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El renacimiento del Banco Popular, 1958-1974

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UNIVERSIDAD DE LOS ANDES

FACULTAD DE CIENCIAS SOCIALES DEPARTAMENTO DE HISTORIA

EL RENACIMIENTO DEL BANCO POPULAR 1958-1974

Directora: DECSI ASTRID ARÉVALO HERNÁNDEZ

Presentado por: MARCO FIDEL URBANO F.

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A Lola y José que me dieron la vida, A Paulis y Alejo que la llenaron de alegría, A Mechas que es el viento impulsor de mis alas.

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CONTENIDO  

   

INTRODUCCIÓN  ...  6  

Balance  historiográfico  ...  13  

CAPITULO  I.  ...  32  

LA  LEY  49  DE  1959:  Por  fin  fue  autorizada  la  recapitalización  del  Banco  Popular  ...  32  

Las  circunstancias  del  Banco  Popular  ...  35  

El  interés  del  gobierno  en  el  Banco  Popular  ...  39  

Creación,  alcance  y  proyecciones  de  la  Ley  49  del  26  de  agosto  de  1959  ...  43  

CAPITULO  2  ...  48  

FORTALECIMIENTO  FINANCIERO  DEL  BANCO  POPULAR  ...  48  

Fortalecimiento  del  capital  social  por  parte  de  la  nación  ...  50  

Fortalecimiento  de  los  depósitos  ...  59  

Fortalecimiento  a  través  de  actividades  exclusivas  ...  65  

CAPITULO  3  ...  76  

SORTEANDO  LOS  ESCOLLOS  ...  76  

La  misión  del  Stanford  Research  Institute  ...  78  

El  grupo  financiero  Popular  ...  84  

La  Asociación  Bancaria  de  Colombia  y  los  otros  gremios  ...  86  

CONCLUSIONES  ...  89  

REFERENCIAS  ...  93    

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EL RENACIMIENTO DEL BANCO POPULAR 1958-1974

RESUMEN

En enero de 1958, los directivos del Banco Popular de Colombia informaron, a la Junta Militar de Gobierno, acerca de la mala situación financiera, según el balance del 31 de diciembre de 1957. La prensa comentaba que el Banco había tenido un crecimiento desbordado y desorganizado entre los años 1952 y 1957, que lo llevó a generar perdidas acumuladas y proyectadas por malos préstamos, altos gastos operativos y desequilibrios financieros, las que sumaban mas del doble del valor de su patrimonio. Como medida transitoria de emergencia el Gobierno le suministró al Banco los recursos para que respondiera a los clientes por los depósitos de ahorros y cuentas corrientes, destinando cerca del siete por ciento del presupuesto de gastos de la Nación del año 1958. A pesar de este esfuerzo efectuado por la Junta Militar de Gobierno, la supervivencia del Banco, que dependía de una recapitalización, estaba sujeta a la aprobación del Congreso. El presente trabajo, que consta de tres partes, se produjo mediante el análisis de varias fuentes primarias tales como prensa, correspondencia y documentos inéditos contenidos en

archivos privados y públicos, así como el estudio de fuentes secundarias que tratan sobre el contexto histórico de la época. La primera parte trata sobre los debates suscitados y las medidas llevadas a cabo por el Gobierno y el Congreso para refinanciar el Banco. Este proceso se dio en medio de un agitado ambiente económico, político y social, agravado por la crisis que se produjo a partir de 1956 por la disminución de los precios del café, que era por ese entonces el principal producto de exportación. En la segunda y tercera parte,

mediante el análisis de fuentes como las actas de la Asamblea General del Banco, cotejadas con la prensa y con los antecedentes de las leyes, se analiza el proceso por medio del cual el Banco se robusteció durante los cuatro períodos presidenciales del Frente Nacional (1958-1974). Se destaca, además, en estas dos secciones la importancia de la continuidad de directrices y apoyo otorgado por los cuatro presidentes y de la consiguiente alineación y permanencia de los directivos del Banco. El período de análisis llega a su fin cuando se presentó un quiebre de tendencia en el manejo de la economía del país. La reforma

financiera de 1974 inició un paulatino desmonte del Modelo de Desarrollo Económico, que había nacido con las reformas de los años 1950 y 1951 y que tuvo su máxima utilización durante el período del Frente Nacional.

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RENAISSANCE OF BANCO POPULAR 1958-1974

ABSTRACT

In January 1958 the directors of the Banco Popular in Colombia reported to the Board Military Government, about the Bank’s poor financial situation according to the balance sheet of December 31 1957. The press informed that the Bank had an overwhelmed and disorganized growth between 1952 and 1957, which generated cumulative and projected losses due to ill-loans, high operating costs and financial imbalances, totaling more than double the value of its equity. As a temporary emergency measure, the Government supplied the Bank with resources to respond to customers for savings deposits and current accounts, allocating about seven percent of the expenditure budget of the Nation in 1958. Despite the effort made by the Board Military Government, the survival of the Bank, which depended on a recapitalization, was subject to congressional approval. This work, which consists of three parts, was produced by the analysis of various primary sources such as newspapers, correspondence and unpublished documents in private and public archives and the study of secondary sources dealing with the historical context of the time. The first part discusses the debates raised and measures taken by the Government and Congress to refinance the Bank. This process took place in the midst of a tumultuous economic,

political and social environment, aggravated by the crisis that occurred from 1956 by lower coffee prices, which was by then the main export. In the second and third part, it is

discussed the process by which the Bank was strengthened during the Frente Nacional four presidential terms (1958-1974) by analyzing sources such as the minutes of General Assembly of the Bank, collating them with the press and with laws’ background. More over, these two sections highlight the importance of continuity, guidance and support provided by the four presidents and the resulting alignment and retention of directors of the Bank. The period of analysis comes to an end when a disruption in the management of the economy trend was introduced. The financial reform of 1974 began a gradual dismantling of the Economic Development Model, which was born with the reforms of 1950 and 1951 and had its peak utilization during the period of the Frente Nacional.

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INTRODUCCIÓN    

Mediante el Decreto Legislativo 2143 del 30 de junio de 1950 el presidente de Colombia, Mariano Ospina Pérez (1946-1950), autorizó al municipio de Bogotá para fundar una sociedad denominada Banco Popular de Bogotá que se debía constituir “como los Bancos prendarios municipales”. En desarrollo de esta disposición, unos días después, el 5 de julio, la alcaldía de Bogotá emitió el Decreto Extraordinario 359 para darle organización, y establecer que el monto de su capital fuera de un millón de pesos, representados en 100.000 acciones, de las cuales el municipio debía poseer “cuando menos la mitad más una de las acciones suscritas”. Por su parte, la Superintendencia Bancaria impartió la autorización de funcionamiento mediante la Resolución 1.004 del 24 de julio de 1950 y, el 18 de diciembre se inauguró la casa principal en la esquina de la calle 9ª con carrera 9ª de Bogotá. Los dos decretos citados mencionaban que la nueva institución se creaba para realizar las actividades que venía prestando el Banco Prendario Municipal1, esto es proveer crédito a las clases menos favorecidas.

Un año más tarde, la Ley 7º del 17 de diciembre de 1951 “sobre el crédito popular e industrial”, estableció que el Banco Popular tuviera todas las facultades y las mismas limitaciones de los bancos comerciales2 para que, en forma adicional al otorgamiento de crédito de consumo popular, efectuara operaciones de fomento y desarrollo destinadas a la pequeña industria en todo el país. Para darle la capacidad de atender esas nuevas funciones,

                                                                                                               

1 Hay una incongruencia entre los dos decretos: el segundo considerando de la parte motiva del decreto presidencial promulgado el 30 de junio de 1950 dice “Que la Asamblea. acordó prorrogar el término estatutario de su funcionamiento, que vence el 30 de los corrientes”, mientras el primer considerando del decreto municipal apunta: “Que el Banco Prendario Municipal…entró en período de liquidación por voluntad de sus accionistas”. De los hechos posteriores se desprende que en el decreto nacional debió decir: “Que la Asamblea …acordó [no] prorrogar…”

2 La relación las facultades está contenida en el artículo 10 de la Ley 57 de 1931 y las limitaciones en el artículo 86 de la Ley 45 de 1923.

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la Ley facultó al Gobierno Nacional para aportarle capital suscribiendo acciones por $5.000.000; para robustecer aún más el patrimonio del Banco, autorizó la participación accionaria de los municipios y los departamentos en los que el Banco Popular tuviera o estableciera agencias y sucursales. Con estas determinaciones la nueva naturaleza del Banco Popular era la de una empresa de economía mixta del orden nacional, donde el Estado, a través de la Nación, los departamentos y los municipios, ostentaba la mayoría accionaria. También preveía la Ley que el Banco de la República debía otorgarle al Banco Popular créditos de redescuento en condiciones preferenciales de monto y tasa de interés que a su vez el Popular debía trasladar a los usuarios de crédito. De otra parte, puso un tope máximo a la cuantía de las operaciones que el Banco Popular podía realizar individualmente con sus clientes, como una manera de forzarlo para que, prioritariamente, dirigiera su actividad a las personas de bajos recursos y a las pequeñas industrias.

La Asociación Bancaria de Colombia se opuso a la aprobación de la Ley 7 de 1951. Una vez conocido el proyecto de ley aprobado en los debates reglamentarios de del Congreso, despachó, el 12 de diciembre de 1951, la carta 806-51 dirigida al Presidente de la República, sustentando que el proyecto era inconstitucional e inconveniente, que lejos de perfeccionar el crédito popular lo ponía en peligro y que, de ser aprobado, podía “minar por sus bases la estructura bancaria general del país y llegar a afectar la fisonomía propia del Banco Emisor, sus atribuciones de control y regulación del crédito y de la moneda, y fácilmente llegar a hacer incontrolable la situación económica general”3. No hay registro de la respuesta de la Presidencia de la República a la asociación, pero el proyecto fue sancionado cinco días más tarde por el presidente encargado Roberto Urdaneta Arbeláez (1951-1953).

Los siguientes cinco años fueron testigos de una rápida expansión del Banco Popular gracias, entre otras condiciones, a la promulgación de leyes y decretos que le eran

                                                                                                               

3 Archivo General de la Nación (AGN), Bogotá, Colombia. Sección República. Fondo Presidencia de la Republica-Despacho del Señor Presidente-Informes/bancos, fecha inicial 1951, caja No Carpeta No páginas 20-27: Carta 806-51 de la Asociación Bancaria. 12 de diciembre de 1951

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favorables, algunas veces con exclusividad4. Durante ese período el Banco fundó 95 sucursales5 en más de 22 municipios y 14 departamentos, e incluso estableció, sucursales en varios países de Latinoamérica en convenio con los gobiernos de Bolivia, Chile, Ecuador, Guatemala y Haití. En el bienio 1952-1953 estableció una compañía de carácter financiero en la ciudad de Nueva York, llamada Popular Custodian Corporation6. Además, el Decreto Ley 751 de 1954 autorizó la creación del Banco Hipotecario Popular y lo colocó bajo la dirección y manejo del Banco Popular; el Decreto Ley 1604 de 1955 autorizó la creación del Banco Prendario Nacional para ser administrado igualmente por el Banco; el Banco fundó la Compañía Popular de Seguros y adquirió la propiedad de la urbanización el Centro Urbano Antonio Nariño, a comienzo de 1957.

Para el economista Eduardo Sarmiento Palacio, los años cincuenta son el comienzo de la que él llama la Época Dorada de la economía colombiana, durante la cual, indicadores como el crecimiento del producto nacional fue del 5.5% promedio anual y los índices de pobreza mejoraron, dado que el ingreso per cápita tuvo también un crecimiento del 3.5%. Sarmiento resume la actividad económica de aquel período en los siguientes términos:

“Lo cierto es que la economía, que venía creciendo al 3.5%, entro en una fase de alta expansión que obviamente traería otro tipo de dificultades. Los brotes inflacionarios y las faltantes de divisas se hicieron más frecuentes. A lo largo de las décadas de los 50 y 60 el país experimentó presiones inflacionarias y crisis cambiarias que llevaban a suspender temporalmente el crecimiento. Sin embargo, a poco andar el dinamismo se recuperaba y el crecimiento predominaba sobre los factores externos.” y concluía: “El país avanzó más que en el resto de los dos siglos.” Además, para contribuir al debate sobre proteccionismo vs mercado agrega: “Si este comportamiento se hubiera mantenido en los 25 años siguientes, el país sería totalmente distinto. El ingreso per cápita sería el más alto de América Latina,

                                                                                                               

4 Véase por ejemplo el Decreto Legislativo 756 de 1951; Decreto Extraordinario 1337 de 1952; Decreto Extraordinario 2359 de 1952; Ley 24 de 1952; Decreto Extraordinario 3027 de 1953; Decreto Extraordinario 2616 de 1955.

5 53 de ellas fundadas durante los años 1955 y 1956, según se informaba en las asambleas 16, 17 y 18. Banco Popular, Bogotá, Colombia, Libro de actas de la Asamblea General de Accionistas, p. 98, 102 y 109.

6 Banco Popular, Banco Popular 1950-1955. Biografía De Una Revolución Económica (Barcelona: Mundo Hispánico, 1955), Libro de gran formato. pp. 27-35

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la pobreza habría desaparecido y estaríamos a pocos años de alcanzar los niveles de bienestar del sur de Europa.”7

La década de los cincuenta en Colombia fue característica, precisamente, por haber alojado una de las peores crisis cambiarias y por la presencia de fuertes presiones inflacionarias. Los cambios de tendencia del precio de la libra de café colombiano, el principal producto de exportación, fueron muy marcados en el mercado de Nueva York. En los primeros años se incrementó de precio de la libra de 58 centavos de dólar en 1951, hasta 80 centavos de dólar en 1954; esto significaba un incremento del 54%. Luego vino un pronunciado descenso que rebajo a 52 centavos de dólar el precio por libra en 1958, luego a 45 centavos en 1960, y continuaba bajando8. Por su parte, la tasa de cambio del dólar, que a comienzos de 1951 era $2.39 por dólar, aumentó hasta $6.42 en junio de 1957, produciéndose la más grande devaluación del siglo XX: 160%9. Por último, el índice de crecimiento anual de la inflación, que se había mantenido en cifras de un dígito durante los primeros años de la década exceptuando 1953, sufrió un salto brusco en los resultados de 1956, cuando su crecimiento llegó al 20.2%10. El incremento del precio del café en los primeros cuatro años

de la década, generó una bonanza y un vigoroso incremento de las importaciones, parte de las cuales se pagaban con créditos en dólares; al caer el precio del café a partir de 1955, se produjo una generalizada reducción de ingresos que afectó la capacidad de pago de los deudores de los bancos, ocasionando que la mayoría de estos se vieran en situación de

                                                                                                               

7 El comentario de Sarmiento P. en el sentido de resaltar el excelente avance económico y social del período entre los cincuenta y los ochenta del Siglo XX, coincide con lo expresado por Bértola, Luís y Ocampo, José A (2010) Desarrollo, vaivenes y desigualdad. Una historia económica de América Latina desde la Independencia. Se refieren al mismo periodo: desde la terminación de la guerra hasta los años 80, lo definen como el del predominio de la industrialización dirigida por el Estado “se caracterizó por el mayor crecimiento de toda la historia” pp. 151-152. Contrasta con lo afirmado por la importante corriente económica, comprometida con el Plan de desarrollo: la revolución pacífica, en 1990, que, en la Introducción daba la bienvenida a la democracia y al “alejamiento del manejo económico proteccionista dirigista y estatista al cual se debe atribuir buena parte del atraso de la región y de la pobreza de sus gentes” y concluía: “La productividad de la economía ha descendido en forma sostenida, y la tasa de crecimiento del PIB, observada en los últimos años no puede garantizar que el país llegue a niveles aceptables de ingreso per cápita en los próximos 100 años.” El debate no ha concluido.

8 César Giraldo G., Estado Y Hacienda Pública En Colombia (Bogotá, Colombia: Tercer Mundo Editores, 1994). pp. 148 y 188

9 Mauricio Abella, Antecedentes Históricos De La Deuda Pública Colombiana. Introducción Acerca Del

Manejo De La Deuda Durante La Posguerra, 1950-1970, vol. 317, Borradores De Economía (Bogotá: Banco de la República, 2004). p 13

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incumplimiento frente a los bancos del exterior.11 A la confluencia de estos desequilibrios se sumó la impopularidad de las medidas tomadas por el gobierno de Gustavo Rojas Pinilla para afrontarlos, lo que causó su caída y reemplazo provisional por la Junta Militar de Gobierno en mayo de 1957.

En relación con el Banco Popular, el nuevo gobierno provisional procedió a reemplazar a las tres personas que lo representaban en su junta directiva, la cual procedió a reemplazar al Gerente General12 quien, de inmediato, en coordinación con la Superintendencia Bancaria inició el análisis de la situación financiera del Banco. El resultado del análisis entregado varios meses más tarde, estableció la existencia de un desequilibrio financiero y de pérdidas reales acumuladas y proyectadas, que ponían al Banco en situación de quiebra. Informada la Junta Militar de Gobierno sobre el particular, previa consulta con los Expresidentes Alfonso López Pumarejo y Mariano Ospina Pérez, y con el Director Encargado del Partido Liberal y Jefe Nacional del Debate Electoral Carlos Lleras Restrepo, promulgó el Decreto 008 del 29 de enero de 1958, por medio del cual la Nación se comprometía a garantizar los depósitos en cuenta corriente y en la Sección de ahorros del Banco Popular. Un mes más tarde, el público en general y los accionistas en particular, fueron informados detalladamente de esta situación en la decimonovena Asamblea General de Accionistas del Banco Popular, realizada en las instalaciones de la su casa principal en la carrera 8ª con la calle 11 de Bogotá, el 27 de febrero de 195813.

El período de tiempo analizado

La expedición del Decreto 008 de 1958 llevó a la opinión publica a pensar inicialmente, que el alcance de las medidas decretadas14 era suficiente para evitar la liquidación del Banco Popular, recomendada por la Superintendencia Bancaria, respaldada por algunos sectores económicos del país e incluso por el Ministro de Hacienda: con gran despliegue El

                                                                                                               

11 Carlos Caballero and Miguel Urrutia, Historia Del Sector Financiero Colombiano En El Siglo 20. Ensayos

Sobre Su Desarrollo Y Sus Crisis (Bogotá, Colombia: Asobancaria, 2006).

12 Banco Popular, Bogotá, Colombia. Libro de Actas de Junta Directiva Nº 215 17 de julio de 1957, pp. 401-408

13 Banco Popular, Bogotá, Colombia. Libro de Actas Asamblea General de Accionistas. Acta 19, pp. 112-119 14 Véase el artículo 4º: El Ministerio de Hacienda y Crédito Público, por conducto de la Superintendencia Bancaria, procederá a estudiar las reformas legales, y estatutarias del Banco Popular, que se consideren convenientes para la eficaz realización del crédito a las clases menos favorecidas.

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Tiempo del 30 de enero de 195815, indicaba que el Gobierno iba a suscribir acciones por ochenta y dos millones de pesos. Sin embargo, transcurridos pocos días se impuso la tesis de que los recursos no eran un aporte, sino, simplemente, un crédito del Banco de la República para responderle a los clientes por los depósitos de ahorros y cuenta corriente que poseían en el Banco Popular; era necesario que el Gobierno obtuviera del Congreso de la República, la autorización para recapitalizar el Banco. El gobierno provisional dio inicio a los estudios para presentar al Congreso, desde su posesión el 20 de julio, el proyecto de ley correspondiente, con lo cual se dio comienzo al debate entre los que consideraban conveniente la liquidación del Banco y los que defendían su recapitalización; es con las particularidades de este debate, que se prolongó por mas de dieciocho meses, que se da comienzo al período de tiempo del presente trabajo.

Al cabo dieciocho meses de trámite, en el segundo semestre de 1959, una ley de la República autorizó al gobierno de Alberto Lleras Camargo (1958-1962) para que, en nombre de la Nación recapitalizara el Banco y le otorgara un cuantioso crédito, sin intereses a veinte años de plazo. Sin embargo este esfuerzo no fue suficiente; hubo que esperar otros siete años, durante los cuales el ejecutivo gestionó otras dos recapitalizaciones de manera que, finalizando el período presidencial de Guillermo León Valencia (1962-1966), el Banco saliera a flote. Durante los siguientes dos gobiernos del Frente Nacional no fue necesario tramitar recapitalizaciones del Banco, pero fue posible observar la cercanía con que se administró desde el Gobierno, puesto que se definió que el presidente de la junta directiva fuera el Ministro de Hacienda16. Así mismo fue observable que durante el gobierno de Misael Pastrana Borrero (1970-1974) se le asignaron funciones especiales relacionadas con programas prioritarios del Gobierno, tales como la educación cooperativa y el subsidio familiar17.

La cota final de la investigación es el año 1974, cuando se terminó el período presidencial de Misael Pastrana Borrero (1970-1974) y se dieron por finiquitados los acuerdos de alternancia del Frente Nacional. Pastrana fue reemplazado por Alfonso López Michelsen

                                                                                                               

15 Ver El Tiempo, 30 de enero de 1958 pp. 1 y 9

16 Ver Decretos 2870 de 1968 y 3126 de 1968 del gobierno de Carlos Lleras Restrepo (1966-1970) 17 Ver Ley 9ª de 1971 y Ley 56 de 1973 del período de Misael Pastrana Borrero (1970-1974)

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(1974-1978) en cuyo primer año de gobierno se produjo la reforma financiera de 1974, la cual marca el inicio del cambio del Modelo Económico de Desarrollo o de Intervención Económica, nacido con las reformas financieras de 1950 y 1951, seguido y defendido por los cuatro gobiernos del Frente Nacional. Esta reforma promulgó una lenta liberación del mercado financiero18, que comenzó con la liberación de las tasas de interés y continuó con la reducción de las inversiones forzosas: una de las fuentes que alimentaba los fondos direccionados por el Banco de la República hacia los bancos de fomento, entre los que ocupaba lugar destacado el Banco Popular. Al interior del Banco también se dieron modificaciones: luego de una permanencia de dieciséis años, el presidente del Banco fue reemplazado por el nuevo gobierno y de allí en adelante la permanencia de los siguientes presidentes fue de cuatro años, de otra parte la sede social del Banco se trasladó a la ciudad de Cali en cumplimiento de una política de descentralización liderada por el presidente de la República.

El presente trabajo expone, en primer lugar, a partir de fuentes primarias como prensa y correspondencia, las circunstancias en que se dio el debate en los años 1958 y 1959, sobre la cuál debía ser la decisión más conveniente para el país, entre liquidar el Banco Popular o reestructurarlo, para que siguiera cumpliendo con las funciones para las que había sido reformado en 1951. En segundo lugar se procede a historiar , desde adentro, el subsiguiente período de difícil consolidación del Banco, en condiciones económicas adversas, pero con resultados satisfactorios debido a la estrecha relación y alineamiento de objetivos entre la administración del banco y los cuatro gobiernos del Frente Nacional, 19 que se caracterizaron por haber dado comienzo y continuidad a planeación, por la fuerte intervención en el manejo de la economía, mientras de la parte externa venían exigencias de ajuste macroeconómicos de parte de organismos internacionales como el Banco Mundial y

                                                                                                               

18 Decsi Arévalo and Oscar Rodriguez, Gremios, Reformas Tributarias Y Administración De Impuestos En

Colombia (Bogotá: Universidad Externado de Colombia, 2001).

19  Se conoce con el nombre del Frente Nacional al período de los dieciséis años comprendidos entre 1958 y 1974 cuando, por acuerdo de los dos partidos tradicionales colombianos, se dieron cuatro períodos de alternancia en la presidencia del país. Sobre las exigencias de organismos internacionales ver: Santiago Colmenares, "El Banco Mundial Y Las Políticas Económicas En Colombia: Desarrollismo, Condicionalidad Y Dependencia, 1958-1981," in Propuestas Y Debates En Historia Económica, ed. Decsi Arévalo and Oscar Rodriguez (Bogotá: Universidad Nacional de Colombia, CID, 2011). pp. 455-466.  

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el Fondo Monetario Internacional20. En tercer lugar se presentan otro tipo de relaciones, no todas favorables, resultantes de situaciones contemporáneas tales como la polarización política y social características del período de la Guerra Fría, la inesperada continuación de la violencia con características diferentes, el continuo debate entre lo privado y lo público, la necesidad de recursos para atender catástrofes naturales, la decisión del gobierno de tecnificar actividades tales como la disposición de mercancías incautadas al contrabando, que también dejaron impronta en el desarrollo del Banco; finalmente, se presentan algunas conclusiones.

Balance  historiográfico  

 

En la introducción al balance historiográfico de la banca latinoamericana, El Historiador Mexicano Carlos Marichal Salinas, considera que, hasta bien avanzada la segunda mitad del siglo XX, la participación de los bancos y de su papel en América Latina, dentro de la historiografía económica era muy pequeña, lo cual resultaba por lo menos extraño, porque los bancos figuran entre las empresas más antiguas e importantes de estos países donde, por lo general, desempeñan funciones en nombre del gobierno. Menciona, como posibles causas de esta situación, que los archivos de los bancos estaban cerrados para hacer consultas a profundidad y, de otra parte, la falta de interés de los investigadores por enfrentar problemas de la teoría económica relativos a lo financiero y lo monetario. A renglón seguido agrega que de un tiempo hacia acá se nota una mejora en la solución de ambas causas: algunos bancos como el Banco Nacional de México BANAMEX, el Banco de la Provincia de Buenos Aires, el Banco do Brasil y otros, han adecuado y abierto sus archivos para la consulta de los historiadores; dice también que, cada vez son más los investigadores que no se limitan a hacer historia bancaria institucional, sino que combinan la teoría económica con la historia, como son los casos de Roberto Cortés y Samuel Amaral

                                                                                                               

20 Sobre este tema, ver por ejemplo: José Antonio Ocampo, Una Historia Del Sistema Financiero

Colombiano (Bogotá: Asociación Bancaria de Colombia y Portafolio, 2015). p. 21-56; Carlos Brando, "Economía Política De La Promoción Industrial En Colombia: El Instituto De Fomento Industrial, 1940-1964," in La Banca De Desarrollo En América Latina. Luces Y Sombras En La Industrialización De La Región, ed. Marcelo Rougier (Buenos Aires: Fondo de Cultura Económica de Argentina, 2011). p. 230  

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en Argentina, Carlos Peláez y María B. Levy en Brasil, Alfonso Quiroz en Perú y Antonio Mitre en Bolivia, para mencionar algunos. Otros historiadores como Enrique Florescano, atribuyen el desarrollo de la historiografía sobre temas económicos, a factores como la institucionalización de la disciplina y la consecuente profesionalización del ejercicio; a la contribución de las ciencias sociales; a la influencia de la historiografía extranjera y a la eliminación de las fronteras entre economistas e historiadores.

Entre los investigadores y trabajos que Marichal destaca en el balance están los siguientes: Martí, Gerardo (1999) “Argentina: la crisis de 1890. Endeudamiento externo y crack financiero”, publicado en El Trimestre Económico, Vol. LVII No 228; Neuhaus, Paulo (1975) Historia monetaria del Brasil 1900-1945, Rio de Janeiro; Quiroz, Alfonso (1989)

Banqueros en conflicto: estructura financiera y económica peruana, Universidad del Pacífico, Lima; Regalsky, Andrés (1994) “La evolución de la banca privada nacional en Argentina 1880-1914” en La formación de la banca central en España y Latinoamérica, siglos XIX y XX. Ponencia Banco de España, Madrid.

Marichal resalta que la nueva producción historiográfica, de América Latina, le ha dado importancia a seis ejes temáticos que han despertado grandes debates: las políticas monetarias desde la independencia y el fracaso de los primeros experimentos bancarios; bancos libres versus bancos de gobierno; el papel de la banca extrajera en América Latina en el siglo XIX; el boom bancario de los 80 y la crisis de 1890; la banca y el desarrollo económico regional; la creación de los bancos centrales en el primer tercio del siglo XX.21

En otro balance historiográfico, esta vez sobre la banca mexicana, elaborado por Marichal y Gustavo del Ángel, los autores reseñan más de cien trabajos, la mayoría de ellos escritos en la década de 1990, que historian diferentes facetas de la actividad bancaria durante los últimos 200 años. Dentro de las conclusiones Marichal y del Ángel resaltan, por ejemplo, que es observable, a lo largo del período analizado, la estrecha conexión entre el sector financiero y la altas esferas del poder, así como es observable que, el sesgo en el desarrollo

                                                                                                               

21 Como se podrá ver mas adelante, la producción historiográfica de fin del siglo XX y comienzos del XXI, sobre banca de los siglos XIX y XX en Colombia, se inscribe en varios de esos ejes temáticos, aunque no los cubre todos.

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económico de muchas las regiones, se dio acorde con relaciones entre las elites industriales, comerciales, agrícolas, ganaderas y las financieras. De otra parte, los autores también concluyen que la apertura de los archivos privados de los bancos, la aproximación de los investigadores a las fuentes con nuevos enfoques teóricos y el acercamiento entre con las ciencias sociales, que se reflejan en esta producción, abre las puertas a nuevas investigaciones que enriquecerán la historia económica y financiera de ese país.

A pesar de que la producción historiográfica sobre la banca en Colombia es escasa comparada con otros países de América Latina, especialmente México, Argentina, Chile y Brasil, desde la década de 1980 vienen dándose importantes avances investigativos y la producción de trabajos que cubren alguna o varias de las siguientes temáticas: la banca comercial, la banca central, la banca de desarrollo y los estudios sobre historia general del sector financiero.

Con respecto del primer tópico, la banca comercial, los historiadores han mostrado especial predilección por el siglo XIX y más específicamente por el período de la banca libre; el resultado ha sido la producción de varias historias regionales donde se observa que, la organización federal del país en esa época, lo pequeño de los capitales involucrados y el poco desarrollo de las comunicaciones, hicieron que la mayoría de los bancos limitaran el ejercicio de su actividad a la región donde fueron establecidos. Con respecto de la banca central, dos temas absorben la atención de los investigadores: la historia del Banco de la República y la de sus antecedentes; como se verá más adelante, los trabajos pueden referirse a uno u otro tema y algunas veces se encadenan los dos.

Son relativamente pocos los estudios generales del sector financiero colombiano, por lo tanto se procede a relacionar inmediatamente los más conocidos de los que se han producido en la dos primeras décadas de este siglo: Carlos Caballero y Miguel Urrutia (2006) Historia del sector financiero colombiano en el siglo XX. Ensayos sobre su desarrollo y sus Crisis.22 Los dos ensayos que componen el libro coinciden en presentar, de

                                                                                                               

22 Caballero and Urrutia, Historia Del Sector Financiero Colombiano En El Siglo 20. Ensayos Sobre Su

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una forma didáctica, primero, las cifras del sector al que consideran pequeño en términos internacionales y de poco crecimiento durante la segunda mitad del siglo XX, por causas tales como la represión financiera y el efecto de las crisis de los 30, los 80 y la del “Fin del Siglo”;y en segundo lugar, hacen una reseña de las crisis y recaban sobre la necesidad de analizarlas e interiorizarlas para evitarlas en el futuro, fundamentalmente por el empobrecimiento que conllevan. Andrés Mauricio Mora Cuartas, Maribel Serna Rodríguez y Natalia Serna Rodríguez (2011) Las entidades Bancarias de Colombia, consecuencia de un movimiento constante del sector bancario, documento en el que se presenta un recuento de las entidades bancarias fundadas en Colombia desde la era de la banca libre hasta comienzos del siglo XXI, se hace especial referencia a las crisis de 1956 y 1986 y culmina haciendo una breve reseña de cada uno de los bancos que estaban activos en la primera década del siglo XXI23; y José Antonio Ocampo (2015) Una historia del sistema financiero colombiano24, es un trabajo muy reciente que estudia el período entre los años 1951 y el presente, lo distribuye en cuatro etapas que fueron analizadas a la luz de tres temas transversales en toda la obra: el desarrollo macroeconómico, los cambios institucionales y el desarrollo de la estructura financiera. Como en la mayoría de sus trabajos recientes, Ocampo defiende la tesis de que hubo un importante crecimiento de las variables micro y macroeconómicas durante el período que él y otros economistas llaman Industrialización Dirigida por el Estado.25

Historiografía del período banca libre

Uno de los bancos más representativos del período de banca libre en Colombia fue el Banco de Antioquia, a él se refiere el trabajo del historiador y miembro de la academia antioqueña de historia Enrique Echavarría (1946) Crónicas e historia bancaria de

                                                                                                               

23 Andrés Mauricio Mora Cuartas, Maribel Serna Rodríguez, and Natalia Serna Rodriguez, "Las Entidades Bancarias En Colombia, Consecuencia De Un Movimiento Constante Del Sector Bancario," Revista MBA EAFIT2011.

24 Ocampo, Una Historia Del Sistema Financiero Colombiano.

25 En la literatura del siglo XX se conocía como ISI Industrialización por Sustitución de Importaciones; otros economistas entre los que se cuentan Salomón Kalmanovitz, Miguel Urrutia y otros, llaman a este período de represión financiera

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Antioquia, publicado en Medellín por Tipografía Bedout26; sin embargo el grueso de la producción historiográfica sobre ese banco, el Banco de Bogotá, el Banco de Colombia, y muchos otros que se fundaron entre 1870 y 1880, fue publicado en las décadas del 80 y el 90 del siglo XX. Se destacan los trabajos de los siguientes investigadores: 1) Ma. Mercedes Botero: (1985) Instituciones Bancarias en Antioquia publicado en Lecturas de Economía,

(1988) “Los bancos locales del siglo XIX, el caso del Banco de Oriente de Antioquia 1883-1887” publicado en Boletín Cultural y Bibliográfico, (1989)“el Banco de Antioquia como modelo de Banca Regional” publicado en Estudios Sociales Faes y (1994) “El Banco de Antioquia y el Banco de Sucre 1872-1920 (1994)27. En este trabajo enfatiza que la Ley 192 de 1872, al autorizar la creación del banco le concedió tantos privilegios que hicieron de la entidad un banco ‘semioficial’28, pues además de autorizarlo para emitir billetes, se comprometió a recibirlos como pago de cualquier deuda con el gobierno y a redimir los billetes con moneda metálica en las oficinas del gobierno, en caso de que no fueran cambiados en el banco. 2) Lina Ma. Echeverry: (1991) “¿Qué es la banca libre?” publicado en Economía y Finanzas, octubre-diciembre, (1994) “Banca libre: la experiencia colombiana en el siglo XIX”29, en esta obra la autora concluye que la experiencia de banca

libre en Colombia fue exitosa y considera infortunada la intervención del gobierno de Rafael Núñez, que al promulgar la nueva constitución prohibió la emisión libre y obligó a los bancos a redimir y a recoger los billetes que circulaban en el mercado. 3) Adolfo Meisel: (1990) “Los bancos de Cartagena” publicado en Lecturas de economía, de la Universidad de Antioquia, Nos 32 y 33 y (1992) “Free Banking in Colombia” contenido en

The Experience of Free Banking, editado por Kevin Dowd, publicado por Edit. Routledge, GB.; 4) Adolfo Meisel y Eduardo Posada: (1988) “Bancos y banqueros en Barranquilla” y

                                                                                                               

26 Recientemente en 2003 la Editorial Lemoine de Bogotá hizo una reimpresión, junto con otros 22 trabajos de diferentes disciplinas considerados, por un grupo de expertos, como indispensables en la biblioteca de los antioqueños.

27 María Mercedes Botero Restrepo, "El Banco De Antioquia Y El Banco De Sucre 1872-1920," in Ensayos

De Historia Monetaria Y Bancaria De Colombia, ed. Fabio Sánchez Torres (Bogotá: Tercer Mundo Editores Fedesarrollo

Asobancaria, 1994).  

28 Una situación similar se dio en México con Banamex, según lo describe Carlos Marichal. Ver Gustavo del Angel and Carlos Marichal, "Poder Y Crisis: Historiografía Reciente Del Crédito Y La Banca En México, Siglos Xix Y Xx," Historia mexicana LII (2003).

29 Lina María Echeverry Pérez, "Banca Libre: La Experiencia Colombiana En El Siglo Xix," in Ensayos De

Historia Monetaria Y Bancaria De Colombia, ed. Fabio Sánchez Torres (Bogotá: Tercer Mundo Editores Fedesarrollo

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(1994) “Bancos de la Costa Caribe, 1873-1925”30, este trabajo, como la mayoría de los trabajos sobre bancos en el período de banca libre en Colombia, es un buen ejemplo de historia regional, pues compendia la historia de los bancos de Cartagena y Barranquilla, y hace una pequeña referencia a la existencia de tres bancos que se crearon en Riohacha, Montería y Sincelejo, los que alcanzaron tres, siete y veinte años de existencia, respectivamente. Es de resaltar en este trabajo: el buen tratamiento de fuentes, entre las que se cuentan periódicos de la época cotejados con informes generales y correspondencia de los bancos; el enfoque de cercanía al estudiar por separado los bancos de Cartagena y de Barranquilla; así como, las conclusiones presentadas por los autores. 5) Carmen Astrid Romero: (1994) “La banca privada en Bogotá 1870-1922”31. Es una historia comparada que cubre casi cinco décadas de desarrollo de los bancos de Bogotá y de Colombia, creados en la década de los 70 del siglo XIX en Bogotá, bajo normas legales del Estado Soberano de Cundinamarca y que no solo sobrevivieron a la reforma de la regeneración, sino a las turbulencias de la Guerra de los mil días, llegando incólumes a las reformas de 1923. Por lo demás, el trabajo es prolífico en información sobre los grupos de accionistas, montos de cartera, tasas activas y pasivas de interés y análisis sobre eficiencia y rentabilidad de los bancos.

Es importante citar y reseñar dos trabajos aparecidos en la segunda década del siglo XXI, porque plantean una reorientación en la forma como se venía viendo el fenómeno de la banca libre: Andrés Álvarez y Jennifer Timoté (2011) La experiencia de la banca libre en Bogotá 1871-1880: de la utopía al pragmatismo frente a la crisis (2011)32 y Laura Constanza Henao (2013) “De la banca libre al Banco Nacional: los bancos privados de emisión frente al surgimiento del Banco Nacional 1870-1900”33, una tesis de grado de maestría en la Facultad de Economía de la Universidad de los Andes. Afirman los investigadores que, como resultado del análisis de indicadores financieros, correspondencia y artículos de prensa de la época, hallaron que, contrario a la visión general que se tenía,

                                                                                                               

30 Adolfo Meisel and Eduardo Posada, "Bancos De La Costa Caribe, 1873-1925," ibid., ed. Fabio Sánches Torres.  

31 Carmen Astrid Romero, "La Banca Privada En Bogotá1870-1922," ibid.

32 Andrés Álvarez and Jennifer Timoté, La Experiencia De La Banca Libre En Bogotá 1871-1880: De La

Utopía Al Pragmatismo Frente a La Crisis, Documento Cede (Bogotá: Universidad de los Andes, 2011). 33 Laura C. Henao I., "De La Banca Libre Al Banco Nacional: Los Bancos Privados De Emisión Frente Al Surgimineto Del Banco Nacional (1870-1900)" (Universidad de los Andes, 2013).

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sobre el surgimiento de la banca libre en Colombia como un proceso exitoso, de iniciativa privada y ajustado a conceptos teóricos, lo que en realidad existió fue un proceso inducido y facilitado en forma extrema por los gobiernos34, otorgando privilegios que llegaron hasta el compromiso de cambiar los billetes por moneda metálica, en caso de que el banco no lo hiciera, como el caso del Banco de Antioquia.35 Una vez los bancos entraban en funcionamiento los gobiernos les aportaban grandes cantidades de dinero en forma de depósitos para facilitar su funcionamiento; también fueron los principales usuarios de crédito36. En consecuencia, no fue un proceso homogéneo, sino un ramillete de procesos desiguales, donde los gobiernos y los empresarios actuaron en forma pragmática según las circunstancias propias de cada caso; por lo tanto, cuando se produjo la reforma regeneracionista los desenlaces fueron disparejos, mientras algunos bancos sobrevivieron ofreciendo servicios diferentes a la emisión de billetes, otros, los más dependientes del gobierno, debieron ser liquidados.

De otra parte, también se han elaborado trabajos de historia empresarial, en algunas oportunidades auspiciados y publicados por los mismos bancos. En este grupo se encuentra el trabajo de Carlos Eslava F. (1984) El Banco de Bogotá, 114 años en la historia de Colombia37, dirigido y publicado por el Banco de Bogotá y el de Carlos Dávila (2002) “Entre la tradición y la modernidad: de una caja de ahorros católicos a un grupo económico (1911-1980)”.38 Tiene como característica importante que el autor utilizó como fuente entrevistas e historias de vida de personas que tenían o habían tenido vínculos laborales, administrativos o comerciales con la institución.

Banca central y antecedentes

                                                                                                               

34 Ver: Álvarez and Timoté, La Experiencia De La Banca Libre En Bogotá 1871-1880: De La Utopía Al

Pragmatismo Frente a La Crisis. pp. 9-12

35 Ver: Botero Restrepo, "El Banco De Antioquia Y El Banco De Sucre 1872-1920." p. 201

36 Una situación similar se presentó en México especialmente con Banamex (Banco Nacional de México). Ver: Angel and Marichal, "Poder Y Crisis: Historiografía Reciente Del Crédito Y La Banca En México, Siglos Xix Y Xx." pp. 681-686

37 Carlos Eslava, El Banco De Bogotá. 114 Años En La Historia De Colombia (Bogotá, Colombia: Benjamín Villegas y Asociados, 1985).

38 Carlos Dávila, "Entre La Tradición Y La Modernidad: De Una Caja De Ahorros De Obreros Católicos a Un Grupo Económico(1911-1980)," in Empresas Y Empresarios En La Historia De Colombia. Siglos Xx Y Xix, ed. Carlos Dávila (Bogotá: Universidad de los Andes, Editorial Norma, 2002).

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La producción historiográfica sobre la banca central en Colombia, que está ligada a la historia monetaria del país, es abundante pues ha sido abordada por la academia, por empleados e investigadores internos y externos al servicio del Banco de la República y por algunos historiadores extranjeros, en libros y trabajos publicados en revistas; también ha sido el tema de muchas tesis de pregrado, maestría y doctorales de universidades colombianas y del exterior. En forma parcial o total, los trabajos abordan los siguientes temas: últimos años del periodo colonial en el siglo XVIII; las vicisitudes de los gobiernos para darle algo de organización al desorden y la confusión proveniente del uso de varias clases de monedas de oro, plata y cobre, que circularon en las décadas posteriores a la Independencia; la cronografía y estudio de normas y estudios para la creación y organización de las instituciones consideradas por los investigadores como los más inmediatos antecedentes del Banco de la República: el Banco Nacional 1880-1894, el Banco Central de Colombia 1905-1909 y la Junta de Conversión 1906-1922; la Misión Kemmerer y la creación de un banco central en Colombia y; el desarrollo del Banco de la República.

Un trabajo pionero, que data de los comienzos del siglo XX, fue escrito por Luis Eduardo Nieto Caballero (1912) El curso forzoso y su historia en Colombia39 tiene el mérito de recoger el debate, intenso por la época, sobre los pros y contras del curso forzoso de los billetes, que concluía que, en todo caso el emisor no debería ser el gobierno. Otro trabajo es el de Antonio García (1951) “La reforma bancaria y el control selectivo del crédito en Colombia” publicado en El Trimestre Económico vol.18, recoge el punto de vista del autor sobre los motivos y las expectativas del reciente viraje que se había producido en las funciones que debía desempeñar el Banco de la República. La historiografía sobre la banca central en Colombia ha sido copiosa desde la década de 1980.

Sin que signifique una consulta exhaustiva, de los trabajos publicados en la década de los 80 se han seleccionado: 1) Enrique Low M. (1986) “Historia monetaria de Colombia 1886-1986 en Estado y economía en la constitución de 1986, compilado por Oscar Rodríguez S.

                                                                                                               

39 Eduardo Nieto Caballero, El Curso Forzoso Y Su Historia En Colombia (Tesis), trans. Eduardo Nieto Caballero (Bogotá: Linotipo de Gaseta Republicana, 1912), Traducción y complementación de tesis de la Escuela de Ciencias Políticas de París

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y publicado por la Contraloría General de la República 2) Carmen Astrid Romero (1987)

Historia Monetaria de Colombia: 1880-1905 que fue su tesis de grado de magister en economía en la Universidad Nacional; 3) José Ignacio Díaz (1989) “El Banco Nacional: 1880-1904, un fracaso de la moneda legal, publicado en Lecturas de economía, enero-abril de la Universidad de Antioquia. De la década de los 90 son de mencionar: 1) Adolfo Meisel R., Jorge Enrique Ibáñez N., Alejandro López M., Adolfo Meisel M. (1990) El Banco de la República: antecedentes, evolución y estructura, compilado por Adolfo Meisel y publicado por el Banco de la República, es uno de los trabajos mas completos que se ha escrito no solo sobre la banca central sino de la banca en general, que recorre todos los períodos mencionados anteriormente, desde la Colonia hasta finales de la década de los 80 del siglo XX.; 2) Carmen Astrid Romero (1991) “La Regeneración y el Banco Nacional, en Boletín Cultural y Bibliográfico, vol. 28 # 26. Del presente siglo se pueden destacar: Antonio Hernández G. (2001) “Banca Central en Colombia: Banco Nacional (1880), Banco Central (1905), Banco de la República (1923)” en Credencial Historia, marzo # 135; 2) Fabio Sánchez Torres (2005) Historia monetaria de Colombia en el siglo XX: grandes tendencias y episodios relevantes, publicado por la Universidad de los Andes; Juan Santiago Correa (2010) Moneda y Nación. Del federalismo al centralismo económico en Colombia 1850-1922, publicado por CESA.

Banca de desarrollo

El tema banca de desarrollo en América Latina, ha sido tratado por varios autores a quienes se debe una abundante producción historiográfica. En lo que va corrido de este siglo, sobresalen entre otros, los trabajos de Carlos Marichal y Marco Alberto Huidobro en México, Marcelo Rougier y Claudio Golombek en Argentina, Victor Leonardo de Araujo y Gloria Maria Moraes da Costa en Brasil. Algunos de estos investigadores se han ocupado de la definición y precisión de los conceptos teóricos; ese es el caso de Felisa Miceli quien siendo presidenta del Banco Nacional de Argentina y del Centro de Economía y Finanzas para el desarrollo de Argentina, produjo en 2004 el documento “Sistema Financiero. Apuntes sobre banca de desarrollo y fomento”. En la primera parte del trabajo se ocupa de definir las tres funciones que debe cumplir la banca de desarrollo, 1) Prestar apoyo

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crediticio a las inversiones públicas y privadas cuyo fin es el crecimiento a largo plazo; 2) Financiar la infraestructura de obra y provisión de bienes públicos que faciliten la gestión y; 3) Hacer banca de fomento, la cual se define como financiar y atender a un conjunto de sectores productivos y sociales rechazados y/o racionados por el sector privado por alguna o varias de las siguientes razones: fallas de mercado, escala de las operaciones y relación costo beneficio; Miceli precisa que estos sectores pueden requerir adicionalmente excepciones, ayudas y asesorías para acceder a los servicios financieros. La segunda parte analiza la evolución histórica de la banca de desarrollo.

También se ocupa de los conceptos teóricos el investigador Marco Alberto Huidobro: además de escribir “Breve historia de la banca de desarrollo mexicana” publicada en 2011 en Análisis Económico Nº 65, también produjo en (2013) otro trabajo denominado “Enfoques teóricos detrás de la intervención del gobierno en la banca”40 con el cual proporciona una especie de catálogo de términos para definir la posición que asumen los gobiernos frente a la banca, especialmente cuando se trata de la creación o transformación de bancos de desarrollo. Huidobro indica que estos enfoques pueden ir desde la posición de

Laissez Faire, donde la libertad para que los bancos ejerzan su actividad es casi absoluta, pues la única intervención posible es la de las fuerzas libres del mercado, y no contempla imperfecciones del mercado; hasta el enfoque de Desarrollo o intervencionista, donde el gobierno tiene el control absoluto. En el intermedio están los enfoques: Fortalecimiento de mercado, enfoque Institucional, enfoque Político, de Agencia, Macroeconómico y Activismo pro mercado. Concluye que algunas ideas que se debatían en las décadas de los 50 y 60 del siglo XX, aún tienen vigencia en el debate sobre la intervención del gobierno en los bancos, por ejemplo la necesidad de compensar las imperfecciones del mercado (enfoque Institucional), Compensar la escasez de capital en sectores o regiones (Enfoque Desarrollo).

Otros investigadores se acercan a la historia de la banca de desarrollo a través de historias comparadas. A continuación se presenta dos buenos ejemplos: Pablo López y Marcelo

                                                                                                               

40 Marco Alberto Hidobro, "Enfoques Teóricos Detrás De La Intervención Del Gobierno En La Banca,"

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Rougier (2011) “La banca de desarrollo durante la Industrialización por Sustitución de Importaciones en América Latina, los casos de México y Argentina” publicado en

Desarrollo Económico, Vol. 51, abril-junio, compara a NAFIN S.A de México con el Banco Industrial/Banco Nacional de Desarrollo en Argentina, con el cual se muestra la importancia de la continuidad interna de la institución y la de su relación con los gobiernos de turno. De otra parte, Marcelo Rougier y otros (2011) La banca de desarrollo en América Latina. Luces y sombras en la industrialización de la región41, que trata sobre cinco institutos de desarrollo pertenecientes a cinco países: CORFO de Chile; IFI de Colombia; BNDE de Brasil; NAFIN S.A. de México y Banco Industrial/Banco Nacional de Desarrollo de Argentina.

En Colombia la producción sobre banca de desarrollo y/o de fomento es relativamente pequeña. Carlos Brando escribió un trabajo sobre el IFI al que ya nos referimos cuando citamos el libro compilado por Marcelo Rougier. Sin embargo el trabajo de Brando solo se refiere a la primera etapa, cuando el IFI ejercía la actividad de inversionista, dejando de lado el análisis de la actividad de financiación con crédito que tuvo en la segunda parte de su trayectoria.

Se pueden mencionar sendos trabajos sobre dos bancos de desarrollo con actividad de banco comercial hoy desaparecidos, pero que por la época del Frente Nacional eran muy activos y muy apreciados del público en general. En primer lugar, Miguel Urrutia y Olga Marcela Namen (2011) “Historia del crédito hipotecario en Colombia”,42 allí se refieren sucintamente a la historia del Banco Central Hipotecario BCH, fundado en 1932. Los autores subrayan que en un principio el BCH se financiaba con cédulas dirigidas al público en general, pero al no resultar atractivas, fue necesario obligar a los bancos y a las compañías de seguros a invertir una porción de sus depósitos43 en cédulas hipotecarias. El segundo trabajo es la tesis de pregrado de administradora de empresas, en la Universidad de los Andes, de Amalia Correa Young (1979) Historia y desarrollo empresarial del Banco

                                                                                                               

41 Marcelo Rugier, La Banca De Desarrollo En América Latina: Luces Y Sombras En La Industrialización De

La Región (Buenos Aires, Argentina: Fondo de Cultura Económica de Argentina, S. A., 2011).

42 Miguel Urrutia and Olga Marcela Namen, Historia Del Crédtio Hipotecario En Colombia (Bogotá: Universidad de lo Andes, 2011).

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Cafetero44. El trabajo es una historia empresarial, consta de tres partes: la primera, trata sobre la historia del sistema financiero colombiano desde 1921 hasta 1978; la segunda se refiere a la historia del café en Colombia y su importancia dentro de la economía del país; y la tercera relata el desarrollo empresarial del Banco Cafetero, desde su fundación en el año 1953 hasta el año 1978, destacando las ejecutorias de cada uno de los gerentes generales de la institución.

Con respecto del Banco Popular, también un banco de fomento de carácter oficial con funciones de banco comercial, se pueden mencionar cuatro trabajos. El primero es un libro de gran formato, conmemorativo de los primeros cinco años de existencia, publicado en el año 1955, publicado por el Banco, titulado Banco Popular 1950-1955. Biografía de una revolución económica.45 El libro es rico en información relacionada con las leyes y decretos que lo crearon y que auspician y favorecen su función de llevar crédito a las personas menos favorecidas y a las pequeñas industrias, así como en exhibir su vertiginoso crecimiento. Con el respaldo de cuadros estadísticos presenta el resumen de las ejecutorias y los logros conseguidos por el Banco durante su corta existencia.

 

El segundo, es el trabajo de grado, para optar por el título de ingeniero industrial en la Universidad de los Andes, presentado por Alfonso Rueda Lozano (1980) Análisis histórico del desarrollo de las negociaciones laborales en el Banco Popular.46 Si bien el trabajo de Rueda estaba enfocado a analizar el sindicalismo en el sector bancario, en el primer capítulo de su tesis hace un recuento cronológico de la historia del banco, desde la fundación en 1950, hasta el año 1979 cuando escribió su tesis de grado. Específicamente al referenciar el año 1957 menciona que el Banco estuvo en una situación comprometida por desorganización interna y de iliquidez y relacionaba algunas de las causas: 77 de las 90 sucursales arrojan pérdidas y que hacía tres años que no se conciliaban cuentas con la principal. En 1958 se refiere a los rumores de liquidación y al comentario de que la creación de sucursales en el extranjero se había hecho sin autorización de la Junta Directiva

                                                                                                               

44 Amalia Correa Young, "Historia Y Desarrollo Empresarial Del Banco Cafetero," Facultad de Administración (Bogotá: Universidad de los Andes, 1979).

45 Popular, Banco Popular 1950-1955. Biografía De Una Revolución Económica.

46 Alfonso Rueda Lozano, "Análisis Histórico Del Desarrollo De Las Negociaciones Laborales En El Banco Popular," Facultad de ingeniería Departamento de ingeniería industrial (Bogotá: Universidad de los Andes, 1980).

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ni de la Superintendencia Bancaria. En 1959 se refiere a que la situación no dejaba de ser crítica y pasa a hablar de los decretos 004 de 1959 y 026 de 1959 que autorizan al Banco Popular para hacer préstamos a los damnificados por la Violencia en los departamentos de Cauca, Caldas, Huila, Tolima, Valle y en las zonas de Sumapaz y Carare. En fin, aparte de mencionar la crisis y la posibilidad de que el Banco fuera liquidado, no profundiza mas en el asunto de la refinanciación del Banco. En el año 1963 solo se refiere a la Ley 2ª para indicar que, autoriza para que los depósitos judiciales se efectúen en el Banco Popular, sin mencionar la segunda recapitalización.47 Otro tanto sucede cuando se refiere al año 1966. Menciona que el Banco inicia la apertura de nuevas sucursales “política anteriormente cancelada por crisis de liquidez y administración sufrida a finales de la década de los 50”. No hay referencia a la solvencia conseguida a partir de la tercera recapitalización del Banco.48

En 2003 y 2004 fueron publicados dos libros que, al hablar de Luis Morales Gómez, el Gerente General del Banco Popular desde la fundación en 1950 hasta 1957, hacen referencias al Banco Popular. En orden cronológico de publicación ellos son: El uñilargo. La corrupción en el régimen de Rojas Pinilla49, un libro publicado en 2003, y escrito por el

periodista económico Alberto Donadío, reconocido por hacer periodismo de denuncia, sin embargo, en este caso no hace referencia hechos reciente sino que, con motivo de la efemérides de los 50 años de la subida de Gustavo Rojas Pinilla (1953-1957) al poder, se refiere a hechos ocurridos durante los siete años de administración de Luis Morales Gómez, argumentando que permitió deteriorar la situación del Banco y que actuó de manera irresponsable, por el respaldo que recibía del régimen dictatorial. El segundo trabajo con esa característica es 50 protagonistas de economía colombiana50, escrito por el periodista Jorge Emilio Sierra, vinculado a La República. Fue publicado en el año 2004 por la Facultad de Economía de la Universidad de Bogotá Jorge Tadeo Lozano. Se trata de cincuenta perfiles biográficos de economistas que en su mayoría ocuparon la cartera del

                                                                                                                47 Este tema será tratado en el capítulo 2 48 Idem.

49 Alberto Donadío, El Uñilargo. La Corrupción En El Régimen De Rojas Pinilla (Medellín: Hombre Nuevo Editores, 2003), Periodismo investigativo.

50 Jorge E. Sierra, 50 Protagonistas De La Economía Colombiana (Bogotá: Universidad de Bogotá Jorge Tadeo Lozano, 2004).

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Ministerio de Hacienda. Uno de los perfiles es el de Luis Morales Gómez quien ocupó esa cartera en los últimos meses del gobierno de Rojas Pinilla y para quien los siete años al frente de los destinos del Banco Popular fueron una de las etapas más importante de su vida.

La exigua literatura histórica sobre el Banco Popular justifica adentrarse en su estudio, especialmente para responder las siguientes preguntas: ¿Cómo se hizo posible la recapitalización del Banco Popular en medio de la crisis económica que vivía el país en los años 1957 y 1958? ¿Cuál fue el papel del Gobierno y del Congreso en el debate que se suscitó? ¿Cuál fue la contribución de los gobiernos del Frente Nacional a la recuperación del Banco Popular? ¿Cómo reaccionó el Banco frente a las acciones gubernamentales? ¿Cuál fue el desempeño del Banco durante el período analizado?

Para responder a estas preguntas se recurrirá a algunos conceptos presentes en la historia económica y social, pues el desempeño del Banco se aborda en sus especificaciones empresariales, en las relaciones con el Estado y con otros agentes partícipes de la actividad económica en la que el banco se desenvolvía. En este sentido, se utilizarán tanto los análisis particulares del negocio bancario como el concepto de campo, desarrollado por el sociólogo francés Pierre Bourdieu en la medida en que permite relacionar los distintos agentes que interactuaron con el Banco en su proceso de recuperación.

Para Bourdieu las sociedades modernas están dividas en campos producto de los subespacios sociales que resultaron de la especialización de las actividades sociales, tal es el caso del campo artístico o el campo político. En la concepción de Bourdieu, el campo “es una red de relaciones objetivamente definidas por su situación actual y potencial en la estructura de las distribuciones de las especies de poder [o capital], cuya posición impone la obtención de beneficios específicos puestos en juego en el campo y, a la vez por su relación objetiva con las otras posiciones.” También puede entenderse como “un espacio de juego históricamente construido con sus instituciones específicas y sus leyes de funcionamiento

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propias. Cada campo es autónomo en alguna medida y la posición dominante o dominada de los participantes al interior suyo depende de las reglas de ese campo”.51

Además en cada campo hay agentes cuyas relaciones son de dominantes y dominados, “los agentes que monopolizan el capital específico [o el poder] desarrollan estrategias de conservación (ortodoxia) y los que disponen de menos capital específico (los recién llegados, los jóvenes) desarrollan estrategias de subversión (herejía)” manteniéndose, claro está, dentro de ciertos límites. No siempre son tan evidentes las formas de lucha entre pretendientes y dominantes, pues pueden tomar diferentes representaciones, pero lo cierto es que en cualquier campo se encontrará una lucha, cuyas formas específicas habrá que buscar cada vez, entre el recién llegado que reclama el derecho a entrar y el dominante que trata de defender su monopolio y de excluir la competencia. Por lo tanto “en cada campo siempre habrá dominantes y dominados, y siempre estarán en lucha.”52.

Con esta perspectiva se observará un campo de fuerza definido por las múltiples relaciones posibles del Banco con: el gobierno, el Congreso y la banca privada. El desempeño de Banco Popular dependerá de un conjunto de negociaciones bien sea con el ejecutivo o con el Congreso, algunas de las cuales provendrán de la iniciativa del Banco, acerca de las cuales la banca privada intervendrá tratando de evitar que se realicen o por el contrario, exigiendo recibir iguales o mejores ventajas.

Tratamiento de fuentes

Para el presente trabajo se ha recurrido a fuentes primarias y secundarias. Las fuentes primarias provienen de archivos públicos y privados y se componen de correspondencia, estudios inéditos, fólderes con los antecedentes de las leyes, entre otras. A continuación se mencionan las más importantes:

Archivo General de la Nación: Fondo Presidencia de la República-Despacho del Señor Presidente: Del año 1951, folios 18 y 19: carta dirigida el 5 de septiembre de 1951 por el

                                                                                                               

51 Pierre Bourdieu, Las Cosas Dichas (México: Gedisa, 2004).

52 Alvaro Moreno D. and José Ernesto Ramirez, Introducción Elemental a La Obra De Pierre Bourdieu (Bogotá: Panamericana Formas e Impresos S.A., 2003). pp. 16-26  

Referencias

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