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GESTOS PARA LA VIDA, GESTOS PARA LA MUERTE: RHYTA, ASKOI, TRULLAE Y GUTTI DE VIDRIO ROMANO EN EL SUROESTE HISPANO

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Academic year: 2022

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GESTOS PARA LA VIDA, GESTOS PARA LA MUERTE: RHYTA, ASKOI, TRULLAE Y GUTTI

DE VIDRIO ROMANO EN EL SUROESTE HISPANO

GESTOS PARA LA VIDA, GESTOS PARA LA MUERTE: RHYTA, ASKOI, TRULLAE Y GUTTI DE VIDRIO ROMANO

EN EL SUROESTE HISPANO

PILAR CALDERA DE CASTRO

RESUMEN

Una línea de estudio analiza la posibilidad y la idoneidad de aplicar el concepto de globalización a la realidad de la expansión territorial y el dominio de Roma sobre una ingente cantidad de tierras y de pueblos durante siglos, y el papel jugado por la cultura material dentro de ese proceso. De otro lado, investigaciones recientes enfatizan la importancia del contexto en la interpretación de la cultura material. Los objetos desde su materialidad pueden ilustrar sobre ritos, costumbres, sentimientos.

Nos acercamos a algunos tipos de gestos, para la vida y para la muerte, a través de la sutil presencia de cuatro vasos plásticos de vidrio romano en el suroeste hispano;

rhyta, askoi, trullae y gutti.

PALABRAS CLAVE: Cultura material, globalización, conectividad, contexto, vidrio, Roma.

ABSTRACT

A line of study analyses the question and suitability of applying the globalization concept to the land expansion reality and Roman hegemony over a huge amount of regions and peoples during centuries; as well the role played by material culture along this process. Apart from this, current research highlights context relevance when interpreting material culture. Objects, from their material culture, can illustrate rites, customs and feelings. We approach certain types of gestures, for both death and life, through the subtle presence of four plastic glasses made of Roman glass, from the south west part of Hispania: rhyta, askoi, trullae and gutti.

KEYWORDS: Material culture, globalization, connectivity, context, glass, Rome.

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La primera conversación que mantuve con José Mª Álvarez versó sobre vidrios de época romana. Finalizaba la década de los 70, él estaba recién llegado de una larga estancia de estudios en Alemania y yo realizaba el año de prácticas en el museo emeritense que, por aquel entonces, eran paso previo para quienes pretendíamos opositar al cuerpo de Conservadores de Museos. Hablamos, debo decir mejor que él hablaba y yo escuchaba atenta, sobre la importancia que los estudios de este material habrían de tener en la arqueología hispanorromana. El tiempo le ha dado la razón, hoy es una esperanzadora realidad lo que él avanzó y creo que un trabajo como el que sigue es lo más adecuado que puedo aportar en su merecido homenaje.

INTRODUCCIÓN: CULTURA MATERIAL Y CONECTIVIDAD

We should push the globalization analogy harder, applying to the ancient Mediterranean the same tough questions that scholars ask about connectedness in our own time1. A partir de esta propuesta, Pitts y Versluys2 arrancan un amplio estudio que compendia trabajos destinados a analizar la posibilidad y la idoneidad de aplicar el concepto de globalización a la realidad de la expansión territorial y el dominio de Roma sobre una ingente cantidad de tierras y de pueblos durante siglos y el papel jugado por la cultura material dentro de ese proceso. Citando a Rujivacharakul3, se refiere al término acuñado desde el ejemplo de China como “concepto cultural “y china (entendido como la forma de denominar la porcelana fabricada en China y en otros muchos lugares) como “materialidad”, demostrando que estos dos realidades no siempre están conectadas. Al aplicar los conceptos de conectividad y globalización apuntan la idea sugerente de que, se puede hablar de conectividad para el “estilo internacional” de la Edad del Bronce mediterránea y de globalización para la koiné helenística desde el mediterráneo romano. Sin duda esto abre un camino nuevo e interesante a la hora de analizar el papel de los objetos en los métodos de interpretación y que, referidos a la historia de la Roma mediterránea, debe tener en cuenta: las culturas, las connotaciones culturales e ideas de esas culturas y cómo los objetos, con sus características materiales, se relacionan con esas culturas y sus connotaciones culturales.4

De otro lado, se señala la vital importancia de realizar la interpretación de la cultura material desde el análisis riguroso del contexto, donde cada detalle será definitorio para que puedan mostrar a través de su presencia las ausencias, esto es, los gestos, acciones e individuos que no vemos, pero que estuvieron ahí y que los objetos, auténticos puentes entre personas, entre culturas, puede hacer que conozcamos5.

(1) MORRIS, Iam, Mediterraneanization, in MALKIN, Irad (ed.), Mediterranean Paradigms and Classical Antiquity, 30–

55. London: Routledge, 2005, pág. 33.

(2) PITTS, Martin & VERSLUYS, Miguel John (eds). Globalisation and the Roman World. World history, connectivity and material culture. Cambridge University Press, 2015.

(3) VERSLUYS, Miguel John, “Roman Visual Material Culture As Globalising Koine”. En PITTS, Martin &

VERSLUYS, Miguel John, Op. cit. pág. 143.

(4) VERSLUYS,Miguel John, Op. cit, pág.142.

(5) PRADOS MARTÍNEZ, Fernando & JIMÉNEZ VIALÁS, Helena, “La materialidad de la muerte en la necrópolis de Baelo Claudia. Ritos y creencias en contexto”. AEspA - 89 (2016), págs.. 273-291. Los autores ofrecen un reflexión motivadora y bellamente expresada en los conceptos de “arqueología de los gestos” y “arqueología de los objetos”, el título de este trabajo es un guiño a ese gran estudio.

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Entendemos pues el objeto como documento histórico, como la parte evidenciada de la Historia y moviéndonos entre estos presupuestos, pretendemos analizar la presencia de cuatro tipos de recipientes de vidrio, objetos singulares encuadrables en el instrumentum domesticum, en el suroeste hispano en época altoimperial, que tanto pueden ilustrarnos sobre los banquetes públicos, en cualquiera de sus variantes6, o los festines privados (convivia), como de los rituales del culto domésticos y que, además, tuvieron una resignificación en el contexto funerario; rescatar los gestos de vida y de muerte que puedan transmitirnos. Siguiendo el ejemplo ilustrativo de Rujivacharakul, entender Roma cono concepto cultural y “lo romano” como materialidad. Los banquetes y las ceremonias entorno a la muerte, son dos momentos de especial importancia para la representación social, intentaremos comprobar, si es factible, el grado de la presencia “globalizadora” de Roma y su encuentro con las realidades preexistentes. En suma, intentar acercarnos a lo glocal, dirigir a través de estos objetos, sensu estricto, una mirada poscolonial7.

TRULLAE

El vino y el agua tenían gran importancia en los banquetes griego y romano. Los modos y costumbres en torno a su ingesta, ilustran las diferencias existentes entre ambos y demuestra la no dependencia de los convivia con respecto de los symposia.

Aunque algunas fuentes clásicas y representaciones musivas parezcan sugerir lo contrario, los convivia llegaron a ser profundamente distintos a aquellos que se creyó que fuera su modelo tal y como se deriva de la vajilla utilizada en ambos casos8.

La cratera de cerámica centraba la consumición del vino en el banquete griego, siendo símbolo de la koinonia. En su interior se contenía la bebida a repartir, en igual proporción, entre todos los comensales además de reservar la parte dedicada a los dioses. De ahí sus generosas proporciones y las pinturas que adornaban las paredes exteriores con escenas alusivas, las más de las veces dedicadas a Dioniso y su cortejo. En cambio la costumbre en el banquete romano permitía beber la cantidad apetecida por cada invitado, al que se hacía la mezcla con agua caliente en su propia copa9, por lo que no es de extrañar que las crateras sean poco habituales en la vajilla de mesa romana, aunque las hubo de plata y nunca dejara de ser la representación simbólica del vino. Lo que si existía por igual en las dos vajillas eran los cazos para recoger y escanciar la bebida, esto es, cyathi, simpula y trullae, sobre todo. Una pintura mural procedente de la tumba de Vestorius Priscus en Pompeya despliega ante el espectador una vajilla de plata bien provista según la moda de mediados del siglo I d. C., en la que están representados los objetos listados10. En otro panel pictórico anexo, se representa una escena de banquete, que tanto puede significar los que Prisco disfrutara en vida y que muestra su preeminencia social en

(6) DONAHUE, John F., “Toward a typology of roman public feasting”. American Journal of Philology, volume 124, nº 3, págs. 423-441.

(7) HODOS, Tamar , Global, local and in between: connectivity and the Meditterranean. PITTS, Martin & VERSLUYS, Miguel John (eds): Op. cit., págs 240-254. BENDALA GALÁN, Manuel, “Morir en las ciudades hispanorromanas de la Bética. Perduraciones y romanización 40 años después”, en PRADOS, Fernando y JIMÉNEZ, Helena (eds.), La muerte en Baelo Claudia. Ne crópolis y ritual en el confín del Imperio romano, Alicante, 2015, págs. 31-44.

(8) DUNBABIN, Katherine, “Wine and water at the roman convivia”. Journal of Roman Archeology, 6, 1993, págs. 116 y ss; 116 – 141.

(9) DUNBABIN, Katherine, Ibidem, 1993, pág. 128.

(10) BERRY, Joanne, Pompeya, 2009, pág. 95.

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tanto que joven edil de la ciudad, como un ágape funerario celebrado en honor a su recuerdo, que nos pone en el camino de las posibles funciones de los objetos representados.

Las trullae se han considerado tanto vasos para el vino como para libaciones rituales, además de recipiente para verter el agua sobre las manos de los comensales durante los banquetes11. Un ejemplar en vidrio camafeo conservado en el Museo Arqueológico Nacional de Nápoles12, tiene una clara relación con el vino y con el pensamiento griego; el fondo del depósito está decorado con una figura de sátiro rodeado de pámpanos de vid. Es el mismo esquema decorativo de los scyphoi de cerámica griega con representación de temas báquicos en su interior, el mismo dios o algún miembro de su cortejo se hacían presentes al apurar el vino y actuaba sobre la conciencia del bebedor como si fuera un espejo que mirara a su interior13.

En Hispania también hallamos restos de trullae fabricadas en vidrios costosos y que replican modelos en metales nobles. De Mesas de Asta (Jerez de la Frontera, Cádiz) procede un mango en vidrio mosaico sellada con la inscripción A IOC SIDON, que, junto con el vaso procedente de Cádiz firmado por el gran Ennion son la huella en el suroeste hispano de los primeros maestros sirios, activos a inicios de la Era.

En 1967 se halló uno de los ajuares funerarios más ricos e importantes de la arqueología de Augusta Emerita, procede del lugar conocido como La Antigua y está compuesto por cuarenta y cuatro objetos de hueso, marfil, cristal de roca, ámbar, plata, bronce y diez de vidrio muy dispares en calidad, desde sencillas botellas de depósito cilíndrico a piezas de excepción entre las que se cuentan dos trullae14 en vidrio blanco-opaco, soplado en molde, con depósito troncocónico y asa añadida que semeja a los ejemplares en plata. Aunque de diferentes dimensiones15, llevan la misma decoración a base de hojas de laurel en realce que rodea el depósito. Se trata de la incineración de una mujer, en el que la urna, también en vidrio, imita piedras duras. Las trullae no muestran huellas de haber estado en contacto con el fuego, por lo que pudieran estar destinados a permanecer en el interior de la fosa, cerca de las cenizas de la finada, tal vez para recordar de manera simbólica el propio banquete funerario. El altar funerario de Calpurnius Veryllus muestra en relieve una escena de banquete en el que una mujer se reclina llevando en la mano una fruta, frente a ella la mesa de tres patas zoomórficas habitual, sobre la que se aprecian una vasija para mezclar, una vaso para la bebida y un cazo para el escanciado16.

Pero también hubo trullae en el suroeste hispano de vidrio común verde azulado, soplado, con depósito de perfil hemisférico y asa aplicada que se ensancha en su

(11) Glass of the Caesars. Catalogo de la exposición. Milán, 1987, pág. 49.

(12) WHITEHOUSE, David, Cameo Glass en Roman Glass. Two Centuries of Art and Invention. Londres, 1991, pag.19- 20 fig. 5.

(13) FRONTISI- DUCROUX, Françoise, “In the Mirror of the Mask” en BÉRARD , Claude & BRON, Christiane: A City of Images in iconography and Society in Ancient Greece, Princeton University Press, New Yersey, 1989, (151-164): pág.

156.

(14) M.N.A.R. nº inv. CE 10073 y CE 10086.

(15) Altura = 3,3 cm; Diámetro = 11,4 cm; Diámetro base = 6,5 cm; Longitud máxima = 19 cm y Altura = 3,3 cm.

(16) ROLLER, Matthew, “Horizontal women: Posture and sex in the Roman Convivium”. American Journal of Pholology, vol., 24, nº 3, 2003, págs. 377- 422. Idem. Dining Posture in Ancient Rome: Bodies, Values and Status. Princenton Iniversity Press, 2006, pág. 32, lám. 3.

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unión con el depósito, con la intención de recordar en algo los modelos metálicos.

Dos ejemplares, procedentes de Baena y Osuna, obedecen a este esquema17 (Fig. 1).

Otro más, conservada en el Museo Arqueológico de Jaén es de vidrio verdoso, depósito de pared recta que se curva hacia la base, no conserva el asa. En su interior contenía pequeños fragmentos de huesos y cuentas de pasta vítrea, aunque los datos no son claros y puede que no fuera su lugar original, no obstante, la pared está alterada por acción del calor por lo que pudo estar en contacto con el fuego de la incineración, formando parte del depósito primario.

Los paralelos más cercanos para las trullae halladas en Mérida proceden de Valeria (Cuenca) y , muy en especial, de Ulpia Novionagus (Nimega) en contextos de los siglos I y II d. C.18, en puridad con la cronología que proponemos para las emeritenses19. Por lo que se refiere a las trullae de vidrio soplado, sus paralelos se encuentran entre el vidrio campano del s. I d. C.; aunque ya defendimos en su día una fabricación en talleres béticos, que pudieron entrar en funcionamiento en el tercer tercio del siglo I d. C.20. Trullae de la misma morfología se hallan en abundancia en la Gallia septentrional, firmadas por el vidriero Amaranthus y datadas en el s. I d. C., quien tendría su taller en tierras suizas según las últimas interpretaciones21.

(17) CALDERA DE CASTRO, Pilar, El vidrio romano en Lusitania y Bética. Tesis doctoral inédita, 1991, pág. 44 y ss.

(18) PRICE, Jennifer: “Some roman glass from Spain”. Annales du 6º Congrés de l’ A.I.H.V, Cologne, 1973, Liegé 1974, págs. 65-84.

(19) Actualmente estudiamos este ajuar junto a Nova Barrero y nuestra conclusiones nos llevan a plantear una datación posterior a la que hasta ahora habíamos considerado, dentro ya del siglo II d. C.

(20) CALDERA DE CASTRO, Pilar, Op. cit. pág. 45.

(21) ARVEILLER, Veronique: “Les Vases signés” en FOY, Danièle and NENNA, Marie-Dominique (dirs.), Corpus des signatures et marques sur verres antiques, vol.1 La France, Aix-en Provence: AFAV, Paris, 2006, págs. 65-69.

Fig. 1. Trulla vidrio soplado. Alrededores de Osuna (Sevilla). Foto: J. Altieri.

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Durante el siglo III d. C, las trullae se fabrican en los talleres renanos donde suponen una producción numerosa. Su perfil, que aun recuerda en algo los modelos metálicos, está ya lejos de los ejemplos hispanos, sobre todo en su decoración a base de líneas serpentiformes de vidrio aplicado. Como nota diferenciadora, parece ser que formaban pareja con una jarra también en vidrio y con igual decoración, que se usaban a la par en los banquetes22.

RHYTA

Los rhyta son poco frecuentes en el suroeste hispano aunque no del todo desconocidos y, a tenor de los hallados en contextos identificables, hubieron de ser utilizados en ambientes domésticos, cultuales y funerarios.

Vamos a centrar nuestra atención en cuatro piezas de vidrio soplado, apodos, con cuerpo en forma de cuerno y un pequeño orificio en el extremo opuesto a la boca por donde el líquido se desliza en forma de chorro. Son, en sentido estricto, cuernos para beber (Isings 73b) que tienen en común la simplicidad de su perfil, que los asemeja a los kerata, término griego que denominaba los vasos lisos que semejaban la forma de asta. Los cuernos decorados (Isings 73 a) no aparecen en la zona, aunque los mencionaremos al tratar de su valor cultual, son vasos plásticos de perfil cóncavo convexo y boca decorada figurando cabezas de animales; ambos se incluyen en el término rython.

Este tipo de vasos derivan de ejemplares metálicos muy difundidos en el Próximo Oriente y que también inspiraron la versión en cerámicas vidriadas23. En plata aparecen entre la vajilla representada en el enterramiento de Vestorius Priscus, ya mencionada24, aquí en su versión más sencilla. En bronce y profusamente decorados los vemos en unas estatuillas del Museo Arqueológico de Nápoles y en la pintura del larario secundario de las Casa de los Vettii 25 donde dos jóvenes los portan en sus manos alzadas, mientras ejecutan pasos de danza, esto es, la iconografía habitual de los Lares Ludentes26. La representación pictórica liga estos vasos con el culto a los Lares, uno de los más antiguos de la religión romana, y, en verdad, es fácil imaginar lo idóneo de su uso en las libaciones. El culto a los Lares estuvo muy difundido en Hispania, donde hay que rastrearlo no sólo en los lararios, sino en otros elementos símbolicos, árulas, thymateria…, pero que, en cualquier caso formaron parte del concepto de culto doméstico27, aunque con la particularidad de estar ubicados en los lugares más públicos de la casa, como queriendo obedecer al deseo de representación social, tal vez de aquellos que querían dejar patente su adhesión a esa nueva sociedad hibrida que se iba conformando en Hispania.

Sin olvidar el papel protagonista que habría de desempeñar en los convivia donde, bien a través de los destellos de la plata o de los reflejos y transparencia del vidrio,

(22) Glass of the Caesars, op. cit pág, 129.

(23) SARTORI, Lucia, Diffusione di rhytà vitrei di época romana in Italia settentrionale e sulle sponde del mare Adriatico.

Quaderni Friulani di Archeologia, XIX, 2009, pág. 203.

(24) BERRY, Joanne, Op. cit. pág. 95.

(25) PÉREZ RUIZ, María, “El culto en la casa romana”, AnMurcia,23-24, 2007-2008, págs. 199-229, láms, 1 a-b y 10 a-c (26) CORRALES AGUILAR, Pilar, “El ámbito doméstico como espacio de culto”. Baetica. Estudios de Arte, Geografía e Historia, 24, 2002, pág. 268.

(27) CORRALES AGUILAR, Pilar, Op. cit., 2002, págs. 268-275.

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los rytha ofrecerían un punto más de sofisticación y lujo al acto de consumir el vino;

en los epula, cenae y viscerationes, los banquetes públicos ofrecidos por las élites locales con motivo de algún acto de evergetismo, o en los convivia, cenas privadas desde donde mostrar la preeminencia social28.

Los cuatro vasos a los que antes aludimos proceden de Emerita, Ostippo (Estepa), Cástulo (Linares) y Urso (Osuna). El rython hallado en Mérida29 vió la luz durante las obras de construcción de la urbanización El Disco, obedece a la técnica de soplado libre, en color verde-azulado muy sutil, se halló en el centro de una estancia compartimentada en tres ámbitos, que los excavadores identificaron con los restos de unas termas privadas30. Los tres restantes proceden de contextos funerarios y ofrecen, a nuestro entender, datos muy significativos a la hora de fijar relaciones comerciales o posibles talleres de origen. El ejemplar de Castulo es completamente liso con tan sólo un ligero engrosamiento en el borde, mientras que los procedentes de Mérida y Estepa presentan como decoración una aro en resalte de vidrio aplicado, muy cercano a la boca .Esta decoración, somera, bien pudiera ser un distintivo de los modo de hacer de los talleres béticos, al igual que otro tipo de objetos – vaso con asas, ungüentarios…- ya identificadas como tales31 y algunas más en los que el concepto decorativo obedecen al mismo esquema. De ser así, estaríamos entonces ante una de las producciones más singulares salida de talleres del suroeste hispano, una producto bético que estaría destinado a una clientela, al menos, de la propia provincia y de tierras de la Lusitania, como demuestra el ejemplar emeritense; lo que, por otra parte, no sería excepcional ya que la presencia de material bético en Emerita está documentado para la cerámica en contextos del siglo I d.C.32.

El rython de Castulo formaba parte de un ajuar compuesto además por una caja de bronce y un espejo del mismo material (fig. 2) depositado en una sepultura de mujer, si entendemos el espejo como la pieza que más y mejor simboliza el arreglo femenino y que suele ser representativo de la identidad de género en los enterramientos. Desde la antigüedad, los espejos han sido identificados con la abundancia, con la fertilidad, de ahí su identificación con el mundo de la mujer. Los espejos acompañan a Venus, por razones obvias, y también a otras divinidades femeninas como Diana o Isis. La asociación de esta última con ellos, aparte su uso relacionado con la belleza, se explica en tanto que señora de la magia, pues a los espejos se les consideró instrumentos mágicos33. Fue un producto caro, exclusivo durante siglos y en varia culturas, destacado dentro de la dote femenina, que, con el tiempo, llegó a generalizarse y, para algunos autores, a ser símbolo de costumbres

(28) MELCHOR GIL, Enrique, “Las élites hispanorromanas a fines de la República y en el Alto Imperio: Ideologías y conductas sociopolíticas”, en Andreu, Cabrero y Roda (eds): Hispaniae. Las provincias hispanas en el mundo romano.

Tarragona, 2007, págs. 391-410; págs. 297 y ss.).

(29) M.N.A.R. nº inv. DO2013/2/57. Alt: 7,9 cms, long.; 9,55, anch: 6,7 cms. Depósito del CCMM.

(30) PÉREZ MAESTRO, Carmen y CORBACHO HIPÓLITO, María Jesús, “El rython de vidrio. Una pieza excepcional en el mundo emeritense”. Mérida Excav. Arqueol, 9, 2003 (2006).

(31) PRICE, Jennifer, “Roman glass in Spain: the western provincial context”. Jornadas sobre el vidrio en la España romana. La Granja (Segovia), 2004 págs. 13-31, fig. 6.

(32) BUSTAMANTE ÁLVAREZ, Macarena: “Los contextos altoimperiales de Augusta Emerita. Una visión diacrónica del comercio cerámico del s. I. d. C.” en ROCA, Mercé et alii (eds.) Los Contextos Cerámicos de Epoca Altoimperial en el Mediterráneo Occidental, Barcelona, 2014, págs. 393-428.

(33) LÓPEZ BRAVO, Fernando y DELAPORTE, Sandrine, “Los espejos de vidrio con marco de plomo de época romana.

A propósito de un ejemplar procedente de Sagunto”. Millars. Espai i Història. XXXIX, 2015/2 pág. 213. KUZMINA.

Eugenia: El espejo: un misterio desde cuatro contigüidades. Escritura e imagen. vol 9 (2013) pags. 156-157.

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disolutas, sobre todo cuando comenzó a ser usado por algunos hombres. Antes de eso, la relación honorable del elemento masculino con el espejo se definía en términos gnoseológicos, dentro de prácticas filosóficas; los discípulos de Séneca lo tenían como instrumento de reflexión y de introspección y es el mismo Séneca quien carga contra el exceso de apego al lujo y al culto a la propia imagen34. En el momento del enterramiento que tratamos, ya entrado el siglo I d.C., los espejos eran mucho más asequibles, con producción abundante y tipos tan comunes como el vemos.

Los once fragmentos de bronce pertenecen a la bocallave, los clavos de sujeción, una posible asa de cadena, la cerradura y el sistema interno de cierre de una caja en la que se solía guardar ungüentos, cosméticos y otras afeites de belleza y adorno personal. Agradecemos a nuestra compañera Nova Barrero los datos proporcionados acerca de esta pieza. Con todo ello, creemos que la alusión al mundo femenino es patente, y resulta muy tentador incluir el rython en pie de igual con el resto de objetos destinados a acompañar a la difunta en su sueño eterno. Y más aún si lo consideramos testigo de las vivencias de la finada, que pudo gozarlo en banquetes donde se sentaría en igualdad con su pareja para compartir lecho triclinar, vino y conversación35. Algunas representaciones pictóricas nos recuerdan esta práctica social que en Roma ocurría desde tiempos republicanos asociado a prostitutas, esclavas o a mujeres de baja extracción social, pero que desde época augustea y durante el Imperio se extiende a los esposos que acuden juntos a banquetes36. Tal es el caso de la pinturas que adornaban el muro oriental de triclinium de la Casa de los Castos Amantes37, en una escena de comissatio, cuando la bebida es la protagonista, los personajes centrales, que expresan una unión especial, comparten su vino servido

(34) Seneca, Cuestiones Naturales, I, 17, 1-4.

(35) ROLLER, Matthew. Op. cit, 2003, pág. 405, fig. b.

(36) ROLLER, Matthew Ibid., 2003, pág. 400.

(37) WINSOR LEACH, Eleanor: The Social Life of Painting in Ancient Rome and on The Bay of Naples, 2004, Cambridge University Press, pág. 259.

Fig. 2. Rhyton, vidrio soplado. Castulo (Linares, Jaén). Foto. J Altieri.

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en un único rhyton. Quizás sea una escena demasiado sofisticada en relación con el estatus social del dueño, panadero de profesión, pero muy ilustrativa del lugar que quieren llegar a ocupar. Ante esto, cabría preguntarse si la costumbre de comer reclinados y que la mujer lo hiciera en igualdad con los hombres llegó a implantarse en provincias, en concreto dentro en la sociedad hispanorromana, en la que tanto penetró las ideas traídas por Roma, como peso tenía la tradición. Al menos parece ocurrir cuando se trata de banquetes que son gestos para la eternidad, los relieves funerarios de Lara de los Infantes muestra un significativo conjunto de representaciones de banquetes en sepulturas de mujeres indígenas, que siguen el esquema grecorromano y que fue consecuencia directa de la importación de “lo romano”38.

El cuerno para beber procedente del lugar conocido como Cortijo del Gallo (Herrera de Manzanilla, Estepa) formaba parte de un voluminoso ajuar integrado por treinta y cinco objetos de cerámica (cuencos de terra sigillata marmorata y de paredes finas, lucerna con decoración de venera en el disco), metales (anillo de oro , vástago de bronce), mármol (mortero y maza), y diecisiete vidrios, cinco ungüentarios y el resto piezas relacionadas con la vajilla de mesa, de entre las que destacan el rython y un vaso en forma de cantimplora, que guarda una evidente relación con la forma cerámica Hermet 13; hay otro ejemplar de igual característica en Carmona, hallado en la tumba de Postumio39. Las cenizas se recogían en una olla de cerámica común que se cerraba con el fondo de un plato de sigillata que se habría recortado al efecto40.

Por lo que se refiere al rython emeritense, el único que no procede de un contexto funerario, se halló en unas termas privadas y en su emplazamiento original41, lo que vuelve a relacionar estos recipientes con espacios de representación; las termas al igual que los triclinia eran espacios desde los que desplegar el tipo de vida señorial romano42, que, en provincias, fue muy utilizado por las élites, algo que, en el caso de Emerita, se persiguió desde los inicios de la vida de la colonia43.

ASKOI

La forma característica de los askoi de vidrio, con depósito ovoide, largo cuello cilíndrico, boca trilobulada de labio redondeado y asa plegada en ángulo recto, dibuja un perfil elegante que traslada formas anteriores en cerámica y en bronce de uso muy extendido en época helenística. El askos de bronce sigue siendo de uso común en el alto Imperio en sus distintas versiones, con asas muy elaboradas en su entronque con

(38) ABASCAL PALAZÓN, Juan Manuel, “La escena de banquete en la epigrafía de Lara de los Infantes y su contexto histórico”. Navigare necesse est. Estudios en Homenaje a José María Luzón Nogué. Madrid, 2015, págs. 413-414.

(39) BENDALA GALÁN, Manuel, La necrópolis romana de Carmona. Sevilla, 1976, pág.115, nº 19, lám. XLVIII, 19.

(40) Tuvimos la oportunidad de consultar el conjunto del ajuar ya hace años, cuando formaba parte del fondo Alhonoz, hoy FARMM (Fondo Arqueológico Ricardo Marzal Monzón).

(41) PÉREZ MAESTRO, Carmen y CORBACHO HIPÓLITO, María Jesús, Op. cit. 2006, pág. 563, fig. 4.

(42) GARCIA ENTERO, Virginia, “El ocio en el espacio doméstico de la arquitectura hispanorromana: las termas”.

AnMurcia, 23, 2007, págs. 249-268.

(43) SAQUETE CHAMIZO, José Carlos, Las élites sociales de Augusta Emerita. Cuadernos Emeritenses, 13, 1997, págs.

21-67. NOGALES BASARRATE, Trinidad: “Autorepresentación de las élites provinciales: el ejemplo de Augusta Emerita”, en NAVARRO CABALLERO, Milagros & DEMOUGIN, Ségolène, (eds) Élites Hispaniques (Ausonius Ètudes, 6) Bordeaux, 2001, págs.121-139.

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el depósito, o aquellos más sencillos pero igualmente atrayentes, la mejor muestra en el repertorio hispano lo encontramos en un ejemplar procedente de Écija del Museo Arqueológico Nacional44, estudiado hace tiempo por el profesor Blázquez donde citaba la producción en vidrio. Sin embargo no fueron comunes en este material a excepción de en el área vesubiana45. Hay dos ejemplares, procedentes de tierras cordobesas, Ategua y Castro del Rio, que se asemejan a los askoi pompeyanos en la pasta verde-azulada y en el perfil general, pero no en la boca que trueca el perfil trilobulado por el circular. El primero de los ajuares, formado principalmente por vidrios, se componía de ánforas (Isings 15), cuencos (variante de Isings 35), jarra y ungüentario, fusayolas de hueso y varios fragmentos de bronce perteneciente a una caja. (Fig. 3). Se trata de una sepultura femenina en el que todos los vidrios aluden al arreglo personal o pertenecen a la vajilla de mesa, el askos recordando especialmente el escanciado del vino o del aceite en todo tipo de banquetes.

El ajuar de Castro del Rio estaba integrado exclusivamente por vidrios:

ungüentarios tubulares y cónicos, jarra y cincuenta cuentas de collar, además del askos.

Por último, un hallazgo reciente producido en Augusta Emérita ha ofrecido el primer askos entre su repertorio arqueológico46. De vidrio azul intenso, muy sutil, es una pasta característica de la producción aquilesina de época altoimperial. Se halló en

(44) BLÁZQUEZ MARTÍNEZ. José María, “Recipientes de bronce del Museo Arqueológico Nacional de Madrid”, AEspA, 33, nº 101-102, 1960, págs. 204-205.

(45) BARETTA, Marco & DI PASQUALE, Giovanni. (Eds), Vitrum. Il vetro fra arte e scienza nel mondo romano.

Catalogo de la exposición. Firenze, 2004, pág. 201, SCATOZZA HÖRICHT, Lucia Amalia, I vetri romani di Hercolano.

Roma, 1986, pág. 66.

(46) ALONSO, Javier & CALDERA DE CASTRO, Pilar: “Vidrio romano temprano del solar "El Disco", Mérida. Usos del vidrio en rituales funerarios”. XVIII CIAC. Centro y Periferia en el Mundo Clásico. Mérida, 2014, pág. 129 fig. 1.

Fig. 3. Askos, vidrio soplado. Ategua (Córdoba). Foto. M. Torres.

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una tumba en caja rectangular de ladrillo, acompañado por un único ungüentario tubular de cerámica, dentro de un área funeraria ubicada en terrenos de la actual urbanización El Disco. A falta de la boca, lo que es determinante para la adscripción en este caso, parece responder por completo al esquema de la fabricación pompeyana. Por contra, los otros dos askoi con boca circular bien puede ser una versión del tipo fabricada en talleres béticos.

GUTTI

Por último vamos a ocuparnos de un grupo de piezas, procedentes de la necrópolis oriental de Baelo Claudia47 y del desmonte de los glacis de Puerta de Tierra, Cádiz, todas custodiadas en el Museo Arqueológico de esa ciudad48. Presentan el mismo perfil con depósito ahusado, boca circular, un pequeño orifico en la parte opuesta a la boca y un asa pequeña en el zona central del depósito (Fig. 4). Tipológicamente están relacionados con los gutti grupo D de Calvi49. Su forma recuerda los ungüentarios en forma de paloma de fabricación aquilesina y que gozó de las preferencias del mercado durante los primeros decenios del siglo I d. C. Pero existe una diferencia fundamental, ya apuntada por Calvi, que ilustra las diferentes funciones a que se destinaban estos objetos. Los ungüentarios en forma de paloma, de dimensiones más pequeñas, tenían un único orificio en el extremo que semejaba la cola y, además, estaba sellado con el objetivo de impedir que perdiera su fragancia el ungüento que reservaba en su interior. Mientras que los gutti tienen dos orificios, en ambos extremos del depósito; el circular para cebarlo y el pequeño para verter el líquido gota a gota. Aparecen en cantidad en Chipre y en Grecia en contextos de los siglos I y

(47) MATEO CORREDOR, Daniel, “Las cerámicas y otros materiales del ambiente funerario baelonense”, en PRADOS MARTÍNEZ, Fernendo & JIMÉNEZ VIALÁS, Helena (eds): La muerte en Baelo Claudia. Necrópolis y ritual en el confín del Imperio romano, Cádiz, 2015, pág. 156, fig. 8.

(48) Números de inventario: 10. 600 (Baelo Claudia) y 6578, 6579,5051, 6572, 6174, 6575,6577, (Puerta de Tierra) y 11474 (procedencia desconocida).

(49) CALVI, María CarinA, I vetri romani del Museo di Aquileia, Aquileia, 1968, pág. 77, tav. 12-2.

Fig. 4. Guttus, vidrio soplado, Desmonte Glacis Puerta de Tierra, Cádiz. Foto. M. Torres.

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II d.C.50 e incluso más tardía en las provincias orientales51. Las piezas gaditanas podrían haber sido elaboradas en la zona ya desde el s.I d.C.

Porque, aunque recuerde en algo a las producciones aquilesinas, no son iguales.

Los ejemplares béticos, recuerdan en su perfil a las palomas teniendo un orificio circular donde debiera estar la cabeza. Su perfil es idéntico, ahora sí, a recipientes ornitomorfos de cerámica que aparecen en tierras béticas. El ajuar funerario de El Juncar (Estepa) compuesto por cerámicas y vidrio, cuenta con una versión en cerámica de esta forma, que sería el paralelo formal más exacto para los recipientes gaditanos. En el ajuar también cuenta con una jarra cónica de vidrio (Isings 55) y una lucerna Dressel 4, que permite conocer la existencia de estas producciones cerámicas ya en el siglo I d. C.

Se han apuntado diversas posibles funciones para los gutti, desde biberones hasta cebadores de lucernas. Pero es Horacio quien expresa claramente su función en las libaciones de los rituales domésticos52. Nos hallamos de nuevo ante piezas de carácter cultual en el mundo de los vivos, asociadas claramente a los lararios y a otros símbolos del culto en el hogar53, que perpetúan su significación en los ambientes funerarios. Objetos salidos de talleres provinciales que, aunque recibieran la influencia de las producciones en vidrio, parecen reflejar más las formas de la propia tradición; desde el periodo orientalizante e inmerso en la koiné mediterránea, la figura de ornitomorfos aparece ampliamente representada en tierras hispanas, en distintos objetos y diferentes soportes a los que ahora también se incluye el vidrio y que parecen estar relacionados con el mundo femenino54.

CONCLUSIONES

Tras el análisis detallado del material podemos extraer algunas conclusiones. Hay varios aspectos que parecen ser denominador común, todos pertenecen al grupo de instrumenta domestica, tres de la mensa vinaria. Dos de ellos, guttus y rhyton, además, suman un carácter cultual referido a los ritos domésticos relacionados con los Lares. Los cuatro sufren una resignificación al tener un papel en el ambiente funerario, en los enterramientos y las ceremonias asociadas. Aparecen en sepulturas femeninas y nos permiten adentrarnos en costumbres sociales y temas de género.

Parece confirmarse la tesis de una mayor presencia de importaciones itálicas en fundaciones romanas ex novo, caso de Augusta Emerita, frente a la presencia mayor de formas propias en zonas con mezcolanzas de influencias y tradiciones, caso de los talleres béticos; lo que no es óbice para que su producciones aparezcan también entre el material emeritense ya desde el siglo I. d. C. Las relaciones comerciales entre ambas provincias evidencian la vigencia de la industria del vidrio ya desde el siglo I d. C., sobre todo a partir de época neroniana. Por fin, todos son vasos plásticos poco

(50) CALVI, Maria .Carina, Op. cit, 1968, pág. 79.

(51) STERN, Eva Marianne: Glass vessels exhibited in the Bölge Museum Adana. Belleten C.LIII, Ankara, 1989, pág. 587, fig. 11.

(52) Horacio, Sat, I, 6 , 118.

(53) PÉREZ RUIZ, María, “Aproximación a la cultura material asociada al culto doméstico en el mundo romano”.

Espacio, Tiempo y Forma. Serie I, Nueva época. Prehistoria y Arqueología, t. 4, 2011, pág. 292.

(54) PEREIRA SIESO, Juan, “Recipientes de culto de la necrópolis de Toya (Peal de Becerro, Jaén)”, AEspA, 72, 1999, págs. 15-29).

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comunes en el suroeste hispano, pero todos contaron con versiones más sencillas y austeras, verdaderas adaptaciones a un mercado provincial e interprovincial, desde donde pueden seguirse dinámicas comerciales. En suma, el estudio del vidrio se dibuja como una herramienta más a la hora de describir y analizar la pertenencia de las tierras del suroeste hispano a la “globalización” surgida a partir de la expansión de “lo romano”.

Referencias

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