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Narrativas digitales emergentes: La Generación Z en Instagram. Natalia Gallo Ruiz

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Academic year: 2022

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Natalia Gallo Ruiz

Trabajo de grado para optar por el título de Comunicadora Social con énfasis en publicidad y comunicación organizacional

Director:

Oscar Giovanny Fonseca Mantilla

Pontificia Universidad Javeriana Facultad de Comunicación y Lenguaje

Carrera de Comunicación social Bogotá D.C.

27 de Mayo de 2020

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“La Universidad no se hace responsable por los conceptos emitidos por sus alumnos en sus trabajos de tesis. Sólo velará porque no se publique nada contrario al dogma y a la moral católica y porque las tesis no contengan ataques personales contra persona alguna, antes bien se vean en ellas el anhelo de buscar la verdad y la justicia”

Artículo 23, Resolución Nº 13 de 1946 Pontificia Universidad Javeriana

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Doctora Marisol Cano

Decana

Facultad de Comunicación Social y Lenguaje Pontificia Universidad Javeriana

Apreciada Decana,

Me permito presentar mi trabajo de grado “​Narrativas digitales emergentes: La Generación Z en Instagram” ​, con el fin de optar al grado de Comunicadora Social con énfasis en Organizacional y Publicidad.

Cordial saludo,

Natalia Gallo Ruiz.

Comunicación Social

Facultad de Comunicación y Lenguaje

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Marisol Cano Busquets Decana

Facultad de Comunicación y Lenguaje Pontificia Universidad Javeriana

Apreciada Decana, reciba un saludo atento.

Me permito presentar el trabajo de grado de la estudiante Natalia Gallo Ruiz, Narrativas digitales emergentes: La Generación Z en Instagram.

El trabajo permite descubrir nuevas narrativas y nuevas maneras de interacción de las audiencias contemporáneas en una de las plataformas de comunicación más usadas por la generación Z, Instagram. Se acerca a proponer ideas para repensar la comunicación digital donde aparecen nuevas maneras de socializar propuestas a partir de la apropiación de tecnologías, atributos culturales y nuevas posibilidades de interacción digital.

Esta tesis nos permite acercarnos a la comprensión de audiencias contemporáneas, rápidas, fugaces, con una atención frágil, con tensiones culturales y demandas estéticas donde la imagen es la protagonista, no es solo es contenido, es también vínculo y motivación de interacción social.

Atentamente.

Oscar Giovanny Fonseca Mantilla. Ph.D.

Profesor – Investigador

Departamento de Comunicación Facultad de Comunicación y Lenguaje

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1. Introducción 6

2. Objetivos 7

2.1 Objetivo general 7

2.2 Objetivos específicos 7

3. Estado del arte 7

3.1 Cómo se auto-representan en línea los sujetos y qué narrativas digitales

utilizan 7

3.2 ​Cómo se representan los espacios públicos o privados en las redes sociales 12 3.3 Lo que se ha estudiado acerca de la presentación de las relaciones en

Instagram 1​5

4. Marco teórico 1​7

4.1 Generación Z 1​7

4.2 Instagram 1​9

4.3 Relato digital 22

4.4 Imagen 23

4.5 Autorrepresentación 2​6

5. Marco metodológico 30

5.1 Introducción a los capítulos 3​5

6. Capítulo 1: Cómo se autopresenta la Generación Z en Instagram 41 7. Capítulo 2​: Las relaciones en Instagram a través de la mirada de la

Generación Z 63

8. Capítulo 3: ​Cómo se presentan los espacios en Instagram de acuerdo con la

Generación Z 6​9

9. Conclusiones 75

10. ​Referencias 7​9

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1. Introducción

Este estudio describe la manera en la que la “Generación Z”, personas nacidas desde finales de 1990 al 2000, se narran digitalmente, específicamente en la red social de Instagram. Para esto, se plantearon tres categorías de investigación:

i) Cómo se autorepresenta en Instagram la generación Z y qué narrativas digitales utilizan, ii) Cómo representan los espacios físicos, públicos o privados en esta red social, y iii) La forma en la que presentan sus relaciones personales en Instagram.​.

Para llevar a cabo lo anterior, se utilizó un método de investigación cualitativo y se desarrollaron 3 instrumentos de investigación: por un lado dos matrices de observación a 50 perfiles de Instagram. En total se observaron más 450 publicaciones. Luego, se hizo 10 entrevistas a profundidad a propietarios de dichas cuentas de Instagram y finalmente se desarrolló un Delfi a 3 expertos. Cada uno de los instrumentos implementados incluía las tres categorías de investigación mencionadas anteriormente.

En cuanto al valor teórico, este estudio pretende llenar un vacío en la investigación de la red social Instagram, teniendo en cuenta que son muy pocas las investigaciones y disertaciones académicas desarrolladas en latinoamérica y específicamente en Colombia acerca de esta red social, en las bases de datos especializadas en comunicación consultadas, en este caso Ebscohost y Proquest hay 286 publicaciones académicas y 51 tesis respectivamente, las cuales abordan esta red social pero lo hacen desde perspectivas diferentes a las del presente estudio ya que esta, se centra en 3 categorías específicas que serán mencionadas posteriormente. Lo anterior, se aborda de manera detallada en el apartado Estado del Arte.

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2. Objetivos 2.1 Objetivo general

Describir la narrativa digital utilizada por la generación Z en sus publicaciones de Instagram.

2.2 Objetivos específicos

- Describir qué narran acerca de sí mismos, la Generación Z, en sus perfiles de Instagram.

- Describir cuál es el relato que hacen de su entorno, en sus perfiles de Instagram.

- Describir cuál es el relato de sus relaciones personales, en sus perfiles de Instagram.

3. Estado del arte

A continuación, describimos la trayectoria de la literatura existente sobre los diferentes referentes teóricos y estudios anteriores sobre las redes sociales, las narrativas emergentes que ellas posibilitan y las nuevas concepciones acerca de lo público y lo privado que se transforman gracias a su uso. En esta investigación nos centramos en el estudio de la red social Instagram, dado que la generación Z interactúa especialmente a través de ella. Así pues, este rastreo bibliográfico fue exhaustivo y contempló la revisión de más de 8 artículos académicos, 13 Tesis de las cuales 11 son de pregrado y 2 de maestría, y dos libros, en formato virtual y físico.

3.1 Cómo se autorrepresentan en línea los sujetos y qué narrativas digitales utilizan

La forma en la que los individuos se representan a sí mismos en línea, es un tema que ha sido previamente abordado en distintos estudios. Por su parte Calzati y Samanowski (2018) con respecto a aquello proponen que “Las formas en línea de autorrepresentación constituyen un archivo valioso para ser comparado con la

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escritura autobiográfica tradicional y analógica, con la posibilidad de resaltar las similitudes y diferencias mentales, hermenéuticas e ideológicas entre los dos campos” (p. 27).

Lo interesante del punto de estos dos autores, es que aseguran que dichas autorrepresentaciones que se pueden ver a través de las redes sociales, responden de cierta manera a unos patrones sociales estrictos en los que existen formas de evaluación inmediata y cuantificable por parte de otros usuarios/públicos. Estos, vendrían siendo los me gusta, las publicaciones y los comentarios (Calzati &

Simanowski, 2018). De esta manera, la forma en la que los individuos de alguna manera se muestran a sí mismos, está ligado con esta forma de transacción en línea que configura la forma en la que las personas se muestran.

Framroze (2017) en su estudio, su objetivo principal, era el de examinar las prácticas en línea de un grupo particular de individuos, adultos/jóvenes que han estado expuestos a tecnologías digitales durante porciones significativas de sus vidas, a fin de comprender mejor cómo y por qué sus identidades se manifiestan, como lo hacen, y qué significados podrían asociarse para estos individuos como resultado de sus autorrepresentaciones.

Este estudio presenta los resultados de una investigación cualitativa que examina las autorrepresentaciones en línea de 12 estudiantes en una gran universidad urbana de Los Ángeles. Este estudio también emplea un enfoque longitudinal, ya que cinco de estos 12 participantes han sido observados durante un período de casi dos años. Además, este estudio está centrado en la red social de Facebook, si bien menciona otras como Instagram y Snapchat, el principal foco se encuentra en Facebook (Framroze, 2017).

El tema de la autorrepresentación también ha sido abordado anteriormente en la construcción de identidades y teniendo en cuenta el uso de Instagram. Si bien, no es lo mismo referirse a identidad y autoconcepto que a la autorrepresentación, es evidente que se ha buscado entender la manera en la que el sujeto se relaciona con esta red social desde los distintos contextos. Como lo indica Bradley, la idea de

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publicar fotos se reduce a querer buscar validación en la que la persona espera encontrar un significado personal y facetas de la identidad a través de la imagen (Bradley, 2015).

De este modo, previamente se ha estudiado la relación entre autoconcepto e Instagram, entendiendo autoconcepto como “una característica inherente al ser humano, tiene consigo juicios que implican conocerse, reconocerse y definirse.

Forma parte de la consciencia de ser y estar” (Craven, 2008, p. 3). Es más específico ya que se puede entender desde lo académico, lo social, lo familiar, lo físico y lo emocional. Si bien, puede llegar a responder la forma en la que un individuo se representa a sí mismo, lo hace desde otro punto de vista. Así pues, los autores Castro y Charry (2019) encontraron que “Instagram está generando un cambio en la sociedad a través de la influencia que tiene sobre el tema, (autoconcepto) incluidos los aspectos personales, relacionales y comunicativos” (p. 1) Dicho estudio se llevó a cabo investigando una población universitaria colombiana: Los jóvenes universitarios de Eafit.

En cuanto a la identidad en línea, Villareal (2019) indica que:

La identidad de los jóvenes se construye de manera conjunta, de forma online y offline. Una y otra se reflejan mutuamente sin que haya que separarlas como también se hacía hace algunos años. Recíprocamente, lo que sucede en la red penetra las más triviales conversaciones de los jóvenes, a la vez que lo que sucede en su realidad aparece reflejado en forma de publicaciones en la red. Instagram es un ejemplo de que es imposible desvincular la vida en línea y fuera de ella (p. 89).

Esta autora, también utilizo como herramienta de estudio Instagram, y su población se sitúa en Argentina, con Jóvenes de 14 a 18, respondiendo a un estudio de casos.

Para entender las narrativas digitales es fundamental darle cabida al concepto como tal: “Los actos del narrar pueden realizarse recurriendo al lenguaje tanto verbal, escrito y visual (imágenes, vídeos, expresiones, kinestésica, etc.) y también,

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se necesitan actores, quienes transmiten y enuncian contenidos e información a uno o más receptores” (Abondano & Hernández, 2018, pp. 30-31).

La identidad narrativa, surge en el momento que el individuo -emisor o receptor, productor o usuario- se crea, cambia y se diferencia de los demás a partir de relatos donde el ​self inscribe todo lo que este percibe, piensa y valora de sí mismo, mediante acciones y narrativas. Esto mediado por los relatos que él da de sí́ mismo (verbales, no verbales, escritos, audiovisuales, visuales, etc.) y de sus experiencias; como también, por los sub-relatos (apreciaciones, opiniones, relatos, historias y demás) que se configuran por las relaciones interpersonales -receptores-, teniendo en cuenta la cultura y subcultura con las que se interactúa y pertenece (Abondano & Hernández, 2018, p. 32).

Villareal (2019), por su parte afirma que:

El ​self como una construcción narrativa remite al concepto del lenguaje no sólo como un mero transmisor de información, sino como creador de mundos.

En este nuevo contexto de redes sociales y pantallas multiplicadas, el lenguaje visual pasa a ocupar el mismo estatus que antes se reservaba al lenguaje escrito u oral dentro del proceso de identidad (p. 63).

Sibilia (2008) consolida esta idea de aquellos autores mencionados recientemente indicando que aquellos relatos que se dan en la red, parecieran pertenecer al género autobiográfico. “El yo que habla y se muestra incansablemente en la Web suele ser triple: es al mismo tiempo autor, narrador y personaje” (p. 38).

Esta autora, asegura que hacer uso tanto de las palabras como de las imágenes también es actuar. En ellas, se puede crear distintos universos y construir subjetividades propias (p. 39).

La escritora de “La intimidad como espectáculo” se refiera a dichas narrativas, desde las nuevas prácticas que han surgido desde la web: “En los nuevos espacios de Internet se cultiva un tipo de escritura con fuertes marcas de oralidad: es habitual el recurso a la transcripción literal de la fonética y un tono coloquial que evoca las conversaciones cotidianas” (Sibilia, 2008, p. 45). Sibilia asegura que se han

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configurado nuevos estilos de escritura en línea los cuáles son breves, utilizan abreviaturas, emoticones, siglas, e incluso ignorando acentos ortográficos y signos de puntuación.

Manzaba (2019) en su tesis de pregrado cita a Toledo desde el texto Narrativas audiovisuales de los jóvenes en los medios sociales ​el cual indica que:

Vivimos la mayor parte de nuestras vidas en un mundo que vamos construyendo según las normas y los mecanismos de la narración (…), damos sentido al mundo y a nuestras acciones contando historias, usando el modo narrativo de construir la realidad (p. 13).

De este modo, Manzaba (2019) asegura que a través del uso de herramientas digitales como las imágenes y videos se puede llegar a construir relatos. Esta autora, en su texto, coincide con Sibilia (2008) en que la web ha generado nuevas prácticas narrativas. Manzaba especifica que cada red social incluye a un lenguaje propio en el que incluso, se crean nuevas palabras que se han ido acomodando al lenguaje diario. Debido a esto, se ha modificado y generado el uso de nuevas narrativas en el ámbito digital.

De la autorrepresentación en línea, los autores Kim, Seely y Jung (2017), citando a al autor Hum (2011) aseguran que ​“aquellos que interactúan con las redes sociales utilizan sus fotos de perfil para construir identidades en línea” (p. 537).

Asimismo, citando a Ellison (2006) agregan que los usuarios escogen las mejores fotos que tienen con el fin de gestionar de manera más estratégica sus presentaciones personales. También, aseguran que “dado que los usuarios parecen ser más propensos que nunca a confiar en la información gráfica para representarse a sí mismos, la importancia de compartir redes sociales como herramientas de auto-presentación está aumentando” (p. 538).

Teniendo en cuenta lo anterior, se puede ver que se ha investigado acerca de la relación entre representación y las imágenes de perfil en redes sociales como Instagram. Empero, este estudio quiso no solo centrarse en esta red social, si no también incluir la red social Pinterest. Con el fin de llevar a cabo este estudio

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publicado en una revista académica, dichos autores utilizaron las herramientas de encuestas en línea y ​condiciones experimentales de laboratorio.

En temas de la autorrepresentación, como se pudo ver recientemente, las fotos que se muestran en las redes sociales toman un gran valor. Blackwell (2017) en su tesis, realizó un hallazgo de gran valor en la que asegura, que los filtros que se utilizan en Instagram, representan características que representan a los individuos.

Por otro lado, basándose en otra investigación, asegura que las fotos en línea, cumplen un rol fundamental en la forma en la que se interactúa en las redes, específicamente desde aquellas fotos en la que los rostros de las personas se muestran. Indica que, aquellas fotos sin caras, tienen un 62% menos de likes y un 68% menos de comentarios.

De igual forma, esta tesis, en sus resultados mostraron que los individuos

“tienden a sentir que están construyendo relaciones más fuertes con los demás cuando se divulgan a sí mismos. Los hombres parecen estar más influenciados en línea para mostrar a otros su yo ideal o popularidad y así de alguna forma, representarse” (p. 30).

En cuanto a narrativas en Instagram, se realizó un estudio durante el año en curso (2020), en la que investigó cuales son aquellas imágenes que generan más participación del público en redes sociales, especialmente en Instagram. Los autores Romney y Johnson (2020) aseguran que “un grupo de estudiosos de la comunicación argumenta que la narrativa es la forma más básica de comunicación humana y, por lo tanto, los mensajes con temas narrativos fuertes conectan más fácilmente el mensaje del comunicador a la audiencia” (p. 96).

3.2 Cómo se representan los espacios, públicos o privados en las redes sociales

Nelson (2015) aborda uno de los temas de gran relevancia para esta investigación y se trata de las esferas de lo público y lo privado y el rol de las redes sociales. En este sentido basándose en Souza Silva y Frith (2012) expresa:

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Lo que se considera privado y lo que se considera cambios públicos con el período de tiempo, las culturas y las interfaces que utilizamos para interactuar con estos espacios. El uso de tecnologías móviles desafía las fronteras tradicionales entre espacios públicos y privados porque los individuos pueden interactuar con su experiencia de espacio de nuevas maneras, ya que coexisten con otros en espacios públicos (y privados) (p. 49).

Por su lado, Nzung´Aloets (2017) en su tesis de Maestría, también aluden al tema del “yo” y la intervención de aquellos espacios de privacidad en esta época digital. Para esto, citan a otro autor Feixa (2014), el cual expone lo siguiente:

Como consecuencia de la emergencia de la cultura digital, se ha hecho posible la comunicación interpersonal desde el propio espacio privado: del teléfono familiar controlado por los padres y situado en el comedor o en el pasillo se ha pasado al teléfono celular personalizado que se puede usar desde la habitación; de la comunicación escrita por carta se ha pasado a la comunicación digital SMS, e-mail o chat. Gracias a Internet, los adolescentes han aprendido a acceder a comunidades virtuales que están mucho más allá́

de su habitación (p. 33).

Para profundizar un poco más y entender realmente lo que sucede con este fenómeno, Moreno (2015) indica:

Las tecnologías de comunicación móvil funcionan como interfaces para comprender los espacios públicos y privados al permitir que las personas filtren la información. Dispone y gestiona sus interacciones con otras personas en espacios urbanos. Por lo tanto, los espacios privados y públicos se definen por las experiencias de los individuos y su sentido de control sobre esas experiencias en los espacios urbanos (pp. 46-47).

A su vez, Ingraham (2015) se refiere a las distintas ecologías comunicativas

incluyendo lo público allí mismo. Para esto, cita al autor Christopher Lasch, quien le da nombre a la cultura pública llamándola narcisista: “Con la consecuencia de que el discurso público ya no se dirige a temas de importancia compartida, sino más bien a

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temas personales, todos actuando de manera atomista con una orientación interna”

(p. 98). Para aclarar de manera más directa lo anterior, hace alusión a las “selfies” y a la constante actualización de los “estados” de las personas, que van evidenciando el paso a paso de su cotidianidad.

En cuanto a las referencias literarias como tal, Sibila (2008) hace alusión no solo a la “Intimidad como espectáculo” como está bien nombrada su obra, si no también, el “yo” que se crea en la web y el rol que cumple la fotografía en esa construcción de identidad y la forma en la que se dibuja el espacio, dando paso a un

“desplazamiento hacía la intimidad”, en los que se crean personajes incluso ficticios para mostrar lo que se quiere que el otro perciba.

Michel Serres (2013) en su texto “Pulgarcita” también hace referencia a la sociedad del espectáculo en la que nos vemos inmersos hoy en día gracias a la red.

El autor indica que nos encontramos “formateados” por los medios de comunicación que tenemos hoy en día. A través de los teléfonos móviles se tiene acceso a cualquier, lugar, espacio, persona e incluso a cualquier tipo de información en tan solo cuestión de segundos.

En términos de estudios de entornos o espacios en Instagram, se ha estudiado previamente sobre cómo Instagram, puede servir como “una herramienta para obtener datos, imágenes, videos y opiniones al servicio de la investigación visual en el campo del urbanismo” (Toscano, 2017, p, 280). Este estudio que está titulado: “Instagram-City: nuevos medios y la percepción social de los espacios públicos”, se analizaron específicamente las imágenes y comentarios publicados por distintos usuarios, que fueron identificados por medio de la utilización de hashtags vinculados a dos espacios públicos en la ciudad de París, con el fin de analizar Instagram como herramienta de investigación visual.

Por otro lado, la publicación académica titulada: “Examinando tres roles de los

«portales» urbanos en su relación con los "lugares" usando fotografías de redes sociales” (Qian & Heath, 2019) busca dar cuenta de las “diferentes tipologías que se derivan de una comprensión profunda del espacio urbano a través de los "ojos de los

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usuarios", y la manera en la que este conocimiento puede a su vez influir en el proceso de diseño para el ámbito público y urbano. Para dicho estudio, tal como lo mencionan los autores se adoptó un análisis de imágenes generado por personas para dos estudios de caso realizados en lugares recreativos populares de China, a través de un análisis de casi 53,000 fotografías de Instagram.

Finalmente, la tesis del autor Hughes (2019), está dedicada al estudio e investigación de “presentaciones de lugares y representaciones en línea de experiencias inmersivas basadas en lugares por adolescentes en Instagram”. Lo que busca esta exploración, es entender si los estudiantes de un programa de viajes internacionales, ven distintos los lugares en línea con respecto a la experiencia del mismo lugar fuera de línea y la manera en la que estas representaciones difieren y el por qué.

Así pues, las redes sociales no solo remodelan y reconfiguran los espacios digitales y virtuales, sino remodelan nuestra relación con el espacio físico y ponen en pregunta nuestra concepción de lo público y lo privado.

3.3 Lo que se ha estudiado acerca de la presentación de las relaciones en Instagram

El tema de las relaciones en las redes sociales, ya ha sido tema de estudio.

Sin embargo, se aborda generalmente desde otras redes sociales distintas a Instagram y, además, es más común ver estudios de relaciones de parejas. En términos de Facebook, se pueden encontrar estudios de las relaciones amorosas y la manera en la que se desarrollan a través de este medio.

Stefănită (2019) indica lo siguiente acerca de las redes en general y el rol de las redes sociales para los adolescentes:

Son importantes porque les ayuda a conocer nuevos amigos, mantenerse en contacto con los existentes y mejorar la calidad de las relaciones… además, tienen la sensación de pertenecer a una comunidad y tienen una mayor autoestima debido a las conversaciones, el soporte en línea y los comentarios positivos con respecto a sus publicaciones y perfiles de Facebook (p. 2).

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Este autor, asegura que es a través de esta red social que se pueden poner en evidencia ciertos patrones en las relaciones amorosas, debido al uso de esta red social las cuales, aparentemente no son muy sanas.

La presencia e influencia del compromiso en los sitios web de redes sociales dentro de las relaciones románticas íntimas de adultos es innegable. Dentro de los Estados Unidos, el sesenta y seis por ciento de los adultos en relaciones íntimas comprometidas utilizan sitios web de redes sociales como una herramienta de comunicación entre parejas románticas (Lenhart & Duggan, 2014). Este estudio, analizó, las motivaciones de las parejas para utilizar redes sociales en sus relaciones, más allá de llegar a exhibirlas o no.

De igual manera, Serafinelli (2017) analiza la manera en la que la visualidad, a través de Instagram, modifica la vida mediada por las personas. En particular, este artículo explora cómo Instagram transforma las percepciones de las personas sobre sus relaciones interpersonales. Más allá, de mostrar las relaciones a través de esta red social, lo que busca es exponer cómo se desarrollan y mantienen las relaciones a través de compartir fotos en Instagram. De esta manera, el vínculo entre Instagram y las relaciones (sociales) se delimitan a través de la visualidad y el rol que este ejerce sobre ellas.

Según Lee, Gillath y Miller (2019):

La mayoría de las investigaciones sobre los efectos de la divulgación en las relaciones cercanas se han realizado utilizando la divulgación fuera de línea.

Sin embargo, la divulgación realizada en línea tiene características dispares y, por lo tanto, sus efectos en las relaciones también pueden diferir (p. 1).

Dicha exploración, utilizó Facebook como medio principal de estudio y su población, fueron estudiantes entre 18-31 años. Una vez realizados 5 estudios, se llegó a la conclusión de que divulgar en línea las relaciones, tiene el potencial de llegar a obstaculizarlas.

Un tema que ha tenido largo alcance en diferentes estudios, es la correlación entre los celos y el uso de las redes sociales en las relaciones románticas. De esto,

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Utz y Beukeboom (2011) los autores aseguran que las redes sociales son utilizadas con fines relacionales y como lo indica su nombre, sociales. Y a partir de esto, desencadena una serie de paralelos a analizar. En su estudio realizado en el 2011, descubrieron que dichas parejas que hacen uso de redes sociales, tienen mayor probabilidad de experimentar felicidad en las relaciones, que los celos. Entre esto, el hecho de realizar publicaciones con la pareja, les genera satisfacción.

Las relaciones románticas son las más estudiadas en las redes. Aniss (2016) por su parte, como objetivo de su tesis era obtener una idea de las formas en que los adultos jóvenes (18-25) utilizaron las posibilidades de Instagram durante las etapas de las relaciones románticas. Si bien, esta investigación se centra en Instagram, principalmente tiene en cuenta las relaciones de pareja. Para dicho estudio, el método de explotación fueron grupos focales y se investigó el impacto de Instagram en el modelo relacional de Knapp (1978).

El presente estudio busca enriquecer los estudios de la presentación de las relaciones personales en Instagram, ampliando el espectro, no solo centrándose en relaciones románticas, sino observando cómo se narran todo tipo de relaciones personales.

4. Marco teórico 4.1 Generación Z

La Generación Z es aquella que viene después de la Generación X y su definición en el tiempo tiene variaciones dependiendo del autor. No obstante, en este caso, tendremos en cuenta al autor Alejandro Mascó, específicamente con su texto

“Entre generaciones” (2012). Él, asegura que la Generación Z, corresponde a las personas nacidas a finales de 1990 y principios del 2000 (p. 91). De hecho, este autor, divide a esta generación en Z1 y Z2, tal como lo han hecho otros investigadores estadounidenses al referirse a esta generación.

Este autor, licenciado en psicología, expresa que al ser hijos de la Generación Y, ha habido mayor compromiso en su educación, lo que ha llevado a

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que sean individuos, con un grado mayor de tolerancia, respeto y responsabilidad.

Lo anterior, el autor se lo atribuye también a la gran cantidad de información accesible de esta generación. Además, gracias a los valores que les han transmitido sus padres, estos jóvenes tienen valores sólidos, buenas costumbres, y buena capacidad para recuperarse de los problemas (Mascó, 2012, p. 93).

Así como muchos de estos valores y enseñanzas fueron transmitidos de padres a hijos en dichas generaciones, el uso de las tecnologías también. Los ​baby boomers con respecto a la generación de sus hijos, utilizaron dispositivos muy diferentes. La Generación Z creció con la tecnología con la que sus padres de alguna manera también sentían afinidad, por ejemplo: los celulares, los laptops, las redes sociales, etc. (Mascó, 2012, p. 93).

Mascó (2012), asegura que la Generación Z es aquella que:

Nació en un mundo de dispositivos tecnológicos, pero fundamentalmente, nació de la era de internet. Como los de la Generación X, se sienten sumamente cómodos con esa tecnología e incluso dependen de ella. Se los considera muy conectados, ya que a través de las redes sociales atraviesan países y culturas creando grandes comunidades y colaborando en línea con personas que conocen, el autor asegura que es por esto, que dicha generación tiene mayor habilidad con redes sociales y exploradores de internet (p. 95).

Otros autores que también ubica esta generación en este periodo de tiempo son Ilin y Shestova (2014) quienes asegura que en un artículo académico asegura que Generación Z es el título para la generación que nació entre 1990 y principios de 2000, entre el final de la Guerra Fría y el comienzo de la crisis financiera mundial.

Los autores apuntan que, el término se usa principalmente en sociología y filosofía de los medios. La generación Z se compara con la generación X y la generación Y.

Esta generación (La Z) ha crecido con Internet y nuevos modos de comunicación social -móvil, red, televisión digital, etc.

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Esta es la primera generación de globalización, que determinó en gran medida sus características. Se caracteriza por un alto grado de movilidad, valores universales y virtualización. La prefiere construir enlaces por principios de red en lugar de jerarquía. Sus preferencias laborales están relacionadas con las tecnologías de la información, la economía y las humanidades (Ilin & Shestova, 2014).

4.2 Instagram

Según Hochman & Schwartz (2012):

Instagram es una aplicación de red de medios sociales basada en la ubicación móvil que ofrece a sus usuarios una forma de tomar fotos, aplicar diferentes herramientas de manipulación (filtros) para transformar la apariencia de una imagen y compartirla instantáneamente con los amigos de los usuarios en la aplicación o a través de otros sitios de redes sociales como Facebook (p. 1).

Bradley (2015) indica en su texto que Instagram se ha convertido en una plataforma donde las personas también pueden publicar comentarios acerca de los problemas que ocurren en el mundo o simplemente publicar lo que están comiendo en el almuerzo:

Los usuarios en esta red social, pueden etiquetar una foto en un lugar específico y luego ver todas las demás fotos que fueron tomadas y etiquetadas allí. Si los usuarios no eligen etiquetar una foto en un lugar, pueden compartir públicamente la información de ubicación de sus fotos en un mapa fotográfico personal que muestra todas las fotos en un mapa mundial con zoom (p. 3).

Una vez se ha desarrollado las funciones de Instagram y su alcance actual a nivel global y nacional, cabe hacer un recorrido por la historia de esta red social. La primera versión de Instagram fue lanzada en el 2010 y el primer día, hubo 25.000 suscripciones. Esta red social fue creada por 2 norteamericanos: Kevin Systrom y Mike Krieger. Systrom, nació el 30 de diciembre de 1983.

Su madre trabajaba como ejecutiva de mercadotecnia en zip car, y su padre era el vicepresidente de la compañía TJX. Estudió ciencias y administración

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de ingeniería en la Universidad de Stanford, e hizo su pasante en Odeo (la compañía de Twitter) (Instazood, 2020, párr. 10).

Una vez se graduó, encontró trabajo en Google como gerente de productos de Marketing. No obstante, en el año 2009 decidió renunciar y afianzó su contacto a las redes sociales vinculandose a una ​startup llamada Next Stop como gerente de producto.

Por otro lado, Krieger nació el 4 de marzo de 1986 en Sao Paulo. Estudió sistemas simbólicos en la Universidad de Stanford en donde conoció a Systrom.

En la universidad, trabajó en un proyecto para compartir fotos para una clase.

Era una aplicación para el tratamiento de trastornos afectivos estacionales llamado "Envíame algo de sol”. La idea era que un usuario enviara una foto de la luz solar a otro usuario en otro lado del mundo (con clima invernal y menos horas de luz) solo para animarlos Kevin no tenía entrenamiento formal en computación y codificación, pero a él le encantaba. Así que mientras trabajaba en la siguiente parada, aprendió a programar las noches después del trabajo y los fines de semana, y lo aprendió solo (Instazood, 2020, párr. 11-12).

Una vez Mike aprendió a codificar, creó un prototipo HTML5 al que llamó burbn (el nombre fue inspirado en su debilidad por los whiskies finos y el bourbon) burbn fue una aplicación (multifacética) que permitió a los usuarios crear su usuario, publicar sus planes y compartir fotos tal y como se puede hacer a través de Facebook. Sin embargo, esta aplicación no tuvo éxito. La gente solo estaba usando la aplicación para compartir su foto de la vida cotidiana y la aplicación tenía juegos y más opciones.

A raíz de esto, Mike y Kevin se unieron en este gran proyecto que hoy se conoce como Instagram. Se dieron cuenta que si bien, la aplicación anterior no convenció del todo, el hecho de compartir y publicar fotos si llamaba altamente la atención de los usuarios. Por ende, después de varios intentos y experimentos crearon la primera versión de Instagram a la que llamaron: Scotch. Esta, tenía muchos errores y no era del todo efectiva.

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Finalmente, el 6 de octubre de 2010 se lanzó Instagram a través de App Store al mercado y desde entonces ha ido creciendo poco a poco. Al principio, para darla a conocer se realizó publicidad y pauta. Pero con el tiempo, la gente empezó a utilizar más la plataforma y orgánicamente empezó a crecer. “La primera foto de Instagram que se subió fue la de “muñeca” (el perro de Kevin systrom) cuando era un cachorro.

Systrom dijo que fue tomada en los tacos de Chilako en Todos Santos” (Instazood, 2020).

Con el crecimiento masivo de usuarios de Instagram, los inversores se interesaron. En enero de 2011, la compañía comenzó a reunirse con las partes interesadas y, un mes después, Instagram recaudó aproximadamente 7 millones de dólares de una variedad de inversores, incluido el capital de referencia. Después de eso, la compañía llamó la atención de las compañías líderes en las redes sociales, Twitter y Facebook. Esto le dio a systrom y a Krieger la oportunidad de contratar a más personas, pero se mantuvieron firmes con algunos empleados (Instazood, 2020, párr. 17).

En marzo de 2012, Instagram llegó a 27 millones de usuarios y se lanzó para teléfonos con Android en abril. Fue descargado más de un millón de veces en menos de un día. La compañía recibió una nueva ronda de financiamiento con una valoración de $ 500 millones.

Hoy en día, Instagram hace parte de la plataforma de Facebook la cual fue adquirida por Mark Zuckerberg en el año 2012 por el valor de 1 billón de dólares que fue pagado en dinero y en acciones y desde entonces su crecimiento ha sido exponencial, la aplicación cada vez tiene más actualizaciones y más usuarios (Instazood, 2020).

Ubicando a Instagram en la actualidad de Colombia, esta es la tercera red social más utilizada. En enero de 2020 según un estudio de DataReportal, en primer lugar, estuvo Youtube, en segundo Facebook y en tercer lugar Instagram con un 77% de porcentaje de usuarios entre los 16 y los 64 años, usuarios de dichas plataformas.

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4.3 Relato digital

Danet (2003) afirma que algunas personas están llevando vidas múltiples en el ciberespacio, pues en este tipo de comunicación, principalmente basada en texto, la gente no puede verse y características básicas como la edad y el género son invisibles.

El anonimato y la cualidad dinámica y juguetona del medio ejercen un poderoso efecto desinhibidor sobre el comportamiento. La gente se permite comportarse de maneras muy distintas a las de la vida cotidiana ordinaria para expresar aspectos de sus personalidades previamente inexplorados (Danet, 2003, p. 45).

Desde esta perspectiva, si bien es cierto que la Web proporciona posibilidades de comunicación como nunca antes las había tenido la humanidad, sin lugar a dudas, se constituye también en un espacio donde se comparte demasiado y, al mismo tiempo, se oculta demasiado (Ayala, 2012).

En términos de relato digital, Sibilia (2008) explica que el ser humano actualmente se encuentra inmerso en un mundo donde la vida cada vez más parece una película: “ya no nos contamos nuestras narrativas existenciales siguiendo el modelo de la épica...” (p. 49). Básicamente, la autora propone que las narraciones vitales que están presentes hoy en día se desarrollan en entornos audiovisuales.

Así pues, el relato digital que se ve hoy en día, es más autobiográfico y audiovisual ya que cada vez más “los sujetos contemporáneos adaptan los principales eventos de su vida a las exigencias de la cámara” (Sibilia, 2008, p. 83).

Hoy en día, en Internet, se puede ver que cualquiera puede acompañar el relato de la vida del otro, segundo a segundo, minuto a minuto, detrás de una pantalla interconectada por las redes digitales.

4.4 Imagen

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Las imágenes son otro factor que se han ido transformando con la llegada de la web 2.0, pero sobre todo con la llegada de los smartphones. Como asegura el autor Mena (2018) en su texto “Las imágenes y la mirada”, el hecho de que hoy en día los teléfonos inteligentes sean tan populares, y lleven consigo una cámara de alta resolución, ha generado que la imagen tome un rol fundamental. Las redes sociales visuales como lo son YouTube o Instagram, o “aquellas en las que la imagen juega un papel cada vez más relevante” como por ejemplo lo es Facebook y Twitter, han hecho que la red se instaure como “un ecosistema principalmente visual”

(p. 331).

Se desarrolla así, un escenario en el que la tecnología digital se vuelve el canal perfecto para ver a los demás y al mismo tiempo, como lo menciona este autor,

“acumular, seleccionar y circular las imágenes que les permitirán a ellos vernos a nosotros” (p. 331). En la red están constantemente circulando miles de imágenes que están esperando ser vistas por los internautas.

Como lo indica Visa (2013):

Nos comunicamos, más que nunca, con imágenes... El éxito de plataformas como Instagram lo confirman. la fotografía, tanto la analógica nacida hace casi dos siglos como la actual fotografía digital, junto con las ilustraciones e imágenes virtuales generadas por ordenador ocupan actualmente un lugar de honor en la comunicación por Internet (p. 96).

Mena (2018), en su texto en el que reseña “El ver y las imágenes en el tiempo de Internet”, explica la manera en la que hoy en día nos relacionamos con la imagen en la red. De este modo, asegura que “las imágenes en Internet son principalmente imágenes especulares, es decir, nos interesan en la medida en la que nos vemos reflejados en ellas” (p. 333). Eso explicaría la razón por la que hay tantos usuarios en las redes sociales más visuales. Incluso, se puede llegar a sentir mayor empatía o afinidad con algunas celebridades gracias a dicha “configuración formal de las imágenes” (p. 333) que están compartidas en línea.

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El autor asegura que la transformación de la imagen ha sido tan grande que incluso, hoy en día se han dejado de ver las imágenes como tal y se han pasado únicamente a ser visualizadas. Ya que, se deja de ver la “imagen etérea como un elemento de relación” y pasa más a ser “un soporte donde registrar lo que ocurre.”

Las imágenes que a lo largo del tiempo han cumplido el objetivo de ser material de la memoria, ha pasado a ser en la actualidad un “elemento fundamental del espacio sociológico de las relaciones personales mediadas en presente (“esto está ocurriendo” o, más bien, “esto me está ocurriendo y soy”)” (Mena, 2018, p. 334) Esto, se hace evidente en las redes sociales en la medida en la que todo el tiempo hay publicaciones que esperan ser vistas y que además, estás siendo actualizadas constantemente.

Hay autores como Víctor Sampedro, a quién Mena (2018) también cita, que aseguran que las redes sociales deberían llamarse mejor redes comerciales ya que el rol que toma la imagen es “principalmente como material de consumo eclipsando su potencial para la remezcla, la reacentuación y la apropiación en un ejercicio de posibilidades creativas casi infinitas” (p. 335).

Otros autores coinciden en que, en la era digital, especialmente con la llegada y el uso de la cámara incorporada a celular hace que las prácticas de la fotografía digital difieran de las de la fotografía analógica. Cómo indica el autor Edgar Gómez (como se citó en Rabadán, 2016):

Hasta ahora, la fotografía doméstica era utilizada como un objeto para preservar la memoria familiar, la emergencia de nuevas prácticas fotográficas populares, especialmente entre los jóvenes, se sitúan más en el terreno de la conectividad y la comunicación que en el de la representación y la memoria (p. 31).

Esto es debido en gran parte a la extensión de las cámaras digitales y al hecho de que Internet posibilita que la imagen digital se inserte en circuitos de distribución más amplios que los del ámbito casero y que anteriormente solían estar

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reservados a los ámbitos profesionales o que directamente no existían, como el caso de las redes sociales.

La comunicación a través de las imágenes es un tema cada vez más frecuente. Actualmente, la mayoría de las redes sociales tienen la posibilidad de subir fotos. El rol que tienen en cuanto a la comunicación es cada vez mayor. No obstante, esto no es un evento de hoy en día como lo explica Visa (2013). Desde los juegos Olímpicos de 1996, que tuvieron lugar en Atlanta, se logró ver el triunfo de las imágenes; este, fue el primer gran evento cubierto por internet y más que los videos y la información escrita, lo que más llamó la atención fueron las Imágenes.

Visa (2013), cita en su texto un estudio realizado por la norteamericana Nancy Van House en la que en su estudio ​The social uses of personal photography que data del año 2005, propone cuatro usos básicos de las imágenes:

1. El memorístico, narrativo e identitario: las fotografías nos ayudan a construir narraciones de nuestras vidas y a formarnos una idea de identidad y colectividad. 2. El de sustentar relaciones sociales: las fotografías refuerzan los vínculos entre generaciones y colectivos. 3. El de la auto representación:

la fotografía nos permite mostrarnos tal y como queremos ser vistos por los otros. Los autorretratos, las imágenes de la familia y de los amigos, de las posesiones y de las actividades que desarrollamos manifiestan nuestra manera de ser. 4. El de la auto-expresión: las fotografías reflejan el punto de vista del autor, y muestran su concepción estética y creativa (Van House, como se citó en Visa, 2013, pp. 99-100).

Sin embargo, autores como Bradley (2015) manifiesta que aplicaciones como Instagram, es la solución perfecta en términos de almacenamiento de imágenes y recuerdos, ya que es una opción que siempre está en línea y es una plataforma básicamente de imagen en la que con mucha facilidad se puede compartir con otros dentro de la red.

Suler (como se citó en Bradley, 2015) declaró:

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Una imagen poderosa habla por sí misma, aunque los espectadores también participan en un proceso de proyectar su propio significado en ella, de modo que se convierta en algún tipo de espacio de transición no verbal entre el espectador y el fotógrafo, con su significado creado por ambos (p. 14).

Sibilia (2008), por su lado en cuanto a la imagen, manifiesta que “los sujetos se están volviendo más visuales que verbales” (p. 58) y lo vincula mucho al tema de la autorrepresentación, señalando que nos encontramos en una cultura que se apoya principalmente de imágenes “en los cuáles la lógica de la visibilidad y el mercado de las apariencias desempeñan papeles primordiales en la construcción del sí” (p. 58). Dicha construcción, será abordada en el siguiente apartado.

Por su parte y aludiendo a la actualidad, Rabadán (2016) dice que:

Hemos alcanzado la hipervisualidad, donde una imagen es reproducible en millones de espacios diferentes a la vez y donde un fenómeno cotidiano y/o social (una circunstancia determinada y circunscrita en un espacio y un tiempo determinado y condicional) es representado de múltiples formas... (p. 31).

4.5 Autorrepresentación

Antes de ahondar en la autorrepresentación desde una mirada digital, cabe definirla de manera general con el fin de tener mayor claridad acerca de este concepto, Así pues autorrepresentación se define como “Acto de expresarse uno mismo y de comportarse de maneras específicas para crear una impresión favorable o una impresión que corresponde a los ideales personales” (Myers, 2013, p. 42) De igual manera, este autor indica que “La autorrepresentación se refiere a nuestro deseo de mostrar una imagen deseada, tanto ante una audiencia externa (otras personas) como ante una audiencia interna (nosotros mismos)” (Myers, 2013, p. 43).

Para referirse a los relatos que cada quien hace en sus perfiles, es necesario acudir a la manera en la que cada individuo se narra a sí mismo. De esto, se puede inferir la razón del por qué los perfiles incluyen contenido diferente y dependiendo del individuo que esté detrás de cada pantalla.

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Comenzando con la llegada de Facebook en 2004, la escritura autobiográfica en línea se ha expandido exponencialmente y ha cambiado drásticamente.

Como observa Laurie McNeill, “millones de personas diariamente producen ahora seres en línea en interacción con otras personas y aplicaciones de software”. La proliferación de plataformas de redes sociales (Facebook, Twitter, Instagram, Pinterest) proporciona una variedad de lugares, géneros, medios y comunidades en los que realizar actos de autorrepresentación (Sorapure, 2015, p. 267).

Framroze (2017), desde su manera de verlo, lo plantea de la siguiente manera: “El yo, dicen, está constituido no sólo como parte del desarrollo continuo del organismo, sino también simultáneamente por procesos e interacciones socialmente derivados que sirven para mediar el ambiente dentro del cual ese yo existe” (p. 20).

En este caso vendrían siendo las redes sociales, o Instagram, más específicamente.

Como lo indica Sibilia (2008) en su escrito “La intimidad como espectáculo”

este siglo se ha caracterizado por invitar a las personas a que se muestren. Se trata de una sociedad que se encuentra altamente mediatizada y “fascinada por la incitación a la visibilidad” (p. 28), lo anterior está ocasionando que haya cabida a nuevas formas de autoconstrucción que se encuentran encaminadas hacia la mirada ajena en lugar de ser más introspectivas. Es por esto, que el uso de las redes sociales sería “estrategias que los sujetos contemporáneos ponen en acción para responder a las nuevas demandas socioculturales” (p. 28.)

Este nuevo espacio es el que da cabida a la autorrepresentación desde las redes sociales, “la red mundial de computadoras se ha convertido en un gran laboratorio, un terreno propicio para experimentar y diseñar nuevas subjetividades:

en sus meandros nacen formas novedosas de ser y estar en el mundo” (p. 32).

Framroze (2017) por su parte, propone que:

Hoy, la construcción de identidad en línea y los comportamientos concomitantes ocurren en un ecosistema digital altamente interconectado y mediado. A medida que las personas pasan cada vez más tiempo en línea,

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sus interacciones, percepciones y opiniones dependen de las tecnologías que adoptan y de los contextos digitales emergentes en los que operan (p. 2).

Esta misma autora, también alude a ciertas generaciones:

Particularmente aquellas que han alcanzado la mayoría de edad en un mundo lleno de tecnologías digitales, la interacción en línea y la presentación personal son los medios principales por los cuales se comunican y se representan a sí mismos en el mundo (p. 3).

Así pues, Sibilia (2008) asegura que este nuevo espacio cibernético es la oportunidad para desarrollar una práctica autobiográfica. “El yo que habla y se muestra incansablemente en la web es triple: es al mismo tiempo autor, narrador y personaje”. (p. 36.) De este modo, dicha autorrepresentación surge de la experiencia de “cada uno como un yo que se debe a la condición de narrador del sujeto, alguien que es capaz de organizar su experiencia en la primera persona del singular” (p. 38).

Giddens (1991), autor que aparece en el texto de Framroze (2017) refuerza esta idea y menciona que “la identidad propia se trata de un ser que la persona "comprende reflexivamente en términos de su biografía” (p. 13).

De este modo, dichas autoras coinciden en un mismo punto en cuanto a que dicha autorrepresentación, está de algún modo mediada por la espectacularización.

Framroze por su lado expone que:

A medida que la cultura de los medios digitales invade cada vez más la vida cotidiana como parte de un consumo más amplio, mercantilización y espectáculo social, siento que vale la pena examinar estas prácticas de autorrepresentación dentro de estos contextos más amplios. Al desarrollar aún más esta propuesta, anticipo sacar de estudios académicos y de estudios culturales que privilegia en particular, el papel del espectáculo para explorar si podríamos estar participando en versiones nuevas y más individualizadas del espectáculo a través de estas instancias incorpóreas de nuestro yo en línea (p. 9).

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En cuanto a esto, Sibilia (2008) asegura que millones de usuarios alrededor del mundo se han apoderado de las distintas herramientas que hay en línea y las utilizan para exponer públicamente su intimidad. “Las confesiones diarias están ahí, en palabras, en imágenes, a disposición de quien quiera husmear; basta apenas con hacer un clic” (p. 32) Todas estas, según la autora, configuran las “premisas básicas de autoconstrucción”, y de ahí contienen aún un mayor valor.

Esta idea de exposición de la intimidad y la autorrepresentación es abordada por diferentes autores y desde diferentes perspectivas. Barbosa, lo explica desde las imágenes que las personas publican en sus redes sociales. De este modo, exhibir lo que nos gusta muestra de alguna forma aquello que nos representa. Cada vez más los individuos queremos explicar y mostrar más de nosotros mismos al mundo, aquello que somos o que queremos ser. “Nos hemos alejado cada vez más del espacio público, nos hemos aislado en la esfera privada y desde aquí, nos presentamos públicamente al mundo a través de nuestros ordenadores.” (Visa, 2013, p. 98) o de nuestros smartphones, si se quiere aterrizar más a la actualidad.

Las posibilidades que se tiene en la actualidad para representarse a cada uno, son aún mayores y se busca conformar un yo virtual que se aleja, o no de la identidad real. La investigadora María Gil Posa dice que “construimos nuestra identidad on-line partiendo de rasgos que componen nuestras múltiples identidades off-line; hacemos “ficción” en un contexto de supuesta “realidad’” (Gil Posa, 2010, como se citó en Visa, 2013, p. 97).

Como Instagram se basa en la participación activa de los usuarios y en las autorrepresentaciones, más que en el modelo de uno a muchos de los medios tradicionales, parece ofrecer la posibilidad de democratizar la representación, mostrando una gama más diversa de representaciones de cada uno. Es una mezcla entre autobiografía y espectacularización que pretende dar una idea de sí mismos.

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5. Marco metodológico

En esta investigación, se tuvo en cuenta un método en específico para llegar a cumplir los objetivos, este es el método cualitativo que según Hernández, Fernández y Baptista (Hernández, Fernández, & Baptista, 2014) “Utiliza la recolección y análisis de los datos para afinar las preguntas de investigación o revelar nuevas interrogantes en el proceso de interpretación” (p. 40).

Durante la ejecución de dicho método, se aplicaron tres instrumentos de investigación: Una matriz detallada de observación, entrevistas semiestructuradas y Delphi. Para esto, se tuvo en cuenta 3 categorías que se desarrollaron a lo largo del estudio: El relato en Instagram acerca de sí mismos, el entorno y las relaciones.

Cabe resaltar que al reconocer que internet es una herramienta que se encuentra en constante mutación, dichas cuentas que a la fecha son públicas en esta red social, pueden llegar a ser privadas o incluso, las publicaciones existentes y observadas pueden ser eliminadas o archivadas, a criterio del propietario de la cuenta, quien, en este caso, hace parte de la muestra.

Para la ejecución del primer instrumento de investigación y como primera medida se escogió una muestra no probabilística o dirigida, la cual Hernández, Fernández y Baptista (2014) la definen como: “Subgrupo de la población en la que la elección de los elementos no depende de la probabilidad, sino de las características de la investigación” (p. 176).

En este sentido. se observaron 50 perfiles de Instagram que debían cumplir las siguientes condiciones: a) Los propietarios de la cuenta debían pertenecer a la Generación Z, estar entre las edades de 20 a 29 años. Se eligieron 25 perfiles de hombres y 25 perfiles de mujeres con el fin de poder comparar los hallazgos por géneros. b) Perfiles de personas de nacionalidad colombiana, provenientes de ciudades capitales ya que según el Ministerio de Tecnología (MinTic, 2019) el segmento de la población que no tiene cobertura a internet está concentrado en regiones apartadas.

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c) También se tuvo en cuenta que el perfil fuese público para poder realizar las observaciones. d) Que cada perfil elegido tuviese entre 1000 y 3000. Se trató de escoger perfiles con un grado específico de visibilidad. Es importante mencionar que a partir de los 1.000 seguidores un perfil de Instagram se consideran nano-influenciadores (Metricool, 2020).

Una vez elegidos los 50 perfiles a observar, con las características mencionadas anteriormente, se dispuso a revisar las últimas 9 publicaciones de cada perfil. Es decir, que en total, el corpus de análisis y observación fue de 450 publicaciones: imágenes y su descripción.

La matriz de observación fue construida a partir de las 3 categorías de análisis previamente mencionadas. Por practicidad la matriz fue dividida en dos partes con el fin de observar con mayor detalle la información de las cuentas de Instagram. La primera parte de la matriz corresponde a la observación de los datos del perfil de Instagram: la cual incluye: el nombre del perfil, la descripción, el número de las historias destacadas, una descripción de la imágen de perfil, el número total de publicaciones y la frecuencia aproximada de publicación. En la descripción del perfil se estudió si incluia emojis, frases, un idioma diferente al español, si mostraba alguna categoría, si mostraba alguna ocupación o si presentaba algún hipervínculo

La segunda parte de la matriz, es la observación de las últimas 9 publicaciones de cada perfil, en total se observaron 450 publicaciones. Estas publicaciones fueron observadas entre el 17 y el 27 de marzo de 2020.

Ahora bien, en cuanto al segundo instrumento de investigación, las entrevistas semiestructuradas, fueron aplicadas a 10 de los propietarios de las cuentas observadas, 5 hombres y 5 mujeres para mantener el equilibrio de género. Para escoger a estas personas, se hizo al azar, teniendo en cuenta la disposición y posibilidad de realizar la entrevista. Dada la coyuntura actual del Covid-19, las entrevistas fueron todas llevadas a cabo de manera virtual, con una duración entre 12 y 30 minutos. Las preguntas fueron formuladas teniendo en cuenta las 3 categorías de investigación. Las entrevistas se llevaron a cabo entre el 08 de Abril y

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el 08 de May, una vez la observación de la matriz fue culminada. Aquellos entrevistados fueron:

Tabla 1

Jóvenes entrevistados

Nombre Usuario Edad

Natalia Prada @natalia__prada 20 años

Manuela García @manuelitag01 24 años

Laura Gallo @lauragalloruiz 21 años

Nicole Barnier @nicolebarnier 27 años

Ivanna Velilla @ivannavelilla 24 años

Juan Diego Garzón @juandiegog4 22 años

Juan Sebastian Pedroza @juanpedrozatobar 29 años

Sebastian Bociga @sebastianbociga 21 años

Camilo Cervino @ccervino 25 años

Santiago Bueno @santibueno1 26 años

Fuente: elaboración propia.

Preguntas acerca del relato de sí mismos en Instagram:

● ¿Hace cuánto estás en Instagram?

● ¿Qué es lo que más te gusta de esta red social?

● ¿Por qué abriste una cuenta en Instagram?

● ¿Cada cuánto revisas Instagram?

● ¿Cada cuánto subes contenido a Instagram?

● ¿Qué quieres transmitir a través de tu perfil?

● Si yo miro tu perfil de Instagram, ¿Se parece a lo que tú eres en tu vida diaria?

● ¿Qué quieres transmitir con tu descripción de la biografía?

● ¿Te gusta tomarte autofotos/selfies?

● ¿Usas filtros en tus fotos?

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● ¿Por qué tienes el perfil público?

Preguntas acerca del entorno en Instagram:

● Generalmente ¿Dónde te tomas las fotos que vas a publicar en Instagram?

● ¿Prefieres los lugares al aire libre o cerrados?

● ¿Piensas en el lugar/espacio donde vas a tomarte una foto?

● ¿Qué criterios tienes en cuenta al subir una foto?

● En las fotos que te tomas, ¿Qué es lo más importante? ¿Tú, el lugar, las personas?

● ¿Piensas mucho las fotos que subes?

● ¿Pones la ubicación en tus publicaciones?

Preguntas acerca del relato de las relaciones en Instagram:

● ¿Quiénes son las personas que aparecen en tu perfil?

● ¿Prefieres subir fotos solo o acompañado? ¿Por qué?

● ¿Te has tomado fotos con varias personas?

● ¿Qué tienes en cuenta cuando vas a subir una foto con alguien más?

● ¿Tienes fotos con tus papás en Instagram? ¿Con tus hermanos?

● ¿Quién te toma las fotos?

Preguntas acerca del contenido que consumen en Instagram:

● ¿Qué cuentas sigues en Instagram?

● ¿Qué te gusta ver en Instagram?

● Cuando conoces a alguien, ¿Lo buscas en Instagram?

● ¿Consideras que en Instagram es muy importante la apariencia física?

Finalmente, como último instrumento de investigación, se realizó el método Delphi. Este, según Reguant y Torrado (2016), se entiende como:

Una técnica de obtención de información, basada en la consulta a expertos de un área, con el fin de obtener la opinión de consenso más fiable del grupo consultado. Estos expertos son sometidos individualmente a una serie de cuestionarios en profundidad que se intercalan con retroalimentación de lo expresado por el grupo y que, partiendo de una exploración abierta, tras las

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sucesivas devoluciones, producen una opinión que representa al grupo (p.

88).

De esta consulta a expertos, las tres personas entrevistadas fueron: Daniel Barredo, Ph.D, profesor de comunicación de la Universidad del Rosario, experto e investigador internacional en redes sociales. Jaime Alejandro Rodríguez Ph.D, profesor del Departamento de Literatura de la Pontificia Universidad Javeriana, experto en relato digital y Andrés Lombana Ph.D. profesor del Departamento de Comunicación de la Pontificia Universidad Javeriana, experto en audiencias contemporáneas. A continuación se presentan sus perfiles detallados.

Daniel Barredo es Doctor en Periodismo de la Universidad de Málaga. Es licenciado en Filología Hispánica, en Comunicación Audiovisual y máster en Comunicación por la Universidad de Granada. En el ámbito literario es reconocido por haber ganado el premio Federico García Lorca de poesía por su obra “Oda a la miseria”, y el premio Andalucía Joven de narrativa con “El viaje a Budapest”, entre otros (Minciencias, 2020).

En la actualidad, es profesor del programa de Periodismo y Opinión Pública de la Universidad del Rosario (Colombia), donde dirige el proyecto de investigación “Esfera pública y participación ciudadana: un abordaje de la construcción de la interacción en los principales cibermedios colombianos (2016) (Revista Latina de Comunicación Social, 2019, párr. 1).

Por otro lado, está Andrés Lombana, él es investigador, diseñador y estratega digital que trabaja en la intersección de la tecnología digital, la juventud, la ciudadanía y el aprendizaje. Su enfoque es transdisciplinario y colaborativo, combinando métodos de investigación etnográficos y cuantitativos, investigación basada en diseño y codiseño. Es profesor asistente de comunicación en la Universidad Javeriana en Bogotá, Colombia, investigador asociado en el Centro de Internet y Sociedad de la Universidad del Rosario (ISUR) y profesor asociado en el Centro Berkman Klein de Internet y Sociedad de la Universidad de Harvard. Andrés ha trabajado en el campo de los medios digitales y el aprendizaje durante más de

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una década y ha colaborado en proyectos como el Digital Edge, el Laboratorio de Jóvenes y Medios de Berkman Klein, el Proyecto de Alfabetización de Nuevos Medios y Clubes de Ciencia-Colombia (Berkman Klein Center, 2020).

Finalmente, Jaime Alejandro Rodríguez es pionero en Colombia de la literatura digital (productor de dos hipermedias literarios, uno de ellos ganador de un premio internacional y de una plataforma para la producción de contenidos digitales), también ha llevado a cabo una trayectoria como escritor y como ensayista académico (nueve libros, varios libros en colaboración y numerosos artículos en revistas nacionales e internacionales). Doctor en Filología de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (España). Profesor Titular del Departamento de Literatura de la Pontificia Universidad Javeriana. Ha publicado tres novelas, dos libros de relatos, dos hipermedias narrativos y los libros de ensayo Autoconciencia y posmodernidad, la metaficción en la novela colombiana; Posmodernidad, literatura y otras yerbas; Hipertexto y literatura, una batalla por el signo en tiempos posmodernos; El relato digital, hacia un nuevo arte narrativo: trece motivos para hablar de cibercultura; Narratología: para el estudio y disfrute de la narraciones; y Narradores del XXl, cuatro cuentistas colombianos, así́ como numerosos artículos en revistas nacionales e internacionales (Rodríguez, 2009).

5.1 Introducción a los capítulos

Los textos a continuación, buscan dar cuenta acerca de tres puntos en específico de la investigación: Instagram y la manera en la que las personas se narran a sí mismos en esa red social, la manera como narran su entorno físico y la manera en que presentan y narran sus relaciones personales.

De igual manera, pretende observar y describir, el uso de Instagram y el contenido que la generación estudiada produce y consume, la motivación de usar esta red social. Para esto, se tuvo en cuenta la matriz de observación que se ejecutó a raíz de los perfiles y las entrevistas con los propietarios de las cuentas, así como con expertos del tema. De igual forma, lo que se pretende, es generar un diálogo con

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la autora Paula Sibilia (2008) desde su texto “La intimidad como espectáculo” en el que se confrontan los hallazgos con su texto.

De manera introductoria, cabe citar a uno de los expertos, Daniel Barredo que, con su amplia experiencia en comunicación digital, relata acerca aquellos aspectos positivos de las redes sociales que hacen parte de la cotidianidad hoy en día en cuanto esto entonces afirma:

Creo fundamentalmente que un valor positivo de las redes sociales es la sociabilidad. En el mundo en el que se configuró internet, era muy difícil contactar con otras personas. Se tenía que utilizar mecanismos sincrónicos como por ejemplo una llamada telefónica. En estos momentos, es más fácil socializar en nuestro entorno con nuestros amigos, familiares. Eso, lo podemos ver ahora en esta pandemia que tenemos que vivir aislados. Los que somos emigrantes y tenemos familia afuera, es más fácil contactar con ellos;

antes sí era posible pero era mucho más complejo. (Barredo, 2020).

Barredo apunta que otro aspecto positivo de las redes sociales son los nuevos mecanismos de socialización que se han creado. Respecto a aquello, se remitió a las llamadas grupales y la transformación de estas, mediante a los sistemas de agregación:

En estos momentos tu agregas a tus contactos y todos tenemos grupos, estos pueden ser grupos familiares o de amigos. Aquello, posibilitó una charla colectiva a la que antiguamente no teníamos acceso, lo cual genera un traslado de las tertulias a un espacio digital. (Barredo, 2020)

Igualmente, agrega que con las redes sociales, aparecen nuevas formas relacionales novedosas e interesantes, que están acompañadas de productos mediáticos y que buscan intensificar la comunicación. Estas son: los stickers, los GIFS, los emojis y muchos otros productos, que lo que hacen es extender la comunicación e introducir nuevos rasgos culturales.

Este estudio también indagó sobre la frecuencia de uso de Instagram. Todas las personas que fueron entrevistadas aseguran ver esta red social al menos una vez

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al día, de acuerdo al tiempo de ocio que tienen disponible. En cuanto a aquellos que trabajan como, por ejemplo, Santiago Bueno, quien dice revisar su perfil dependiendo de sus tareas “Si estoy en día laboral normal, una o dos veces al día, si estoy en un día libre. lo puedo revisar incluso hasta 10 veces” (Bueno, 2020);Frente al tiempo de uso y actividades que realiza en la plataforma Juan Diego Garzón, al respecto mencionó:

Lo máximo que me puedo demorar sin ver Instagram son 20 minutos, pero casi siempre estoy mirando ya sean historias, publicaciones de las personas que sigo, o la página donde salen personas que uno no sigue, pero personas que a uno le pueden gustar (Garzón, 2020).

Manuela García, por su parte, dice que Instagram es la red social en la que más activa actualmente:

Ahora Instagram, es la red social que más uso y la reviso con mucha frecuencia. Por las mañanas la reviso, en el almuerzo cuando tengo tiempo entro a la aplicación y veo las publicaciones de las distintas cuentas. En la noche, también reviso Instagram cuando estoy en mi casa. Sin embargo, en el día a día no siempre puedo hacerlo porque estoy trabajando o estudiando.

Pero cuando tengo la oportunidad, automáticamente siempre que desbloqueo mi celular, entro a Instagram. (García, 2020).

Laura Gallo por su parte también hizo alusión frente al tiempo de uso de esta red social y aseguró entrar a la aplicación, hasta 15 veces al día. Esto, confirma que es considerable la cantidad de tiempo diario que la generación Z le dedica a esta red social. (Gallo, 2020).

Incluso, con la coyuntura mundial del COVID-19, ha hecho que los jóvenes estén más activos en redes y consuman más contenido, Manuela García asegura que en la cuarentena, Instagram es una forma de conectarse con distintas cuentas, acerca de distintos temas. Para hacer ejercicio físico por ejemplo, actualmente es la herramienta que más usa gracias a que tiene acceso a diferentes tipos de perfiles que han creado este tipo de contenido. También, ha acudido a perfiles de recetas y

Referencias

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