QUE DIOS NOS DÉ ESPÍRITU DE SABIDURÍA Y DE REVELACIÓN PARA TRABAJAR UNIDOS EN LA OBRA DE DIOS (Reunión de Ministros)

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NOS DÉ ESPÍRITU DE SABIDURÍA Y DE REVELACIÓN

PARA TRABAJAR UNIDOS

EN LA OBRA DE DIOS (Reunión de Ministros)

Rev. William Soto Santiago, Ph.D.

Sábado, 1 de agosto de 2009 Monterrey, N.L., México

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revelación y entendimiento para conocer estos misterios o secretos divinos escondidos desde antes de la fundación del mundo.

Que Dios les bendiga y les guarde, y oren mucho por la actividad de mañana y también por el viaje y actividades de Guatemala, y todas las demás actividades que restan de este año, las cuales son muy, pero que muy importantes.

Dios les bendiga y les guarde, y dejo con ustedes nuevamente al misionero Miguel Bermúdez Marín para continuar.

“QUE DIOS NOS DÉ ESPÍRITU DE SABIDURÍA Y DE REVELACIÓN PARA TRABAJAR UNIDOS EN LA OBRA DE DIOS.”

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Señor a Su Iglesia en este tiempo final. En el Nombre del Señor Jesucristo. Amén.

Bueno, queremos sabiduría y revelación, y eso es lo que pedimos, y que San Pablo dijo que lo pidamos así, y Él nos va a dar sabiduría y revelación, para que conozcamos el misterio de Dios el Padre y de Cristo, donde están escondidos todos ¿qué? Donde están escondidos todos los misterios, vamos a verlo cómo lo dice aquí en Colosenses, capítulo 2, verso 2 al 3.

“Para que sean consolados sus corazones, unidos en amor, hasta alcanzar todas las riquezas de pleno entendimiento, a fin de conocer el misterio de Dios el Padre, y de Cristo,

en quien están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento.”

Si conocemos el misterio de Dios el Padre y de Cristo, tendremos ¿qué? Todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento, los cuales están escondidos en Dios y los cuales son escondidos de los sabios ¿y qué? Y entendidos, y son revelados a los niños, conforme a las palabras de Jesús en San Mateo, capítulo 11, versos 25 al 27; y también en San Mateo, capítulo 13, versos 11 al 17, donde le preguntan a Jesús: “¿Por qué les hablas por parábolas?”

Y ahí Él les explica, y les dice: “Porque a vosotros es dado a conocer los misterios del Reino de los Cielos, mas a ellos no es concedido.” O sea, que es algo para ser conocido por los creyentes en Cristo, pero no para el mundo.

Bueno, Dios les continúe bendiciendo a todos, y mañana nos veremos en la mañana y luego de medio día abajo también, y esperamos que Dios nos dé mucha sabiduría y

QUE DIOS NOS DÉ ESPÍRITU DE SABIDURÍA Y DE REVELACIÓN

PARA TRABAJAR UNIDOS EN LA OBRA DE DIOS

(Reunión de Ministros)

Rev. William Soto Santiago, Ph.D.

Sábado, 1 de agosto de 2009 Monterrey, N.L., México

Muy buenas tardes, ministros, compañeros en el Cuerpo Místico de Cristo nuestro Salvador; es una bendición y privilegio grande estar con ustedes en esta ocasión, para compartir con ustedes unos momentos de compañerismo alrededor de la Palabra de Dios y Su Programa correspondiente a este tiempo final.

Aprecio y agradezco mucho todo lo que están haciendo por el gran proyecto de La gran Carpa-Catedral en Puerto Rico, y también por lo que están haciendo por AMISRAEL y con AMISRAEL.

Ustedes han estado viendo en los videos o documentales cómo en Puerto Rico ya está muy adelantado todo el proyecto de La gran Carpa-Catedral, y también han visto cómo está muy adelantado todo el trabajo de AMISRAEL.

Son dos trabajos diferentes, pero en ambos el Dios Creador de los Cielos y de la Tierra, Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob ha estado obrando en favor de todos los trabajos que están siendo llevados a cabo.

Así que, pueden ver que el respaldo que le han dado a AMISRAEL, no ha sido en vano, hay un resultado, un

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fruto de ese trabajo; y también aquí en la República Mexicana hay un fruto del trabajo que AMISRAEL ha estado llevando a cabo.

Y también hemos estado viendo todo el trabajo que se está llevando a cabo para y en el gran proyecto de La gran Carpa-Catedral, el cual está basado en las promesas divinas.

Así que, sabiendo que la Iglesia del Señor Jesucristo llegará a su parte más importante, la etapa más importante de la Iglesia que será la resurrección de los muertos en Cristo y la transformación de los vivos en Cristo, para lo cual se requerirá tener la fe para ser transformados y llevados con Cristo a la Cena de las Bodas del Cordero; y la fe para ser transformados y llevados con Cristo gira alrededor del séptimo Sello, o sea, de ese misterio contenido en el séptimo Sello del Libro sellado con siete Sellos, que fue tomado por Cristo, el León de la Tribu de Judá, y lo abrió en el Cielo.

Y cuando abrió el séptimo Sello, hubo silencio en el Cielo como por media hora, el contenido de ese Séptimo Sello es lo que le será revelado a la Iglesia Novia de Cristo, o sea, a todos los miembros del Cuerpo Místico de Cristo que van a ser transformados y llevados con Cristo a la Cena de las Bodas del Cordero.

Y eso será el misterio de la Venida del Señor a Su Iglesia en el Día Postrero, y Él ha dicho que Él viene como ladrón en la noche, y Él viene con Su galardón para pagar a cada uno o dar a cada uno según sea su obra, nos dice Apocalipsis 22, verso 12, en ese pasaje nos habla como el... Él viene para galardonar, viene con su galardón, con el galardón, con Él para recompensar a cada uno

el capítulo 14 de Zacarías, y vamos a dejarlo ahí; después habrá más luz acerca de todas estas cosas que han de suceder.

Ahora, si ustedes ven en algún momento que el Hijo del Hombre se sienta en el Trono de David antes de la gran tribulación, entonces ese juicio sería el juicio de la gran tribulación, para dejar así las cosas para los que crean en una forma o crean en otra, tengan, haya esa flexibilidad para todos.

Lo mismo es que sea antes que después, pero va a ser en el tiempo que Dios haya establecido, y será en la Venida del Señor con Su Iglesia, y todos los santos Ángeles vendrán con Él. Recuerden también que Cristo dijo que en la resurrección ni se casan ni se dan en casamiento, sino que son o serán como los Ángeles.

Bueno, vamos a dejarlo ahí, yo creo que con lo que tenemos Dios nos ha dado bastante revelación para darnos sabiduría, recuerden que cuando vino el Arcángel Gabriel o Ángel Gabriel a Daniel, Daniel leía y no entendía, y clamó a Dios, y Dios envió al Ángel Gabriel y le dijo: “He venido a ti para darte sabiduría, conocimiento.”

El reverendo William Branham dice que Gabriel anunció la primera Venida de Cristo, o sea, que dio sabiduría y conocimiento de la Venida del Señor, ¿y cómo sería? Se lo dio a conocer a Zacarías y a la virgen María, y después, vean ustedes, a los pastores cuando nació el Mesías.

Que el Señor envíe al Ángel Gabriel de delante de Su presencia, para que nos dé sabiduría y revelación sobre la segunda Venida de Cristo con Sus Ángeles, nos dé sabiduría y revelación sobre y de la Venida del

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todos los santos ángeles con él.”

O sea, viene con Su Iglesia ya glorificada, viene de las Cena de las Bodas del Cordero con todos los santos Ángeles con Él, incluye Su Iglesia y también van a venir los ejércitos celestiales, porque va haber una labor ahí.

O sea, que la corte celestial va a ser establecida en la Tierra, la representación de la corte celestial va a estar ahí, representado el Juez Supremo en el Mesías, y los que juzgarán con Él son los miembros de Su Iglesia.

Así que, lo que está en Apocalipsis 19, también el Jinete del caballo blanco viniendo con Su ejército, ahí también se cumplirá plenamente, porque está viniendo con toda Su Iglesia, con todos los que ya resucitaron y con los vivos ya transformados.

Recuerden que está la Venida del Señor antes de la gran tribulación, y la Venida del Señor después de la gran tribulación. La Venida del Señor antes de la gran tribulación es como ladrón en la noche, es en secreto, un secreto que conocerá la Iglesia del Señor Jesucristo en la apertura del séptimo Sello para Su Iglesia, y la Venida del Señor después de la gran tribulación ya es para sentarse en el Trono de David y traer el juicio, traerle ese juicio, juzgar las naciones y luego todo terminará para las naciones. Cuando se siente en el Trono de Su gloria, el Trono de David, entonces serán juzgadas todas las naciones que hayan sobrevivido a la gran tribulación, en palabras más claras.

“QUE DIOS NOS DÉ ESE ESPÍRITU DE S A B ID U R ÍA Y D E R E V E L A C I Ó N P A R A TRABAJAR UNIDOS EN LA OBRA DEL SEÑOR.”

Para más información de esto que les dije al final, lean

según sea su obra.

Y Él viene como ladrón, nos dice en otros pasajes bíblicos, y por consiguiente si viene como ladrón, viene a la hora en que el mundo no lo espera y no sabe cómo va a venir. Pero Él viene por Su Iglesia para llevarla de esta Tierra, raptarla, transformarla y trasladarla al Reino celestial, donde hay una gran fiesta llamada la fiesta o la Cena de las Bodas del Cordero, a la cual están invitados todos los creyentes en Cristo.

Y la invitación la recibimos a través de la predicación del Evangelio de Cristo, y cuando la persona recibió a Cristo al escuchar el Evangelio de Cristo, recibió la invitación; y cuando recibió el Espíritu, recibió el traje o vestidura de boda, la primera parte que es el Espíritu Santo donde obtiene el cuerpo angelical, y luego cuando sea transformado recibe la otra parte y así tendrá la plenitud de Dios, listo para ir con Cristo a la Cena de las Bodas del Cordero.

Vean, en Apocalipsis, capítulo 3, nos dice el verso 3 de la siguiente manera:

“Acuérdate, pues, de lo que has recibido y oído; y guárdalo, y arrepiéntete. Pues si no velas, vendré sobre ti como ladrón, y no sabrás a qué hora vendré sobre ti.”

Esa es la Escritura que nos habla acerca de la Venida del Señor a esa edad de Sardis, a esa Iglesia de Sardis; y eso también se repetirá en este tiempo final, porque la Venida del Señor es el misterio más grande de toda la Biblia, el más oculto de todos, porque el misterio de la primera Venida de Cristo, vean ustedes, tenía detalles tales como la simiente de la mujer, o sea, que nacería a través de una mujer. Eso es Génesis, capítulo 3, verso 15; y también

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decía en Isaías, capítulo 7, verso 14:

“He aquí que la virgen concebirá, y dará a luz un hijo, y llamará su nombre Emanuel.”

Que traducido es: “Dios con nosotros,” esa sería la forma en que vendría el Mesías Príncipe, y en Miqueas también por el capítulo 5, ¿es? Decía que de Belén, o sea, Belén de Judea, saldría el que gobernaría, señorearía sobre Su pueblo Israel, o sea, saldría o nacería el que vendría a ser Señor de Israel, o sea, Rey de Israel.

O sea, habían muchos detalles: nacería a través de una mujer virgen, nacería en Belén de Judea y vendría a ser el que reinaría sobre Israel, y hay otros detalles que también fueron hablados, y vean ustedes, aun con todos esos detalles que identificarían la Venida del Señor, Su primera parte... la Venida del Señor tiene dos partes que se cumplen en tiempos diferentes, y la primera parte fue la Venida del Señor como Cordero para quitar el pecado del mundo, lo cual ya se cumplió.

Con todos esos detalles, vean también dijo Isaías, capítulo 53, lo cual es un pasaje o un capítulo mesiánico, dice que pondría Su vida en Expiación por el pecado, y en... eso está del 10 en adelante, de 10 al 15 de Isaías, capítulo 53; y en Daniel, capítulo 9, versos 21 al 27, nos dice que después de las sesenta y dos semanas, a las cuales le anteceden siete semanas que en total vienen a ser sesenta y nueve semanas, pues después de las sesenta y nueve semanas, dice: “Hasta el Mesías Príncipe habrá sesenta y dos semanas,” más las otras siete, sesenta y nueve semanas, hasta el Mesías Príncipe.

Ahí se presentaría, y luego le sería quitada la vida al Mesías, lo cual ocurriría luego del ministerio que tendría

la casa de Israel, sobre la casa de Jacob para siempre.”

Así que, podemos ver que va a haber un juicio, y ahí debe estar también esos días adicionales que se le añaden a los tres años y medio, esos días que se le añaden allá en Daniel, capítulo 12, donde primero habla de una cantidad de días, y después habla de unos días adicionales que son, vamos a ver cuántos aquí, cuando Daniel quiso saber el tiempo en el capítulo 12, verso 11 en adelante, dice.

“Y desde el tiempo que sea quitado el continuo sacrificio hasta la abominación desoladora, habrá mil doscientos noventa días.

Bienaventurado el que espere, y llegue a mil trescientos treinta y cinco días.”

O sea, que aquí hay una cantidad de años añadidos, noventa y treinta son unos cuarenta y cinco días, ¿cuántos días sacaron ustedes adicionales? ¿Cuántos yo dije?

Trescientos treinta y cinco, menos mil doscientos noventa... pues estamos bien.

Así que, hay un lapso de tiempo ahí en donde también el juicio de las naciones va a ser manifestado, y aun aquí mil doscientos noventa días. En Apocalipsis nos habla de otra cantidad, vamos a ver: mil doscientos sesenta días, ahí entonces hay que añadirle treinta más, treinta y cuarenta y cinco, setenta y cinco días, o sea, que ahí, pues ¿hay cuántos días? ¿Cuántos días por todos son? ¿Cuarenta y cinco, y treinta? Setenta y cinco días, o sea, dos meses con... dos meses y medio, porque el juicio de las naciones dice: “Cuando se siente en el Trono de su gloria.” San Mateo, capítulo 25. Vamos a ver si estamos correctos.

Capítulo 25, verso 31 en adelante, dice:

“Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria, y

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eso. Por eso esos mensajeros correspondientes a cada etapa de la Iglesia van a estar en el Reino del Mesías en una posición muy, pero que muy importante, como los patriarcas y también como los doce apóstoles. Ellos son los que representan al grupo de su tiempo, de su edad. Así será también para nuestro tiempo, para la edad de oro de la Iglesia, la Edad de la Piedra Angular.

Así que, podemos ver que hay una bendición muy grande en el Reino del Mesías cuando sea establecido en la Tierra, y todas estas cosas es importante que nosotros conozcamos al máximo de ellas, para saber la bendición, la herencia que tenemos en el Reino de Cristo.

Dice la Escritura que hemos sido lavados con la Sangre de Cristo y hemos sido hechos Reyes y Sacerdotes para Dios, y reinaremos con Cristo por mil años, y luego, pues por toda la eternidad, y en el juicio final estaremos, pero como jueces con Cristo, pues San Pablo dice en el capítulo 6 de Primera de Corintios, dice: “¿No saben que los santos juzgarán al mundo y aun a los ángeles?”

Así que, vean, esa es la corte, el poder judicial, pertenecen al poder judicial, pertenecen a la corte celestial que juzgará a los vivos y a los muertos en el juicio final, también van a estar en el juicio de las naciones, que será al comienzo del Reino del Mesías, conforme a San Mateo, capítulo 25, versos 31 al 46, donde dice:

“Cuando el Hijo del Hombre se siente en el trono de Su gloria...” Ese Trono ¿cuál es? El Trono de David al cual el Mesías es heredero y del cual el Ángel Gabriel le habló a la virgen María y le dijo que concebiría y tendría un hijo, y le dijo que le pusiera por nombre Jesús, y le dijo que Dios le dará el Trono de David su Padre, “y reinará sobre

el Mesías, que serían tres años y medio, y todo eso ocurriría por consiguiente en la semana número setenta, y por cuanto cada semana consta de siete años, esa semana setenta consta de siete años, y le restan, le faltan tres años y medio de esa semana, para ser cumplida esa semana completamente.

Las setenta semanas son cuatrocientos noventa años, ¿y ya de esas setenta semanas cuatrocientos ochenta y cuántos? Cuatrocientos ochenta y seis y medio ya fueron cumplidos, y para completarse las setenta semanas solamente faltan tres años y medio, y eso es de trato de Dios con el pueblo hebreo.

Esos tres años y medio corresponden a la gran tribulación, en donde se levantará Miguel, el gran Arcángel, el príncipe que está por los hijos de Israel, y entonces será tiempo de angustia para toda la humanidad y también para el pueblo hebreo.

O sea, que será un tiempo muy terrible porque es el tiempo de la gran tribulación, donde los juicios divinos caerán sobre la raza humana, y en donde los volcanes entrarán en erupción (los que no están), y será muy terrible ese tiempo; y en donde también habrá una tercera guerra mundial, la cual será atómica, y en donde se cumplirá el tiempo o día ardiente como un horno, “porque he aquí viene el día del Señor grande y terrible, el día ardiente como un horno,” nos dice en Malaquías, capítulo 4, verso 1 en adelante.

Pero no queremos estar ahí, le cedemos nuestro tiempo de vida terrenal a los que quieren estar en ese tiempo, tenemos un lugar preparado por Dios, donde vamos a estar, y es en el Cielo, en la casa de nuestro Padre

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celestial, allá en la Jerusalén celestial:

“De donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo;

el cual transformará el cuerpo de la humillación nuestra, para que sea semejante al cuerpo de la gloria suya, por el poder con el cual puede también sujetar a sí mismo todas las cosas.” (Filipenses, capítulo 3, verso 20 al 21).

Ahora lo que les cité de Malaquías 4, verso 1, dice:

“Porque he aquí, viene el día ardiente como un horno...”

Así que, el calentamiento global va ayudar mucho para que ese día sea bien caliente, y una tercer guerra mundial también, y los volcanes en erupción también, porque toda esa situación de la naturaleza son dolores de parto; es la naturaleza clamando, clamando, gimiendo por la redención, por una transformación que está prometida para el planeta Tierra, porque como está actualmente no puede seguir adelante el planeta Tierra, necesita un cambio.

Y durante los tres años y medio de la apretura de Jacob o gran tribulación, va a efectuarse todo eso para dar a luz un mundo nuevo, un planeta cambiado, transformado para habitar en él todos los redimidos de Dios.

Ahí estará el pueblo hebreo también, y la Capital de ese Reino será Jerusalén, y todo el Distrito Federal será todo el territorio de Israel, el que tendrá en ese tiempo, y de ahí el Mesías Príncipe gobernará sobre todas las naciones y la paz se extenderá no solamente a Israel sino a todo el Medio Oriente y a todas las naciones, porque el Reino del Mesías será un Reino mundial, un Imperio mundial, un Imperio de justicia, de paz y por consiguiente de felicidad

Adán vienen los hijos e hijas de Dios.

Pero de edad en edad encontramos que ha estado pasando algo muy interesante, aun en el tiempo de los apóstoles, los cuales encontramos que se sentarán en doce tronos en el Reino del Señor, así como también los doce patriarcas hijos de Jacob están sentados en doce tronos allá en el Cielo, como también los doce apóstoles, incluyendo al que ocupó el lugar de Judas Iscariote, porque Judas Iscariote perdió esa bendición.

Y en el Reino del Mesías los doce patriarcas estarán en la Tierra sentados en doce tronos y también los doce apóstoles estarán sentados en doce tronos, pues dice Cristo que en el Reino van a estar Abraham, Isaac y Jacob, por consiguiente también van a estar los hijos de Jacob.

Y encontramos que de etapa en etapa Dios ha enviado un mensajero, uno que ha nacido en el Reino de Cristo, y a través de él ha colocado esa Palabra creadora y a través de él ha llamado a los escogidos de su edad, dice aquí:

“Ellos reciben de Él la revelación de la Palabra para cada edad. Esta revelación de la Palabra saca del mundo a los escogidos de Dios y los coloca en unión completa con Cristo Jesús.”

Esas personas que reciben la revelación, vean ustedes son colocados en completa unión con Cristo en la edad en que ellos viven.

“Estos mensajeros son llamados estrellas porque brillan con una Luz prestada o reflejada, la Luz del Hijo, Jesús. También son llamados estrellas porque son

‘portadores de luz’ en la noche. Así que en la oscuridad del pecado, ellos traen la Luz de Dios a Su pueblo.”

Eso es lo que ocurre de edad en edad, tan simple como

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fuego, y mira, salió esto.” Buena excusa.

Él sabía lo que estaba haciendo, él sabía que estaba fundando en una fundación, sacando un becerro de oro igual al que ellos habían visto allá en Egipto, porque esa es la religión del becerro de oro que venía de allá de Egipto, y esa viene del tiempo de Nimrod, de ahí viene y aun un poquito antes, pero del tiempo de Nimrod, de Babilonia. Y no vamos a explicar mucho de ese misterio del becerro de oro, porque todavía existe.

Ahora, veamos, ya vimos el problema que tuvo Miriam y Aarón, haciéndose los que eran instrumentos de Dios, eran instrumentos de Dios; pero decir que Dios había hablado por ellos, estaban equivocados. Por eso cuando una persona pasa la revelación de su edad, habla de esa revelación y dice que es una revelación de él, está haciendo lo mismo que hizo Miriam y Aarón. Y ahora.

“Como ya hemos mencionado, Jesús se identifica con el mensajero de cada edad. Ellos reciben de Él la revelación de la Palabra para cada edad. Esta revelación de la Palabra saca del mundo a los escogidos de Dios y los coloca en unión completa con Cristo.”

Miren, Dios escogió a Abraham para ser el padre de naciones, luego a través de Abraham viene Isaac, y a través de Isaac viene Jacob, y de Jacob surgen doce hijos, y de esos hijos nacen más hijos.

Ahora, vean cómo venían los hijos de Abraham que tenían la promesa: venían a través de los hijos de Jacob, y todos esos son hijos de Abraham.

Y ahora, encontramos que de edad en edad, veamos lo que sucede... también Adán, vean, y Eva, de ahí viene la raza humana, aunque está mezclada y luego del segundo

para la humanidad.

Por eso es que el Mesías es el deseado de todas las naciones, el Mesías, o sea, el ungido con el Espíritu de Dios, y eso es lo que cada nación quiere como presidente:

un ungido con el Espíritu de Dios, un hombre donde esté el Espíritu de Dios gobernando sobre la nación.

Ahora, veamos:

“Porque he aquí, viene el día ardiente como un horno, y todos los soberbios y todos los que hacen maldad serán estopa; aquel día que vendrá los abrasará (o sea, los quemará), ha dicho Jehová de los ejércitos, y no les dejará ni raíz ni rama.”

Eso es lo que está prometido para el mundo, para el reino de los gentiles, para todos los que hacen maldad.

Dice aquí:

“Mas a vosotros los que teméis mi nombre, nacerá el Sol de justicia, y en sus alas traerá salvación; y saldréis, y saltaréis como becerros de la manada.

Hollaréis a los malos, los cuales serán ceniza bajo las plantas de vuestros pies, en el día en que yo actúe, ha dicho Jehová de los ejércitos.”

Y ahora, podemos ver que para los que temen el Nombre del Señor, nacerá el sol de Justicia, Cristo dijo:

“Yo soy la luz del mundo, el que me sigue, no andará en tinieblas, mas tendrá la luz de la vida.”

Cristo es el Sol de Justicia y Sus alas (porque traerá salvación, salud en Sus alas, traerá sanidad en Sus alas), Sus alas son los dos Olivos, son nada menos que los dos candeleros, los dos Olivos, los dos ungidos que están delante de la presencia de Dios, los ministerios de Moisés y Elías que estarán repitiéndose en la Tierra en el Día

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Postrero, y bajo esos ministerios habrá salud, sanidad, tanto física como espiritual; porque los milagros son para los ministerios de Moisés y Elías en el tiempo final, esos grandes milagros que están prometidos que Dios hará en el tiempo final; y los judíos van a ver todas esas cosas sucediendo.

Y por cuanto ha sido dicho que habrá una gran Carpa- Catedral en donde van a llevarse a cabo grandes maravillas, grandes milagros, vean, ahí estarán los ministerios de los dos Olivos, de los dos candeleros, de los dos ungidos que están delante de la presencia de Dios conforme a Zacarías, capítulo 4, verso 11 al 14, que son los dos árboles de olivo y las dos ramas de olivo.

También Apocalipsis, capítulo 11, versos 1 al 14, eso es lo que está prometido para este tiempo final; y para el trato o continuar el trato de Dios con el pueblo hebreo, en la segunda parte de la semana número setenta, el ministerio corresponde a Moisés y a Elías; son los ministerios de Moisés y Elías siendo operados por el Espíritu Santo que es el único que tiene ministerios.

Por eso los judíos están esperando a Elías, un hombre de este tiempo donde esté el ministerio de Elías operado por el Espíritu Santo, y están esperando a Moisés, o sea, un profeta como Moisés; y esa es la promesa que tiene Dios que cumplir, y el Mesías será un profeta como Moisés, en él será que se cumplirá esa promesa; porque la séptima Trompeta que son Moisés y Elías, y el séptimo Sello que es la Venida del Señor, son la misma cosa, la séptima Trompeta y el séptimo Sello son la Venida del Señor, porque Él viene con Sus Ángeles, por eso envía Sus Ángeles con gran Voz de Trompeta, o sea, con el mensaje

pondré mi Palabra en tu boca, y tú serás Dios para Aarón, y tú pondrás en Aarón la Palabra.” O sea: “Tú pondrás en la boca de Aarón lo que él tiene que hablar, tú podrás en la boca de Aarón la Palabra.” O sea, la Palabra que Dios le daba a Moisés, Moisés la pasaba a Aarón, pero Moisés no se quedaba sin la Palabra, y ahora, Aarón la va a pasar al pueblo en una forma que podía el pueblo entender mejor, porque Moisés tenía un problema en la voz, en la garganta y era tardo para hablar, tenía ciertos problemas.

Por lo tanto, Moisés pidió un ayudante.

Pero ahora, no era a través de Aarón y Miriam que Dios había hablado, era a través de Moisés, y Moisés había hablado a través de Aarón, pero ellos quisieron ser iguales a Moisés; y no se puede ser igual a un mensajero de una edad, y mucho menos de una dispensación, son personas que vienen con las dos conciencias juntas y que tienen una responsabilidad delante de Dios.

Y cualquiera que tome o trate de tomar la posición de ese mensajero, se echa encima una responsabilidad que ni puede llevar, ¿y qué le pasó a Miriam? Quedó leprosa, y Aarón temblando, porque el próximo sería Aarón, y que ya tenía acumulada algunas cosas como el becerro de oro.

Así que Aarón clamó, ¿a quién clamó Aarón? A Moisés, porque Moisés era Dios para Aarón, Aarón supo a quién clamar, y entonces Moisés clamó a Dios. Dios no escucharía a Aarón aunque era el sumo sacerdote, solamente escucharía a Moisés.

Igual cuando el pueblo pecó al hacer el becerro de oro,

¿quién clamó por el pueblo? Moisés, ni Aarón podía clamar, Aarón era el más responsable quizás, porque Aarón mismo dice: “Recogieron el oro y yo lo eché en el

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escoger), como Moisés era menor que ellos, pero ya tenía unos 40 años cuando llegó a Madián, y cuando regresa y está entre ellos ya tiene 80 años.

A Moisés le tocaba escoger, como a cada hombre, a cada joven le toca escoger su compañera; sus padres, pues le aconsejan lo mejor posible, pero el joven es el que tiene la última palabra, porque aunque los padres quieran imponerle su voluntad, algunas veces se van de la casa con la muchacha, y así pasa con las muchachas también.

Lo mejor es tener una buena amistad con los hijos y tratar mejor con ellos así en amistad, de modo que ellos vean la realidad y entonces decidan ellos sin uno presionarlos. Pues los padres tienen una responsabilidad con sus hijos y deben cumplirla. Lo único que el padre o los padres son los que dan la entrada y la mano de la muchacha para el novio, si están de acuerdo, y si no están de acuerdo, no lo hacen.

Ahora veamos en la página 265 del libro de “Las Edades,” también, dice:

“Como ya hemos mencionado, Jesús se identifica con el mensajero de cada edad.”

O sea, que nuevo Pacto puede venir otra persona y decir: “No, el Señor se me reveló a mí, o el Señor me envió un Ángel y me enseñó tales y tales cosas del mensaje para nuestro tiempo.” Está ocupando ¿qué? El lugar del mensajero. Vamos a ver lo que pasa en esos casos: viene el caso de Aarón, el sumo sacerdote y Miriam o María, critican a Moisés y luego dicen: “¿Y no ha hablado Dios a través de nosotros también?”

Pues no, no había Dios hablado a través de ellos, Dios le dijo a Moisés cuando pidió un ayudante, le dijo: “Yo

del Evangelio del Reino, el mensaje para la Dispensación del Reino, para llamar y juntar ciento cuarenta y cuatro mil hebreos, doce mil de cada tribu, conforme a Apocalipsis, capítulo 7.

Y el Ángel que viene con el Sello del Dios vivo, vean, es el que hace esa labor, porque en él el Sello del Dios vivo que es el Espíritu Santo, estará operando el ministerio de Moisés y el ministerio de Elías. Tan simple como eso.

Así que, vean, los judíos están esperando a Elías, están esperando a Moisés y están esperando al Mesías, y los tres que están esperando, ellos creen que será realmente una persona del tiempo donde esa promesa se cumple; están esperando a Elías y están esperando por consiguiente un hombre del tiempo en que esa promesa se cumpla, un hombre nacido en esta Tierra a través de un hombre y de una mujer.

Y están esperando a Moisés, un profeta como Moisés, un hombre de esta Tierra en el cual esté ese ministerio, y están esperando al Mesías, un hombre que nazca en esta Tierra y que en él esté el Espíritu de Dios cumpliendo esa promesa.

Eso es lo que está esperando el pueblo hebreo, y ellos no van a recibir otra cosa, y ellos no reciben a un profeta que ya está muerto, tiene que estar vivo y que hable y que les dé el mensaje de la gran trompeta de Isaías, capítulo 27, verso 13, que es el que llamará y juntará, con el cual serán llamados y juntados las tribus perdidas con las dos tribus:

la tribu de Judá y la tribu de Benjamín, para consolidar las doce tribus en un Reino: el Reino de David siendo restaurado, y siendo establecido el Reino de Dios en la Tierra.

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El único pueblo que como nación ha tenido el Reino de Dios en la Tierra, ha sido el pueblo hebreo, y la promesa es que le será restaurado el Reino de Dios, que es el Reino de David, y el Trono de Dios en la Tierra, que es el Trono de David; y el Mesías Príncipe es el heredero a ese Trono y a ese Reino que estará bajo ese Trono, y ahí yo voy a estar con el Señor, ¿y quién más? Cada uno de ustedes también.

Ahora, el apóstol Pablo nos dice que oremos, pidamos a Dios algo muy importante que se requiere para comprender muchas cosas que están prometidas, muchas cosas correspondientes al Programa Divino; Efesios, capítulo 1, versos 15 en adelante (15 al 23) donde dice San Pablo:

“Por esta causa también yo, habiendo oído de vuestra fe en el Señor Jesús, y de vuestro amor para con todos los santos,

no ceso de dar gracias por vosotros, haciendo memoria de vosotros en mis oraciones,

para que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, os dé espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de él,

alumbrando los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis cuál es la esperanza a que él os ha llamado, y cuáles las riquezas de la gloria de su herencia en los santos,

y cuál la supereminente grandeza de su poder para con nosotros los que creemos, según la operación del poder de su fuerza,

la cual operó en Cristo, resucitándole de los muertos y sentándole a su diestra en los lugares celestiales,

individualmente por solamente un cierto grupo calificado y de una cierta manera. Cada individuo en aquel grupo es uno quien tiene la habilidad para oír lo que el Espíritu está diciendo por medio del mensajero. Aquellos quienes están oyendo no están recibiendo su propia revelación, ni tampoco están (el grupo) recibiendo su revelación colectiva...”

O sea, que ellos no están recibiendo individualmente una revelación que le está llegando a ellos individualmente, o sea, que se pusieron a estudiar y dijeron: “Esto es esto y esto es esto,” o la revelación del grupo completo de los ministros y los miembros de la Iglesia que se ponen a estudiar y establecen: “Esto es tal cosa,” sino que están recibiendo ¿qué? Vamos a ver:

“...Cada individuo en aquel grupo es uno quien tiene la habilidad para oír lo que el Espíritu está diciendo por medio del mensajero. Aquellos quienes están oyendo no están recibiendo su propia revelación, ni tampoco están (el grupo) recibiendo su revelación colectiva, pero cada persona está oyendo y recibiendo lo que el mensajero ya ha recibido de Dios.”

Y nadie se le puede adelantar al mensajero en ningún tiempo. Los creyeron saber más que Moisés y que pensaron que el ministerio sacerdotal podía ser o debía ser dado a ellos, perdieron la bendición de Dios.

Moisés tenía la última Palabra de parte de Dios para el pueblo, y la primera también; y toda Palabra de Dios la tenía él, y lo prueba el momento aquel histórico en donde Aarón y Miriam o María criticaron a Moisés porque se había casado con una joven cusita, de color, y eso le molestó a ellos (como si ellos fueran los que tenían que

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Así que, es un Programa Divino que está oculto aun de los Ángeles, pero que será abierto en este tiempo final todo ese misterio del Séptimo Sello, que es la Venida del Señor con Sus Ángeles, y entonces la Iglesia del Señor entenderá y recibirá así la fe, la revelación para ser transformada y llevada con Cristo a la Cena de las Bodas del Cordero.

Que Dios nos dé Espíritu de sabiduría y de revelación para trabajar unidos en la Obra del Señor, ya hemos visto cómo es que tiene venir ese Espíritu de revelación y de sabiduría, o de sabiduría y revelación, el cual ya hemos visto que viene por medio del Espíritu Santo a través del mensajero (al mensajero primero), y a través del mensajero al pueblo. No hay otra forma establecida por Dios, como Él obró en el pasado, obrará en nuestro tiempo, “porque no hará nada el Señor, sin que revele sus secretos (¿a quién?) a Sus siervos, Sus profetas.” (Amós, capítulo3, verso 7).

Esa es una de las cosas importantes que las personas necesitan saber para no ponerse por su cuenta a descubrir las cosas, a inventarse interpretaciones, sino estar atentos a la Voz de Cristo, del Espíritu Santo, que siempre ha estado hablando por medio de un hombre, de un mensajero.

Vean, aquí nos dice... vamos a ver aquí lo que dijo el reverendo William Branham de cómo viene la revelación a la Iglesia del Señor Jesucristo. Quiero leerles... está en la página 168 y 265 del libro de “Las Edades,” dice... ya al final dice:

“Pero aunque es transmitido para todos los que están bajo el alcance del Mensaje, aquel Mensaje es recibido

sobre todo principado y autoridad y poder y señorío, y sobre todo nombre que se nombra, no sólo en este siglo, sino también en el venidero;

y sometió todas las cosas bajo sus pies, y lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia,

la cual es su cuerpo, la plenitud de Aquel que todo lo llena en todo.”

Y aquí podemos ver que el apóstol Pablo nos dice que pidamos a Dios sabiduría, Espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de Él, o sea, en el conocimiento de Dios el Padre y de Cristo. Esto mismo lo había dicho en Colosenses, capítulo 2 más o menos. Dice capítulo 2, verso 2 al 3:

“Para que sean consolados sus corazones, unidos en amor, hasta alcanzar todas las riquezas de pleno entendimiento, a fin de conocer el misterio de Dios el Padre, y de Cristo,

en quien están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento.”

Que Dios bendiga nuestras almas con Su Palabra y nos permita entenderla.

“QUE DIOS NOS DÉ ESPÍRITU DE SABIDURÍA Y DE REVELACIÓN PARA TRABAJAR UNIDOS EN LA OBRA DE DIOS.”

Se requiere tener Espíritu de sabiduría y de revelación para trabajar en toda la Obra de Dios en la edad y dispensación que le toca vivir a cada creyente en Cristo, y así estar en la posición correcta en el Cuerpo Místico de Cristo, en la edad que le corresponde vivir; porque de otra forma estaría trabajando en una edad que ya pasó, lo cual no produce beneficio para el Cuerpo Místico de Cristo;

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produce beneficio humano o denominacional o político, pero beneficio para la Iglesia Novia de Cristo, para el Cuerpo Místico de Cristo, no produce, porque Dios tiene para cada tiempo una etapa de Su Programa.

Es como cada uno de nosotros hemos tenido diferentes etapas, digamos que hemos nacido aquí en la Tierra y nuestros padres trabajando en favor de nosotros nos daban la comidita, la leche primero, vean, darle un pedazo de carne más bien le haría daño, era una etapa para estar tomando leche primero, y en cuanto a ropa, no podían darle un pantalón o un traje, un pantalón de una persona de una estatura de un metro y cinco centímetros, o un metro y doce centímetros o nueve centímetros, o cincuenta centímetros. ¿Por qué? Porque no era la etapa de vida en esa ocasión.

Luego le dan comida, algunos en pote o la preparan, ya es otra etapa; también comienza a moverse, a gatear como lo llamamos, ya es una nueva etapa para el bebé y se siente muy feliz en esa etapa, ya hay que comprarle una ropita que lo proteja mejor para sus rodillas, y así por el estilo.

Luego viene otra etapa donde ya caminan, y ya la ropita, pues va cambiando de número, de nada le sirve si le compran una ropita de bebé, es un gasto innecesario, no le sirve para ponérsela; y la que le compraron para una persona ya de 15 ó 20 años, tampoco le sirve, tienen que esperar muchos años. O sea, que para cada etapa está el alimento, la ropa y así por el estilo, no le puede comprar libros si todavía tiene un mes o dos meses, pero ya cuando comienza a gatear, ya se le pueden comprar algunas cosas, libros para ver fotos y crayolas para dibujar un poco (sin que manche las paredes, hay que enseñarle eso), y también

Sus Ángeles, y entonces pagará a cada uno según sus obras.

Y por cuanto el juicio de Dios son los profetas de Dios, vean: viene con Sus Ángeles, que son Moisés y Elías, los ministerios de Moisés y Elías prometidos para este tiempo final. Ellos estarán anunciando lo que Dios estará haciendo, anunciando lo que va a suceder en la gran tribulación, estarán anunciando y todas estas cosas, y por consiguiente estarán alertando a la humanidad de esos juicios que han de venir, porque “la hora de su juicio ha llegado,” cuando veamos el Ángel Mensajero con el Evangelio eterno, que es enviado en Apocalipsis, capítulo 14, para predicarlo a todas las naciones, y ahí se cumplirá la Escritura, la promesa que Cristo hizo en San Mateo 24, verso 14, donde dice:

“Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin.”

El fin viene en la segunda parte de la semana número setenta, ese es el tiempo del fin, esos tres años y medio.

Pero “será predicado este Evangelio del Reino por testimonio a todas las naciones.” ¿Y luego qué dice?

“Entonces vendrá el fin.”

El fin para el reino de los gentiles, el fin de este mundo, el fin de las trompetas, el fin de los Sellos, y aun el fin del séptimo Sello; eso está en la página 464 y 466 del libro de

“Los Sellos.”

Así que, podemos ver que todo esto estará aconteciendo en este tiempo final, y el séptimo Sello será abierto, revelado a la Iglesia, o sea, la Venida del Señor con Sus Ángeles viniendo a Su Iglesia y luego al pueblo hebreo.

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Iglesia y después al pueblo hebreo.

Ese es el orden para la revelación, la sabiduría y revelación de Dios para Su pueblo, Su Iglesia y también para el pueblo hebreo. No hay otra forma establecida por Dios para que venga esa revelación y esa sabiduría de Dios al pueblo.

Y ahí estará el Ángel Gabriel también, porque Él ha estado siempre trabajando en el Programa de Dios y el Ángel o Arcángel Miguel, el príncipe que está por los hijos de Israel, o sea, que es una intervención celestial en donde los Arcángeles Gabriel y Miguel estarán presentes, pero por cuanto están en otra dimensión, no podrán ser vistos a menos que ellos se dejen ver.

Dice el reverendo William Branham, precursor de la segunda Venida de Cristo, que el Ángel Gabriel anunció la primera Venida de Cristo, y anunciará la segunda Venida de Cristo. Así que, eso fue dicho, y así será cumplido porque fue dicho por el Espíritu Santo a través del precursor.

Por lo tanto, lo que él precursó será lo que estará siendo cumplido, y él precursó lo que está prometido en la Escritura, precursó la Venida del Hijo del Hombre con Sus Ángeles, por eso lo encontramos hablando tanto Dios la Venida del Hijo del Hombre y hablando tanto también de los dos Olivos, de Moisés y Elías, porque Él está precursando la Venida del Hijo del Hombre con Sus Ángeles, la Venida del Señor con Moisés y Elías, como fue visto allá en el Monte de la Transfiguración de San Mateo, capítulo 17, versos 1 al 9; y también de San Marcos, capítulo 9, verso 1 en adelante; y San Lucas, capítulo 9. Fue dicho que el Hijo del Hombre vendría con

juguetes de acuerdo a su edad, para que sean equivalentes a lo que han de usar cuando estén grandes.

Si le regala cosas como pistolas y cosas así, pues después va a querer cuando sea grande, tener eso también;

y así por el estilo en cada etapa hay que hacer la compra correcta, el alimento correcto y la ropa correcta y los juguetes correctos.

Y vean ustedes, ya cuando llegan a tener doce años, ya la ropa es diferente, y también los juguetes ya son más adelantados, ya casi nunca quieren una libreta y un lápiz, quieren una computadora; y cuando ustedes vienen a ver, saben, ya de cinco años o menos, ya tienen computadoras y tienen celulares también, y los padres algunas veces, nos quedamos atrasados en eso, y ellos aprenden a trabajar con las computadoras y uno tiene que estar aprendiendo de ellos: “Enséñame a prender la computadora, y después enséñame apagarla porque tampoco sé.” Es otro tiempo, y de acuerdo al tiempo son las cosas.

Por lo tanto, así es la Iglesia del Señor. Recuerden que la Iglesia es un Cuerpo Místico de creyentes que va creciendo de etapa en etapa, de edad en edad, y va creciendo a medida que va pasando el tiempo y van siendo añadidos a la Iglesia los que están escritos en el Cielo, en el Libro de la Vida del Cordero.

Y así como crece el cuerpo físico, va creciendo la Iglesia, la Iglesia en la primera edad estaba con poco tiempo de haber nacido en Jerusalén allá el Día de Pentecostés. Por lo tanto, tenía pocos miembros comparados con los que actualmente tiene.

Cualquier personas puede decir: “Pero no son tantos actualmente.” Sí, tenemos parte de ellos en el Paraíso, y

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están muy felices allá pero están deseosos de estar acá con nosotros. Así que, algunos desean ya estar allá con ellos, pero ellos están deseando estar acá con nosotros, porque acá se puede trabajar; acá ellos dicen ¿cuando llegará el tiempo? Eso es después del juicio que ellos van a tener allá en el Paraíso donde cada mensajero será juzgado con su grupo; o sea, que primero el Señor pasa por el Paraíso.

Y si dice, le fue dicho al séptimo mensajero: “Y si sales bien, entonces regresaremos contigo a la Tierra.” Él va a salir bien, y todos los mensajeros también.

Y ellos quieren volver a la Tierra, le dijeron: “Y entonces regresaremos a la Tierra, tomaremos cuerpos (o sea, cuerpos, pero inmortales, eso será la resurrección de los muertos en Cristo en cuerpos eternos, inmortales, jóvenes y glorificados), y entonces comeremos.”

Ya está la invitación también de parte nuestra, ya nos están diciendo que cuando regresen en cuerpos físicos glorificados, ya pueden comer; o sea, que en forma directa o indirecta ya nos dijeron que podemos invitarlos a comer, van a comer hasta tortillas, frijoles, chiles y de todas estas cosas. Y en el cuerpo glorificado nada hará daño, todo será bien asimilado.

Recuerden que Cristo cuando resucitó y apareció a Sus discípulos y creían que era un espíritu, les dice: “¿Tienen algo ustedes de comer?” Y le dan un pez, un pedazo de pescado y un panal de miel, y comió delante de ellos.

Vean, así que le dijeron al séptimo mensajero en el Paraíso los que están allá, está correcto, podrán comer cuando resuciten en cuerpos glorificados, porque Cristo resucitado comió con los discípulos; y sabía cocinar también, porque allá en San Juan lo encontramos que

Cena de las Bodas del Cordero antes de la gran tribulación.

Y ahora, a través de las diferentes etapas o edades de la Iglesia, viene la sabiduría y revelación de Dios por medio del Espíritu Santo, el Espíritu de Cristo a Su Iglesia en cada edad, la cual viene por el Espíritu Santo al mensajero y en el mensajero, y de ahí pasa por el Espíritu Santo a través del mensajero, al pueblo, a la Iglesia del Señor en la etapa correspondiente en que esté viviendo ese mensajero.

Así ha sido en cada etapa de la Iglesia, como fue en cada etapa de la Iglesia hebrea bajo la Ley, o sea, el pueblo hebreo bajo la Ley, la revelación vino por medio del Espíritu Santo, del Ángel del Pacto, a través de los diferentes profetas que Dios envió.

Y para nuestro tiempo la revelación vendrá en la misma forma, la revelación del séptimo Sello, la revelación para traer la fe para rapto, la revelación para la Dispensación del Reino, la revelación para la Iglesia del Señor Jesucristo en la Edad de la Piedra Angular y la revelación para el pueblo hebreo, todo eso vendrá por medio de Dios a través de Su Espíritu Santo en y a través del mensajero de la edad, de la edad correspondiente a este tiempo: la Edad de la Piedra Angular y la dispensación correspondiente a este tiempo que se entrelaza con la Dispensación de la Gracia.

O sea, a través del mensajero de la Dispensación del Reino vendrá el Espíritu Santo manifestado, la dará la revelación a ese mensajero que se la coma, como se la da en Apocalipsis, capítulo 10, dándole el Título de Propiedad, y el Espíritu Santo a través de él la pasará a la

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“...y saldréis, y saltaréis como becerros de la manada.”

O sea, que va haber regocijo en el Reino Milenial, regocijo en los hijos del Reino, los hijos de Dios, el trigo, los peces buenos, ¿ven? Todo esto tipifica a los hijos de Dios, los hijos del Reino, los peces buenos, el trigo, los que temen el Nombre del Señor, los cuales lo han recibido como Salvador.

Ahora, para este tiempo final, esa pesca que fue realizada cuando Cristo dice en el capítulo 21 de San Juan:

“Echen la red a la derecha y hallaréis,” y luego la echaron, hallaron, y eran peces grandes.

De las otras pescas que fueron hechas mientras Jesús estaba todavía sin glorificar, no dice que eran peces grandes; estos peces grandes son los escogidos de Dios, los elegidos de Dios, y hay elegidos de Dios para el Día Postrero, para formar parte de la Iglesia del Señor, y también hay elegidos de Dios del pueblo hebreo, que son ciento cuarenta y cuatro mil hebreos, doce mil de cada tribu.

Por lo tanto, puede ser aplicada a los dos grupos, los escogidos de la Iglesia del Día Postrero, los que van a ser transformados y llevados con Cristo a la Cena de las Bodas del Cordero, y también los ciento cuarenta y cuatro mil hebreos que aunque morirán durante el tiempo de la gran tribulación, van a resucitar para estar en el Reino milenial. Resucitarán al final de la gran tribulación, resucitarán con la Venida del Señor y Su Iglesia a la Tierra.

Pero los creyentes en Cristo resucitan antes de la gran tribulación, y los vivos en Cristo serán transformados antes de la gran tribulación, y nos iremos con Cristo a la

cuando Sus discípulos se acercan en la embarcación, Jesús les habla desde la orilla del mar, y vean, vamos a ver lo que les dice... vamos a ver esa conversación, y esto es ya glorificado.

Así que también podrá pasar así con cualquiera de nosotros y con los que regresarán del Paraíso. Vamos a ver del verso 3 en adelante del capítulo 21 de San Juan, verso 3 en adelante, ya Jesús había aparecido algunos discípulos, pero ahora se va a manifestar en esta ocasión. Dice:

“Simón Pedro les dijo: Voy a pescar . Ellos le dijeron:

Vamos nosotros también contigo (eso muestra que Pedro era el líder). Fueron, y entraron en una barca; y aquella noche no pescaron nada.

Cuando ya iba amaneciendo, se presentó Jesús en la playa...”

Vean, cuando ya iba amaneciendo se presentó Jesús en la playa, y cuando está amaneciendo cualquier persona habla y con tanto viento quizás la voz no se conoce muy bien, y la imagen como está todavía un poco oscuro, no la distinguen muy bien.

“Cuando ya iba amaneciendo, se presentó Jesús en la playa; mas los discípulos no sabían que era Jesús.

Y les dijo: Hijitos, ¿tenéis algo de comer? Le respondieron: No.

Él les dijo...”

Ahora vean, Jesús está en la orilla, la playa, la arena, y ellos están en la embarcación allá en las aguas del mar allá de Galilea.

“Él les dijo: Echad la red a la derecha de la barca, y hallaréis. Entonces la echaron, y ya no la podían sacar, por la gran cantidad de peces.

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Entonces aquel discípulo a quien Jesús amaba dijo a Pedro: ¡Es el Señor!”

Recuerden, está haciendo Jesús lo mismo que había hecho en otras ocasiones anteriores, diciéndole a Sus discípulos: “Echen la red o boguen mar adentro y echen la red, echen la red a la derecha y hallaréis.” En esa forma Él había hecho estando en Su cuerpo sin estar glorificado.

Pero ahora ya está glorificado, pues había resucitado y ahora su físico no está con los golpes aquellos que tenía, que lo habían desfigurado todo; ni María Magdalena lo conoció allá en el lugar al lado de la tumba donde había sido sepultado.

“Simón Pedro, cuando oyó que era el Señor, se ciñó la ropa (porque se había despojado de ella), y se echó al mar (o sea, se echó al mar no para ahogarse, se echó al mar para nadar, era un buen nadador para nadar y llegar a la orilla primero que los que estaban en la embarcación).

Y los otros discípulos vinieron con la barca, arrastrando la red de peces, pues no distaban de tierra sino como doscientos codos.”

O sea, era muy cerca. Un codo, pues son dieciocho pulgadas, si usted multiplica dieciocho por doscientos, o sea, si sacan la cuenta pues ustedes después sabrán qué distancia era, eran... vamos a ver, doscientos, trescientos pies; saquen la cuenta por ahí a ver si da más o menos eso.

¿Cuántos pies? Por aquí los tenemos en pulgada. No en pies, el pie tiene doce pulgadas, ¿trescientos qué, Miguel?

Estamos bien, si se puede avanzar más así sin la computadora y sin la... sigue diciendo:

“Al descender a tierra, vieron brasas puestas, y un pez encima de ellas, y pan.”

Vean, la cosecha y la red siendo sacada y recogiendo lo bueno en cestas, y botando lo otro, lo que no es bueno, lo malo... dice:

“Y una vez llena, la sacan a la orilla; y sentados, recogen lo bueno en cestas , y lo malo echan fuera.”

Y ahí los malos son los hijos del maligno, y allá en la parábola del trigo y de la cizaña, la cizaña son los malos, son los hijos del maligno. Y en Malaquías, capítulo 4, los malos, miren:

“Porque he aquí, viene el día ardiente como un horno, y todos los soberbios y todos los que hacen maldad serán estopa; aquel día que vendrá los abrasará, ha dicho Jehová de los ejércitos, y no les dejará ni raíz ni rama.

Mas a vosotros los que teméis mi nombre, nacerá el Sol de justicia, y en sus alas traerá salvación; y saldréis, y saltaréis como becerros de la manada.

Hollaréis a los malos, los cuales serán ceniza bajo las plantas de vuestros pies...”

Porque la cizaña que son los malos, serán quemados, dijo Cristo en la parábola del trigo y de la cizaña, y aquí en Malaquías dice que los malos van a ser quemados, van luego a ser ceniza; y una cosa que es ceniza es algo que fue quemado, serán ceniza bajo la planta de vuestros pies;

o sea, estaremos caminando sobre la Tierra, pero los malos ya están hechos cenizas durante el Reino del milenio o Reino milenial de Cristo, dice:

“...en el día en que yo actúe, ha dicho Jehová de los ejércitos.”

Es lo que está prometido, eso ha sido dicho por Dios en esa forma, y así se va a cumplir, pero para los que temen el Nombre del Señor dice que:

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