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La voz de Elohím. Para responder la pregunta, necesitamos hacer un pequeño recorrido bíblico.

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Academic year: 2022

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HIJOS DE JACOB 1

La voz de Elohím

En este artículo examinaremos uno de los temas más polémicos de la actualidad:

trataremos de dilucidar si realmente ELOHÍM habla audiblemente a sus siervos o no.

Ciertamente, la enseñanza de este tema es un poco complicada, no porque existan aparentes contradicciones en las Escrituras, ni porque sea difícil su comprensión, sino porque muchos han expuesto diferentes profecías, y han asegurado haber escuchado la voz de Elohím, por lo que es una gran responsabilidad admitir que nunca ocurrió.

Las referencias de diferentes personas no pueden ser para nosotros un patrón a seguir, pues escrito está que se levantarán falsos profetas que andarán según sus concupiscencias, hablando y pregonando lo que no deben:

“Pero hubo también falsos profetas entre el pueblo, como habrá entre vosotros falsos maestros, que introducirán encubiertamente herejías destructoras, y aun negarán al Señor que los rescató, atrayendo sobre sí mismos destrucción repentina. Y muchos seguirán sus disoluciones, por causa de los cuales el camino de la verdad será blasfemado, y por avaricia harán mercadería de vosotros con palabras fingidas. Sobre los tales ya de largo tiempo la condenación no se tarda, y su perdición no se duerme”.

2 PEDRO 2:1-3

¿Qué nos enseñan las Sagradas Escrituras al respecto?

Para responder la pregunta, necesitamos hacer un pequeño recorrido bíblico.

En Éxodo 19:9-11, vemos cómo Moisés santificó al pueblo, por orden de ELOHÍM, con el fin de que estuvieran listos para escuchar la voz de YAHWEH:

“Entonces YAHWEH dijo a Moisés: He aquí, yo vengo a ti en una nube espesa, para que el pueblo oiga mientras yo hablo contigo, y también para que te crean para siempre. Y Moisés refirió las palabras del pueblo a YAHWEH. Y YAHWEH dijo a Moisés: Vé al pueblo, y santifícalos hoy y mañana; y laven sus vestidos, y estén preparados para el día tercero, porque al tercer día YAHWEH descenderá a ojos de todo el pueblo sobre el monte de Sinaí”. ÉXODO 19:9-11

Hasta este momento, no existen dudas de que ELOHÍM Padre le habló al pueblo audiblemente. Observando Éxodo 19:18-19, nos damos cuenta de que este hecho tiene características muy propias que lo definen.

“Todo el monte Sinaí humeaba, porque YAHWEH había descendido sobre él en fuego; y el humo subía como el humo de un horno, y todo el monte se estremecía en gran manera. El sonido de la bocina iba aumentando en extremo; Moisés hablaba, y ELOHÍM

le respondía con voz tronante”. ÉXODO 19:18-19

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HIJOS DE JACOB 2

El asunto se complica cuando identificamos que la voz de YAHWEH no es semejante a la de cualquier ser humano, sino que podía ocasionar la muerte de todo el pueblo, veamos Éxodo 20:18-19

“Todo el pueblo observaba el estruendo y los relámpagos, y el sonido de la bocina, y el monte que humeaba; y viéndolo el pueblo, temblaron, y se pusieron de lejos. Y dijeron a Moisés: Habla tú con nosotros, y nosotros oiremos; pero no hable ELOHÍM con nosotros, para que no muramos”. ÉXODO 20:18-19

Después de esta pequeña panorámica, se hace muy difícil creer que algunas personas escuchen la voz de YAHWEH sin que se presente el mismo escenario de Éxodo, capítulos 19 y 20. Otros textos que aportan evidencias que apuntan a esta teoría, los podemos encontrar en Deuteronomio 5:23-26, y Deuteronomio 5:27-28.

“Y aconteció que cuando vosotros oísteis la voz de en medio de las tinieblas, y visteis al monte que ardía en fuego, vinisteis a mí, todos los príncipes de vuestras tribus, y vuestros ancianos, y dijisteis: He aquí YAHWEH nuestro ELOHÍM nos ha mostrado su gloria y su grandeza, y hemos oído su voz de en medio del fuego; hoy hemos visto que YAHWEH habla al hombre, y éste aún vive. Ahora, pues, ¿por qué vamos a morir?

Porque este gran fuego nos consumirá; si oyéremos otra vez la voz de YAHWEH nuestro ELOHÍM, moriremos. Porque ¿qué es el hombre, para que oiga la voz del ELOHÍM

viviente que habla de en medio del fuego, como nosotros la oímos, y aún viva?”.

DEUTERONOMIO 5:23-26

El punto no era escuchar la voz de ELOHÍM, sino, como bien expresamos anteriormente, que el escenario que se propicia cuando YAHWEH anuncia sus palabras era en extremo glorioso y grandioso, siendo imposible que el hombre que escuchara su voz otra vez sobreviviera a tal acontecimiento. Las siguientes frases de Deuteronomio 5:23-26 son la muestra de que ELOHÍM habla en medio de fuego, por lo que es imposible una manifestación audible del Todopoderoso sin que esta provoque consecuencias asociadas a esto.

1- “... hemos oído su voz de en medio del fuego”.

2- “... si oyéremos otra vez la voz de YAHWEH nuestro ELOHÍM, moriremos”.

3- “¿... qué es el hombre, para que oiga la voz del ELOHÍM viviente que habla de en medio del fuego, como nosotros la oímos, y aún viva?”.

A partir del análisis de esta porción, surge una pregunta interesante:

¿Si YAHWEH habla en medio de fuego, dónde está el fuego que vieron todos aquellos que actualmente dicen haber escuchado su voz?

Prosigamos con el análisis de Deuteronomio 5:27-28.

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HIJOS DE JACOB 3

“Acércate tú, y oye todas las cosas que dijere YAHWEH nuestro ELOHÍM; y tú nos dirás todo lo que YAHWEH nuestro ELOHÍM te dijere, y nosotros oiremos y haremos”.

DEUTERONOMIO 5:27

Al igual que Éxodo 20:19, Deuteronomio 5:27 nos narra que la nación de Israel le pidió a Moisés que él fuera el intermediario entre YAHWEH y el pueblo; de esta forma no oirían más la voz de ELOHÍM en medio de fuego, para no morir (Y dijeron a Moisés:

Habla tú con nosotros, y nosotros oiremos; pero no hable ELOHÍM con nosotros, para que no muramos. ÉXODO 20.19).

¿Cómo valoró YAHWEH la petición del pueblo, cuando pidió no escuchar más su voz?

La respuesta la encontramos en Deuteronomio 5:28, la petición del pueblo fue aceptada ante ELOHÍM:

“Y oyó YAHWEH la voz de vuestras palabras cuando me hablabais, y me dijo YAHWEH: He oído la voz de las palabras de este pueblo, que ellos te han hablado; bien está todo lo que han dicho”. DEUTERONOMIO 5:28

Textos como Deuteronomio 18:15-18 son la muestra de que el acto de no escuchar más la voz de ELOHÍM trascendería por siempre.

“Profeta de en medio de ti, de tus hermanos, como yo, te levantará YAHWEH tu ELOHÍM; a él oiréis; conforme a todo lo que pediste a YAHWEH tu ELOHÍM en Horeb el día de la asamblea, diciendo: No vuelva yo a oír la voz de YAHWEH mi ELOHÍM, ni vea yo más este gran fuego, para que no muera. Y YAHWEH me dijo: Han hablado bien en lo que han dicho. Profeta les levantaré de en medio de sus hermanos, como tú; y pondré mis palabras en su boca, y él les hablará todo lo que yo le mandare”.

DEUTERONOMIO 18:15-18

Es muy importante tener en cuenta que YAHWEH no revocaría la aceptación de la petición del pueblo cuando anheló no oír más su voz a causa de aquel fuego que los podía consumir. La necesidad de aquel profeta que habría de venir era precisamente que ELOHÍM no hablaría más a la nación de forma directa, audiblemente, sino por medio de aquel profeta como Moisés, que Él enviaría.

Asumiendo el fundamento apostólico, nos damos cuenta de que a través del Nuevo Testamento, queda confirmado que aquel profeta que habría de venir es nuestro Señor y Rey, YESHÚA HaMashíaj. Veamos la siguiente porción de Hechos 3:22-26:

“Porque Moisés dijo a los padres: El Señor vuestro ELOHÍM os levantará profeta de entre vuestros hermanos, como a mí; a él oiréis en todas las cosas que os hable; y toda alma que no oiga a aquel profeta, será desarraigada del pueblo. Y todos los profetas desde Samuel en adelante, cuantos han hablado, también han anunciado estos días.

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HIJOS DE JACOB 4

Vosotros sois los hijos de los profetas, y del pacto que ELOHÍM hizo con nuestros padres, diciendo a Abraham: En tu simiente serán benditas todas las familias de la tierra. A vosotros, primeramente, ELOHÍM, habiendo levantado a su Hijo, lo envió para que os bendijese, a fin de que cada uno se convierta de su maldad”. HECHOS 3:22-26 Formulemos otra pregunta:

De existir personas que oyen la voz de Elohím, como algunos afirman, ¿qué necesidad tendrían estos de escuchar a aquel profeta que ha de venir?

Si fuera cierto que algunos escuchan la voz audible de ELOHÍM, entonces queda anulada la necesidad de YESHÚA como profeta, puesto que no necesitarían un intermediario para oír las palabras de YAHWEH. Esto es teniendo en cuenta que aquel profeta, como Moisés, fue enviado a causa de que ELOHÍM cumpliría la petición del pueblo, cuando clamaron que no querían oír más su voz.

Sería de bendición indagar en un detalle interesante. Muchos se preguntarán cómo ELOHÍM le hablaba a Moisés y a aquel profeta que habría de venir, nuestro Señor YESHÚA. El pueblo tendría estos dos intermediarios para escuchar las palabras de YAHWEH, por supuesto, cada cual en su momento histórico. Entendemos que YAHWEH

no le hablara al pueblo audiblemente, pero Moisés y YESHÚA, como profetas, serían la excepción de la regla. Examinaremos algunas porciones.

Examinaremos varias porciones que servirán de ejemplo. Indagaremos en el texto Números 12:6-8.

“Y él les dijo: Oíd ahora mis palabras. Cuando haya entre vosotros profeta de YAHWEH, le apareceré en visión, en sueños hablaré con él. No así a mi siervo Moisés, que es fiel en toda mi casa. Cara a cara hablaré con él, y claramente, y no por figuras;

y verá la apariencia de YAHWEH. ¿Por qué, pues, no tuvisteis temor de hablar contra mi siervo Moisés?”. NÚMEROS 12:6-8

No se puede pasar por alto que una de las afirmaciones anunciadas por el Todopoderoso es que aparecería a los profetas por medio de visiones. Ahora inquiriremos en la frase:

“Cara a cara hablaré con él, y claramente, y no por figuras; y verá la apariencia de YAHWEH”.

La expresión “cara a cara” trae muchas dudas a la hora de determinar la manera en que YAHWEH le hablaba a Moisés. Esto parece como si el Creador se presentara ante él y declarara sus palabras de forma audible; inclusive, se han escuchado criterios acerca de que YAHWEH se le aparecía a Moisés físicamente.

Para aclarar mejor el concepto “cara a cara”, leamos la siguiente porción de Números 7:89:

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HIJOS DE JACOB 5

“Y cuando entraba Moisés en el tabernáculo de reunión, para hablar con ELOHÍM, oía la voz que le hablaba de encima del propiciatorio que estaba sobre el arca del testimonio, de entre los dos querubines; y hablaba con él”. NÚMEROS 7:89

Podemos identificar en Números 7:89 que la voz que oía Moisés le hablaba de encima del propiciatorio que estaba sobre el arca del testimonio, entre los dos querubines.

Podríamos percibir un aparente choque escritural entre números 7:89 y Deuteronomio 5:26, pues Deuteronomio 5:26 nos anuncia que ELOHÍM habla en medio del fuego, y en Números 7:89 no observamos rastros de fuego por ningún lado cuando YAHWEH

hablaba a Moisés de encima del propiciatorio.

Podría nacer una pregunta interesante:

Si YAHWEH fue el que habló a Moisés de encima del propiciatorio que estaba sobre el arca, entonces, ¿dónde está el fuego?

A partir del evento ocurrido en Éxodo 20:19-20, ELOHÍM empieza a hablar a Moisés por medio de ángeles, estos fueron los encargados de dar el resto de las ordenanzas que él recibiría en el desierto de Sinaí. Esta afirmación la podemos comprobar en el Libro de los hechos, donde Esteban asegura que un ángel era quien le hablaba a Moisés.

“Este es aquel Moisés que estuvo en la congregación en el desierto con el ángel que le hablaba en el monte Sinaí, y con nuestros padres, y que recibió palabras de vida que darnos; al cual nuestros padres no quisieron obedecer, sino que le desecharon, y en sus corazones se volvieron a Egipto…”. HECHOS 7:38-39

También podemos citar Hebreos 2:1-2 para confirmar que quien le hablaba a Moisés eran los ángeles:

“Por tanto, es necesario que con más diligencia atendamos a las cosas que hemos oído, no sea que nos deslicemos. Porque si la palabra dicha por medio de los ángeles fue firme, y toda transgresión y desobediencia recibió justa retribución…”. HEBREOS 2:1-2 La causa por la que no se veía fuego en el propiciatorio era porque los ángeles servían de intermediarios para comunicar los mandamientos que YAHWEH le diría a Moisés.

Esto nos confirma que la expresión “cara a cara” no significa que YAHWEH hablara con Moisés directamente, o que fuera su voz la que se escuchara, sino que se revelaría a él de manera entendible y no por enigmas o figuras, como lo hace con los profetas.

Debemos tener en cuenta que el principio encontrado en Deuteronomio 5:26 también se debe cumplir con Moisés:

“Porque ¿qué es el hombre, para que oiga la voz del ELOHÍM viviente que habla de en medio del fuego, como nosotros la oímos, y aún viva?”. DEUTERONOMIO 5:26

Advirtamos que nos dice: ¡Qué es el hombre, para que oiga la voz del ELOHÍM, y aún viva! Que nosotros sepamos, Moisés también era un hombre.

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HIJOS DE JACOB 6

En Ezequiel 20:35-36 podemos observar que se usa la misma expresión “cara a cara” y no está relacionada con ver a ELOHÍM, ni oír su voz. Inclusive, este texto relata un contexto histórico totalmente diferente al de Números 12:8.

“y os traeré al desierto de los pueblos, y allí litigaré con vosotros cara a cara. Como litigué con vuestros padres en el desierto de la tierra de Egipto, así litigaré con vosotros, dice YAHWEH el Señor”. EZEQUIEL 20:35-36

Veamos Mateo 17:1-5

“Seis días después, YESHÚA tomó a Pedro, a Jacobo y a Juan su hermano, y los llevó aparte a un monte alto; y se transfiguró delante de ellos, y resplandeció su rostro como el sol, y sus vestidos se hicieron blancos como la luz. Y he aquí les aparecieron Moisés y Elías, hablando con él. Entonces Pedro dijo a YESHÚA: Señor, bueno es para nosotros que estemos aquí; si quieres, hagamos aquí tres enramadas: una para ti, otra para Moisés, y otra para Elías. Mientras él aún hablaba, una nube de luz los cubrió; y he aquí una voz desde la nube, que decía: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia; a él oíd”. MATEO 17:1-5

En este pasaje podemos observar cómo una voz, desde una nube de luz, les decía a ellos: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia; a él oíd.

Si tenemos en cuenta el mismo concepto, según el cual aprendimos que ELOHÍM habla en medio de fuego, entonces surgiría la misma pregunta:

De ser la voz de Elohím la escuchada en Mateo 17:1-5, entonces, ¿dónde está el fuego?

No existe otra respuesta que aceptar que lo que se oyó no fue la voz de YAHWEH, sino la de un ángel que sirvió de intermediario para llevar dicho mensaje. De otro modo habría una contradicción escritural sin solución alguna. Observemos que en el versículo 5 se nos dice: “... y he aquí una voz desde la nube, que decía...”. Notemos que solo se dice que oyeron una voz, pero no especifican a quién pertenecía. De ser la voz directa de YAHWEH, de seguro el texto hubiera sido más explícito al respecto.

No creo que haya dudas en relación con el texto Mateo 3:17, pues es un caso similar al de Mateo 17:1-5 y Mateo 3:17 (“Y hubo una voz de los cielos, que decía: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia”).

Por lo demás, no existe evidencia alguna que demuestre que ELOHÍM Padre hablara a su hijo YESHÚA audiblemente. Mashíaj, por medio del Rúaj HaCodesh, recibió entendimiento y sabiduría de todas las cosas que había de decir:

“Y YESHÚA, después que fue bautizado, subió luego del agua; y he aquí los cielos le fueron abiertos, y vio al Rúaj de ELOHÍM que descendía como paloma, y venía sobre él”. MATEO 3:16

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HIJOS DE JACOB 7

Con el propósito de evitar cualquier tipo duda sobre este particular, analizaremos 1 Samuel 3:3-4:

“Samuel estaba durmiendo en el templo de YAHWEH, donde estaba el arca de ELOHÍM; y antes que la lámpara de ELOHÍM fuese apagada, YAHWEH llamó a Samuel; y él respondió: Heme aquí”. SAMUEL 3:3-4

Si lugar a duda, 1 Samuel 3:3-4 es un texto cuya comprensión puede ser controversial, ya que literalmente nos menciona que YAHWEH llamó a Samuel de forma audible, y él le respondió: heme aquí.

¿Cómo poder entender este texto, si sabemos que ELOHÍM habla en medio de fuego?

Escudriñando el pasaje desde el verso 1, encontramos que no se está refiriendo a la voz directa de ELOHÍM, sino a una revelación en sueños. Veamos 1 Samuel 3:1:

“El joven Samuel ministraba a YAHWEH en presencia de Elí; y la palabra de YAHWEH

escaseaba en aquellos días; no había visión con frecuencia”. 1 SAMUEL 3:1

La palabra hebrea traducida como visión es ןוֹז ָח (kjazón), que significa visión nocturna.

Podemos añadir a nuestro análisis los versículos 1 Samuel 3:9-10:

“Y dijo Elí a Samuel: Ve y acuéstate H7901; y si te llamare, dirás: Habla, YAHWEH, porque tu siervo oye. Así se fue Samuel, y se acostó en su lugar. Y vino YAHWEH y se paró, y llamó como las otras veces: ¡Samuel, Samuel! Entonces Samuel dijo: Habla, porque tu siervo oye”. 1 SAMUEL 3:9-10

La palabra hebrea traducida como acuéstate es ב ַכ ָש (shakáb), marcada con el H7901 en el diccionario Strong, significa:- acostarse con, ayuntarse, caer, cohabitar, dormir, echarse con, inclinar, mentira, muerto, perecer, poner, reposar, siesta, tender, yacer con.

Vemos que shakáb también quiere decir dormir y siesta, aunque no siempre es el simple acto de estar acostado despierto o tendido en la cama con el propósito de reposar.

Otro elemento muy importante, que nos ayudará a confirmar que Samuel estaba dormido, es que Elí, estando cerca, no escuchó la voz que le hablaba a Samuel.

Recordemos que según Éxodo 19:19, la voz de YAHWEH es atronadora, por tanto, Elí debía haberla escuchado.

Por último, citemos 1 Samuel 3:15:

“Y Samuel estuvo acostadoH7901 hasta la mañana, y abrió las puertas de la casa de YAHWEH. Y Samuel temía descubrir la visión a Elí”. 1 SAMUEL 3:15

Es muy importante la frase “Y Samuel temía descubrir la visión a Elí”. Esta expresión demuestra que lo que tuvo Samuel fue una visión en sueños, en la cual ELOHÍM le habló,

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HIJOS DE JACOB 8

esto es teniendo en cuenta que en este versículo también se usa la palabra shakáb (acostadoH7901). De lo contrario no diría: “... temía descubrir la visión a Elí”. No obstante, debemos considerar que Samuel no tuvo un sueño profundo (Tardemá), pero sí estaba en éxtasis, lo cual permitió esto recibir dicha visión.

Quizás algunos no vean lógico que el Todopoderoso, en algún momento de la historia, hablare directamente a la nación de Israel, y que después no se manifestara más de esta forma. Sabemos que el mismo pueblo fue quien pidió no escuchar la voz del Creador, pero debemos de tener en cuenta que YAHWEH, en su inmensa omnipotencia, sabía que estos le pedirán no oír nunca más su voz.

Éxodo 20:19-20 nos muestra que YAHWEH probó al pueblo cuando le habló a este en el monte de Sinaí, siendo este su propósito:

“Y dijeron a Moisés: Habla tú con nosotros, y nosotros oiremos; pero no hable ELOHÍM

con nosotros, para que no muramos. Y Moisés respondió al pueblo: No temáis; porque para probaros vino ELOHÍM, y para que su temor esté delante de vosotros, para que no pequéis”. ÉXODO 20:19-20

Después de toda una enseñanza, creemos haber satisfecho al lector, demostrando que la voz de YAHWEH solo se escuchó en el monte de Sinaí en medio de fuego.

A partir de la petición del pueblo de no oír más su voz, nace la necesidad de enviar a su Hijo Unigénito como profeta y salvador. Cuando se cumplió el tiempo, YESHÚA fue el encargado de anunciar las palabras de nuestro Padre Celestial a la nación de Israel, para de esta forma poner por obra lo prometido por YAHWEH al pueblo, cuando les dijo que no escucharían más su voz.

“Porque yo no he hablado por mi propia cuenta; el Padre que me envió, él me dio mandamiento de lo que he de decir, y de lo que he de hablar. Y sé que su mandamiento es vida eterna. Así pues, lo que yo hablo, lo hablo como el Padre me lo ha dicho”. JUAN 12:49-50.

Web: www.hijosdejacob.com Hermano: Leo Ben Jacob.

Referencias

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