1. La poesía épica
1.1 Homero: Aedo y poeta oral
1.2 La Ilíada y la Odisea: temática. El héroe homérico 1.3 Hesíodo
2. La poesía lírica
2.1 Rasgos generales de la poesía monódica: Safo
2.2 Rasgos generales de la poesía elegíaca: Solón y Teognis 2.3 Rasgos generales de la poesía yámbica: Arquíloco 2.4 Rasgos generales de la poesía coral: Píndaro
3. El drama ático: tragedia y comedia
3.1Introducción 3.2 Esquilo 3.3 Sófocles 3.4 Eurípides 3.5 La Comedia 3.6 Aristófanes
4. Historiografía
4.1. Heródoto 4.2 Tucídides 4.3 Jenofonte5. La oratoria: Lisias, Isócrates, Demóstenes
5.1 El nacimiento de la sofística
5.2 Influencia de la sofística en la oratoria: Gorgias 5.3 Atenas, patria de la oratoria
5.4 Lisias 5.5 Isócrates 5.6 Demóstenes
1.
LA POESÍA ÉPICA
1.1 Homero: Aedo y poeta oral
Sin duda alguna hubo manifestaciones poéticas en Grecia antes de Homero. los mismos poemas homéricos aluden a veces o suponen implícitamente la existencia de otros cantos, Hubo, pues, formas épicas y líricas de las que no tenemos testimonio directo, ya que durante siglos la transmisión fue de carácter oral.
La aparición y difusión de la escritura permitió la fijación escrita de las creaciones poéticas. Este hecho debió producirse entre los siglos IX-VIII a. C., al entrar los griegos en contacto con los fenicios, de quienes tomaron el alfabeto. Esta es también la fecha que generalmente se admite como muy probable para los poemas homéricos: la ILIADA y la ODISEA.
Los poemas homéricos han sido objeto de atentísimos estudios desde la Antigüedad hasta nuestros días; estos estudios han dado origen a técnicas de investigación literaria muy delicadas, que han tenido aplicación muy eficaz en otros géneros y en otras literaturas. Pero a pesar de tan arduos trabajos, siguen, sin embargo, en pie numerosos problemas en torno a los poemas homéricos en sus diversos aspectos. Enumeraremos a continuación los más significativos:
a)Personalidad de Homero.
Los debates sobre su existencia se han venido planteando desde la época Alejandrina hasta nuestros días. Muchos críticos han llegado incluso a negar la existencia de Homero, afirmando que sólo es un "nombre". Sin embargo la presencia del poeta se deja sentir en el tratamiento de datos legendarios y en la creación y reinterpretación de tipos, así como en la organización de los poemas (especialmente la ILIADA) centrados en torno a un tema. En cuanto a su vida, se cree que probablemente habría sido un rapsoda, y como tal, habría conocido algo de mundo, vinculado a las cortes principescas de su tiempo. Sobre las siete ciudades que se disputan el honor de ser su cuna, Esmirna tiene mucho a su favor, y, en todo caso, puede designar el ámbito poético del Asia Menor reflejado en los poemas. Una estancia prolongada en Quíos, así como su muerte en la isla de Ios, pueden ser datos históricos. Las noticias de su ceguera es un rasgo típico de su leyenda (era conocido por el sobrenombre "el que no ve", traducción literal de la palabra Homero). Creemos que la época de su creación corresponde a la segunda mitad del siglo VIII a. C.
b) La cuestión homérica.
Todas las diferencias que en los poemas han planteado el problema histórico-literario conocido como la "cuestión homérica": ¿Son la ILIADA y la ODISEA obras de un mismo autor? Desde la época Helenística hasta el siglo XIX, las distintas corrientes e interpretaciones resultaron positivas para el mayor conocimiento de los poemas. Pero, es a partir del siglo XIX donde las teorías Analíticas, que niegan la unidad poética de la obra, encienden de nuevo el gran debate. Después de la Primera guerra mundial se comenzó a considerar la unidad de las epopeyas homéricas, con las llamadas teorías Unitarias. En resumen, Homero es una terminación y un comienzo, y más de una discrepancia de su obra se explica por esta razón. Las raíces de su creación se hunden profundamente en la antigua esfera de la canción heroica oral.
c) Transmisión de los poemas.
Hasta la época Alejandrina, en que se acometieron estudios cuidadosos de los poemas y se fijó el texto de los mismos, la transmisión del legado homérico se realizó de una forma un tanto incierta. Primero por los rapsodas o recitadores, más tarde por los maestros de escuela como texto escolar básico, y sobre todo por las "ediciones especiales" de cada ciudad con destino a los concursos de recitadores en las fiestas locales que habían dado lugar a la proliferación de variantes e interpolaciones en los textos. La pregunta sigue viva: ¿Cuál fue el texto primero y original de los poemas?
d) La lengua homérica.
Es una lengua artificial, es decir, que no ha sido hablada en ningún momento por ningún grupo humano: es una lengua literaria, utilizada con fines estrictamente poéticos y que se quedó como vehículo de expresión propio de las formas épicas y que influyó poderosamente en la formación de las restantes lenguas literarias. Pero, ¿Cómo se originó? La respuesta queda abierta a la Crítica Literaria del pasado, presente y para el futuro.
e) La métrica homérica.
La forma métrica de los poemas es el hexámetro dactílico, utilizado en series indefinidas de versos. La cuestión está en quien elaboró esta forma métrica. Constituye una creación sumamente tan delicada que no puede ser en manera alguna la invención de un solo poeta, por genial que éste fuera. Por otra parte, no se adapta fácilmente al ritmo natural de la lengua griega. Incluso se defiende la posibilidad de que ya fuera utilizado por los cantores aqueos en el II milenio a.C., pero en definitiva su origen y elaboración son todavía inciertos.
Estos son los problemas más considerados por la Crítica y de difícil solución, no sólo ahora, sino por siempre.
Haciendo un análisis de los poemas desde el punto de vista de la poesía oral, podemos percibir que no surgieron por sí solos, sino que suponen la cristalización de una larguísima tradición épica de carácter oral, que se inició probablemente a mediados del II milenio a. C. Aparte de suponer un largo proceso de creación poética, estas obras son también el punto de transición desde la antigua poesía de los aedos o cantores (épica cantada), a la de los rapsodas o recitadores (épica recitada).
En ambas epopeyas se habla de la gloria del héroe a través de la canción, pero ocurre de manera muy diversa. La ILIADA nos permite reconocer una etapa más temprana, en la que los héroes mismos cantaban. La ODISEA, en cambio, nos presenta a cantores profesionales, y, nos permite reconocer y conocer muchos aspectos acerca de la posición que ocupaba el cantor y la naturaleza de su exposición. Vemos al "aedo" vinculado a una corporación. Por lo general se trasladaría de una población a otra, como se nos presenta a Homero en relatos posteriores. Pero podía vincularse asimismo a la corte de un príncipe y adquirir allí un prestigio considerable.
La pregunta decisiva es si debemos imaginarnos al "aedo" y otros cantores similares cantando de acuerdo con un texto fijo, o bien improvisando. Sabemos que la ILIADA y la ODISEA, aún en la época en que el libro ya se había desarrollado plenamente, se conservaban vivas principalmente gracias a la exposición oral de los "rapsodas" en la fiesta de los dioses.
Estos rapsodas ya hace tiempo que no tañen la lira, sino que sostienen un bastón en la mano; no cantan, sino que recitan levantando la voz. Tienen una memoria extraordinaria y se hallan atados a un texto determinado, que en épocas antiguas imaginamos constituía el valioso patrimonio de algunas familias y gremios. Indudablemente, esta dependencia del texto no es absoluta.
Si volvemos a remontarnos a los "aedos" prehoméricos, advertimos sin más una diferencia: al recitador con el bastón se le enfrenta el cantor con su lira. Pero, ¿de dónde toma el "aedo" el contenido de su canto?
La base de estas investigaciones se vio notablemente ampliada por el libro de Maurice Bowra, Heroic Poetry (1952), que parte de un estudio de la poesía épica de todas partes del mundo como base de una investigación que se propone conocer los rasgos distintivos de la poesía épica oral. Una poesía de este tipo se encuentra en la mayoría de los pueblos de la tierra y en no pocos hasta el día de hoy. Siempre encontramos en el núcleo de tales canciones al "héroe" que se destaca frente a los demás por su valor y fuerza física. Sus acciones se hallan determinadas únicamente por el concepto, aún no problematizado, del honor.
Esta poesía tiene su origen y cultivo por lo general en una clase alta de caballeros, que pasan la vida dedicados a la lucha, la caza y los placeres de la mesa, entre los cuales se cuenta asimismo la canción del cantor. Lo que se canta en tales círculos se convierte más tarde en patrimonio de la comunidad. En todos los casos, esta poesía heroica tiene la pretensión de narrar hechos verdaderos, y los fundamenta en la venerabilidad de la tradición o en la inspiración divina.
En cuanto la forma, domina la narración en verso, cuya unidad no esta constituida por la estrofa, sino por el verso. Los discursos desempeñan un papel importante en el relato. Sin embargo, el rasgo principal lo constituye el papel dominante de elementos típicos. Entre éstos se cuenta el adjetivo tópico, la fórmula más extensa, que se repite una y otra vez, y las escenas características, tales como los preparativos, la partida, la boda y los funerales.
Se trata de un arte artesano, que el maestro transmite al discípulo o, como ocurre con frecuencia, el padre al hijo.
El cantor debe estar provisto de dos cosas: del conocimiento del tesoro de leyendas de su pueblo, y de la aparato de fórmulas adecuado. Pero esto es todo; no cuenta con un texto prefijado y crea su canción
de nuevo en cada actuación. Naturalmente, para ello se basa por lo general en lo que él y otros han cantado, pero nunca se halla atado a un texto que simplemente tendría que reproducir. Va variando constantemente su texto, y, por lo general, esto supone la ampliación de lo anteriormente cantado. En conclusión, lo que exponían los "cantores" no era una poesía prefijada de una vez para siempre, sino un relato oral que cada vez volvía a configurarse de nuevo y que, con el auxilio de numerosas fórmulas elaboraba los temas tomados de entre un conjunto de leyendas muy desarrollado, tomando la forma de una tradición artesana.
Esta poesía responde por completo a un carácter oral (los norteamericanos hablan de oral composition), y ello incluso en el caso de que se conociera la escritura en amplios círculos.
1.2 La Ilíada y la Odisea: temática. El héroe homérico
La Ilíada es un poema épico en torno a la legendaria guerra de Troya. Su fondo histórico es innegable hoy día, sobre todo tras el hallazgo del estrato denominado” TROYA VIIa “por el arqueólogo Schliemann, que se ha identificado con la Troya Homérica, y narra la conquista de esta ciudad por los griegos. El tema inmediato de la obra es el enfrentamiento entre Agamenón y Aquiles -dos héroes griegos- y sus consecuencias, enmarcado dentro de otra acción más general como es la guerra de Troya. Ambas están admirablemente entretejidas y mezcladas con todo el aparato divino.
En el Canto I se presenta la cólera de Aquiles motivada por la pérdida de la esclava Briseida, arrebatada por Agamenón, que le había correspondido en el reparto de un botín y la petición de ayuda a su madre Tetis, una semidiosa, quién logra de Zeus la promesa de vengar la afrenta que Agamenón ha infringido a su hijo, haciendo que los griegos sufran descalabros. Este plan de Zeus no se cumplirá hasta el Canto XI, mientras tanto tienen lugar diversas descripciones, revistas de tropas, proezas de caudillos griegos y troyanos, escenas en el palacio de Troya ( por ejemplo la despedida de Héctor y Andrómaca del Canto VI ) o en el campamento griego, disputas entre los dioses favoreciendo a unos u otros, etc.
La retirada de Aquiles de la guerra no supone inmediatamente una derrota de los griegos, sino que hasta el Canto VI son más bien los troyanos los que pasan apuros. Tras una serie de alternativas y viéndose la situación insostenible para los griegos, en el Canto XI deciden enviar una embajada a Aquiles para rogarle que vuelva al combate, prometiéndole a su esclava y otros regalos, pero éste se niega.
En los Cantos siguientes alternan las victorias griegas y troyanas de acuerdo con las ayudas de los diferentes dioses. Por fin ,en el Canto XVI, Aquiles permite a Patroclo, su amigo y compañero, que intervenga en la batalla, y logra alejar a los troyanos de las naves griegas ocasionando una gran matanza de enemigos, pero éste cae a manos de Héctor, hijo de Príamo ( rey de Troya ) y hermano de Paris, ayudado por Apolo. Cuando Aquiles se entera de la muerte de Patroclo, en el Canto XVIII, desesperado decide volver al combate con afán de venganza, y así se llega al punto culminante de la acción, que es la muerte de Héctor, en el Canto XXII. En el Canto XXIII se narran los funerales de Patroclo y los juegos fúnebres celebrados en su honor. La obra termina en el Canto XXIV donde el rey Príamo se humilla ante Aquiles suplicándole que le devuelva el cadáver de su hijo Héctor. No obstante la guerra continua, pero los datos que nos han llegado de ella son fragmentarios.
En la Ilíada, la guerra de Troya , que transcurre en su noveno año, se nos presenta casi con la novedad del primer día : así la narración de los contingentes de ambos ejércitos, en el Canto II ( Catálogo de las naves ); o el duelo entre Paris, raptor de Helena, y Menelao, esposo enamorado de ella, en el Canto III; o bien las intervenciones de otros caudillos como Diomedes, Ayax, Ulises, Idomeneo, etc., cuyas apariciones constituyen auténticas “novelitas” o narraciones aparte.
En la narración abundan, además, pasajes descriptivos, por ejemplo de la “copa de Néstor” o del “escudo de Aquiles”, que hacen crecer el suspense, por un lado, e introducen cierto relax en el clima tenso de las luchas. No obstante el conjunto de la obra refleja cierta unidad, por ejemplo con la idea siempre presente de que Troya caerá y será arrasada, hecho que coincide con el desmoronamiento y muerte de Héctor.
El tema central de la Odisea es el accidentado regreso de Ulises de Troya, perseguido por Poseidón, su llegada a Ítaca y la venganza de los pretendientes ávidos de ocupar su puesto en el trono y en el corazón de su esposa. Es un tema típico de relatos populares en muchas literaturas, que en el caso de la Odisea parece que el personaje de Ulises, como protagonista de la leyenda del héroe que regresa, es muy antiguo, conocido sin duda antes de la guerra de Troya. Este tema se iría ampliando con material folklórico de distintas procedencias, así se han encontrado semejanzas con la epopeya babilónica, o con
las leyendas hititas y egipcias. Esta historia del retorno y venganza de un héroe y sus aventuras fabulosas se integra dentro del ciclo troyano, haciendo que su protagonista, Ulises, fuese uno de los héroes aqueos que vuelven a su patria tras la toma de Troya.
La Odisea, bajo su forma actual, se compone de tres conjuntos épicos:
1) La Telemaquia (Cantos I-IV) especie de prólogo donde se narra la leyenda del regreso de los aqueos de la guerra de Troya. la tardanza de Ulises, la difícil situación creada en Ítaca, y los viajes de Telémaco en busca de noticias sobre su padre.
2) Los relatos en la corte de Alcinoo (Cantos V-XIII) adonde Ulises ha llegado en su largo peregrinar. Aquí relata Ulises todas las aventuras de su viaje desde la caída Troya, y tiene lugar la decisión de los dioses de acabar con las penalidades del héroe y dejarle arribar a su patria. En esta narración se encuentran los elementos más antiguos del folklore primitivo y está llena de evocaciones legendarias : los cíclopes, las sirenas, la bajada a los infiernos, las vacas del Sol devoradas por los compañeros de Ulises, etc.
3) La matanza de los pretendientes (Cantos XIII- XXIV), antes de la cual se produce la vuelta de Ulises a Ítaca, el regreso de Telémaco, el progresivo reconocimiento del héroe por sus leales, actitud insolente de los pretendientes, hasta que se llega , en el Canto XXII, al punto culminante de la acción con la victoria de Ulises, como un mendigo, en la prueba del arco y la posterior matanza de los que asediaban a su esposa y su patrimonio. En el Canto XXIII se produce el reconocimiento del héroe por su esposa, y en el XXIV se describe la llegada de los pretendientes al Hades, la visita de Ulises a su padre Laertes, y la pacificación de Ítaca cuando Ulises asume de nuevo el mando.
* * *
Hermann FRÄNKEL nos ha presentado al hombre homérico en su sencillez y unidad, y en la forma incondicional de abrirse al mundo. En la Ilíada los seres humanos son más impenetrables y cerrados pero en la Odisea encontramos nuevos tonos de una mayor hondura psicológica, por ejemplo la delicadeza con la que es sugerida la naciente simpatía de Nausícaa por el forastero, el hecho de que Ulises ocupe el mismo asiento que un poco antes había ocupado el dios Hermes en la caverna de la ninfa Calipso, o la tendencia a acentuar la ironía cuando, en el Canto XVII, el porquerizo conduce a su señor, con aspecto de un mísero mendigo, a la ciudad.
Un problema que se presenta es al preguntarnos por la conciencia individual y las posibilidades de decisión del héroe homérico. El lenguaje homérico no cuenta con ninguna expresión que equivalga plenamente a nuestra palabra “alma”. Lo que expresa con la palabra ψυχη es algo que aparece al morir el ser humano, cuando abandona al cuerpo para llevar una miserable existencia en el Hades, que mientras el ser humano vive es fuente de todos sus sentimientos y deseos, pero no se llega a saber nada sobre su naturaleza y dinamismo. Solo llegamos a captar aspectos parciales de ella, a los que se alude con términos como : θυµος - emociones -, φρην - diafragma como asiento de la actividad racional
-, νους - pensamiento -, etc. Se ha señalado cierto paralelismo entre estas expresiones relativas a lo
psíquico con la manera en que los personajes homéricos se refieren al cuerpo ; así la palabra
σωµα aparece en Homero aplicada al cadáver, con lo cual tenemos otra parcialidad del significado global
de este término.
SNELL nos ha señalado esta manera de expresarse los personajes homéricos, pero no debemos sacar la conclusión de que en el mundo de Homero no se hubiera visto en absoluto la totalidad de una persona, al contrario los personajes de estos poemas poseen en alto grado la personalidad. El ser humano es sentido como una totalidad, que se halla incluida en cada una de sus partes por naturaleza, sin mediar ninguna reflexión.
A la cuestión de la conciencia personal se vincula otra que se plantea hasta qué punto estos hombres toman decisiones propias y son responsables de ellas. La intervención de los dioses se halla tan ligada a la acción humana, es tan frecuente, que se ha querido negar toda existencia de decisiones propias a los personajes homéricos. Para aclarar esto hay que señalar aquellos momentos en los que el héroe homérico toma decisiones por sí mismo, como en Odisea 6 - 145 cuando Ulises decide la manera de asegurarse la ayuda de Nausícaa. Pero ¿ qué ocurre en los otros muchos casos en que un dios inspira, frena o alienta la acción del héroe ? No se puede plantear así la cuestión, pues la voluntad humana y los planes divinos se encuentran completamente entrelazados, y esta conexión es tan intima que toda separación basada en criterios lógicos destruiría la unidad que supone esta visión del mundo.
No obstante ambas esferas, la divina y la humana, pueden llegar a contraponerse, pero no es lícito aislar a una de ellas, puesto que la vinculación entre ambas se hace de una manera irreflexiva.
También se puede ver una diferencia entre Ilíada y Odisea en este tema, pues en la segunda no solo el ser humano se ha vuelto más autónomo, sino también los dioses, y es el hombre mismo quién decide su proceder y es responsable de él.
Snell piensa que la poesía homérica refleja una concepción del poeta de un individuo dotado de conceptos psicológicos elementales, los cuales serán compartidos por el público de Homero y, en general, por toda la sociedad homérica. Poco a poco , a través de la lírica, poeta, público y sociedad iría aumentando esos conceptos hasta alcanzar la plenitud de los atributos psicológicos. Por ejemplo en el vocabulario homérico faltarán términos para designar la introspección, es decir la interiorización de ciertas actuaciones que le afectan sin saber porqué : las pasiones o emociones que actúan sobre él no se comprende y el hombre homérico las atribuye a causas externas. El héroe homérico no se siente sujeto sino objeto de acciones que le afectan, y cree que una fuerza exterior opera sobre él.
Temática de la poesía homérica y la realidad histórica:
La poesía homérica ha sido redactada en el s. VIII a. C. y tanto por su contenido como por su temática no pretende ser una poesía contemporánea y sí una poesía histórica. Hay un contraste entre el mundo contemporáneo y aquello a que el autor quiere referirlo, no obstante este mundo contemporáneo irrumpe en la poesía homérica aun en contra de la intención del autor.
El poeta quiere referir un pasado que es la Grecia de mediados del II milenio a. C., donde se había forjado la mayor parte de la mitología griega, pero ¿ constituye ésta un recuerdo histórico concreto? ¿es histórica la referencia de los poemas a la guerra de Troya y las peripecias de sus héroes?
A finales del s. XIX, SCHLIEMANN sostuvo que la poesía homérica comportaba al menos un fondo de veracidad histórica, y tras diversas excavaciones encontró en la zona de Troya restos identificables con la Troya homérica. Tras él BLEGEN concluyó que un estrato arqueológico, llamado VII A, datado en 1200 a. C., fecha de la destrucción de Troya, coincide con la Troya homérica.
También se ha intentado buscar un testimonio escrito, contemporáneo de la guerra de Troya, y se creyó encontrar en unos textos hititas hacia el 1200 a.C. PAGE fue el principal impulsor de estas ideas y aportó varios nombres que, procedentes de estos textos, coincidían con los de los hechos históricos : Ahiyawa (acaia = tierra de los aqueos) y Truisa (Troya). Además Assuwa podría ser una comarca de Asia Menor a la que pertenecería Troya como cabeza de partido.
No obstante, debido a las objeciones planteadas por los adversarios de estas ideas, el problema de la historicidad de los poemas homéricos sigue sin resolverse y últimamente se ha estudiado la guerra de Troya tomando como argumento la literatura comparada, aunque este tipo de estudio presenta como dificultad la heterogeneidad de los poemas épicos que se conocen : unos históricos ( poema del Cid ) y otros ahistóricos ( Chanson de Roland ).
La sociedad reflejada en la poesía homérica y su correlato en la realidad social griega:
El punto de partida para su conocimiento seria el estudio de la arqueología y las tablillas micénicas, es decir los materiales de ambos periodos y las instituciones que aparecen, pero es difícil por la escasez de información. Se puede deducir lo siguiente:
En cuanto a la estructura política la poesía homérica la recoge bien referida al periodo micénico, donde hay una civilización Palacial cuya cabeza visible es el Rey, rodeado de una Nobleza nombrada por él con carácter reversible y un complejo aparato burocrático, pero no existe una estructura religiosa autónoma, ya que el sacerdocio está sometido al poder real. El paralelo en los poemas homéricos lo tenemos en la descripción del reino de Menelao.
La monarquía arcaica apenas la conocemos y es difícil ver rasgos comunes con la micénica.
En cuanto a la organización social del mundo micénico la podemos ver clara en los poemas homéricos, y está centrada en la unidad de cultivo familiar ( οικος ). El campesino es libre y posee una cantidad de tierra autosuficiente, es autárquico. En el oikos se producen los alimentos y vestidos necesarios. Se dispone de algún esclavo, que apenas se ocupa de la tierra, con carácter doméstico haciendo labores complementarias.
De otro lado están los artesanos, hombres libres que incluyen desde el médico al carpintero o al poeta, y el terrateniente, que recurre a los jornaleros para el cultivo de la tierra.
Por su parte la poesía homérica refleja situaciones complejas que no siempre son repartibles entre la parte heroica y la histórica, pues la primera tiende a reflejar la situación Palacial y la segunda la del oikos.
Se suele decir que la Odisea refleja una proximidad del señor al campesino que no se da en las tablillas micénicas, por ejemplo cuando Odiseo desafía a Eurímaco para ver quién labra mejor la tierra.
¿Hasta qué punto quedan en la Odisea situaciones de explotación agrícola comunitaria? Está por investigar y THOMSON cree que se trata de una explotación individual donde la propiedad no es privada; lo claro es que debieron existir otras formas de explotación distintos del oikos.
1.3 HESÍODO
Conectado desde antiguo con Homero aparece entre la segunda mitad del siglo VIII a.C. y la primera del siglo VII a.C. la figura de Hesíodo. Ambos tienen en común la métrica en hexámetros, el lenguaje épico y las coincidencias formales, pero también se pueden observar diferencias como:
•
el mundo mostrado por la poesía de Hesíodo es el de su propia época y país, mientras Homero se refiere al legendario pasado.•
Hesíodo nos muestra en su poesía sus propias inquietudes, y Homero apenas refleja su personalidad en sus versos.•
Mientras Hesíodo es un personaje histórico del cual poseemos datos de su vida, la existencia de Homero ha sido puesta en duda.•
Hesíodo pertenece al mundo de los pequeños campesinos beocios, que lucha por la vida en un suelo poco fértil y bajo el dominio de una nobleza arbitraria, por su parte Homero vive en las ciudades jonias enriquecidas por el comercio y la industria.a) Vida y personalidad de Hesíodo:
•
su padre era comerciante de Cime, ciudad de Asia Menor, que, arruinado, se trasladó a la región de Beocia donde consiguió alguna fortuna.•
mantuvo pleitos con su hermano Perses a causa de la herencia paterna, saliendo perjudicado.•
las Musas lo iniciaron en la poesía mientras cuidaba sus rebaños al pie del Helicón•
participó como aedo en los juegos fúnebres de Anfidamante, rey de Calcis, y ganó un trípode que dedicó a las Musas Heliconíadas.b) Hesíodo y la crisis social y política de su época.
Si observamos el mundo de Hesíodo se puede destacar como hecho más importante en esa época la consolidación de la “ polis “ griega como forma de convivencia, que sustituye a la de parentesco predominante en los poemas homéricos, lo cual se debe a tres causas principalmente:
1. La aparición del comercio y del artesanado como actividades normales, frente a la agricultura. 2. Del régimen monárquico de los reinos micénicos, pasamos a un predominio de las
familias aristocráticas y a un incipiente sistema electivo.
3. Los nuevos métodos de producción estimulados por la actividad colonizadora introducen nuevas formas de enriquecimiento económico.
c) El problema de la autenticidad de las obras de Hesíodo.
El Escudo de Heracles desde antiguo se viene considerando como un poema no hesiódico viendo los rasgos distintos que presenta esta obra con respecto a las otras dos. Los críticos racionalistas del s. XIX han puesto de manifiesto la incoherencia de estos poemas y muchos filólogos han pensado que no eran tales, sino conglomerados de poemas. Especialmente se ha sostenido esto para la Teogonía. Para los Trabajos y Días se niega la paternidad hesiódica de la parte de los Días.
La actitud unitaria, que piensa en Hesíodo como autor de estas tres obras, parte de dos supuestos: 1. La poesía griega arcaica era episódica por naturaleza, luego el que estos poemas se organicen
por episodios no es prueba de que no haya un solo autor.
La cuestión es irresoluble, pues para pronunciarnos con certeza tendríamos que conocer bien la estética de la poesía griega arcaica al margen de la propia poesía, y esto no existe. Tanto analíticos como unitarios han exagerado defendiendo sus posturas y todo porque la poesía hexamétrica griega se prestaba muy bien a las adiciones, al ser muy formal, organizada en episodios y construidos estos sobre un corto número de esquemas.
d) Influjo oriental sobre la poesía hesiódica.
En la Teogonía aparecen mezcladas diversas generaciones de dioses, así se nos narra la violenta sustitución de Urano por Cronos y de éste por Zeus en lo que se conoce como mito de la sucesión, y desde los años 50 se ha visto que este mito encuentra su paralelo en poemas de oriente próximo. Concretamente son textos de las civilizaciones hitita y hurrita, datados a mediados del II milenio a.C.,que posiblemente no sean culturas creadoras sino que tomaron estos mitos de la civilización sumeria. Ambos mitos son el Mito del Reino Celeste y la Canción de Ullikummi que presentan sucesiones de dioses de manera violenta.
Sobre esta influencia oriental de las obras hesiódicas hay tres interpretaciones:
1. Influjo directo a través del padre de Hesíodo que en su estancia en Asia Menor pudo conectar con esta cultura.
2. Influjo no directo, según el cual habría habido contactos entre el mundo micénico y el próximo oriente, claros en las artes plásticas y muy posibles a nivel de lengua y poesía oral.
3. Pura coincidencia.
Tres son las obras que nos han llegado de Hesíodo a través de manuscritos medievales : la Teogonía, los Trabajos y Días, y el Escudo de Heracles, así como un buen número de fragmentos de otras once a él atribuidas.
En la Teogonía canta Hesíodo el destronamiento de Urano por Cronos y de éste por Zeus, que se convierte en patrocinador del orden y la justicia, y amo del mundo. Este núcleo temático se entremezcla con elementos diversos : comienza con el origen del mundo, que se desarrolla a través de sucesivas uniones y descendencias entre las primitivas fuerzas de la naturaleza ( el Caos, La Noche, Las Tinieblas, el Éter, el Cielo...). Todo ofrece gran variedad de contenido que hace difícil, a veces, seguir el argumento. En los Trabajos y Días el punto de partida lo constituye la disputa de Hesíodo con su hermano Perses, que le ha desposeído de su patrimonio y logra sobornar a los jueces para que fallen a su favor cuando Hesíodo le lleva a juicio. Este hecho inicial es el pretexto para preguntarse en la obra por las fuerzas que rigen la existencia humana. Aparece también Zeus como ordenador del mundo y valedor de la justicia -
δικη - , lo cual es contradictorio con la injusticia que Hesíodo tiene alrededor. Aconseja también a su hermano que se deje de juicios y se busque el sustento con el trabajo honrado, y pone como ejemplo el mito de las dos Eris ( dos diosas, una buena, que ayuda a los hombres a superarse, y otra mala, que los conduce a la guerra).
Con respecto a los infortunios del mundo habla del mito de las edades en las que la humanidad ha ido sucesivamente decayendo hasta su postración actual. Hace también unas consideraciones sobre los distintos tipos de trabajos y la forma de hacerlos más productivos.
La posteridad ha tratado a Hesíodo de forma diferente : los griegos lo valoran como forjador de su mitología, en la Edad Media se copiaron abundantemente sus dos obras principales, y en la Edad Moderna se le consideró un precedente importante de los primeros filósofos griegos. Hoy se vuelve a Hesíodo para contrastar la mitología de algunos pueblos orientales.
2. LA POESÍA LÍRICA
2.1 Rasgos generales de la poesía monódica: SAFO
Introducción:
Este tipo de poesía hay que encuadrarla dentro de la poesía de la isla de Lesbos, que por sus características especiales, tanto en el contenido como en la forma, merece un trato aparte dentro de la lírica arcaica. En los siglos VII y VI a Cr. florece en este lugar una cultura propia y brillante que tiene en la lírica uno de sus mejores componentes con Alceo y Safo. Antes de estos se conocen dos famosos
músicos lesbios: Terpandro y Arión. La poesía y el canto aparecen en principio muy ligados a ceremonias religiosas y rituales, de carácter popular.
La parte más característica de la poesía de Alceo y Safo es monodia, compuesta en cortas estrofas y en variados pero simples metros, cantada y acompañada de instrumentos de cuerda.
•
Es una poesía depurada, de gusto aristocrático y refinado que sabe valorar la sencillez, sin artificios.•
Es más personal que el resto de la lírica arcaica, tanto en autor como en tema.•
Está escrita en dialecto local lesbio, lo que contribuye a darle mayor naturalidad y sinceridad. a. Instrumentos de acompañamiento de la lírica monódica:En el helenismo la expresión “lírico” tiene un sentido muy concreto : poesía cantada al son de la lira. Los alejandrinos reúnen a los poetas de lírica monódica y coral realizando creaciones en las que se supone como acompañamiento un instrumento de cuerdas que podía ser la lira (λυρα),la cítara (κιθαρις), o una especie de laúd (φορµιγξ), ya solo, ya con flauta (αυλος).
b. Ocasiones de interpretación.
Como se ha citado anteriormente es una poesía ligada a las ceremonias religiosas y rituales, de carácter popular, y el marco de interpretación lo constituían las procesiones religiosas, los concursos de todo tipo, las fiestas en honor del vencedor en los grandes juegos etc., para recordar antiguos mitos y cantar las glorias presentes de la patria.
c. ANACREONTE.
Separado de la lírica lesbia por más de medio siglo, Anacreonte se mueve en un mundo diverso, donde han desaparecido los ideales aristocráticos de Alceo y Safo, y en el que la presión de los persas obligó a los habitantes jonios de su ciudad ( Teos) a marchar a las costas tracias, donde este poeta inicia sus primeros versos.
Más tarde Anacreonte dirige sus pasos a la corte de Polícrates en Samos, de donde parte hacia Atenas con el tirano Hiparco. Aquí el marco su la poesía lo constituye el distinguido simposio, muy de moda en la época de las tiranías, en el que se concede gran importancia al refinamiento de los modales en el banquete. Si Alceo recitaba poesía del arsenal en su círculo de combatientes, Anacreonte nada quiere saber de rencillas y guerras. Él mismo dice que desea cantar los dones de Afrodita y los alegres placeres de la fiesta, que presentan un carácter netamente erótico. Sus versos reflejan la dulzura d la vida con tal intensidad que en ocasiones llega a ser dolor.
Revela su originalidad tanto en expresiones metafóricas, como en el uso de abundantes epítetos. El sentido del poeta por lo delicado y frágil se expresa en los versos que compara a la juventud esquiva con el pequeño corzo que, abandonado por la madre, anda por el bosque lleno de temor.
Los alejandrinos conocían cantos, elegías y yambos de Anacreonte, y publicaron sus poemas en cinco libros. Su arte no admite continuadores y quienes lo intentaron convirtieron su gracia en simpleza, su placer por la vida en debilidad por el vino y el amor. Sus poemas fueron compuestos hasta la época bizantina y sesenta de ellos están recopilados en manuscritos detrás de la Antología palatina.
d. ALCEO. Su actividad política.
Parece haber nacido hacia el 630 a.C., en la ciudad de Mitilene, poco después del desmoronamiento de la monarquía, y vivió la lucha de las familias nobles por el poder. Él pertenece a la aristocracia eólica, por eso su poesía es el reflejo inmediato de una vida entregada a la acción política en medio de las luchas civiles. Fue desterrado dos veces. Representa el ideal homérico del honor y la gloria, pero asimilado a los nuevos tiempos de luchas de partidos e intereses personales. Es apasionado y violento en los ataques a sus enemigos políticos, ensañándose en la presentación de sus defectos físicos y morales.
Vemos en diferentes ocasiones a Alceo junto a Pítaco en las luchas que libró Mitilene con Atenas por Sigeo en la entrada del Helesponto. Este Pítaco siempre tuvo mejores virtudes bélicas que Alceo, quién no siempre participó en las contiendas. En otros poemas canta y se lamenta de los sufrimientos del destierro y es seguro que visitó varios países. La rivalidad entre Alceo y Pítaco terminó posiblemente con la victoria del segundo, aunque éste le concedió el indulto por preferir el perdón a la venganza.
Hay una imagen, la de la nave cuya salvación o pérdida simbolizan la de la patria, que ya había tratado Arquíloco, que Alceo desarrolla en forma de alegoría extensa y que tendrá una larga historia posterior como alegoría de la nave del estado. Alceo no se refiere al Estado en el sentido del habitante posterior de la polis, sino a la suerte que corre su partido y a las penurias que hay que soportar en la lucha por el poder.
En otro orden de cosas la vida de Alceo transcurrió entre el arsenal de armamento de su casa y una sala contigua donde se celebraban alegres banquetes, pues lucha y bebida están siempre unidas. En sus formas de vida, esta aristocracia eólica es la heredera del mundo homérico, aunque tampoco aquí se observa una perspectiva de existencia más allá de la muerte.
Por último decir que solo con reservas se puede caracterizar su lírica como poesía de clase, ya que lo es en la medida en que todos los conceptos que se manejan vienen marcados por la actividad de una clase social determinada, pero de otra parte el poeta nunca se preocupa de exhibir en sus poemas los valores que forman y guían esta clase.
e.- El problema de la personalidad de SAFO.
En cuanto a Safo, su fama ya desde la antigüedad ha mezclado pronto realidad con leyenda, ignorándose incluso la fecha de su nacimiento y muerte. Pocos son los datos seguros : parece de la misma edad que Alceo; de familia noble (su padre Escamandrónimo, su madre Cleis, sus hermanos Lárico y Caraxo, todos estos datos no extraídos de sus poemas y por lo tanto puras conjeturas); casada, al parecer, con hombre rico, y tenia una hija; fue desterrada a Sicilia hacia el 600 a Cr., pero regresó pronto; la mayor parte de su vida la pasó en Lesbos, a cuya vida social y ciudadana está muy ligada. Una fuente muy singular para la vida de Safo es la carta a Faón, que Ovidio hace escribir a la poetisa en sus Heroidas. Sobre su muerte fue concebida de forma novelada por Menandro en La Leucadia, diciendo de ella que saltó del elevado risco a las profundidades.
Casi toda su poesía está dedicada a muchachas, excepto alguna dirigida a sus hermanos y quizá a Alceo. Según la tradición, escribió nueve libros de odas, epitalamios, elegías e himnos, de los que solo una pequeña parte nos ha llegado. El tema principal de sus poemas era el amor, expresado siempre con una natural sencillez, a veces con ternura, a veces con pasión. En todos los casos es siempre algo íntimo y sentido, un verdadero eros, sin trivialidades. Sus poemas de amor, apenas con adornos, tienen la inmediatez y espontaneidad de algo sentido, en los que la persona se muestra en su totalidad, con cuerpo y espíritu, con placer y dolor. Eros es lo más bello, lo más deseable, pero también lo más duro e irresistible.
Para ella Afrodita es la diosa más importante, como dadora de gracia y belleza a todo lo que la posee. Parece que dirigió un círculo de jóvenes muchachas, a las que inició en la música, la poesía y en el culto de Afrodita. Conservamos dos poemas dedicados a la diosa, uno de los cuales adopta la estructura de petición, pero el tono no es solemne, sino de amistosa intimidad.
Conservamos también poemas más formales, compuestos para festividades religiosas o rituales como el Lamento de Adonis, amante de Afrodita, dios de la vegetación ligado a cultos antiguos, o los epitalamios o cantos de boda.
Escribe en su dialecto lesbio autóctono, utilizado con tal sencillez y perfección, que muchos de sus fragmentos nos han llegado a través de gramáticos como ilustraciones de ese dialecto. Utilizó metros variados, de los que especialmente uno, la llamada estrofa sáfica, va ligado a su nombre.
Su poesía fue muy admirada ya en la antigüedad; en la época helenística y romana se le elevó a la categoría de décima musa. Poetas latinos como Catulo y Ovidio conocen su poesía y la imitan. La calidad e intensidad de su poesía amorosa siempre se ha valorado mucho por traspasar las fronteras del tiempo.
Estrofa Sáfica — ∪ — — — ∪∪ — ∪ — — ∪ — — — ∪∪ — ∪ — — ∪ — — — ∪∪ — ∪ —
2.2 Rasgos generales de la poesía elegíaca: SOLÓN y TEOGNIS
Introducción.
Este tipo de poesía, al igual que la yámbica, parece proceder de una serie de canciones populares, preliterarias, ligadas al culto religioso, o propias de momentos importantes de la vida como el nacimiento o la muerte, pero también podían ser cantos de acompañamiento en el trabajo o cantos tradicionales en el sentido más amplio.
La palabra ελεγειον aparece por primera vez en el s. V a Cr. y designa el llamado pentámetro, verso de cinco pies que con el hexámetro épico forman una breve estrofa conocida como dístico elegíaco, cuyo esquema métrico es:
∪∪ ∪∪ ∪∪ ∪∪ ∪∪∪∪∪∪∪∪ ∪∪∪∪∪∪∪∪ ∪∪∪∪∪∪∪∪ ∪∪∪∪∪∪∪∪ ∪∪ ∪∪∪∪ ∪∪ ∪∪∪∪∪∪∪∪ ∪∪∪∪∪∪∪∪ ∪∪∪∪∪∪∪∪
Este término ελεγειον deriva de ελεγος cuyo significado principal es “lamento, canto fúnebre”. Sería pues
un canto de duelo.
La elegía, tal como nos aparece en los primeros autores conocidos del s VII a.Cr., muestra una gran influencia de la épica, tanto en la lengua como en la métrica, pero no tiene solo un contenido funerario, sino también exhortaciones, consideraciones morales, temas políticos, militares, autobiográficos, himnos a los dioses, etc. El carácter de exhortación y reflexión en torno a distintos aspectos de la vida, puede derivarse de un primitivo canto fúnebre de elogio del muerto, donde alternaban duelo y alegría báquica en un banquete realizado para la ocasión.
En resumen, la elegía, nacida de los cantos populares de lamentos y elogios mortuorios, influenciada por la épica, formó un género literario óptimo para expresar todas las necesidades de la nueva sociedad y del nuevo espíritu del mundo en que surge:
•
mundo jonio en el que sobresale la nueva agrupación urbana de la polis, ciudad-estado, donde la industria y el comercio sustituyen a la agricultura y ganadería, lo que crea gran inestabilidad socio-política tras el enriquecimiento de las nuevas clases sociales.•
emerge la individualidad, frente al antiguo sentido familiar o tribal.•
ante lo efímero de la vida hay dos respuestas: la de disfrutar intensamente del momento presente (carpe diem), o bien superar esta limitación del hombre sintiéndose uno cada vez más consciente de su propia naturaleza y posibilidades.a.- Instrumento de acompañamiento de la poesía elegíaca:
El más utilizado fue la flauta (αυλος) aunque esporádicamente podía ser acompañada por un instrumento de cuerdas. Poco a poco este género fue perdiendo su carácter musical para convertirse en poesía recitada. La flauta siempre mantuvo un segundo plano frente a la lira y en época arcaica era usada en los cultos orgiásticos, no en el culto a Apolo como la lira.
b.- Ocasiones de interpretación.
El lugar más apropiado parece ser el banquete fúnebre, sobre todo en los comienzos. Posteriormente su temática fue tan diversa que podía interpretarse en cualquier tipo de banquete, incluso con carácter báquico.
c.- Temática política y erótica en la poesía elegíaca.
Teniendo en cuenta los cambios sociales, antes citados, que se dan en esta época no es de extrañar que ambos temas, político y erótico, aparezcan en la mayoría de sus representantes. Las nuevas clases enriquecidas con la industria y el comercio disputan el poder a la antigua nobleza y demandan leyes escritas que eviten la arbitrariedad de los gobernantes.
Calino, miembro de la aristocracia combatiente, exhortó en su elegía al supremo esfuerzo y sacrificio en la lucha.
Tirteo mantiene en sus elegías el propósito de la autodefensa de la polis en el desenlace de la guerra. Su poesía gira en torno a la exigencia de arriesgar la vida por la victoria en primera línea de combate. Exhorta a los hombres a demostrar su valía en el combate pero sin destacar acciones particulares, a la manera homérica de la Ilíada, sino perfilando el desarrollo de la falange. La αρετη solo la consigue el guerrero. Como mejor demuestra su valor es muriendo en el combate.
Solón, envuelto en tareas políticas por su origen, época y cargo de “arbitro” en los juicios, reflejó el tema político en sus elegías, tratando temas de carácter general, que afectaban a la comunidad. No obstante, también aparecen en su obra temas frívolos y amorosos en menor número.
Mimnermo supone el goce erótico del amor, hay que gozar la vida, la juventud frente a la vejez.
Teognis, por su parte, presenta una poesía donde se acentúa el carácter erótico, pues canta su amor a jóvenes bellos y en menor medida a mujeres. En sus elegías a Cirno, su joven amado, expone sus ideales aristocráticos, y aunque toca el tema político, no lo hace como sus predecesores exhortando a la guerra, sino afirmándose como pueblo frente a un peligro extranjero, los persas.
d.- La significación política de las reformas solonianas.
Solón de Atenas, nacido hacia el 640 a Cr., vive en su ciudad una época de graves luchas sociales. Perteneciente a la aristocracia, es elegido en 594/3 árbitro con plenos poderes (διαλλακτης) y como consecuencia de ello, lleva a cabo una serie de reformas que plasma en su poesía. En él vida y obra constituyen una unidad inseparable. Su obra es un testimonio de su pensamiento y una justificación de su actuación política.
Sus reformas aspiran a un socialismo de distribución basado en dos premisas : la cancelación de las deudas y una nueva distribución del suelo. Solón solo cumplió la primera de las dos, haciendo que muchos que habían sido esclavos de sus deudas recobraran la libertad. Además prosiguió su obra con una reforma de las medidas y monedas y la concluyó con su legislación.
Políticamente supusieron sus reformas un intento de acabar con la desigualdad social de los hombres, con la injusticia (poniendo a Zeus como garante de la misma en todos los litigios particulares o con el estado), y con el desorden o ilegalidad que suponía la “disnomia” en que se hallaba el Estado, frente a la “eunomia” (legalidad) que él elogia como fundamento de su actividad política.
e.- TEOGNIS y la ideología de la aristocracia griega.
Teognis de Mégara parece que alcanzó su plenitud en la segunda mitad del s VI a Cr. En Mégara vive las luchas políticas entre la aristocracia tradicional y las nuevas clases sociales. Sus poemas son elegías cortas que oscilan entre los dos y quince dísticos, típicas de simposio o banquetes, cuyos temas predilectos son el vino, el amor, la nostalgia de los ideales aristocráticos, el rencor y la protesta de la nobleza tradicional, exhortación de la amistad, o reflexiones sobre las limitaciones del hombre.
La parte más conocida son las llamadas “elegías a Cirno“, que parece ser el joven amado de Teognis, a quién expone su ideal aristocrático:
•
conviene el trato solo con los mejores y evitar el contacto con los advenedizos•
la prudencia, moderación, firmeza ante el mal, la αρετη, son preferibles a los bienes de fortuna, que cambian continuamente de manos.•
los “buenos” son los grandes terratenientes de noble linaje, los malos no poseían ni tenían nada. Después se intercambian los papeles, y la nobleza se casa con los “malos” por dinero.•
la amistad debe unir a los hombres de posición para recuperar su dominio.Su visión del mundo es pesimista, mundo corrompido al que no se asimila y no entiende. Cree que la mejor cosa para el ser humano es no haber nacido, y hecho esto lo mejor es desaparecer cuanto antes con una muerte diga.
f.- El problema de la autenticidad del Corpus Theognideum.
Poseemos una recopilación de alrededor de 1.400 versos en metro elegíaco bajo el nombre de Teognis de Mégara, cuya naturaleza y estructura plantea serios interrogantes.
En primer lugar su diversidad supone que no sea una composición uniforme realizada según un plan ordenado de pensamientos. Además las diferencias de tono y contenido parece que hayan sido hechas por distintos autores. Se cree que las Teognideas se apoyan en una abundante literatura gnomológica (de máximas y preceptos), pero esto no supone que se niegue cierta unidad a la recopilación que nos ha llegado, la que le da a todo el conjunto de elegías la concepción aristocrática de la vida luchando por su derecho a la existencia. Se sabe que Teognis existió, pero no el grado de su participación en este Corpus. El principal punto de estudio para el tema lo constituyen los poemas a Cirno, por el “sello” personal que Teognis les imprimió y que parecen claramente suyos, al menos una parte. No obstante es difícil determinar la autenticidad de los poemas de este autor y los últimos estudios apuntan en tres direcciones:
•
PERETTI piensa que los autores helenísticos y bizantinos tomarían sus citas de Teognis de florilegios (trozos elegidos), mientras que la colección que nos ha llegado seria el resultado de la compilación bizantina.•
ADRADOS cree en una colección independiente de los poemas de Cirno realizada por Teognis en su vejez y que en el siglo V fue ampliada con aportaciones ajenas; de este material procedería en el helenismo la compilación llegada a nosotros.2.3 Rasgos generales de la poesía yámbica: ARQUÍLOCO
Introducción.
Al igual que la elegía, la poesía yámbica parece tener su origen en canciones populares ligadas al culto religioso, para rememorar momentos como la muerte o el nacimiento, o en otros cantos que acompañaban al hombre en diversos trabajos. Esta poesía deriva su nombre de ιαµβος , término de origen asiático, que aparece por primera vez en Arquíloco en el sentido de composición satírica. Si sobre la elegía decíamos que estaba muy unida a la poesía épica, no podemos afirmar lo mismo en cuanto a la poesía yámbica, en donde la influencia de la épica es mucho menor, tanto en la métrica, cuyos pies básicos son el yambo (∪ ) y el troqueo (∪), como en la lengua, cuyo ritmo es más próximo a la
lengua hablada, así como en los temas , invectiva, sátira, ataques personales, narraciones incisivas, etc, todo ello tratado con un gran desenfado y realismo. A veces, sin embargo, los temas coinciden con los de la elegía, aunque en general tienen siempre un carácter más realista y menos elevado y refinado. Elegía y yambo tienen en común la expresión de la variada problemática de las sociedades en que surgen, donde todavía no es la prosa un vehículo de comunicación literaria. El yambo parece haber tenido su origen en canciones populares incisivas y obscenas, relacionadas tal vez con los cultos de Dioniso y Deméter, en los que lo jocoso, satírico y obsceno eran los elementos más difundidos. En su origen el yambo era cantado, pero su música se redujo después a un simple acompañamiento que servia de apoyo a la recitación.
a.- Instrumento de acompañamiento de la poesía yámbica.
Aunque en sus orígenes fuese cantado pronto pasó a la recitación. Ateneo atestigua que el yambo llevaba acompañamiento de instrumentos de cuerda tales como yámbicas y clepsiyambos, pero esto no habría sido lo normal. Jenofonte se refiere a la recitación de tetrámetros trocaicos con acompañamiento de flauta. No obstante este acompañamiento no era importante y solo servia de apoyo a la recitación. b.- Ocasiones de interpretación.
Como ya hemos apuntado se sabe que la poesía yámbica se utilizó en canciones populares relacionadas con el culto a Deméter y Dioniso. Es decir, en los cultos de la fertilidad, donde se practicaba la cruda invectiva y burla, y en relación con los ditirambos o cánticos elevados a Dioniso.
Un ejemplo del papel desempeñado por estos discursos satíricos en el culto a Deméter es el personaje de la criada Yambe, cuyas chanzas alegran a la afligida diosa, así como las “ bromas del puente “ en la procesión a Eleusis.
c.- Temática. La poesía yámbica como poesía de invectiva.
Como tema principal, abundan en Arquíloco las descripciones guerreras, que él mismo considera su profesión como mercenario, pero son realistas hasta el punto de rayar en el cinismo, muy lejos del ideal caballeresco - propio de la épica - según podemos observar en pasajes donde cuenta cómo perdió su
escudo en una huida, donde se ríe de las “hazañas” poco heroicas de su propio ejército, o donde nos habla de su “ideal” de general.
Arquíloco trata de expresar sus propios sentimientos, que son muy elementales : el amor y el odio, pero no intenta influir en otros hombres cuando expresa el “aquí” y el “ahora” de la sociedad en que vive, o su “yo” interno. Concibe el amor no como una dicha del hombre, sino como una grave enfermedad que sobrevive al hombre con ímpetu. Su odio se desborda en ocasiones en una oleada de maldiciones, injurias y sarcasmos.
También aparece en él el tema de la limitación del hombre, de que está a merced de las fuerzas superiores de los dioses y del destino, ante lo cual no reacciona con desesperación ni resignación, sino con pragmatismo, soportando con paciencia las adversidades.
Por último usa el tema del vino para entonar el canto de su señor Dioniso, el ditirambo, como él mismo dice. Pero la característica principal de su poesía es la invectiva. Expresa en sus versos un odio desmesurado y destructivo. Ansía la lucha con el enemigo como un sediento busca la bebida; aunque también injuriaba a sus amigos, así el caso de Pericles de quién dice cosas favorables o desfavorables según le conviene.
Los temas usados por Semónides en su poesía son muy diferentes : la impotencia del hombre, ser efímero y oprimido, lo vano de la esperanza humana, el dolor que nos rodea. También es pesimista con respecto a las mujeres, a quienes detesta y realza sus defectos comparándolas con animales : cerda, zorra, comadreja...
El otro gran yambógrafo, Hiponacte, usa invectivas agrias, de gran realismo, donde se burla hasta de sí mismo. Sus versos nos muestran su vida como la de un mendigo conocedor de los bajos fondos de la sociedad en que vive. Abundan las descripciones obscenas.
d.- El problema de la personalidad de Arquíloco.
Existe una datación antigua, apoyada en un pasaje de las Tusculanas de Cicerón, que sitúa a Arquíloco en 753 - 716 a.Cr. Ambas fechas son próximas porque el poeta murió joven y violentamente. La otra datación más reciente pone la vida de este autor en tiempos del soberano lidio GIGES que murió hacia el 652 a.Cr. El problema de la cronología se complica con la alusión del poeta a un eclipse de sol que probablemente fue el ocurrido el 6 de abril de 648 a.Cr., aunque pudo haberse producido otro en marzo del 711 a.Cr. Esta no es una curiosidad filológica, sino que es muy importante situar exactamente a Arquíloco, ya que si fuera contemporáneo de Homero, según la datación más antigua, muchos trabajos serían muy discutidos.
El problema no tiene solución y los datos seguros, procedentes del propio autor, son :
•
Nació en Paros, una isla pobre, y seguramente participó en una emigración de sus habitantes hacia Tasos en una colonización donde se buscaba territorio agrícola y la proximidad del litoral de Tracia, zona aurífera.•
Luchó como mercenario, sin esperar reconocimiento ni honores, solo una paga.•
Luchó en defensa de Paros contra los habitantes de Naxos y en este combate muere.•
Tras su muerte disfrutó en Paros de gran popularidad y se levantó en su honor un monumento funerario con una inscripción que demuestra el afecto de sus conciudadanos hacia él.Por otro lado hay noticias según las cuales era hijo de un noble y una esclava tracia, es decir bastardo, lo cual explica que algunos autores de ideología conservadora se escandalizaran de ciertos aspectos de su vida y obra, al tener tal condición. El principal punto de debate es cuando es acusado por Critias de “arrojar el escudo” como hecho ignominioso, vergonzoso, de lo cual se defiende Arquíloco diciendo que era para salvar la vida.
Por último decir que estuvo enamorado de Neóbule. pero que no se casó con ella a causa del padre de la misma, Licambes, que anuló el compromiso.
e.- La ideología de Arquíloco. Individualismo y solidaridad cívica.
Como ejemplo de individualismo se utiliza el texto del llamado “papiro de Colonia” en el cual Arquíloco refiere un encuentro sentimental y sexual con quién se deduce que es una hermana de Neóbule y en el cual el poeta dirige palabras despectivas contra su amada, lo que acabará con el suicidio de ésta. Este texto, que muchos niegan que sea de Arquíloco, es usado por el poeta como venganza contra Neóbule y
su padre, y no debe ser visto como expresión poco refinada y solidaria, cuando ha sido utilizado en otras ocasiones en la literatura griega sin reprochárselo al autor ( comedias de Aristófanes)
Pero este individualismo no es incompatible con el que el poeta se haya sentido al mismo tiempo como miembro de la comunidad de los habitantes de Paros. Lo difícil es caracterizar correctamente ese individualismo. Es evidente que Arquíloco no sigue la “cultura del pundonor” que aparece en Homero. La dependencia del individuo con respecto a la ciudad es muy grande y se integra en ella a través de estructuras predeterminadas como el γενος. En este sentido, encontramos a un Arquíloco solidario en textos como la “Elegía a Pericles”, donde expresa el dolor de toda la ciudad por la pérdida, en un naufragio, de algunos conciudadanos.
Esta ideología de Arquíloco, que expresa sentimientos desconocidos hasta ese momento en la literatura griega, que luego serán normales en el helenismo, se ha interpretado por algunos como la propia de la moralidad popular griega, y no es contradictorio que una persona tenga esos sentimientos, de rencor, odio, venganza... y a la vez se sienta integrada en la vida de la ciudad.
El individualismo de Arquíloco, si acaso, se encontraría en el tema del escudo: la expresión pública de que en la batalla importaba la salvación individual, difícilmente la aceptaría la conciencia colectiva; solo en la comedia, como género más desenfadado, se podría aceptar eso, como reflejo de una mentalidad popular griega un tanto antisocial.
A la riqueza de contenido de su poesía corresponde su variedad formal: utiliza para sus invectivas el trímetro yámbico, cuyo esquema métrico es ∪∪ /∪∪ /∪∪ , y el tetrámetro trocaico ∪ ∪/ ∪∪ // ∪∪/ ∪∪ , y la elegía y el hexámetro para los temas militares y exhortativos.
Los epodos para el ataque personal y la sátira.
2.4 Rasgos generales de la poesía coral: PÍNDARO
Introducción
Una de las fuentes más valiosas para conocer la música antigua es Plutarco, quién nos habla de dos escuelas en la Esparta el siglo VII a.C.; la primera creada por Terpandro y la segunda relacionada con la celebración de una fiesta en honor de Apolo. Las creaciones de ambas se han perdido y no sabemos distinguir cuales eran cantos monódicos y cuales corales, pero no hay duda de que en Esparta existió un cultivo de la música y de la canción, tanto monódica como coral, ya desde antiguo y en el siglo VII a.C. el canto coral se cultivó allí en gran medida. Este canto es una µολπη , es decir, canto y danza a la vez, como ocurrirá después con los coros de las tragedias en Atenas. Esta ligado al culto y su desarrollo en el ámbito de Esparta es el que dio a este tipo de canto el colorido lingüístico dorio que presenta a lo largo de toda la historia del género.
Esta poesía es interpretada con un instrumento de cuerdas ( cítara, lira...) preferentemente, acompañado o no de la flauta. Estesícoro habla de la flauta “rica en cuerdas” lo que nos muestra la competencia que entre los instrumentos había. Junto al instrumento de cuerda, al final, se afirmó enérgicamente la flauta.
a.- La vida de Píndaro.
Poeta beocio, Píndaro nació en Cinoscéfalas, población de Tebas, en tiempos de las fiestas Píticas, según dice él mismo, que podían ser las del 522 ó 518 a.C.pues los antiguos designaban la invasión de Jerjes como época de apogeo de su vida.
De las diversas biografías que nos han llegado hay que extraer los datos con cuidado pues algunos pueden ser ciertos y otros imaginarios. En su obra llama “mis padres” a los Egidas, una estirpe del mito tebano, pero la crítica se decanta por creer que no se refiere a los suyos propios sino a sus antepasados en sentido genérico. Podemos creer que perteneciera a una familia distinguida, y si fue enviado a Atenas, fue para entrar en contacto con la aristocracia de la ciudad, además de aprender música.
Sus maestros de poesía fueron Apolodoro y Agatocles, pero también se observan influencias de Simónides. Su poesía le puso en contacto con muchos centros políticos y con la cultura de su tiempo, además emprendió diversos viajes para cumplir sus fines, aunque siempre fue fiel a su patria.
En su primera época prevalecieron los poemas relacionados con el culto, todos perdidos. Los papiros han conservado fragmentos de un Peán ensalzando a Delfos, donde se dice que los cantores eran eginetas, mezclándose elementos dóricos y eólicos. Estuvo de parte de los persas en sus luchas contra los griegos y sufrió el acoso de éstos cuando obtuvieron la victoria, retractándose.
Los triunfos del poeta en Sicilia fueron decisivos para la consagración de su prestigio en toda Grecia. Allí estuvo junto a los gobernantes Hierón y Terón, al primero de los cuales rinde honores en sus versos como triunfador de una carrera de caballos, y al segundo en una de carros. De éste último toma sus ideas sobre la doctrina órfico-pitagórica, consolándolo por su enfermedad. De regreso de Sicilia cantó la grandeza de Atenas en su triunfo sobre los persas, lo cual no cayó bien entre sus compatriotas tebanos, enemigos de Atenas.
Los últimos años de su vida los llevó preocupado por la evolución política y la rivalidad entre Atenas y Esparta. Según la biografía antigua murió en Argos. Los alejandrinos mostraron interés por él pero en otras épocas fue considerado un poeta difícil. Los restos conservados de sus poemas son escasos y procedentes en su mayoría de papiros.
b.-La ideología de Píndaro y los valores de la aristocracia griega.
Es la presentación más exaltada de la ideología de la aristocracia griega y se apoya en la convicción de que existe una areté global, que en el caso de quienes la poseen se manifiesta en aspectos particulares. Según Píndaro los dos aspectos que hacen que esta ideología sea aristocrática son: el carácter CONNATURAL de la αρετη y su carácter HEREDITARIO (una minoría de hombres la posee por naturaleza, desde que nacen, y la transmiten por herencia).
Las familias aristocráticas tienen la “arete” por su conexión con la divinidad, que establece lazos de unión con los mortales a través de un héroe, y esto ya nos aparecía en Homero, en cuya obra aparecían reyes que habían recibido su cetro de manos de Zeus. No obstante la época en que Píndaro dice esto ( la ideología aristocrática ha sufrido diversos ataques, dando paso a la democracia ) ha hecho que algunos críticos hablen de CINISMO en nuestro autor, y piensan que sus epinicios son un instrumento de propaganda de la ideología de la clase social que la paga, para afianzar su status.
Hay una coincidencia entre la ideología global de Píndaro y su credo poético, pues para él el auténtico poeta es el que lo es por naturaleza, y contrapone su poesía (la del σοφος según él mismo se autodenomina) frente a la Sofía que se adquiere con el aprendizaje. Identifica la expresión poética con el contenido ideológico. Hay una única areté, propia del noble, y una Sofía, propia del poeta inspirado que no es un auténtico creador.
En medio de la controversia surgida una escuela francesa, encabezada por Vernant y Detienne, piensa que Píndaro reivindica para sí la condición de poeta verídico, que es la condición de poeta oral. Este último se cree inspirado por la divinidad, lo cual solo le ocurre a la clase aristócrata. Frente a esto tenemos la crítica de la religión y el mito, en los nuevos tiempos, y la emergencia de estamentos sociales no aristocráticos. En el terreno cultural lo nuevo era la escritura y la convicción de que el texto escrito es inferior al discurso oral, por prestarse el primero a la manipulación.
c.- La religión pindárica. Píndaro y las corrientes órfico-pitagóricas.
En la última etapa siciliana de la vida del poeta nos encontramos con el ámbito de la religiosidad órfico-pitagórica y la afirmación de la existencia de otra vida después de la muerte (el alma es divina, el cuerpo impuro y la muerte liberación. La vida futura depende de la vida llevada en la tierra y se puede conseguir la felicidad eterna con los ritos de purificación y la iniciación en los misterios. Tiende a cierto monoteísmo cuando antepone a Zeus sobre lo demás y ejerció gran influencia moral entre los griegos). La religiosidad órfica no es aristocrática en sus orígenes. Los griegos eran conscientes de que tanto el orfismo como el dionisismo no estaban en la génesis de la religión griega, sino que eran más recientes y procedían del exterior, concretamente de Tracia, donde se localizaba a Orfeo y a Dioniso. El orfismo tuvo, desde sus orígenes, un carácter popular y desde época muy temprana se conectó con el pitagorismo, de carácter más aristocrático pues en él dominaba la casta de los pitagóricos, hasta que se unieron en la corriente órfico-pitagórica que, según Festugiere, influiría tanto en sectores de la aristocracia como de la intelectualidad, no por su condición social sino por exigencias de su espiritualidad. Así pues no se puede observar contradicción alguna en Píndaro cuando defiende los valores de la aristocracia y asume ciertos aspectos de la espiritualidad órfica.