Un sueño hecho realidad
KURUMI Esa mañana sería como cualquier otra o al menos eso creí. Me desperté antes de que sonara la alarma y por algún motivo salí a dar una caminata cosa que nunca hago, al menos cuando está lloviendo, de pronto ya estaba a mitad de la calle cuando en eso vi una luz que me segó y después ya no supe nada más hasta que desperté por el llanto de un niño, el cual era muy intenso y sin pensarlo me encamine hacia el lugar de donde provenía el llanto, al llegar vi la figura de un niño de apenas 8 años de edad el cual se encontraba discutiendo con otros niños por los dibujos que se estaba haciendo ya que eran muy grotescos y eso a los demás niños no les gustaba y era algo a su favor para molestarlos a lo que se pudo observar, pero al detenerme a ver más Haya de todo lo que estaba pasando a mi alrededor pude ver que me encontraba en una escuela por el letrero que decía INSTITUTO CIENTÍFICO E INDUSTRIAL DE TACUBAYA, cuando de pronto sentí un dolor que me oprimía el pecho y sin darme cuenta caían lágrimas de mis ojos y al secarme las me di cuenta que no era mi cara la que estaba tocando sino que era de alguien más, y ¿por qué me di cuenta? Porque yo tenía una cicatriz en mi cara por un accidente que tuve la noche anterior con una navaja y al tocarme el rostro no tenía nada de la cicatriz lo cual hizo que saliera corriendo por donde podía sin importarme a donde me dirigida, cuando de pronto caigo en un pequeño charco de agua el cual no estaba tan profundo pero al levantarme pude ver mi rostro en él y lo que vi no era mi rostro sino el del niño que se encontraba llorando hace unos minutos atrás por los insultos de los demás niños que estaban con él.
Pero algo que me sorprendió mucho más que eso fue escuchar una voz en mi cabeza que decía
-Sal de mi cuerpo, ¿Cómo es que te has metido dentro de mí?
-Al escuchar todo esto no sabía qué hacer, así que solo trate de calmarme y calmar al chico que estaba dentro de mi o yo dentro de él. Tranquilízate y dime ¿quién ere?
-Me llamo Julio Ruelas ¿y tú?
-Mi nombre no importa
- ¿Cómo es que te metiste dentro de mí?
-Ni yo lo sé, no puedo explicar qué a paso, hace unos minutos te estaba observando y ahora estoy dentro de tu cuerpo.
-Tenemos que hacer algo para solucionarlo, no puedes estar dentro de mi cuerpo que
¿pasara con mi vida?
-Tranquilízate, tenemos que mantener la calma para encontrar una solución a todo esto.
Por mucho tiempo hicimos de todo para lograr salir del cuerpo de Julio pero cualquier cosa que hacíamos era en vano, nada funcionaba, tratamos de meditar, de creer con todas nuestras fuerzas para lograr salir del cuerpo de él y nada, hasta un día que observe a mi alrededor y pude notar lo que en realidad importaba y vi que Julio no quería vivir más por cómo lo trataban sus compañeros del instituto, así que me decidí hacer algo por él para que no cometiera una tontería, claro sin que Julio se enterara que por una extraña razón sabía y sentía todo lo que yo pensaba y estaba sintiendo, éramos un solo cuerpo con las mismas emisiones, pero distinta voz dentro de una solo cabeza.
-Julio hace mucho que no dibujas, ¿por qué no dibujas algo?
- ¿Qué?, ¿estás hablando enserio?
-Claro
-Pero mis dibujos son feos y dan miedo, siempre me han dicho eso, tú sabes todo lo que me dicen, bueno en este caso lo que nos dicen.
-Yo sé todo lo que nos dicen, pero vamos ambos sabemos que te gusta dibujar, hazlo por mi por favor
-Está bien lo are
al escuchar que a ella le gustaban mis dibujos algo en mi creció y todo lo que quería era dibujar para ella, aunque no sabía realmente porque así que empecé a dibujar, como no sabía cómo era ella me la imagine y la dibuje con un vestido de bailarina ya que ella me había contado que le gustaba bailar, unas calcetas largas que le llegaban arriba de las rodillas y unas zapatillas que hacían juego con el atuendo y el cabello recogido para poder admirar mejor su belleza y claro me dibuje a mi pero como esqueleto sentado como en una cuna para bebés llena de listones que rodeaban todo el dibujo, con un hermoso traje negro, por todo el tiempo que hice el dibujo solo pensaba en ella y por alguna razón ella no hablaba así que la llame.
-oye ¿dónde estás? Ya he terminado tu dibujo
-Aquí estoy, esta hermoso el dibujo, no deberías de dejar pintar jamás eres muy bueno - ¿De verdad te gusto? ¿No te dio miedo?
-Si y mucho, no porque debería de darme miedo está increíble.
-Por mucho tiempo aleje mis pensamiento de querer morir ya que ella era el complemento que me hacía falta y el motor que me impulsó a seguir dibujando, por lo mismo quería que estuviera feliz y sabía que mis dibujos le encantaban, ella era igual que yo le encantaba lo anormal por decirlo de algún modo, así que una vez quería hacer algo más por ella algo que no se esperaba, aunque sería difícil ya que ella estaba en mi cabeza literal estaba en mi cabeza por una extraña razón lo cual amaba.
Al pasar el tiempo junto con ella decidí ir a la