BEATRIZ FERNÁNDEZ FERNÁNDEZ

Texto completo

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1) CONTEXTUALIZACIÓN:

Esta experiencia se ha llevado a cabo en una escuela rural, más concretamente en el aula de Ed. Infantil del Colegio de Tudelilla, perteneciente al C.R.A de Ausejo. Esta clase heterogénea esta compuesta por 8 niños/as de diferentes niveles: 2 niñas de 1º de Infantil, 4 de 2º de Infantil y 2 de 1º de Primaria.

2) ¿CÓMO SE INTRODUJO EL TEMA DEL AGUA?

Con las primeras nevadas del invierno, los niños/as entraron al aula con varias bolas de nieve, lo que supuso el comienzo perfecto para investigar sobre “aquella sustancia blanca y fría que cubría todos los tejados del pueblo”.

Así, que dejamos toda aquella nieve en un plato y la fuimos observando durante el transcurso del día.

Pero… ¡Oh, sorpresa!

- ¡Seño, la nieve no está!

Así que cogimos el plato, y lo observamos de cerca entre todos:

¿Qué había pasado?

¿Dónde estaba la nieve?

¿Quedaba algo en el plato?

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pizarra y razonar nuestras respuestas; tocando a su vez lo que quedaba en el plato, para ir descartando algunas falsas hipótesis.

¡LA NIEVE SE HABÍA CONVERTIDO EN AGUA!

Y para explicar este hecho aprovechamos una ficha sobre el DESHIELO que aparecía en el método:

Finalmente, la respuesta que más nos convenció a todos fue que lo que quedaba en el plato era AGUA.

Y es que si poníamos hielo en un vaso y esperábamos…

¡TAMBIÉN SE CONVERTÍA EN AGUA!

Habíamos aprendido que EL AGUA PUEDE ESTAR

EN ESTADO SÓLIDO

(Hielo y Nieve)

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3) ¿QUÉ SABEMOS DEL AGUA?

Así que comenzamos nuestra investigación contestando la siguiente pregunta:

¿DÓNDE HAY AGUA?

Los niños/as fueron citando diferentes espacios, y los fuimos escribiendo en una lista para contestar a la pregunta. Y para completar nuestras respuestas buscamos en revistas más lugares donde hubiese agua.

A partir de este primer contacto con el mundo del agua, el interés de los niños/as fue en aumento y decidimos hacer un rincón en el aula llamado:

“RINCÓN DEL

CIENTÍFICO”

Y en él fuimos colocando todas nuestras

investigaciones sobre el

agua.

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Posteriormente, escribimos las posibles formas del agua en un registro que nos serviría para comprobar en la siguiente sesión nuestras hipótesis. Y fuimos votando (colocando un gomet) la forma que pensábamos que tenia el agua.

Hicimos el recuento de votos y…

¡el triángulo fue la forma más votada!

1ª SESIÓN:

Comenzamos a discutir en la asamblea que forma podía tener el agua; y una vez planteada la pregunta las respuestas fueron muy diversas: de círculo, de cuadrado, de todas, de triángulo…

Así que nos pusimos nuestros

distintivos de científicos y fuimos

razonando nuestras respuestas al

grupo.

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2ª SESIÓN:

Para esta sesión, llevamos a clase recipientes de diferentes formas (incluidas las de nuestras hipótesis). Y comenzamos a explorar y manipular libremente los diferentes recipientes:

Trasvasamos agua de unos recipientes a otros.

Pensamos maneras para llenar el barreño con los recipientes

que tenían agujeros.

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Llenamos y vaciamos distintos recipientes de agua.

Después de manipular el agua durante un tiempo, comprobamos nuestras hipótesis, observando todos los recipientes llenos de agua.

AHORA…

¿Qué forma pensáis que tiene el agua?

Fuimos descartando algunas de nuestras respuestas y

descubrimos emocionados que…

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¡El agua tiene TODAS las formas!

3ª SESIÓN:

Finalmente en esta última sesión, plasmamos con un dibujo

lo que habíamos aprendido:

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¡El agua tiene la forma del recipiente que la contiene!

5) ¿QUÉ COLOR TIENE EL AGUA?

Al igual que en nuestra investigación sobre la forma, comenzamos a lanzar hipótesis acerca del color del agua. Así que elaboramos un nuevo registro, escribimos nuestras respuestas, votamos y contabilizamos los votos:

Había diversidad de opiniones por lo que decidimos investigar para averiguar su color:

Llenamos un vaso de agua y lo dejamos apartado en una parte de la mesa, ya que posteriormente compararíamos con él el resto de colores.

Y en otros recipientes fuimos mezclando agua con témpera

para hacer aguas, de los colores que previamente habíamos

registrado en el panel.

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Así fuimos haciendo aguas de colores y comparándolas con el vaso de agua que habíamos cogido del grifo, hasta que al final descubrimos que…

¡EL AGUA ERA TRANSPARENTE, NO TENIA COLOR!

Y como dicen los científicos: ¡ES INCOLORA!

Y así es como representamos nuestro descubrimiento:

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6) ¿QUÉ SABOR TIENE EL AGUA?

Para dar respuesta a esta pregunta actuamos de la misma manera científica que en días anteriores: pusimos en común lo que sabíamos, planteamos nuevas dudas, lanzamos propuestas que recogimos en un registro, votamos, experimentamos y comprobamos nuestras hipótesis.

Probamos como sabía un LIMÓN, UNA FRESA, UNA

NARANJA, EL AZUCAR, LA SAL… y a continuación probamos el

agua.

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Y haciendo uso del sentido del gusto fuimos contrastando los diferentes sabores con el agua y de esa manera averiguamos que el agua…

¡ES INSÍPIDA! ¡NO TIENE SABOR!

Así es como plasmamos nuestro descubrimiento:

7) ¿DÓNDE HAY MÁS AGUA?

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Después de observar atentamente los dos recipientes, elaboramos un panel en el que votamos (escribiendo nuestro nombre) dónde creemos que hay más agua.

Y la votación es clara: HAY MÁS AGUA EN LA BOTELLA.

PERO… LO TENDREMOS QUE COMPROBAR.

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Vertimos el agua de la botella en un vaso medidor y marcamos con un rotulador naranja hasta donde llega el agua, y a continuación vaciamos el vaso medidor y vertimos el contenido de la garrafa, marcando con un rotulador el resultado.

¿QUÉ SUCEDE?

¡LA LINEA NARANJA Y LA AZUL ESTAN JUNTAS!

Así es como descubrimos que en los dos recipientes HABIA LA MISMA CANTIDAD DE AGUA.

Y… ¿CUÁL PESARÁ MÁS?

Volvemos a echar el agua en la botella y la garrafa y pregunto a los niños/as ¿qué agua pesará más?

Así que volvemos a formular nuestra hipótesis, registrándola en un nuevo panel.

En este caso las respuestas son más variadas, pero casi

todos lo niños coinciden en decir LA GARRAFA.

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Y… ¡SORPRESA! EL AGUA DE LA GARRAFA Y EL DE LA BOTELLA PESAN EXACTAMENTE LO MISMO

8) EVAPORACIÓN Y CONDENSACIÓN.

Una vez que ya conocimos más cosas sobre el agua, retomamos el tema de la evaporación. Y en esta ocasión, no empleamos nieve, queríamos observar que ocurría con el agua si la dejábamos en un vaso durante unos días.

Cada mañana observábamos el vaso y comprobábamos estupefactos que el nivel de agua había bajado. Así que durante una semana fuimos anotando en el vaso los distintos niveles y la

Así que llenamos un

vaso de agua y marcamos el

nivel que había poniendo la

fecha.

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duda de dónde estaba el agua que faltaba en el vaso cada vez se hacía mayor, así que decidimos investigar que estaba pasando.

Realizamos nuestras hipótesis de lo que podía estar pasando y fuimos comprobándolas.

Finalmente descubrimos que esa agua que faltaba se había ido al AIRE. Pero ¿CÓMO LO AVERIGUAMOS?

Al descartar una de las hipótesis de los niños/as (“que el agua se la había bebido un mosquito”) dimos con la solución. Y es que para evitar que el mosquito se bebiese el agua, tapamos con una tapa de plástico el vaso y lo precintamos con celo para que el mosquito no pudiese entrar.

Y a la mañana siguiente comprobamos lo que había pasado…

El nivel de agua había bajado, pero… ¡no había ningún agujero de mosquito!

¡EL AGUA SE HABIA

QUEDADO EN LA TAPA!

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Para el primero, dibujamos en las colchonetas dos círculos y con una bayeta mojamos su interior.

Después de un rato, nos acercamos para ver lo que había ocurrido:

- ¡Se esta yendo el agua! ¡Antes había más!

- ¿Qué estará pasando? ¿dónde se estará yendo ese agua?

- ¡AL AIRE!

Para que comprueben que el calor repercute en la evaporación, utilizamos un secador para terminar de secar el interior de los círculos.

Elaboramos hipótesis

acerca de lo que iba a

pasar con el agua de

los círculos y después

dejamos que pasase el

tiempo.

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Descubrimos que con el calor el agua se evapora más rápido.

Otro de los experimentos que realizamos para investigar la evaporación consistió en calentar en el microondas un vaso de agua. Los niños observaron como salía “humo” del vaso.

- Y… ¿qué es ese humo? Vamos a cazarlo con una tapa.

Colocamos una tapa encima del vaso, y al quitarla… ¡ES AGUA!

Los niños/as con estos experimentos ya han intuido que el agua cuando se evapora se va al aire, pero… ¿CÓMO PODEMOS DEMOSTRARLO?

Para ello realizamos otros dos experimentos, con el primero demostramos que en el aire hay vapor de agua y que nosotros lo expulsamos cuando respiramos.

Y pregunto: Con el secador,

¿tarda más en irse el agua?

- No, se va antes.

- Y… ¿por qué?

¿Qué pasa?

¿Qué sale del vaso?

Humo,

porque esta

caliente.

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Y en el segundo experimento buscamos el punto de rocío.

En un cazo de acero echamos agua y comprobamos que el exterior estaba seco, a continuación metimos un termómetro en el agua y anotamos en la pizarra la temperatura del agua.

Poco a poco, fuimos añadiendo cubitos de hielo al agua del

cazo y observamos como la temperatura del termómetro bajaba y

aparecía un vaho exterior en el cazo. Lo tocamos y era agua.

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¡Habíamos descubierto la CONDENSACIÓN!

Y así es como representamos el proceso de EVAPORACIÓN Y CONDENSACIÓN.

9) LA MOLÉCULA DE AGUA.

En nuestra última sesión de “investigadores del agua”

intentamos acercamos al concepto de MOLÉCULA DE AGUA, para entender aún mejor QUÉ SUCEDÍA PARA QUE TUVIESE LUGAR LA EVAPORACIÓN.

Comenzamos comentando si se veía el agua que había en el

aire, y todos respondieron: ¡NO! Y… ¿por qué?

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Para desmontar sus hipótesis fue necesario darles una explicación: El agua esta formada por MOLÉCULAS muy pero que muy pequeñitas que están en continuo movimiento y de esta manera se escapan al aire.

Para comprobar esta teoría cada niño cogió un folio de papel y comenzó a partirlo en trocitos cada vez más pequeños hasta que no lo pudieron dividir en más partes, y no se podía ver a simple vista.

El papel se podía dividir en muchas partes, y explicamos que

lo mismo ocurría con el agua: se podía dividir en partes tan

pequeñas que a simple vista era imposible verla. Y que esas

partes tan pequeñitas eran las moléculas.

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¡IMPOSIBLE! ¡LAS MOLÉCULAS ERAN PEQUEÑIIIIISIMAS!

Así que nos imaginamos que las canicas eran moléculas de agua, y de vez en cuando alguna canica saltaba para irse al aire, jugamos a moverlas rápido (porque hacia calor), despacio (porque estaban en el hielo)…

Y… ¿qué forma tiene la molécula?

Explicamos que los científicos han observado que se parecen a la cabeza de Mickey Mouse, y les enseño una foto para

Pero… y si las mirásemos con una lupa

¿se verían?

Y…

¿con un microscopio?

Así que decidimos investigar como

eran, y para ello metimos en una

botella muchas canicas, y

observamos que al igual que el agua

tomaban la forma de la botella, se

movían…

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Y nos pusimos a jugar: Nos movíamos rápido por toda la clase si “la seño” decía “hervimos”, muy despacito al escuchar

“hielo” y andábamos normal a la señal de “líquido”.

¡FUE MUY DIVERTIDO!

A continuación, plasmamos en una ficha como eran las moléculas y de qué estaban compuestas.

Finalmente hicimos nuestra propia molécula de agua y nos la

llevamos a casa para explicarles a los papás todo lo que habíamos

investigado sobre el agua.

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