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Agricultura Sustentable y biofertilizantes

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Academic year: 2021

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AGRICULTURA SUSTENTABLE

Y BIOFERTILIZANTES

Editores:

Ricardo Hugo Lira-Saldívar

Jorge Galo Medina-Torres

RICARDO HUGO LIRA-SALDIVAR. Ingeniero Agrónomo egresado de la UAAAN en Saltillo, Coah. Obtuvo su maestría en el ITESM de Monterrey, N. L., su doctorado en la University of California, Davis. Obtuvo un Diplomado en la Ben Gurion University of the Negev de Israel. Es Profesor-Investigador Titular “C” del Centro de Investigación en Química Aplicada (CIQA) de Saltillo, Coah.

Es autor del libro Fisiología Vegetal (Editorial Trillas); editor de Lisimetría: Estudios de Evapotranspiración (SARH-INIFAP); Bioplaguicidas y Control Biológico; así como Agricultura Sustentable y Biofertilizantes (co-editados por CIQA-UAAAN y COFUPRO). Ha publicado diecisiete artículos con arbitraje en revistas nacionales e internacionales; tiene cinco patentes de invención registradas en el IMPI. Sus líneas de investigación se orientan a prácticas de agricultura ecológica incluyendo biofumigación y solarización de suelos; bioplaguicidas naturales y el uso de bacterias antagonistas y promotoras del crecimiento de plantas. Ha sido evaluador de proyectos de fondos mixtos y sectoriales del Conacyt: Sireyes-Conacyt; Sivilla-Conacyt; Fomix Durango-Conacyt; Fomix San Luis Potosí-Conacyt; Conacyt-Cyted.

Fungió diez años como Director Estatal en Coahuila del Instituto Nacional de Investigaciones Forestales Agrícolas y Pecuarias (INIFAP); es integrante del Sistema Nacional de Investigadores nivel uno; ha sido presidente electo del Colegio de Ingenieros Agrónomos de Coahuila A. C. Es Editor Asociado de la Revista Mexicana de Fitopatología; es árbitro en Biological Agriculture and Horticulture; Physiological and Biochemical Zoology y de la Revista Chapingo Serie Horticultura.

Es o ha sido integrante de las siguientes sociedades: The Society for Medicinal Plant Research; The Internacional Association for the Plant Protection Sciences; Society for the Advancement of Plant Sciences; The Phytochemical Society of North America; American Society for Plasticulture; Sociedad Mexicana de Fitopatología; Sociedad Mexicana de Ciencias Hortícolas; Sociedad Mexicana de la Ciencia del Suelo y otras.

AGRICUL

TURA SUSTENT

ABLE Y BIOFER

TILIZANTES

Ricardo Hugo Lira-Saldívar / Jor

ge Galo Medina-T

orres

JORGE GALO MEDINA-TORRES. Posee una Maestría en Ciencias en Manejo de Cuencas Hidrológicas en la Universidad de Arizona; y un Doctorado en Ciencias en Manejo de Pastizales en la Universidad Estatal de Colorado, ambos en USA. Está acreditado como Formador Nacional en Desarrollo Regional Rural y Programas Locales de Capacitación por el INCA Rural.

Fue miembro del Sistema Nacional de Investigadores SEP-CONACYT y ha recibido reconocimiento por la Universidad Autónoma de Aguascalientes y la Universidad Autónoma de San Luis Potosí por su trayectoria en Manejo de Pastizales; asimismo le fue otorgada la Medalla al Merito Agronómico en la categoría Servicio Público por el Gobierno del Estado de Coahuila. Es Académico de número de la Academia Mexicana de Ingeniería.

Integrante, fundador y dirigente de organizaciones gremiales, profesionales y políticas, nacionales y extranjeras; Diputado Federal, Delegado Federal del Registro Agrario Nacional, Jefe de Ecología de SEDUE-Coahuila, Secretario de Desarrollo Rural del Gobierno de Coahuila, Subdirector académico nacional de Educación Tecnológica Agropecuaria de la SEP; y en su Alma Mater, la Universidad Autónoma Agraria Antonio Narro – UAAAN-, Vice-Rector de Investigación, Director del Centro Nacional de Investigaciones para el Desarrollo de las Zonas Áridas, Coordinador de División, Coordinador del Secretariado Técnico y Rector de la misma a partir de 2006. Lo anterior, y más de 33 años como Profesor-Investigador; son hechos que avalan las diversas y variadas cualidades que se conjugan en la persona de Jorge Galo Medina-Torres.

La Ley de Desarrollo Rural Sustentable promulgada en México, considera de interés público el desarrollo sustentable para impulsar un proceso de transformación social y económico que reconozca la vulnerabilidad del sector y conduzca al mejoramiento sostenido y sustentable, proponiendo el uso óptimo, la conservación y el mejora-miento de los recursos naturales para elevar la productividad, la rentabilidad, la competitividad y el ingreso de la población rural mexicana. A partir de la promulgación de esta Ley, el Gobierno Federal y los Gobiernos Estatales, han venido asignando estímulos fiscales a las acciones de producción, reconversión, industrialización e inversión que se orienten hacia la producción de alimentos más sanos mediante tecnologías y prácticas relacionadas con un menor impacto ambiental.

Por lo antes señalado, el Centro de Investigación en Química Aplicada (CIQA) y la Universidad Autónoma Agraria Antonio Narro (UAAAN) se vincularon para realizar en las instalaciones de esta Universidad, el Simposio Internacional de Agricultura Sustentable, el cual se celebró del 24 al 26 de octubre de 2007. Los participantes del evento y autores de los trabajos que aquí se publican son distinguidos especialistas en temas relacionados con la agricultura sustentable o ecológica de los países de España, Israel, Hungría, Estados Unidos, Chile, Costa Rica, Panamá y México.

Los temas que se abordan en este libro son los siguientes: Biofertilizantes; Micorrizas y rizobacterias; Bacterias promotoras del crecimiento de las plantas; Sustentabilidad de la agricultura; Cultivos intercalados; Manejo sustentable del agua de riego; Producción sustentable de café; Biofumigación y solarización de suelos; Especies industrializables de zonas áridas y Aspectos sociológicos de la agricultura sustentable.

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AGRICULTURA SUSTENTABLE Y

BIOFERTILIZANTES

Editores

Ricardo Hugo Lira-Saldivar y Jorge Galo Medina-Torres

Fundación PRO Nuevo León, A. E Ennllaaccee,,IInnnnoovvaacciióónnyyPPrrooggrreessoo

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Agradecimientos

Especial reconocimiento se hace a la Región Noreste de la COFUPRO

copatrocinadores de esta obra

Presidentes:

COFUPRO

(Coordinadora Nacional de las Fundaciones PRODUCE, A. C.)

Sr. Carlos Baranzini Coronado

COAHUILA

Ing. Bernabé Iruzubieta Quezada

CHIHUAHUA

Ing. Pedro Ferreiro Maíz

DURANGO

C. P. Salvador Rodríguez Berumen

NUEVO LEON

Ing. Antonio Manuel García Garza

TAMAULIPAS

Ing. Jaime Sánchez Ruelas

M. C. Lorenzo J. Maldonado Aguirre

Gerente Regional Sección Noreste

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CONTENIDO

Prefacio

Introducción

SECCIÓN I. SUSTENTABILIDAD DE LA PRODUCCIÓN AGRÍCOLA

1. Agricultura Sustentable o Sostenible?: El Reto es Producir Alimentos 3

Saludables Utilizando Productos y Técnicas Amigables con el Ambiente

R.H. Lira-Saldivar y J.G. Medina-Torres

2. Sustentabilidad de la Agricultura: Conceptos Unificadores 13

J. Gastó, R. Montalba y L. Vieli

3. La Milpa Intercalada en Árboles Frutales (MIAF): Una Tecnología 36

Multiobjetivo Para Pequeñas Unidades de Producción

A. Turrent-Fernández y J.I. Cortéz-Flores

4. Manejo Sustentable del Agua de Riego 43

I. Sánchez-Cohen, M.A. Inzunza, S.F. Mendoza-Moreno, G. Díaz-Padilla,

E.A. Catalán-Valencia y M.M. Villa-Castorena

5. Intensificación y Sustentabilidad de la Producción de Café en Chiapas 63

México

M.E. Martínez-Torres

6. Especies Industrializables de Zonas Áridas y Semiáridas de México 85

Para una Agricultura Sustentable

D. Jasso-Cantú y R. Rodríguez-García

7. Globalización y Resistencias. La Agricultura Sustentable 101

G. Aboites y F. Martínez

SECCIÓN II. BIOFERTILIZANTES, BACTERIAS PROMOTORAS DEL

CRECIMIENTO Y BIOFUMIGACION

8. Azospirillum, Micorrizas y Rhizobium. Biofertilizantes Microbianos 118

Para una Agricultura Sustentable

H. Peralta-Díaz

9. Fundamentos Para Utilizar Hongos Micorrícicos Arbusculares 130

Como Biofertilizantes

H.G. Mena-Violante, G.D. León-Martínez, R. Jiménez-Delgadillo,

R. Serrato-Flores, S. Valdés-Rodríguez y V. Olalde-Portugal

(5)

V

10. Uso de Rizobacterias para el Control de Enfermedades y 139

Promoción del Crecimiento de las Plantas

C. Chávez-Betancourt, A. Flores-Olivas y R.H. Lira-Saldivar

11. Bacterias Promotoras del Crecimiento de Plantas: ¿Biofertilizantes 152

en la Producción de Halófitas con Potencial Agroindustrial y

Especies Forestales Nativas de Ambientes Arido-Salinos?”

E.O, Rueda, M, Tarazón, J.M, Barrón, F.J, Corral, B, Murillo, J.L, García, E, Troyo, R.J,

Holguín, J.A, Larrinaga, Y., Bashan, E, González, M.E, Puente y J.P, Hernández

12. Biofumigación Para el Manejo Ecológico de Plagas del Suelo 169

R.H. Lira-Saldivar

1

y B.L. Martínez-Hernández

13. Biofumigación de Patógenos del Suelo con Derivados de Mostaza: 198

Una Revisión Bibliográfica y Casos de Estudio en California

O. Daugovish

14. Biofumigación con Solarización y Extracto de Larrea tridentata en el 211

Control de Malezas y Rendimiento de Chile (Capsicum annum L.)

R.H. Lira-Saldivar, A. Ortiz-Gamboa, J. Cruz-Blasi, A. Coronado-Leza y

F. Jiménez-Díaz

(6)

VI

Prefacio

Somos testigos de una terrible polarización de los problemas que enfrenta la

humanidad. Los ciudadanos en general y la propia comunidad científica son bombardeados

cotidianamente por los medios masivos de comunicación, con los impactos ambientales que el

propio hombre y su tecnología han generado, amenazando y poniendo en peligro la vida

misma en el planeta. Surgen nuevas organizaciones, se fortalecen los grupos ecológica y

ambientalmente orientados, se realizan conciertos mundiales para alertar y recolectar fondos

para salvar la Tierra, se organizan cumbres, foros, reuniones, conferencias, se publican libros,

películas, documentales, artículos y revistas que tratan estos temas de manera profusa; se

imponen agendas ambientales a los países menos desarrollados, se destinan millonarias sumas

a proyectos para secuestrar carbono o reducir el calentamiento global. En suma, vivimos entre

la ciencia y la ficción, entre la información con sustento y validez científica y la propaganda

política, entre el pesimismo moderado y el optimismo irresponsable.

¿Cuál es la verdad detrás de estos movimientos de alcance mundial?; ¿Será cierto el

dicho tan común en México de que “la verdad no peca pero incomoda”?; ¿Quién o quienes

tienen la razón?; ¿Representa un nuevo escenario de lucha político-ideológico entre la muy

desvanecida línea entre la derecha e izquierda, entre los globafílicos y globafóbicos, entre los

países ricos y los que se debaten en la pobreza y pobreza extrema?.

John R. Ehrenfeld en su reciente artículo titulado Beyond Sustainability nos ayuda a

aclarar este panorama borroso al proponernos un nuevo discurso para tratar el tema de la

sustentabilidad. Sugiere que la veamos como una posibilidad humana, en la que toda forma

de vida incluyendo la humana perdure indefinidamente en la Tierra. El crear un mundo

sustentable debe de fundamentarse en la acción social; la sustentabilidad no es un medio, es

un fin, una utopía, una desiderata, a la que solo puede aspirar el espíritu humano. La ciencia,

las prácticas y métodos tecnológicos deben tener rostro humano. El cultivo de la tierra debe

de partir, debe fundarse en el cultivo del hombre. La agricultura, por tanto, para que pueda

considerarse sustentable, implica una nueva mentalidad para tratar los problemas ambientales,

un enfoque holístico en el que el primer elemento es el hombre y su posibilidad de producir,

de aprovechar los recursos sin disminuir la capacidad del ecosistema para que la especie

humana y toda forma de vida prosperen infinitamente.

En este libro, editado por el investigador R. Hugo Lira S., se reúnen las aportaciones

de diversos estudiosos reunidos en torno al Simposio Internacional de Agricultura

Sustentable, co-organizado por la Universidad Autónoma Agraria Antonio Narro y el Centro

de Investigación en Química Aplicada en Octubre de 2007. Este libro es el fruto del esfuerzo

y grandeza humanos. Su cometido es contribuir a la edificación de un futuro sustentable para

el ecosistema Tierra.

“Tlalticpac Toquichtin Ties "La Tierra Será Como Sean los Hombres

Jorge Galo Medina Torres

(7)

VII

Introducción

México es considerado uno de los cinco países con mayor biodiversidad del mundo,

sin embargo, el empobrecimiento y pérdida de sus suelos es uno de los problemas más

alarmantes en el país. El suelo es necesario para la captación de aguas subterráneas, la

reproducción de la vida silvestre (vegetal y animal) y la obtención de alimentos. La pobreza y

el hambre que actualmente aquejan a la mayoría de la población rural en México, así como la

constante pérdida de especies animales y vegetales mexicanas tienen como una de sus causas

fundamentales la pérdida de los suelos fértiles. En el plano mundial, México se colocan a

como un país megadiverso, ya que tiene al menos 10% de la diversidad terrestre del planeta,

sin embargo, la alteración de hábitats, comúnmente por un cambio de ecosistemas a

agroecosistemas (a menudo monocultivos), es la amenaza más importante relacionada con

cambios en el uso del suelo. La sobreexplotación de los acuíferos, así como la contaminación

derivada de sustancias tóxicas están afectando de manera irreversible nuestra riqueza natural.

El uso de pesticidas sintéticos derivados de los hidrocarburos clorados y halogenados

para el control de plagas y microorganismos fitopatógenos ha tenido efectos colaterales

desastrosos para el medio ambiente. Estos pesticidas sintéticos son muy persistentes y

resistentes a la degradación biológica. Siendo poco solubles en agua, se adhieren a los tejidos

de las plantas y se acumulan en los suelos, acuíferos y la atmósfera. Una vez volatilizados, los

pesticidas se distribuyen por todo el mundo, contaminando áreas silvestres a gran distancia de

las regiones agrícolas. Estos agroquímicos penetran en la cadena alimentaría al ser ingeridos

por los herbívoros y luego por los carnívoros; como resultado de ello, algunos animales se

encuentran al borde de la extinción y gran cantidad de humanos se han visto dramáticamente

intoxicados y muchos mueren cada año.

En septiembre de 2002, tuvo lugar la Cumbre de la Tierra en Johannesburgo,

Sudafrica, en la cual se acordó minimizar el grave impacto ambiental causado por el mal uso

de los pesticidas, ya que la utilización de los pesticidas tradicionales ha tenido graves

consecuencias en la salud humana y el medio ambiente. El impulso de la agricultura

ecológica, está teniendo gran influencia en México y otros países del mundo; es por esa razón

y convencidos de la bondad de impulsar la investigación y la educación agrícola en torno a la

conservación de los agroecosistemas, que el Centro de Investigación en Química Aplicada

(CIQA) y la Universidad Autónoma Agraria Antonio Narro (UAAAN) realizaron el Simposio

Internacional de Agricultura Sustentable. En el marco de este evento se logró editar este libro,

en el cual se conjuntaron las valiosas aportaciones de distinguidos científicos mexicanos y

extranjeros que reflejan en gran medida el estado actual del conocimiento en diversos temas

sobre los cuales se apoyan prácticas agrícolas orientadas a la obtención de alimentos sanos y

sin deterioro del medio ambiente. De esta forma hemos tratado de realizar una modesta

aportación para los jóvenes estudiantes, técnicos e investigadores que poco a poco vienen

tomando conciencia en torno a la creciente corriente del Desarrollo Agrícola Sustentable.

(8)

AGRICULTURA SUSTENTABLE Y BIOFERTILIZANTES

SECCIÓN I

Sustentabilidad de la

Producción Agrícola.

13 R.H. LIRA-SALDIVAR1 y MEDINA-TORRES, J.G2. 1Centro de Investigación en Química Aplicada (CIQA).

2Universidad Autónoma Agraria Antonio Narro,

Buenavista, Saltillo, Coah. México.

Resumen

La agricultura sustentable, basada en prácticas y técnicas ecológicas que minimicen la contaminación y degradación del medio ambiente deberá apoyarse en prácticas de conservación del suelo y agua, en la protección y mejoramiento de la fertilidad del suelo, en la conservación de la biodiversidad, en la utilización de biofertilizantes, de microorganismos antagonistas y promotores del crecimiento de las plantas, en pesticidas naturales u orgánicos, y en el uso racional de técnica biotecnológicas que han permitido generar cultivos genéticamente modificados resistentes a

plagas, enfermedades y factores abióticos. En este contexto, La agricultura orgánica ofrece numerosas ventajas medioambientales, ya que los agroquímicos sintéticos pueden contaminar las aguas subterráneas, perturbar procesos ecológicos fundamentales como la polinización, perjudicar microorganismos benéficos y causar problemas severos de salud a los trabajadores agrícolas.

Los monocultivos modernos en los que se utilizan insumos sintéticos, perjudican con frecuencia la biodiversidad a nivel genético, de especies y de ecosistemas. Por lo tanto, los costos y efectos colaterales de la agricultura convencional que actualmente se está practicando en la mayor parte del planeta, ya están teniendo consecuencias muy adversas en los humanos, animales y del medio ambiente. Es por eso que debemos promover un conjunto de acciones orientadas a la obtención de rendimientos agrícolas sostenidos durante largo tiempo mediante el uso de tecnologías ecológicamente probadas, para lo cual se requiere considerar la agricultura como un agroecosistema y como tal, la agricultura debe orientarse no solo a la obtención de altos rendimientos, si no a la optimización del sistema completo.

Abstract

Sustainable agriculture based on ecologically sound practices and techniques that minimize contamination

Agricultura Sustentable o Sostentible?: El Reto es Producir Alimentos Saludables Utilizando Productos y Técnicas Amigables con el Ambiente

¿Sustainable or Sustenance Agriculture?: The Challenge is to Produce Healthy Foods Utilizing Environmentally Friendly Products and Techniques

Capítulo I

(9)

CIQA UAAAN

and degradation of the environment will be based on practices of soil and water conservation, protection and improvement of soil fertility, biodiversity conservation, the use of biofertilizers, antagonistic microorganisms and plant growth promoters, natural or organic pesticides, and the rational use of biotechnical techniques that have allowed the generation of genetically modified varieties which are resistant to pests, diseases and abiotic factors. In this context, organic agriculture offers numerous environmental advantages, since synthetic pesticides can contaminate underground waters, perturb fundamental ecological processes such as pollination, harm beneficial microorganisms and cause severe health problems to agriculture workers.

Modern monocrops, that frequently use synthetic raw materials, harm biodiversity at the genetic level of species and ecosystems. Therefore, the costs and collateral effects of conventional agriculture that is being practiced throughout most of the planet are already having very adverse consequences on humans, animals and the environment. It is for that reason that we should promote actions oriented to obtain long-term, ecologically sustainable agricultural yields by using already proven technologies. In the future, we have to consider agricultural practices as a part of an agroecosystem, consequently, agriculture should not be guided by obtaining high yields alone but by the optimization of the whole system.

Introducción

Diversas regiones de México enfrentan cada vez con más frecuencia, severos problemas ambientales como resultado de un expansivo crecimiento de la tala inmoderada, la erosión de sus suelos, la pérdida de la biodiversidad y la contaminación ambiental derivada del uso intensivo

de agroquímicos sintéticos. Por otro lado, los programas universitarios en nuestro país y en América Latina, no proveen de un enfoque multidisciplinario que les permita comprender a los estudiantes las causas del deterioro de los ecosistemas; además, los programas interdisciplinarios y con orientación a las prácticas sustentables, son casi inexistentes en México, y raros de encontrar en el resto del continente. Debido a estas razones, es imperativo iniciar con el proceso de mostrar la voluntad del cambio institucional a lo sustentable, y también, de manifestar que se cuenta en nuestro país con la tecnología e inclusive los conocimientos necesarios, como para desarrollar y/o adaptar sistemas de producción que integren los fundamentos del desarrollo agropecuario y forestal sustentable. La Ley de Desarrollo Rural Sustentable promulgada en México en Diciembre de 2001, considera de interés público el desarrollo sustentable de la producción agropecuaria por lo que se impulsará un proceso de transformación social y económica que reconozca la vulnerabilidad del sector y conduzca al mejoramiento sostenido y sustentable, proponiendo el uso óptimo, la conservación y el mejoramiento de los recursos naturales para elevar la productividad, la rentabilidad, la competitividad y el ingreso de la población rural que cada vez se ve mas deteriorado.

Se ha estimado que en México durante los últimos 40 años se ha perdido 5 veces más suelo que en los 400 años de historia del país. Calverán-Alonso et al. (2001) señaló que las pérdidas anuales se estiman entre 250,000 y 300,000 ha de tierra agrícola y sentenció que en caso de que la tendencia no se modifique, seguramente en el siglo 21 se perderá la mayor parte de la tierra de cultivo. Un estudio realizado por el Banco Mundial, permitió estimar el costo monetario de la erosión, la contaminación del agua y el suelo, la sobreexplotación de los mantos acuíferos en toda la República Mexicana, así como el costo de la

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CAPÍTULO 1

(10)

AGRICULTURA SUSTENTABLE Y BIOFERTILIZANTES

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contaminación atmosférica de la ciudad de México. Este estudió indicó que las pérdidas económicas por la reducción de la fertilidad natural del suelo a causa de la erosión, son al menos de 1,000 millones de dólares anuales. Los costos en salud por la contaminación de las aguas y la inadecuada disposición de residuos sólidos pude alcanzar cifras hasta de 3,000 millones de dólares, mientras los subsidios al consumo del agua, en 1991, sumaron 1,160 millones de dólares (Pérez-Calderón, 2004).

En este sentido La Carta de la Tierra es una declaración de principios fundamentales que tiene el propósito de formar una sociedad justa, sostenible y pacífica en el siglo XXI. Busca inspirar en los pueblos un nuevo sentido de la independencia y responsabilidad compartida para el bien de la humanidad y las demás especies que habitan la Tierra. Es una expresión de esperanza así como un llamado de ayuda para crear una sociedad global en un momento crítico en la historia de la humanidad (http:// www.cartadelatierra.org/). Desde hace ya largo tiempo, se ha venido hablando sobre la necesidad de que la producción agrícola a nivel global, se convierta en una agricultura sustentable. El compromiso adquirido por la Humanidad en la Cumbre de la Tierra, también es un compromiso de la Industria de la Protección de los Cultivos, razón por la cual, las compañías y las organizaciones de la industria, brindan su apoyo a las iniciativas que conllevan a lograr avances en la sustentabilidad de la agricultura. Dado que los criterios sobre ésta materia son muy amplios, se debe definir con cierto grado de precisión, el concepto de agricultura sustentable.

Sostenible o sustentable?. El término sostenible, o sustentable, aplicado a desarrollo, es de uso cada vez más frecuente y extendido en los medios académico y político de todo el mundo, y, como es señalado por

diversos autores, ahí reside la fortaleza y la debilidad del concepto establecido. 1) Fortaleza, porque permite que actores sociales e individuos que en el pasado eran incapaces de dialogar constructivamente, ahora, por medio del espacio de encuentro que creó el discurso del desarrollo sostenible, lo hagan y creen consensos en torno al tipo de sociedad a la que aspiran y al tipo de relación que ésta debe establecer con su ambiente. 2) Debilidad, porque el término desarrollo sostenible suele ser usado de manera tan general, superficial e imprecisa, que puede terminar siendo empleado para definir como sostenibles políticas y prácticas que no responden a una orientación en ese sentido. (http://www.una.ac.cr/ambi/Ambien-Tico/92/ cortes.htm).

Desde que apareció en el marco de las Naciones Unidas el “Informe Sobre Nuestro Futuro Común”, coordinado por G. H. Brundtland (1987), se fue poniendo de moda el objetivo del “desarrollo sostenible” entendiendo por tal, aquel que permite “satisfacer nuestras necesidades actuales sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer las suyas”. Posteriormente en la Declaración de den Bosch (FAO, 1991), se presentó la primera definición de agricultura sostenible. “Agricultura sostenible es el manejo y conservación de los recursos naturales y la orientación de cambios tecnológicos e institucionales de manera de asegurar la satisfacción de las necesidades humanas de forma continuada para la presente y futuras generaciones”. Tal desarrollo sostenible conserva el suelo, el agua, y recursos genéticos animales y vegetales; no degrada al medio ambiente; es técnicamente apropiado, económicamente viable y socialmente aceptable.

Independientemente de los conceptos sostenible y sustentable, así como de la etimología de sus raíces lingüísticas, en el mundo globalizado de hoy, la

Agricultura Sustentable o Sostentible?

(11)

CIQA UAAAN

especialización de la agricultura es determinante para asegurar el suministro eficiente de alimentos a una población mundial en rápido crecimiento. La agricultura de alto rendimiento, tal como lo manifiesta Avery (1995) en su controversial libro, parece ser la única alternativa para lograr la meta de producir suficiente alimento y a su vez preservar grandes áreas de tierra con vocación no agrícola. Sin embargo, esta visión es un tanto riesgosa para los ecosistemas y humanos, ya que la agricultura de alto rendimiento, ha centrado su interés fundamental en la tecnología de la llamada “Revolución Verde”, impulsada por el Dr. Norman Borlaug del CIMMYT con la utilización de variedades de trigo de altos rendimientos. La fitogenética y la selección condujeron al desarrollo de variedades de cultivos mejoradas, pero fue necesario aumentar considerablemente el uso de insumos como fertilizantes, plaguicidas sintéticos y agua de riego para obtener los mejores resultados de esas variedades. La revolución verde logró sus objetivos no sólo mediante la investigación, sino también a través de un conjunto de métodos e insumos impulsado por organismos nacionales e internacionales, servicios de extensión y empresas del sector privado, pero de acuerdo con Conway (1998) esta revolución verde tuvo sus limitaciones:

• Se centró fundamentalmente en los tres principales cultivos de cereales del mundo, que se adecuaban a sus intereses de obtener los máximos rendimientos. Otros cultivos, incluyendo muchos que son importantes en el África subsahariana, como la mandioca, mijo, sorgo, banano, cacahuate y la papa, necesitaban un enfoque distinto.

• Se ajustó sólo a zonas con suelos buenos y recursos hídricos abundantes y olvidó en gran medida las superficies de temporal más marginales con suelos problemáticos y

precipitación pluvial incierta.

• Se apoyó en agricultores capaces de comprar o adquirir los insumos e hizo poco por los pequeños propietarios con fondos insuficientes o sin acceso a créditos.

• Finalmente, ignoró en gran medida las posibles consecuencias medioambientales de un elevado uso de insumos, como la contaminación del agua y de los suelos por nitratos y plaguicidas sintéticos.

Una agricultura eficiente, en la cual, las pérdidas por plagas, enfermedades y malezas, se mantengan dentro de niveles razonables sin detrimento del ambiente es un factor crítico para producir la cantidad y calidad de cosechas que requiere la población mundial. Se estima que las malezas, insectos y enfermedades pueden reducir los rendimientos hasta en un 40%. Reportes indican que el mercado anual mundial de pesticidas es de alrededor de $30 billones de dólares, siendo sólo una cantidad muy pequeña los pesticidas naturales usados (Ujváry, 2002), consecuentemente, esto tiene fuertes implicaciones negativas para los humanos y ecosistemas.

Por lo tanto, el concepto de agricultura sustentable aquí empleado se presenta gráficamente en la Figura 1. En este esquema Agricultura Sustentable es un sistema integrado de prácticas de producción de plantas y animales, que tiene aplicación para un sitio específico ya que no es posible dar recetas generales y que se mantendrá a largo tiempo pues no se pueden tener resultados a corto plazo, el cual tiene el objetivo de producir alimentos suficientes, no contaminados y económicamente accesibles para satisfacer la alimentación humana y la necesidad de fibras naturales, mejorar la calidad del ambiente y de los recursos naturales; hacer un uso más eficiente de los recursos no

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CAPÍTULO 1

(12)

7

Ambiente Economía Sociedad

Agricultura Sustentable (AS)

Objetivo: producir suficientes alimentos; confiables, no

contaminados y económicamente accesibles

Optimiza el manejo de los recursos naturales

Protege el ambiente y la biodiversidad

La AS evita el uso excesivo de agroquímicos sintéticos e integra el uso de las mejores tecnologías disponibles en la producción

Agropecuaria y Forestal

Incrementa la viabilidad económica de la

agricultura Contribuye al bienestar del

agricultor y sociedad

La AS representa a los sistemas alternativos de producción agrícola en armonía con el entorno, y amigables con los ecosistemas

Figura 1. Representación sintetizada del concepto de agricultura sustentable y su interrelación con tres aspectos fundamentales: ambiente, economía y sociedad.

Con base en las ideas y conceptos antes señalados, consideramos que en este nuevo siglo, tanto en las Universidades como en los Centros e Institutos de Investigación, debemos formar profesionales que sean capaces de realizar investigación, validación y promoción de una agricultura y un desarrollo rural sustentable que permita:

• Producir alimentos saludables y utilizar agroquímicos y técnicas amigables con la salud y los ecosistemas

• Responder a los grandes desafíos prácticos derivados del desarrollo rural sustentable. • Busca el equilibrio entre lo sociocultural y la sustentabilidad en el mundo rural. • Crear y adoptar técnicas para el manejo sustentable de los sistemas agroecológicos de

producción.

El problema de los pesticidas sintéticos o convencionales. De acuerdo con la organización

no gubernamental Pesticides Action Network (PAN), la cantidad de muertes anuales debido al uso irracional y excesivo de pesticidas químicos sintéticos es de 200,000; mientras que se estima que unas 3 millones de personas son envenenadas cada año por estos mismos productos (Figura 2). En México, Farías-Díaz de León (2000) representante del Consejo Mexicano de Agroinsumos Bioracionales, señaló que ellos están convencidos de que los procesos productivos agrícolas deberán tender hacia la utilización masiva de agroinsumos bioracionales, ya que no se debe continuar aceptando el tremendo impacto que el uso de los agroquímicos convencionales está ocasionando (causando mas de 9,000 muertes al año) en el sector agrícola de México.

AGRICULTURA SUSTENTABLE Y BIOFERTILIZANTES

renovables e integrarlos con los recursos naturales, en donde sea apropiado, con métodos de control biológico y otros controles y mantener la viabilidad económica de las actividades agrícolas. Mediante éste sistema, se mejora la calidad de vida de los agricultores y la sociedad como un todo. Toda evaluación relacionada con la sustentabilidad, debe detallar los efectos de éstas prácticas en la rentabilidad de la agricultura, la calidad de vida y el impacto sobre la comunidad rural y el ecosistema.

Figura 1. Representación sintetizada del concepto

de agricultura sustentable y su interrelación con tres aspectos fundamentales: ambiente, economía y sociedad.

Con base en las ideas y conceptos antes señalados, consideramos que en este nuevo siglo, tanto en las Universidades como en los Centros e Institutos de Investigación, debemos formar profesionales que sean capaces de realizar investigación, validación y promoción de una agricultura y un desarrollo rural sustentable que permita:

• Producir alimentos saludables y utilizar agroquímicos y técnicas amigables con la salud y los ecosistemas.

• Responder a los grandes desafíos prácticos derivados del desarrollo rural sustentable.

• Busca el equilibrio entre lo sociocultural y la sustentabilidad en el mundo rural.

• Crear y adoptar técnicas para el manejo sustentable de los sistemas agroecológicos de producción.

El problema de los pesticidas sintéticos o convencionales. De acuerdo con la organización no gubernamental Pesticides Action Network (PAN), la cantidad de muertes anuales debido al uso irracional y excesivo de pesticidas químicos sintéticos es de 200,000; mientras que se estima que unas 3 millones de personas son envenenadas cada año por estos mismos productos (Figura 2). En México, Farías-Díaz de León (2000) representante del Consejo Mexicano de Agroinsumos Bioracionales, señaló que ellos están convencidos de que los procesos productivos agrícolas deberán tender hacia la utilización masiva de agroinsumos bioracionales, ya que no se debe continuar aceptando el tremendo impacto que el uso de los agroquímicos convencionales está ocasionando (causando mas de 9,000 muertes al año) en el sector agrícola de México.

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Agricultura Sustentable o Sostentible?

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9 Cuadro 1. Los doce pesticidas considerados de mayor peligro por sus efectos nocivos a humanos, animales y el medio ambiente; algunos de ellos han demostrado tener claros efectos cancerigenos (http://www.olca.cl/oca/plaguicidas/plag04.htm).

LOS PESTICIDAS QUE CONSTITUYEN LA DOCENA MALDITA

LOS PESTICIDAS QUE CONSTITUYEN LA DOCENA MALDITA

1.AZINFOS METIL: Insecticida organofosforado 2.ATRAZINA: Herbicida triazina

3.BENOMYL: Fungicida benzimidazol

BROMURO DE METILO: Fumigante halogenado (mata todo) 5.CAPTAN: Fungicida ftalimida de contacto

6.DIAZINON: Insecticida organofosforado de contacto 7DICOFOL: Acaricida organoclorado de contacto 8.MANCOZEB: Fungicida ditiocarbamato de contacto 9.ENDOSULFAN: Insecticida organoclorado de contacto 10.METAMIDOFOS: Insecticida y acaricida organofosforado 11.MONOCROTOFOS: Insecticida y acaricida organofosforado 12.PERMETRINA: Insecticida piretroide

La demanda de los productos orgánicos. Debido en gran medida a los problemas que

ocasionan los pesticidas sintéticos en la salud y la calidad de los productos cosechados, la producción sustentable y obtención de alimentos orgánicos presenta tasas de crecimiento significativamente progresivos; los productos orgánicos conquistan cada vez más rápido las estructuras de mercado de alimentos globalmente. En el año 2002, las ventas de estos productos alcanzaron 23,000 millones de dólares, superando los 19,000 millones de dólares alcanzados en 2001 (Sahota, 2004). El mercado de los Estados Unidos registra el primer lugar en ventas de productos orgánicos con un valor por 11.75 mil millones de dólares en 2002. El mercado alemán ocupó el segundo lugar con 3.06 mil millones de dólares, y el mercado británico el tercer lugar con un valor de 1.5 mil millones de dólares (Willer y Yussefi, 2004). Una evaluación global de los sectores orgánicos muestra que están aumentando considerablemente y que las prácticas de agricultura orgánica (AO) puede tener efectos importantes al reducir los daños a la salud de los consumidores, el uso de energía y las pérdidas de nutrientes. Los principios de AO formulados por la Federación Internacional de Movimientos de Agricultura Orgánicos (IFOAM) en ecología, la salud, cuidado y limpieza, proporcionan una buena base de valor normativa y aparecen estar arraigados firmemente en los valores de la AO. Debido a la influencia del comercio internacional y la competencia económica, el desarrollo de la AO requerirá acciones reguladoras a nivel internacional que se enfoquen al uso reducido de pesticidas sintéticos o convencionales (De Wit and Verhoog, 2007).

Información recientemente publicada por el Center for Agroecology and Sustainable Food Systems de la Universidad de California, Santa Cruz, señala que actualmente en los Estado Unidos las técnicas de agricultura sustentable y la demanda por lo orgánico está incrementándose notablemente (Figura 3) y los productores lo saben muy bien, por eso están interesados en esquemas del etiquetado de sus productos que van “más allá de lo orgánico” para ajustarse a ciertos criterios éticos no incluidos en las normas orgánicas del Departamento de Agricultura (USDA). Es por eso que los grandes consorcios transnacionales están comprando compañías bien establecidas y de renombre que orientan parte de sus ventas al segmento de los productos orgánicos, o que han sido producidos con técnicas sustentables o

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Figura 2. La organización no gubernamental Pesticide Action Network señala el impacto negativo de los pesticidas convencionales en el envenenamiento y muerte de humanos en todo el mundo (http://www.pan-international.org/pan-v1/europeSp.html).

Centenares de pesticidas químicos son utilizados habitualmente en la agricultura convencional lo que provoca que restos de residuos de pesticidas aparezcan en los alimentos procedentes de esta agricultura que ingerimos diariamente. Muchos son los pesticidas sintéticos que cuentan con solicitudes de prohibición y de severa restricción para su uso en la agricultura. Un listado de los pesticidas que la Alianza por una Mejor Calidad de Vida A. C., de Chile, han considerado la “docena maldita” debido a los nefastos efectos agudos y crónicos que causan, se presenta en el Cuadro 1.

Diferentes estudios toxicológicos realizados demuestran la relación existente entre los pesticidas y ciertas patologías como el cáncer, las alergias y el asma. El uso de pesticidas también es perjudicial para la salud del trabajador agrícola, un problema serio especialmente en países en desarrollo, donde el uso de pesticidas está poco regulado. A su vez, la utilización de estas sustancias daña el ambiente y conlleva un costo adicional a la sociedad, ya que debe eliminar los residuos que los pesticidas dejan en la naturaleza.

Afortunadamente en América Latina y todo el mundo hay diversas organizaciones e instituciones comprometidas con los derechos de las mujeres, los hombres y las comunidades en la defensa del medio ambiente. Generalmente persiguen la equidad en la relación de los actores de la sociedad para encontrar soluciones a los problemas ambientales y contribuyen a la democratización de la sociedad a través de procesos de fortalecimiento, organización y creando conciencia ambiental.

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Figura 2. La organización no gubernamental

Pesticide Action Network señala el impacto negativo de los pesticidas convencionales en el envenenamiento y muerte de humanos en todo el mundo (http://www.pan-international.org/pan-v1/europeSp.html).

Centenares de pesticidas químicos son utilizados habitualmente en la agricultura convencional lo que provoca que restos de residuos de pesticidas aparezcan en los alimentos procedentes de esta agricultura que ingerimos diariamente. Muchos son los pesticidas sintéticos que cuentan con solicitudes de prohibición y de severa restricción para su uso en la agricultura. Un listado de los pesticidas que la Alianza por una Mejor Calidad de Vida A. C., de Chile, han considerado la “docena maldita” debido a los nefastos efectos agudos y crónicos que causan, se presenta en el Cuadro 1.

Diferentes estudios toxicológicos realizados demuestran la relación existente entre los pesticidas y ciertas patologías como el cáncer, las alergias y el asma. El

uso de pesticidas también es perjudicial para la salud del trabajador agrícola, un problema serio especialmente en países en desarrollo, donde el uso de pesticidas está poco regulado. A su vez, la utilización de estas sustancias daña el ambiente y conlleva un costo adicional a la sociedad, ya que debe eliminar los residuos que los pesticidas dejan en la naturaleza.

Afortunadamente en América Latina y todo el mundo hay diversas organizaciones e instituciones comprometidas con los derechos de las mujeres, los hombres y las comunidades en la defensa del medio ambiente. Generalmente persiguen la equidad en la relación de los actores de la sociedad para encontrar soluciones a los problemas ambientales y contribuyen a la democratización de la sociedad a través de procesos de fortalecimiento, organización y creando conciencia ambiental.

Cuadro 1. Los doce pesticidas considerados de

mayor peligro por sus efectos nocivos a humanos, animales y el medio ambiente; algunos de ellos han demostrado tener claros efectos cancerigenos (http://www.olca.cl/oca/ plaguicidas/plag04.htm).

CAPÍTULO 1

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10 sostenibles (Figura 4), ya que ese tipo de productos está teniendo gran demanda entre el público consumidor joven y adulto, pero que se caracterizan por tener un alto grado de escolaridad y buenos ingresos. El trabajo realizado por (Howard y Allen, 2006) menciona que las normas para el tratamiento de alimentos para consumo humano y de animales tienen el nivel más alto de apoyo en California, ya que eso es de gran interés para su salud. El estudio concluye que los alimentos producidos con técnicas sustentables habrán de lograr que se ponga más atención a los temas de derechos de los animales y a la justicia social.

Figura 3. La oferta de los productos orgánicos en Estados Unidos , al igual que en otras partes del mundo se ha venido incrementando notablemente en los últimos diez años.

La

Agricultura Sustentable

amigable con el ambiente y la

demanda de

productos

org· nicos

, o menos

contaminados est· creciendo

en todo el mundo

Figura 4. La industria de los productos orgánicos ha tenido una gran dinámica, tal y como lo revelan las recientes adquisiciones de corporaciones realizadas por las 25 compañías más grandes de ese país (http://www.msu.edu/~howardp/infographics.html).

AGRICULTURA SUSTENTABLE Y BIOFERTILIZANTES

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La demanda de los productos orgánicos. Debido en gran medida a los problemas que ocasionan los pesticidas sintéticos en la salud y la calidad de los productos cosechados, la producción sustentable y obtención de alimentos orgánicos presenta tasas de crecimiento significativamente progresivos; los productos orgánicos conquistan cada vez más rápido las estructuras de mercado de alimentos globalmente. En el año 2002, las ventas de estos productos alcanzaron 23,000 millones de dólares, superando los 19,000 millones de dólares alcanzados en 2001 (Sahota, 2004). El mercado de los Estados Unidos registra el primer lugar en ventas de productos orgánicos con un valor por 11.75 mil millones de dólares en 2002. El mercado alemán ocupó el segundo lugar con 3.06 mil millones de dólares, y el mercado británico el tercer lugar con un valor de 1.5 mil millones de dólares (Willer y Yussefi, 2004). Una evaluación global de los sectores orgánicos muestra que están aumentando considerablemente y que las prácticas de agricultura orgánica (AO) puede tener efectos importantes al reducir los daños a la salud de los consumidores, el uso de energía y las pérdidas de nutrientes. Los principios de AO formulados por la Federación Internacional de Movimientos de Agricultura Orgánicos (IFOAM) en ecología, la salud, cuidado y limpieza, proporcionan una buena base de valor normativa y aparecen estar arraigados firmemente en los valores de la AO. Debido a la influencia del comercio internacional y la competencia económica, el desarrollo de la AO requerirá acciones reguladoras a nivel internacional que se enfoquen al uso reducido de pesticidas sintéticos o convencionales (De Wit and Verhoog, 2007).

Información recientemente publicada por el Center for Agroecology and Sustainable Food Systems de la Universidad de California, Santa Cruz, señala que actualmente en los Estado Unidos las técnicas de

agricultura sustentable y la demanda por lo orgánico está incrementándose notablemente (Figura 3) y los productores lo saben muy bien, por eso están interesados en esquemas del etiquetado de sus productos que van “más allá de lo orgánico” para ajustarse a ciertos criterios éticos no incluidos en las normas orgánicas del Departamento de Agricultura (USDA). Es por eso que los grandes consorcios transnacionales están comprando compañías bien establecidas y de renombre que orientan parte de sus ventas al segmento de los productos orgánicos, o que han sido producidos con técnicas sustentables o sostenibles (Figura 4), ya que ese tipo de productos está teniendo gran demanda entre el público consumidor joven y adulto, pero que se caracterizan por tener un alto grado de escolaridad y buenos ingresos.

Figura 3. La oferta de los productos orgánicos en

Estados Unidos , al igual que en otras partes del mundo se ha venido incrementando notablemente en los últimos diez años.

El trabajo realizado por (Howard y Allen, 2006) menciona que las normas para el tratamiento de alimentos

Agricultura Sustentable o Sostentible?

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10 sostenibles (Figura 4), ya que ese tipo de productos está teniendo gran demanda entre el público consumidor joven y adulto, pero que se caracterizan por tener un alto grado de escolaridad y buenos ingresos. El trabajo realizado por (Howard y Allen, 2006) menciona que las normas para el tratamiento de alimentos para consumo humano y de animales tienen el nivel más alto de apoyo en California, ya que eso es de gran interés para su salud. El estudio concluye que los alimentos producidos con técnicas sustentables habrán de lograr que se ponga más atención a los temas de derechos de los animales y a la justicia social.

Figura 3. La oferta de los productos orgánicos en Estados Unidos , al igual que en otras partes del mundo se ha venido incrementando notablemente en los últimos diez años.

La

Agricultura Sustentable

amigable con el ambiente y la

demanda de

productos

org· nicos

, o menos

contaminados est· creciendo

en todo el mundo

Figura 4. La industria de los productos orgánicos ha tenido una gran dinámica, tal y como lo revelan las recientes adquisiciones de corporaciones realizadas por las 25 compañías más grandes de ese país (http://www.msu.edu/~howardp/infographics.html).

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para consumo humano y de animales tienen el nivel más alto de apoyo en California, ya que eso es de gran interés para su salud. El estudio concluye que los alimentos producidos con técnicas sustentables habrán de lograr que se ponga más atención a los temas de derechos de los animales y a la justicia social.

Figura 4. La industria de los productos orgánicos

ha tenido una gran dinámica, tal y como lo revelan las recientes adquisiciones de corporaciones realizadas por las 25 compañías más grandes de ese país (http://www.msu. edu/~howardp/infographics.html).

A nivel mundial, México ocupa el 18º lugar por superficie con cultivos orgánicos, siendo el primero en la producción de café orgánico con mas de 70, 000 ha, el cual se produce básicamente por pequeños productores de la región del Soconusco del estado de Chiapas que han sido certificados por el IFOAM (Martínez-Torres, 2006). Al interior del país, este sector es el subsector agrícola más dinámico, pues ha aumentado su superficie de 23,000 ha en 1996 a 103,000 ha en el año 2000, estimándose que

alcanzó las 216,000 ha en el año 2002. Esta agricultura es practicada por más de 53,000 productores y genera más de 280 millones de dólares en divisas. Los pequeños productores conforman el 98% del total de productores orgánicos, cultivan el 84% de la superficie y generan el 69% de las divisas orgánicas del país (Gómez-Cruz et al., 2003). En la producción orgánica, los pequeños productores orgánicos mexicanos están tomando ventaja de la creciente demanda de productos sanos, principalmente por parte de los países desarrollados que pagan un mayor precio por sus productos considerados como Premium.

Conclusiones

En México el deterioro de los recursos naturales, el sobre pastoreo, el incremento demográfico, la sobreexplotación de los acuíferos y la contaminación ambiental, constituyen una de las principales problemáticas del país. Son pocas las actividades productivas y extractivas relacionadas con las actividades agropecuarias y forestales que no degraden el medio ambiente. Por lo tanto, promover y alentar la agricultura sustentable, sostenible o ecológica, será una de las responsabilidades que tenemos que afrontar para ayudar a recuperar y conservar los recursos naturales a través de prácticas amigables con el ambiente, que permitan asegurar un acercamiento al desarrollo agrícola sustentable. Para coadyuvar con esto, las instituciones de Educación Superior y los Centros de Investigación de este sector, deberán formar graduados de alto nivel cuyos fundamentos teórico-prácticos y experiencia científica (obtenidos durante su proceso formativo), les permita participar en la resolución de los problemas de conservación del suelo, agua y la biodiversidad, mediante la investigación, planeación, propuesta y aplicación de alternativas tecnológicas de manejo integrado de los recursos naturales, así como de las plagas y enfermedades,

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CAPÍTULO 1

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AGRICULTURA SUSTENTABLE Y BIOFERTILIZANTES

acordes con la preservación del ambiente dentro del marco de una agricultura amigable; ademas deberan participar en la resolución de los problemas relacionados con la inocuidad alimentaria dentro de un marco interdisciplinario.

Literatura Citada

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Agricultura Sustentable o Sostentible?

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SECCIÓN I

Sustentabilidad de la

Producción Agrícola.

Capítulo 2

J. GASTÓ1, R. MONTALBA2, L. VIELI1, 1Pontificia Universidad Católica de Chile. Macul, Santiago de Chile. 2Universidad de la Frontera. Temuco, Chile.

Conservación y sustentabilidad

La conservación ha sido definida como el mantener vivo y sin daño, pérdida, decaimiento o desperdicio la permanencia de una cosa o fenómeno, lo cual puede incluir a las costumbres y virtudes, y continuar con la práctica de ellos (DRA, 1984; Webster, 1989). El concepto incluye la supervisión oficial de la naturaleza como un todo y de sus diversos componentes tales como suelos, fauna silvestre, cobertura vegetal, ríos, bosques y praderas, lo cual se lleva a cabo por los conservacionistas, los gestores del territorio y la naturaleza y por las demás instituciones que realizan estas funciones (CP, 1991; Suárez, 2007).

El término y concepto de conservación se introduce formalmente en el mundo occidental cuando los

conservators británicos de la India arribaron en 1907 a los

Sustentabilidad de la Agricultura:

Conceptos Unificadores

Agricultural Sustainability: Unifying Concepts

Estados Unidos y quedaron impactados por la degradación de los recursos naturales lo cual impulsó el cambio conceptual desde “economía de los recursos naturales” a lo territorial, acuñándose e institucionalizándose el concepto de “conservación” de recursos naturales en general.

La antítesis de la conservación fue la desertificación, concepto desarrollado inicialmente por Aubreville (1949) y Kassas (1970) con posteriores definiciones de Dregne (1987). En lo sustantivo, refleja la relación entre el efecto combinado de las actividades del hombre sobre el territorio y las condiciones ambientales del fenómeno de tal manera que generan un agotamiento progresivo de su entorno normal hasta una degradación considerable a causa de su intervención y gestión (Glantz y Orvlovsky, 1983). Todo esto contribuyó a la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Desertificación organizada por FAO, UNESCO y OMM definiéndose como la intensificación o extensión del deterioro, especialmente en ambientes pluviales marginales; proceso que concluye a la reducción del potencial productivo con la consiguiente disminución de la biomasa, de la capacidad de explotación de la tierra, del rendimiento de los cultivos y del bienestar humano, lo cual concluye en lo que los romanos denominaban agri deserti. Ello ocurre cuando los procesos de uso y artificialización de la tierra no consideran prácticas agrícolas que permitan conservar el estado ideal de los componentes más valiosos del ecotopo y de la biocenosis (Gastó, 1993).

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AGRICULTURA SUSTENTABLE Y BIOFERTILIZANTES

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Sustentabilidad de la Agricultura: Conceptos Unificadores

La etapa siguiente debió ser la incorporación formal y sistemática del hombre, organizado social, cultural, laboral y políticamente como actor, desencadenador y afectado por estos dos procesos antagónicos de conservación y desertificación, y de la incorporación de la tecnología y economía al medioambiente como un todo. Es así como se gesta una primera conferencia tendiente a evolucionar desde la conservación a la sustentabilidad, para luego llegar a su aceptación formal en la Conferencia de las Naciones Unidas de Estocolmo en 1972. En ella se plantea que el medio ambiente no debe ser concebido solamente con sentido físico-natural sino que como una interacción entre el sistema natural y el social, además del medio construido y del sociocultural. Se indica además, que las sociedades avanzadas se percatan que existe un solo mundo en el cual la pobreza es la causa fundamental del deterioro de los recursos naturales, lo cual se contradice con argumentos que fundamentan este deterioro en el modelo económico y político imperante y de la existencia de límites ecológicos del planeta.

El modelo de crecimiento económico ilimitado comienza a cuestionarse en el estudio del MIT (Meadows et

al., 1972) sobre los límites del crecimiento que plantea las

restricciones físicas del planeta en relación a la población humana, crecimiento económico ilimitado, producción de alimentos, industrialización, recursos no renovables, y contaminación. Ello se complementa con el trabajo de “Food Production and Energy Crisis” (Pimentel et al., 1973) como respuesta a la primera crisis energética y con una serie de importantes trabajos como el de Mesarovic y Pestel (1975) y el equipo dirigido por Barney (1982), los cuales destacan en el proceso de construcción del denominado “desarrollo sustentable” (Alonso y Sevilla, 1995).

Como resultante de lo anterior la CMMD (1992), conocida como Comisión Bruntland, en 1987 define formalmente el desarrollo sustentable como aquel que satisface las necesidades de las generaciones presentes sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer sus propias necesidades; lo cual implia que existen tanto necesidades de la población como limitantes ambientales para satisfacerlas. La transformación de la economía y de la sociedad genera un aumento de la productividad y de la igualdad de oportunidades para todos (CMMD, 1992). Es en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre medio ambiente y desarrollo de Rio 92 donde se afianza y se acuerda llevar a la práctica las conclusiones de la Comisión Bruntland. Ningún país puede desarrollarse distanciándose de los demás, por lo cual se requiere una nueva orientación de las relaciones internacionales (Alonso y Sevilla, 1995).

La sustentabilidad, por lo tanto, se diferencia de la conservación de recursos naturales en que además incorpora en forma más específica algunas de las siguientes dimensiones: (a) conservación de las funciones y capacidad productiva ecosistémica (b) conservación de la producción de beneficios económicos, (c) conservación del ciclo hidrológico, (d) conservación del suelo, (e) conservación y desarrollo de la biodiversidad, (f) conservación y desarrollo de la calidad del paisaje, (g) conservación y desarrollo del balance de carbono, (h) diversificación de productos, (i) sattisfacción de necesidades humanas, (j) desarrollo en armonía con comunidades locales, (k) distribución justa y equitativa de los beneficios entre los actores y entre las naciones y finalmente (l) derechos de los pueblos originarios (Erlwein, Lara y Pradenas, 2007; Altieri, 1999; Montalba, 2005; Lele, 1991; Lawrence, 1997).

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CAPÍTULO 2

Aproximación jerárquica en la toma de decisiones. La teoría jerárquica es una expresión dialéctica

de la Teoría General de Sistemas, que surge en parte como un movimiento hacia una ciencia general de la complejidad, que se aplica en todos niveles de organización y escalas de trabajo. Su énfasis está altamente centralizado en la observación del sistema, cuyas raíces se centran en el químico Prigogine, el psicólogo Piaget y el economista Herbert Simon. La jerarquía es un sistema interconectado en varios grados de comportamiento, desde donde los niveles superiores controlan a los inferiores, en función de las constantes de tiempo y espacio (Allen y Star, 1982; Haber, 1990). Ferrater (1979) indica que existen cuatro tipos de jerarquía: del poder, lógica, ontológica y axiológica. Es en estas dos últimas jerarquías donde se centra la sustentabilidad del sistema (Mesarovic, Macko y Takahara, 1971).

La creación y evolución de los sistemas, ecosistemas y organismos se plantea como una estructura disipativa de la jerarquía de la organización natural. Las actuaciones antrópicas que transforman y ordenan al sistema con propósitos económicos, sociales o naturales conducen necesariamente a estados diferentes a los previos donde la disipación energética se expresa como una constante. Energía es el combustible que torna operativo al ecosistema, pero la tasa de ocurrencia de operación del proceso, está controlada por la disponibilidad de nutrientes.

El ecosistema opera de manera de gastar la energía disponible necesaria para minimizar las constricciones de tiempo y espacio emanadas por las limitantes de agua y de nutrientes (Reichle, O´Neill y Harris, 1975). En esta transformación, el estado que se logre puede ser sustentable o no, lo cual implica el estímulo o input que logre mantenerlo evitando que se alcancen estados disipativos

diferentes al pretendido por la organización antrópica. La jerarquía ocurre en sistemas físicos, químicos, biológicos, ecológicos, sociales, tecnológicos, económicos, y político, por lo cual se hace necesario contar con una teoría jerárquica que permita interactuar en sistemas multidimensionales de comportamientos y de estructuras complejas. En la naturaleza ocurren simultáneamente diversos procesos de organización, que se expresan en escalas de tiempo y espacio diferentes (Figura 1).

En las jerarquías mayores se tienen los procesos físicos que conducen a la organización de la materia en átomos. Bajo ésta se tiene a la organización química en moléculas de diversos compuestos, lo cual está necesariamente subordinado a las leyes de la organización física y además, de la química, por lo cual se expresa en menores grados de libertad. El proceso geológico permite su organización en rocas, minerales y sus derivados, y el geomorfológico en geoformas determinadas por las jerarquías superiores además de las condicionantes propias de la geomorfología.

La generación de la vida en el planeta ocurre sólo cuando de hábitat y nichos permiten su generación. Al igual que en las jerarquías superiores se rige por todos esos niveles además de los propios de la biología. La integración de lo inerte con lo biológico permite un nuevo nivel de organización, el ecológico, dado por los ecosistemas a través del proceso de sistemogénesis, el cual al ser de mayor organización es a la vez más disipativo; al estar subordinado a todas las jerarquías superiores, además de las propias de la ecología, sus grados de libertad son menores (Wy y Qi, 2000; Brady, 1994). La generación de la naturaleza es a la vez la generación del escenario del hombre, sin lo cual sería impensable su existencia. Haber

Referencias

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