A LA CONFEDERACIÓN HIDROGRÁFICA DEL EBRO EXPONE ALEGACIONES

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A LA CONFEDERACIÓN HIDROGRÁFICA DEL EBRO

D. Pedro Brufao Curiel, con DNI …..., actuando en su calidad de

Pre-sidente en representación de la Asociación para el Estudio y Mejora de los Salmóni-dos (AEMS-Ríos con Vida), inscrita en el Registro Nacional de Asociaciones con el número 41.846, y con domicilio a efectos de notificaciones en Apartado de Correos nº 19, 28680, San Martín de Valdeiglesias, Madrid

EXPONE

Que en relación al anuncio de Información Pública del Estudio de Impacto Ambiental (EsIA) del Proyecto de Modernización de las Instalaciones de la Minicentral Hidroeléctrica de la Mesta, términos municipales de Bijuesca y Torrijo de la Cañada (Zaragoza), publicado en el BOE nº 90, de 15 de abril de 2013, viene a presentar las siguientes

ALEGACIONES

PRIMERA.- En términos generales, señalar que la información suministrada por el

EsIA aportado al procedimiento es insuficiente o inadecuada para valorar la compatibilidad ambiental del proyecto en algunos de sus aspectos fundamentales, particularmente en relación a la hidrología, los recursos disponibles en régimen natural, y los recursos aprovechables y los caudales ecológicos a aplicar, así como en relación a las medidas correctoras y especialmente sobre el dispositivo de paso para peces que se construiría.

Por lo demás, el EsIA muestra ciertos errores que manifiestan poco rigor por parte de los redactores, con evidentes “corta y pega” de información extraída de otros trabajos, por ejemplo, en el mapa 08_UNIDADES DEL PAISAJE.pdf, el nombre del río consignado es “RÍO FLUMEN” en lugar de “río Manubles”.

SEGUNDA.- El estudio hidrológico de base que sustenta la estimación de recursos

disponibles y los caudales ecológicos a implantar, parece demasiado endeble, careciendo del rigor y fiabilidad necesarias para asegurar una viabilidad del aprovechamiento en compatibilidad ambiental. No existiendo series históricas de aforos para poder estimar con suficiente certeza los recursos existentes, se estima el régimen natural en el punto de toma extrapolando datos de otro río, el Aranda, con el argumento de que tendría similares características al Manubles, así como utilizando los datos de aforo de la estación de Ateca, que sí se ubica en el río Manubles pero 20 km aguas abajo del punto de toma. Es bastante significativo lo que dice al respecto el denominado “ESTUDIO DE CAUDALES ECOLÓGICOS PROYECTO MINICENTRAL HIDROELÉCTRICA DE LA MESTA EN EL RÍO MANUBLES”

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aportado como anejo dentro del EsIA: “Por la similitud en el tamaño de cuencas, orientaciones, usos y litologías podría ser conveniente adoptar los resultados de extrapolar los valores de la cuenca del Aranda hasta Maidevera, estimando que es posible que el caudal medio anual se sobreestime entorno a un 20%”. Parece evidente que el grado de incertidumbre sobre los recursos diponibles demasiado elevado, razón que entendemos suficiente para cuestionar seriamente la estimación de los recursos existentes y, al hilo, de los caudales ecológicos que se proponen.

TERCERA.- En relación a los valores naturales que pueden verse afectados por el

proyecto y concretamente a la fauna existente, el EsIA menciona solamente dos especies de peces, la trucha común (Salmo trutta) y el barbo colirrojo (Barbus haasi). En los inventarios realizados en los últimos años en el río Manubles aparece otra especie de ictiofauna presente en la zona, la madrilla (Chondrostoma miegii)1,

pero se ve que el EsIA desconoce esta fuente básica de información específica. En cuanto al estado de conservación, la misma publicación del año 2001 recoge las propuestas de catalogación correspondientes, figurando la trucha común como especie Vulnerable (VU 1cde)), el barbo colirrojo como Vulnerable (VU A2ce), y la madrilla como no amenazada (NA).

En cuanto a la composición y características de la ictiofauna, el EsIA aporta datos obtenidos en muestreos de campo mediante electropesca, también dentro del denominado “ESTUDIO DE CAUDALES ECOLÓGICOS PROYECTO MINICENTRAL HIDROELÉCTRICA DE LA MESTA EN EL RÍO MANUBLES” aportado como anejo dentro del EsIA, se entiende que realizados para documentar las poblaciones de peces existentes en el tramo a afectar por el proyecto, trabajo que merece un comentario más detallado.

Ciertamente, la sola descripción de dichos muestreos pone en evidencia un preocupante desconocimiento y falta de formación especialista por parte del autor del trabajo, que además aporta una información escasamente fiable y relevante al fin pretendido. Se afirma que se realizaron muestreos “de tipo cualitativo” en dos puntos o estaciones distintas, con una sola “pasada” o captura de pesca eléctrica en cada uno. Pero también se afirma que este tipo de muestreo permite, entre otras cosas, “conocer las densidades relativas de cada una de las especies”, lo cual es completamente erróneo. Lo cierto es que no se reflejan datos básicos en cualquier muestreo cuantitativo como las áreas prospectadas en cada muestreo, y realizando una sola pasada de electropesca por cada punto no es posible llevar acabo los cálculos indispensables para estimar ni el tamaño ni la densidad relativa de las poblaciones según los métodos al uso. De hecho, Por lo demás tampoco se exponen cálculos de densidades poblacionales. De estos muestreos solamente se concluye que las especies halladas fueron la trucha común (Salmo trutta) y el barbo culirroyo (Barbus haasi), y se reflejan las longitudes furcales de la totalidad de individuos de cada especie capturados en dichos muestreos.

Con todo ello, se entiende que las conclusiones sobre el estado de la comunidad piscícola carecen de una mínima fiabilidad. Se dice que la densidad piscícola es baja, pero de los muestreos cualitativos realizados no se pueden extraer datos de densidad de las poblaciones. Respecto a la trucha, se dice que se trata de una población rejuvenecida debido a la inestabilidad en el ambiente acuático basándose 1 Doadrio, I; et al. 2001. Atlas y Libro Rojo de los peces continentales de España. D.G. de Conservación de la Naturaleza. MIMAM.

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en la escasa representación de ejemplares de mayor tamaño en el muestreo, a la vez que se afirma haber observado ejemplares de mayor tamaño que no fueron capturados en los muestreo, de lo que se deduce un sesgo negativo hacia la fracción adulta de la población, que no aparecería bien representada en estos muestreos. En cualquier caso, si la escasez de ejemplares de trucha de mayor tamaño efectivamente se debiera tal como afirma el Estudio a la disponibilidad insuficiente de hábitat para albergar a los ejemplares más grandes (grandes bloques y pozas) y a la disminución de los caudales particularmente en el estiaje, entendemos que la población truchera se vería perjudicada por la puesta en marcha de la instalación, especialmente en el tramo segmentado, donde se haría más patente una escasez de los caudales circulantes.

Respecto al barbo colirrojo, es de resaltar que, basándose en datos de muestreos anteriores realizados hace años y en los últimos datos obtenidos, el redactor del Estudio concluye que el tamaño de la población, siendo ya escaso, ha disminuido de forma “alarmante” en relación a los muestreos anteriores, y lo atribuye a los efectos de fuertes estiajes, llegando a afirmar: “creemos que es muy probable que llegue a desaparecer en pocos años.” Con independencia de la más que dudosa fiabilidad de tales augurios, sí parece indudable que la puesta en funcionamiento de la minicentral podría perjudicar gravemente a una población que posiblemente sí se pueda encontrar ya en una situación bastante precaria.

En lo tocante a la ictiofauna, se entiende por un lado que a pesar del impacto de las repoblaciones con variedades foráneas, en el río Manubles aún sobrevive una población de trucha autóctona mediterránea que resulta prioritario conservar. Asimismo, en este río sobrevive una la población de barbo colirrojo en una situación probablemente bastante vulnerable, que debería ser cuidada y protegida. Por otra parte, este tramo fluvial en uno de los pocos en Aragón que alberga una población del amenazado cangrejo autóctono (Austropotamobius pallipes), siendo considerado por ello Área de Protección de la especie en esta región.

Con todo ello, se entiende que el interés de conservación de fauna acuática presente en el tramo fluvial a explotar es muy elevado, lo cual por cierto pone bien de manifiesto el contenido del Anejo IV del EsIA: “Respuestas a consultas previas”, donde la Dirección General de Calidad y Evaluación Ambiental indica que el tramo del río Manubles a su paso por los municipios de Berdejo, Bijuesca y Torrijo de la Cañada, ha sido propuesto como Reserva Natural Fluvial, según la Directiva marco de Aguas 2000/60/CE. Asimismo, se asevera que con independencia de que el proyecto salga o no adelante, el Servicio de Ríos y Actividad Cinegética de la Dirección General competente del Gobierno de Aragón propondrá este tramo para ser declarado Refugio de Fauna Acuática en aplicación del artículo 14 de la Ley 2/1999, de 24 de febrero, de Pesca de Aragón y de los artículos 10 y 11 del Decreto 25/2008, de 12 de febrero, dentro del Plan de Pesca de la Cuenca Alta del río Jalón.

Asimismo, sobre los valores de conservación, en relación a otras especies de fauna presentes en la zona, hay que resaltar que la instalación se ubica dentro de áreas de protección de varias especies protegidas de aves, destacando el águila perdicera (Hieraaetus fasciatus) declarada En peligro de extinción en Aragón y sobre la cual el Gobierno de Aragón lleva acabo un plan de recuperación.

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CUARTA.- En cuanto al previsible impacto, hay que mencionar la elevada magnitud potencial del impacto sobre los recursos fluviales que ocasionan este tipo de aprovechamientos hidroeléctricos en fase de funcionamiento. En este caso, se entiende que sería especialmente significativa la alteración y regulación del régimen de caudales que provocaría, tanto aguas abajo de la toma y por debajo del socaz de la central.

En relación a ello, el denominado “ESTUDIO DE CAUDALES ECOLÓGICOS PROYECTO MINICENTRAL HIDROELÉCTRICA DE LA MESTA EN EL RÍO MANUBLES” aportado como anejo dentro del EsIA, realiza una determinación de los caudales ecológicos de tipo hidrobiológico con el método IFIM-PHABSIM, utilizando curvas de preferencia de los distintos estadíos vitales de la trucha común. Dicho Estudio no refleja varios detalles importantes para valorar en qué medida se ha aplicado correctamente esta metodología. Por ejemplo, no existe un plano con la situación de los transectos o secciones hidráulicas levantadas, ni siquiera una descripción suficiente de las mismas como para valorar su grado de representatividad respecto del hábitat existente. También se desconoce todo sobre las curvas de preferencia que se han aplicado ya que no se exponen y ni siquiera se referencian bibliográficamente en el citado Estudio.

Asimismo, se entiende que la determinación de los umbrales de caudal ecológico puede estar algo sesgada en detrimento de los especímenes adultos de trucha común, que generalmente exigen rangos de caudales más elevados. Por otra parte, los caudales ecológicos propuestos no contemplan ni incluyen aspectos importantes relacionados con la alteración del régimen hidrológico debida al funcionamiento de la minicentral, como serían las tasas de cambio o rangos de variación del caudal regulado por unidad de tiempo, tanto en el tramo segmentado como aguas abajo de la restitución.

Con todo ello, se entiende que los caudales ecológicos propuestos probablemente son escasos o inadecuados y probablemente causarían un deterioro del estado ecológico actual. El régimen propuesto muy probablemente no garantizaría el mantenimiento del estado ecológico actual, provocando una pérdida de hábitat neta para la comunidad acuática en el tramo o segmento de toma, disminuyendo la capacidad de carga biológica en el mismo, a la vez que provocaría un aumento de la colmatación y sedimentación del lecho fluvial eliminando o degradando el medio intersticial y la cantidad y calidad de los microhábitats asociados, esenciales como para la comunidad acuática, especialmente invertebrados y peces. Asimismo, se entiende que el régimen de funcionamiento de la instalación, aguas abajo de la restitución del caudal derivado, con toda probabilidad provocará una marcada inestabilidad diaria de los caudales, con rangos de variación por unidad de tiempo en principio poco o nada adecuados a los requerimientos de la biota acuática, perjudicando el estado ecológico general del hábitat y la comunidad existentes2.

Es cierto el proyecto no añadiría un efecto muy importante asociado a este tipo de instalaciones con presa de derivación sobre un eje fluvial, como es el efecto barrera ocasionado por la misma, puesto que la presa ya existe. Es más, la puesta en funcionamiento de la minicentral sería en teoría positiva en este sentido, aportando una permeabilización biológica de la barrera existente mediante la construcción de un paso para peces. El problema es que no existe garantía de que la escala de 2 García de Jalón, D. et al. 1998. Manual Práctico sobre Minicentrales Hidroeléctricas. Bases para el análisis de sus Estudios de Impacto Ambiental. Asociación para el Estudio y Mejora de los Salmónidos (AEMS-Ríos con Vida). 87 pp.

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peces que se quiere construir vaya realmente a solventar eficazmente el efecto barrera de la presa, de lo cual trataremos en detalle posteriormente. Por otra parte, hay que señalar que la propia escasez de caudal circulante en el segmento de toma también dificultaría los movimientos migratorios y reproductivos de los peces, ejerciendo un efecto barrera deslocalizado y extendido a la totalidad del tramo derivado.

QUINTA.- En cuanto a las medidas correctoras, en el apartado de conclusiones del EsIA dan a entender que con la construcción de la escala para peces en el azud se solucionaría el efecto barrera causado por el azud ya existente.

Pero de un análisis detallado de la información aportada en relación a dicha medida correctora se desprende que el dispositivo con toda probabilidad no ha sido proyectado. De hecho, en contra de lo que afirma el EsIA, ni el Plano 02 1/1 ni el Plano 02 2/2 adjuntos dentro del Anejo I, aparece la planta completa de la escala de peces ubicada en el azud. En el primero aparece el azud, la toma y el canal, pero no la escala, y el segundo solo aporta vistas frontales y plantas parciales de estanques o partes de la escala.

La supuesta ubicación del dispositivo de paso se contradice con alguno de los criterios básicos expresados en la descripción general de las escalas de peces como medidas correctoras, a saber, que un paso de escala nunca debería situarse en la misma margen que la toma de caudal concesional. La ubicación en dicha margen se justifica argumentando que “debe ser adecuada para facilitar la localización por parte de las especies migrantes, situándose en la zona donde los caudales sean mayores”, y se dice que se eligió el extremo del azud en la margen derecha como el más adecuado por ser el punto donde el aliviadero lateral de la toma desaguará los caudales que excedan al solicitado, excepto en avenidas cuando se vierta por todo el azud, y porque en esa margen el calado es mayor y puede dirigirse el caudal ecológico creando una zona de atracción. Ciertamente estos podrían ser criterios adecuados aún a pesar de la coincidencia en la margen de la toma, pero a falta de un plano general de planta del dispositivo en su ubicación en el azud, no se puede conocer ni valorar si el diseño tiene o no en cuenta la proximidad de la toma y de qué manera solventa esta circunstancia. Con tal incertidumbre, la proximidad de la toma a la salida de la escala es un factor de riesgo que puede complicar el funcionamiento del dispositivo, propiciando el arrastre y mortalidad de peces en las rejillas de la toma, o bien su entrada al canal de derivación.

En cualquier caso, la descripción de las características de la escala de peces se ciñe al tipo de escala, a las dimensiones de los estanques, orificios, escotaduras, saltos entre artesas, desnivel entre estanques... Sin embargo no se consignan datos básicos como el número total de artesas o la pendiente del dispositivo, que solo se pueden desprender de una proyección real del dispositivo. No se explica nada sobre el sistema de alimentación del paso, solo se dice que la escala funcionaría con el caudal ecológico establecido de 0,11 m3/s, lo cual va a suponer una llamada

bastante escasa. Tampoco se ofrecen datos de los parámetros de diseño más relevantes para valorar la adecuación del dispositivo, solo se dice por ejemplo que la potencia disipada en los estanques “debería situarse entorno a 150 w/m3, no superando los 250 w/m3”, para permitir el descanso de los ciprínidos, lo cual

tampoco es exactamente así, puesto que 150 w/m3 sería la potencia disipada

máxima admisible en un paso para ciprínidos. Estas cuestiones son fundamentales en relación a la efectividad de la escala como medida correctora de un impacto

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extendido durante toda la vida del proyecto y de magnitud a priori severa o incluso crítica, que dependerá básicamente no solo del tipo y las características constructivas del dispositivo, sino también muy especialmente de su concreta ubicación a la margen correcta del azud, de la situación y características de la zona y artesas de entrada al dispositivo y de la salida al vaso del embalse, de la efectividad de la llamada, etc3. En conclusión, a todas luces la escala de peces no

ha sido proyectada y de lo que se sabe de ella puede deducirse que previsiblemente no va a solventar en absoluto el efecto barrera del azud para los ciprínidos, y de forma probablemente nula o muy deficiente para los salmónidos. Por otra parte, si bien el EsIA menciona el efecto barrera de la presa en relación no solo al ascenso sino también al descenso de los peces, no se prevé ningún dispositivo o medida específicamente dedicada a facilitar el franqueo del obstáculo por los peces también en sentido descendente.

En cuanto a medidas correctoras de otros posibles efectos e impactos asociados, por ejemplo el riesgo de entrada de fauna acuática a la derivación y la consiguiente mortalidad, se dice que “Se diseñará un sistema de rejillas de 20-30 mm de luz que evitan la entrada de elementos extraños en la instalación y sobre todo disminuyen los impactos sobre la ictiofauna.” Pero una rejilla capaz de minimizar este impacto nunca debería tener una luz mayor de 20 mm.

Asimismo, no se prevén medidas para reducir o minimizar otros posibles impactos probables, como la mortalidad de especies de fauna terrestre y anfibia por caída y ahogamiento en el canal de derivación, de 1,1 km de longitud y sin cubrir en la mayor parte de su recorrido.

Tampoco se reflejan medidas preventivas o correctoras adecuadas en relación a impactos previsibles sobre la avifauna, particularmente del tendido de evacuación eléctrica. En las respuestas a consultas previas del Anexo IV se dice solamente que los postes eléctricos ya están puestos y que únicamente sería necesario instalar el tendido, a pesar de que obviamente es de dicha instalación y habilitación de la cual se desprenderá el posible impacto de mortalidad de aves por choque o contacto con el tendido eléctrico.

Tampoco se reflejan adecuadamente ni se prevén medidas preventivas o correctoras en relación al impacto paisajístico asociado a las infraestructuras, especialmente al canal a cielo abierto y sobre todo a la tubería forzada de 0,7 m de diámetro y 50 m de longitud, que discurriría desde la cámara de carga hasta la central casi por completo en superficie.

SEXTA.- Con todo lo dicho, se considera demasiado elevado el riesgo ambiental del Proyecto y muy escasas las garantías de prevención, insuficientes, indeterminadas o desconocidas las medidas de corrección o minimización de los impactos que podría ocasionar sobre el ecosistema fluvial, particularmente relacionados con la alteración del régimen fluvial tanto en el segmento derivado como aguas abajo de la central, o con el riesgo de ingreso y mortalidad de especies de fauna dentro de las instalaciones. Impactos que a entender de esta parte pueden considerarse de magnitud elevada: Directos, Permanentes, Extensos, Irreversibles, Singulares, Sinérgicos, Altamente Probables, y con magnitud y significado Crítico.

3 Elvira, B.; Nicola, G. G.; Almodóvar, A. 1998. Sistemas de paso para peces en presas. CEDEX. Ministerio de Fomento. 113 pp.

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Observando el Proyecto a la luz del Principio de No Deterioro del estado ecológico del medio fluvial a afectar, premisa consagrada en la legislación vigente y singularmente en la DIRECTIVA 2000/60/CE DEL PARLAMENTO EUROPEO Y DEL CONSEJO de 23 de octubre de 2000, por la que se establece un marco comunitario de actuación en el ámbito de la política de aguas, se entiende que el impacto previsible del proyecto sobre este tramo fluvial sería inaceptable.

Por todo ello,

SOLICITO

El rechazo del Proyecto y EsIA presentado, resolviendo la Declaración de Impacto Ambiental en sentido negativo, dadas las insuficientes garantías de compatibilidad ambiental y su previsible impacto sobre el medio ambiente, la biodiversidad natural y el paisaje de la zona.

Todo lo que firmo en San Martín de Valdeiglesias, a 15 de mayo de 2013

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Actualización...

Referencias

  1. www.riosconvida.es
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