Año
1898:
Llamada de esperanza
. �a
una
regenerac1on
pedagógica de España
Por Alberto del POZO PARDO
L A DECADENCIA DE ESPAÑA Y EL DESASTRE
El año 1 898 representa en la historia de España una i mportante llamada de atención a la conciencia nacional , donde se entremezclan desal ientos de pes i m ismo y gritos de esperanza.
En l a l ínea de Valentín Almiral l , primer inspirador del nacionalismo catalán ( • Lo Ca talanismo•, 1 885 ; · Regionalisme i Catalanism e • , 1 885-1 904) tenemos que situar a Pom peyo Gener ( 1 ) , que ve en el problema de la decadencia un auténtico problema racista. Los pueblos que en la Península pertenecen a la raza aria, no se contentan con ped i r re generación : aspiran a una personal idad propia y proclaman •su derecho a ser autóno mos• ... · Los demás se quejan, pero sufren, pues, en el fondo se hallan bien en el ester colero en que están tendidos • .
G ráfica expresión de lo que en aquellos momentos representaba, p o r u n a parte, el sentim iento de decadencia, y por otra, la posibil idad de un renacimiento realista, fundado en desiguales circunstancias raciales.
Según Gener, la mayoría de España era incapaz de un • p rogreso a la moderna • , por su predominio de elementos semíticos ; en esa zona preval ecía la tendencia a la morosi dad, la mala administración, el desprecio del tiempo y de l a vida : • lo único que se gene ral iza aquí y muy frecuentemente es la milagrería • (2) . Sólo en las provincias del Norte y del Nordeste es posible esperar el desarrollo de una cultura como la de las naciones indogermanas. Y presenta un programa regenerador en el que los contenidos pedagógi cos tienen gran importancia : Defiende la Idea del hombre político fuerte --dictadura cien tífica en manos de un C ronwell darwinista-; la instrucción g ratuita y obligatoria ; ense ñanza pol itécnica; estudiosos pensionados para su perfeccionamiento en el extranjero ; recursos educativos realistas y científicos ; descentral ización hasta l legar al sistema fe derativo de la Confederación española. Vieja idea republ icana, que en plena fiebre de regeneración , seguirá apuntando como solución de todos los males (3) .
En e l ámbito cultural central ista, y en 1 890, tenemos también una man ifestación de este desa l iento por lo español , un l ibro pesimista , desgarrado , que pretende abordar lo ( 1 ) Pompeyo Gener: • Cosas de España. Herei ías nacionales. El renaci m iento de Cata luña•. Barcelona. Juan Llordochs , 1 903 . Obra escrita en 1 887 y reeditada por el éxito .
(2) Pompeyo Gener: Op. cit. pág . 223 .
(3) Véase un proyecto de Constitución para una Repúb l i ca Federa l I bérica incl uyendo Portugal y Poses io nes Africanas . Juan Eugenio Ruiz Gómez: • La salvación, el enriquecimi ento moral y l a fel i cidad de España•. Madrid . Fernando Cao y Domingo Val , 1 898 .
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hispánico con espíritu ci entífico y objetividad : la obra de Lucas Mallada • Los males de nuestra Patri a • . Se ha intentado vincularla a la generación del 98 a través de Baraja, por mediación de Sebastián Baraja, ingeniero compañero de Mal lada. Es este un l ibro de tintes sombríos en el que, entre otras cosas , su autor se preocupa de destacar la discu tible riqueza de España, la situación p recaria de nuestra nación respecto al movim iento i ntel ectual europeo ; el carácter e idiosincrasia españoles, muy poco aptos para un es fuerzo renovador: a) por su inferioridad física; b) por su • g eneral afición a lo sobrena tural y maravi lloso • ; c) por la • l oca fantasía que hace de los españoles grandes proyec tistas y malos real izadores • ; d) por la pereza y apatía ; e) por el falso patriotismo, ene migo de todo sacrificio y esfuerzo ind ividual izado ; f) y por la ignorancia y la rutina, in fluyentes en e l considerable atraso de la enseñanza (4) .Todos estos argumentos y con distinto tinte, unas veces pesimistas, otras veces en exceso esperanzadores, los van a repetir una pléyade de escritores aparecidos desde el instante mismo en que se produjeron los primeros al badonazos de la derrota ; por eso vamos a esbozar muy esquemáticamente los argumentos de Mallada como anticipo de
lo que va a tratarse en 1 898:
1 .º Situación deplorable en la enseñanza primaria desde el punto de vista material : 23 . 1 32 escuelas en 1 880, casi el doble de las existentes en vísperas de la Ley Moyana, pero deplorables escuelas : por el estado de l os l ocales ; por las • condi diciones en que los maestros se ven obl igados a desempeñar su misión • ; por • e l mezquino y m iserable pago d e l profesorado•.
2 .º Catastrófica s ituación desde el punto de vista moral : casi nulos los conocimien tos que esa escuela transmite en artes y ciencias, y más nula todavía la ense ñanza práctica en nociones agronómicas ; material paupérrim o ; profesorado poco adecuado para i ntentar la apetecida renovación (7.695 carecían de certificado de aptitud) ; el 75 por 1 00 de los españoles privados del don de la lectura y la es critura.
3.º Deficiente, así m ismo, la enseñanza superior; excesivos centros ; poca dedicación a las ciencias y a la investigación .
4.º Crasa ignorancia de la mujer esoañola, tanto más lamentabl e cuanto más era de reconocer su Influencia en la vida nacional : sólo un 8 por 1 00 de l etradas, con l i geras oscilaciones reg ionales ; educación por otra parte torcida, que la ha conver tido en e l ser más rezador y devoto de toda la cristiandad .
DEL DESALIENTO DEL DESASTRE A LA ESPERANZA
Tras la catástrofe, fueron oléyade los testimonios de que cundió e l desali ento, a l me nos en los n ivel es más i ntelectuales del país . Produjo i mpacto el artículo anónimo de Francisco Si lvela, publicado en · El Tiempo • , cuyo título -· Sin Pulso•- dio pie a otras publicaciones , encaminadas a consegui r un cambio de actitudes. Apoyándose en unos versos de lsaías, animaba a los españoles a la sinceridad y al real ismo.
De los Santos Ol iver, periodista del regionalismo y testiqo presencial , hablará de que en aquel clima de derrota se respi raban • auras letal es de desaliento y tristeza • , un tan to originadas por el d ivorcio existente entre España y Europa, por • n uestra ojeriza inne gable contra el trabajo • , causa del desmoronamiento de la •Vida espiritua l • (5).
Una s ituación emotiva que no admitía paranqón , porque la Pedagogía anterior, y en relación con e l Patriotismo, había descansado sobre el • contínuo halago a la vanidad
na-(4) Lucas Mallada: • Los males de l a Patria•. Madrid, 1 890.
(5) M iguel deis Sants Ol lver Tol ra: • La Literatura del desastre• . Madrid. Ediciones Península, 1 974. Pá ginas 63-66 .
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cional • (6). Situación de i nconsciencia y de inoperancia vista por Fernández Almagro, cuando llama a los años posteriores a la Restauración de • enorme calma chicha• (7).
Las Cámaras de Comercio, esfuerzo casi espontáneo de la despensa que m i ra a la escuela, también efímero y del que luego hablaremos ; la descripción de la crisis por Pí y Margal!, exig i endo como remedios amor al trabajo, estímulo a la investigación, más col e gios, enseñanza rea l i sta, educación de adu ltos ; los postulados de Echegaray a favor de una reforma con un sentido más individualista (que cada uno haga lo que pueda, pero que se esfuerce y afane) ; y sobre todo, un c l i ma de Sociología y Positivismo, descrito por S i l ió , que justifica suficientemente ese anhelo, manifestado por tantos pensadores , incluso Costa, -España necesita un hombre-. Las teorías de Tarde sobre la i mitación, de Gustave Le Bon sobre la Psicología de las multitudes, l l evan a buscar la salvación en un l íder, porque no hay multitud sin jefe n i d i rector; porque los males de España eran obra de la gentecilla del Gobierno ; porque todos los grandes remedios habían sido i n i ciados por uno o pocos hombres ; y porque si necesitábamos una dirección nueva, ésta había de ejercitarse sabiamente desde el poder, cambiando sobre todo, y radicalmente, nuestra viciosa educación (8).
Y contamos en ese momento hasta con la ayuda de poetas y poetisas, capaces de adi vinar todavía para el futuro de España la posi b i l idad de • Cumpl i r altos destinos • , s i se hubiera avenido a aceptar como campo de batalla · la escuela, y el taller y el surco • , sa l i endo de su • aislamiento secular• (9) . Que cantaban con versos encendidos para desper tar de su l etargo a la juventud hispana y apartarla de la •senil mansedumbre• ( 1 0) . O que, siguiendo en la l ínea de ese optimismo que intentaba combati r Mallada, se apoyaban en unos estímulos todavía muy endebles : los • recursos de la feliz agricultura •, que prome tía •veneros de grandeza • , o los de la • Celestial poesía • , que enciende el •alma en en tusiasmo santo • { 1 1 ) .
LA REFORMA D E LA EDUCACION E N E L INTENTO D E RENOVAR LA ECONOMIA
En 1 898 existía en nuestra Nación una moral muy baja y una economía quebrantada. En 2 .608.487 .000 cifraba Fité la deuda de España al final izar el ejercicio 1 898-1 899 , l o que l e da pie para Intentar una mejora reduciendo a 25 m i l lones, los poco más de 40 que se dedicaban a obligaciones eclesiásticas . De esta manera d ivulga la desproporción existen te entre los sueldos del sacerdote rural y el de l os prelados, que en algunos casos l l e gaban a las 40 .000 pesetas anuales ( 1 2) .
Leoncio Rodríguez ( 1 3) nos ofrece u n a variada distribución d e la Deuda, que justifica alguna de las peticiones efectuadas por las Asambleas económicas : que se unifique la Deuda. A más de d i ez m i l m i l lones se elevaría la del Estado, acumulando los cuatro ti pos de Deuda considerados.
Cifras que contrastan onerosamente con la d i stribución del gasto público de la Nación. De los 761 m i l lones que figuraban en el presupuesto, sólo unos 78 se dedicaban a todo lo que constitu ía · los elementos de vida de la Nación • : conservación de Museos, ense ñanza , Bellas Artes, pero también Comercio, Agricultura y Caminos de H ierro, cifra con que solía pagarse el esfuerzo el ectoral de los caciques ( 1 4) . Constituyendo un contraste
(6) Deis Sants O l lver: Op. cit. pág . 76.
(7) Fenández Al magro : •Vida y obra de Angel Ganivet • .
(8) César S i l l ó : • Probl emas del d í a • . Con un pró l ogo de G . Tarde. Madrid . Librería d e Victoriano Suá· rez, 1 900.
(9) Gaspar Núñez de Arce : • ¡Sursum corda! .. Madrid . Librería de Mariano Murillo y Li brería de Fernando Fe, 1 900.
( 1 0) Emi l io Fernández Vaamonde: · Después del desastre• . Madrid . I mprenta de Fontanet, 1 899 . ( 1 1 ) Em l l la Ranero de Ramayán : • La resurrección de España. Sobre el sepulcro de Colón • . Línea de la Concepci ó n . I mprenta Libera l , 1 899 .
( 1 2) Vital Flté: • Las desdichas de la Patr i a • . Madri d . I mprenta de Enrique Rojas , 1 899.
( 1 3) Leoncl o Rodrlguez: • Hacienda Púb l i ca y reconstitución nacional .. Madrid. Imprenta de CORRESPON· DENC I A M I LITAR , 1 899 .
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comparativo tan agravante, que justifica la g ran proeza de las Cámaras de Comercio al asociar lo económico y lo educativo en una empresa de regeneración.
El 1 .º de septiembre de 1 898 la Cámara de Comercio de Cartagena invitaba, mediante un Manifiesto, a todas las demás de España, para celebrar en M ad rid una Asamblea ge nera l , y estudiar en ella l os remedios para la triste s ituación española.
Y esa Asamblea se cel ebró en Zaragoza del 20 al 27 del mismo año, y en ella el señor Paraíso habla de regenerar el país . En el g rupo de d iscusiones abundan por esta vez más los temas de renovación política y adm inistrativa, dirigiéndose duros ataques contra el sufragio universal . Para algún periodista famoso de la época, la actuación de las Cáma ras de Comercio que ahora se inicia, representan para España, lo que los Estados Gene rales fueron en su día para Francia ( 1 5) .
N o obstante, e n esta primera actuación mercantil , aún se introdujeron una serie d e objetivos o conclusiones específicamente pedagógicos : enseñanza el ementa l , g ratuita y obligatoria ; más real ismo y profesional idad en la enseñanza ; reducción del número de U n iversidades y creación de escuelas de Agricultura ; evitar los abusos en materia de libros de texto . Pues debieron ser tan grandes estos desórdenes, que para algún autor eran los i nstrumentos bibliográficos la causa principal de todos los males de la Patria ( 1 6) .
Pero a pesar de esa l l amada de atención , esta primera Asamblea fue la más eminente mente económica.
El 13 de noviembre de 1 898, y firmado en Barbastro, un Mensaje de la Junta Di rectiva de la Cámara Ag rícola del Alto Aragón convocaba a una Asamblea que efectivamente se celebró del 1 5 al 21 de febrero del año sigui ente. En ella se constituyó una Liga Nacional de Productores en cuyo Di rectorio figuraba Costa. Y en su seno es donde aparecen una serie de postulados que constituyen el meollo de la Pedagogía costiana :
- Que el problema de la regeneración de España era pedagógico, tanto o más que económico.
- Que era preciso revalorizar la educación física y mora l , para crear hábitos de cul tura, honradez y trabajo.
- Que no había que olvidar. la enseñanza obl igatoria de un oficio, las excursiones, los campos escolar, los métodos intuitivos .
- Que u rg ía mejorar la condición material y moral del profesorado .
- Q u e era preciso i m itar lo q u e en semejantes ci rcunstancias habían hecho otras naciones, como Francia y Japón, enviando profesores y alumnos pensionados al extranjero .
Q u e detrás de todas estas d i rectrices y postul ados está el espíritu de Costa e s indu dable. Tenemos como testi monio el impacto que le produjo su salida al · extranjero con motivo de la Exposición Un iversal de París de 1 868. Su espontánea intervención en la tercera sesión del Cong reso Nacional Pedagógico de Madrid, de 1 882, en el que refleja con todo entusiasmo la experiencia adqui rida en la Institución Libre de Enseñanza ( 1 7) . Su idea de europeización mantenida e n sus escritos anteriores y posteriores : · Recons titución y Europeización de España . , y el Discurso pronunciado en los. Juegos Florales de Salamanca en septiembre de 1 901 . Pensam iento justificado por Maeztu cuando decía : • A Costa debemos que sea Europa un ideal y no meramente una expresión geográfi ca• ( 1 8.)
( 1 5) Lu is Morote : • La mora l de l a derrota• . Madri d . Est. Ti pográfico de G . Juste , 1 900 .
( 1 6) • ESTAMOS ENVENENADOS POR LOS LI BROS DE TEXTO ¡ Esos son l o s enemi gos . Esos son l o s cau santes de nuestros males • , decía Pedro Pida! , Marqués de Vil laviciosa de Asturias: • ¡ Alerta España! Lo que puede, p i ensa y qui ere el Extranjero. ¡ Españo l , deifícate ! • . Madri d . Li brería de Fernando Fe, 1 899.
( 1 7) Joaqu ín Costa M artínez: · Maestro , Escuela y Patria•. Madrid. T . Costa , 1 9 1 6 . Págs. 1 67 y ss.
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Las Conclusiones de la Liga Nacional de Productores , pues , están teñidas del pensa miento de Costa, y Costa se entregó a esta labor de l as Cámaras con un entusiasmo digno de toda loa. Porque estaba pl enamente convencido de que una transformación profunda en el sistema educativo, produci ría ipso facto una renovación en todas las estructuras económicas y sociales.
En el Discurso p ronunciado el 19 de diciembre de 1 898 en la Asociación de la Prensa de Val lado l i d , antes incluso de celebrarse la segunda Asamblea de Zaragoza, aseguraba que, de haberse tomado estas medidas 15 ó 20 años atrás, • la catástrofe no habría so brevenido•
(19).
Lástima que cuatro años m á s tarde tenga q u e pronunciar c o n amargura : • Lo perdido, perdido, y Sagasta en el poder. Nada se ha renovado... La España de nuestros sueños , sola y desfa l l ecida en medio de la noche • (20 ) .
E n m e d i o se había producido la Asamblea de l a s Cámaras de Comercio de Val l adolid, d i rigida por Santiago Alba y Basil i o Paraíso . Con un programa muy semejante a la de Zaragoza de ella surgió la U n ión Nacional -a la que se adhirió Costa- y que inspiraba g randes esperanzas en un sector de la vida naciona l , pues tenía entre sus objetivos in flu i r en el Gobierno a través d e p resiones y peticiones.
LA REGENERACION V EL MOVIMIENTO PEDAGOGICO NACIONAL
Paralela a esta p reocupación económica de las Cámaras , ampl ios sectores educativos se hicieron eco de sus conclusiones, o marcharon al unísono de sus inquietudes. Nadie que yo sepa, se ha tomado la mol estia de subrayar dos hechos importantes, y que, sin embargo, no estuvieron ocultos:
1 .º La apertura del año académico 1 898-99 en la U n iversidad de Oviedo es solemni zada con un Discurso académico de don Rafael Altamira, catedrático de H istoria de De recho (21 ) . En esta pieza oratoria Altami ra no hace más que dar a conocer al público estudiantil el contenido de un artículo publicado mes y medio antes en el Bol . de la l nst. Libre de Enseñanza (22) .
En ambos trabajos Altamira pide: restaurar el crédito de nuestra Historia y devolver la fe al pueblo español ; evitar, no obstante, una • resurrección de las formas pasadas • ; atacar ese desaliento que domina a gran • parte de nuestros elementos intel ectuales • ; l evantar e l ánimo de l a juventud para imped i r que s e abandone al pesimismo: · la rege neración nacional sólo puede ser obra de una minoría i lustrad a • .
2 .º El segundo hecho está en íntima conexión con el primero. Altamira alude en sus trabajos a párrafos importantes de los · Discursos a la Nación Alemana • de Fichte, e incluso está muy infl u ído por el tono y contenido de los mismos. Y hay que subrayar que a raíz del desastre , y en varios números de LA ESPAf:lA MODERNA, fueron publicadas íntegramente dichas piezas oratorias, como si fueran de auténtica actual idad, y apelando a la concomitancia del p roblema.
Altamira había asignado a l a U niversidad española de aquel entonces una elevada misión : • la atracción de alumnos americanos ... como uno de los más seguros medios di'! conservar en aquéllos la unidad de espíritu de la raza , y preservarlos de influencias que los desnaturalicen• (23) .
Una larga cita que era preciso recoger íntegra para asociar a un fenómeno científico
( 1 9) Joaquín Costa : · Reconstitución y europeización de España•. Huesca . V . Campo, 1 924. Pág . 37. (20) Joaqufn Costa : • Los s i ete criterios del Gobierno• . Madrid . Bibl . Costa . 1 9 1 4 . Págs. 20-21 .
(21 ) • Crónica ! iterarla• de E. G ómez de Baquero . LA ESPAl'lA MODERNA. Año 10 N .0 1 1 9 . Nov. de 1 898. Págs . 1 49 y SS.
(22) Rafael Altam ira: ·El Patriotismo y l a Universidad•. B I LE . Año XXI I . N .0 462 . Madrid, 30 de septiembre de 1 898. Págs. 258 y SS.
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que se da muy poco tiempo después : e l Congreso Económico y Social Hispanoamericano, pel ebrado por iniciativa de l a Unión Iberoamericana en 1 900, y en el que, entre otras cosas , y en la sección de enseñanza, se aprobaron las siguientes conclusiones :
- Recomendar la celebración de una Asamblea pedagóg ica, para estudiar l as bases
sobre las que un ificar la enseñanza en los países iberoamericanos . - Establecer estrecha correspondencia entre todo el profesorado. - Celebrar Congresos científicos .
- Reconocer la validez de estudios y títulos académicos.
Y es e l caso que este Congreso produjo cierto impacto en ampl ios sectores i nterna cionales. Los periódicos ital ianos dieron la voz de alarma « ante el temor de una influen cia excesiva de España• (24). Algunos americanos -• The New York Heral d ·- lo enjui c iaron como un auténtico fracaso, con poca participación auténticamente americana, fiel respuesta a una petición de USA a la Reina para que se abstuviesen los congresistas de dar a l as reuniones un carácter pol ítico (25). Todo ello manifiesta que muy p róxi mo a la pérdida de las colonias se produjo un movimiento de cu ltura hispánica, que también l e fue regateado a nuestra Nación .
Lo cierto es que si el Gobierno de fines del XIX hubiera hecho caso a tantos i ntelec tuales como se pronunciaron a favor de la transformación del sistema educativo, hubié ramos abordado el nuevo siglo con cauces pedagógicos auténticamente pedagóg icos, como quería Costa.
La pléyade de críticas, proyectos, análisis estadísticos de carácter más o menos re petitivo , sigui eron d i recciones muy d iversas.
1 . La crítica de lsern , conservadora, apunta, fundamentalmente, denostando la i nvasión de las ideas l i berales, que todo l o habían corrompido: fami lia, mora l , rel igión, trabajo, l l egando a pronunciar una frase que encaja perfectamente con afi rmaciones de un pen sador político de nuestra p reguerra -« la l ibertad de trabajo es la l ibertad de morirse de hambre que se concede al obrero •- (26) .
2 . En el lado opuesto se hallan :
a) Los que, al igual que Costa , censuraban el exceso de tradicionalismo y aislacio nismo, nuestro atraso intel ectual e intol erancia por • exclusivismo rel igioso• y • mal entendido patriotismo » , que sólo podían remed iarse con remedios auténti camente costianos : combati r la falta de educación, desarrollar la virtud del tra bajo, la solidaridad i nternacional (27) .
b) Los que, más pesimistas , dudan del poder de la educación :
- Porque se mueve y moverá en un círculo de ideas determi nadas, en un condicio namiento dogmático, impuesto por la instrucción oficial (28) .
- Porque en una auténtica l ínea de crítica al academicismo, la educación de l a U n i versidad no podía ofrecer « a la juventud otra salida que la de embrutecerla con (24) Adolfo Posada : •El Congreso H ispanoamericano• . LA ESPAl'lA MODERNA. Año 12. N .0 1 44. Diciembre 1 900 . Pág . 1 38 .
(25) Juan Pérez Guzmán : · Revista de Revistas • . L A ESPAl'lA MODERNA. Año 1 2 . N .0 1 44. Dici embre 1 900 .
Páginas 1 52-153.
(26) Damián l sern : ·El desastre nacional y sus causas • . Madrid . Imprenta de l a Viuda de M. M l nuesa de los R íos , 1 899 . Pág . 1 8 .
(27) Rafael M . Labra : •El pesim ismo de última hora • . Madrid. Ti pografía d e Alfredo Alonso, 1 899 . Pá g i nas 1 2- 1 6 .
(28) Fél ix de la Torre Egu ía: ·Conferencia pronunciada el sábado 3 de febrero de 1 900 en e l C írculo Re pub l i cano Federal de Madrid • . Madri d . Ti pografía Moderna, 1 900. Pág . 6.
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el l atín y el griego • , frustrándola y sumiéndola en una parálisis i ntel ectual y mo ral , donde no tenían cabida las ideas (29 ) .
- Porque l o s españoles, de entonces p o r lo menos, no estaban persuadidos de la importancia de la enseñanza públ ica (30 ) .
- Y porque poseían l o s españoles tal i nferioridad intel ectual , q u e , tanto l os estu d iantes de Instituto, como los de U n iversidad, sólo se consideraban « candidatos a empleos públ icos • (31 ) . Razón por la cua l , en el extranjero de cada 1 00 hombres públicos eminentes , 80 poseían un bri llante historial académico, en España la pro porción era totalmente i nversa, triste contraste entre la opinión pública y la peda gogía oficial, que concedía tan poca i mportancia al espíritu de investigación y a la obra científica. La d idáctica al uso, con sus proced imientos expositivos, resul taba tan rutinaria que • con repartir nueve fonóg rafos con nueve cilindros perfec tamente i mpresionados , entre las nueve U n ivers idades de España, se tendría re suelta la cuestión • (32) .
Esta actitud del hombre público ante la Ciencia y la i nvestigación, es la que paral izaba a los gobiernos y les impedía intentar renovación alguna, pues como decía Mad raza a los gobernantes : « demasiado comprendéis que la instrucción de nuestro pueblo está en razón i nversa de vuestro poder• (33) .
c) Los que, también con Costa, tenían una gran fe en la educación como inversión, y l a consideraban causa principal , tanto de males real es, como de futuros re medios :
Como Posada, profesor de la U n iversidad de Ovi edo, que en la l ínea de ese rege neracionismo económico veía en el « problema de la enseñanza el problema prime ro de nuestra tan manoseada regeneración naciona l - . hasta el punto de repeti r la así mismo manoseada frase de que hay que • gastar en enseñanza sumas relativa mente enormes • (34) .
- Como Morote , para quien la cuestión de España estaba en las aulas y en las cá tedras de ciencia positiva y experimenta l , único camino viable para abandonar el puesto de país más incu lto de Europa, para consegu ir lo cual existía un inmed iato remed i o : consagrar grandes cantidades en el presupuesto destinado a educa ción (35) .
- O como todos cuantos echaron en falta la preparación ci entífica y positiva ; la edu cación más real i sta, activa e i ntuitiva ; la tan apetecida y nunca lograda enseñanza obligatoria y gratuíta.
MACIAS PICAVEA V EL REGENERACIONISMO
En esta tendencia a favor del regeneracionismo pedagógico se encuentra un hombre que no sólo no debe ser s i l enciado, sino que exige un lugar aparte y destacado ; pues aunque manejó cifras y conceptos que fueron la obsesión de un gran número de i ntelec tuales pertenecientes a este movimi ento , lo hizo con cierta autonomía y entidad propia.
Nos referimos a R i cardo Macías Picavea, cated rático de Instituto, primero de
Psico-(29) Ram i ro de Maeztu : • Hacia otra España • . Madri d . R i a l p , S . A., 1 967. Págs . 33 y 55 .
(30) Miguel de Unamuno: • D e la Enseñanza Superior en España• . REVI STA NUEVA . Vol . l . 5 de febrero
o 5 de agosto de 1 899. Pág . 83.
(31 ) Antonio Royo Villanova : •La regeneración y e l probl ema Po l ítico • . REVI STA CONTEMPORANEA.
Año XXV. Tomo CXl l l , 1 899. Pág . 1 1 4 .
(32) M i guel Santos O l iver: · Entre d o s Españas• (cróni cas y artícu l os) . Barce lona. Gustavo G l l l , 1 906. Pág inas 31 y ss.
(33) Doctor Madrazo : ¿El puebl o español ha muerto? I mpresi ones sobre e l estado actual de l a Soci edad español a • . Santander. I m p . y Ene. de B l anchard y Arce . 1 903 , pág . 64 .
(34) Adolfo Posada:• Pol ítica Pedagógica • . LA ESPAf;iA MODERNA. Año 1 2 . N .0 1 39 , 1 900. Pág . 72 . (35) Luis Morote : ·El pulso de España• . Madri d . Est . Ti pográfico de Ri cardo Fe , 1 904.
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Alberto del Pozo Pardo.
logía, Lógica y Etica de Tortosa ; después en Valladol i d , donde expl icó Latín y más tarde Geografía e Historia de España ; autor de un estudio crítico de la Instrucción Públ ica en España (36) , y de un tratado analítico de la s ituación de la Península, que el autor es cribió paralelamente a la g ran crisis del país ante la pérdida de sus colonias, y que se publ icó el año mismo de su muerte, poco tiempo después de celebrarse la gran Asam blea de las Cámaras de Zaragoza en febrero de 1 899 (37) .
No representa nada nuevo ni distinto. Lo que dice Picavea d icho está por la I nstitu ción Libre de Enseñanza, por Costa o por las Asamb l eas . Pero lo dice desde el terreno mismo de la educación m i l itante y ello representa un arma de dos filos: 1 ) porque conoce mejor los fallos de las tareas escolares y del sistema, y su exposición pudo representar para muchos deslealtad . 2) porque cuando buscó remedios a l a docencia maltratada, se meja un reivindicador ag raviado, parte i nteresada en un problema, que no siempre fue claramente visto por todos .
Macías Picavea es fundamental y radicalmente un pesimista que se esfuerza en de mostrar los fal los con cifras muy manidas, pero vol u m i nosas, más d ispuestas para el desaliento y la inoperancia, que para otra cosa. Para s intetizar soluciones, que habían sido ensayadas en otros campos, aunque fuera el teórico de l o económico-social , o el práctico de la enseñanza privada.
Su pesimismo, por otra parte, dada su condición de docente, representa un g rado elevado d e honestidad.
1 . Del sistema escolar docente, según é l , no podía aprovecharse absolutamente na da: • La enseñanza públ ica en España es una tristísima mentira ... Todo en ella es defi ciencia, i nadecuidad. Nada es úti l para nada• (38) .
Hasta la profesión docente como actividad educativa, remunerada, era detestabl e : se contaba con un profesorado que tenía a la docencia como segunda fuente de ingresos,
y en el que lo ordinario era encontrar médicos, abogados que veían en la cátedra • anun cio extra y decoroso para aumentar las respectivas clientelas • (39 ) .
2 . De l o s recipiendarios de e s a educación, en quienes descansaba la esperanza d e l futuro, mejor era no hablar. Nada poseían del estudiante moderno -investigador, labo rioso, lleno de vocación y entregado a sus propósitos- sino que representaban más bien una reminiscencia del pasado -disipado, holgazán, poblador de todos los garitos y para el que se elaboraban cada año los célebres J . R .V. (Juan Remedia Vagos) , extractos de todas las asignaturas , y base de títulos y certificaciones con las cal ificaciones más altas (40 ) .
3 . Y junto a los elementos personales :
a) los materiales -el edificio, los instrumentos- escuelas que en su mayor parte parecían cuadras ; viejos edificios hasta en enseñanza media, constituídos por cuatro salas, pas i l los y galerías, con un mediano corra l , y una sala para depósito de material jamás usado, i mportado de París, y catalogado bajo la etiqueta de «Articles pour l 'Espag n e • .
b) Los formales, la metodol ogía, abusiva en recursos expositivos y en contenidos l ibrescos, verbal i stas, teóricos , con carencia de toda acción educadora, y en ab soluta desconexión con la real idad . Y pone como ejemplo el de las ingenierías , que se elaboraron bajo los mejores auspicios de productividad , practicismo y sa ber uti l itario positivo, y para los que Macías Picavea, sin duda alguna es en ex ceso i ntransigente. Dirigidas las fábricas barcelonesas al principio por técnicos (36) R icardo Mecías Pi cavea: •Apuntes y estudios sobre la I nstrucción Públ ica en España y sus reformas • . Vallado l i d . I mp . y L i b . Gvi ria. 1 882 .
(37) R i cardo Mecías Pi cavea : ·El probl ema Naciona l : H echos , Causas y Remedios•. Madrid. Librería Ge-neral de Victoriano Suárez, 1 899.
(38) •Apuntes y estud ios ... • , págs. 73-74. (39) ·El Prob. Nacional . .. -. pág . 1 40 . (40) •Apuntes y estudios . . . - . pág . 78.
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extranjeros, cuando s e verificó e l natural relevo, y a u n plazo d e distancia de tan sólo una semana, se pararon los telares, y no volvieron a funcionar sino cuan do e l ayudante o práctico de la anterior planti lla i ntervino en su remedio. Y pre cisó para ello no más de media hora.4. Y ataca, finalmente, el clima político de todo este g ran desastre pedagógico, que se tradujo en una serie de deficiencias , índice de l a calidad de la enseñanza y hasta de la situación anímica. Resumen de efectivos :
- Una escuela para cada 560 habitantes, cuando en Francia había una para cada 400. - Seis reales por habitante en el presupuesto de educación ; la tercera parte de lo
usual en naciones civi l izadas .
- U nas muy elevadas cifras de analfabetismo: sabían leer y escri b i r no más del 28 por 1 00 de l a población ; e l 4 por 1 00 sólo leer. Proporción que resultaba también i nversa de l a de Francia.
- Y las atenciones a una enseñanza pos itiva estaban de acuerdo con este panorama : las cátedras de Química sólo contaban con 50 pesetas anuales para los gastos de experimentación. Las de Medicina con 5.000 para atender a todas las necesidades. En este contexto hay que situar l a anécdota del Dr. Madrazo, que aunque tuviera como fondo l a amargura política, no cabe duda de que se apoyaba en auténtica realidad. Catedrático de Barcelona, en posesión de una justa fama de sabiduría, no dudó en escri bir al D i rector de I nstrucción Públ ica pidiendo fondos para mejorar l a cl ínica oficial , y ante una respuesta l lena de excusas corteses y promesas, dejó radicalmente su cáted ra (41 ).
Y el clima político de este gran desastre, contra el que braman todos cuantos lo ana l izan , lo describe Picavea con un colorido muy i ntenso : no es otro que una política de partido, caciqu i l , plena de una • ideología retórica, de doctrinarismos exóticos vacíos, rutinarios y ficticios • ; pol ítica • quijotesca en la oposición ... pancesca en el poder•, y donde todas las fórmulas eran puramente verbalistas (42 ) .
Desde estos aspectos anal íticos pasa Picavea a l a consideración de l o s remedios, subrayando todos los ag ravios comparativos que con el profesor se cometían . Y atacó el problema, no sólo subrayando el caso de lo universitario, la subsidiaridad de la docen cia, sino sobre todo, recalcando, lo mal pagada que estaba la función. Treinta y nueve duros al mes (43) para un catedrático de Univers idad era una cifra que se encontraba a considerabl e distancia del sueldo de los Magistrados en las 1 5 Aud iencias establecidas , que percibían 8.500 pesetas anuales. Ligeramente incrementada la cifra del profesorado de la U niversi dad Central -4.000- resultaba agravante si se comparaba con las 3.250 que percibía el portero mayor de un M i nisterio.
Y aquí entran como argumento definitivo, anterior a 1 882, las Conclusiones del Infor me presentado al M i n i sterio por el I nstituto de segunda enseñanza de Val ladolid, y al cual alude Picavea para reforzar sus afirmaciones : para remediar la s ituación pedagógica de l a Patria, sólo tres cosas esenciales se precisaban : dinero, d inero, y di nero.
Para satisfacer todas las necesidades ; para adaptar a la enseñanza moderna los edi-(41 ) Lui s Morote : ·El pulso de España•. Madri d . Est. Ti pográfica de Ri cardo Fe. 1 904.
(42) Plcavea: •El Prob . Naciona l - . pág . 247.
(43) En la convocatoria de vacantes. las plazas de Univers idad se anunciaban con 3 .000 pesetas anuales de remuneración, cifra que, s i n embargo, resu ltaba muy censurab l e .
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ficios ; para l a dotación de becas en número suficiente ; para p rácticas de tal l e r y educa ción técnica; para traer a España sabios, y l l evar al extranjero alumnos y profesores d i stinguidos.
Y de esta manera se podría consegu i r una docencia en la que preva l eciesen : métodos activos y educadores ; el real ismo en la enseñanza, encaminado a mejorar la agricultura ; l a obligatoriedad de la enseñanza y una dedicación más efectiva (de sol a sol ) ; el uso d e excursiones y el montaje de Bibliotecas y Museos pedagóg icos. Con una sola nota restrictiva : la necesidad de reduci r a cuatro las Universidades del país, pero completas en las enseñanzas y bien dotadas en material .
El l ibro de Picavea, en síntesis, representa en buena parte el Libro Blanco de una Ley General de Educación, apetecida, pero nunca elaborada. Pues el i ntento de una Ley de Bases efectuado en 1 876 para ampl iar en lo posible los horizontes de la todavía vigente Ley Moyano, ni se habían llevado a la práctica, n i existían i nd icios de l l evarse a efecto de un momento a otro (44).
LA PEDAGOGIA SOCIAL DE JOAQUIN COSTA
Si hubiéramos estudiado a Costa al principio -cosa perfectamente lógica- tal vez los restantes fenómenos y acontecimientos hubieran semejado una consecuencia. Nos hemos inclinado más bien a defender la idea de una auténtica conmoción h istórico so cial, que afectó de modo i ntenso a toda una generación, y en ella Costa, con caracterís ticas muy singulares y acusadas :
1 . Antes de la Restauración, en sus primeros escritos de todavía inquieto adolescen te, y ante el g ran i mpacto que l e produjo la Expos ición de París de 1 867, se presenta como lo que s iempre fue : u n g ran rea l i sta, que quiere mover a su pueblo mediante am p l ias m i s iones de carácter social : y propone uti l izar al máximo los recursos de aquella sociedad , todavía desaprovechados : el M aestro , el Sacerdote y los Seminarios ; l a i ns trucción m i l itar de los reclutas.
Entonces , cuando sólo contaba 1 8 años de edad, y ante el estupor del público que l e escuchaba, lanza s u s primeras l l amadas de atención en torno al tema de la enseñanza de la Agricu ltura. Con la d ifusión de nuevas técnicas, España recobraría su antiguo es p lendor, se elevaría sobre las demás naciones europeas . Y todo ello actuando desde l a m i s m a Escuela, uti l izando como elementos renovadores l o s propios n i ños, buenos l i bros , y un c l i ma de cooperativismo escolar (45 ) . Y en esta idea se va a afianzar Costa, g racias a l a l ectura del también oscense Mor de Fuentes, y a otras fuentes: las Cartas de Ca barrús, Jovellanos, el · Fomento de la Población rural de España•, de Fermín Caballero. Algunos de sus trabajos competitivos ponen de rel ieve esta vocación suya para conse g u i r una regeneración de la población rura l . Así la Memoria que presentara a la Sociedad Económica de Amigos del País Madrileño sobre • Fomento de Educación Popular•, o su estudio sobre • Colectivismo agrari o • , con el que concursó al premio • Fermín Caballero• en vísperas de la catástrofe, y que l e fue regateado por un prólogo suyo que entonces se h izo famoso, y en el que se presenta teñido de un amargo pesimismo (46).
En l a citada Exposición de París va a captar con toda su crudeza la decadencia de España, su rudeza y primitivismo, que l e van a l l evar a una de sus afi rmaciones funda mentales : la necesidad de europeizar España. Allende las fronteras va a calibrar las di-(44) Real decreto de 29 de diciembre de 1 876, autorizando al M i n i sterio de Fomento para que presente a las Cortes un Proyecto de Ley de Bases para l a formación de l a I nstrucción Púb l i ca . Boletín Ofi cial del M i n isterio de Fomento . Año 1 1 . N .0 23 . Jueves 25 de enero de 1 977. Pág . 699 .
(45) En · Maestro, Escuela y Patria•, se recoge este primer trabajo suyo que procede de 1 865 .
(46) Es el pró logo a • La Ley del embudo • , novela de Pascual Ouerol (Zaragoza, 1 897) y en el que decía: • España ha muerto, y no resucitará a l tercer día, n i al tercer año, ni al tercer siglo•.
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esperanza a una regeneración pedagógica . . .
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ferencias q u e n o s separan de Francia, y l a s expresa en cifras : m ientras al otro l ado de los Pi rineos existían entonces, y según sus cálculos, 57 periódicos científicos por cada uno de carácter político en nuestra Nación, las cifras se manifestaban al revés . Igual sucedía en alfabetización. Y l l ega a l a idea de obligatoriedad de enseñanza, que é l reboza de matices muy sociales, y aun social istas :
- Cimentar el bienestar de los ciudadanos, para que se puedan dedicar al porvenir moral de sus hijos sin la preocupación del pan nuestro de cada día.
I nstru i r d i rectamente a los adultos para atacar e l mal en su raíz y de modo i n mediato
(47).
Y es en l a educación de adultos donde incluye los dos recursos a que anteriormente hemos aludido : 1 ) El empleo del clero como impulsador de la civi l ización, para lo que debía i ntroducirse la Pedagogía en los programas formativos de los Seminarios Conci l ia res (48) : M aestro y Sacerdote deben poner l a economía al lado del Silabario y del Evan gelio, en forma de azada o de Cajas de Ahorro (49) . 2) La util ización del Ejército en pro de l a alfabetización, a través de un cuerpo adecuado de instrucción m i l itar.
Todo ésto constituyen las raíces del gran postul ado pedagógico de Costa : Escuela y despensa, las dos l l aves para abrir el camino de la regeneración española, y para real i zar el cual era preciso i ncrementar los presupuestos nacionales destinados a enseñan za, para :
- Aumentar l a s planti llas de Maestros hasta alcanzar la cifra de 70.000 en 1 0, 1 2 ó 1 5 años.
- Elevar sus dotaciones económicas. - Dignificar incluso l a profesión docente.
¿ Cómo se resolverían d idácticamente los problemas planteados por un i ncremento tan masivo en la docencia? Aunque Costa, como veremos, va a estar al menos presente en e l establecimiento de las primeras escuelas graduadas, sin llegar a esta solución or ganizativa, y rechazando de plano los sistemas mutuo y mixto, recomienda las soluciones más moderadas de l os pupi l-Teacher ingleses, o del él eve-maitre francés. Soluciones en las cuáles, tras una formación general completa, los nuevos docentes permanecían cinco años para auxi l i a r al maestro en sus tareas.
La regeneración de España era un problema pedagóg ico que requería sumas enormes de d i nero. Por eso, cuando después del desastre hace un anál isis crítico de los p resu puestos nacionales, y ve en el los las cifras destinadas a i ndemn izaciones de guerra, uti l iza una vez más aquel las frases del prólogo a la obra de Ouero l , y que tuvieron para los políticos ribetes de blasfemia. Seguían siendo -decía- no los presupuestos de una España viva, sino de una España muerta (50 ) .
Las raíces de la i d e a de europeización -repetimos- están en la Exposición de 1 867, y se l e g raban más en l a mente a Costa considerando lo que en esa fecha España era capaz de ofrecer a las demás naciones. Nos recuerda con amargura cómo los
organizado-(47) J. Costa Martínez: e I deas apuntadas en la Expos ición Universal de 1 867 para España y para Huesca • . Huesca. I mprenta Antoni o Arizón, 1 868, pág . 1 5 .
(48) Costa: • M isión del cl ero en el progreso • . En · Maestro , Escuela y Patria•, pág . 1 04. (49) Costa : ·El Maestro y e l Sacerdote• . ldem. Págs. 1 1 5- 1 1 7 .
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res habían presentado en el Pabel lón español como símbolo un· toro de lidia disecado con todas las señales de l a pica y las banderi llas, la espada y la a,usencia del yugo (51 ) . 2. ¿Qué supone en el pensamiento d e Costa esa idea d e europeización? ¿Qué había en Europa digno de ser i m itado? Como dice Maeztu una serie de aspectos cuantitativos que se reflejan en los objetivos y recursos de la propia educación. Europa era precisión, exactitud, lógica; era fuerza, laboriosidad , trabaj o ; l ibros, ferrocarriles, escuelas, rendi m iento (52) .Y la idea de europeización fue repetida por él hasta la saciedad, en todos sus escritos y discursos más representativos. Si acepta i ntervenir en los Juegos Florales de Salaman ca -activamente que en general cal ifica de ñoñería- es para conmover y conmocionar l a mente del público, insistiendo en esa su idea fundamenta l . Y qu iere que se adquiera el nuevo espíritu de modo tan firme, que a veces sospechamos si Costa no piensa en una especie de auténtico lavado cerebra l . Hay que refundir al español en el molde euro peo (53 ) ; envolviendo el cerebro y saturándolo de ambiente europeo ; entregándose los españoles con tal afán al servicio de la culturalización que pueda algún día sustituirse la expresión del cód igo -defender l a Patria con las armas en la mano- por esa otra rege neracionista de salvaguardarla con los libros en la mano (54) .
Pero la europeización suponía también un cambio doctrinal importante. Costa acepta de Darwin que la decadencia de España se debía al celibato eclesiástico y a la intoleran cia rel i g iosa. Y de acuerdo con el positivismo dominante y con la I LE apunta con i nten sidad : hacia la neutral idad rel igiosa; l a educación física y moral ; el incremento de l a edad en la obligatoriedad de enseñanza ; educación popular .. .
Respecto al proced imiento, podemos d e c i r q u e está en el mismo recurso q u e había contribuido a su propia transformación : traspasar las fronteras y formarse en el extran jero, uti l izando para ello las ayudas a profesores y alumnos, y sobre todo la creación de colegios que a semejanza del de Bolonia mantuviera auténticas colon ias de españoles en las principales U n iversidades. Según él era l a mejor manera de reintegrar a España en Europa, sin dejar de ser España.
3 . El último punto específico, uno de los que qu 1zas más han difundido los comenta ristas , es el de la postura de Costa frente a la tradición.
Respecto al pasado , Costa, experto en H i storia, que como tal desempeñó esa docen cia en las aulas de l a I nstitución Libre de Enseñanza, que concursó a cátedras de Univer s idades del Estado, tiene una d rástrica solución : l a del cerrojazo. « Doble llave al sepu lcro del Cid, para que no vuelva a cabalgar», es el lema que hizo estampar en la Cámara Agrícola del Alto Aragón, y que recuerda -sarcasmos del destino- en esos Juegos Flo rales de 1 901 en Salamanca, después que un poeta tradicional ista -Gabriel y Galán ofrendara al público su poesía galardonada, precisamente · E l Ama » , encendido canto a la tradición.
Frente a l sepulcro del Cid o de Colón, existía una nueva Covadonga o un nuevo San Juan de l a Peña : la Escuela que m i ra a la despensa. Al igual que Unamuno, que también quería l a muerte de Don Quijote , para el renacimi ento de Alonso Qu ijano el Bueno, cui dador de su propia hacienda.
(51 ) · I deas apuntadas . . . . , pág . 73 .
(52) Ram i ro de Maeztu : · Debemos a Costa .. Zaragoza . Tip. de Em i l i o Casañat. 1 91 1 . Pág . 1 26. (53) Joaquín Costa : · Los siete criterios del Gobi erno • . Madrid. B i b l i oteca Costa , 1914.
(54) U ltimo d i scurso pol ítico pronunciado e l 1 2 de febrero de 1 906 en e l Teatro Pignatelli de Zaragoza.
Contenido en • Los s i ete criterios del Gobi erno ..
(55) · Congreso Nacional Pedagógico. Actas de l as sesi ones celebradas . . . Madrid . Li brer(a de Gregari o Hernando, 1 883 . Págs . 1 1 9 y ss.
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4 . E n la doctrina pedagógica d e Costa quedan por considerar tres puntos , que no son exclusivamente suyos , pero que, sin embargo, compl etan el panorama de su pen samiento.
a) De la I nstitución Libre de Enseñanza toma sus ideas acerca de la Intuición. Aun que están recog idas en el libro • Maestro , Escuela y Patri a • , pertenecen a una de sus improvisaciones más fel ices , rea l izada en el Cong reso Nacional Pedagógico de Madrid, de 1 882. Ocupaba ese tema el tercer lugar dentro de los seis que constituían su progra ma, y fue desarrol lado por el señor Alvarez Marina, Maestro de las Escuelas Públ icas de Madrid, y que lo h izo de un modo un tanto racional y pedante , s i n dar sol uciones concre tas, l l egando a sostener como conclusión, que el método intuitivo era un tanto i rreal iza ble por falta de medios económ icos. Y las i ntervenciones fueron del mismo tono, hasta que Costa, i rritado por la falta de entusiasmo en una cuestión que le parecía trascenden te, i ntervino para exponer su opinión. Era tanto como divulgar las real izaciones de la I LE en excursiones, Museos , participación de miembros de la Sociedad en estas y otras ac tividades.
El mismo, y como profesor en d icho Centro, había d i rigido desplazamientos d idácticos a las entonces afueras de Madrid, para estudiar de visu el cultivo del ol ivo en la Mon cloa, o la Escuela de Agricultu ra de la Florida.
Fue un tema tan de la I nstitución, que todo el debate a partir de la intervención de Costa s i rvió, como d ijo Giner de los Ríos , para cuestionar, más que el alcance del mé todo d iscutido, el valor y eficacia de la propia I LE.
b) Su idea sobre la U n iversidad es algo que, como hemos visto, se encontraba in merso en el ambiente : quería restaurar la autonomía de las Un ivers idades, y era parti dario de ampliar el i nflujo social de los Centros superiores de enseñanza, a través de la Extensión U n iversitaria. Al reduci r su número, se destru ía la vieja Un iversidad, ·fábrica de l i cenciados y p rol etarios de l evita • , -algo semejante había dicho en su tiempo Sal mes ; sobre sus escombros, l evantar una enseñanza superior más realista, en que tuvie ran entrada lo agrícola, i ndustrial y mercanti l (56) .
Nos i nteresa destacar de Costa una afirmación que lo vincula muy ínti mamente a los estudios superiores de Pedagogía : propugna el establecimiento de estas enseñanzas en las U n ivers idades, a manera de sem inarios, como en su tiempo se hacía, especial mente en Alemania (57) .
e)
Finalmente hay dos temas que no pueden s i l enciars e : el de la participación de Costa en la d ifusión de la Fiesta del Arbo l , tan escolar, y su cooperación en el nacimi ento de las escuelas g raduadas.Respecto a la Fiesta del Arbo l , Costa ha merecido el calificativo de • apóstol de la repoblación forestal • (58 ) . por haber resucitado una trad ición que, según él arrancaba de 1 805, muy mantenida en naciones civil izadas , y por haber propugnado el incremento de un m i l lón de árbol es al año, con la participación de las escuelas (59 ) .
Como hombre eminente fue consultado cuando d o n Enrique Martínez Muñoz, de Car tagena, propuso en 1 899 la organización graduada para conseguir una enseñanza educati va, que no dependiera de los sistemas al uso (mutuo y mixto ) . Y dio un informe favorable, aportando la idea de d isponer l ocales cubiertos al aire l i bre para las enseñanzas técn icas. [56) Joaquín Costa: · Reconstitución y europeización de Españ a • . Huesca . V . Campo, 1 924 . Pág . 232 . [De una Conferencia pronunciada en 1 900) .
[57) • La Enseñanza Superi or•. escrito en 1 899, y que figura en · M aestro , Escue l a y Patri a - , pág . 348 . [58) Antonio Puig Camp i l l o : •Joaqu ín Costa y sus doctrinas pedagógicas • . Valenc i a . Sempere y Compa ñía, 1 909, pág . 221 .
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Y en esto term ina un esbozo del pensamiento pedagógico de Costa, a quien han l la mado desconocido y fracasado. Fue sin duda uno de los más fecundos escritores del XIX, a quien cabe comparar con Menéndez y Pelayo .Ambos representan dos personal idades en contraste, cada una en su ribera , pero am bos totalmente volcados a conseguir los objetivos de su trabajo.
Estuvieron frente a frente en 1 875 d iscutiéndose el premio extraordinario del docto rado en Filosofía y Letras, en un tema que apuntaba sobre todo hacia el pasado: « Doctri na aristotél ica en la Antigüedad, en la Edad Media y en los tiempos modernos • . De cuya discusión salió triunfante el pol ígrafo santanderino.
Y para que el contraste sea más acabado, nos permitimos decir, que si Costa tuvo el desplante de sus famosos Juegos Florales de Salamanca, Menéndez y Pel ayo no andu vo manco en su sonado brindis del Retiro, con motivo del centenario d e Calderón en 1 881 .