COMO DEBE SER EL NUEVO HOMBRE O NUEVA MUJER

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Texto completo

(1)

COMO DEBE SER EL NUEVO HOMBRE O

NUEVA MUJER

1) Debe haber frutos dignos de un verdadero arrepentimiento

Mateo 3.4-8 (RVR60) 4

Y Juan estaba vestido de pelo de camello, y tenía un cinto de cuero alrededor de sus lomos; y su comida era langostas y miel silvestre. 5 Y salía a él Jerusalén, y toda Judea, y toda la provincia de alrededor del Jordán, 6 y eran bautizados por él en el Jordán, confesando sus pecados. 7 Al ver él que muchos de los fariseos y de los saduceos venían a su bautismo, les decía: ¡Generación de víboras! ¿Quién os enseñó a huir de la ira venidera? 8 Haced, pues, frutos dignos de

arrepentimiento, Mateo 7.16-20 (RVR60) 16

Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos? 17 Así, todo buen árbol da buenos frutos, pero el árbol malo da frutos malos. 18 No puede el buen árbol dar malos frutos, ni el árbol malo dar frutos buenos. 19 Todo árbol que no da buen fruto, es cortado y echado en el fuego. 20 Así que, por sus frutos los conoceréis.

2º Crónicas 7.14 (RVR60)

14

si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra.

Isaías 55.7 (RVR60) 7

Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Jehová, el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar.

Juan 8.8-11 (RVR60) 8

E inclinándose de nuevo hacia el suelo, siguió escribiendo en tierra. 9 Pero ellos, al oír esto, acusados por su conciencia, salían uno a uno, comenzando desde los más viejos hasta los postreros; y quedó solo Jesús, y la mujer que estaba en medio. 10 Enderezándose Jesús, y no viendo a nadie sino a la mujer, le dijo: Mujer, ¿dónde están los que te acusaban? ¿Ninguno te condenó? 11 Ella dijo: Ninguno, Señor. Entonces Jesús le dijo: Ni yo te condeno; vete, y no peques más.

(2)

Ha tenido un encuentro con Dios verdadero y ha quedado marcado para siempre

Génesis 32.22-32 (RVR60) 22

Y se levantó aquella noche, y tomó sus dos mujeres, y sus dos siervas, y sus once hijos, y pasó el vado de Jaboc. 23 Los tomó, pues, e hizo pasar el arroyo a ellos y a todo lo que tenía. 24 Así se quedó Jacob solo; y luchó con él un varón hasta que rayaba el alba. 25 Y cuando el varón vio que no podía con él, tocó en el sitio del encaje de su muslo, y se descoyuntó el muslo de Jacob mientras con él luchaba. 26 Y dijo: Déjame, porque raya el alba. Y Jacob le respondió: No te dejaré, si no me

bendices.27 Y el varón le dijo: ¿Cuál es tu nombre? Y él respondió: Jacob. 28 Y el varón le dijo: No se dirá más tu nombre Jacob, sino Israel; porque has luchado con Dios y con los hombres, y has vencido. 29 Entonces Jacob le preguntó, y dijo: Declárame ahora tu nombre. Y el varón respondió: ¿Por qué me preguntas por mi nombre? Y lo bendijo allí. 30 Y llamó Jacob el nombre de aquel lugar, Peniel; porque dijo: Vi a Dios cara a cara, y fue librada mi alma. 31 Y cuando había pasado Peniel, le salió el sol; y cojeaba de su cadera. 32 Por esto no comen los hijos de Israel, hasta hoy día, del tendón que se contrajo, el cual está en el encaje del muslo; porque tocó a Jacob este sitio de su muslo en el tendón que se contrajo.

Génesis 35.10 (RVR60) 10

Y le dijo Dios: Tu nombre es Jacob; no se llamará más tu nombre Jacob, sino Israel será tu nombre; y llamó su nombre Israel.

(3)

A VECES A UNO LE GUSTA VESTIRSE CON PANTALONES DE MEZCLILLA Y CAMISETA (“T-SHIRT”) DE LOS MÁS VIEJITOS Y ROTOS QUE TIENE.

ESTA ROPA NOS HACE SENTIR A GUSTO, MUY CÓMODOS, PERO EN MUCHAS OCASIONES NO ES ADECUADA. ASÍ COMO ESTA CLASE DE ROPA, LA VIDA ANTIGUA DE LOS EFESIOS LES HACÍA SENTIRSE CÓMODOS.PERO PARA UN HIJO DE DIOS NO ERA LA ADECUADA.

PABLO LES RECUERDA A LOS EFESIOS QUE ESA CONDUCTA ES CARACTERÍSTICA DE LOS QUE NO CONOCEN A CRISTO.POR ESO, LES MANDA A CAMBIARSE, A SER TRANSFORMADOS.

Efesios 4.17-32 (RVR60) 17

Esto, pues, digo y requiero en el Señor: que ya no andéis como los otros gentiles, que andan en la vanidad de su mente, 18 teniendo el entendimiento entenebrecido, ajenos de la vida de Dios por la ignorancia que en ellos hay, por la dureza de su corazón; 19 los cuales, después que perdieron toda sensibilidad, se entregaron a la lascivia para cometer con avidez toda clase de impureza. 20 Más vosotros no habéis aprendido así a Cristo, 21 si en verdad le habéis oído, y habéis sido por él enseñados, conforme a la verdad que está en Jesús. 22 En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos, 23 y renovaos en el espíritu de vuestra mente, 24 y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y

santidad de la verdad. 25 Por lo cual, desechando la mentira, hablad verdad cada uno con su prójimo; porque somos miembros los unos de los otros. 26 Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo, 27 ni deis lugar al diablo. 28 El que hurtaba, no hurte más, sino trabaje, haciendo con sus manos lo que es bueno, para que tenga qué compartir con el que padece necesidad. 29 Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes. 30 Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención. 31 Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia. 32 Antes sed benignos unos con otros,

misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo.

En Estos versículos, el apóstol señala varias características del andar del viejo hombre para que el cristiano se dé cuenta del peligro de seguir en lo mismo.

Las palabras “esto, pues, digo y requiero en el Señor”, muestran la insistencia de Pablo. El creyente necesita entender que la vida cristiana es una vida de cambio y el ser

(4)

Vanidad (v. 17) describe una vida sin propósito, sin esperanza, fútil. Buscar la felicidad en las riquezas, el prestigio, el poder y el placer es una vida sin sentido ni buenos frutos. Su mente también estaba

enlenebrecida (v. 18) y por lo tanto, se caracterizaba por la ignorancia de Dios, de su voluntad y de la vida con propósito. Esta mente no percibe la verdad.

La dureza (v. 18) describe el corazón del que no conoce a Cristo. Más bien, tiene una corazón petrificado porque resiste el conocimiento de Dios y es insensible al vacío que hay en su corazón.

La vanidad, la oscuridad y la dureza les llevaron a que perdieran toda sensibilidad. Indiferentes y descuidados, se precipitaron a una vida disoluta.

Lascivia se refiere a una conducta escandalosa y desenfrenada que no se preocupa por las normas personales y sociales. La literatura y el arte en el imperio romano muestran que era aceptable “toda clase de impureza”.

Con avidez significa que se aventuraron por los caminos del mal con atrevimiento, sin respetar la dignidad y derechos de otros.

Es significativo el uso de las palabras “mente”, “entendimiento”, “ignorancia”,

“corazón” y “sensibilidad”. Pablo aclara que el pecado comienza adentro, en la mente, los pensamientos y las actitudes. Primero, la resistencia a Dios, el egocentrismo y la corrupción están adentro. Después, salta al exterior en las palabras y conducta de las personas. Pablo resume aquí la descripción de la humanidad que desarrolla en Romanos 1:21–32. Su degeneración comenzó porque “no glorificaron a Dios, ni le dieron gracias”. Su razón y corazón fueron entenebrecidos, rechazaron a Dios y se volvieron idólatras. Como consecuencia, se entregaron a pasiones vergonzosas. Pablo dice aquí que el cristiano también está en peligro de manifestar tal degeneración.

“El viejo hombre” es el conjunto de actitudes, pensamientos y conducta que caracterizaban al creyente antes de conocer a Cristo. El cristiano es una nueva criatura

(2 Corintios 5:17). Sin embargo, Satanás, el mundo que lo rodea y su propia naturaleza pecaminosa intentan influir para que el creyente siga comportándose como antes. En el párrafo anterior, el autor enseñó que los líderes de la iglesia trabajan para perfeccionar a los santos. Este párrafo deja muy claro que el individuo tiene que hacer cambios en su vida. El creyente tiene qua tomar decisiones para despojarse del viejo hombre y vestirse del nuevo.

La ropa nueva

4:20–24

El apóstol Pablo sigue enfatizando que la conducta comienza en la mente: “no habéis aprendido”; “habéis sido por él enseñados”. La figura de la escuela llena estos versículos. El discípulo cristiano aprende de Cristo. ¡Jesucristo es la lección! Su mente, cualidades y conducta son la norma para el creyente (Filipenses 2:5–11). ¿Somos sensibles a esa enseñanza? ¿O somos duros e insensibles como los que no conocen a Cristo? Además, Jesucristo es el maestro (v. 21). Cuando estuvo en la tierra, enseñó la conducta que su pueblo debe manifestar . Ahora, por la palabra y por su Espíritu que vive en el creyente, Jesucristo educa a su pueblo ( 2 Timoteo 3:16–17).

(5)

Hay un mandato en el v. 17 y tres más en los vv. 22–24. La vida vieja se caracterizó por estar bajo la esclavitud (viciado) y por los deseos engañosos, anhelos que prometen

felicidad pero que producen tristeza. El Espíritu y la palabra nos reprenden, y el creyente que desea madurar en su fe tendrá que actuar con decisión.

v. 17 “No andéis como los otros”

v. 22 “Despojaos del viejo hombre”

v. 23 “Renovaos en vuestra mente”

v. 24 “Vestíos del nuevo hombre”

El mandato del v. 23 es muy importante en la guerra contra el mal. Constantemente debemos renovarnos “en el espíritu” de nuestra mente. De nuevo, la mente es clave. El cristiano es responsable de una transformación constante de sus pensamientos, actitudes, valores y motivaciones (compárese con Romanos 12:2). No perdamos de vista la lección de los vv. 17–22: que la santificación (como también el pecado) comienza en la mente. la vida cristiana requiere pensar correctamente y esto significa empaparse de la palabra de Dios. El cristiano debe estudiar, aprender, meditar y aplicar la Biblia. En ella, Dios enseña lo que él ha hecho para que venzamos el pecado. Nos enseña qué tenemos que hacer para ser

cambiados y cumplir la voluntad de Dios. Es la espada del Espíritu para defendernos de las huestes del mal (efesios 6:17). Un predicador dijo: “El pecado te alejará de la palabra de Dios, o la palabra de Dios te alejará del pecado”.

Pablo escribió que la Biblia es “útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra” (2 Timoteo 3:16–17). ¿Qué está haciendo usted para alimentarse

diariamente con la palabra santa y renovar su entendimiento? Seamos buenos discípulos de la escuela de Cristo para transformarnos en lo más profundo de nuestros pensamientos.

El último mandato es “vestíos del nuevo hombre” (v. 24). Con la misma decisión con que se quitan los trapos viejos, el cristiano debe poner los nuevos pensamientos y conducta que se caracterizan por la justicia, la santidad y la verdad. El viejo hombre tiene deseos que engañan. El nuevo, manifiesta la verdad de Dios. El pasaje de efesios4:25 a contrasta muchas características del viejo hombre con las del nuevo para que el cristiano sepa con claridad cómo debe conducirse.

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