• No se han encontrado resultados

Arcas

N/A
N/A
Protected

Academic year: 2020

Share "Arcas"

Copied!
10
0
0

Texto completo

(1)

A R C A S

/

133

A poco más de 10 km de la capital conquense, siguiendo la carretera N-320 en dirección sur, se encuentra la población de Arcas. En esta ocasión nuestro camino no estará impregnado de una vegetación ni de un paisaje que hagan las delicias del espectador, ya que, al estar situado tan cerca de Cuenca, es una zona de próspero crecimiento, como demuestra la construcción de un nuevo polígono industrial entre ambas entidades. Aún así, los últimos dos kilómetros, tras tomar el desvío a mano derecha, nos adentran en la zona de la Manchuela, donde pinares y arbustos nos acompañan hasta la llegada a la villa.

Sobre su fundación, una antigua leyenda nos habla de Arcas, dios principal de los olcades (primeros pobladores de la zona), que habría sido secuestrado para convertirse en la Osa Menor. Para evitarlo, y mostrar a su vez su admiración por dicho dios, se edificó en la zona cercana conocida como Desuellabueyes un templo en su favor. Sin embargo, se producen equi-vocaciones en época posterior al situar a la pequeña Arcas como una de las sedes episcopales en las que se dividió Cuenca, atribuyéndole el nombre de Ercávica. De esta información erró-nea se hacen eco diversos autores (entre ellos Ceán-Bermúdez, Porreño o Larrañaga). Hoy en día podemos asegurar que la citada Ercávica no estaría en esta zona, ya que ha podido ser iden-tificada cerca del término de Cañaveruelas, bastante más alejada de la capital que el pequeño pueblo de Arcas.

No obstante, dicha equivocación acabaría beneficiando a nuestro pueblo, ya que tras la conquista de la capital por Alfonso VIII (1177), el monarca comenzó la repoblación de la zona e incluso, tras el Forum Conche (1189), Arcas pasó a formar parte de la Tierra de Cuenca como uno de sus sexmos. También se decidió unir las antiguas sedes episcopales de Ercávica y Vale-ria, en la capital. Igual que en ValeVale-ria, y para no querer olvidar su antigua sede, se proyectó un gran templo que ofreciera la dignidad merecida. De aquí que si la iglesia de Valeria es la más grande de toda la provincia, la de Arcas es sin lugar a dudas una de las más perfectas y gene-rosas de la zona.

Sin embargo, a partir del siglo XIVlas noticias sobre el asentamiento (que nunca pasó de

la categoría de lugar) empiezan a escasear, como su población, que desciende en número alar-mante a lo largo de la Edad Moderna. Lo mismo sucede en el siglo XIX, ya que Madoz habla

de unos escasos 97 vecinos. Sin embargo, hoy en día ha conseguido recobrar una población envidiable (más de mil habitantes censados).

ARCAS

Iglesia de la Natividad de Nuestra Señora

S

IN LUGAR A DUDASnos encontramos ante uno de los edificios más representativos del románico de la pro-vincia de Cuenca. Su estructura apoya dicha tesis y le ofrece, si cabe, mayor belleza. Para acceder al templo se ha de tomar la segunda calle que sale desde la carretera principal y seguir unos cien metros hasta llegar al ayunta-miento; una vez aquí, tomando la segunda salida en la rotonda existente, accedemos hasta la calle principal, que termina en la plaza que da cobijo a la iglesia.

Conocida desde el siglo pasado como Nuestra Seño-ra de la Natividad (anteriormente citada en las crónicas como Nuestra Señora de la Estrella), la iglesia actual es fruto de una acertada restauración llevada a cabo en los años sesenta del pasado siglo (de la cual hablaremos más adelante), pero su origen tiene lugar en los primeros años del siglo XIII. Por tanto, su construcción comenzó tras la

conquista de la capital por parte de las tropas de Alfonso VIII (1177), seguramente a partir de recibir el Forum Conche

(2)

134

/

A R C A S

Exterior desde el lado este

Vista del muro sur y de la espadaña

(3)

A R C A S

/

135

Planta

Alzado sur

0 1 2 3 4 5 m

0 1 2 3 4 5 m

(4)

136

/

A R C A S

0 1 2 3 4 5 m

0 1 2 3 4 5 m

Alzado norte

Alzado este

(5)

(1189), y querer revitalizar la antigua sede episcopal de Ercávica o Arcávica. Sin embargo, sorprende que su porta-da principal aparezca con marcados elementos ojivales de transición al gótico, en una fecha tan temprana, algo de lo que nos ocuparemos a continuación.

Porque, sin lugar a dudas, lo que llama la atención es su estructura exterior, única en la provincia, aunque con reminiscencias de otras zonas de la geografía norte espa-ñola. Como es costumbre, la iglesia de Arcas consta de una sola nave, con ábside semicircular y presbiterio recto, con portadas de acceso en los muros norte y sur (aunque la pri-mera de ellas esté totalmente cegada en la actualidad) y espadaña. Este último elemento le otorga gran parte de su singularidad, ya que no aparece incrustada en el edificio, sino aislada a la manera de las torres. La espadaña se sitúa perpendicularmente al eje de la iglesia, contando en su parte inferior con una puerta que, a su vez, ejerce de entra-da al recinto anterior a la iglesia.

El edificio está construido en mampostería y sillarejo, con remates de sillar en las esquinas, cuerpo inferior del ábside, espadaña y cuerpo de la portada sur. El conjunto se cubre a dos aguas en toda la nave, a excepción del ábside, que lo realiza a tres, mediante el uso de teja cerámica

curva. El ábside, primer elemento que nos encontramos, visto desde la citada plaza, está construido en sillarejo sobre sillar. Como todo el edificio, su cornisa de piedra apoya sobre una línea original de canecillos lisos, ligera-mente moldurados en su parte más superior. En la parte central del tambor se encuentra una ventana abocinada, realizada mediante un arco de medio punto que apoya sobre columnilla de capitel sin decoración.

Tras el ábside, a mano izquierda del espectador (per-pendicular a la fachada sur), el siguiente elemento de des-cripción es la ya mencionada espadaña. Aunque de origen románico, sufrió ciertas remodelaciones en el siglo XVI. Se

divide en dos cuerpos bien diferenciados: el inferior cuen-ta con arco doble apuncuen-tado que realiza las funciones de pasadizo, y el superior presenta tres escalonamientos. Cuenta este último cuerpo con dos huecos para campanas, solventados mediante arcos apuntados, y sobre ellos uno más, de medio arco, para el campanil.

En la cara oeste, entre el primer y segundo cuerpos, la espadaña presenta una tribuna con barandilla desde donde se llama a la oración. Para acceder a este punto existe una escalera de piedra en la parte lateral del muro sur, cuya única puerta de acceso se encuentra en el interior de la iglesia.

A R C A S

/

137

0 1 2 3 4 5 m

Sección longitudinal

(6)

138

/

A R C A S

Tras atravesar la espadaña, se accede al recinto ante-rior del edificio, y por tanto a su muro sur, donde se encuentra la portada de acceso, inscrita en un cuerpo saliente de sillar, lo que propicia su pronunciado abocina-miento. Cuenta con cinco arquivoltas apuntadas formadas por dos cordones con escocias como separación y recerca-do de diamantes. Las cinco apoyan sobre columnas que presentan capitel con decoración de vegetación. Dentro de dicha decoración podemos hacer dos divisiones, ya que las de la parte superior tienen forma de tronco de pirámi-de, mientras que las inferiores, con forma de hoja, llegan a cubrir casi la totalidad del cuerpo de los capiteles. En cuanto a las columnas, presentan fuste liso y basas de toro que descansan sobre plinto. Por último, entre las dos pri-meras columnas, a ambos lados del arco, aparece una decoración a base de bolas.

En cuanto a la decoración de las columnas y los capi-teles, varios son los autores que se hacen eco sobre sus inmediatas antecesoras; así, por ejemplo, Monedero Ber-mejo opina que el maestro que realizó esta portada traba-jó también en la iglesia de Alcocer (Guadalajara), que hasta no hace muchos años perteneció a la diócesis de Cuenca. Por otro lado, Nieto Taberné señalaba que su estructura pudo servir de inspiración para la realización de varias portadas de esta provincia, como Torrecilla, Villase-ca, Ribatajada, Villarejo de Periesteban o Cervera del Llano, entre otras. Por último cabe indicar que quizá éste sería el mismo maestro que realizó algunas obras en la catedral de Cuenca, ya que se puede apreciar el uso del mismo pilar octogonal o el predominio de la decoración vegetal en ambas obras. En definitiva, una mezcla entre los dos estilos más pujantes en la provincia en esos momentos, el “nacional” o románico, frente al “extranjero” o gótico.

En el muro norte encontramos otra portada de acceso, cegada en la actualidad, que se resuelve mediante arco de medio punto, con recercado de puntas de diamante y que apoya directamente sobre el muro mediante una cornisa decorada como la que encontramos en la portada principal. Entrecortando dicha entrada se construyó una pequeña capilla (fundada por García de Coral) en el siglo XVII.

En la actualidad su única nave se cubre mediante un artesonado de madera realizado en el siglo XVI, mientras

que en origen debió de haber sido realizado con armadu-ra de madearmadu-ra de par y nudillo con tiarmadu-rante. También de su época inercial de construcción son una línea de sillares cortados que indicarían el comienzo de la bóveda que tapaba la zona del ábside y el presbiterio.

Hoy en día la cabecera cuenta con tres pequeñas ven-tanas abocinadas, como ya se indicó anteriormente (una en el centro del tambor del ábside y dos más enfrentadas

en cada uno de los muros del presbiterio), y siguiendo los vestigios existentes (pequeñas muestras de pinturas mura-les) se cree que la parte superior del ábside estaría decora-da. Aquí se sitúa el altar, y tras él una pequeña escalera que conduce a la cripta, utilizada actualmente como sacristía.

Entre el presbiterio y la nave se halla un arco de medio punto, de sillar, que apoya en el muro gracias a una cornisa volada. En el lado de la epístola, antes de llegar a la puerta principal, se encuentra la pequeña puerta que comunica directamente con las escaleras que llegan a la espadaña. Sobre esta apertura se sitúa una ventana, de fábrica moderna.

A los pies de la nave se localiza el coro alto de made-ra que apoya directamente sobre ménsulas. Bajo él se halla una de las dos pilas bautismales que analizaremos más ade-lante. Por último, en el muro norte, enfrentada a la porta-da principal, se halla la citaporta-da capilla de García del Coral, rompiendo también al interior con la portada de origen románico de este muro. Aún así, tras la segunda pila bau-tismal, que fue colocada en este lugar hace un par de años, se puede apreciar parte del arco de medio punto y los silla-res sobre los que se incrustaba.

Como citábamos más arriba, la iglesia de Arcas tiene el privilegio de contar con dos pilas bautismales en su inte-rior. Durante décadas una de ellas permaneció en el exte-rior del templo, como adorno del patio anteexte-rior de la entrada principal. Afortunadamente, hace unos años fue trasladada al interior de la nave y recobró su función ori-ginal.

Según varios autores, entre ellos Nieto Taberné, esta-ríamos ante la pila primitiva de la iglesia. Ésta presenta 95 cm de altura frente a 143 de diámetro, apoya sobre pedes-tal cuadrado y se podría incluir dentro del grupo de pilas de gallones decoradas con cenefa. Así, en su parte superior presenta una cenefa decorada mediante un doble zigzag, hasta llegar a sus actuales laterales (aproximadamente los lados opuestos del ecuador de la circunferencia) donde se ve interrumpido y presenta decoración de dos caras, entre las que se inscribe una cruz dentro de un círculo. A su vez, la parte inferior o vaso se decora mediante bastos gajos que son delimitados en el segmento superior por la cenefa y que tienden a recogerse en la base. Por último, en el pedestal, aunque hoy en día muy deteriorado, se puede apreciar una pequeña decoración vegetal en las caras de su cuadrado.

La otra pila bautismal se sitúa bajo el coro y cuenta con unos 103 cm de altura y 128 de diámetro. Se da la coincidencia de que ambas pilas presentan las mismas características, aunque ésta sería de época posterior. Pre-senta una decoración con gajos acompañada de cenefa. En el borde superior, anterior a la cenefa, tiene diversas

(7)

A R C A S

/

139

Vista de la portada desde el arco de la espadaña

(8)

140

/

A R C A S

Portada

Capiteles de la portada

(9)

A R C A S

/

141

Arco cegado del muro norte

Ventana norte de la cabecera

(10)

cas verticales (a modo de cordón sogueado). Bajo éstas aparece la cenefa, delimitada entre bandas horizontales y con decoración de triple zigzag. El cuerpo del vaso se ornamenta mediante gallones abultados que se agrupan en la base. Sostiene la pila un pie de base cuadrangular añadi-do con posterioridad.

Dicha estructura también se presenta en otras pilas de la provincia, como Alcohujate, aunque lo normal es que no se den los dos elementos al mismo tiempo, es decir, cene-fa en zigzag y gajos, y sí por separado. Así, por ejemplo, pilas lisas pero con cenefa en zigzag las encontramos en Caserío de Embid o en Villanueva de Guadamejud, mien-tras que presentando la misma cenefa pero acompañadas de arquería se dan en Canalejas del Arroyo o Valdecolme-nas de Arriba.

De aquí procede una imagen de la Virgen con el Niño: sentada sobre un pequeño trono, sujeta con su mano derecha una pequeña bola, mientras que la izquierda hace de apoyo para el Niño. Éste, totalmente erguido, apoya sus pies sobre la pierna izquierda de su madre, y con su mano derecha realiza el gesto del orador. Realizada en madera policromada, ahora se conserva en el Museo Diocesano de Cuenca.

Texto: IACG - Fotos: IACG/DPS - Planos: RPM

Bibliografía

AA.VV., 2003, pp. 63-141; AZCÁRATERISTORI, J. M. de, 1982, p.139; CERVERAVERA, L., 1984, pp. 13-20; IBÁÑEZMARTÍNEZ, P. M., 1997, pp.

48-49; LARABLÁZQUEZ, P. y MASACABRERO, F., 1990, p. 94; LARRAÑAGA

MENDÍA, J., 1990, p. 370; MADOZ, P., 1845-1850 (1987), II, pp.

467-468; MONEDEROBERMEJO, M. A., 1982, pp. 82-90; NIETOTABERNÉ, T., ALEGRECARVAJAL, E. y EMBIDGARCÍA, M. A., 1994, pp. 132,135 y

189-199; RICA, C. de la, 1986, pp. 119-120; RODRÍGUEZZAPATA, J. L., 1993, p. 41; SAIZ, S. y MARTÍNEZ, A. (coord.), 1987, I, pp. 34-35.

Pila bautismal I

Pila bautismal II

142

/

A R C A S

Referencias

Documento similar