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LA DIDÁCTICA DE LA

FRASEOLOGÍA SOMÁTICA EN EL ÁMBITO DE ELE:

REVISIÓN BIBLIOGRÁFICA Y ELABORACIÓN DE

MATERIALES

Centro de Estudios de Postgrado

Alumno/a: Cernuda García, Ana Isabel

Tutor/a: Prof. Dª. Mercedes Roldán Vendrell

Dpto: Filología Española. Área Lingüística General

Noviembre, 2016

U

NIVERSIDAD DE

J

AÉN

Centro de Estudios de Postgrado

Trabajo Fin de Máster

(2)
(3)

RESUMEN

En nuestra actividad comunicativa diaria, un alto porcentaje de los elementos de la lengua que empleamos vienen a enmarcarse dentro del ámbito de las unidades fraseológicas. Como hablantes nativos de una lengua, asimilamos estas construcciones y usos del lenguaje como una parte inquebrantable del comportamiento sociolingüístico.

Las unidades fraseológicas dotan de naturalidad y fluidez al discurso, por lo que debemos entender que el aprendizaje de una lengua extranjera y su cultura pasa necesariamente por el aprendizaje de estas expresiones.

Conscientes de la dificultad que entraña por un lado, la propia didáctica y metodología de las unidades fraseológicas y, por otro, el aprendizaje de las mismas por parte de los alumnos de ELE, presentamos en este trabajo un repaso bibliográfico de los principales estudios al respecto, así como cuestiones relativas a la didáctica de la fraseología

qué, cómo y cuándo enseñar fraseología que vienen a completar este

trabajo en una doble vertiente teórica y práctica.

En un intento de extraer una pequeña parcela del amplio y variado repertorio fraseológico español, hemos reunido un corpus de unidades fraseológicas cuyo componente de base es una parte del cuerpo humano; consta de un total de 388 unidades. Este corpus será la base para la elaboración de nuestras propuestas didácticas.

Palabras clave: fraseología, unidades fraseológicas, locuciones, colocaciones, didáctica de la fraseología.

ABSTRACT

In our daily communicative activity, a high percentage of the elements of the language we use come to fall within the scope of phraseological units. As native speakers of a language, we assimilate these constructions and uses of language as an unbreakable part of sociolinguistic behavior. Phraseologisms endow speech with ease and fluency, therefore we must understand that learning a foreign language and its culture involves a necessity of learning these expressions.

We are conscious of the difficulties that involve, on one hand, the

phraseological units didactic and methodology and, on the other hand, the learning of

(4)

those expressions by our ELE students. Hence, we present in this paper a bibliographic review of the main studies on the subject as well as issues relating to the phraseology teaching -what, how and when to teach phraseology- that come to complete this work in a double theoretical and practical aspect.

In an attempt to extract a small portion of the wide and varied phraseological Spanish repertoire, we have assembled a corpus of phraseological units whose base component is a part of the human body; it comprises a total of 388 units. This corpus will be the base for the development of our educational proposals.

Key words: phraseology, phraseological units, idioms, collocations, didactic of

phraseology.

(5)

ÍNDICE

1. INTRODUCCIÓN ... 7

1.1. Objetivos y metodología ... 8

1.2. Justificación ... 9

2. MARCO TEÓRICO ... 11

2.1. Definiciones de las unidades fraseológicas ... 12

2.1.1. Revisión bibliográfica ... 13

2.1.2. Estado actual de la cuestión ... 19

2.2. Clasificaciones de las unidades fraseológicas ... 23

2.3. De la traducibilidad de las unidades fraseológicas ... 29

3. DIDÁCTICA DE LAS UNIDADES FRASEOLÓGICAS: QUÉ, CÓMO Y CUÁNDO ENSEÑARLAS EN EL AULA DE ELE ... 31

3.1. ¿Fraseodidáctica o didáctica de la fraseología? ... 32

3.2. Qué unidades fraseológicas enseñar ... 33

3.3. Cómo enseñar unidades fraseológicas ... 34

3.4. Cuándo enseñar unidades fraseológicas ... 35

4. PRESENTACIÓN DEL CORPUS: GLOSARIO DE UNIDADES FRASEOLÓGICAS RELACIONADAS CON PARTES DEL CUERPO ... 37

5. PROPUESTAS DIDÁCTICAS ... 38

5.1. Propuesta didáctica 1: nivel A1-A2 ... 38

5.2. Propuesta didáctica 2: nivel B1-B2 ... 42

5.3. Propuesta didáctica 3: nivel C1-C2 ... 47

6. CONCLUSIONES ... 52

BIBLIOGRAFÍA ... 57 ANEXO I

ANEXO II

(6)

ANEXO III

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7 1. INTRODUCCIÓN

El presente trabajo pretende ser una breve revisión bibliográfica de los estudios de fraseología del español que más han aportado al conocimiento de estas unidades. Se trata de un campo de estudio complejo y heterogéneo, sobre el que no pocos autores y filólogos han tratado de llevar a cabo distintas taxonomías (unos con más éxito que otros) que pretendan establecer, o más bien, esclarecer y dar algo de luz en este mar de dudas que parece asaltarnos cada vez que nos adentramos en el campo de la fraseología.

Resulta innegable la necesidad de incluir el estudio de expresiones fraseológicas o idiomáticas dentro del ámbito de ELE, sea bajo la denominación de locuciones, colocaciones o unidades fraseológicas (UF). Es evidente que el conocimiento de una lengua extranjera y su adecuada combinación y articulación semántica y pragmática pasan por la interiorización de ciertas estructuras léxicas superiores a la palabra aislada, de las cuales nos ocuparemos en este trabajo, refiriéndonos a un campo específico de la fraseología: las unidades fraseológicas con componente somático, es decir, expresiones relacionadas con alguna parte del cuerpo humano o bien que incluyen alguna referencia al cuerpo humano.

Analizar las características que abrazan al conjunto de estas UF, los rasgos definitorios de las mismas, las clasificaciones realizadas por diferentes autores y nuestras propuestas didácticas sobre UF relacionadas con partes del cuerpo configuran el eje vertebral de este trabajo, el cual presenta dos partes bien diferenciadas, aunque imbricadas entre sí:

 Una primera parte de documentación y elaboración de un marco teórico que permita ofrecer una visión amplia del campo de estudio que hemos seleccionado: las unidades fraseológicas. Éstas son un fiel reflejo de la idiosincrasia de nuestra comunidad de hablantes y por tanto, de difícil o imposible traducción -podemos hablar de su (in)traducibilidad

1

-.

Cuestión ésta que también trataremos en el segundo capítulo, dentro del marco teórico confeccionado.

1 Expresión empleada por Gloria Corpas Pastor: Corpas Pastor, G. (2000). Acerca de la (in)traducibilidad de la fraseología. En Corpas Pastor, G. (ed.), Las lenguas de Europa: estudios de fraseología, fraseografía y traducción (págs. 483-522). Granada: Comares.

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8

 Una segunda parte, eminentemente práctica en la que hemos diseñado tres propuestas didácticas para tres niveles diferentes, con la intención de ofrecer una transposición pedagógica en el aula de ELE, después de haber realizado una aproximación al estudio de la didáctica de la fraseología, en lo referente a qué, cómo y cuándo enseñar UF. Esta parte práctica se corresponde con los capítulos tres, cuatro y cinco, dedicados a la didáctica de la fraseología, la presentación de un corpus de UF relacionadas con partes del cuerpo y la elaboración de materiales para la clase de ELE, respectivamente.

Finalmente, recogeremos las conclusiones sobre nuestro recorrido teórico- descriptivo y práctico de estas expresiones fraseológicas elegidas, destacando las ideas más relevantes e interesantes de nuestro estudio.

1.1.Objetivos y metodología

En este trabajo partimos de la hipótesis de que si en el estudio de una segunda lengua se incluyen ciertas expresiones, locuciones o estructuras que podemos calificar como fijas o semifijas, se podrán mejorar los resultados de los estudiantes en cuanto a aprendizaje y perfeccionamiento de la lengua extranjera. Esta mejora creemos que redunda tanto en un nivel puramente léxico como en otras destrezas comunicativas de corte pragmático, esto es, nos referimos a la mejora de la competencia lingüística, por un lado y de la competencia comunicativa, por otro.

En este punto, podemos enunciar nuestros objetivos como siguen a continuación:

(i) conceptualizar y caracterizar las unidades fraseológicas, mediante revisión bibliográfica de los principales estudios en este campo; (ii) elaborar un glosario de UF con partes del cuerpo que permita sentar las bases y directrices para orientar nuestras propuestas didácticas y (iii) diseñar propuestas didácticas desde diversos planteamientos metodológicos para la enseñanza-aprendizaje de estas UF elegidas.

Dadas las características y particularidades de este trabajo, se ha aplicado una

metodología diversa. Por un lado, para la confección del marco teórico se ha llevado a

cabo una revisión bibliográfica concreta, sobre la que se ha realizado un análisis e

interpretación de la misma, incorporando en ocasiones nuestra propia opinión.

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Para la segunda parte, ya más práctica que la anterior, hemos tomado referencias bibliográficas centradas en los estudios fraseológicos en el ámbito de ELE que proponen diferentes metodologías en función de los objetivos a alcanzar. Por ello hemos adoptado distintos moldes para las propuestas didácticas elaboradas.

Las conclusiones recogidas al término de este trabajo engloban, por un lado, la valoración sobre la revisión bibliográfica llevada a cabo y por otro, nuestro criterio y valoración crítica en relación con las líneas metodológicas seguidas en las propuestas didácticas elaboradas. En definitiva, se trata de comprobar el alcance y grado de satisfacción con respecto al cumplimiento de nuestros objetivos planteados en este apartado.

1.2.Justificación

Las razones que impulsan esta línea de investigación y documentación tienen carácter tanto científico como personal, por cuanto, en palabras de Stake (1995), se estudia un caso o un fenómeno cuando es de especial interés. En primer lugar, el interés científico viene motivado por la necesidad real de aprender -y aprehender- una lengua en todas sus dimensiones: léxica, semántica, sintáctica, pragmática. A pesar de las dificultades que pueden encontrar los que estudian el español como lengua extranjera, debemos hacer especial hincapié en el empleo de una metodología basada en la enseñanza-aprendizaje de la lengua en su más amplio sentido, no restringiéndonos únicamente al abordaje de palabras aisladas en sus distintas acepciones o contextos, sino que hemos de hacer ver la riqueza del universo fraseológico y las posibilidades que se abren ante éste. Asimismo, la frecuencia de aparición de UF en textos de muy variada índole, creemos que es per se una razón que justifica la enseñanza-aprendizaje de las mismas. Finalmente, debemos mencionar su alta frecuencia de uso en el discurso oral, de manera que un elevado conocimiento de estas unidades proporcionará mayor seguridad y fluidez a los estudiantes de ELE.

En segundo lugar, el interés de índole personal que me mueve a llevar a cabo

este estudio, está relacionado con el quehacer diario al que ha de enfrentarse cualquier

docente de ELE, por cuanto la viveza y continuas adaptaciones de la lengua a los

tiempos y contextos en los que se emplea, requiere un conocimiento más allá del léxico

(10)

10

y la gramática, entendida ésta como el estudio de los elementos de una lengua a través de su organización y combinación y aquel como vocabulario o conjunto de palabras de un idioma (Real Academia Española, 2016).

En un nivel de mayor profundidad de estudio de una lengua extranjera lo cual no hemos de confundir con un nivel de mayor complejidad, debemos incluir el estudio de ciertas UF que permitirían a los estudiantes de ELE una mejor comprensión y expresión de nuestra lengua. El alumno se encontrará inevitablemente con estas expresiones en textos orales y escritos, expresiones que deberá comprender y, a su vez, sentirá la necesidad de usarlas en la lengua meta de la misma manera que emplea las correspondientes en su lengua materna.

Para concluir con la justificación personal de esta línea de trabajo, creemos oportuno recoger algunas de las indicaciones del Marco Común Europeo de Referencia para las Lenguas (MCER) del Consejo de Europa (2002), según el cual, “la competencia comunicativa comprende los componentes lingüístico, sociolingüístico y pragmático”, y puesto que en el proceso de aprendizaje de una lengua extranjera se debe alcanzar un nivel de competencia comunicativa tomando como modelo el de un hablante nativo, no debemos excluir el estudio de estas expresiones en el ámbito de la clase de ELE, sino abordar su estudio como parte fundamental en el aprendizaje de una lengua. Además, el MCER indica más adelante que se deben introducir ya en niveles de A1 determinadas

“normas de cortesía y expresiones fijas que promuevan el desarrollo de la competencia sociolingüística”. Para los niveles más elevados, se debe abordar “expresiones de sabiduría popular del tipo refranes, modismos y otras UF”.

Como docentes de ELE, debemos optar por determinadas estrategias

metodológicas que mejoren la fluidez del discurso de nuestros alumnos, ofreciéndoles la

elección de ciertas combinaciones léxicas y gramaticales, de tal modo que su expresión

sea lo más fluida y espontánea posible, acercándolos cada vez más al nivel de hablante

nativo. Si precisamente lo que distingue al hablante nativo del no nativo es el

conocimiento limitado de la fraseología, un aprendizaje de estas expresiones les

permitirá progresar en una competencia comunicativa óptima.

(11)

11 2. MARCO TEÓRICO

La fraseología es considerada una rama de la lingüística, que si bien sus albores podríamos situar a principios del siglo XX con algunos trabajos realizados por lingüistas como Charles Bally

2

(Ruiz Gurillo, 1997:34), en España no aparecen hasta la década de los 90 (Mendoza Puertas, 2011). No es hasta la ya histórica aportación de Casares en 1950 cuando la lingüística española aborda el estudio sistemático de las unidades fraseológicas (Navarro, 2003).

La primera idea que deseamos destacar es, sin duda, la diversidad de criterios encontrados entre los propios fraseólogos a la hora de definir y caracterizar las UF, si bien se vislumbra una línea genérica, un fondo común que recorre cada una de las aportaciones de los diferentes lingüistas. Quizá, lo más oportuno para este trabajo sea presentar una revisión bibliográfica de las investigaciones más sobresalientes realizadas en fraseología del español y ofrecer un repaso de las clasificaciones más comunes o frecuentes. De esta manera, podemos comprobar que esta parte teórica no pretende aportar un nuevo enfoque o delimitaciones al estudio de las UF, sino que se trata de una revisión bibliográfica de los estudios de fraseología del español que más han contribuido al conocimiento de estas unidades.

Este capítulo lo hemos dividido en dos apartados: en el primero de ellos presentamos algunas definiciones de UF que hemos recopilado de, como decíamos anteriormente, autores cuyos estudios son considerados ricas aportaciones en este campo. En el siguiente apartado, delimitaremos las características de estas UF según unos y otros lingüistas, presentando las diferentes clasificaciones propuestas para su estudio. Empezamos, pues, ofreciendo las definiciones de UF desde un enfoque cronológico.

2 Charles Bally parece ser el fundador de la fraseología, tal y como afirma la autora en su obra Aspectos de fraseología teórica española, término que sería acuñado en 1905, con quien adquirió el carácter restringido y científico que actualmente se le atribuye.

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12 2.1.Definiciones de las unidades fraseológicas

Adentrarse en el mundo de la fraseología puede suponer el descubrimiento de una red de conceptos que pueden erigirse como andamiaje didáctico en la, a veces nada fácil, tarea de enseñar una lengua extranjera desde la más pura de sus raíces y cultura.

Decimos esto porque creemos que el aprendizaje e interiorización de expresiones idiomáticas de una lengua son, en definitiva, el más alto nivel de dominio de la misma, tal y como apostilla Ferro Ruibal (1996).

Antes de comenzar un estudio más específico acerca de la didáctica de la fraseología en el ámbito de ELE, ofrecemos una revisión bibliográfica de las principales aportaciones de los lingüistas en materia de fraseología en español. Con ello queremos delimitar nuestro objeto de estudio y aquellas expresiones que formarán parte de nuestras propuestas didácticas, descartando aquellas otras que quedan fuera de nuestro rango o campo de actuación.

Llama la atención la línea argumental que siguen los lingüistas para definir las UF. Encontramos en ellos un patrón repetido: se definen estas expresiones a partir de la delimitación de sus características

frecuencia de aparición, institucionalización,

idiomaticidad o fijación, coincidentes en la mayoría de los autores revisados. Por esta razón, también incluimos un breve repaso de las características que cada lingüista ha señalado.

Veamos, pues, las definiciones de UF, en un orden cronológico, de Julio

Casares, Alberto Zuluaga, Gloria Corpas Pastor y Leonor Ruiz Gurillo. Tras esta

revisión bibliográfica, mostramos también una pequeña selección de las posturas

actuales proporcionadas por algunos lingüistas cuyos estudios más recientes dan buena

muestra del estado actual de la cuestión. Nos referimos a autores como García-Page,

Penadés Martínez o Montoro del Arco, entre otros. Es decir, antecedentes y estado

actual de la cuestión configuran la primera parte del marco teórico de este trabajo.

(13)

13 2.1.1. Revisión bibliográfica

a) La aportación de Julio Casares (1950)

Casares y su “Introducción a la lexicografía moderna” publicada en 1950 recoge una serie de conferencias que tuvieron lugar dentro del marco de un seminario de lexicografía entre 1948 y 1949. Suponen, sin duda, la apertura de un largo y ulterior camino para seguidores y discípulos en la materia, dado que su clasificación de las expresiones fijas ha pasado a ser considerada como la primera con carácter global dentro de la lexicografía española (Zuluaga, 1980). Ahora bien, la investigación historiográfica

sin restar importancia al estudio y clasificación de Casares ha

desvelado la supuesta falta de “originalidad” de estos postulados, sacando a relucir la existencia de autores que previamente pudieron contribuir a la constitución de los mismos (Montoro del Arco, 2008).

De su extenso manual, Casares dedica la tercera parte a la locución, la frase proverbial, el refrán y el modismo. Casares define locución como la “combinación estable de dos o más términos, que funciona como elemento oracional y cuyo sentido unitario consabido no se justifica, sin más, como una suma del significado normal de los componentes” (Casares, 1950: 170). No sin exponer las dificultades que entraña el delimitar y definir de forma diferenciadora los términos locución, frase proverbial y refrán, Casares trata de arrojar algo de luz en este supuesto mar de dudas, no sistematizado hasta ese momento por la lexicografía española, y es que, las líneas divisorias entre unos y otros términos son terreno lábil.

Por frase proverbial podemos entender aquella que procede de una tradición admitida por consenso de la comunidad lingüística que la tiene a buen uso, esto es, un dicho o un texto que se ha hecho famoso por el acontecimiento que le da origen (Casares, 1950: 188-189), como podemos observar en las expresiones se armó la de San Quintín o no se ganó Zamora en una hora. Sin embargo, en ocasiones, su uso disminuye, y con él, su eficacia y comprensión por parte de los hablantes de una lengua, hasta tal punto que desaparece de la memoria de estos y quedan enterradas en el olvido.

Continúa el lingüista ofreciéndonos sus definiciones de refrán y modismo. No

nos detendremos en este punto dentro de este trabajo pues lo consideramos fuera de

nuestro ámbito de estudio y objetivos.

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14 b) Definición de Alberto Zuluaga (1980)

Ya en las primeras líneas de su trabajo “Introducción al estudio de las expresiones fijas” de 1980 deja clara su inclinación por equiparar los términos UF y expresiones fijas, aportando como motivo o razón de ser de esta equivalencia la fijación como rasgo constitutivo de las mismas, esto es, no son expresiones formadas libremente en los actos de habla, sino que se trata de combinaciones o estructuras repetidas, ya hechas, prefabricadas. De este modo, llegamos a obtener una definición de UF como aquella construcción lingüística “formada por la combinación fija de dos o más palabras” (Zuluaga, 1980: 16) como por ejemplo, poner pies en polvorosa.

Como veremos más adelante, en Zuluaga al igual que en otros lingüistas analizados, asistimos al desarrollo y estudio de las características que inundan estas combinaciones de palabras; nos referimos a la fijación e idiomaticidad. La primera

fijación como fruto y consecuencia de la repetición o reproducción sin alterar su

forma (Zuluaga, 1980: 95). La segunda idiomaticidad, siguiendo las interpretaciones expuestas por Casares o Bally, como el propio Zuluaga advierte, es un rasgo semántico que impide establecer un significado en la construcción lingüística a partir de los significados de los elementos que la componen (Zuluaga, 1980: 122), es decir, se obtiene un significado global, en conjunto, y no un producto resultante de los significados de las piezas o elementos que componen la unidad de que se trate. Vemos aquí, en nuestra opinión y siguiendo los planteamientos de Timofeeva (2013), una visión holística de estas estructuras, por cuanto esta teoría propugna que el significado de las UF se desprende del conjunto indisoluble de los elementos que la constituyen como un todo y no como el resultado de la suma de cada una de esas partes. Es decir, entendemos las UF como un todo y no como elementos aislados que se puedan unir espontáneamente.

c) Definición de Gloria Corpas Pastor (1996)

La lingüista ofrece su propia definición del término unidades fraseológicas

como objeto de estudio de la fraseología, alejándose de los otros términos que ya habían

ofrecido otros estudiosos de la materia como Julio Casares (1950) o Alberto Zuluaga

(15)

15

(1980), para los cuales, aquellas eran consideradas expresiones pluriverbales y expresiones fijas, respectivamente.

Según Corpas Pastor (1996: 20), las unidades fraseológicas “son unidades léxicas formadas por más de dos palabras gráficas en su límite inferior, cuyo límite superior se sitúa en el nivel de la oración compuesta”. Continúa la autora con las características de dichas unidades, que vienen a resumirse en su alta frecuencia, tanto de uso como de coaparición de los elementos que las integran, institucionalización, estabilidad, fijación semántica, idiomaticidad y variación.

La primera de las características que señala Corpas, la frecuencia, tiene dos vertientes: por un lado la frecuencia de coaparición y, por otro, la frecuencia de uso.

Con la primera de ellas, se viene a establecer que los elementos que constituyen una unidad fraseológica aparecen combinados con mayor frecuencia de la que lo hacen por separado, esto es, de lo que suele aparecer individualmente cada palabra. La segunda vertiente, la frecuencia de uso, podemos considerarla como consecuencia de la primera de ellas, por cuanto una combinación de palabras que se consolida dentro de las reglas del sistema lingüístico queda disponible para ser usada en el discurso.

Irremediablemente, debido al uso de las UF, es decir, debido a su alta frecuencia de aparición y la posibilidad de ser usada repetidamente en el discurso de la lengua, desembocamos en la segunda de las características que explica Corpas (1996): su institucionalización. De este modo, institucionalización y codificación

o

normalización están íntimamente relacionadas.

Dentro de la estabilidad, Corpas presenta dos características fundamentales en las UF: la fijación y la especialización semántica. Por fijación entendemos la estabilidad formal de las unidades fraseológicas, la cual lleva aparejada la especialización semántica o cambio semántico, por lo que, en palabras de Corpas, “toda expresión que presente especialización semántica es fija, pero no ocurre necesariamente lo mismo a la inversa”.

Por lo que respecta a la idiomaticidad, ésta se ha venido considerando

tradicionalmente como uno de los aspectos esenciales de una UF. Idiomaticidad bien

puede ser considerada sinónimo de opacidad semántica, es decir, “significado

denotativo figurativo”. Sin embargo, hemos de reconocer que no todas las UF son

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idiomáticas, pues podemos considerarla ésta como una característica potencial, pero no esencial, es decir, no necesariamente estas unidades han de ser idiomáticas, como podemos ver en los casos de cara a cara o estar cruzado de brazos, en los que el significado denotativo literal es bastante evidente y su representación física acompaña el tenor de la combinación de palabras. Podemos hacernos una representación mental de la expresión e inferir significados.

Finalmente, la variación recuerda que la fijación de las UF es relativa; no obstante, esta variación a la que nos referimos ha de ofrecer el mismo significado y poder darse indistintamente en todos los contextos en los que sea susceptible de aparecer. Así, por ejemplo, lo podemos ver en expresiones como calentar la cabeza/comer la cabeza; poner la oreja/pegar la oreja o tener los pies en el suelo/tener los pies en la tierra.

d) Definición de Leonor Ruiz Gurillo (1997)

Para Ruiz Gurillo, las unidades que componen el objeto de estudio de la fraseología son diversas ante la ausencia de rasgos comunes que las delimiten y caractericen de una manera cerrada o taxonómica. Así, diremos que “las unidades fraseológicas constituyen una categoría que se sitúa entre el lexema y el sintagma, por lo que habría que considerar que se trata de una categoría gradual” (Ruiz Gurillo, 1997:

123).

En sus estudios de fraseología, Ruiz Gurillo recoge diversos puntos de vista,

agrupando y diferenciando tales aportaciones en dos vertientes: una concepción ancha y

otra estrecha. Por lo que respecta a la primera, en la concepción ancha de la fraseología,

debemos situar en el centro de nuestro estudio las UF con función nominativa (esto es,

frases que designan objetos, acciones, estados, etc. del mundo exterior) y en la periferia

situaríamos las UF con función proposicional (tales como proverbios, frases célebres,

citas, etc.). Por otro lado encontramos la concepción estrecha, la cual se apoya en

algunas de las características que ya comentábamos en el apartado anterior: nos

referimos a idiomaticidad y fijación, características a las que Gurillo añade además la de

conmutación. Dentro de esta segunda concepción de la fraseología encontraríamos las

combinaciones de palabras, consideradas como las más representativas de las UF; nos

(17)

17

referimos a las expresiones idiomáticas. Por tales entendemos aquellos grupos de nombres, adjetivos, verbos y adverbios cuyo significado en conjunto no se puede extraer del significado individual de cada uno de sus componentes. Tanto la autora como la mayoría de los estudiosos de este campo siguen esta corriente más restrictiva.

Así las cosas, la UF podría ser definida como “grupo de palabras lexicalizado que muestra una estabilidad sintáctica y semántica, que ha adquirido un significado trasladado (es decir, idiomático) y que crea un efecto expresivo en un texto” (Ruiz Gurillo, 1997).

Para Ruiz Gurillo, las características principales de estas unidades son, como ya avanzábamos, fijación e idiomaticidad, para quien son rasgos directamente proporcionales, esto es, a mayor idiomaticidad, mayor será la fijación de la unidad. No obstante, si leemos a Zuluaga (1980: 135-136), encontramos una postura que parece alejarse de las afirmaciones que hace Ruiz Gurillo, por cuanto el lingüista afirma que

“la fijación es independiente de la idiomaticidad”. Aunque puedan parecer posturas totalmente opuestas, no lo son en realidad, ya que tanto uno como otro aseguran que el grado de fijación no determina consecuentemente la idiomaticidad, pero sí en sentido inverso. De este modo, fijación e idiomaticidad son características de las UF sobre las que parece existir un consenso entre los diferentes lingüistas que hemos estudiado y analizado en este trabajo.

Estas propiedades, junto con otros rasgos son considerados por la autora para

llevar a cabo una delimitación de las unidades que venimos analizando, las cuales

queremos mostrar de forma resumida en el siguiente esquema.

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18

Figura 1 Esquema de propiedades y rasgos de las UF según Ruiz Gurillo (1997) Propiedades y rasgos

de las UFS según Ruiz Gurillo (1997)

Nivel fonético- fonológico

Separación en la escritura de sus

elementos a pies juntillas Reducción fonética

en seguida/enseguida

Rasgos fonéticos peculiares

-Aliteración: de rompe y rasga

-Rima consonante: a toche y moche -Figura paronomástica:

el oro y el moro -Rima asonante: a tontas y a locas -Disposición rítmica:

ida y vuelta -Gradación silábica:

común y corriente -Repetición de fonemas y/o de palabras: por arte de biribirloque -Fórmulas apofónicas:

ni fu ni fa.

Nivel morfológico

Presencia de palabras diacríticas

de armas tomar Relaciones con la

derivación y composición bocachancla

Nivel sintáctico

Fijación, entendida exclusivamente como complejidad y estabilidad de forma Fijación, entendida como defectividad combinatoria y

sintáctica

Componentes léxicos invariables

Componentes léxicos no conmutables pagar el pato/*pagar la carne

Componentes no permutables buscarle tres pies al gato/*al gato, le

buscar tres pies

Imposibilidad de extracción de sus componentes ser santo de su devoción/*serlo de su

devoción

Componentes léxicos no separables estirar la pata/*estirar la pata coja

Fijación transformativa estiró la pata/*la pata fue estirada

Nivel léxico- semántico

Significan y se reproducen en bloque estar entre la espada y la

pared No composicionalidad

semántica o idiomaticdad tomar el pelo

Motivación pisar los talones

Tropología

llover a cántaros, tirar la casa por la ventana, dar gato por

liebre

Nivel pragmático

Se aprenden de memoria

Frecuencia de uso

Iconicidad palabra de honor

Valores sociolingüísticos

de maravilla

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19 2.1.2. Estado actual de la cuestión

No cabe duda, tras el análisis de las primeras posturas que sistematizaron el estudio de la fraseología española que se abrió un campo de investigación realmente interesante con el que estimular, bajo los enfoques comunicativos actuales, las sesiones de las clases de ELE. Las UF pueden ser consideradas actualmente, siguiendo la línea que marcaron los estudios que nos anteceden y con carácter general, como “expresiones que revisten una gran complejidad pragmática” (Richart Marset, 2007).

Superadas ya las necesidades de definir y delimitar el objeto de estudio de la fraseología y sus características, encontramos en la actualidad planteamientos muy prácticos, especialmente orientados a aconsejar sobre la inclusión de las UF en la clase de ELE, así como aquellos otros que ofrecen una amplia diversidad en cuanto a metodologías que puedan suponer una mejora de la producción oral y escrita de estas expresiones por parte de los alumnos. No obstante, siguen existiendo autores que se empeñan en delimitar y esclarecer aún más la cuestión de las UF desde un punto de vista puramente teórico.

Los diversos estudios en el campo de la fraseología han colocado a su objeto de investigación y estudio, esto es, las UF, en un punto de interés creciente que se erige como parte necesaria y fundamental en el estudio de ELE. Más allá del conocimiento de su significado o de su equivalente

si lo hay en la lengua materna, el estudiante de

ELE debe saber aplicar dichas expresiones en el contexto adecuado e inferir implicaturas cuando aparecen en un texto oral o escrito.

En un trabajo de Natalia Iliná (2000) se pone de manifiesto las diferencias

existentes entre comunidades de hablantes, no sólo a nivel lingüístico, sino también a

nivel cultural. En este sentido, la asimilación cultural implica la adquisición de

determinados conceptos por parte de los hablantes de una lengua que pueden ser del

todo diferentes para los hablantes de otra. Siguiendo esta afirmación de la autora, es

lógico pensar en las dificultades que se esconden tras el entramado fraseológico,

especialmente cuando nos encontramos con expresiones que no tienen una

correspondencia directa en la lengua materna de los estudiantes de ELE o bien, cuando

las raíces de la UF responden a cuestiones de carácter histórico que hacen, cuanto

menos compleja su traducción, interpretación e interiorización por parte del alumno,

como por ejemplo, se armó la de San Quintín o no se ganó Zamora en un día.

(20)

20

Para otros autores, como Sciutto (2005), precisamente son los rasgos de estas UF de estabilidad relativa y significado unitario los que facilitan su aprendizaje, memorización y reproducción en bloque. Para la autora, estas unidades “expresan la espontaneidad estilística de la forma de comunicar de una comunidad lingüístico- cultural que los produce y los transmite de una generación a otra”.

Por otro lado, debemos recoger las aportaciones relativamente recientes de García-Page (2008) sobre fraseología. La postura de este lingüista dista de las anteriores visiones recogidas en este trabajo, en la medida en que se cuestionan los límites entre uno y otro tipo de unidades, al mismo tiempo que se da buena nota de la fragilidad categorial, es decir, no podemos cerrar determinadas categorías en las que incluir unas u otras expresiones según determinadas características. En palabras del mismo García- Page, éste considera que:

[…] el verdadero núcleo de la Fraseología, su auténtico objeto de estudio, son las locuciones, y que las clásicas paremias y proverbios o refranes deben ser asignados a la Paremiología, como ya proponía Casares a mediados del siglo XX, se conciba o no ésta como parte de la Fraseología. La tradición más moderna le ha ido atribuyendo a la Fraseología más poder, más alcance, adscribiéndole otros tipos de unidades que, aun con claras concomitancias en algunos aspectos, no le pertenecen en absoluto (García- Page, 2008: 8).

Observamos, pues, que para García-Page el objeto de estudio de la fraseología deben ser las locuciones, dejando a un lado otro tipo de expresiones que, aunque cercanas en cuanto a formación, fijación o idiomaticidad, pertenecen a otros campos de estudio de la lingüística.

Desde este último enfoque, para la recopilación de nuestro glosario de UF relacionadas con partes del cuerpo, dejaremos fuera de nuestro campo de actuación las paremias, proverbios y refranes. Si bien la similitud y cercanía de estos enunciados con las locuciones y otras formas fraseológicas como las colocaciones son evidentes,

especialmente si atendemos a su alta frecuencia de uso, no ampliaremos nuestro

campo de estudio en este trabajo, por considerar, en nuestra pequeña opinión, y al igual que hace García-Page, fuera del ámbito de estudio de la fraseología.

Los estudios realizados por Esteban Montoro del Arco ponen de manifiesto la

insistencia de la gramática en orientar sus estudios en torno a la palabra, dejando en un

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21

principio, fuera de su estudio las UF por cuanto no podían encasillarse, por ejemplo, en los claros y evidentes casos de derivación y composición morfológica (Montoro del Arco, 2008). Las aproximaciones gramaticales al fenómeno fraseológico fueron tímidas en sus comienzos: encontramos en primer lugar el estudio de las locuciones adverbiales, conjuntivas y posteriormente, prepositivas y nominales. Siguiendo la denominación de Casares sobre locuciones, Montoro del Arco (2008) prefiere utilizar la expresión

“formaciones nominales pluriverbales” (FNP). Sin llegar a ahondar nosotros en las reflexiones de Montoro del Arco sobre la aportación de Casares y de los lingüistas que le siguieron, diremos que Montoro del Arco señala el desfase existente entre las primeras investigaciones en fraseología y las actuales. Por ello plantea una propuesta en relación a los límites de las FNP, referidos a criterios semánticos internos y a la estructura formal. El primero de los criterios, viene a establecer en términos generales, la opacidad o idiomaticidad

en distintos grados que presentan las locuciones. Así,

dependiendo de la relación de especificación y la metaforización o metonimia de los elementos que conforman la expresión, encontramos FNP con significado compositivo (traje de baño, molino de viento), con significado semi-compositivo (diente de ajo, lengua de fuego, mercado negro) y con significado no compositivo (ojo de buey, lengua de gato, aldea global, buque insignia). El segundo y tercer caso son, en palabras de Montoro del Arco, locuciones, mientras que el primero de ellos serían “compuestos sintagmáticos”. Por lo que respecta al segundo criterio, el de la estructura formal, señala el autor que debe ser tenido en cuenta para establecer subtipos formales dentro de las anteriores categorías. En este sentido, las expresiones que presenten más restricciones formales, estarán más cerca de las locuciones.

Resumiendo el estudio y propuesta de Montoro del Arco, podemos distinguir varios grupos dentro de las FNP:

 Fraseotérminos: entran dentro de la esfera de la terminología propia de la lengua especializada, tales como ángulo recto, medida cautelar, peso mosca, pez espada, avión a reacción.

 Compuestos sintagmáticos: esta categoría junto con las posteriores

forman parte de la lengua común y se caracterizan, según declara

Montoro del Arco (2008) por su “atributividad, opacidad e

improductividad”. Son, por ejemplo, camión cisterna, lengua madre,

cepillo de dientes, traje de baño.

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22

 Locuciones nominales denominativas: locuciones con cierto grado de idiomaticidad, como mercado negro, pirata informático, lengua de gato, diente de ajo, ojo de buey.

 Locuciones nominales atributivas: denominadas así por cumplir una función atributiva como buque insignia, papel mojado, cabeza de turco, juego de niños.

Finalmente, creemos conveniente traer a colación la conferencia pronunciada por Inmaculada Penadés Martínez el 9 de noviembre de 2011 en la Universidad de Alcalá en el marco de las II Jornadas de Lengua y Comunicación. La fraseología y la paremiología (60 años después de la “Introducción a la lexicografía moderna” de D.

Julio Casares) recogida posteriormente en un monográfico de la revista Lingüística en la red de 2012 bajo el título “La fraseología y su objeto de estudio”. Aborda Penadés (2012) una introducción a la fraseología, entendida esta como ciencia y cuyo objeto de estudio también se detalla. Del mismo modo nos ofrece su visión del universo fraseológico dividido en cuatro esferas

parte, en este sentido, de la clasificación que

hizo Corpas Pastor (1996) en su Manual. Estas cuatro esferas que propone Penadés encontrarían su razón de ser en la equivalencia o no con un enunciado, esto es, la división y taxonomía gira en torno a unidades que equivalen a un enunciado o a una oración por un lado, y unidades que no equivalen a un enunciado, por otro. Dentro del primer grupo se distingue entre paremias y fórmulas, mientras que en el segundo grupo quedarían adscritas las locuciones y colocaciones. De este modo y de forma más que semejante a Corpas Pastor, Penadés distingue, por tanto, entre paremias, fórmulas rutinarias, colocaciones y locuciones.

Como podemos observar, los derroteros que se han venido adoptando en materia

de fraseología durante los primeros años del siglo XXI no distan de aquellos que fueron

marcados en su día por Casares en los años 50 del siglo pasado o de la tan seguida

clasificación propuesta por Corpas Pastor (1996) en su Manual de fraseología española

que veremos en el siguiendo apartado.

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23

2.2.Clasificaciones de las unidades fraseológicas

Si encontramos diferentes posturas (aunque en su mayoría próximas) a la hora de definir las UF, no es menos tortuoso el camino hacia una clasificación de las mismas.

De nuevo parece que nos movemos en terrenos lábiles en los que parece no existir un amplio consenso entre los mismos lingüistas, ofreciendo cada uno su propia visión y entendimiento de la materia. En este sentido, podemos encontrar diferentes clasificaciones de los autores tratados hasta ahora atendiendo a criterios semánticos, funcionales o estilísticos. Veamos, pues, las clasificaciones de algunos de ellos, siguiendo también un orden cronológico.

a) Clasificación de Julio Casares

En el ámbito de las expresiones fijas o combinaciones fijas y estables de palabras, Casares (1950) distingue entre locuciones, frases proverbiales, refranes y modismos. La clasificación que Casares presentó de forma sinóptica es la siguiente:

LOCUCIONES

Significantes

Nominales

Denominativas Geminadas Complejas Singulares

Infinitivas Adjetivales

Verbales Participiales Adverbiales Pronominales Exclamativas

Conexivas Conjuntivas Prepositivas

Figura 2 Clasificación de las locuciones según Casares (1950)

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24 b) Clasificación de Alberto Zuluaga

Para Zuluaga, las UF en español pueden clasificarse en torno a dos criterios, que, como él mismo indica, son diferentes pero no contradictorios. Estos criterios de clasificación se establecen, por un lado, de acuerdo con los rasgos de la estructura interna de las unidades y por otro, de acuerdo al valor semántico-funcional dentro del discurso. Es en esta segunda línea en la que podemos adscribir también a Casares o Coseriu, entre otros (Zuluaga, 1980).

Si atendemos a la primera posibilidad de clasificación, nos acercamos a los rasgos de estas unidades que venimos repitiendo hasta ahora: fijación e idiomaticidad, puesto que conforman el fundamento de la estructura interna de las UF. Podemos encontrarnos con los siguientes tipos de combinaciones lingüísticas:

 Fijas: cara a cara; a lo hecho, pecho.

 Semiidiomáticas: tener los pies en la tierra/en el suelo.

 Idiomáticas:

o Mixtas: cabeza de chorlito

o Idiomáticas con elemento únicos: poner pies en polvorosa o Con anomalías estructurales: a pies juntillas

o Con elementos metalingüísticos o autodesignativos: meter la pata o Idiomáticas con estructura regular: tomar el pelo

En segundo lugar, nos centraremos en el valor funcional de las UF, esto es, en el

valor de estas dentro del discurso. De forma muy parcelar, al igual que hemos hecho

anteriormente con la clasificación que Zuluaga ofrece desde una perspectiva formal,

consideraremos esta segunda clasificación dividiéndola en dos grandes grupos, según si

pueden constituir por sí mismas o no enunciados completos. Nos referimos a la

diferencia entre enunciados fraseológicos y locuciones, respectivamente. La

clasificación, según Zuluaga (1980) quedaría esquematizada de la siguiente forma:

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25 Locuciones

Instrumentos gramaticales

Prepositivas Conjuntivas Elativas

Unidades léxicas

Nominales Adnominales Adverbiales

Sintagmas Verbales

Enunciados fraseológicos

Frases

Clichés Fórmulas Dichos

Textos Refranes

Figura 3 Clasificación de UF según su valor funcional (Zuluaga, 1980)

c) Clasificación de Gloria Corpas Pastor

La autora, igualmente consciente de lo descabellado que puede llegar a ser tratar de establecer criterios objetivos que clasifiquen las UF de las distintas lenguas, nos ofrece una taxonomía de UF en español, partiendo de una concepción amplia de la fraseología, la cual englobaría “todas aquellas combinaciones formadas por al menos dos palabras y cuyo límite superior se sitúa en la oración compuesta” (Corpas Pastor, 1998).

En su clasificación, encontramos tres esferas, organizadas del siguiente modo:

en la esfera I, las colocaciones; en la esfera II, las locuciones y en esfera III los enunciados fraseológicos. El terreno que separa y aleja las dos primeras esferas de la tercera es que aquellas, colocaciones y locuciones, no pueden por sí solas constituir actos de habla, sino que necesitan combinarse con otros elementos en el discurso, mientras que en esta última, los enunciados fraseológicos son enunciados y actos de habla por sí mismos (Corpas Pastor, 1996).

A su vez, cada una de estas esferas se subdivide atendiendo a criterios

complementarios y adicionales, de tipo gramatical, sintáctico o semántico, en el caso de

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26

las colocaciones, o de tipo pragmático en el caso de las locuciones

aunque también

podemos atender a criterios semánticos y sintácticos. Finalmente, los enunciados fraseológicos de la tercera esfera a la que alude Corpas, se pueden subdividir en paremias y fórmulas rutinarias, las cuales se distinguen por el criterio de autonomía textual propio de las paremias, por oposición a la dependencia situacional de las fórmulas rutinarias.

La propuesta de clasificación de UF de Corpas, atendiendo a locuciones y colocaciones, quedaría esquematizada como sigue:

3

Figura 4 Clasificación simplificada de UF según Corpas Pastor (1996)

3 No entramos a desarrollar la tercera esfera propuesta por Corpas por no considerarla dentro de nuestros objetivos, es decir, hemos dejado fuera del estudio de este trabajo tanto paremias, como refranes y fórmulas rutinarias.

Unidades Fraseológicas

Esfera I:

Colocaciones

V+S (sujeto) correr un rumor

V+prep+S( objeto) poner en funcionamiento

Adj./S+S enemigo acérrimo

S+prep+S diente de ajo

V+Adv llorar amargamente

Adj+Adv dormido profundamente

Esfera II:

Locuciones

Nominales mosquita

muerta

Adjetivas corriente y

moliente

Averbiales de la noche a la

mañana

Verbales meter las

narices

Prepositivas en lugar de

Conjuntivas puesto que

Clausales como quien

oye llover

Esfera III: Enunciados Fraseológicos

Paremias Fórmulas rutinarias

(27)

27 d) Clasificación de Leonor Ruiz Gurillo

La propuesta de clasificación que hace Ruiz Gurillo parte de un criterio formal aplicado a tres clases de sintagmas fraseológicos: nominales, verbales y prepositivos.

Esta clasificación formal responde a la necesidad de establecer paralelismos entre las distintas UF en virtud de su estructura externa, pudiendo así, adentrarse y observar las diferencias tanto internas como aquellas otras que pudieran derivarse por su relación con otra clase de sintagmas. El peso de esta clasificación es evidente, puesto que si atendemos únicamente a los rasgos fraseológicos, en no pocas ocasiones, encontraremos dificultades para hacer corresponder determinadas UF con una taxonomía cerrada, es decir, no siempre estas unidades serán fijas o idiomáticas, otras presentarán palabras diacríticas, etc.

Una de las razones que explican la importancia de las aportaciones de Ruiz Gurillo es el enfoque en el que se apoya que difiere de los anteriores planteamientos vistos hasta ahora. Nos referimos a la teoría de los prototipos, que le han permitido a la autora, establecer un marco con un centro y una periferia para el amplio repertorio de UF (Castillo Carballo, 2002).

A continuación presentamos esquema de la clasificación de Ruiz Gurillo (1997).

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28

Figura 5 Clasificación no discreta de las UF españolas (Ruiz Gurillo, 1997)

Sintagmas nominales fraseológicos

Locuciones totalmente fijas e idiomáticas con palabras diacríticas

agua de borrajas

Locuciones idiomáticas en diversos grados caballo de batalla

Locuciones mixtas manos sucias

Colocaciones rebanada de pan

Sintagmas verbales fraseológicos

Locuciones con palabras diacríticas con alto grado

de fijación e idiomaticidad tomar las de villadiego

Locuciones totalmente fijas e idiomáticas

dorar la píldora

Locuciones semiidiomáticas cortar el bacalao

Locuciones escasamente

idiomáticas perder el tiempo

Locuciones mixtas vivir del cuento

Locuciones meramente fijas correr un tupido velo

Locuciones con variantes dar en el clavo/blanco

Unidades sintagmáticas verbales

ponerse en tratamiento

Otras colocaciones estallar una guerra,

guiñar un ojo

Sintagmas prepositivos fraseológicos

Locuciones totalmente fijas e idiomáticas con palabras diacríticas

a rajatabla

Locuciones totalmente fijas e idiomáticas

a menudo

Locuciones parcialmente fijas e

idiomáticas a mano

Locuciones meramente fijas

en público

Locuciones con variantes de (muy) buena gana

Locuciones con casillas vacías en (mis, tus, sus)

narices

Creaciones locucionales

analógicas a golpes, a gritos

Esquemas fraseológicos

cara a cara

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29

2.3.De la traducibilidad

4

de las unidades fraseológicas

Queremos señalar este rasgo de las UF su (in)traducibilidad que, si bien no es propiamente una cualidad definitoria de las mismas, sí está íntimamente relacionada con nuestro caballo de batalla que no es otro que la enseñanza-aprendizaje de estas unidades dentro del aula de ELE y su equivalencia, si es posible, con la lengua materna de nuestros alumnos. Nos referimos, por tanto, a la dificultad de la traducción que muchas de estas expresiones presentan debido a cuestiones históricas, culturales o situaciones concretas que les dan origen y las enmarcan dentro de un esquema mental y psicológico compartido por los hablantes de una comunidad lingüística determinada (Iliná, 2000).

La traducción de las unidades fraseológicas no puede quedar limitada a un simple ejercicio mecánico por el que se halle una equivalencia exacta de su significado en la lengua que le da origen con respecto a la lengua materna del estudiante de ELE. La correspondencia de estas expresiones con las que deberían hacer las veces en otra lengua pasa por ser más bien un “acto creativo y generativo” (Richart Marset, 2007).

Esta creatividad debe ser el subsuelo donde asentar la clase de ELE para la enseñanza de las UF.

La problemática que envuelve la traducción de los fraseologismos es más amplia de lo que a simple vista podemos vislumbrar. No se trata únicamente de establecer una clasificación de posibles frentes con los que lidiar

referidos a la propia naturaleza

fraseológica y al proceso de traducción, ni de señalar una serie de pautas o etapas dentro de la, a veces ardua, tarea de traducción de las UF

a saber, identificación,

interpretación y búsqueda de equivalentes (Timofeeva, 2012). En efecto, tal y como nos asegura esta lingüista, el cumplimiento de cada una de las fases requeridas en el proceso de traducción no nos asegura un equivalente fraseológico válido en la lengua meta, de ahí que se haya optado por enfoques funcionales que den valor a la función desempeñada por las UF dentro del texto, buscando así, su equivalente funcional en la lengua origen. No obstante, Timofeeva propone recurrir a herramientas de índole pragmática que atienda a todos los niveles de configuración de estas unidades, esto es, a la significación convencional y al discurso.

4 Ver los trabajos de Corpas Pastor (1998, 2000).

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No obstante lo expuesto hasta el momento, Corpas (2000) ha venido señalando en diversas ocasiones las similitudes y paralelismos en materia de fraseología pertenecientes a diferentes lenguas, especialmente en lo referido al inglés y el español.

El triplete con el que nos orienta Corpas a la hora de clasificar el universo fraseológico –colocaciones, locuciones y enunciados fraseológicos, puede ser aplicable al resto de lenguas romances y germánicas.

Por otro lado, ciñéndonos a los estudios de Wotjak (1983:75 en Corpas Pastor, 2000), se puede constatar un elevado número de unidades con identidad en distintos niveles

morfológico, sintáctico y semántico-comunicativo entre el español y el

alemán y, curiosamente, estas UF se concentran en mayor medida en expresiones relacionadas con la observación del mundo que nos rodea o bien, beben de las fuentes comunes de nuestra cultura europea. Nos referimos a expresiones como enseñar los dientes, o poner los pelos de punta por un lado

en los que comprobamos que se

asientan sobre fenómenos naturales, observables y expresiones del tipo ojo por ojo y diente por diente, los últimos serán los primeros, por otro lado. En este último caso podemos decir que tienen un origen común dentro de la cultura europea

origen

bíblico.

Si atendemos a los posibles paralelismos que podemos establecer entre una UF y su imagen o representación mental que el estudiante de ELE puede llegar a hacerse sobre su significado y valor comunicativo, podemos crear puentes entre el mundo observable y algunas UF en español. En estos casos, la metodología empleada para la enseñanza de estas expresiones en el aula de ELE podría seguirá una orientación visual y factual, basada en la propia inferencia que el alumno puede extraer a partir del significado de los elementos que componen la UF. Así, consideramos fácilmente imaginable la representación de expresiones como poner la cara colorada y, por tanto, podemos intuir que sea igualmente fácil deducir su significado y los contextos en los que habría de aparecer dicha expresión.

Por lo que respecta a las UF con algún componente somático, podemos concluir

que un gran número de ellas hacen referencia a aspectos naturales o fenómenos

naturales, observables y, por lo tanto, su significado denotativo literal suele quedar

palpable por encima de los significados denotativos figurativos, en los que entrarían en

juego valores semánticos y pragmáticos relacionados con la metáfora y la metonimia.

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3. DIDÁCTICA DE LAS UNIDADES FRASEOLÓGICAS: QUÉ, CÓMO Y CUÁNDO ENSEÑARLAS EN EL AULA DE ELE

Resulta relevante, desde el punto de vista de la didáctica de las segundas lenguas o lenguas extranjeras, el hecho de que no se acometiera un estudio sistemático de las UF en español hasta la obra de Casares en 1950, tal y como ya apuntábamos anteriormente.

Es por esta razón que, tanto el modelo estructural como el enfoque comunicativo han dejado a un lado la adquisición de vocabulario en general, bajo las creencias de ser éste

el léxico un ámbito en el que podemos encontrar la confluencia de numerosas

irregularidades y, por tanto, imposible de abarcar y sistematizar (Navarro, 2003).

Siguiendo a la misma autora, podemos decir que la diversidad encontrada en el terreno más teórico a la hora de conceptualizar y clasificar las UF en español se hace eco en la práctica. Nos enfrentamos a una cierta ambigüedad reflejada en las propuestas didácticas, esto es, en la metodología para su enseñanza y aprendizaje en el aula de ELE. Todo esto nos lleva a buscar y mejorar instrumentos, planteamientos o metodologías que nos permitan introducir de forma natural las UF en español, especialmente aquellas que no tienen una correspondencia intuitiva, como por ejemplo, hablar por los codos, cortarse el pelo o irse de la lengua.

A pesar de lo tardío de los estudios sistemáticos en fraseología, desde comienzos del siglo XXI se ha alcanzado un ritmo acelerado en lo que a publicaciones sobre la enseñanza de las UF en clase de ELE se refiere. Los trabajos en este sentido, recogen las directrices generales marcadas por el Marco Común Europeo de Referencia para las Lenguas (MCER) y el Plan Curricular del Instituto Cervantes (PCIC). De los numerosos estudios publicados hasta ahora, en ellos podemos observar un denominador común sobre el que giran los objetivos de los mismos (Aguilar Ruiz, 2013), a saber:

 Metodología docente a seguir y propuestas didácticas para la enseñanza- aprendizaje de las UF en la clase de ELE.

 Qué tipo de UF resultan más convenientes enseñar y qué niveles son los más apropiados para ello.

 Qué fraseología aprender, dando la opción a nuestros alumnos de poder elegir

entre una amplia riqueza que se debate, principalmente, entre el español

peninsular y el hispanoamericano variedades diatópicas.

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De las dos primeras cuestiones se desprende el qué, cómo y cuándo enseñar fraseología en el aula de ELE y es aquí donde nos vamos a detener, haciendo un breve repaso a algunas de las aportaciones de lingüistas y expertos en ELE sobre este aspecto, no sin antes delimitar los conceptos referidos a la didáctica de la fraseología.

3.1.¿Fraseodidáctica o didáctica de la fraseología?

Antes de abordar el estudio de la enseñanza de las UF en la clase de ELE, nos parecía relevante comenzar este apartado haciendo una pequeña observación sobre la propia terminología empleada para esta cuestión. Así, fraseodidáctica o didáctica de la fraseología se presentan como término o sintagma candidatos, respectivamente.

Veamos, pues, algunas de las posturas encontradas al respecto.

Los estudios teóricos referidos a fraseología surgidos desde mediados del siglo XX hasta hoy no son proporcionales a los estudios de la vertiente más práctica (Szyndler, 2015). En palabras de esta lingüista, esta laguna se ha visto cubierta gracias al auge experimentado en los últimos años que han dado lugar al nacimiento de numerosas propuestas didácticas dentro del campo de la fraseología, o lo que es lo mismo, de la fraseodidáctica. Bien es cierto que este último término, de origen germánico phraseodidactik, no está generalizado en el ámbito español, por lo que la mayoría de los lingüistas españoles se inclinan por la designación didáctica de la fraseología o bien, simplemente, enseñanza de la fraseología.

Para González Rey (2012), los términos empleados para designar la enseñanza

de las unidades fraseológicas, no han de considerarse opuestos ni complementarios, sino

que se ha de entender entre ellos una evolución que arranca de la didáctica de la

fraseología hasta llegar a la terminología de fraseodidáctica. En este camino de

transición, fraseólogos y paremiólogos han puesto de manifiesto la consideración de la

fraseodidáctica como una rama de la lingüística centrada no sólo en la enseñanza-

aprendizaje de una lengua a través de sus UF, sino centrada también en el proceso de

aprendizaje de una lengua en sí misma por medio de su fraseología.

Referencias

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