Ya desde los primeros trabajos realizados se

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INTRODUCCIÓN

Y

a desde los primeros trabajos realizados se evidencia la necesidad del estudio de las funciones superiores desde las diferentes modalidades sensoriales (Riegel y Riegel, 1961; Lu-ria y Rapoport, 1962; Klimkovskii, 1966; Bisiach, 1966-70; Margrain, 1967; Murdock y Walker, 1969; Baddeley, 1983; Perea y González-Tablas, 1988; La-dera, 1992).

La denominación desde una perspectiva neuropsi-cológica, creemos que debe ser abordada desde las di-ferentes modalidades exploratorias sensoriales y/o lin-güísticas: modalidad sensorial específica como res-puesta a un estímulo determinado (visual, auditivo, táctil, etc.); denominación en el lenguaje conversacio-nal; denominación en el lenguaje automático y deno-minación en el habla narrativa (Perea y cols., 1990).

Los datos aportados por Goosglass y cols. (1966); Wyke y Holgate (1973); Perelló y cols. (1979); Lesser (1983); Miller (1989), ponen de manifiesto la impor-tancia del abordaje de la función denominativa según diferentes categorías conceptuales (palabras, números, colores, letras, etc.).

Por otra parte, diversos autores han demostrado el deterioro de categorías semánticas específicas que se evidencia en determinadas patologías, permaneciendo intactas las restantes (Goodglass y Kaplan, 1974; Huff y cols., 1986; Pietrini y cols., 1988).

En este trabajo estudiamos la denominación en aso-ciación controlada. Analizamos la capacidad para emitir palabras de un determinado campo conceptual (nombres de animales y palabras que empiecen por la letra «P») en un tiempo limitado (60 segundos).

Para Goodglass y Kaplan (1974), la evocación de nombres de animales se ve favorecida por la edad, así lo más frecuente para los sujetos de 10 años es nom-brar 12 animales diferentes en 60 segundos. Los suje-tos adulsuje-tos, suelen nombrar aproximadamente 18 nombres de animales. La mayoría de las personas nor-males, comienzan dando nombres rápidamente duran-te los primeros 15 segundos y después van evocando los nombres cada vez más lentamente.

Nuestro objetivo fundamental es estudiar la deno-minación en asociación controlada para poner de ma-nifiesto la posible influencia que el campo semántico tiene a la hora de evocar palabras. Utilizamos para ello dos formas diferentes de exploración: evocación de palabras que pertenecen a un mismo campo se-mántico (nombre de animales) y evocación de pala-bras cuya inicial fonémica sea la misma y de alto ín-dice de frecuencia de uso en la lengua castellana (pa-labras que empiezan por la letra «P»).

En diferentes trabajos se ha puesto de manifiesto la importancia de tener en cuenta variables como la edad (Borod y cols., 1980; Kaplan y cols., 1983; Villardita y cols., 1985; Nicholas y cols., 1985; Albert y cols., 1988) y el nivel educacional (Benton y cols., 1974;

ANÁLISIS DE LA DENOMINACIÓN

SIGUIENDO CATEGORÍAS SEMÁNTICAS Y FONÉMICAS

Por M. V. Perea Bartolomé

Doctora en Medicina y Cirugía. Especialista en neurología. Profesora titular de Universidad. Área Psicobiología. Dpto. de Psicología Básica. Psicobiología y Metodología. Universidad de Salamanca.

V. Ladera Fernández

Doctora en Psicología. Ayudante LRU. Área Psicobiología. Dpto. de Psicología Básica, Psicobiología y Metodología. Universidad de Salamanca.

Trabajo realizado en el Dpto. de Psicología Básica, Psicobiología y Metodología. Universidad de Salamanca.

Correspondencia: M. V. Perea Bartolomé. Área de Psicobiología. Dpto. de Psicología Básica, Psicobiología y Metodología. Facultat

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Rosselli y cols., 1985; Ostrosky y cols., 1986; Leo-purs y cols., 1988) a la hora de realizar una explora-ción neuropsicológica general y de la denominaexplora-ción en particular. Otro objetivo es comprobar la influencia de estas variables en la denominación en asociación controlada.

METODOLOGÍA Muestra

La muestra inicial estaba compuesta por 400 suje-tos adulsuje-tos normales, de la población española.

Las condiciones que debían cumplir los sujetos para ser incluidos en la muestra fueron las siguientes: una edad comprendida entre 15 y 66 años; tener como lengua materna el castellano, y poseer una integridad neuropsicológica previa.

Debido a que algunos sujetos estudiados no cum-plieron los criterios de inclusión, la muestra quedó re-ducida a 240 sujetos adultos normales (120 mujeres y 120 varones), de diferentes poblaciones españolas.

Se controló el nivel educacional de los sujetos se-gún la valoración que realiza el Instituto Nacional de Estadística (I.N.E., 1985), para la elaboración del Censo de la población española. Considera que el ni-vel educacional bajo, lo integran los sujetos con estu-dios primarios. El nivel educacional medio compren-de el nivel compren-de Bachillerato. Y por último el nivel

edu-cacional alto, lo forman los sujetos con estudios uni-versitarios superiores.

En la tabla 1 aparece reflejada la composición final de la muestra

Material

Utilizamos los siguientes instrumentos de evalua-ción en nuestra investigaevalua-ción.

Para la valoración de la integridad neuropsicológica, utilizamos la prueba del Mini-Mental State de Folstein (Folstein y cols., 1975), adaptada al castellano por Lobo, y cols. (1979). Seleccionando sólo a los sujetos que obtenían una puntuación igual o superior a 27.

Subtest de Asociación Controlada perteneciente al Protocolo de Exploración Neuropsicológica. Test de Denominación (Perea y cols., 1989). La prueba cons-ta de dos partes, la primera de ellas analiza la capaci-dad de evocación de palabras pertenecientes a un de-terminado campo semántico (nombres de animales), la segunda analiza la capacidad de evocar palabras pertenecientes a un determinado fonémico (palabras que empiecen por la letra «P»).

Para la primera prueba se da la siguiente instruc-ción al sujeto. «Dígame los nombres de animales que se le ocurran hasta que le diga». La prueba tiene una duración de un minuto, evaluando la emisión de los nombres evocados cada cuarto de minuto. Las repeti-ciones no se valoran.

En la segunda prueba se le da una instrucción si-milar a la anterior solicitando en este caso que evoque palabras que empiecen por la letra «P». La medición se realiza de la misma manera que la prueba anterior. Dada la importancia que tiene para nosotros la re-cogida fiable de los datos hemos utilizado técnicas de grabación en vídeo. Esta técnica permite una mayor objetividad del análisis, así como la repetición del es-tudio tantas veces como sea necesario.

Procedimiento

El estudio de la asociación controlada se llevó a cabo en el marco de una evaluación neuropsicológica general.

Debido a que el objetivo de nuestro trabajo era ver si existen diferencias en asociación controlada,

depen-TABLA1. — Muestra Sexo Mujeres Varones A.C. A P A P Total N.E. Bajo 19 21 19 21 80 Medio 25 22 24 23 94 Alto 16 17 17 16 66 Total 60 60 60 60 240

N.E. nivel educacional. Bajo: nivel educacional bajo; Medio: nivel educacional medio; Alto: nivel educacional alto. AC: Factor aso-ciación controlada. A: palabras evocadas pertenecientes a un mis-mo campo semántico (nombres de animales); P: palabras evocadas pertenecientes a un mismo campo fonémico (palabras por «P»).

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diendo de las características intrínsecas de las palabras a evocar, realizamos una asignación aleatoria de los sujetos a dos grupos. Los sujetos del primer grupo de-bían evocar palabras pertenecientes a un mismo cam-po semántico, solicitándoles que dijeran «nombres de animales». Los sujetos del segundo grupo debían nombrar palabras que empezaran por la letra «P».

RESULTADOS

Hemos realizado un Anova Bifactorial de medidas repetidas. El factor de medidas repetidas es el tiempo (15 segundos, 30 segundos, 45 segundos y 60 segun-dos); el otro factor es la asociación controlada. La va-riable de medida es el número de palabras evocadas.

Hemos encontrado que existen diferencias signifi-cativas entre las dos formas de explorar la asociación controlada (F=35,932; p<0,05); y en el factor tiempo: 15 segundos, 30 segundos, 45 segundos y 60 segun-dos (F=471,462; p<0,05) y la interacción entre el fac-tor asociación controlada y medidas repetidas (F=11,585; p<0,05) (Tabla 2).

Como queda reflejado en la figura 1, el mayor nú-mero de palabras evocadas independientemente del tiempo, corresponde a la categoría semántica (nom-bres de animales). Nuestros resultados ponen de ma-nifiesto, que es más fácil evocar palabras que perte-necen a categorías compuestas de gran número de ele-mentos, como por ejemplo nombres de animales, que la evocación de palabras de categorías menores.

Con respecto a las evocaciones en los diferentes tiempos medidos, nos encontramos con un perfil des-cendente. Es en los primeros 15 segundos cuando se evocan más palabras, tanto en la categoría semántica como en la categoría fonémica, obteniendo que en los últimos segundos es cuando se evocan menos palabras. Nuestros resultados son concordantes con los obte-nidos por Goodglass y Kaplan (1974), en «nombrar animales», en los que se ponen de manifiesto que el mayor número de palabras evocadas en sujetos nor-males corresponden a los 15 primeros segundos.

Hemos realizado un Anova trifactorial (3× 3 × 2), donde los factores son: el nivel educacional (bajo, me-dio y alto), la edad categorizada en tres grupos: grupo 1 (15 a 24 años), grupo 2 (25 a 44 años) y grupo 3 (45 a 66 años) y el factor asociación controlada. La varia-ble de medida es el número de palabras evocadas.

TABLA2. — Anova de dos factores de medidas repetidas

Fuente df: F-test Valor p

Asoc. Contr. (A) 1 35,392 0,0001 Sujetos v. grupos 238 — — Medida repetida (B) 3 471,462 0,0001 AB 3 11,585 0,0001 B × sujetos v. grupos 714 — —

Medidas

repetidas 15 seg. 30 seg. 45 seg. 60 seg. Totales

AC Animales 120 120 120 120 480 9,5 5.358 4.283 3.033 5.544 Palabras «P» 120 120 120 120 480 7.308 4.317 3.333 2.658 4.404 Totales 240 240 240 240 960 8.404 4.838 3.808 2.846 4.974

AC: factor asociación controlada. A: palabras evocadas pertene-cientes a un mismo campo semántico (nombres de animales). P: palabras evocadas pertenecientes a un mismo campo fonémico (palabras por «P»). 15 seg.: palabras evocadas en el primer cuarto de minuto; 30 seg.: palabras evocadas en el segundo cuarto de mi-nuto; 45 seg.: palabras evocadas en el tercer cuarto de mimi-nuto; 60 seg.: palabras evocadas en el último cuarto de minuto.

FIG. 1. Categorías conceptuales. A: Categoría semántica (nom-bre de animales); P: Categoría fonémica (palabras que empiezan por la letra «P»). 15 seg.: palabras evocadas en el primer cuar-to de minucuar-to; 30 seg.: palabras evocadas en el segundo cuarcuar-to de minuto; 45 seg.: palabras evocadas en el tercer cuarto de minu-to; 60 seg.: palabras evocadas en el último cuarto de minuto.

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Este análisis se realizó para cada uno de los tiempos estudiados.

En los 15 primeros segundos, hemos encontrado que existen diferencias significativas en el nivel edu-cacional (F=16,063; p<0,05), en el factor edad (F=11,81; p<0,05) y en el factor asociación contro-lada (F=46,963; p<0,05).

Según el nivel educacional, encontramos que los sujetos de nivel educacional alto son los que evocan más palabras a los 15 segundos de evocación. Por otro lado, los sujetos más jóvenes (15 a 24 años) son los que mayor número de palabras evocan seguido del grupo 2 (25 a 44 años) y con peores rendimientos los sujetos de mayor edad (45 a 66 años). En la aso-ciación controlada, se obtienen mejores rendimientos en la evocación de «nombres de animales» que en la evocación de palabras que empiezan por la letra «P» (Fig. 2).

En conjunto, son los sujetos con nivel educacional bajo, de mayor edad (45 a 66 años) y que han

evoca-do palabras que empiezan por letra «P», los que peo-res rendimientos obtienen (Fig. 2).

A los 30 segundos encontramos diferencias signifi-cativas en: el nivel educacional (F=12,997; p<0,05), en el factor edad (F=6,226; p<0,05) y en el factor aso-ciación controlada (F=18,087; p<0,05).

Son los sujetos de nivel educacional bajo los que obtienen peores rendimientos en la evocación de pa-labras a los 30 segundos de la exploración. Los suje-tos de mayor edad (45 a 66 años), grupo 3, son los que obtienen los peores rendimientos en la evocación de «nombres de animales» que en la evocación de pa-labras que empiecen por la letra «P» (Fig. 3).

Con respecto a los primeros 15 segundos se evi-dencia un descenso en el número de palabras evoca-das, tanto en el campo semántico como en el campo fonémico.

A los 45 segundos de la exploración, encontramos diferencias significativas en: el nivel educacional (F=15,385; p<0,05), en el factor edad (F=3,79; p<0,05)

FIG. 2. Palabras evocadas en 15 segundos. Grupo 1: sujetos de 15 a 24 años; Grupo 2: sujetos de 25 a 44 años; Grupo 3: suje-tos de 45 a 66 años. Bajo A: nivel educacional bajo, evocación semántica; Medio A: nivel educacional medio, evocación semán-tica; Alto A: nivel educacional alto, evocación semánsemán-tica; bajo P: nivel educacional bajo, evocación fonémica; Medio P: nivel edu-cacional medio, evocación fonémica; Medio P: nivel eduedu-cacional medio, evocación fonémica; Alto P: Nivel educacional alto,

evo-cación fonémica.

FIG. 3. Palabras evocadas en 15 segundos. Grupo 1: sujetos de 15 a 24 años; Grupo 2: sujetos de 25 a 44 años; Grupo 3: suje-tos de 45 a 66 años. Bajo A: nivel educacional bajo, evocación semántica; Medio A: nivel educacional medio, evocación semán-tica; Alto A: nivel educacional alto, evocación semánsemán-tica; bajo P: nivel educacional bajo, evocación fonémica; Medio: P: nivel

edu-cacional medio, evocación fonémica; Alto P: Nivel eduedu-cacional alto, evocación fonémica.

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y en el factor asociación controlada (F=14,358; p<0,05). Son los sujetos de nivel educacional bajo los que obtienen peores rendimientos en la evocación de pa-labras a los 45 segundos de la exploración. Los suje-tos de mayor edad (45 a 66 años), grupo 3, son lo que obtienen peores rendimientos. En la asociación con-trolada, se obtienen mejores rendimientos en la evo-cación de «nombres de animales» que la evoevo-cación de palabras que empiecen por la letra «P» (Fig. 4).

Con respecto a los primeros 15 segundos y los 30 segundos, se evidencia un descenso en el número de palabras evocadas, tanto en el campo semántico como en el campo fonémico.

Son los sujetos de mayor edad (45 a 66 años) con nivel educacional bajo y pertenecientes al grupo que tienen que evocar palabras del mismo campo fonémi-co, los que obtienen los rendimientos más bajos en asociación controlada (Fig. 4).

A los 60 segundos de la exploración, encontramos diferencias significativas en: el nivel educacional

(F=7,974; p<0,05) y en la interacción entre el nivel educacional, edad y asociación controlada (F=2,881; p<0,05).

Son los sujetos de nivel educacional bajo los que obtienen peores rendimientos en la evocación de pa-labras a los 60 segundos de la exploración (Fig. 5).

Con respecto a los primeros 15, 30 y 45 segundos, se evidencia un descenso en el número de palabras evocadas, tanto en el campo semántico como en el campo fonémico.

En conjunto son los sujetos de nivel educacional alto los que se diferencian de los sujetos de nivel educacio-nal medio y bajo en asociación controlada (Fig. 5).

En cuanto a la interacción vemos que al comparar los sujetos de alto nivel educacional para los tres gru-pos de edades, la evocación de palabras pertenecien-tes a un mismo campo semántico es superior a la evo-cación de palabras pertenecientes a un campo fonémi-co determinado. Sin embargo, para los sujetos de mayor edad (45 a 66 años), resulta más fácil la

evo-FIG. 4. Palabras evocadas en 45 segundos. Grupo 1: sujetos de 15 a 24 años; Grupo 2: sujetos de 25 a 44 años; Grupo 3: suje-tos de 45 a 66 años. Bajo A: nivel educacional bajo, evocación semántica; Medio A: nivel educacional medio, evocación semán-tica; Alto A: nivel educacional alto, evocación semánsemán-tica; bajo P: nivel educacional bajo, evocación fonémica; Medio P: nivel edu-cacional medio, evocación fonémica; Alto P: Nivel eduedu-cacional

alto, evocación fonémica.

FIG. 5. Palabras evocadas en 60 segundos. Grupo 1: sujetos de 15 a 24 años; Grupo 2: sujetos de 25 a 44 años; Grupo 3: suje-tos de 45 a 66 años. Bajo A: nivel educacional bajo, evocación semántica; Medio A: nivel educacional medio, evocación semán-tica; Alto A: nivel educacional alto, evocación semánsemán-tica; bajo P: nivel educacional bajo, evocación fonémica; Medio P: nivel

edu-cacional medio, evocación fonémica; Alto P: Nivel eduedu-cacional alto, evocación fonémica.

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cación de palabras pertenecientes al mismo campo fo-némico, encontrando diferencias significativas entre «nombres de animales» y palabras por «P» (Fig. 5).

En el nivel educacional bajo no encontramos dife-rencias significativas entre «nombrar animales» y pa-labras por «P».

CONCLUSIONES

Podemos concluir que nuestros resultados son con-cordantes por los obtenidos por Goodglass y Kaplan (1974) en sujetos cuyo idioma es el inglés. Dado que hemos encontrado que la capacidad para evocar pala-bras en asociación controlada en sujetos adultos nor-males de la población española, es máxima en los 15 primeros segundos de exploración. Posteriormente aparece perfil descendente en los diferentes tiempos analizados: 30, 45 y 60 segundos.

Por otra parte, hemos encontrado que existen dife-rencias en asociación controlada, dependiendo si el sujeto tiene que evocar palabras pertenecientes a un mismo campo semántico o a un campo fonémico de-terminado. Los sujetos de la población española ob-tienen mejores rendimientos en la evocación de pala-bras pertenecientes a un campo semántico («nombres de animales»), que en la evocación de palabras perte-necientes a un campo fonémico determinado (pala-bras que empiezan por la letra «P»).

Como ponen de manifiesto, Borod cols., 1980; Ka-plan y cols., 1983; Villardita y cols., 1985; Nicholas ycols., 1985; Albert y cols., 1988; Ladera y cols., 1990; Ladera, 1992; los rendimientos denominativos se ven influenciados por la edad. En el caso concreto de la asociación controlada, hemos encontrado que existe esta misma influencia. La edad y los rendi-mientos en asociación controlada presentan una rela-ción inversa.

Hemos encontrado que el nivel educacional de los sujetos es uno de los factores que más influencia tie-ne en la evocación de palabras por asociación contro-lada. En primer lugar, los rendimientos en asociación controlada presentan una relación directa con este fac-tor. A mayor nivel educacional, mayor número de pa-labras evocadas. Por otra parte, el bajo nivel educa-cional hace que los sujetos independientemente del tipo de evocación que deban realizar obtengan

resul-tados inferiores a los de nivel educacional medio alto. A mayor edad y menor nivel educacional peores ren-dimientos en asociación controlada.

RESUMEN

Este estudio investiga la capacidad para evocar pa-labras por asociación controlada en dos campos con-ceptuales diferentes: campo semántico (nombres de animales) y campo fonémico determinado (palabras que empiecen por la letra «P») en cuatro tiempos di-ferentes de la exploración (15, 30, 45 y 60 segundos). Se analiza también la influencia del nivel educacional y la edad sobre esta función denominativa. La mues-tra elegida está compuesta por 240 sujetos adultos normales de la población española. Los resultados ob-tenidos ponen de manifiesto que es más fácil evocar palabras pertenecientes a un mismo campo semántico que palabras pertenecientes a un campo fonémico. Encontramos también diferencias significativas en los diferentes tiempos analizados, así como en el factor edad y el factor nivel educacional.

ABSTRACT

This study investigates the capacity to evoke words by controlled association in two different conceptual fileds: semantic field (animal names) and determinate phonemic filed (words beginning by «P») in four dif-ferent times of the exploration (15, 30, 45 and 60 se-conds). The influence of the educational level and age on this naming function is also analysed. The chosen sample consists of 240 normal adult subjects of the Spanish population. The obtained results reveal that it is easier lo evoke words belonging to a phonemic field. We also found significant differences in the dif-ferent times which have been analysed, as well as in the age factor and the educational level factor.

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