butlletí gro c
N.º 13
agosto - octubre 1987
Divisió de Farmacologia Clínica - Institut Català de Farmacologia Universitat Autònoma de Barcelona
Un estudio sobre el uso de fármacos y otros reme-dios entre población mayor de 55 años que vivía en un barrio de Barcelona indicaba que un 38 % de esta población estaba tomando algún remedio que no se vende en las farmacias.1Si se tiene en
cuen-ta que actualmente muchas hierbas son vendidas en las farmacias, esta cifra puede dar una idea de la extensión del consumo de hierbas medicinales entre nosotros, por lo menos entre la población de edad más avanzada.
Mucha gente utiliza remedios de hierbas para el tratamiento de cuadros menores y autolimitados. Además, muy a menudo las medicinas «ortodo-xas» no sirven para curar o para aliviar cuadros más crónicos e incapacitantes. Por otra parte, los efectos indeseables de medicaciones de uso cró-nico como por ejemplo los antihipertensivos o los antiinflamatorios hacen que muchos pacientes no se tomen los fármacos prescritos por el médico y que algunos de ellos incluso los sustituyan por hierbas medicinales. Mucho más frecuente es que el paciente, por iniciativa propia y sin consultarlo ni comunicarlo al médico, tome alguna hierba que alguien le ha recomendado, además del trata-miento farmacológico recetado.
Mucha gente cree que las medecinas naturales son seguras. Esta creencia tan generalizada se basa en que todo lo que es natural es bueno y sano, por oposición a lo sintético. También se basa en que las plantas se han empleado en medicina tradicional durante mucho tiempo y por lo tanto su seguridad estaría confirmada por siglos de uso, en muchas g e n e r a c i o n e s .
La información disponible sobre este aspecto de la farmacología y la terapéutica es muy limitada. Sin embargo, no es cierto que las cosas naturales sean necesariamente «mejores» o más sanas que las inventadas y sintetizadas por el hombre, ni tampoco es cierto que una larga experiencia de uso equivalga a una garantía de seguridad. En este artículo hemos recopilado información relevante sobre las hierbas medicinales de uso más frecuente entre nosotros.
Regulación legal de la fitoterapia
Hay algunas hierbas medicinales que están reco-nocidas como medicamentos, como por ejemplo la belladona, la digital o la rauwolfia. No obstante, la efectividad, la seguridad y la calidad farmacéutica de las demás son difíciles de evaluar.2 Hay muy
pocas hierbas medicinales que hayan sido evalua-das con ensayos clínicos controlados (véase más adelante el apartado E f i c a c i a). En muchos casos la evaluación de la eficacia de las hierbas medicina-les costaría mucho más de lo que la mayoría de fabricantes podrían invertir en ello. Por otra parte, muchas hierbas medicinales se venden sin decla-ración de eficacia o de efectos terapéuticos, y no tienen indicaciones específicas.
En España la preparación y venta de hierbas medicinales está regulada por una Orden Minis-terial3 de 1973. Esta legislación, muy confusa,
divide las plantas medicinales en tres grupos: un primer grupo sería el de las más “suaves”, que son 109 preparados con una sola especie vegetal, como por ejemplo la tila, la menta, la naranja, o el romero. Estos preparados no necesitan ningún registro ni permiso especial del Ministerio de Sanidad para su comercialización. Un segundo grupo, que a finales de 1986 incluía 334 especies, constituye el Registro especial para preparados a
base de especies vegetales medicinales. Estas
Dirección General de Sanidad (actualmente sería
la de Farmacia) declarará, en cada caso, activas
o venenosas aquellas especies vegetales o sus partes, las cuales no deberán entrar en la com-posición de estos preparados», y este párrafo
añade todavía más confusión a la situación, por-que no especifica qué criterios se siguen para esta clasificación. Es bien sabido, por ejemplo, que cualquier fármaco –y entre ellos los de origen vegetal– puede ser beneficioso o tóxico según la dosis que se tome.
Aunque recientemente ha habido algunos inten-tos –por ejemplo en Cataluña– para modificar esta situación, actualmente un herborista puede ejercer como tal sin un permiso o título profesional especí-fico. Los herboristas seleccionan y preparan reme-dios a base de plantas, sin que su responsabilidad sobre los efectos que puedan tener esté claramen-te definida desde un punto de vista legal.
En otros países, y muy probablemente también entre nosotros, es rara la gente que consulta un herborista. En general las hierbas medicinales se obtienen en las farmacias, o algunas tiendas de die-tética o incluso en grandes almacenes. En la mayo-ría de los casos la selección de la hierba no se hace con un consejo cualificado.4A veces los remedios a
base de hierbas están empaquetados, contienen las hierbas en forma de polvo o en preparados de aplicación tópica. Algunas tiendas –sobre todo los herboristas más tradicionales– también venden la hierba entera para preparar una infusión. La venta de hierbas medicinales por correo es una nueva modalidad, que añade nuevas dificultades a la eva-luación de los posibles problemas originados por la automedicación no supervisada.
En la tabla 1 se presenta un vocabulario de las hierbas medicinales de uso más común entre nosotros. Se incluye, además de las denomina-ciones científica latina, castellana y catalana, la denominación en inglés con el fin de facilitar la lectura de la bibliografía y el acceso a los bancos de datos a los interesados.
Calidad farmacéutica
de las hierbas medicinales
La calidad de los preparados de hierbas medici-nales varía ampliamente.4,5 Esto ha sido
demos-trado para varias hierbas: así por ejemplo, el con-tenido en ginsenósidos de los preparados comer-cializados de ginseng,2o el contenido en lactonas
sesquiterpénicas de la matricaria6varían
amplia-mente de un preparado a otro. En ocasiones los preparados de hierbas pueden contener produc-tos potencialmente tóxicos, como plomo, arsénico o belladona.4Algunos incluso contienen fármacos
ortodoxos que no son declarados en el envase.7
En el Reino Unido se descubrió que un antirreu-mático «de origen natural» importado ilegalmente
de Hong Kong contenía aminofenazona, fenilbu-tazona, indometacina, fenacetina y dexametaso-na.8Recientemente se ha identificado un remedio
homeopático antiasmático que contenía cantida-des importantes de corticoicantida-des.9
Está claro que la actividad de cualquier producto natural es variable, según haya sido correctamen-te identificado, la región en la que ha crecido, el p r o c e s a m i e n to al que haya sido sometido, la edad, la estación de recolección, el año, etc. No es lo mismo un tomate de invernadero que uno de huerta, ni un vino de una región o de una cosecha determinada es igual al de otra. Con las plantas medicinales ocurre lo mismo. En principio deberí-an existir unas normas que asegurasen la calidad y la uniformidad de la composición de las hierbas medicinales. Las exigencias quizá no deberían ser las mismas para todas las plantas. Si el efecto farmacológico es “Iigero”, la preocupación sobre las diferencias de calidad será lógicamente menor. Pero cuando el margen es más estrecho se debe proceder a una verificación precisa.
La falta de conocimientos sobre los principios acti-vos de muchas plantas dificulta que tal verificación pueda ser realizada. No obstante, hay orientaciones oficiales como por ejemplo una Farmacopea Británica de Hierbas Medicinales,1 0 o en Estados
Unidos unas normas de la Food and Drug
A d m i n i s t ra t i o n.5Sería conveniente que, tal como se
ha hecho en otros países,5las autoridades sanitarias
obligaran a los fabricantes a estandarizar los princi-pios activos y a dar información sobre el contenido en residuos de pesticidas, niveles de aflatoxina y de metales pesados y contaminantes microbianos. La legislación actual sólo obliga al fabricante a especifi-car la cantidad de cada planta o de sus partes que componen el preparado.3
E f i c a c i a
Algunas plantas medicinales tienen un efecto far-macológico indudable. Muchos fármacos fueron obtenidos de extractos de plantas. Así por ejemplo, la codeína y la morfina se extraen de la adormide-ra ( Pa p aver somnife ru m ) y la digoxina de la digital
(Digitalis lanata). Otros, como el ácido
acetilsalicíli-co, que se puede obtener a partir de la saligenina de la corteza del sauce, se pueden producir más fácilmente por síntesis química. Actualmente se desarrollan importantes programas de investiga-ción como mínimo sobre tres sustancias de origen vegetal empleadas en medicinas tradicionales orientales o cuya actividad ha sido recientemente reconocida: la artemisina ( q u i n g h a o s u ) para el paludismo, la forscolina para el glaucoma y el gos-sipol como contraceptivo oral masculino.11
Ta bla 1. Hierbas medicinales de uso más corriente
herba de mil fulles; herba de tos; marfull; herba de talls; camamilla vera
acònit; herba tora
ull de perdiu
castanyer d’Índia agrimònia; cerverola boixerola; barruixes; muixes;
f a r i g o l e r c o r a l e t s
llevamà; gojats; boixac; clavelIina de mort
bosses de pastor; sarronets; sarronets de pastor camamil·la; camamilla lliri de maig
espina anglesa; arç p a s t a n a g a r e g a l è s s i a
harpagofit; urpa del diable
herba del mal de pedra; herba de pedra
llúpol; esparga; espàrgols herba de Sant Joan; herba de cop;
herba foradada; pericó groc
ginebre; ginebró
enciam silvestre; enciam bord
poliol d’aigua; herba cuquera g i n s e n g
rosella, badabadoc c a s c a l l
p a s s i o n e r a raïm de moro r a u w ò l f i a ginesta negra s a s s a f r à s
per ex: apagallums; herba cana; xenixell; morruts; lletsó de foc; herba de Sant Jaume vara d’or
c o n s o l d a m a t r i c à r i a lletsó d’ase: lletsó
peu de mula; pota de cavall v a l e r i a n a
baladre; veratre verd pensamentera; pensament;
t r i n i t à r i a
visc; vesc; herba del vesc milenrama; aquilea; milhojas,
altarreina; artemisa; bastarda; hierba meona
acónito; matalobos; napelo; anapelo, uva verga; uva ursina a d o n i s
castaño de Indias a g r i m o n i a g a y u b a
bérbero; agracejo m a r a v i l l a
pan y quesillo; paniquesillo
manzanilla común
Iirio de los valles; convalaria espino inglés
z a n a h o r i a r e g a l i z
harpagofito; garra del diablo
quebrantapiedras; hierba de la orina; hierba turca
l ú p u l o
hierba de San Juan; pericón; hipericón; hipérico; corazonci-llo; cori
e n e b r o
lechuga silvestre
póleo real ginseng; ginsén a m a p o l a a d o r m i d e r a p a s i o n a r i a f i t o l a c a r a u w o l f i a retama negra sasafrás, zazafrás por ej; hierba cana; zuzón;
hierba blanca; hierba de Santiago vara de oro c o n s u e l d a m a t r i c a r i a diente de león t u s i l a g o
hierba de los gatos e l é b o r o
trinitaria; pensamiento
muérdago; almuérdago
Achillea millefo l u m
Aconitum napellus
Adonis ve rn a l i s
Aesculus hippocastanu m A grimonia eupatori a A r c t o s t a p hylos uva - u r s i
B e r b e ris vulgari s Calendula officinalis
Capsella bursa - pastori s
C h a m a e m e l u m C o nva l l a ria majalis C rataegus ox ya c a n t h a Daucus carota Glycyrrhiza glabra H a rp a g o p hytum
p r o c u m b e n s H e l l e b o rus viridis
V é a s e Ve ra t rum viri d e
H e rn i a ria glabra
H u mulus lupulus H y p e ricum perfo ra t u m
Ju n i p e rus commu n i s Lactuca serri o l a ;
Lactuca virosa M a t ri c a ria chamomilla
V é a s e C h a m a e m e l u m
Mentha pulegium Panax ginsenga
Pa p aver rhoeas Pa p aver somnife ru m Pa s s i f l o ra incarn a t a P hytolaca ameri c a n a R a u wolfia serp e n t i n a S a r o t h a m nus scopari u s S a s s a f ras albidum Senecio spp (por ej.
S. v u l g a ri s )
Solidago virgaurea S y m p hytum officinale Tanacetum part h e n i u m Ta raxacum officinale Tussilago fa r fa ra Va l e riana officinalis Ve ra t rum viri d e Viola tri c o l o r
Viscum albu m
nombre científico latín c a s t e l l a n o c a t a l á n i n g l é s
y a r r o w
aconite, monkshood, wolfsbane
adonis, false hellebore p h e a s a n t ’s eye horse - chestnut a g r i m o n y b e a r b e r r y
b e r b e r i s m a r i g o l d
s h e p h e r d ’s purse
c h a m o m i l e lilly of the valley English hawthon wildl carrot l i q u o r i c e d e v i l ’s claw
rupture - wort
common hop St John’s wort
j u n i p e r wild lettuce
p e n n y r o y a l g i n s e n g p o p p y opium poppy passion flower p o k e r o o t
chotachand, rauwolfia b r o o m
s a s s a f r a s ragwort (bush tea)
golden rod c o m f r e y f e v e r f e w d a n d e l i o n c o l t s f o o t v a l e r i a n
hellebore; green hellebore heartsease; pansy
m i s t l e t o e
aEl Panax ginseng proviene de China y Corea. También se preparan «ginsengs» a partir de especies similares, como P. n o t o g i n s e n g
como remedios contienen una cantidad pequeña o incluso nula de producto con actividad farmacológi-ca. Su popularidad se debe atribuir en muchos casos a la presencia de amargantes o de productos con algún sabor en particular, que producen sensa-ciones que sugieren un beneficio médico y por lo tanto son susceptibles de producir un efecto place-bo pronunciado. En algunos casos el componente activo puede eludir su descubrimiento, por ejemplo porque es químicamente inestable, como el de la v a l e r i a n a .1 3 Muchos herboristas afirman que no se
debe proceder a la identificación y al aislamiento del componente activo, porque consideran que los beneficios terapéuticos derivan de la planta entera, y que todos sus componentes actuarían de manera s i n é r g i c a1 4en un contexto clínico y cultural
determi-n a d o .1 5 , 1 6 No obstante, no hay pruebas de que los
diferentes componentes de una misma planta a c t ú e n de manera sinérgica.1 4 En la actualidad
entre nosotros la mayoría de las plantas medicina-les se utilizan para el alivio de síntomas que en far-macología clínica se consideran altamente «sensi-bles al placebo»: malas digestiones, nerviosismo, fatiga, etc. En estos casos, en los que un 40% a 60% de los pacientes pueden responder positiva-mente al placebo, sería necesario demostrar la efi-cacia de las plantas con ensayos clínicos randomi-zados y a doble ciego.1 7 Pero algunos herboristas
rechazan el ensayo clínico como técnica adecuada
para la evaluación de los beneficios sutiles que atri-buyen a las plantas medicinales.
Los ensayos clínicos en los que se han evaluado los efectos terapéuticos de plantas medicinales son escasos. Uno de los pocos que se han hecho ha evaluado la matricaria ( Tanacetum part h e n i u m ) para la profilaxis de la migraña. Participaron 17 pacientes migrañosos que habían estado utilizan-do hierba de matricaria masticada como profilaxis de los ataques migrañosos que en general no habían respondido de manera satisfactoria a la medicación profiláctica habitual. El ensayo fue ran-domizado y a doble ciego, y duró 6 meses. El tra-tamiento consistía en dos cápsulas, especialmente preparadas, que contenían 25 mg de hoja deseca-da de matricaria cadeseca-da una (8 pacientes) o bien pla-cebo (9 pacientes). En el grupo tratado con place-bo la frecuencia mensual de los ataques de migra-ña se triplicó, mientras que en los tratados con matricaria no se modificó. Dos pacientes tratados con placebo tuvieron que abandonar el estudio y reemprendieron su anterior automedicación con hojas de matricaria masticadas. Se registraron muchos menos ataques graves e incapacitantes de migraña entre los pacientes tratados con matri-caria, los cuales también presentaron una incidenia mucho más baja de náuseas y vómitos (39 episo-dios) en comparación con los tratados con placebo
h i e r b a
consuelda, empleada en enfermedades digestivas
t u s í l a g o
sasafrás, empleado como antirreumático y como a r o m a t i z a n t e
aristoloquia, empleada en el tratamiento de dermatitis, reumatismo y gota
agracejo y otras especies de B e r b e ri s hierba cana
muérdago, empleado como antihipertensivo, diurético y antiespasmódico
c o n s u e l d a hierba cana
muérdago, empleado como antihipertensivo, diurético y antiespasmódico
regaliz, empleada para la dispepsia ginseng, empleado en geriatría
matricaria, empleada para la profilaxis de la migraña
manzanilla, maravilla, vara de oro, milenrama
hierba de San Juan, pericón, corazoncillo, cori póleo real, utilizado como sedante o como abortivo
e n e b r o
Ta bla 2. Algunos efectos indesebles de las hierbas medicinales. (Elaborada con datos de Pe n n ,8 , 1 9
Drug & Therapeutics Bulletin,1 3y Vu l t o ,7además de las referencias citadas específicamente en la tabl a ) .
efecto indeseable
carcinogénesis hepática por alcaloides p i r r o l i z i d í n i c o s
carcinogénesis hepática por alcaloides p i r r o l i z i d í n i o c s
carcinogénesis hepática por safrol2 0
carcinogénesis en diversos órganos por el ácido a r i s t o l ó q u i c o
hepatotoxicidad por la berberina
hepatotoxicidad por los alcaloides pirrolizidínicos gastroenteritis por aminas y proteínas tóxicas
hepatopatía venooclusiva y cirrosis2 1
hepatopatía venooclusiva y cirrosis h e p a t o t o x i c i d a d2 2
edema e hipertensión2 3
hipertensión, efectos estrogénicos, ginecomastia, hinchazón mamaria, metrorragia, «síndrome de abstinencia» con nerviosismo y tensión2 4
úlceras bucales y de la lengua: inflamación de la mucosa oral, lengua y labios: ageusia
raramente dermatitis de contacto: hipersensibilidad anafiláctica; fotodermatitis; se debe tener cuidado especial en pacientes asmáticos
raramente hipersensibilidad, fotodermatitis
abortivo; se debe evitar durante el embarazo; necrosis centrilobular hepática, en algún caso masiva y m o r t a l
irritación gastrointestinal: nefropatía (a dosis altas)
A) Efectos tóxicos con el uso prolongado, no demostrados en la especie humana
B) Efectos tóxicos con el uso prolongado, ya descritos en la especie humana
aAdonis ve rn a l i s, Agrimonia eupatoria, Agr o py rum repens, Arctostaphylos uva-ursi, Capsella bu r s a p a s t o ri s, Daucus carota, Hern i a ri a
g l a b ra, Hypericum perfo ratum, Sassafra s, Senecio, Ta raxacum officinale, Viola tricolor (véase la tabla 1).
bCrotaegus ox yacantha, Rauwolfia serpentina, Ve ra t rum viri d e, Viscum albu m .
cC l e b o p rida, digitálicos, espironolactona, fe n o t i a c i n a s, ginseng, griseofulvina, metildopa, metoclopramida, reserp i n a . dC o nva l l a ria majalis, Panax ginseng, Rauwolfia serp e n t i n a .
eAconitum napellus, Humulus lupulus, Lactuca serriola, Lactuca virosa, Pa p aver somnife rum, Pa p aver rhoeas, Pa s s i f l o ra incarnata,
Va l e riana officinalis.
( 116 episodios). Se debe tener en cuenta no obs-tante que la población de pacientes que participa-ron en este estudio era autoseleccionada: eran migrañosos que antes del estudio se automedica-ban con matricaria, con resultados satisfactorios. Excepto un caso de palpitaciones transitorias, otro de dolor abdominal de tipo cólico y otro de meno-rragia, no se observaron otros acontecimientos adversos en el grupo tratado con la matricaria.1 8E s
posible que la matricaria dé lugar a un «síndrome de abstinencia» –cuyos síntomas se observaron en el grupo tratado con placebo así como en estu-dios anteriores–, que se caracterizaría por dolores articulares y musculares moderados o intensos, acompañados de síntomas de ansiedad, en un 10% de los que dejan de tomarla después de haberla empleado de manera continuada. Además, entre los pacientes que mastican habi-tualmente hojas de matricaria para prevenir ata-ques de migraña, se han registrado ulceraciones bucales (11%) y más raramente una inflamación más generalizada de la mucosa bucal y de la Iengua, que incluso puede acompañarse de hin-chazón de los labios y en ocasiones de ageusia. El mecanismo de acción de la matricaria no se conoce, pero se sabe que contiene lactonas ses-quiterpénicas que disminuirían la sensibilidad del músculo liso a productos endógenos como la nora-drenalina, acetilcolina, bradicinina, prostaglandi-nas, histamina y serotonina, por un mecanismo no
competitivo. Esta acción farmacológica es compa-tible con un efecto antimigrañoso.1 8
S e g u r i d a d
Las hierbas que tienen una actividad farmacológi-ca más potente pueden producir signos o síntomas de toxicidad inmediata relativamente fáciles de r e c o n o c e r. Aparte los efectos indeseables específi-cos que pueden tener algunas plantas medicinales (véase la tabla 2), se debe tener en cuenta que cualquier planta medicinal puede comportar un riesgo en pacientes con historia de alergia o de asma, ya que puede contener una gran variedad de alergenos. Así por ejemplo, el té de camamilla se prepara a partir de las flores de camamilla, que pueden producir reacciones alérgicas cruzadas con la ambrosia, el crisantemo y otras flores capa-ces de desencadenar ataques de asma. No sólo los componentes activos, sino también los exci-pientes de algunos de estos remedios pueden ser responsables de fenómenos de hipersensibilidad y de otras formas de toxicidad. Además, no hay garantías de que todos estos productos hayan sido manufacturados según unas normas estrictas, o de que las plantas que los constituyen hayan sido cuidadosamente seleccionadas. Se debe tener en cuenta que las hierbas medicinales pueden produ-cir efectos indeseables debidos a otras hierbas o productos químicos o farmacológicos añadidos para adulterarlas. Así, por ejemplo, el Panax
gin-tratamiento farmacológico
a n t i c o a g u l a n t e s
a n t i d i a b é t i c o s
a n t i h i p e r t e n s i v o s
d i g i t á l i c o s
d i u r é t i c o s
medicamentos que pueden producir g i n e c o m a s t i ac
h i p n o s e d a n t e s
relajantes musculares
h i e r b a
Aesculus hippocastanu m
Momordia chara n t i a ,
empleada en la preparación de salsas de curry; ajo hierbas diuréticasa
hierbas hipotensorasb
r e g a l i z
C o nva l l a ria majalis
hierbas diuréticasa
hierbas diuréticasa
hierbas hipotensorasb
hierbas que pueden producir g i n e c o m a s t i ac
hierbas sedantese
hierbas diuréticas+
Ta bla 3. Algunas interacciones de las plantas medicinales con tratamientos farmacológicos.
(Elaborada sobre todo con datos de Pe n n1 9) .
e f e c t o
se puede potenciar la acción anticoagulante de los derivados cumarínicos
tienen acción hipoglucemiante y pueden dificultar el control de la diabetis
dificultan el mantenimiento de la presión arterial y se pueden producir episodios de hipotensión
í d e m
retención de Na+, edema e hipertensión potenciación del digitálico
el efecto y la toxicidad de los glucósidos cardiotónicos son potenciados por la pérdida de K+ asociada a la diuresis posible potenciación
pueden producirse episodios de hipotensión posibilidad de ginecomastia con mayor
frecuencia e intensidad
potenciación de los efectos sedantes; riesgo de accidentes de tráfico y con máquinas de manejo complicado
s e n g es a menudo adulterado con mandrágora y
con rauwolfia, que son más baratas y tienen unos efectos psíquicos más notorios.
Aunque se conocen algunos efectos indeseables a corto y largo plazo de algunas plantas medicinales (véase la tabla 2) y aunque también se conocen posibles interacciones con fármacos (véase la tabla 3), se dispone de muy poca información sobre la magnitud de estos riesgos, que lógicamente depen-den de muchos factores, como la potencia y estabi-lidad variables de cada producto y la sensibiestabi-lidad de cada paciente. En esta situación se debe aceptar un cierto grado de especulación y quizá también es inevitable una actitud de hiperprudencia. En este sentido, es importante incluir el uso de hierbas en la anamnesis farmacológica previa a la prescripción de cualquier medicamento. Los posibles efectos indeseables de las hierbas medicinales también deberían ser notificados con la tarjeta amarilla.
B i bl i o g r a f í a
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Hi ha una versió d’aquest Butlletí en català. Si desitgeu rebre informació de manera regular en català, comuniqueu-ho per telèfon (93-358 28 52) o per correu.