el viento furioso muerde”); sinestesias (“rumores calientes”; “viento verde”; “el agrio verde”).

El amontonamiento de recursos tradicionales y nuevos hace del Romancero gitano uno de los libros más brillantes de nuestras letras.

5.3. Otros rasgos formales que destacan en la obra:

a.

Realismo: se desarrollan acontecimientos de base realista que Lorca transforma a través de la imaginación libre; pero detrás de cada imagen hay una realidad identificable.

Así, en el romance primero, por ejemplo, se presenta la muerte de un niño, de noche, en presencia únicamente de la luna.

En el segundo, una joven gitana es sorprendida de noche por una tormenta. Esa realidad objetiva es interpretada poéticamente como un acto voluntario de agresión por parte de un viento humanizado.

Para subrayar esta conexión con la realidad Lorca nos aclara en bastantes ocasiones aquellas metáforas muy audaces en las que se ha alejado demasiado del referente del que partió. Así en el romance primero “las cabezas levantadas y los ojos entornados” explican el sentido de

“bronce y sueño” con que se describe a los gitanos que regresan fatigados en la oscuridad de la noche. En el segundo, “Preciosa tira el pandero” explica el metafórico “luna de pergamino”.

En el décimo “los breves lutos celestiales” están aclarados con “zapatos de charol”. En el

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último, “Thamar estaba cantando” aclara el sentido de los versos anteriores: “Thamar estaba soñando / pájaros en su garganta”.

b.

Antropomorfización de lo inerte o animal: consiste en humanizar animales, animalizar objetos, accidentes atmosféricos o situaciones (siempre de acuerdo con el estado de ánimo de los personajes).

Así en “Preciosa y el aire” “los olivos palidecen” al enseñar el envés de las hojas movidas por el viento; en el “Romance sonámbulo” los faroles “tiemblan” y la superficie del agua es “el rostro del aljibe”; en “Muerto de amor” la noche “llama temblando / al cristal de los balcones”;

en “Prendimiento de Antoñito el Camborio” “tiritan los cuchillos”; en “La monja gitana” la luz

“juega al ajedrez / alto de la celosía”.

En muchos de estos casos Lorca atribuye a elementos no humanos reacciones de simpatía; en otras ocasiones los elementos se desentienden de los problemas del protagonista o les son claramente hostiles. Así ocurre en el “Romance de la Guardia Civil” cuando “el alba meció sus hombros / en largo perfil de piedra”, en el “Romance sonámbulo” el monte convertido en “gato garduño” “eriza sus pitas agrias”. Todo esto contribuye a la creación en todo el Romancero de una atmósfera cargada de dramatismo, de un paisaje que se impregna de las emociones y las creencias de los personajes.

c.

Sensualismo y atención a lo concreto. Lorca, que entendía como condición básica para ser poeta el uso magistral de los cinco sentidos, hace en el Romancero una auténtica exhibición de captación del entorno a través de estos.

Un ejemplo muy claro lo tenemos en “La monja gitana”, donde aparecen referencias a la vista (cal, tela pajiza, siete pájaros del prisma), el oído (silencio), el olfato (mirto y todas las flores), el gusto (cinco toronjas se endulzan) y el tacto (le despega la camisa).

Estas percepciones sensoriales son ofrecidas con mucha frecuencia mediante audaces sinestesias, siempre ligadas a construcciones metafóricas. Así, por ejemplo, en “Muerto de amor” “clamaban las luces / en los altos corredores” y en “Reyerta” “sangre resbalada gime / muda canción de serpiente”. En ambos casos se transmiten percepciones visuales ayudándose de sensaciones auditivas.

Además Lorca consigue visualizar, hacer tangibles las sensaciones, los sentimientos.

Así conocemos la amargura de Soledad Montoya porque llora “zumo de limón / agrio de espera y de boca”, el carácter violento de la Guardia Civil lo conocemos porque ocultan en su cabeza

“una vaga astronomía / de pistolas inconcretas”. En otros casos son situaciones las que se materializan como la violenta discusión entre los gitanos que se convierte en “un toro” que “se sube por la paredes”

Hay, además, una abundancia de indicaciones horarias y cuantificaciones exactas que tienden a facilitarnos la reconstrucción imaginativa de los sucesos poetizados. Así, por ejemplo, en “Muerto de amor” la madre dice “cierra la puerta, hijo mío / acaban de dar las once”; ante los gritos de Preciosa acuden “tres carabineros”; a Antoñito el Camborio lo prenden “cinco tricornios” y acaban con su vida “cuatro puñales” (metonimias); en “Reyerta” mueren “cuatro romanos y cinco cartagineses”

d.

Simbolismo: la poesía de Lorca es radicalmente simbólica; muchos de los símbolos utilizados proceden de antiquísimas tradiciones, muchos están basados en creencias populares.

Indicaciones de la CIUG para esta obra:

No que respecta ás obras de lectura obrigatoria (pregunta 5), co apoio dun pequeno fragmento (que estará identificado), as preguntas versarán sobre características, temas, personaxes, etc., da obra.

Preguntas tipo sobre Romancero gitano:

1. Temas.

2. Estrutura externa e interna.

3. Compoñentes simbólicos e míticos.

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4. Rasgos formais: entre tradición e innovación

Referencias

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